jueves, 26 de febrero de 2026

Jules, la Lolita Trans de Euphoria

 


Entre las muchas novedades de Euphoria está el tener como protagonistas a una drogadicta y a una chica trans. El personaje de Hunter Schafer me ha conmovido y encantado porque combina muchos arquetipos desde la Lolita seductora de viejos verdes hasta la damisela en peligro que necesita que la rescaten, a pesar de que el rescatista puede ser un Lobo Feroz para esta Caperucita transgénero.

Que Opino del Transgenerismo

Quiero aclarar que mi postura sobre el transgenerismo no ha variado, a pesar del cariño que me provoque el personaje de Jule. Yo crecí aceptando diferentes orientaciones sexuales (entonces el LGTB era solo LG) aun en un país que solo a fines de siglo vino a descriminalizar la homosexualidad. En USA descubrí que existía algo llamado “bisexualidad” lo que ni me convenció ni me preocupó, No más que el “pan” y el “poli” y otros prefijos contemporáneos. Era solo una manera de indicar adicción al sexo sin discriminaciones ni límites.

Aunque siempre supe del transformismo, y, como fan de David Bowie, no era ajena a looks andróginos y unisex, estas tendencias me parecían meras modas o herramientas de trabajo. También tenía conciencia de que había gente que físicamente poseía rasgos/órganos femeninos y masculinos y que, por suerte, podían ser ayudados por la ciencia para adoptar el sexo que debían tener. Con todo lo dicho, fue un shock para mi encontrarme (hace unos quince años) con el fenómeno de la ideología de género y con términos como “distrofia de género” y “no binario”



Aunque podía comprender que hubiese homosexuales que quisiesen cambiar de sexo, me parecía extraordinario que los hubiese ahora por millares y que muchos creyesen ser un tercer sexo. Peor aún, que los pocos trans que he conocido me dijeran que su identidad no tenía nada que ver con su orientación sexual, por lo que un hombre podía sentirse mujer y a la vez desear tener sexo con otras mujeres. La misma Hunter Schafer (Jules) recién salida de la cirugía que le otorgó una vagina, se declaraba “lesbiana” .

Como nadie ha podido convencerme de la validez de todas esas posturasy las explicaciones o definiciones son confusashe llegado a la conclusión de que esto es una moda peligrosa que en algunos países es incluso inculcada a los más jóvenes y vulnerables por médicos, maestros y medios de comunicación. Lei hace un tiempo un artículo que decía que en una era de identidades étnicas y sexuales, era más común para los chicos blancos el adoptar el transgenerismo puesto que les permitía alejarse de su “fragilidad blanca”, de su culpa de pertenecer a raza colonizadora, y adquirir una identidad que en su mundo era respetable y respetada.

Jules, Una Excepción a Toda Regla

Si la maravillosa Jules acapara mi interés y cariño es precisamente porque no es una trans común. Como parte de la fábula surrealista de Sam Levinson no representa un ejemplo, ni una alerta, ni una realidad. Es una excepción a toda regla y termina siendo un personaje de cuento de hadas.



Me recuerda una princesa de un relato de Las Mil y una Noches que se ve obligada a fingir ser varón para heredar su reino. Ya adulta, y al tener que casarse y tener su propio heredero,  su sexo le genera un problema mayúsculo. Un genio la rescata intercambiando sus partes con las de ella creando otra serie de problemas que es lo que enfrentará Jules en su viaje para conquistar su feminidad.

Yo solo vine a caer en que Jules era trans cuando se lo comentó a Tyler/Nate en sus largos intercambios en-línea, pero no tuve claro hasta el especial de Euforia hasta qué punto había llegado su transformación. En el quinto episodio, Rue nos cuenta de cómo la cruel madre de Jules la encerró a los once años y con engaños, en un manicomio, pero la razones para su hospitalización no son claras.

El motivo aparente podría ser la distrofia de género, pero Rue cuenta que Jules sufría de otros trastornos como ataques de pánico en los que se ahogaba con su propia comida, y presentaba evidencias de TOC. Resume, la voz narradora, el cuadro clínico conque Jules odiaba su cerebro tanto como su cuerpo. Mas adelante dice que Jules , ya curada, fue dada de alta. ¿Curada de qué?

                                        Jules a los once años 

Luego sabemos que la rehabilitación de Jules coincidió con el colapso de la madre. Tampoco se entiende si la madre era alcohólica y narco dependiente antes o después de la hospitalización de Jules. ¿Fueron los trastornos de la hija los que llevaron a las adicciones maternas o, por el contrario, los problemas mentales de Jules fueron provocados por la inestabilidad de la madre? El caso es que la madre desaparece. El padre obtiene la patria potestad y a los trece años Jules comienza a inyectarse hormonas.

Pido disculpas por mi ignorancia. Me imagino que hoy en día, les enseñarán esto a los chicos en sus clases de educación sexual, pero yo sabía muy poco del proceso de transición de una transgénero. Lo que he leído y escuchado me indican que aun en esa etapa, Jules es atípica. Para todos los efectos, el personaje y su interprete son totalmente femeninos.

Eso lo nota Cal Jacobs en su one-night-stand. Al ver el cabello largo y platinado de su cita , su vestido y su voz suave, su primera pregunta es “¿siempre te ves así?”. Cuando vemos a Minako, la Drag Queen con la que Cal tiene un encuentro unos capítulos más adelante, nos damos cuenta de por qué el padre de Nate está sorprendido ante la feminidad de Jules.



En el episodio especial (escrito por la propia Hunter Schafer), Jules le dice a su psiquiatra: “Quise conquistar la femineidad y la femineidad me conquistó”. No se le ocurrepor ser tan joven e inexperta-que confundió feminidad con serle atractiva al sexo opuesto. En ese mismo episodio dice que cifró su felicidad en los hombres y estos ya no le interesan, e incluso habla de dejar el tratamiento hormonal.



En realidad, y espero la silenciosa siquiatra lo note, Jules respira por la herida. Todas estas decisiones que afectaron su errático comportamiento en la Segunda Temporada nacen de haber descubierto que ser mujer conlleva trampas donde ha caído. En suma, el descubrir que Tyler era el villano Nate la ha traumatizado y como a todas cuando hemos sufrido traición en el amor, la ha convertido en una odia-hombres temporal. Digo temporal porque al final de esa caótica Segunda Temporada ha vuelto a tener una relación hetero con Elliott.

