Amo los libros y extraño
las viejas librerías, sean de libros
usados o un sitio como los viejos locales de Dalton’s y Barnes &Nobles. También
me he acostumbrado a los relatos de misterios con detectives amateurs en marcos
de época. Por eso me alegra que la PBS nos haya traído un cozy que combina
todos esos elementos.
El término “Bookish”
se usa para definir a gente adicta a la lectura y conocedora de la escena
literaria al igual que receptora del conocimiento que se adquiere leyendo. En
este caso, ambas características se aplican a Gabriel Book (noten el juego de
palabras),dueño de una librería de
viejos situada en la Calle Arcangel del Londres de la posguerra.
Mark Gatiss
vuelve a emplear su agudeza en estos cuentos de su autoría y que además
protagoniza. Gabriel Book es un librero, pero su hobby es resolver misterios
policiacos y eso que él es portador de varios misterios. ¿Qué contiene esa carta
de Churchill que permite que Book se inmiscuya en el trabajo de la policía? ¿Qué
favor le hizo al Inspector Bliss que lo consulta como si fuese un experto
criminólogo? ¿Quién es el hombre con un parche en el ojo con el
que se cita en las riberas del Támesis? ¿Y qué quiere este señor del librero a
cambio de haberle encontrado algo o alguien?
Sabemos por las
descripciones de la serie que Book es gay(en una época que la homosexualidad era un crimen penado por la ley
británica) y que comparte con Trottie―su
amiga de la infancia― un “matrimonio lavanda”. Sabemos que cada vez que
Los Book anuncian una salida nocturna, en realidad cada uno parte por su lado y
a mí me intriga saber dónde van. Y por
supuesto queremos saber qué misterio une a Gabriel Book, con su nuevo
dependiente (Jack, solo, Jack) un ex presidiario.
Sin embargo, los
seis episodios (tres casos diferentes) de esta primera temporada se enfocan en
otro tipo de misterios. El primero es el supuesto suicidio del químico, vecino
de Los Book. Tras un somero examen del cadáver y su entorno, Book nota que el
muerto tiene un golpe en el cráneo que no fue causado por una caída y que hay
sangre que no proviene de ninguna herida en el cuerpo del suicida. Luego nota
que falta una pieza del valioso set de figuras de jade ¿Y por qué, un químico,
con tanto veneno mejor a su alcance, iba a escoger morir ingiriendo acido
prúsico que le proporcionaría una dolorosa agonía?
Hay varios
candidatos para el asesinato. La hija que el químico desheredó por
casarse con un mecánico/traficante de mercado negro; la criada que ha quedado de
heredera la fortuna del químico y el mismo yerno desairado. Book descubre que
fue el mecánico quien escamoteó la figura de jade, ¿pero eso lo convierte
automáticamente en sospechoso del asesinato?
Para descubrir el
robo y al ladrón, Book recluta un equipo compuesto por Nora, que tras quedar
huérfana en el Blitz, ayuda en el restaurante de su tío; el perro “Dog”; y la
propia Trottie (Polly Walker de Bridgerton) quien debe contratar los
servicios del mecánico y como no tiene vehículo debe pedir prestado el Daimler
del carnicero. Para el segundo episodio, hay sospechosos descartados y el
verdadero asesino es una sorpresa total.
Mas sorprendente
es como Gabriel Books ha estado siguiendo su pista, en silencio, desde la
primera escena. Tan sorprendente como que el descubrimiento de una fosa común
que data de la Gran Plaga de 1666, contiene un nuevo cadáver y como esto se
relaciona con el falso suicidio del químico.
Bookish es una serie simpática en la que vemos a
Book combinar sus investigaciones de Sherlock Holmes con su amor por los libros
y sus esfuerzos por organizar una serie de secretos personales que serán el
leitmotiv de la serie que ya anuncia segunda temporada. Filmada en Bélgica,
“Bookish” ha logrado recrear la atmosfera y paisaje de un barrio londinense de
1946 los antiguos barrios de Namur y otras ciudades belgas.
Sin meterme mucho
en los otros episodios, la serie se la arregla para abarcar más que crímenes de
barrio con una exploración del cine de la época gracias a una filmación en la calle
Arcangel. En el último episodio, nos adentramos en el terreno de Agatha
Christie con uno de esos hoteles elegantes de Londres, y sus clientes que
abarcan realeza destronada.
Joely Richardson y Jacob Fortune-Lloyd en cuento de cine y asesinatos
Una cita de Trottie acaba en el Walsingham y sospechosa de asesinato
Bookish tiene una cortinilla muy vistosa, buenos
actores y ha venido a llenar el espacio que dejó vacío Vienna Blood. El único defecto es en el desequilibrio
de las actuaciones. Los actores jóvenes
se ven amateurs al lado del sobrio (no confundir con serio) histrionismo de Mark
Gatiss y Polly Walker.
Me refiero
principalmente a la sobreactuación de Buket Komur(Nora) quien se esmera en hacer muecas y aspavientos
exagerados. Sin llegar a ese nivel de exageración actoral, Connor Finch (Jack)
también es dado a contorsiones faciales. Tal vez se deba a que ambos son
novatos y el tiempo los hará madurar como actores.
Contenido Violento o Gory: Aunque los
crímenes son violentos, no llegamos a ver nada muy gráfico, después de todo es
un cozy.
