viernes, 5 de mayo de 2017

Un Juego de Tres Reinas: Reign se interna en los textos de historia.



En su temporada final, “Reign”,  ha optado por ofrecernos tres diferentes espacios geográficos, cada uno gobernado por una mujer poderosa. María  intenta reinar sobre una Escocia dividida, Catalina De Medici se niega a entregarle el poder a su hijo, el nuevo Rey de Francia;  y en Inglaterra, Isabel I se preocupa por una prima que puede robarle el trono. Pero antes de llegar a su fin, esta fantasiosa serie enfrenta su mayor desafío, uno que hasta ahora ha evitado por tres temporadas. Los libretistas tienen la cabeza enterrada en los libros de historia tratando, por primera vez, de descubrir a la verdadera Maria Estuardo, y lo que la convirtió en  leyenda.



La cuarta temporada está acabando con esta delirante, aunque entretenida, serie con una cadena de sucesos estrambóticos. ¿Catalina convertida en la consejera sentimental de Maria? ¿El Rey Carlos IX volviéndose protestante? ¿La Reina Bess probando drogas con el pirata John Hawkins? ¿David Rizzio portador de profecías? Esto estira los límites de chifladuras a los que “Reign” nos tiene acostumbrados. Sin embargo, varios de estos disparates tienen sus bases históricas.

Esta novedad puede provocar el asombro de los fans de “Reign”, los que creían que María acabaría casada con Bash y viviendo con los druidas en el bosque. ¡Que no se preocupen! El Arco Francés sigue abrazando la noble tradición de la serie, la de trabajar solo con inexactitudes históricas. ¡ Y vaya, que se están inventando cosas descabelladas esta temporada!

Primera Parada: La insípida Inglaterra
Este ha sido el arco más soso de esta temporada. Sin compañía, Isabel es un personaje insulso. Lo fascinante es el Periodo Isabelino y sus habitantes. La Reina Virgen es demasiado virgen para ser entretenida. Consiente de eso, la ficción histórica cuando toca a Isabel suele jugar con especulaciones.  A los autores les encanta teorizar cuántos amantes tuvo la Reina Virgen y si hubo por ahí algún bastardillo (s). Siguiendo esta tendencia, la temporada pasada tuvo a Isabel encinta de su gran amor, Lord Dudley.  El embarazo acabó en un aborto espontaneo debido a un veneno que Lord Cecil puso en la copa de la reina.

Triste, pero históricamente posible. El hecho de que se levante la sospecha de que el puritano y devoto Lord Cecil pueda haber experimentado sentimientos románticos por su soberana añade intriga y sabor a la subtrama. Hora de ir a escribir fanfictión sobre el tema.

El faux-accouchement de Isabel coincide con la histórica caída por las escaleras de Amy Robsart Dudley. Lord Dudley ha quedado viudo, pero tanto él cómo Isabel caen bajo oscuras sospechas. Para salvar a su amante, Bessie planea casarlo con su rival. Este es un hecho histórico, Dudley (un poco a regañadientes) cortejó a la recientemente viuda Maria Estado, pero la serie lo tiene de vuelta en la Corte inglesa ¡casado con Lettice Knollys! En la vida real, Dudley si embarazó y se casó con la prima de su Reinita, pero eso ocurriría dieciocho años más adelante.
La caida fatal de Amy Robsart

La destrozada Isabel los exilia a todos: a Dudley, a la preñada Letty yal enamorado William Cecil. La reina se queda sin novio ni consejero. ¿Quién está a mano? Lord Gideon, insulso de cara y personalidad. Esta temporada hemos tenido una Reina ni tan virgen haciendo puras inutilidades: tratando de mantener a la prima Maria soltera: entreteniendo las últimas horas de la moribunda Ágata Gideon y convenciendo a nobles despectivos que, al menos en las cacerías, Bess está la altura de su padre. ¿Es que alguien en Inglaterra echa de menos al Gordo Enrique que haya que convencerlo de que Isabel es parecida a su tirano padre?
Bess y Gideon (Showbiz.junkies.com)

Finalmente, los escritores se compadecen de la desdichada reina y le consiguen un acompañante a su altura: el corsario John Hawkins. El bandido anda huyendo den las autoridades españolas por culpa de un tesoro. Felipe II quiere que la Reina le entregue al ladrón, pero Hawkins cree que puede serle más útil a los ingleses en libertad que en una mazmorra de la Inquisicion.Despues de probar ajenjo, comer tomates y jugar con los pavos que Hawkins ha traído de América, (la reina los llama “pollos grandes”) Isabel le da venia al corsario para que saquee el Nuevo Mundo.
La Reina, El Pirata y un "pollo gigante "(spoiler.tv.com)

Estaba casi segura que Hawkins y su soberana se revolcarían en la mesa del comedor, pero ahora nos sale Bessie conque está enamorada de Gideon. ¿En serio, Isabel? ¿De Gideon? El caso es que Hawkins es un personaje real, primo de Sir Francis Drake. Si trabajó para los españoles hasta que decidió cambiar de patrón. En 1564, acababa de regresar de un viaje a Santo Domingo donde había vendido un cargo de esclavos africanos. Ese es el lado oscuro de Don Juan Aquino como le llamaban los españoles. Mejor, dejamos que “Reign” nos convenza que lo único con lo que el pirata traficaba eran aves de corral.

