lunes, 7 de enero de 2019

Drama de Época 2018: Lo Malo, Lo Feo y Lo Ofensivo



Por triste que parezca, Lo Mejor debe ser seguido por Lo Peor. El 2018 no escatimó en malos y amargos momentos en lo que se refiere a actuaciones, adaptaciones y guines de dramas de época. Algunas eran barbaridades anunciadas, precedidas por novelas incomodas como The Alienist, La Catedral del Mar y The Little Drummer Girl, pero otras series comenzaron muy bien y acabaron en desastres.

Peor serie:” La Otra Mirada”.

Este intento de combinar un escenario de época con sensibilidades modernas y (peor aún) oportunistas recreaciones de tragedias del Siglo XXI en un marco de la Sevilla de 1920, les quedó a RTVE en un producto ofensivamente petardista.


 Todos los amigos del period piece nos sentimos estafados con una visión tan falsa del mundo andaluz de la ‘época y con personajes femeninos que parecían trompeteras del “Me Too”. Eso en un tiempo en que las mujeres, incluso las promotoras del feminismo no hubiesen osado pensar, actuar o expresar disparates como los que ofreció la trama. El hecho de que ni en España tuvo éxito es ya muy significativo. Y aun as'i la han renovado.

Peor Personaje Femenino Charlie de “The Little Drummer Girl”.

No culpo a John Le Crre, que es socialista y anti sionista. Aparte que ha dicho que basó el personaje en su hermana, otra ingenua en lo que se refiere a política. En el pésimo filme de los 80, la gran Diane Keaton interpretó a Charlie como una bobita lanza-mensajes panfletarios, pero había algo genuinamente lastimero en ella.

 Florence Pugh convirtió al personaje en una mocosa insoportable, malcriada y con cara de malas pulgas. Sus discursos hedían a egolatría y arrogancia. Nunca pareció realmente ser simpatizante de ninguna causa. Además de ser una mentirosa compulsiva, resultó no ser buena actriz. No puedo creer que en la Mossad estuvieran tan necesitados como para contratarla.

Peor Personaje Masculino Príncipe Alberto de “Victoria”

Por segundo año consecutivo Albert (Tom Hughes) gana un premio por Odioso del Año. ¿Qué puedo decir si ya en el primer episodio de la segunda temporada le dijo “estúpida” a su mujer?  Su confabulación con los ministros y sus intentos por reprimir el poco poder de Vicky los excuso como compresibles en un hombre de su época, y que como príncipe se veía ninguneado, pero su crueldad es inexplicable.

Sus esfuerzos por separar a Victoria de gente que ella amaba como la Baronesa Lehzen o la ahijadita negra fueron casi tan insensibles como su falta de interés por la pobre Irlanda muriendo de la inanición. Victoria lo apoyó cuando él supo la verdad de sus orígenes, y sin embargo,  Alberto se puso del lado de la suegra en contra de su esposa. ¿Dónde se ha visto? Y esa obsesión con recordar una familia feliz que, como le señaló su hermano, nunca existió, trocaba los esfuerzos de Alberto por crear la perfecta familia alemana en patéticos y risibles.

Peor Actriz:  Maya Hawke de “Little Women”.

Yo sé que el concepto de belleza es relativo, pero de todas las actrices que han interpretado a Jo March, Maya es la memos agraciada. Noten que hablar de “gracia” no se refiere ni a sus curvas ni a sus facciones sino a la verdadera belleza. La hija de Uma Thurman carece de carisma y no irradia simpatía como su madre.

Lo que no es culpa de la actriz es que, en esta pésima adaptación, la hayan traído vestida de payasa-pordiosera. Sin embargo, yo creo que una buena actriz hubiese superado todas esas fallas y logrado proyectar algo positivo con un personaje tan enjundioso como el alter-ego de Louisa May Alcott. Esta Jo parecía militar en partidos que el personaje nunca apoyo, y terminó sonando panfletista.

Peor Actor: Alexander Ludwig de “Vikings”

A mí nunca me molestó el intérprete de Bjorn. Tal vez porque nunca tuvo mucho que hacer, o cuando lo tuvo (vengar la muerte del padre, su viaje al Magreb) no lo hizo mal, pero a medida que la serie se deteriora y vamos perdiendo personajes o porque mueren o porque aburren, la poca pericia actoral de Ludwig comienza a notarse.  

Donde más se percibió fue en su encuentro con Papi Rollo y con su "hermano" Magnus, pero ha ido en crescendo, sobre todo en el modo en que sus parlamentos se desparraman en tono átono, o el modo en que ataca a la gente al dirigirse a ella pinchándolos con su frente que cada vez está más hinchada lo que ha hecho a mi hermano apodarlo “El Delfín”.

La diferencia es que sos peces son simpáticos o inteligentes. En cambio, el pobre Bjorn se ha convertido en un ente estólido, una especie de bisonte siempre embistiendo al mundo, y eso no lo puede remediar el actor. ¿Y qué onda con que se acueste con todas?  Ni que fuera tan bonito.

