Acabado de ver el
cuarto episodio, Gato Rafael me preguntó por qué le había recomendado una serie
donde todos los judíos eran malos . Ahí caí que cada judío de este cuento encarna
un estereotipo antisemita. Con este leitmotiv se disminuye la tragedia judía y
da una impresión de que las víctimas eran unos rufianes. Ese negativismo sutil está
muy de moda en las series angloparlantes, fomenta la judeofobia y es,
tristemente, un dejo del pasado que resurge en el antisemitismo presente.
Revisemos la galería de los miseros representantes de la raza hebrea en The
Breslau Murders:
Jugadores,
Lascivos y Mendigos
La primera en
aparecer es la niñita de las trenzas cuya presencia motiva a Podolsky a matar
al “Monstruo de Breslau”. Luego vemos que mendiga por las calles de la ciudad.
Ejemplo 1: judía mendiga=lumpen.
Nuestro segundo
ejemplo es Leon Rosenblum, el atleta polaco que se mofa de la superioridad
deportiva aria y exhibe una arrogancia impertinente. Para colmo se lleva a una
prostituta aria al cuarto del hotel donde los sorprende el serial killer:
Ejemplo 2: Rosenblum arrogante y putero=lascivia y soberbia judía.
Quería detenerme
en una omisión importante de la serie sobre las políticas del Tercer
Reich.A partir de las Leyes de
Nuremberg (1935), se prohibieron terminantemente no solo los matrimonios sino
también las relaciones heterosexuales entre judíos y arios. En el caso del
hombre no había mucho castigo, pero la mujer aria que sostenía una relación con
un judío era considerada “impura”, contaminada para siempre y por lo tanto
inadecuada para ser esposa/ amante de un ario y madre de sus hijos.
Por muy
prostituta que fuese, Zelda no hubiese arriesgado sus posibilidades de trabajo,
ya que ningún burdel la admitiría. Hablando de lupanares, el dueño del sitio
donde trabajaba Zelda y que frecuenta Podolsky, se llamaba Leviakov, un
apellido judío. Aunque los prostíbulos pulularon durante el Tercer Reich(el famoso Salón Kitty) no había empleo para
prostitutas judías ni para sus padrotes. Ninguna campaña de blanqueamiento del ‘36
cambió esa situación. Así que Leviakov está ahí solo para recordarnos que… Ejemplo
3 : judíos=trata de blancas
Casi al final del
episodio, Podolsky se encuentra con su ex forense, Otto Kracauer, en el casino.
El médico está feliz porque se ha levantado la prohibición de que los judíos no
puedan entrar en casas de juego. Aunque el Dr. Kracauer es el judío más simpático
y benévolo de la serie, lo que primero vemos es su afición a la ruleta. Ejemplo
4: Judío Jugador= gente viciosa aficionada al dinero fácil y a los juegos de
azar.
La Pornografía
Judía
Pasamos a la
tercera víctima, otro judío. Bruno Blumenstein. A este lo vemos antes y después
de muerto. Lo vemos en su estudio de fotografía quemando fotos. Aparece un
hombre, solo lo vemos de espalda que le dispara. A la mañana siguiente, Abram
Niepold, el joven asistente del fotógrafo, encuentra a su patrón asesinado y sin ojos.
Curiosamente, el cadáver está rodeado de fotos que el chico se apresura a
ocultar.
Cuando llega Podolsky
comienza registrando el local y descubre en un doble fondo de un buffet varias
fotos de tipo erótico. Cuando interroga a Abram, este niega saber de qué se
trata. Podolsky le toma un extraño fastidio y, sin tener motivo, hace que lo
encierren en una celda con criminales comunes.
Como no hay récords
criminales de Blumenstein, Podolsky va a la comunidad hebrea de la ciudad a
entrevistarse con Herzog, el rabino en jefe. A pesar de que Herzog le da un
cumulo de datos sobre el fotógrafo y, sin hacerse la víctima, revela el pésimo
estado de los judíos de Breslau, durante toda la entrevista Podolsky no dice
una palabra, pero fija una mirada despectiva en el rabino.
Ese desprecio no
lo reserva para un muy buen sospechoso. Fischnell, un jefe nazi local que
amenazaba al fotógrafo para que le vendiera su local a un precio mínimo . Como
explica el Rabino Herzog, esa es la costumbre de los nazis, obligar a los
comerciantes a venderles sus negocios por mucho menos de los que valen. Este
nazi que amenazaba a Blumenstein lo hizo apalear en varias ocasiones. Es un ex
proxeneta que una vez fue acusado de matar una prostituta.
A estas alturas,
ya Podolsky sabe que el verdadero objetivo del Quemador de Ojos era Zelda, no
Rosenblum. Aparte de todos estos factores, Fischnell tiene vasto acceso a la
clorina que el asesino en serie usa para quemar los ojos de sus víctimas. Aun así,
Podolsky gasta poco tiempo en Fischnell, no lo obsequia con más sarcasmo o
brutalidad que a otros, y deja caer ese sospechoso sin siquiera gastar tiempo
en investigarlo.
Mientras
interroga a sus amigas prostitutas, Podolsky accidentalmente se tropieza con un
dato importantísimo. El fotógrafo era el otrora famoso “Budo Blumenstein”creador de películas “artísticas” (léase
filmes eróticos). Armado con este conocimiento, el comisario vuelve a
interrogar a Abram Niepold, sabedor de que el chico ha sido brutalizado en la
celda común.
Ahora amenazándolo
con la Gestapo, y mirándolo con el mismo desprecio con el que miró al Rabino Herzog,
consigue confirmación de que el fotógrafo y Zelda eran cómplices que creaban
filmes y fotografías con contenido sexual y que posiblemente chantajeaban
clientes para conseguir dinero y huir juntos a América. Ejemplo 5: Blumenstein,
fotógrafo de encueradas a las que chantajeaba= judío extorsionador y
pornógrafo.
Era una creencia
de los antisemitas, y no solo en Alemania de que la industria pornográfica era
manejada por judíos cuya intención era pervertir a los jóvenes. Lo que se
llamaba “pornografía” entonces no es lo que conocemos hoy, filmes en los que se
retratan simulacros (y no tan simulacros) de actos sexuales para excitar a
determinado público.
La República de
Weimar se conoció por su liberalismo de costumbres o libertinaje como lo
llamaron sus detractores. Existía un gran interés por enfermedades y
desviaciones sexuales. Como expliqué y vimos en el documental de Netflix, El Dorado, en conjunto con bares gays, espectáculos
desnudistas en cabarets y revistas pornográficas, existía el instituto de Magnus
Hirshfield dedicado a estudios sexuales y donde se efectuaron las primeras operaciones
de cambio de sexo.
El cine no se
abstuvo de participar en ese zeitgeist. Las temáticas eran muchísimo más
fuertes que en Hollywood. Recordemos los filmes de la escandalosa Anita Berber y
joyas como Tres Páginas de un Diario de Pabst o la famosa Metrópolis.
También fue el nacimiento del cine queer
que era considerado como “concientizador” y “educativo”. A lo que voy es que un
director de filmes eróticos que en la progresista” sociedad de Weimar sería
considerado un artista más, en el Tercer Reich seria visto como un corrupto, y más
siendo judío.
