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martes, 6 de agosto de 2024

Las Actrices del Drama de Época Alemán: Por qué Elisa Schlott es la más prometedora

 


Desde que comencé a seguir el period drama alemán (2018) he conocido a varias actrices jóvenes, algunas muy talentosas, pero a las que les basta un mal rol para destruir su aura histriónica. Solo una ha ido evolucionando hasta ser un agasajo actoral cada vez que aparece en miniseries. Me refiero a Elisa Schlott.

Liv Lisa Fries:  Lo que Pudo Ser

Hasta hace poco, mi actriz germana favorita había sido Liv Lisa Fries que se ha hecho de un nombre en los dramas de época de su país, principalmente en la exitosa Babylon Berlin. Liv Lisa también ha aparecido en filmes como el noir austriaco Hinterland, donde da vida a una forense en la Viena de entreguerras. A pesar de ser policía , es un personaje muy poco parecido a la detective Flapper Charlotte Ritter.




                                 Liv Lisa en Hinterland

También participó junto a Jannis Niewohner,  en una adaptación del clásico de Hermann Hesse Las Confesiones de Felix Krull y en el desastroso Múnich de Netflix.  Recientemente la vi junto a Sir Anthony Hopkins y Matthew Goode en La última sesión de Freud donde da vida a Anna,  la hija del famoso psiquiatra,  y es lo único bueno de un filme ininteligible.

Mi admiración por Fries retornó al verla en el rol de la resistente y escritora checa Milena Jesenska en la miniserie Kafka. Como uno de los grandes amores del cuentista, Fries nos ofrece un tour de force, aunque solo aparece en dos episodios, tiempo suficiente para explicar su relación con Kafka.



Como demostración de su amistad con los dramas de época, al menos los que cubren la primera mitad del siglo XX, Liv Lisa también ha estrenado en los cines De Hilde, con amor. en donde encarna a la heroína de la resistencia anti hitleriana,  Hilde Coppi. Sin embargo, siento que Liv Lisa ya pertenece al pasado. Según IMDB el único proyecto futuro es la quinta temporada de Babylon Berlin que se sabe será la final. ¿Será este también el final de una carrera que pudo ser gloriosa?

Actrices Destruidas por el Cross Over:

 Leonie Benesch

La primera temporada de Babylon Berlin puso en contacto al público angloparlante con Leonie Benesch. Conocida mundialmente por su trabajo en El Lazo Blanco, Leonie ya había recibido un galardón como la actriz más prometedora de Alemania. Su rol de la desdichada madre soltera, mendiga y luego criada-asesina,  Greta Orveck en BB,  le ameritó un premio como Mejor Actriz Secundaria del Año.



Benesch siguió impresionándome como Hildegarde , la oficinista que rescata del comunismo a Jannis Niewohner en El Desertor. Y se hizo conocida a los televidentes del mundo en su breve rol de La Princesa Cecilia de Hesse, hermana del Duque de Edimburgo,  en The Crown.

                          Leonie en El desertor
                                     Leonie en The Crown

El talento de Leonie Benesch la llevó a ser contratada por productoras inglesas. Su papel de la secretaria que chantaje a Dominic Cooper para poder huir de la Alemania del Este fue lo único bueno de la funesta SpyCity. Sin embargo, el golpe bajo a mi admiración lo consiguió Leonie Benesch como la odiosa Abigail Fix, la periodista feminista de la última versión de La Vuelta al Mundo en 80 Días. Un personaje insoportable que Julio Verne jamás hubiese imaginado. Aunque Leonie ha vuelto a ser galardonada en el cine por su rol en El Salon de Clases, mi consejo es que se quede en Alemania y no haga más series de época.



Alicia von Rittberg

Mi segundo encuentro con las series de época germanas fue —siempre en Netflix—con Charité. Aunque como todo lo bueno de Netflix ha sido desterrado, este drama médico-histórico puede verse en Estados Unidos en PBS Amazon y en América Latina por Europa Europa.

En su primera temporada, situada a fines del Siglo XIX, Charité tuvo a Alicia von Rittberg como su encantadora protagonista. En 1889,  la adolescente Ida,  para pagar su operación del apéndice,  debe convertirse en enfermera del más antiguo y más celebre hospital de Alemania.  Por esa actuación, la Condesa von Rittberg recibió un Bambi (el equivalente al Emmy en Alemania) como Mejor Actriz.



Aunque Alicia ya había estado incursionando en el cine angloparlante en pequeños roles, su gran oportunidad de entrar en la televisión internacional fue en la producción de Lionsgate,  Becoming Elizabeth. Lamentablemente, la serie fue su canto del cine.  Se la canceló a fines de la primera temporada.

La culpa no la tuvo Alicia. Su interpretación de Isabel Tudor en su adolescencia fue muy convincente. El problema es que en esta incursión al universo Tudormaníaco, la serie de Starz se enfocó en el abuso sexual cometido por el Almirante Seymour contra su hijastra. Para colmo, el guion a ratos quería vendernos una historia de amor en la que Seymour e Isabel eran víctimas de intrigas políticas. El confundido televidente prefería apagar el televisor.




