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lunes, 27 de noviembre de 2023

Por Qué Guerreras Es Más Veraz que World on Fire

 


Un poco antes de comenzar la Segunda Temporada de World on Fire, vi de nuevo la primera. Volvieron a aplastarme sus falsedades y errores, sobre todo en lo concerniente a Polonia. Por suerte en estos días, he podido ver una excelente serie polaca, Wojenne dziewczyny que en inglés se llama War Girls o Wartime Girls (Guerreras en español)  y que repara todos esos yerros. Se las recomiendo como punto de comparación.

Uno de mis regalos de cumpleaños fue una suscripción mensual a una plataforma llamada Chaiflicks. Aunque su especialidad es el streaming de cine, televisión y documentales israelíes, también incluye en su biblioteca series europeas sobre la Segunda Guerra Mundial. Creo que esa fue la gran razón por la que solicité el regalo.

Es el único servicio en la Unión Americana que ofrece esta serie que, aun siendo drama de época , (por lo tanto, más costoso), ha alcanzado cinco temporadas. Debe tener algo bueno para que incluso le hayan puesto subtítulos para pasarla en España. Yo diría que su mayor mérito es que , a pesar de tratarse de una serie femenina, su retrato se acerca a la brutal realidad que vivió la nación polaca entre 1939 y 1945.



Una Ladrona, Una Enfermera y una Judía

Comenzamos con un prólogo en septiembre de 1939. Marysia Joachim ( Alexandra Pisula de Krol) una violinista de buena familia ve como su vida se da vuelta al llegar los alemanes a Lodz y al perder su padre su fortuna solo por ser judío. 



Pasamos a Varsovia, los bombardeos alemanes encuentran a la ladronzuela Ewka (Vanessa Aleksander) en la cárcel y a la enfermerita Irena “Irka ” (Marta Mazurek) atendiendo heridos. Después que las bombas acaban con el hospital donde trabaja, Irka se las arregla para retornar a su casona en las afueras de Varsovia. El padre, hermano y novio de Irka están en el ejército.



Saltamos dos años al verano de 1941. En Lodz la familia de Marysia es internada en el ghetto. Ella consigue huir a Varsovia donde espera encontrarse con un colega de su padre que es custodio de la fortuna de su familia. Se lleva un chasco. El nervioso abogado le dice que el dinero está invertido en Zúrich y no puede ir a buscarlo. Cuando Marysia lo acusa de robo, el abogado la expulsa de su casa, tras regresarle una cantidad misera (equivalente a $200)

Marysia decide regresar a Lodz. Está tan cansada que se queda dormida en un banco de la estación. Aparece Ewka, anda libre y sigue robando. Un mirada a la judía soñolienta y Ewka nota que es presa fácil. Se acerca y le abre el bolso,  robándole el dinero. Un guardia alemán encuentra que Marysia tiene cara de judía.  La despierta exigiéndole sus documentos,  nota que son falsos y se dispone a arrestarla.



Ewka, apiadada, y en un acto bien inverosímil le quita el arma. En una estación llena de gente, las muchachas secuestran al alemán, lo llevan a un baño,  lo dejan ahí maniatado y amordazado y nadie las detiene. Hasta el fin de la temporada, hasta el fin de la serie,  nunca más se mencionó esta maniobra que en la vida real suscitaría una investigación y una represalia. No se preocupen por esta falla, que una de las virtudes de la serie es que va aumentando su crescendo hasta sacar a las protagonistas de su zona de confort exponiéndolas a la brutalidad nazi.



Entretanto, Ewka decide llevar a Marysia a pie hasta su pueblo. La ladrona tiene un familia disfuncional con el padre preso por robo y una madre que más o menos parece haber instalado una taberna para malvivientes en su cocina. Ewka esconde a Marysia en su granero y se marcha a casa de sus vecinos, los Szczesny, la familia de Irka.

Desde su infancia que Ewka ha sido protegida por sus vecinos (su madre era su criada) que desconocen su prontuario criminal. El padre de Irka es prisionero. Su novio Kamil está desaparecido, solo su hermano Witek ha regresado del frente. Sin la empresa del padre, la madre ha instalado una tintorería en su casa. Witek está  con la resistencia, pero sus parientes no saben de sus actividades puesto que él no desea involucrarlas.

Como han cerrado universidades y escuelas, Irka sigue estudiando química en una escuela clandestina en casa de uno de sus ex catedráticos, pero desea luchar, como su hermano, contra el invasor. Ewka le ofrece esa oportunidad proponiéndole que le dé albergue a Marysia.



El Peligro de los Volksdeutrche

Antes de eso, Domaraszek un volksdeutsche (polaco de origen alemán) encuentra a Marysia. Le ve cara de judía e intenta violarla. Como tiene el arma que le quitaron al alemán, Marysia le dispara a quemarropa. Creyéndolo muerto, Ewka y Marysia lo arrojan al Vístula. Domaraszek no está muerto,  sale del agua, y ya desde el hospital exige venganza. . Así vemos las represalias germanas,  incluso cuando no se trata de un soldado,  ni siquiera de un alemán. La SS arresta a la madre de Ewka y a sus vecinos y los lleva a la temida prisión de Pawiak.



