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lunes, 3 de junio de 2024

Toranaga vs Yabu: Lo peor y lo mejor de Shogun 2024

 


Ya he comentado las quejas de los Shogun haters (me refiero a la novela) sobre como James Clavell y la serie original dieron demasiado protagonismo un blanco. En esta versión quien tiene la voz principal—el dios que sale de la máquina— es Yoshi Toranaga, pero sus esfuerzos por prevalecer lo han vuelto un monstruo. A ratos nos sentimos más inclinados a simpatizar con su retorcido vasallo Kashigi Yabushige. Hemos visto como la serie destruyó al personaje de Mariko,  ahora hablaremos de la deshumanización de Toranaga. ¿Estos cambios mejoraron o empeoraron nuestra visión del mundo japones de la época?

Los que han acusado a Clavell de racismo no han leído la novela. El libro está narrado desde diferentes perspectivas y la única ‘”blanca” es la del Anjin San. Hay más enfoque japones que europeo, más capítulos escritos desde puntos de vista asiáticos que el del único caucásico. Me da pereza contar páginas, pero apostaría que Blackthorne y Toranaga tienen la misma cantidad de espacio narrativo.

Es cierto que la primera miniserie se enfocó totalmente en el actor principal, más joven, más guapo que Toshiro Mifune,  y con mayores posibilidades románticas. Hablamos de una época en que casi toda la televisión estaba dirigida un público femenino,  heterosexual y de todas las edades,  que querían historias de amor, aunque fuesen épicas de samurái.



Aun así, la destreza de Mifune consiguió darnos el retrato de un poderoso estratega, lleno de ambiciones, pero con sentido de justicia y sin la ferocidad que caracterizaba a Yabushige. Al final de la miniserie nos enteramos de que fue el nuevo shogun quien destruyó la nave del Anjin-san, pero no lo culpamos porque entendemos que quiera retener a alguien tan útil como el inglés.

El Contubernio entre Mariko y su Señor

Ninguna adaptación no ha contado los secretos de Toranaga que Clavell nos revela al final de su saga, como el bushó y Mariko confeccionaron un plan para obligar a Ishido a entregar a los rehenes. Así sabemos que Toranaga exigió a Mariko que se divorciase de Buntaro al regresar de Osaka.

Lo que indicaba dos cosas, la primera que esperaba que Mariko saliese viva de su empresa, y que sabía que ella era demasiado infeliz en su matrimonio como para poder dar todo su apoyo y buen consejo a su señor. Al final del libro sabemos que Mariko es mucho más que una traductora. es la confidente y asesora de Toranaga y como todo buen patrón, el samurái sabía que solo lejos de su esposo golpeador podrá dar lo mejor de sí.



La relación con Anjin-san también demuestra la evolución del pensamiento de Toranaga. Al principio solo ve en el inglés a un mercenario sin D-s ni ley. Luego comienza a temerle— tal como Mariko— al percibirlo como una avanzada de otra cultura que quiere infiltrarse en Japón para dominarlo. Finalmente le encuentra uso y mucho.

Para entonces ya no le teme, pero tampoco quiere que se marche. Desea que reemplace al Padre Alvito y a Mariko como traductor oficia de su nueva corte. En su último encuentro por primera vez Toranaga saluda al marinero con una reverencia como lo haría con alguien de su propia condición. Qué diferencia con la versión del 2024.

Al final de la miniserie de 1980 vemos a Toronaga observando a Blackthorne construyendo su nueva nave. Ahí descubrimos que fue él quien la hundió y que seguirá hundiendo los baros que el inglés construya con la herencia que le legó Mariko (otro detalle que la nueva versión obvió). Cuando el bushó observa filosóficamente que el destino del Anjin-San es no dejar nunca Japón, adivinamos un dejo de cariño por el marinero.

En cambio, en su larga y franca confesión a Yabu en el episodio final de la nueva versión, Toronaga explica que no dejará marcharse a Blackthorne porque “me hace reír”. No hay mejor declaración del rol bufonesco que el personaje de Cosmo Jarvis cumple en esta historia ni mayor reafirmación del desprecio que el shogun siente por él.



Aunque libro y series nos describen a Yoshi Toranaga como un implacable y ambicioso señor feudal y que compara a todos sus vasallos y hasta enemigos con sus halcones, el nivel maquiavélico y manipulador que alcanza el personaje de Hiroyuki Sanada supera cualquier rasgo negativo que le imputara Clavell.

El Sangriento Crimson Sky

Antes de decapitar a Yabu, Toranaga confirma lo que su samurái traidor descubre:  todos han sido parte de un siniestro plan para él convertirse en el nuevo shogun. Ese plan, Cielo Carmesí, que en el libro solo se menciona es como Toranaga manipula y sacrifica a todos a su alrededor,  desde su propio hijo hasta Yabu.



El público no repara en lo peor del plan. Toranaga ha convertido a Mariko en su Femme Nikita aprovechándose de la depresión clínica que afecta a su sierva y de sus manías suicidas. ¿Cómo podemos llamar a una serie “feminista” si la protagonista es motivada por su enfermedad mental y la manipulación de un hombre que solo busca usarla tal como ha usado a todos los que lo rodean?

Vemos que Zadaki traiciona a su medio hermano y lo toma prisionero con órdenes de llevarlo a Osaka ser enjuiciado. Se sabe que eso equivale a una sentencia de muerte. Toronaga puede rebelarse, tiene fuerzas leales, pero prefiere fingir sumisión a pesar de que esto ofende a sus samuráis que,  en el peor de los casos, deberán compartir el destino de su señor y en el mejor de los casos , convertirse en ronin, mercenarios parias.

Nagakado (o Nakagado como le puso mi hermano) ,  hijo de Toranaga intenta matar a su tío traidor y muere en el intento. Toranaga medita que la muerte de su hijo le ha comprado tiempo ya que amparado por su luto puede retrasar su viaje a Osaka. Mas tarde,  cuando se reúne con sus esposa y conoce a su nuevo hijo no se muestra triste al recordar al que sacrificó ya que ahora tiene otro heredero.

