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martes, 30 de julio de 2024

Kafka Revisitado: El amante, el burócrata, el judío

 

 


Para ser una serie limitada,  ofrecida por una plataforma modesta (ChaiFlicks) , Kafka ha recibido numerosos elogios de críticos en publicaciones del mundo angloparlante como The Guardian y The Hollywood Reporter. Tal vez porque en el centenario del fallecimiento del escritor, el poder e influencia “kafkianos “ todavía perdura en nuestra visión del mundo.  

En esta miniserie de seis episodios se destruyen muchos mitos sobre el escritor checo, pero destaca la premonitoria onda kafkiana. Toda su obra estaba cargada del presentimiento de una catástrofe de la que una muerte temprana lo salvó,  pero que se tragó a seis millones de judíos, incluyendo a las hermanas de Frank Kafka.



La influencia de Kafka en la literatura moderna ha sido universal, desde Sartre a Murakami, desde Borges a Ray Bradbury. García Márquez dijo que sin La Metamorfosis nunca se hubiese atrevido a crear el realismo mágico.  Incluso el cine la utiliza,  pensemos en filmes de culto como Brasil de Terry Gilliam o el Barton Fink de Los Hermanos Coen.

Hay tanta contradicción y tantos enigmas sobre Franz Kafka que se ha creado una mitología a su alrededor que invariablemente recurre a su literatura fantástica y mega original para definirlo. Es lo que hace la miniserie austro-germana, mezclando imágenes oníricas, rompiendo la cuarta pared,  e incorporando extractos de su obra,  sean cuentos o cartas,  para darnos un retrato del Mago de Praga cuya historia no puede apegarse a rígidas cronologías. Kafka era demasiado mágico, demasiado estrambótico,  para ser explicado de manera formal.

Luz, Optimismo y un Gran Elenco

No se crean que se trata de una trama oscura y bizantina. Es una historia optimista, luminosa,  con mucho sol, que no cae en la oscuridad que aflige al period drama de hoy en día. Únicamente se oscurece en los momentos en que la realidad abraza la imaginación portentosa, pero depresiva, del escritor. Es dinámica gracias a los muchos sitios que el judío checo habitó que incluye variados espacios geográficos puesto que, en su breve vida, Kafka fue un viajero infatigable.



Debe mencionarse que un gran mérito de la serie es el elenco: El suizo-israeli Joel Basman (The Awakening of Motti Volkbruch) es un Kafka simpático y risueño; Liv Lisa Fríes (Babylon Berlin) es Milena Jesesnka,  uno de los grandes amores del autor de La Metamorfosis ;y David Kross  (al que no veía desde que interpretara a la versión joven de Ralph Fiennes en The Reader) es Max Brod.

                                   David Kross como Max Brod

Lars Eidinger, el desequilibrado industrial Nyssen en Babylon Berlin,  da vida al poeta Rainer Maria Rilke, gran admirador de Kafka. De Babylon Berlin tambien se han traído a Christian Friedl, el jovial fotógrafo gay Hoffmann, hoy muy de moda por su retrato de Rudolf Hoss en Zona de Interés y que aquí encarna al novelista Franz Werfel, amigo del escritor y miembro del Círculo de Praga.

En las últimas décadas, Franz Kafka ha seguido capturando imaginaciones populares y su historiografía aumenta con nuevos amagos de biografía. A Kafka se le ha acusado de sufrir de diferentes neurosis, síndromes y trastornos desde anorexia hasta Asperger. La serie se apoya en la biografía de Reiner Stach quien ha destruido la armadura de mitos y extraído de ella a un Kafka bastante humano.

Más Allá de Mitos

Kafka nos lleva a conocer a otro Kafka, no el solitario, tímido y antisocial. El verdadero era muy amistoso, a pesar de sus excentricidades  (si era vegano y mascaba todo alimento cuarenta veces),  caía bien a la gente y ,  como explica Brod, era parte indispensable del Círculo de Praga, compuesto por Brod, Werfel, el musico ciego Oscar Baum (Tobias Bammborschke) y el novelista Felix Weltsch (Robert Stadlober de Tannbach y Das Boot).



Otro mito es que Kafka odiaba su empleo y se sentía atrapado en el cómo Gregor Samsa en su caparazón de cucaracha. En realidad, era muy activo en los casos en que tenía que representar legalmente a desposeídos. Sus jefes estaban encantados con el joven abogado, lo ascendían constantemente e hicieron esfuerzos para que no lo reclutase el ejercito Austrohúngaro durante la Primera Guerra Mundial.

Hay biógrafos que han discutido hasta la náusea,  la sexualidad de Kafka. Como muchos hombres de su medio y tiempo, prefería comprar sexo, eso no le impidió tener relaciones intensas con varias mujeres y estar comprometido en tres ocasiones. Su relación con prostitutas no era motivo de vergüenza ni secreto. En la serie,  Brod admira eso en su amigo,  la facilidad con la que se relaciona con trabajadoras sexuales, a las que trata como si fueran sus amigas.



La serie intenta crear un retrato nuevo y más fidedigno del cuentista, pero se cifra en las tres mujeres más importantes de su vida: Felice Bauer, Milena Jesenska y Dora Diamant. No se trata de un enfoque romántico como en La Gloria de la Vida, el nuevo filme alemán con Sabin Trambea (Ku’Damm, La Casa Alemana) dando vida a Kafka y Henriette Confurious (Tannbach)  a Diamant. En la serie,  el elemento romántico es un poco satírico, pero nos muestra que el único problema que Kafka tenía con el sexo es que no podía combinarlo con el amor.

La omnipresente comedia en la serie ayuda a desenterrar aspectos importantes de Kafka como su identidad judía. Los biógrafos se han esmerado en desvestir a Kafka de cualquier cosa que lo identifique como judío, mostrándolo como un ser totalmente asimilado cuya dualidad provenía de ser parte de la nueva república de Checoeslovaquia a pesar de escribir en alemán.