Emilia Schule

Volviendo a Charité, hubo otra actuación femenina que me encantó. Fue ahí que conocí a Emilia Schule cuya cara de muñeca la hacía perfecta para el rol de Hedwig, la actriz adolescente que enloqueció al médico alemán más celebre de su época, Robert Koch.



Mi ingreso a PBS Amazon en el 2021 me permitió acceder a maravillosas series europeas de época, una de ellas es Ku’Damm (en inglés Berlin Dance School) donde la actriz de origen ruso interpreta a Eva, la más ambiciosa de las Hermanas Schollack. Como hermana del medio, se esperaría que la vida de Eva, durante las tres temporadas de la serie girase en torno a sus hermanas, pero entre 1956 y1963 hemos visto a la enfermerita ser amante de un futbolista comunista y casado con una de las pacientes de ella. La hemos visto casarse con su jefe,  el manipulador psiquiatra Fassbender, abandonarlo, dedicarse a la prostitución,  chantajear al marido para que costee su galería de arte y acabar tras las rejas al convertirse en auto viuda.



En medio de las temporadas de Ku’Damm, Emilia estuvo en el filme multiestelar , basado en la novela de Hermann Hesse, Narciso y Golmundo. En este relato homoerótico y cargado de tonos edípicos, Emilia fue Lydia, la hija de un conde que recibe en su castillo a Golmundo (Jannis Niewohner) cuando este abandona el monasterio donde está haciendo un noviciado. Golmundo busca  internarse en un mundo donde conocerá bien los pecados de la carne,  iniciándose con la susodicha. Esto dio pie para que la prensa ligara sentimentalmente a Jannis y a Schule.



El currículo de Emilia Schule fue suficiente para interesar al mundo anglo parante . Lamentablemente ocurrió como con Alicia von Rittberg. Se partió de la base que por ser extranjera podía interpretar a una reina de antaño. La BBC y el canal francés + (responsable por Versalles) contrataron a Emilia para dar vida a María Antonieta.



El problema es que la producción era mediocre en términos visuales y de contenido. El guion se cifró en los esfuerzos antimonárquicos de la televisión woke aunados a intentos de sexualizar a una reina que no tenía (al menos entonces) mucho interés en el amor físico. El resultado fue que Emilia acabó como una tarada que ni sabía lo que era la menstruación y que dejaba que la utilizasen sus enemigos. El que le vayan a hacer una segunda temporada a semejante basura me quitó todo respeto por Emilia Schule.



Elisa Schlott, La Mas Prometedora

Sé que hago mucha propaganda a las series de época germanas,  eso no significa que sean todas buenas o que me gusten por igual. Con algunas me he llevado tremenda desilusión como con Unsere Wundebaren Jahre que se puede traducir como Nuestros Años Milagrosos. Basada en la insípida novela de Peter Prange, la historia de tres hermanas de la posguerra la hace parecida a Ku’Damm solo que la acción tiene lugar antes (1947-1952) y no en Berlín, sino en un pueblo cerca de Frankfurt.

El parecido acaba ahí.  Esta serie carece del vibrante dinamismo de Ku’Damm, sus personajes son poco atractivos, algunos francamente desagradables. Pueden leer mis impresiones en mi reseña, pero reitero el personaje más antipático es el más cercano a ser el protagónico; Ulla, la menor de las Hermanas Wolff. Rebelde e indecisa a la vez, Ulla acaba haciéndole daño a todos los que la aman. Culpé a Elisa Schlott de hacer más antipático el personaje, pero creo que fui injusta.



Aun así, sentía poca predilección por la actriz y me molestó mucho saber que se integraba a la Tercera Temporada de Das Boot. A pesar de las dificultades que yo y el público estadounidense hemos tenido para poder seguirla, dos temporadas de esta fantástica serie alemana la habían convertido en mi favorita.

Mi personaje predilecto era el Oberleutnant Robert Ehremberg (Franz Dinda) , ingeniero constructor de submarinos que, debido a la horrible muerte de su familia en un bombardeo de Kiel, vivía traumatizado intentando dominar su alcoholismo. Esto lo llevaba a maniobras desperadas desde amotinarse contra un capitán de submarino hasta asesinar a otro.



Solo su pericia en la construcción de submarinos evitaba que Ehremberg acabase en un paredón, pero destino peor me parecía ponerle a La Schlott de interés romántico. Sin embargo, Greta Nussmeier cambio mi perspectiva del rango actoral de Elisa. Con un marido gravemente herido en el Frente Oriental, Frau Nussmeier está sacando adelante sola a su hija y a la óptica que le legó su padre. Un encuentro con Ehremberg despierta en ambos el deseo de volver a amar y vivir. Solo que olvidan en qué país han decidido renacer como pareja.

Las leyes del Tercer Reich condenan a Nussmeier a la eutanasia. Para salvar al padre de su hija, Greta debe comprometerse a rehabilitarlo. Eso conlleva el seguir casada y acabar con su romance, lo que empuja a Ehremberg de regreso a la botella. Yo esperaba que, en la Cuarta Temporada, encontrasen una solución a ese dilema, pero como optaron por acabar la serie con un listado de cadáveres, no dejaron espacio para romance.