Segunda Parada: La Belle France
Comencemos con Claudia, el personaje más superfluo e insufrible de los tres reinos. Me doy por vencida. No hay manera de convencer al fandom de “Reign” de que la verdadera Claudia de Valois era feúcha, coja y medio jorobada. Para ese entonces, mas encima, ya estaba casada y tenía hijos. Muchos identifican a esta Claudia pizpireta con su hermana Margarita, que no aparece en la serie.
La verdadera Claude de Valois

Pero La Reina Margot, por apasionada, hermosa y promiscua que fuera, poseía más sentido común que Claudia. Comenzamos esta temporada con Claudia de luto por la temprana muerte de Leith. Hemos visto a la Princesa llorar, hacer muecas, rezar, pero como Claudia siempre será Claudia, pronto la tenemos en la cama de un hombre casado. Después que la atrapa su intransigente hermana, Claudia tiene dos opciones: o casarse o irse a un convento.
Claudia de luto (no le dura mucho)

Lord Narcisse (¡Slurp!) que acaba de regresar de Inglaterra, se saca de la manga un hijo, Luc, con el que se casará la casquivana princesita. Pero como “Reign” es antes que toda una telenovela, Leith regresa de la tumba. No estaba muerto, Narcisse lo encierra en una celda y solo lo suelta cuando el matrimonio ya se ha consumado. La verdad destroza a Claudia y Leith. El pragmático Luc ofrece una solución. El solo quiere un heredero. Si Claudia está dispuesta a permitirle que trate de embarazarla de vez en cuando, a él no le molesta que se revuelque con Leith todo lo que quiera.
Claudia y Luc (Reign.wikia.com)

A Claudia le parece bien la idea de un trio. Leith no esta tan entusiasmado como ella y se va rumbo a mundos lejanos. Claudia vuelve a hacer pucheros. Lástima que se haya acabado “Girls”, con lo inmadura y superficial que es Claudia cabría perfectamente en ese grupo (si hasta se parece a Jessa).

En otro rincón de la Corte Francesa, los Valois celebran reunión familiar. La Reina Leeza ha llegado a hacerles una intempestiva y poco bienvenida visita. Parece que su marido, Felipe II, la ha mandado de espía y está en Paris para observar como su familia combate la herejía luterana. Si nota que los esfuerzos son tibios, Leeza debe inmediatamente avisarle a Su Católica Majestad para que proceda con la fusión de ambas compañías. La filial francesa y la española.

Por supuesto que Leeza (que es más gorda, vieja y fea que la verdadera Isabel de Valois) viene acarreando un baúl lleno de rencores infantiles en contra de su Mamita Querida. Se muere de ganas de crear un incidente ente Francia y España. En eso la ayuda el hermano Carlos que desde que lo coronaron se ha vuelto una nauseabunda parodia de Joffrey Baratheon.

Primero, Carlitos nos hizo creer que le gustaba matar a las compañeras de cama para satisfacer una neurosis necrófila. Por suerte no usó a Bianca de blanco de arquería. Solo la asustó llevándola a ver un espectáculo de cadáveres y de la faz real pintada con sangre. ¿Sangre? Sí, yo ya creía que Charlie era uno de “The Originals”. Entonces comenzaron a aparecer cadáveres medio comidos de niños campesinos por los mismos lugares del bosque donde a Carlos le gusta merodear. ¿Es acaso el rey un antecesor de La Bestia de Gevaudan? Al menos eso cree el campesinado.


Por fin Catalina se las arregla para ponerle una correa a su cachorro rebelde. Carlos, muy bien portadito, le lanza un discurso al pueblo hablando de lobos feroces que ha mandado asesinar para que no se coman más niñitos. El populacho no es tonto. Los oyentes están seguros que Carlitos es caníbal, y le lanzan un balde de sangre de puerco, a lo Carrie, a la cabeza del rey.

El pobre Charlie se espanta y huye al bosque. Hasta allá lo sigue Mamá Catita que por fin se entera de lo que ocurre, El rey no ha superado el trauma de ver a su amigo Thierry quemado vivo. Solo lo alivia comer ardillas crudas y pintarse la cara con la sangre de los animalitos. Bueno, pase, si es por propósitos terapéuticos... Lo malo es que Carlos no quiere vivir en el palacio, no quiere reinar. Leeza está regocijada. Una Francia acéfala necesita de la mano fuerte de su Felipillo.

La incansable Catalina y su fiel Narcisse parten en excursión pastoril por la campiña francesa y se encuentran a Carlitos viviendo la vida bucólica con unos campesinos, cerca de Meaux. Tras tragarse una sopa de pichón, y dar las gracias a los campesinos por su hospitalidad, la comitiva real convence a Nicole, la nueva novia rustica del rey, que se venga a echarle un vistazo a la Corte. Y de paso tráete a Carlitos, ¡Niña!

Carlos y su familia vuelven a instalarse en El Louvre. Todos felices hasta que a Carlitos se le ocurre lanzar una bomba. Nadie hizo averiguaciones sobre la familia de Nicole. ¡Los muy bandidos eran Hugonotes! Ahora El Rey se ha vuelto protestante.

