Tuvimos a Super
Watson rescatando al duque, casi un linchamiento y una boda. Por fin, pasan
cosas buenas y entretenidas en esta serie a la que solo le faltan cuatro
episodios. ¿Qué pasó en “Close Enough to Touch”?
En El Jardín
Infantil
Bertha lanza la
casa por la venta para agasajar al Duque de Buckingham. Se acuerda de su “muñeca”
Gladys, la saca del armario y la viste. Gladys emite una débil protesta que
ella quiere escoger su vestido. “No sabrías hacerlo “, dice su condescendiente dueña.
“Tienes la suerte de tenerme a mi” Ni tanta suerte porque el vestido que escoge
Bertha para la recepción es feísimo casi tanto como el de ella que hasta el
estampado parecía manchas de comida,
Larry, como el niñato
que es, se la pasa bebiendo con sus
amigos y rompiendo vasos. Su madre lo manda a dormir la mona a Nueva York, no
vaya a arruinarle su recepción ducal. El cobarde no se atreve a enfrentar a
Bertha o a luchar por su amor. Estos peleles se merecen los padres que tienen.
En Nueva York,
Larry se va de paseo con Marian ya que ambos saben lo que es tener el corazón
destrozado. George le encuentra uso. Ocupado pisoteando obreros, lo manda a
Larry en una investigación detectivesca.
Fata poco para la
inauguración del Puente de Brooklyn, pero Washington Roebling, su constructor,
nunca viene a su oficina. Se supone que sufre de mala salud y trabaja desde su
casa. Larry va a la casa y descubre que Roebling se la pasa en Newport y que la
verdadera ingeniera es su esposa. Mrs. Roebling le cuenta al chico Russell que
si se supiera que el puente lo diseñó una mujer nadie se atrevería a pisarlo.
Esta anécdota es verídica. recientemente se ha descubierto que Emily Roebling
tomó el mando del diseño y construcción del puente luego que su suegro murió y
su esposo cayó enfermo, pero su inclusión en este episodio se sintió forzada,
falsa, como “Lección de Historia de la Semana”.
Pasemos a la cena
ducal. Bertha no se da abasto quiere todo perfecto, hace que Borden contrate un
sous chef llamado Schneider. Ni se imagina que el nuevo cocinero, y Peter, el
lacayo traidor, son la avanzada del Ejercito
Turner. Pero ahí está Watson vigilante.
Alerta a Borden
para evitar que Schneider escupa en la salsa y a Church para que evite que
Peter le aviente la sopa hirviendo al Duque.
Watson, antes de la cena, le confía a su patrón su relación con Los McNeil
y la oferta de su yerno. George deplora perder tan buen valet. Pero Watson está
muy indiscreto ya solo falta que le dé una entrevista a Peggy sobre sus cuitas
familiares
Cuando Casi Linchan
a Peggy.
En Alabama, los
periodistas siguen admirándose de lo que ven en Tuskegee. Las alumnas del
Instituto se admiran al ver una afroamericana como ellas desempeñándose como
reportera, pero los temores de Dorothy se hacen realidad.
David Strut, el chico que le enseñó a Peggy a ordeñar les recomienda a los periodistas el restaurante de su madre. Esa noche, van a la taberna y prueban la excelente comida de Mrs. Strut.
En eso entra Mr. Strut, es blanco, comisario y si ella
lleva su nombre no es por estar casados sino porque es su antiguo dueño. El
Comisario Strut agrede física y verbalmente a su ex esclava. Fortune no aguanta
y lo avienta al suelo. Los periodistas deben huir.
En casa de Los Washington les preparan su equipaje y hacen que los lleven a un granero donde pasarán la noche. Ya en el amanecer podrán tomar el tren.
Es una suerte que el
plan funcione. desde el granero Fortune y Peggy ven a Strut a la cabeza de un
piquete de linchadores portando una soga. Como si persiguieran al Monstruo de
Frankentein llevan antorchas. Aprovechándose
del pánico, Peggy y Thomas intercambian un beso.
La Edad Dorada
de Ada
Por fin algo
positivo, algo agradable. Cynthia Nixon que siempre me pareció repulsiva como política
y actriz, se ha ganado mi corazón con su retrato de Ada Brooks. La dulce
solterona llega a su hogar y convoca a su familia. Agnes comienza con sus sarcasmo
¿”Vas a necesitar testigos de tu testamento?” Queda muda, luego ruge, cuando su
hermana menor anuncia su compromiso y que en una semana más se convertirá en la
esposa del párroco.
Agnes anuncia que
no irá a la boda, exige que Oscar no vaya a la boda, obliga a Bannister a
retirar sus felicitaciones a la futura desposada.
Los días siguientes son muy duros para Ada, pero también para su hermana. Desesperada, Agnes visita al Reverendo Forte y le suplica que no se case. Aunque Forte comprende la soldad a la que su futura cuñada teme, se niega a dejar a Ada.
Ada siente que no puede abandonar a Agnes. Quiere postergar su matrimonio. Esta vez Marian se pone firme con su tía y la obliga a pesar en ella antes que en Agnes.
Llega el día de la boda. Nadie hace caso de Agnes. Marian será la dama de honor de su tía. Le piden al primo Dashiel que escolte a Ada al altar. Frances será una paje. Bridget le ha cosido un velo a la novia y entre ella y la Señora Bauer la visten. “Que buenas son” dice Ada conmovida.
Se creyó que, por miedo a Agnes nadie vendría, pero están los amigos del novio. Aurora y su marido han traído a otra gente y llega Oscar listo para entregar a la novia en claro desafío de las ordenes de su madre. Hasta Bannister aparece.
Ada ya está en el
altar cuando entra Agnes. Viene
esplendida en negro y carmesí y con una gran escarapela en el sombrero. Creemos
que viene a echar una maldición como Maleficent, pero es otra su intención. No
quiere dejar sola a su hermana ese día. Pensamos que Los Brook-van Rijhn son
una familia disfuncional, pero hay más amor entre ellos que en toda la casa
Russell.
Vestuario
Carrie Coon se ve
bien de blanco, aunque por primera vez repita vestido. Horrorosos los vestidos
para el baile. Me encanta el choker de diamantes, mi abuela paterna tuvo uno, después
ya nadie lo usaba y hubo que desmontar las piedras preciosas y venderlas.
Los sombreros
estuvieron feítos. El campeón de los horrores fue el de Maude que de frente parecía
acordeón y por detrás un Petite Four.