En su afán por
demostrar la inutilidad de la monarquía, Morgan encuentra otra cabeza de turco
en Lord Mountbatten, a quien, desde la primera temporada, se la tenía jurada.
Es verdad que Dickie Mountbatten tuvo conocimiento de un posible golpe de
estado el ’67, pero la realidad nuevamente choca con los delirios morganianos. ¿Qué
hay de verdad en “Coup” y que motivos tiene Morgan para no querer a los
Battemberg, llámense Felipe o Dickie?
Voy a hacer algo
diferente esta vez. Voy a comenzar por lo mejor de “Coup”, para seguir con lo
que realmente sucedió. De ahí pasaré a una teoría sobre los motivos de Morgan para
destruir a cientos personajes que históricamente han sido venerados (la Queen
Mom es un gran ejemplo).
Lo Mejor
1)
Obviamente
la escena romántica entre Isabel y Felipe al final. Buena idea resucitar a
Porchey para que Felipe se ponga un poco celoso, pero (demostrando madurez) enfrenta
sus celos de la mejor manera con avances sexuales que la reina recibe muy
contenta. Esa escena final de Felipe por el pasillo, con sonrisa de oreja a oreja,
hizo que Tobías Menzies se viese como el Duque de Edimburgo en ese entonces, o
por lo menos se consiguió un parecido con el Duque que yo recuerdo (su sonrisa
era genial).
2)
Charles Dance como Lord Mountbatten. Mas allá de todas las semejanzas con Tywin
Lannister, este episodio me recordó porque mi corazón se iba en taquicardias
por ‘él en Los 80. Ha envejecido muy bien. Y su actuación estuvo fantástica.
Muchos ya lo quieren interpretando a Felipe en la recta final de “The Crown”.
3)
The Road to Mandalay esa escena de Lord Mountbatten en la Asociación de la Estrella de
Birmania (Burma Star) me conmovió. Soy un poco sentimental con estos encuentros
de viejos soldados. El tema de los veteranos es siempre tema de hoy y la Campaña
de Birmania, tremenda de sangrienta, es uno de los episodios olvidados de la segunda
Guerra Mundial. Pocos saben que fue el gran momento de gloria de Lord
Mountbatten (cuyo título nobiliario fue Conde Mountbatten de Birmania), que duró
dos años comenzando en el Arakan, en la frontera hindú, hasta llegar a Rangún.
Ahí incluso pelearon chinos y estadounidenses (como el padre de Steven Spielberg)
y murieron soldados de todos los colores y clases sociales (como el Marqués de
Duferin y Ava). También me conmueve siempre escuchar a Kipling. Después de Yeats
es mi poeta favorito en idioma inglés, y hoy está tan despreciado como Margaret
Mitchell por la Policía de la Corrección Política.
Dickie Mountbatten y el Famoso ‘Golpe de Estado
Los gobiernos de
Harold Wilson fueron tremendamente impopulares. A pesar de sus muchos logros
sociales su política económica incomodó a diversas facciones. Tanto derecha
como el pueblo lo culpaban de la inflación, del alza de impuestos, de la devaluación
de la moneda, etc. Durante ese tiempo, hubo muchas protestas públicas y, según
el primer ministro, varios complots para sacarlo del poder.
A pesar de que
Wilson sospechaba que sus enemigos estaban en MI5 donde se creía a pie
juntillas que el primer ministro era agente soviético, a la histérica de Marcia
Williams (secretaria política y posible amante de Wilson) se le había metido en
la cabeza que el complot vendría liderado por Dickie Mountbatten. Cada vez que
le venía una pataleta a la futura Lady Falkander (muy socialista, pero luchó
con uñas y dientes para que la hicieran baronesa) corría a contarles a los
periodistas de sus sospechas. Por eso esta conspiración era de dominio público.
![]() |
| Sinead Matthews como Marcia Williams |
Esta es la
versión pública y oficial basada en lo contado por Hugo Cudlipp, un periodista
gales y editor del Daily Mirror. En su libro Walking on Water,
escrito tres años antes del asesinato de Mountbatten, Cudlipp narra como Cecil
King dueño del Daily Mirror comenzó a planear un coup en contra de
Wilson.
King deseaba que
el movimiento fuese liderado por una figura carismática y reconocida como la de
Lord Mountbatten. El primer acercamiento fue en la Asociación de la Estrella de
Birmania. Luego, Dickie invitó a Cudlipp a su residencia de Broadlands.
Se decidió que Mountbatten
se encontraría con King en determinada fecha para dar una respuesta. Lord
Mountbatten llegó a la reunión en compañía de Sir Solly Zuckerman, consejero
del gobierno en asuntos científicos. Cuándo King acabó de detallar sus planes,
Mountbatten le preguntó a Zuckerman: “¿qué opinas de esto, Solly?” Sir Solly
respondió que el plan le parecía “rancia traición”. Que él no quería involucrarse,
“Y tu tampoco, Dickie”. Cn eso se dio por terminada cualquier posibilidad de que
Lord Mountbatten participase en este endeble coup d’etat.