{NOTA: He tratado de encontrar videos de cada actriz para que las vean actuar. No he podido encontrar nada de Elisa, solo este  de Das Boot, aunque está doblado al ruso  con subtítulos en inglés pueden ver su lenguaje corporal y sus expresiones faciales}



Me enojó saber que Elisa Schlott no estaba disponible para ese final de serie puesto que había caído en las garras de Netflix y ni siquiera para un protagónico. Los subscriptores de esa plataforma la conocieron por esa bazofia llamada La Emperatriz, otro añadido a la destrucción del Mito Sisi.

En el cuento de brujas de Isabel de Baviera siempre he sentido lástima por su hermana Helena, la candidata despreciada. Pues aquí apareció Elisa Schlott interpretándola y creando un personaje más simpático y humano (a pesar de su anacrónico corte de cabello) que el de Sisi que quedó en manos de Devrim Lignau.



Una lástima que fuera esta serie mediocre la que la haya hecho conocida. Es una suerte para los habitantes de USA,  que PBS Amazon/Walter Presents ahora les ofrezca el protagónico que realmente hizo a Elisa celebre en su país. En Saludos desde America (Ein Hauch von Amerika)tenemos una temática parecida a Nuestros Años Maravillosos ya que tiene lugar a inicios de los 50,  en un pueblecito, esta vez en Baviera.



La diferencia es que en vez de mostrar como una familia lidia con su pasado nazi y como se reinventa en un mundo moderno, en Saludos… el tema es la mala influencia que tienen los ocupantes estadounidenses sobre su enemigo de ayer, especialmente sobre las jovencitas. Como dice el párroco (más nazi que Hitler) los americanos “no son buenos cristianos”.

Elisa es Marie, una joven campesina que comete el error de enamorarse de un soldado negro y ve como todo el mundo les vuelve la espalda con la excepción del tabernero judío y una gringa comunista. Vemos como bajo la influencia de esta última, Marie mejora su inglés, aprende a amar a Jack London y a admirar la pintura de Franz Mark, pero también a apreciar la libertad y a despreciar el racimo y discriminación.  En suma,  y lo que me gusta de los personajes de Elisa Schlott, Marie es una heroína inteligente y lo demostrará cuando su mejor amiga acuse a su amante  de violación.



Saludos, aunada a Nuestros Años… y a Das Boot, confirmó la imagen de Elisa como un símbolo de la mujer alemana durante y después del Tercer Reich. Un poco como lo había sido Hannah Schygulla a fines del Siglo XX,  y Nina Hoss en la primera década de este siglo.

Schlott ha destacado más en el cine donde ha cosechado premios, aunque siempre en escenarios contemporáneos. Una excepción fue la ya mencionada Narciso y Golmundo donde interpretó a Julia, hermana de Emilia Schule y también seducida por el ex monje interpretado por Jannis Niewohner.



En este momento, Elisa está en Italia filmando bajo las órdenes de Silvio Soldini una adaptación de La Catadora( At the Wolf’s Table en inglés)  una novela de Rosella Postorino. Vuelve Fraulein Schlott al siniestro mundo del Tercer Reich dando vida una joven que es reclutada por la SS en 1943 para probar la comida y bebida de nada menos que el Fuhrer. Aunque había oído hablar de la obsesión de Hitler con un posible envenenamiento,  no conocía esta “profesión”. Espero podamos pronto ver a Elisa Schlott en este filme y otros proyectos.




Conocen a estas actrices? Tienen alguna favorita? Alguna que no he mencionado, pero qué merezca estar al nivel de estrellas alemanas del pasado como Maria Schell, Hildegarde Kneff o Romy Schneider.

 

miércoles, 19 de octubre de 2022

Gossip Girl en El Schonbrunn o La AntiSisi: ¿Que nos trae de nuevo Netflix en The Empress?



En un año en que hemos tenido tres visiones del cuento de Sisi Emperatriz, ya no se vale determinar si The Empress es buena ( no lo es) o mejor que versiones anteriores (tampoco lo es). Lo que importa es qué novedades, por locochonas que sean, se han embutido en la historia de otra de esas “perpetuas víctimas del patriarcado”:  Isabel de Baviera, alias Sisi.

Ese es el primer cambio. Sisi quiere que la llamen “Elisabeth”. No hay ninguna fuente histórica que diga que exigió ese cambio de nombre al convertirse en emperatriz. Un estúpido artículo de Elle dice que “detestaba” el apodo. ¿De dónde sacaron eso?  ¿Saben por qué es mentira? Porque “Sisi” es una invención de la Sisimania. A Elisabeth en famille se la llamaba “Lisi”



Es una más de las invenciones de este relato escrito por una semi novata de 39 años llamada Katherina Eyssen, cuyo currículo incluye un poco de experiencia actoral, algunos cortos y el haber escrito un par de episodios de series policiales como Tartot. Hija de la directora Vivian Naeffe y del libretista Remy Eyssen, más conocido por sus novelas de detective,  Kati tiene buenos contactos. En dos ocasiones ha colaborado con su madre en proyectos que Vivian ha dirigido.