 La pobre Leeza queda tan apabullada que ni fuerzas tiene para rezongar. Se vuelve a España y promete no abrir la boca. Eso sí, siempre y cuando empaquen a Carlos al manicomio más cercano y convoquen al joven Enrique para que reemplace en el trono a su demente hermano. Catalina deja este asunto en manos del competente Narcisse y de Nicole (que se ha encaprichado con Narcisse) y se va de vacaciones a Escocia a consolar a su ex nuera.

Antes de irnos a Escocia donde están ocurriendo muchas cosas interesantes, repasemos les hechos en Francia.  ¿Hay alguna base real para tanta fantasía? El Rey Carlos IX estaba un poquito deschavetado, andaba de las greñas con su mamá, tuvo amores con Marie Touchet, una mujer que no era de la nobleza y puede haber tenido simpatías por los Hugonotes, pero Carlos nunca fue protestante.
Carlos IX y Nicole

Carlos IX y Marie Touchet


En 1564, Isabel de Valois, Reina de las Españas e hija favorita de Catalina de Medici vino de visita oficial a su país natal. Isabel que acababa de sufrir un aborto espontaneo, estaba deseosa de ver a su madre.  Para acompañar a su esposa, Felipe II seleccionó al Duque de Alba. El Duque tenía otra misión, dejarle en claro a Madame Serpent (el cariñoso apelativo que Felipe le había puesto a su suegra) que no permitirían que se relajara la política de mano dura en contra de los Hugonotes.
Catalina recibió a la comitiva real en Bayonne.

 Para celebrar la visita, la reina ofreció unos esplendidos festejos diseñados para impresionar a Alba y demostrarle que Francia no había perdido ni prestigio ni magnificencia y que no aguantaría ningún tipo de bullying por parte de la nación vecina. Estos son los hechos que han inspirado las extravancias galas de las que hemos sido testigos en la última temporada de “Reign”.”

Entretanto en Las Tierras Altas Escocesas…
Maria Estuardo ha regresado a su reino donde fue recibida por una facción druida. Parece que los druidas son los únicos escoceses que ven con buenos ojos a la joven reina. En tierras caledonias, Maria ha tenido que enfrentarse a todo tipo de líos: clanes rebeldes; protestantes por doquier, las intrigas de John Knox, y un atractivo, pero no tan confiable, James, Conde de Moray, el medio hermano de la reina.
Mary y su hermano James (Entertainment Weekly)

Demostrando que aprendió las lecciones maquiavélicas de su ex suegra, Maria toma decisiones drásticas. Para que pruebe su lealtad, obliga a James a decapitar a un líder de clan que cometió la imprudencia de secuestrar a la reina. Luego manda a Moray a seducir a Emily (y a sacarle información sobre las conspiraciones del marido), la joven esposa de Knox.


En ese entonces Lord Moray ya estaba casado con Agnes Keith y Knox efectivamente tenía una esposa joven llamada Margaret, no Emily, pero los libretistas se han inventado un sabroso lio pasional ahí. lo malo es que la despreciada Emily se ha tomado una terrible venganza. Maria no ha tenido más remedio que desterrar a su devoto hermano. En la vida real, Moray abandonó la Corte Escocesa como protesta por la boda de Maria con Lord Darnley.


Hablando de Darnley, este se ha convertido en un agobiante capítulo de la ya turbulenta vida amorosa de la Reina. Al igual que la verdadera Maria, Reina de los Escoses, el personaje de Adelaide Kane es enamoradizo y ligero de cascos. Comenzamos esta temporada con Maria comprometida con Lord Gideon (si, el hombre está en todas partes), planeando abdicar e irse con su marido a vivir felices para siempre en algún castillo inglés. 



Pero la razón se impuso. Maria siempre sería un peligro para Isabel, su vida siempre estaría bajo amenaza y los escoceses la necesitaban. Aunque este último punto es debatible, Maria le dio la bota a Gideon y decidió vengarse de Isabel (por la ejecución de Lola). La mejor manera es ser coronada reina de Inglaterra y Escocia. El pasaje para ese viaje se llama Henry Darnley.

María Estuardo y su rey consorte, Lord Darnley
Detengámonos un segundo para ver porque Darnley aporta legitimidad a las pretensiones reales de María. Ambos son primos y nietos de Margaret Tudor. Lady Lennox, la nueva y pesada suegra de Maria, es sobrina de Enrique VIII. Todos ellos descienden de La Princesa Blanca. Son totalmente Tudors.
(Silvertimes)

Además de tener sangre azul, Darnley esta guapetón. Maria no pierde el tiempo y se da su revolcón con él en un pasillo del Castillo de Holyrood. Un acto apresurado, porque pronto Darnley demuestra ser un patán borracho e irresponsable.  A Maria le pasan llegando misivas llenas de propaganda anti-Darnley. Todas vienen firmadas por un tal “Vigilante Leal” que resulta ser el mismísimo Conde de Bothwell.