Se olvidan del interés de Kafka por mantener el idioma yiddish, su admiración por el teatro yiddish, su amistad con el actor YItzhak Lowry y su fascinación con los cuentos de hadas del rabino jasídico Nahman de Bretzlav que muchos consideran inspiraron la obra kafkiana.  Kafka llegó a esos cuentos gracias a la mujer más importante de su vida,  Dora Diamant. La serie de nuevo para no chocar con el filme La gloria de la vida, no nos la pinta muy simpática, sino como controladora (hasta Hermann Kafka se doblega ante ella) y hace parecer que Milena fue el gran amor de Kafka.



Por el contrario, todos los amigos de Kafka coinciden que Dora fue una influencia maravillosa en la vida del novelista. Que lo ayudó a librarse del yugo paterno y de sus complejos. “Le dio un nuevo y final capitulo a la vida de Kafka” es como la definiría Max Brod. Junto a ella, Kafka planea hacer Aliyah (emigrar a Israel) , estudia el Talmud (Dora era ortodoxa y de familia jasídica) y es conmovedor verlo recitando (aun moribundo) , la oración del encendido de las velas del Shabbath.



Felice, La Inquisidora

La serie también explora la relación de Kafka con el sionismo que abrazaban tanto sus amigos (Brod y Weltsch) como sus parejas (Bauer y Diamant).  A pesar de que tenemos el testimonio de Kafka (en su diario privado) de que en su primer encuentro con Felice Bauer la vio fea y desabrida, la serie nos describe ese momento como una reunión de almas gemelas.



Felice, una dactilógrafa berlinesa, era prima política de Max Brod. Kafka la conoció en 1912, en la casa de los Brod en Praga. Aunque (en la serie) no se simpatizan inicialmente,  todo cambia cuando el escritor descubre que ella habla hebreo y que planea hacer Aliyah. Ambos deciden viajar juntos a Tel Aviv (esto es cierto) donde como dice Kafka:  “ser judío no es una imposición para los demás”.



A partir de ese primer encuentro, Kafka comenzó a escribirle a Felice—de retorno en Alemania— diariamente por los próximos tres años. Hubo algunos viajes,  tanto de ella a Praga como de Kafka a Berlín.  Como suele ocurrir en esas relaciones, verse físicamente bajaba el ardor del novio.  En la serie,  los amigos se burlan de Kafka diciendo que el escritor encuentra a la Felice real poco atractiva, pero también tenemos la impresión de que mentalmente son opuestos y que a Kafka le da miedo el aburguesamiento y responsabilidades del matrimonio.

Aun así, en algún momento, el escritor pidió la mano de su novia epistolar. Su poco entusiasmo con la relación se hace patente en la fiesta de compromiso (que tuvo lugar en la festividad judía de Shavuot) en la que el escritor se ve incomodo ante el espectáculo de su familia y Los Bauer juntos en el mismo cuarto. Para colmo, su padre, el temible Hermann Kafka,  ha tomado la precaución de hacer investigar a su futura nuera, algo que hará con todas las novias serias de su hijo.





De regreso en Alemania, Felice nota un cambio en las cartas, Siente que Kafka no quiere casarse. Envía a su amiga Grete Bloch a Praga a investigar. La investigación tiene otros resultados, Kafka se obsesiona con Fraulein Bloch, la convierte en su confidente y comienza a escribirle diariamente.



El clímax llega en una visita que Kafka hace a su prometida en Berlín en vísperas de la Primera Guerra Mundial. En el hotel, el conserje le dicen que lo esperan en un salón privado. El cuentista se encuentra encerrado en un cuarto oscuro,   donde detrás de una mesa están sentadas Felice,  su hermana,  y Grete.



La astuta zorra le ha enseñado a su “amiga” fragmentos de las cartas de Kafka con críticas a Felice y sus dudas sobre casarse con ella. Las Bauer han decidido interrogar a Kafka de una manera inquisitorial. El resultado es el fin del primer compromiso del escritor. Creí que se trataba de otro de los juegos oníricos de la serie, pero este episodio ocurrió en la vida real. Mas tarde, Kafka lo describiría como “sentirse enjuiciado”, Se comprende que después de tal experiencia,  Franz Kafka haya escrito El Proceso.



¿Tuvo Kafka un Hijo?

Lo interesante es que Grete ha cortado parte de las cartas recibidas. ¿Que hay en esos trozos perdidos? Obviamente algo que compromete a la delatora. Un año más tarde,  Grete da a luz a un hijo de padre desconocido que morirá en 1921.  A fines de esa década, Grete escribe a su amigo, el músico Wolfgang Alexander Schocken, contándole que el padre de su hijo murió en 1924 y que fue enterrado en Praga.

Cuando Wolfgang le muestra la carta a Max Brod (entonces vivían ya en lo que hoy es Israel) este suma 2+2 y concluye que el hijo era de Kafka. A pesar de que hay biógrafos que disputan esa imputación, yo soy del equipo que cree que Grete y Kafka fueron amantes y que hubo un fruto de esa relación clandestina.

En la vida real, Felice Bauer no podía vivir sin Kafka. En 1917 lo siguió a Marienbad donde volvieron a comprometerse y pasaron diez días idílicos. Como se sabe que compartieron el mismo cuarto de hotel, los biógrafos concluyen que esa relación se volvió física, a pesar de que la serie nos enseña un Kafka más interesado en hablar de literatura que en el sexo.



Es en este encuentro donde nos damos cuenta de por qué Felice nunca fue el alma gemela del escritor. Kafka tiene una charla sobre su obra a la que asiste Rilke. El poeta está enamorado de la obra kafkiana. En cambio, Felice esta descontenta con el rumbo literario que ha tomado su prometido.



Encuentra que historias como El Proceso y La Colonia Carcelaria son trabajos desagradables que le provocan vergüenza. A mi parecer ambas obras presagian el Holocausto el auge de los gobiernos totalitarios. Aunque ahora al notar que las torturas del último relato son manejadas por una máquina de escribir, veo también la influencia de la relación de Kafka con Felice y cuan gravosa le era.



A pesar de que la serie dedica el tercer episodio a la tortuosa vida familiar de Kafka, agradecemos que todo no sea un constante conflicto entre Hermann y su hijo. Lo único nuevo que nos muestran es que Kafka pere era igual de odioso con sus hijas y hasta con la criada.