{NOTA: Andan diciendo que está basada en una novela de Gigi Griffis. Si miran la página de Amazon  verán que la novela fue publicada apenas dos días antes de salir el show al aire. ¿Que vino primero, entonces? ¿Novela o libreto?}

Cambiando la Historia de “Lisi”

El Equipo Eyssen conserva lo básico del suceso histórico. Francisco José, imperator de un vasto imperio,  que va desde Lombardía hasta Polonia, está por casarse con su prima Helena “Nene” von Wittelsbach, pero al ver a la hermana pequeña de la novia se encapricha con Sisi y acaba casándose con ella. Desde el primer instante,  Sisi tiene problemas con el protocolo real y con sus estrictas mentoras: la Condesa Esterhazy y su suegra, Sophie. La rebelión de Sisi consiste en escaparse de noche, treparse a los árboles a fumar; regalarle sus zapatos a una obrera y andar descalza por el lodo. Cuando la molestan ocorre a esconderse o se quita la ropa en las escaleras del Palacio de Schonbrunn.

                  Sisi escondiendose para no casarse.

Ahora vienen los cambios. Franzi es un idealista lleno de ideas de progreso. Quiere pacificar a su pueblo a punta de traerles modernidad, como trenes. No quiere guerra, quiere a todos felices. No se entiende entonces por que todo su pueblo lo odia, al punto que el hoi polloi se saluda con un ”Revolución” que huele a “Heil Hitler” (recordamos que los Nazis eran revolucionarios socialistas anti-monarquía y anti-elites).

El más descontento es Maximiliano, el envidioso hermano del emperador, quien quiere el trono para convertirse en un tirano déspota que gobernará apoyado por la iglesia y la aristocracia. Cuando no está seduciendo mujeres (incluso le hace la corte a Sisi que le sigue el juego peligrosamente), Maxi anda complotando en contra de su hermano.

Este envidioso, consigue boicotear los esfuerzos de Franzi de evitar la Guerra de Crimea (que ya llevaba un año en curso para cuando el emperador se casó) .  Todos culpan a Sisi que no encuentra nada mejor que irse de juega con Maxi, pero cuando la revolución llega al palacio ella se porta como una heroína marcha entre el pueblo y,  a punta de contarles que está preñada,  los envía a todos a su casa. Creo que WTF es muy poco para definir este Deus Ex Machina.

           ¡ Que abran las puertas que aqui viene Sisi-Hulk a pacificar los ánimos!

La única excusaaparte de que es de Netflix es que The Empress es creada por gente sin más experiencia que cortos y series policiacas. Nadie en el equipo de Kati Eyssen ha escrito un drama de época o serie importante. Además de acumular los clichés de lo que ya debemos llamar “La Fórmula de Las Reinas,  este libreto consiste en copiar de otras sagas de la desdichada emperatriz, pero prohibición absoluta de seguir algún detalle realmente histórico.

¿Qué les parecería si les contara que a verdadera Sisi sufría de una timidez patológica?  ¿Qué odiaba las ocasiones sociales y que a su joven edad pasaba por periodos de gran melancolía? La razón por la cual su madre la llevó al cumpleaños del Emperador en Bad Ischl, fue precisamente para obligarla a relacionarse con otra gente y superar su depresión. También se esperaba un reencuentro de Lisi con el Archiduque Carlos (invisible en The Empress) que realmente estaba enamorado de la primita pequeña.

Aunque con el tiempo, Sisi despreciaría las exigencias de la vida cortesana y abrazaría algunos ideales republicanos, nunca fue amiga del pueblo. Las multitudes que se aglomeraban afuera del Schonbrunn para verla, la asustaban y sofocaban.

                     La verdadera Sisi en epoca de su boda. Tímida, ingenua un poco infantil.

           


                                     Sisi de la serie,  frívola y borracha



El Culto a La Fealdad

No quiero parecer superficial, pero la serie me ha resultado un asalto a la vista. La oscuridad,  que en Netflix es el nuevo sepia, domina todo este drama de época. Mejor,  así no vemos ni el mobiliario antiestético, ni el horrible vestuario, ni las caracterizaciones de un elenco que parece estar reflejado en espejos cóncavos de feria. ¿Quién hizo esta serie?  ¿Valle Inclán?  Todo en The Empress es un esperpento coronado por la Sisi más fea que he visto en mi historia de Sisifreak.

Turquía se ufana de tener actrices hermosísimas, pues se han traído el equivalente a la pinche de cocina de las bellas. Devrim Lingnau es tosca, mal encarada y posee una mirada tan dura que a ratos parece turnia.  No es buena actriz, no proyecta simpatía. Si la subimos al estrado con Romy, La Capotondi y Dominique Devenport va a aparecer como la repartidora que vino a dejar un paquete. Se tenía que decir y se dijo.

