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lunes, 5 de noviembre de 2018

Mi Prima Raquel: Ni asesina ni feminista



My Cousin Rachel es la tercera novela más leída de Daphne Du Maurier, pero también la mas incomprendida. Esta roman a clef ha sido dramatizada en tres ocasiones: dos como filme y una como miniserie. Es su última versión fílmica (2017)  la que ,me motiva a escribir sobre ella precisamente por su lectura feminista que no tiene mucha base ni en el texto ni en las intenciones de la autora al escribirlo.

Voy a resumir la sinopsis. La acción tiene lugar en Cornualles en 1840. Philip Ashley es un joven huérfano que ha sido criado por su primo Ambrose Ashley. Para Philip , Ambrose ha sido un padre y lo quiere como tal. Debido a problemas de salud, Ambrose pasa parte del año en climas mediterráneos. Philip resiente esas ausencias a pesar de que se comunican por cartas. Una de ellas anuncia el encuentro de Ambrose con Raquel Sangalleti en Italia. La Condesa Sangalletti es prima de Ambrose y Philip, ha enviudado hace poco y se ha establecido en Florencia.

Para sorpresa de Philip, Ambrose se casa con Raquel y se quedan a vivir en Italia, pero las cartas del primo  van cambiando de tono. Ambrose se queja e su mujer, de sus hábitos despilfarradores y de unos terribles dolores de cabeza.  Nicholas Kendall,  padrino de Philip, le dice que es posible que Ambrose sufra de un tumor cerebral, mal que aqueja a la familia Ashley. Poco después de esta conversación reciben noticia de la muerte de Ambrose. Philip parte para Florencia. A su llegada descubre que Raquel se ha marchado llevándose todo lo de valor.

Philip la considera culpable de la muerte de Ambrose y jura vengarse. Sus planes de venganza duran hasta que Raquel llega a Cornualles. Subyugado por la belleza de su prima, Philip olvida su rencor. Además el parte médico que certifica la muerte de Ambrose. Indica que fue provocada por un tumor cerebral. Mas importante aún, Ambrose nunca  cambió el testamento. Philip es el único heredero de la fortuna Ashley.

Obsesionado con la viuda, Philip decide entregarle todo su capital (luego que Rachel le muestra un testamento de Ambrose que él nunca llegó a firmar en que le dejaba a ella su herencia), le entrega las joyas familiares y terminan en la cama. Aparte de ser virgen, Philip no ha tenido contacto con mujer alguna excepto Louise, la hija de su padrino. Para él, lo sucedido con Rachel los compromete. Al día siguiente, anuncia públicamente su compromiso con la Prima Raquel. La viuda está estupefacta, para ella lo sucedido no tiene ningún significado. Rechaza a Philip delante del padrino y de Louise. Este la sigue al cuarto, discuten y el  joven la agrede.

Acto seguido, Philip cae enfermo , tal como su primo. Es Raquel quien lo cuida devotamente. Ahí Philip se da cuenta de los conocimientos herbolarios de su prima y que ya conoce las plantas de la región, tanto  las curativas como  las toxicas. Nuevamente crecen sus sospechas que aumentan al encontrar una carta de Ambrose en una vieja levita que era parte del guardarropa italiano del difunto. En ella,  su primo poco menos que acusa a su mujer de estar envenenándolo.

Cuando Rachel le prepara a Philip una tisana “especial” que solo él debe beber, Philip la rechaza. Nerviosa, Rachel va a dar un paseo por el jardín y se sube a un puente en construcción. Este se derrumba. Rachel muere en brazos de Philip y sus últimas palabras son “Ambrose” (supuestamente Philip y su primo tenían un gran parecido físico).
Geraldine Chaplin y Dominic Guard (BBC)

My Cousin Rachel es otro gran éxito literario de Dame Daphne Du Maurier quien pronto vende los derechos a Hollywood. En 1952 llega al cine la versión fílmica con Sir Richard Burton como Philip y Olivia de Havilland como Raquel. Aunque la adaptación es adecuada, y la autora gusta de Burton, no soporta a Olivia. La encuentra demasiado vieja  para interpretar a una mujer esplendorosa, vivaz,  que deslumbra.

No sé qué habrá opinado Dame Daphne de Geraldine Chaplin en la adaptación para el Mistery de 1983. Yo la encuentro demasiado pálida y flaca y Dominic Guard como Philip se ve demasiado  tonto. Su relacion parece la de una austera institutriz y su alumno retrasado.. 

Cuando supe que Rachel Weisz, una de mis actrices favoritas, interpretaría a la viuda negra, en una nueva versión fílmica, me gustó la idea. Ella es lo suficientemente intensa y seductora, amen que tiene esa belleza mediterránea (su madre es italiana),  para dar vida a la Condesa Sangalletti.

¡Que desilusión!  Tanto productores como actriz se han empeñado en crear una historia “Me Too”sobre una esposa abusada, convaleciente de la pérdida de un bebé, que se ve calumniada, agredida incluso físicamente,  y obligada actuar en contra de su voluntad. Philip (Sam Claflin) no solo es el villano, además es retratado como un demente obsesivo, que no sabe ni comprender ni amar a una mujer y termina matándola. ¿Qué novela leyeron?