Contenido
Sexual y Desnudos: Es un
cozy
Factor Feminista: En una época en que las mujeres eran
hijas, esposas y madres, no vemos mucha libertad entre las féminas de estos
misterios. El caso de Trottie es el más interesante. El matrimonio le ha dado
esa libertad, tanto sexual con esas salidas nocturnas, como en el poder
compartir las actividades detectivescas del marido. Ademas es dueña de una tienda de papel mural adyacente a la librería de su esposo.
Factor Diversidad: Para sr un producto inglés, no vemos
mucha gente de color en roles importantes. A lo más, la chica que hace de Nora
es de origen turco. El Inspector Bliss es judío y el misterio final tiene como sospechosos
a realeza y plebeyos de Scutari (un disfraz de Albania).
La homosexualidad
de Gabriel Book es tratada con delicadeza. Lo vemos seguir a un hombre que le
ha hecho una invitación en la calle de noche. En la segunda historia, vemos en
un flashback, como es llevado al corte acusado de actividades homosexuales y
como es salvado por Trottie que se presenta como “su prometida”. Incluso la reacción
negativa y puritana de Jack, al enterarse del arreglo matrimonial de sus
patrones, es creíble en alguien de su tiempo y estatus social.
Bookish puede verse en PBS en Estados Unidos,
Filmin en España y en Film&Arts en America Latina
Acabado de ver el
cuarto episodio, Gato Rafael me preguntó por qué le había recomendado una serie
donde todos los judíos eran malos . Ahí caí que cada judío de este cuento encarna
un estereotipo antisemita. Con este leitmotiv se disminuye la tragedia judía y
da una impresión de que las víctimas eran unos rufianes. Ese negativismo sutil está
muy de moda en las series angloparlantes, fomenta la judeofobia y es,
tristemente, un dejo del pasado que resurge en el antisemitismo presente.
Revisemos la galería de los miseros representantes de la raza hebrea en The
Breslau Murders:
Jugadores,
Lascivos y Mendigos
La primera en
aparecer es la niñita de las trenzas cuya presencia motiva a Podolsky a matar
al “Monstruo de Breslau”. Luego vemos que mendiga por las calles de la ciudad.
Ejemplo 1: judía mendiga=lumpen.
Nuestro segundo
ejemplo es Leon Rosenblum, el atleta polaco que se mofa de la superioridad
deportiva aria y exhibe una arrogancia impertinente. Para colmo se lleva a una
prostituta aria al cuarto del hotel donde los sorprende el serial killer:
Ejemplo 2: Rosenblum arrogante y putero=lascivia y soberbia judía.
Quería detenerme
en una omisión importante de la serie sobre las políticas del Tercer
Reich.A partir de las Leyes de
Nuremberg (1935), se prohibieron terminantemente no solo los matrimonios sino
también las relaciones heterosexuales entre judíos y arios. En el caso del
hombre no había mucho castigo, pero la mujer aria que sostenía una relación con
un judío era considerada “impura”, contaminada para siempre y por lo tanto
inadecuada para ser esposa/ amante de un ario y madre de sus hijos.
Por muy
prostituta que fuese, Zelda no hubiese arriesgado sus posibilidades de trabajo,
ya que ningún burdel la admitiría. Hablando de lupanares, el dueño del sitio
donde trabajaba Zelda y que frecuenta Podolsky, se llamaba Leviakov, un
apellido judío. Aunque los prostíbulos pulularon durante el Tercer Reich(el famoso Salón Kitty) no había empleo para
prostitutas judías ni para sus padrotes. Ninguna campaña de blanqueamiento del ‘36
cambió esa situación. Así que Leviakov está ahí solo para recordarnos que… Ejemplo
3 : judíos=trata de blancas
Casi al final del
episodio, Podolsky se encuentra con su ex forense, Otto Kracauer, en el casino.
El médico está feliz porque se ha levantado la prohibición de que los judíos no
puedan entrar en casas de juego. Aunque el Dr. Kracauer es el judío más simpático
y benévolo de la serie, lo que primero vemos es su afición a la ruleta. Ejemplo
4: Judío Jugador= gente viciosa aficionada al dinero fácil y a los juegos de
azar.
La Pornografía
Judía
Pasamos a la
tercera víctima, otro judío. Bruno Blumenstein. A este lo vemos antes y después
de muerto. Lo vemos en su estudio de fotografía quemando fotos. Aparece un
hombre, solo lo vemos de espalda que le dispara. A la mañana siguiente, Abram
Niepold, el joven asistente del fotógrafo, encuentra a su patrón asesinado y sin ojos.
Curiosamente, el cadáver está rodeado de fotos que el chico se apresura a
ocultar.
Cuando llega Podolsky
comienza registrando el local y descubre en un doble fondo de un buffet varias
fotos de tipo erótico. Cuando interroga a Abram, este niega saber de qué se
trata. Podolsky le toma un extraño fastidio y, sin tener motivo, hace que lo
encierren en una celda con criminales comunes.
Como no hay récords
criminales de Blumenstein, Podolsky va a la comunidad hebrea de la ciudad a
entrevistarse con Herzog, el rabino en jefe. A pesar de que Herzog le da un
cumulo de datos sobre el fotógrafo y, sin hacerse la víctima, revela el pésimo
estado de los judíos de Breslau, durante toda la entrevista Podolsky no dice
una palabra, pero fija una mirada despectiva en el rabino.