                                                Nakagado bien Ka.....o

Cuando el Padre Alvito,  de motu proprio,  aconseja a Toranaga acercarse a Lady Oshiba para enfrentar juntos a Ishido, el bushó lo despide. Sabe que irá a contarle al Padre Visitador y de ahí saldrá un corre-ve-y-dile entre los daimios cristianos que de seguro llegará donde Ishido, nuevamente creando la sensación de que no habrá rebelión solo sumisión.

Los vasallos de Toranaga no aceptan esta sumisión y exigen acción de parte de su señor. Hiromatsu, hombre de confianza y amigo de Toranaga,  amenaza con cometer sepukku si el futuro shogun persiste en su decisión de entregarse a Ishido. En un extremo de crueldad, Toranaga deja que su vasallo se destripe públicamente y que el pobre Buntaro decapite al padre.



Mas tarde,  Mariko se da cuenta que todo ha sido parte del sangriento plan de Toranaga y que ella es solo un peón más.  Toranaga la engatusa haciéndola sentir culpable de haberle reprochado a su padre el haberla casado con Buntaro y haber lloriqueado por años deseado la muerte.



 Akechi casó a su hija a sabiendas que su esposo la protegería. El deseaba verla viva hasta el momento en que Mariko pudiese vengar a su familia. Así le lava el cerebro Toranaga . Así, Mariko está dispuesta a morir cumpliendo los deseos de su padre y de su señor sin darse cuenta de que está siendo utilizada.

No es así en el libro donde al final, Nagakado y Hiromatsu gozan de buena salud. Es Mariko quien visita al Padre Alvito para contarle que Toranaga no planea rebelarse contra Ishido. De paso aboga por el Anjin-San ofreciendo a cambio de la vida de su amante, la destrucción del Erasmo.

Es cierto que Toranaga aceptó enviar a Mariko a Osaka , pero nunca planeó que su muerte fuese el final de su viaje. Ni Ishido la quería muerta. Mariko fue cómplice y asesora de Toranaga, todo lo planificaron juntos.  En la nueva versión, Toranaga afirma que Mariko era Cielo Carmesí y que su sacrificio era obligatorio para cumplir sus planes. Nos sofoca su crueldad.



Aún queda un paso peor para convertir a Yoshi Toranaga en el villano de este cuento. Sabiendo quienes son los culpables del hundimiento del Erasmo, el futuro shogun crea una última pantomima. Acusa a toda la aldea de Anjiro y comienza a ejecutar a inocentes diciendo que no se detendrá hasta que aparezca el verdadero culpable. ¿De dónde le bajó esta manía nazi al bushó?

El pobre Anjin-San desesperado intenta decirle a Toranaga que los culpables fueron los jesuitas. Detrás de su bigote,  su señor sonríe socarronamente. Blackthorne hace un último intento y ofrece cometer sepukku. Toranaga actúa exasperado como si tratara con un niño o un loco. Pronto nos damos cuenta del desprecio que siente por el inglés. Lo ve como una mascota díscola.

Yabu, Chistoso y Humano

De alguna manera el salvajismo de Toranaga borra la primera impresión de Yabu como la de degenerado sádico que fue como lo interpretó Frankie Sakai en la versión de 1980. Quizá sea el talento de Tadanobu Asano (me encantó saber que en su juventud fue rockero punk) lo que hace de Yabu un personaje con tantos matices, siendo el principal la comicidad que nos hace olvidar que se trata de un oportunista cruel y traicionero.



El momento en que Yabushige aparece en pantalla es un alivio a la tensión que se vive en una historia tan trágica como imprevista. El modo en que regaña constantemente a su sumiso ayudante del que ni sabemos el nombre,  hasta sus amenazas de cambiar su testamento ya provocan hilaridad. Ni hablar de sus gruñidos con los que puntualiza cada frase.



Sin embargo, Yabu no es un mero payaso, tiene rasgos muy humanos y hasta positivos. lo vemos al final que aboga para que su sobrino sea su sucesor y heredero. La locura momentánea que lo afecta (y que lo delata) al saberse culpable de la muerte de Mariko,  también lo humaniza y permite verlo en otra luz.

Fantástica la evolución que marca su relación con el Anjin-San. Al principio se burla de Blackthorne enseñándole a decir ‘’soy un perro” en japonés. Al final , ya se siente su compinche y quiere que ambos huyan a Inglaterra juntos.



La grandeza de Yabu solo se comprende en la escena final donde demuestra sabiduría e intuición siendo el único que puede ver dentro de su señor. Se entiende que Toranaga lo vea más peligroso que el inglés y decida matarlo.



Creo que la mayor parte de la audiencia sintió tristeza ante la muerte de un personaje tan variado, pero solo un fragmento ha notado la turbiedad del personaje de Toranaga. Ese fragmento está compuesto por lectores de la novela que hemos entrado en shock al ver un bushó que es cien veces más oscuro y cruel que como se lo hubiese imaginado Clavell.

Definitivamente Shogun no es Feminista

Lo más chocante de este Toranaga es el modo en que maneja a Mariko como si fuese una marioneta, abusando de la fragilidad emocional de su vasalla. Esto priva a Mariko del poder que le concedió su creador y es un golpe bajo a cualquier ínfula feminista que haya prometido la serie

Si vamos a ser francos no encontramos un verdadero icono feminista en este cuento donde las mujeres son meros trasfondos para las acciones de sus hombres o son instrumentos de ellos. Al final de este relato,  Anjin-San ha sido privado de toda compañía femenina reducido a un pobre payaso que cree ingenuamente que podrá construir un barco y retornar a su tierra, pero ¿qué importa cuando hasta Buntaro lo está apoyando en su fútil empresa? Ese encuentro final tan redolente del male bonding es casi un insulto a la memoria de Mariko.