Maria se encuentra por primera vez con James Hepburn en una taberna (¡Qué apropiado!). Desde el primer instante, ella sabe tal como nosotros, que Lord Bothwell es el único capaz de llenar las botas de Francisco, su difunto marido. Al lado de él, Darnley es un mísero gusano. Las fanáticas de “Reign” (las que saben de historia) ya alertan a gritos a la Reina. “¡Corre, Maria, corre! No te dejes seducir por su moñito ni por esa sonrisa a lo Orlando Bloom. ¡Bothwell te va a meter en un lio gordo!” Pero esta vez, serán el amor y la historia los que dirán la última palabra.
Showbiz. Junkies. Com

Mary y Bothwell encabezan mi lista de shippings históricos. Sabemos tan poco de cómo nació ese romance, que me creo todas las pamplinas que se han inventado los guionistas.  La taberna, el naufragio del bote, el paseo por el bosque; Bothwell declarándole su amor a la reina en un pasadizo oscuro en vísperas de la boda con Darnley; Bothwell contándole a Maria que le juró a su madre protegerla. Me conmovió esa referencia a Maria de Guisa, uno de los personajes que “Reign” hizo pedazos. Es apropiado entonces que se recuerde cuanto amó a su hija.


David Rizzio (que es gay como el verdadero) se le aparece, como un personaje de Tolkien, a Maria en medio del bosque y le recita una profecía druida. Podrá tener amor, o un heredero que una a Escocia e Inglaterra. Maria no sabe que ya no tiene opción. Su revolcón con Darnley tuvo consecuencias, su heredero ya crece en su útero. Debe olvidarse del amor, pero Milord Bothwell no es hombre que acepte un “no “fácilmente.















En su noche de bodas, mientras el novio borracho ronca en la cama, Maria mira por la ventana y ve a Bothwell montando guardia bajo su balcón. ¡Que románticos! ¿Pero dónde va a llevar todo esto? A Maria al cadalso y a Bothwell a morir loco, y encadenado, en una prisión danesa. Pero, espérense que esto es “Reign” Si se la han pasado cuatro años reinventando la historia ¿Por qué habrían de cambiar ahora? ¿Significa eso que Maria y Bothwell podrían ser felices para siempre? En “Reign” todo es posible.



miércoles, 29 de marzo de 2017

¿Qué Nos Trae la Televisión de Abril? Estas son mis series más esperadas


Esta primavera viene cargada de entretenidas sorpresas para los que todavía vemos televisión. Como ya saben, me he vuelto adicta al drama histórico y a los period piece, así que no esperen en este blog que me despida de “Bones” ni le dé la bienvenida a “Imaginary Mary.” En general, mi lista abarcará lo antiguo y para los amigos del costumbrismo, este abril trae series de todos los gustos y épocas.

El domingo dos de abril me presenta un gran dilema.  Esa noche es el final, final de “Black Sails” en Starz, pero también es el debut de “The Kennedy: After Camelot” en REELZ. Estoy tan contenta que los productores no les hayan hecho caso a las injustas críticas a su serie y que hayan decidido hacerle una secuela a “Los Kennedy”. Los enamorados de esos irlandeses que han sido la realeza de Estados Unidos, necesitábamos seguir la saga después de la muerte de Bobbie.


Tendremos a Matthew Perry encarnando a Ted Kennedy, Alexander Seddig será Onassis  y veremos cómo Katie Holmes pasa de La Viuda Kennedy a Jackie O.  Katie, Nena, te odio por ponerle tacones a tu hijita antes que supiera caminar, pero eres mejor Jackie que Natalie Portman (ya sé que parece anatema, pero es mi sentir y eso que Nat es mi actriz favorita).
(us. weekly)

Volviendo a mi dilema, creo que voy a ver esa serie en On Demand. Y allá también seguiré viendo la pelea de gatas de Bette Davies y Joan Crawford en “Feud”. No puedo hacer lo mismo con PBS, y los muy perros, van a dedicar los domingos de abril a las series de época. Ese primer domingo del mes, debuta la nueva temporada de “Call the Midwife”. Ahora las comadronas de San Ramón Nonato traerán al mundo a los bebés de 1962.

De los 60s, pasamos a La Batalla de Inglaterra con la segunda (y ultima) temporada de “Home Fires”. Mas encima, sigue a estas series una repetición (que para mí es debut porque no la he visto) de “Wolf Hall”.  Yo que estoy inmersa en toda ficción que cubre a los Tudor, muero ver esa adaptación de la novela de Dame Hilary Mantel que nos cuenta los líos maritales de Enrique VIII (Damian Lewis) y el ascenso de Cromwell (Sir Mark Rylance).

El martes 8 de abril nos vamos a una de vaqueros. AMC presenta la adaptación de The Son de Philip Meyer. Pierce Brosnan da vida al patriarca de una familia de rancheros tejanos, desde que lo secuestran los Comanches antes de la Guerra de Secesión, hasta que cumple 100 años en la época de la Primera Guerra Mundial. Aparte de que la historia suena magnifica, Pierce Brosnan ha envejecido muy bien y con tanto sex-appeal como Sean Connery. Parece que algo hay en eso de hacer de James Bond.