Lo novedoso de Kafka ha sido enfocarse en las mujeres del escritor, a pesar de que han dejado afuera a Julie Wohryzek. Me toca a mi hablar de ella. En el verano del 1920, Kafka conoció a Julie, una camarera del hotel donde se hospedaba. Iniciaron una relación íntima, se comprometieron y hablaron de vivir juntos. Julie estaba todavía de luto por su novio muerto en la guerra. Tal como el difunto , Julie era un ardiente sionista. Se cree que esta fue la razón por la cual el padre de Kafka se opuso a esa relación.

En realidad,  es que el detective empleado por Hermann descubrió que la moral de Julie no era la esperada para satisfacer las exigencias del patriarca. Como no hubo correspondencia entre los amantes, Juile es despreciada por los biógrafos. Puede que Franz rompiese su compromiso, porque aunado a la oposición paterna, existía otro factor. Se había enamorado de otra mujer

El Affaire Milena ocupa todo un episodio, y ella aparece en una visión de Kafka del Castillo en el episodio final. También aparece visitando a Kafka casi al borde la muerte de este. Por ser la más conocida de los amores de Kafka, Milena es también la más interesante. Acabo de ver a Liv Lisa Fries en The Last Session of Freud, filme malísimo, pero donde ella destaca como la sufrida hija del gran psiquiatra. Aquí demuestra una madurez actoral que la aleja  de su Charlotte Ritter de Babylon Berlin (su rol más conocido).



Kafka y el Holocausto

Dije al comenzar que la vida de Kafka y la miniserie se desarrollaron bajo la sombra del Holocausto. Aunque Kafka murió en 1924, su epidermis sensible lo hacía presentir que se acercaba un gran cataclismo que devoraría su mundo y a muchos de sus seres queridos. En su obra hay temáticas que presagian la hecatombe como las torturas de La Colonia Carcelaria, el estado policial de El Proceso y la “otredad” que condena a alguien a ser un paria en La Metamorfosis.



Se ha dicho que Kafka se salvó de los horrores del Holocausto. La ironía es que murió de hambre como muchos judíos en ghettos y campos de concentración. Al final del cuarto episodio nos cuentan que los padres de Kafka también murieron antes de la guerra, en eso fueron privilegiados.

No se puede decir lo mismo de sus hermanas, quienes junto a sus familias murieron durante el Holocausto. Gabriele, “Ellie”, la mayor, murió en el Ghetto de Lodz.  Valerie,  “Vallie”,  murió en la cámara de gas de Chelmno, uno de los peores campos de exterminio, Ottilia,  “Ottla”, la menor y la favorita de Kafka,  acabó el “Ghetto Modelo” de Theresienstad donde estaba cargo de la sección infantil. En 1943, esa sección fue enviada a Polonia. Ottla se negó a abandonar a sus alumnos y acabó con ellos gaseada en Auschwitz.




Los amigos y mujeres de Kafka no tuvieron mejor suerte. Aunque el Circulo de Praga logró huir a Tierra Santa, Ytzhak Lowry fue encerrado en el Ghetto de Varsovia y finalmente trasladado hasta Treblinka donde fue asesinado. Grete Bloch, que pudo ser madre de un hijo de Kafka y Julie,  que pudo llegar a ser su esposa, murieron en Auschwitz. Milena se unió a la Resistencia checa, salvó a muchos niños judíos (Yad Vashem la considera una “Justa Honoraria”) hasta que fue arrestada y enviada al campo de mujeres de Ravensbruck donde murió.



Felice Bauer y Dora Diamant sobrevivieron al genocidio nazi.  Ambas han pasado a la historia como depositarias de la correspondencia intima del escritor. Correspondencia que hoy se considera literatura. Felice, eventualmente se casó y tuvo una hija. Debió huir de Alemania al llegar los nazis al poder. Instalada en Estados Unidos y presionada por falta de dinero,  vendió las cartas y así su relación con Franz Kafka nos ha llegado al público.

El caso de Dora Diamant es más complejo. Su vida cambió tras la muerte de su pareja. Dejó de ser maestra y entró en el mundo del teatro. Se casó con un judío alemán, Lutz Lask, y tuvo una hija la que llamó Franziska en honor a su ex amante. Los Lask eran comunistas y editaban el periódico Die Rote Fahne (La Bandera Roja). La Gestapo irrumpió en su casa y requiso sus documentos incluyendo cuadernos, cartas y tal vez la última novela de Kafka.

Los Lask huyeron a la Unión Soviética donde Lutz fue víctima de las purgas de Stalin y enviado al Gulag. Dora y su hija lograron huir a Inglaterra donde fueron encerradas,  como muchos judíos alemanes,  en un campo de detención en la Isla de Man. Al salir en libertad, Dora intentó ganarse la vida de muchas maneras. Planeaba hacer Aliyah cuando murió, en 1952, de insuficiencia renal.



Desde 1996 el Proyecto Kafka de la Universidad de San Diego han intentado rastrear los papeles de Kafka que la Gestapo le robó a Dora. Me temo que tal proyecto pueda acabar ahora que la USD se ha vuelto ta antisionista. El proyecto es mantenido gracias a donaciones, muchas de Israel, y en conjunto con el Instituto Hadassah de la Universidad Brandeis, conocida por sus lazos con la nación hebrea.

Por suerte para nosotros, el gran caudal de la obra literaria de Kafka, más sus diarios y material epistolar,  cayeron en manos de Max Brod, quien incumplió la promesa hecha a su amigo de destruirlos. Tanto Brod como su botín lograron huir de los nazis. Es por eso por lo que la serie Kafka comienza retratando fidedignamente el modo en que Max,  su mujer y otras amistades escaparon de Praga en 1939, en el último tren antes que los nazis cerrasen las fronteras del protectorado. Es la manera de la serie de vincular desde el comienzo vida y obra de Kafka con el Holocausto.




Contenido Violento y Gory: La dramatización de La Colonia Carcelaria con sangre y tortura.

Contenido Sexual y Desnudos: La victima de La Colonia Carcelaria está desnuda. Hay una escena muy tierna (y erótica) en que para demostrarle a Kafka que el sexo puede hacerse con amor, Milena muestra un poquito de busto.