Peor Pareja: Charlie y Becker de “The Little Drummer Girl”

 Es increíble imaginarse a un hombre tan lindo como Alex Skarsgard careciendo de química con una compañera, pero así ocurrió en esta deplorable adaptación de la novela de Le Carré. Desde las comedias de Rock Hudson-Doris Day que se ha considerado erótico tener a la pareja protagónica siempre de la greña, pero una esperaría que ese cliché se superase rápidamente en una historia que no es comedia romántica.

Sin embargo, a través de los seis capítulos vimos a una Pugh hinchando los carillos con furia mal contenida y quejándose cada vez que abría la boca. No se vio muy sexy, en cuanto a Alex, el personaje de Becker era demasiado enigmático. Tomó mucho tiempo descubrir su pasado, lo que hizo que muchos telespectadores cambiaran de canal antes de tal revelación.


Peor Final: “The Terror”

Fue una decisión caprichosa de parte del equipo de “The Terror” la de no seguir el libro en lo que respecta a Silna, apodada por los ingleses “La Dama Silencio”, la protagonista femenina del cuento. La obra se enfocó en los marinos y sus oficiales, por lo que no hubo mayor critica de que Silna, la niña esquimal sin lengua del libro pasara a ser un personaje secundario incluso terciario. Sin embargo, al llegar al final, los guionistas entraron en pánico al descubrir que el desdibujarla impedía un final coherente.

¿Cómo explicar muchas cosas que el Capitán Crozier, en la crónica de Dan Simmons, sabe gracias a las visitas astrales de Silna?  Borrar la historia de amor entre ambos obligó a los escritores a borrar las cualidades paranormales de Crozier. El resultado fue ese final tan extraño y lleno de dudas. (¿cómo es que Hickey sabía que el monstruoso Tuunbaq requería de una ofenda de lenguas?)

 Si tildé de caprichosos a los motivos para no seguir la trama original es que la productora (Y tenían que mandar una mujer delante para decir burradas) expresó que su deseo era dar mayor agencia a la Dama Silencio, que ahora era muy parlanchina. Veamos en que consiste esta agencia.

En el libro, Silna es una joven Inuit que, al ser asesinado su padre, se convierte en la guardiana del Tuunbaq, un monstruoso oso polar. Al entrar en contacto con los miembros de la Expedición Franklin, Silna reconoce en Crozier al hombre que los dioses le tienen predestinado de pareja y que compartirá su misión chamánica.

A pesar de que Silna es genuinamente mudasacrificó su lengua para poder mantener contacto con el oso en visitas astrales si se comunica con su futuro marido, al que rescata al final (y no de esa situación tan rebuscada en que lo encuentra en la serie. En el libro, el capitán no pierde ninguna mano). Es ella quien enseña a Crozier a sobrevivir en la tundra, y ambos conforman una familia que vive entre el poblado esquimal y los yermos helados donde habitan los espíritus. De esa manera se convierten en chamanes y protectores de los inuit. En el libro ella no protege al Tuunback. Ella lo controla.

 En la serie, Silna es un personaje enigmático, al que los marineros temencreen que es bruja o desean. Eventualmente amputa la mano de Crozier y lo rescata, pero su propia gente la repudia por haber dejado morir al Tuunbaq y es desterrada a los hielos a morir de inanición.  ¿A eso lo llaman agencia? En el libro su poder chamánico nunca es cuestionado por los Inuit ya que, al revés de la serie, Silna no le teme a su deber solo busca un compañero que la ayude.

Lo que pasa es que la producción cayó en un humor tipo “Club de Toby’ y decidió que ho había espacio para romance en este cuento de machos. Además, de acuerdo a su sensibilidad moderna, les pareció repugnante que Jared Harris (que se ve casi sesentón) tuviera amores con una veinteañera. En eso están dando la razón a los lectores de Simmons que odian con ferocidad la inclusión del romance. Incluso en las threads en Reddit algunos exigen que no se hable de “shippings” y acusan a los que ven connotaciones románticas en la amistad Goodsir-Silna de “ser muy jóvenes”. Reitero, fuimos invadidos por el Club de Toby y eso afeó el final de una magnifica serie.

Peor Traición de Personaje: Philippe de Orleans de “Versalles”

Entiendo que se odie a Madame de Maintenon, un personaje que confunde a historiadores y que en nuestra época representa lo más deleznable, una fanática religiosa. Es comprensible que la coloquen en el rol de villana como lo ha hecho “Versalles”, pero lo hecho con Philippe es inexplicable.

El año pasado, el Duque de Orleans ganó en mis ternas de héroe y de pareja (o trio) romántica, pero en la tercera temporada los nuevos escritores, al parecer, no sabían cómo era el personaje encarnado por Alexander Vlahos. No solo lo hicieron renunciar a su condición homosexual y repudiar a su gran amor el Chevalier de Lorraine, además lo desligaron de su mujer, y amiga, Lieselotte.

Nos lo tuvieron por casi toda la temporada convertido en detective investigando el misterio del Hombre de la Máscara de Hierro. Muy interesante, pero parecía historia aparte. Era como si el mundo de Versalles no tocará a Philippe, tan obsesionado con un secreto cuya resolución fue anticlimática.

