lunes, 12 de noviembre de 2018

Versalles: La Ultima y Peor Temporada



Hay un prurito en las series modernas,  las últimas temporadas tienden a ser las peores. Parece que no hay manera de acabar una buena historia con dignidad. Ese es el caso de “ Versalles”  donde olvidaron que era un cuento sobre Luis XIV y su lucha con sus nobles díscolos,  y ahora devino en los sufrimientos del pueblo de Francia, del que en las temporadas anteriores ni nos acordábamos. Para colmo han arrastrado por el barro a Philippe de Orleans, el mejor personaje de la serie.


 Los primeros capítulos me resultaron placenteros. Era muy agradable ver madurar a Chevalier, algo que parecía imposible. Quien no maduraba era el Rey Sol que seguía creyendo que el pueblo francés vivía en Jauja y adoraba los impuestos. Marechal apenas apareció. Lo vimos consiguiendo obreros a mamporro limpio. Bueno, todo sea por iluminar Paris. No seria la Ciudad Luz sin luz.


Montespan seguía mosqueando por ahí y haciéndole la vida imposible a Maintenon. Ya sé que Maintenon  es la  mala del cuento, pero me molesta que le levanten un falso cuando era sinceramente puritana.  Es cierto que tuvo un amante, uno solito, un poco después de enviudar y el Rey siempre lo supo. Por suerte, Luis se hartó y  por fin expulsó a Montespan de la corte. 

En cambio no me molestó que le inventaran a Maria Teresa un affaire con su primo-cuñado Leopoldo de Austria (esta guapetón este Rory Keenan aunque Elisa lo supera por la altura de su peinado). Me alegra que esa pobre reina tenga un poquito de felicidad.

Nos trajeron al pesado de Matthew McNultey como representante del pueblo , haciéndole los zapatos a Monsieur y a la corte. Tanto él,  como su hermana la bocona y los otros plebeyos me arruinaron la serie.

El fin de MonChevy
¿Sera posible que MonChevy haya acabado? No puede ser, con todo el amor con que Chevalier esperó a Monsieur, y ahora que ha aprendido a trabajar, cuidar bebés, hasta estuvo en el parto. Qué bueno que Lieselotte no estuvo sola. Yo creo que Philippe está sufriendo de estrés postraumático, que eso lo tiene sin apetito sexual, y que además se siente raro en esa familia con bebes llorones y Chevalier ocupado decorando el palacio.

Pero me gusta mucho como Monsieur comenzó a insertarse en la vida normal. Como se le ocurrió mandar a los criminales a colonizar La Nouvelle France. Y todo ese misterio del desconocido Duc de Sulle.  Philippe detective me pareció genial.

Tres capítulos más adelante y ya no estoy tan satisfecha. El cuento de Monsieur investigando el paradero del hombre de la Máscara de Hierro es fascinante. de hecho lo único interesante en esta temporada, pero parece una historia totalmente aparte de lo que ocurre en el resto de la serie. Y como Philippe se niega a tener relaciones ni con Chevy ni con su mujer, pareciera que no existe en Versalles.

Tenemos una proliferación de subtramas poco atractivas. McNultey es totalmente inútil y el intento de insertar al pueblo con la corte es un fracaso total. Versalles no es “Juego de tronos”,  o se queda con los de arriba o con los de abajo. Más encima todas las escenas de Paris y el populacho parecen filmadas en la cochera.

El regreso de Sophie ha sido una desilusión. Es frustrante verla de Mata Hari y de asesina.¡ Mató  a la reina! Un acto cobarde, puesto que Maria Teresa era el ser más sufrido de la corte y no tenía poder alguno. Extraña esa escena en que la reina se despide del Rey Sol. Extraña porque su hijo, el Delfín,  no está presente, ni tampoco su esposa Mariana de Baviera. Y María Teresa no habla ni de sus hijos muertos ni de su nieto.

Yo quería a Sophie con Marechal, pero no ahora que se ha vuelto una traidora asesina la quiero  tan muerta como su marido (oh, Cassel, te extraño) . Estoy cansada de cuentos de mujeres metidas a espías. Ya tuve bastante con Grace en “Peaky Blinders” y con Lotte en “Babylon Berlin”.  Da la impresión de que las mujeres solo servimos para fingir, traicionar y para el corre-ve-y-dile.

Una historia que no es histórica
Lo de Madame de Maintenon es grotesco. A lo mejor fue una hipócrita, a lo mejor actuaba por ambición, pero algo en que concuerdan sus críticos e historiadores es que era virtuosa. Su primer matrimonio nunca se consumó y si le creemos a Ninon de Lenclos,  solo tuvo un amante antes del Rey.

Lo de la boda de Eleonora de Austria y el Rey Carlos es descabellado. María Teresa tenía 21 años cuando nació el Hechizado. Ya estaba casada y en Francia. Creo que nunca se conocieron con su hermanastro . Hubiese sido absurdo que la reina hubiese querido ir a conocerlo en su supuesto lecho de muerte. Aparte que hacía cuatro años que Carlos estaba casado con Marie Louise, la hija mayor de Monsieur y Henriette.

 ¿A qué obedecen todos esos cambios? Me son inexplicables tanto como la tergiversación de la  riña Maintenon-Lieselotte. Desde la primera temporada que sabemos que no admiten bebés en Versalles. Por algo nunca vimos a las hijas de Monsieur. Entonces pretender quedarse con su primogénito cuando ya lo había destetado era algo para discutirlo con el rey. 

Si Madame no lo hizo es porque sabia que era inútil. ¿Entonces,  por que hacernos creer que la separación de madre e hijo se debió al despecho de la nueva favorita?  Y retrocedamos un poco. ¿Por qué Lieselotte tuvo que ser tan ofensiva con Maintenon? ¿Por qué la odia tanto?

En l vida real, Lieselotte odiaba a la Marquesa tal como a Montespan, porque no le gustaban las personas que separaban a las parejas legales. En este caso a Luis de Maria Teresa. Le recordaban su propia humillación al tener que compartir al marido con Lorraine. Pero si en la serie Chevalier y la Duquesa de Orleans son uña y carne ya no hay razón para despreciar tanto a Maintenon.

La trama ha tomado bifurcaciones extrañas. Una es la historia del hombre de la Máscara de Hierro, la otra es el conflicto constante de Luis y su pueblo, aquí entran en juego los Hugonotes, también victimas del Rey Sol.

Concuerdo en que la revocación del Edicto de Nantes y las persecuciones que lo sucedieron fueron crueles e innecesarios, ¿pero por qué “Versalles” insiste en hacernos creer que los protestantes son mejores que los católicos? Hasta ahora no los hemos visto ser ni más virtuosos, ni más honestos que los demás habitantes de esta serie. Tampoco me trago ese súbito romance entre Chevalier y Delphine d’Angers. Solo sirve para entrometerlo en el cuento de los hugonotes.

