Eran las 2:18 AM
del lunes 13 de julio cuando Gato Patricio me envió el aviso de la muerte de mi
amado Sir Nigel. Me había despertado de madrugada y muy agitada, y cuando lei
su texto me puse a llorar porque no era una noticia esperada. Todos creímos que
vencido el cáncer Sir Sam Neill viviría muchas décadas.
Este no es un obituario.
Para cuando la publique ya habrán leído hasta el cansancio que Sir Nigel “Sam”
Dermot Neill nació en Irlanda del Norte, que emigró junto a su familia a Nueva
Zelanda y que todo eso lo pueden encontrar en su memoria del 2023 Did I Ever
Tell You This?. Y los obituarios en todos los idiomas nos han dichoque inició su carrera en Las Antípodas, que
cultivaba la vid en la tierra del kiwi y que lo sobreviven ocho nietos.
Sus Cinco
Mejores
También sabrán de
sus películas más famosas desde Parque Jurásico hasta El Piano,
pero no es de su cine del que quiero hablar. ni de que fue un actor al que nunca le
faltó empleo, pero que nunca fue bien reconocido. De su cine basta con el
collage que encabeza esta nota luctuosa. Es totalmente personal, pero creo que
estos cinco filmes representan lo mejor de su obra.
Comenzamos con My Brilliant Career, el
filme que lo volvió estrella en Australia y que en 1979 lo encaminó hacia
la internalización. Es el único filme de Sir Nigel que vi en el cine. No creo
que la nueva versión que prepara Netflix llegue a igualar la química entre Judy
Davis y Sam Neill. Esta versión original puede verse en HBO/MAX
Seguimos con A Cry in the Dark su rol más aclamado y que le ameritó un
premio AFI, el equivalente al Oscar en
Australia. Muchos recordamos esta película como otro acento extranjero en la
carrera de Meryl Streep, pero Sir Nigel iniciaba aquí un ciclo de esposo
compungido con el papel de Michael Chamberlain que a veces pondrá en duda la
inocencia de su esposa, pero debe apoyarla.
Antes de llegar a
la franquicia de Jurassic Park que haría a Sir Nigel rico y famoso como
el Dr. Alan Grant, un reconocido paleontólogo que se las verá con verdaderos
dinosaurios, hablemos de Dead Calm,
un thriller en alta mar con Nicole Kidman. A mí me incomoda que para quienes no
se interesaron en Parque Jurásico, el nombre ‘Sam Neill” evoca villanos
o esposos engañados. Por eso no incluyo El Piano, donde interpretó a
ambos ni The Horse Whisperer donde se veía más guapo que Robert Redford.
Dead Calm es una excepción. Ahí es un oficial de
marina casado con una esposa jovencita que ha quedado traumatizada luego de la
muerte del hijo. Para calmarla, la lleva en un viaje de yate que se convierte
en pesadilla tras la aparición de un sospechoso naufrago. El resto del filme es
la lucha de personaje de Sir Nigel por sobrevivir y rescatar a su mujer.
Por último pongo
su rol en Restoration donde fue la mejor encarnación de Carlos II de
Inglaterra, incluso superando la
actuación de Rufus Sewell enCharles: The Pride and The Passion.
La investigación
somera que hice en el primer día tras la muerte del histrión reveló que aunque participó
en el cine de cinco países (Nueva Zelandia, Australia, Estados Unidos, Inglaterra
y filmó Posesión en Francia junto a Isabelle Adjani yLa Revolution Franҫaise), su
mejor trabajo fue en la televisión. Su carrera inició en 1975, en el telefilme
neozelandés Landfall y el año
pasado, Netflix presentó su último trabajo en la serie Untamed. Sean telefilmes, miniseries o series limitadas , aquí les presento lo más destacado en la televisión
de Sir Nigel cronológicamente.
Aunque Sam Neill
comenzó a internacionalizarse en 1981 con filmes de terror como su
interpretación del Anticristo en The Final Conflict, o el espía que se
enfrenta a una criatura monstruosa en Posesión, saltó a la televisión británica
con la mejor adaptación de la novela de Sir Walter Scott. En este filme de
Granada, Sam opacó a Anthony Andrews que se estaba convirtiendo en
el rey de telefilmes y miniseries. Su interpretación de Sir Brian de Bois Gilbert,
el caballero templario rival de Ivanhoe,rescata la esencia que del personaje de Sir Walter quitándole el aura de
villano acartonado al retratar su atormentado amor por la judía Rebecca.
1983. Reilly,
Ace of Spies
La BBC quedó
encantada con la participación de Sir Sam en Ivanhoe y lo llamó para un protagónico
en el clásico de espionaje Reilly, As de Espías. Dando vida a uno de los
mejores espías de la historia―y una de las posibles inspiraciones para
la creación de James Bond―Sam Neill derrama talento y sex-appeal en un
personaje que presenta muchos matices oscuros. No quiero agregar más a la reseña que hice hace un par de años, solo que la serie está
en Britbox, Acorn Tv y Prime Video y que el actor fue nominado a un Emmy por
esta actuación.
Este es un
proyecto muy curioso. Fue originalmente un telefilme de tres horas de duración,
hecho en inglés, por la HBO que entonces estaba en pañales. Su mayor mérito era
la dirección de Claude Chabrol, famoso exponente de la New Wave francesa ,y que
estaba basado en una novela de Simone de Beauvoir. Nunca más se ha hecho otro
intento de llevar a la pantalla, de cualquier tamaño, algo de la infame
Beauvoir, por algo será. El telefilme fue un fracaso. Chabrol, entonces le cortó
40 minutos, la dobló al francés y la presentó en Europa. En vano, y es una lástima
porque tiene un elenco curioso.
Como la ambiciosa
joven diseñadora que atrapa oportunidades en la Francia Ocupada, Jodie Foster
es convincente y tiene un buen vestuario. Como el protagonista, un niño bien
que se desilusiona del comunismo, pero igual lucha contra el invasor, Michael
Ontkean se veía tan francés como una barbacoa del 4 de julio. Lo mejor era
nuestro héroe, Sam Neill que daba vida a Dieter Bergman, un empresario alemán
que se enamora perdidamente de Helene quien lo usa despiadadamente .
