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martes, 8 de abril de 2025

La Isla de las Fantasías Psicodélicas: 9 Perfect Strangers (Temporada 1)

 


Me la vendieron como una combinación de The White Lotus y de Fantasy Island. Me sonó olvidable y la olvidé, hasta que la gatita Macarena me convenció de verla. Pensé que daría para una página y la embutiría en “Lo que vi en invierno”, pero para el tercer episodio ya me di cuenta que tenía mucho que decir y que podía hacer nota completa. Antes de publicarla, les recuerdo que la segunda temporada llega esta primavera a Hulu en USA y a Amazon Prime Video en España y América Latina.

                                Nicole en la nueva temporada

9 Personajes en Busca de Curandera

Basada en la novela de Liane Moriarty( la autora de Big Little Lies), esta serie tiene lugar en el espacio de una decena en Tranquillium, un spa de lujo que promete una transformación total de cuerpo y espíritu. Pocos pueden costearse la tarifa y aun así no todos son aceptados, puesto que Masha (Nicole Kidman), la dueña, escoge con pinzas a sus clientes.

Es así que ofrece un recorte de pago a Napoleón Marconi (Michael Shannon), un humilde maestro de secundaria que llega al spa acompañado de Heather (Asher Keddie), su esposa, y Zoé (Grace van Patten), su hija de veinte años. Los Marconi están intentando rehacer su vida, cada uno a su manera, después del suicidio de Zack, el mellizo de Zoé. El problema es que al rehusarse a compartir o expresar su dolor se están separando como familia.

                                            Los Marconi

Otros que también están a punto de separase son Los Chandler, una pareja birracial de nuevos ricos a quienes el dinero no les ha traído la felicidad. Jessica (Samara Weaving)es una belleza superficial que sufre de una inmensa insatisfacción que ha querido ocultar con su éxito como influencer. Su obsesión con su cuenta de Instagram le impide ver lo frustrado que está su marido, Ben (Melvin Gregg), un ex chofer de un negocio de banqueteria que ahora conduce un Lamborghini, pero extraña su camioneta de reparto.

                         Los exitosos e Infelices Chandlers


Quien no tiene problemas para pagar su estadía en Tranquillium, es Frances (Melissa McCarthy), una exitosa autora de género rosa que también acarrea una carga problemática. Gordita, menopaúsica, esconde la humillación de haber sido inducida a tener un romance-en-línea que la hizo caer en manos de un estafador. Para colmo, camino al spa, Frances recibe una llamada de su agente: su último manuscrito ha sido rechazado.



Esta noticia provoca un ataque histérico de la escritora que es presenciado por otro visitante. Tony (Bobby Cannavale, el Gip Rosetti de Boardwalk Empire y marido de Rose Byrne) es perfectamente descrito como un “Patán” con mayúscula. Su relación con la escritora comienza de la peor manera. A pesar de eso, será Tony a quien Frances confiará sus dos secretos.



Aparte de patán, Tony es descrito por Masha como “drogadicto”. Serán los varones del grupo los que reconozcan que Tony es una ex estrella de futbol americano. Una serie de lesiones lo empujó a una adicción de analgésicos que acabó con su carrera y su vida.

Otra que viene a recobrar su vida  es Carmel (Regina Hall),  una ex vestidora y maquillista de Broadway que ha venido en busca de transformación física y emocional luego que su marido la dejó por una mujer más joven. Aunque dulce y amable, Carmel es inoportuna y un poco cursi, lo que provoca burlas del mordaz Lars (Luke Evans de The Alienist), un enigmático visitante del que solo se sabe que es gay. Hay señales de que Lars es alguien infiltrado para investigar los quehaceres del establecimiento.



Masha maneja el spa con solo tres ayudantes: Glory (Zoe Terakes), Delilah (Tiffany Boone) y Yao (Manny Jacinto), el esposo de esta última que parece estar en una relación con Masha. Desde el primer día, los visitantes gruñen en contra de las reglas, se pelean entre sí y amenazan con marcharse. Les molesta que se les haya privado de sus móviles y de otras formas de comunicación con el exterior. También que hayan registrado su equipaje y requisado cosas como las drogas de Tony y los chocolatines de Frances.



Finalmente confrontan a Masha que parece ejercer un fuerte ascendiente psicológico sobre la gente puesto que les presenta respuestas a medias que no serían convincentes para nadie sensato. Explica que los insumos requisados chocan con la alimentación sana y el proceso de desintoxicación que deben pasar todos para curarse. Masha usa técnicas del merolico de repetir mucho una palabra o variaciones de esta para convencer a los incautos. Una de ellas es “curación” la otra es “bienestar” que, según ella, es lo que anhelan sus pacientes y por último el vago término “protocolo” para definir el tratamiento al que somete a los perfectos extraños a su cargo.

