Mostrando entradas con la etiqueta Helen Mirren. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Helen Mirren. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2020

Anne Frank en la Era del Hashtag: Algo que agradecerle a Netflix



Terminado de ver el documental #Anne Frank: Parallel Stories”, me encontraba ante un dilema. ¿Debía recomendarlo? ¿Era un buen momento histórico para verlo? La respuesta me vino en un sueño. Me di cuenta de que el documental me había hecho bien, que era lo que necesitaba, pero que no tenía que recomendarlo. Eso sí, debía hacerle una crítica objetiva y a la vez hacer un relato subjetivo de lo que ha significado para mí, porque este blog no es solo de ustedes, también es mi último diario de vida.

Modernizando el Diario de Anne Frank
Inicialmente, me acerqué al documental casi en puntillas. ¿Otra versión de la recauchada fórmula del Holocausto? Una fórmula que únicamente sirve para ofender a las víctimas y crear más antisemitismo. ¿Y Anne Frank? ¿No que los del Lazio se burlaron de ella en un estadio el año pasado? ¡En Italia, el país menos antisemita de la tierra! Y más encima el documental lo presentaba la sororidad antisemita de Netflix. Pero, alerta, no es producido por Netflix. Es un documental italiano del 2019.

Precisamente por ser italiana (Vite Paralelle es su nombre real) y por no ser un producto Netflix es que presenta lo trillado dentro de un ángulo diferente. La productora ejecutiva Veronica Bottanelli tomó la decisión de dividir la historia en cuatro escenarios que se alternan, a veces de manera abrupta y confusa. Dos están en inglés, dos en las lenguas de quienes atestiguan. Son estos últimos segmentos los más impactantes. A juzgar por los comentarios y criticas también son los preferidos del público.

El Teatro Piccolo de Milán ha recreado uno de los cuartitos del Anexo donde Anne Marie Frank pasó los últimos tres años de su vida ocultándose de los nazis. Es ahí donde Dame Helen Mirren, con su dicción perfecta y talento histriónico, nos brinda una lectura de los fragmentos más significativos del diario. Oírlos en voz alta les da una dimensión vivida que nos saca del ámbito íntimo y personal en el que hemos conocido el famoso diario. La descripción de los primeros besos intercambiados con Peter es tan intensa que me hizo correr a mi viejo diario de 1975 a leer la descripción de mi primer beso.


Es innegable que El Diario de Anne Frank siempre ha tenido mayor acogida entre los jóvenes. Por más de medio siglo, a millones de chicas y niñas (yo lo leí por primera vez unos meses antes de mi decimo cumpleaños) nos ha motivado a llevar diarios de vida. ¿Pero qué pasa hoy en día en que ya no existen los diarios? Los Millenials y algún que otro dinosaurio baby boomer como Servidora, usamos nuestros blogs como breviarios, ¿pero y los Z? Su mayor medio de expresión son las redes sociales y ese ha sido el gancho que el documental ha utilizado para “pescar” pececitos Z.

El hilo conductor del documental es una quinceañera llamada Katerina Kat (Martina Gotti) que comienza un viaje en reversa por el último año de vida de Anne. Lo inicia en Bergen Belsen; sigue en Auschwitz; continua en Westerbork, el campo de tránsito holandés donde Los Frank fueron llevados tras ser arrestados por la Gestapo; y acaba en el Anexo.

Contrasta el estado de Bergen Belsen, un campo ralo, húmedo de lluvia salpicado por falsas tumbas-monumentos (uno de los cuales honra la memoria de Las Hermanas Frank), con el cuidado con el que se han conservado las ruinas de Auschwitz o el Anexo que una vez cobijase a Los Frank. También me ha sorprendido las imágenes actuales de Terezin y Drancy, casi intactos.

En esta era iconoclasta que nos ha tocado vivir tiemblo (y voces hay) que aparezca algún movimiento exigiendo se borre todo vestigio del Holocausto para dar gusto a nuestros enemigos, y no solo hablo de negacionistas. Si un judío mamerto en The Forward exigió la destrucción del Arco de Tito, y todavía no sabemos si era irónico o hablaba en serio, ¿qué podemos esperar?

A través de esa trayectoria, Katerina comenta sus impresiones que cuelga en su página de Instagram. Ese se supone es su diario y ella es la imagen de una Anne Frank moderna. Este recurso artístico ha causado controversia y molestia entre críticos y espectadores que sienten que KK es demasiado moderna.  “Parece una emo” dijo uno en IMDB refiriéndose a su cabellos azules y a la argolla en la nariz. Otros dicen que es un modo superficial de “modernizar” al personaje histórico y que acaba trivializando su tragedia.

Aunque no me molesta la aparición de Kat, si me pareció un poco cursi (“¿Hubiéramos sido amigas”? le pregunta a Anne en el más allá). Es cierto que su inclusión simplifica algo que todavía no puede digerirse en toda su magnitud. Su cháchara ligera contrasta con la profundidad de Anne que, en su encierro y en su miedo cotidiano a ser descubierta y asesinada, desarrolló esa “precocidad monstruosa” como la definiría Daniel Rops en el prefacio a la edición francesa (yo leí el diario en traducción de esa edición).

Cinco Niñas de Auschwitz
Esa precocidad de Anne y esa simpleza de Kat se hacen más evidentes cuando las contrastamos con el tercer y más importante segmento del documental: las entrevistas con cinco sobrevivientes del Holocausto. Para crear estas “vidas paralelas” a la de Anne se ha buscado a cinco mujeres que una vez fueron niñas y quinceañeras y que sobrevivieron Auschwitz.