¿Dónde está el verdadero Philippe?
Antes de cerrar esta reseña de la temporada final, viene mi queja mayor. Me refiero al asesinato que se ha cometido con el personaje del Duque de Orleans. No tengo que repetir lo que en notas anteriores he evidenciado, mi simpatía, cariño y admiración por el personaje de Alexander Vlahos. Por algo lo nombre Héroe del 2017.

Puedo entender que se aleje de su esposa y su amante por alguna neurosis provocada por sus experiencias en el campo de batalla, pero su actitud en el quinto capitulo no solo me deja perpleja, me indigna, y mi reacción es compartida por todos los fans de esta historia. El capítulo  fue un sinsentido total desde esa quema de Biblias en el jardín de Versalles a lo Nazi (y que nunca ocurrió históricamente) hasta esa criada que le presenta un trasero gordo y desnudo al Cardenal Leto, pero lo de Monsieur fue la guinda del pastel.

Monsieur y Madame están compartiendo un tete-a-tete, una de las poquísimas escenas de ellos dos juntos, cuando los interrumpe Le Roí acompañado de una adolescente. Se las presenta:  “¿No la reconoces?  tu primogénita, Maria Luisa.”WTF? Lieselotte pega un brinco encantada, corre hacia la chica y ahí todo es:  “hola soy tu madrastra, llevo dos años aquí, pero recién te conozco. Ven al rincón para que cotorreamos un rato”. Luis viene a anunciar que va a casar a la sobrina con Carlos, El Hechizado. Fin de la escena.

Lo próximo es que llega un médico a certificar la virginidad de la chica. Así,  de la nada. La pobre se pone histérica, con justa razón, se niega y amenaza al medico con un cuchillo. Llaman a Monsieur (¿16 años sin preocuparse de la hija y ahora lo llaman?)  Philippe entra, cachetea a la niña, le quita el cuchillo y le ordena que obedezca.


En una entrevista,  Alexander dijo que eso era parte del carácter del “nuevo Philippe” que no aguanta tonterías y todo lo soluciona rápidamente. WTF? Lo que creo es que como cada temporada ha sido escrita por un nuevo equipo de libretistas, estos no han leído ni los libretos antiguos ni un mísero libro de historia. El resultado es un asesinato de personaje.

También el mismo Alex , lo mencionó han puesto una actriz parecida a Minette (La verdadera Marie Louise era muy parecida al padre). Esto hace pensar que el rechazo, la dureza de Philippe se debe a que no la cree su hija. Yo he escuchado de gente homófoba  que otra malinterpretación del desapego del Duque por todos sus hijos,  es señal de que los gays realmente no tienen sentimientos paternales. Ante esto me veo obligada a contarles un poco del verdadero Monsieur.

Padres e hijos versallescos
En mi entrada sobre Henriette les conté que al nacer su primogénita, la Duquesa demostró abierta repugnancia por el sexo de la criatura y habló hasta de ahogarla. Esta actitud horrorizó a su suegra y a su marido quienes separaron a la niña de la madre lo más pronto posible.


Monsieur y su primogénita

 Un aparte sobre el modo en que se criaba a los príncipes reales. Es cierto que se les separaba de los padres y se les encargaba la crianza a otras personas, pero “Versalles” ha exagerado esa segregación. Primero,  era para el bien de las criaturas ya que no se les exponía a gérmenes de adultos. Se esperaba que se criasen como niños en un ambiente mas sano. 

Como los padres estaban sujetos a rigurosos programas de festividades, eventos y otras funciones cortesanas, se les alivianaba la carga de atender a su prole, pero eso no significa que los pequeños fuesen desterrados a algún paraje lejano o que a los padres se les impidiese visitarles.

Tanto Versalles como St Cloud, el palacete de los Orleans, tenían secciones dedicadas nada más que a albergar a la prole de los dueños. Los Duques podían visitar diariamente a sus nenes. Pero incluso cuando Maintenon criaba en secreto a los bastardos del rey, Luis se las arreglaba para visitarlos  y discutir con la gobernanta sobre la educación de las criaturas. Por eso el dolor de Lieselotte es indebido,  impuesto nada mas por libretistas caprichosos que quieren enemistarnos con el personaje de Madame de Maintenon.

Philippe siempre estuvo muy unido a sus hijas mayores, sobre todo con Marie-Louise,  su predilecta, al punto que Minette se quejaría que su esposo había predispuesto a su primogénita em contra de ella. En 1772 cuando Lieselotte llegó a Versalles , Marie Louise tenía diez años menos que su madrastra, y Anne Marie solo contaba siete años. Las niñas inmediatamente congeniaron con su joven madrastra a la que vieron como una hermana mayor.

En sus cartas, Madame describe a su marido como cariñoso con sus hijos, pero también muy consentidor. La mayor queja de la Duquesa es que en sus esfuerzos por mantener orden y disciplina (además de sus tres hijos y dos hijastras, Lieselotte se hizo cargo de los niños de Louise de La Valiere) en su tribu,  quedaba ella como “mamá mala” en comparación con el bonachón padre.
La Duquesa de Orleans y sus hijos.

Aunque el matrimonio español era muy prestigioso para quien no era hija de un rey, la pobre Marie Louise estaba horrorizada por la fealdad de su futuro marido. Le suplicó de rodillas al tío que no la casara, pero ya sabemos cómo era Luis. Monsieur tampoco estaba contento. Cuando su hermano le rogó que consolara la niña, Philippe respondió que en lugar de Marie Louise,  él también estaría desolado.
María Luisa de Orleans

Tanta era la desdicha de la princesita que llegó a oídos del pueblo, quienes consecuentes con su amor por Monsieur, esperaban que él impidiese la boda, pero no fue así. Philippe acompañó a su hija hasta la frontera española (Lieselotte también) , y los presentes describieron sus lagrimas paternas al separarse de Marie Louise.

Durante su reinado, Marie Louise mantuvo constante correspondencia con sus padres y Philippe volvería a llorar con la muerte prematura de su predilecta. En su carta a su otra hija, ahora Duquesa de Saboya, Philippe dirá que al oír la noticia “pensé que iba a morirme. Es todo lo que puedo decirte”. ¿No hubiese sido bonito que hubiesen mostrado esto en la serie?