Con toda mi admiración por la cultura japonesa, no creo que esta serie la refleje positivamente. Para muchos la serie si ha explorado la mentalidad nipona de la época, pero creo que lo dicen por el discurso de Kiku sobre el Mundó del Sauce que, con toda su poesía,  no puede ocultar lo humillante de la prostitución.

Hablando de poesía me ha hecho gracia que todos estos personajes, incluyendo los más sanguinarios samuráis detengan sus intrigas y katanazos para sacarse un poema de la manga así de improviso. Es como el brutal Buntaro que honra a su esposa con la delicada ceremonia del té. O el que el Círculo de Regentes elija a un daimio que le gusta participar en el teatro kabuki

Aunque tales inclusiones den un toque exótico a la historia no la siento más japonesa que si hubiese puesto a Omi practicando el origami haciendo pajaritos de papel o que nos enteremos que Ishido planta pinitos bonsái. ¿Qué opinan ustedes?

 

martes, 28 de mayo de 2024

Damas Samurai: Sexo y Feminismo en el Shogun de 2024

 


 Los años entre el anuncio de que FX planeaba una nueva adaptación de Shogun y su aparición en pantalla estuvieron colmados de promesas: En esta adaptación no se les daría más protagonismo a los blancos; la miniserie sería un homenaje a la cultura e historia japonesas; y las mujeres ya no serían objetos, sino que llevarían la voz cantante. ¿Cuántas de esas promesas se cumplieron?

Nada de Japonesas Sexualizadas por Blancos

Comencemos por el rol de la mujer. Para eso tenemos que volver al libro. De lo que no se puede acusar a Clavell es de convertir a sus personajes femeninos en juguetes. En Shogun entramos en la psiquis de la mujer japonesa de 1600,  desde la de la poderosa Oshiba hasta la de una humilde consorte como Fuji. Mas no solo se concentró el autor en las clases altas.

Felicitaciones a quien se atreve a meterse en la cabeza de una prostituta como Kiku y quien nos brinda esa impagable entrevista entre Toranaga y la astuta Madame Gyoko. La nueva serie no pudo sustraerse a este fantástico encuentro, pero la pobre Kiku fue relegada al puesto de mera trabajadora sexual.



En el libro, el sexo es un tema importante. Algo que admira Clavell de la cultura japonesa es su libertad sexual y su hincapié de que el sexo es algo natural y bueno para la salud. En el libro,  Anjin-san tiene relaciones con Kiku, con Fuji y con Mariko. En su visita al burdel, Kiku le presenta varios objetos que hoy llamaríamos juguetes sexuales. Mas tarde el inglés intentará usarlos con Mariko lo que provocará una escena muy jocosa.

En la series se ha obviado lo de los juguetes, y también la noche con Fuji que es propiciada por Mariko para que su sobrina política no se sienta desairada. Sin embargo, en la versión de 1980— y muy atrevida para la televisión de su época— hay una escena de Blackthorne en una especie de yacusi primitivo. Aparece Lady Mariko, se desnuda y se mete en la bañera. Ante el asombro del forastero, la dama le explica que en el Japón la desnudez no es erótica por lo tanto no es tabú.



En una entrevista a Los Ángeles Times, Anna Sawai dijo que ella había conseguido retirar esa escena puesto que era una reiteración de la imagen de “japonesa sexualizada por un blanco”.  El wokismo mitutero de la neozelandesa ha sido una bofetada en el rostro de todas las japonesas que por más de un siglo han formado familias con caucásicos.

En Shogun 2024, Mariko sorprende al Anjin-San cuando el inglés está en un lago de aguas termales. El muestra nalgas, ella muestra agradecimiento de que por fin el puerco forastero decida bañarse. Como en esta versión, Mariko se dirige al inglés o con desprecio o con lástima,  errados están los que ven esta escena dejos eróticos. O que crean que admirar el físico del gordito excitó a la dama samurái hasta el punto de que le hizo una visita nocturna.



En el libro sabemos que fue Mariko la que sedujo al bárbaro haciéndose pasar por su criada. Esto les pareció escandalosos a los productores de la primera versión que nos dijeron que se trataba de otra mujer. En el 2024 es una cortesana,  ya que como una mujer totalmente, empoderada, Mariko no debe ser asociada con un comportamiento lascivo.



 En la versión original , aunque no hay escenas gráficas tenemos clarísimo que el inglés y la japonesa se han enamorado y consuman su amor un par de veces. Aquí se evitó toda tensión sexual o pista de un gran romance. Después de leer las declaraciones de Sawai yo estaba conforme con estas decisiones, pero la serie contradictoriamente intentó crear una historia de amor/sexo de último minuto (penúltimo episodio) que no convenció a nadie.

Kiku,  Un Juguete Sexual

Aun así, FX se sentía obligada a meter sexo gráfico y todas esas escenas quedaban a cargo de la cortesana Kiku. En la versión 1980, Kiku es un personaje terciario; en el libro es tan importante que acaba como la mujer del Anjin San. En esta última versión es el símbolo sexual de tres escenas.

En la primera, es llamada por Yabu para que apacigüe sus ánimos mientras oyen los gritos del prisionero hervido. Astutamente,  Kiku convierte a Yabu en voyeur mientras ella seduce al novicio/asistente de su cliente. En el libro, Yabu—que tiene problemas de impotencia— insiste en un trio (nos cuentan que entre los servicios del anónimo novicio está el de ser objeto sexual). Cuando Yabu se duerme, Kiku interroga al muchachito y al descubrir que nunca ha tenido sexo con una mujer, lo seduce. Como que esa escena de Clavell me gustó más que la de la serie.



