Eran las 2:18 AM
del lunes 13 de julio cuando Gato Patricio me envió el aviso de la muerte de mi
amado Sir Nigel. Me había despertado de madrugada y muy agitada, y cuando lei
su texto me puse a llorar porque no era una noticia esperada. Todos creímos que
vencido el cáncer Sir Sam Neill viviría muchas décadas.
Este no es un obituario.
Para cuando la publique ya habrán leído hasta el cansancio que Sir Nigel “Sam”
Dermot Neill nació en Irlanda del Norte, que emigró junto a su familia a Nueva
Zelanda y que todo eso lo pueden encontrar en su memoria del 2023 Did I Ever
Tell You This?. Y los obituarios en todos los idiomas nos han dichoque inició su carrera en Las Antípodas, que
cultivaba la vid en la tierra del kiwi y que lo sobreviven ocho nietos.
Sus Cinco
Mejores
También sabrán de
sus películas más famosas desde Parque Jurásico hasta El Piano,
pero no es de su cine del que quiero hablar. ni de que fue un actor al que nunca le
faltó empleo, pero que nunca fue bien reconocido. De su cine basta con el
collage que encabeza esta nota luctuosa. Es totalmente personal, pero creo que
estos cinco filmes representan lo mejor de su obra.
Comenzamos con My Brilliant Career, el
filme que lo volvió estrella en Australia y que en 1979 lo encaminó hacia
la internalización. Es el único filme de Sir Nigel que vi en el cine. No creo
que la nueva versión que prepara Netflix llegue a igualar la química entre Judy
Davis y Sam Neill. Esta versión original puede verse en HBO/MAX
Seguimos con A Cry in the Dark su rol más aclamado y que le ameritó un
premio AFI, el equivalente al Oscar en
Australia. Muchos recordamos esta película como otro acento extranjero en la
carrera de Meryl Streep, pero Sir Nigel iniciaba aquí un ciclo de esposo
compungido con el papel de Michael Chamberlain que a veces pondrá en duda la
inocencia de su esposa, pero debe apoyarla.
Antes de llegar a
la franquicia de Jurassic Park que haría a Sir Nigel rico y famoso como
el Dr. Alan Grant, un reconocido paleontólogo que se las verá con verdaderos
dinosaurios, hablemos de Dead Calm,
un thriller en alta mar con Nicole Kidman. A mí me incomoda que para quienes no
se interesaron en Parque Jurásico, el nombre ‘Sam Neill” evoca villanos
o esposos engañados. Por eso no incluyo El Piano, donde interpretó a
ambos ni The Horse Whisperer donde se veía más guapo que Robert Redford.
Dead Calm es una excepción. Ahí es un oficial de
marina casado con una esposa jovencita que ha quedado traumatizada luego de la
muerte del hijo. Para calmarla, la lleva en un viaje de yate que se convierte
en pesadilla tras la aparición de un sospechoso naufrago. El resto del filme es
la lucha de personaje de Sir Nigel por sobrevivir y rescatar a su mujer.
Por último pongo
su rol en Restoration donde fue la mejor encarnación de Carlos II de
Inglaterra, incluso superando la
actuación de Rufus Sewell enCharles: The Pride and The Passion.
La investigación
somera que hice en el primer día tras la muerte del histrión reveló que aunque participó
en el cine de cinco países (Nueva Zelandia, Australia, Estados Unidos, Inglaterra
y filmó Posesión en Francia junto a Isabelle Adjani yLa Revolution Franҫaise), su
mejor trabajo fue en la televisión. Su carrera inició en 1975, en el telefilme
neozelandés Landfall y el año
pasado, Netflix presentó su último trabajo en la serie Untamed. Sean telefilmes, miniseries o series limitadas , aquí les presento lo más destacado en la televisión
de Sir Nigel cronológicamente.
Aunque Sam Neill
comenzó a internacionalizarse en 1981 con filmes de terror como su
interpretación del Anticristo en The Final Conflict, o el espía que se
enfrenta a una criatura monstruosa en Posesión, saltó a la televisión británica
con la mejor adaptación de la novela de Sir Walter Scott. En este filme de
Granada, Sam opacó a Anthony Andrews que se estaba convirtiendo en
el rey de telefilmes y miniseries. Su interpretación de Sir Brian de Bois Gilbert,
el caballero templario rival de Ivanhoe,rescata la esencia que del personaje de Sir Walter quitándole el aura de
villano acartonado al retratar su atormentado amor por la judía Rebecca.
1983. Reilly,
Ace of Spies
La BBC quedó
encantada con la participación de Sir Sam en Ivanhoe y lo llamó para un protagónico
en el clásico de espionaje Reilly, As de Espías. Dando vida a uno de los
mejores espías de la historia―y una de las posibles inspiraciones para
la creación de James Bond―Sam Neill derrama talento y sex-appeal en un
personaje que presenta muchos matices oscuros. No quiero agregar más a la reseña que hice hace un par de años, solo que la serie está
en Britbox, Acorn Tv y Prime Video y que el actor fue nominado a un Emmy por
esta actuación.
Este es un
proyecto muy curioso. Fue originalmente un telefilme de tres horas de duración,
hecho en inglés, por la HBO que entonces estaba en pañales. Su mayor mérito era
la dirección de Claude Chabrol, famoso exponente de la New Wave francesa ,y que
estaba basado en una novela de Simone de Beauvoir. Nunca más se ha hecho otro
intento de llevar a la pantalla, de cualquier tamaño, algo de la infame
Beauvoir, por algo será. El telefilme fue un fracaso. Chabrol, entonces le cortó
40 minutos, la dobló al francés y la presentó en Europa. En vano, y es una lástima
porque tiene un elenco curioso.
Como la ambiciosa
joven diseñadora que atrapa oportunidades en la Francia Ocupada, Jodie Foster
es convincente y tiene un buen vestuario. Como el protagonista, un niño bien
que se desilusiona del comunismo, pero igual lucha contra el invasor, Michael
Ontkean se veía tan francés como una barbacoa del 4 de julio. Lo mejor era
nuestro héroe, Sam Neill que daba vida a Dieter Bergman, un empresario alemán
que se enamora perdidamente de Helene quien lo usa despiadadamente .
Aunque su triunfo
en Parque Jurásico y El Piano, entre otros filmes, lo habían
convertido en estrella, Sam Neill no olvidaba la televisión y volvió a ella en
gloria y majestad como el más famoso hechicero de la historia. En 1998 fue
nominado para un Globo de Oro y un Emmy por su interpretación de Merlin, desde
su nacimiento hasta su senectud. Repetiría el rol en el 2006 en Merlin’s Apprentice.
Ya Sir Nigel había
encarnado a personajes de la historia como el rey Carlos II y el Marqués de Lafayette, ahora le tocaba ser el
tercer presidente de los Estados Unidos y meterse en su intimidad. Aunque
todavía quedan historiadores que ponen en duda que Thomas Jefferson fuese
amante de su esclava (y cuñada), la mayoría de sus biógrafos aceptan su larga
relación con Sally Hemings como también la creen sus descendientes gracias a
pruebas de ADN.
El telefilme se
toma sus licencias y crea un romance tórrido, ayudado por la química entre
Carmen Ejogo y Sir Sam. Es casi una excusa por hacernos creer que podía existir
amor/relación consensual entre amo y esclava.
Victor Komorovski
es el gran villano (junto a la Revolución Roja) de la novela de Boris Pasternak.
Al menos así lo retrata Rod Steiger en la adaptación de Sir David Lean.
Comprendemos los lectores que un hombre que se aprovecha de una viuda pobre y
luego seduce a la hija no puede sino ser un malvado. La versión de la BBC hizo
algunos cambios.Da la impresión de que
la colegiala Lara no esta tan descontenta con compartir el amante con la madre.
Por eso tuvieron que meter una violación (como en el filme) que no está en el
libro.
Era la primera
vez que veía a Keira y le tomé fastidio, la encontré flaca y fea y el personaje
no me inspiró cariño como el de Julie Christie. El pobre protagonista (Hans
Matheson) tenía tanto sex appeal como un calcetín. Así que me enfoqué en el
rol de Sir Sam Neill que le aporta comicidad al personaje con ese perro bulldog
y que nos muestra que ser más practico que Zhivago es un modo de sobrevivir a
los tiempos terribles que les toca vivir.
2007. Los
Tudors
Thomas Wolsey es
considerado un individuo maligno en la historia inglesa. No me creí la imagen
de victima que le impusieron Dame Hilary Mantel y Jonathan Pryce en Wolf Hall. Tampoco me gustó lo repugnante que lo hizo Leo
McKern en A Man for All Seasons.Así
que me quedo con la mezcla de servilismo, intriga y humanidad que Sir Sam le
impuso al manipulador cardenal. Los
Tudors puede verse en Prime Video, Paramount + y Hulu.
2012. Peaky
Blinders
Una razón por la
que abandoné Peaky Blinders que nunca les tuve simpatía a Los Shelby,
solo a sus mujeres. Por eso sus enemigos nunca me cayeron mal, pero el Mayor Campbell (Sam Neill) era un granuja
total. Violar a la Tía Polly fue su peor crimen. ¡Se merecía que ella lo
matara! Peaky Blinders completa está en Netflix.
