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jueves, 29 de agosto de 2024

Entre Rusos y Alemanes: Madame K, Temporada 2

 


Después de casi tres años de espera, por fin puedo ver la segunda temporada de esta fabulosa serie estoniana. Filmada durante la pandemia,  Naiste Soda (Guerra de mujeres) sigue a Madame Kukk,  dueña del burdel más elite de Tallin, y a sus pupilas a través del último año de ocupación soviética, de la invasión alemana e incluso de sucesos del pasado que nos llegan vía flashback. (nota, esta es una revisión de la Temporada 2 y habrá spoilers por doquier).

La Baronesa Kukk

Parece un tema sórdido, pero Madame K tiene la virtud de no parecerse a otras series de tema parecido. Las habitantes del lupanar son tan finas, hermosas y dulces que parecen colegialas. En un episodio de la primera temporada, para engañar al padre de una de las prostitutas, el establecimiento es trasformado en un internado de señoritas regentado por “La Doctora Kukk”



 Otra cualidad de la serie que la distancia de retratos de la vida alegre es que no hay escenas de alcoba ni desnudos y que cada pupila tiene una personalidad y pasado propios que ayudan a definirla más que su profesión actual. La misma Brigitte Kukk es una mujer de buena familia. En su juventud estuvo casada con un Barón Báltico y vivió en un castillo. La Gran Guerra la privó de esposo y fortuna, tuvo que dar a su hija en adopción,  y dedicarse a vivir de los hombres.

Basada en la novela del musico, actor y dramaturgo Mart Sanders, la serie daba para varias temporadas, pero se quedó en dos. Al comienzo de la primera vemos a Madame K lograr su sueño de establecer un burdel sui generis, pequeño, íntimo y con una clientela muy selecta. Gracias a la ayuda de su abogado, el astuto y bien conectado,  Elmer Metsla, Brigitte consigue (con el dinero que le sacó a un último marido) adquirir una villa en las afueras de Tallin. La casa era propiedad de un millonario nazi que, como otros alemanes,  hubo de huir cuando la Unión Soviética inició su solapada ocupación de Las Repúblicas Bálticas.

Es ahí donde se establece lo que Brigitte llama “un club de caballeros “ y la chicas denominan “El Gallinero”. Se supone que nadie debe conocer el propósito de la casa. Las chicas no están fichadas con la policía. La clientela llega “recomendada”. Nadie debe saber que en ese sitio se vende placer. “Nosotras no existimos “explica Madame a una nueva pupila ”somos una ilusión”.  El lema del Gallinero es “Amar y Olvidar”. Nunca deben mencionar ni a sus clientes ni lo que oyeron de ellos.




Las Gallinitas del Gallinero

Renate, La Encargada

Para el espectador,  las jóvenes prostitutas no son una ilusión. Yo le tomé cariño a cada una de ellas. La mano derecha de Brigitte es la pelirroja Renate. En la temporada pasada nos enteramos de que es hija de un gobernador de provincia. Se embaraza de un campesino llamado Kristjan Trossmann. Sus padres la obligan a abortar  para luego expulsarla de su casa.

Renate llega a Tallin donde consigue empleo con Brigitte entonces casada con el millonario Kukk. Ayuda a su patrona a tenderle una trampa al marido. No solo Madame Kukk consigue el divorcio, pero también una pequeña fortuna con la que compra la Villa Falkenberg.  Renate se convierte en administradora del negocio y la encargada de las muchachas, labor que desempeña con la firmeza y severidad de una maestra.

La única vez que vemos a Renate perder la compostura es cuando el establecimiento recibe y homenajea a Palusalu, el campeón olímpico de lucha libre. Resulta que Palusalu (un personaje de la vida real) es Kristjan,  el ex amante de Renate. A pesar de estar él casado, reinician su affaire.



En esta temporada los amantes son sacudidos por los embates soviéticos. Renate impide que Kristjan huya a Finlandia, pero no puede impedir que lo deporten a Rusia. Quienes conocen la historia del deportista saben que la ocupación soviética le fue particularmente gravosa. Se intentó deportarlo a Siberia, cuando huyó , fue capturado y condenado a muerte, pena que se le redujo obligándolo a servir en el frente ruso-fines donde Palusalu desertó pasándose al bando finlandés.