En una entrevista a Rachel Weisz,  ella dijo dos cosas. La primera que  ella eligió retratar al personaje desde un solo ángulo (calumniada) y que parece que hay una historia tras el libro, pero que no se ha molestado en investigarla. WTF? creo que no se necesita mucha investigación, solo leer el texto para ver que Raquel (la voy a llamar así para diferenciarla de la actriz) es una mujer alegre, aguda, extrovertida. Efectivamente, Philip no conoce a muchas mujeres, pero aunque fuera conocedor, notaria que esta sobresale  por su inteligencia, su simpatía,  su joie de vivre.

¿Pero cómo la interpreta Weisz?  Como una bipolar que alterna momentos de intensidad con los de victima compungida y asustada. Daphne Du Maurier fue enfática al decir que su novela es un estudio de celos. Philip es el celoso, el confundido. No necesitamos que su pareja también  sea un personaje traumatizado y confuso.
(Fox Searchlight Pictures)

Rachel Weisz también ha dicho que Raquel es castigada por ser  sexualmente liberada. No lo creo así, es cierto que tiene mala reputación, pero la mayor preocupación parece ser con sus despilfarros,  con su necesidad de conseguir dinero a costa de hombres que seduce. Y si fuera una mujer de mundo, con experiencia, sabría como tratar a un mocoso. No caería en el rol de “ Ay pobre de mí, déjame en paz”.

En el filme nunca sentimos que Rachel se sienta atraída por Philip. A pesar de que en el libro se habla de lo mucho que se parece este al primo Ambrose, la escena de sexo en el bosque no nos hace pensar que haya en ella algún atisbo de interés en él. Solo se le ocurre darle tisanas y cuidarlo cuando se enferma. Es una copia del comportamiento que tuvo con su difunto marido. O sufre de Munchausen en reversa, y le gusta crear enfermos para luego cuidarlos,  o realmente es una envenenadora. (acabo de leer esta excelente reseña en la que se especula si no serán las pociones mágicas de Raquel las que enloquecen a Philip).

Cundo (en el filme) Raquel insiste en que Philip pruebe su tisana  y este con brusquedad se niega, vemos miedo en el rostro de la mujer. A lo mejor Raquel no es una auto viuda, pero definitivamente se ha dado cuenta que para Philip lo es. Yo sentí que fue el miedo a una acusación formal, a lo que esta acarrearía,  lo que la empujó a suicidarse.

 Cuando (y esto no es parte del libro) Philip aconseja a su “prima” ir a caballo por un sendero que ambos saben es peligroso, le está dando la oportunidad de matarse y evitar ser ajusticiada. Eso corroboraría la impresión que la autora nos deja al comienzo de la novela. cuando Philip es llevado por su primo a un sitio donde antes ajusticiaban a los criminales.

Nunca entendí el vínculo de esa escena con el resto de la historia. Después de ver esta ultima versión qué cambia el final de Raquel, llegué a la conclusión que Dame Daphne nos está diciendo que algún día Philip se verá obligado a hacer justicia y que es Ambrose quien le señala el camino. Philip es el vengador de su primo, pero también  el destino de Raquel es la horca.

DDM siempre dijo que Philip era un narrador poco confiable, uno cegado por la pasión y los celos. ¿Pero nos dejo ella una pista en su primera página?  La grandeza de la novela radica en sus recovecos argumentales, en la cantidad de pistas, muchas falsas, que nos da la autora. Esta última versión en cambio nos deja con la impresión de que todo es un fragmento de la imaginación del joven Ashley que bien  puede estar loco. Esos dolores de cabeza  pueden indicar que como su padre y su primo, sufre de un tumor cerebral.

Esa es la interpretación que nos quiere dar el director. No es la que nos da la autora, porque Philip es DDM, y ni ella estaba desequilibrada ni describió a Philip como un demente. Simplemente es un joven arrebatado e inexperto qué pierde la perspectiva debido al deseo frustrado y a los celos que le provoca su prima Raquel

En 1947, Daphne Du Maurier, en el pináculo de su carrera, fue acusada de plagio. Como la acusación involucraba también a su editor en Estados Unidos, Nelson Doubleday, el juicio tuvo lugar en Nueva York. Dame Daphne viajó a USA en compañía de sus hijos y fue recibida por Ellen Doubleday, esposa de su editor. Para hacerla corta, Daphne se enamoró locamente de su sofisticada, instruida y bella anfitriona.

A sus casi cuarenta años, Dame Daphne no era una ingenua inexperta. Casada, había tenido un amante antes de su matrimonio, y otro después. Además en su juventud había mantenido una relación intima con una de sus maestras. En lo más alto de su pasión por Ellen, volvería a tener un affaire lésbico, esta vez con la famosa actriz Dame Gertrude Lawrence. Sin embargo, Ellen la desarmaba, la confundía tanto como Raquel a Philip. Por eso decidió retratarse como un jovencito inocente.
Ellen Doubleday

Cuando Philip hace hincapié en que se siente extraño teniendo una mujer a su lado, es la autora quien expresa su sorpresa de desear tener una relación física con alguien de su mismo sexo. Cuando Philip se queja de que no le interesan las artes o la literatura que tanto apasionan a la viuda de su primo, la autora expresa su propia desazón y hasta celos de no poder compartir los placeres intelectuales de Ellen. Cuando Philip se siente traicionado ante el rechazo de Raquel de su propuesta de matrimonio, es Daphne irritada por la insistencia de Ellen de mantener una relación solamente en términos platónicos.