El domingo 16 de abril sigo con mis tudormanías. Llega “La Princesa Blanca” en Starz. No me interesa ver a la idiota de Lizzie (que ahora será la Reina Elizabeth, la primera soberana Tudor). ¡No la soporto! A la que quiero ver es a su madre que ahora será interpretada por Essie Davis. No solo tendremos a Phryne Fisher en esta secuela de “The White Queen” Me entristeció saber que Amanda Hale no volvería a caracterizar a Margaret Beaufort, pero la Reina Roja seguirá en guerra contra su nuera, y le dará vida nada menos que Michelle “Catelyn” Farley. En eso andaba, en vez de traernos a lady Corazón de Piedra.


Ya sé que dije que solo hablaría de cosas de época, pero dos de mis placeres culpables, “Veep” y “Silicon Valley” abren nuevas temporadas esta primavera en HBO. El 16 de abril es noche de reinas. Aparte de “The White Princess”, podremos ver cómo será la vida de Selina Mayer (Julia Louis-Dreyfus) ahora que ha sido derrocada y debe abandonar La Casa Blanca. Los nerds de “Silicón Valley” regresan a HBO, el 23 de abril, con nuevos juegos de tronos en el mundo del Internet.

Y hablando de nerds y genios, el 25 de abril en National Geographic tenderemos a un Geoffrey Ashe despeinado convertido en Albert Einstein. No sé ustedes, pero a mí me fascina Einstein, tal vez porque su vida trasciende a sus contribuciones a la ciencia. La miniserie “Genius” promete cubrir tanto la carrera como la vida personal, que es bastante complicada, del sabio.

Por último, está la entrada de fantasía del mes.  Tras años de ser esperada por los fans de la novela llega a las pantallas de Starz, “American Gods”. Basada en la novela de Neil Gaiman, “Dioses Americanos” narra la saga del ex convicto Shadow Moon (Ricky Whittle) , que, apenas salido de la cárcel, se consigue un extraño patrón, el enigmático y fraudulento Mr. Wednesday (Ian Mc Shane).
Mr. Wednesday


 Al poco tiempo, Shadow se entera de una verdad prodigiosa. Su patrón es miembro de un antiguo panteón pagano que el ateísmo derrocó, pero ahora esta sociedad sin dioses necesita crear nuevas y más peligrosas deidades. La tarea de los Antiguos Dioses será impedir ese auge de divinidades materialistas como Media (Gillian Anderson) y el siniestro Señor Mundo (Crispin Glover).
Shadow Moon

¿Cuál de estas series les parecen más atractivas?  Recomiéndenos otras series que debuten en esta primavera y no haya yo incluido en mi lista.



jueves, 16 de marzo de 2017

Guerrera vs Madre: La subversión de roles femeninos en Vikingos



¡Atención, Spoilers de la Cuarta Temporada!

La muerte de Helga, al final de la cuarta temporada de “Vikingos”, me dejó con sentimientos encontrados. Cada vez que me cae bien una mujer en esta serie, la matan. Helga, Aslaug, Siggy, tres amigas, tres madres, tres mujeres que representan Lo Femenino en una sociedad donde priman valores de Macho Alfa. Tres mujeres que son la antítesis de la mujer perfecta,  (según la serie) la shield-maiden Lagertha.   ¿Que nos trata de decir “Vikingos” con estas muertes? ¿Son Lagertha, y sus clones guerreros, superiores o más felices que las difuntas?


Aparentemente, la falla trágica de Helga estaba en su corazón de abuelita. Murió por ser compasiva, porque sus sentimientos maternales la cegaron a la realidad. Nunca entendió que Tanaruz odiaba a los vikingos y siempre vio en su madre adoptiva a un enemigo. Sin embargo, al elegir a Tanaruz  como instrumento de violencia y venganza, la serie está reafirmando esa imagen de la mujer que ejerce la violencia como los varones.

Desde sus inicios, que “Vikingos” propone la tesis de que esa sociedad escandinava primitiva es más libre y tolerante que la del resto de Europa, sobre todo en la igualdad de géneros. Por aquí y por allá, nos ofrecen atisbos de la esa igualdad. Las vikingas pueden acompañar a sus hombres en esas incursiones piratas que los hicieron tan temidos, pueden ser guerreras, pueden administrar propiedades, reinar y hasta practicar sacrificios humamos. Pero es en el terreno sexual donde la serie hace hincapié en la libertad de las mujeres que tienen matrimonios abiertos, pueden participar en tríos, y  explorar su lado homosexual.

Contrasta esto con la sociedad inglesa donde las mujeres son dominadas por sus parientes masculinos y por una iglesia que las reprime y explota. Fuimos testigo de cómo Judith, por el mero pecadillo de tener amores adúlteros con un monje y de tratar de pasar al fruto de ese amor como nieto del rey, fue torturada públicamente y hasta perdió una oreja.