                          Espejito, Espejito ¿quien es la más fea?

Lo singular es que el elenco la acompaña en su fealdad , como si hubiesen querido hacerle un sequito de espantapájaros. Solo se salva el Philippe Froissant que tiene aspecto humano. {Otra burrada que Begoña Alonso ha dicho en Elle es que Philippe Froissant interpreta a Sophie. “También está bajo la presión de su madre, Sophia (Philip Froissan)” ¡Señora, el transgénero aquí es Luzi! A Sophie la interpreta la actriz persa Melika Foroutan}.

Tanta fealdad hace que Elisa “Ojos saltones” Schlott se vea la más guapa. Mis Gatos Seriefilos saben que he tenido mi guerra con Fraulein Schlott. La odié en Nuestros Años Milagrosos y creo que la voy a odiar más en la segunda temporada de esa serie, pero la amé en la tercera temporada de Das Boot. Me entristece pensar que prefirió quedarse en este bodrio y no retornar al cuento del submarino.

Elisa Schlott también tiene el triste honor de ser el único personaje con semblanza de humanidad en este cuento parra adolescentes. Es mi personaje preferido, en términos de que no me molesta que esté en escena. Los demás me repelen. Eso me deja con otro personaje que me caería bien, al menos tiene buenos diálogos-pero es feíto por dentro y por fuera. Me refiero a Maxi de Habsburgo.



Lo bueno es que no lo han puesto gay. Un rumor sin base que,  me decía un profe de historia mexicano hace unos días, fue pura calumnia de los juaristas y que sigue siendo repetida por un segmento de la población del país azteca que no saben que Maximiliano fue un rey muy progresista y liberal. Aquí el liberal es Franzi que en la vida real era ultraconservador y a sus 23 años ya actuaba como un viejito

Volviendo a Maxi, lo ponen como un garañón que preña dos hermanas de un tiro y le planta un chupón en el cogote a una dama de Sisi que la deja más marcas que un mordisco de Lestat. No hay necesidad de ponerlo gay, aunque llegue a sus fiestas con los ojos con más mascara que la que usaba el Floki de Vikingos, y que los marineros que sirven el absintio en dichas fiestas anden disfrazados de camareros de bar gay de Marsella. Ya en su comportamiento nos muestra que es un pobre niño tico que se aburre y busca sensaciones extremas. Eso nos lo hace muy contemporáneo.



En Elle han dicho que The Empress es más Bridgerton que The Crown. Con eso quiere decir que es poco seria y tiene mucho sexo. Pero las fiestas de Maxi me hicieron recordar a otra serie. Llegué a la conclusión de que Netflix le encargó a Kati Eyssen darle un vuelco “coppoliano” a su SisiSaga. Hacer lo que Sophia logró con la ya clásica Marie Antoinette. Tomar un episodio histórico y convertirlo en un retrato de disipación y angst adolescente (léase adolescentes del siglo 21) .

Lo logrado fue una especie de Gossip Girl. Lo noté en el intercambio de Las Chicas Wittelsbach con el non sequitur de Sisi “te has vuelto nuestra madre”. ¡Guau! Serena van der Woodsen no lo pudo decir mejor y la pobre Nene quedó tan corrida como mi amada Blair Waldorf. Pero cuando Nené fue a rescatar a su hermana escondida bajo una mesa me recordó la reconciliación de Blair y Serena en Central Park bajo la lluvia. Bueno si ya tenemos alter egos de la It Girl y de la María Antonieta de Manhattan, nos queda aceptar que Maxi es Chuck Bass. ¡Ya espero oírle decir “Soy Max de Habsburgo!”





Vale recordar que Blair vivió un año como Princesa de Mónaco, que era buena para huirle a lo que la asustaba (recordemos la escapada de su boda principesca ) y que tuvo problemas de etiqueta y otras cosa con su suegra. Hey! la suegra se llamaba Sophie también.


   Los peligros de tener una suegra llamada Sophie
                              Blair huyendo de su boda

Un Vestuario Estrambótico

En donde no hay comparación con la elegancia sartorial de Reina Cotilla, es el vestuario de esta serie. ¿Por dónde comenzar? ¿Los colores? Sisi en blusa naranja y falda morada. ¡Ayyy, mis ojos! Sisi yendo a su baile de compromiso en un traje color…¿caca? ¿Nos atrevemos a hablar de las telas? Las Wittelsbach eran pobres, pero llegaron al palacio todas andrajosas. Parecían vestidas con retazos de disfraces de Halloween, cretonas de cortina y hasta tapices de alfombra.

                       Mostaza con morado. No pegan ni con cola

                      Ese color, ese color y ese escote anacrónico

                       ¿ En que tianguis compraron esos hárapos?



                       Si creiamos que Blair exageró con su vestido del prom...

             ¿Qué les parece el look "alfombrado"de Sisi?

Lo más estrafalario que los diseñadores siguen una versión New Look con colores ochenteros y faldas con crinolinas. Todas parecen estar desfilando por una pasarela envueltas en parodias de modelos Dior para la noche. El vestido con el que la Emperatriz Sofía recibe a su futura nuera pudiese haber sido diseñado por El Maestro Balenciaga…¡pero después de una noche de copas!