Monika, la Ardiente

El polo opuesto de la seria y reservada Renate es Monika,  una ardiente morena que es la más cínica y un poco vulgar del Gallinero. Gran cocinera y buena pianista, es la realista, la que intenta recordarles a sus amigas la cruda verdad de su trabajo. Monika es la más patriota, pero su actitud la hace un personaje amargado. En la temporada anterior es violada por una panda de soldados rusos que irrumpen en el burdel, y en esta temporada descubrimos las razones para su amargura.

Tal vez algunos de ustedes hayan visto el filme estoniano The Kennedy Incident. Fue presentado en el Festival de Cine de Nuevo México y tuvo un breve tiempo en cartelera en USA. Ganó como Mejor Filme en el Festival Europa de Barcelona y en el Festival de Cine de Estambul. En Barcelona también Lisette Pomerantz—quien da vida a Monika— fue galardonada como Mejor Actriz. El filme hoy puede verse en Amazon y en Tubi.



Cuando John F. Kennedy era presidente, la KGB hizo circular un rumor de que en su juventud había tenido amores con una prostituta estoniana de quien había tenido un hijo. Ese rumor es la inspiración para este filme que,  a su vez,  ocupa dos episodios de esta temporada de Madame K.

JFK estuvo en Tallin, de paso a un viaje a Moscú, en el verano de 1939, . Para entretener al joven de 21 años, Irena Wiley, la esposa del embajador polaco,  solicita de su amiga Brigitte Kukk un par de chicas refinadas y angloparlantes, y que no parezcan prostitutas. Debido a que la mitad de su Gallinero se ha intoxicado con mariscos podridos, solo queda Monika, con un inglés rudimentario. Monika invita a su amiga Maali, alias Claudette,  a acompañarla a conocer al americano.

                                                 Monika y su sombrero de Schiaparelli

Maali que habla inglés perfecto ya que fue au-paire en Londres,  ahora está apretada de dinero lo que la hace ser dependienta de una sombrerería de día y por la noche , ser camarera-modelo en el Gloria,  el cabaret más elegante de Tallin. Lo que Monika ignora es que su amiga está en la nómina de la embajada alemana. Los nazis quieren saber a través de Jack Kennedy,  la postura política del gobierno de Roosevelt y su posible intromisión en una futura guerra europea.

En esta nota describo más de la trama,  aquí solo hablaré de la diferencia con el filme. Maali y Monika se reencuentran,  en diciembre de 1940, en un tren que va al interior de Estonia. Debido a la nieve, se ven obligadas a pasar Noche Vieja juntas. Es la primera vez que se ven desde “el incidente Kennedy”. Maali le presenta al pequeño Jaak, el souvenir que le dejó su aventura. Monika revela que también quedó encinta, pero optó por abortar. Maali se guarda su rol de espía o como fue quien separó a JFK de Monika, ya que ese romance no convenia a sus planes.



En la serie le han agregado un par de escenas, nada importante. Cortaron un topless de Monika con un cliente y cambiaron un poco el final. En el filme, Jack le dice a Irena que siempre supo que Maali era una espía, por eso le dio información equivocada, pero deja la impresión de que no sabía que Monika era prostituta. Eso explica que aun borracho,  un año más tarde, crea reconocerla en una vendedora de cigarrillos en Nueva York.

En la serie es Irena quien le dice que Maali era espía y el futuro presidente revela que siempre supo que estaba tratando con prostitutas de lujo. Lo importante es que fue ese romance fallido, la ilusión perdida de dejar la prostitución y el aborto,  los factores que han definido el carácter amargado y belicoso de Monika.

María, La Espía

Fue Monika quien trajo otra amiga al Gallinero de Madame K, Maria la exótica secretaria londinense con voz de mezo-soprano y guardarropa de couturiers parisinos. Maria contó a Brigitte que había sido violada y embarazada por su jefe borracho. Que había regresado a Estonia a procurar un aborto y que quería trabajar en el burdel : “Para vengarme de los hombres”.

Los planes de venganza desaparecieron apenas conoció a Henry Antheil, un joven diplomático estadounidense, que la convirtió en su espía y novia. La idea era que Maria y Henry huyesen rumbo a Helsinki, pero la artillería antiaérea soviética derribó el avión.