Tenemos a la checa Helga Weiss, que fue llevada junto a sus padres al ghetto-modelo de Terezin. Ahí tendría su primer romance, pasaría de niña a mujer para luego ser deportada a Polonia y liberadaen Mauthausen. Tenemos a la simpática Sarah Lichtsztejn-Montard quien con su madre lograra huir del Vel d’Hiv en 1942 tras la redada más grande de judíos en territorio francés. Eventualmente, en 1944, la adolescente Sarah fue arrestada, llevada a Drancy, y luego deportada a Pitchipoi (el nombre con el que los niños del campo daban a su destino desconocido en Polonia). En Bergen Belsen, Sarah tendría un breve encuentro con Anne Frank.
Helga Weiss

Tenemos a las hermanas croatas Andra y Tatiana Bucci que sobrevivieron Auschwitz solo porque el Dr. Mengele las confundió con mellizas y las Integró a su zoológico de conejillos de indias. Por último, tenemos a Arianna Szoranyl hija de padre judío y madre cristiana, bautizada junto a sus cinco hermanas lo que no impidió su deportación después que su Italia natal fuese invadida. Cada experiencia es un relato diferente, con el vínculo común de que son voces de sobrevivientes que narran una juventud muy diferente a la de los espectadores, pero que tienen en común con Anne Frank la experiencia de saberse en constante peligro, de saberse rechazadas por la sociedad en que viven.
Andra y Tatiana Bucci

Alternando con las voces de Dame Helen, de KK, y de las sobrevivientes, entran las voces objetivas de historiadores y custodios de centros dedicados a preservar la memoria del Holocausto. Las voces de las sobrevivientes ahogan los textos de KK e incluso la lectura de Dame Helen, Solo se ven equilibradas por los comentarios de los expertos que aportan información que ellas entonces y hoy no saben.

 Ahí tenemos al historiador italiano Marcello Pezzetti que ha colaborado con los testimonios de algunas de estas mujeres y es autor (entre otros libros) de Il Album di Auschwitz y Il Libro della Shoah Italiana. Me gustó ver entre los expertos al vehemente Rabino Michael Berenbaum (graduado como yo de Queens College) autor de El mundo lo debe saber y productor y asesor de galardonados filmes y documentales sobre la Shoah. Es el quien explica por qué el Holocausto es diferente a otros genocidios.

Consciente de que hoy en día el termino "genocidio" es aplicado de manera baladí a cualquier masacre, Berenbaum establece tres puntos de diferencia. A) el Holocausto fue ideado y perpetrado por los habitantes del país más liberal, progresista y humanista del mundo. B) Los nazis mantuvieron cientos de archivos de documentos y fotografías. Es el genocidio mejor documentado de la historia. C) Los nazis no solo querían exterminar a los judíos del Reich. Su propósito era acabar con los judíos (y los gitanos y eslavos) de toda Europa y de toda la tierra.

En otra onda ,Ronald  Leopold que está a cargo del Museo Anne Frank recuerda que los holandeses fueron el primer pueblo de Europa en intentar detener a los alemanes. En 1941, tras las primeras deportaciones de judíos, el partido comunista holandés convocó a una huelga en febrero que duró un mes. Aunque no se detuvo la deportación, queda como récord de que no todos observaron con indiferencia la labor de los nazis.

No sé si esta protesta galvanizó a los muchos que ocultaron judíos durante la guerra en Holanda. Gente que arriesgaron sus vidas como los que ocultaron a Los Frank. Tampoco sé si esta protesta incentivó medidas masivas como la de los daneses que lograron enviar al 90% de su población judía al refugio de la neutral Suecia,  o si provocó  las protestas con las que el pueblo y autoridades búlgaras consiguieron evitar la deportación de sus judíos; o inspiró la única protesta contra las deportaciones que tuvo lugar en Alemania, cuando en 1943,  en la Rosenstrasse (la Calle de las Rosas) de Berlín,  las esposas arias exigieron la devolución de sus esposos judíos que iban ya camino a Polonia. Lo extraordinario es que, tal como las protestas búlgaras, si tuvieron efecto sus exigencias. Los maridos fueron retornados.

Mecanismos de Sobrevivencia
Sin embargo, ninguna de estas heroicas medidas afectó el destino de Anne Frank y de sus congéneres. Dos  de ellas acabaron en Bergen-Belsen, tras haber evadido peor destino en otros campos de exterminio. La diferencia es que ellas sobrevivieron y Anne no. La diferencia es que ellas se casaron y tuvieron hijos, Anne no. Anne hubiese complido 90 años este año, sus compañeras o los cumplieron o van a cumplirlos. La grandeza de los testimonios reside en los diversos modos de estas mujeres de seguir sobreviviendo. La liberación no necesariamente significó el fin de la experiencia del lager. Como dice la hija de Arianna, su madre dejó parte de sí misma en el campo.

Las cuatro han escrito sobre su pasado. Helga, como Anne Frank, llevó un diario que publicó recientemente. Lo mismo han hecho las Bucci y Arianna. Sarah tiene un texto, Chazzes les papillons noirs (Alejen las mariposas negras) que usa para dar sus clases sobre la Shoah. Las cuatro están abiertas a dar entrevistas y aparecer en documentales, pero como a muchos sobrevivientes, les ha costado décadas asimilar lo ocurrido y poder articularlo públicamente sea en palabras o por escrito.

Otra virtud que aleja “Historias Paralelas” de la infame fórmula es que cada historia comienza de manera distinta, en países diferentes, con experiencias diferentes. Las Hermanas Bucci tenían un padre cristiano, Arianna es católica, y sin embargo acaban todas convertidas en seres sin más identidad que un número, incluso Anne Frank. Por eso el ponerle un hashtag también la deshumaniza tal como sin darnos cuenta permitimos que las redes sociales nos deshumanicen.

Uno de los momentos desordenados del documental es la presentación de Fanny Hoschbaum quien no es parte del grupo de testigos. A los cuatro años vivió oculta cerca de Grenoble, y así sobrevivió La Ocupación. Hoy es ciudadana israelí, pero ha retornado a Francia a recordar a sus muertos junto con tres de sus diez nietos.  Su historia demuestra la importancia del relato individual antes que la visión global de masas de cadáveres anónimos. Lo dice una de las nietas de Fanny Hoschbaum cuando comenta que ya no se trata de seis millones anónimos, que la experiencia se vuelve personal cuando se reduce a su abuela y a su familia.