Ese desprecio no
lo reserva para un muy buen sospechoso. Fischnell, un jefe nazi local que
amenazaba al fotógrafo para que le vendiera su local a un precio mínimo . Como
explica el Rabino Herzog, esa es la costumbre de los nazis, obligar a los
comerciantes a venderles sus negocios por mucho menos de los que valen. Este
nazi que amenazaba a Blumenstein lo hizo apalear en varias ocasiones. Es un ex
proxeneta que una vez fue acusado de matar una prostituta.
A estas alturas,
ya Podolsky sabe que el verdadero objetivo del Quemador de Ojos era Zelda, no
Rosenblum. Aparte de todos estos factores, Fischnell tiene vasto acceso a la
clorina que el asesino en serie usa para quemar los ojos de sus víctimas. Aun así,
Podolsky gasta poco tiempo en Fischnell, no lo obsequia con más sarcasmo o
brutalidad que a otros, y deja caer ese sospechoso sin siquiera gastar tiempo
en investigarlo.
Mientras
interroga a sus amigas prostitutas, Podolsky accidentalmente se tropieza con un
dato importantísimo. El fotógrafo era el otrora famoso “Budo Blumenstein”creador de películas “artísticas” (léase
filmes eróticos). Armado con este conocimiento, el comisario vuelve a
interrogar a Abram Niepold, sabedor de que el chico ha sido brutalizado en la
celda común.
Ahora amenazándolo
con la Gestapo, y mirándolo con el mismo desprecio con el que miró al Rabino Herzog,
consigue confirmación de que el fotógrafo y Zelda eran cómplices que creaban
filmes y fotografías con contenido sexual y que posiblemente chantajeaban
clientes para conseguir dinero y huir juntos a América. Ejemplo 5: Blumenstein,
fotógrafo de encueradas a las que chantajeaba= judío extorsionador y
pornógrafo.
Era una creencia
de los antisemitas, y no solo en Alemania de que la industria pornográfica era
manejada por judíos cuya intención era pervertir a los jóvenes. Lo que se
llamaba “pornografía” entonces no es lo que conocemos hoy, filmes en los que se
retratan simulacros (y no tan simulacros) de actos sexuales para excitar a
determinado público.
La República de
Weimar se conoció por su liberalismo de costumbres o libertinaje como lo
llamaron sus detractores. Existía un gran interés por enfermedades y
desviaciones sexuales. Como expliqué y vimos en el documental de Netflix, El Dorado, en conjunto con bares gays, espectáculos
desnudistas en cabarets y revistas pornográficas, existía el instituto de Magnus
Hirshfield dedicado a estudios sexuales y donde se efectuaron las primeras operaciones
de cambio de sexo.
El cine no se
abstuvo de participar en ese zeitgeist. Las temáticas eran muchísimo más
fuertes que en Hollywood. Recordemos los filmes de la escandalosa Anita Berber y
joyas como Tres Páginas de un Diario de Pabst o la famosa Metrópolis.
También fue el nacimiento del cine queer
que era considerado como “concientizador” y “educativo”. A lo que voy es que un
director de filmes eróticos que en la progresista” sociedad de Weimar sería
considerado un artista más, en el Tercer Reich seria visto como un corrupto, y más
siendo judío.
Afiche de un filme de Anita Bereber
Polonia y El Antisemitismo
Sistémico
Quizás The
Breslau Murders no sea una representación ni completa ni veraz de la vida
en Silesia en 1936, pero es una ironía que si nos brinda un retrato negativo de
los polacos (Podolsky) y ejemplariza una característica de su cultura. Desde la
Partición de Polonia, en días de Catalina la Grande, que esa gran nación ha
sufrido de un sistémico antisemitismo cultural.
Algo en lo que no
erróKrol fue en mostrar esa judeofobia en los ‘30, tanto
en el auge del nacionalismo fascista como en el socialismo gubernamental. Hoy
en día, un partido como Corona tiene muchísimos adherentes y su líder,Grzegorz Braun, bajo la máscara del antisionimo,
fustiga a sus compatriotas a desarrollar sentimientos que van más allá del
repudio a Israel. Como ejemplo recordemos que el ultimo diciembre, Brun protagonizó
un incidente durante las celebraciones de Janucá llegando a apagar con un extinguidor el menorah que habian encndido en el parlamento polaco.
Esto no significa
que exista en mi un sentimiento antipolaco. Seria renegar de una gran y sufrida
tierra donde se recibió a los judíos en un tiempo en que monarcas medievales y renacentistas
los habían expulsado de sus reinos. En ningún momento he querido ofender al
país mártir de los nazis, al pueblo más perseguido y maltratado por el gobierno
hitleriano, después de los judíos. Según Keith Lowe en su Savage Continent,
6 millones de polacos (160.000 judíos entre ellos) perecieron durante la
Segunda Guerra Mundial.
No olvido que la mayor
cantidad de rescatistas que Yad Vashem ha homenajeado como “Justos Entre las Naciones”
está compuesto por ciudadanos de esa nación eslava,y tampoco olvido que Polonia fue uno de los
países que votó en la ONU a favor de la creación de Israel.
Es mi sentir que
esa generosidad coexistió con un antisemitismo sutil que permeó las
relaciones judeo-polacas a través del Siglo XX durante gobiernos― en su
mayoría de izquierda― y que sigue existiendo hoy. Es mi sentir que se
manifiesta sutilmente en su representación de judíos en la ficción como lo
demuestran Los Crímenes de Breslavia. Sigo recomendando la serie por
entretenida, por ser visualmente atractiva, pero para quien se da el trabajo de
verla un par de veces (como Gato Ernesto y yo) da mucho que pensar sobre esos tiempos
y se vale compararlos con los de ahora.