Es la negativa de Mrs. Doubleday de explorar su lado lésbico con quien siempre vera como una gran amiga, la que empuja a Daphne a escribir My Cousin Rachel. Ahí puede dar rienda suelta a su frustración, puede retratar a Ellen como una vampiresa seductora, una caza fortunas, una posible asesina, pero  el sentido común le dicta a DDM que Ellen también simplemente puede ser alguien decididamente heterosexual. Por eso deja abierta la puerta para que creamos que es una inocente calumniada por su ardiente, pero desengañado adorador.

El filme no nos muestra esta historia. Por el contrario, desde el primer encuentro Rachel Weisz es un sauce llorón, una mujer vulnerable, victima de hombres crueles, que lo ha perdido todo, esposo, hijo, fortuna. Se lamenta con Philip de que Ambrose pasó de ser su amado esposo a “un hombre que quería hacerme daño”.   Cuan diferente a Olivia Havilland que hechiza a Philip instantáneamente no con su frágil belleza, sino con su conversación ingeniosa, su simpatía, su cortesía, su conocimiento extraño de todo en la casa, por el modo es que desde el perro hasta los criados caen bajo su hechizo. Hasta su vestuario de luto es elegante y sensual.

Contrastémosla a esta escena de Rachel vestida de negro como un cuervo, bamboleándose como una vieja, con gestos nerviosos sin hacer contacto visual con el hombre al que va seducir. Realmente, uno queda con la impresión  de que toda la seducción ocurre en la cabeza de Philip, que él se ha pasado una película solo y que esta pobre viuda,  que ya viene con los nervios destrozados,  se encuentra con el tremendo problema de un acosador sexual en su misma casa.

En el libro,  Raquel es como Ellen,  intensa, comunicativa, atractiva. Hay momentos en los que se burla de Philip y Daphne los describe con humor,  con distancia,  articulando cuan patético y jocoso es el enamorado no correspondido.  Nada de eso aparece en el filme donde Weisz parece ser siempre  una mujer agobiada, de manos temblorosas, ojos siempre a punto de derramar lágrimas,  hasta su voz suena cansada.

En The Guardian, la escritora Julie Myerson ha hablado de una historia sobre el poder sexual de una mujer, ciertamente eso es evidente en el libro y en la primera versión fílmica, pero en esta última adaptación pareciera que Philip obra más por compasión que manejado como le dice Louise “por el dedo menique de tu prima. Cuando Rachel por fin saca voz, cuando se enoja ante lo que ve un intento de Philip de manipularla y “comprarla”, más parece una mujer histérica y  aterrorizada antes que alguien sinceramente ofendida. Cuando De Havilland ruge “¡no me toques!” es una orden, cuando Rachel dice esas últimas palabras es una súplica.

Ha llegado tal el punto de victimacion del personaje, que leo comentarios de espectadores que ven a Raquel-Weisz como víctima de una violación por parte de Philip, que ella no ha buscado tener sexo con él, y tras tenerlo ha quedado insatisfecha. Que no desea nada romántico con él y (esto es bueno)  son los celos de Louise los que envenenan a Philip en contra de su prima.
(Fox Searchlight Pictures)

Otros alaban que el filme evita mostrarnos una femme fatale. En cambio vuelve a Philip un personaje siniestro y agresivo que la envía por un sendero peligroso para matarla. Es diferente en el libro donde Phiip se abstiene de decirle a Rachel que un puente en el jardín en construcción  es peligroso. Las posibilidades de que Rachel cruce ese puente no son tantas y Philip actua insensatamente mas como niño contrariado que como alguien que planea un asesinato.

Pero volviendo al tema feminista,  no entiendo como un filme que muestra a una mujer como víctima puede también tratar sobre el poder sexual femenino.Tengo los ovarios hinchados escuchando a críticos, productores y a la actriz describir “Colette” —el ultimo period piece de Keira Knightley— como “feminista” o que trata sobre “una pionera del feminismo”. Colette odiaba a las sufragistas, siempre dijo que una mujer realmente inteligente no buscaría la igualdad sexual. El que haya cometido transgresiones en su vida, no significa que desease que la imitaran o que abogara para que otras siguieran su ejemplo.

Lo mismo ocurre con “Mi Prima Raquel" todo el que ve esta versión  crea que es otro ejemplo del “Me Too”. Un relato de una mujer abusada (y asesinada) por hombres que profesan amarla no la hace un filme feminista.  DDM no estaba escribiendo sobre el poder masculino o la imposibilidad de una mujer de ser independiente en la Inglaterra victoriana. El libro es sobre la impotencia de una mujer que busca una relación con otra que no solo no le corresponde,  sino que se burla de ella.