Otro nieto es Omer, un ex soldado de Tzahal. Su abuela lo cuenta orgullosa recordando que la acompañó a su última vista a Auschwitz. Para Fanny un motivo de orgullo es que portaron una bandera israelí. Ver ese símbolo dentro de ese campo donde un millón de judíos fueron exterminados como parte de un plan de destruir al mundo hebreo, es un gesto poderoso, una señal de triunfo

Para muchos de mis gatitos lectores, la bandera israelí es un símbolo negativo. No lo es para mí, aunque tenga mis disputas con las políticas de diversos gobiernos israelís, pero oír a Fanny contar la anécdota y visualizarla emocionó hasta el último hueso de mi viejo cuerpo judío. No sabemos qué relación tendrán las otras sobrevivientes con el sionismo. Anne Frank nunca lo menciona en su diario. Pero sabemos que, para Fanny, Israel es un mecanismo de sobrevivencia, como lo ha sido para millones de sobrevivientes y sus descendiente por más de medio siglo.

Pero el gran mecanismo de sobrevivencia, y la serie hace hincapié en ello, es el mandamiento bíblico “creced y multiplicaos”.  Algo que se ha mencionado en los estudios de sobrevivientesreligiosos o no— fue lo imperativo de formar familias.Lo mencionan tanto Ben Shepherd en The Long Road Home como Ian Buruma en Año Cero.  Consciente o inconscientemente se ha buscado derrotar con la fertilidad judía, el plan nazista de exterminio. Como dice Sarah, haber formado una familia “es mi venganza”.

Ese parece ser el sentir de sus compañeras quienes perdieron a todos sus parientes en la Shoah. Nada más Helga y Sarah salieron de Belsen con sus madres. A las Hermanitas Bucci sus padres solo lograron recuperarlas años tras ser separados por los Nazis. De la familia con la que Arianna ingresó a Auschwitz únicamente sobrevivieron ella y uno de sus hermanos. Sus padres, tres hermanas y un hermano acabaron en los hornos. Ella misma pasó años en un orfanato.

Se entiende una necesidad de formar una familia, pero como explica su hija Laura, Arianna también tenía miedo de tener hijos o hablar con ellos de lo ocurrido en los campos con ellos. Le ha sido más fácil hacerlo con los nietos y es interesante como ellos, Francesa y Lorenzo, han reaccionado al legado de la abuela.

Francesca confiesa haber sufrido mucho al enterarse del Holocausto (en la escuela) y luego al saber el rol jugado por su abuela en esos años. Algo curioso, ni Arianna ni Laura se casaron con judíos, pero Francesca se considera como tal. “Sono ebrea, la mia mamma e ebrea, mentre il mio padre e catolico” afirma con seguridad.

Su hermano Lorenzo tiene otra manera de solidarizar con la nonna. Tras leer el libro de Arianna, se tatuó en el antebrazo el número que en Auschwitz asignaron a su abuela. En una entrevista a La Stampa, Tatiana Bucci declaró que no le parecía ese trend de nietos de sobrevivientes tatuándose los números de los abuelos. El mismo Lorenzo comenta que su abuela no aprobó inicialmente su iniciativa. “Hay tanta gente loca por ahí” dijo la anciana. Y sabe de lo que habla.


En febrero, solo unos meses despues que “#Anne Frank: Vite Paralelle” debutara en los cines italianos, una enorme suástica apareció pintada en la puerta y muro de la casa de Arianna. A pesar de las muestras de solidaridad de parte de los amigos y vecinos, hay conciencia entre las sobrevivientes y los historiadores de un auge de antisemitismo em todo el mundo.


En Donde se Equivocó Deborah Feldman
Volviendo al tema de los hijos como una manera de perpetuar las familias perdidas, hubo un momento, cuando Sarah lo mencionaba como su modo de burlarse de los nazis, que me sentí incomoda. Luego reparé en que se trataba de un resabio del “adoctrinamiento” que sufrimos todos los que vimos “Unorthodox”. Una tesis de esa porquería era que todas las desdichas de la pobrecita Ettie nacían de ese empeño de sus mayores de convertirla en una máquina de hacer bebés solo para satisfacer su obsesión morbosa con parientes muertos. Se dice en la miniserie que toda la perversidad del estilo de vida Satmar reside en esa ofuscación neurótica con el pasado.

Cuando el Primo Moishe le recuerda a Ettie la historia del panadero del barrio que perdió a toda su familia en la Shoah, ella burlona le recuerda que el hombre está lleno de nietos. La actitud entre aburrida y burlesca de Ettietal como la de Yael, la israelídemuestran el desprecio por el Holocausto y sus víctimas que existe en gente como Deborah Feldman.

Sin embargo, la Feldman, zorra oportunista que es, escribió un libro Exodus en el que lloriquea sobre la Shoah y se va de peregrinación por diferentes países europeos siguiendo la ruta que cruzó su abuela durante el Holocausto. El libro no tuvo éxito porque se siente totalmente falso y porque la actitud de Feldman es tan infantil que en el Chicago Tribune llamaron su estilo “chick lit”.

Uno de los momentos más risibles de su narrativa es cuando, al retornar de su visita a Auschwitz, se enfurece porque el conductor del tranvía le mira la cola. Lo vergonzoso es que dijo que en ese momento sintió el poder del Holocausto. Que esta mula crea que el Holocausto se basó en nazis mirándole el culo a las judías…. Con eso se entiende su repudio a la obligación de recordar y honrar a los muertos, repudio que lamentablemente se ha colado en la manera de pensar de muchos judíos modernos.

