lunes, 9 de marzo de 2026

Maddy Y Cassie de Euphoria: Las dos caras de la misma moneda

 


En el mundo de las series juveniles siempre se incluye el lugar común de dos amigas intimas cuya amistad acaba cuando se interpone un hombre. En la Segunda Temporada de Euphoria, Sam Levinson decidió jugar con ese cliché y crear un triángulo romántico entre Maddy (Alexa Demia), Cassie (Sidney Sweeney) y Nate (Jacob Elordi). Solo que el cliché suele concentrarse en que una es mejor que la otra, o más virtuosa, o más seria y aquí ambas chicas son igualmente insufribles. Sin embargo, me desconsuela que el público prefiera a Maddy antes que a Cassie.

Entre la Rubia y la Morena

 Desde las tiras cómicas de Archie que el héroe adolescente se debatía entre dos chicas, la sensual morena Verónica y Betty, la niña buena. Para los 90, la dicotomía había variado en looks. En Beverly Hills 90210, la del cabello oscuro era la virtuosa Brenda (Shannen Doherty) y la rubia despampanante y descarada era Kelly (Jennie Garth). En medio de ambas, el chico malo y melancólico , Dylan McKay (Luke Perry).

                                     Dylan y su rubia y su pelirroja

Recuerdo un episodio en que Dylan fantaseaba con casarse con ambas y si Kelly lo dejaba en la ruina haciendo saltar las tarjetas de crédito, Brenda lo sofocaba con preocupaciones sobre como decorar el cuarto de los niños. Ahí quedaba en claro que ninguna era la novia ideal y que Dylan mejor se buscaba otra. Sobre todo, porque cuando no estaban peleando por Dylan, Kelly y Brenda eran grandes amigas.

Fue Gossip Girl donde se varió el tema del trio de la rubia y la castaña y de la amistad traicionada. Serena retornaba al Alto Manhattan después de autoexiliarse por varias causas, incluyendo el haberse acostado con Nate Achibald, prometido de Blair Waldorf, la mejor amiga de la rubia. El descubrimiento de esta traición resquebrajaba la amistad de ambas chicas y las empujaba a los brazos y camas de otros hombres .

                                   nate entre rubia y castaña 

Lo interesante es que salía a colación una regla de las muchas inventadas por Blair , en su rol de Queen Bee, líder de su escuela: una estudiante no podía enredarse con el novio de una amiga aun cuando hayan terminado. Blair se lo hacía saber a una incauta que estaba saliendo con Dan Humphrey quien ya llevaba la marca de haber sido pareja de Serena. Esta regla tan extraña ya se había percibido en el manual de la proto Reina Abeja, Regina (Rachel McAddams) en la versión original de Mean Girls.

                            Las Mean Girls originales

Maddy y Estereotipos sobre las Latinas

En Euphoria, Sam Levinson tenía muy claro que el romance Nate-Maddy era frágil por su misma toxicidad y planeaba una relación entre el playboy psicópata y la bella trans Jules. Como creo que Maddy y Jules no intercambiaron escena sino hasta el final de la Primera Temporada, no habría el conflicto de intereses que se presentó en la segunda cuando Cassie comenzó a follar con Nate. Antes de llegar a ese punto habría que hablar de quien era Maddy y por qué no debía estar con Nate.

Rue nos cuenta, en el cuarto episodio, que Madeleine Pérez es hispana, hija única de una manicurista y de un padre desobligado que vive echado en el sofá de la sala. Es aquí que comienzan los clichés negativos que deleitarían a los antinmigrantes. Maddy es morenita, bajita, putita, interesada, mentirosa, ladina, infiel, perezosa…Resumiendo, es un compendio de características nefastas asociadas con la hembra latina.

Rue nos cuenta que de pequeña, Maddy era graciosilla y suelta de cuerpo por lo que su madre la inscribió en varios concursos de belleza que ganó fácilmente. Iba camino a competencias más adultas, cuando la madre la retiró del circuito, temiendo que los escándalos que asociaban esos certámenes con pedófilos, empujasen a su amada hija a una tragedia como la de JonBenet Ramsey.



Desempleada, Maddy se dedicó a pasar el tiempo libre en la peluquería donde trabajaba su madre. Así descubrió que existían dos tipos de personas: las como su madre que servían y las que eran servidas. También notó que las que eran servidas no le trabajaban un día a nadie. No hacían NADA, y la niña decidió ser una de ellas.



Para eso necesitaba de un marido rico e influyente. Usando su pericia en concursos de belleza Maddy se volvió reina de porristas y así capturó el interés del capitán del equipo, o sea Nate Jacobs. Ser novia de Nate ,que la cubría de regalos desde flores hasta un abrigo de piel, tenía sus ventajas a pesar de que era una relación basada en mentiras. Nate la buscó porque creía,  que al ser latina, Maddy era sumisa y virgen.  Ni lo uno ni lo otro.

Rue nos cuenta que Maddy, a los catorce años perdió su virginidad con un desconocido bastante mayor que ella. Siguiendo con la mentira, Maddy estudiaba videos pornográficos para aprender, no solo artes amatorias sino también a fingir orgasmos. Así hacía creer a Nate que era un gran amante. El problema es que Maddy manipulaba las inseguridades del novio para calmarlas o para exagerarlas. Una de las peores escenas ocurría en el capítulo 8 cuando Maddy, en medio del coito, recriminaba a Nate por no lograr una erección.

Siguiendo los clichés asociados con las mujeres latinas, Maddy era vulgar en expresión y vestuario, lo que provocaba riñas constantes con su pareja. Durante estos quiebres, Maddy buscaba amantes, todos mayores y con poder monetario. Ante la policía, Nate confesará conocer esas infidelidades. Dirá que Maddy no es buena , pero que la ama. Solo nosotros sabemos que está tramando una manera de librarse de un prontuario y también de Maddy.

                                      El vestuario de Maddy

Sucedió una Noche de Feria

La noche de la feria es un momento de revelaciones para Nate. El semi desnudo traje (“onda matambre” la llamaría la vedette argentina Moria Casan) en el que Maddy aparece en la feria , su desafío de presentarse en esas fachas ante los futuros suegros serán una alerta para Nate de que ella no tiene cabida en el futuro que él visualiza. Maddy empeora todo drogándose, vandalizando el stand donde Cal Jacobs mercadea su afamado chile con carne y, sin provocación, llama “puta” a su futura suegra.

Asi hay que vestirse para caerles bien a los suegros.