Factor Feminista: Todas las parejas de Kafka en la serie (la dactilógrafa Felice, la traductora Milena, la maestra Dora) son mujeres que trabajan, independientes y dotadas de cierta erudición. Contrastan con las oprimidas hermanas de Kafka todavía obligadas a casarse con el hombre que el padre elija para ellas.

Factor Diversidad: Hay un amago de mostrar la diversidad del imperio autro-hungaro que se desmembró en vida de Kafka. Aun así, no hay mucha discusión sobre la opinión de Kafka en temas como política,  diversidad étnica,  ni siquiera sobre la guerra, a pesar de que Max lo apremia a expresar opiniones sobre el conflicto.

Lo que si hay es un buen retrato de la diversidad judía. Los Kafka son judíos totalmente aburguesados y asimilados. Sin embargo, Franz siente el roce del antisemitismo y con la excepción de Milena,  solo se relaciona con judíos, pero no todos ellos son iguales. Contrastan los asimilados sean comerciantes como Hermann Kafka,  o intelectuales como Franz Werfel,  con sionistas como Max Brod y Felice Bauer.

Ciertamente el mayor contraste es con alguien como el actor Ytzhak Lowry que representa un mundo del que huyeron los padres de todos ellos y que los hijos quisieran no recordar. El mundo del judío pobre , que todavía practica una religión ortodoxa, cuya cultura reside en el Yiddish, no en el alemán o el checo.



El que Hermann expulse de su casa al amigo de su hijo representa la tremenda división del mundo judío europeo en vísperas del Holocausto. El que Franz abrace el teatro yiddish es muestra de su tolerancia y curiosidad intelectual por conocer sus raíces, pero es también otra muestra de su excentricidad que lo hizo siempre ser “un otro” aun dentro del mundo judío.

De toda la obra de Kafka ¿Cuál es tu favorita? La mía es El Castillo.



martes, 9 de enero de 2024

La Casa Alemana en Hulu: O de como caí en las redes de Disney

 



Hago confesión pública, no me lapiden. ¡Soy una streaming whore! Por ver esta adaptación del bestseller de Annette Hess, me uní a Hulu, lo que implica entrar por la puerta trasera al Club Disney. Lo terrible es que he encontrado tantas series buenas que todavía no puedo arrepentirme.

Cuando mi hermano me subscribió a Apple, Viaplay (una desilusión total)y a Chaiflicks, me ofreció subscribirme al paquete de Disney (que te da acceso a todas las plataformas Disney, ESPN, Hulu y FX). Yo me negué,  argumentando principios morales en contra del mal usado legado del Tío Walt. Mi hermano se subscribió, aunque él hace streaming desde su computadora.

La carne es débil y dos meses más tarde, le pedí compartir la clave. Es que el boicot siempre opera en contra del boicoteador. Fue después que vi anunciada esta miniserie que tomé una decisión que en un mes me ha llenado de satisfacciones.



Ver el primer episodio me hizo entrar en la oscura Tierra del Olvido de una manera tan diferente a como lo hacen las series americanas. Ver como en 1963, la sociedad alema tuvo un rudo despertar de recuerdos que habían enterrado como la avestruz entierra su cabeza,  ya me enganchó totalmente.

Estamos en Frankfurt en diciembre de1963. Eva Bruhns es una veinteañera que vive junto a sus padres y hermanos en los altos del restaurante de la familia llamado La Casa Alemana. Una tarde de domingo en que Eva espera ansiosa a su novio Jürgen, un chico millonario que viene a pedir su mano,  recibe una llamada urgente de su trabajo.



Eva es una secretaria bilingüe que traduce al alemán o polaco documentos comerciales. Esta vez la han llamado para servir de interprete de un señor polaco de aspecto humilde. Eva traduce llena de sonrisas  “Nos hicieron decorar las ventanas y  llegaron a la hostería unos invitados soviéticos que fueron expuestos a iluminación. Al día siguiente estaban todos iluminados”. Eva termina muy satisfecha de su labor y se sorprende que los presentes la miren con incredulidad. Admite no entender la terminología del polaco.

Le traen un diccionario y se sorprende al descubrir que  “decorar” era “sellar”, los “invitados” son “prisioneros” e “iluminación” “es “gas”. No entiende lo dicho y cuando interpela a un americano presente este le responde con rudeza acusándola de “ignorante”.



Las malas noticias se acumulan para Eva. Al llegar a casa, descubre que Jürgen se marchó sin pedir su mano. Deprimida ante el silencio y ausencia del novio, Eva comienza a investigar. Descubre que el polaco es un testigo de un juicio que se avecina y que es conocido como el de “Los Guardias de Auschwitz”.  Como casi toda su generación , Eva no ha oído hablar el Holocausto, apenas recuerda el Tercer Reich, pero cuando interroga a su hermana mayor y a sus padres, estos evaden responderle.

Una tarde, cuando va de compras navideñas, Eva ve a una extraña transeúnte que luce una estrella de David amarilla cosida en el abrigo y que pide direcciones en polaco. Su pedido es recibido con insultos (¡Vuélvete a Israel!). Apiadada, Eva la lleva a un hotel. Ahí la mujer se dirige a su cuarto sin siquiera despedirse. “¿No va a darme las gracias? “pregunta la interprete. “A ti no te tengo que dar las gracias” es la respuesta que recibe Eva.



Es este incidente el que empuja a Eva a aceptar la oferta de ser traductora en el juicio. En esa guisa asiste a la audiencia preliminar donde escucha horrorizada  los crímenes que les imputan a los acusados. Cuando vuelve a casa se encuentra con la sorpresa de que Jürgen está ahí y de que están comprometidos. Por supuesto que ni al novio ni a los padres de Eva les parece que se involucre en ese juicio.  Aunque Jürgen hace las paces con Eva, hay momentos oscuros y misterios que ella deberá vivir y desentrañar.

Cuando me interesé en La intérprete del silencio, no sabía que se trataba de una adaptación del bestseller de Annette Hess, la creadora de mi admirada Ku-Damm. Curiosamente Ku-damn en su segunda temporada toca el tema del Juicio de Frankfurt. Monika, la protagonista,  acompaña a testificar a Freddy, sobreviviente de Auschwitz y padre de su hija .