En la serie también vemos un acoplamiento de Kiku y Omi. El joven samurái está loco por ella, la cortesana lo ve nada más que como un cliente. El ultimo topless de Kiku es con Zadaki, el hermanastro de Toranaga. Ahí nos queda claro que Kiku no es más que un relleno erótico.  Siguiendo las normas impuestas por Anna Sawai, Kiku si pasa una noche  (por dinero) con Anjin-San, pero no nos muestran ese encuentro. No vaya a ser que se corrompa la imagen de la mujer japonesa al exhibirla teniendo sexo con un hombre blanco.



Bendita Mariko Entre Las Mujeres

Yo me había creído la promesa de que en esta adaptación se les daría más trascendencia a las mujeres. Para mí fue buena noticia, me encantaban los personajes femeninos de la novela. Hubo tantos que no aparecieron: Yuriko, esposa de Yabu y la única persona a la que teme; Midori, la dulce esposa de Omi la que al final quieren casar con Blackthorne; Gracia, la esposa japonesa de Vasco Rodríguez, etc..

Mis esperanzas se esfumaron cuando vi que no solo no habían agregado más puntos de vista femenino, sino que habían magnificado a Mariko de tal manera que las otras mujeres debían comparase con ella y salir perdiendo.

En libro y primera versión, al final Kiku es entregada al inglés como consorte,  pero en la versión de 1980,  Blackthorne generosamente se la entrega a Omi sabiendo que el samurái ama a la cortesana. En la de 2024, Kiku, tras cumplir su función de mostrar pechugas,  simplemente desaparece.



Pasemos ahora al personaje de Lady Oshiba, madre del Heredero. En la vida real y el libro, Oshiba es una malévola intrigante. Aquí es una víctima del patriarcado. En el libro Oshiba quedó embarazada de un campesino y lo hizo pasar por hijo del Teigo. Su odio por Toranaga es porque cree que él conoce esa historia. En la serie, Oshiba recuerda y describe a Ishido como fue manipulada por la esposa del Teigo y este para poder concebir un heredero, como fue obligada convertirse en conejillo de Indias de tratamientos primitivos de fertilidad etc..



Como todas las mujeres en esta serie siempre Oshiba es contrarrestada con la imagen de Mariko. En esta serie,  ambas se criaron como hermanas, pero la vida las separó y las ha convertido en contrincantes. Por supuesto vemos que Mariko es la heroína y Oshiba la villana, pero es el cariño que le tuvo lo que hace que la madre del Heredero retire su apoyo a Ishido, algo que nunca ocurrió ni en la vida real ni en el libro.




Hay una escena muy significativa en esta nueva adaptación en la cual Oshiba hace venir a su amiga de la infancia y,  delante de Blackthorne, le reprocha a Mariko ser un obstáculo para sus planes. La escena me parecería superflua de no ser que Oshiba le recuerda a Mariko que todo lo hace por su hijo, en cambio su ex amiga no piensa en el suyo.



No es accidental que, en el mismo episodio, Mariko reciba una visita de su hijo en la que Saruji intenta disuadirla de su intento de suicidio y acaba echándole en cara las vergüenzas que lo hace pasar. La idea es sentir lástima por la dama ya que ni su hijo la comprende. En realidad, es evidencia de que ni su único hijo,  ni siquiera D-s (al que menciona el muchacho),  superan en importancia la misión suicida de Mariko, acrecentada por su obcecado Death Wish que define al personaje en esta versión.

Mariko Verdaderamente Enamorada (1980)

James Clavell creó un personaje delicioso que supera con su complejidad los clichés de muñequita de loza que se han asociado por mucho tiempo con las japonesas en la ficción occidental. No solo conocemos los pensamientos de Lady Toda, vemos varias perspectivas sobre ella, desde Toranaga hasta Fujiko. Eso la hace muy interesante porque cada personaje—incluyendo a Blackthorne— tiene una visión personal de Mariko que viene teñida por los prejuicios y limitaciones de sus observadores.

Clavell nos permite entrar en la psiquis de Mariko-San. De la mano de ella,  descubrimos a una mujer sensible atrapada entre el deber a su señor, el deber a D-s, y sus sentimientos,  pero también una mujer vital llena de pasiones que oculta muy sabiamente. Mariko es más parecida a Toranaga de lo que ninguna de sus intérpretes ha notado. Como el shogun, ella sabe que Blackthorne peligroso ya que representa otra Europa, a otra nación que quiere dominar al Japón.

En un momento de la novela, Mariko contempla contarle a Buntaro sobre su infidelidad para que su esposo mate al inglés y saque ese peligro del camino. Solo que “Lady María” se está enamorando de Blackthorne lo que trae otro problema a su laberinto de dilemas. Cuando Fujiko le pregunta si su seducción del Anjin-San se debió a que se creía viuda, su tía política le responde afirmativamente, pero en su interior Mariko sabe que no le hubiese importado. nunca había tenido necesidad de un amante. Ahora si “y tenía que ser el Anjin-San”.  



Es como el ultimo recuerdo de Fuji de su amiga es la felicidad de Mariko al haber rescatado a Blackthorne. “¡Lo salvé, lo he salvado!” Ahí nos damos cuenta no solo del amor de la japonesa por el bárbaro sino como este amor le ha dado un propósito a su vida vacía. Tal vez a eso se refería una entidad de YouTube cuando se alegraba de que a Mariko no la definiera el amor. ¿Entonces qué define a esta Mariko del Siglo 21? ¿Sus manías suicidas? ¿Su ciega devoción por su señor?

Mariko Falsamente Empoderada (2024)

En entrevistas, la despectiva Anna Sawai ha hablado con reverencia de Hiroyuki Sanada (Toranaga) y de cómo ha sido su maestro y mentor. Es como si hubiese trasladado a la vida real la dependencia de su personaje que la convierte en esclava de las ambiciones del Bushó. ¿Es eso mejor que ser impulsada por un deseo de proteger al hombre que ama? No es así como la imaginó Clavell.



El autor creó una mujer muy compleja, cuya vida está dominada por situaciones domesticas e históricas que la superan,  dividida entre su clase samurái y su nueva religión, entre la lealtad que le debe a su señor, a los portugueses que son sus hermanos en Cristo,  y la que le provoca este forastero que viene a alborotar ya su alborotado gallinero.