Para colmo, Philippe que no estaba interesado en la lucha entre Maintenon y su Duquesa que acabó con la separación de la ultima de su hijo, ni sabía que tenía una hija de su primer matrimonio. Y diez minutos después que se la presentaban ya le estaba cayendo a golpes a la niña. La excusa es que el Duque estaba traumatizado por sus experiencias en el campo de batalla. Primero que ese aspecto de la psiquis del príncipe fue muy mal explorado. Segundo, en la Era MeToo esa excusa ya no vale.

Y luego al final (un final grotesco donde no se entiende nada) Philippe anuncia a su mujer y a Chevalier que ha vuelto a ser el mismo. “Soy solo Philippe”. Y todos contentos. ¿Que nos toman por tontos a los “versallescos”?
Peor Vestuario:  The Little Drummer Girl

Este galardón va más allá de las anacrónicas minifaldas. El vestuario que luce Charlie (Florence Pugh) es chillón, fuera de época y francamente feo. La tienen o con mini o con maxi, estilos que ya no se usaban en el ’79, pero incluso con una midi, la hechura no parece de entonces.

Por otro lado, el director Pak Chan Wook se ha ufanado en que ha vestido a Charlie de colores vibrantes. Efectivamente cuando no lleva medio cuerpo enfundado de negro anda con maxis amarillo pollito o verde lima o con buzos azul prusiano. Esas tenidas son un puño en el ojo, pero no eran colores de fin de los 70 cuando la onda disco, se fusionaba con la country y la retro, y el énfasis era en negro, blanco o tonos pasteles.

Para ser justa, decidí seguir el primer paso obligado de los encargados del vestuario. Hice un Google con los términos “fashion” y “1979”. El resultado no muestra ni minis ni maxis, con la excepción de páginas específicamente rotuladas “fashion 1970-1979”. ¿Sera que los investigadores enviados fueron tan perezoso o ignorantes que eligieron cualquier estilo entre esos años?  Porque ese vestuario recuerda el de a fines de los 60 o comienzos de los 70.

Mi incomodidad no es la de una fashion-purist sino la de una persona que teme que, si algo tan simple de cotejar como la moda es ya tergiversado, entonces la visión histórica del argumento (léase conflicto árabe-israelí) será igualmente tergiversada.

¿Cuál fue el peor drama de época del 2018 y por qué?

jueves, 3 de enero de 2019

2018: Lo Mejor del Drama de Época



2018 fue un año errático en lo que respecta al Period Piece. Comenzó como caracol con ofertas mediocres y acabó como El Correcaminos derribándonos con tanta excelencia. Aquí les dejo lo mejor que nos ofreció el género (en mi arrogante opinión).

Mejores Series de Época:

 Definitivamente ”Babylon Berlin” cuya primera temporada debutó en Netflix en enero, para ser rápidamente seguida por la segunda.  Este Noir televisivo demostró que es en Europa Continental donde no se teme hacer televisión con clase.

Los adaptadores supieron equilibrar todos los aspectos de la Republica Weimar, hasta los más sórdidos (fuera en la pornografía o la política).  La adaptación ha suavizado el tono superficial y cínico de las novelas de Volker Kutscher, humanizando a los personajes. Gracias Netflix por comprarla.

Segundo puesto para “My Brilliant Friend”:

Todas las críticas que le cayeron a Saverio Costanzo de parte de feministas que creían que no iba a poder contar un relato tan femenino, se las han tenido que comer. Bajo la guía de Elena Ferrante, y la dirección de Costanzo, esta producción ha resultado la encarnación de la novela y del espíritu en que fue escrita.

La recreación del Rione, el contraste con Nápoles e Ischia, la descripción de la lucha de Lila y Lenú por superarse, sus desencuentros con su condición de hembras en un mundo patriarcal, todo ha quedado plasmado en nuestras pantallas. Lástima que HBO no supo mercadearla mejor y la colocó en mal horario y mal enmarcada.

Tercer Puesto para “Patrick Melrose”.

La serie de Showtime me presentó a las novelas de Edward St. Aubyn, me reconcilió con Benedict Cumberbatch y me demostró que mi pasado es digno de un period piece. A través de diez alucinantes episodios seguimos a Patrick por la idílica campiña francesa de los 60, escenario de la peor pesadilla que puede sufrir un niño; por mi Nueva York Ochentera donde un Patrick joven se droga, intenta suicidarse y,  de paso,  trata de deshacerse de las cenizas del padre; para luego llegar a una cena de gala en la Inglaterra de los 90s que termina siendo una especie de reunión familiar plagada de fantasmas y demonios que un Patrick, ya maduro,  intenta exorcizar.


Ni Oscar Wilde en éxtasis hubiese podido mezclar lo dantesco con lo psicodélico de tal manera. Maravillosos paisajes y maravillosas actuaciones particularmente memorables:  Holiday Granger como la hippie convertida en condesa, y Pip Torrens, como siempre inigualable, como el padrino de Patrick, un malévolo esnob.

