Entre las muchas
novedades de Euphoria está el tener como protagonistas a una drogadicta
y a una chica trans. El personaje de Hunter Schafer me ha conmovido y encantado
porque combina muchos arquetipos desde la Lolita seductora de viejos verdes
hasta la damisela en peligro que necesita que la rescaten, a pesar de que el
rescatista puede ser un Lobo Feroz para esta Caperucita transgénero.
Que Opino del
Transgenerismo
Quiero aclarar
que mi postura sobre el transgenerismo no ha variado, a pesar del cariño que me
provoque el personaje de Jule. Yo crecí aceptando diferentes orientaciones
sexuales (entonces el LGTB era solo LG) aun en un país que― solo a fines de siglo― vino
a descriminalizar la homosexualidad. En USA descubrí que existía algo llamado “bisexualidad”
lo que ni me convenció ni me preocupó, No más que el “pan” y el “poli” y otros prefijos
contemporáneos. Era solo una manera de indicar adicción al sexo sin
discriminaciones ni límites.
Aunque siempre
supe del transformismo, y, como fan de David Bowie, no era ajena a looks
andróginos y unisex, estas tendencias me parecían meras modas o herramientas de
trabajo. También tenía conciencia de que había gente que físicamente poseía
rasgos/órganos femeninos y masculinos y que, por suerte, podían ser ayudados
por la ciencia para adoptar el sexo que debían tener. Con todo lo dicho, fue un
shock para mi encontrarme (hace unos quince años) con el fenómeno de la
ideología de género y con términos como “distrofia de género” y “no binario”
Aunque podía
comprender que hubiese homosexuales que quisiesen cambiar de sexo, me parecía
extraordinario que los hubiese ahora por millares y que muchos creyesen ser un
tercer sexo. Peor aún, que los pocos trans que he conocido me dijeran que su
identidad no tenía nada que ver con su orientación sexual, por lo que un hombre
podía sentirse mujer y a la vez desear tener sexo con otras mujeres. La misma Hunter
Schafer (Jules) recién salida de la cirugía que le otorgó una vagina, se
declaraba “lesbiana” .
Como nadie ha
podido convencerme de la validez de todas esas posturas―y las explicaciones o definiciones
son confusas―he llegado a la conclusión de que esto es una moda
peligrosa que en algunos países es incluso inculcada a los más jóvenes y
vulnerables por médicos, maestros y medios de comunicación. Lei hace un tiempo un
artículo que decía que en una era de identidades étnicas y sexuales, era más
común para los chicos blancos el adoptar el transgenerismo puesto que les permitía
alejarse de su “fragilidad blanca”, de su culpa de pertenecer a raza
colonizadora, y adquirir una identidad que en su mundo era respetable y
respetada.
Jules, Una Excepción
a Toda Regla
Si la maravillosa
Jules acapara mi interés y cariño es precisamente porque no es una trans común.
Como parte de la fábula surrealista de Sam Levinson no representa un ejemplo,
ni una alerta, ni una realidad. Es una excepción a toda regla y termina siendo
un personaje de cuento de hadas.
Me recuerda una
princesa de un relato de Las Mil y una Noches que se ve obligada a
fingir ser varón para heredar su reino. Ya adulta, y al tener que casarse y
tener su propio heredero, su sexo le
genera un problema mayúsculo. Un genio la rescata intercambiando sus partes con
las de ella creando otra serie de problemas que es lo que enfrentará Jules en
su viaje para conquistar su feminidad.
Yo solo vine a
caer en que Jules era trans cuando se lo comentó a Tyler/Nate en sus largos
intercambios en-línea, pero no tuve claro hasta el especial de Euforia
hasta qué punto había llegado su transformación. En el quinto episodio, Rue nos cuenta de cómo la cruel madre de Jules la encerró a los once años y con
engaños, en un manicomio, pero la razones para su hospitalización no son
claras.
El motivo
aparente podría ser la distrofia de género, pero Rue cuenta que Jules sufría de
otros trastornos como ataques de pánico en los que se ahogaba con su propia
comida, y presentaba evidencias de TOC. Resume, la voz narradora, el cuadro
clínico conque Jules odiaba su cerebro tanto como su cuerpo. Mas adelante dice
que Jules , ya curada, fue dada de alta. ¿Curada de qué?