Sin embargo, la misma serie ha demostrado más de una vez que las reglas sociales vikingas también reprimen. Tal como a Judith y a Gisla, a Thirry la casan en contra de su voluntad. Ragnar puede acostarse con cuanta fémina se le cruza por el camino, pero no le cae nada bien que Aslaug le haya sido infiel.  Lagertha, Thirry y Torvi sufrieron a manos de maridos abusivos.  El noble Ragnar le suelta su buen sopapo a Aslaug cuando ella intenta defender a Floki, y Bjorn abusa verbalmente de su esposa Torvi, enfrente de los niños pequeños. Para colmo, sale dando un portazo y antes de llegar a la taberna de la esquina,  ya la engaña con otra.
Aslaug golpeada por su marido
Lagertha apaleada por órdenes del suyo

Cada temporada nos demuestra que el doble estándar goza de buena salud en esa supuestamente abierta y tolerante sociedad incluso con la protagonista femenina de esta historia. Cuando conocimos a Lagertha era la reina del multitasking; manejaba la granja, criaba los hijos, se defendía de asaltantes y del acoso del cuñado, le daba su paliza al marido cuando andaba enojada, y hasta fungía de juez de paz de la aldea. Obviamente era una mujer fuerte que vivía en igualdad con su marido.
Lagettha fingiendo como juez de paz


Se cuenta que previo a su matrimonio, Lagertha era una de esas legendarias mujeres guerreras (shield-maiden o skoldmo). Por eso, Ragnar se la lleva consigo en su raid a las costas inglesas. Ahí Lagertha demuestra ser totalmente badass, se enfrenta al cuñado del Jarl Haraldsonque está violando a una sajona y cuando Knut intenta violarl a ella, la mujer de Ragnar lo mata. No es de sorprender que el público abrace la idea de esta poderosa mujer como la gran heroína del cuento.
Lagertha mata a Knut

Por eso resulta trágico e irónico que la felicidad de Lagertha se acabe por algo tan machista como una falla en su capacidad de reproducción.  A Ragnar  le baja un prurito de Enrique VIII  y desea tener muchos herederos.  Lagertha pierde un bebé, y queda la impresión de que no es el primer aborto espontaneo que sufre la guerrera. 

Ragnar mentalmente planifica buscarse otra esposa. En Suecia,  se encuentra con la Princesa Aslaug que lo impresiona con su belleza, su pedigrí (es hija de Sigfrido y la valkiria Brunilda) su ingenio, su aura mística y su cuerpazo. Le es muy fácil serle infiel a Lagertha y cuando Aslaug se le aparece en Kattegat con tremenda barriga, Ragnar anuncia que quiere tener dos esposas. Aquí comienzan los problemas.

Aslaug llega a Kattegat (Daily.co.uk)


Aslaug, y eso que es princesa, no tiene reparos en ser segundo plato. Lagertha, en cambio, no quiere compartir a su hombre. Suena raro en esa sociedad donde nadie parece ser dueño de las parejas, donde todo se comparte hasta el sexo. A Lagertha no le parecía mal la idea de tener cama redonda con Ragnar y Athelstane, pero Aslaug representa el límite de su liberalismo.


Pasan cuatro años, Lagertha está casada con Jarl Sigvard, un patán que la maltrata a ella y a su hijo Bjorn. Aquí encuentro la primera discrepancia. ¿Por qué Lagertha se ha vuelto a casar, y con un hombre que no ama y que más encima le falta el respeto? Creo que la respuesta es que sin un hombre que la represente, Lagertha no puede sobrevivir en ese mundo. Decir que la gran Lagertha, la guerrera, no puede valerse sola es anatema. Pero no hemos visto a ninguna mujer manejarse sola en el mundo vikingo. Aslaug tuvo que cruzar el mar para solicitar la protección del padre de su hijo;  Siggy tuvo que convertirse en la criada de Lagertha y acostarse con otros para poder salir adelante.




Inclusive en su primer matrimonio, Lagertha necesitaba del apoyo de su marido. Pudo muy bien matar a Knut solita, pero Ragnar tuvo que echarse la culpa de esa muerte para proteger a su mujer de la ira del rey.  Cuando  la guerrera deja tuerto al segundo marido, es Einar quien decapita a Sigvard y solo tras ese gesto, los vikingos reconocen a Lagertha como su reina. Cuando Einar alborota a los súbditos de Lagertha y se decide desterrar a la reina guerrera, es el oportunista Kalf quien la salva. Y aunque se convierte en dueña de Kattegat gracias a Torvi, Astrid y hasta Margarethe, es Bjorn quien la rescata de Ivar cuando el hijastro pretende vengar a su madre. 

Es como si Lagertha no pudiera realmente ser poderosa sino tuviera un varón que la socorriera. Hasta solicitó la ayuda Ragnar para recuperar su antiguo reino, y el que su ex marido se la haya negado debe de haber sido humillante.

Hay quien ve que la castración del agónico Einar como una manera de Lagertha de reafirmar su poder. Rara manera eso de ser poderosa por castrar a un hombre moribundo, inmovilizado y que ni siquiera era violador. El caso es que Lagertha desde ese día ha ido escalando el poder ya no como guerrera, ya no como mujer, sino como varón.

Lagertha lleva el juego de tronos hasta su cama, asesinando a Kalf el día de la boda de ambos. Tiene uno de esos affaires sin compromisos con el gran Ecbert. Mantiene relaciones con otra mujer a la que trata con la misma displicencia que tratan los demás varones a las suyas. Eso de andar llorando por Ragnar delante de Astrid, no demuestra mucho respeto por la pareja. Incluso un rechazo a su feminidad, fue el poco cuidado que tuvo con su ultimo embarazo. Si yo tengo un embarazo de alto riesgo no me voy a dar de espadazos con los francos. De fijo que pierdo al bebé.