Nate la sigue rugiéndole “Haz muerto para mi” y casi la estrangula. En ese momento emerge el reptil venenoso de Maddy encarándolo con lo que ella cree es una señal de bisexualidad de su pareja: las fotos “ peniles” que encontró en el celular . De ahí surge el temor de Nate que ahora se siente amenazado por las dos mujeres de su vida. Neutraliza a Maddy reconciliándose con ella, pero ya no por amor sino por miedo.

La situación se les escapa a Nate y a Maddy de las manos cuando las marcas en el cuello de la chica se hacen públicas. La Señora Pérez denuncia al agresor de su hija y Nate cae en desgracia. Ahora es otra vez el turno de Jules y Tyler de ser chantajeados. Maddy colabora con el plan de su novio sin ningún reparo moral. Ella denuncia a Tyler como su agresor y Jules testifica que lo vio agrediendo a una chica que ni es su amiga. Maddy y Nate se presentan triunfantes en la fiesta de Halloween y son recibidos como si fuesen de la realeza.



¿Qué paso con el video?

Hay dos cosas importantes aquí. La relación Nate y Mady ha quedado irreparablemente fracturada y llega a un cierre final en el último episodio de la temporada. Sin embargo, la última escena de Maddy la muestra con una expresión de extrema maldad al ver el contenido del disco que le ha robado a su ex novio: la grabación del encuentro sexual entre Jules y Cal Jacobs. Ahí entran en juego muchas posibilidades que fueron olvidadas por Sam Levinson.

En la Segunda Temporada, nadie se acuerda de ese video. Maddy parece haberse encontrado a sí misma en un empleo de au-pair. No es que le haya tomado amor al trabajo. Lo que ha encontrado es otra mujer a la que quiere imitar. En el closet de su nueva patrona, Maddy haya su sueño futuro de ser rica, elegante, importante, pero sabe que Nate que sigue mosqueando alrededor de ellano se lo va a dar.



En su nueva vida, Maddy hace amistad con Jules quien en un momento le dice que no vuelva con Nate puesto que él no sabe lo que vale su ex novia. A mí me gustaría que Jules supiera que su “amiga” fue cómplice del chantaje de Nate y que posee un filme que podría destruir no solo a los Jacobs sino a la Lolita trans también.

Como a todo “eufórico”, los cambios drásticos de los personajes y sus interactuaciones me han dejado perpleja. No podía creer que Maddy planease regresar con Nate y creo que no pensaba hacerlo. La única razón por la que entra en colera al saberlo con Cassie es porque percibe a su ex amiga como alguien inferior a ella. Lo que le molesta es una combinación de enojo ante la mentira, de humillación por haber sido reemplazada por alguien tan indigno, y tal vez el viejo tropo de género juvenil de que las amigas no pueden recoger las sobras que deja la Reina Abeja.





Cassie, La Patética

Lo sucedido con Cassie no solo rebaja más al personaje de Sídney Sweeney ante un público que goza con un slut shaming que yo creía políticamente incorrecto. También refleja el desprecio que Maddy siente por sus amigas de quienes solo espera sean una corte de confidentes y aduladoras.

Lo vimos cuando Cassie le recuerda su confidencia de las fotos que Nate guarda en su móvil. La indignada Maddy la acusa de tener el cerebro corroído por las drogas y la amenaza con matarla si repite esta confidencia. Así no se le habla a una amiga a pesar de que Cassie, incapaz de guardar un secreto, haya compartido lo de las fotos con su hermana y con McKay.

 A mí me incomoda que los mismos espectadores que desprecian a Cassie admiren a Maddy sin darse cuenta de que se trata de una manipuladora, oportunista y rencorosa. Nate le dice en la Segunda Temporada que lo que recuerda de ella es que era una persona cruel. Basta comparar esa descripción con la enumeración de virtudes que suele hacer de Jules para darnos cuenta que Nate sabe de lo que Maddy es capaz. De ahí esa faramalla terrible que debe crear para recuperar el video.



En cuanto a Cassie no la veo muy diferente de Jules. Ambas son promiscuas, ambas se enamoran fácilmente, ambas son atrapadas por la cultura del porno video. Solo que Jules cae parada y sigue cosechando amor y respeto. Cassie, en cambio, se estrella en un mundo de desprecio y escarnio público. Eso porque la pobre Cassie es tonta de capirote, lo que no quita que merezca compasión y comprensión.

Antes que todo nunca me creí el cuento de que la cadena de malas decisiones del personaje de Sidney Sweeney se deban al abandono del padre , el alcoholismo de la madre o el sueño incumplido de ser estrella del patinaje. Lexi vivió las mismas experiencias y es la más centrada de su grupo. El problema es que Cassie sufre de pereza mental lo que la lleva a tenerse poco respeto, lo que la lleva tener relaciones con chicos que no la respetan y solo quieren filmarla en situaciones obscenas, inclusive sentada en el inodoro.



A diferencia de Jules que sabe llevar una doble vida, se mete solo con hombres que no quieren volver a verla y que, como ella, prefieren lo casual y secreto, Cassie ve en cada relación un encuentro con lo duradero, con un amor eterno. De ahí su sumisión, su incapacidad de defender su intimidad o de salvaguardar un mínimo de dignidad. Cuando descubre que su imagen en diferentes estados de desnudez rueda por en internet se consuela filosóficamente creyendo que en un futuro todos los humanos habrán intercambiado fotos de ellos encuerados.

Esa manera de pensar, su incapacidad de comprender que para McCay sea vergonzoso tener una novia a la que le queda perfecto el titulo anticuado de “mujer pública”, demuestra la falta de neuronas del personaje de Sydney Sweeney. Agreguémosle que Levinson desprecia a Cassie, casi tanto como a Maddy y a Kat, pero a las latinas les otorga un poco de astucia que les permite controlar sus vidas de mala manera, pero mucho más que la pobre Cassie siempre víctima de su insensatez.

                                      Cassie McKay, otra relacion tóxica 

Levinson gusta de colocar a Cassie en situaciones bochornosas como el orgasmo del carrusel o el episodio del baño en el primer capítulo de la segunda temporada. Después de haberse quitado las bragas mojadas con cerveza,  Cassie tiene sexo de pie con Nate en el único baño de una casa donde han sido invitados. ¿Quién viene a golpear la puerta con una vejiga inflada? Maddy ,que cuando descubre que su ex esta adentro cree que su demora se debe a que está defecando. La inclusión del factor escatológico trasciende el vulgar humor de baño ya que demuestra que, como otras veces, Maddy no conoce a Nate.