La importancia de ese juicio es que por primera vez los alemanes juzgaban a otros alemanes que habían sido participes del Holocausto. Hay dos excelentes filmes que cubren el Juicio de Frankfurt, The People Against Fritz Bauer y Laberinto de Mentiras, ambas alemanas. Ahora se les puede agregar esta excelente serie que según La Vanguardia ha sido nominada a un Critics Choice.

En la miniserie, el juicio comienza mal. Todo los acusados se declaran inocentes y son bien defendidos por un sarcástico abogado interpretado por el rumano Sabin Tambrea (Ku’Damm, Babylon Berlin). Algunos testigos son rechazados por confundirse de fechas. Todo cambia cuando llega la doctora Rachel Cohen (la extraña a la que auxilió Eva en la calle). En alemán,  ella declara conocer al acusado Victor Kapelius.



Con fotografías familiares demuestra que fueron amigos antes de la guerra,  que se encontraron en la rampa de Auschwitz (algo que el guardia ha negado),  y que el farmacéutico intentó llevar a la mellizas de la doctora con el Dr. Mengele quien las rechazó por no ser idénticas. Después de que su testimonio consigue el encarcelamiento de Víctor Kapelius, Rachel Cohen cruza descuidadamente la calle y es atropellada por un automóvil.



Eva le pide a su hermana mayor,  que es enfermera pediátrica, que le averigüe que pasó con la doctora polaca. AnneGrethe le dice que Rachel Cohen fue dada de alta y ha regresado a Polonia. No es cierto, la médico falleció a causa de heridas internas. AnneGrethe es un personaje misterioso y siniestro, que oculta cosas como sesiones de sexo en los armarios del hospital con su patrón, un médico casado.

Ahí no acaban los secretos. Tras tropezarse con la mujer del acusado Robert Mulka, Eva tiene un flashback. Recuerda haber sido niña en un jardín y haber recibido una bofetada de Frau Mulka.

Una noche Los Mulka llegan a La Casa Alemana, Alterada,  Edith, madre de Eva se acerca a ellos y les dice que no hay mesas disponibles. Despectivos, Los Mulka le responden:  ”no queremos comer en el restaurante de una soplona”. Poco a poco, irá Eva descubriendo el significado de estas palabras.



Como en Ku’damm y   en La Saga de Weissensee, Hess da un rostro humano a sus villanos. Los Mulka son ricachones que llegan envueltos en  pieles a Frankfurt y se quejan de que el Hotel Four Seasons no les ha dado habitación con vista, pero Borge (Heiner Lauterbach de Tannbach), el SS más cruel de Auschwitz, es mostrado por primera vez como un padre de familia que da tiernos consejos a su prole.



Otro personaje importante es el padre de Jürgen, un ex comunista y prisionero de Buchenwald. Después de amasar una fortuna ahora ha caído en las garras de la demencia , no recuerda cosas importantes, no tiene control sobre sus palabras,  y se orina la ropa. Él es una metáfora de la debilidad de una nación que pierde su memoria. En estos días en que la falta de atención y retención son una forma de demencia que afecta a generaciones más jóvenes; y en que los medios de comunicación distorsionan las noticias, por lo que ya no sabemos que creer,  el mensaje de esta historia es relevante y poderoso.



La Casa Alemana es más autoflagelante que otras obras de Annette Hess. Al final hasta los niños alemanes eran asesinos y las esposas más oportunistas y nazis que los esposos. La heroína es un poco tonta y los judíos tampoco son muy simpáticos.

El más irritante es David Miller que, además de histérico y mentiroso,  es un poco machista. Cuando ve a Eva alterada dice burlón que debe ser la regla. Cuando le reprocha a Sisi, la prostituta de la que se ha enamorado, el tener como cliente a un ex guardia de Auschwitz no parece importarle que ella le cuente que a los 13 años fue violada dos veces por los rusos. Es un personaje superfluo que no aporta nada a la narrativa.



Contenido Violento o Gory: No hay nada gráfico, pero las descripciones de los crímenes son perturbadoras.

Contenido Sexual y Desnudos: Hay escenas de sexo, pero sin desnudos. Solo David enseña nalgas en su primer encuentro con Sisi.

Factor Feminista: El que Eva utilice la historia familiar y la de su país, para salir de su zona de confort y enfrentarse a su familia y a un novio que la quiere en casa sin trabajar es una declaración feminista. Sobre todo, en una sociedad que un hombre,  solo por estar comprometido con una mujer,  ya tiene derechos legales sobre ella.



Factor Diversidad: Judíos, polacos, alemanes. Vemos que los nazis siguen aferrados a la ideología de la Raza Superior, cuando la mujer de Borge prefiere que su hija aborte antes de verla casada con un italiano.

 

 

 

martes, 5 de septiembre de 2023

El Tercer Reich y la Comunidad LGTB: ElDorado en Netflix (II)

 


En su primera parte,  Eldorado What the Nazis Hate  ha intentado darnos una visión del Berlín de Los 20 y de su permisiva cultura en lo referente a las costumbres sexuales. Se enfoca en tres personajes tan diferentes que su único vínculo en común es su orientación sexual y su afición al cabaret  ElDorado. En los últimos cuarenta minutos, el docudrama repasa muy brevemente como el nazismo destruyó la Cultura de Weimar y a estos personajes.

Parte de la propaganda nazi era un repudio a la cultura de Weimar , su falta de censura y de límites en lo que respecta a conductas sexuales. Ese fue un motivo para que los votantes conservadores llevasen al Partido Nazi a una victoria total en enero de 1933. Asentados en el Reichstag, y tras haber obligado al Mariscal von Hindenburg, jefe de gobierno,  a compartir el poder con Adolf Hitler, los nazis emprendieron la tarea de “limpiar “a Alemania de una homosexualidad que asociaban con la corrupción judía.

Bares como ElDorado fueron clausurados, revistas y otras publicaciones pornográficas fueron quemadas públicamente dejando de existir. Ya no se filmaron cintas con explicaciones científicas sobre el drama de no ser heterosexual y no se hablaría por cuarenta años más sobre la posibilidad de eliminar el Párrafo 175 del código penal germano.