Aunque el tema central de “Parallel Stories”se base en los relatos individuales y singulares de Anne y de las cinco sobrevivientes, la serie acaba con una generalización,  por una vez necesaria. Al hablar del exterminio de toda una generación de niños judíos, dice el Rabino Berenbaum” imagínense el talento que Alemania destruyó al destruir a todos esos niños judíos. Cuando destruyes niños, estás destruyendo posibilidades infinitas”.

En este último año, los niños y jóvenes han vuelto a ser tema de conversación, sea por ser víctimas de brutalidad o negligencia policial, o por andar tumbando estatuas, o por ser una molestia para padres al convertirse en una presencia intolerable en casa, o para sus maestros por su falta de interés en los burdos intentos de establecer un homeschooling universal.

Todo esto en una época en que el radicalismo feminista ha eliminado la existencia de sentimientos maternales y rechazado cualquier intento por empujar a la mujer a ser madre o experimentar afecto por los más pequeños y débiles. Me pregunto si todavía se entiende la vergüenza que debería embargarnos a los adultos ante la muerte de criaturas, o siquiera si podemos comprender el sufrimientos de niños separados de sus madres y viceversa.

La relación madre-hija adquiere preponderancia en estas “vidas paralelas”. Todos conocemos por las páginas del diario de los problemas de Anne con su madre. Muchas nos hemos identificado con ese conflicto que marca tantas adolescencias femeninas, pero el documental nos recuerda como Edith Frank se dejó morir de hambre al ser separada de sus hijas. ¿Podemos dudar de su amor por Anne y Margot? 
Edith Frank y sus hijas

Las otras chicas también descubren un vínculo nuevo que las une a quienes les dieron vida. Al llegar a Auschwitz, Helga miente sobre la edad de su madre y de la propia, rescatándolas a ambas de la cámara de gas; Sarah y su madre huyen del Vel d’Hiv, viven ocultas, sobreviven Auschwitz siempre juntas, son socias y compañeras a la par de hija y mamá.

En cambio, para las Hermanas Bucci, los escasos encuentros con la madre en el lager van separándolas. Son muy pequeñas y esa mujer flaca y envejecida prematuramente se les vuelve una extraña. Sin embargo, será su madre quien luchará en la posguerra para encontrarlas y recuperarlas. Ellas contarán que han sido impulsadas a escribir su historia en recuerdo de una madre silenciosa, incapaz de poner en palabras el calvario sufrido.
Mira y Giovanni Bucci

Entre el Antisemitismo y el Victimismo
En un momento en que hay tantos de diversas ideologías, credos y colores cuya felicidad y paz reside en la destrucción no solo del judío sino también de su cultura, el recordar que una vez casi se consiguió tal propósito, o al menos se lo consiguió a medias, es importante. Nos ayuda a los judíos a poner en perspectiva nuestra posición en el mundo.

Este tipo de documentales solo se manufactura en países que donde los judíos no han caído en la apatía, conformismo y cobardía que nos caracteriza a tantos. Por eso debería ser visto tanto por los judíos que militamos en este último bando como por los que, por lucirse en arenas políticas, faranduleras o financieras se olvidan de que en la Shoah no solo murieron los pobres, desconocidos y religiosos.

Vivimos, incluso en este país, un auge de antisemitismo que ya ni es solapado. Los únicos que intentan ocultarlo son los judíos liberales ateos y oportunistas, que les gusta colgarse de cualquier carro que crean los llevará al Desfile de la Victoria.  Es vergonzoso que el gran Kareem Abdul Jabbar, gloria del deporte mundial ( negro, musulmán e hijo de policía),  sea quien haya tenido que rechazar públicamente el auge del antisemitismo en los medios de comunicación y en los deportes. Es vergonzoso cuando hasta judías como la comediante Chelsea Handler, por ignorancia o tozudez, son parte de esa desenfada judeofobia.


Dije al comienzo que no iba recomendar #Anne Frank. Por años me he sentido incomoda con la repetición de clichés que “la industria del Holocausto” ha imprimido a sus productos. El Dr. Ernesto Medalla me comentó una vez que ese tipo de producto era un culto al victimismo “hasta tiene música de víctimas”. El victimismo puede producir en el espectador una reacción contraria de la que se desea lograr. En vez de compasión y solidaridad puede provocar una sensación de alejamiento de la tragedia acompañado de un desagrado por las víctimas.

Por eso es por lo que aconsejaría a otros grupos étnicos que no caigan en ese error. “Nous sommes les victimes de les victimes” dijo Mahmoud Abbas abrazando a Sir Elie Wiesel en su primer encuentro. A mí me dio risa y luego vergüenza ajena, porque Abbas, gordito y próspero, era una imagen muy alejada la del escritor en sus días de ‘victime” tras ser liberado de Buchenwald cuando no tenía fuerzas ni para alzarse del camastro. El mérito de “Vite Paralelle” es que ni Anne en su diario ni las otras cinco sobrevivientes en sus libros y entrevistas se hacen las víctimas. De su conversación resuma revancha, miedo al auge de la judeofobia, tristeza ante lo perdido, pero no hay autocompasión.


Arianna nos cuenta que los alemanes golpearon sus piernas con porras de goma con fierro adentro. No nos dice que esas torturas le costarían meses en el hospital tras la liberación. Nos cuenta de la marcha forzada desde Auschwitz a Belsen en medio de nieve, pero no nos dice que sus dedos se congelaron y hubo que amputarle algunos. Tampoco que fue un guardia de la SS el que se apiadó de ella y la puso en un vagón. De otro modo ella no hubiese sobrevivido.
Arianna a los 11 años cuando llegó a Auschwitz

Las obras más contundentes sobre la Shoah son las que muestran algo original, las que se enfocan en experiencias singulares, las que aportan una luz en medio de la oscuridad. Algo que me impresionó de las historias fue como Las Bucci eludieron los pavorosos experimentos de Mengele.