Parte de la guerra
cultural que baten los Woke es promover un miedo a lo antiguo, miedo a ser
dominados por una gerontocracia de viejos blancos. Esto ha aumentado la brecha
generacional hasta combinar desprecio y desconfianza de parte de los menores de
treinta años por todo el que sobrepase el medio siglo en este mundo. Es por eso
por lo que, a mi parecer, el mayor mérito de la aclamada Only Murders in the
Building es vencer esa desconfianza, ¿pero realmente la supera?
En el 2021 iniciaba esta comedia de situación que ya lleva tres temporadas. Aunque
contiene más drama que comedia, su formato de media hora la hace ideal para ser
una entretención ligera. Only Murders… no solo es una favorita del
publico sino también de los críticos lo que le ha ameritado premios y
nominaciones. Sin contar que ha revitalizado
la carrera de dos dinosaurios de la comedia estadounidense como lo son Steve Martin
y Martin Short y marcado una nueva etapa en la carrera de Selena Gómez. ¿De qué
se trata este mini fenómeno?
Tres Perfectos
Extraños
Una noche en que
una alarma de incendios los ha desalojado de sus lujosos apartamentos del Alto
Manhattan, tres extraños (aunque son vecinos) se encuentran en un ciber
restaurante. Charles Haden Stewart (Steve Martin) es un sesentón que un día
protagonizó una taquillera serie policiaca llamada Brazzos que duró
nueve temporadas. Tras el cierre de Brazzos, Charles no ha vuelto a actuar, su
ultimo romance fracasó y desde entonces lleva una vida solitaria y uniforme en
la que todos los días hace lo mismo, incluyendo una omelette para la cena.
Oliver Putnam
(Martin Short) fue un día un famoso productor de Broadway, pero su
comportamiento irresponsable lo dejó sin familia y sin fortuna. Hoy vive
atrincherado en un apartamento carísimo, pero cuya renta debe hace varios
meses. Su única compañía es su bulldog Winnie.
Mabel Mora
(Selena Gómez) es una veinteañera de Long Island que está acampando en el pent-house
de su tía con la excusa de decorarlo. Aunque este trio no tiene nada en común,
por unas horas los une la pasión por un mismo podcast. Al regresar al Arconia
descubren que ha ocurrido una muerte durante su ausencia.
La victima es el joven
corredor de bolsa, Tim Kono. Aunque la
policía determina que Kono se suicidó (hay una carta del suicida), el trio de detectives amateur sospecha que se
trató de un asesinato. Los tres coincidieron con Tim ese día en el elevador y
el comportamiento del difunto no indicaba planes de quitarse la vida.
El trio irrumpe
en el departamento de Kono y encuentra más señales de que hubo juego sucio en
el falso suicidio. Una supuesta junta de vecinos que pretende ser un velorio arroja
un gran resultado: Tim era un vecino infernal que con su asma impedía el uso de
chimeneas y que antagonizaba tanto a fumadores como dueños de mascotas. No tenía
amigos, nadie lo quería y hay muchos sospechosos de querer sacarlo del medio
desde una vecina que deseaba agrandar su apartamento apoderándose del de Kono, hasta el neurótico Howard cuya gata había sido
amenazada por el supuesto suicida.
Entremedio a
Oliver se le ocurre un modo de continuar la investigación, crear su propio
podcast alrededor de la incógnita “¿Quién mató a Tim Kono? ”“. Consigue que Teddy
Dimas (Nathan Lane), dueño de una cadena de restaurantes al paso, los patrocine y bajo consejo de Cinda (Tina
Fey), la doyenne de podcasters de misterio, se ponen en marcha.
Only Murders
in The Building cifra su
trama en un recurso utilizado en el género de misterios modernos: el crear
innumerables pistas falsas (los red herrings) que llevan a diversos
sospechosos, desde el dueño de la gata hasta Sting. En un cameo, la estrella
del rock resulta haber perdido dinero por los manejos de Tim lo que lo
convierte en sospechoso. Sin Spoiler, pero el asesino resulta ser un personaje
que nos simpatiza a todos y por eso no me gusta este recurso. Para mí lo
importante no es la identidad de un asesino sino sus motivos.
El Secreto de
Mabel
La mayor fuente
de conflicto de la serie radica en la relación de los protagonistas. Como se rebasan
el desprecio mutuo— basado en sus experiencias en el mundo artístico— que
existe entre Oliver y Charles, y la
brecha generacional que debe separarlos de Mabel. Mas allá de aprender nueva
jerga y de escuchar como Mabel destroza la cultura popular de generaciones anteriores,
se establece algo así como confianza entre ellos y eso que el personaje de Selena
Gómez es naturalmente desconfiado.
Aparte de sincera
curiosidad por saber a quién mato a Tim Kono, me quedé viendo la serie porque
me gustaba ver como la dinámica del trio evolucionaba y como Mabel iba, a pesar
de sí misma y del manual de Los MIllennials, desarrollando cariño por sus
colegas. Su misma retorica sarcástica lo revela.
Cuando descubre
que ni Charles ni Oliver cierran sus puertas con llave comenta ácidamente “ustedes
los viejos blancos solo temen a dos cosas: cáncer de colon y cambios sociales”.
Cuando ve que Charles sufre de hemorragias nasales pregunta inmediatamente si
sufre de alguna enfermedad terminal: “así
me evito invertir emocionalmente en ti”. Aunque estas palabras parezcan crueles,
es el modo en que los jóvenes intentan ocultar su vulnerabilidad y lo que Mabel
realmente expresa es el cariño que les está tomando a sus nuevos amigos.