Es triste que incluso después que Tatiana de Rosnay le cuente la historia de Ellen Doubleday y su importancia en la génesis de My Cousin Rachel, el crítico Simón Lesser siga hablando del ángulo feminista de la novela.  Es tanta la necesidad de vender la historia coincidiendola con el movimiento de moda, que la verdad importa poco.

Otro problema que veo en el filme es el que el director Roger Michell  convirtiese a su Philip en un junior malcriado que abusa de  los privilegios de su rango para atormentar a una viuda desposeída que económicamente está a su merced. En la vida real, Ellen tenía más dinero que DDM,  y esta no era el tipo de persona que se quejase de los privilegios de una clase pudiente a la que pertenecía. 

Tampoco es una novela que se conmisera sobre la imposibilidad de una mujer que vive atropellando reglas. Recordemos el desprecio que DDM sentía por su sexo, su miedo a ser vista como transgresora o ‘veneciana” (léase lesbiana) y  su homofobia heredada de su padre.


Irónicamente, tampoco la autora desea ver a Ellen-Raquel liberada. Si de algo se quejó DDM en su relación fue de la libertad de Ellen. Los celos de Daphne se acrecentaban al ver que no podía controlar a la mujer que amaba. Cuando Roger Michell insiste en que DDM ha incluido feminismo en su novela tal como ha incluido anacrónicos arboles de Navidad, nos cabe preguntar si el que se cayó del árbol fue el director.

Mas cercana a la realidad son los comentartiosde de Rosnay que DDM castiga a Raquel por querer vivir su vida de acuerdo con sus reglas Esta es una novela sobre celos y Dame Daphne los sufrió agudamente. Tuvo celos de Nelson, el esposo invalido de Ellen. Por eso en la novela lo convierte en Ambrose y deja abierta la posibilidad de que Ellen-Raquel , harta de sus achaques y quejas,  lo mate.

 Tras la muerte de Nelson en 1949, las cosas se pusieron peor. Los celos de la escritora empeoraron y sus sospechas de que Ellen mantuviera amores heterosexuales la torturaban. En una ocasión al verla coquetear con un hombre en una fiesta, Daphne escribirá llena de sarcasmo y rabia:  “La dama si puede flirtear”. Esa es la voz de Philip, una voz llena de petulancia y frustración. Tanto para Daphne como para Philip, el objeto de su pasión es  un tormento, no una pobre mujer vulnerada por prejuicios sociales y pobres niños ricos.

A través de esta nota he insertado portadas de la novela en diferentes traducciones. El vínculo en común es la imagen de Rachel como una mujer seductira. Asi es como la percibe el narrador, asi es como la percibe la autora, así es como la percibe la imaginación popular. Darle a la historia otra lectura solo por perseguir las ideas en boga,  no me parece muy legítimo.

lunes, 22 de octubre de 2018

Cornualles: Tierra de escritores



La región de Cornualles,  con sus fuertes raíces celtas,  ha influido en la literatura inglesa desde la leyenda artúrica. En una entrada anterior vimos como Daphne du Maurier utilizó la topografía córnica para añadir dimensión atmosférica a su narrativa. Ahora nos toca ver qué otros escritores harían algo parecido y como Cornualles se ha convertido en sinónimo de paraje gótico, amenazador y misterioso.

El Capitán Poldark
En 1934, un adolescente llamado Winston Grimes (faltaban años para que se convirtiera en Graham) se instalaba en Penrowth, Cornualles. Sin empleo ni estudios, mantenido por su madre, Winston había decidido que la provincia córnica sería desde donde lanzaría su carrera de escritor. Entre 1934 y 1940 publicaría media docena de novelas algunas con escenarios en Cornualles tales como Strangers Meeting.

 No será hasta 1940 que Graham encuentre un nuevo rumbo. En un viaje de tren conoce a un joven piloto que regresa a su hogar y se le ocurre escribir una historia, solo que su soldado protagonista regresa a un hogar en la Cornualles de 1778. Le tomará cinco años a Winston completar el primer volumen de su icónica saga. No será  sino hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, en la que el escritor ha servido en el servicio de guardacostas,  que publique Poldark.

Si para los personajes de Daphne Du Maurier el paisaje cornico es inhóspito y peligroso, para Ross Poldark es no solo amistoso, sino también el objeto de su amor. Su derruida casa de Nanpara, y su mina son parte,  y muy amada,  de su existencia. Incluso sus mujeres representan la tierra nativa. Elizabeth  es el pasado glorioso de los Poldark de Trenwith, y Demelza cuyo nombre topográfico (así se llama un valle de la región) la asocia con el paisaje de Cornualles. Tal como su tierra,  ella es rustica, salvaje, hasta violenta, pero un diamante en bruto por pulir.



La saga Poldark describe la evolución de una sociedad del Siglo XVIII al XIX; la vulnerabilidad geográfica de Cornualles que la expone a ataques franceses; y la emergencia de una burguesía que tanto puede ser humanitaria y progresista (el Dr. Dwight Enys) como  rapaz,  empeñada en pisotear tradiciones y aprovecharse de todo lo que el suelo produzca (los Warleggen). Las viejas familias son como la tía Agatha, obligada a replegarse a un rincón y a vivir de recuerdos, o como las Chenowyth  que intentan insertarse vía catastróficos enlaces en las nuevas clases dominantes.