                                      Nazis clausurando ElDorado

El final de Magnus Hirschfeld y su Instituto

La primera víctima fue el Instituto para el Estudio de la Sexualidad. Unos días en el poder y ya los nazis habían caído sobre el edificio rompiéndolo todo, quemando la cuantiosa biblioteca y golpeando a los que encontraron ahí dentro. Por mucho tiempo se creyó que habían matado a Dorothea Rich, una de las pacientes transgénero de Magnus Hirschfeld. Por suerte el director no se encontraba en Alemania. Tras visitar Rusia y descubrir que el estalinismo no veía con ninguna simpatía a la Gente Queer, Hirschfeld se dedicó a dar conferencias por el mundo.

La llegada de los nazis al poder lo encontró en Suiza. Hirschfeld decidió sabiamente no regresar. En realidad, no me da mucha lástima. El docudrama no se explaya sobre la vida personal del gran sexólogo, pero consiguió sacar parte de su fortuna de Alemania lo que le permitió instalarse en un lujoso apartamento en Niza, mientras en Berlín su fiel amante y su hermana Richa luchaban por proteger lo que quedaba del Instituto.

Para cuando Karl Gries, cargando los pocos libros que lograron rescatar de la biblioteca, llegó a Francia Hirschfeld se había conseguido un amante más joven, un estudiante de medicina chino . El Profesor esperaba que formasen un menage a trois. A Gries no le quedó más remedio que aceptar, pero parece que buscó otro consuelo puesto que el Escuadrón del Vicio parisino lo sorprendió en un baño público con otro homosexual. Karl fue expulsado de Francia.



Karl Gries se instaló en Praga. Magnus Hirschfeld no vivió mucho tiempo en el exilio, ya que falleció en 1935. Tuvo más suerte que muchos en su entorno. En Praga, Karl; inició una relación con un abogado judío llamado Karl Fein. Cuando los alemanes ocuparon Checoslovaquia, Gries se suicidó. El licenciado Fein murió en Auschwitz. Richa, la fiel hermana de Magnus Hirschfeld,  fue deportada al “Ghetto Modelo” de Theresienstad donde murió.  

Las cosas no fueron fáciles para Charlotte Sharlaque y Toni Ebel tampoco. Siendo ambas judías ahora, su único camino era la inmigración. Partieron hacia Checoeslovaquia. Unos años más tardes, Brno donde vivían se convirtió en parte de Eslovaquia, nación títere del Reich. Charlotte, judía de raza y extranjera,  era la que corría mayor peligro. Fue arrestada y la amenazaba un viaje a un campo de los que no se vuelve. Toni solicitó ayuda del cónsul estadounidense que consiguió la liberación de Charlotte y una visa para Suiza.

                                        Toni y Charlotte

Toni Ebel permanecería en Brno. Aunque fue arrestada varias veces por la Gestapo,  sobrevivió la guerra. Se trasladó a la Alemania del Este donde solicitó y recibió una pensión como Victima del Nazismo. Vivó de eso y su pintura hasta el fin de sus días. En San Francisco, su pareja se dedicó al teatro , nadie nunca cuestionó su género. Toni y Charlotte tuvieron un final feliz, no así los otros protagonistas de esta historia.

La Caída de Ernst Rohm

El inicio del Tercer Reich tiene a un Ernst Rohm en la cúspide del poder, se pavonea sintiéndose intocable. No se percata que cercano a él hay fuertes enemigos. Rohm ha creado en sus S.A. un paraíso para las amistades masculinas lo que puede o no llevar a relaciones entre el mismo sexo. Predica que el superhombre nazi trasciende las ataduras heterosexuales, estimula una camaradería que tiene a sus subalternos encerrados en un paraíso de machos donde todo lo hacen en conjunto.



Para Heinrich Himmler, líder de las SS, las connotaciones homoeróticas del estilo de vida de los S.A. son alarmantes . Van en contra de su propósito,  aumentar la raza de superhombres, algo que solo puede hacerse vía matrimonio y relaciones heterosexuales. Himmler comienza a intrigar en contra de su rival. Convence al Fuhrer de que Rohm no solo es un bochorno para el régimen, sino que además las S. A. están planeando un golpe de estado para sacar a Hitler del poder.

Será en lo que la historia conoce como La Noche de los Cuchillos Largos que perecerán Rohm y sus S. A. Fue ejecutado junto con muchos de sus hombres durante esa purga. Otros se unieron a las victoriosas SS. Los con récord gay tuvieron dos alternativas: casarse y procrear hijos o acabar en campos de concentración. Lo que había sido una masacre para acabar con elementos disidentes cercanos al gobierno, es explotado por los nazis como una cruzada moralista que pretende acabar con depravados que quieren pervertir a la juventud aria. De ahí se desatará una caza de brujas en contra de los gay.



Una falla del documental es que apenas se detiene en la persecución de la población homosexual. Habla un poco de que algunos acabaron en campos de concentración, donde fueron elegidos para las peores faenas y el peor trato. Aunque se alude a la castración como una vía para que los gays pudiesen purgar sus “malos hábitos”,  no hablan de los experimentos barbaros a los que fueron sometidos. De alguna forma, Eldorado perpetua el silencio y desinformación sobre el trato de la comunidad LGTB alemana bajo el nazismo.

La Ordalía de von Cramm

He dejado para el final el caso de Gottfried von Cramm, una historia trágica, con un final semi feliz. En 1932, el Barón von Cramm se convierte en el campeón de tenis de Alemania. En 1933, gana los dobles mixtos en Wimbledon y en 1934 el Abierto francés (Roland Garros). Pronto será reconocido en el mundo entero por su atractivo, por su pasión por su fair play y su caballerosidad en la cancha.

Los nazis babean por él. El Barón es un digno representante de la belleza aria y un orgullo para el deporte del Tercer Reich. Como con Rohm,  están dispuestos a olvidar los pecadillos del atleta puesto que solo los conocen sus íntimos.  Gottfried von Cramm se niega a unirse al Partido o ser un instrumento de propaganda de un régimen que desprecia. Por el contrario, vocaliza su repudio en entrevistas en el extranjero sobre el error de los nazis de obligar a jóvenes a hacer el servicio militar en años que deberían ser dedicados al deporte. También habla en contra de impedir que ciertos deportistas alemanes representen a su país cuando su único “pecado” es ser judíos.