Afiche de un filme de Anita Bereber
Polonia y El Antisemitismo
Sistémico
Quizás The
Breslau Murders no sea una representación ni completa ni veraz de la vida
en Silesia en 1936, pero es una ironía que si nos brinda un retrato negativo de
los polacos (Podolsky) y ejemplariza una característica de su cultura. Desde la
Partición de Polonia, en días de Catalina la Grande, que esa gran nación ha
sufrido de un sistémico antisemitismo cultural.
Algo en lo que no
erróKrol fue en mostrar esa judeofobia en los ‘30, tanto
en el auge del nacionalismo fascista como en el socialismo gubernamental. Hoy
en día, un partido como Corona tiene muchísimos adherentes y su líder,Grzegorz Braun, bajo la máscara del antisionimo,
fustiga a sus compatriotas a desarrollar sentimientos que van más allá del
repudio a Israel. Como ejemplo recordemos que el ultimo diciembre, Brun protagonizó
un incidente durante las celebraciones de Janucá llegando a apagar con un extinguidor el menorah que habian encndido en el parlamento polaco.
Esto no significa
que exista en mi un sentimiento antipolaco. Seria renegar de una gran y sufrida
tierra donde se recibió a los judíos en un tiempo en que monarcas medievales y renacentistas
los habían expulsado de sus reinos. En ningún momento he querido ofender al
país mártir de los nazis, al pueblo más perseguido y maltratado por el gobierno
hitleriano, después de los judíos. Según Keith Lowe en su Savage Continent,
6 millones de polacos (160.000 judíos entre ellos) perecieron durante la
Segunda Guerra Mundial.
No olvido que la mayor
cantidad de rescatistas que Yad Vashem ha homenajeado como “Justos Entre las Naciones”
está compuesto por ciudadanos de esa nación eslava,y tampoco olvido que Polonia fue uno de los
países que votó en la ONU a favor de la creación de Israel.
Es mi sentir que
esa generosidad coexistió con un antisemitismo sutil que permeó las
relaciones judeo-polacas a través del Siglo XX durante gobiernos― en su
mayoría de izquierda― y que sigue existiendo hoy. Es mi sentir que se
manifiesta sutilmente en su representación de judíos en la ficción como lo
demuestran Los Crímenes de Breslavia. Sigo recomendando la serie por
entretenida, por ser visualmente atractiva, pero para quien se da el trabajo de
verla un par de veces (como Gato Ernesto y yo) da mucho que pensar sobre esos tiempos
y se vale compararlos con los de ahora.
Cuando yo ya
aburría con tanto elogio al drama de época continental, me llegó una sorpresa.
He encontrado algo que no me ha gustado. Mi relación con las series de época
checa me ha dejado defraudada tanto en los aspectos técnicos como en la narrativa.
Solo dos son dignas de mención. Lo que si les reconozco es que, en marcos de época, saben advertirnos que ciertos eventos
históricos pueden repetirse en nuestro mundo moderno.
Para ser sincera,
mi enamoramiento con el drama de época continental no es tan grande. Encuentro
mucho que quejarme del italiano, francés y español que copian fallas del angloparlante
y nunca virtudes. Por ejemplo, el italiano era mucho mejor a comienzos de este
siglo. El ruso ha tenido una evolución
prodigiosa en la era del Zar Vlad. En cambio, las ucranianas todavía parecen hechas
por estudiantes de cine. Las series alemanas han tenido un cambio positivo desde
“El hundimiento del Laconia”, o sea hace apenas una década. Esperemos que esos
cambios también ocurran con los productos checoeslovacos.
Entre mayo y
junio he visto cuatro programas. Miniseries limitadas como “El Informante”, y “Un
Hombre Inocente”, un telefilme llamado “La Caída del Imperio.” y una serie que supuestamente
ha durado varias temporadas y se llama “Ambition” en inglés y “Prvni Republika”
en checo. Comienzo en orden cronológico (del relato) en reversa con “The
Informant/Herec/El delator) del 2019.
El Informante/El Delator
La acción tiene
lugar en la Checoslovaquia comunista en 1953. Los Lanik son una familia de
parias en un paraíso estalinista. Su padre, un volkedeutsch, murió en Tobruk
luchando en el Afrika Korps. Su madre fue acusada por un vecino de ser amante
de un SS y fue ejecutada. Debido a ese pasado ni Stanislav (Stana) ni su
hermana Aneska pueden aspirar a un buen empleo, no tienen derecho a estudiar y después
de la muerte de su abuela, son amenazados por el conserje de que serán
desalojados. Su vida es gris. Anezka limpia calles. Stana
repara radiadores en la universidad. Su única felicidad, ser actor en una
pequeña compañía de teatro, también se acaba debido a su incomodo pedigrí.
Una famlia de cancelados
En la universidad,
la prodigiosa habilidad de Stana con los números atrae la atención de un
catedrático que también es un genio matemático. El profesor le ofrece al joven
Lanik la oportunidad de entrar en la universidad. Todo lo que solicita es que
pase un fin de semana con él en el campo. Stana se da cuenta que el interés del
profesor es puramente sexual, pero el chico está desesperado. Se va al campo
con su galán maduro y están en plena faena cuando irrumpen los agentes de la policía
secreta.
El profesor se pone romántico
Resulta que la
homosexualidad es vista como un crimen burgués en el mundo comunista. Se llevan
al catedrático y cuando esperamos que sometan a Stana a torturas innombrables,
se limitan a palmearle la espalda y darle su dinerito. Stana es un soplón de la
policía secreta y el shock de esta espectadora no pudo ser mayor. Sabia por el
nombre y la descripción de la serie que el protagonista iba a convertirse en
delator, pero esperé que nos lo hicieran cercano y querible, que el proceso
fuese paulatino para hacerse más digestible.
El hacernos ver a
Stana como alguien ante un dilema moral (más encima tiene novia), orillado a
aceptar ayuda a cambio de sexo nos inspiraba lástima. Saber que todo está fríamente
calculado y que él mismo ha colaborado en una seducción que enviará a su amante
al Gulag, a torturas y muerte segura, nos lo hace repelente. Sensación que no
cambia ni aun cuando la serie nos haga ver que Stana es usado y despreciado por
sus patrones y que cuando solicita ayuda para castigar al violador de su
hermana le respondan “tú haces nuestro trabajo sucio, no nosotros el tuyo”.
Ambición
Lo siguiente que
vi fue “Ambition” (2014) que también se conoce como “Historia de Checoeslovaquia”
y en checo es “La Primera Republica” Es talmente una soap opera de los 80, cheesy,
cursi, llena de clichés, parece escrita por los autores de Dinastía. La
historia comienza durante la Primera Guerra Mundial. Los Valenta, unos nuevos
ricos que se han ganado una fortuna vendiéndole vehículos al Imperio Austrohúngaro,
retornan a su pueblo y se instalan en casa de los Lebel. Clara, la heredera de
esa familia fue obligada por su padre a casarse con Vladimir Valenta con la
excusa de que así ellos podían irse tranquilos a Estados Unidos dejándola
casada.