Aunque su triunfo
en Parque Jurásico y El Piano, entre otros filmes, lo habían
convertido en estrella, Sam Neill no olvidaba la televisión y volvió a ella en
gloria y majestad como el más famoso hechicero de la historia. En 1998 fue
nominado para un Globo de Oro y un Emmy por su interpretación de Merlin, desde
su nacimiento hasta su senectud. Repetiría el rol en el 2006 en Merlin’s Apprentice.
Ya Sir Nigel había
encarnado a personajes de la historia como el rey Carlos II y el Marqués de Lafayette, ahora le tocaba ser el
tercer presidente de los Estados Unidos y meterse en su intimidad. Aunque
todavía quedan historiadores que ponen en duda que Thomas Jefferson fuese
amante de su esclava (y cuñada), la mayoría de sus biógrafos aceptan su larga
relación con Sally Hemings como también la creen sus descendientes gracias a
pruebas de ADN.
El telefilme se
toma sus licencias y crea un romance tórrido, ayudado por la química entre
Carmen Ejogo y Sir Sam. Es casi una excusa por hacernos creer que podía existir
amor/relación consensual entre amo y esclava.
Victor Komorovski
es el gran villano (junto a la Revolución Roja) de la novela de Boris Pasternak.
Al menos así lo retrata Rod Steiger en la adaptación de Sir David Lean.
Comprendemos los lectores que un hombre que se aprovecha de una viuda pobre y
luego seduce a la hija no puede sino ser un malvado. La versión de la BBC hizo
algunos cambios.Da la impresión de que
la colegiala Lara no esta tan descontenta con compartir el amante con la madre.
Por eso tuvieron que meter una violación (como en el filme) que no está en el
libro.
Era la primera
vez que veía a Keira y le tomé fastidio, la encontré flaca y fea y el personaje
no me inspiró cariño como el de Julie Christie. El pobre protagonista (Hans
Matheson) tenía tanto sex appeal como un calcetín. Así que me enfoqué en el
rol de Sir Sam Neill que le aporta comicidad al personaje con ese perro bulldog
y que nos muestra que ser más practico que Zhivago es un modo de sobrevivir a
los tiempos terribles que les toca vivir.
2007. Los
Tudors
Thomas Wolsey es
considerado un individuo maligno en la historia inglesa. No me creí la imagen
de victima que le impusieron Dame Hilary Mantel y Jonathan Pryce en Wolf Hall. Tampoco me gustó lo repugnante que lo hizo Leo
McKern en A Man for All Seasons.Así
que me quedo con la mezcla de servilismo, intriga y humanidad que Sir Sam le
impuso al manipulador cardenal. Los
Tudors puede verse en Prime Video, Paramount + y Hulu.
2012. Peaky
Blinders
Una razón por la
que abandoné Peaky Blinders que nunca les tuve simpatía a Los Shelby,
solo a sus mujeres. Por eso sus enemigos nunca me cayeron mal, pero el Mayor Campbell (Sam Neill) era un granuja
total. Violar a la Tía Polly fue su peor crimen. ¡Se merecía que ella lo
matara! Peaky Blinders completa está en Netflix.
No nos olvidemos
que en este siglo, Sam Neill hizo varios documentales. uno de los más
fascinantes fue Cinema of Unease que describe la trayectoria
fílmica de Nueva Zelanda desde el cine silente hasta Once We Were Warriors. Lo que debería ser poco importante adquiere relevancia y magnitud gracias
a la detallada narrativa del actor-relator. ¡Tenía una gran voz! Temas
menos densos cubrieron unos documentales turísticos en los que Sir Sam, en su
yate, recorría Oceanía.
Con eso doy
termino a mi pequeño homenaje. Ahora les toca a ustedes contarme que es lo que
hizo Sir Sam Neill que les sea remarcable y memorable.
Hemos hablado ya
de Maria Bolena, de su historia verdadera y de lo que la ficción ha hecho con ella,
principalmente Philippa Gregory y las adaptaciones de The Other Boleyn Girl,
pero nos hemos quedado con lo más importante. Catalina Carey la hija que quizás
tuvo Maria con Enrique VIII. Hablemos de ella y de Lettice Knollys
y sus hijas Penélope Rich y Dorotea Percy, hija y nietas de Catalina respectivamente. Y como en
ellas se cumplría el karma de Los Bolena.
El 17 de mayo de
1536, Lord Rochford, Jorge Bolena, subía al cadalso. Su hermana y reina, Ana,
lo seguiría dos días más tarde. Tras ella quedaba su única hija, Isabel.En febrero de 1542, Lady Jane Rochford, viuda
de Jorge era decapitada. No había tenido hijos. El 15 de enero de 1555, Isabel
Tudor-Bolena era coronada reina de Inglaterra. Tenia 25 años, todo indicaba que
podría fundar una dinastía. Sin embargo, Isabel nunca se casó. Se ha hablado de
que tuvo hijos “por detrás de la puerta”, pero a su fallecimiento, no tenía más
heredero que un primo lejano en Escocia. Con su muerte en 1603, se acaba la
estirpe de los Tudor, pero no la de los Bolena.
De los cuatro
hijos que tuvo Maria Bolena, dos llegaron a la madurez. Su hija Catalina, sin
saberlo fundaría una dinastía de la cual descenderían famosos e infames
personajes de la historia inglesa (como Sir Alan Lascelles. Ya salió la monotemática).
Sin embargo, ni
Hirst ni Mantel han prestado atención a esos hijos al reconstruir la historia
de Maria Bolena. En “Los Tudor” hay un momento en el que Ana, ya reina de Inglaterra
le dice a Maria: “Hermana, tenemos que conseguirte otro marido”, eso es todo.
En Wolf Hall, Cromwell medita en que a
William Carey esposo de Maria, se lo llevó la misma plaga de sweating
sickness, que se llevó a su mujer., Liz Cromwell. Luego relata que se ha dicho
que Maria está embarazada del rey, pero nadie sabe que ocurrió con ese hijo. Es
Philippa Gregory quien nos ha hablado sobre los hijos de María. ¿Pero
existieron en realidad?
En 1522, dos años
después de haberse casado con Sir William Carey (y en una época en que toda la
corte sabia de su relación con el rey), Maria da a luz a una hija, Catalina.