En el documental mencionan que “una mujer” las aconsejó no ofrecerse de voluntarias para ir al campo de Neuengamme (donde moriría su primito Sergio) celebre por ser un centro de exterminio de conejillos de india infantiles conmemorado hoy por un jardín de rosas. Lo que no dicen (en el libro, pero si en otras entrevistas) es que esa mujer era la boklova, la guardia polaca, ladrona en la vida civil, pero todavía dotada de compasión.
Las Bucci y su primo Sergio

El propósito de todo documental es interesar al espectador a expandir sus conocimientos buscando más material sobre el tema. Tal vez por eso es qué #Anne Frank escatime información. Después de todo, las cinco testigos han escrito sobre su experiencia de la Shoah. El problema es que aparte de Helga’s Diary (traducido al castellano como El Diario de Helga) ninguno de esos libros, ha sido traducido ni al inglés ni al español. Los libros de Arianna y de las Bucci están en Amazon, pero en italiano.

Aunque a cada rato se escriben historias y testimonios del Holocausto en diversos países europeos raramente se traducen, a menos que sean los que siguen estándares conocidos y ocurran en la Europa Oriental. De ahí que el diario de Helga haya sido traducido al alemán, al portugués, hasta el chino.
En cambio, lo que se hace en italiano rara vez encuentra traductor sea novela, testimonio o texto de historia. Por eso terminé por comprarme Gli Soldati Ebrei di Mussolini en el original. A mí me interesa el material italiano, no solo porque me toca personalmente, sino porque es tan especial y exótico, sobre todo para la gente que está harta de leer fórmula.

Acabo de hacer una búsqueda en Amazon.com usando como buscadores “Jewish Holocaust History” e “Italy”, el resultado es el de siempre: De Felice, Michele Sarfatti, Susan Zucotti y mucho Primo.  Lo nuevo, paparruchadas como The Italian Executioners de Simon Levis Sullam que busca desmitificar la narrativa de los italianos como rescatistas natos. Le ha ido tan mal con el esfuerzo que apenas le ha alcanzado para 200 páginas.  Veinte dólares muy mal invertidos por mí al haberlo comprado. Mas dinero invirtió la editorial de Princeton que lo ha publicado.

En cambio, sí pongo “Italia” o “Ebrei” como buscador me salen docenas de textos apetitosos. Por eso tengo que considerar que es una suerte encontrar material en traducción y por una vez le agradezco a Netflix algo, el haber comprado #Anne Frank: Vite Parallele”.
Jeannette y Andra

La dedicatoria del libro


ADDENDUM: Una sorpresa ha sido descubrir que nuestra Gatita Honoraria Jeannette  Kravetz Stoletzka ha conocido a Andra Bucci quien le ha autografiado una copia de su libro. Ese ha sido un hallazgo y la Dra. Kravetz nos ha dado permiso de publicar las fotograf'ías


miércoles, 19 de junio de 2019

Period Drama Para los Niños de Verano (2019): Que viene y que se prepara



Cuando se trata de nuevos cuentos en pantalla, los Gatos Seriefilos nos volvemos todos Niños de Verano, nuestro entusiasmo nos vuelve inocentes y nos llena de ilusiones, pero las temporadas de verano suelen ser flojas. Este 2019 no será una excepción. No hay grandes estrenos, lo que si hay son avances de series esperadas y nuevos rumores de proyectos interesantes.

El final de “Juego de Tronos” coincidió con el empezar de nuestra guardia. Vamos a estar alertas en dos campos. El primero, la búsqueda de una serie que quite el cetro a GOT como el nuevo fenómeno de las pantallas chicas. Por otro lado, vamos a ser más militantes y a estar más atentos a equívocos en arcos argumentales (¡y como les molesta ese término a los haters’haters!)  y a manipulaciones de la producción en lo que respecta a nuestros gustos y sensibilidades.

Por ejemplo, aunque agradezco la oportunidad de revivir la Tudormania, tengo que admitir que “The Spanish Princess” fue un esfuerzo flojísimo de mostrar el juego de tronos en la primera corte de los Tudor. Mas esperanzas tengo para “Catalina, La Grande” de la cual ya tenemos tráiler.  Típico de HBO, sexo, violencia, estridencia metalera pasando por banda sonora. Espero que solo sea así en el tráiler, aunque confieso que sé poco de Catalina la Grande y menos del final de su reino, así que soy Niña de Verano en este cuento.


En Inglaterra el verano estará más movido. “Summer of Rockets” ya inició en ITV en mayo. ¿Podremos verla este verano en USA? Solo si le da espacio “Endeavour” que inició en la PBS este 16 de junio. Ya sé sabe que estas serán las penúltimas temporadas en que veamos al Joven Morse descubrir crímenes en la Oxford de 1969. El verano ingles será testigo del fin de las aventuras del Capitán Poldark, pero en este lado del continente tendremos que esperar hasta el otoño.

Frailes Detectives
Después de “La princesa española” pensé que no habría más cable o premium para mí este verano, y que todo sería streaming con la excepción de “Endeavour” por supuesto, pero me llegó una sorpresota. El canal Sundance está pasando, desde mayo 23, la nueva versión de El Nombre de la Rosa. Entre nos, John Turturro no se ve inglés para nada, pero es tan buen actor que uno le cree su William de Baskerville.

El problema es que la fama de la novela reside en su contenido filosófico, sus devaneos con ideas literarias y con la semiótica. Nada de eso puede trasladarse a la pantalla. Entonces solo nos queda el relato detectivesco y este monje investigador que se revela como un Sherlock medieval.
William de Baskerville luce sus recien inventados lentes

Solo que Umberto Eco no se contentó con hacer un whodunnit histórico a lo Hermano Cadfael, quiso darnos un vistazo a las guerras internas de la iglesia en la Italia del Siglo XIV, el conflicto del Papado de Aviñón con el Emperador Luis de Baviera, el auge de la Orden de los Franciscanos cuyos monjes irritan a la incipiente Inquisición que anda viendo herejes vagando por cada camino que conduce a Roma. Aunque parece fascinante es ahí es donde comienzan los problemas. En este punto es cuando Eco no puede ser objetivo y resbala por la pendiente panfletaria.