Masha les cuenta que ella fue una mujer de carrera, tan obsesionada con su propio éxito y satisfacción personal que maltrataba a todos los que la rodeaban. Hasta que un día alguien le disparó y la puso al borde de la muerte. Un camillero (Yao) la rescató, por eso ella lo incorporó en este viaje de autotransformación cuyo secreto quiere compartir con los encolerizados visitantes. Acaba diciendo que antes de transformarse, sus pacientes deberán “sufrir”. Lo extraordinario, es que impresionados por las palabras de la mujer, deciden quedarse y enfrentar su “sufrimiento”.

Los lectores de la novela recordarán que Masha sufre una cercanía con la muerte debido a un ataque al corazón. El inventar un atentado lleva a una pesada subtrama en la que Masha recibe textos de su atacante llenos de amenaza y que eventualmente el cuasi-asesino (o asesina) se descubre entre sus pacientes. Combinar la formula “White Lotus” con el misterio de Los 10 Indiecitos de Agatha Christie no ha sido una ocurrencia feliz y es a lo que  Hollywood Reporter alude en su reseña negativa de la serie. “No hay suspenso ni cambios viscerales”.



Un Tratamiento Poco Tranquilizador

En realidad todos los cambios efectuados de la obra original ayudan a echar perder la historia y eso se debe a la inexperiencia, por no llamarla torpeza,  del libreto. En el libro, el tratamiento inicia con cinco días de aislamiento lo que permite a la autora construir sus personajes brindándonos sus vivencias pasadas y personalidades presentes. En la serie se han saltado ese recurso reemplazándolo por dos días de experiencias de campamentos infantiles y reality shows.

El primero es una carrera de ensacados donde la influencer Jessica hace trampa y gana, pero recibe los aplausos de todos menos de Carmel. Esto lleva a una pelea de gatas verbal entre la rubia despampanante y la mujer de color, mayor, con unas libritas de más. La ironía es que ambas están descontentas con su apariencia física, pero el tema se pierde ya que al día siguiente tenemos una parodia de Survivor que sirve de detonante y con consecuencias trágicas (al menos para un chivo).



Es Dia de la Tierra (Earth Day). Las mujeres comparten confidencias mientras se zambullen desnudas en una alberca natural. Los hombres son invitados a pasarse el día en la jungla buscando su alimentación en la abundancia de la naturaleza. Después de un misero smoothie de desayuno, los chicos se van de excursión atraídos por la promesa de árboles frutales y arbustos cargados de bayas comestibles.

İOh sorpresa! Descubren que no es época de frutas, hayan un misero aguacate y algunas bayas silvestres. A medida que avanza el día, y el compungido Yao les informa que de cena solo tendrán otro batido,  el apetito carnívoro de la tribu se desata y caen en la histeria. Me alegra saber que Moriarty no escribió este episodio tan bochornoso. ¿Me van a decir que hombres sanos, hechos y derechos, no pueden pasarse un día sin comer?

No se necesita ser un judío observante y pasarse seis días de ayuno al añouno por más de 24 horas absteniéndose hasta de un vaso de agua, para saber que no comer o comer liviano por algunas horas es bueno para acabar con las toxinas y comenzar dietas. La reacción de los hombres es tan infantil y exagerada que no resulta creíble, y menos que, empujados por el hambre, cacen y maten a la cabrita mascota de Masha.

                          El final de una caceria de machos carnivoros

Si a las Drogas

Aunque la rusa está muy alterada por la pérdida de su animalito (más tarde se desploma y llora en su cuarto) finge estar encantada por la reacción violenta de sus invitados. En premio,  les da una cena especialcon asado de cabritoy hasta vino. Durante esa cena,  Marconi intenta hacer un discurso y, entre muchos disparates, expresa su desolación y remordimientos por el suicidio de su hijo.

Es ahí cuando Heather se da cuenta de que hay juego sucio en todo este tratamiento y enfrenta a Masha con la pregunta “¿Nos estás drogando?” Con gran condescendencia, la rusa admite estar dándoles pequeñas dosis de hongos alucinógenos. “Pero es perfectamente seguro” admite quien no ha estudiado medicina.



La revelación provoca un barullo total. Todos la cubren de reproches, le recuerdan que lo hecho es ilegal, que ha traicionado su confianza al medicarlos sin su consentimiento. Masha reacciona enojada de que puedan dudar de su pericia y buenas intenciones y compungida de que sean tan ingratos, y aquí viene lo grotesco. A pesar de que están inicialmente enfadados, los huéspedes aceptan seguir ingiriendo mayores dosis de drogas. Al enterarse que los únicos que no han sido drogados son ella y su esposo, Jessica se siente ofendida y postergada y exige su dosis de alucinógenos.