Han pasado varios
años, Clara tiene dos hijas y nunca más ha sabido de sus padres ni de Jaroslav,
su cuñado, de quien estaba enamorada. Al Imperio le va mal en la guerra, no les
pagan a los Valenta que están al borde de la ruina. Jaroslav regresa de haber
peleado con la Legión Checa en Francia. Trae dinero y muchas interrogantes.
Apenas llega ya se revuelca con Clara casi en la vía pública. Descubre que los Lebel
nunca llegaron a USA y es posible que hayan sido asesinados.
Aunque el cuento
suene bien en papel, la historia es lenta y llena de lugares comunes, los
personajes son pesadísimos y no llegan a importarnos. Ha tenido tres temporadas,
lo que demuestra su éxito en la televisión checa, pero me alegro de que Tubi
solo traiga una.
Rasin
“La caída del
imperio” (2018) es un telefilme en dos partes sobre la vida del político Alois
Rasin (El título en checo es “Rasin”). es un retrato de la clase política que
forjó Checoslovaquia. En ella vemos nombres que se harán famosos en el sigo
como Tomás Mazaryk y Eduard Benes.
El verdadero Alois Rasin
El filme comienza con un atentado en contra
de Rasin, entonces Ministro de Economía a comienzos de 1924. Esto lleva a la víctima
a recordar su vida política y personal, su obsesión con la independencia de su
pueblo que lo empuja a pactar con los bolcheviques, su importancia en la
creación de un sistema legal y una moneda para a nueva nación, y las
enemistades que cosecha y que llevan a ese atentado.
Los Rasin en la ficción
A pesar de que
soy amiga de la historia, este relato me aburrió, nunca llegaron a mí los
personajes ni me interesó lo que les ocurría. Un problema del producto checo es
que no suele ofrecer muchos datos sobre el trasfondo histórico, parte de la
base que el espectador checo conoce su historia y el que no que lo parta un
rayo.
Un Hombre
Inocente
Mi favorito de
los cuatro programas que vi eta primavera es “Un hombre inocente”, aunque en inglés se la conoce como “A Crime in
Polna”. Mas que porque se trate de un tema judío, me gustó porque dramatiza la “Hilsneriad”
un cause celebre de finales del Imperio Austrohúngaro. También porque
es uno de los pocos dramatizados que gira en torno al libelo de sangre, una
infame calumnia que nos ha perseguido a los judíos por siglos.
En abril de 1899,
a unos pasos del siglo XX, en un bosque cercano a la ciudad de Polna, una
costurerita llamada Anezka Hruzova fue brutalmente asesinada. El crimen era
misterioso, aunque semidesnudo, el cadáver no presentaba signos de ultraje
sexual. Anezka había sido ahorcada y golpeada con ramas de árboles, pero la
causa de su muerte era el degüello. El cuerpo no tenía una gota de sangre. Lo
que para un criminólogo moderno seria señal de que el crimen había ocurrido en
otro sitio, para los supersticiosos campesinos era señal de que se trataba de
un crimen ritual.
Era la semana de
la Pascua judía.A los pueblerinos se
les metió en la cabeza que la sangre del a virginal Anezka había sido extraída
para preparar la matzah (pan ácimo) que los judíos comen en esa festividad.
Aunque había sospechas de que el asesino era el hermano de la víctima, y aunque
ningún testigo lo reconoció como visto en las cercanías del bosque, la policía
arrestó a Leopold Hillsner, un zapatero desempleado de mala reputación. El
alcalde del pueblo, un nacionalista antisemita, lo acusó formalmente por el
asesinato de la costurera.
Hilsner en el juicio
Tanto alboroto causó
el caso que desde Praga enviaron a un detective veterano para que se encargase
de la investigación. Este descubrió muchas anomalías y torpezas cometidas por
las autoridades locales. Pero el poder de los nacionalistas era tal que
convocaron desde Praga al investigador y todas las notas tomadas sobre el caso
misteriosamente desaparecieron.
Es en este punto que
Zdenko Aurednicek un joven abogado recién instalado en el pueblo decidió tomar
el caso. Sobre todo, cuando vio que los periodistas, aunque conscientes de que
se trataba de una injusticia, añadían leña al fuego con caricaturas antisemitas
y notas amarillistas. La decisión de Zdenko tuvo repercusiones en su trabajo,
sus amistades se alejaron; su esposa, la traductora judía Anna Auredniceka, fue
expulsada de varias organizaciones de la cual era miembro; y la casa de los
Aurednicek fue apedreada.
Zdenko Aurednicek
El juicio fue un
circo. Hillsner ya estaba condenado antes de ser enjuiciado. La familia de Anezka
contrató los servicios de un famoso abogado Karel Baxa para que los representara,
además del fiscal del estado. Baxa llegó disfrazado del traje típico de la
región simbolizando a la raza eslava defendiéndose de la judía. Cuando la madre
deAnezka declaró bajo juramento que su
hija era muchacha vigorosa a la que un alfeñique como Hillsner no hubiese
podido someter, la fiscalía súbitamente acusó al zapatero de haber tenido
cómplices. A pesar de que tales cómplices no fueron identificados ni llamados a
declarar, el acusado fue condenado a la horca.
Caricatura contemporanea de Hilsner
Zdenko decidió
apelar la sentencia y es aquí cuando Tomas Masaryk, futuro padre de la Republica
Checa y famoso abogado del imperio intervino. Le escribió a su colega condoliéndose
de la injusticia y ofreciéndose a representar pro bono a Hilsner. Se trasladó
el juicio a otra ciudad para hacerlo más neutral y Masaryk fundamentó su
defensa en un rechazo a mitos de gente ignorante más que en el acusado cuya
vida personal no lo hacía muy simpático para el jurado.
Dos problemas
acabaron con la brillante retórica de Mazsryk quien perdió su catedra
universitaria por este acto de justicia. Intimidado en la cárcel y convencido
de que lo indultarían si confesaba, Hillsner admitió haber cometido el crimen
en compañía de dos amigos. Los supuestos cómplices fueron interrogados y ambos
tenían solidas coartadas. Aunque nunca se les mencionó en el juicio, y HIlsner
se retractó de su confesión, el daño estaba hecho. La fiscalía decidió cambiar
su enfoque y abandonó la teoría del crimen ritual, acusando a HIlsner ahora de
ser un depravado sexual. Aunque médicos y psiquiatras no encontraron evidencia
de patologías en el acusado, se le endilgó otro crimen, el de una jovencita
ocurrido unos años antes.
Caricatura de Hilsner y sus cómplices perpetrando el crímen
Masaryk consiguió
que el Emperador Francisco José conmutase la pena de Leopold Hilsner por la de
cadena perpetua. Zdenko Audirineck nunca dejó de preocuparse por su cliente y
en 1918 consiguió indulto de parte del Emperador Carlos. Hillsner se fue a vivir
a Praga y luego a Viena. Se cambió el nombre y vivió de la caridad judía (entre
sus benefactores estaba Mazaryk), murió en 1928.
Zdenko Audireneck
alcanzó a asistir al funeral de Hilsner antes de morir él en 1932, librándose
ambos de la hecatombe que caería sobre su país con la ocupación nazi. Para
cuando Anna Auredniceka fue liberada por los rusos del campo de concentración
de Theresienstad, ya era casi dominio público que, en 1943, el hermano de Anezka
Hruzova había confesad, en su lecho de muerte, ser el fratricida. Aun así,
hasta hoy (y ha habido intentos legales de hacerlo) Leopold Hilsner nunca ha
sido exonerado.