La escena humilla a los tres, pero más a Cassie quien queda atrapada ya que debe esconderse en la bañera y ver, oír y oler a toda una villa de gente aquejada por necesidades naturales. Para colmo, no hay papel de baño y Maddy se seca las pudendas con una toalla que descuidadamente lanza dentro de la tina y que le cae en la cara a la rubia. Yo no me reí ni una vez con todo ese escabroso espectáculo.



El Trauma del Aborto

En las series juveniles quedan encinta los personajes más negativos, la gordita (Rebelde) o la villana (Georgina en Gossip Girl). Obvio que en esta serie la única en escribirle a la cigüeña es la descuidada Cassie.  Extraordinariamentey creo que a pesar de Levinsoneste episodio nos presenta a Cassie como alguien digno de compasión.

Por primera vez comprendí lo que abogan los Pro-Vida, más información y menos decisiones apresuradas para la embarazada. La misma Cassie siente que debe haber una conversación antes de precipitarse a una opción que no puede ser la única. Solo que McKay es el más deseoso de un aborto sobre el cual no quiere conocer detalles. Se horroriza cuando intuye que Cassie no está entusiasmada ante la idea de sacarse el feto de encima.

Realmente, McKay nunca me gustó. Nunca habló de frente con Cassie, siempre partió de la base que era un trofeo por guapa y una desventaja por su cartel de estrella porno amateur. En lo referente a la terminación del embarazo de su novia, se comportó de manera vergonzosa. Primero expresa sorpresa indignación, luego cae en el rol del niño chiquito (İ Mi papá me va a matar!) y termina con una manipulación asquerosa “estoy seguro de que algún día serás la mejor madre del mundo”.  Nada de eso convence a Cassie solo le da la certeza de que no puede contar con su novio.



Busca consejo con sus supuestas amigas, pero se encuentra con Maddy y Kat enzarzadas en una discusión pueril. Lo próximo es que Cassie busca apoyo en su madre. No sabemos que se dijo, pero obvio que para Suze, y posiblemente Lexi, lo mejor para Cassie es abortar. Por eso la acompañan a la cita médica, supuestamente para darle apoyo, pero en realidad para asegurarse que no titubee. En cuanto a McCay, ni se aparece por allá. Solo regresa en el primer episodio de la Segunda Temporada para recoger los pedazos de Cassie y retomar una relación que el mismo mató.

Volviendo al aborto en sí, a pesar de que el preámbulo a la operación abarca preguntas personales que nos muestran lo disfuncional que es la familia de Cassie, no es tan traumática como suele ser en clínicas más burocratizadas e insensibles. Se puede decir que todo el proceso está representado de manera considerada, compasiva y sutil (“nuanced” se lo llamaría en inglés), pero nos es obvio que Cassie quisiera no estar ahí y que el aborto es un trauma que explicará su comportamiento en la Segunda Temporada.



Parte del fin de una ilusión de ser madre, está la desilusión con McKay quien reaparece en su vida cuando Cassie se ha aferrado a otro sueño, Nate. Cuando McKay no comprende por qué Cassie no quiere volver a ser su novia, ella responde llorosa “porque no soy una buena persona” No hay manera de que McKay sepa que se acaba de acostar con Nate, por lo que su furia contenida debe ser que asume que Cassie no ha superado lo del aborto y lo culpa a él. Entonces se levanta y le dice con tono enojado “no me digas una palabra más”.



Lo extraordinario es que Cassie en medio de su falta de neuronas reconoce que McCay no era una buena pareja. ¿Lo es Nate? Porque desde esa noche no solo Cassie continúa su affaire. Nate, típico de él, la usa (a pesar de que estando en coma piensa que la ama) mientras continúa persiguiendo a Maddy. Aunque esto último lo hace para que Maddy le regrese el peligroso video que puede destruir a los Jacobs.

Cassie Ante un Nuevo Amor

Aunque consumida por la culpa de acostarse con el ex de su mejor amiga (¿es eso Maddy en la vida de Cassie?) no quiere dejarlo ir. Incluso supera el miedo a la reacción que Maddy tendrá al saber que ha contravenido una regla absurda de que no se puede ser novia de un ex de una amiga. ¿Quién inventó esa regla y cuando se la impuso? Sin embargo, el público ve en la ‘”traición” de Cassie, una prueba de su vileza.

A pesar de que no me parece que Cassie se enrede con alguien tan poco recomendable, admiro el que ella reconozca que Maddy y Nate tienen una relación toxica y que declare que no permitirá que regresen. Incluso cuando Nate la rechaza después de ver la obra de teatro, ella acepta su rol de villana que le permite ser feliz.



Curiosamente, Nate ha aceptado que son pareja, le otorga respetabilidad al llevársela a vivir con a la casa de su madre. Se ha mostrado más hombre que McKay. Aunque Cassie no lo sepa, Nate la quiere de madre de sus hijos. Y gracias al tráiler , sabemos que siguen juntos cinco años más tarde. En cambio Maddy sigue dando tumbos, sin haber logrado sus sueños fantásticos.

Como todas las féminas de Euphoria (menos Rue) Maddy y Cassie creen que la felicidad viene vestida de Príncipe Azul. Ambas caen en las redes de Nate Jacobs. Maddy se cree inteligente, pero comete errores tan patéticos como los de Cassie. Al final, no son muy diferentes.

lunes, 2 de marzo de 2026

Drama de Época 2026: La Oferta de Marzo.

 


Como los period pieces están tan escasos y como las plataformas de streaming solo nos están avisando de su llegada casi en la semana de su debut, voy a iniciar un informe mensual sobre el género. Comenzamos con marzo. Antes que todo les recuerdo que desde la semana pasada tenemos en Amazon The Gray House, un drama de espionaje durante la Guerra de Secesión. ¿Qué más nos traerá Prime Video al comienzo de esta primavera?



Marzo 1. El Conde de Montecristo (PBS)

Me va a tocar hacer una investigación sobre todas las adaptaciones de este relato. Se han hecho más de esta novela de Alexandre Dumas que de sus Tres Mosqueteros. Con Edmond Dantes (alias Montecristo)  se ha creado un arquetipo del inocente condenado que regresa para vengarse de quienes destruyeron su vida. Se trata de un arquetipo que trasciende países, culturas, épocas y hasta el subgénero del vengador.

En esta ocasión, Sam Caflin da vida a Edmond Dantes quien el día de su boda es arrestado bajo cargos falsos para desaparecer en las mazmorras de una horrible prisión. Ahí conoce al Abate Farias (Jeremy Irons) quien lo ayuda a sobrevivir y antes de morir le dice dónde puede encontrar un tesoro. Gracias esa fortuna, Dantes logrará regresar a su ciudad, Marsella, y vengarse de quienes le hicieron daño.