¿Cuál es la Orientación Sexual de Jules?

Para entender la batalla interior de la Lolita Trans hay que conocer su trayectoria amorosa. Para eso hay que comenzar por lo que Rue llama su “ etapa de zorra “ (slutty). Muchos sabrán que un tratamiento hormonal temprano inhibe las características masculinas del trans. En el caso de Jules las hormonas reducen sus testículos, evitan la carga de espermatozoides y aumentan el crecimiento-y sensibilidad del busto. Además, tiene un parche en el brazo que modifica su voz y cultiva una imagen femenina con cabello largo, más minifalda que pantalones, y con constantes experimentos de maquillaje.



Con ese aspecto femenino, Jules sale de cacería. Para cuándo se encuentra en un motel con Cal, ya ha probado más de una docena de hombres. Como nos cuenta Rue, el perfil preferido de la rubia es blanco, maduro, casado y aparentemente heterosexual, a pesar de que ella encuentra compañeros de cama en una app para gays. Milagrosamente, nada malo le ha pasado a Jules cuando en la vida real esa promiscuidad comprende muchos peligros.

Rue se asombra cuando Jules admite no experimentar placer físico en esos encuentros “Ese no es el punto” le explica . El propósito de cada encuentro, como cada sesión de camming de Kat, es hacerla sentir que es mujer y atractiva para determinados hombres. Si Jules no experimenta placer con ese tipo de sexo, ¿cuál es su orientación sexual?

Hunter Schafer tuvo una vaginoplastia a los 18 años tras la cual se denominó “lesbiana” y sostuvo affaires con varias mujeres, incluyendo la cantante Rosalia. Sin embargo, para la Segunda Temporada de Euforia, Hunter se declaraba “bisexual” y tenía un romance en la vida real con el actor que interpreta a Elliott.



En el caso de Jules se presenta una confusión que lleva a la rubia a un viaje a encontrarse con una antigua amiga. Para entonces hay varios factores que deben tenerse en cuenta. La traición y chantaje (s) de Nate. La relación de Jules con  Rue. El acercamiento de su madre y relapso de la misma en la droga. Ya son muchas experiencias traumáticas que traen a la pobre chica al borde del colapso nervioso. Eso se evidencia en la escena de la piscina.



Varias veces, Jules dirá que nunca le interesaron las mujeres, que su cariño por Rue era platónico y que veía en ella a una fémina que no la criticaba ni buscaba competir con ella. El beso la confundió, pero por un tiempo su amiga fue un refugio hasta convertirse (la misma Rue lo nota) en una carga parecida a la que fue la madre que Jules se rehúsa a ver. En ese estado de ánimo, Jules acepta visitar a una amiga en Los Ángeles y salir con ella y con la misteriosa y seductora Anna, mayor y más sofisticada que las adolescentes.

En una disco, y bajo la influencia de drogas, Jules se besa con Anna y terminan haciendo un trio en la cama. Jules queda confundida e incómoda. Aunque Anna no vuelve a aparecer, la rubia pone celosa a Rue texteándose con su nueva amante. Llega a decir que se ha enamorado de Anna. Lo fascinante es que durante toda esa experiencia en la disco y en la cama, Jules alucinaba con Nate. Le confiesa a la psiquiatra que el mejor sexo de su vida lo tuvo con Tyler-Nate” vía sexting y que todavía lo ama.



Para complicar más las cosas, Jules trata de tener sexo con Rue y descubre que su amiga finge orgasmos. Se pone celosa de la amistad de Elliot y Rue, pero acaba teniendo sexo con él. No voy a aventurar que actividades sexuales satisfacen a Jules, pero es obvio que son las practicadas con un hombre. Otra faceta que la desvincula del esquema de la chica trans.

Los Sueños de Jules

Quería terminar de hablar de Jules comentando sus sueños y de su fe. Cuando Rue enfrenta a Nate en la fiesta formal invernal, él la sorprende diciéndole que no debe apegarse tanto a Jules porquepredicción que se cumple—no seguirán juntas después de que acaben sus estudios. Eso se debe a que Jules es mejor que Rue y todos, Nate incluido. Ella tiene metas y sueños que se cumplirán porque son válidos, por eso Jules será la única del grupo que llegará a algún lado.

Nate ha deducido eso de su relación en línea con Jules quien le ha contado sus sueños de estudiar en Parsons (la mejor escuela de diseño del país) y convertirse en diseñadora de modas. Conocer a una chica que sabe lo que quiere ser y donde quiere hacer carrera es otra razón para que Nate admire a Jules, pero no se percata que los objetivos de la Lolita-trans desaparecen ante su inseguridad y falta de confianza.



Sabemos que Jules es buena dibujante que le gusta experimentar con vestuario y maquillaje, incluso el de Rue, pero ese sueño parece ocupar un segundo lugar ante su necesidad de ser aprobada por la comunidad heterosexual varonil. Es triste ver que las chicas con mayor talento en la serie, Jules y Kat, estén tan empeñadas en buscar validación como objetos sexuales de los hombres que llegan a  desperdiciar lo mejor de ellas.

A diferencia de Rue que es creyentea pesar de que se enoja con D-s por haber dejado morir a su padre Jules, que de pequeña rezaba, no se adhiere a ninguna religión monoteísta. Sin embargo es muy espiritual. Cuando habla del poder del océano y dice que a veces le reza, está expresando lo que sentían los pueblos paganos por la naturaleza, e incluso compara “la mar” (como la llamamos los chilenos) con una encarnación de la feminidad que Jules tanto ama y tanto persigue. Es lo que admiro de Jules: su amor por lo femenino, por la esencia de ser mujer, algo que trasciende edad y fertilidad, y que las feminazis casi han logrado destruir aun en nosotras las antiwokismo.



 


lunes, 23 de febrero de 2026

Una Gordita Fabulosa: ¿Qué pasó con Kat de Euphoria?

 


Como a muchos Euphoria me ha atrapado. Como a muchos me ha asqueado con su sexo ocioso, con sus personajes tóxicos y con su glorificación de las drogas, pero también como a muchos me han ganado sus personajes, principalmente los femeninos. Ya hablé de Rue, la protagonista. Ahora toca hablar de un personaje que pudo tener su propia historia, pero como ocurrió con Cassie, fue aplastada por el ego de Sam Levinson. Me refiero a Kat.