El Libelo de
Sangre en Tiempos Modernos
Tanto Audirineck
como Mazaryk basaron su defensa en el absurdo de que, en tiempos modernos, se
creyese en un mito tan aberrante. ¿Pero era esa creencia tan obsoleta? Lo era
en el Imperio puesto que, en 1882, en Hungría, una acusación parecida había
sido demostrada en tribunales de no tener base. Lo era puesto que al final, la
fiscalía abandonó la teoría de que se trataba de un crimen ritual yéndose por
algo sexual. Lo era porque en la rusia zarista, el espacio más antisemita en Europa,
un jurado de cristianos ortodoxos en 1913 absolvió a Menahem Mendel Beilis de haber
asesinado a un niño porque su judaísmo se lo exigía.
Este caso de 1913
motivó la novela de Bernard Malamud The Fixer y el filme del mismo
nombre protagonizado por Sir Alan Bates y Sir Dirk Bogarde, y en su momento
pareció decir la última palabra sobre el libelo de sangre, pero no fue así. En
1928, a un año de la caída de Wall Street, en plena Era del Jazz, en Massena,
aquí en el estado de Nueva York, la desaparición de una niña en vísperas del Año
Nuevo Judío provoco un fuerte rumor de que se trataba de un crimen ritual
puesto que los judíos necesitaban de sangre inocente. Como no se come pan ácimo
en Rosh Hashannah, la acusación demuestra lo insensato del argumento antisemita
que da pie al libelo de sangre.
Vale decir que
tanto el antisemitismo como la acusación venían de miembros del Ku Klux Klan que
eran figuras prominentes en Massena y que componían la compañía de bomberos del
pueblo. En los 20, para eterna vergüenza del gobierno y autoridades estadounidenses,
el Klan había sido descriminalizado, se le había permitido marchar en pleno día
por las calles de Washington lo que le dio poder para estirar sus tentáculos
por todo el país. Por suerte l, a niña de Massena apareció sana y salva, pero
ese no fue el fin del cuento del libelo de sangre que siguió causando problemas
en el mundo moderno.
En 1946, en Kielce,
Polonia, un mocoso inventó que lo habían secuestrado los judíos (solo vino a
retractarse en 1998.) Esta acusación provocó la ira de los vecinos que creyendo
en otro crimen ritual organizaron un pogromo que mató a 42 sobrevivientes del Holocausto
y propició una emigración en estampida de la escasa población judía de Polonia.
Hasta hoy no se
sabe que existió detrás de este defortunado evento, si fue un complot de los
nacionalistas, de la Iglesia o de los comunistas. O tal vez de los tres. Lo que
sí se sabe, y gracias a encuestas hechas en Polonia y la Rusia del Zar Vlad es
que todavía hay mucha gente que cree que los judíos cocinamos con sangre de
niños como ingrediente.
Ilustración de un crímen judío
Aparte que solo ver una morcilla (o prieta
como las llamamos en Chile) me provoca arcadas, las leyes religiosas que
determinan la dieta del judío practicante exigen que la carne no puede contener
una gota de sangre del animal. Debido a eso la carne de ave o animal kosher
debe ser limpiada de sangre antes de ser consumida. Incluso mi madre cuando
traía la carne del mercado kosher la ponía a remojar toda la noche en salmuera,
lo mismo hacia con los pollos. Y la pana/hígado antes de cocinarse debe
cauterizarse en una parrilla.
Obvio que eso no
lo saben los que creen en el libelo de sangre. ¿Lo creerán los que promueven
estas calumnias supersticiosas como lo han hecho en muchos países árabes? En
Siria hasta se hizo un period piece llamado “La Diáspora” ( As-Shatat) donde los
judíos eran una especie de vampiros que vivían desangrando niños cristianos.
Sirios, los rabinos jasídicos no usan boxing braids. Eso sería apropiación cultural.
Mas allá del tema
judío—aunque en estos momentos me es difícil alejarme de este—las
series checas me han dejado un amargo sabor de boca precisamente por ser tan
relevantes. En “El Delator” descubrimos como la cultura de cancelación (que
bien puede nacer de falsas acusaciones) alcanza a las familias de los
cancelados, convirtiéndolos en parias sociales que acaban buscando sobrevivir
de la peor manera posible.
“Un hombre inocente”,
en cambio, me muestra lo fácil que es combinar en un coctel letal el
oportunismo político con la complicidad de los medios y la ignorancia de la población.
Un coctel que sirve para demonizar a determinados grupos. Algo que debemos
tener presente antes de creer todo lo que nos cuentan Twitter o Instagram.
Todas estas
series pueden verse en Tubi, Amazon Prime y en America Latina, las está pasando
el Eurochannel.
En esta
cuarentena, la lluvia de series sobre judíos ha provocado curiosidad sobre el
judaísmo y las diferentes maneras de vivirlo. Una forma de identificación/división
de judíos coincide con lo que se ponen en la cabeza. ¿Cuál es la diferencia
entre los que usan shtreimel de piel en “Unorthodox” y los tocados con borsalinos
de “Shtisel”? ¿Por qué el Rabino Bengelsdorff solo cubre su cabeza con un kipá
en “The Plot Against America? ¿Y por qué en "Freud" y en “Vienna Blood” los
protagonistas solo usan kipá en la cena del Sabbath?
Black Hat Circles
Aunque parezca
una manera frívola de diferenciar hay cierta importancia en la vestimenta de un
judío religioso. En Nueva York si uno quiere hablar de jasídicos y haredis (ultraortodoxos
que no son jasídicos) se refiere a sus enclaves como “black hat circles” y
normalmente uno los llama ‘blackhatters” (los que usan sombrero negro).
Los rabinos
conservatistas y reformistas, al igual que su congregación, únicamente usan kipá
para rezar y dentro del templo. Por eso, el Rabino Bengelsdorff en “Plot
Against America” solo cubre su cabeza cuando está en la sinagoga.
Bengelsdorf en el templo
Lo mismo ocurre con lo que hoy se conoce como
“ortodoxos modernos”. O se cubren solo con un kipa o yarmulka o solo lo
utilizan para servicios religiosos. En la foto vemos la quintaesencia de la
familia ortodoxa moderna camino de la sinagoga (jasidica Jabad) para el servicio de Succoth. Jared carga el lulav y aunque no se le ve lleva kippa (tal como Ivanka va con sombrero).
Por estar mirando a la camara no podemos ver el yarmulka en la cabeza de Jared
Debido a que la
cena de Shabbath comienza y acaba con oraciones/bendiciones vemos a Sigmund
Freud en la serie de Netflix y a Max Liebermann en “Vienna Blood” usar kippot en
esa ocasión. En serie y vida real, Freud era antirreligioso, y Max Liebermann
es un judío moderno (en su época) que busca la asimilación.
Freud en la cena del Shabbath
A muchos de ustedes
les serán desconocidos los términos reformista y conservatistas. Tales como las
razones que llevaron a fines del siglo XIX a muchos judíos a alejarse de su
religión como lo hicieron Freud en la vida real y Max Liebermann en la ficción.