El equipo de Mart Sanders se la ha arreglado para que regrese esta temporada Maria desde el más allá. El burdel recibe la visita de una joven que dice ser “amiga” de Maria y que viene a entregarle un diario que olvidó en su casa. La muchacha no se altera al saber el triste fin de su “amiga” y habla con mucho deprecio de María diciendo que era una mala mujer y que merecía acabar en un lupanar.



 Brigitte lee el diario y descubre el verdadero pasado de su ex pupila. El diario inicia con Maria en Londres. Joven virginal, llena de ilusiones, está feliz que la embajada costee sus gastos y estudios del Bel Canto. Además, le han conseguido empleo como secretaria del reconocido periodista y novelista Graham Greene.

Los sueños de Maria se acaban cuando una funcionaria de la embajada la interroga sobre el motivo por el cual se niega a ser modelo del autor de El Poder y la Gloria cuyo hobby es la fotografía. Ruborizada, Maria dice que su patrón prefiere los desnudos. Impaciente, la funcionaria le hace ver que Graham Greene está interesado en Maria. Por algo ha enviado a su esposa e hijos al campo.

Finalmente, la funcionaria le revela a la atónita joven que Graham Greene es un agente de MI6, que su supuesto viaje a Francia en realidad fue a Polonia donde tuvo reuniones cuyo propósito era ver las acciones que debería tomar el gobierno británico en caso de una invasión alemana. En Estonia quieren conocer el contenido de esas reuniones. Es lo tendrá que averiguar Maria seduciendo a su jefe.

                            María es forzada a convertirse en Mata Hari

No hay chantaje, pero Maria sabe que si se niega perderá el empleo , los privilegios y tendrá que volver a Tallin. Eso la hace aceptar la misión. Hacen venir una peluquera y un modisto para que la arreglen y la vistan ultra glamorosa y que se aparezca esa noche haciendo creer a su patrón que viene de una fiesta. María consigue el efecto deseado (con el mismo vestido con el que enamoró a Henry en la anterior temporada) y Graham Greene la besa, pero no la presiona para más.



 Esa noche, Maria,  en ropa interior,  baja y fotografía los documentos del viaje a Polonia. Su jefe baja también y la descubre. La espía no tiene más remedio que decirle que lo estaba buscando, se quita la bata y queda en un lingerie mínima (muy moderna parece un anuncio de Victoria’s Secret).



Así inicia un affaire veraniego en el que Graham Greene ni se entera de que lo están seduciendo. Maria no parece estar descontenta puesto que se lamenta cuando él la despide ya que vuelve su familia. Esa fue la razón por la cual la aspirante a espía retornó a Tallin, pobre,  embarazada, y llena de rencor. Ahí acaba el diario, pero la amiga ha escrito un mensaje para Maria en la última página. Le echa en cara de que su plan de vengarse de los hombres tuvo éxito. La acusa de haber seducido a su hermano y haberlo empujado al suicidio.

Brigitte arranca esa página y le entrega el diario a Monika. Esta se burla del hermano suicida refiriéndose a él como un bully borracho que acosaba a Maria. Madame Kukk le dice que le lea el diario a las muchachas para que se sientan orgullosas de su compañera. No veo tanto motivo de orgullo. Este episodio nos revela que Maria era una espía profesional que se vendía al mejor postor, una mentirosa que gustaba hacerse la víctima. Tal como en su narrativa el pobre Graham Greene pasa a ser un violador borracho, tal vez ella fue la causa del suicidio de su supuesto “acosador”.

Linda y Anastasia,  Víctimas de La Ocupación

No fue María la única adición nueva al Gallinero. Su rival fue la pequeña Linda, la adolescente que llegó del campo a Tallin a abortar. Luego que Madame Kukk la socorrió,  acabó en el burdel y acabó con un ojo en compota cuando su primer cliente, un soldado ruso,  la golpeó. Este año, Linda, es la más optimista, la que pone el toque alegre en la lúgubre atmosfera del burdel. Todo cambia cuando llega de improviso, su hermano Kalle. Los rusos han deportado al padre y a otros hermanos. Kalle ha logrado huir. Por ayudarlo, Linda desaparecerá en una redada de un club hecha por soldados soviéticos.



Otra víctima será la voluptuosa Anastasia, la rusa blanca hija de un general fusilado por los bolcheviques. Esta temporada, Stassi , aparte de teñirse el cabello negro, es golpeada por una sargento soviética y deportada a Siberia. Tantas desdichas no parecen accidentales. El Gallinero debe rendirse a la evidencia. Hay una traidora entre ellas.