Nada de esto es recreado por Anna Sawai cuya Mariko es una mujer traumatizada por sus circunstancias familiares, un pésimo marido y que se cristalizan en un Death Wish total. La vida de Mariko está dominada por el deseo de huir y por creer que solo la muerte la liberará de Buntaro y de sus deberes.

Es Buntaro y no es el deshonor lo que la lleva a buscar la muerte. La serie en eso triunfa al crear la ceremonia de té en la que el brutal samurái intenta mostrar su amor por su esposa. Las palabras de Mariko (dichas con tanta dulzura),  que no quiere morir con él ya que tampoco quiere vivir con él, reflejan que su vida conyugal ha sido un calvario.



En el libro si nos describen las cosas horribles que Buntaro le hace a ella y a los que los rodean. Aun así, Mariko ama la vida y halla maneras de establecer su propia agenda sea adoptando una religión nueva o procurándose un amante. Cuando Mariko va a Osaka (y es decisión de ella no de Toranaga) no sabe lo que le espera, pero no desea morir.

Creo que parte del problema que hace a Mariko 2024 un personaje tan endeble es que la actriz no la entiende. Ha aspirado el wokismo occidental sin reparar ni en la cultura de sus ancestros ni el momento histórico que retrata Shogun.

Yoko Shimada era totalmente personaje con ese modo de deslizarse ayudada por sus largos kimonos en tono pastel y su delicada voz que, aun en momentos de gran premura, no se alzaba más de lo que debía. Sawai, a la que han arropado en oscuros kimonos que parecen batas de levantarse,  hasta el caminar le cuesta. La actriz ha confesado estar incomoda en esos zapatos de madera y se nota ya que camina chueca y sin garbo casi tan poco como cuando cabalga,  que parece estar sentada en la grupa de un camello.




De como Fuji se Convirtió en Mi Personaje Favorito

Sin embargo, esta nueva versión si ha encumbrado un personaje femenino hasta el punto de convertirla en mi favorita y favorita del público. En el libro, Fujiko cumple el rol de testigo,  se la usa para expresar lo que sienten los demás, principalmente Mariko. Sabemos poco de lo que piensa y muchas veces es Mariko quien debe servir de puente entre el Anjin-san y su consorte.

En la versión del 2024, se ha remediado este error dándole a Fuji mayor trascendencia hasta el punto de que surgieron grupos de fans que la shipeaban con el protagonista. Dándose cuenta del poder alcanzado por el personaje, los guionistas la retiraron de las cámaras por un par de episodios que son los que ponen a Mariko como el eje de los planes de Toronaga por lo tanto el eje de la trama .

Es ahí donde torpemente pretenden insertar el elemento romántico entre el inglés y su interprete…y fracasan. Por lo que en el episodio final tenemos esa maravillosa despedida de Blackthorne y Fuji que, ante rumores de una segunda temporada, nos tiene a los shiperos cavilando en una posible historia de amor entre Anjin-san y su ex consorte .A mí me encanta Moeka Hoshi, la actriz que interpreta a Fuji. Es más bonita que Anna Sawai, a pesar de que mi hermano dice que le recuerda a Snoopy, el perrito de Charley Brown.

                                               Fujiko-San
                                                                  Snoopy.   ¿Se parecen?

En el libro y anterior serie se menciona que Fuji esta “desempleada” puesto que su marido fue obligado a suicidarse. En esta última adaptación conocemos toda su genealogía, nieta del gran Hiramatsu, sobrina del brutal Buntaro y esposa del impulsivo Tadayoshi . Ofendido por los insultos de Ishido hacia Toranaga, Tadayoshi sale en defensa de su señor,  cometiendo una falta de cortesía que solo se paga con la muerte. Para hacerlo más horrible, Tadayoshi debe antes sacrificar a su único hijo, un bebé de pecho.

Nuestra primera visión de Fuji es cuchillo en mano y bebé en brazos negándose a entregarlo al marido. Debe intervenir Mariko que consigue que permitan que su sobrina sea quien lleve al niño a la cámara donde espera Tadayoshi para acabar con la vida de ambos. No podemos imaginarnos una presentación más dolorosa y un modo de interesarnos desde ya en un personaje secundario.



Aunque Toranaga consigue que perdonen la vida de la nieta de su amigo y consejero, la sacrifica de otra manera, regalándosela al bárbaro. Para Fuji no hay destino peor, aun así, acepta su deber como si fuese un empleo. En ese sentido la serie es fiel al libro, aunque hay diferencias.





En el libro, Mariko empuja a Blackthorne a acostarse con su consorte porque el despreciarla como compañera de cama la rebaja. En la serie cuando Buntaro interroga a su sobrina sobre ese aspecto, Fuji dice que “afortunadamente” el bárbaro no la importuna con requerimientos sexuales. Esto va de acuerdo con el patrón que se han impuesto los guionistas de que el blanco no debe relacionarse físicamente con las japonesas.

En el libro, Fujiko es la confidente de Mariko, la que conoce y oculta la relación adúltera de su tía con el Anjin-san. En el 2024,  como no hay tal relación tampoco existe esa intimidad. Incluso Mariko va alejándose de Fuji emocionalmente. Me resultó desagradable como recrearon esa escena en que Blackthorne y Fuji la descubren golpeada por Buntaro. Mariko a gritos les exige furiosa a ambos que la dejen sola y agrega “esta casa está maldita!” palabras incomprensibles y una furia que no aparece ni en el libro ni en la otra versión. Pongo ambas versiones, la del 80 es más cercana al libro.