Otra cosa, esa escena del doctor es totalmente ilógica. Es cierto que hubo casos en que una virginidad debió ser “probada”(caso de Juana de Arco) pero no había ninguna duda de la pureza de Maríe Louise y ningún cardenalucho hubiese obligado al Rey Sol a humillar a su sobrina con tal examen. Segundo,  el examen, si hubiera sido necesario, lo hubiesen practicado comadronas, no doctorcillos; la princesa hubiese sido preparada por sus padres;  y si se hubiese opuesto,  Philippe jamás hubiese recurrido a la violencia para obligarla.

La serie nos dio un héroe, construyó un personaje fantástico con lo que la historia nos cuenta fue un acomplejado pusilánime, más digno de lástima que de admiración. ¿Por qué convertirlo en un mal padre si vemos que hasta Luis se alteró al pensar que su Delfín corría peligro,  y  cuando nos han mostrado a un Chevalier experto en cargar bebés? ¿Cuándo será el día en que uno vea una buena serie sin que le arruinen el final?


lunes, 5 de noviembre de 2018

Mi Prima Raquel: Ni asesina ni feminista



My Cousin Rachel es la tercera novela más leída de Daphne Du Maurier, pero también la mas incomprendida. Esta roman a clef ha sido dramatizada en tres ocasiones: dos como filme y una como miniserie. Es su última versión fílmica (2017)  la que ,me motiva a escribir sobre ella precisamente por su lectura feminista que no tiene mucha base ni en el texto ni en las intenciones de la autora al escribirlo.

Voy a resumir la sinopsis. La acción tiene lugar en Cornualles en 1840. Philip Ashley es un joven huérfano que ha sido criado por su primo Ambrose Ashley. Para Philip , Ambrose ha sido un padre y lo quiere como tal. Debido a problemas de salud, Ambrose pasa parte del año en climas mediterráneos. Philip resiente esas ausencias a pesar de que se comunican por cartas. Una de ellas anuncia el encuentro de Ambrose con Raquel Sangalleti en Italia. La Condesa Sangalletti es prima de Ambrose y Philip, ha enviudado hace poco y se ha establecido en Florencia.

Para sorpresa de Philip, Ambrose se casa con Raquel y se quedan a vivir en Italia, pero las cartas del primo  van cambiando de tono. Ambrose se queja e su mujer, de sus hábitos despilfarradores y de unos terribles dolores de cabeza.  Nicholas Kendall,  padrino de Philip, le dice que es posible que Ambrose sufra de un tumor cerebral, mal que aqueja a la familia Ashley. Poco después de esta conversación reciben noticia de la muerte de Ambrose. Philip parte para Florencia. A su llegada descubre que Raquel se ha marchado llevándose todo lo de valor.

Philip la considera culpable de la muerte de Ambrose y jura vengarse. Sus planes de venganza duran hasta que Raquel llega a Cornualles. Subyugado por la belleza de su prima, Philip olvida su rencor. Además el parte médico que certifica la muerte de Ambrose. Indica que fue provocada por un tumor cerebral. Mas importante aún, Ambrose nunca  cambió el testamento. Philip es el único heredero de la fortuna Ashley.

Obsesionado con la viuda, Philip decide entregarle todo su capital (luego que Rachel le muestra un testamento de Ambrose que él nunca llegó a firmar en que le dejaba a ella su herencia), le entrega las joyas familiares y terminan en la cama. Aparte de ser virgen, Philip no ha tenido contacto con mujer alguna excepto Louise, la hija de su padrino. Para él, lo sucedido con Rachel los compromete. Al día siguiente, anuncia públicamente su compromiso con la Prima Raquel. La viuda está estupefacta, para ella lo sucedido no tiene ningún significado. Rechaza a Philip delante del padrino y de Louise. Este la sigue al cuarto, discuten y el  joven la agrede.

Acto seguido, Philip cae enfermo , tal como su primo. Es Raquel quien lo cuida devotamente. Ahí Philip se da cuenta de los conocimientos herbolarios de su prima y que ya conoce las plantas de la región, tanto  las curativas como  las toxicas. Nuevamente crecen sus sospechas que aumentan al encontrar una carta de Ambrose en una vieja levita que era parte del guardarropa italiano del difunto. En ella,  su primo poco menos que acusa a su mujer de estar envenenándolo.

Cuando Rachel le prepara a Philip una tisana “especial” que solo él debe beber, Philip la rechaza. Nerviosa, Rachel va a dar un paseo por el jardín y se sube a un puente en construcción. Este se derrumba. Rachel muere en brazos de Philip y sus últimas palabras son “Ambrose” (supuestamente Philip y su primo tenían un gran parecido físico).
Geraldine Chaplin y Dominic Guard (BBC)

My Cousin Rachel es otro gran éxito literario de Dame Daphne Du Maurier quien pronto vende los derechos a Hollywood. En 1952 llega al cine la versión fílmica con Sir Richard Burton como Philip y Olivia de Havilland como Raquel. Aunque la adaptación es adecuada, y la autora gusta de Burton, no soporta a Olivia. La encuentra demasiado vieja  para interpretar a una mujer esplendorosa, vivaz,  que deslumbra.

No sé qué habrá opinado Dame Daphne de Geraldine Chaplin en la adaptación para el Mistery de 1983. Yo la encuentro demasiado pálida y flaca y Dominic Guard como Philip se ve demasiado  tonto. Su relacion parece la de una austera institutriz y su alumno retrasado.. 

Cuando supe que Rachel Weisz, una de mis actrices favoritas, interpretaría a la viuda negra, en una nueva versión fílmica, me gustó la idea. Ella es lo suficientemente intensa y seductora, amen que tiene esa belleza mediterránea (su madre es italiana),  para dar vida a la Condesa Sangalletti.

¡Que desilusión!  Tanto productores como actriz se han empeñado en crear una historia “Me Too”sobre una esposa abusada, convaleciente de la pérdida de un bebé, que se ve calumniada, agredida incluso físicamente,  y obligada actuar en contra de su voluntad. Philip (Sam Claflin) no solo es el villano, además es retratado como un demente obsesivo, que no sabe ni comprender ni amar a una mujer y termina matándola. ¿Qué novela leyeron?

En una entrevista a Rachel Weisz,  ella dijo dos cosas. La primera que  ella eligió retratar al personaje desde un solo ángulo (calumniada) y que parece que hay una historia tras el libro, pero que no se ha molestado en investigarla. WTF? creo que no se necesita mucha investigación, solo leer el texto para ver que Raquel (la voy a llamar así para diferenciarla de la actriz) es una mujer alegre, aguda, extrovertida. Efectivamente, Philip no conoce a muchas mujeres, pero aunque fuera conocedor, notaria que esta sobresale  por su inteligencia, su simpatía,  su joie de vivre.