Mejor Actuación Femenina:

Las cuatro protagonistas de “My Brilliant Friend”. Cuatro jóvenes debutantes nos llevaron a conocer a Lenú y a Lila, las amigas estupendas escapadas de las novelas de Elena Ferrante y que gracias a Gia Girace, Margherita Mazzucco Elisa del Genio, y Ludovica Nasti ahora tienen rostro. Si tuviera que elegir a solo una me quedo con la pequeña Ludovica.

Nacida en Pozzuoli, a Ludovica ya la comparan con su coterránea, la gran Sophia Loren. En su cuerpo finito (que nos recuerda que, a su menuda edad, ya es una sobreviviente de la leucemia) se encierra el talento para interpretar a una Lila maliciosa y rebelde, pero fascinante.


Mejor Actuación Masculina:

Benedict Cumberbatch sin duda. Nos reímos a la fuerza con ese viaje de pesadilla por Nueva York con un Patrick Melrose drogado emprendiéndola a golpes con un teléfono público, con las ventanas del hotel y hasta con el tanque del baño. A ratos lo vimos riéndose solo, comiendo como Heliogábalo y reptando por el piso de un hotel.

Luego vimos a un Patrick rehabilitado, enfrentando su pasado, mostrándose compasivo con una niñita humillada por la realeza (¡Oh zarigüeya te amo!), para luego odiarlo por serle infiel a su esposa, por tener celos de sus hijos. Finalmente, el clímax en el funeral de la madre, incapaz de hacer un panegírico, y su llanto en las afueras de la capilla combinando ira, dolor e incomprensión ante la crueldad de sus padres. Decir que fue una actuación camaleónica es caer en la pedantería y en la tacañería en materia de elogios.

Mejor Heroína:

Charlotte Ritter (Liv Lisa Friels) de “Babylon Berlin”. Una chica que vive con una familia disfuncional, golpeadora y abusadora y que debe mantener a todos, desde sobrinos que gatean hasta un abuelo senil es realmente heroica. Que para conseguirlo debe prostituirse y que aun así sea optimista, creativa, noble, afectuosa, compasiva y perseverante hasta el punto de que logra convertirse en mujer policía es un modelo mejor que todas las oscuras, retorcidas y egoístas protagonistas que nos propone la Era Me Too.

Mejor Héroe:

No puedo pensar en hombres más heroicos que la tripulación de El Terror y El Erebus. Si ya sé que toda la Expedición Franklin fue un ejercicio de hubris y ánimos colonialistas, pero no merecían esas muertes horribles. La categoría de mi héroe favorito quedó entre el Capitán Francis Crozier (Jared Harris) y su némesis el Capitán James Fitzjames (Tobias Menzies). Debido a que no se respetó la historia ni el final de The Terror la novela de Dan Simmons, Crozier perdió muchos atributos de un héroe, por lo que James gana el premio.



 Sobre todo, porque en James hay una evolución del oficial vanidoso y despectivo al hombre compasivo, devoto de su tripulación y que a regañadientes cobra respeto e incluso afecto por su oficial de mando (¿Somos hermanos ahora, Francis?). Ese discurso en que cuenta su verdadera historia, sus esfuerzos por impedir que su enfermedad cause problemas a los sobrevivientes de la expedición, y su caballerosa muerte son pasaje inmediato al panteón de los héroes. Otra gran actuación de Tobias Menzies.
Mejor Pareja:

Gereon y Lotte de “Babylon Berlin”.  A pesar de que él todavía está dolido por su traición y está su compromiso con Helga, me rehusó a imaginarme a Gereon Rath (Volker Vruch) con otra mujer que no sea Lotte. El romance entre ambos es una verdad anunciada desde el día en que la prostituta-metida a detective lo encontró drogado y sucio en el baño de los hombres de la Fortaleza Roja.

En este cuento se han rescatado mutuamente, han peleado, se han mentido, pero han aprendido a respetarse. No puedo pensar en mejores bases para una relación sentimental duradera.

Mejores Villanos:David y Eleanor Melrose. 


No hay duda de que Hugo Weaving se sacó los zapatos con un papel que pocos se atreverían a interpretar, un anfitrión antisocial, un marido golpeador y torturador, y la guinda del pastel, un pedófilo que viola a su propio hijo.

 David Melrose fue el villano del año. Eso no le resta crédito a Jennifer Jason Leigh que como la traga píldoras víctima de un marido golpeador añade una dimensión sádica a su personaje convirtiéndose en cómplice del abuso sexual de su hijo de una manera que redefine el término “pasivo-agresivo”.

Mejor Vestuario:

Parece que en ese aspecto no se puede vencer a “Victoria”. A pesar del comentario vapido de Daisy Goodwin de que su reina es un buen ejemplo para su hija ya que en vez de preocuparse de su ropa se preocupa de reinar, la segunda temporada nos ha mostrado las dificultades que tiene el personaje para poder reinar. 
(ITV-PBS)

Donde no tiene problemas, nuestra reina-emperatriz es en el guardarropa. A cada rato cambia de vestido cual mas lujoso que el anterior, tiene sus buenas joyas y en su viaje a Paris lo primero que hizo fue conseguirse cosméticos franceses.
Mejor Boda:

 No hubo vestido de novia, ni pastel, las parientes de la novia se abstuvieron en aparecer y Morwenna debe haber sentido la ausencia de su hijo, pero después de tres temporadas de separaciones y sufrimientos, la Viuda Whitworth tuvo la alegría de unir su vida a Drake Carne, el hombre que amaba.  A pesar de la triste muerte de Elizabeth, el final de la Cuarta Temporada de “Poldark” tuvo en ese matrimonio un dejo de esperanza.

