lunes, 5 de noviembre de 2018

Mi Prima Raquel: Ni asesina ni feminista



My Cousin Rachel es la tercera novela más leída de Daphne Du Maurier, pero también la mas incomprendida. Esta roman a clef ha sido dramatizada en tres ocasiones: dos como filme y una como miniserie. Es su última versión fílmica (2017)  la que ,me motiva a escribir sobre ella precisamente por su lectura feminista que no tiene mucha base ni en el texto ni en las intenciones de la autora al escribirlo.

Voy a resumir la sinopsis. La acción tiene lugar en Cornualles en 1840. Philip Ashley es un joven huérfano que ha sido criado por su primo Ambrose Ashley. Para Philip , Ambrose ha sido un padre y lo quiere como tal. Debido a problemas de salud, Ambrose pasa parte del año en climas mediterráneos. Philip resiente esas ausencias a pesar de que se comunican por cartas. Una de ellas anuncia el encuentro de Ambrose con Raquel Sangalleti en Italia. La Condesa Sangalletti es prima de Ambrose y Philip, ha enviudado hace poco y se ha establecido en Florencia.

Para sorpresa de Philip, Ambrose se casa con Raquel y se quedan a vivir en Italia, pero las cartas del primo  van cambiando de tono. Ambrose se queja e su mujer, de sus hábitos despilfarradores y de unos terribles dolores de cabeza.  Nicholas Kendall,  padrino de Philip, le dice que es posible que Ambrose sufra de un tumor cerebral, mal que aqueja a la familia Ashley. Poco después de esta conversación reciben noticia de la muerte de Ambrose. Philip parte para Florencia. A su llegada descubre que Raquel se ha marchado llevándose todo lo de valor.

Philip la considera culpable de la muerte de Ambrose y jura vengarse. Sus planes de venganza duran hasta que Raquel llega a Cornualles. Subyugado por la belleza de su prima, Philip olvida su rencor. Además el parte médico que certifica la muerte de Ambrose. Indica que fue provocada por un tumor cerebral. Mas importante aún, Ambrose nunca  cambió el testamento. Philip es el único heredero de la fortuna Ashley.

Obsesionado con la viuda, Philip decide entregarle todo su capital (luego que Rachel le muestra un testamento de Ambrose que él nunca llegó a firmar en que le dejaba a ella su herencia), le entrega las joyas familiares y terminan en la cama. Aparte de ser virgen, Philip no ha tenido contacto con mujer alguna excepto Louise, la hija de su padrino. Para él, lo sucedido con Rachel los compromete. Al día siguiente, anuncia públicamente su compromiso con la Prima Raquel. La viuda está estupefacta, para ella lo sucedido no tiene ningún significado. Rechaza a Philip delante del padrino y de Louise. Este la sigue al cuarto, discuten y el  joven la agrede.

Acto seguido, Philip cae enfermo , tal como su primo. Es Raquel quien lo cuida devotamente. Ahí Philip se da cuenta de los conocimientos herbolarios de su prima y que ya conoce las plantas de la región, tanto  las curativas como  las toxicas. Nuevamente crecen sus sospechas que aumentan al encontrar una carta de Ambrose en una vieja levita que era parte del guardarropa italiano del difunto. En ella,  su primo poco menos que acusa a su mujer de estar envenenándolo.

Cuando Rachel le prepara a Philip una tisana “especial” que solo él debe beber, Philip la rechaza. Nerviosa, Rachel va a dar un paseo por el jardín y se sube a un puente en construcción. Este se derrumba. Rachel muere en brazos de Philip y sus últimas palabras son “Ambrose” (supuestamente Philip y su primo tenían un gran parecido físico).
Geraldine Chaplin y Dominic Guard (BBC)

My Cousin Rachel es otro gran éxito literario de Dame Daphne Du Maurier quien pronto vende los derechos a Hollywood. En 1952 llega al cine la versión fílmica con Sir Richard Burton como Philip y Olivia de Havilland como Raquel. Aunque la adaptación es adecuada, y la autora gusta de Burton, no soporta a Olivia. La encuentra demasiado vieja  para interpretar a una mujer esplendorosa, vivaz,  que deslumbra.

No sé qué habrá opinado Dame Daphne de Geraldine Chaplin en la adaptación para el Mistery de 1983. Yo la encuentro demasiado pálida y flaca y Dominic Guard como Philip se ve demasiado  tonto. Su relacion parece la de una austera institutriz y su alumno retrasado.. 

Cuando supe que Rachel Weisz, una de mis actrices favoritas, interpretaría a la viuda negra, en una nueva versión fílmica, me gustó la idea. Ella es lo suficientemente intensa y seductora, amen que tiene esa belleza mediterránea (su madre es italiana),  para dar vida a la Condesa Sangalletti.

¡Que desilusión!  Tanto productores como actriz se han empeñado en crear una historia “Me Too”sobre una esposa abusada, convaleciente de la pérdida de un bebé, que se ve calumniada, agredida incluso físicamente,  y obligada actuar en contra de su voluntad. Philip (Sam Claflin) no solo es el villano, además es retratado como un demente obsesivo, que no sabe ni comprender ni amar a una mujer y termina matándola. ¿Qué novela leyeron?