¿Pero cómo la interpreta Weisz?  Como una bipolar que alterna momentos de intensidad con los de victima compungida y asustada. Daphne Du Maurier fue enfática al decir que su novela es un estudio de celos. Philip es el celoso, el confundido. No necesitamos que su pareja también  sea un personaje traumatizado y confuso.
(Fox Searchlight Pictures)

Rachel Weisz también ha dicho que Raquel es castigada por ser  sexualmente liberada. No lo creo así, es cierto que tiene mala reputación, pero la mayor preocupación parece ser con sus despilfarros,  con su necesidad de conseguir dinero a costa de hombres que seduce. Y si fuera una mujer de mundo, con experiencia, sabría como tratar a un mocoso. No caería en el rol de “ Ay pobre de mí, déjame en paz”.

En el filme nunca sentimos que Rachel se sienta atraída por Philip. A pesar de que en el libro se habla de lo mucho que se parece este al primo Ambrose, la escena de sexo en el bosque no nos hace pensar que haya en ella algún atisbo de interés en él. Solo se le ocurre darle tisanas y cuidarlo cuando se enferma. Es una copia del comportamiento que tuvo con su difunto marido. O sufre de Munchausen en reversa, y le gusta crear enfermos para luego cuidarlos,  o realmente es una envenenadora. (acabo de leer esta excelente reseña en la que se especula si no serán las pociones mágicas de Raquel las que enloquecen a Philip).

Cundo (en el filme) Raquel insiste en que Philip pruebe su tisana  y este con brusquedad se niega, vemos miedo en el rostro de la mujer. A lo mejor Raquel no es una auto viuda, pero definitivamente se ha dado cuenta que para Philip lo es. Yo sentí que fue el miedo a una acusación formal, a lo que esta acarrearía,  lo que la empujó a suicidarse.

 Cuando (y esto no es parte del libro) Philip aconseja a su “prima” ir a caballo por un sendero que ambos saben es peligroso, le está dando la oportunidad de matarse y evitar ser ajusticiada. Eso corroboraría la impresión que la autora nos deja al comienzo de la novela. cuando Philip es llevado por su primo a un sitio donde antes ajusticiaban a los criminales.

Nunca entendí el vínculo de esa escena con el resto de la historia. Después de ver esta ultima versión qué cambia el final de Raquel, llegué a la conclusión que Dame Daphne nos está diciendo que algún día Philip se verá obligado a hacer justicia y que es Ambrose quien le señala el camino. Philip es el vengador de su primo, pero también  el destino de Raquel es la horca.

DDM siempre dijo que Philip era un narrador poco confiable, uno cegado por la pasión y los celos. ¿Pero nos dejo ella una pista en su primera página?  La grandeza de la novela radica en sus recovecos argumentales, en la cantidad de pistas, muchas falsas, que nos da la autora. Esta última versión en cambio nos deja con la impresión de que todo es un fragmento de la imaginación del joven Ashley que bien  puede estar loco. Esos dolores de cabeza  pueden indicar que como su padre y su primo, sufre de un tumor cerebral.

Esa es la interpretación que nos quiere dar el director. No es la que nos da la autora, porque Philip es DDM, y ni ella estaba desequilibrada ni describió a Philip como un demente. Simplemente es un joven arrebatado e inexperto qué pierde la perspectiva debido al deseo frustrado y a los celos que le provoca su prima Raquel

En 1947, Daphne Du Maurier, en el pináculo de su carrera, fue acusada de plagio. Como la acusación involucraba también a su editor en Estados Unidos, Nelson Doubleday, el juicio tuvo lugar en Nueva York. Dame Daphne viajó a USA en compañía de sus hijos y fue recibida por Ellen Doubleday, esposa de su editor. Para hacerla corta, Daphne se enamoró locamente de su sofisticada, instruida y bella anfitriona.

A sus casi cuarenta años, Dame Daphne no era una ingenua inexperta. Casada, había tenido un amante antes de su matrimonio, y otro después. Además en su juventud había mantenido una relación intima con una de sus maestras. En lo más alto de su pasión por Ellen, volvería a tener un affaire lésbico, esta vez con la famosa actriz Dame Gertrude Lawrence. Sin embargo, Ellen la desarmaba, la confundía tanto como Raquel a Philip. Por eso decidió retratarse como un jovencito inocente.
Ellen Doubleday

Cuando Philip hace hincapié en que se siente extraño teniendo una mujer a su lado, es la autora quien expresa su sorpresa de desear tener una relación física con alguien de su mismo sexo. Cuando Philip se queja de que no le interesan las artes o la literatura que tanto apasionan a la viuda de su primo, la autora expresa su propia desazón y hasta celos de no poder compartir los placeres intelectuales de Ellen. Cuando Philip se siente traicionado ante el rechazo de Raquel de su propuesta de matrimonio, es Daphne irritada por la insistencia de Ellen de mantener una relación solamente en términos platónicos.

Es la negativa de Mrs. Doubleday de explorar su lado lésbico con quien siempre vera como una gran amiga, la que empuja a Daphne a escribir My Cousin Rachel. Ahí puede dar rienda suelta a su frustración, puede retratar a Ellen como una vampiresa seductora, una caza fortunas, una posible asesina, pero  el sentido común le dicta a DDM que Ellen también simplemente puede ser alguien decididamente heterosexual. Por eso deja abierta la puerta para que creamos que es una inocente calumniada por su ardiente, pero desengañado adorador.

El filme no nos muestra esta historia. Por el contrario, desde el primer encuentro Rachel Weisz es un sauce llorón, una mujer vulnerable, victima de hombres crueles, que lo ha perdido todo, esposo, hijo, fortuna. Se lamenta con Philip de que Ambrose pasó de ser su amado esposo a “un hombre que quería hacerme daño”.   Cuan diferente a Olivia Havilland que hechiza a Philip instantáneamente no con su frágil belleza, sino con su conversación ingeniosa, su simpatía, su cortesía, su conocimiento extraño de todo en la casa, por el modo es que desde el perro hasta los criados caen bajo su hechizo. Hasta su vestuario de luto es elegante y sensual.

Contrastémosla a esta escena de Rachel vestida de negro como un cuervo, bamboleándose como una vieja, con gestos nerviosos sin hacer contacto visual con el hombre al que va seducir. Realmente, uno queda con la impresión  de que toda la seducción ocurre en la cabeza de Philip, que él se ha pasado una película solo y que esta pobre viuda,  que ya viene con los nervios destrozados,  se encuentra con el tremendo problema de un acosador sexual en su misma casa.

En el libro,  Raquel es como Ellen,  intensa, comunicativa, atractiva. Hay momentos en los que se burla de Philip y Daphne los describe con humor,  con distancia,  articulando cuan patético y jocoso es el enamorado no correspondido.  Nada de eso aparece en el filme donde Weisz parece ser siempre  una mujer agobiada, de manos temblorosas, ojos siempre a punto de derramar lágrimas,  hasta su voz suena cansada.