No nos olvidemos
que en este siglo, Sam Neill hizo varios documentales. uno de los más
fascinantes fue Cinema of Unease que describe la trayectoria
fílmica de Nueva Zelanda desde el cine silente hasta Once We Were Warriors. Lo que debería ser poco importante adquiere relevancia y magnitud gracias
a la detallada narrativa del actor-relator. ¡Tenía una gran voz! Temas
menos densos cubrieron unos documentales turísticos en los que Sir Sam, en su
yate, recorría Oceanía.
Con eso doy
termino a mi pequeño homenaje. Ahora les toca a ustedes contarme que es lo que
hizo Sir Sam Neill que les sea remarcable y memorable.
Hay veces en que
me he tragado enteras series malísimas siempre con la esperanza de que
mejoraran. En cambio, hay otras que me basta un capítulo para cambiar de
plataforma o apagar a Ruhami. Esos han sido los casos este invierno con Glitter
de Netflix y S.A.S Rogue Heroes de EPIX.
Solo en Netflix
podrías encontrar una serie sobre sexo que te hiciese bostezar. Eso aun cuando
en el primer episodio, tuvimos varias escenas subidas de tono , y tres
desnudos, uno por cada protagonista. A mí me interesó Brokat porque
tiene lugar en la Polonia Comunista, 1976 para ser exactos. Me atraen las historias
sobre la ex órbita soviética, y más si nos enfocamos en historias de mujeres,
más con el frívolo detalle de que la moda de fines de esa década es la más
bonita que he presenciado en mis sesenta y tres años de vida.
Un Brocado Sórdido
El titulo ya va
asociado con la moda. “Brokat” o brocado se refiere a una tela brillante muy
usada en ese tiempo para los vestidos de fiesta. Me imagino que aludirá al
falso oropel que simboliza la historia de tres mujeres de diversas edades que
desean convertir el oficio más antiguo del mundo en una empresa lucrativa y que
les otorgue independencia.
No es la primera
serie en usar esa premisa, pero aquí no lidiamos con historias como Harlots o Madame K donde, a
pesar de la belleza del vestuario y el lujo de los escenarios por donde se
pasean las protagonistas,tenemos claro
que ser prostituta es un trabajo costoso y arriesgado. En realidad, Glitter
(como le han puesto en inglés)más se
asemeja a la brasileña El negocio.
No sé si vieron esa producción de HBO que tuvo
tanto éxito que llegó a las cuatro temporadasRecordarán que es la historia de Karin, una cortesana de lujo, harta de ser dominada por clientes y por su
“agente” Ariel. Karin decide independizarse y montar su propio negocio en el
que la mercancía es ella. Para eso entra en sociedad con Luna y Magali, mujeres
más jóvenes, pero refinadas y acostumbradas al mundo de la alta sociedad.
A pesar de su
éxito, a mí nunca me atrapó El Negocio. Ya en el primer capítulo tuve
problemas con el trio de prostitutas, no me creí su empoderamiento. Una era muy
codiciosa, otra muy con ganas de vengarse de los hombres, y Karin muy ingenua
con ese cuento de que lo único que le importaba era su empresa, sin reparar que
el negocio de la prostitución está lleno de trampas y peligros. En suma, me
irritaba que la serie minimizara esos peligros e hiciera hincapié solo en lo
glamoroso del trabajo.
Vi varios
episodios de El Negocio sin que nunca pudiera engancharme. No me caían
bien los personajes con la excepción del chistoso Ariel que andaba disfrazado
de judío sin serlo. Encontraba a las chicas muy ambiciosas y un poco
frívolas y me hartaba Karin con sus ínfulas de mujer dura y poderosa, pero en
lo que supera a Brocado es en su argumento coherente y en típica vena
brasileña, chispeante y jocosa aun cuando se trataba de un negocio sórdido.
Ariel el "falso"judío
Tal como me
enseñó a respetar y a no juzgar a los homosexuales, mi madre me enseñó a
respetar y no juzgar a las prostitutas. “Son mujeres que se dejan la vida en
ese trabajo” me decía y aunque por años admiré a las Call Girls de la alta
sociedad, finalmente tuve que aceptar
que no es una vocación sino una solución muy insegura y miserable. Por eso me
desagradó el letrero con el que inicia esta serie polaca que dice que una vez ,
Polonia vivió una era de libertad sexual y que eso hizo a las mujeres
poderosas. ¿En serio? ¿El latrocinio representa el empoderamiento de la mujer y
es una expresión de libertad sexual? ¿Quién se cree eso? ¿Los chulos?
Mas que Empoderadas,
Desesperadas
Comenzamos el
cuento en un elegante hotel playero en el Báltico, en lo que se conocía como la
Riviera Polaca. Conocemos a Helena, prostituta de postín, quien está ya
acercándose una edad en que sus encantos no van a venderse por un alto precio.
Su solución ha sido ceder sus servicios al Estado. Ahora trabaja para un
servicio secreto que busca chantajear a funcionarios fotografiándolos en
situaciones comprometidas.
Se pudo explotar
este aspecto de la historia mostrándonos como Helena al jugar a la política camina
sobre la cuerda floja, o describirnos a
fondo la corrupción de un gobierno que usa la prostitución y el chantaje para
lograr sus fines. En cambio, este escenario es tratado como algo normal y no
como material de discusión. Helena seduce a un italiano, los fotografían.
Entremedio conoce un chico guapo que se interesa en ella, pero ella acaba en la
cama con su jefe. O sea, el estado comunista es el padrote de Helena.
Si ella me
resulta muy aburrida, su colega Pola, me es irritante. La conocemos en una estética
vendiendo un shampoo que ha traído de un viaje por el extranjero. Quiere dejar
su trabajo de prostitución y dedicarse a los productos de belleza, pero le sale
al camino un funcionario que le ofrece una licencia a cambio de sexo oral. Pola
le manda un bofetón y se va a quejar con un inspector de hacienda y de nuevo
descubre que para los hombres solo es una vendedora de sexo.
Aquí faltó algo
que nos hiciera estas escenas más intensas, que nos hiciera sentir a una Pola
humillada y acorralada, pero no sé qué falló’;si la actuación, si la dirección, si el argumento. El caso es que Pola
acaba en el mismo resort playero que Helena y en compañía del inspector. Pola
busca consuelo de su colega más madura. Helena le aconseja acostarse con Vladek
(el inspector), sacárselo de encima
previo intercambio de servicios, solo así obtendrá su licencia.
Lo extraño es que
de nuevo no sé para donde va la trama porque Vladek no parece mala persona,
nunca se siente como que esté presionando a Pola. En la alcoba es super gentil,
hasta le proporciona sexo oral. Recordando las exigencias del primer
funcionario, y si esta fuese una
película porno, pensaría que se trata de algún código sexual, pero llevo media
hora con mucho desnudo, mucho revolcón, y estoy luchando por no bostezar. No me
atrae encontrar códigos ni simbolismos en un cuento tan soso.
A la mañana
siguiente Helena le proporciona a Pola fotos de ella en la cama con Vladek.
Ahora la futura cosmetóloga lo tiene en el puño porque seguramente el
funcionario es casado. ¡Cha-cha-cha- chan! Y yo finalmente suelto el bostezo
Por último,
tenemos a Marysia, es más jovencita y ha venido con su amiga a una fiesta a laque no las han invitado. Un chico guapo (esta
serie está llena de chicos guapos, muy parecidos entre sí y todos anónimos)
consigue hacerlas pasar. La veleidosa Marysia lo abandona y se va con otro
chico guapo. Tras mucho bailoteo en una fiesta del hotel, la pareja parte a la
playa a hacer lo que hacen las parejas, pero a Marysia cuando le bajan los
calzones, le bajan las dudas.
El chico guapo #3
no acepta negativas. Está a punto de violarla cuando entra en escena Chico
Guapo #2 que lo golpea y rescata a la damisela. En agradecimiento, Marysia pasa
la noche con él, pero a la mañana siguiente encuentra que él se ha marchado
dejándole dinero en la mesita de noche. Y eso es todo, Amigos.
A Glitter
le falta mucho, pero principalmente atmosfera, de época, atmósfera histórica y
sobre todo carece de contexto. No entendemos qué sucede, no hay suspenso de lo
que puede pasar, no tenemos expectativas
sobre los personajes porque no los conocemos ni nos interesa conocerlos. No hay
conflicto.
En el primer
episodio de Harlots, conocimos a Margaret (Samantha Morton) y sus hijas.
Descubrimos su rivalidad con Mrs. Quigley (Lesley Manville.) Vimos las diferencias entre sus negocios y
anticipamos la venta de la virginidad de la ingenua Lucy.
En el inicio de
Madame K, sentimos la excitación de abrir el club de Caballeros de Madame
Kukk en la casona de los misteriosos Falkenerg. Descubrimos la personalidad de
cada pupila y un poco del pasado de Brigitte Kukk. Sentimos el entusiasmo de la
novata Linda por comenzar su carrera de prostituta de lujo, y el miedo y nerviosismo sobre la situación
política de Estonia luego de la invasión de Polonia y de la visita de los
primeros clientes del alto mando soviético.