En una era de conciencia sobre trastornos alimenticios y epidemia de obesidad infantil, pero donde también se intenta combatir la gordofobia, esperaría un retrato más verídico  de los problemas de una adolescente con sobrepeso. No quiero caer en la auto referencia, pero si de algo sé es de lo que Kat ha pasado. Yo comencé a hacer dietas a los 15 años (pesando menos que Kat a los once años) y seguí hasta mi menopausia. El problema esy lo dije en mi primera notaEuforia es una fábula y en este caso la historia de Katherine Hernández, es un cuento de hadas sin final feliz.

La Culpa la Tuvieron las Piñas Coladas

Rue nos cuenta que a los once años (un número mágico puesto que las vidas de Nate y Jules también  cambiaron a esa edad), Kat era semi feliz, tenía un noviecito, Daniel, y pesaba 107 libras (como 50 kilos) pero medía sobre cinco pies de altura. Me sorprendió descubrir que ambas medidas son consideradas normales hoy en día. En mis tiempos, medir arriba del metro cincuenta y pesar 107 libras era lo normal para las quinceañeras no para las niñitas. Sin embargo, precisamente por la epidemia de obesidad, las medidas han aumentado para edades preadolescentes.



No es anormal que una nena de once sea alta (y pese más que sus compañeras bajitas), si ya hay un precedente de altura en su familia, si es deportista, o se ha desarrollado tempranamente. Nada de esto parece entrar el cuadro de Kat. Para colmo la interpreta una actricita chiquita y regordeta como un monito de nieve, que parece tener nueve años. Ahí nos damos cuenta que habita en un mundo de fantasías, ajeno a la realidad científica.

El momento culminante de la vida de Kat son esas vacaciones en el Caribe donde descubre el buen sabor de una piña colada virgen (sin alcohol). Tanto le gusta que, en una semana de vacaciones, llega a ingerir diez piñas coladas diarias lo que la hace subir, en tan poco tiempo, veinte libras. ¡Hazme el favor!

Nadie, menos una niñita, bebe tanto líquido, su estomaguito no admitiría otro alimento. ¿Si ya nos cuesta tomarnos cinco vasos de agua diario como puede tomarse casi una docena de bebidas espesas? Los ingredientes del coctel (sin ron)son hielo picado, o sea agua; jugo de piña (diurético natural) y crema de coco. Aunque la crema de coco viene endulzada y es un contenido grasoso, no es suficiente para provocar una subida desmesurada de peso. A lo más lubricaría el intestino, y agregándole la hidratación excesiva, Kat se la pasaría en el baño. Terminaría bajando de peso.



Siguiendo esta fabula descabellada, Kat retorna luciendo mucho más redonda y es rechazada por Daniel lo que le provocará un trauma existencial que tal vez pueda explicar que a sus 16 años pese casi el doble de cuando viajó al Caribe. Sino no se entiende. Veinte libras extras son facilísimas de rebajar.

Si Kat ha seguido aumentando es porque a) los cambios hormonales de la adolescencia la empujan a subir de peso b) se jodiό el metabolismo (como Servidora) a punta de dietas trendy como la del pomelo que está siguiendo en Euforia o c) el rechazo de Daniel la ha hecho caer en una depresión que la lleve a comer o d) Se trata de un problema de tiroides.



Del Fanfictión a Dominatrix

Lo importante es que Kat, como Jules, odia su cuerpo, se odia a sí misma y cree que todos la odian. Otra candidate al psiquiatra porque Kat posee lo que muchas adolescentes quisieran/necesitan: un grupo de amigas (flacas) que la apoyan y no la juzgan por su aspecto físico y una imaginación que la convierte en una reina del fanfictión. 



Me hace gracia que las dos vivimos en la misma época y que sus referentes de la cultura pop, desde el fanfictión hasta Harry Styles, me hayan llegado como a ella. Como yo, es adicta a series de hace una década como True Blood, Scandal y por supuesto es “Tronera”. Solo que por la diferencia de edades, mi reacción fue diferente, asimilé esos referentes de otra manera y no supe aprovecharlos.

Kat  adquiere todo un fandom escribiendo “smut”. Como el Marques de Vargas-Llosa (que en la gloria esté), a su tierna edad, Kat descubre que lo que los adolescentes quieren leer es sexo, sexo y sexo. El problema es que Kat debe ocultarse en el anonimato porque tiene la muy errada idea de que su Khalasar la odiará al ver que es obesa.



De igual manera, Kat no se da cuenta (en la fiesta de McKay) que puede resultar atractiva para muchos. Por algo, los diabólicos mellizos y su amiguito de la escuela privada se encierran a beber tequila con ella y a interrogarla. Quieren que se quite la blusa, quieren saber si las gorditas son buenas para el sexo oral .Quieren saber si es una Slut (zorra) o Prude (mojigata).

Curiosamente, y yo vi y viví esta dicotomía en mi escuela elite en los 70s, lo positivo es ser una slut y para serlo, Kat debe perder su virginidad. Para el testigo es obvio que toda esta faramalla es porque le encuentran algún atractivo que apela su curiosidad sexual. En su afán de demostrar que es una zorra, Kat se quita la blusa, bebe, habla vulgarmente, y finalmente tiene sexo con Wes, ignorando que los mellizos la han filmado.



Aunque sus amigas están felices de que ya no sea virgen, todas están en shock al ver circular imágenes de la desfloración por Internet. Kat es llevada ante el director de su escuela para saber si es cierto tanto escándalo. El modo en que la gordita da vuelta la situación y acaba acusando al director de gordófobo, demuestra su gran inteligencia, tal como sus siguientes maniobras.

Chantajea a los mellizos con acusarlos de haber grabado a una menor encuerada y de ser traficantes de pornografía. A cambio, ellos aseguran públicamente que la  del video no es Miss Hernández. Además, Kat los hace comprarle ropa y productos de belleza. ¡Bravo! El video es borrado, pero la gordita hace un descubrimiento más fascinante y lucrativo. Hay personas (y eso lo sabían los mellizos) que gustan ver pornografía protagonizada por rellenitas y muchos han quedado encantados con el físico de Barbie Ferreira.