“Donde voy suelo
formar manadas” le dice a Charles. El intérprete de Brazzos y Oliver son sus
nuevos “Chicos Hardy”, pero lo que Mabel les oculta es que antes , años atrás, ella
capitaneó otro cuarteto de Hardy Boys y que Tim Kono era uno de ellos.
Desde el final
del primer episodio que sabemos que Tim y Mabel fueron amigos de la infancia. Mabel
pasaba los veranos con su tía y así creció con Tim, Zoé, otra chica rica, y el
novio de esta, Oscar, hijo del super. Su manera de divertirse era meterse en
departamentos ajenos, cuando los dueños estaban fuera, registrarlo todo y
ponerse la ropa y joyas que no les pertenecían.
Todo acabó hace
como diez años, cuando Zoé cayó de la azotea y se acusó a Oscar de empujarla.
Sin embargo, Tim confesó a Mabel que alcanzó a ver otra persona huir de la
escena del crimen. Han pasado diez años desde aquella noche.Sabiendo que Oscar (de quien está enamorada) está
a punto de salir de la cárcel, Mabel se traslada al Arconia y se sorprende al
encontrarse con Tim. Este es muy poco amistoso y le exige que no le revele a
nadie su pasado.
Todo esto nos es
revelado en flashbacks durante la investigación que Mabel emprende por su
cuenta. Sus nuevos amigos descubren su duplicidad cuando la siguen a ella y a Oscar
a Long Island donde conocen a la madre de Mabel. Es aquí donde ocurre algo extraordinario.
La madre reclama a Mabel, no andar con un ex presidiario ,sino haberse ido a meter
al Arconia. Peor aún, les reclama a “los
viejitos” haberle sonsacado a la nena (¡!!) La misma Mabel se indigna cuando su
madre se lamenta (“No debí haberte dejado volver”) recordándole que es una
adulta.
Mamá Mora no está
convencida y sigue cargando en contra de Charles y Oliver quienes se deshacen
en disculpas “no sabíamos…” ¿No sabían qué? ¿Es Mabel una enferma mental? Su madre
menciona “temores nocturnos”.¿Está en
tratamiento médico? ¿Toma medicamentos? Nunca lo sabemos y no entendemos
entonces porque Mamá Mora quiere sobreproteger a su cachorra y que vea a estos
ancianos inofensivos como un peligro para su hija.
Fue ahí donde
entendí un par de cosas. Lo osado de este cuento es atreverse a retratar una
simple amistad entre gente de edades dispares. Cuando Mabel le dice a su madre
que los viejitos son las primeras personas con las que se ha abierto desde la
muerte de Zoé, la madre exclama escandalizada “¡Pero si son octogenarios!” ¿Y? No
es que vayan a violar a su nena.
A pesar de que Mamá
Mora le ha prohibido a Charles y a Oliver la amistad con su hija, Mabel continua
con el podcast. A la vez mantiene una relación con Oscar que no tiene muchas
ganas de investigar, pero acepta ser incluido en las discusiones. Algo que también
hace Jan, la nueva novia de Charles lo que inspira un fastidio celoso en Mabel
y el más grosero sarcasmo por parte de Oliver.
Este
comportamiento lleva a un quiebre del trio. Charles ha recobrado su vida y teme
perderla nuevamente por causa de las intromisiones y torpezas de sus colegas,
principalmente Mabel. Charles le dice a Oliver que Mabel no es una niña, si la
ven como tal es porque ellos son viejos. Es ahí cuando Mabel salta con la
revelación de que tiene 28 años.
Me quedé de una
pieza. Aun en estos tiempos en que se prolonga la edad infantil hasta los años de
universidad, veintiocho años corresponden a una mujer hecha y derecha. A los 28
años, mi madre estaba casada, tenía dos hijos en edad escolar, y era dueña de
una tienda. A los 28 años, yo enseñaba a
nivel universitario y estaba sacando un doctorado.
Es ahí donde
caigo en cuenta de la diferencia entre Mabel y sus nuevos amigos. Oliver y
Charles viven añorando glorias de su pasado. ¿Cuáles son los logros de Mabel,
ahora acercándose a la treintena? Su madre lo explica con un “se quedó pegada
en su pasado”, refiriéndose a la
adolescencia que acaba con el asesinato de Zoé.
Desde entonces
según Mamá Mora, su hija ha sido incapaz de enfocarse en nada o de terminar
algún proyecto. Todo esto es muy vago y pudo ser explotado mejor.A solas, Mabel, resume su vida pasada a Oscar
con una mínima explicación de “sus años depresivos”. Le dice que lo ha estado
esperando, pero que “no se ha guardado” para él (léase no es virgen). “Fui a
fiestas y trabajé”. ¿En qué? ¿Estudió algo? Su madre habla de “una carrera en diseño”
pero solo vemos a Mabel dibujando a Tim y apenas en el penúltimo capítulo la
vemos trabajar en el decorado del piso de su tía.
Todo sobre Mabel
es ambiguo y es por lo que ella me resulta insufrible. Incluso sus sentimientos.
Ha estado enamorada de Oscar desde que él era novio de Zoé, pero nunca lo visitó
en la cárcel, nunca le escribió. Por algo el padre de Oscar la mira con rencor
y le pide que se aleje de su hijo. Sin embargo, apenas Oscar sale, él y Mabel
comienzan una relación romántica que dura un par de capítulos.