¿Pero quiénes son los judíos ortodoxos? ¿En qué se diferencian de los jasídicos? ¿Y
son todos los adherentes del Jasidismo tan estrictos como los Satmar de “Unorthodox”?
Shabbath chez Liebermanns
El mundo ortodoxo
se divide entre ortodoxos modernos, ortodoxos tradicionales y jasídicos. En
Israel para estos dos últimos grupos se ha inventado el término haredi. En
muchos aspectos, los jasídicos representan el tope de la ultra ortodoxia. Los hay
peores, sectas como los Neture Karta y los Lev Tahor, tan locos estos últimos que
hasta los expulsaron de Israel y luego de Guatemala (¿cuán bajo puedes caer?).
Pero, para mí, esos son ya herejes.
El Baal Shem
Tov y el Origen del Hasidismo
Vamos a comenzar
nuestra investigación con los jasidicos, que a pesar de lo que diga Deborah
Feldman no nacieron a raíz del Holocausto ni vienen de Hungría. Para saber de
sus orígenes tenemos que ir hasta comienzos del Siglo XVIII a un área que hoy
es parte de Ucrania, de Lituania y de Polonia.
La historia de Polonia
en el Siglo XVII fue desastrosa. Guerras con Rusia, invasiones suecas y la
masacres cometidas por los cosacos dejaron a los habitantes de la zona inquietos
y desconcertados. Los judíos de la región manifestaron su desorientación de
diversas maneras desde cultos a falsos Mesías hasta un interés por lo oculto, ó
sea la Cábala. Sería precisamente un cabalista, un joven rabino llamado Israel,
y a quien la historia conocería como el Baal Shem Tov (el Portador de un Buen
Nombre), el fundador del jasidismo.
.
A los 18 años, el
futuro Baal Shem Tov, tenía una misión, ir de pueblo en pueblo administrando
ayuda a grupos judíos aislados. También se la pasaba mucho en los bosques. Sus
servicios incluían ser maestro de párvulos, arbitrar problemas legales y hasta
curar males con medicina herbolaria que había aprendido en su contacto con la
naturaleza.
Es difícil
relatar la trayectoria del BESHT (así se le llama como una contracción de su
título) sin caer en su leyenda que es más digna del Reino de Fábulas (no que no
crea yo en ella, Hasvah ha lilah!). Hay cientos de cuentos que lo tienen
exorcizando gente endemoniada en un pueblo, descubriendo la identidad de un
licántropo que se está zampando niñitos en otro, o batiéndose en un duelo
mágico con un brujo que vive en un castillo.
El legado más
importante del BESHT fue su manera de ver el judaísmo. Una percepción que gira en
torno del concepto de Devekut: la
idea de que uno debe estar constantemente en contacto con lo divino que se
manifiesta en todo acto, aun el más mundano, y en todo lugar. Los seguidores
del BESHT creían que a D-s se le encontraba más fácilmente en un mundo
natural.La presencia divina no estaba circunscrita
a la sinagoga ni a la yeshivá (escuela talmúdica).
Este panteísmo no
caía bien en los círculos religiosos judíos donde se creía que el único modo de
acercarse al Creador era través del estudio de textos sagrados. El BESHT
ironizaba sobre esa gente tan ocupada estudiando “que no tienen tiempo de
pensar en D-s”. Los Jasidim (del hebreo
Jasid=Piadoso) preferían andar paseando por el bosque rezando en vez de
adherirse a horarios. Promovían una religión alegre y para eso agregaban a sus
oraciones música y canciones. Esto tampoco era bien recibido por los más
ortodoxos, sobre todo porque los sábados los jasídicos bailaban, cantaban y
batían palmas lo que era considerado contrario a las leyes del Shabbath.
Tanto fue el
cántaro al río y tanto el cisma entre Jasidim y Mitnagdim (los que no eran
jasídicos) que la mayor autoridad religiosa de entonces, Elías, El Gaón de Vilna,
les lanzó un herem (excomunión). Los jasídicos ni se arrugaron y eso que
no fue la última vez en que fueron excomulgados. Su movimiento atraía a mucha
gente que encontraba paz en ese modo de vida tan rebelde Esa es la mayor
ironía, los Jasidim fueron nuestros revoltosos y revolucionarios. Contrasta eso
con la visión de los Satmar—intransigentes y mohínos— que
nos muestra “Unorthodox”.
El BESHT creó
entonces su primer círculo de discípulos, o su primera “Corte”. Estos
discípulos a su vez crearon cortes separadas, también llamadas “dinastías” ’puesto
que el título de rabino líder era heredado por un hijo o sobrino o yerno. Uno
de los más famosos discípulos del Baal Shem Tov fue Dov Baer y uno de sus
discípulos fue Shneur Zalman de Liadi fundador del movimiento Jabad y de la
Dinastía Lubavitch (llamada así por el pueblo de Bielorrusia de donde eran
originarios los miembros de su corte). Jabad-Lubavitch es hoy la rama jasídica
más conocida, precisamente por ser los más abiertos dentro de su ultra
ortodoxia.
Shneur Zalman de Liadi
Algo interesante
sobre Schneur Zalman y que sentaría un precedente entre los líderes de la
comunidad Lubavitch es que en el Siglo XVIII no solo era un excelente
talmudista y un experto en la Cábala, pero además se interesaba por estudios
seglares como matemáticas, geometría y filosofía. Tal vez eso lo ayudaría en su
misión existencial y a soportar muchas desdichas. Intentó infructuosamente
convencer al Gaón de Vilna de aceptar el jasidismo, sus seguidores lo
abandonaron y formaron otras variantes, y hasta uno de sus hijos se hizo
cristiano.
Aun así, el Rebbe
amplió su corte y expandió su filosofía por Rusia y Lituania a la par de
parlamentar con el Sultán de Turquía para permitir la creación de pequeñas
comunidades en Tierra Santa. Fueron estas labores las que atrajeron la atención
de la policía zarista que lo arrestó y mantuvo casi dos meses prisionero en la
fortaleza de Pedro y Pablo en San Petersburgo. Fue finalmente liberado por
órdenes del Zar Pablo I. Es extraordinario como la vida del primer Rabino
Lubavitch se parece mucho a la de sus dos últimos descendientes del Siglo XX,
pero ya hablaré de ellos.
Reformistas,
Conservatistas y Ortodoxos Modernos
Entretanto,
Europa gracias a la Ilustración, la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas,
se había modernizado y parte de su avance hacia el progreso era una tolerancia
universal que abarcaba a los judíos. Ya no se les quería segregados en ghettos,
se les brindaba la oportunidad de unirse a la sociedad cristiana, de trabajar,
de estudiar y de participar en la vida política. El precio era la asimilación,
el dejar de ser “diferentes”.
Esto llevó, en Alemania,
a la aparición del Movimiento Reformista. Según los reformistas los judíos
debían abandonar cosas que los hicieran parecer retrógrados: ropajes, costumbres, prácticas religiosas
obsoletas. Los servicios religiosos debían ser más cortos y en lengua
vernácula, no en hebreo, los hombres y mujeres debían sentarse juntos en la
sinagoga. Lo curioso es que entonces no ser “diferentes” significaba ser como
los cristianos. En Hamburgo, el Rabino Isaac Bernays (abuelo de la esposa de
Freud) andaba con una sotana parecida a la que usaban los clérigos protestantes.