                  Un cencerro con cascabeles y el New Look de 1854

Ni hablar de las joyas. Sofia tiene en el pescuezo una especie de cencerro de vaca con cascabeles. Casi tan grotesca como la corona de vidrio y cartón que luce su nuera en su baile de esponsales En cuanto a las transparencias del  vestido de novia de Sisi, dejémoselas a Las Kardashian, pero no a la futura emperatriz. 


                            Sisi y su coronita de cartón

¿Y de dónde sacaron esa burrada que Leontine le cuenta a Egon que las damas de la corte no usan ropa interior? Lo vemos cuando Sisi (tan fina ella) se pone de cuclillas en el empedrado y se mete la mano en la entrepierna para descubrir que le ha llegado el periodo.

                 Muy buena manera de constatar si nos ha llegado la regla

Hasta en el modo en que Lisi se relacionaba con la ropa inventan cosas. Como en Sisi, la muestran incomoda con los corses. En la vida real (algo que si incluyen en The Corsage) la emperatriz se obsesionaría con lucir una figura muy espigada. La costumbre en la corte vienesa era que la emperatriz solo debía usar zapatos una vez. Una de las rebeldías de Sisi fue ir contra esa norma. Ella quiso conservar su calzado. Así que esa escena extravagante en que Sisi regala sus zapatos a una mendiga y luego chapotea descalza en el fango, es el colmo de lo improbable.

Para Reírnos un Poco

A diferencia de The Serpent Queen, The Empress no pretende ser una sátira, pero a mí me ha sacado risas accidentales precisamente cuando quiere ser más seria. Esa amenaza de Ludovika de meter a Sisi en un manicomio es impagable. ¡Si toda la Familia Wittelsbach era más demente que Los Targaryen!  Hubieran tenido que construir un asilo para ellos solos.

Ha valido la pena aguantarse este bodrio solo por ver a Jordis Triebel embutida en una crinolina. ¿La Dra. Stalina de Babylon Berlin la madre bestia de Dark convertida en una duquesa?  Eso es más cómico que Dave Chapelle y Chris Rock juntos. Más cómico que el peinadito que le hicieron al pobre Johann Strauss Jr.



El episodio de Strauss, con el desprecio de Sisi al gran compositor (y pensar que en las Sisiliteratura ella es su protectora) denota esnobismo de parte de Katerina Eyssen.  Strauss es visto solo como el Manzanero del Imperio: un señor que hace músicas para viejos. Diferente el caso de Liszt que lo muestran como el Bad Bunny de la época.

                            Yo creo que Straus si se peinaba

Conclusión, la realidad de la Emperatriz Isabel es tan prosaica e inexplicable para Millenials y Zeta (me dicen que son el nuevo público de Netflix) que hay que inventarle locuras que la acerquen a esas generaciones. Mas divertido es ver a Sisi toqueteando al pueblo a lo Diana, o matando jabalíes o cayéndose al suelo de borracha,  que presentarnos con la verdadera emperatriz cuyo mayor pecado fue aceptar un empleo que le quedó grande y huir de sus obligaciones laborales. Eso sí gozando de un excelente sueldo para cumplirse todos sus caprichos.

Lo Inexplicable: El baile de esponsales. En medio de un vals los bailarines se ponen a interpretar una combinación de mambo, ballet de Dhiagilev, y una volta isabelina. Casi tan inexplicable como el corte de pelo de Nene (¿que ganó con esa peluca de Velaryon? ) o ese postizo que Esterhazy pidió prestado a Gary Oldman que lo usó (en plateado) en Drácula.

                         Un corte de pelo incoherente como todo en la serie

                             ¡Qué rico el mambo!

Contenido Violento y Gore: Un par de palos que la policía les da a los facciosos. Francamente, si todos son como el Egon se merecen palizas. Ser revolucionario y dispuesto a cometer magnicidio no necesariamente significa ser buena persona o perseguir una causa justa.

Desnudos y Situaciones Sexuales. Muchos y bastantes gratuitos, pero esto me lleva a un par de clichés falsos, sobre todo en la Viena de 1854 que ya había adquirido el puritanismo burgués de un siglo victoriano. Me refiero a todo lo que rodea al comportamiento sexual de los soberanos.

Para comenzar el absurdo del “sagrado ritual”. No he encontrado pruebas históricas de que esa “prueba de virginidad” haya sido practicada en Europa,  ni siquiera en la medieval. Se sabe que se practica en países africanos, entre los gitanos, y es una condición a la que deben someterse la candidatas a ser policías en Indonesia, pero no ha sido un ceremonia de la realeza ni ayer ni hoy.

                    Con ese monoculo el médico pretende encontrar un himen

Solía utilizarse para demostrar que un matrimonio no había sido consumado o si había dudas sobre la virtud de la novia (lo vimos en Velikaya ), o como ocurriese con Juana de Arco que fue solicitado para demostrar que no era una mujerzuela que venía a estafar al rey. Sin embargo, se ha vuelto un faux cliché de muchas series de época: Ekaterina, Versalles,  The Great, La Reina Serpiente y ahora The Empress.