Ah, pero cuidado
que, en la próxima temporada, Mabel actúa como soltera ¡y acaba teniendo un
romance con Cara Delevingne! Podrían habernos avisado que era bisexual. Ah y en
la última temporada vuelve al terreno hetero. ¿Es eso parte del encanto de la
serie?
¿Qué Esconden
Estos Bello Edificios?
Cuando no estoy segura de sí debo
recomendar un producto o no, siempre me voy a IMDB a leer comentarios.
Obviamente la mayor parte corresponde a comentarios positivos sobre Only
Murders in the Building, pero en el terreno de quejas la principal es que
“no hace reír”. Es cierto, yo la veo con
mi hermano y concordamos que cuesta mucho sacarnos una carcajada.
En la Primera
Temporada, el humor residía en dos factores, lo patética que es la vejez y las
mascotas como víctimas. Para un par de ancianos animalistas como lo somos mi
hermano y yo, eso no es muy conductivo a hacer reír. ¿Entonces qué nos llevó a verla?
Lo primero es el milieu.
¿A quién no le gusta ver los espacios donde habitan los ricos?Estos edificios de departamentos del Alto Manhattan
son legendarios por su opulencia y belleza arquitectónica. Pero nuestra envidia
tan humana nos hace codiciarlos para luego agradecer no vivir en un lugar donde
ocurren tragedias y oscuros crímenes.
El Arconia existe,
se trata del Belnord un complejo de
departamentos del Lado Oeste de Manhattan. Ya uno oye “West Side” y arruga la
nariz como Blair Waldorf. Por casi un siglo ahí vivía lo que Agnes van Rhijn
llamaría “new money”. Gente que hacía fortuna con el comercio o, peor aún, en la farándula. Bob Evans creció en
uno de esos edificios y los Gatos Seriefilos hemos admirado estos inmensos pisos
donde habitaban la Señora Maisel y sus padres.
Se entiende que
el Arconia cobije gente del mundo de la música como la novia de Charles, o
Sting; de Broadway como Oliver; y de la televisión como Charles. Curioso que
nuca sabemos qué hacia la tía de Mabel.Como todo en ella, su historia es
contada en fragmentos que nunca acaban
Lo importante que,
por primera vez, un edificio del West Side entra en la galería de sitios donde
los ricos cometen tropelías. Siempre lo peor ocurría en el Upper East Side, el cuarto
de juegos de los adolescentes traviesos de Gossip Girl. Recordemos el elegante edificio donde Nicole
Kidman descubre que nada en su glamorosa vida es real. Lo peor es que la
heroína de The Undoing descubre que su glamoroso marido (Hugh Grant) es
un asesino en serie, una de esas personalidades psicóticas que habitan en
ambientes exquisitos y muy caros.
En la vida real,
uno de esos bellos ejemplos de los primeros edificios de departamentos, el
Bramford estará siempre vinculado al asesinato de John Lennon, ocurrido en su
lobby. El Bramford fue la inspiración del Dakota donde Ira Levin sitúa su Rosemary’s
Baby. En ese clásico del terror vemos como una ingenua recién casada llega
a este elegante piso y hace amistad con sus vecinos, una pareja de ancianitos
satánicos que la quieren de mamá de un hijo del Coludo.
Las Fallas de
Mabel
Cuando vi Only
Murders… pensé que estaban trastocando ese relato, al mostrarnos los efectos
positivos de una amistad entre vecinos de diferentes generaciones, pero no fue así.
Si Charles se atreve a salir de su caparazón es por el podcast y la
investigación, no porque sus compañeros
lo hagan evolucionar. Por ejemplo, al comienzo, Mabel lo anima a acercarse a Jan
la vecina, pero cuando los ve emparejados es ella la primera en ponerle
cortapisos a esa relación .
Es Mabel la que
se refiere a los “viejitos” como randos(personas sin importancia) y
suele lanzarle más pullas a Charles que a Ollie que al final es tan infantil y
antisocial como ella. Aunque Charles llega a ver a Mabel como un reemplazo de Lucy,
su otra hija postiza, para las próximas temporadas la decoradora parece estar
más cerca de Oliver. Yo comencé a verla por Mabel y por esa amistad tan sui
generis y menospreciada hoy en día, pero es precisamente la ausencia de
emociones en el personaje de Selena— y las pocas que provoca en mí— lo que
me hizo dejar de ver Solo asesinatos en el edificio.
Esto no tiene
nada que ver con que Selena sea Pro-Palestina. Yo la admiro porque es Latina y
una persona que se sobrepone a su grave enfermedad. Aunque ha ganado y recibido
nominaciones por su rol de Mabel Mora, siento que el personaje pudo ser mucho más
que lo que es. Sin embargo, su falta de perseverancia en lo que se refiere a
sus amores me incomoda, y no solo a mí.
EnCollider se levantó una voz en contra de (en mis
tiempos lo hubiéramos llamado promiscuidad, hoy le digo simplemente “veleta”)
sus constantes cambios de pareja, argumentando que no aportan nada la trama y
que ni hacen crecer al personaje ni lo hacen más simpático.
Contenido
Violento o Gory: Es una
serie semi familiar, aunque el fantasma de Tim se le aparezca a Mabel con los
sesos colgando. Y el episodio de la gata congelada de Howard fue bien Gory.
Contenido
Sexual y Desnudos:
Parejas en la cama, pero no hay sexo gráfico ni desnudos.