Los críticos han reprendido a Eco por convertir a Bernard Gui (que fue más administrador y diplomático que quema-gente), en el epitome del inquisidor fanático y cruel. Pero Rupert Everett se relame con este rol y a ratos se ve caricaturesco. En la serie han querido crear tensión estableciendo una rivalidad entre inquisidor y detective.  Aquí nuevamente aparece un problema. Los personajes de Eco son planos. En el filme intentaron humanizar a Fray William contándonos que sufría del trauma de haber sido interrogado y torturado por la Inquisición. Aquí ni eso.
Bernard Gui. Pensar que Rupert Everett era tan lindo

Tal vez el inconveniente está en que la obra es vista desde la perspectiva del Hermano Adso (Damian Hartung), el discípulo de Baskerville, y ese es un personaje sosísimo. Pues ahora, aunque han intentado darle algún empaque con una historia de conflictos con el padre y consigo mismo, sigue siendo una lata con zapatos.

A mí me cuesta mucho criticar objetivamente las producciones de la RAI porque amo lo italiano, pero los italianos suelen caer en sentimentalismos que añaden poco a la historia. Han tratado de rellenar la historia embutiendo batallas, flashbacks a la trama de Fray Dolcino, y un personaje femenino un poco innecesario. La culpa la tiene también Turturro quien es parte del equipo de guionistas y vamos… es un italiano de Brooklyn, genéticamente está predispuesto a esa falla profesional. Él se defiende diciendo que una exigencia para aceptar el papel era que el libreto fuese lo más apegado al texto original posible.

¿Qué quiere decir eso? Pues que temas “de actualidad” en la novela, tales como la corrupción de la iglesia (tema importante para Eco) y el maltrato de las mujeres por parte del patriarcado, consigan butacas de primera fila. Pero cuidado, porque Eco solo tiene un personaje femenino terciario sin voz ni voto, totalmente anónimo que parece representar a todas las campesinas, pero que nunca conocemos realmente.

Llamada simplemente “La Niña”, Adso la descubre prostituyéndose por comida en la Abadía donde De Baskerville y su discípulo investigan una serie de crímenes de frailes copistas. En realidad, y la película lo estresa, La Niña sirve para “desvirgar” a Adso y hacerlo conocer un primer amor.

La serie ha expandido este personaje y hasta le otorgado una historia (ergo sigue sin nombre). Nina Fotaras da vida una jovencita que se encuentra con Adso y William en el camino Solo habla el dialecto de Oc, que el poliglota detective entiende, pero el lenguaje sin palabras del amor hace que La Niña siga a Adso hasta la abadía. Nos enteramos de que es provenzal, que las huestes papales la despojaron de casa, familia y virginidad. Digamos que es un personaje más interesante que en la novela y que hay tiempo para delinear su relación con el joven novicio.
La Niña

El otro personaje está vinculado a la subtrama de las prédicas de Dolcino. Se llama Anna (Greta Scarano) y es hija de la noble Margherita y del hereje Dolcino (un personaje real), y protegida de Remigio (Fabrizio Bentivoglio) el misterioso mayordomo de la Abadía. Pero el cuento de Anna, la huérfana experta en arquería, la de la lista de gente en la que debe cobrar venganza y que, por supuesto no existe en el libro, aunado a batallas, juegos de tronos entre imperio y papado y…como ya lo notaron en The Los Ángeles Times, la serie quiere atraer a un público tronero.
Arya, digo Anna la Vengadora

Son ocho capítulos, si quieren ver heroínas mituteras, inquisidores cazadores de brujas, monjes sinverguenzones, y un Sherlock con tonsura se las recomiendo. Aparte que la cinematografía es fantástica, los paisajes bellísimos y la ambientación es decente. Eso sí, los personajes son totalmente telenoveleros.

Streaming Veraniego
Es muy triste, pero en el verano uno o se pone al día con reposiciones o confía nada más en lo que ofrezcan los servicios de streaming.
Empezamos con Netflix y el 24 de mayo comenzaba “Alta Mar”, que viene a unirse a otras coproducciones de Bambú y Netflix como la exitosa “Las Chicas del Cable”, pero ya se la llama el primer tropiezo español de Netflix, lo que me ha llevado a una meditación sobre el drama de época español que espero compartir con ustedes pronto.

“Alta Mar” que a días de su estreno solo cosechaba criticas nefastas,  fue vendida como un cruce entre Murder in the Orient Express y “Titanic”, una serie de asesinatos durante la travesía del Barbara de Braganza,  un trasatlántico de lujo que en 1940 va desde Vigo a Rio de Janeiro. Pues les aseguro que más que Agatha Christie esto parece un misterio de Charlie Chan. Se ha intentado copiar el estilo del Noir de los 40, incluso con ángulos chinos como en “El Tercer Hombre” y muchos close-up de personajes a los que parece que les dijeron “tienes que poner cara de sospechoso” y que interrumpen un argumento que ya se está hundiendo sin necesidad de que lo perfore un iceberg.

Dos hermanas de clase alta viajan a Brasil a comenzar una buena vida. Carolina (Alejandra Onieva la Soledad del Puente Viejo) acaba de vender la fábrica de zapatos que le legó el padre y va a casarse con Fernando (Eloy Azorín), el dueño de la naviera en cuya línea viajan. El tal Fernando tiene más interés en la sirvienta de la novia que en su futura esposa.
Por una vez Fernando  mira a Carolina

La otra hermana Eva (interpretada por Ivana Baquero la siempre recordada Ofelia de “El laberinto del fauno”) es la novelista desinhibida, se sabe porque es la única empantalonada de la serie. No se entiende ese afán de poner mujeres con pantalones en la España de la posguerra, cuando el Caudillo había prohibido el uso de esa prenda en público. Las mujeres solo podían ponerse pantalones para estar en casa y fue así hasta la apertura turística de los 50.
Eva la de Los Pantalones

Antes de abordar el barco, las hermanas se tropiezan con una mujer histérica y magullada que huye de la policía. Eva insiste en llevársela de polizón escondiéndola en el baúl donde guardan el vestido de novia de Carolina. La tal Luisa les agradece casi cascándole la cabeza la nana de las chicas, y dando vuelta el camarote de sus benefactoras. Eso antes de que alguien tenga la bondad de arrojarla por la borda.