En The Guardian, la escritora Julie Myerson ha hablado de una historia sobre el poder sexual de una mujer, ciertamente eso es evidente en el libro y en la primera versión fílmica, pero en esta última adaptación pareciera que Philip obra más por compasión que manejado como le dice Louise “por el dedo menique de tu prima. Cuando Rachel por fin saca voz, cuando se enoja ante lo que ve un intento de Philip de manipularla y “comprarla”, más parece una mujer histérica y  aterrorizada antes que alguien sinceramente ofendida. Cuando De Havilland ruge “¡no me toques!” es una orden, cuando Rachel dice esas últimas palabras es una súplica.

Ha llegado tal el punto de victimacion del personaje, que leo comentarios de espectadores que ven a Raquel-Weisz como víctima de una violación por parte de Philip, que ella no ha buscado tener sexo con él, y tras tenerlo ha quedado insatisfecha. Que no desea nada romántico con él y (esto es bueno)  son los celos de Louise los que envenenan a Philip en contra de su prima.
(Fox Searchlight Pictures)

Otros alaban que el filme evita mostrarnos una femme fatale. En cambio vuelve a Philip un personaje siniestro y agresivo que la envía por un sendero peligroso para matarla. Es diferente en el libro donde Phiip se abstiene de decirle a Rachel que un puente en el jardín en construcción  es peligroso. Las posibilidades de que Rachel cruce ese puente no son tantas y Philip actua insensatamente mas como niño contrariado que como alguien que planea un asesinato.

Pero volviendo al tema feminista,  no entiendo como un filme que muestra a una mujer como víctima puede también tratar sobre el poder sexual femenino.Tengo los ovarios hinchados escuchando a críticos, productores y a la actriz describir “Colette” el ultimo period piece de Keira Knightley como “feminista” o que trata sobre “una pionera del feminismo”. Colette odiaba a las sufragistas, siempre dijo que una mujer realmente inteligente no buscaría la igualdad sexual. El que haya cometido transgresiones en su vida, no significa que desease que la imitaran o que abogara para que otras siguieran su ejemplo.

Lo mismo ocurre con “Mi Prima Raquel" todo el que ve esta versión  crea que es otro ejemplo del “Me Too”. Un relato de una mujer abusada (y asesinada) por hombres que profesan amarla no la hace un filme feminista.  DDM no estaba escribiendo sobre el poder masculino o la imposibilidad de una mujer de ser independiente en la Inglaterra victoriana. El libro es sobre la impotencia de una mujer que busca una relación con otra que no solo no le corresponde,  sino que se burla de ella.

Es triste que incluso después que Tatiana de Rosnay le cuente la historia de Ellen Doubleday y su importancia en la génesis de My Cousin Rachel, el crítico Simón Lesser siga hablando del ángulo feminista de la novela.  Es tanta la necesidad de vender la historia coincidiendola con el movimiento de moda, que la verdad importa poco.

Otro problema que veo en el filme es el que el director Roger Michell  convirtiese a su Philip en un junior malcriado que abusa de  los privilegios de su rango para atormentar a una viuda desposeída que económicamente está a su merced. En la vida real, Ellen tenía más dinero que DDM,  y esta no era el tipo de persona que se quejase de los privilegios de una clase pudiente a la que pertenecía. 

Tampoco es una novela que se conmisera sobre la imposibilidad de una mujer que vive atropellando reglas. Recordemos el desprecio que DDM sentía por su sexo, su miedo a ser vista como transgresora o ‘veneciana” (léase lesbiana) y  su homofobia heredada de su padre.


Irónicamente, tampoco la autora desea ver a Ellen-Raquel liberada. Si de algo se quejó DDM en su relación fue de la libertad de Ellen. Los celos de Daphne se acrecentaban al ver que no podía controlar a la mujer que amaba. Cuando Roger Michell insiste en que DDM ha incluido feminismo en su novela tal como ha incluido anacrónicos arboles de Navidad, nos cabe preguntar si el que se cayó del árbol fue el director.

Mas cercana a la realidad son los comentartiosde de Rosnay que DDM castiga a Raquel por querer vivir su vida de acuerdo con sus reglas Esta es una novela sobre celos y Dame Daphne los sufrió agudamente. Tuvo celos de Nelson, el esposo invalido de Ellen. Por eso en la novela lo convierte en Ambrose y deja abierta la posibilidad de que Ellen-Raquel , harta de sus achaques y quejas,  lo mate.

 Tras la muerte de Nelson en 1949, las cosas se pusieron peor. Los celos de la escritora empeoraron y sus sospechas de que Ellen mantuviera amores heterosexuales la torturaban. En una ocasión al verla coquetear con un hombre en una fiesta, Daphne escribirá llena de sarcasmo y rabia:  “La dama si puede flirtear”. Esa es la voz de Philip, una voz llena de petulancia y frustración. Tanto para Daphne como para Philip, el objeto de su pasión es  un tormento, no una pobre mujer vulnerada por prejuicios sociales y pobres niños ricos.

A través de esta nota he insertado portadas de la novela en diferentes traducciones. El vínculo en común es la imagen de Rachel como una mujer seductira. Asi es como la percibe el narrador, asi es como la percibe la autora, así es como la percibe la imaginación popular. Darle a la historia otra lectura solo por perseguir las ideas en boga,  no me parece muy legítimo.

lunes, 29 de octubre de 2018

Diario de Netflix de Octubre: la oferta continental (2)




The Road to Calvary
Después de dos capítulos donde no pasa casi nada, el cuarto es el más movido. Por fin Ivan Ilich Telegin consigue huir del campo de prisioneros, ayuda a una refugiada a enterrar a su hijo, la salva de una violación y antes de volver a las líneas rusas, ¡se encuentra con Bessonov! El muy bandido sobrevivió, y vive como ermitaño, rodeado de botellas de vodka. No quiere acompañar a Telegin (que no lo reconoce) ya que se sabe  desertor.

Telegin herido cae en manos de Liza, tal como ella yo lo ha soñado. Es humillante como ella vuelve a declararle su amor, pero también es conmovedora. Contrasta con la actitud de Dasha y como lo va a tratar cuando vuelvan a encontrarse.


 No puedo creerlo, después de casi dos años de ausencia, el encuentro entre los novios es un fiasco. Llena de celos al saber que Iván Ilich estuvo con Liza, Dasha finge indiferencia. Por suerte, Katia le puede explicar al atónito ingeniero lo que ocurre.