Voy a explicar por qué la serie me resultó desagradable. No es que Masha tenga sexo lésbico con Delilah, es que manipula sexualmente a una mujer que sufre de problemas mentales. No es que drogue a sus invitados. Es que en la era en que hay que pedir consentimiento hasta para hablarle a un bebé, adultos profesionales entreguen vida, salud y dinero en las manos de una mujer que carece de conocimientos y de ética y, que todo indica, está más loca que sus “pacientes”.

Me es extremadamente repugnante que la serie (no sé el libro) adopte una postura de que las drogas son buenas porque te desinhiben, te despiertan los sentidos y acaban con tus problemas. ¿En serio? Incluso te dicen que te permite rencontrarte con la gente que perdiste. Esto lo consideré francamente inmoral. Yo sé que si consumo peyote (algo que nunca he hecho) veré cosas. A lo mejor con IA puedo volver a ver a mi padre, a mis mascotas, a gente que sin estar muertas ya no son parte de mi vida, pero también sé que eso es momentáneo, una mera ilusión.



El resto del cuento sigue esa premisa de manipulación-sumisión que da asco. Me costó mucho verla hasta el final que es para agarrar a zapatazos a los personajes y a los libretistas. No puedo creer que ya hayan hecho una segunda temporada.

En otros aspectos, la serie es recomendable, por el hermoso paraje australiano (aunque se supone que están en California). La banda sonora es excelente y muy ecléctica. Encontré una canción de Buddy Holly que no conocía. 



El vestuario, como se trata de un spa, es casual. El más variado es el de Melissa  McCarthy que saca algunos maxis vestidos muy bonitos, pero que luego despliega un guardarropa de buzos de gimnasia y horrorosos burkinis.




Las actuaciones son irregulares. Michael Shannon demuestra su tremenda versatilidad en su rol de Napoleón Marconi, ya que estamos acostumbrado a verlo de villano. Melissa McCarthy se las arregla para convertir a Frances en un personaje adorable cuando bien pudo ser insufrible y bufonesco. Quien sí deviene en caricatura es Jessica. Incluso cuando el guion nos pide que nos conmueva acaba siendo una payasa ridícula y creo que la culpa puede estar en Samara Weaving, su interprete.



Quien ha sido una total desilusión es Nicole Kidman. El personaje de Masha no es un triunfo para quien siempre se ha destacado como buena actriz. Nicole la interpreta como una demente manipuladora, hasta pone ojos de loca con pupilas dilatadas como si estuviera tan drogada como sus huéspedes. Por eso no se entiende que alguien que ya parece desequilibrada tenga tanto poder sobre personas que no se ven tan dementes como ella.



Incluso su aspecto físico no es tan deslumbrante. Se ve muy delgada (no cuando está desnuda). Sin llegar a ser esquelética tiene una apariencia tubular casi sin curvas, con una cabeza que se ve más grande que el cuerpo. Cuando viste de blanco parece un cirio encendido. Eso la deshumaniza más.



Me cuesta recomendar la serie por sus mensajes contradictorios, por el tratamiento superficial de temas graves como el suicidio, las drogas prescritas por médicos y las recreacionales; y por un final abierto que, además de disparatado, es injusto.  Pero no solo los  admiradores de Nicole Kidman pueden verla. Aparte de que es un buen punto de conversación para personas que están pasando por las crisis que la serie nos muestra.

Contenido Violento y Gory: Las drogas despiertan el instinto violento de Napoleón y Carmel. Hay flashbacks del intento de asesinato del que fue víctima Masha, muchas menciones al suicidio de Zack. Hay violencia verbal, pero a mi parecer la mayor violencia es la manía y obsesión de Masha de dominar hasta el punto del abuso a sus clientes a los que ya antes ha despojado de dinero.

Contenido Sexual y Desnudos: Finalmente Jessica y su marido vuelven a hacer el amor, pero no es gráfico. Masha tiene sexo con Yao y la vemos desnuda. Para rescatar su matrimonio, Delilah tiene sexo con Masha, pero solo vemos a ambas intercambiando un beso lésbico.

Factor Feminista:  Lo siento, pero mujeres que permiten que una perfecta desconocida las controle, no son ejemplo de empoderamiento femenino. Tampoco lo es Masha quien es nada más que una delincuente ambiciosa, manipuladora y medio loca, pero la serie parece admirarla. El único ejemplo de una mujer que quiere detener el poder destructivo de Masha es Delilah y al final la dejan como una histérica celosa.

Factor Diversidad: El marido de Jessica, Delilah y Carmel son afroamericanos. Yao es de origen asiático. Lars es gay.