Pero cuando el
rio suena… En 1997, el ex funcionario de MI5, Peter Wright, en su libro
Spycatcher aseguró que existió una conspiración fraguada por MI5 de la cual
King era agente y que Mountbatten estuvo involucrado. Pero en el 2006, la BBC hizo un documental
sobre otro supuesto golpe de estado, liderado por Dickie y que casi ocurrió en Los
70 durante el segundo (e igualmente caótico en términos económicos) mandato de Wilson.
Según el documental
“The Plot Against Harold Wilson”, este complot estaba compuesto por
funcionarios de MI5, oficiales de las fuerzas armadas y “ejércitos
privados”. Este documental combinado con
los ataques histéricos de Marcia William que cuando el ejercito ocupó Heathrow
en 1974, por miedo a un ataque del IRA, lo percibió como un ensayo del coup,
ayudó a despertar de nuevo estos rumores.
Tanto rumor demandó
la aparición de una historia oficial sobre MI5. Publicada en el 2006, The Defense
of the Realm de Christopher Andrew, condensa el resultado de investigaciones oficiales (secretas)
y demuestra que tal conspiración nunca fue algo concreto sino un plan
descabellado de algunos malcontentos en la agencia, gente de extrema derecha como
Peter Wright que además era rencoroso, vengativo y malicioso.
Sin embargo, en
su cacareada biografía de Dickie, The Mountbatten, Their Lives and Loves,
publicada este año, Andrew Lownie resucita viejos mitos sobre Mountbatten como
su pedofilia (que puede ser cierto) y su afición a las conspiraciones. Lo
chistoso es que para afirmar lo último no aporta ninguna prueba. Nos sale
conque todo el material referente al golpe de estado “ha desaparecido”. ¿No
será que nunca existió?
Peter Morgan le
compró la pomada a Lownie para crear un espectáculo alrededor de la figura de Mountbatten,
al que, sin embargo, no deja tan mal parado. Como siempre su cuento se basa en
verdades escritas en papel mojado y agujereado.
¿Héroe o
Villano?
Yo crecí con una
imagen— quizás tan frágil como la de la serie— de Dickie Mountbatten
como un gran héroe, el hombre obligado a encargarse de una India que ya no quería
seguir siendo La Joya de la Corona; el apto estratega de la Campaña de Birmania;
y, por supuesto, el valeroso marino interpretado por Sir Noel Coward en “In Which
We Serve”. Por eso lloré cuando supe que había muerto asesinado.
![]() |
| Sir Noel Coward en "In Which We Serve" |
Para los 90, la visión
de Dickie Mountbatten era menos rosácea. Los canadienses lo acusaban de haber
orquestado el trágico y fallido Desembarco de Dieppe; los conservadores lo
acusaban de haber perdido la India; Philip Zeigler en su biografía fue el
primero en mencionar públicamente la venalidad y posible bisexualidad de Lord
Mountbatten (tema que hoy no escandaliza a nadie).
![]() |
| Gillian Armstrong y Hugh Bonneville como Los Mountbatten en "La Casa del Virrey". |
El consenso era
que Dickie había sido ambicioso, mentiroso, vanidoso y tan retorcido que El
Mariscal de Campo Sir Gerald Temple le espetó en la cara “¡Dickie, eres tan
retorcido que si te tragas un clavo cagas un sacacorchos!” Aun así, no creo que
estuviese tan involucrado en conspiraciones como lo pinta “The Crown”.
Por empezar, Dickie
Mountbatten tenía fama de liberal y progresista. Segundo, él tenía claro que este complot era
traición. En “The Crown” nos hacen creer que su participación en el golpe sería
por venganza puesto que Wilson lo despidió. Hacía dos años que Dickie se había
retirado y por su propio pie. ¿Y que eso
de “convencer a la reina”? ¿Por qué ella habría de secundar un plan sin pies ni
cabeza? Lo peor es que la serie da a entender que la conspiración estaba en
marcha. Algo que nunca sucedió.
Una de las
escenas que más me exasperan es la de la llamada de Wilson a la reina en sus
vacaciones en Kentucky. Isabel no pisó
un establo estadounidense sino hasta 1969. ¿Luego, porque Wilson iba exigirle
que regresara y metiera al Tío Dickie en cintura? ¿Y esa pavada de que el pueblo
quiere expulsar a la reina de su trono y solo Wilson lo impide? Aparte de que
sonó a chantaje/amenaza, es una burrada.
Todas las
noticias indican que la gente está harta de Wilson, no de la reina. A mí me arruinan
el mejor día de mi vida con una impertinencia semejante, ya rapidito estoy
llamando al Tío Dickie para que le ponga una bala ente los ojos al impertinente
socialista.