Dasha no puede ser tan inmadura. No aporta a su vida sentimental ni un cuarto de  la compasión y valentía que muestra en el hospital. Sobre todo cuando cachetea al bolchevique Roskov que amenaza que cuando llegue la revolución, él y sus tovarich la violarán en manada. ¿Se han fijado que todos los comunistas son retratados de manera negativa?  Como los revolucionarios de pacotilla que Liza dejó instalarse en el piso de Telegin.

El romance de Vadim y Katya es conmovedor, sobre todo porque ella ha decidido que no volverá a ser una adultera. Se divorciará de Nikolái.

Y tuvimos boda. Liza,   en un acto impulsivo e irreflexivo,  se casa con Arkady que ha perdido un brazo, pero no su sarcasmo ni irreverencia. Veo esta relación de color de hormiga y como el pope que los casó,  hay que pedirle al Cielo que los salve.

Rusia se está yendo a las pailas. Telegin se mete a trabajar a una fabrica llena de pacifistas y rojos furibundos que rompen todo. En el hospital hay huelga de enfermeras, los enfermos se alborotan, Matyusha y Dasha no se dan abasto.

El Zar abdica y él y su familia son arrestados. La única que lo llora es la criada Marfusha. En el frente Vadim se encuentra ante un caos. Los soldados fraternizan con el enemigo, los otros se mueren de hambre o de enfermedad. El oficial en comando dice que no sabe ya por qué ideales pelea. Llega Nikolái,  es el comisario del Gobierno Provisional. Les viene a decir a los soldados que ya no tienen que tratar con respeto a sus superiores, todos son iguales, pero cuando les niega permisos, los soldados lo linchan.

En medio de toda este anarquía, Dasha y Telegin se casan. No sé si será porque me he enamorado de Ivan Ilich, pero siento que Dasha no sabe quererlo. Mas lo quería la loca de Liza.


Hablando de esa pobre mujer, ahora vive en un cuartucho. El marido tendrá un solo brazo, pero le sirve para empinar el codo, tirar cenizas al suelo y (algo útil) asaltar y robar a un borracho a la salida de una taberna. Al menos ahora tienen para comer.

A otra a la que asaltan es a Katia, le roban 45 rublos que consiguió por unos aretes que valían más. Katia vende el departamento y se va a vivir con los Telegin. Dasha está embarazada. Vadim renuncia a su comisión,  vuelve a San Petersburgo y le pide matrimonio a Katia.

Me gusta muchísimo esta serie, a pesar de que las protagonistas son más inmaduras que Servidora a su edad.

El Ministerio del Tiempo.

El episodio de Lope de Vega me encantó. Siempre es un gusto ver a Víctor Clavijo y el humor le quedó bien. Sobre todo en su intercambio con Julián seguido de un cabezazo de enfermero. Esta vez, Julián salvó la virginidad de Amelia, y Alonso salvó al hijo que no conocía. Como siempre,  buen equilibrio de humor y emotividad.



El episodio de Hendaya que era el que había yo visto,  no acabó de gustarme. Siento que les va a ser más fácil visitar épocas donde no necesiten de corrección política.

El episodio cuatro es interesante aunque un poco disparatado. Ben Temple,  quien hiciera de Alan Hillgarth en “el Tiempo entre Costuras”,  da vida  a Aaron Stein,  tinterillo judío y gringo que viene representando los intereses de los descendientes de Abraham Levy el primero en encontrar las Puertas del Tiempo.

Resulta que se enteraron (me huelo a Lola por ahí) que Isabel la Católica no cumplió su palabra, por lo tanto exigen una suma millonaria si no desean que expongan las traiciones que forman las bases del Ministerio del Tiempo. Ok, tenemos una panda de judíos codiciosos, pero también la revelación de la existencia del Ministerio es un peligro que Marty  no desea correr.

Se hará lo imposible, hay que rescatar al Rabino Levy de las manos de Torquemada. Para mayor inconveniente, ese portal solo les permite 24 horas para hacerlo. Si se pasan, quedarán atrapados en el pasado. Tal eventualidad es evitada a punta de todos los días inventarse un plan diferente. Todos fallan. Martí se rehúsa a seguir el plan de Alonso que quiere hacer un rescate a lo Entebbe. El director le sale con sensibilidades modernas, se puede morir algún campesino inocente que resulte ser el tatarabuelo de Ramón Cajal, etc.

Terminan en una especie de “Día de la Marmota” donde los planes fracasan y todos los días repiten las mismas acciones, hasta el punto de que Julián se sabe de memoria los insultos que el populacho le endilga al pobre Abraham cuando lo pasean con sambenito. ¡Entremedio descubren que Ernesto es Torquemada! 

Este es el episodio en que Michelle Jenner repitió su interpretación de Isabel la Católica Sin Fernando obviamente y Julián sale con que la reina le parece cara conocida.

Finalmente Ernesto debe viajar y ocupar el lugar del Gran Inquisidor. Por supuesto el verdadero Torquemada aparece, todos deben huir menos Ernesto. En su celda Ernesto confiesa a Fray Tomas que es su padre, pero eso no lo salva de la hoguera. ¡El que lo salva, y en motocicleta, es Alonso!

Queda el problema de haber cambiado la historia, pero el Rabino Levy los tranquiliza. Sufre de cáncer terminal, igual morirá. Marti se da el gusto de refregarle al rabino en la cara al abogado chantajista. Abraham Levy además, y en hebreo,  le mete en cabeza al leguleyo el miedo a D-s y a los fantasmas. Stein sale huyendo, no vaya ser que se le instale un dybbuk en el cuerpo.

El relleno cómico estuvo a cargo de un teatro en el que Amelia, para librarse de su casamentera madre, trae “un pretendiente” a casa. El pretendiente es Julián. Lo serio es que Amelia ha descubierto que en algún momento se casó y tuvo una hija. También ve su tumba que le indica que murió joven puesto que la lápida  la pusieron su esposo e hija junto con los padres de ella.

El capítulo sexto fue un poco aburrido aunque movido. El MOMA (Museum of Modern Art) de Nueva York anda diciendo que la venta del “Guernica” no fue de trigos limpios y quieren que se lo devuelvan. Los viajeros del tiempo necesitan recobrar el recibo de venta de Picasso. Para eso deben ir primero a la Barcelona de La Guerra Civil. Cuando esa misión falla,  deben llegar al Madrid del 81 y recoger el recibo en el aeropuerto.

En las dos ocasiones un viajero del tiempo llamado Paul Wescott se les adelanta. Sera Velásquez quien rescate la situación yendo al 1899 a conocer a su ídolo Picasso y a conseguir un autógrafo. Con eso y una máquina de escribir de los 30, Amelia falsifica el recibo.