Aparte de agradecer que mataran a la pesada, no me interesa ni la identidad de su asesino ni los motivos del crimen. Los personajes son tan antipáticos los diálogos tan previsibles, las situaciones tan cliché, todo tan grotesco, que el único misterio por resolver es cómo se puede crear algo tan malo.
Por suerte, en términos de nostalgia Netflix también nos trae el 4 de julio la tercera temporada de “Stranger Things”. Las cosas en Hawkins, Indiana siguen peligrosas, y monstruos de verdad y humanos acechan a David, El y sus amigos.

El 31 de mayo comenzaba en Amazon Prime “Good Omens” basada en la novela de Neil Gaiman, esta sátira de ángeles y demonios está teniendo buen éxito.

El 30 de junio comienza por AP “CarnIval Row” la fantasía victoriana de la que ya les he hablado en otro blog.

En Hulu la tercera temporada de “The Handmaid’s Tale” la distopía de Margaret Atwood estrenó, el 5 de junio. El mismo servicio, el 10 de julio, ofrecerá la tercera temporada de “Harlots” el cuento de prostitutas en el Londres dieciochesco.

Y el 17 de junio, en Hulu, abrió la única que me interesa, la miniserie alemana “Das Boot”. Inspirada en el filme y novela de Lothar-Gunther Buchheim, la trama tiene lugar seis meses después del final de la original y cubre las nuevas aventuras del submarino bajo un inexperto capitán. Basada en la secuela Dei Fesitung, esta miniserie difiere de la original en que hay mucha acción en tierra y varios personajes femeninos. El reparto es muy variado e incluye a Tom “Jaqen H’rgar” Wlaschiha; Lizzy Caplan de “Masters of Sex” y Vincent Kartheiser, el Pete Campbell de “Mad Men”

Y ahora nos toca ver que nos depara el futuro en términos de period pieces

Las Andanzas de Lord Fellowes
Comenzamos nuestro conteo al futuro del period drama, con nuestro consentido de ese género, Lord Julian Fellowes. Este verano His Lordship ha estado ocupado con la pantalla grande. Esta primavera su adaptación del betseller de Laura Moriarty “La Chaperona” se estrenó en cines estadounidenses y en julio se espera el debut en pantalla grande de “Downton Abbey, el Filme”.

Además, Lord Fellowes ha escrito una miniserie que ya está siendo filmada llamada ‘The English Game” sobre la historia del futbol (soccer). El reparto va encabezado por Alec Neumann e incluye rostros de nuevas estrellas como Charlotte Hope, chongos de mi pasado como Anthony Andrews, y la imperdible Kate Philips que, mientras espera la nueva temporada de “Peaky Blinders”, aparecerá en este drama histórico.

Además, el Barón Fellowes de West Stafford (ese es su título completo) ha producido otra miniserie basada en su novela-homenaje-a-Jane-Austen Belgravia. Esta es la historia de los Trenchard, una familia de nuevo ricos en la Inglaterra napoleónica. Comienza con un baile en vísperas de la Batalla de Waterloo y de ahí hay un salto hasta 1840. Aunque parece interesante parece que aquí la va a pasar EPIX, la única cadena premium a la que no tengo acceso.
Primera foto de "Belgravia"

Que bien que Julien Fellowes esté ocupado, ¿pero ¿qué pasa con el proyecto que más nos interesa? ¿No que “The Gilded Age” se estrenaba en la NBC este año? Esa ha sido la noticia bomba, aunque ya me la sospechaba. NBC carece de la estructura, del presupuesto, del público que requiere un proyecto de esta envergadura. Su Señoría ha recibido una oferta de HBO y “The Gilded Age” se va al canal premium.

Aunque NBC era un espacio limitante me preocupa este traslado. Como más de la mitad de los troneros, le he perdido la confianza a HBO. Tengo miedo de que censuren el libreto y que intenten meterle el sexo y violencia que caracteriza a sus producciones. Ya comenzamos con un cambio de trama.

Originalmente la historia que tiene lugar en la Nueva York de los 1880, iba con un protagonista llamado Marian Brook, hijo de una familia conservadora que se ve involucrado en la lucha de sus vecinos, los nuevos ricos Russell, para escalar socialmente hasta llegar al pináculo donde residen las mejores familias neoyorquinas, los Astor y los Vanderbilt.

El tema principal entre lo antiguo y lo nuevo, nouveau riche vs aristocracia ancestral se ha expandido. Ahora Marian es mujer, hija de un general Confederado que debe irse a vivir con unas estiradas tías yanquis. A quince años de Appomatox, podremos ver como la Guerra de Secesión seguía dando que hablar y como el conflicto político cultural entre Norte y Sur se llevaba en esa edad dorada. Para ampliar la visión social se ha traído otro personaje, Peggy Scott, una afroamericana con un misterioso pasado y que ahora funge como mucama de Marian. Suena muy interesante, pero reitero, confío en Julian Fellowes, no confío en HBO.
Para los que Extrañan Downton Abbey y The Crown
Aprovecho aquí de hablar de otro proyecto que debería ser producido por Lord Fellowes. Se trata de “Atlantic Crossing”, una producción noruega. Para los que vimos la excelente “La decisión del Rey” es un placer ver lo que podría ser su continuación. Al final de la película mencionada, el Rey Haakon de Noruega, tras decidir que no se rendirá a los Nazis, huye a Inglaterra, junto con su hijo mayor.