No solo es el mundo del deporte el que segrega a los judíos. Manasse está desempleado, las puertas del teatro y el cine se le han cerrado. En 1935,  decide macharse a Portugal Como a los judíos se les prohíbe salir del país con mucho dinero encima,  el actor le entrega su fortuna a su amante con la condición de que, en cada viaje al extranjero,  Gottfried le haga llegar parte de ese dinero. Von Cramm lo hace ignorante de que está bajo a vigilancia de la Gestapo.

1937 será un año decisivo en la vida del tenista. En El Cairo ha conocido a Bárbara Hutton, “la mujer más rica del mundo”. La heredera del Imperio Woolworth es también la más desgraciada . Está casada con un golpeador, el Conde von Reventlow. Conocer a alguien tan guapo y caballeroso como el Barón von Cramm la deslumbra. Gottfried no tiene tiempo para otras mujeres. La suya ha solicitado el divorcio. En la serie nos dicen algo muy tonto que Lisa se ha cansado de que su esposo prefiera el deporte antes que a ella. En realidad, se ha enamorado de un jugador de hockey llamado Gustav Jaenecke que será su segundo marido.



Manasse se ha instalado en Paris. El plan es que Gottfried y él se reúnan, pero los nazis tienen otros planes. En abril 1937, el Barón cena con su familia en su castillo ancestral cuando llegan agentes de la Gestapo a buscarlo. Lo interrogan acusándolo de haber tenido tratos con un prostituto que lo ha delatado. Indignado, Gottfried exige un careo con su acusador. Como todo es una faramalla de la Gestapo,  se le deja en libertad.

                                 Una de las escasas fotos de Mannase Herbst

Von Cramm no correrá con tanta suerte en 1938 cuando vuelve a ser arrestado. esta vez la acusación es más grave e involucra a Manasse. No solo el tenista ha tenido relaciones sexuales con un judío además lo acusan de haberle suministrado ayuda económica, lo que es un delito en la Alemania nazi. Aconsejado por sus abogados, el Barón reconoce haber tenido un fling con el judío. Sitúa ese encuentro en la época después de su luna de miel cuando descubrió que Lisa le era infiel. En estado vulnerable se dejó seducir por el actor. El dinero es parte de pago por una extorción “de un judío solapado”. Lo más importante, Gottfried admite haber tenido un relación física, pero que no pasó de masturbación mutua que no es considerado crimen en el tercer Reich

Aun así,  el Barón von Cramm es condenado a un año de prisión que debe servir en el campo de concentración de Rollwald. La noticia se filtra al extranjero y causa consternación en la comunidad deportiva internacional. Llegan rumores pavorosos. Von Cramm ha sufrido un colapso nervioso y está internado en una clínica, incluso se rumora que ha muerto. En Estados Unidos, varios deportistas,  incluyendo al famoso pelotero Joe DiMaggio,  firman una petición solicitando la excarcelación del tenista. Barbara Hutton, ahora divorciada, intenta conseguir a través de Edda Ciano, la libertad de Gottfried.

        Farrah Fawcett en Poor Little Rich Girl: The Barbara Hutton Story con Sascha Hehn (de espaldas) interpretando a Gottfried 

Quien tiene más suerte, es la madre del prisionero. La Baronesa von Cramm se entrevista con Göring que,  preocupado por las repercusiones internacionales del caso, ordena la libertad del Barón. Gottfried es invitado por el rey Gustavo de Suecia a ir a recuperarse en Estocolmo. Después el tenista parte a Londres dispuesto a participar en el torneo de Wimbledon, pero una claque de fascistas que regula el deporte inglés le impide participar argumentando que es un criminal convicto. Gottfried von Cramm no volverá a competir ni siquiera en Alemania sino hasta la posguerra.

Es reclutado por la Wehrmacht al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Su condición de ex reo le impide ser oficial. Es la caótica situación en el Frente Oriental la que lo coloca al frente de un batallón que sustenta cuantiosas bajas. Casi congelado,  Gottfried es enviado a la retaguardia y luego expulsado del ejército, durante la purga hitleriana de militares de la nobleza. Esto salvará su vida.

Es en la época que Gottfried von Cramm se acerca a grupos militares que buscan derrocar a Hitler. Por invitación del Rey de Suecia viaja a Estocolmo en varias ocasiones llevando mensajes de la resistencia alemana. Según la Princesa Marie Wassiltchikoff en sus famosos Diarios de Berlín, tras el fallido atentado de von Stauffenberg, el tenista se ofreció para matar a Hitler.



Von Cramm Redux

El final de la guerra encontró a Gottfried von Cramm vivo y dispuesto a rehacer su vida. En un país criminalizado en la imaginación universal, era uno de los pocos hombres respetables y limpios del estigma del nazismo. Se dedicó a restaurar el tenis en Alemania, volvió a ganar y volvió a competir en el extranjero. Al mismo tiempo inició un próspero negocio de importación de algodón desde Egipto.

En 1955,  le cumplió el sueño a Barbara Hutton convirtiéndola en Baronesa von Cramm. Un matrimonio que,  como todos los de la millonaria, duró poco. Gottfried sobrevivió encolumne un segundo divorcio y continuó su vida hasta que un accidente automovilístico en Egipto la cortó en 1976. Hoy es recordado con respeto y admiración en los anales deportivos mundiales.




Hay algo que el documental cuenta sobre el Barón von Cramm que no me cuadra, no sé si será por problemas de traducción o falta de datos, pero no he podido corroborarlo en ningún otro sitio. Supuestamente, en 1951, von Cramm solicitó de las cortes de la Alemania Federal una limpieza de nombre que implicaría tanto borrar su prontuario como recibir una compensación por la calumnia.

La docuserie nos dice que tanto Lisa como Manasse estaban dispuestos a testificar a favor de su antigua pareja. Lisa y su ex marido habían seguido en contacto. Durante la guerra cuando la residencia de ella había sido bombardeada, fue Gottfried quien la ayudó a trasladarse a otro lugar. Los periódicos alemanes comentaron en 1951 el retorno al país de Mannase Herbst. De acuerdo con varias fuentes, había estado viviendo en Israel (murió en Florida) y se había casado. En declaraciones a la prensa, el ex actor habría dicho que volvía a agradecer al Barón por su ayuda a salir del país durante el gobierno de Hitler.