¿Será que Sawai se puso celosa del protagonismo que estaba adquiriendo Fuji y que nos llevó a muchos pensar que sería ese el romance que esperábamos? Es cierto que esta Fuji tiene mayor agenda que en libro y versión anterior. En el libro es Mariko quien le exige a Blackthorne que entregue sus pistolas a Fuji para que ella sea la custodia de las armas. Aquí es la consorte la que soluciona el dilema de ‘su marido” empuñando las pistolas para amenazar a Omi que quiere requisarlas. En el libro, es parte de esa escena la entrega de las espadas del padre de Fuji a Blackthorne. En la serie, Fuji lo hace al final de una cena como un gesto de gratitud.



Luego tenemos ese episodio del faisán maloliente y de cómo Fuji debe resolverlo sin ofender a su marido. Vemos que Blackthorne descarga la furia en contra de su consorte por haber provocado la muerte del jardinero. En la versión 1980, Mariko explica al inglés que el único culpable de todo ha sido él.  Entonces el Anjin-san retorna a su casa y encuentra a su consorte que se deshace en disculpas y ofrece permitir que el piloto la mate. Apiadado, Blackthorne la abraza.



Desde ahí solo tendremos escenas esparcidas de la consorte. Después del terremoto, Blackthorne retorna a su casa y encuentra a su mujer herida, le hace unos cariños para consolarla. Poco después ella se le aparece al marido y le muestra que las cicatrices de la quemaduras han cicatrizado. Creo que es la última escena importante de Fuji en la serie de 1980.



En el libro, Fuji solo adquiere importancia al final. Toranaga decide permitir que Fuji se suicide y pueda reunirse en el más allá con su esposo e hijo. Solo pide que lo haga parecer un accidente. Como al final el bushó anda haciendo, diciendo y pensando cosas que no corresponden a su imagen a través de la novela., este es un cabo suelto que no se entiende.

Fiel a su consorte, Fujiko decide dejar todo arreglado para que la vida del bárbaro sea cómoda. Se va a preparar las nuevas propiedades que Toranaga ha regalado a su hatamoto y, por supuesto, no desea dejarlo solo. Deliciosa es la escena en que el futuro shogun y consorte organizan la vida matrimonial del inglés sin consultarlo. Divorciarán a Midori de Omi y la casaran con Blackthorne a quien además le regalaran a KIku de consorte.

Unas páginas más adelante, Toranaga toma otra decisión: se olvida de Midori y casará a KIku con Anjin-San. Como Kiku para entonces es la concubina del bushó y acaba de perder un bebé, nos parece un detalle de mal gusto, aparte de incomprensible que Toranaga consulte la opinión de Fujiko y luego vaya en contra de lo planeado.

Por suerte en esta última versión desaparecen todas estas discrepancias y Fujiko recibe un final a su altura. Toranaga la libera de sus obligaciones de consorte y cumple su deseo de enviarla a un convento. Nada de suicidios, solo una vida de paz para quien ya ha sufrido tanto.

Exquisita la escena en que,  rebosante de alegría, Fuji le avisa a Blackthorne que ya no será su consorte, que es libre y se marcha. Me sentí triste al ver los esfuerzos del inglés por no dejarla ir. Qué solo y confundido debe estar. “Te ordeno” dice en un momento y ella sonríe. El ya no tiene poder de ordenarle nada.



Sin embargo, la serie tiene un modo bellísimo de hacer que esta pareja se despida. Blackthorne lleva en un bote a remos a su ex consorte al medio del mar para que entierre las cenizas de sus seres queridos. Así también él podrá enterrar el crucifijo de Mariko, todo lo que le queda de ella. Triste y serenas son las palabras con las que le explica a Fuji porque el mar es un buen cementerio.

Fujiko tal vez no entienda el significado de las palabras, pero comprende las emociones del “bárbaro” y utiliza la misma frase que Mariko usó para consolarla de la muerte de su hijo: “ Que sean tus manos las ultimas que lo toquen”(refiriéndose al crucifijo)



A esas alturas, yo ya estaba berreando y exigiendo un Emmy para Moeka Hoshi.  Es que realmente es el mejor personaje femenino. Una mujer que conmueve y que evoluciona con los hechos del relato. Si Fujiko es mi personaje femenino favorito ¿cuál es mi personaje masculino predilecto y cuál me cayó peor? En la última entrega compararé la humanización de Yabushige vs la deshumanización de Toranaga y cuestionaré si esta versión es realmente más profeminista y japonesa que la original

 

 

jueves, 23 de mayo de 2024

¿1980 o 2024? ¿Cuál es la mejor versión de Shogun?

 


Tenía mis dudas sobre esta nueva adaptación del superventas de James Clavell. ¿Cambiarían mucho del libro? ¿Las sensibilidades modernas,  que todo lo rigen,  impedirían que fuese una obra maestra como lo fue la versión de 1980? Digamos que es fiel al espíritu de la novela, aunque hay muchos cambios. Algunos han mejorado la historia, otros… Lo importante es que me ha gustado y la recomiendo, a pesar de que en esta nueva interpretación se ha sacrificado un gran personaje y su historia de amor.

Canadá Vs El Japón

Quiéralo o no,  esta entrada es un ensayo en comparaciones. Aunque no puedo pedirle a un público acostumbrado al CGI que admire la versión de 1980, para mi es superior en actuaciones, contenido y cercanía con el espíritu del libro de Clavell. En términos de estética también prefiero la original puesto que es más real. Después de todo fue filmada en Japón.

En la versión Chamberlain,  la iluminación y colores, hace las escenas más vivas, más alegres,  más parecida a lo que Clavell deseaba transmitir. Contrasta con la oscuridad, la falta de sol de una serie filmada en los bosques canadienses o en patios traseros de Irlanda que simulan la corte de Osaka. No me impresiona el uso del CGI porque no hay luz para apreciarlo.

                                        Aun en este tipo de ecenas la luz es difusa

¿Por qué la miniatura del Erasmus es inferior o risible en comparación a un barco creado por efectos especiales?  Me asombró que hubiera espectadores que prefiriesen un Castillo de Osaka falso que parece un souvenir para turistas antes que el verdadero castillo donde fueron filmada muchas escenas de Shogun de 1980.