Luego sabemos que
la rehabilitación de Jules coincidió con el colapso de la madre. Tampoco se
entiende si la madre era alcohólica y narco dependiente antes o después de la
hospitalización de Jules. ¿Fueron los trastornos de la hija los que
llevaron a las adicciones maternas o, por el contrario, los problemas mentales
de Jules fueron provocados por la inestabilidad de la madre? El caso es que la
madre desaparece. El padre obtiene la patria potestad y a los trece años Jules
comienza a inyectarse hormonas.
Pido disculpas
por mi ignorancia. Me imagino que hoy en día, les enseñarán esto a los chicos
en sus clases de educación sexual, pero yo sabía muy poco del proceso de transición
de una transgénero. Lo que he leído y escuchado me indican que aun en esa
etapa, Jules es atípica. Para todos los efectos, el personaje y su interprete
son totalmente femeninos.
Eso lo nota Cal
Jacobs en su one-night-stand. Al ver el cabello largo y platinado de su
cita , su vestido y su voz suave, su primera pregunta es “¿siempre te ves así?”.
Cuando vemos a Minako, la Drag Queen con la que Cal tiene un encuentro unos capítulos
más adelante, nos damos cuenta de por qué el padre de Nate está sorprendido
ante la feminidad de Jules.
En el episodio especial (escrito por la propia Hunter Schafer), Jules le dice a su psiquiatra: “Quise conquistar la femineidad y la femineidad me conquistó”. No se le ocurre―por ser tan joven e inexperta―-que confundió feminidad con serle atractiva al sexo opuesto. En ese mismo episodio dice que cifró su felicidad en los hombres y estos ya no le interesan, e incluso habla de dejar el tratamiento hormonal.
En realidad, y
espero la silenciosa siquiatra lo note, Jules respira por la herida. Todas
estas decisiones que afectaron su errático comportamiento en la Segunda
Temporada nacen de haber descubierto que ser mujer conlleva trampas donde ha caído.
En suma, el descubrir que Tyler era el villano Nate la ha traumatizado y como a
todas cuando hemos sufrido traición en el amor, la ha convertido en una
odia-hombres temporal. Digo temporal porque al final de esa caótica Segunda Temporada
ha vuelto a tener una relación hetero con Elliott.
¿Cuál es la Orientación Sexual de Jules?
Para entender la
batalla interior de la Lolita Trans hay que conocer su trayectoria amorosa. Para
eso hay que comenzar por lo que Rue llama su “ etapa de zorra “ (slutty).
Muchos sabrán que un tratamiento hormonal temprano inhibe las características
masculinas del trans. En el caso de Jules las hormonas reducen sus testículos,
evitan la carga de espermatozoides y aumentan el crecimiento-y sensibilidad del
busto. Además, tiene un parche en el brazo que modifica su voz y cultiva una
imagen femenina con cabello largo, más minifalda que pantalones, y con
constantes experimentos de maquillaje.
Con ese aspecto
femenino, Jules sale de cacería. Para cuándo se encuentra en un motel con Cal,
ya ha probado más de una docena de hombres. Como nos cuenta Rue, el perfil
preferido de la rubia es blanco, maduro, casado y aparentemente heterosexual, a
pesar de que ella encuentra compañeros de cama en una app para gays.
Milagrosamente, nada malo le ha pasado a Jules cuando en la vida real esa
promiscuidad comprende muchos peligros.
Rue se asombra
cuando Jules admite no experimentar placer físico en esos encuentros “Ese no es
el punto” le explica . El propósito de cada encuentro, como cada sesión de
camming de Kat, es hacerla sentir que es mujer y atractiva para determinados
hombres. Si Jules no experimenta placer con ese tipo de sexo, ¿cuál
es su orientación sexual?
Hunter Schafer tuvo
una vaginoplastia a los 18 años tras la cual se denominó “lesbiana” y sostuvo
affaires con varias mujeres, incluyendo la cantante Rosalia. Sin embargo, para
la Segunda Temporada de Euforia, Hunter se declaraba “bisexual” y tenía
un romance en la vida real con el actor que interpreta a Elliott.