¿Fue Vivian La Traidora?

Al inicio de esta temporada Vivian, la rubia pintora,  sigue recibiendo comisiones para retratos, después que conquistó a las turbas soviéticas con sus posters del Camarada Stalin.  Esta temporada la pasión de Vivian por el comunismo se cimenta cuando recibe comisiones de cuadros de esposas de generales, su arte es exhibido en competencias de pintores amateur y recibe una beca para estudiar arte en Tartu. Sin embargo, el ser la comunista en residencia en un momento en que los soviéticos se han vuelto ocupantes brutales, hace que las demás niñas la miren con recelo.



Vivian comienza a establecer distancia con sus amigas y habla de irse a vivir fuera de la villa. Se marcha, posiblemente con los ocupantes,  a Moscú, dejando pruebas de su traición por doquier, pero como es una serie llena de sorpresas, es posible que Vivian solo sea culpable de ser comunista.

Otras candidatas: Alice y Carola

Fue Vivian quien trajo al club de caballeros a Alice Ottmann. Judía, de buena familia, Alice ha repudiado los sueños de sus padres para ella de casarse bien o de estudiar contaduría (en mi tiempo era una de las pocas profesiones que los judíos ortodoxos permitían a sus hijas).En cambio,  ha optado por ser rebelde, comunista y prostituta. En su nuevo empleo en el Gallinero de Madame Kukk, a veces atiende a jóvenes que fueron parte de su círculo de amistades y así esta temporada se ha enredado con miembros de la resistencia antisoviética e incluso con un agente de los servicios de inteligencia finlandeses (estamos en vísperas de la nueva Guerra Ruso-Finesa)



Esto altera a Madame K, a quien se le ha metido en la cabeza que Alice es su hija perdida. Aún más cuando se sabe que es adoptada. A nadie parece sorprenderle que una devota comunista apoye a los resistentes antisoviéticos, o que alguien que sea nominalmente judía, se involucre con gente que o colabora con los nazis o esperan que los alemanes rescaten Estonia de los rusos. A mí me huele que Alice es espía, pero tanto Brigitte como Herra Metsla sospechan más de Carola-Elsa que es solo nominalmente germana.

Como recordarán, Carola se apareció la temporada pasada en la Villa Falkenberg, unos días después que El Gallinero tomase posesión de la casa. Fingiendo haber sido criada ahí,  encontró trabajo en la cocina. Proua Kukk descubrió que escondía un secreto. Carola era en realidad Elsa Falkenberg. Unos días antes que Los Falkenberg huyeran a Alemania,  ella, en defensa propia, mató a su padre (que en realidad era su padrastro).



Elsa también descubrió que Falkenberg era un doble agente que vendía información tanto a nazis como soviéticos. Es ella quien ayudó a los nuevos invasores a descubrir un traidor entre sus filas. Poco después,  Elsa pasó a ser otra de las pupilas del burdel. Esta temporada, Carola es otra que está en peligro debido a que su pasaporte es alemán. Metsla descubre que Elsa tuvo otra hermana, Veronika. Carola se turba al recordarla y balbucea que murió en la infancia. ¿Será cierto?

 ¿Quién es en realidad Carola-Elsa? Recordemos que fue Metsla quien la introdujo en la Villa Falkenberg. Como nota el esposo de Brigitte (si,  el mítico Barón Báltico resucita y en uniforme de la Wehrmacht) todo indica un plan siniestro del abogado en el que quedó atrapada su amante-clienta y sus muchachas.



Filmada durante la pandemia, La Guerra de las Mujeres tiene lugar en interiores, escenas cortas, con pocos actores lo que hace que muchos personajes no aparezcan mucho. El vestuario sigue siendo espectacular, la decoración esplendorosa y los arreglos musicales de Mart Sander son tremendamente adecuados para la época.

Lo principal es la atmosfera, las imposiciones del COVID ayudan a crear esa sensación sombría, escueta, claustrofóbica donde todos se sienten en peligro y ya no se sabe en quien confiar. Hay cada día nuevas arbitrariedades soviéticas, ejecuciones, deportaciones y torturas. Mas actos de resistencia que involucran a clientes importantes. Brigitte desconfía de todos principalmente de su abogado-amante que anda muy compinche de los invasores.