En el Madrid de su infancia, Julián va a  un concierto, compra discos, conoce a una Mayte de tres años (ya esto parece The Time Traveler’s Wife) y aleja a su padre de la mujer de la vida de éste. Hay padres egoístas e hijos egoístas.

Alonso se escandaliza ante el matrimonio entre el mismo sexo y el voto femenino. Comienza a hablar de brujería y (a pedido mío parece) se pregunta si estará trabajando para El Diablo. Eso no se sabe en vida, amigo mío.

Berlín Babilón
Es una tortura tener que verla una vez por semana, pero como con el chocolate, tengo que racionármela. Cada vez mejor. Entiendo que Sorokina quiera recobrar el dinero de su familia y que no le importe cuantos estalinista y troscos tenga que llevarse por delante, pero Kardakov me da penita. Eso si es duro de matar. Sobrevivió a la bala de Sorokina y a una caída de cuarto piso. Ahora el cuento del oro Sorokin ha quedado en manos del Armenio.

El espectáculo de la policía confrontando a los comunistas el Primero de Mayo  fue monumental y esas muchedumbres se ven mucho mas peligrosas que el mísero grupo de Freddie Thorne de “Peaky Blinders”. Cuando Gereon y Wolter corrían, buscando refugio de las balas y de las bombas Molotov , me recordó el año en que trabajé en la Católica de Valparaíso y para llegar a la parada de bus,  tenia que refugiarme,  del gas lacrimógeno, los ladrillazos y los chorros del guanaco, en portales parecidos.

Seguimos viendo a la doctora “stalina”ahora atendiendo a la pobre señora baleada por una ventana. Que escena tan bonita de la moribunda mirando a Gereon y diciendo “eres tan lindo”. Ohhh y el “tú también eres muy linda”. Me gustaría morir en los brazos del Inspector Rath. Pero la pobre señora fallece en brazos de Wolter (Gereon fue a buscar a Stalina que tanto atiende heridos de bala, señoras sifilíticas,  como hace discursos callejeros).

También Wolter se portó muy romántico, pero lo arruinó todo con eso de presentarse en el Mocha Efti a chantajear a Lotte con denunciarla por practicar la prostitución sin estar inscrita. Ayyy no solo la ha convertido en su espía ¿también tuvo que obligarla tener sexo con él?  El espectáculo de Wolter encuerado me dio agruras.

Tal vez no me había dado cuenta de que el trabajo de Lotte no solo era darle latigazos a clientes masoquistas, pero me dio mucha pena. Una niña tan brillante. Nada de esto ocurre en los libros donde ella es estudiante de leyes, pero la serie la hace más conmovedora.

Aunque nunca tan patética como Greta, pobrecita parece una niñita y ahí muerta de hambre en la calle casi como pordiosera arrastrando su maleta que otros le quieren robar. En todo Greta esta peor que Lotte. Ni siquiera puede prostituirse porque tiene esa cicatriz (¿es de cesárea?) en el bajo vientre. ¡Ya sé quién es Greta! Es Leonie Benesh, la que interpretó a Cecilia, la hermana del duque de Edimburgo en “The Crown:”

Bueno ese primer almuerzo de las amigas con Lotte dándose tono de cuán importante es su trabajo en el cuerpo de la policía, pero cuando aparece Wolter casi se esconde bajo la mesa. La pobre Greta casi lamiendo su plato y quedándose con la propina. Pero Lotte también pasa hambre. Casi le arrebató el plato de puré a Gereon.

Me encantó esa primera cita en un nuevo bar, ahora vimos la cultura travesti. ¿Herr Graff es el fotógrafo de la policía? Y Tcherkoff el artista trans disfrazado de Robert Preston en Victor/Victoria que,  a propósito,  fue un filme alemán de esa época.

Hablando de cine. Gereon y Lotte,  paralelamente,  se entrometen donde no deben. Ella se mete al departamento de Sorokina, descubre la bala que Svetlana disparó  a su amante y acaba presa. Gereon en su búsqueda del filme porn, irrumpe en la sala donde Sternberg revisa un corto de “El Ángel Azul” que debutaría un año más tarde. Gereon pregunta quien es la actriz.  “¡Marlene Dietrich, cretino!” le responde Joseph von.

Curioso que Lotte y Stefan (el hijo de la pareja sordomuda) estén involucrados ambos en espiar, uno a Wolter , la otra a Gereon. Por suerte Lotte no le ha dado a Wolter la ampolla de morfina del inspector Rath. Lo único que Wolter ha averiguado es que Rath dejo un amor en Baviera. A ver si la tal Helga  viene a Berlín. Pero yo quiero a Gereon con Lotte.

En su investigación sobre el filme, Gereon encuentra una desagradable sorpresa. En el trasfondo de la foto  está el retrato de Yucatán, el caballo de su hermano.

Llegamos al episodio 6, la mitad de la primera temporada. Es un domingo soleado y nos toca ver como lo celebran cada personaje, cada facción. Gereon despierta con su casera en la cama. ¡Pero este muchacho no deja títere con cabeza! Como es un buen católico va a misa, a la misma iglesia donde el Comisario Benda toca el órgano.

Benda presenta al bávaro con su esposa Irmgard, ferviente católica, pero cuando Rath ofrece su  turno al confesionario, el comisario lo rechaza. “No es mi club” dice. Le toca a Irmgard explicar que su esposo es judío y se niega a bautizarse. Gereon tampoco tiene ganas de confesarse, finalmente le suelta al curita que hace diez años que se acuesta con su cuñada y que es posible que su hermano esté vivo.

Lotte ha ido al Wannsee a nadar con Greta y Stefan. Parece que el sitio es un club privado, el Akademischer Ruderclub. Unas chicas presumidas se burlan de la ropa de Greta y la llaman a ella y a Lotte “proletarias”. 

Llega Rudi, que se cree muy chulo. Decide demostrarlo bañándose desnudo. Como es serie alemana enseña lo que le cuelga, pero las esnobs encuentran a Stefan mas interesante porque sabe leer los labios.

Vemos a dos jóvenes discutiendo política. Uno menciona a Hitler, por primera vez es la serie. El otro es Fritz, al que vimos unirse al Partido Comunista en el episodio pasado. Ambos deciden robarse el bote de las esnobs. De paso secuestran a Greta que está encantada con Fritz. 

Lotte le da entender a Rudi, después de un beso, que pasarán la noche juntos. En realidad más le interesa que su pretendiente,  como estudiante de medicina que es, sepa de anatomía.

Me encanta la música de fondo. Pensar que "Dance Away” era una cancioncita más y Bryan Ferry la ha transformado con ritmo de jazz. Me gusta más lo que han hecho aquí con la banda sonora que la de “Peaky Blinders” Aquí es como en “Boardwalk Empire”, hay un intento de recrear la música de entonces aunque suena más moderna.