En el caso de
Jules se presenta una confusión que lleva a la rubia a un viaje a encontrarse
con una antigua amiga. Para entonces hay varios factores que deben tenerse en cuenta.
La traición y chantaje (s) de Nate. La relación de Jules con Rue. El acercamiento de su madre y relapso de
la misma en la droga. Ya son muchas experiencias traumáticas que traen a la pobre
chica al borde del colapso nervioso. Eso se evidencia en la escena de la piscina.
Varias veces,
Jules dirá que nunca le interesaron las mujeres, que su cariño por Rue era platónico
y que veía en ella a una fémina que no la criticaba ni buscaba competir con
ella. El beso la confundió, pero por un tiempo su amiga fue un refugio hasta
convertirse (la misma Rue lo nota) en una carga parecida a la que fue la madre
que Jules se rehúsa a ver. En ese estado de ánimo, Jules acepta visitar a una
amiga en Los Ángeles y salir con ella y con la misteriosa y seductora Anna,
mayor y más sofisticada que las adolescentes.
En una disco, y
bajo la influencia de drogas, Jules se besa con Anna y terminan haciendo un
trio en la cama. Jules queda confundida e incómoda. Aunque Anna no vuelve a
aparecer, la rubia pone celosa a Rue texteándose con su nueva amante. Llega a
decir que se ha enamorado de Anna. Lo fascinante es que durante toda esa
experiencia en la disco y en la cama, Jules alucinaba con Nate. Le confiesa a
la psiquiatra que el mejor sexo de su vida lo tuvo con Tyler-Nate” vía sexting
y que todavía lo ama.
Para complicar más
las cosas, Jules trata de tener sexo con Rue y descubre que su amiga finge
orgasmos. Se pone celosa de la amistad de Elliot y Rue, pero acaba teniendo
sexo con él. No voy a aventurar que actividades sexuales satisfacen a Jules,
pero es obvio que son las practicadas con un hombre. Otra faceta que la
desvincula del esquema de la chica trans.
Los Sueños de
Jules
Quería terminar de
hablar de Jules comentando sus sueños y de su fe. Cuando Rue enfrenta a Nate en
la fiesta formal invernal, él la sorprende diciéndole que no debe apegarse
tanto a Jules porque―predicción que se cumple—no seguirán juntas
después de que acaben sus estudios. Eso se debe a que Jules es mejor que Rue y
todos, Nate incluido. Ella tiene metas y sueños que se cumplirán porque son válidos,
por eso Jules será la única del grupo que llegará a algún lado.
Nate ha deducido
eso de su relación en línea con Jules quien le ha contado sus sueños de
estudiar en Parsons (la mejor escuela de diseño del país) y convertirse en
diseñadora de modas. Conocer a una chica que sabe lo que quiere ser y donde
quiere hacer carrera es otra razón para que Nate admire a Jules, pero no se
percata que los objetivos de la Lolita-trans desaparecen ante su inseguridad y falta
de confianza.
Sabemos que Jules
es buena dibujante que le gusta experimentar con vestuario y maquillaje,
incluso el de Rue, pero ese sueño parece ocupar un segundo lugar ante su
necesidad de ser aprobada por la comunidad heterosexual varonil. Es triste ver
que las chicas con mayor talento en la serie, Jules y Kat, estén tan empeñadas
en buscar validación como objetos sexuales de los hombres que llegan a desperdiciar lo mejor de ellas.
A diferencia de
Rue que es creyente―a pesar de que se enoja con D-s por haber dejado
morir a su padre― Jules, que de pequeña rezaba, no se adhiere a
ninguna religión monoteísta. Sin embargo es muy espiritual. Cuando habla del
poder del océano y dice que a veces le reza, está expresando lo que sentían los
pueblos paganos por la naturaleza, e incluso compara “la mar” (como la llamamos
los chilenos) con una encarnación de la feminidad que Jules tanto ama y tanto
persigue. Es lo que admiro de Jules: su amor por lo femenino, por la esencia de
ser mujer, algo que trasciende edad y fertilidad, y que las feminazis casi han
logrado destruir aun en nosotras las antiwokismo.




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