¿En su opinión qué fue lo mejor del drama de época del 2018?

lunes, 31 de diciembre de 2018

Diario de Netflix de Diciembre: Babylon Berlin



Comienzo de la segunda temporada. No sabemos cuánto tiempo ha pasado. Gereon Rath, en su cuarto de pensión, se lava, se rasura y se reincorpora al servicio. Así, sin preguntas. El hombre irrumpió en un restaurant top de Berlín; hubo una balacera; a vista y paciencia del público, el inspector secuestró y baleó al Armenio. No hay denuncia. ¿Wolter no se preocupó por la desaparición de su colega en el bar? ¿No hubo venganza del Armenio?

Benda ha llamado a Gereon a un bosque cerca de Berlín. Han encontrado los cadáveres de los trotskistas asesinados por los Soviets. Creen que un cadáver es el de Kardakov. A pesar de que se lo están comiendo los gusanos, Gereon reconoce que no es el ruso. Benda lo integra al Escuadrón de Homicidios. Ahora el asunto de los rusos es asunto de la policía berlinesa. Le aconseja armar un equipo para la investigación.


Gereon recluta un par de policías bastante torpes y a Stefan. Este ultimo siente que es injusto con Lotte al no integrarla al equipo. Gereon insiste en que no la quiere cerca, pero va a necesitarla cuando descubra que ella tiene el formulario de ferrocarril que encontró en “La Fortaleza Roja”.

Y aquí voy a tener que dividir las subtramas, tenemos como cinco. Vamos a empezar con Lotte que esta temporada me ha hecho llorar. No es posible que esa criatura pueda seguir en ese mundo tan sórdido. Hasta Wolter se da cuenta. Todo comienza y termina con ese cuñado rupestre. Ya pronostico que en cinco años lo tenemos de guardia de Dachau. Es para lo que los Nazis usaban la escoria.

Comenzamos con él sentado en la mesa (¿cuándo irá a trabajar?)  junto a un amigote que se come con los ojos a Toni. ¿Qué edad tiene esa nena? No le echo mas de doce años y yo tenia más pechos a esa edad. ¡Que a un hombre le pueda interesar sexualmente… ¡Qué asco!

El amigote le ha traído un regalo. Una combinación de seda. Nada impropio, pero no es un regalo para una niña. A Toni, que es coqueta, le agrada la prenda, pero el amigote exige vérsela puesta. Ella se niega. La amenaza con quitarle el regalo. Toni se va al cuarto de la madre a probárselo.  

El amigote le pasa un marco al cuñado. ¿Eso es lo que costaba una virginidad en la Alemania de Weimar?  Es ahí que Toni nota que la madre ha muerto. Extraordinaria esta escena que en telenovela o serie anglo hubiese sido acompañada de gritos y melodrama. Aquí es silencio puro.

Entretanto, ha llegado Stefan a preguntar dónde está Lotte. Aun sabiéndolo policía, los rufianes lo tratan mal. Llega Toni casi catatónica. Le preguntan dónde está Lotte. Atontada, la niña responde que en un baño público. Explicación, los alemanes tienen, y con justa razón, fama de limpios. Desde el medievo que todas las ciudades grandes del imperio tenían baños públicos con tinas parecidas a las de Harrenhaal.

 En Weimar había cuartitos de baño que se rentaban. Para tomar un baño caliente, Lotte y Greta (¿que no tiene baño en casa de los Benda?) alquilan una tina. Una escena que en el mundo anglo serviría para crear una fantasía lésbica, aquí se convierte en un momento en que estas dos niñas maltratadas pueden actuar como las jovencitas que son.

Greta se está bañando. Mientras espera su turno, Lotte se conduele que los hombres la han abandonado. Rudi desapareció, Gereon no la quiere ver, Stefan se ha olvidado de ella. Greta comenta que su amiga es muy brusca, a lo mejor los asustó.

Aunque Lotte se ríe, se incomoda. Hace que Greta salga de la tina para usarla. Greta se viste, Lotte vuelve a verle la cicatriz. Le pregunta qué pasó con el bebé. Greta responde que lo entregó antes de poder darle un nombre. Se ponen a pensar en un nombre para un bebé que nunca podrán ver. Parecen dos niñitas jugando a las muñecas.

Golpean la puerta. Lotte envuelta en una toalla va a abrir. Es Gereon, quiere el formulario. Comienzan a discutir. Lotte exige, a cambio del papel, que el inspector la incorpore a su investigación. El se niega. En el calor de la refriega a Lotte se le resbala la toalla y muestra sus pechitos.

Escandalizado, Gereon le ordena que se vista y vaya en busca del papel. Lotte insiste en saber el motivo por el que la trata tan mal. Gereon la acusa de haberlo traicionado. Lotte avergonzada le dice que le contará por que lo hizo.