Lagettha y Ecbert
Lagertha y Astrid son amantes guerreras


Lagettha pierde a su bebé 


Lagertha se ha vuelto más violenta que la mayoría de los guerreros y guerreras. Esta temporada hasta la hemos visto ser la ejecutora de un sacrificio humano. A los Lagertha-fans los enloquece lo sanguinaria que se ha puesto. El otro día, mi hermano, que se había perdido la cuarta temporada (ya se puso al día), me preguntaba: “¿Qué anda haciendo Lagertha últimamente?” “Ahí anda,  asando a un prisionero “le respondo desabrida y él se frota las manos exclamando entusiasmado” ¡Esa es mi Lagertha!”😖
Lagertha rostizando a Egil, El Bastardo


Pero la violencia más gratuita e incongruente cometida por la primera esposa de Ragnar fue el asesinato público y a sangre fría de su rival. En una serie que aprecia el espectáculo de mujeres que matan mujeres (Judith mató a Kwenthrith, Tanaruz mató a Helga, Lagertha derrotó a Gunhild) este homicidio fue toda   una sorpresa. Era imposible  que a Lagertha después de dos temporadas en las que no demostró ni celos ni animosidad en contra de Aslaug, repentinamente le subieran las ansias de revancha.





Ese “me lo quitaste todo” que Lagertha le espeta a Aslaug suena anacrónico en una cultura que se precia de practicar poligamia y poliandria a granel. Los hijos de Ragnar comparten la misma esposa, Borunn envió a Bjorn a la cama de Torvi, y a la misma Lagertha no le parece mal que su amante se acueste con su hijo.  Resulta extraño ver a Lagertha en plan de celosa e insegura. Sobre todo, porque para Ragnar nunca Aslaug tuvo el atractivo que ejerciera sobre él  su primera mujer.




Los celos de Lagertha nacen de una conciencia de que Aslaug es superior a ella.” ¿En qué? “aullarán indignados los miembros del Team Lagertha que incluso tildan a Aslaug de “fea”.  Ciertamente no es por ser princesa. El pedigrí no funciona en un mundo donde las hijas de emperadores chinos son esclavas, las reinas sajonas son asesinadas y la esposas de jarls pasan a ser cenicientas apenas matan a los maridos. Lagertha, por muy granjera que fuera su cuna, hoy es reina de Kattegat y aun antes de casarse con Ragnar, era legendaria como Sköld. Todas las guerreras de la serie (Astrid, Torvi, Pörunn) quieren imitarla; en la lejana Francia, la Princesa Gisla sueña con conocerla; hasta la misma Aslaug dijo admirarla.


Por largo tiempo pensé que la rivalidad entre la princesa y la guerrera estaba vinculada a la dicotomía Volva-Sköldmö. Aunque en la sociedad vikinga una mujer como Aslaug que tiene sueños premonitorios seria respetada por considerarla volva (una mezcla de chamán y vidente) en la serie sus atributos eran despreciados, principalmente por Ragnar quien no le hizo caso a su última profecía de que el líder vikingo encontraría su muerte en tierras inglesas.

En” Vikingos” hay un cierto resquemor contra las mujeres que practican la magia. Lo vimos con Yidu que fue ahogada por Ragnar por bruja y narcotraficante. No es coincidencia que el odio de Lagertha se despierte y manifieste cuando ve a Aslaug practicar un ritual mágico para asegurar un viaje prospero para Bjorn. Lagertha desprecia los dones sobrenaturales de Aslaug que la hacen inferior a una guerrera como ella que consigue las cosas por  la fuerza bruta.  Pero también le teme. Antes de matarla la acusa de “ser bruja”. Solo así explica la shield-maiden que Ragnar haya caído en las redes de Aslaug. Pero la magia verdadera de Aslaug no tiene que ver con sus visiones sino con su útero.


 Ragnar buscó otra mujer no porque Lagertha le pareciera menos atractiva o antipática. La falla de la guerrera fue su esterilidad.  Esa es la verdadera razón por la cual Lagertha odia a su rival. Aslaug trae con ella lo que Ragnar desea y Lagertha no puede darle. Una ironía de la serie es que la mujer perfecta no puede ser madre. Como para compensar, el guion se ensaña con la maternidad. Por un lado, muestra lo peligroso que es amar a los hijos, aun a los ajenos, por otro, mata criaturas a destajo. Es como si quisieran refutar la importancia que le dio Ragnar a la fertilidad o infertilidad de sus parejas.

En la serie la maternidad es una tarea ingrata. Hemos visto a los personajes femeninos llorar la muerte de sus hijas (Siggy, Helga, la misma Lagertha); hemos visto a Aslaug luchar por su hijo deforme, un pecado en esa sociedad de guerrero; hemos visto a Helga encariñarse con una niña de otra sociedad y cultura,  y vimos a Siggy dar su vida por salvar a los hijos de Aslaug. Sin embargo, lo que en otro cuento sería considerado una virtud en esta historia es visto como una flaqueza. Helga y Siggy provocan sus propias muertes y los hijos de Aslaug nunca le perdonan el favoritismo que   le demuestra a Ivar. Una verdadera guerrera no se encoge por tonterías como sentimientos maternales.
Antes de morir, Siggy tuvo una visión de su difunta hija.