Ningún biógrafo de la emperatriz jamás ha mencionado tal acto. La ironía es que, en María Teresa, también hecha por la televisión austriaca y que tiene lugar cien años antes de la boda de Sisi, ni hay sagrado ritual ni reglas para la copula matrimonial .

Tampoco tuvimos lo del sagrado ritual en La María Antonieta de Coppola, ni en Victoria, ni en Reign. ¿Se imaginan que de problemas se hubiese evitado con lo del divorcio de Enrique VIII si hubiese existido el sagrado ritual?  Este invento woke que acaba siendo un proceso invasivo y una forma de violencia sexual en The Empress, sirve también para degradar a la iglesia con Monseñor Rauscher presente y orquestando todo el proceso.

                             El Equipo Ginecológico

Toda esa acelerada clase de Esterhazy sobre etiqueta sexual también estuvo fuera de lugar. Casi tanto como la bata de esclava tártara que debía usar Sisi durante la consumación. En realidad, acompañaron al tálamo nupcial a la real pareja solo Ludovica y Sophie. Ambas se retiraron discretamente. Sisi solo fue desflorada en su tercera noche y parió  a su primera hija diez meses después. No creo que la hayan temido a punta de huevos crudos por mucho tiempo.

Contenido Feminista: ¿Quién es poderosa en este cuento?  ¿Leontine, la revolucionaria?  ¿Sophie, la tirana?  ¿Sisi que es egoísta, maleducada, antipática y más encima tan boba que anda creyéndole el cuento al conspirador Maxi? Ni siquiera le sienta el rotulo de víctima.

Factor Diversidad: Esterhazy es lesbiana y no es un personaje positivo. Luzi es gay y transgénero (¿cómo saberlo a los seis años?) Mas encima caen en un cliche homofobo, Luzi es gay porque juega con muñecas (WTF?)



Los rusos son malos. Interesante la reunión de Franzi con los banqueros judíos (El Barón von Eskeles) y griegos fanariotas (Los Barones von Sina). El primero le niega un préstamo para construir un ferrocarril. Los segundos le retiran el apoyo económico luego que fracasan los esfuerzos de Franzi por evitar una guerra con Rusia.  La aparición de estos personajes evidencia la diversidad étnica (y la movilidad social dentro de ella) en el Imperio. 

martes, 6 de septiembre de 2022

Reinas Otoñales: La realeza en los dramas de época de fines del 2022

 


Para todo el que se estaba poniendo luto prematuramente, el fin del 2022 viene a demostrar que el drama de época está vivo y sano. El factor común de este otoño serán las reinas. Sisi en Netflix, con una nueva Isabel en The Crown regresando en noviembre, Catalina de Medici en Starz y Maria Antonieta en la BBC en octubre, vienen a celebrar un triunfo de la realeza sobre cualquier cuento de plebeyos. Por otro lado, tendremos buenos estrenos de detectives históricos y eso es solo lo que sabemos, porque hay varios buenos proyectos que se esperan,  tanto en el mundo angloparlante como en la ficción continental,  cada día más abundante y de calidad.

Septiembre

Comencemos con septiembre. Por algo he hecho esta nota un poco adelantada ya que lo que se nos viene encima debe anunciarse con fanfarria de instrumentos de viento.

11 : La Reina Serpiente (Starz)

Fecha con connotaciones históricas que ahora se recordará por ser el estreno (creo que simultaneo en todo el continente) de The Serpent Queen. La biografía de la infamosa Catalina de Médicis (Samantha Morton)  llega precedida de un fascinante video que nos promete la leyenda negra de la reina de Francia en todo su esplendor, desde su traumática infancia a su igualmente traumática estadía en la Corte Valois como esposa de un príncipe segundón. La veremos pasar años de humillaciones por el desamor de su marido y ante la amenaza de un divorcio a causa de su infertilidad,  hasta llegar a su apogeo convertida en reina viuda y regente que maneja el destino de su familia, de Francia y hasta de Europa.



16 : Un asunto privado (Amazon)

Aura Garrido (El Ministerio del Tiempo, MalnaZidos) es Mariana Quiroga,  señorita de provincia que, en la Galicia de los Cincuentas,  aburrida de su vida social,  se lanza a la aventura detectivesca. Lalegendaria Angela Molina es su madre, y el primer actor galo ,  Jean Reno, será su mayordomo/asistente;  y Alex García (Tiempos de Guerra, El Continental) su supuesto romance. Esta comedia detectivesca original de Amazon tiene ocho episodios que podremos ver este otoño.



20: Paris Pólice 1900 (MHZ Choice)

 Por Fin MHz Choice nos trae algo de época e inicia la temporada otoñal con esta serie de 2021 que ya había sido vista por la BBC el otoño pasado.