En el episodio 5,  la temible NKVD arresta a Madame K. Tras un interrogatorio de diez horas, Brigitte descubre que ella es un enemigo del estado, por ser baronesa, por ser un parasito, por ejercer una profesión que, según el pensamiento marxista, fomenta un vicio burgués. Proua Kukk tiene una sola salida, revelar secretos de Elmar Metsla. Los soviéticos también sospechan de él.



 La serie nos muestra el clima de terror que se vive en Tallin entremezclando la ficción con casos reales. Efectivamente, la cantante de ópera Gemma Murre fue arrestada minutos antes de salir al escenario, como vimos en el primer episodio. Lo que no vimos es que, aun estando embarazada, fue torturada. Su hijo nació y murió en el tren en que la enviaron a Siberia.



En el capítulo sexto conocimos a Raimond Valgre, el mejor exponente de música swing de su época y en el octavo, él es arrestado junto con Linda. En la serie y la vida real, fue deportado y obligado a unirse al Ejército Rojo. A diferencia de Palusalu, no pudo desertar. Acabada la guerra, alcohólico y prohibido por Stalin de tocar y componer su música (demasiado “occidental”) , murió en un accidente en 1949.



Lo que más impresiona de esta serie es la lección de historia de Estonia. El ver que su escaso territorio y posición geográfica la ponía en situaciones precarias. Desde los días de los Caballeros Teutónicos que la presencia alemana en Estonia fue fuerte y desde los días de Iván El Terrible que Rusia y el Sacro Imperio se la habían disputado. La única época de tranquilidad del País Báltico fue cuando,  bajo Suecia,  formó parte del ordenado mundo escandinavo. Pero para el Siglo XVIII, Los Países Bálticos pasaron a ser parte del imperio ruso.

Los estonianos pelearon dos guerras una en contra de los bolcheviques y otra en contra de Alemania (Landwehr), para,  en 1919 lograr su independencia. Brigitte Kukk recuerda haber sido enfermera durante la Landewehr, lo que demuestra su adhesión a Estonia libre.



En la serie, la Ocupación Rusa de 1939 ha puesto fin a la independencia del pequeño país y tiene a los personajes añorando la presencia alemana que creen que los liberará de los soviéticos. Nos puede resultar chocante y hasta desagradable,  ese anhelo de ser invadido por los nazis, pero se explica ante esta situación política que vive el país.



La invasión alemana tampoco fue idílica, se apoderaron de Estonia como siempre habían querido y el retorno soviético fue brutal y revanchista. Estonia dejaría de ser una nación pasando a ser parte de la U.S.S.R. hasta la “Revolución Cantada” de 1990. La historia de Estonia en el siglo XX es trágica y contradictoria. ¿Será por eso que Mart Sanders nunca ha querido/podido filmar el final de su trilogía?  

Tenemos que contentarnos con ver estas dos excelentes temporadas que el público angloparlante puede apreciar en todos los países que tienen acceso a Walter Presents. En USA pueden verse por PBS Amazon o Thirteenth Passport . Me ha sorprendido ver que tiene una nota alta en IMDB y buenas reseñas de gente que la ha visto en esas plataformas.

 

jueves, 3 de febrero de 2022

Cortesanas y Espías en el Báltico: Vamos a Estonia a conocer a Madame K

 


Hace años cuando tenía acceso al Eurochannel (vía MoviStar) vi una miniserie histórica estoniana. La encontré latosa,  mal hecha y mal traducida. Siete años más tarde mi nuevo encuentro con un period drama del país báltico me ha quitado esa mala impresión. Debido a su temática,  Madame K podría ser sórdida y negativa. En cambio, es suntuosa, hermosa, interesante y con personajes que, a pesar de practicar la profesión más antigua del mundo, son mujeres empoderadas.

Madame y sus Pupilas en La Villa Falkenberg

En inglés han tenido que cambiarle el nombre, porque el original Litsid (Putas) no es apropiado. La segunda parte   se llama en inglés Women’s War. Ambas temporadas están basadas en una trilogía de superventas del actor/escritor Mart Sander quien ha colaborado en la creación de esta aclamada serie y de su banda sonora.




“Madame K” se refiere a Brigitte Kukk (Merle Palmiste que me recuerda a Gloria Marín en sus buenos tiempos). Kukk es el nombre de su segundo esposo, de quien Brigitte se ha divorciado acusándolo de adulterio,  tarea en la que ha sido asistida por Renate, secretaria del viejo millonario,  y que ahora colabora con Madame en su nueva empresa.