La miniserie es una coproducción italo-británica, filmada en escenarios naturales del Mediterráneo y con un elenco que combina actores ingleses e italianos algunos conocidos como Lino Guanciale (Comisario Ricciardi) y Michle Riondino (Joven Montalbano, Los Leones de Sicilia). Las últimas versiones que he visto de Montecristo son en tiempos modernos (o los 40s como lo fue a mexicana El Conde) así que tengo ganas de ver una adaptación ambientada en el Siglo XIX como la escribiera Dumas.



Marzo 4. Young Sherlock (Amazon)

Aunque está inspirada por las novelas del escritor de ficción juvenil Andrew Lane, Guy Ritchie ha preferido no trabajar con un Sherlock de catorce años (edad peligrosa para retratar en la televisión) sino con Holmes (Hero Fiennes Tiffin) a los 19 ya estudiando en Oxford.

Ya oigo a Gattocito aullando “Nepo Babies!” y hay algo de eso. Max Irons (hijo de Jeremy) dará vida a Mycroft Holmes y Hero es hijo de la directora de cine Martha Fiennes, y sobrino de los famosos Ralph y Joseph Fiennes. De hecho, tío Joseph interpretará al padre de Sherlock.

Aparte del reparto, tenemos una serie juvenil que se desliga del filme del mismo nombre que nos brindara Barry Levinson en los 80. Por ejemplo, no hay mención del Dr. Watson ya que el mismo Conan Doyle dijo que Holmes y su compañero se conocieron siendo adultos. Ahora la cómplice del detective será una princesa china (experta en artes marciales, por supuesto) que se verá involucrada en las investigaciones del joven estudiante.



Aparte del toque étnico, no hay mucha novedad en lo de traer presencia femenina al mundo del misantrópico y ascético detective. En la última década lo hemos visto lidiar con parejas, hermana, y hasta hijas. En mi opinión, ninguno de estos cambios ha sido para mejor. Le deseo buena suerte, pero como la mayoría de los proyectos de Amazon, no me atrae.

Marzo 25: Los Forsyte (PBS)

Este mes la PBS nos trae también la nueva versión de The Forsyte Saga de John Galsworthy. Ya en el pasado he hablado tanto del libro como de sus adaptaciones. Solo queda agregar que esta versión, que ya fue presentada en el Reino Unido con buenas críticas, viene con alteraciones al texto original que la hacen ser un poco precuela uniendo y cambiando la cronología de los hechos creados por Galsworthy.

Francesa Annis es ahora la matriarcano la hermana mayorde la primera generación de Forsyte. Se han eliminado a casi todos los hermanos y hermanas reduciendo la tribu a dos, Jolyon (Stephen Moyer de True Blood) y James (Jack Daveport). Ambos rivalizan por la compañía familiar y quieren dejársela al hijo de cada uno.



Jolyon es padre del Joven Jolyon (Danny Griffith) , un pintor soñador que vive de las rentas de su esposa (Tuppence Middleton) una rica viuda que, junto con su dote, ha aportado al matrimonio una hija adolescente llamada June (Justine Moore). Frances descubre que Louisa (Eleanor Tmlinson de Poldark) su modista, es una ex amante de Jolyon y madre de sus hijos gemelos.

En cuanto a Soames (Joshua Orpin), lo vemos cortejando a Irene Heron (Millie Gibson) que ya no es pianista sino bailarina. Como a June la han hecho más mayorcita, la aparición del arquitecto Philip Bosinney (Jamie Flatters)no se hace tardar y ya tenemos el trágico triangulo-cuadrilátero. No me importan los cambios porque la veré como si fuese una obra desvinculada de la de Galsworthy.

¿Cuál de estas series se les antoja ver?

 

jueves, 26 de febrero de 2026

Jules, la Lolita Trans de Euphoria

 


Entre las muchas novedades de Euphoria está el tener como protagonistas a una drogadicta y a una chica trans. El personaje de Hunter Schafer me ha conmovido y encantado porque combina muchos arquetipos desde la Lolita seductora de viejos verdes hasta la damisela en peligro que necesita que la rescaten, a pesar de que el rescatista puede ser un Lobo Feroz para esta Caperucita transgénero.

Que Opino del Transgenerismo

Quiero aclarar que mi postura sobre el transgenerismo no ha variado, a pesar del cariño que me provoque el personaje de Jule. Yo crecí aceptando diferentes orientaciones sexuales (entonces el LGTB era solo LG) aun en un país que solo a fines de siglo vino a descriminalizar la homosexualidad. En USA descubrí que existía algo llamado “bisexualidad” lo que ni me convenció ni me preocupó, No más que el “pan” y el “poli” y otros prefijos contemporáneos. Era solo una manera de indicar adicción al sexo sin discriminaciones ni límites.

Aunque siempre supe del transformismo, y, como fan de David Bowie, no era ajena a looks andróginos y unisex, estas tendencias me parecían meras modas o herramientas de trabajo. También tenía conciencia de que había gente que físicamente poseía rasgos/órganos femeninos y masculinos y que, por suerte, podían ser ayudados por la ciencia para adoptar el sexo que debían tener. Con todo lo dicho, fue un shock para mi encontrarme (hace unos quince años) con el fenómeno de la ideología de género y con términos como “distrofia de género” y “no binario”



Aunque podía comprender que hubiese homosexuales que quisiesen cambiar de sexo, me parecía extraordinario que los hubiese ahora por millares y que muchos creyesen ser un tercer sexo. Peor aún, que los pocos trans que he conocido me dijeran que su identidad no tenía nada que ver con su orientación sexual, por lo que un hombre podía sentirse mujer y a la vez desear tener sexo con otras mujeres. La misma Hunter Schafer (Jules) recién salida de la cirugía que le otorgó una vagina, se declaraba “lesbiana” .

Como nadie ha podido convencerme de la validez de todas esas posturasy las explicaciones o definiciones son confusashe llegado a la conclusión de que esto es una moda peligrosa que en algunos países es incluso inculcada a los más jóvenes y vulnerables por médicos, maestros y medios de comunicación. Lei hace un tiempo un artículo que decía que en una era de identidades étnicas y sexuales, era más común para los chicos blancos el adoptar el transgenerismo puesto que les permitía alejarse de su “fragilidad blanca”, de su culpa de pertenecer a raza colonizadora, y adquirir una identidad que en su mundo era respetable y respetada.