En Glitter
deberíamos temer al estado policial en el que viven las tres prostitutas, pero
nada indica que están en un país comunista, no vemos disidentes, ni falta de
libertad y los funcionarios corruptos podrían existir en cualquier democracia.
Nada nos hizo sentir que estábamos en Polonia en 1976. Esto fue más notorio en
la ropa. No solo hubo una abundancia de minifaldas, sino que Marysia y su amiga
parecían disfrazadas de Happenings de los 60s con microminis, pantalones
aflautados y detalles como “sacabocados” en caderas y espalda. Así llamaba mi madre
a unos vestidos que ella misma diseñaba para su tienda entre 1968-1969 cuya
característica eran aperturas redondas en espalda, cadera o cintura.
En esta reseña ,quien
escribe y que obviamente ha visto la serie completa la describe como “oscura y
distante” agregado que no se entienden las motivaciones de los personajes. Eso
quiere decir que tomé la decisión correcta al no perder tiempo con otro esfuerzo
de Netflix de mostrarnos a Polonia, último bastión del conservadurismo europeo,
como un país donde se hacen series subiditas de tono. Lástima que mostrar carne
y sexo no hagan a una serie más interesante.
Banalizando la
Segunda Guerra Mundial
Si Glitter
banalizó a la prostitución, S.A.S. Rogue Heroes banalizó el trabajo de
los comandos británicos en la Segunda Guerra Mundial casi tanto como Steven
Knight banalizó el mundo gansteril en la interminable Peaky Blinders.
Como la mencionada serie fue un fenómeno, sus fans esperaban alborozados este
cuento lleno de ruidos y furias, pero siguiendo con la cita shakesperiana,
narrado por un idiota.
En suma, el
primer intento de Steven Knight de adentrarse en el drama bélico será la serie más
cara hecha en el Reino Unido pero no se puede decir que valió la pena. Esta
colmada de lo que llamaríamos tecnología de punta, en lo que se refiere a efectos
especiales; ejemplos de arrojo machista;
y una banda sonora tan estridente y
anacrónica como la de la saga de La Familia Shelby.
Las mayores
críticas han sido sobre la musicalización, pero a mí , fanática de los sonidos
del swing, no me molesta, o es lo que me
molesta menos. Me lo esperaba o no me lo esperaba porque siempre supe que la
serie no me iba a gustar y me alegré de saber que en USA la pasaría EPIX, un
canal premium que no poseo.
Sucede que Amazon
Prime me ofreció el primer episodio gratis y no iba dejar pasar una
oportunidad. Tal vez me esperaba una sorpresa. Lo que me encontré fue una hora
de hubris pomposo y caótico. Una historia fascinante mal contada, diálogos
imposibles, personajes a los que deseabas que los escabecharan rápido.
Mi problema no
radicó ni en la música ni en detalles históricos. Después de todo ya me había
leído el libro y sabía lo que iba a pasar, pero hubo momentos en que quería
arrojar una bota a la pantalla. Lo curioso es que mi frustración nacía del hastío,
del derroche de recursos con los que se podía fabricar un buen relato, pero que
acababan en una especie de endiosamiento de un personaje, ridiculización de
otro , y atenuación de un tercero.
Si nos quedamos
con el primer episodio solo tenemos tres personajes importantes, y una mujer.
Un detalle ficticio creado para rellenar la cuota del personaje femenino y para
embutir una actriz argelina (Sofia Boutella) que según los estándares woke pase por ser “de
color”.
Héroes de
Pacotilla
El supuesto
protagonista es David Stirling, escoses de buena familia e hijo de un celebre
general. Eso no dice mucho porque David desestima el alto mando. En realidad,
es el típico héroe de Steven Knight, uno que desprecia al género humano casi
tanto como a sí mismo. Es el nuevo Tommy Shelby, un hombre que se siente
atrapado en un mundo absurdo y huye, no
a través de las drogas, sino del alcohol. Una vez convenientemente borracho, que es su modo de protestar, sale con discursetes enredados, ampulosos y
absurdos que asustan hasta a los australianos que no se asustan de nada.
A mí no me molestó
que David fuese un personaje tan repelente puesto que en la vida real fue un
tipejo un poco chueco que siempre se adjudicó el crédito de la creación de los
SAS, pero me exasperó que la mitad del primer capítulo lo tuviéramos tan presente
con sus peroratas desatinadas No ayuda el que lo interprete Connor Swindells de
Sex Education, un actor muy poco carismático.
Alternamos las
escenas de Stirling con las de Jock que al menos está en el frente de batalla,
aunque solo lo vemos entrar en acción una vez en una incursión en el campo
italiano donde matan a sesenta sin incurrir en bajas. Espero que el ejército
británico de hoy no vea matar italianos como una hazaña bélica de la guerra del
desierto que al final la batieron sus tropas coloniales.
Jock está en
manos de Alfie Allen que por alguna razón se ve más parecido a Ser Jora que a
Theon Greyjoy, aunque no tiene ni la emotividad ni el honor del caballero
Mormont. Este Jock es medio payasito y sus soldados no lo toman muy en serio.
Algo que no corresponde a los recuentos de las actividades del verdadero Teniente
Elwes.
El único
personaje más o menos digerible es Paddy Mayne (Jack OÇonnell) al que encontramos
en una celda en El Cairo a punto de ser ahorcado por una panda de policías
militares enardecidos. Nunca supimos el motivo de su arresto ya que Paddy que—como
indica su apodo— es irlandés, actúa en típica vena celta apaleándolos a
todos para ir luego a refugiarse junto a un amigo que parece ser su Pepe Grillo
.
Resulta que
Stirling en medio de su borrachera anda buscando a Paddy para no se sabe que
proyecto, A Paddy no le interesa y anuncia a su amigo que se irá a Birmania
(hoy Myanmar) a pelear contra los japoneses. Como estamos en medio de 1941,
meses antes de Pearl Harbor, no sé con qué
japoneses pretende pelear. No importa, una incoherencia más.
Paddy Mayne, a
pesar de que Stirling pretendió arrebatarle el crédito, fue el verdadero
creador de la SAS. Nunca estuvo preso por matar a un MP, nunca la policía
militar hubiese intentado matar a un oficial sin previo juicio. Es cierto que
cuando Paddy, cubierto de gloria, regreso de su misión en Siria encontró que un
oficial superior le había matado al perrito. Hubo un altercado físico, pero Paddy
nunca fue enjuiciado.
La serie intenta
hacernos ver a Paddy como un psicópata borracho al que todos temen y se insinúa
que vive bajo el desprecio de los ingleses—superiores y subalternos—
porque es de clase baja, irlandés e ignorante.Lo cierto es que Robert Blair Mayne nació dentro de una familia de
terratenientes acomodada del Norte de Irlanda. No era católico, de hecho, era masón.
Aunque acabó alcohólico y había sido boxeador amateur, era un hombre cabal que
fue el gran genio detrás de la SAS. Por último, era celebre entre los
británicos por ser campeón profesional de rugby y respetado por ser en la vida
civil un prestigioso abogado. Como que la realidad choca con este retrato tan
poco favorecedor que le hace la serie al Capitán Mayne (llegó a ser Teniente
Coronel)
He dejado para el
ultimo retrato, el de Jock Elwes que en
manos de Knight es otro de esos inglesitos excéntricos muerto de ganas de matar
y morir, desvinculado de la realidad y de sus hombres que lo observan como si
fuese un espectáculo de circo. Elwes que en la vida real pasó a ser un héroe
romántico en todo el sentido de la palabra (sus cartas de amor a su prometida Miren
Banford fueron publicadas póstumamente) aquí parece un soldado Gung Ho, que sigue sus
propias reglas sin método que controle su locura.
Se ha hablado
mucho de que la SAS fue un producto celta puesto que Stirling era escoses, Mayne
irlandés y Elwes gales. Digamos que ninguno era muy representativo de sus grupos
étnicos. Elwes era hijo de australiana y se crio en Australia. Por eso es que
resulta tan ridículo que haga que sus comandos se roben las raciones de los
Aussies, casi tanto como su comentario de que en el Ejército Británico todo se
comparte.
Como en Peaky
Blinders, la sutil xenofobia se hace sentir. Vi un clip en el que Paddy
(borracho para variar) entrena miembros de la Legión Extranjera y comenta que
los franceses segregan en su ejército a negros y judíos. Aparte de que es una
tremenda mentira—La Legión era la sección más diversa y menos
racista de las fuerzas militares galas— en cambio la discriminación de estos “Héroes”
de pacotilla involucra hasta a las tropas del imperio.
Un constante en
este infortunado primer capítulo es lo importante que era Tobruk. Existe en la
trama la impresión de que si cae este puerto libio, los ingleses pierden la
guerra. Eventualmente Tobruk cayó, pero si se dilató esa rendición fue gracias
a los esfuerzos de los valerosos australianos que habían cruzado medio globo terráqueo
para servir y morir por un imperio que los despreciaba.