Después, ¿qué es
eso de que el Wilson ha estado protegiendo a Isabel? Si todos los problemas que
le caen a la pobre reina y su familia nacen de la Peña Wilson capitaneada por
la alocada Marcia Williams. Pero la reina corre a Londres, le lanza un discursete
a Mountbatten sobre democracia y termina afirmando que el deber de la Corona es
hacer NADA. ¿Queee?
En el capítulo 3 se criticó a la reina por no
hacer NADA respecto a la tragedia de Aperfan. Felipe hizo ese documental chambón
para pedir un domingo más gordito porque es mentira que la Familia Real sean
unos perezosos que no hacen NADA por el país. Aparte que impedir que ocurra un
golpe de estado es hacer ALGO, no es hacer NADA. Quisiera que Morgan organizase
sus ideas un poquito.
La Reina manda a
Lord Mountbatten a visitar a su hermana (algo que Dickie hizo a menudo hasta la
muerte de Alicia). Aunque la conversación es encantadora y sirve para resaltar
el talento de Charles Dance y de Jane Lapotaire, está llena de incorreciones
que se salen de la personalidad tanto de Alicia como la de su hermano.
No me gusta que
digan que los viejos están obsoletos (algunos sí, pero sin generalizar). Me
molesta más que sea un viejo el que lo diga. Yo conozco ochenteros agiles de
cuerpo y mente y aunque no les aconsejaría planear conspiraciones, me parece
justo que se mantengan activos y hagan oír y valer su opinión.
En 1967, Alicia
estaba a dos años de su muerte y enferma. Es posible imaginarnos que estaría más
interesada en el Otro Mundo que en este. Pero no creo que alguien que aun
demente escribía constituciones y que aun a riesgo de su vida, ocultaba
fugitivos iba a salir con “¿a quién le importa?” Menos decírselo a Dickie que a los 67 años
todavía se sentía y era relevante.
¡Abajo con los
Mountbatten!
Morgan pone en
boca de la monja-princesa una palabra muy fea. Mongrel es como se llama
en inglés a los perros que no son de raza, lo que en Chile conocemos como “quiltros”.
Como no creo en superioridad racial canina (menos en la humana) el término me
es ofensivo. “Mongrel” en alemán es mischlinge y los nazis lo usaban
para definir a gente con dos abuelos judíos (como Servidora). Luego Alicia
insinúa que los Battenberg son gente sin país. Tanto “mongrel” como apátrida
son palabras adjudicadas a los judíos por sus enemigos.
Por un lado, es
inconcebible que Alicia se expresará en términos tan despectivos de su familia.
Segundo tanto ella como su hermano nacieron en Inglaterra, emparentados con la casa
Real Británica, hablaron inglés toda la vida. Dickie sirvió honrosamente en la
marina británica en dos guerras. ¿Si no eran ingleses, que eran?
Morgan sigue ese
juego de temporadas anteriores de demostrar que Felipe de Edimburgo es un
elemento foráneo y perturbador en una casa real que ya en si es bastante
alemana. Pero el racismo morganiano es aberrante sobre todo viendo que su madre
era una católica polaca que huyó del comunismo y su padre un judío alemán que huyó
del nazismo. ¿Morgan percibe a sus padres como mongrels y apátridas? ¿Qué es el
entonces, que, después de todo, se casó con una princesa austriaca con la que
tuvo cinco hijos?
Creo que voy
entendiendo lo que busca Morgan. Ya sabemos que es antimonárquico; es evidente
que le tiene fastidio a la Reina Isabel y desprecia al Príncipe Consorte. Sin
embargo, le apuesta sus chauchas al Príncipe de Gales. Cree que será mejor rey
que su madre (WTF?).
Para hacerle la
campaña a Carlitos, Morgan debe desasociarlo de todo elemento negativo. Por eso
nos lo ha mostrado como la victima de negligencia materna y brutalidad paterna
y este año nos lo muestra como el enamorado cuyo corazón es roto por su
familia. Como la biografía de Lownie hasta mí me ha convencido que Dickie
Mountbatten tenía hábitos pedófilos es necesario borrar esa impresión de toda
una vida que Carlos lo veía como su mentor y el abuelo que nunca tuvo.
![]() |
| Príncipe Carlos y el Tío Dickie |
Pero como siempre, Morgan ejerce la sutileza
del elefante, y desemboca en un mensaje ambiguo. En la serie Lord Mountbatten
fue un traidor, pero sus motivos eran nobles y legítimos. Un poco como el Duque
de Buckingham que Charles Dance interpretó en “Enrique VIII”.
Lo triste es que,
si hay pruebas de la pedofilia, pero no de la traición y los Battemberg son tan
británicos y patriotas como los Saxe-Coburgo disfrazados de Windsor. Ahora si
Morgan no lo cree así... En la próxima entrada veremos cómo ridiculiza a Felipe
mostrándolo como un elemento irrelevante y más encima obsesivo. ¿Solo por
llamarse Battenberg? Perdón, Mountbatten.




















