Cuatro años más tarde, la seguirá un varón, Enrique. Para entonces el rey anda
cazando a otra Bolena. En The Other
Boleyn Girl, Philippa Gregory incluye ambos hijos que serán la adoración de
la madre, pero también su lado flaco. La novela asume que ambos son hijos del
rey. En la versión de la BBC, con Natasha McHelhon como Ana y Jodi Mhai como
Maria, solo Enrique es hijo de su tocayo. Catalina será la hija que Maria
tenga, luego de ser abandonada, cuando regrese junto a William Carey. De esa
manera se trastocan las fechas de nacimiento de los niños.
En “La Otra Reina”
o “Hermanas Bolena”, (los títulos en castellano de la adaptación fílmica) Maria
tiene un hijo del rey y no hay mención de Catalina. Se entienden estos cambios
en luz de que, para incrementar la diferencia de las hermanas, un mérito de Maria
es que si puede darle herederos a la corona. En la novela de Gregory, la
Familia Bolena y Ana chantajean a Maria para que cumpla sus órdenes, amenazándola
con alejarla de sus hijos. Ana llega al cúmulo de la maldad cuando “adopta” al
pequeño Enrique. De esa manera puede presionar al rey. Enrique no solo se casa
con la mujer que desea, además ya adquiere un heredero, un hijo de su sangre,
sin ningún escándalo. Por suerte, eso no ocurrió en la vida real.
Los historiadores
han debatido mucho la paternidad de los pequeños Carey. A pesar de que, en su día,
a espalda de Enrique y Catalina, se les llamaba “bastardos reales” el hecho de
no haber sido reconocidos pone en duda su parentesco con el rey. Enrique ya
había reconocido a otro bastardo, Enrique, Duque de Richmond al que había
tenido con Bessie Blount.
Yo me adhiero a
la teoría de que Enrique nunca quiso reconocer a los hijos de Maria, para no
causar más escándalo. Casarse con Ana era una cosa. Casarse con la tía de sus
hijos iba en contra de la moral cristiana de la época. Otra teoría es que Ana
no hubiese permitido la existencia de hijos que amenazaran la herencia de su Isabel.
Se ha dicho que fueron los Bolena los que envenenaron al Duque de Richmond.
Entonces, los hijos de Maria, sobre todo el varoncito, hubiesen estado en similar peligro.
Por otro lado,
tenemos esta nueva teoría sobre la enfermedad genética del obeso rey que podría
explicar esa extraña ecuación donde muchas compañeras de cama solo produjeron
cuatro hijos que llegaron a la edad adulta. Según los propulsores de la teoría,
la sangre de Enrique contenía el antígeno Kell que le permitía solo un hijo sano
por mujer. Si esta opinión fuese cierta chocaría con los hijos que Maria supuestamente
aportó a la dinastía Tudor.
Todo esto me ha
hecho concordar con Alison Weír de que solo Catalina, la mayor de los Niños
Carey, fue hija de Enrique. Tal como Bessie Blount, Maria pudo tener hijos con
otros hombres y eso explicaría la buena salud de su segundo hijo, Enrique, Barón
de Hundson. Catalina, siendo hembra, no representaba amenaza para Isabel, quien
de hecho siempre la trató como una hermana.
Se han creado
leyendas de que Catalina estaba muy unida a su tía y que incluso la acompañó a
la Torre de Londres y estuvo con Ana hasta su ejecución. Ciertamente la novela
de Gregory hace eco de esa leyenda, pero no hay tal. Como tampoco esa
improbabilísima escena final del filme, donde Maria suplica al rey por la vida
de Ana, tiene un último y lloroso encuentro con su hermana en la Torre y tras
la ejecución, se marcha de la corte llevándose a …¡Isabel!
La realidad es que,
tras su segunda y escandalosa boda, Maria fue expulsada de la corte y no
regresaría a ella nunca más.En el libro Wolf Hall, Maria acabada de enviudar
está desperada por volver a casarse. Por un lado, le teme a un matrimonio que
le imponga su odiosa familia, por otro sabe que la única manera de librarse de
su imperiosa hermana es buscándose un marido que “asuste” a su familia. Mientras
Anne intenta arreglar un matrimonio entre Maria y Richard sobrino de
Tomasito,Maria se lanza la cacería de
un Cromwell mayor.
Aunque Mantel hace que el protagonista de su
novela sea todo un Casanova, Maria le agrada y casi cae en sus redes en la
visita a Caláis. Pero los interrumpe un tal William Stafford. Aparentemente
tenia cita con Maria. Cromwell decide seguir sus sueños románticos con Jane Seymour
(“tan pequeñita, tan flaquita, tan sin gracia”). Maria y Stafford se casan. Existe una escena
que no se incluyó en “Wolf Hall” donde vemos a Maria empacar furiosa tras ser
expulsada de la corte. No hay mención de embarazo.
En cambio, en
“Los Tudor” vemos a Maria llegar de sopetón a visitar a su familia. Su avanzado
estado de embarazo y su noticia de que se ha casado cogen por sorpresa al padre
y a Ana. Pero lo que los ofende de sobremanera, es que Maria se haya casado con
un humilde soldado.
Mucho se ha
hablado de que Stafford era inferior a Maria. ¡Philippa Gregory lo convierte en
un mozo de cuadras! En realidad, William era hijo de Sir Henry Stafford un acaudaladocaballero rural, pero al no ser primogénito,
y haber escogido la carrera de las armas, William no tenia muchas esperanzas de
hacer fortuna.
En la vida real, Maria
y William enfrentaron muchas penurias. Tantas que Maria se vio obligada a
mendigar ayuda de Cromwell. Existe una escena sobre ese encuentro filmada para
“los Tudors” aunque no se la incluyó en la serie. Agradezcámosle al Gatito George
Llerena Torrico por mostrármela. Ni Jorge ni, Tomás Bolena levantaron un dedo por
la hermana. Solo Ana se conmovió y envió dinero y objetos valiosos a la pareja
que terminó viviendo en una de las propiedades Bolena.
En The Other Boleyn Girl, la relación entre
Maria y William ocupa un lugar preponderante en la trama. Incluso tienen una
hija Ana. En el filme, Stafford (interpretado por un jovencísimo Eddie
Redmayne) aparece como escondido en un rincón del palacio y le ofrece
sorpresivamente matrimonio a Maria. Cuando La Otra Bolena decide huir
secuestrando a Isabel, acepta la propuesta de matrimonio d
el soldado.