                                   El de abajo es el verdadero Castillo de Osaka. ¿Cuál prefieres?

No me malinterpreten,  me ha gustado mucho esta versión, me ha gustado que el protagonismo recaiga más en Toranaga y Mariko que en un Blackthorne muy diferente al creado por Clavell y por Richard Chamberlain. Hubiese disfrutado más del show si no hubiesen incurrido en un error tan común en adaptaciones modernas.

A partir del sexto episodio se desligan del canon y crean una fanfiction alrededor de un mítico e implausible plan de Toranaga para vencer a Ishido. Para mayor ofensa, cometen el error de Juego de Tronos de luego intentar compaginar fanfiction con la historia original y es ahí donde fracasa esta versión dejando tantos cabos sueltos que ha hecho creer a la audiencia que habrá una segunda parte.

No quiero caer en muchos spoilers así que comenzaré con una breve génesis de la primera adaptación de Shogun. Recuerden que entre la versión de 1980 y la de 2024, han existido un musical y un juego de videos basados en la novela.

De Como Dick Chamberlain se Volvió Estrella

Casi inmediato al exitazo de la novela surgió un proyecto de llevarla a la pantalla. Estábamos en 1978 y el formato de miniserie arrasaba en la televisión estadounidense. Fue así que la NBC compró los derechos del libro y se decidió a lanzar la casa por la ventana no solo en lo visual sino también en un guion que capturase lo mejor de la obra de Clavell.



Para los protagonistas se escogió a Toshiro Mifune, el actor más famoso de la historia del Japón,  para encarnar a Toranaga. Yoko Shimada, muy  conocida en la pantalla japonesa,  seria Toda Mariko,  y el rol de Anjin San recayó en Richard Chamberlain. Originalmente ofrecieron el papel a Sean Connery, pero el intérprete de James Bond no se interesó en meterse en un proyecto televisivo que le tomaría semanas de rodaje y le impediría hacer cine que era lo suyo.

Le ofrecieron el rol a otro Agente 007, pero Sir Roger Moore no tenía ganas de volver a la televisión donde comenzara su carrera con El Santo. James Clavell quería a Albert Finney para el papel, pero el actor también rechazó un rol que consideró de poca trascendencia. Aunque Clavell, que estuvo involucrado en la filmación de su novela,  renegó  en contra de elegir a un semi desconocido para su protagonista al final quedó encantado con la serie y el actor.

Tras romper corazones como el Dr. Kildare, Dick Chamberlain se había trasladado a la pantalla grande donde había cosechado buena reputación con filmes como The Music Lover y The Last Wave. El retrato impecable de John Blackthorne y la tremenda química que compartió con su coestrella convertirían a Richard Chamberlain en el galán y rostro masculino de las miniseries de Los 80. Si hago hincapié en estos aspectos es porque si interrogo a cualquier mujer (de cualquier edad) que vio la teleserie en su debut, nuestros recuerdos colectivos se cifrarán en el gran romance entre el inglés y su traductora.



El Romance Sacrificado

La ausencia del affaire Anjin San-Mariko-san (la mayor diferencia entre ambas versiones) irónicamente acerca más la versión 2024 al libro. Aunque a Clavell le gustaba incluir algún que otro romance en sus argumentos—y esta es su mejor historia de amor— aquí no es el eje de su relato. De hecho, Lady Mariko aparece por primera vez en la página 200. Ambas versiones televisivas la han hecho aparecer antes.

Una virtud de la versión del 2024 ha sido la inclusión de sucesos que solo son mencionados en el libro como el sepukku del marido de Fuji. Con la introducción de flashbacks vemos la primera batalla de Toranaga y el primer encuentro de Mariko con el Padre Alvito, pero nos quitaron de la conmovedora confesión de Mariko (“Solo puedo confesar que no merezco ser confesada”) cuando ella aboga por la vida del Blackthorne.



Se entiende,  en una versión en la cual el cariño de Mariko por el piloto inglés es un momento tan fugaz, pierde sentido una maniobra de ella por salvar a Blackthorne. Pero hablaré más de esto cuando discuta lo roles femeninos en la nueva versión.

En 1980, Shogun fue un fenómeno. Hasta hoy sigue siendo la miniserie más vista en Estados Unidos (Roots es la primera). Los críticos la cubrieron de elogios. El público la hizo parte de la cultura popular. Al momento de la premiación arrasó en las nominaciones, recibiendo dos Emmys, uno como miniserie del año, otro en diseño de vestuario, más tres Golden Globes que incluyeron a los protagonistas en las ternas de Mejor Actriz y Mejor Actor.



Sin embargo, como ocurre siempre,  no escasearon críticas. La primera fue el señalar errores en la descripción del Japón de entonces. Muchos de esos errores ya vienen del libro. Sin embargo,  la gran critica era la idealización del protagonista quien  al final era un mero  representante del colonialismo/imperialismo, pero que la serie lo perpetuaba como un Gran Salvador Blanco cuyos consejos salvaban a Toranaga. Esa sería la tarea de los nuevos adaptadores: arrasar con el protagonismo del blanco imperialista.

La nueva Shogun ha provocado gran impacto en la televisión/streaming primaveral. Se trata de una historia épica, a pesar de que no vemos grandes batallas. Ha atraído a los amigos de la High Fantasy, por lo que troneros, duneros y amigos de Tolkien han aumentado sus filas de fans. Tiene un alto rating de audiencia y ha atraído a los jóvenes. No me sorprendería y me gustaría que fuese nominada a varios premios.

Mi duda es si cumplió con las expectativas que se impuso y me temo que no. Robarle una historia de amor no engrandece la trama;  convertir a Mariko en una mujer de hielo no la empodera;  y volver al Anjin San en un casi relleno cómico no me hace más atractiva la historia.  Ciertamente no la hace más japonesa, como tampoco más feminista. Al menos la protagonista no lo es a pesar de que le planten una lanza en la mano como si fuera Wonder Woman.