La guerra del
Norte de África, más que una extensión
del conflicto europeo fue una campaña para proteger las colonias. Se trajo para
ese propósito a los habitantes de la Commonwealth y de las colonias. Ahí
sirvieron con distinción soldados de las Antípodas, Canadá, Sudáfrica junto a
tropas Sikh y hasta judíos de lo que hoy es Israel (Moshe Dayan perdió un ojo
en esa campaña del río Litani donde Paddy Mayne se cubrió de gloria).
Sin embargo, la
serie no solo no reconoce ese esfuerzo, hasta se burla de los diggers
como en esa primera escena en el bar de El Cairo donde el perpetuamente
borracho Stirling provoca a unos soldados australianos, se burla de sus muertos,
y finalmente los ahuyenta con sus
discursos de orate.
Mi problema con
esta serie es que no tengo paciencia para estos personajillos de Knight que se
creen dioses y en realidad son trapos. Me aburren, como me aburre el poco
respeto por los verdaderos héroes y por una guerra que costó tantas vidas.
Knight ha querido hacer Inglorious Basterds sin comprender ni cumplir los propósitos de
Tarentino.
A cambio, le ha
quedado una combinación de Hogan’s Heroes y Doce en el patíbulo.
Estos dos clásicos nacieron de un zeitgeist especifico, de un momento en que
los chicos de Estados Unidos morían o volvían despedazados de las junglas de Indochina.
Hoy ese modelo no es tan admirado a menos que se lo sitúe en su contexto.
¿Cuál es el
contexto de Rogue Heroes ?¿Uno
en el cual psicópatas, alcohólicos y otros inadaptados pueden ser útiles a la
patria desencadenando sus bajos instintos? ¿Hacernos creer que la guerra es una gran
aventura y buena cura para el aburrimiento? Al menos en Peaky Blinders
todos los Shelby sufrían de alguna forma de trauma bélico, y eso le daba cierto tono pacifista a la
serie.
Aquí la guerra no
se entiende, no se sabe por qué se pelea, la idea es divertirse matando al
enemigo y apaleando a los aliados en sus ratos libres. Si en algo se distinguieron
los miembros de las SAS fue por su inteligencia, sus estrategias, su sangre
fría y don de liderazgo. Aquí son solo una panda de inmaduros llenos de
necesidades infantiles como la de destruir. Steven Knight cree seguir
trabajando con malandrines de tercera clase, y por eso no entiende el significado
de heroísmo. Eso me irrita y me aburre así que les dejo el cuento a los fans de
Peaky Blinders.
ViendoShadowplay noto similitudes con Babylon Berlin,
una serie alemana que no existiría sin el éxito obtenido por Peaky Blinders
que, aunque no le guste admitirlo a Steven Knight, es hija ilegitima de Boardwalk Empire. Como
he mencionado antes, los gánsteres han ejercido una fascinación en cine y TV
desde los Años 30, Sin embargo, la cercanía del centenario de La Prohibición y
la Gran Guerra creó un nuevo esquema que se cifraba en
actividades de criminales de Los Locos 20. El esquema alcanzó a cruzar el Atlántico,
por lo que tenemos series que siguen ese modelo desde Birmingham hasta Belgrado.
Los Soprano había sido la gran exponente de la fiction
gansteril en la televisión de comienzos del Siglo XXI y había dejado una vara
muy alta cuando llegó a su fin en el 2007 después de seis exitosas temporadas.
Dos años más tarde , Terence Winter quien habían sido libretista (y uno de
los productores ) de la saga de Tony Soprano se le ocurrió presentar a la HBO
un ambicioso proyecto. Recrear la Atlantic City de la Era de la Prohibición
para un relato gansteril vagamente basado en el libro de Nelson Johnson Boardwalk
Empire.
El Imperio de
Atlantic City
Fue una empresa
titánica que implicó la reconstrucción del balneario novojersiano (la Atlantic
City de hoy es demasiado moderna) en las playas neoyorquinas. El piloto fue
dirigido por nada menos que Martin Scorsese quien permanecería al timón como
uno de los productores, pero también como consultante de edición, estética y la
elección del elenco.
Steve Buscemi sería
el protagonista, el respetable Enoch
Thompson, tesorero de la ciudad que en sus ratos libres manejaba casinos,
alternaba con gánsteres y contrabandeaba licor. A pesar de que“Nucky”fue el protagonista por cinco
temporadas, compartió las primeras dos con su protegido James “Jimmy” Darmody
(Michael Pitt).
Jimmy había
abandonado Princeton —y una espeluznante vida familiar— para
huir a los campos de Flandes a pelear una guerra que no era la suya, aunque más
tarde, recordaría ese tiempo como el mejor de su vida. Al regresar, con una
pierna coja, y encontrarse sin
posibilidades de trabajo, Jimmy se dedicaba al contrabando de licor y a
intentar crear una familia con la madre de su hijo. Pero a Angela Darmody (Aleksa
Palladino) no le gustaban los gánsteres y si las mujeres, así que Jimmy nunca
tuvo una oportunidad de ser feliz. Su mayor consuelo fue su bromance con
otro veterano desfigurado, Richard Harrow (Jack Huston).
Boardwalk Empire era un espejo amplio de la historia
gansteril de la época e incluso del futuro, haciéndonos conocer a versiones juveniles de
grandes nombres del crimen organizado como Lucky Luciano, Al Capone, Meyer Lanski
y Bugsy Siegel. A la vez, nos mostraba
un círculo de horribles villanos que manejaban los destinos de la nación como
si fueran piezas de ajedrez. Me refiero a lo que hoy conocemos como “hombres
bancos privilegiados”, políticos, pilares de la sociedad, empeñados en lucrar con la necesidades del
prójimo.
La historia de Estados
Unidos siempre será el trasfondo de la serie, desde el nacimiento de la Prohibición
en 1920, hasta su fin en 1933. Vemos
como la capital del gansterismo deja de ser Nueva York para pasar a Chicago y
vemos cambios sociales incluyendo el auge del Ku Klux Klan gracias a la
inclusión de Chalky White, un contrabandista de color interpretado por el
recientemente fallecido Michael K. Williams.
Además de la
reconstrucción de la marina de Atlantic City, ayudó a la ambientación una banda
sonora soberbia. “Boardwalk” duraría cinco temporadas. Al final de los
protagonistas solo sobrevivía Nucky, ya
muy empequeñecido por el fin de la Ley Seca y el auge de nuevos mandamases, y que comenzaba a pagar sus errores del pasado
que por fin encaraba.
El Imperio del
Contrabando fue un exitazo
en su primera temporada, mereciendo premios y una distribución mundial. Sus
protagonistas se convirtieron en estrellas y hasta los personajes secundarios
se ganaron elogios del público. Uno de estos favoritos era el carnicero/gánster/sicario
Munya. Horvitz (William Forsythe). No sé si sería coincidencia, pero las
historias de Munya sobre su infancia en Odessa y con los gánsteres (mahers)
judíos de ese entonces estaban conectadas con una serie rusa que había sido
hecha ese mismo año.
Érase una vez
en Odessa narraba la
historia de un Robin Hood judíos MIshka Yaponschick y su auge en el bajo mundo
de Odessa en los años que precedieron a la Revolución Rusa, su liderazgo de
bandas de criminales y anarquistas y su arresto tras el asesinato de un jefe de
policía como venganza por los pogromos de 1907. La serie detalla como la
revolución libera a Mischa antes de cumplir su sentencia de 11 años y como él
combina su vida de hampón con su simpatía por los bolcheviques. Acaba con él
ganster, ahora convertido en comandante del ejército soviético, fusilado por
las fuerzas nacionalistas ucranianas.
De Birnmingham
a Berlin
Aunque no puede
considerarse en el mismo nivel de “Boardwalk” o decir que una serie es derivada
de la otra, el show ruso demostraba que había en el aire un interés por estos
cuentos de hampones en contextos históricos. Esto llevaría a que Steven Knight crease
su hoy icónica Peaky Blinders que vio la luz en el 2013.
Aunque Knight
niegue y reniegue, Los Peaky Blinders son hijos bastardos de Boardwalk
Empire. Las similitudes (también con Ray Donovan) son demasiadas
para ser accidentales. La relación de Tom Shelby (Ciaran Phillips) y su hermano
Arthur (Paul Anderson) es muy similar a la de Nucky y Eli Thompson (Shea Whigam);
el obsesivo policía tras la banda de los shelby, interpretado por Sam Neill, recuerda al obsesivo agente del FBI Nelson
Alden (Michael Shannon) , hasta el carnicero Munya resucita en el personaje de Alfie
Solomons (Tom Hardy).
Un detalle
decidor es que la verdadera banda de los “Peaky Blinders” ( llamados así por
las afiladas hojas de afeitar que portaban en las vísceras de sus gorras) operó
en la Birmingham de fines del siglo XIX. La serie situó las aventuras de los Shelby
en los Años 20 para poder tener a Tommy, como un Jimmy Darmody, marcado por sus experiencias en las trincheras
que combate (como Jimmy) con drogas.
El próximo
intento de explorar como la Gran Guerra creo criminales se alejaría del mundo angloparlante.