Hubo hasta radicales que querían trasladar el
Shabbath al domingo y abolir la circuncisión. Por suerte el reformismo nunca llegó
a ese punto. Los judíos reformistas expandieron su nuevo modo de enfocar la
religión por toda Europa y hacia los Estados Unidos. Los Jasídicos, atrapados
en una Rusia que nunca abrazó la tolerancia europea, no fueron afectados por
esta corriente. Muchos judíos progresistas sintieron repugnancia por como el
reformismo acababa con los rituales de su religión y a mediados del Siglo XIX,
en Alemania formaban el Movimiento Conservatista o Masorti.
Mujer rabina reformista
Voy a ser
totalmente honesta y pido disculpas a mis amigos conservatistas, pero nunca he
entendido realmente la diferencia entre Reformismo y Conservatismo. He conocido
conservatistas que son iguales a los reformistas, y otros que se acercan a la
ortodoxia moderna. Ambas corrientes reconocen la importancia de las mujeres en
rituales que para los ortodoxas están vedados, ambas corrientes permiten la
ordenación de mujeres rabinas y los matrimonios gays. Una diferencia, los reformistas
celebran matrimonios de judíos con gente de otra religión (Natalie Portman por
ejemplo se casó con un no judío en una boda reformista). En cambio, los
conservatistas no los permiten.
Boda de Natalie Portman
No todos los
judíos alemanes se sintieron cómodos con estas corrientes y hubo un intento por
parte de los rabinos ortodoxos, capitaneados por el Rabino Rafael Sansón Hirsch,
de “modernizar” el judaísmo. Una de esas alteraciones fue decir que ya no era
necesario vestirse chistoso, ni dejarse barbas ni peyot (el bucle largo
en las sienes) ni que las mujeres usasen pelucas o se cubriesen la cabeza
dentro de casa.
Lo que más
revuelo causó en el mundo ultraortodoxo fue su aprobación de estudios seglares.
Hirsh creía que un judío ortodoxo podía tener una profesión, participar en la
vida comunal de su país de origen y equilibrar su modernismo con el
cumplimiento de las leyes del judaícas.
Esas son las
pautas que hoy marcan a un ortodoxo moderno. En esa corriente, se conservan las
reglas básicas de la dieta kosher y del Shabbath y las oraciones y servicios
religiosos son en hebreo. La diferencia está en la integración de los fieles al
mundo moderno y seglar, como estudiantes, como profesionales, como fuerza política,
ect.
Las mujeres usan
pantalones y practican deportes públicamente, todos ven televisión y tienen
acceso a tecnología de punta. Se visten a la moda, usan jeans, no andan con
sombrero y se cortan las patillas. Es un estilo de vida que atrae a jóvenes
matrimonios y a solteros, pero también da posada a ultraortodoxos que han
abandonado sus comunidades, y a divorciados que no pueden encontrar espacio en
sectores jasídicos o Haredi.
Mayim Bialik ejemplo de mujer ortodoxa moderna que puede ser actriz
A propósito, esos
tirabuzones siempre han sido característica jasídica, pero al parecer también
los usaban los Litvak (judíos lituanos) que fueron los primeros en asentarse en
Jerusalén. Como los Shtisel son de estos últimos los usan a pesar de no ser
jasídicos. En general los judíos ortodoxos siguen la orden bíblica de no
cortarse el cabello en las sienes, pero no se los rizan, ni se los dejan
extremadamente largos. En “Shtisel” un ejemplo de peyot normales son como los
usa Hanina, el esposo de Ruchami. Así los usaba mi hermano en sus días de ultraortodoxo.
Hanina y sus peyot
Mi hermano y los suyos (1978)
Akiva Shtisel
Joel
Teitelbaum y el Nacimiento de los Satmar
Volvamos al Siglo
XIX y al origen de los Satmar. Hungría era un caso similar al ruso. A pesar de
ser parte del Imperio Austrohúngaro, las medidas progresistas imperiales eran
repelidas por la aristocracia magyar que dominaba el país. Eso propició que el
mundo ultraortodoxo siguiera incólume bajo los dictados de grandes rabinos como
Hillel Lichtenstein, muy admirador del estilo de vida jasídico y tan
anti-progreso que rechazaba hasta que los judíos jugasen ajedrez.
Fue en Hungría
donde entró el jasidismo en los 1800, primero con el Rabino Moshé Teitelbaum y
luego con su hijo Zalman quien organizaría una corte jasídica en la ciudad de
Sighet (hoy Rumania). Sighet llegaría a tener una población judía mayor que la
magyar y estaría colmada de yeshivot y otras organizaciones judías. Ahí
nació y se crió Sir Elie Wiesel.
En 1904, tras la
muerte del Rabino Chananya, hijo de Zalman, su puesto fue heredado por su hijo
Chaim, el mayor. Algo que no sentó bien al Rabino Joel Teitelbaum, el hijo
menor que ya tenía fama de “niño prodigio”. Teitelbaum se marchó a la ciudad de
Satu Maru (Satmar) donde comenzó a atraer seguidores. Una figura muy controversial,
Joel se hacía llamar “Rabino de Satmar” a pesar de que no fue nombrado
oficialmente hasta 1928.
Los Jasidim de Satmar se caracterizaban por su
línea inflexible que había sido establecida durante el Congreso Judío en
Budapest en 1869. En ese congreso hubo un quiebre total entre ultraortodoxos y
todo movimiento reformista. ¡Hasta al pobre Rabino Hirsch lo tildaron de hereje!
En la época en
que Joel Teitelbaum se trasladó a Satu Maru, el judaísmo ortodoxo enfrentaba
nuevas crisis. Si a comienzos del Siglo XIX, Jakob Freud abandonó su comunidad
jasídica para hacer fortuna en Viena y donde el más famoso de sus hijos,
Sigmund, seria anti religioso, ahora eran otras fuerzas las que servían de imán
para que los judíos abandonasen su fe.
Rabino Joel Teitelbaum
Los “ismos”: comunismo, socialismo, anarquismo y más tarde
el sionismo, eran el magneto mayor. Lo vemos en la ficción con el
revolucionario Pershik en “El violinista sobre el tejado” y en la vida real con
Trotsky. Muchos huían a Occidente en busca de libertad intelectual y política.
Otros huían de los pogromos que oscurecieron las últimas décadas de la Rusia
Zarista. Algunas comunidades jasídicas se mudaron an Israel y a Estados Unido En
Massachusetts, en 1915, se creó la primera dinastía jasídica netamente
estadounidense, la Boston.
Los
Prodigiosos Schneersons
A través de los
tiempos oscuros de la Rusia zarista y luego la soviética, el movimiento
jasídico más militante para mantener la fe en Rusia fue Jabad gracias a su
rabino líder Yosef Ytzchak Schneerson.Durante la Guerra Rusojaponesa, el Rabino Schneerson distribuyó millones
de paquetes de comida kosher para los soldados judíos y viajó por Europa
Occidental alertando a los gobiernos de las masacres que ocurrían en Rusia. En
dos ocasiones fue arrestado por la policía zarista.