Lotte se incorpora al equipo, pero llega su hermanita a avisarle que la madre ha muerto. Estas escenas son terribles. Solo Lotte se conduele.  Su hermana le anuncia que, como no tienen para pagar el funeral, se la van a pasar al Hospital Charité para que los estudiantes de medicina la hagan pedazos. Lo dice así con voz átona sin sentir nada y vemos la desesperación en la cara de Lotte. Les dice que nadie la toca, que ella consigue el dinero. El cuñado hace un comentario obsceno. Y así hay postmillenials en Reddit molestos porque Lotte sigue prostituyéndose.


Esa noche, Bruno se aparece en el bar y le entrega a Lotte un certificado limpio, incluso ha hecho borrar el ultimo arresto, cuando Lotte se metió en el piso de la Sorokina. Bruno se sorprende de que Lotte siga atendiendo clientes. Ella le explica que necesita dinero para enterrar a su madre.

Esa noche, Lotte averigua en el bar algo sobre los rusos (lo comentaré en su segmento). Aunque no ha dormido ni comido, corre donde Gereon a contarle. A pesar de que todavía está molesto con ella, el Inspector Rath la envía a su casa a descansar.

Lotte llega a casa y presencia un espectáculo dantesco. Su familia (menos el abuelo) están hurgando en las pertenencias de la madre, ahí arriba del cadáver. La hermana se queja que su madre tenia escondido un vestido de novia. “La Vieja Perra” no se lo quiso prestar para su boda. Planea vendérselo “al judío de la esquina”.

El cuñado— si tiene nombre no quiero saberlo— decide seguir sus pesquisas con el sillón del abuelo. Levanta al pobre viejo invalido y lo deja caer en el suelo. Toni intenta detenerlo y la golpea.


Enfurecida, Lotte le propina un puñetazo y lo derriba.  Está intentando levantar al abuelo, cuando el cuñado la alza de los cabellos y la golpea. Ahí interviene su mujer que los separa. Lotte huye gritando “¡que nadie toque al abuelo!”

Lotte llorando, no sabe donde ir. Ahí es cuando me muero de compasión por ella. Yo siento lástima por la Lila de “My Brilliant Friend”, pero cuando comparo lo que pasa Lotte y como todavía es optimista y generosa, pienso que Lila es privilegiada.

Lotte llega a casa de Stefan. Los padres de Stefan serán muy sordos, pero pueden reconocer a una niña en problemas. La madre la hace tomarse un plato de caldo. El padre le ofrece albergue por esa noche. Stefan la hace dormir en su cuarto y él duerme en la sala. Lotte está tan poco acostumbrada a la bondad y a muestras de cariño que se echa a llorar sobre la sopa.


No solo Stefan y su familia se hacen cargo de la muchacha. Al final, Bruno paga el funeral. El y Lotte esperan abajo del edificio a que traigan el cadáver. Wolter le pregunta a Lotte si quiere subir. Ella todavía no está preparada para ver a esas sabandijas. Esta lloviendo. Wolter ofrece llevarla al trabajo, Se cubren con el impermeable del policía y corren al auto. Creo que será la última vez que lo veamos actuar con decencia.

Los rusos y el oro
Sus abogados sacan a Nyssen de la cárcel, pero su ordalía no acaba. Sufre la humillación de que su madre, ante una mesa de directivos, lo despoje de todo poder sobre las empresas. Nyssen se va a llorar a su cuarto.


 Mas encima aparece Sorokina. Después de hacerle una antesala tipo Gaviota de tres horas, la condesa consigue ver a su amante. Le hace un magnifico teatro. El oro de su familia, los años intentando rescatarlo de las garras bolcheviques, el tren como única manera de recobrar la fortuna robada, etc.

Sorokina tiene un plan. Nyssen la perdona y decide ayudarla. Se va a visitar las cuadras del Oberst Wendt. El militar lo trata con desprecio, pero cambia al descubrir lo del oro Sorokin. Nyssen quiere que la Schwartze intercepte el convoy de regreso a Rusia. A cambio le ofrece la mitad del oro.

Esa noche en Mocha Efti, Lotte ve al Alto Comisario cenando con el embajador ruso. A éste lo reconoce de la estación de tren. Finge ser camarera para espiarlos. El ruso, que tiene memoria fotográfica, también la reconoce, pero no puede situarla. Ella lo tranquiliza. Seguro que la ha visto en alguna revista para caballeros.

Lo que alcanza a escuchar es que entre el embajador y Wendt chantajean al Comisario (otra vez con el cuento de la masacre del Primero de Mayo) para que permita que el tren regrese a la URRS. También descubre que los rusos están ayudando a rearmar Alemania a través de la Schwartez. Por eso, Lotte no volvió a su casa sino corrió a a la comisaria a alertar a Gereon.

Stefan averigua que las armas con las que mataron a los troscos son de procedencia rusa. De hecho, ya las requisaron de un par de matones que fueron arrestados por delitos como peleas de perro (¡qué horror!) Como tienen inmunidad diplomática no pueden ser arrestados hasta ahora.