En la vida real
los Stafford tuvieron dos hijos, Ana y Eduardo. De la primera no se sabe nada,
Eduardo moriría dos años después que su madre. Maria murió relativamente joven,
a los 44 años. No alcanzó a ver el auge de su marido. En 1545, Enrique nombraba
a William caballero por sus logros en la guerra contra los escoceses. Dos años
más adelante, Sir William Stafford se convertía en miembro del parlamento. Los Bolena
se habían equivocado a despreciarlo.
Si bien Maria no
gozaría de los logros de su esposo, si podía sentirse orgullosa de su hija. En
1540 llegaba a las costas inglesas, Ana de Cleves quien seria la cuarta esposa
de Enrique VIII. Entre los caballeros que recibían a la nueva reina estaba sir
Francis Knollys, cortesano de impecable pedigrí y reconocida piedad en la nueva
religión que inspiraba a los ingleses. meses más tarde Sir Francis se casaba
con Catalina Carey quien era nombrada dama de la reina Ana.
El repudio de
Enriquede Ana de Cleves no afectó la
posición de Catalina quien pasó a ser dama de la nueva reina Catalina Howard.
La ejecución de esta pobre mujer dejó a Catalina desempleada, pero no fue una
gran desgracia. Sir Francis tenía tierras y propiedades. Su esposa se retiró a
ellas a cuidar de su imponente familia que llegaría a contar con catorce hijos
vivos, de los cuales doce alcanzarían la edad de matrimonio.
Maria Bolena
murió tranquila ya que sus hijos estaban bien colocados. Falleció en 1543 unos
meses antes del nacimiento de la más atrevida de sus nietas, la “infamosa” Leticia
Knollys. En 1550, la subida al trono de la católica Maria provocó el exilio de
los fanáticamente protestantes Knollys a Alemania. Desde Fráncfort, Catalina
comenzó a cartearse con su prima Isabel. La correspondencia las convirtió en grandes
amigas. Después de su coronación, la Reina Virgen nombró a su prima de 34 años
jefa de sus damas de recamara.
En los próximos
diez años, Catalina y su marido ascenderían en la corte. Isabel la distinguía
de una manera más que a una simple prima, incluso más que al hermano de
Catalina, Lord Hundson. Eso reafirma mi hipótesis (junto con el parecido de Catalina
con Enrique Octavo) que era medio hermana de Isabel.
Noten el parecido de Catalina Carey con Enrique VIII
Catalina murió en
1569. Tuvo la alegría de ver que algunos de sus hijos seguían al padre al parlamento
(todos los hijos de Catalina llegarían a ser miembros del Parlamento) y de ver
que su segunda hija, entraba en la nobleza. Leticia Knollys era considerada una
de las mujeres mas guapas de la corte isabelina. La reina la había privilegiado
con un puesto entre sus damas. El matrimonio de Leticia con Walter Deveraux,
Conde de Essex era como un triunfo “profesional” para una chica de su tiempo y
estrato social.
Kelly MacDonald como Lettice en Elizabeth (Universal Pictures)
Solo que Leticia
había salido tan coquetona como la abuela y la Tía Ana. Embarazada de su primer
hijo, provoco habladurías al flirtear
abiertamente con Lord Robert Dudley. Aparte de lo feo de ver a una mujer casada
coqueteando con otro,Dudley era
propiedad prohibida. El único y gran amor de la reina. Isabel se puso verde de
celos.
Anne Marie Duff y Tom Hardy como Isabel y Dudley en "La Reina Virgen":
Cuanto más leo
sobre los Bolena, más noto la mano del destino. Un karma que lleva a la historia
a repetirse o que hace justicia con quien fue atropellada. Ana Bolena separó a
su hermana del Rey Enrique. Ahora la nieta de Maria, vengaría la afrenta a su
abuela en la hija de Ana. Poco después del nacimiento de su primer hijo varón,y aprovechando que su marido estaba en Irlanda,
Leticia inicio un romance clandestino con Dudley. Pronto los rumores eran
ensordecedores. Se hablo de que Dudley era el padre de los hijos menores de Leticia
e incluso que los amantes habían envenenado al Conde de Essex quien moriría de
disentería en 1576.
Sienna Guilroy interpretó a Lettice en "La Reina Virgen"
Leticia guardó
las apariencias por dos años tras la muerte del marido. En 1578, y de madrugada,
en secreto, y sin permiso real, Leticia se casó con Dudley frustrando para
siempre los sueños de su tía Isabel. La encolerizada reina exilió de la corte a
los recién casados. Su odio los perseguiría por siempre. Solo tras la muerte de
Dudley, Isabel consentiría en recibir a la viuda. La razón es que, en su vejez,
la reina había encontrado otro amor, Roberto Devereux, Conde de Essex, el hijo
de Leticia.
Bette Davis y Errol Flynn en "Las vidas privadas de Isabel y Essex"
Todos los que han
visto la versión fílmica de esta trágica historia saben que Essex fue torpe y
traidor. La Reina Virgen tuvo que mandarlo ajusticiar. Ese seria un gran golpe
para Leticia. Sobre todo, porque en la conspiración que le costaría la cabeza a
su hijo mayor, también perecería Sir Christopher Blount, el tercer (y mucha más
joven que ella) marido de la incorregible Leticia.
La caída en
desgracia de los Dudley afectaría la vida de las dos hijas mayores de Leticia. Penélope
la mayor , estaba semi comprometida con Sir Philip Sydney, el famoso poeta
isabelino. Sydney era el heredero de Dudley. El matrimonio del tío arruinó los
prospectos del poeta y desbarató su compromiso. Sydney le escribiría famosos
poemas a Lady Penélope, pero sus caminos estaban totalmente separados. A los 18
años, la bella Penélope fue obligada
(posiblemente por la reina) a casarse con Robert Rich, nieto del repelente Richard
Rich. El matrimonio tendría siete hijos, pero nunca se quisieron.
Lady Penelope Devereux
Poco después del
nacimiento de su séptimo hijo, Lady Penélope inicio una relación con Lord Mountjoy
y tuvo de él cuatro hijos más. Rich, ahora Conde de Warwick, tuvo que aguantarse. Le tenia miedo a su cuñado
Essex que era el favorito de la reina. Solo después de la ejecución de Essex, Rich
se atrevió a arrastrar a su mujer a un juzgado de familia en donde ella se vio
obligada a confesar públicamente su adulterio. La corte les concedió a los Rich
el divorcio, pero le prohibió a Penélope casarse con su amante o que éste
legitimara a sus hijos. Tal como había hecho su bisabuela Maria Bolena, Penélope
optó por vivir una vida de vergüenza y pobreza al lado del hombre que amaba.