Jules, Una Excepción a Toda Regla

Si la maravillosa Jules acapara mi interés y cariño es precisamente porque no es una trans común. Como parte de la fábula surrealista de Sam Levinson no representa un ejemplo, ni una alerta, ni una realidad. Es una excepción a toda regla y termina siendo un personaje de cuento de hadas.



Me recuerda una princesa de un relato de Las Mil y una Noches que se ve obligada a fingir ser varón para heredar su reino. Ya adulta, y al tener que casarse y tener su propio heredero,  su sexo le genera un problema mayúsculo. Un genio la rescata intercambiando sus partes con las de ella creando otra serie de problemas que es lo que enfrentará Jules en su viaje para conquistar su feminidad.

Yo solo vine a caer en que Jules era trans cuando se lo comentó a Tyler/Nate en sus largos intercambios en-línea, pero no tuve claro hasta el especial de Euforia hasta qué punto había llegado su transformación. En el quinto episodio, Rue nos cuenta de cómo la cruel madre de Jules la encerró a los once años y con engaños, en un manicomio, pero la razones para su hospitalización no son claras.

El motivo aparente podría ser la distrofia de género, pero Rue cuenta que Jules sufría de otros trastornos como ataques de pánico en los que se ahogaba con su propia comida, y presentaba evidencias de TOC. Resume, la voz narradora, el cuadro clínico conque Jules odiaba su cerebro tanto como su cuerpo. Mas adelante dice que Jules , ya curada, fue dada de alta. ¿Curada de qué?

                                        Jules a los once años 

Luego sabemos que la rehabilitación de Jules coincidió con el colapso de la madre. Tampoco se entiende si la madre era alcohólica y narco dependiente antes o después de la hospitalización de Jules. ¿Fueron los trastornos de la hija los que llevaron a las adicciones maternas o, por el contrario, los problemas mentales de Jules fueron provocados por la inestabilidad de la madre? El caso es que la madre desaparece. El padre obtiene la patria potestad y a los trece años Jules comienza a inyectarse hormonas.

Pido disculpas por mi ignorancia. Me imagino que hoy en día, les enseñarán esto a los chicos en sus clases de educación sexual, pero yo sabía muy poco del proceso de transición de una transgénero. Lo que he leído y escuchado me indican que aun en esa etapa, Jules es atípica. Para todos los efectos, el personaje y su interprete son totalmente femeninos.

Eso lo nota Cal Jacobs en su one-night-stand. Al ver el cabello largo y platinado de su cita , su vestido y su voz suave, su primera pregunta es “¿siempre te ves así?”. Cuando vemos a Minako, la Drag Queen con la que Cal tiene un encuentro unos capítulos más adelante, nos damos cuenta de por qué el padre de Nate está sorprendido ante la feminidad de Jules.



En el episodio especial (escrito por la propia Hunter Schafer), Jules le dice a su psiquiatra: “Quise conquistar la femineidad y la femineidad me conquistó”. No se le ocurrepor ser tan joven e inexperta-que confundió feminidad con serle atractiva al sexo opuesto. En ese mismo episodio dice que cifró su felicidad en los hombres y estos ya no le interesan, e incluso habla de dejar el tratamiento hormonal.



En realidad, y espero la silenciosa siquiatra lo note, Jules respira por la herida. Todas estas decisiones que afectaron su errático comportamiento en la Segunda Temporada nacen de haber descubierto que ser mujer conlleva trampas donde ha caído. En suma, el descubrir que Tyler era el villano Nate la ha traumatizado y como a todas cuando hemos sufrido traición en el amor, la ha convertido en una odia-hombres temporal. Digo temporal porque al final de esa caótica Segunda Temporada ha vuelto a tener una relación hetero con Elliott.

¿Cuál es la Orientación Sexual de Jules?

Para entender la batalla interior de la Lolita Trans hay que conocer su trayectoria amorosa. Para eso hay que comenzar por lo que Rue llama su “ etapa de zorra “ (slutty). Muchos sabrán que un tratamiento hormonal temprano inhibe las características masculinas del trans. En el caso de Jules las hormonas reducen sus testículos, evitan la carga de espermatozoides y aumentan el crecimiento-y sensibilidad del busto. Además, tiene un parche en el brazo que modifica su voz y cultiva una imagen femenina con cabello largo, más minifalda que pantalones, y con constantes experimentos de maquillaje.



Con ese aspecto femenino, Jules sale de cacería. Para cuándo se encuentra en un motel con Cal, ya ha probado más de una docena de hombres. Como nos cuenta Rue, el perfil preferido de la rubia es blanco, maduro, casado y aparentemente heterosexual, a pesar de que ella encuentra compañeros de cama en una app para gays. Milagrosamente, nada malo le ha pasado a Jules cuando en la vida real esa promiscuidad comprende muchos peligros.

Rue se asombra cuando Jules admite no experimentar placer físico en esos encuentros “Ese no es el punto” le explica . El propósito de cada encuentro, como cada sesión de camming de Kat, es hacerla sentir que es mujer y atractiva para determinados hombres. Si Jules no experimenta placer con ese tipo de sexo, ¿cuál es su orientación sexual?

Hunter Schafer tuvo una vaginoplastia a los 18 años tras la cual se denominó “lesbiana” y sostuvo affaires con varias mujeres, incluyendo la cantante Rosalia. Sin embargo, para la Segunda Temporada de Euforia, Hunter se declaraba “bisexual” y tenía un romance en la vida real con el actor que interpreta a Elliott.



En el caso de Jules se presenta una confusión que lleva a la rubia a un viaje a encontrarse con una antigua amiga. Para entonces hay varios factores que deben tenerse en cuenta. La traición y chantaje (s) de Nate. La relación de Jules con  Rue. El acercamiento de su madre y relapso de la misma en la droga. Ya son muchas experiencias traumáticas que traen a la pobre chica al borde del colapso nervioso. Eso se evidencia en la escena de la piscina.



Varias veces, Jules dirá que nunca le interesaron las mujeres, que su cariño por Rue era platónico y que veía en ella a una fémina que no la criticaba ni buscaba competir con ella. El beso la confundió, pero por un tiempo su amiga fue un refugio hasta convertirse (la misma Rue lo nota) en una carga parecida a la que fue la madre que Jules se rehúsa a ver. En ese estado de ánimo, Jules acepta visitar a una amiga en Los Ángeles y salir con ella y con la misteriosa y seductora Anna, mayor y más sofisticada que las adolescentes.