Así, Kat se convierte, tras ponerse una máscara y quitarse la ropa,  en KittenKween, reina de una especie de Dark Web donde pagan (y hasta en bitcoin) por verla bailar en paños menores o ejercer la labor de dominatrix. Mas allá de las sorpresas que Kat encuentra, el modo en que su alcancía se ve rebalsada, es increíble para alguien tan joven.



Hasta tiene que solicitar la asesoría de Fez y de su hermanito Ashtray para saber manejar sus finanzas. Aparte del lado cómico de esta sinergia, está el mensaje de que los jóvenes solo tienen dos maneras de adquirir poder económico: la venta de drogas y la de sus cuerpos. Como le dice Laurie a Rue: ”lo bueno de ser mujer es que siempre tienes algo que vender”.

Con su dinero, Kat que un día no tenía ni para comprar un pomelo ahora se vuelve consumista. Gasta en nuevo vestuario y maquillaje y casi sin darse cuenta adquiere también una confianza que derrama al caminar y con esa confianza también derrama feromonas. Como dice “No hay nada más poderoso que una gordita a la que todo le importe un bledo”.



Lo triste es que la autoestima de Kat es solo superficial. Por dentro sigue sintiéndose rechazada, sigue odiando a los hombres, sigue soñando con Daniel que anda por ahí mosqueando alrededor de Cassie. Esas obsesiones impiden que Kat vea a Ethan que, aun antes de que la gordita se convirtiese en porno star,  ya la pretendía.

La inseguridad de Kat la lleva a desdeñar a Ethan y a buscar compañeros sexuales casuales que solo por un rato la hacen sentirse apreciada como mujer. Se sigue sintiendo como un fraude que ningún chico tomará en serio. Aunque deja de vender su pornografía, tal como una vez dejó atrás el fanfictión, no ha superado su odio por su apariencia física.  Es solo cuando se acuesta con Daniel y descubre que ni la recuerda, que Kat es capaz de aceptar a Ethan y comenzar un noviazgo formal y sano que es la envidia de sus amigas.



Levinson Destruye a uno de sus Mejores Personajes

Así dejamos a Kat a fines de la Primera Temporada solo para regresar en una Segunda Temporada donde la gordita traicionó a su personaje, traicionó las expectativas de su fandom y pasó de antipática a incomprensible a invisible. La culpa la tuvieron los encontronazos entre Sam Levinson y Brbie Ferreira.

La actriz quería un arco sólido, no le bastaba ser personaje de relleno. Levinson, que andaba dando palos de ciegos después que no lo dejaron continuar con el arco Nate-Jules, no tenía ni tiempo ni inclinación en crearle una historia más compleja a Kat. Solo se le ocurrió inventarle un trastorno alimenticio. Barbie se rehúso y recibió el pincelazo del olvido.



Pasó a ser un personaje que servía de confidente de sus amigas con vidas más interesantes. A diferencia de Babe, que solo aparece tres veces en la Segunda Temporada, el personaje de Kat tuvo más tiempo de volverse antipático e incoherente. Tras avergonzar a Ethan cuando el chico la presenta con sus padres, tiene visiones en las que lo ve como “débil” y derrotado por su ideal de hombre, un guerrero dothraki (WTF?).

En medio de este ambiente de comedia absurda, Kat se confiesa con Maddy. No sabe lo que quiere, pero no quiere a Ethan. Su amiga filosóficamente anuncia que nadie sabe lo que quiere, pero eso no significa que se deba estar con lo que no se quiere.

Kat inmaduramente rompe con Ethan inventando una enfermedad terminal. La mentira es tan torpe que es Ethan quien rompe con Kat y ese es el final de un arco que pudo ser más realista, más romántico y más cuerdo.



jueves, 19 de febrero de 2026

Bookish: Los Misterios de un Librero

 



Amo los libros y extraño las viejas librerías,  sean de libros usados o un sitio como los viejos locales de Dalton’s y Barnes &Nobles. También me he acostumbrado a los relatos de misterios con detectives amateurs en marcos de época. Por eso me alegra que la PBS nos haya traído un cozy que combina todos esos elementos.



El término “Bookish” se usa para definir a gente adicta a la lectura y conocedora de la escena literaria al igual que receptora del conocimiento que se adquiere leyendo. En este caso, ambas características se aplican a Gabriel Book (noten el juego de palabras),  dueño de una librería de viejos situada en la Calle Arcangel del Londres de la posguerra.

Mark Gatiss vuelve a emplear su agudeza en estos cuentos de su autoría y que además protagoniza. Gabriel Book es un librero, pero su hobby es resolver misterios policiacos y eso que él es portador de varios misterios. ¿Qué contiene esa carta de Churchill que permite que Book se inmiscuya en el trabajo de la policía? ¿Qué favor le hizo al Inspector Bliss que lo consulta como si fuese un experto criminólogo? ¿Quién es el hombre con un parche en el ojo con el que se cita en las riberas del Támesis? ¿Y qué quiere este señor del librero a cambio de haberle encontrado algo o alguien?




Sabemos por las descripciones de la serie que Book es gay  (en una época que la homosexualidad era un crimen penado por la ley británica)  y que comparte con Trottiesu amiga de la infancia un “matrimonio lavanda”. Sabemos que cada vez que Los Book anuncian una salida nocturna, en realidad cada uno parte por su lado y a mí me intriga saber dónde van.  Y por supuesto queremos saber qué misterio une a Gabriel Book, con su nuevo dependiente (Jack, solo, Jack) un ex presidiario.



Sin embargo, los seis episodios (tres casos diferentes) de esta primera temporada se enfocan en otro tipo de misterios. El primero es el supuesto suicidio del químico, vecino de Los Book. Tras un somero examen del cadáver y su entorno, Book nota que el muerto tiene un golpe en el cráneo que no fue causado por una caída y que hay sangre que no proviene de ninguna herida en el cuerpo del suicida. Luego nota que falta una pieza del valioso set de figuras de jade ¿Y por qué, un químico, con tanto veneno mejor a su alcance, iba a escoger morir ingiriendo acido prúsico que le proporcionaría una dolorosa agonía?