Irka solicita la ayuda de su hermano. Le recuerda que su grupo ha sacado gente de Pawiak. Witek tiene dudas. Han sacado personas importantes, pero ante las suplicas de Ewka y de Irka acepta hablar con una guardia. Esta exige una fuerte cantidad. A las chicas se les ocurre asaltar la casa de Domaraszcek, aprovechando que el volksdeutsche está en el hospital, y consiguen una fuerte cantidad, pero al salir son sorprendidas por la Gestapo que arresta a Irka.

Cambia la situación. Es arriesgado sacar a más de una persona de Pawiak. Obviamente, Witek privilegia la huida de su hermana. Desesperada, Ewka va en busa de su ex amante. Azur ahora trabaja en la embajada española, pero conserva sus vínculos con el bajo mundo. Las chicas descubren que hay un SS llamado Burkhe en Pawiak que,  por dinero,  sacará a las prisioneras.



Entretanto, Irka comparte celda con una resistente que está siendo brutamente torturada. Antes de morir, suplica a Irka que vengue su muerte. El culpable fue un delator volksdeutsche llamado Sommer.

Sin consultar con Witek,  las chicas hacen un arreglo con una guardia que les comunica donde Burkhe (el SS corrupto) entregará a las prisioneras. Ese encuentro es un desastre.  Descontento con la cantidad entregada,  el alemán mata a la madre de Ewka. En la tumba de la difunta, las amigas hacen un juramento de vengar su muerte.



Las chicas quieren unirse al grupo de resistencia de Witek, pero él tiene dudas, y tiene razón. Durante el entrenamiento se revela que,  aparte de Marysia, ninguna es muy buena para disparar, son contestatarias y desobedientes. Ese será un leitmotiv de la serie. El trio opera dentro de una organización, pero también de manera independiente y por causas personales. Incluso cuando reciben ordenes las cuestionan y hacen las cosas a su manera lo que trae trágicos resultados. Aquí me detengo para comentar como este retrato de resistentes femeninas polacas difiere del presentado en World on Fire .



Kasia,  La Sicaria

Uno de los muchos arcos de este relato de la BBC sitúa al protagonista, Harry (Jonah Hauer-King)en Varsovia donde funge como traductor en la embajada británica. Harry se enamora de una camarerita polaca llamada Kasia con la que se casa. Harry y su cuñadito Jan logran huir a Inglaterra, pero Kasia decide quedarse atrás a cuidar de una familia que cada vez es más reducida.

El padre de Kasia muere en Danzig, a la madre la mata un alemán que se siente insultado por ella, Gregosz,  el hermano mayor, logra llegar a Dunquerque (nunca sabemos cómo) y arribar a las costas británicas. Kasia pierde su casa, pero conserva su empleo sirviendo a soldados alemanes en una taberna, Conoce a un chico judío, Tomasz, quien la pone en contacto con un grupo clandestino y ahí es donde la trama se vuelve inconcebible.



Una de las muchas fallas de World on Fire es que juega descaradamente con la cronología sobre todo en el arco de Kasia . Viéndola una segunda vez me doy cuenta de que los hechos descritos ocurren entre agosto-septiembre de 1939 y septiembre 1940. En ese espacio de tiempo han acumulado situaciones que ocurrieron en Polonia a partir de 1941-1942. Para empezar, como dije en mi reseña de WOF, la resistencia armada polaca (Armija Krajowa)  no llegó a conformarse sino en 1942.

Sin embargo, desde la invasión germana se habían alzado en el país—tanto en zonas rurales como urbanas— grupos paramilitares. Se diferenciaban por ideologías políticas que iban desde comunistas hasta la Falanga (que vimos en Krol) de extrema derecha. La unificación de estos movimientos en la AK dejó afuera a los extremistas. No todos los grupos resistentes eran buenos. Guerreras tiene la honestidad de mostrárnoslo. En la primera temporada, Irka es enviada a una zona rural donde un tal “Capitán” Knyst mantiene aterrorizada a la población local con su bandidaje que incluye robo, violaciones y la ejecución de cualquiera que se le oponga.

                                            Miembros de la AK en uniforme

La Ejecución de Rehenes

Es posible que Kasia y Tomasz pertenezcan a uno de esos primeros grupos resistentes. Lo extraño es que ese grupo parece vivir para un solo propósito, matar soldados alemanes a los que ni siquiera conocen. El método es siempre el mismo, . Kasia escoge un parroquiano del restaurante donde trabaja, lo lleva a un callejón y ahí o lo mata ella o lo mata Tomasz. En cada episodio tenemos una viñeta donde Kasia elimina a un alemán. Algo totalmente absurdo. Si Kasia hubiese matado media docena de soldados,  los alemanes hubiesen exterminado a toda la población de Varsovia.