Poldark también explora otros aspectos de la historia de Cornualles como el  auge del metodismo representado por los Carne, humanos de Demelza, y la pobreza y vulnerabilidad de las clases humildes que subsisten gracias a la minería, pero cuya existencia está subordinada a la capacidad de la mina y de sus propietarios. En La Posada de Jamaica du Maurier muestra el wrecking y el contrabando  como una lacra social . Graham nos enseña que recolectar los productos de un naufragio es a veces lo único que tienen para vivir los aldeanos. El contrabando es visto como un peligroso, pero elegante deporte, al que debe recurrir Ross,  siempre apremiado económicamente.

En 1975, cuando Winston Graham tenía publicadas siete novelas de su saga, las aventuras del Capitán Poldark fueron llevadas a la pantalla chica por el popular programa “Masterpiece Theater”. El éxito fue tal que Graham se vio obligado publicar a dos novelas más para que pudiesen hacer una segunda temporada. A pesar de que la visión siglo 21 es mas fastuosa, los actores tal vez mas atractivos, los efectos especiales mas sofisticados, tengo un buen recuerdo de esa versión original que fue todo un fenómeno,  aunque duró solo dos temporadas.

Robin Ellis y Angharad Rees (esposa hasta  su muerte de mi chongo Christopher Cazenove) se convirtieron en la pareja romántica del momento. No solo en ambos lados del Atlántico, a juzgar por todas las entrevistas que le hacían la revistas españolas cuando los actores cruzaban el Canal.


Winston Graham falleció en el 2003 dejando más que acabada su saga. Era cuestión de tiempo para que la BBC planease una versión más completa y moderna. A pesar de que admiro y aprecio lo atractivos que son Aidan Turner y Eleanor Tomlinson, no olvido a los Poldark originales.

 Sin embargo, hay otros actores que prefiero en papeles secundarios. Ralph Bates era demasiado conocido y tenia cierta aura de galán. Prefiero a este George Warleggen (Jack Farthing) que siempre parece un niño disfrazado con la ropa de su padre. Como Elizabeth,  Heida Reed  es mucho más linda, intensa y conmovedora que la impávida Jill Townsend. Lo mismo ocurre con en el rol de Morwenna. Jane Wymark era desabrida, se veía mayor, no me inspiró la misma ternura y compasión que me provoca Elise Chappel en el mismo rol.


Eleanor la de los cien nombres
Mientras Winston Graham se pasaba la Segunda Guerra Mundial en el servicio de guardacostas y Daphne Du Maurier escribía Frenchman’s Creek en Readymoney Cottage, otra escritora se instalaba en Cornualles, en un chalet cerca de la Playa de Plaidy.

 Eleanor Hibbert , de soltera Burford, era como Graham, un miembro de las clases humildes. Hija de un estibador del Támesis, Eleanor creció en Londres, fue educada en casa debido a su mala salud, y fue enviada luego aun  instituto comercial donde aprendió además de taquigrafía y mecanografía, francés y alemán. Tuvo diversos empleos desde interprete de turistas,  a pesadora de gemas para un joyero, de ahí su conocimiento de piedras preciosas que aparecería en algunas de sus novela como El Orgullo del Pavo Real y El Ópalo Negro.

 Cuando aún no cumplía 25 años, Eleanor se casó con George Hibbert, acaudalado comerciante en objetos de cuero y veinte años mayor que su mujer. George amaba los libros casi tanto como su esposa y la convenció de dedicarse a escribir en serio. En su primera década de casada, Eleanor terminó varias novelas que fueron rechazadas por las editoriales. Finalmente fue aconsejada de escribir novelas románticas, y lo hizo publicando  La Hija de Anna en 1941. De ahí siguió escribiendo sin parar bajo su nombre de soltera Eleanor Burford. Serian casi 30 novelas románticas, incluyendo diez para Mills&Boons (el equivalente inglés del Harlequin Romance) a partir de 1956.

Durante la guerra,  los Hibbert rentaron un a casa en Cornualles cerca de Plaidy. En 1945, Eleanor publicaba su primera novela The Highwayman and the Lady bajo el seudónimo de “Jean Plaidy” que haría famoso a partir de 1949 como autora de romances históricos. El primero Murder Most Royal es sobre Ana Bolena y su prima Catalina Howard. Aunque escribiría una saga de once novelas sobre los Tudor, Jean Plaidy también escribió sobre los Estuardo, Los Hanover, la Reina Victoria, Lucrecia Borgia, Los Reyes Católicos y otros personajes históricos.


En los 50 alternó la publicación de novelas históricas con otros romances bajo los seudónimos de Elbur Ford,  Anna Percival, Ellalice Tate y Kathleen Kellow. El dinero ganado la llevó a cambiar su estilo de vida. Adquirió una mansión antigua y comenzó a tomar cruceros anuales a sitios exóticos que luego recrearía en sus novelas.