Penelope Rich
Mejor suerte tuvo
su hermana Dorotea. Antes de que le arreglaran un matrimonio, Dorotea se fugó
con Sir John Perrot, el elegido de su corazón. La reina estaba lívida, no solo
Dorotea no había solicitado su permiso. Más encima se casaba con un enemigo de
su Majestad. Isabel le tenia tirria a Perrot porque éste siempre andaba
peleando con otro de sus favoritos, Sir Walter Raleigh. Perrot acabó en La
Torre de Londres y su mujer fue desterrada. Solo tras la muerte de Perrot,
Dorotea fue reintegrada a la corte y se le dio un puesto como dama de Isabel.
Lady Dorotea Devereux
Gracias a la
estima que Isabel le tenia a su hermano, Dorotea pronto fue admitida en el
ciclo privado de la reina y tuvo acceso a buenos partidos. En 1594 se casó, con
beneplácito de Isabel, con el Conde de Northumberland. Nuevamente vemos la mano
del destino. Ana Bolena fue despreciada por los Northumberland y obligada a
divorciarse de Henry Percy. Ahora su sobrina nieta no tenía problemas en ser admitida en la Familia Percy.
Dorotea sería el
árbol del que brotarían nuevos y famosos
personajes históricos que ni se imaginan ustedes tenían los genes Bolena. Pero
no solo ella, también los descendientes de Enrique e Isabel Knollys, hijos de
Maria Bolena proveerían más mujeres escandalosas, cortesanos entrometidos y
salvadores de la patria, todos ellos portadores de sangre Bolena. De eso
hablaremos en mi entrada final sobre la fascinante y prolífica Maria Bolena
Aunque nos pese,
es innegable que Philippa Gregory, Michael Hirst y Dame Hilary Mantel son los
creadores de la segunda ola de Tudormania. También son los artífices de una
imagen mítica de Maria Bolena que muchas veces choca con lo poco que sabemos de
la dama. ¿Quién fue la verdadera Mary Boleyn y es mas interesante
su historia que las visiones que la Tudormania nos presenta?
En una entrevista
para la BBC History Magazine,
Philippa Gregory declaró que Mary Boleyn era su personaje favorito. Se entiende
puesto que La Otra Bolena es su creación casi total, en el sentido que su Mary
es mas ficción que datos históricos. Doña Pippa también ha agregado que fue
ella quien puso de moda a Maria. La siempre competitiva Dame Hilary (si ese par
se encuentra en la calle, se estrangulan) comentó burlesca que todo historiador
que haya tratado a Enrique VIII y/o Ana Bolena, por fuerza, debe mencionar a
Maria. Cierto, pero una cosa es ‘mencionar “y otra ofrecer al público una
visión interior de la psiquis del personaje.
Eric Ives dijo
que lo que sabemos de María Bolena cabe en una tarjeta. Debido a eso, les ha
tocado a los novelistas, y en este siglo a productores y guionistas, encontrar
a esa elusiva Otra Bolena. Cuando Gregory publica su The Other Boleyn Girl (2001) abre las puertas a la imaginación
ajena, pero también a los historiadores que se horrorizan ante las libertades
tomadas con una entidad histórica.
Es un crédito para Doña Pippa que solo después
de la publicación de la novela, y del debut de la primera adaptación de la BBC
(2003) y del filme (2008), hayan aparecido textos de historia cuyo tema sea
Mary Boleyn. Sin The Other Boleyn Girl,
Alison Weír no hubiese publicado Mary
Boleyn: Mistress of Kings (Maria
Bolena: amante de reyes). Publicado en el 2011, ese libro es considerado un
compendio historiográfico sobre la hermana de Ana Bolena, y aun así tiene más
agujeros que un cedazo en lo que respecta a datos factuales sobre la dama.
Una Familia de Tantas
En La Otra Bolena, Philippa Gregory crea un
retablo de marionetas donde los títeres son los miembros de la familia Bolena.
Ahí vemos a esa comadreja ambiciosa llamada Tomás Bolena: su aristocrática
esposa Lady Elizabeth Howard; El Tío Norfolk que quiere meter a una sobrina, la
que, de la talla, en la cama del rey; y la inocente Maria y sus hermanos
(mayores) la osada Ana y el ambiguo Jorge.
Fue gracias a ese
retablo, que se armaron elencos futuros con rostros reconocibles. Por ejemplo, Lady
Elizabeth no aparece en “Los Tudors” ni en “Wolf Hall’. Solo sabemos de su
existencia porque Dame Kristin Scott-Thomas la interpreta en la película. Su
interpretación de la matriarca Bolena es la de una mujer virtuosa, abochornada
por la codicia de su esposo y hermano, y por la liviandad de sus hijas. Un retrato
que no se parece al del libro donde la autora achaca a Elizabeth las mismas
aviesas intenciones del resto de su familia y la involucra en la trata de
blancas que es el negocio familiar.
Creo que ya es
hora de hablar de la verdadera Mary y para eso hay que ir al principio que no
es donde sus arquitectos del Tercer Milenio gustan iniciar su historia. En la
adaptación fílmica de The Other Boleyn
Girl, hay flashbacks a la infancia de los Hermanos Bolena. La unidad y
cariño del trio Ana-Jorge-Maria es un tema recurrente tanto en Gregory y sus
adaptaciones, como en “The Tudors”, tal vez para crear mayor empatía entre los
personajes. Hilary Mantel en Wolf Hall toma
otra actitud en la que hace que Maria le confiese a Cromwell que siempre ha
existido una rivalidad entre ella y su hermana.
“Wolf Hall”
comienza con Maria ya en la corte. La primera mención es cuando Cromwell informa
al Cardenal Wolsey que Maria es la nueva querida del rey. Mas adelante, en su
primera visita a Ana Bolena, Cromwell conoce a Maria, ya para entonces viuda y
descartada por Enrique. Mantel no hace mención del pasado de Maria en Francia. Gregory
comenta que las Bolena vivieron en Francia desde que eran pequeñas. En la
novela de Gregory (y en la serie) Maria ya esta instalada en la corte y asiste
a la ejecución del Duque de Buckingham, “su tío” (¿) He revisado toda la
genealogía de Maria y en ninguna parte hay parentesco con Buckingham que es
ejecutado por traición (en realidad por haberse peleado con Wolsey) a Enrique.