Gereon y su equipo se presentan en un bulín clandestino donde se matan perros para disfrute de sádicos. Encuentran a los rusos y los arrestan. Con ese as en la manga, Benda y Rath chantajean al embajador. O arman un escándalo y lo exponen como incitador de la matanza o les entrega una lista de los miembros de la Schwartze. El ruso cumple con su promesa.

Stefan está espiando a Buno. Lo ve en un café en compañía de Sorokina y el coronel Wendt. Lee los labios, los fotografía, los dibuja. Ya tiene el número del vagón del oro. Un gamín se le mete entremedio de las piernas y a grito pelado, lo acusa de ladrón.  Stefan huye. ¿Lo habrá visto Bruno?

San José
Armado con la información que le ha dado Lotte, Gereon asiste a su primera reunión con la sección de homicidios. Lo tratan con condescendencia, lo hacen sentir un intruso y es obvio que no creen que la masacre de los troscos sea importante.

 El interés de los polizontes está fijado en un cadáver que han encontrado enterrado en cemento húmedo. Se trata de San José. Todos lo reconocen como el pistolero de El Armenio. Gereon se ve alterado. Otro flashback nos revela que él mató a San José y lo enterró en cemento. Por eso, Lotte lo encontró todo sucio. ¿Era tan fácil de matar San José?

Gereon, histérico, correa la morgue, usa sus influencias para sustraer la bala que encontraron dentro del sicario, la cambia por uno de los rusos. ¿Como va a explicar que está limpia y sin sangre? Corre a la lavandería donde no han podido retirar las manchas de yeso de la ropa que usó ese día. Se las lleva a un solar y las quema en un bote de basura. Está muy alterado y con razón. Está comparándose como un criminal, saltándose sus reglas.


Además, es ingenuo, uno de los policías de homicidio, al que no le cae muy bien Gereon, comienza a investigar. San José fue visto por ‘última vez en el Bar Pepita. Va allá y descubre que Bruno y Gereon estaban esa noche en el bar. Wolter no le hace caso cuando viene a interrogarlo, pero el policía es tenaz.
Helga
Como si el Inspector Rath no tuviera bastantes problemas, le cae la cuñis-amante. Helga ha venido a Berlín a buscar a Gereon y con ella viene Moritz, su hijo de trece años que se ve mas contento que el tío de verlo. Helga le dice a su cuñado que su marido está oficialmente muerto, ya no tiene necesidad de ocultarse, viene a quedarse. Obviamente no en la pensión de Elizabeth.

Es Bruno quien instala a los recién llegados en su casa. No me había dado cuenta de la casota que tiene, para eso sirven todas las “mordidas” que recibe. Cuando Frau Wolter nota que Helga es más que una cuñada, Bruno invita a Gereon a vivir con ellos. Este acepta. Ok, ya se que esto es Weimar y los Wolter son de mente abierta, pero irse a vivir así sin papelito es un poco descarado para un bávaro católico de familia tradicional, etc.

Bueno, esa noche vuelven a las andadas. Parece que ni las drogas ni el estrés impiden que Gereon haga los honores. Helga está tan contenta de que tiene un sueño “LaLaLand”, como lo llamó un crítico, en el que ella y Gereon bailan al son de “Mir ist so nach dir”

 Ok, se trata de una canción de 1931, pero lo encuentro perdonable porque encapsula la música de la época y fue una de las últimas grabaciones de Leo Monosson antes que los Nazis le quitaran el trabajo y se viera obligado a emigrar a Filadelfia donde puso una ferretería y nunca más volvió a cantar en público.
La pareja despierta y se encuentra con la mirada de censura de Moritz. Al desayuno, Moritz les dice en tono acusador que sabe que son amantes, que sabe que si el abuelo se entera los matará. Mijo, tu abuelo anda más interesado pagándole a putas para que le peguen. Pero Moritz dice una gran verdad. El Tío Gereon no los quiere cerca.

Es cierto. Helga tiene una vaga idea de que su amante tiene un problema de drogas, pero eso es lo único del inmenso mundo secreto de Gereon que conoce. Es buena compañera de baile y de cama, pero se ve un poco superficial.
 El Armenio
Y vamos a ver qué pasa con El Armenio que se ha quedado tan tranquilo con el asesinato de su mano derecha. Es increíble, pero solo aparece una vez, en la puerta de la comisaria. Le dice a Gereon que se consiga una radio y escuche un programa. Le mete un papel con el nombre de la estación y fecha, en el bolsillo. Gereon acepta todo como autómata.

Como quiere una radio privada, va la pensión a pedírsela prestada al periodista (nunca me acuerdo del nombre).  Ahí debe encontrarse con su casera, pero Elizabeth tiene la dignidad de encerrarse bajo llave y no le abre a pesar de que Gereon quiere darle una explicación. ¿Qué explicación puede darle?  Se acostó con Elizabeth, ahora se acuesta con Helga y bajo el techo de Bruno que parece que también fue amante de la casera.