Hay varios candidatos para el asesinato. La hija que el químico desheredó por casarse con un mecánico/traficante de mercado negro; la criada que ha quedado de heredera la fortuna del químico y el mismo yerno desairado. Book descubre que fue el mecánico quien escamoteó la figura de jade, ¿pero eso lo convierte automáticamente en sospechoso del asesinato?

Para descubrir el robo y al ladrón, Book recluta un equipo compuesto por Nora, que tras quedar huérfana en el Blitz, ayuda en el restaurante de su tío; el perro “Dog”; y la propia Trottie (Polly Walker de Bridgerton) quien debe contratar los servicios del mecánico y como no tiene vehículo debe pedir prestado el Daimler del carnicero. Para el segundo episodio, hay sospechosos descartados y el verdadero asesino es una sorpresa total.



Mas sorprendente es como Gabriel Books ha estado siguiendo su pista, en silencio, desde la primera escena. Tan sorprendente como que el descubrimiento de una fosa común que data de la Gran Plaga de 1666, contiene un nuevo cadáver y como esto se relaciona con el falso suicidio del químico.

Bookish es una serie simpática en la que vemos a Book combinar sus investigaciones de Sherlock Holmes con su amor por los libros y sus esfuerzos por organizar una serie de secretos personales que serán el leitmotiv de la serie que ya anuncia segunda temporada. Filmada en Bélgica, “Bookish” ha logrado recrear la atmosfera y paisaje de un barrio londinense de 1946 los antiguos barrios de Namur y otras ciudades belgas.

Sin meterme mucho en los otros episodios, la serie se la arregla para abarcar más que crímenes de barrio con una exploración del cine de la época gracias a una filmación en la calle Arcangel. En el último episodio, nos adentramos en el terreno de Agatha Christie con uno de esos hoteles elegantes de Londres, y sus clientes que abarcan realeza destronada.

                    Joely Richardson y Jacob Fortune-Lloyd en cuento de cine y asesinatos
Una cita de Trottie acaba en el Walsingham y sospechosa de asesinato

Bookish tiene una cortinilla muy vistosa, buenos actores y ha venido a llenar el espacio que dejó vacío Vienna Blood. El único defecto es en el desequilibrio de las actuaciones.  Los actores jóvenes se ven amateurs al lado del sobrio (no confundir con serio) histrionismo de Mark Gatiss y Polly Walker.

Me refiero principalmente a la sobreactuación de Buket Komur(Nora)  quien se esmera en hacer muecas y aspavientos exagerados. Sin llegar a ese nivel de exageración actoral, Connor Finch (Jack) también es dado a contorsiones faciales. Tal vez se deba a que ambos son novatos y el tiempo los hará madurar como actores.




 Contenido Violento o Gory: Aunque los crímenes son violentos, no llegamos a ver nada muy gráfico, después de todo es un cozy.

Contenido Sexual y Desnudos: Es un cozy

Factor Feminista: En una época en que las mujeres eran hijas, esposas y madres, no vemos mucha libertad entre las féminas de estos misterios. El caso de Trottie es el más interesante. El matrimonio le ha dado esa libertad, tanto sexual con esas salidas nocturnas, como en el poder compartir las actividades detectivescas del marido. Ademas es dueña de una tienda de papel mural adyacente a la librería de su esposo.



Factor Diversidad: Para sr un producto inglés, no vemos mucha gente de color en roles importantes. A lo más, la chica que hace de Nora es de origen turco. El Inspector Bliss es judío y el misterio final tiene como sospechosos a realeza y plebeyos de Scutari (un disfraz de Albania).

La homosexualidad de Gabriel Book es tratada con delicadeza. Lo vemos seguir a un hombre que le ha hecho una invitación en la calle de noche. En la segunda historia, vemos en un flashback, como es llevado al corte acusado de actividades homosexuales y como es salvado por Trottie que se presenta como “su prometida”. Incluso la reacción negativa y puritana de Jack, al enterarse del arreglo matrimonial de sus patrones, es creíble en alguien de su tiempo y estatus social.



Bookish puede verse en PBS en Estados Unidos, Filmin en España y en Film&Arts en America Latina

jueves, 12 de febrero de 2026

Victoria-Eugenia de Cenicienta a Enfermera: Ena en RTVE

 


Hace un par de años tuvimos un torrente de miniseries sobre reinas y otras damas de sangre azul. Me sorprendió que la televisión española no se sumase a esa moda. Ignoraba que habían hecho una serie sobre la Reina Victoria Eugenia, la bisabuela del actual rey Felipe. Ahora, dos años después de ser engavetada, se puede ver Ena por TVE y la señal internacional de RTVE. ¿Pero cómo se trata a esta mujer fascinante y desdichada en el pedrosanchismo?

La Reina Desconocida

De pequeña sabía que los reyes y reinas no eran cosa de cuentos de hadas. Las revistas de mi madre me confirmaban la existencia de emperatrices como Farah Diba, princesas como Grace de Mónaco y reinas como Isabel II de Inglaterra a la que mi escuela británica me llevó a conocer con motivo de la visita de la soberana a Chile en noviembre de 1968.

Fue ese año, que en  (creo) Vanidades encontré un artículo de varias páginas dedicado a una ancianita que aparecía en las fotos con un bebé en brazos. La identificaban como la Reina Victoria Eugenia y el nene era su nieto Felipe (el actual Felipe VI). La lectura me informó que vivía en Suiza, y que era su primer viaje a España luego de la abdicación de su esposo, Alfonso XIII.

                  La Reina Victoria Eugenia fue madrina del actual Rey de España 

De reyes de España yo solo conocía a los Reyes Católicos. A mis nueve años ya sabía que quien mandaba en España era El Caudillo. Ahí no había reyes. Con el tiempo me fui enterando de detalles sobre esta abuelita, que era nieta de la reina Victoria y de los Mountbatten (Battenberg en ese entonces). La reina Vicky había permitido esa boda desigual entre su hija menor y el hijo de un matrimonio morganático, exigiendo, a cambio,  que los novios viviesen siempre con ella.

También me enteré que el día de su boda, a Victoria Eugenia o Ena como se la conocía en familia,  un anarquista le había lanzado una bomba. ¡Vaya regalo de bienvenida! Hace un par de años, y a raíz de Tiempos de Guerra, que vine a conocer las desventuras de la Reina Ena, un matrimonio por amor que se volvió de dolor gracias a suegra controladora, cortesanos desleales, hijos enfermos y un marido infiel. Se parecía un poco a la historia de su prima María de Rumania, pero en vez de echarse amantes y de promocionar productos de belleza como Missie, Doña Ena se había encargado de cambiar el sistema de salud de su pueblo.