En su reseña en Contando Estrelas, Elentir ha mencionado que Guerreras nos habla de algo de lo que no se sabe mucho. Durante la ocupación alemana en Europa por cada soldado muerto o acto de sabotaje, se fusilaba una cantidad grande de rehenes. lo vemos en el tercer episodio de Un VIllage Francaise que solo por un cable de telégrafo cortado los alemanes ya exigen una lista de rehenes para fusilar. En la vida real hubo terribles matanza como la Masacre de las Fosas Ardeatinas en Roma en 1943 y el exterminio de todo el pueblo checo de Lídice (1942) como venganza por la ejecución de Reinhard Heydrich que vimos en Bohema.

                                     Monumento a los niños de Lidice

En War Girls hay tanta conciencia de las terribles represalias germanas, que solo se elimina a traidores muy peligrosos y tras previo juicio. Así ocurrió en la vida real, de esa manera se evitaban ejecuciones innecesarias. Las Guerreras desobedientes insisten en vengar a sus muertos sin el permiso de sus jefes. Si bien Irka tiene la oportunidad,  sancionada por la AK,  de ejecutar a Sommer,  el volksdeutsche delator,  Marysia no lo tiene para matar a Domaraszek , rompiéndole la cabeza con una muleta,  ni Ewka para vengar la muerte de su madre, pero ambos asesinatos traen tremendas represalias. Por cada alemán muerto se elimina a veinte rehenes.



Para evitar estas ejecuciones impromptu, los resistentes en la vida real no portaban armas. Estas eran guardadas en un galpón y cuando se iba a necesitarlas las retiraban previo recibo firmado. Al descubrir que Marysia carga el revolver de Domaraszek, Witek le ordena entregárselo. Las chicas deben acudir a una estratagema de robárselo a un oficial del Wehrmacht, lo que pondrá a Marysia en un conato del famoso modelo Romeo y Julieta en el Tercer Reich.



Entonces esa imagen de Kasia en World on Fire es totalmente falsa. hubiese sido imposible que anduviese armada todo el tiempo, que se convirtiese en excelente tiradora sin entrenamiento, que siguiese trabajando en una taberna donde sus clientes aparecían muertos en callejones y sin que los alemanes sospecharan de ella. Las aventuras de Kasia son caricaturescas. No sabemos dónde vive, donde se baña, pero siempre conserva el mismo empleo donde esperamos les darán alguna taza de caldo por lo menos. En Guerreras, las chicas sobreviven gracias a que cambian constantemente de domicilio, empleo,  hasta de nombre.

 Varsovia Bajo la Ocupación

Lo triste del chapucero retrato de la nación mártir de Polonia en la serie de la BBC es que no cuenta ni lo que sucedió ni lo que hacia la Resistencia. Nos queda una imagen Noir de ciudad apocalíptica por donde Kasia vaga matando gente a diestra y siniestra.



World on Fire no nos cuenta que, en el primer año de ocupación, Alemania incorporó al Reich, la cuarta parte del territorio polaco, expulsando a los habitantes que no fuesen de origen germano/ario. Cuando Marysia llega a Varsovia el abogado de su padre le dice que no puede darle alojo, puesto que tiene hospedada a toda su familia de refugiados de Poznan.

Tampoco habla World on Fire de la destrucción de las instituciones polacas. Los invasores cerraron la prensa, destruyeron el sistema judicial imponiendo el propio,  y clausuraron todas las academias, universidades e institutos de educación superior. De hecho, se fusiló o internó en campos de concentración a académicos, catedráticos y docentes. Solo quedaron funcionando las escuelas primarias.

En Guerreras vemos como Irka continua sus estudios con un grupo en cursos privados que dicta un catedrático dese su casa. Vemos funcionar las cortes de la resistencia, cuando el trio es juzgado por insubordinación y se le priva de armas y de participar en operativos por un tiempo. Y vemos el aparato de propaganda cuando utilizan las últimas palabras del Teniente Hessler “Me avergüenzo de ser alemán” para unas octavillas que reparten entre la población.

El final de la primera de las cinco temporadas tiene a las muchachas en grave peligro: Irka ha sido herida; Ewka tiene una costilla rota por una caída de un camión que la llevaba no se sabe si al paredón o a algún campo de prisioneros; Marysia,  que anda atrapada entre sus ingratos parientes a los que ha podido sacar del ghetto y las trampas que le tiende Margarethe von Losein—hermana de una de las víctimas de la violinista— ha sido arrestada.



Tenemos al trio en peligro constante. Viven en un mundo difícil en donde sus acciones tienen consecuencias funestas para ellas y para los demás. Algo que no se siente en World on Fire. En una ocasión Kasia ve a un minúsculo grupo de personas ser fusilado. Visita a la familia de una de las víctimas, se echa a llorar y pide perdón. No explica el motivo. El público tampoco puede hacer ningún tipo de asociación entre sus lágrimas y sus actividades de sicaria.

En el final de la Primera Temporada, Kasia y Tomasz son arrestados. A él lo ahorcan. A ella ni la interrogan ni torturan, pero la llevan al cadalso. Solo que… como si fuera la Esmeralda del Jorobado de Notre Dame, es rescatada por la resistencia que en un periquete la tiene en el campo lista para caer en brazos de Harry que ha llegado volando en una época en que ningún inglés se aventuraría tan lejos.