La primera variación fue que la historia fuese narrada desde la óptica de un
representante de la ley, El Inspector Gereon Rath, joven ingenuo, llega de Colonia
a la Sodoma y Gomorra de Berlin. Aunque
viene en una misión especial, pronto se ve involucrado en crímenes e intrigas
políticas que solo podían darse en la Alemania de Weimar. Por eso, tal como El
Imperio del Contrabando Babylon Berlin es un documento histórico.
Aunque basada en
las novelas policiales de Volker Kutscher, la adaptación tiene cambios que la
acercan al modelo “Boardwalk” tales como la inclusión del gánster Edgard “El Armenio”
Kasabian y sus negocios criminales que en la tercera temporada devienen en
guerras gansteriles. Mas importante fue convertir al protagonista en un
veterano de guerra que cura sus traumas bélicos con morfina. Eso acerca a
Gereon a Jimmy Darmody y a Tommy Shelby.
Babylon Berlin provocó una fanfarria de elogios cuando
debutó en el 2018. Rápidamente fue comprada por Netflix y otras sistemas de
streaming que la esparcirían por el mundo de televidentes. Solo la pandemia ha
dilatado la filmación de la cuarta temporada, lo que demuestra lo exitosa que
ha sido la serie. Otra muestra de su éxito ha sido la cantidad de series que
han buscado imitarla.
Mafiosos Castizos
En el 2018, la
televisión española hizo una especie de Peaky Blinders castiza que acabó
en parodia con el protagonista luciendo un corte de cabello a lo Tommy Shelby. Supuestamente
la acción tenía lugar en el Madrid de los 20, pero ni la atmósfera ni los
sucesos descritos en El Continental correspondían ni a la época ni a la
historia española.
Una desgracia que
Michelle Jenner desperdiciase su talento en obra tan zafia. Su personaje
parecía una copia de Grace, la camarera-espía
infiltrada en la banda de los Peaky Blinders, que acaba como la primera esposa
de Tommy Shelby. Una escena en la que Jenner irrumpe en un bar dando tiros, está
idéntica una de Grace en la primera temporada.
Mejor les quedó Hache
del mismo año. En una variación del tema, esta serie española de Netflix
describe otro tema no tratado en la ficción; el inicio del tráfico de drogas en
España a comienzos de los 60. Ahí oímos los nombres archiconocidos de Lucky
Luciano y otros mafiosos useños junto al de ‘Hache”, Helena, una víctima del franquismo
que se ve obligada a prostituirse para mantener a su hija y que, gracias a su
astucia y a amores con el líder del incipiente narcotráfico, comienza a surgir en el mundo del hampa
catalana.
Adriana Ugarte en
su rol de Helena (con H) demuestra ser siempre una actriz ejemplar, aquí
apuntalada por dos actores solidos como lo son Javier Rey y Eduardo Noriega. Esto
llevó a Hache a dos temporadas que fueron detenidas en esa obsesión del
Netflix de hoy de cancelar series para dar paso a otras más mediocres.Lo importante de Hache fue demostrar
que el modelo “Boardwalk” funciona si se le vincula a un momento histórico
especial y a esa teoría de que el hampa florece en tiempos de crisis.
Pero eso no
funcionó en la desastrosa Magic City que tenía lugar en la Miami en vísperas
de la invasión de Bahía de Cochinos. Ni la salvó el combinar los modelos del “Gran
Hotel” de “Mad Men” y de “Boardwalk” quedando al final un salpicón fatal. Otro
horror como lo fue Mob City que era “Boardwalk”(hasta aparecía Meyer Lanski)
a fines de los 40, pero sin humor y sin coherencia.
Policías y Hampones
en la Vieja Yugoslavia
Muy diferente fue
la estupenda serie serbia Sombras sobre Los Balcanes conocida en
castellano como Sol Negro.Este fascinante relato policial que
deviene en aventuras esotéricas de la Sociedad Thule guarda parecidos con Babylon
Berlin: policía joven y novato se une a veterano para resolver crímenes que
van más allá del mundo del hampa ya que tienen
raíces políticas.
La Primera Guerra
mundial es el vínculo en común que une al inspector alcoholizado por un
conflicto que lo separó de su mujer y humanidad, con gánsteres de Belgrado y
con el famoso espía bosnio Mustafá Golubich. De nuevo tenemos esos enfrentamientos
ideológicos entre comunistas y nacionalistas, tanto rusos como representantes de las
diferentes etnias que componían la antigua Yugoeslavia. Los personajes
históricos se confunden en un cuento donde todos, desde los soviéticos hasta los proto-nazis, quieren hallar la mítica Lanza de Longinos.
Sol Negro fue tan popular que ha tenido una segunda
parte y solo la pandemia ha dilatado la ya planeada y aprobada tercera. Steven
Knight ha anunciado que la sexta será la última temporada de Peaky Blinders
lo que dejará a todo un fandom con apetito para el modelo inspirado en
Boardwalk. Entretanto el filme Los Nuevos Santos de Newark que relata la
juventud de Tony Soprano mantiene el modelo en la pantalla grande y en HBO.
Incluso la nueva
versión de “Perry Mason”, cuyo protagonista siempre ha sido un
distinguido abogado de fines de los 40 (60 en la serie de televisión), se ha trasladado a Los Angeles de 1932.Mason, ahora interpretado por Matthew Rhys,
es un desastrado detective privado, medio alcohólico y marcado por sus
experiencias en la Gran Guerra. El modelo Boardwalk/Babylon Berlin continua sea
el protagonista policía o malandrín.
En esta
cuarentena, la lluvia de series sobre judíos ha provocado curiosidad sobre el
judaísmo y las diferentes maneras de vivirlo. Una forma de identificación/división
de judíos coincide con lo que se ponen en la cabeza. ¿Cuál es la diferencia
entre los que usan shtreimel de piel en “Unorthodox” y los tocados con borsalinos
de “Shtisel”? ¿Por qué el Rabino Bengelsdorff solo cubre su cabeza con un kipá
en “The Plot Against America? ¿Y por qué en "Freud" y en “Vienna Blood” los
protagonistas solo usan kipá en la cena del Sabbath?
Black Hat Circles
Aunque parezca
una manera frívola de diferenciar hay cierta importancia en la vestimenta de un
judío religioso. En Nueva York si uno quiere hablar de jasídicos y haredis (ultraortodoxos
que no son jasídicos) se refiere a sus enclaves como “black hat circles” y
normalmente uno los llama ‘blackhatters” (los que usan sombrero negro).
Los rabinos
conservatistas y reformistas, al igual que su congregación, únicamente usan kipá
para rezar y dentro del templo. Por eso, el Rabino Bengelsdorff en “Plot
Against America” solo cubre su cabeza cuando está en la sinagoga.
Bengelsdorf en el templo
Lo mismo ocurre con lo que hoy se conoce como
“ortodoxos modernos”. O se cubren solo con un kipa o yarmulka o solo lo
utilizan para servicios religiosos. En la foto vemos la quintaesencia de la
familia ortodoxa moderna camino de la sinagoga (jasidica Jabad) para el servicio de Succoth. Jared carga el lulav y aunque no se le ve lleva kippa (tal como Ivanka va con sombrero).
Por estar mirando a la camara no podemos ver el yarmulka en la cabeza de Jared
Debido a que la
cena de Shabbath comienza y acaba con oraciones/bendiciones vemos a Sigmund
Freud en la serie de Netflix y a Max Liebermann en “Vienna Blood” usar kippot en
esa ocasión. En serie y vida real, Freud era antirreligioso, y Max Liebermann
es un judío moderno (en su época) que busca la asimilación.
Freud en la cena del Shabbath
A muchos de ustedes
les serán desconocidos los términos reformista y conservatistas. Tales como las
razones que llevaron a fines del siglo XIX a muchos judíos a alejarse de su
religión como lo hicieron Freud en la vida real y Max Liebermann en la ficción.
¿Pero quiénes son los judíos ortodoxos? ¿En qué se diferencian de los jasídicos? ¿Y
son todos los adherentes del Jasidismo tan estrictos como los Satmar de “Unorthodox”?
Shabbath chez Liebermanns
El mundo ortodoxo
se divide entre ortodoxos modernos, ortodoxos tradicionales y jasídicos. En
Israel para estos dos últimos grupos se ha inventado el término haredi. En
muchos aspectos, los jasídicos representan el tope de la ultra ortodoxia. Los hay
peores, sectas como los Neture Karta y los Lev Tahor, tan locos estos últimos que
hasta los expulsaron de Israel y luego de Guatemala (¿cuán bajo puedes caer?).
Pero, para mí, esos son ya herejes.
El Baal Shem
Tov y el Origen del Hasidismo
Vamos a comenzar
nuestra investigación con los jasidicos, que a pesar de lo que diga Deborah
Feldman no nacieron a raíz del Holocausto ni vienen de Hungría. Para saber de
sus orígenes tenemos que ir hasta comienzos del Siglo XVIII a un área que hoy
es parte de Ucrania, de Lituania y de Polonia.