En vísperas de un nuevo siglo, Francia vuelve a estar dividida . La causa es la liberación del vilipendiado Capitán Dreyfuss. Las fuerzas enfrentadas son los anarquistas y la aristocracia antisemita. Entremedio , el inspector Antoine Jouin tendrá que esclarecer el asesinato de una mujer cuyo cadáver desmembrado es hallado en el Sena. Para eso necesitará la ayuda de dos mujeres: una abogado y una cortesana.



29 The Empress (Netflix)

Como les comenté en mi reseña de Sisi, la Sisimanía está en su apogeo y el ultimo brindis del mes se lo lleva esta producción de Netflix. Hecha en Alemania con un reparto germano, el rol de la emperatriz lo interpreta la actriz turca Devrim Lingnau (Carmilla). No sabemos mucho de la trama, ¿pero ¿qué se puede ofrecer de nuevo en una historia archiconocida?  Lo sabremos a fines de este mes.



También en septiembre: De acuerdo con esta entrevista con la actriz peruana Stephanie Cayo septiembre 2022 sería la fecha de estreno de la esperada adaptación de Los pacientes del Dr. García de Almudena Grande. ¿Pero será solo un estreno en España o Netflix le dará un debut mundial?




Octubre

12:  Belascoaran (Netflix)

Poco se sabe de esta serie mexicana basada en los libros de Paco Ignacio Taibó. Solo que en ella Luís Gerardo Méndez dará vida a un detective privado que resuelve casos en el México de los Setenta, una era muy interesante y que ahora ya es parte del universo de los dramas de época.



16:  Miss Scarlett and the Duke (PBS)

La segunda temporada de esta popular serie llega a PBS Masterpiece (y Thirteenth Passport para los abonados a ese servicio) a mediados de mes. Esa misma noche llega a la PBS The Magpie Murders que, aunque no es de época per se, trae abundantes flashbacks a Los Cincuenta.




También en octubre:  Según dijese Walter Presents en otoño llegará a la America del Norte el estreno del temporada final de Badehotellet/Seaside Hotel, la popularísima serie danesa.



Según Wikipedia, antes de Halloween tendrán los ingleses en pantalla a Emilia Schule como Marie Antoinette, en una serie homónima. ¿Significará eso que nosotros visitaremos el Petite Trianon en octubre también?



Noviembre

6:  Dangerous Liaisons (Starz)

Cuidado con el nombre,  no se trata de una nueva adaptación de los proyectos de esa dupla de manipuladores desalmados, la Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont. Lo que se buscará es redimirlos contándonos que terribles experiencias los convirtieron en delincuentes. Francamente, no existen excusas que los rediman, ni siquiera a Valmont. Para mí es un parcito de narcisistas privilegiados que merecen la guillotina. Dicho esto, no hay motivo para mi verla,  se las dejo de tarea.



The English (Amazon Prime) sin fecha todavía

El último mes de las hojas secas será elegido para el debut de este western que suena un poco a The Deadly Companions de Sam Peckinpah, con cruce (¡horror!) a la Australia de Buzz Luhrmann, con toques de inclusividad moderna. Emily Blunt es Lady Cornelia Locke, una delicada dama victoriana que cruza el Atlántico y se interna en territorio indómito de Wyoming en busca del asesino de su hijo. En el camino,  le aparece un compañero de viaje, Eli Whipping, un miembro de la Nación Pawnee y ex explorador de la Caballería. Este par de inadaptados, enfrentarán prejuicios y peligros en el Lejano Oeste lleno de  “bad hombres” liderados por Ciaran Hinds.



Mis razones para no verla sonarán absurdas , pero son ciertas. En mi juventud,  fui adicta, fanática, friki de los westerns. Me costó mucho salir del hábito. Pero es como una droga para el cuasi rehabilitado, o un encuentro con un ex que sabemos acabará en la cama de nuevo. Si me pongo a ver cosas de vaqueros, este blog se volverá un Blog de Gatos del Far West. A lo mejor, algún día…pero todavía no.

 The Crown (Netflix) Sin fecha todavía.

En medio de un desfile de reinas,  es obligatoria la presencia de Isabel II ahora interpretada por Imelda Staunton. Ver a Dolores Umbridge en el Palacio de Buckingham puede ser interesante, pero es una experiencia que puedo perderme puesto que no me interesa seguir viendo la basura de Peter Morgan.



Netflix anda rarito también en el tema de promesas otoñales. Después de tanto anunciar dos series muy esperadas como lo son 1899 y la Segunda Temporada de The Barbarians, luego dijo que quizá vengan en la temporada invernal. Decídanse.



{Ultima Noticia: 1899 estrenaría el 24 de noviembre, pero Netflix ha dejado la advertencia de que esa información está sujeta a cambios. En cuanto a Los Bárbaros, según el blog Hollywood Spy, llegará el 21 de octubre}



Para los Gatos Seriefilos en America Latina,  recuerden que desde agosto pueden ver Bohema/Private Lives por Eurochannel. A partir de este mes (septiembre) pueden ver la onceava entrega de Call the Midwife en Europa, Europa.



¿Cuál de estas series les parece digna de seguirse?