“La Reina Enfermera” la apodaron por su fundación de hospitales, por su reforma de la Cruz Roja española, y por crear una organización que preparó profesionalmente a enfermeras que sirvieron en España y en Marruecos. No voy a agregar más de lo que ya expuse en las bio-entradas sobre Su Majestad y su compinche la Duquesa de la Victoria, prefiero revisar lo que la serie nos cuenta y lo que falsea.

                               La Duquesa de la Victoria pasea con su reina.

¿Era Ena una Cenicienta de Segunda Fila?

Comenzamos con el primer encuentro, romance y compromiso entre el Rey de España y la nieta de la Reina Victoria. Aunque no es cierto que Patricia de Connaught (que terminó casándose con un plebeyo) haya ilusionado a Alfonso XIII para darle calabazas en medio de un baile, es verdad que Victoria Eugenia era un poco “Cenicienta”. El rey si coqueteó con Patsy Connaught y con Bee de Sajonia, pero prefirió a la prima de ambas, a pesar de no tener ella tanto pedigrí.

También es cierto que ABC se inventó ese concurso de buscar a la futura reina consorte entre varias candidatas y que los lectores eligieron a Victoria Eugenia de Battenberg. En cuanto a la intromisión de la emperatriz Eugenia, no creo que haya sido tan fundamental. Me sorprende que después de décadas de exiliada en Inglaterra (e hija de irlandesa) Eugenia de Montijo no hablase inglés. Tal como me sorprende que Ena y su pretendiente se cartearan en francés, cuando Alfonso, que había estudiado en Ampleworth, el famoso internado jesuita en Oxford, debería hablar inglés.



Sin embargo, donde más ha exagerado (licencia dramática) el guion es el hincapié en la falta de dote y estatus de “segunda fila” de Ena. Aunque es cierto que Patsy Connaught, por línea materna, estaba emparentada con el Kaiser, y Bee era nieta del Zar de Rusia (y hermana de la Reina de Rumania), es falso un encabezado de periódico ingles que muestra la serie que dice que Ena “no tiene sangre real”. Su madre era princesa, hija de una reina y un príncipe, y su padre descendía de la casa real de Hesse.

Se dice en la serie que la razón por la cual los reinos europeos solo enviaron parientes segundones a la boda es porque la novia no era de la realeza y porque el Rey de Inglaterra se oponía a la boda. Si bien fue histórica la ausencia de reyes y príncipes herederos entre los invitados, más se debía a que Españaa menos de una década de su derrota ante Estados Unidosya no era considerada una potencia. Vemos que Patsy Connought se niega a ser reina de “un país de bárbaros ”. En su sermón a su sobrina, Eduardo VII le recuerda que España es un país atrasado.

Por otro lado, el rey inglés le concedió a su sobrina un título de “Alteza Peal”, antes de la boda, para colocarla al nivel de su nuevo marido. Quien me ha dado pena es la princesa Beatriz de Battenberg que es ninguneada por todos comenzando por la serie. Para empezar solo tenía 48 años cuando su hija se comprometió, pero la retrata una actriz anciana. Tan viejita que a ratos yo la confundía con Miss Cochrane.



Cuando la ex Emperatriz de los Franceses lleva a la ahijada para que la fotografíen para el concurso (ABC utilizó ilustraciones, no fotos), la madre de la concursante es empujada a un costado junto a Miss Cochrane como si fuese una criada y no una princesa real con más pedigrí que Eugenia de Montijo. El acabose es cuando en Biarritz, para el compromiso, Alfonso primero la ignora y luego le hace un gesto como el que se le hace a una mascota para que se retire y lo deje a solas con su novia.

En cuanto a Miss Cochrane, por más que la he buscado no existió. Ena fue muy amiga de Lady Jean Cochrane, una aristócrata escocesa, pero ni ella viajo a España con su amiga ni era una anciana. Para acabar, María Cristina (apodada Doña Virtudes), la Reina Madre, que vivió casi todos los desaires y momentos amargos de su nuera, deseaba por nuera una Habsburgo, pero su gran reparo con Ena fue la religión y la hemofilia.

                                           La ficticia Mss Cochrane

Victoria Eugenia se convirtió, sin hacer aspavientos, al catolicismo, pero no pudo evitar que dos de sus hijos sufriesen la enfermedad que dos hijas de la Reina Victoria, Alicia y Beatriz, más una nieta, la Zarina Alexandra, traspasasen a algunos de sus hijos.

La Verdadera Historia de Mateo Morral

Aunque sabido es que el reinado de Victoria Eugenia comenzó con el pie izquierdo debido a un atentado, hay detalles en los que la serie me ha ilustrado o empujado a investigar para saber si son ciertos. Yo no sabía que Mateo era hijo de un industrial y que el fanatismo religioso de su madre lo convirtió en ateo. Tampoco que sus esfuerzos por concientizar a sus obreros hicieron que su padre lo desheredase.

Hambriento de justicia social, (y de un plato de comida) Morral se apareció en Barcelona a entrevistarse con Fransec Ferrer, fundador de la Escuela Moderna, quien le dio empleo de bibliotecario. Tras el atentado, se trató de vincular al asesino con Ferrer quecomo muestra la serieacabó fusilado durante la Semana Trágica de 1909.



Hasta su muerte, Ferrer negó haber sabido de los planes de Mateo Morral. Solo que el hombre había tenido un cambio tras enamorarse de una de las maestras, Soledad Villafranca . La reconocida anarquista era profesora en la Escuela Moderna y amante de Ferrer. Obvio que rechazó las pretensiones de Morral orillándolo a una depresión que acabaría en su intento de regicidio.

                               Francisco Ferrer y Soledad Villafranca

En la serie, culpan ese acto y el anarquismo violento del cuasi regicida a  Norah, una bibliotecaria revolucionaria y única sobreviviente de Bandera Negra, una célula anarquista rusa. Efectivamente, Mateo (que era guapetón) tuvo amores con una nihilista rusa, pero no fue la única revoltosa con la que mantuvo cercanía.