              Renate se prepara para una jornada laboral

Brigitte,  que más tarde descubrimos viene de buena familia y que antes de la Gran Guerra estuvo casada con un barón báltico, ha aprovechado su refinamiento, conexiones y otros conocimientos para instalar un discretísimo “club de caballeros”. En esto la ayuda el Consejero de Estado Elmar Metsla, quien es buen cliente de Madame y está un poco enamorado de ella.

                              Herr Metsla y Madame Kukk pasan tiempo juntos fuera del burdel

La historia comienza a fines del otoño de 1939. Polonia ha sido invadida y dividida entre la Alemania nazi y la Unión Soviética. Los Países Bálticos, como Estonia, están temblando, esperando a ver cuál de las dos potencias la atacará primero. Hitler ha aconsejado a los ciudadanos alemanes de Estonia que abandonen el país. Muchos lo han hecho tan velozmente que han tenido que vender sus propiedades a precios irrisorios.

La primera escena es Madame,  en el banco,  retirando sus ahorros. Planea comprar una de esas villas rurales para agrandar su negocio. Todo es hecho clandestinamente. La cajera solo sabe que atiende a una gran dama y cuando Brigitte inquiere sutilmente si le gustaría cambiar de empleo, ni sospecha a que se refiere Madame Kukk.



Con ayuda de Herr Metsla, y el dinero de sus “inversiones”,  Brigitte, adquiere una mansión en las afueras de Tallin que antes pertenecía a una familia llamada Falkenberg.  Poco después ella y sus pupilas llegan a ocuparla.

Mucha gente ha dicho que esta historia es aburrida. Obvio,  al saber que se trataba de un burdel , llegaron esperando muchas nenas encueradas y mucho sexo kinky. La grandeza de este relato es que nos hace olvidar la línea de trabajo que hacen Madame K y sus muchachas.

Cuando las vemos parecen de todo menos rameras. Se ven jóvenes, frescas, un poco ingenuas. No usan lenguaje ordinario, no se comportan obscenamente ni se visten de manera vulgar o llamativa. Están capitaneadas por la pelirroja Renate, mano derecha de Brigitte quien la ayudó a conseguir su divorcio y ahora la ayuda con el “Gallinero”.

        El "Gallinero"de Madame Kukk en traje de baño

Mas adelante descubriremos que Renate era “niña bien”, hija de un gobernador, que cometió el error de embarazarse de un campesino. Los padres la obligaron a abortar y luego la expulsaron de su casa. Debió cambiarse de nombre para ganarse la vida .

Monika es la alta de cabello oscuro y desordenado. Es la que sabe cocinar, la que se impresiona al ver un piano, y también es la más patriótica del grupo y la más enterada de asuntos políticos. La sigue Anastasia, la rusa que parece señorita. Efectivamente Anastasia es la hija de un general zarista, fusilado por los Rojos. Finalmente tenemos a Vivian,  la rubia soñadora, la pintora que lleva un diario de vida.

Monika y Anastasia admiran la cocina
     Vivian escribe en su diario



A estas cuatro trabajadoras, Madame K. ha añadido una joven campesina. Rubia, 19 años, Brigitte la describe al Consejero Metsla como “una flor sin cortar”. Pero Linda no es una ingenua. Llegó del campo buscando un aborto. Madame K. pagó su operación, su hospitalización en una clínica privada y le ofreció empleo. Brigitte cree que Linda todavía no está preparada para atender clientes, pero la campesinita la tranquiliza. Ha conocido muchos hombres, sabe sus gustos y no le teme al trabajo.

                            Linda la noche de su debut

Durmiendo con el Enemigo

El primer día se la pasan revisando y arreglando la casa. Monika está entusiasmada con la cocina tan moderna con aparatos eléctricos y un refrigerador. Vivian está impresionada con el vestuario que la hija de los Falkenberg dejara abandonado. Madame K encuentra en el armario del cuarto principal un gaban con la insignia nazi en la solapa. Y todos se asombran ante los retratos que creen son los ancestros de Los Falkenberg que cuelgan en el comedor. En realidad, son retratos del Zar Alejandro II y de su consorte María Feodorovna (Dagmar de Dinamarca).