Guerreras le gana en todo a World on Fire. Mejores actores, más guapos, las chicas lucen preciosos, aunque sencillos vestidos. Si la BBC y Mammoth han creado una Varsovia oscura, derruida y misera, en Wartime Girls tenemos un mundo iluminado, si con muchos edificios bombardeados, pero nos da una idea de una sociedad viva y dinámica, con restaurantes con orquesta, casinos, cafés con pastelería fina y hoteles de lujo. Las Guerreras encuentran refugio en elegantes casas de campo, una casona cuyos dueños judíos fueron expulsados,  y hasta un burdel.

La imagen de Varsovia y Polonia es la de una sociedad que sobrevive y gente, aunque sean alemanes o sus esbirros,  que celebra estar viva.  Eso la hace sentirse genuina, tal como el trasfondo y paisaje. ¿Será porque War Girls ha sido filmada en los antiguos barrios varsovianos que sobrevivieron la destrucción de 1944 al igual que en la zona histórica de Lublin?  En cambio, la ciudad de World on Fire es un producto de CGI poblado por personajes fantasmagóricos.

Cuando en el final de la Segunda Temporada, Kasia retorna a Polonia,  nos preguntamos que planeará hacer. ¿Seguir matando gente? Porque nunca la hemos visto involucrarse en otras actividades en las que participan las Guerreras como pequeñas acciones de sabotaje, esconder niños judíos y recaudar inteligencia. De todos modos, no creo que tengamos World on Fire muy pronto. Por eso si quieren ver un buen retrato de la vida cotidiana en la Varsovia ocupada o de las actividades de la resistencia polaca, vean War Girls que en España puede verse por Filmin y Cosmo.

Contenido Violento o Gory: A medida que pasa el tiempo, los riesgos que corre el trio de resistentes las colocan cada vez más en situaciones peligrosas. Vemos ejecuciones,  gente herida, dos de ellas son torturadas y otra muere en la Cuarta Temporada, pero es mucho menos gráfica que las series bélicas angloparlantes.





Situaciones Sexuales y Desnudos: Hay un par de escenas sexuales, pero ningún desnudo.

Factor Feminista: La sinergia de este trio tan dispar muestra que, en una nación sometida, las mujeres pueden encontrar su voz y su lucha aun desobedeciendo órdenes. Sin embargo, la serie es clarísima, quien desobedece las reglas entra en terreno peligroso y paga un precio. Con los nazis no se juega. Vemos que ni los hábitos impiden a la SS arrestar monjitas que protegen niños judíos. Divertido es que la Némesis de las War Girls sea una mujer. Margarethe von Losentein es un poco caricaturesca con su boquilla y cigarrillo y ese disfraz de Marlene Dietrich en Morocco, pero es una agente de la Abwehr que le vive pisando los talones al trio, un poco por deber y otro por venganza personal ya que las acusa de provocar el suicidio de su hermano. 



Volviendo a las Guerreras hay un gran énfasis en su feminidad en su sensibilidad y sexto sentidos femeninos; sus instintos maternales y su capacidad para amar a hombres que caen en la lucha y deben ser reemplazados. Por otro lado, encuentro veridico que, en sus peleas, Marysia e Irka le recuerden a Ewka su pasado delictivo y ella se defienda llamando a una “judía “y a la otra “santurrona”.



Factor Diversidad: Hay muchos grupos que vemos en esta serie. Los mismos resistentes están divididos entre leales soldados, las díscolas Guerreras y oportunistas como Klynt que buscan aprovecharse de su poder sobre los ya muy maltratados campesinos. Los enemigos de las Guerreras van más allá de Abwehr, Gestapo, SS y Wehrmacht, incluyen criminales que roban a los judíos como el abogado socio del padre de los Joachim,o  vulgares chantajistas como el polaco que delata a unas monjitas que albergan niños judíos y que se niegan a pagar por su silencio

Un grupo importante lo componen los Volksdeutsche, polacos de origen alemán. Una de las “razones” que Hitler esgrimió para invadir Checoslovaquia y Polonia fue que había que defender a estas poblaciones que eran maltratadas por los eslavos. Eso explica la posición privilegiada que ocupan en Guerreras, y como se dedican a robar, abusar, delatar y extorsionar a la población polaca y judía en la serie.

Por otro lado, el Teniente Franz Hessler explica su sensibilidad hacia el sufrimiento de los polacos con que su abuela era kashubiana (miembro de una etnia eslava residente en la Prusia Oriental). Aunque Guerreras puede parecerse a series de tema similar como la inglesa Wish Me Luck o la rusa Espías, no demoniza a los alemanes.

En el caso de Dietrich, el patrón gay de Marysia, casi lo humaniza su diversidad que lo hace estar en peligro entre los homófobos nazis. 



En cuanto a Margarethe, su hermana, el vestirse de hombre no corresponde a una afirmación de género sino es una manera de parecer masculina en un mundo de varones como lo es la Abwehr.



 

 

 

 

 

 

jueves, 31 de marzo de 2022

El “Peaky Blinders” Polaco: Krol y una Varsovia Multicultural y Dividida.