Factor
Feminista: Aunque la
serie es woke y Mabel está llena de exigencias mituteras sobre que se puede
hacerse o decirle a una mujer, para mí no es ningún ideal feminista.
Factor
Diversidad: Comencemos
por la diversidad sexual: La detective a cargo de los casos está casada con
otra mujer: Mabel se nos revela, en la segunda temporada, como bisexual: Howard
es gay, y la doble de Charles es trans
(y le roba las novias), paro de contar.
Diversidad Física: Tenemos a Theo que es sordomudo y una de
las fans del trio anda en silla de ruedas.
Diversidad
Étnica: La detective, su
pareja, dos habitantes del Arconia, la ex esposa y el hijo de Oliver, son afroamericanos. Mabel, su madre, Oscar y
su padre, el Primo Tavo son latinos (no se especifica su origen). Tim Kono tenía
un padre japones. Teddy y Theo Dimas son de origen griego. Curiosamente, no hay
judíos.
Tras dos
capítulos de esta segunda entrega, no sabía qué era más laborioso, si engancharme
con una trama caótica o impedir que mi hermano se quedara dormido de
aburrimiento. Con excelente reparto y una respetable atmosfera de época, Perry
Mason sufre de un mal contagioso: libreto chapucero. Al menos ya para el
segundo episodio, se sabe de qué se va a tratar este caso que el bufete Mason-Street
ha tomado: el asesinato de un importante empresario del que acusan a los
Hermanos Gallardo, un par de mexicanos marginales. El error es que el argumento
se enfoca más en las vivencias personales de los personajes principales, que en lo que ocurre en tribunales, llegando a olvidarse que este es un noir
legal.
Gato Rafa decía
que tal vez el problema con esta serie, lenta e inconexa, es que se demoraron mucho en traernos una
segunda parte y se perdió el hype que suscitara la Primera Temporada. Yo prefiero
culpar a un libreto mediocre en donde se privilegia la diversidad antes que un cuento
bien narrado.
Ya vemos eso en
el primer episodio. Un Paul Drake desempleado celebra su fiesta de cumpleaños
en la casa de su cuñado donde están de allegados Los Drake. Aparece Perry Mason
que, cortésmente, se queda en la calle
como temeroso de acercarse a una festividad donde sería el único blanco. Clara
le pregunta al marido porque no ha invitado a su ex jefe, pero Paul Drake es un
personaje que representa los ideales de la nueva militancia BLM: no se Junta con
los blancos, no recibe nada de los blancos, los deprecia. Finalmente, va a la acera e interpela al abogado. Aquejado
de lo que en wokismo se conoce como White Guilt (sentimiento blanco de culpa),
el abogado intenta hacerle un préstamo que el ex policía rechaza.
Perry entonces le
consigue un trabajo como espía y fotógrafo de Pete que ahora trabaja para el
fiscal Hamilton Burger. Pete sigue
siendo mi personaje favorito porque, aunque oscuro, es genuino. Necesita que Paul ingrese en un
hotel de Perkins, un importante empresario afroamericano, y documente con fotografías las actividades
irregulares de este señor . Pues Drake descube que el empresario es un
prestamista y traficante de licor (estamos en el último año de La Prohibición),
pero agrega que es buena persona ya que
su dinero es empleado para ayudar a la gente de su comunidad.
Esto no impide
que la Fiscalía arreste al empresario. Paul Drake monta en colera : acusa a
Pete, acusa a Perry (que ni sabia en qué consistía el trabajo) acusa al Establishment blanco de haberlo
traicionado forzándolo a delatar a “uno de los míos”. . ¿A ver, Paul Drake tiene ocho años?
Cuando aceptó el
trabajo conocía las posibles consecuencias. ¿Acaso creyó que convencería a
Petede no arrestar al empresario por
ser este un pilar de la sociedad afroamericana? ¿Acaso se tomó en cuenta todo
lo que Bill Cosby había hecho por su comunidad cuando lo declararon culpable?
Si Perkins fuera una blanca paloma nadie lo hubiese arrestado. Por supuesto que
era/es más fácil arrestar a una persona de color que a un blanco prominente y
poderoso, pero eso no lo exonera de sus actividades delictivas.
Cuando Mason y
Della solicitan los servicios de Drake este dice que no puede confiar en ellos
y Perry humildemente concuerda en que no son dignos de confianza. Esto es tan
estúpido como increíble. En medio de esa terrible Depresión, nadie iba rechazar
un empleo legal y regular por militancias que desaparecen cuando no hay comida
en la mesa familiar.
No sé qué sea más
irritante si la acusaciones de Drake o los remordimientos de Mason. No solo es
lo que ha hecho con Drake loque lo atormenta. Emily , su clienta de la primera
temporada, se ha suicidado y Perry carga esa culpa innecesaria sobre sus
hombros. El primer episodio lo trae borracho cayéndose de una motocicleta y
yendo a llorarle a Lupe porque ha convertido la casa de sus padres en un bar. No puedo tenerle lástima.Le remuerde la conciencia debido a culpas que
no le corresponden, pero no tiene empacho para envenenar innecesariamente a un
inocente perro.
El
detective-abogado llega sucio y sin afeitar a la corte y gana un caso de la
manera más truculenta y aplastante, irritando a Della quien se ha pasado noches
enteras preparando un alegato menos implacable, pero que no hubiese beneficiado
a su cliente. Y es que, durante este periodo, que trae a Mason en un purgatorio personal, es
Della quien se ha hecho cargo del bufete. Ella es quien ha contratado una
secretaria (china, por supuesto) quien
consigue clientes y los entrevista. Para ser francos, Della Street es la
protagonista esta temporada, y posiblemente el personaje más interesante y
mejor logrado.