La Revolución
Rusa no cambió las cosas para mejor. Parte del plan soviético era la
erradicación de toda religión. El Lubavitcher Rebbe logró constituir una red
clandestina de organizaciones Jabad para mantener viva la fe.Finalmente, los soviets lo arrestaron y
condenaron a muerte en 1927. Solo un clamor mundial impidió su ejecución En
1928 se trasladó a la recién creada republica de Letonia donde vivió un año. A
pesar de que el gobierno le concedió la ciudadanía, él prefirió vivir en
Varsovia.
Yozef Yitzchak escoltado por policia soviética
En los próximos
años, el rabino viajó por Israel y Estados Unidos. A pesar de que en USA fue
recibido con gran fanfarria por judíos de todas las denominaciones y el
Presidente Hoover lo invitó a la Casa Blanca, el Lubavitcher Rebbe no consideró
dejar Polonia sino hasta la invasión nazi. Su rescate es uno de los muchos
milagros que rodean al mundo jasídico.
Tras la caída de
Varsovia en 1939, los líderes judíos estadounidenses comenzaron a hacer presión
para que se le concediese al rabino una visa, pero en la administraciónRoosevelt, que ya he demostrado no era muy filosemita, eso era difícil. Además,
lo primero era sacarlo de la Polonia ocupada y llevarlo a Letonia todavía un
país neutral. Bryan Mark Rigg en su Rescued From the Reich narra esta
epopeya.
Las
organizaciones judías de USA atrajeron la atención de figuras políticas como el
Secretario de Estado Cordell Hull quienes a su vez contactaron a diplomáticos alemanes.
Se cree que el mismo Göring tuvo una mano (secreta) en este asunto, pero todo
fue planeado por el Almirante Canaris director de la Abwehr, la central de
inteligencia más grande de la Alemania Nazi. El brazo ejecutor de Canaris fue
el muy condecorado Mayor Bloch, cuyo padre era judío.
Canaris era
antinazi (fue ejecutado en 1944 por complotar contra Hitler) y dio empleo en su
organización a muchos mischlinge (es como los nazis nos llamaban a los hijos de
matrimonio mixto). Bloch, en uniforme de la Wehrmach, y con un pequeño
destacamento compuesto casi todo por mischlinge, partió a Varsovia donde tras
mil contratiempos encontró al rabino que le salió con que no se iba sin su mamá,
su nieto, su secretario etc..
Así Bloch quedó a
cargo de una docena de judíos vestidos de jasídicos, con sombreros negros, y de
sus señoras de peluca. Haciéndolos pasar por prisioneros, Bloch los llevó a
Berlín donde se los entregó al embajador letón. El grupo fue llevado a Riga, y
un año más tarde vía Suecia llegaban a USA. Ahí, el Rabino Lubavitch, que
sufría de problemas cardiacos y avanzada múltiple esclerosis, se dedicó a
reconstruir la comunidad Jabad y a batallar para sacar de Europa a su hija y
yerno-sobrino y futuro sucesor, Menachem Mendel Schneerson, el ultimo líder de
la secta Lubavitch.
Menachem Mendel es
todo un personaje, uno de los grandes sabios de su generación. A los 18 años
ya se sabía de memoria todos los volúmenes del Talmud, pero sus conocimientos excedieron
los de un Talmud Jajam (un experto talmudista). En vida dominó siete
idiomas, adquirió un título en ingeniería electrónica con una especialidad en
mecánica de La Ecole Speciale des Travaux Publics, estudió matemáticas en la
Sorbona y física en la Universidad de Berlín.
Menachem Mendel Schneerson en su juventud.
Cuando gracias a los esfuerzos de su tio-suegro,
Menachem Mendel salió de la Francia ocupada se vino al barrio de Crown Heights
en Brooklyn que desde los 40 es el cuartel de los Lubavitch. Apenas consiguió
la ciudadanía estadounidense, Menachem Mendel se enlistó en la marina y se pasó
la guerra diseñando navíos. Aunque se sabía que el sería el sucesor de
Yosef-Yitzchak, no se parecía a los típicos rabinos jasídicos.
El final de la
guerra trajo la certeza de que el mundo judío europeo, y principalmente las
comunidades jasídicas habían perecido. Yoel Teitelbaum era uno de los pocos
rabinos jefes que habían sobrevivido y eso porque los sionistas, a los que
tanto despreciaba, lo habían rescatado de Hungría. El Rabino Teitelbaum también
vino a Brooklyn y en Williamsburg logró reconstruir la secta Satmar, pero
haciéndola como nos muestra “Unorthodox”, un submundo insular, hermético, anti
sionista y opuesto a toda modernización.
En cambio, Jabad
bajo el liderazgo del Rabino Menachem Mendel, quien se hizo cargo de su secta
cuando su tío-suegro falleció en 1959, fue más abierta, sin excluir rituales
ni modernizando la religión como lo hacían reformistas y conservatistas, pero
si estirando la mano a judíos necesitados y no solo de auxilio religioso.Menachem Mendel estableció
un sistema de acercamiento (Outreach) que se basaba en la creación de “casas”
en cada país y ciudad importantes.
En esas oficinas los rabinos Jabad llamados “mensajeros”
socorrían a judíos alejados de la religión, sobre todo jóvenes desorientados y
desilusionados que buscaban respuestas y un camino a través de vías
espirituales. Para eso Menachem Mendel puso oficinas de Jabad en campos
universitarios, fundó casas para minusválidos y centros de rehabilitación para
drogadictos y alcohólicos. Jabad fue instrumental en el movimiento Baal
Teshuva que nos atrajo a muchos judíos al mundo ortodoxo, incluso el jasídico.
" Mensajeros" Rabino Gavriel Holtzberg y su Rebbetzin Rivka, torturados y asesinados durante un ataque terrorista a la Casa Jabad de Mumbai (2008)
Sir Elie Wiesel habla del impacto del Lubavitcher Rebbe
También Jabad
jugó un rol importante en la asistencia a los refusenik (refugiados
judíos de la Unión Soviética). Los Mensajeros de Menachem Mendel trajeron por
primera vez a la Unión Soviética textos religiosos y objetos rituales para
llevar auxilio espiritual y preparar a los refusenik, que estaban a la espera
de visas de salida, a integrarse al mundo religioso que los esperaba en Israel
o USA. Tan buena impresión dejó Jabad en Rusia que Berel Lazar, el Rabino Jefe hoy en día es
un Lubavitcher y tiene muy buena relación con el Zar Vlad que hasta le ha otorgado
unas melladitas.
Las fotografías del
Lubavitcher Rebbe no logran capturar su humanidad y carisma, así que he
preferido dejar un video. También difícil de escoger puesto que YouTube tiene
una gran cantidad y algunos buenísimos de las largas filas de fieles que buscan
diariamente una bendición para ellos o para parientes afligidos. La costumbre
del rabino era entregar un billete de un dólar a cada fiel, solicitar que lo
gastasen en alguna obra caritativa y bendecir a cada persona, sin importar si
era Lubavitcher, si era religioso o siquiera si fuera judío. Hay uno en el que
bendice a una señora negra que fue criada de su esposa, en otra envía con el
embajador marroquí una bendición al Rey Hassan II de Marruecos.