Tras limpiar y acomodar la casa, Madame K siente que se merecen un día de asueto. Hace que preparen una cena especial para celebrar “en familia” antes de comenzar sus labores cortesanas. Están muy felices, bebiendo y hablando de sus vidas cuando el jolgorio es interrumpido por una urgente llamada de Metsla. Le han llegado unos oficiales del Alto Mando Soviético que exigen entretenimiento y mujeres. Es tan insistente, que deben aceptar esta visita impromptu  ( y esconder lo retratos del zar y la zarina).

                           Las púpilas de Madame Kukk en desfile de traje de noche

Los invitados son altos funcionarios del ejército. Un aviador de alto rango, bajito y calvo y un mayor un poco más joven y atractivo. Sin embargo, ambos actúan como si ya fuesen dueños del burdel, de sus pupilas y de Estonia. Mientras bailan, Metsla le susurra a Brigitte que efectivamente lo son.

El más viejo , al enterarse que Anastasia es Rusa Blanca, insiste en pasar la noche con ella. El Mayor decide ser el primer cliente de Linda. Mientras los soviéticos son atendidos, Vivian descubre que hay soldados rusos armados fuera de la casa. Les ofrece té, pero ellos la apuntan con sus armas.

                          Linda y su primer cliente

En la cama con el consejero, Madame Kukk oye a sus niñas gritar. Los rusos las están maltratando, quiere ir en su auxilio, pero su amante la detiene. Si quiere que ella y sus trabajadoras sobrevivan debe obedecer. La Unión Soviética, ya es casi de facto dueña de Estonia. El gallinero de Madame K. se ha convertido ahora en un cuartel. Están en la línea de fuego “Nadie estará más cercana al enemigo que ustedes” dice Metsla sin asomo de cinismo.

                   Anastasia ha quedado perturbada con la visita de sus compatriotas
                   Brigitte despide a los soviéticos

A la mañana siguiente,  hay caos en la Villa Falkenberg. Los únicos que se van contentos son los clientes.  Linda está en cama con un ojo en compota debido a un codazo de su cliente. Le tuvo tanto miedo que le vació la pistola de balas, acto que puede tener malas consecuencias. Anastasia está aterrorizada por otro motivo. Su cliente conocía el nombre de su difunta madre y le susurró entre las sábanas que la presencia soviética en Estonia se debe a que planean destruir la flota nacional e impedir que entren barcos que no sean soviéticos al Golfo de Finlandia.

                       El primer sueldo de Linda: un ojo en tinta

La Misteriosa Carola y La Vengativa María

Para colmo, al enchufar la cafetera eléctrica, Vivian provoca un apagón. Ahí aparece la misteriosa Carola. Se trata de una chica insignificante y de lentes que dice haber sido criada de Los Falkemberg. Como ella sabe dónde están los tapones eléctricos y maneja los aparatos de la cocina, la dejan quedarse como criada, pero pronto Madame K nota que la chica oculta algo. Carola recibe llamadas personales, Brigitte la ve quemando fotografías de los álbumes familiares de los Falkenberg y un cliente cree reconocerla. ¿No fue compañera de su hija en la Academia Comercial de Colonia?

                               Carola, La Fea
                              Se transforma en Elsa, La Bella

Otro cliente le cuenta a Madame que el viejo Falkenberger , que se cree murió en la villa, era un hombre lleno de secretos. Su primera esposa murió en circunstancias misteriosas y la segunda era una descocada vienesa. A pesar de que Metsla le aconseja no hacerlo, Brigitte comienza a investigar.

Hay otra adición al personal. Monika recibe una carta de una antigua compañera de colegio. Debido a la guerra, María ha tenido que abandonar Londres, donde era secretaria. Ahora quiere trabajar para el Club de Madame K. Además de ser dueña de un vestuario espectacular y de su dominio del inglés, María ha estudiado el Bel Canto.

Brigitte se da cuenta que hay algo debajo de ese curioso interés en ser cortesana. Maria le confiesa haber sido violada. Ahora busca un modo de vengarse de los hombres y cree que en un burdel exclusivo podrá encontrar independencia de los límites impuestos a otras mujeres.

En la segunda noche, Madame invita a dos catedráticos maduros, amigos de la época en que ella era una hija de familia. Ellos traen al guapo Henry, un diplomático estadounidense. Maria hace su debut (como es noche “familiar” se limita a cantar) deslumbrándolos a todos con su interpretación de la “Toujours L’Amour “de la opereta de Paul Abrahams Ball im Savoy.