En una disco, y bajo la influencia de drogas, Jules se besa con Anna y terminan haciendo un trio en la cama. Jules queda confundida e incómoda. Aunque Anna no vuelve a aparecer, la rubia pone celosa a Rue texteándose con su nueva amante. Llega a decir que se ha enamorado de Anna. Lo fascinante es que durante toda esa experiencia en la disco y en la cama, Jules alucinaba con Nate. Le confiesa a la psiquiatra que el mejor sexo de su vida lo tuvo con Tyler-Nate” vía sexting y que todavía lo ama.



Para complicar más las cosas, Jules trata de tener sexo con Rue y descubre que su amiga finge orgasmos. Se pone celosa de la amistad de Elliot y Rue, pero acaba teniendo sexo con él. No voy a aventurar que actividades sexuales satisfacen a Jules, pero es obvio que son las practicadas con un hombre. Otra faceta que la desvincula del esquema de la chica trans.

Los Sueños de Jules

Quería terminar de hablar de Jules comentando sus sueños y de su fe. Cuando Rue enfrenta a Nate en la fiesta formal invernal, él la sorprende diciéndole que no debe apegarse tanto a Jules porquepredicción que se cumple—no seguirán juntas después de que acaben sus estudios. Eso se debe a que Jules es mejor que Rue y todos, Nate incluido. Ella tiene metas y sueños que se cumplirán porque son válidos, por eso Jules será la única del grupo que llegará a algún lado.

Nate ha deducido eso de su relación en línea con Jules quien le ha contado sus sueños de estudiar en Parsons (la mejor escuela de diseño del país) y convertirse en diseñadora de modas. Conocer a una chica que sabe lo que quiere ser y donde quiere hacer carrera es otra razón para que Nate admire a Jules, pero no se percata que los objetivos de la Lolita-trans desaparecen ante su inseguridad y falta de confianza.



Sabemos que Jules es buena dibujante que le gusta experimentar con vestuario y maquillaje, incluso el de Rue, pero ese sueño parece ocupar un segundo lugar ante su necesidad de ser aprobada por la comunidad heterosexual varonil. Es triste ver que las chicas con mayor talento en la serie, Jules y Kat, estén tan empeñadas en buscar validación como objetos sexuales de los hombres que llegan a  desperdiciar lo mejor de ellas.

A diferencia de Rue que es creyentea pesar de que se enoja con D-s por haber dejado morir a su padre Jules, que de pequeña rezaba, no se adhiere a ninguna religión monoteísta. Sin embargo es muy espiritual. Cuando habla del poder del océano y dice que a veces le reza, está expresando lo que sentían los pueblos paganos por la naturaleza, e incluso compara “la mar” (como la llamamos los chilenos) con una encarnación de la feminidad que Jules tanto ama y tanto persigue. Es lo que admiro de Jules: su amor por lo femenino, por la esencia de ser mujer, algo que trasciende edad y fertilidad, y que las feminazis casi han logrado destruir aun en nosotras las antiwokismo.



 


lunes, 23 de febrero de 2026

Una Gordita Fabulosa: ¿Qué pasó con Kat de Euphoria?

 


Como a muchos Euphoria me ha atrapado. Como a muchos me ha asqueado con su sexo ocioso, con sus personajes tóxicos y con su glorificación de las drogas, pero también como a muchos me han ganado sus personajes, principalmente los femeninos. Ya hablé de Rue, la protagonista. Ahora toca hablar de un personaje que pudo tener su propia historia, pero como ocurrió con Cassie, fue aplastada por el ego de Sam Levinson. Me refiero a Kat.

En una era de conciencia sobre trastornos alimenticios y epidemia de obesidad infantil, pero donde también se intenta combatir la gordofobia, esperaría un retrato más verídico  de los problemas de una adolescente con sobrepeso. No quiero caer en la auto referencia, pero si de algo sé es de lo que Kat ha pasado. Yo comencé a hacer dietas a los 15 años (pesando menos que Kat a los once años) y seguí hasta mi menopausia. El problema esy lo dije en mi primera notaEuforia es una fábula y en este caso la historia de Katherine Hernández, es un cuento de hadas sin final feliz.

La Culpa la Tuvieron las Piñas Coladas

Rue nos cuenta que a los once años (un número mágico puesto que las vidas de Nate y Jules también  cambiaron a esa edad), Kat era semi feliz, tenía un noviecito, Daniel, y pesaba 107 libras (como 50 kilos) pero medía sobre cinco pies de altura. Me sorprendió descubrir que ambas medidas son consideradas normales hoy en día. En mis tiempos, medir arriba del metro cincuenta y pesar 107 libras era lo normal para las quinceañeras no para las niñitas. Sin embargo, precisamente por la epidemia de obesidad, las medidas han aumentado para edades preadolescentes.



No es anormal que una nena de once sea alta (y pese más que sus compañeras bajitas), si ya hay un precedente de altura en su familia, si es deportista, o se ha desarrollado tempranamente. Nada de esto parece entrar el cuadro de Kat. Para colmo la interpreta una actricita chiquita y regordeta como un monito de nieve, que parece tener nueve años. Ahí nos damos cuenta que habita en un mundo de fantasías, ajeno a la realidad científica.

El momento culminante de la vida de Kat son esas vacaciones en el Caribe donde descubre el buen sabor de una piña colada virgen (sin alcohol). Tanto le gusta que, en una semana de vacaciones, llega a ingerir diez piñas coladas diarias lo que la hace subir, en tan poco tiempo, veinte libras. ¡Hazme el favor!

Nadie, menos una niñita, bebe tanto líquido, su estomaguito no admitiría otro alimento. ¿Si ya nos cuesta tomarnos cinco vasos de agua diario como puede tomarse casi una docena de bebidas espesas? Los ingredientes del coctel (sin ron)son hielo picado, o sea agua; jugo de piña (diurético natural) y crema de coco. Aunque la crema de coco viene endulzada y es un contenido grasoso, no es suficiente para provocar una subida desmesurada de peso. A lo más lubricaría el intestino, y agregándole la hidratación excesiva, Kat se la pasaría en el baño. Terminaría bajando de peso.



Siguiendo esta fabula descabellada, Kat retorna luciendo mucho más redonda y es rechazada por Daniel lo que le provocará un trauma existencial que tal vez pueda explicar que a sus 16 años pese casi el doble de cuando viajó al Caribe. Sino no se entiende. Veinte libras extras son facilísimas de rebajar.

Si Kat ha seguido aumentando es porque a) los cambios hormonales de la adolescencia la empujan a subir de peso b) se jodiό el metabolismo (como Servidora) a punta de dietas trendy como la del pomelo que está siguiendo en Euforia o c) el rechazo de Daniel la ha hecho caer en una depresión que la lleve a comer o d) Se trata de un problema de tiroides.