Gereon comete el error de hacerle caso al Armenio y escucha el programa. Sin saberlo, Gereon sigue hipnotizado, las drogas que compra (que son la receta del Dr. Schmidt) ayudan a ese estado de zombi. Las palabras del programa, inocentes para cualquier radioescucha, son ordenes en clave para Rath. 

Esa noche tiene visiones, despierta y ve sus manos cubiertas de cemento fresco corre al baño, y tiene otra visión: Helga embarazada diciéndole que se va con su marido. Sale del baño y ve a Moritz en piyama en un sillón con el rifle de Bruno en las manos.

Greta está de compras y ve una procesión fúnebre, tras ella marcha mucha gente, entre ellos Fritz y la doctora.. Son los muertos del mayo 1. Greta ve a Fritz que le dice que Benda es el culpable de esas muertes.

Unos días más tarde, Fritz va a buscar a Greta para ir al cine. Vuelve a darle un discurso sobre que ella no puede ella trabajar para un enemigo del pueblo. Tan acalorada es la discusión que, al salir, Greta no se percata que el novio deja la reja abierta. El amigo de Fritz se mete en la propiedad.

Aquí viene lo más trágico de estos tres episodios. El detective entrometido llega la oficina de Gereon, no lo encuentra y profiere amenazas. Gereon y Benda están en la Embajada Rusa. Uno de los colaboradores de Rath le dice a Stefan que el detective está realmente enojado. ¿Por qué no corre a casa de Wolter y le advierte al jefe lo que ocurre?  Stefan parte.

Aquí entra la confusión, no sabemos si Stefan alcanzó a hablar con Bruno. En ese caso podríamos deducir que Bruno lo hizo seguir. El caso es que, de noche, Stefan toma un atajo para llegar al Fuerte Rojo, es un descampado oscuro que pasa por debajo de los rieles.  Unos desconocidos lo persiguen y le hacen una encerrona. El pobre les grita que es policía, ¿pero de qué vale ser policía si no va armado? Lo matan y le quitan su libretita roja de apuntes.

Creo que fue Bruno el que lo mandó matar porque los vio fotografiándolos. ¡Pobre Stefan! Pobre Lotte que se ha quedado sin protector. Y pobres padres sordomudos. ¿Quién los va a cuidar?
Viaje a Rusia
Entretanto, el Team Benda-Rath va donde el Comisario con toda la evidencia recaudada. Este les lanza una batea de agua fría. Nada de eso sirve para derribar gente tan importante como la Schwartze. Tal vez si tuvieran fotos.  ...
Benda monta a Gereon, que tiene poca experiencia de vuelo, y a Herr Graff el fotógrafo, que tiene menos, en un avión (por suerte no es piloteado por ninguno de los dos) y los manda a sobrevolar Rusia (acto ilegal) y fotografiar las instalaciones donde entrenan pilotos de la Schwartze. Es un viaje de pesadilla. Gereon tiene alucinaciones (creo que aquí es donde ve a Helga embarazada) mientras Herr Graff vomita. Hay una tormenta, les disparan, pero consiguen las fotografías.



Entretanto, Benda visita a Gustav Stressmann, presidente de la nación germana y lo entera de todo lo que ocurre. Stressman está muy tranquilo. Presiente que la muerte lo acecha (murió a fines del ’29) y no teme a atentados. Para eso tiene a Benda que lo proteja. Lo que le preocupa es que Aristide Brad, premier de Francia, está de visita en Berlín.

En 1926 Stressman y Briand ganaron en conjunto el Premio Nobel de la Paz. Se va a ver feo si se descubre que, a escondidas, Alemania se rearma. Pero, en el fondo, Stressman está encantado de que su país posea un ejército clandestino. Con ese presidente…

Y así hay espectadores que preguntan “¿y dónde están los Nazis? Ahí están, en la Schwarze; en gente como Stressman que admiran todo gesto de repudio al Tratado de Versalles; en gente como Nyssen que ponen su dinero al servicio de causas supuestamente “patrióticas”.

A propósito, ese viaje espeluznante de Gereon fue llevado a cabo por un periodista llamado Karl von Ossietsky. Un ardiente pacifista, sus esfuerzos al exponer esta violación al Tratado de Versalles fueron recompensada por la República de Weimar con cárcel. Tras 18 meses, fue puesto en libertad.

En febrero de 1933 fue arrestado por los nazis. Estuvo preso en varios campos de concentración donde fue torturado y se le privó de alimentos. En 1935 le llegó la máxima ironía, el Premio Nobel de la Paz. A raíz del premio (que los nazis le “aconsejaron” rechazar) se le permitió recibir visitas de enviados de la Cruz Roja.

El informe dice que se le encontró en condiciones horrorosas, un ojo en compota, sin dientes, con una pierna rota y casi incapaz de hablar. Después se supo que aparte de las torturas, había sufrido un infarto cardiaco.

Se esperaba que el Nobel obligase a los Nazis a dejarlo en libertad. No fue así, pero se le envió a un hospital debido a su tuberculosis. En 1936, dos años más tarde, von Ossietsky fallecía en su nueva prisión por efectos combinados de la tisis y los malos tratos recibidos. Esperemos que tal destino no espere ni a Gereon ni a Herr Graff.