Henry se enamora de Maria y es correspondido, pero este romance la involucrará en un peligroso juego de espionaje. Pronto diversas agencias de inteligencia encontrarán utilidad en el gallinero de Madame Kukk. Recordando mi pregunta sobre Spies: ¿Debe una espía comportarse como prostituta?, la respuesta es que la mejor espía es la prostituta.

                          Henry y Maria se preparan para huir de Estonia

 Ni tengo que mencionar que Litsid ha sido un parteaguas en la televisión de su país. Que ha ganado premios y elogios tanto por su trama como por su escenografía,  decoración y vestidos. Estos hasta han motivado un desfile de modas. A mi parecer, Madame K, que ya tuvo su segunda temporada, es un modo muy placentero de conocer la televisión y la historia de un lugar tan exótico para nosotros como lo es Estonia.

Debido a que la televisión estoniana no es tan sofisticada como la de países angloparlantes y otros de la Europa Occidental , LItsid presenta fallas que pueden superarse. Algunas actuaciones están por debajo del nivel esperado (el actor que hace de Henry es lastimoso) , pero las chicas son tan lindas y simpáticas y sus personajes tan complejos,  que casi no se nota que les falta experiencia.

                      Pobre Henry, muy guapo, pero mal actor.

Hay escenas tan estáticas que parecen desarrollarse en un escenario. Eso nos recuerda más a telenovelas de los 70 que, a una serie de acción, pero estamos viendo un nivel de mediocridad aun en los productos ingleses y estadounidenses y sin siquiera tener argumentos tan novedosos , humanos e históricos como el de esta serie.

Debido a que se trata de una trilogía y esta temporada cubre desde octubre de 1939 a junio de 1940, el énfasis es en las arbitrariedades y dobleces de los soviéticos. Lo que da la impresión de que, con pocas excepciones, los personajes quieren ser invadidos por los alemanes. No es así, pero habrá que esperar a la Segunda Temporada para ver los horrores que sufrirá Estonia tanto a manos de rusos como de alemanes. Al comienzo de la serie sale un epígrafe de Stalin:  “Las pequeñas naciones europeas son las putas del capitalismo”, por lo tanto, también son las víctimas del comunismo.



Un poco de historia. Estonia es la antigua Livonia. Más germana que eslava,  por siglos se la disputaron Suecia y Rusia. Para el Siglo XIX era otra propiedad de los zares. Con la Revolución los estonianos aprovecharon de independizarse, algo que los soviéticos nunca perdonaron. Como nos muestra la serie la URRS, aprovechando su pacto con Hitler, en 1939, presionó a Estonia para que le permitiese manejar el país. Finalmente, en el verano de1940, los rusos la anexaron.



En el verano de1941, en su avance sobre territorio soviético, los alemanes ocuparon Estonia. Como nos mostrará la Segunda Temporada, no fue una ocupación pacífica. En 1944, la Unión Soviética volvió a apoderarse de Estonia que solo se libraría del yugo soviético en 1990, después de lo que se conoce como “La Revolución sin Lágrimas”.

Contenido Violento y Gore: La vida de cortesana no está exenta de accidentes. En el primer cap. vemos que un codazo del mayor casi deja tuerta a Linda. Hay un asesinato, pero es off camera y un traidor ruso es despachado en el boudoir de Madame. Al final hay una violación off camera.

Contenido Sexual:  Si esperan que por tener lugar en un prostíbulo estará lleno de sexo gráfico, nenas encueradas y situaciones escabrosas, búsquense otro filme. Es increíble el buen gusto con el que se puede tratar el espinoso tema del diario vivir en un lupanar. Hay escenas en paños menores, pero la lingerie es tan elegante que parece un catálogo de “Victoria’s Secret”.



Contenido Feminista: Aunque incomode,  Madame K es definitivamente una historia de mujeres y de cómo logran empoderarse en una época en que hasta los hombres se veían privados de poder. Por supuesto que no todas las madamas son tan comprensivas y protectoras como Brigitte Kukk, pero en la trama ella es un pilar de fortaleza en el que se apoyan sus pupilas y el trabajo sórdido que efectúan adquiere relieves heroicos y útiles al ponerlo al servicio de quien combaten el totalitarismo tanto el nazi como el comunista.

Factor Diversidad: Cero