Sin embargo, su máxima fama le llega por resucitar el género gótico. Justamente en 1960 cuando Daphne Du Maurier siente que ya ha superado su vena literaria, una tal Victoria Holt publica The Mistress of Mellyn. La novela  alcanza el primer lugar en los mas vendidos. La gente quiere saber quién es esta Victoria Holt que escribe como Charlotte Bronte y Daphne du Maurier.

Nadie sabe quién es esta extraña, pero la novela que tiene características que combinan a Jane Eyre y Rebecca ( institutriz que acaba en una mansión en Cornualles a cargo de una niña y un viudo obsesionado con su difunta esposa) provoca un rumor que se trata de Dame Daphne bajo un seudónimo. El libro tiene tanto 'exito  que pronto se la traduce a otros idiomas. Un año después de su publicación la revista argentina Para Ti comienza a serializarla bajo el nombre de Amor en las Sombras.


Eleanor seguirá escribiendo romances góticos bajo su nuevo seudónimo, sin dejar de lado sus sagas históricas. Entre 1963 y 1966 publica  La Novia de Pendorric, La Leyenda de la Séptima Virgen y Menfreya en la Mañana. Las tres son romances góticos y las tres tienen lugar en Cornualles. A Eleanor le gusta el setting porque lo conoce bien. No necesita hacer mucha investigación en la biblioteca, por lo que las novelas que llevarán como autora a Victoria Holt las deja para escribirlas cuando está en sus amados cruceros.

Todas las novelas mencionadas son éxitos de ventas y son rápidamente traducidas. Antes de cumplir diez años yo había leído  The Bride of Pendorric porque la había serializado la revista chilena Rosita. Es una historia también tipo Rebecca, y que fue inspiración (al igual que la novela de DDM) de la telenovela venezolana “Julia”.

Ambas comienzan con un millonario que conoce a su futura esposa en una isla lejana. En ambas la novia llega a una mansión misteriosa (obviamente en Cornualles). Roc Pendorric tiene una hermana llamada Rebeca, al igual que Eduardo Serrano en “Julia’ donde era interpretada por Eva Blanco: también hay unas sobrinas gemelas, Hyson y Lowella, y el infaltable retrato. En este caso el retrato no pertenece a la ex esposa de Roc, sino a una antepasada de la familia, Barbarina, quien puso una maldición sobre los Pendorric que todas las esposas del heredero deben morir de una forma violenta.

Victoria Holt se convirtió en la escritora de moda de un genero resucitado y con ella resucitó Cornualles como el espacio perfecto para mansiones misteriosas (Mellyn, Pendorric, Menfreya) , familias torturadas por secretos y heroínas ingenuas atrapadas en un entorno amenazador. La mejor de ese periodo, y que se desvía un poco de la fórmula, es La Leyenda de la Séptima Virgen.

Kerensa Carles es un poco Scarlett y un poco Becky Sharp Su amiga Mellyora es un poco Melanie, un poco Amelia. Kerensa es hija de campesinos, Mellyora,  con la que se ha criado y de quien será dama de compañía en su juventud, es la hija del clérigo local. Kerensa está obsesionada con la mansión de los St. Larnston (conocida simplemente como The Abbas).Esta mansión tiene una leyenda conectada  con un grupo de menhires y data de la época en que era un convento. Seis casquivanas monjas medievales fueron convertidas en piedra, pero Kerensa quiere ser la dueña de la mansión y ser “la séptima virgen”. Hará de todo para obtener lo que ambiciona. 

Después de este libro, Eleanor usaría el  seudónimo de Victoria Holt para escribir novelas localizadas en espacios más exóticos. Ahora era una acaudalada y muy viajada viuda y quería incorporar lo visto en sus viajes en su obra. Así escribe éxitos como La Sombra de Lince situada en Australia, La Casa de las mil Linternas que tiene lugar en la China y La Maldición de los Reyes que trascurre en Egipto. En 1975 vuelve a Cornualles con El Señor de la isla Lejana. Por alguna razón la obra que transcurre en tierras corncas es mas notable, tiene mas sabor, se nota que Eleanor conoce ese espacio y que incluso incluye diálogos en el lenguaje cornico, hoy ya extinto.

Yo pude leer muchas de estas novelas gracias a los buenos oficios de la revista Buenhogar que en los 70 se dedicó a serializarlas y en castellano, pero entremedio, apareció una tal  Philippa Carr que escribía muy parecido. De ella leí El León Triunfante y su secuela La Bruja del Mar. Me tomó un tiempo descubrir que se trataba de la misma Eleanor, ahora empeñada en crear una saga histórica:   Daughters of England.

Al menos en las cinco primeras entregas(El Milagro de San Bruno, El León Triunfante, La Bruja del Mar, Zarabanda para Dos Hermanas y Lamento por un Amante Perdido)  debía haberse llamado Hijas de Cornualles, puesto que la acción tenia lugar en el Finisterre inglés y contaba la historia de la región desde los días de Enrique VIII  hasta la Guerra Civil de mediados del Siglo XVII.

El León Triunfante parecía un bodice-ripper, tenía más sexo y violencia sexual que  Poldark o las novelas córnicas de Du Maurier y ciertamente eran mas osadas que lo que la autora había escrito bajo otros seudónimos. “El León Triunfante” es el apodo de Jack Pennylion, un corsario isabelino que cuando le gusta algo , lo toma. Eso se aplica a Catherine, a quien secuestra a pesar de que ella ama a otro hombre. 