El verdadero Sir Thomas Boleyn
La ficción muchas
veces nos muestra a los Bolena como parvenus, tenderos burgueses sin
aspiraciones a la nobleza. Si bien es cierto que Tomás Bolena era un millonario
cuya familia había hecho fortuna en la mecería, por parte de su madre Lady
Margaret Butler, no solo emparentaba con la más rancia nobleza irlandesa,
además tenia sangre real siendo descendiente directo del rey Eduardo I y su
primera esposa Leonor de Castilla. Mucho se habla de que Tomas Bolena hizo
fortuna al casarse con la aristocrática Lady Elizabeth Howard, hija del Duque
de Norfolk. Lo cierto es que aparte de ser mas rico que la novia, Bolena
compartía su pedigrí puesto que Elizabeth descendía también de Eduardo, pero de
su segundo matrimonio con Margarita de Francia.
Las Hermanas Bolena
En la adaptación
fímica de La Otra Bolena crearon toda
una entrada que difiere del libro y de la vida real. Tenemos a las Hermanas
Bolena jovencitas (catorce y quince años) todavía vírgenes y solteras viviendo en
el Castillo de Hever con su padre. En la vida real, Maria nació en 1499 y Ana
un año mas tarde. El filme sigue la pauta de Gregory quien decide que Maria (Scarlett
Johansson) sea menor, tal vez para explicar su timidez y sumisión. Lo que el
filme no nos explica es por que la casan antes que a Ana (Natalie Portman).
Thomas Bolena
(interpretado por un soñoliento Sir Mark Rylance) le consigue a Maria un marido
en la nobleza local. William Carey (interpretado por un entonces desconocido y
muy malgastado Benedict Cumberbatch) no consigue ganarse el corazón de la
romántica Maria y mucho menos cuando en la noche de bodas se pone a orinar en
una bacinica (¡!!)
Enrique VIII (Eric
Bana guapísimo, pero muy lejos de parecerse al verdadero Tudor) viene de casería
al Castillo de Hever. Bolena y su cuñado Norfolk (David Morissey) deciden
empujar a Anne (que no necesita empujones) a la cama del rey. Toda la familia
de acuerdo y hasta Enrique le entra al plan, pero la terquedad e impertinencia de
Ana solo consiguen que al rey lo tumbe su caballo.
Con un chichón en
la cabeza, lo último que quiere Enrique es ver a Ana. Mandan a Maria a
atenderlo. Al rey le gusta más esta hermana reservada y dócil y exige que Maria
vaya la corte a servir a su esposa, Catalina. Todos saben lo que eso significa.
Todos contentos, menos Maria que tiene escrúpulos morales y eso que a su marido
también le viene bien que la mujer ascienda en la corte, aunque sea horizontalmente.
¿Cuánto de esto
viene del libro? NADA. Lo que pasa es que Doña Pippa se puso muy lenta y
aburrida para contarnos esta historia Hubo que apurar un poco la trama para
trasladarla a la pantalla. La novela
comienza con Ana ya sirviendo a Catalina y le toma años acostarse con el rey (y
7 capítulos embarazarse). María
es tan torpe que hasta agota la pasión de Enrique aun antes de consumar su
relación. El pobre William Carey se lleva la sorpresa que lo hacen cornudo y
eso lo entristece mucho.
Lo curioso es que
ni libro ni cine nos mencionan las aventuras escabrosas de Maria en tierras
galas. Ya les conté que no era inocente ni cuando Enrique la conoció
bíblicamente mi siquiera cuando el marido hizo otro tanto.Eso se le ha criticado a Gregory. Su afán de aplicar
la dicotomía Madonna-prostituta a Las Hermanas Bolena. En su novela, Ana es la
que ha vivido en Francia y la que (siguiendo ese viejo prejuicio anglo) se ha
vuelto experta en cochinadas. Ella es la que aconseja a Maria de cómo
comportarse con el rey y que, aunque ya lo tenga entre las sábanas, no debe ser
una “puta floja” (lazy whore) y debe
‘trabajar” para no perderlo.
El Affaire Percy
En la película,
Ana es desterrada a Francia luego de su divorcio de Henry Percy. Históricamente,
la anulación de este matrimonio clandestino se le ha adjudicado al Cardenal Wolsey.
Así lo vemos en la miniserie “Enrique VIII” (2003) donde Ana es interpretada
magistralmente por Helena Bonham-Carter. Y así lo describen Maxwell Anderson en
Ana de los mil días y Hilary Mantel
en Wolf Hall (la serie recrea ese
encuentro entre Wolsey y Henry Percy) y es la razón por la cual Ana odia al cardenal.
Percy, Ana y el Cardenal Wolsey en Ana de los Mil Días
En la novela de Gregory
(y el filme) Ana decide que mejor es ser esposa que amante y se compromete en
secreto con el hijo del Conde de Northumberland, Henry Percy. Con su
acostumbrada impulsividad, Ana lo obliga a casarse y a consumar el matrimonio,
sin permiso de los padres de ambos (ni del rey. Casarse entonces era asunto de
estado).
Percy y Ana en Wolf Hall
En el libro, Ana
se pavonea ante su hermana alardeando que se ha casado y acostado (wedded and bedded) con Percy. Maria cree
que su deber moral es alertar a sus padres. Todos los adultos del cuento se
confabulan y divorcian a la pareja. En el filme, vemos a Ana frenética galopar
por una playa, tras jurar venganza, y supuestamente rumbo a Francia (o a un
barco que la llevara al otro lado del Canal). En el libro es peor. Obligada por
su madre, Maria le escribe a Percy (fingiendo ser su hermana) rompiendo su
relación. Con razón Ana está tan enojada.
¿Hay algo de verdad
en este cuento? En 1523, cuando Ana era dama de Catalina de Aragón, se comprometió
con Henry Percy que era paje del Cardenal Wolsey. Percy recibió tremendo y público
regaño por parte de su patrón. Había tres razones para oponerse a una unión Bolena-Percy.
Como hija de un mero caballero (Tomás Bolena todavía no era Conde de Wiltshire
ni Vizconde Rochford) Ana estaba muy por dejo de los Northumberland. B) Se la
creía ya comprometida con un primo, Lord Ormonde. C) Se rumoraba que el rey
estaba interesado en ella. El caso es que entre Wolsey y el Conde de
Northumberland, anularon el matrimonio.