Su nuera Marta de Suecia, y sus nietos (entre ellos el actual Rey Harald) cruzaron la frontera hasta Suecia. A pesar de que el rey de Suecia era su tío, la princesa Marta no fue bienvenida. Recibió acusaciones de poner peligro la neutralidad sueca y fue presionada para regresar a Noruega y dejar que los Nazis usasen a su hijo para establecer un gobierno títere.
La ilustre invitada

Marta era amiga de Los Roosevelt y antes que ceder a las presiones suecas, prefirió cruzar el Atlántico con sus niños. De ahí el título de la serie. Tal como en la vida real Marta (interpretada por la actriz sueca Sofia Helin) se instala en la Casa Blanca, pero no se comporta como refugiada ya que dedica sus esfuerzos a ayudar a la Cruz Roja, a hacer propaganda por Noruega e influir en el presidente para que entre al conflicto. Interpretado por Kyle MacLachlan(El Agente Cooper de “Twin Peaks”) Franklin D. Roosevelt cobra admiración por su intrépida invitada y la lleva consigo a entrevistarse con Winston Churchill. La princesa será testigo de la firma de la histórica Carta del Atlántico.
FDR y Su Alteza Real, Marta de Noruega

Mi curiosidad es saber cómo retratarán la amistad entre Marta y FDR. Una vez leí que hubo fuertes rumores de un affaire entre ellos. Ser invalido nunca fue un impedimento para que Roosevelt tuviese romances. Gore Vidal se refirió a la amistad a la princesa como el ultimo amor del presidente Roosevelt. James, uno de los hijos de FDR y testigo de la relación de su padre con Marta, calificó lo de ellos como “algo romántico”. ¿Pero fue un romance platónico?  ¿Se atreverá una serie noruega a retratar un adulterio de parte de la difunta madre de su soberano?
¿Amigos o Amantes? 

Siguiendo con estas series elegante, tipo “Downton Abbey”, Netflix se ha unido a un canal francés para crear “The Bonfire of Destiny” (“Le Bazar de la Charite”).  Se han inspirado en una tragedia real, el incendio de un bazar ocurrido en 1897 en el cual fallecieron 125 personas. 98 de ellas eran mujeres, en su mayoría damas patricias de la alta burguesía y de la aristocracia, entre ellas la esposa e hija del cónsul danés; Adelaida Corradi, esposa del cónsul español; y la Duquesa D ‘Alençon, (hermana de la Emperatriz Sissi) de la Casa Real francesa.

El incendio que fue provocado por una tira de celuloide, parte de un espectáculo del recién nacido cinematógrafo, también tuvo como victimas niñas, monjitas y las criadas de las nobles víctimas. El libreto de esta serie se concentrará en tres personajes ficticios: Adrienne de Lenverpre (Audrey Fleurot, la Hortense de “Un Village Francaise”); su ciada Rose (Julie de Bona) y Alice de Jeansin (Camille Lou) cuyas vidas cambian a raíz del incendio.

Alice es rescatada por un obrero lo que los lleva a un romance prohibido. Rosa, su criada, queda desfigurada en el incendio, y a Adrienne, tía de Alice, se la cree muerta lo que le da una oportunidad de comenzar una nueva vida.

Hablando de Sissi, Federation Entertainment ha comprado los derechos de las novelas de Allison Pataki sobre la desdichada Emperatriz de Austria. The Accidental Empress y Sisi: an empress on her own se convertirán en una miniserie.

Del Libro a la Pantalla
Varias productoras estarán ocupadas adaptando clásicos y bestsellers para la pantalla chica. Michael Hirst que seguramente prepara un final para “Vikingos” tan desastroso como el de GOT, ahora tiene varios proyectos. Aunque está dando sus pinceladas finales a su miniserie sobre el nacimiento de Los Beatles, se le apagó la luz verde para su serie sobre los emperadores romanos.

El creador de “Los Tudor” se consuela planeando una miniserie basada en el superventas de Boris Pasternak, El Doctor Zhivago. Aunque todos conocemos el filme clásico de Sir David Lean, no muchos recordaran que a comienzos de este siglo hubo una versión no muy exitosa de la BBC con Keira Knightley como Lara.

Cary Fukunawa creador de “True Detective” ahora quiere trabajar lo clásico y se le ha puesto a cargo de una nueva adaptación de El Ultimo de los Mohicanos. Algunos recordarán la versión que Sir Daniel Day-Lewis hizo en el cine de los 90.

Amy Adams, a la que tan bien le fue en televisión con su “Sharp Objects” ahora probará otro tipo de drama televisivo. La pelirroja producirá y protagonizará la versión de The Poisonwood Bible de Barbara Kingslover. Esta es la historia de Orleanna Price, esposa y madre de cuatro hijas de un misionero que se ven atrapadas en la revolución de 1959 que llevaría al Congo Belga a independizarse.

Entre los otros proyectos que se basan en obras literarias tenemos rumores de que se adaptaran a la pantalla chica el ganador del Premio Pulitzer All the Light We Cannot See, The Familiars, Barkskins y The Confessions of Frannie Langton, pero hasta no saber que se están filmando no comentaré más sobre ellos

Hay tantos proyectos que no llegan a materializarse. Ahí está el caso de “Shogun”.  FX sale a cada rato a decir que se han retrasado porque quieren un guion donde destaquen los personajes japoneses. ¿Por qué no son francos y confiesan que no tienen plata? Si ya tuvieron que ceder Lovecraft Country a HBO, y ni asomos de que puedan con la segunda temporada de “Tabú”, es obvio que  el Shogun y el Anjin San se fueron al cesto de los papeles.

¿Cuál de todos los programas mencionados les parece más interesante?  ¿Cuáles proyectos les interesaría ver?