En la serie, Norah pone en contacto a su amante con Nicolas Estébanez,  ex Ministro de Guerra de la Primera República. Lo cierto es que Morral admiraba a Estébanez desde hacía tiempo. se cartearon y  se entrevistaron. Si le creemos a Pio Baroja, fue Estébanez quien  trajo a España la bomba Orsini que Morral obsequió a les reales novios.

En la serie, Estébanez recomienda a Mateo solicitar la ayuda del periodista Nekens quien pone al joven anarquista en contacto con un tal “Dinamita”,  un individuo de baja calaña que le da un entrenamiento chapucero para atentar contra la vida de Alfonso y su consorte. Será Dinamita también quien mate a Mateo Morral para que no delate a sus ayudantes.

                                  Dinamita despacha a Mateo

En la vida real, Nekens fue relacionado con el atentado y arrestado. El juró que solo conoció a Mateo después del fracasado regicidio y que solo le dio albergue por una noche. “Dinamita” es una invención de los guionistas. En cuanto al asesinato, se basa en un reporte médicoescondido por un tiempo que afirmaba que el tiro fatal no pudo salir ni del muerto ni de su revolver.

               Romanones exige que se oculte la causa de la muerte de Mateo Morral

A pesar de que el personaje de Morral pretende inspirar un poco de lastima, a mí me la da poca. ¿Al final para qué mató a 24 personas inocentes? Ni hablar de los caballos cuya sangre empapó el vestido de la novia. Se dice que creía que el regicidio provocaría una revolución y con esta el fin de la monarquía. Errado estaba, puesto que su hazaña cayó tan mal en la gente, que fue fácil para unos pueblerinos reconocerlo y entregarlo a las autoridades. O sea no estaban con ánimos de revolución o de celebrar la muerte de su rey.





Además, muerto Alfonso había una galería de posibles regentes, encabezados con quien ya tenía experiencia en el cargo, la Reina Madre. Eso, si el heredero aceptado fuese el sobrino de Alfonso, el Duque de Calabria. Pero también el trono pudo haber pasado a manos de María Teresa de Baviera, hermana del rey

¿Fue la Reina tan Poco Querida?

Siempre se ha dicho que los españoles fueron injustos con la “Reina Enfermera”, que no la supieron apreciar y la despreciaron “por extranjera”. Se la ha comparado con su prima la Zarina Alejandra, que tuvo de los rusos un recibimiento (y una despedida) peor.

Lo cierto es que el pueblo español recibió a Ena con las mismas pullas que recibiese antes a María Cristina, que si no hablaba bien español, que si era extranjera, que si era impávida, etc. Se le agrega a Victoria Eugenia el considerársela frívola y esa culpa tan injusta, que también compartiera su prima Alix, de parir hijos enfermos.



Quienes compartieron con Ena su cruzada para reformar el sistema sanitario, quienes vieron sus esfuerzos por los más vulnerables, quienes sintieron su buena influencia, la percibieron de otra manera. Además cabe preguntarse qué querían los españoles. ¿Una “reina castiza” como la Isabel II a la que echaron a patadas o una adolescente tísica como María Mercedes? Ellas hablaban bien español y eran más expresivas, pero se necesitan mayores virtudes para ser una buena consorte.

Lo cierto es que el pueblo llano y la burguesía recibía su información “desde arriba” y los peores enemigos de la reina (aparte del marido) fueron su suegra y sus cortesanos encabezados por el reptílico Marqués de Viana. Aunque la suegra , en la serie, parece apiadarse de Ena y tomarle cariño, en la realidad siempre la ningunea e hizo lo increíble, prefirió a los nietos bastardos antes que a los legítimos.

Es cierto que Ena trajo costumbres extranjeras y modernasmás que el pastel de bodas a España. Fumaba, conducía su automóvil, bailaba los ritmos del momento y se vestía muy chic. Ya en 1914 se habla de que Balenciaga le diseñaba ropas. En ese entonces el Maestro tenía su atelier en San Sebastián. Lo que no me creo es que Ena y su prima patinasen, semi desnudas, por las salas del palacio. Eso es una alusión a la costumbre de Diana de Gales de patinar (vestida) por los pasillos de Buckingham y es un cliché moderno el comparar a todas las reinas desdichadas con Lady Di .

                     Ena presenta a Bee con su primo político, Alfonso "Ali" de Orleans


Lo que el pueblo si encontraba reprochable es que su reina no gustase de la comida española y de la fiesta taurina. También molestó su “impavidez” ante el atentado. Eso es pura mala leche y un culpar a la víctima. La reina estaba en shock y es un milagro que haya podido contener sus nervios. Lo que pasa es que la serie le pone color y es que quieren tratar de mostrar lo mejor de Alfonso. Entonces quieren indicar que fue él quien tomó la iniciativa de mostrarse sonriendo al pueblo. Ni siquiera muestran que Ena salió al balcón con un vestido manchado con sangre.



Por otro lado, la serie miente al decir que no se cancelaron las festividades. Si se canceló el baile oficial y el banquete fue muy discreto. Lo que no se cancelaron fueron las festividades publicas programadas para el pueblo y que tuvieron lugar días después de la bomba.

En realidad, no fue el pueblo el enemigo de Victoria Eugenia, sino su suegra, una camarilla de chupamedias oportunistas yprincipalmentesu marido.



El Rey Infiel

Pilar Eyre lo ha llamado “depredador sexual” y algunos historiadores han hablado de Alfonso XIII como un adicto al sexo. No reparan, pobres plebeyos, que la sexualidad de los reyes es más desmesurada que la de los meros mortales. El esposo de Victoria Eugenia traía esa desmesura en los genes.

Su abuela y tatarabuela paternas eran tan promiscuas que nunca se sabía quién era el padre de sus hijos. El abuelo Fernando VII tenía un miembro viril tan grande (y lo usaba en consecuencia) que una de sus esposas, al verlo desnudo en su noche de bodas, se orinó. El mismo Alfonso XII se las arregló, a pesar de su tuberculosis, para preñar a su esposa y a su amante.