 


Una de las razones del Zar Vlad para invadir Ucrania fue argüir que el gobierno de Zelensky iba camino a la autodestrucción. Curioso, el Fuhrer usó esa excusa chanta—entre otras— para explicar su invasión de Polonia. Mas curioso todavía, Krol la mejor serie polaca que he visto (y el superventas en el que está basada)  nos muestra precisamente eso,  un país que en 1937 se balanceaba en la cuerda floja, con un gobierno indeciso y débil, un ejército lleno de traidores corruptos y una Varsovia en la que fascistas antisemitas y maleantes socialistas y judíos se peleaban en sus calles. ¿Fue verdad eso?

Gánsters Socialistas vs Fascistas Nacionalistas

En mi intento por encontrar una serie polaca (fuese de época o no) que me resultase atractiva, caí en este modelo “Peaky Blinders” trasplantado a la Varsovia de entre guerras. Cruda, desmitificada del glamour que Scorsese ha dado a los gánsteres, Krol puede resultar deprimente. Que esté basada en un bestseller del novelista silesiano Szczepan Twardoch ayuda a darle prestigio, pero lo que me enganchó fue ese retrato casi desconocido de una Polonia dividida, corrupta y lista para caer en el hocico de la pitón nazi.



En general, me ha sido difícil apreciar las producciones polacas. Sean de época o contemporáneas, filmes o miniseries, las encuentro aburridas, pesadas, lentas y con personajes insufribles. Krol tuvo la sorpresa de interesarme en un segundo capítulo,  y eso que tanto judío malviviente me empujaba a apagar a Ruhami.

Comencemos con el libro. El autor es silesiano (¡guay de quien le llame polaco!). Twardoch es un sociólogo y periodista de 42 años que,  desde el 2003,  ha estado publicando novelas, la mayoría (y más famosas) con temas históricos referentes a la Polonia de la primera mitad del Siglo XX. Muchas han recibido premios,  dentro y fuera de las fronteras polacas,  y se le considera uno de los escritores más representativos del país.

                                S. Twardoch, el silesiano

Aun así, su obra no había sido traducida al inglés. Krol tiene el honor de ser la primera en ameritar traducción bajo el título de The King of Warsaw. La novela fue publicada en el 2016 y salió al mercado angloparlante en el 2020, coincidiendo con su adaptación televisiva. El autor ha hecho hincapié en que su novela no tiene como tema principal la situación política de Polonia a fines de los 30, ni el auge del fascismo polaco. A pesar de esa declaración, se ha comparado el marco político en el que transcurren los sucesos de Krol con la situación actual de la nación eslava.

En el primer episodio vemos dos mítines políticos al aire libre del verano polaco de 1937. Jan “Kum”(compañero) Kaplica se dirige a una multitud proletaria, les recuerda su lucha en contra del fascismo que ha despedazado la ciudad vasca de Guernica. Les recuerda que valientes comunistas polacos en ese momento luchan contra los fascistas en la Sierra de Jarama. Les recuerda que el fascismo tanto puede venir envuelto en un uniforme nazi como en el frac del burgués capitalista.



Unas calles más abajo,  el rubio Bronislaw Zwirski arenga a sus tropas de nacionalistas fascistas. La Falanga solo tiene un lema “Mueran los judíos”. Los dos grupos se enfrentan y un falangista , bajo órdenes de Zwirski dispara. Ahí comienza una batalla tipo Gangs of New York. Al final hay heridos y una señora que cruzaba con su hijo es baleada faltamente. Llega la policía montada y se lleva a Kum. Antes del arresto, Kaplica ordena a su gente hacerse cargo del niño huérfano.



Entretanto,  su sicario, el boxeador judío Jakub Szapiro , hace una llamada al primer ministro con el propósito de sacar a Kum de la cárcel. Todos a quienes contacta tienen la misma reacción. Llamar a Szapiro, por lo bajo,   “Dzhid” (termino despectivo para un judío), pero también mover el engranaje para liberar a Kaplica. Kum es “Camisa vieja” del Partido Socialista, ideología política que comparte con Ignacy Moscicki la cabeza de estado (que no aparece en la serie) y con el Primer Ministro Felicjan Stajow Skladkowski.

                          El Primer Ministro amigo de mafiosos

Mientras Jakub se ocupa de su jefe, la mano izquierda de Kaplica, el sádico Radsziwilek anda degollando gente en su afán de meter al grupo en el negocio de la cocaína. El Compañero Kaplica será un veterano de las guerras socialistas de la nueva nación polaca, será muy antifascista, pero también es un maleante de la peor ralea, involucrado en tratas de blancas, extorsión y que le gustaría vender coca sino fuera que el camarada Skladkowski le ordena que le frene al narcotráfico.

Esto enfurece a Radziliwek que ya se siente desplazado por Szapiro como el futuro sucesor del Rey de Varsovia. Radziwillek, apodado “El Doctor”, comienza a complotar siempre con la ayuda de su “mascota” Edward “Eduardo”, el de cintura de avispa, que parecería damisela en uniforme militar si no fuera por la sonrisa babeante, la mirada de orate, y el sadismo con el que mata y tortura a los enemigos de su protector.