Aunque no la viola, la obliga a casarse con él.  Pero el matrimonio no alcanza a consumarse, puesto que Cat es secuestrada por un galeón español. Su capitán, Don Felipe es un hombre que quiere cobrar venganza en el León que hace años secuestró y violó a su prometida. Ahora Felipe, hará lo mismo.

Pasan tres años, Cat vive feliz en Las Canarias, junto a su hijo Roberto y parece estar enamorada de Felipe (ok, Estocolmo). Llega Jake, mata a Felipe y secuestra a Cat y al niño y se los lleva a Cornualles. Lo bueno, es que la novela no se detiene tanto en la relación de este par, que como los Poldark vive peleando y follando, prefiriendo ocuparse en la historia de la Reina Isabel, de Maria Estuardo, en un momento Cat vuelve a España y cae en manos de la Inquisición y la novela acaba con la derrota de La Armada Invencible.

La Bruja que Vino del  Mar a cuenta las desgracias de Linnet la hija mayor de Jack y de Cat. La historia comienza como la de la madre. Linnet está comprometida con Fennimore, pero la rapta el noble local, Colum Calevill quien la droga, la viola y la preña (no se preocupen ni la autora cree o trata de hacernos creer que él es el héroe). 

Para salvar su honor, Linnet debe casarse con el puerco e irse a vivir  al Castillo de Paling. Ahí descubre que es masoquista porque le gusta vivir con el marido y este a) torturó y mató a su primera esposa y b)  se gana la vida con ese gran deporte córnico del wrecking:  hacer naufragar barcos, matar a la tripulación y quedarse con el cargamento.

Una noche de Halloween, Linnet rescata de uno de esos naufragios a la española María. Embarazada y sufriendo de amnesia, Maria se queda en el Castillo de Paling bajo la protección de Linnet, pero un año más tarde, también en Halloween, desaparece dejando atrás a su hija Senara. Linnet cría a Senara junto a sus hijos, pero Maria regresa sin explicaciones. La gente del lugar hablan de brujería.

Maria comienza a adquirir poder sobre el castillo y sobre Colum al que parece haber hechizado. Linnet muere en extrañas circunstancias y Maria se casa con Collum. Tomará años para que Tamsin,  hija de Linnet , descubra la verdad sobre la muerte de su madre y sobre los culpables. Como buena bruja, Maria desaparecerá en una nube de humo, pero para alegría de los lectores, Collum sufre un final horrible.

 No hay que juzgar duramente a Victoria-Philippa por sus protagonistas machistas, eran parte de la cultura de la ficción romántica de la época. A diferencia de otras autoras, Eleanor específicamente define a los protagonistas como villanos, rechaza su comportamiento y explica que sus mujeres -victimas lo son o por masoquismo, o por lo que hoy llamaríamos Síndrome de Estocolmo, o por necesidad.  La saga consta de doce libros. En algún momento las hijas y nietas de Linnet y Tamsin dejarán Cornualles  para irse a Londres, y sus hijas y nietas llegarán hasta Australia, para luego regresar en los libros finales a Cornualles.

Eleanor murió en 1993 durante uno de sus  cruceros. En el momento de su muerte era archiconocida en todo el mundo,  y millonaria. Hoy , a pesar de que las nuevas generaciones,  solo los amantes del suspenso romántico la conocen, sus novelas siguen republicándose y pueden encontrarse en Amazon o en bibliotecas. Sin embargo, ninguna de sus novelas ha sido llevada a las pantallas. Una excepción fue un filme taiwanés de 1965 basado en The Mistress of Mellyn. Es triste que Philippa Gregory haya llegado a tener más exposición en cine y televisión que las sagas históricas de Jean Plaidy.

Victoria Holt merece ser recordada como una renovadora del gótico y también una novelista regional ya que en su narrativa recogió el pasado, las costumbres y hasta el dialecto de Cornualles. Tal como la BBC hiciera con la obra de la olvidada Catherine Cookson, a fines del siglo pasado, podría adaptar a la pantalla chica alguno de los suspensos góticos de Victoria Holt.

La última mártir de Cornualles
Los escritores que he mencionado en estas dos entradas han sido instrumentales en crear esta imagen de Cornualles como un paraíso para el relato gótico. Pero creo que el mayor homenaje al siniestro paisaje córnico y a su complicidad en la tortura de una heroína en peligro lo tuvimos en un espacio insospechado, la trilogía de Patrick Melrose. Aunque no fue incluido este episodio en la serie de Showtime es de gran importancia en el desarrollo del héroe.

 El autor Edward St. Aubyn pertenece a un antiguo linaje de Cornualles. Los Barones St. Aubyn han tenido parte en los affaires locales desde el siglo XIV.  Edward nació en el Finisterre y está emparentado con los dueños del Monte St. Michael,  uno de los spots turísticos de la zona.
A través de su saga, St. Aubyn da derecho a Eleanor Melrose, la madre de Patrick, a narrarla. Es a partir del quinto libro At Last  (que en castellano ha sido publicada vajo el t'itulo de La Madre)  que descubrimos que Eleanor es una narradora poco confiable. Cuando no está desahogándose con su nuera, está tratando de reconstruir su pasado de manera que siempre emerja cómo mártir y no como verdugo.