Reitero, busco información sobre esa causa legal y no la encuentro. La docuserie dice que von Cramm fracasó en su intento de hacer desaparecer su prontuario. Algo comprensible. En la Alemania Federal hasta 1967, la homosexualidad era un crimen que ameritaba cárcel. A menos que Lisa y Mannase cometiesen perjurio, no había modo de anular la sentencia y periodo de encarcelamiento de Gottfried von Cramm.



Las Lesbianas en Weimar y el Tercer Reich

Una carencia que el espectador puede percibir en Eldorado es la ausencia de lesbianas como tema, algo que ilustra la actitud confusa contemporánea hacia el convertir a ese grupo en víctimas del nazismo. Aunque desde el Siglo XIX se intentó normalizar el amor sáfico y promover su aceptación en la sociedad germana, nunca fue criminalizado ni hubo sanciones legales en contra de las relaciones entre mujeres.

Debido a eso las militantes no percibían su lucha como parecida a la de varones homosexuales o transgéneros. Eso no quitaba que publicaciones dirigidas a lesbianas solicitasen la abolición del Párrafo 175, pero existía cierta segregación. Locales como Eldorado abrían sus puertas a todos los géneros, pero varios clubes de lesbianas solo admitían mujeres.

                                       Uno de los clubes "Violetta"dedicados a atender lesbianas

El Tercer Reich acabó con revistas, clubes y organizaciones de lesbianas, pero ni se las arrestó ni torturó. Para los nazis, las lesbianas eran mujeres “ extraviadas” que perfectamente podían poner sus cuerpos al servicio del nazismo pariendo niños arios.

Muchas lesbianas se ‘reinventaron’ usando esa excusa, casándose e incluso abrazando el nazismo. Otras como la cantante Claire Waldoff se retiraron al campo donde vivieron sin ser molestadas. Otras, en cambio, siguieron militando y colaborando en grupos de resistencia antinazi. Ese fue el caso de la pionera de los derechos lésbicos, Charlotte Hahm, quien fue arrestada por distribuir propaganda comunista y en 1943 fue enviada a Ravensbruck de donde milagrosamente regresó. .



La inclusión de mujeres gays entre las víctimas del nazismo es motivo de disputa entre historiadores del Holocausto y sus colegas LGTB. Los primeros dicen que las lesbianas ejecutadas o enviadas a campos de concentración, eran judías, o Roma, o disidentes. Su arresto no se debió a su orientación sexual. Es por lo que hay monumentos a víctimas del Holocausto en Alemania (y en Isael) que incluyen a los homosexuales, pero no a las mujeres gay. A pesar de este descuido, el documental es un principio de conversación más que adecuado sobre el trato de los nazis a minorías y sirve para ilustrar a heterosexuales sobre como el conglomerado gay fue también blanco de la brutalidad nazista.

Queda una pregunta en el aire. ¿Qué motivó este backlash social? ¿Como la gente aceptó cambios tan drásticos que afectarían a gran parte de la población? En la primera media hora, el documental medio responde esa duda. La cultura gay fue un fenómeno urbano que no se esparció ni por pueblos ni zonas rurales donde la población era más religiosa y conservadora.  

                                  Nazis destruyendo publicaciones consideradas pornográficas

Estos cambios vertiginosos alarmaron a esa población, tal como a sectores conservadores urbanos, El ver atacadas todas sus instituciones más sagradas (familia, religión, moral)  hizo que la población se volcase a movimientos de derechas que ofreciesen proteger esas instituciones.  Lamentablemente, entonces el movimiento más activo en combatir cambios sociales era también el más totalitario. La ironía es que el movimiento nazi no salvaguardó ni familia, ni religión ni moral.

Weimar Ayer y… ¿Hoy?

No voy a ponerme a buscar paralelos entre Weimar y nuestra sociedad actual. Todo ser pensante los ve. Tampoco voy a jugar a Casandra y pronosticar una hecatombe como la iniciada en Alemania en 1933. Basta leer el periódico, intercambiar opiniones con gente que observa lo que ocurre, incluso lo que a ustedes les parecerá ocioso, examinar nuestras fuentes de esparcimiento y encontrar en ellas agendas que provocan diferentes reacciones en diferentes grupos.

En mi acera veo un auge del antisemitismo, una reacción antinmigrante latino, hasta medidas que afectan los derechos que tanto nos costaron conseguir a las mujeres. Todo eso me afecta directamente. Otros grupos ven otras amenazas. Entre el panel de historiadores que componen El Dorado, esta Morgan M. Page , la escritora trans, quien alude a esta situación y hace una pregunta estremecedora “si esto volviese a ocurrir, ¿dónde podría yo huir?”. Es una pregunta que me hago yo. Si miramos más allá de nuestras fronteras, la situación no se ve más halagüeña.

                                        Morgan M. Page

Morgan dice que la comunidad gay alemana gozaba de los mismos derechos que ella goza hoy en día. Se equivoca. No ha habido sociedad moderna que alcanzara el nivel de derechos LGTB que ha alcanzado la nuestra. Aun así, lo más cercano fue la Alemania de Weimar, por lo que un retroceso hoy en día sería más preocupante en términos de envergadura y porque su miembros estarían más expuestos.

Otro detalle que descubrí gracias a Eldorado fue que en Alemania estaba prohibido el crossdressing fuera de espacios privados o públicos como determinados cabarets. Quien andaba en drag por la calle era arrestado. Magnum Hirschfeld le encontró una solución legal. Procuró para los transgénero un carnet que estipulaba que el portador estaba en proceso de recibir cirugía de cambio de sexo. Gracias a ese carnet, se normalizó ver en Berlín hombres vestidos de mujer.

Sin embargo, los portadores del carnet estaban inscritos en las comisarías berlinesas. Cuando comenzó la caza de homosexuales, estas listas cayeron en manos de los nazis tal como otros documentos que identificaban a la población LGTB oficialmente. Es como para desear haber tenido un perfil más bajo. La libertad de expresión va más allá de la palabra, por lo tanto, debe usarse con discreción y responsabilidad, porque las libertades no son eternas. Al menos esa es una de las moralejas de El Dorado: Everything the Nazis Hate.