Szapiro es diferente, un individuo camaleónico amado por las masas por su condición de campeón de boxeo de Polonia. Vive con su mujer Emilia y sus hijos,  David y Daniel,  en un elegantísimo piso de Varsovia. Es un buen marido y un padre amoroso y, sin embargo, es el perro guardián de Kum .



Mientras Kaplica sirve sopa caliente a los menesterosos de la ciudad, Jakub va a cobrarle a los judíos incautos que han pedido dinero prestado y ahora deben pagar. Es como la antítesis de la misericordia del Padrino Corleone. Un judío que argumenta que necesita el dinero para la boda de su hija recibe un gancho en el hígado, y recordemos que Szapiro es un peso pesado.

                            ¿No pagaste? ¡Gancho en las tripas!

Diferente es el caso de Naum Bernstein , un mal comerciante que ha perdido su negocio. Le hace tal show histriónico al boxeador que este se apiada de él. Ya sabíamos de la existencia de Bernstein gracias a su hijo Moyshe, el protagonista de este cuento. No lo llamo héroe, aunque si cabe en el casillero del protagonismo heroico a lo Lazarillo de Tormes.

Moyshe, El Lazarillo de Varsovia

La primera escena del primer capítulo nos presenta a Moyshe en su Heder (escuela judía) escuchando al rabino explicar la historia de Jonás y su ballena de esperma. A la salida lo atacan otros Bachurim              ( estudiantes de yeshivá) que se burlan de él y lo llaman ‘fracasado” porque su padre ha perdido y ahora debe pagar.



Entretanto, Jakub expone el caso de Naum y pide una prórroga. Pero el “compañero” Kaplica es firme. No se pueden hacer excepciones, eso debilita su imagen , deja un mal precedente. Le recuerda a Szapiro que él será su reemplazante y desde ya debe cultivar una imagen implacable.

Szapiro y sus secuaces entre los que se cuentan Pantaleón , que bajo su larga cabellera oculta una monstruosa deformidad, y la transgénero Stanislawa Tambyzca, van a la casa de los Bernstein. Naum lloroso suplica a su esposa que no les abra, pero la sufrida mujer prefiere hacerlo para que, al menos, no le rompan la puerta.

Naum se escode bajo una mesa, pero ante los atónitos ojos de su hijo es arrastrado fuera de la casa,  gritando y pataleando. Se lo llevan a las afueras de Varsovia, lo cuelgan de los pies en un árbol y Szapiro lo degüella como si fuese una res. Luego su equipo se encarga de desmembrarlo y arrojar los trozos de lo que fue un vez Naum Bernstein al Vístula.



                            Nahum es secuestrado por la Banda Szapiro

Moyshe,  todavía en shock,  recibe la visita de su noviecita Magda. Él no puede creer que ella pueda quererlo cuando es un perdedor nato. Magda lo consuela y prescribe la mejor terapia : venganza. Esa noche, el chico espera a Jakub Szapiro fuera de un bar y lo ataca con una navaja. El boxeador es más grande, más forzudo. lo vence, lo reconoce, lo lleva a su apartamento y lo prohíja.



Bajo la protección de Szapiro, Moyshe comienza a vivir la vida del boxeador y a conocer una Varsovia desconocida. Por primera vez toma desayuno caliente, se baña en una bañera, asiste a Szapiro en una crucial pelea en la que el judío noquea al campeón de la Falanga. Szapiro presenta al chico con su banda de secuaces que incluyen a Rifka, la ex amante del boxeador que ahora regenta un burdel patrocinado por Kaplica y donde el hampón guarda a Krysia,  una adolescente de trenzas,  que es su querida oficial.

                      Aunque sea más alta que Kaplica, Krysia tiene 13 años

Será ahí donde Moyshe pruebe su primer cerdo asado y su primera mujer. Es ahí donde después que un cliente hiere a una de las pupilas de Pani Rifka que Szapiro lleva a Moishe a casa del golpeador y lo insta a propinarle una pateadura.

Moyshe se ha convertido en un gánster. Cuando aparece en su antiguo barrio con un traje elegante, su fedora y su cigarrillo colgado de los labios, sus antiguos condiscípulos lo acusan de ser un traidor. Cuando en Yom Kippur, Moyshe insiste en rezar en la sinagoga el solo ver a su madre,  que ha perdido la razón a raíz del asesinato y mutilación de su esposo, hace comprender al joven que ya no puede volver atrás y que ese mundo ya no es el suyo.



La Tela de Araña del Dr. Radziwillek

Sin embargo, los días de gloria de Jakub Szapiro están contados. Ante su gran pelea con Peter Ziembinsky (mano derecha de Swriski) expresa su miedo a su mujer de que tal vez ya esté muy viejo para el ring. Aunque vuelve a triunfar en el boxeo, la arrogancia del pugilista lo está cegando al peligro que representa Radziwillek.