La historia de Polonia
en el Siglo XVII fue desastrosa. Guerras con Rusia, invasiones suecas y la
masacres cometidas por los cosacos dejaron a los habitantes de la zona inquietos
y desconcertados. Los judíos de la región manifestaron su desorientación de
diversas maneras desde cultos a falsos Mesías hasta un interés por lo oculto, ó
sea la Cábala. Sería precisamente un cabalista, un joven rabino llamado Israel,
y a quien la historia conocería como el Baal Shem Tov (el Portador de un Buen
Nombre), el fundador del jasidismo.
.
A los 18 años, el
futuro Baal Shem Tov, tenía una misión, ir de pueblo en pueblo administrando
ayuda a grupos judíos aislados. También se la pasaba mucho en los bosques. Sus
servicios incluían ser maestro de párvulos, arbitrar problemas legales y hasta
curar males con medicina herbolaria que había aprendido en su contacto con la
naturaleza.
Es difícil
relatar la trayectoria del BESHT (así se le llama como una contracción de su
título) sin caer en su leyenda que es más digna del Reino de Fábulas (no que no
crea yo en ella, Hasvah ha lilah!). Hay cientos de cuentos que lo tienen
exorcizando gente endemoniada en un pueblo, descubriendo la identidad de un
licántropo que se está zampando niñitos en otro, o batiéndose en un duelo
mágico con un brujo que vive en un castillo.
El legado más
importante del BESHT fue su manera de ver el judaísmo. Una percepción que gira en
torno del concepto de Devekut: la
idea de que uno debe estar constantemente en contacto con lo divino que se
manifiesta en todo acto, aun el más mundano, y en todo lugar. Los seguidores
del BESHT creían que a D-s se le encontraba más fácilmente en un mundo
natural.La presencia divina no estaba circunscrita
a la sinagoga ni a la yeshivá (escuela talmúdica).
Este panteísmo no
caía bien en los círculos religiosos judíos donde se creía que el único modo de
acercarse al Creador era través del estudio de textos sagrados. El BESHT
ironizaba sobre esa gente tan ocupada estudiando “que no tienen tiempo de
pensar en D-s”. Los Jasidim (del hebreo
Jasid=Piadoso) preferían andar paseando por el bosque rezando en vez de
adherirse a horarios. Promovían una religión alegre y para eso agregaban a sus
oraciones música y canciones. Esto tampoco era bien recibido por los más
ortodoxos, sobre todo porque los sábados los jasídicos bailaban, cantaban y
batían palmas lo que era considerado contrario a las leyes del Shabbath.
Tanto fue el
cántaro al río y tanto el cisma entre Jasidim y Mitnagdim (los que no eran
jasídicos) que la mayor autoridad religiosa de entonces, Elías, El Gaón de Vilna,
les lanzó un herem (excomunión). Los jasídicos ni se arrugaron y eso que
no fue la última vez en que fueron excomulgados. Su movimiento atraía a mucha
gente que encontraba paz en ese modo de vida tan rebelde Esa es la mayor
ironía, los Jasidim fueron nuestros revoltosos y revolucionarios. Contrasta eso
con la visión de los Satmar—intransigentes y mohínos— que
nos muestra “Unorthodox”.
El BESHT creó
entonces su primer círculo de discípulos, o su primera “Corte”. Estos
discípulos a su vez crearon cortes separadas, también llamadas “dinastías” ’puesto
que el título de rabino líder era heredado por un hijo o sobrino o yerno. Uno
de los más famosos discípulos del Baal Shem Tov fue Dov Baer y uno de sus
discípulos fue Shneur Zalman de Liadi fundador del movimiento Jabad y de la
Dinastía Lubavitch (llamada así por el pueblo de Bielorrusia de donde eran
originarios los miembros de su corte). Jabad-Lubavitch es hoy la rama jasídica
más conocida, precisamente por ser los más abiertos dentro de su ultra
ortodoxia.
Shneur Zalman de Liadi
Algo interesante
sobre Schneur Zalman y que sentaría un precedente entre los líderes de la
comunidad Lubavitch es que en el Siglo XVIII no solo era un excelente
talmudista y un experto en la Cábala, pero además se interesaba por estudios
seglares como matemáticas, geometría y filosofía. Tal vez eso lo ayudaría en su
misión existencial y a soportar muchas desdichas. Intentó infructuosamente
convencer al Gaón de Vilna de aceptar el jasidismo, sus seguidores lo
abandonaron y formaron otras variantes, y hasta uno de sus hijos se hizo
cristiano.
Aun así, el Rebbe
amplió su corte y expandió su filosofía por Rusia y Lituania a la par de
parlamentar con el Sultán de Turquía para permitir la creación de pequeñas
comunidades en Tierra Santa. Fueron estas labores las que atrajeron la atención
de la policía zarista que lo arrestó y mantuvo casi dos meses prisionero en la
fortaleza de Pedro y Pablo en San Petersburgo. Fue finalmente liberado por
órdenes del Zar Pablo I. Es extraordinario como la vida del primer Rabino
Lubavitch se parece mucho a la de sus dos últimos descendientes del Siglo XX,
pero ya hablaré de ellos.
Reformistas,
Conservatistas y Ortodoxos Modernos
Entretanto,
Europa gracias a la Ilustración, la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas,
se había modernizado y parte de su avance hacia el progreso era una tolerancia
universal que abarcaba a los judíos. Ya no se les quería segregados en ghettos,
se les brindaba la oportunidad de unirse a la sociedad cristiana, de trabajar,
de estudiar y de participar en la vida política. El precio era la asimilación,
el dejar de ser “diferentes”.
Esto llevó, en Alemania,
a la aparición del Movimiento Reformista. Según los reformistas los judíos
debían abandonar cosas que los hicieran parecer retrógrados: ropajes, costumbres, prácticas religiosas
obsoletas. Los servicios religiosos debían ser más cortos y en lengua
vernácula, no en hebreo, los hombres y mujeres debían sentarse juntos en la
sinagoga. Lo curioso es que entonces no ser “diferentes” significaba ser como
los cristianos. En Hamburgo, el Rabino Isaac Bernays (abuelo de la esposa de
Freud) andaba con una sotana parecida a la que usaban los clérigos protestantes.
Hubo hasta radicales que querían trasladar el
Shabbath al domingo y abolir la circuncisión. Por suerte el reformismo nunca llegó
a ese punto. Los judíos reformistas expandieron su nuevo modo de enfocar la
religión por toda Europa y hacia los Estados Unidos. Los Jasídicos, atrapados
en una Rusia que nunca abrazó la tolerancia europea, no fueron afectados por
esta corriente. Muchos judíos progresistas sintieron repugnancia por como el
reformismo acababa con los rituales de su religión y a mediados del Siglo XIX,
en Alemania formaban el Movimiento Conservatista o Masorti.
Mujer rabina reformista
Voy a ser
totalmente honesta y pido disculpas a mis amigos conservatistas, pero nunca he
entendido realmente la diferencia entre Reformismo y Conservatismo. He conocido
conservatistas que son iguales a los reformistas, y otros que se acercan a la
ortodoxia moderna. Ambas corrientes reconocen la importancia de las mujeres en
rituales que para los ortodoxas están vedados, ambas corrientes permiten la
ordenación de mujeres rabinas y los matrimonios gays. Una diferencia, los reformistas
celebran matrimonios de judíos con gente de otra religión (Natalie Portman por
ejemplo se casó con un no judío en una boda reformista). En cambio, los
conservatistas no los permiten.
Boda de Natalie Portman
No todos los
judíos alemanes se sintieron cómodos con estas corrientes y hubo un intento por
parte de los rabinos ortodoxos, capitaneados por el Rabino Rafael Sansón Hirsch,
de “modernizar” el judaísmo. Una de esas alteraciones fue decir que ya no era
necesario vestirse chistoso, ni dejarse barbas ni peyot (el bucle largo
en las sienes) ni que las mujeres usasen pelucas o se cubriesen la cabeza
dentro de casa.
Lo que más
revuelo causó en el mundo ultraortodoxo fue su aprobación de estudios seglares.
Hirsh creía que un judío ortodoxo podía tener una profesión, participar en la
vida comunal de su país de origen y equilibrar su modernismo con el
cumplimiento de las leyes del judaícas.
Esas son las
pautas que hoy marcan a un ortodoxo moderno. En esa corriente, se conservan las
reglas básicas de la dieta kosher y del Shabbath y las oraciones y servicios
religiosos son en hebreo. La diferencia está en la integración de los fieles al
mundo moderno y seglar, como estudiantes, como profesionales, como fuerza política,
ect.
Las mujeres usan
pantalones y practican deportes públicamente, todos ven televisión y tienen
acceso a tecnología de punta. Se visten a la moda, usan jeans, no andan con
sombrero y se cortan las patillas. Es un estilo de vida que atrae a jóvenes
matrimonios y a solteros, pero también da posada a ultraortodoxos que han
abandonado sus comunidades, y a divorciados que no pueden encontrar espacio en
sectores jasídicos o Haredi.