Del Fanfictión a Dominatrix

Lo importante es que Kat, como Jules, odia su cuerpo, se odia a sí misma y cree que todos la odian. Otra candidate al psiquiatra porque Kat posee lo que muchas adolescentes quisieran/necesitan: un grupo de amigas (flacas) que la apoyan y no la juzgan por su aspecto físico y una imaginación que la convierte en una reina del fanfictión. 



Me hace gracia que las dos vivimos en la misma época y que sus referentes de la cultura pop, desde el fanfictión hasta Harry Styles, me hayan llegado como a ella. Como yo, es adicta a series de hace una década como True Blood, Scandal y por supuesto es “Tronera”. Solo que por la diferencia de edades, mi reacción fue diferente, asimilé esos referentes de otra manera y no supe aprovecharlos.

Kat  adquiere todo un fandom escribiendo “smut”. Como el Marques de Vargas-Llosa (que en la gloria esté), a su tierna edad, Kat descubre que lo que los adolescentes quieren leer es sexo, sexo y sexo. El problema es que Kat debe ocultarse en el anonimato porque tiene la muy errada idea de que su Khalasar la odiará al ver que es obesa.



De igual manera, Kat no se da cuenta (en la fiesta de McKay) que puede resultar atractiva para muchos. Por algo, los diabólicos mellizos y su amiguito de la escuela privada se encierran a beber tequila con ella y a interrogarla. Quieren que se quite la blusa, quieren saber si las gorditas son buenas para el sexo oral .Quieren saber si es una Slut (zorra) o Prude (mojigata).

Curiosamente, y yo vi y viví esta dicotomía en mi escuela elite en los 70s, lo positivo es ser una slut y para serlo, Kat debe perder su virginidad. Para el testigo es obvio que toda esta faramalla es porque le encuentran algún atractivo que apela su curiosidad sexual. En su afán de demostrar que es una zorra, Kat se quita la blusa, bebe, habla vulgarmente, y finalmente tiene sexo con Wes, ignorando que los mellizos la han filmado.



Aunque sus amigas están felices de que ya no sea virgen, todas están en shock al ver circular imágenes de la desfloración por Internet. Kat es llevada ante el director de su escuela para saber si es cierto tanto escándalo. El modo en que la gordita da vuelta la situación y acaba acusando al director de gordófobo, demuestra su gran inteligencia, tal como sus siguientes maniobras.

Chantajea a los mellizos con acusarlos de haber grabado a una menor encuerada y de ser traficantes de pornografía. A cambio, ellos aseguran públicamente que la  del video no es Miss Hernández. Además, Kat los hace comprarle ropa y productos de belleza. ¡Bravo! El video es borrado, pero la gordita hace un descubrimiento más fascinante y lucrativo. Hay personas (y eso lo sabían los mellizos) que gustan ver pornografía protagonizada por rellenitas y muchos han quedado encantados con el físico de Barbie Ferreira.

Así, Kat se convierte, tras ponerse una máscara y quitarse la ropa,  en KittenKween, reina de una especie de Dark Web donde pagan (y hasta en bitcoin) por verla bailar en paños menores o ejercer la labor de dominatrix. Mas allá de las sorpresas que Kat encuentra, el modo en que su alcancía se ve rebalsada, es increíble para alguien tan joven.



Hasta tiene que solicitar la asesoría de Fez y de su hermanito Ashtray para saber manejar sus finanzas. Aparte del lado cómico de esta sinergia, está el mensaje de que los jóvenes solo tienen dos maneras de adquirir poder económico: la venta de drogas y la de sus cuerpos. Como le dice Laurie a Rue: ”lo bueno de ser mujer es que siempre tienes algo que vender”.

Con su dinero, Kat que un día no tenía ni para comprar un pomelo ahora se vuelve consumista. Gasta en nuevo vestuario y maquillaje y casi sin darse cuenta adquiere también una confianza que derrama al caminar y con esa confianza también derrama feromonas. Como dice “No hay nada más poderoso que una gordita a la que todo le importe un bledo”.



Lo triste es que la autoestima de Kat es solo superficial. Por dentro sigue sintiéndose rechazada, sigue odiando a los hombres, sigue soñando con Daniel que anda por ahí mosqueando alrededor de Cassie. Esas obsesiones impiden que Kat vea a Ethan que, aun antes de que la gordita se convirtiese en porno star,  ya la pretendía.

La inseguridad de Kat la lleva a desdeñar a Ethan y a buscar compañeros sexuales casuales que solo por un rato la hacen sentirse apreciada como mujer. Se sigue sintiendo como un fraude que ningún chico tomará en serio. Aunque deja de vender su pornografía, tal como una vez dejó atrás el fanfictión, no ha superado su odio por su apariencia física.  Es solo cuando se acuesta con Daniel y descubre que ni la recuerda, que Kat es capaz de aceptar a Ethan y comenzar un noviazgo formal y sano que es la envidia de sus amigas.



Levinson Destruye a uno de sus Mejores Personajes

Así dejamos a Kat a fines de la Primera Temporada solo para regresar en una Segunda Temporada donde la gordita traicionó a su personaje, traicionó las expectativas de su fandom y pasó de antipática a incomprensible a invisible. La culpa la tuvieron los encontronazos entre Sam Levinson y Brbie Ferreira.

La actriz quería un arco sólido, no le bastaba ser personaje de relleno. Levinson, que andaba dando palos de ciegos después que no lo dejaron continuar con el arco Nate-Jules, no tenía ni tiempo ni inclinación en crearle una historia más compleja a Kat. Solo se le ocurrió inventarle un trastorno alimenticio. Barbie se rehúso y recibió el pincelazo del olvido.



Pasó a ser un personaje que servía de confidente de sus amigas con vidas más interesantes. A diferencia de Babe, que solo aparece tres veces en la Segunda Temporada, el personaje de Kat tuvo más tiempo de volverse antipático e incoherente. Tras avergonzar a Ethan cuando el chico la presenta con sus padres, tiene visiones en las que lo ve como “débil” y derrotado por su ideal de hombre, un guerrero dothraki (WTF?).

En medio de este ambiente de comedia absurda, Kat se confiesa con Maddy. No sabe lo que quiere, pero no quiere a Ethan. Su amiga filosóficamente anuncia que nadie sabe lo que quiere, pero eso no significa que se deba estar con lo que no se quiere.