En otro video bendice a
una Miss Israel y aprovecha de hacer un comentario sobre la belleza judía, que
si la mujer la lleva también por dentro entonces puede utilizar la exterior
para hacer el bien, pero he preferido presentar el conmovedor testimonio de un
padre de un niño autista que ha debido ser institucionalizado. No solo el Rebe
le da la bendición, además agrega que el aislarse del mundo no significa que el
autista no este en contacto con lo divino. Está ocupado comunicándose con D-s”.
Esto es consolador pero también revolucionario si creemos en lo que dice Deborah
Feldman que entre los ultraortodoxos la enfermedad
mental es una vergüenza y se oculta y niega ayuda médica al enfermo.
Un único manchón negro
en la brillante misión de los Lubavitcher ocurrió en 1994. Era tal el culto de
personalidad del ultimo Rebbe, que, a la muerte de Menachem Mendel, muchos de
sus seguidores lo declararon públicamente como el Mesías. Eso provocó un mini
cisma entre los Lubavitcher y los “mesiánicos” que se trasladaron a Israel. En
“Shtisel” la causa por la que el rabino Shulem lleva años sin hablar con una de
sus hijas es porque está casada con un” judío mesiánico de Jabad”.
Aunque los Satmar
también tienen organizaciones de caridad y ayuda de su comunidad, su estrechez
de criterio no les ha permitido desarrollarse como la comunidad Lubavitch a la
que por décadas han visto como sus rivales. En los 80 hubo una especie de
guerra entre ambas facciones con judíos Satmar atacando físicamente a los
Lubavitcher en la calle. Esa es una razón por la cual yo siempre los he mirado
con desprecio. Tuvo que venir “Unorthodox” para hacerme tratar de comprender
que los Satmar pueden ser un poco brutos, pero no son monstruos.
Shtreimel,
Sombreros de Copa y Borsalino
Aquí acaba mi
exposición de las diversas formas de practicar el judaísmo. Hora es entonces de
asociar lo dicho con el famoso sombrero negro. El más impresionante de esa familia
es el shtreimel, esos conos de piel que vemos usar a los parientes de Esty en
“Unorthodox”. Están hechos de pellejitos de visón y son carísimos. Valen como
dos mil dólares, por eso solo se usan para grandes festividades que pueden se
religiosas o particulares como una boda.
Los Shtreimel son
una particularidad de los jasídicos, aunque los “Litvak (literalmente
“lituanos”) miembros de la primera comunidad ortodoxa moderna de Jerusalén también
los usan. Por eso creo que los Shtisel son Litvak. Eso explicaría que Reb
Shulem use un shtreimel en grandes ocasiones.
El shtreimel es
un diseño antiguo. Se cree que originalmente lo trajeron los tártaros a Rusia.
En días del Baal Shem Tov lo usaban todos, tanto Jasídicos como Mitnagdim,
tanto judíos como gentiles. Hay variedades desde esas especies de torres de
piel de castor que ven en “Unorthodox” hasta una versión más antigua de un
sombrero alado orlado de piel. Así como el que usa Barbra Streisand en “Yentl”.
En el filme
mexicano “Morirse está en hebreo”, pusieron orondos shtreimels sobre las
cabezas de los ángeles encargados de asistir a la Shiva (luto) de Moishe (Sergio
Kleiner) y decidir si merece ser salvado. En cambio, el nieto de Moishe, al que
el abuelo envió a Israel a curarse una drogadicción y vuelve convertido en un
rabino Haredi, usa un Borsalino de ala muy ancha.
Ya para el siglo
XIX, cuando los judíos fueron emancipados y dejaron el ghetto atrás, la sombrerería
adquirió nuevas características, incluso para los jasídicos. En Occidente, todo
caballero respetable usaba sombrero para la calle y los judíos se aprovechaban
de esa moda. Los judíos reformistas alemanes para distinguirse usaban sombreros
de copa para ir al templo y para bodas. Esta tendencia de usar chistera de mago
se expandió por la Europa Occidental y muchas caricaturas antisemitas describen
a los judíos en top hats.
Para el Siglo XX
tenemos a los judíos en Occidente luciendo para sus salidas a la calle todo
tipo de sombrero. Desde hongos hasta fedoras que es el que usan hoy, y por
supuesto el más elegante de los fedora, el Borsalino. Gatos Seriefilos Mexicanos
si recuerdan, Enrique Cuenca, el Polivoz, tenía un personaje judío, Don Max, el
usaba un sombrero hongo.
Los fedora y el borsalino
se usan de diferente manera. Muchos judíos Haredi, los Satmar y la mayoría de los jasídicos
curvan los bordes hacia arriba. Así los usan los varones de la familia Shtisel,
así lo usa Alfie Solomons, el gánster judío de “Peaky Blinders”. Descubrí que
en Inglaterra ese tipo de sombrero se conocía como Pork Pie Hat (sombrero
de pastel de cerdo).
Los Lubavitcher
en cambio lo usan con el ala baja, porque el último Rebbe decidió que, si querían
atraer gente a sus filas y ayudar a judíos menesterosos o nuevos al judaísmo,
era mejor lucir el sombrero como lo usaba todo el mundo. Por eso en la cúspide
del Movimiento Baal Teshuva que en los 70 atrajo a muchos judíos que no
sabíamos ni el alfabeto hebreo al mundo ortodoxo, los nuevos prosélitos se vestían
de acuerdo con el código Lubavitch, ya que fue esa secta la más fundamental en
reclutar gente.
Mi hermano a los 16 años (1977)
Por último, hay
un tipo de sombrero de ala ancha, como el del Zorro que es mi favorito. En
Shtisel lo usa Hanina, el joven marido de Ruchami. Alfie Solomons tambien tiene
uno.
Una Palabra Final
sobre los Jasidim
Es fácil decir
que los Satmar incluso los jasídicos son un puñado de fanáticos, pero en honor
al culto de la diversidad imperante, me parecería discriminatorio deslegitimarlos.No se puede abogar por el cierre de un mundo
que ha tenido tanta influencia positiva en la religión judía, y en la cultura
mundial desde la música (tanto en el jazz como en la música clásica) hasta la
literatura. Lo acreditan el caso de dos premios nobeles S.Y. Agnon e Isaac
Bashevis Singer, y podemos agregarles a Sir Elie Wiesel, quienes basaron su
literatura en leyendas de las cortes jasídicas de las cuales sus familias eran
miembros.
Por otro lado,
hay dinastías más abiertas que incluso usan el Internet. Jabad tiene su sitio
online dirigido a los miembros de su corte y ahí pueden encontrar artículos
sobre todos los temas más diversos. Últimamente
ha aparecido en Nueva York una tendencia conocida como Jabad Hípsters que
abarca empresarios (muchas mujeres entre ellos) que buscan modernizar el estilo
de vida jasídico sea con diseños de modas más audaces, pelucas más sexys y
restaurantes más trendy.
Esto no quita que
como todos los ortodoxos aun los más modernos todavía vayan a servicios
religiosos segregados, o que existan aun entre los Lubavitch encubrimientos de
abusos sexuales o batallas por custodias legales de los hijos. Sin embargo, hay
un trecho desde casos aislados hasta la demonización de los judíos de sombrero
negro tal como la promueven entelequias como “Unorthodox”.