¡Muera el Gran Salvador Blanco!

¿Si la protagonista pierde terreno en esta adaptación,  qué ocurre con los hombres?  Pues comentábamos en FB con Gatita Valentina que el personaje del bushó Toranaga ha alcanzado niveles épicos de negatividad y maquiavelismo. En cambio, el Anjin San ha sido rebajado de galán sexy y Gran Salvador Blanco a payaso de la corte.  ¿Era eso lo que deseaba Clavell?



En la novela,  Blackthorne es un hombre de cierto estatus social, un pirata caballero. Incluso sueña con que su reina le dé un espaldarazo y lo nombre “Sir John”.  Es ambicioso e implacable para conseguir lo que desea, pero también es instruido, habla varios idiomas incluyendo el holandés, su lengua materna. En la serie,  Richard Chamberlain hizo uso de todo su sex-appeal y carisma para crearnos un héroe romántico que podía arrebatar el corazón de su traductora y de su audiencia.



En la versión 2024, Blackthorne es un zafio que milagrosamente sabe portugués; muy soberbio, pero bien bruto, que habla con un cerrado acento campesino y en un momento revela ser hijo de un cazador furtivo. Aunque excelente actor, Cosmo Jarvis está lejos de ser un símbolo sexual y eso que nos muestran sus nalgas desnudas. En Salon han escrito un excellente artículo sobre este nuevo Anjin-San y como lo que lo caracteriza es que el guión lo tiene constantemente a merced de ridiculizacion y humillación.

Se mueve como oso bailarín, habla con gruñidos de jabalí. Se entiende que, para las mujeres de la obra, sea un salvaje vulgar al que es imposible civilizar. Este convertir al héroe en antihéroe ha cambiado el sentido de la trama, pero no la ha empobrecido.



La Iglesia se Salva

Otro temor mío, conociendo la agenda woke que gobierna toda historia televisiva fue que se exagerase el ataque a la religión católica que ya viene del libro. Por el contrario, hay mayor conciencia aquí de que los “malos” son los portugueses, no la Compañía de Jesús, a pesar de lo dicho por Padre Domingo (Joaquim D’Almeida), el franciscano español que se convierte en mentor de Blackthorne en la cárcel.

Es Fray Domingo quien da un trasfondo de la labor diplomática-comercial de los jesuitas que los ha convertido en consejeros de los daimios cristianos. Ahí tenemos una descripción de como la catequesis jesuita no ha conseguido implantar raíces espirituales en el Japón. Gente como el daimio Kayima solo ve conveniencias financieras en adoptar la nueva fe.

Como contraparte, está Ohno quien ha encontrado en la iglesia consuelo para la lepra que lo consume. Mariko también es un ejemplo de un alma desolada que encuentra refugio en una religión que choca con sus valores samurái. Aunque en esta versión del 2024 no vemos ese conflicto espiritual de la traductora, tal vez porque el Padre Alvito es un confesor muy tolerante.



En el libro Alvito es casi un cliché del jesuita:  astuto, manipulador, con mucho poder de oratoria y mucha sutileza. Cuando conoce a Blackthorne comienza disculpándose por ese primer encuentro del marino ingles con un sacerdote, el Padre Sebastiao. Parece que este desaforado curita les tenía una tirria particular a los holandeses ya que habían matado a su familia.

Cuando Blackthorne expresa dudas sobre si sus palabras serán debidamente traducidas, Alvito lo tranquiliza: él traducirá de una manera neutral. “No seré quien te asesine.. De eso te encargarás tú mismo”. Ciertamente son las palabras de Anjin San las que inspiran desconfianza en Toranaga y no una traducción distorsionada del jesuita.

El problema en la versión original es que Martin Alvito es interpretado por Damian Thomas, un actor melodramático cuyo maquillaje, gestos y elocución han sido exagerados para crear una imagen siniestra. Alvito es altivo y puede ser cruel,  como en su trato de un hermano lego que sido sorprendido sucumbiendo al pecado de la carne.



Incluso, al final, cuando ofrece sus servicios a Anjin-San como una manera de cumplir con los deseos de “Lady Maria”, se le nota frio y poco convincente. Recordemos que será el Padre Dellaqua quien salve a Blackthorne de la hoguera donde quieren arrojarlo los portugueses.

Interpretado por Tommy Bastow, Alvito,  en la nueva versión,  es más joven,  más humanó. Su superior lo acusa de ser ingenuo y de ser parcial a Toranaga. Algo que se demuestra en la hermosa escena (inventada) para esta versión , en la que el jesuita intenta impedir la masacre del Clan Toranaga y de su señor,  aconsejando al futuro shogun buscar ayuda en la Dama Oshiba.



Lo más bonito de esta serie es que la relación con Mariko es de igualdad (Ferreira se burla de Alvito llamándola “tu novia). No como en la otra versión en la cual Mariko parecía tenerle miedo más que respeto al jesuita. Tres escenas de este “Shogun”  me arrancaron lagrimas : la despedida de Anjin-San y Fujiko,  la despedida de Mariko de su confesor , y el flashback en que Alvito conoce a la traductora. Por primera vez comprendí lo traumatizada que está Mariko y sentí lástima por ella.

Voy a detenerme aquí, ya que espero hablar más de Lady Mariko y de los roles femeninos en libro y series en una próxima entrega, pero quiero recomendar la serie aun para los más delicados de estómago y que le temen a la violencia.

Obviamente ya en el primer episodio tenemos el horrible martirio del marinero ingles que es hervido como un cangrejo. Es lo más Gory de la serie y le pueden hacer un fast forward ya que solo hay un momento grafico en que vemos la cara deshecha del “cocinado” No es una escena bonita, pero peor fue una parecida en Los Tudor. El resto de la serie es violento, pero no ruedan más cabezas que en Juego de Tronos.