Mayim Bialik ejemplo de mujer ortodoxa moderna que puede ser actriz
A propósito, esos
tirabuzones siempre han sido característica jasídica, pero al parecer también
los usaban los Litvak (judíos lituanos) que fueron los primeros en asentarse en
Jerusalén. Como los Shtisel son de estos últimos los usan a pesar de no ser
jasídicos. En general los judíos ortodoxos siguen la orden bíblica de no
cortarse el cabello en las sienes, pero no se los rizan, ni se los dejan
extremadamente largos. En “Shtisel” un ejemplo de peyot normales son como los
usa Hanina, el esposo de Ruchami. Así los usaba mi hermano en sus días de ultraortodoxo.
Hanina y sus peyot
Mi hermano y los suyos (1978)
Akiva Shtisel
Joel
Teitelbaum y el Nacimiento de los Satmar
Volvamos al Siglo
XIX y al origen de los Satmar. Hungría era un caso similar al ruso. A pesar de
ser parte del Imperio Austrohúngaro, las medidas progresistas imperiales eran
repelidas por la aristocracia magyar que dominaba el país. Eso propició que el
mundo ultraortodoxo siguiera incólume bajo los dictados de grandes rabinos como
Hillel Lichtenstein, muy admirador del estilo de vida jasídico y tan
anti-progreso que rechazaba hasta que los judíos jugasen ajedrez.
Fue en Hungría
donde entró el jasidismo en los 1800, primero con el Rabino Moshé Teitelbaum y
luego con su hijo Zalman quien organizaría una corte jasídica en la ciudad de
Sighet (hoy Rumania). Sighet llegaría a tener una población judía mayor que la
magyar y estaría colmada de yeshivot y otras organizaciones judías. Ahí
nació y se crió Sir Elie Wiesel.
En 1904, tras la
muerte del Rabino Chananya, hijo de Zalman, su puesto fue heredado por su hijo
Chaim, el mayor. Algo que no sentó bien al Rabino Joel Teitelbaum, el hijo
menor que ya tenía fama de “niño prodigio”. Teitelbaum se marchó a la ciudad de
Satu Maru (Satmar) donde comenzó a atraer seguidores. Una figura muy controversial,
Joel se hacía llamar “Rabino de Satmar” a pesar de que no fue nombrado
oficialmente hasta 1928.
Los Jasidim de Satmar se caracterizaban por su
línea inflexible que había sido establecida durante el Congreso Judío en
Budapest en 1869. En ese congreso hubo un quiebre total entre ultraortodoxos y
todo movimiento reformista. ¡Hasta al pobre Rabino Hirsch lo tildaron de hereje!
En la época en
que Joel Teitelbaum se trasladó a Satu Maru, el judaísmo ortodoxo enfrentaba
nuevas crisis. Si a comienzos del Siglo XIX, Jakob Freud abandonó su comunidad
jasídica para hacer fortuna en Viena y donde el más famoso de sus hijos,
Sigmund, seria anti religioso, ahora eran otras fuerzas las que servían de imán
para que los judíos abandonasen su fe.
Rabino Joel Teitelbaum
Los “ismos”: comunismo, socialismo, anarquismo y más tarde
el sionismo, eran el magneto mayor. Lo vemos en la ficción con el
revolucionario Pershik en “El violinista sobre el tejado” y en la vida real con
Trotsky. Muchos huían a Occidente en busca de libertad intelectual y política.
Otros huían de los pogromos que oscurecieron las últimas décadas de la Rusia
Zarista. Algunas comunidades jasídicas se mudaron an Israel y a Estados Unido En
Massachusetts, en 1915, se creó la primera dinastía jasídica netamente
estadounidense, la Boston.
Los
Prodigiosos Schneersons
A través de los
tiempos oscuros de la Rusia zarista y luego la soviética, el movimiento
jasídico más militante para mantener la fe en Rusia fue Jabad gracias a su
rabino líder Yosef Ytzchak Schneerson.Durante la Guerra Rusojaponesa, el Rabino Schneerson distribuyó millones
de paquetes de comida kosher para los soldados judíos y viajó por Europa
Occidental alertando a los gobiernos de las masacres que ocurrían en Rusia. En
dos ocasiones fue arrestado por la policía zarista.
La Revolución
Rusa no cambió las cosas para mejor. Parte del plan soviético era la
erradicación de toda religión. El Lubavitcher Rebbe logró constituir una red
clandestina de organizaciones Jabad para mantener viva la fe.Finalmente, los soviets lo arrestaron y
condenaron a muerte en 1927. Solo un clamor mundial impidió su ejecución En
1928 se trasladó a la recién creada republica de Letonia donde vivió un año. A
pesar de que el gobierno le concedió la ciudadanía, él prefirió vivir en
Varsovia.
Yozef Yitzchak escoltado por policia soviética
En los próximos
años, el rabino viajó por Israel y Estados Unidos. A pesar de que en USA fue
recibido con gran fanfarria por judíos de todas las denominaciones y el
Presidente Hoover lo invitó a la Casa Blanca, el Lubavitcher Rebbe no consideró
dejar Polonia sino hasta la invasión nazi. Su rescate es uno de los muchos
milagros que rodean al mundo jasídico.
Tras la caída de
Varsovia en 1939, los líderes judíos estadounidenses comenzaron a hacer presión
para que se le concediese al rabino una visa, pero en la administraciónRoosevelt, que ya he demostrado no era muy filosemita, eso era difícil. Además,
lo primero era sacarlo de la Polonia ocupada y llevarlo a Letonia todavía un
país neutral. Bryan Mark Rigg en su Rescued From the Reich narra esta
epopeya.
Las
organizaciones judías de USA atrajeron la atención de figuras políticas como el
Secretario de Estado Cordell Hull quienes a su vez contactaron a diplomáticos alemanes.
Se cree que el mismo Göring tuvo una mano (secreta) en este asunto, pero todo
fue planeado por el Almirante Canaris director de la Abwehr, la central de
inteligencia más grande de la Alemania Nazi. El brazo ejecutor de Canaris fue
el muy condecorado Mayor Bloch, cuyo padre era judío.
Canaris era
antinazi (fue ejecutado en 1944 por complotar contra Hitler) y dio empleo en su
organización a muchos mischlinge (es como los nazis nos llamaban a los hijos de
matrimonio mixto). Bloch, en uniforme de la Wehrmach, y con un pequeño
destacamento compuesto casi todo por mischlinge, partió a Varsovia donde tras
mil contratiempos encontró al rabino que le salió con que no se iba sin su mamá,
su nieto, su secretario etc..
Así Bloch quedó a
cargo de una docena de judíos vestidos de jasídicos, con sombreros negros, y de
sus señoras de peluca. Haciéndolos pasar por prisioneros, Bloch los llevó a
Berlín donde se los entregó al embajador letón. El grupo fue llevado a Riga, y
un año más tarde vía Suecia llegaban a USA. Ahí, el Rabino Lubavitch, que
sufría de problemas cardiacos y avanzada múltiple esclerosis, se dedicó a
reconstruir la comunidad Jabad y a batallar para sacar de Europa a su hija y
yerno-sobrino y futuro sucesor, Menachem Mendel Schneerson, el ultimo líder de
la secta Lubavitch.
Menachem Mendel es
todo un personaje, uno de los grandes sabios de su generación. A los 18 años
ya se sabía de memoria todos los volúmenes del Talmud, pero sus conocimientos excedieron
los de un Talmud Jajam (un experto talmudista). En vida dominó siete
idiomas, adquirió un título en ingeniería electrónica con una especialidad en
mecánica de La Ecole Speciale des Travaux Publics, estudió matemáticas en la
Sorbona y física en la Universidad de Berlín.
Menachem Mendel Schneerson en su juventud.
Cuando gracias a los esfuerzos de su tio-suegro,
Menachem Mendel salió de la Francia ocupada se vino al barrio de Crown Heights
en Brooklyn que desde los 40 es el cuartel de los Lubavitch. Apenas consiguió
la ciudadanía estadounidense, Menachem Mendel se enlistó en la marina y se pasó
la guerra diseñando navíos. Aunque se sabía que el sería el sucesor de
Yosef-Yitzchak, no se parecía a los típicos rabinos jasídicos.
El final de la
guerra trajo la certeza de que el mundo judío europeo, y principalmente las
comunidades jasídicas habían perecido. Yoel Teitelbaum era uno de los pocos
rabinos jefes que habían sobrevivido y eso porque los sionistas, a los que
tanto despreciaba, lo habían rescatado de Hungría. El Rabino Teitelbaum también
vino a Brooklyn y en Williamsburg logró reconstruir la secta Satmar, pero
haciéndola como nos muestra “Unorthodox”, un submundo insular, hermético, anti
sionista y opuesto a toda modernización.
En cambio, Jabad
bajo el liderazgo del Rabino Menachem Mendel, quien se hizo cargo de su secta
cuando su tío-suegro falleció en 1959, fue más abierta, sin excluir rituales
ni modernizando la religión como lo hacían reformistas y conservatistas, pero
si estirando la mano a judíos necesitados y no solo de auxilio religioso.Menachem Mendel estableció
un sistema de acercamiento (Outreach) que se basaba en la creación de “casas”
en cada país y ciudad importantes.