El psicópata será ídem, pero no es tonto y comienza a tender una tela de araña que atrapará a Kaplica y a todos sus secuaces. La derecha polaca quiere sacar a la izquierda del poder y colocar al nefasto Smigly Rydz a cargo de la sufrida Polonia. Smigly decide estirar su mano hacia la Falanga y el intermediario es otro individuo siniestro de la historia polaca, el Coronel Koc. Lo que desconocen estos altivos y aristocráticos oficiales es que sus charlas de restaurant son espiadas por un camarero, amante de Eduardo, A diferencia de Kum y Szapiro, Radziwillek está enterado de todo lo que ocurre en las altas esferas.




Cuando Szapiro recibe luz verde de parte de Kaplica para apalear a un periodista que lo ha ninguneado en la prensa, Radziwillek se queja de por que él de no puede hacer lo mismo con un escritor anónimo que ha escrito un artículo exigiendo la expulsión de los judíos del ejercito polaco y solicitando se les envíe a campos de trabajos forzados.

Kum decide satisfacer el capricho de su mascota. Será Szapiro quien descubra la identidad del autor del artículo ( una de las pocas escenas divertidas de la serie )  gracias a un encuentro con el editor Kazimiers Bobinsky que se presenta como el ‘”Puto más grande de Varsovia”.  Kaplica entrega al articulista, un veterano lisiado de la guerra contra los bolcheviques y hombre de confianza de Swirski, a Radziwillek, pero le advierte:  no quiere cuerpos desmembrados ni que su nombre sea ligado con este asesinato.

                                  Bobinsky y Szapiro

Está claro que el secuestrado es un hombre muerto, lo que Kaplica no sabe es que todo está faramalla es un paso para su derrocamiento. El primer paso tiene lugar en las manifestaciones del Primero de Mayo. Kum ha prometido al gobierno que no habrá derramamiento de sangre. No cuenta con el loco Eduardo que, apostado en una ventana, y tras un jalón de coca, dispara sobre uno de la Falanga. Hay derramamiento de sangre. Kaplica es arrestado.



Lo que debería ser una repetición del primer capítulo, debido a la prepotencia de Szapiro se convierte en una tragedia para la Banda Kaplica. El tono altanero y abuso de epítetos groseros del boxeador exasperan al secretario del premier quien prefiere romper su teléfono antes que escucharlo. Incapaz de comunicarse telefónicamente con los poderosos, Jakub hace acto de presencia y es humillado con una paliza de parte de guardias que no son sus fans.

Entretanto, Radziwillek ha ido al burdel de Rifka y ha violado y apaleado a la pequeña Krysia. No solo Szapiro no lo impide, sino que se emborracha, baila como oso de circo,  y hace el oso acosando a Rifka. Acaba desmayado en el descansillo de la escala. Al día siguiente, intenta obligar a Radziwillek a disculparse y su sonoro fracaso presagia el fin.



Kum es liberado, pero ha perdido el apoyo gubernamental. En cambio, Radziwillek ha conseguido el apoyo de la Falanga. Ambos quieren a Kaplica fuera del medio. La mejor manera es arrojar el cadáver del veterano en la puerta de su periódico con una nota de Kaplica otorgándose la responsabilidad de la tortura y asesinato del muerto.

Kum es enviado al temible campo de trabajos forzados de Bereza, Radziwillek se convierte en el rey de Varsovia y Jakub Szapiro deberá encontrar un modo de cambiar la historia. Y ha llegado el momento de hablar de la historia de la geopolítica de la región que tanta preocupación nos causa hoy. Pero eso lo dejaremos para la próxima entrega donde analizaré libro y serie y veré cuál de las dos muestra un peor retrato de la Polonia en vísperas de la invasión nazi.



Méritos Artísticos de Krol

Antes de cerrar quería hablar un poco de los aspectos artísticos de la obra, la más cara hecha en Polonia hasta la época. Debido a que ambas son producto del Canal + , la estética y cinematografía recuerda a Versalles, por lo tanto, conserva lo mejor para los interiores que,  como toda serie de época de la Europa del Este es realzada en los escenarios de clase alta por mobiliarios exquisitos e incluso decorado y pintura. Antes de llegar a las oficinas de Felicjen S. Skladowski hay una antesala en tonos pistacho que está para comérsela. Contrasta con el amplísimo piso, y mobiliario ArtDeco de Los Szapiro.

                          Szapiro y sus hijos en su elegante departamento

La única diferencia es la casa de Los Ziembinsky, que por fuera es una belleza y por dentro se ve estrecha y oscura reflejando lo pecaminoso y sombrío de esa familia. Los tonos más oscuros, un gris azulado, lo reserva la serie para los espacios de los pobres y miserables, para las escenas de crímenes y para las apariciones de la ballena mula que nadie se puede todavía explicar que significa.

También es siniestramente oscuro el interior de la sinagoga, pero eso no es accidental. Contrastémoslo con la luminosidad con la que retratan un espacio similar series que están a favor del judaísmo como Shtisel y Club Estambul. Tanto Twardoch (que ha colaborado en la filmación y hasta aparece de extra) como Matuszynsky perciben la religión judía como obsoleta y a lo más fomentadora del abuso y corrupción de sus acólitos.