Antes de su boda, ya Alfonsito XIII traía cuento y un hijo fuera del matrimonio al haber sido padre del futuro horticultor y Justo entre las Naciones, Roger de Vilmorin. Ya casado, Alfonso no cesó de perseguir mujeres, incluso en su propia casa, preñando a dos nanas de sus hijos. De una no se le sabe el nombre, solo que abandonó el fruto de su pecado en los peldaños de una iglesia. Más documentado está el nacimiento de Juana Alfonsa, producto de los amores del monarca con Beatrice Noon, la institutriz escocesa de los príncipes.



 Los más famosos bastardos reales son María Teresa y Leandro Alfonso, hijos de la actriz Carmen Ruiz Moragas. A pesar del mucho bombo que se les da en la serie. A pesar de que en la vida real, Doña Virtudes les hizo muchos mimos y hasta pensó en que llegasen al trono,  no pasaron de ser chocheces de abuela vieja. Alfonso nunca los reconoció y Leandro tuvo que apelar a los tribunales, décadas después de muerto su padre, para poder usar el apellido “Borbón”. Según documentos de la policía secreta de Mussolini, el Rey Alfonso tuvo otra hija, Carmencita, cuya madre fue la actriz Carmen de Navascués.




No fueron las infidelidades las que separaron a Ena y Alfonso. Ella tampoco venía de una familia muy puritana. Su tía Luisa, de soltera, se embarazó del preceptor de su hermano. La abuela Vicky mucho dio que hablar con su cercanía al excuses John Brown y del Tio Eduardo... mejor ni hablar. Por algo Henry James le colgó el sobrenombre de “Eduardo, El Acariciador”. Lo que mató el amor de Ena fue el modo descarado en que Alfonso condujo sus conquistas y el ninguneo con el que trató a su real cónyuge.

El comportamiento del rey fue copiado por los cortesanos y eso fue la gota que llenó el vaso de la reina. De parte de esa camarilla llegaban al pueblo los chismes ,todos culpando a Victoria Eugenia. Se decía que la sangre ardiente del rey español exigía más de lo que podía dar una inglesa fría y flemática. Si, tan fría que en siete años parió siete hijos. Así no hay cuerpo que aguante.

                                 Ena y Fernando, su hijo muerto

Mas grave aún para los españoles era que la reina solo alumbraba hijos enfermos incapaces de reinar. Grave mentira. Ena tuvo (como dice el cuplé) siete hijos en siete años. Con la falta de conocimientos ginecológicos y tecnología médica de su tiempo, lo normal es que dos se perdieran al nacer. De los otros cinco, el mayor, Alfonso y Gonzalo el más pequeño, heredaron la hemofilia. Los otro cuatro nacieron perfectamente sanos.




Algo que serie y vox populi parecen olvidar es que Don Jaime nació normal. A los cuatro años, sufrió de una grave infección auditiva. Le practicaron una cirugía chambona que lo dejó sordo y solo por eso se le desgració la vida y se le arrebató el derecho al trono a él y a sus descendientes. Aun así Don Juan ,Conde de Barcelona y las hijas salieron sanas. Ni Doña Beatriz ni Doña Cristina tuvieron hijos hemofílicos así que fue una crueldad y cobardía acusar a la reina de no dar un heredero al trono cuando aportó cuatro.

La serie, aparte de convertir a Ena en victima (lo fue) y feminista (no lo fue), es ambigua con el rey. Nos lo describe como un sátiro, mal marido, mal padre y más encima inventor de la industria porno en España, pero también nos lo muestran preocupado por el pueblo y todo el episodio de la Oficina Pro-Cautivos fue idea suya lo que evidencia su gestión humanitaria y preocupación por otros.

Ena está bien actuada. Me han gustado mucho la pareja principal, a la anglo-danesa Kimberly Tell solo la vi en un rol menor en Operación Barrio Ingles.  Nunca había visto a Joan Amargo. Me ha impresionado Elvira Minguez (la madre de Sira en Tiempo entre costuras).



Desde un punto de vista estético, la serie es una preciosidad que goza de la iluminación y el tono rosa sepia de las antiguas producciones de época españolas lo que permite apreciar los decorados y los palacios. Mención aparte el vestuario de la reina que cubre las modas de cuatro épocas y es exquisito.

Contenido Violento y Gory: El primer episodio tiene las escenas sangrientas del atentado y eventual asesinato de Mateo Morral. Lo más Gory es la cabeza de un moro que le presentan a la Duquesa de la Victoria a su llegada a Marruecos

Contenido Sexual y Desnudos: A pesar de mucho cotorrear sobre el “cine erótico” y las conquistas del rey, no hay nada gráfico. A lo más una imagen de los reyes en su luna de miel semi cubiertos con una sábana.



Factor Feminista: Serie de RTVE-en-tiempos-del-pedrosanchismo debe traer un mensaje del más rancio mituterismo monterino. Pues no creo que Doña Ena se haya explayado ante la prensa diciendo que “las mujeres servimos para algo más que parir” Aparte de ser palabras impropias de una reina, el ponerse a la altura de todas las mujeres no hubiese quedado bien en la percepción de entonces de la monarquía y menos hablar de partos de parte de una madre estigmatizada por las enfermedades de sus hijos.

El feminismo de Victoria Eugenia se manifestó en sus reformas de la salud y en darles a las españolas la oportunidad de estudiar enfermería, de especializarse en métodos modernos y en llevarlos a otros puntos del mundo como la zona de conflicto marroquí. Eso en una época en que era mal visto que una mujer saliese de casa sin compañía aunque fuera a hacer compras.



Factor Diversidad: Aparte de la cabeza de moro que le obsequian a la Duquesa de la Victoria a su llegada a Tetuan, no vemos más que personajes caucásicos. Eso sí, se presenta ese conflicto omnipresente entre anglosajones y pueblos mediterráneos. Los españoles no quieren por reina una que exhibe flema británica y los ingleses no quieren que su princesa se vaya reinar sobre “barbaros y salvajes”.


                                               La opinion del Tío Eduardo


En cuanto otro tipo de diversidad, me ha molestado como manejan el tema de las enfermedades de los hijos de Ena. A Jaime lo ponen como retrasado. El perder el oído no vuelve a un ser humano  un débil mental. A Alfonso lo llevan en silla de ruedas y también actúan como si la hemofilia le hubiese devorado las neuronas. En realidad, Alfonso fue bastante funcional, un playboy que se casó dos veces y murió en un accidente automovilístico.