Ana siguió su
vida de siempre (en el libro, Gregory la envía desterrada al castillo de la familia)
y Percy fue obligado a casarse con Lady Mary Talbot. Percy y su mujer se
llevaban como perro y gato. Unos años más tarde, Lady Percy solicitó el
divorcio argumentando que su matrimonio no era válido, puesto que el marido
estaba realmente casado con Mistress Boleyn. En la vida real, Percy tuvo que
jurar ante un tribunal que esto no era cierto. En The Other Boleyn Girl, Ana obliga a su hermana a mentirle a Enrique
sobre ese asunto. El rey le cree a Maria que su hermana nunca consumó su
matrimonio, puesto que La Otra Bolena (al menos en la mente de doña Pippa) es
una santa, incapaz de mentir.
En “Wolf Hall” el
affaire Percy reaparece justo en medio del romance Ana-Enrique. Los Bolena se
asustan, puesto que el poder que Ana ejerce sobre el rey reside en su
virginidad. Hay una escena fantástica en la serie donde Cromwell se encuentra
con la familia en masa (Maria y su cuñada Jane también están presente)
encerrados en un cuarto, discutiendo el asunto, y lanzándose zapatos a la
cabeza. La solución es poner a Cromwell a cargo de todo este asunto.
Percy amedrentado por Cromwell
De acuerdo con
Mantel, Percy es un vulgar chantajista al que Cromwell encuentra en una
taberna. Un poco de la labia de leguleyo, un poco de la violencia cromwelliana,
y el cobarde Percy se retracta. En “Los Tudor”
no se hace mención de Percy. En cambio, se nos hace creer que Ana perdió su
virginidad con su vecino y amigo de la infancia, el muy casado poeta Sir Thomas
Wyatt.
Las Bolena según “Los Tudor”
En suma, según Gregory, Ana se lanza a la caza
de un rey para vengarse de la hermana que destruyó su matrimonio. Según Mantel,
Maria nunca fue importante para Enrique, pero igual Ana se encapricha porque
desde pequeña siempre ha querido lo de la hermana. Hirst en cambio parece
adherirse a la idea de que Maria fue un solo un amor de paso, por lo que no le
molestaría mucho que su hermana la reemplazara entre las sabanas del rey. De
toda la ficción contemporánea sobre Las Bolena, “Los Tudor” es la única que
describe la vida de Maria en Francia.
En el primer
episodio de “Los Tudor”, Enrique recibe la visita de su embajador en Francia,
Sir Tomas Bolena. Le encarga los preparativos para su famoso encuentro en el Campo
del Paño de Oro con el Rey Francisco. Le pide informes sobre la corte gala.
Siguiendo un viejo cliché de la ficción inglesa de que Francia es un país
sexualmente corrupto, Bolena le habla sobre las picardías que tienen lugar en
esa corte. Enrique se sorprende puesto que Bolena ha llevado a sus hijas a
vivir con él a Paris. El embajador le asegura que tiene a sus niñas muy
vigiladas. Al final del episodio nos damos cuenta en que consiste esa
‘vigilancia”. Bolena desea presentar a sus hijas a Enrique para ver cuál puede
ser concubina del rey.
Perdita Weeks
interpreta a una atolondrada y Maria que se ríe e hipa al mismo tiempo.
Contrasta con la discreción y serenidad de Natalie Dormer que da vida a Ana.
Durante el encuentro en el Paño de Oro, Francisco le señala a Enrique a Maria e
insinúa que son amantes. Enrique que tiene una extraña relación con Francisco,
que bordea a ratos en bromance y en
otros en rivalidad psicótica, decide probar a “la yegua inglesa”. Maria lo
sorprende con su habilidad para la felación. tras lo cual se hacen amantes,
pero como otras mujeres que la serie nos muestra dando brincos en la cama del
rey Tudor, Maria no dura mucho ahí ni adquiere gran poder.
Unos años más
tarde, cuando Enrique se interesa en Ana, ahora dama de su hermana Maria Tudor,
en la puesta en escena del Castillo Verde, La Otra Bolena (presente) ya no
representa nada para el rey. Enrique puede perseguir a Ana sin remordimientos
por su anterior relación con la hermana. En la vida real, Enrique tenía tan
clara la gravedad (desde un punto eclesiástico) de su relación con Maria que
cuando solicita su divorcio de Catalina al Papa, también solicita una dispensa
para casarse con la hermana de una ex amante.
La Educación de las Bolena
“Los Tudors’ no
hacen caso de este reparo, a pesar de que Hirst es el único en poner a Maria en
suelo francés y describir su posible relación con Francisco I. La realidad es un poco más extensa. Como todas
las familias aristocráticas, los Bolena mandaron a sus hijas a educarse al
extranjero. Las cortes europeas eran el equivalente a nuestros internados
suizos. A los 12 años, Ana fue colocada en la corte de Margarita de Austria, un
centro cultural de ese tiempo. Ahí Ana aprendió a hablar francés fluido y le
tomó aprecio a los libros y las artes.
Margarita de Austria en "Carlos Emperador"
Maria, en cambio,
fue enviada, en 1514 a Francia, como parte del cortejo de la princesa Maria
Tudor que iba casarse con Luis XIII. Poco después, Ana se reuniría con su
hermana. Se sabe que Ana permaneció en la corte gala, aun después que la reina
enviudara y se casara con el Duque de Suffolk. Por ese entonces, Ana encontró
otro puesto en la casa de Claudia, hija de Luis, y esposa de Francisco.
Maria regresó a Inglaterra en 1519 (por lo que
no pudo haber un encuentro con Enrique en El Campo del Paño de Oro que tuvo
lugar un año más tarde). Sin embargo, el rumor en su día es que Maria había
sido obligada a regresar puesto que su reputación en Francia estaba hecha
trizas y la reina Claudia no la quería cerca del marido.
Claudia de Francia según Los Tudors
Maria entró a
servir a Catalina de Aragón como su dama, apenas llegada a Inglaterra. Es
posible que ahí haya atraído la atención de Enrique. Al menos, el rey estuvo
presente en la boda de Maria con William Carey, un año más tarde. En 1522, Ana
regresó a Inglaterra y también entró al servicio de la reina Catalina. Tuvo más
éxito que su hermana debido a su agudeza, su elegancia y su conocimiento de la
cultura francesa. Tal como nos la muestra “Wolf Hall”, hablaba ingles con
acento galo (“Cremuel” como le dice a Cromwell) y salpicaba su conversación con
frases en francés.