En esas oficinas los rabinos Jabad llamados “mensajeros”
socorrían a judíos alejados de la religión, sobre todo jóvenes desorientados y
desilusionados que buscaban respuestas y un camino a través de vías
espirituales. Para eso Menachem Mendel puso oficinas de Jabad en campos
universitarios, fundó casas para minusválidos y centros de rehabilitación para
drogadictos y alcohólicos. Jabad fue instrumental en el movimiento Baal
Teshuva que nos atrajo a muchos judíos al mundo ortodoxo, incluso el jasídico.
" Mensajeros" Rabino Gavriel Holtzberg y su Rebbetzin Rivka, torturados y asesinados durante un ataque terrorista a la Casa Jabad de Mumbai (2008)
Sir Elie Wiesel habla del impacto del Lubavitcher Rebbe
También Jabad
jugó un rol importante en la asistencia a los refusenik (refugiados
judíos de la Unión Soviética). Los Mensajeros de Menachem Mendel trajeron por
primera vez a la Unión Soviética textos religiosos y objetos rituales para
llevar auxilio espiritual y preparar a los refusenik, que estaban a la espera
de visas de salida, a integrarse al mundo religioso que los esperaba en Israel
o USA. Tan buena impresión dejó Jabad en Rusia que Berel Lazar, el Rabino Jefe hoy en día es
un Lubavitcher y tiene muy buena relación con el Zar Vlad que hasta le ha otorgado
unas melladitas.
Las fotografías del
Lubavitcher Rebbe no logran capturar su humanidad y carisma, así que he
preferido dejar un video. También difícil de escoger puesto que YouTube tiene
una gran cantidad y algunos buenísimos de las largas filas de fieles que buscan
diariamente una bendición para ellos o para parientes afligidos. La costumbre
del rabino era entregar un billete de un dólar a cada fiel, solicitar que lo
gastasen en alguna obra caritativa y bendecir a cada persona, sin importar si
era Lubavitcher, si era religioso o siquiera si fuera judío. Hay uno en el que
bendice a una señora negra que fue criada de su esposa, en otra envía con el
embajador marroquí una bendición al Rey Hassan II de Marruecos.
En otro video bendice a
una Miss Israel y aprovecha de hacer un comentario sobre la belleza judía, que
si la mujer la lleva también por dentro entonces puede utilizar la exterior
para hacer el bien, pero he preferido presentar el conmovedor testimonio de un
padre de un niño autista que ha debido ser institucionalizado. No solo el Rebe
le da la bendición, además agrega que el aislarse del mundo no significa que el
autista no este en contacto con lo divino. Está ocupado comunicándose con D-s”.
Esto es consolador pero también revolucionario si creemos en lo que dice Deborah
Feldman que entre los ultraortodoxos la enfermedad
mental es una vergüenza y se oculta y niega ayuda médica al enfermo.
Un único manchón negro
en la brillante misión de los Lubavitcher ocurrió en 1994. Era tal el culto de
personalidad del ultimo Rebbe, que, a la muerte de Menachem Mendel, muchos de
sus seguidores lo declararon públicamente como el Mesías. Eso provocó un mini
cisma entre los Lubavitcher y los “mesiánicos” que se trasladaron a Israel. En
“Shtisel” la causa por la que el rabino Shulem lleva años sin hablar con una de
sus hijas es porque está casada con un” judío mesiánico de Jabad”.
Aunque los Satmar
también tienen organizaciones de caridad y ayuda de su comunidad, su estrechez
de criterio no les ha permitido desarrollarse como la comunidad Lubavitch a la
que por décadas han visto como sus rivales. En los 80 hubo una especie de
guerra entre ambas facciones con judíos Satmar atacando físicamente a los
Lubavitcher en la calle. Esa es una razón por la cual yo siempre los he mirado
con desprecio. Tuvo que venir “Unorthodox” para hacerme tratar de comprender
que los Satmar pueden ser un poco brutos, pero no son monstruos.
Shtreimel,
Sombreros de Copa y Borsalino
Aquí acaba mi
exposición de las diversas formas de practicar el judaísmo. Hora es entonces de
asociar lo dicho con el famoso sombrero negro. El más impresionante de esa familia
es el shtreimel, esos conos de piel que vemos usar a los parientes de Esty en
“Unorthodox”. Están hechos de pellejitos de visón y son carísimos. Valen como
dos mil dólares, por eso solo se usan para grandes festividades que pueden se
religiosas o particulares como una boda.
Los Shtreimel son
una particularidad de los jasídicos, aunque los “Litvak (literalmente
“lituanos”) miembros de la primera comunidad ortodoxa moderna de Jerusalén también
los usan. Por eso creo que los Shtisel son Litvak. Eso explicaría que Reb
Shulem use un shtreimel en grandes ocasiones.
El shtreimel es
un diseño antiguo. Se cree que originalmente lo trajeron los tártaros a Rusia.
En días del Baal Shem Tov lo usaban todos, tanto Jasídicos como Mitnagdim,
tanto judíos como gentiles. Hay variedades desde esas especies de torres de
piel de castor que ven en “Unorthodox” hasta una versión más antigua de un
sombrero alado orlado de piel. Así como el que usa Barbra Streisand en “Yentl”.
En el filme
mexicano “Morirse está en hebreo”, pusieron orondos shtreimels sobre las
cabezas de los ángeles encargados de asistir a la Shiva (luto) de Moishe (Sergio
Kleiner) y decidir si merece ser salvado. En cambio, el nieto de Moishe, al que
el abuelo envió a Israel a curarse una drogadicción y vuelve convertido en un
rabino Haredi, usa un Borsalino de ala muy ancha.
Ya para el siglo
XIX, cuando los judíos fueron emancipados y dejaron el ghetto atrás, la sombrerería
adquirió nuevas características, incluso para los jasídicos. En Occidente, todo
caballero respetable usaba sombrero para la calle y los judíos se aprovechaban
de esa moda. Los judíos reformistas alemanes para distinguirse usaban sombreros
de copa para ir al templo y para bodas. Esta tendencia de usar chistera de mago
se expandió por la Europa Occidental y muchas caricaturas antisemitas describen
a los judíos en top hats.
Para el Siglo XX
tenemos a los judíos en Occidente luciendo para sus salidas a la calle todo
tipo de sombrero. Desde hongos hasta fedoras que es el que usan hoy, y por
supuesto el más elegante de los fedora, el Borsalino. Gatos Seriefilos Mexicanos
si recuerdan, Enrique Cuenca, el Polivoz, tenía un personaje judío, Don Max, el
usaba un sombrero hongo.
Los fedora y el borsalino
se usan de diferente manera. Muchos judíos Haredi, los Satmar y la mayoría de los jasídicos
curvan los bordes hacia arriba. Así los usan los varones de la familia Shtisel,
así lo usa Alfie Solomons, el gánster judío de “Peaky Blinders”. Descubrí que
en Inglaterra ese tipo de sombrero se conocía como Pork Pie Hat (sombrero
de pastel de cerdo).
Los Lubavitcher
en cambio lo usan con el ala baja, porque el último Rebbe decidió que, si querían
atraer gente a sus filas y ayudar a judíos menesterosos o nuevos al judaísmo,
era mejor lucir el sombrero como lo usaba todo el mundo. Por eso en la cúspide
del Movimiento Baal Teshuva que en los 70 atrajo a muchos judíos que no
sabíamos ni el alfabeto hebreo al mundo ortodoxo, los nuevos prosélitos se vestían
de acuerdo con el código Lubavitch, ya que fue esa secta la más fundamental en
reclutar gente.
Mi hermano a los 16 años (1977)
Por último, hay
un tipo de sombrero de ala ancha, como el del Zorro que es mi favorito. En
Shtisel lo usa Hanina, el joven marido de Ruchami. Alfie Solomons tambien tiene
uno.
Una Palabra Final
sobre los Jasidim
Es fácil decir
que los Satmar incluso los jasídicos son un puñado de fanáticos, pero en honor
al culto de la diversidad imperante, me parecería discriminatorio deslegitimarlos.No se puede abogar por el cierre de un mundo
que ha tenido tanta influencia positiva en la religión judía, y en la cultura
mundial desde la música (tanto en el jazz como en la música clásica) hasta la
literatura. Lo acreditan el caso de dos premios nobeles S.Y. Agnon e Isaac
Bashevis Singer, y podemos agregarles a Sir Elie Wiesel, quienes basaron su
literatura en leyendas de las cortes jasídicas de las cuales sus familias eran
miembros.
Por otro lado,
hay dinastías más abiertas que incluso usan el Internet. Jabad tiene su sitio
online dirigido a los miembros de su corte y ahí pueden encontrar artículos
sobre todos los temas más diversos. Últimamente
ha aparecido en Nueva York una tendencia conocida como Jabad Hípsters que
abarca empresarios (muchas mujeres entre ellos) que buscan modernizar el estilo
de vida jasídico sea con diseños de modas más audaces, pelucas más sexys y
restaurantes más trendy.
Esto no quita que
como todos los ortodoxos aun los más modernos todavía vayan a servicios
religiosos segregados, o que existan aun entre los Lubavitch encubrimientos de
abusos sexuales o batallas por custodias legales de los hijos. Sin embargo, hay
un trecho desde casos aislados hasta la demonización de los judíos de sombrero
negro tal como la promueven entelequias como “Unorthodox”.