Sabemos que es
importante, porque se cambia cuatro veces de vestuario en cada episodio. La humilde
secretaria del comienzo se ha vuelto una experta diplomática y mujer de
sociedad porque consigue clientes, e información sin dejar de ser una dama. Es
refinada tanto en una velada musical a la que acompaña a Hamilton Burger, como
en un match de boxeo donde la lleva Anita, su nueva conquista. Increíblemente elegante
es su primer encuentro con este espíritu libre inspirado por Anita Loos y eso
que tiene lugar en un tocador de señoras. Aunque un estándar de la ficción gay son
estos encuentros clandestinos en baños, aquí se la arreglan para hacerlo
glamoroso y sensual sin que intercambien ni un apretón de manos.
Si me detengo en
esta descripción porque es lo más claro en una oscurísima trama y tal vez lo
único agradable,. A pesar de que hay comentarios del público que desaprueban
que la recta Della le ponga los cuernos a Hazel. La famosa escena resultó un
reverso del cliché, no solo porque la tensión sexual fue intensa haciendo
innecesario un contacto físico, pero también porque como todo con el personaje de
Juliet Rylance, fue elegante. La ropa, la conversación llena de doublé
entendres y hasta la iluminación de las lamparitas del tocador con sus
pantallas rosadas.
Eso aporta másatmosfera de época que la banda sonora de
jazz callejero o las visiones de una Los Ángeles poco atractiva y oscura aun a
la luz del día. El problema de iluminación nos recuerda aCity of Àngels con la que también comparte otra similitud:
el mal uso del tema latino.
Curioso porque
Tim van Patten se ha desligado de la dirección que ha caído en manos latinas:
la Latinx Nina López Corrado, productora de El Mentalista, el brasileño
Fernando Coímbra y mi compatriota Marily Rivas. Sin embargo, uno de los grandes
problemas de esta temporada está en el libreto que ha caído en manos de Jack
Amiel, autor de la infame The Knick.
Amiel y su equipo
han llevado a la pantalla latinos miserables, incapaces de hablar el idioma y
victimas del sistema. Aunque si bien es cierto que California tiene, hasta hoy,
un récord de abusos en contra de la población hispanoparlante (que estaba ahí
antes que los Anglos) cansa esta imagen de vagabundos siempre al borde de la
delincuencia. Si hasta en Wednesday se describe a la Abuela Addams como una
estafadora y a Tío Fester como un forajido fuera de la ley.
No soy la única
descontenta con el rumbo que ha tomado la serie. Gato Rafa anunció que, si no
se ponía mejor, más clara y específica, para el cuarto capitulo, la dejaba de ver. Mi hermano señaló que el
gran problema está en un argumento incoherente cuya primera misión parece ser
el espacio que ocupa cada actor en pantalla. Eso convierte a Perry Mason en una serie de viñetas, muchas
totalmente innecesarias que nos presentan personajes nuevos sin explicarnos su
importancia.
Para el tercer episodio sigo sin saber quién es Miss
Lawson o porque le reventaron la cabeza a Harry Goldstein. Lo único invariable de
este narración es que los ricos son sádicos perversos, que uno de ellos puede
haber matado a McCutcheon, y que los pobres son oprimidos y patéticos, el más
patético es , como siempre Perry Mason.
Contenido
Violento o Gory: Un factor
constante de la serie es que en cada episodio tendremos gore, sea un cadáver
con un balazo en el ojo al final del primero; Harry Goldstein con la cabeza prensada como
una uva en el siguiente; y en el
tercero, Lidell McCutcheon le rebana la cara a un imprudente que vino a
cobrarle una deuda .
Contenido
Sexual y Desnudos: Curiosamente
la woke Perry Mason tiene algo en común con las conservadoras series del
Oeste de Taylor Sheridan. No hay sexo gráfico y muy pocos desnudos. Cuando Catherine
Waterston, la nueva pareja de Perry va a su departamento por primera vez no los
vemos ni besarse. Tenemos que adivinar (como en una novela victoriana) que han
tenido un match en el ring de cuatro patas. En el próximo episodio los vemos en
paños menores, escena muy poco atractiva. A Della y Anita las vemos besarse—vestidas— con
las colinas angelinas de fondo y luego Juliet Rylance se levanta totalmente
desnuda de una cama para ir a encontrarse con su amante (ambas en bata) que
hace Huevos Rancheros en la cocina.
Factor
Feminista:Toda la serie se centra en Della, en su sentido común, su sentido de justicia,
su lado practico y el diplomático que le permite conseguir clientes y tratar
con ellos. Vemos también mujeres que surgen de la nada. Lupe que maneja su
propio negocio y que es la contraparte de las vulnerables mujeres Gallardo.
Anita, espíritu libre que supera convencionalismos
y tabúes para dedicarse a lo que le gusta, y la millonaria Camilla Nyrgard que ha llegado
alto sin necesidad de los hombres y que le señala a Della que no debería cargar
a un lastre como lo es el temperamental Perry Mason.
Factor
Diversidad: Mexicanos,
negros, lesbianas, sus historias ocupan mucho tiempo en pantalla ¿pero avanzan
realmente la trama? Hay una secretaria china que está ahí nada más que para
llenar la cuota de asiáticos en la serie.