Kat inmaduramente rompe con Ethan inventando una enfermedad terminal. La mentira es tan torpe que es Ethan quien rompe con Kat y ese es el final de un arco que pudo ser más realista, más romántico y más cuerdo.



jueves, 19 de febrero de 2026

Bookish: Los Misterios de un Librero

 



Amo los libros y extraño las viejas librerías,  sean de libros usados o un sitio como los viejos locales de Dalton’s y Barnes &Nobles. También me he acostumbrado a los relatos de misterios con detectives amateurs en marcos de época. Por eso me alegra que la PBS nos haya traído un cozy que combina todos esos elementos.



El término “Bookish” se usa para definir a gente adicta a la lectura y conocedora de la escena literaria al igual que receptora del conocimiento que se adquiere leyendo. En este caso, ambas características se aplican a Gabriel Book (noten el juego de palabras),  dueño de una librería de viejos situada en la Calle Arcangel del Londres de la posguerra.

Mark Gatiss vuelve a emplear su agudeza en estos cuentos de su autoría y que además protagoniza. Gabriel Book es un librero, pero su hobby es resolver misterios policiacos y eso que él es portador de varios misterios. ¿Qué contiene esa carta de Churchill que permite que Book se inmiscuya en el trabajo de la policía? ¿Qué favor le hizo al Inspector Bliss que lo consulta como si fuese un experto criminólogo? ¿Quién es el hombre con un parche en el ojo con el que se cita en las riberas del Támesis? ¿Y qué quiere este señor del librero a cambio de haberle encontrado algo o alguien?




Sabemos por las descripciones de la serie que Book es gay  (en una época que la homosexualidad era un crimen penado por la ley británica)  y que comparte con Trottiesu amiga de la infancia un “matrimonio lavanda”. Sabemos que cada vez que Los Book anuncian una salida nocturna, en realidad cada uno parte por su lado y a mí me intriga saber dónde van.  Y por supuesto queremos saber qué misterio une a Gabriel Book, con su nuevo dependiente (Jack, solo, Jack) un ex presidiario.



Sin embargo, los seis episodios (tres casos diferentes) de esta primera temporada se enfocan en otro tipo de misterios. El primero es el supuesto suicidio del químico, vecino de Los Book. Tras un somero examen del cadáver y su entorno, Book nota que el muerto tiene un golpe en el cráneo que no fue causado por una caída y que hay sangre que no proviene de ninguna herida en el cuerpo del suicida. Luego nota que falta una pieza del valioso set de figuras de jade ¿Y por qué, un químico, con tanto veneno mejor a su alcance, iba a escoger morir ingiriendo acido prúsico que le proporcionaría una dolorosa agonía?

Hay varios candidatos para el asesinato. La hija que el químico desheredó por casarse con un mecánico/traficante de mercado negro; la criada que ha quedado de heredera la fortuna del químico y el mismo yerno desairado. Book descubre que fue el mecánico quien escamoteó la figura de jade, ¿pero eso lo convierte automáticamente en sospechoso del asesinato?

Para descubrir el robo y al ladrón, Book recluta un equipo compuesto por Nora, que tras quedar huérfana en el Blitz, ayuda en el restaurante de su tío; el perro “Dog”; y la propia Trottie (Polly Walker de Bridgerton) quien debe contratar los servicios del mecánico y como no tiene vehículo debe pedir prestado el Daimler del carnicero. Para el segundo episodio, hay sospechosos descartados y el verdadero asesino es una sorpresa total.



Mas sorprendente es como Gabriel Books ha estado siguiendo su pista, en silencio, desde la primera escena. Tan sorprendente como que el descubrimiento de una fosa común que data de la Gran Plaga de 1666, contiene un nuevo cadáver y como esto se relaciona con el falso suicidio del químico.

Bookish es una serie simpática en la que vemos a Book combinar sus investigaciones de Sherlock Holmes con su amor por los libros y sus esfuerzos por organizar una serie de secretos personales que serán el leitmotiv de la serie que ya anuncia segunda temporada. Filmada en Bélgica, “Bookish” ha logrado recrear la atmosfera y paisaje de un barrio londinense de 1946 los antiguos barrios de Namur y otras ciudades belgas.

Sin meterme mucho en los otros episodios, la serie se la arregla para abarcar más que crímenes de barrio con una exploración del cine de la época gracias a una filmación en la calle Arcangel. En el último episodio, nos adentramos en el terreno de Agatha Christie con uno de esos hoteles elegantes de Londres, y sus clientes que abarcan realeza destronada.

                    Joely Richardson y Jacob Fortune-Lloyd en cuento de cine y asesinatos
Una cita de Trottie acaba en el Walsingham y sospechosa de asesinato

Bookish tiene una cortinilla muy vistosa, buenos actores y ha venido a llenar el espacio que dejó vacío Vienna Blood. El único defecto es en el desequilibrio de las actuaciones.  Los actores jóvenes se ven amateurs al lado del sobrio (no confundir con serio) histrionismo de Mark Gatiss y Polly Walker.

Me refiero principalmente a la sobreactuación de Buket Komur(Nora)  quien se esmera en hacer muecas y aspavientos exagerados. Sin llegar a ese nivel de exageración actoral, Connor Finch (Jack) también es dado a contorsiones faciales. Tal vez se deba a que ambos son novatos y el tiempo los hará madurar como actores.




 Contenido Violento o Gory: Aunque los crímenes son violentos, no llegamos a ver nada muy gráfico, después de todo es un cozy.

Contenido Sexual y Desnudos: Es un cozy

Factor Feminista: En una época en que las mujeres eran hijas, esposas y madres, no vemos mucha libertad entre las féminas de estos misterios. El caso de Trottie es el más interesante. El matrimonio le ha dado esa libertad, tanto sexual con esas salidas nocturnas, como en el poder compartir las actividades detectivescas del marido. Ademas es dueña de una tienda de papel mural adyacente a la librería de su esposo.



Factor Diversidad: Para sr un producto inglés, no vemos mucha gente de color en roles importantes. A lo más, la chica que hace de Nora es de origen turco. El Inspector Bliss es judío y el misterio final tiene como sospechosos a realeza y plebeyos de Scutari (un disfraz de Albania).

La homosexualidad de Gabriel Book es tratada con delicadeza. Lo vemos seguir a un hombre que le ha hecho una invitación en la calle de noche. En la segunda historia, vemos en un flashback, como es llevado al corte acusado de actividades homosexuales y como es salvado por Trottie que se presenta como “su prometida”. Incluso la reacción negativa y puritana de Jack, al enterarse del arreglo matrimonial de sus patrones, es creíble en alguien de su tiempo y estatus social.



Bookish puede verse en PBS en Estados Unidos, Filmin en España y en Film&Arts en America Latina