Eleanor es la típica “Pobre niña rica”. A sus veintitantos años  sigue sintiéndose víctima de su madre, su padrastro y de su propia incapacidad para ser feliz. Es presa fácil del caza fortunas David Melrose. Cuando Eleanor tiene dudas sobre convertirse en Mrs.  Melrose, el impaciente David las dispersa,  embarazándola. Cuando la madre de Eleanor se niega a darle su herencia, David las castiga llevándose a Eleanor a un recóndito paraje de la costa cornica donde está la última propiedad de los Melrose, una especie de faro-fortaleza. Ahí Eleanor permanece prisionera tal como una heroína de Victoria Holt.

David, con sádica arrogancia, le niega a la esposa atención médica. Después de todo él es médico. El resultado es que Georgina, la hermana mayor de Patrick,  muere. Entonces, David deja encerrada a desolada madre en esa casona que ya parece la Posada de Jamaica, y parte en su yate a arrojar el cadáver de su hija en el mar. 

Eleanor decide huir, pero se demora tanto en hacerlo que le da al marido la oportunidad de violarla (escena descrita gráfica y terroríficamente por la atropellada) y embarazarla.Es por eso por lo que cuando Patrick (tal como lo hizo St. Aubyn en la vida real) años más tarde se atreve a confesarle sobre la violación a su madre, solo consigue que esta masculle un “a mí también”. 

Está vez,  David tiene la decencia de traer una enfermera y una  criada a atender a su mujer y Patrick nace sin problemas, pero David sigue sometiendo a su esposa otras torturas que la ponen a la altura de Morwenna Chenowyth en la saga de Poldark.

En la noche cuando el niño llora, David destierra al  llorón y a la madre a la torre mas alta de la casa, a un  cuartucho donde solo caben un camastro y una silla. Por temor a aplastar al bebé,  Eleanor se pasa las noches en una silla. Por temor a dejar caer al bebé, Eleanor se pasa la noches en vela.


 Recordando la escena en que Morwenna se defiende de un intento de violación por parte de su repulsivo marido amenazando con matar al hijo de ambos, me doy cuenta de cómo estas criaturas producto de violación son vistas como enemigos por las madres. Mas allá de que sea una reacción natural a embarazos no deseados, está  esa sensación de que en Cornualles hombres (aun los bebés) y medioambiente son enemigos de la mujer.

La mala reputación de Cornualles
Esta tanta esa asociación de zona peligrosa y misteriosa que incluso novelas que tienen lugar en otras costas son filmadas en Cornualles. Tanto así que en su última adaptación de Los Diez Indiecitos (o “diez Negritos” o Diez Soldaditos” o “Diez Burritos” o como la quieran titular ahora)  de Agatha Christie, la BBC ha trasladado la acción, que en el original ocurría en la costa de Devon,  a una isla en la costa de Cornualles. Es lo adecuado para este relato lleno de angustia y suspenso en que diez personas son atrapadas en una isla por un extraño (que resulta ser uno de ellos) que poco a poco va ejecutándolos uno a uno,  en castigo por crímenes pasados.



Bram Stoker situó su Drácula en Moldavia y en la villa costera de Whitby en Yorkshire. En la super sexy adaptación de 1979 se decidió trasladar a Whitby a la Bahía de Carlyon en Cornualles y el Castillo en Monte St. Michael (propiedad de los St. Aubyn) se convirtió en la Abadía de Carfax. A pesar de que el peligro para la heroína  y su amiga Mina venga de afuera, toda la región,  con sus acantilados donde ocurre el naufragio, sus días nebulosos, sus cavernas misteriosas y por supuesto la extraordinaria abadía,  parece ayudar a Drácula en sus nefarios propósitos.

Hasta ahora hemos hablado de ficción histórica y suspenso gótico en relación con Cornualles, pero también ha sido escenario de horror en el cine. En 1971, Sam Peckinpah situó en un pueblo de Cornualles llamado St. Banyon. la versión original de “Straw Dogs”,  filme que en su día fue repudiado por su violencia.

David (Dustin Hoffman)  un tímido matemático llega al pueblo natal de su esposa Amy (Susan George). A los lugareños, encabezados por Nutt , ex novio de Amy, no les parece que ella se haya casado con un extranjero. Y ya sabemos si la gente de Cornualles te toma tirria, el paisaje también. La granja de David es un lugar apartado,  fácil de asaltar. Con el cuento de llevarlo de cacería, Nutt y sus amigos “pierden” a David en el bosque, van a la granja y violan a Amy.

De ahí devendrá un cuadro de violencia que puso a los críticos en pie de guerra. Aun peor, los pueblerinos de St.  Banyon se enfurecieron al saber que por culpa de esa película,  para la posteridad ellos serían vistos como asesinos, violadores y cavernícolas xenófobos. Hey, Cornualles desde la leyenda artúrica que trae esa reputación de tierra violenta y peligrosa. La ficción solo la ha seguido perpetuando.