Volvemos a ver al General Seeger que ahora ha ido a pasar un domingo de cacería en las extensas propiedades de Nyssen (quítenle la “n” cámbienla por una ‘t” y ya saben quién es). Nyssen y su madre permiten que Seeger y el Oberts Wend (seco para matar venados) usen sus tierras como campo de entrenamiento para su ejército de 4,000 hombres. Aunque no lo explican, me imagino que esta organización busca el regreso del Kaiser y para eso deben derrocar a la República de Weimar.

El oro de Sorokina, no nos olvidemos de eso. El Armenio lleva a Kardakov a que el Dr. Schmidt (que es psiquiatra, hipnotista y ahora traumatólogo) le arregle el pie luxado. El violinista ofrece pagarle opíparamente al gánster si lo ayuda a recobrar el oro.   Kardakov y  El Armenio  acompañado de sus propios Peaky Blinders parten para la estación a asaltar el tren.

Someten a los guardias, solo uno consigue ocultarse y ser testigo. Kardakov se sube al vagón que tiene el numero que le dio su amante, abre la válvula y ssssssssss. El gas se escapa. Recordemos que Sorokina cambió los rótulos.  El Amenio y sus hombres huyen cargando al violinista. Llegan guardias con mascaras de gases, pero el único testigo ha muerto.

Gereon abandona la casa del Comisario Benda donde todos lo pellizcan para que escriba un informe sobre como los Rojos mataron a la señora del balcón. El Inspector  Rath asiste al velorio de la víctima. Hay una fila de deudos en la escalera, Fritz entre ellos. Gereon nota por las marcas de las balas que tuvo que ser la policía la que mató a Frau Novak. Debe salir huyendo porque lo identifican como  policía y casi lo linchan.


Lotte y Rudi están en la morgue. Rudi abre al pobre ruso torturado y examina sus pulmones. Cree que o es minero o maquinista de tren. Lotte revisa las manos del muerto y decide que,  a pesar de las torturas,  son demasiado suaves para un minero. Debe ser maquinista. La autopsia es interrumpida cuando llegan a hacerle la autopsia al pobre guardia gaseado. Lotte escucha que hubo una fuga de gas en la estación. No sé cómo vincula ambos casos.

Gereon recibe una llamada extraña donde solo escucha a alguien silbando una melodía. Vuelve a la pensión y se encuentra a Bruno y a la casera cogiditos de las manos. Hoy es el aniversario de la muerte del marido de ella. A solas,  Gereon pide ayuda a Wolter. Necesita encontrar a Franz Krajewski.

Wolter lo lleva a un tugurio donde están apilados veteranos mutilados y drogadictos. Franz está raspando la pintura de la pared, la mezcla con raspadura de fosforo, y  agua que  calienta sobre una vela, pero aparecen los polizontes a interrumpirlo. Otro drogo le roba la jeringa y Krajewski acaba encerrado en una celda.

Como si le ofreciera una zanahoria al burro, Bruno le mete una ampolla bajo la nariz. Cuando quiera confesar que hizo con el film, entonces recibirá un regalo. El prisionero escupe que necesita algo más fuerte. Bruno se conduele “y  yo que creí que esto les bastaba a los pollos tiritones”. Le mete la ampolla en el bolsillo a Gereon. Este se da cuenta que su secreto ya no lo es.

Los inspectores se encuentran en el callejón, intercambian golpes e insultos. Al final terminan más o menos amigos. Yo decidí hacer trampa, me leí un spoiler y ahora estoy más tranquila. Wolter me descoloca, pero efectivamente es el villano del cuento. Ya no tengo que hacer esfuerzos para entenderlo o quererlo.

En mi nueva onda de “Bruno es una cucaracha” no me sorprende verlo aceptar un sobresueldo de la madame del Mocha Efti. Ahora sabemos que es coimero. ¿Están tratando de decirnos que la policía de Weimar era más corrupta que las anteriores y qué eso acabó con la República?

Vemos a Lotte y a Bruno consumir ajenjo. Al menos el gordo está vestido. Le cuenta a Lotte que Gereon ya sabe que él sabe que es drogadicto. Lotte le recuerda que a cambio de su delación, le prometió un certificado de buena conducta. Bruno cree que Gereon fue el que registró su gaveta. Le exige a Lotte averiguar si fue él.  De otro modo no tendrá su certificado y no podrá postularse  a inspectora. Lotte tiene la decencia de no delatar a Stefan.

El Armenio lleva a Kardakov donde el Dr. Schmidt que como buen curalotodo que es, le salva la vida. Ya les dije este trosco es duro de matar. Edgard y el médico van al atrio que está lleno de pacientes, veteranos, mutilados (a algunos les falta  media cara como a Richard Harrow). Al sonido de un gong, todos entonan la canción que Gereon escucho silbada en el teléfono.  Se trata de la conocida “Yo tenía un camarada”(Ich hatt einen kameraden) que era usada como marcha fúnebre del ejercito prusiano (y hoy de otros ejecitos, incluido el chileno).

Quiero dar una breve explicación política. Breve, porque estoy aprendiendo con la serie (lo mismo con la de Tolstoi). Weimar, el primer gobierno demócrata de Alemania, tras la caída del Kaiser era Social Demócrata, un partido de centro-izquierda.  Benda es Social Demócrata. Los Freikorps como el que están manteniendo los Nyssen son extrema derecha.

 Como sabemos, la extrema derecha termina cayendo en brazos del fascismo. así que estos son malos. Ya sabemos quienes son los comunistas alemanes, Fritz, la Doctora, etc. Los estalinistas (el embajador, el torturador, los sicarios que vinieron al departamento de Sorokina) y los trotskistas de los cuales solo Kardakov ha sobrevivido.

Segunda lección: En 1929, al gobierno de Weimar, prohibió las manifestaciones del Primero de Mayo. Como resultado, socialistas y comunistas marcharon igual. El gobierno les lanzó la policía encima. 200 personas resultaron lesionadas, 33 murieron. La más  grave consecuencia: un quiebre total entre extrema izquierda y gobierno. 


Sigo opinando que en Netflix es la oferta continental la que lleva las de ganar. El Ministerio es muy entretenida, pero todavía no me puedo enganchar con los personajes. “The Road to Calvary” tiene la sorpresa de que la historia sea el personaje principal. Generalmente el marco histórico sirve de trasfondo, aquí los personajes son movidos por los sucesos del día a  día. En cuanto a BB, ya no puedo ser objetiva. Amo a esa serie casi tanto como a Gereon, a Lotte y ahora a Fraulein Greta.