No hay fechas
para la relación entre Maria y Enrique. Se cree que se convirtió en la
concubina del rey poco después de casada y que esa relación puede haber durado
hasta 1525 o 1526. A pesar de que Hirst
nos hace creer que Enrique se interesó en Ana durante el espectáculo del Chateau Vert (1522) para entonces, el
rey tenía relaciones ya con Maria, y Ana estaba con Henry Percy. Tras la
anulación de su matrimonio (1523), Ana fue desterrada por su padre al castillo
familiar, no volvería la corte sino dos años mas tarde. Fue en 1526 cuando se
volvió pública la obsesión del rey por Mistress Boleyn.
La pregunta que
se hacen los historiadores es ¿cómo reacciono Mary? Siguió en la corte? Se fue
con su marido? Sirvió a regañadientes a su hermana? Y aquí entra en juego la
pregunta. ¿Tuvo Maria algo que ver con la caída de su hermana? Para los que creen a Ana culpable de los
cargos que la llevaron al cadalso, la pregunta es otra. ¿Fue La Otra Bolena
cómplice de su reina?
María, Cómplice de Ana
Esta pregunta no
tiene espacio en “Los Tudors” Ahí Mary es un accesorio del decorado, tal como una
silla, aparece poco, la cámara no la toma en cuenta, parece llevarse bien con
la hermana. Ana le cuenta que está embarazada y Mary luego se ve en la iglesia
fungiendo como madrina de Isabel (un detalle totalmente falso).
En “Wolf Hall”,
la complicidad es nula. Maria le tiene mas lealtad a Cromwell que a su
detestada hermana. Como la novela está escrita desde el punto de vista de
Cromwell, las confidencias de Maria sirven para saber que ocurre en sitios que Cromwell
no frecuenta. Es Maria quien le cuenta como Ana manipula al rey, negándole
favores sexuales. Es ella quien le revela en Calais que Ana está desnuda en
brazos de Enrique.
En el libro, es
Mary Shelton quien solicita una biblia para que su prima haga jurar al rey que
se casaran una vez que estén de regreso en Inglaterra. En la serie, es Maria la
encargada. Tiempo después, es ella quien revela a Cromwell que Ana está
embarazada. A pesar de que Mantel esta casi segura que Ana fue adultera, ya
para su caída, Maria no está en ninguna parte del paisaje.
La idea de la
complicidad de La Otra Bolena es estrictamente idea de Philippa Gregory. En el
libro y filme, Ana regresa a la corte cuando su hermana esta embarazada. La
idea es que, Enrique no busque consuelo en brazos de otra. Para eso Ana debe “entretenerlo”
lo hace tan bien que separa a Maria de Enrique. En el libro, Maria maldice a su
hermana deseando que Ana muera por” ser tan codiciosa” ¡Se consuela burlándose
de Ana con Catalina! Ah, pero como es Santa Bolena traiciona la confianza de su
reina delatándola con Tío Norfolk. En la
película, Scarlett solo nos muestra la cara llorosa de Maria que llega verse
bovina de tan aguantadora que es.
Mientras Anne
pasa miserables siete años de espera para casarse, Gregory tiene a Maria como
yoyo entre la corte y el campo, entre atender a su marido e hijos o ir a escuchar
su hermana quejarse.Sin embargo, son
Jorge y Maria (la inocente Santa Bolena) los que le enseñan a Ana a “atender”
al rey sin tener que comprometer su virginidad. Ese es el gran problema del
libro, Maria es un personaje tan contradictorio.
En la película,
Maria solo regresa la corte para convencer a Enrique que Ana sigue virgen, a pesar
de su matrimonio con Henry Percy. En el libro, Maria se vuelve tan compinche de
Ana que hasta se acuestan en la misma cama, y con George en el medio. Lady
Rochford, la esposa de George los ve y comienza a sospechar que este trio tiene
costumbres poco hermanables. Maria nota que Jorge y Ana no se besan como
hermanos, pero le es mas cómodo hacerse la loca.
La Conspiración de Los Bolena
En el filme,
Enrique viola a Ana y la embaraza, solo entonces se casan.El libro es mas apegado a la realidad, con el
viaje a Calais, y la consumación que culmina en embarazo. Mary debe dejar a sus
hijos (y al nuevo marido que tiene escondido de la familia) para asistir a su
hermana hasta el nacimiento de Isabel. Es Maria a quien Ana recurre cuando
pierde al segundo bebé.
Maria solo
consigue librarse de ese ambiente y de ese comportamiento supino y masoquista,
cuando Ana descubre que se ha casado con un pobretón y la destierra al Castillo
de Hever, donde se van a esconder las hermanas cada vez que meten la pata. Pero
Ana no puede pasársela sin la hermana y la hace venir porque ha vuelto a
embarazarse, pero nuevamente pierde el bebé.
Mary vuelve a
Hever, Ana esta embarazada de nuevo, Mary debe regresar a la corte, etc., etc. ¿Diferencias
esta vez? Es obvio que el eufemismo de Ana (“fui al infierno a buscar este hijo”)
y la actitud de Jorge indican que el padre no es Enrique. Aun así, Maria tiene
un mega Síndrome de Estocolmo y sigue alcahueteando las locuras de sus
hermanos. Amenaza a Jane Seymour con sacarle los ojos si se acerca al Rey, y
trata de sobornar a la partera que ayuda a Ana a malparir un niño deforme. La
partera prefiere la gloria de decirle a Enrique que es padre de un monstruito
muerto (al parecer la deformidad de debe al incesto).
En el filme lo
hicieron todo un poco mas coherente. Maria se casa con William Stafford solo al
final, nunca es exiliada. Ayuda a Ana con un solo aborto. Se horroriza ante el
plan de Ana de engendrar un hijo con Jorge y se marcha por un tiempo de la
corte. Regresa solo para pedir clemencia por su hermana y para hacerse cargo de
Isabel. Un detalle totalmente no-histórico y del que hablaré en mi próximo blog
donde comentaré sobre los descendientes de Maria quienes hasta el día de hoy conservan,
sino el nombre, la sangre de los Bolena.