Lagertha lloró a Gynda, pero se recuperó inmediatamente. Nunca más le hemos visto quebrantada. Cuando pierde a su hijo, exige a Ragnar ay Bjorn que la dejen llorar sola. Ella no puede demostrar debilidad y eso lo vemos en su relación con su único hijo, el que siempre le ha sido fiel. Nunca la vemos preocupada por Bjorn ni por su bienestar. Incluso cuando él la rescata de los otros hijos de Ragnar que pretenden matarla, no le muestra agradecimiento. ¿Y cómo calificar que alcahuetee los amores de Bjorn con su propia amante? No piensa en Torvi, no se da cuenta que fomenta en el hijo las mismas fallas que repudió Ragnar.

Por el contrario, Aslaug si se ha preocupado de Bjorn. Ella fue la que organizó el ritual mágico para asegurarle un buen viaje al hijastro. Ella fue quien liberó a Porunn para que pudiera casarse con Bjorn: ella fue quien trató de convencer a Ragnar para que tratara mejor a su hijo mayor. incluso, el que considero su mayor pecado, haber descuidado a la pequeña Siggy y haberse mostrado insensible ante la muerte de la hija de Bjorn, tuvo sus atenuantes.


Primero, que estaba totalmente borracha cuando Sigurd vino a darle la noticia: segundo que se supone que Aslaug es una princesa incapaz de freír un huevo. ¿Por qué siempre la culpan cuando a sus niños les pasa algo? ¿Acaso no tiene esclavos para cuidarlos? Si mal no recuerdo lo primero que dice Aslaug al saber de la muerte de Siggy es “Creí que alguien la estaba cuidando”.

(project fanddom)
 El hecho es que Aslaug se hizo cargo de una niña que no era de su sangre, que tenía padres y abuela vivos. Fue Aslaug quien ayudó a Pörunn en su parto y trató de convencerla de que no rechazara a su hija. Después trató de convencer a Bjorn de que se hiciera cargo de la niña. Por suerte, no intentó que Lagertha se hiciera cargo de la bebita. Aslaug actuó como si ella fuera la abuela de Siggy.




 Por años, Aslaug cuida de la niña, pero está pasando un mal momento, sufre de malos amores, bebe como cosaco, está al borde del colapso, lo descuida todo, incluso a Siggy. La niña muere y la audiencia la culpa solamente a ella. Por suerte ni a Bjorn ni a Lagertha les importaba Siggy y no cargaron contra Aslaug.

La tesis parece ser que Pörunn no hizo mal al rechazar a su hija: Lagertha actuó de igual manera al no preocuparse por la nieta, es Aslaug quien hizo mal en cargar con una cría ajena, tal como lo hizo Helga. Ser madre va en contra del ideal femenino de esta historia:  una guerrera sin las flaquezas de su sexo. Por algo, Bjorn le pone los cuernos a Torvi, porque ella no se comporta como la Sköld que es, sino como una ama de casa rodeada de niños llorones y que se atreve a andar reclamando al marido.

Helga era la mujer más co,mprensiva y dulce del mundo, pero Loki se sentía atrapado por esa felicidad incomprensible que ella le brindaba. Da la impresión que a los vikingos les temen a esas esposas tan perfectas y domésticas.

Y aquí entra la pregunta del millón. ¿Son las guerreras las mujeres felices y realizadas de la serie? No lo creo. No creo que ninguna de nosotras quisiera ser Pörunn, la que fracasó en su carrera, la insatisfecha con su aspecto físico, la que dejó que una depresión posparto le costara marido e hija.

 Tampoco quisiera yo ser Torvi que se pasa el día dividida entre cuidarle las espaldas a suegra y cuidar los críos. ¿Y qué es eso de que en la noche tenga que dormir con Lagertha? ¿Con quién deja a los niños? Está peor que Aslaug. ¿Y quién quiere ser Astrid?  Si, muy guerrera, muy liberada, pero es amante de una jefa que ni le da su lugar ni la quiere, y por darse su revolcón con Bjorn termina engañando a la amante y a la amiga. ¡Qué bonito!


El cuarteto Bjorn, Lagertha, Astrid y Torvi. Todo es mejor en familia.


Yo quise y admiré a Helga. Era el personaje más tierno de la serie y mucho mérito tenía para que un loco como Floki la haya amado tanto. Y me gustaría ser Judith, porque a pesar de lo de la oreja, es quien mejor lo ha pasado. Tiene vestidos bonitos; hijos a los que puede querer sin avergonzarse por ello; ha sido amante los dos hombres más interesantes y menos machistas de la serie; y ahora hasta es reina. Eso es mejor que andar cargando escudos pesados y dándole palos al prójimo.

¿Les gustaría ser mujer en una sociedad vikinga? ¿Cuál es su preferida en la serie? Y si estuvieran en la serie, ¿en la piel de cual personaje femenino les gustaría habitar?