En términos de actuación, el elenco está un poco desnivelado. Michal Zurawski nunca me convence como un hombre arrebatador por el que mueren hombres y mujeres. Incluso cuando quiere mostrar dolor o remordimientos su Jakub  acaba poniendo la misma cara de estreñido. Quien destaca y se come la cámara es Borys Szyc que hace del Dr. Radziwillek un ser más perverso, astuto, e inescrupuloso que en el libro y por eso es el personaje más entretenido.



En el libro,  Edward Tiutczew es un personaje terciario. Ni es loco, ni es gay, ni jala cocaína,  ni le dicen “Eduardo”.  De hecho, es casi buena persona, ya que al torturar al veterano lisiado lo droga y emborracha para que no sienta dolor. Dicho esto, más mérito tiene la actuación de Mikolaj Kubacki que ha creado todo un personaje,  mitad simio, mitad marioneta,  y sin tener que decir una palabra.



Aunque me ha gustado más la Anna de la serie que del libro, a Lena Gora le falta escuela. A ratos se ve inexpresiva, pero si tiene buen porte y su vestuario es espectacular. En este video vemos como se diseñó su guardarropa para hacerla destacar entre las otras mujeres de la serie.



Contenido Violento y Gory: Twardoch ha dicho que el tema de su novela es “la violencia “y Matuszynsky lo ha traducido esplendorosamente a la pantalla. Degüellos, cabezas decapitadas, torturas, balaceras, y muchas palizas,  sobre todo a las mujeres. Al lado de eso la deformidad de Pantaleón es una inocentada. Tenemos una escena con dicho Pantaleón sometiéndose a una “cirugía plástica”(sin anestesia hecha con una plancha caliente. Mas impactante que cuando, em Ku’damm, Freddy intentó quemarse el tatuaje de Auschwitz con un cuchillo al rojo vivo). También tenemos la amputación (de nuevo in anestesia) de un brazo. Todo ultra gráfico. Hasta la circuncisión del hijo menor de Jakub es bien explicita.

                                Pantaleón y la plancha de su mujer

Contenido Sexual: Como la mitad de la acción ocurre en un burdel, hay mucha pechuga expuesta. un par de escenas de sexo, pero digamos que hay más gore que erotismo en este cuento donde el amor y la ternura son desconocidos. Noto que los únicos en tener sexo gráfico son Szapiro y sus tres mujeres y esas escenas van bajando de aburrida a sórdida. En el penúltimo capítulo hay un homenaje a Eros-Thanatos con una pareja que es masacrada por el loco Eduardo después de hacer el amor

Contenido Feminista: Aunque entiendo que la sensibilidad woke es muy diferente a la sensibilidad eslava, yo diría que hay una sutil hostilidad hacia el sexo femenino. Las mujeres,  sin ser malas,  no son ejemplo de fortaleza y están constantemente expuestas a la brutalidad masculina (y eso que retiraron las palizas que Pantaleón le daba su mujer en el libro). Desde el egoísmo con el que Kum Kaplica trata a su esposa e hijas hasta el estúpido modo en que Jakub Szapiro traiciona a sus mujeres (incluyendo a Anna), el “falocentrismo”  que han atacado los críticos de Krol se vuelve misoginia.

                                 Rifka

                      
                        Anna
                             Emilia

Todos sabemos que la prostitución es un trabajo de alto riesgo, pero aun como madame, Rifka carece de poder. Casi tanto como Emilia y Zosia que representan el cliché de “la nueva mujer judía” de los 30, que podía ir a la universidad, militar políticamente,  tener sexo e hijos fuera del matrimonio, pero que vemos sigue dependiendo de su hombre. Ambas son maestras primarias, pero su escuela donde enseñan hebreo y a cantar “Hatikva” se ve casi tan utópica e inútil como las yeshivás de las que han huido Jakub, Moyshe y Radziwillek. Por último, la adoración que todas (todos en realidad) sienten por Kaplica, incluyendo a Rifka—que fue violada por él a los once años— pareciera excusar y perdonar la pedofilia del “Compañero”.

Factor Diversidad: Polonia fue un campo de diversidad ‘blanca” a pesar de que muchos de estos diversos no fuesen considerados blancos por La Falanga. Lo vemos en el trato a los judíos. En cuanto a diversidad sexual,  la transgénero Tabaszynska fue inventada para la puesta en escena de Krol, y luego reapareció en la serie. Aunque no nos queda claro si Radziwillek y Eduardo son amantes, es obvio que este último es gay. El personaje de Bobinski no tiene tanto relieve como en la novela, pero sirve para mostrarnos el submundo gay de la Varsovia de entreguerras. En el libro, Bobinski es más decente, y menos caricaturesco. La serie lo tiene solo como relleno cómico obviando su cruel y triste final a manos de la Falanga.



La próxima semana exploraremos juntos el contexto histórico de la Polonia de 1937. ¿En qué mintió Twardoch? ¿Qué no mencionó y que exageró? También revisaremos los cambios que la serie Krol hizo alejándose del texto original. Recuerden, con subtítulos en inglés puede verse tanto en Gran Bretaña, como Australia y en USA a través de Amazon Prime/PB Masterpiece. Doblada al español o con subtítulos puede verse El Rey de Varsovia en España vía Filmin.