En una entrevista a Rachel Weisz,  ella dijo dos cosas. La primera que  ella eligió retratar al personaje desde un solo ángulo (calumniada) y que parece que hay una historia tras el libro, pero que no se ha molestado en investigarla. WTF? creo que no se necesita mucha investigación, solo leer el texto para ver que Raquel (la voy a llamar así para diferenciarla de la actriz) es una mujer alegre, aguda, extrovertida. Efectivamente, Philip no conoce a muchas mujeres, pero aunque fuera conocedor, notaria que esta sobresale  por su inteligencia, su simpatía,  su joie de vivre.

¿Pero cómo la interpreta Weisz?  Como una bipolar que alterna momentos de intensidad con los de victima compungida y asustada. Daphne Du Maurier fue enfática al decir que su novela es un estudio de celos. Philip es el celoso, el confundido. No necesitamos que su pareja también  sea un personaje traumatizado y confuso.
(Fox Searchlight Pictures)

Rachel Weisz también ha dicho que Raquel es castigada por ser  sexualmente liberada. No lo creo así, es cierto que tiene mala reputación, pero la mayor preocupación parece ser con sus despilfarros,  con su necesidad de conseguir dinero a costa de hombres que seduce. Y si fuera una mujer de mundo, con experiencia, sabría como tratar a un mocoso. No caería en el rol de “ Ay pobre de mí, déjame en paz”.

En el filme nunca sentimos que Rachel se sienta atraída por Philip. A pesar de que en el libro se habla de lo mucho que se parece este al primo Ambrose, la escena de sexo en el bosque no nos hace pensar que haya en ella algún atisbo de interés en él. Solo se le ocurre darle tisanas y cuidarlo cuando se enferma. Es una copia del comportamiento que tuvo con su difunto marido. O sufre de Munchausen en reversa, y le gusta crear enfermos para luego cuidarlos,  o realmente es una envenenadora. (acabo de leer esta excelente reseña en la que se especula si no serán las pociones mágicas de Raquel las que enloquecen a Philip).

Cundo (en el filme) Raquel insiste en que Philip pruebe su tisana  y este con brusquedad se niega, vemos miedo en el rostro de la mujer. A lo mejor Raquel no es una auto viuda, pero definitivamente se ha dado cuenta que para Philip lo es. Yo sentí que fue el miedo a una acusación formal, a lo que esta acarrearía,  lo que la empujó a suicidarse.

 Cuando (y esto no es parte del libro) Philip aconseja a su “prima” ir a caballo por un sendero que ambos saben es peligroso, le está dando la oportunidad de matarse y evitar ser ajusticiada. Eso corroboraría la impresión que la autora nos deja al comienzo de la novela. cuando Philip es llevado por su primo a un sitio donde antes ajusticiaban a los criminales.

Nunca entendí el vínculo de esa escena con el resto de la historia. Después de ver esta ultima versión qué cambia el final de Raquel, llegué a la conclusión que Dame Daphne nos está diciendo que algún día Philip se verá obligado a hacer justicia y que es Ambrose quien le señala el camino. Philip es el vengador de su primo, pero también  el destino de Raquel es la horca.

DDM siempre dijo que Philip era un narrador poco confiable, uno cegado por la pasión y los celos. ¿Pero nos dejo ella una pista en su primera página?  La grandeza de la novela radica en sus recovecos argumentales, en la cantidad de pistas, muchas falsas, que nos da la autora. Esta última versión en cambio nos deja con la impresión de que todo es un fragmento de la imaginación del joven Ashley que bien  puede estar loco. Esos dolores de cabeza  pueden indicar que como su padre y su primo, sufre de un tumor cerebral.

Esa es la interpretación que nos quiere dar el director. No es la que nos da la autora, porque Philip es DDM, y ni ella estaba desequilibrada ni describió a Philip como un demente. Simplemente es un joven arrebatado e inexperto qué pierde la perspectiva debido al deseo frustrado y a los celos que le provoca su prima Raquel

En 1947, Daphne Du Maurier, en el pináculo de su carrera, fue acusada de plagio. Como la acusación involucraba también a su editor en Estados Unidos, Nelson Doubleday, el juicio tuvo lugar en Nueva York. Dame Daphne viajó a USA en compañía de sus hijos y fue recibida por Ellen Doubleday, esposa de su editor. Para hacerla corta, Daphne se enamoró locamente de su sofisticada, instruida y bella anfitriona.

A sus casi cuarenta años, Dame Daphne no era una ingenua inexperta. Casada, había tenido un amante antes de su matrimonio, y otro después. Además en su juventud había mantenido una relación intima con una de sus maestras. En lo más alto de su pasión por Ellen, volvería a tener un affaire lésbico, esta vez con la famosa actriz Dame Gertrude Lawrence. Sin embargo, Ellen la desarmaba, la confundía tanto como Raquel a Philip. Por eso decidió retratarse como un jovencito inocente.
Ellen Doubleday

Cuando Philip hace hincapié en que se siente extraño teniendo una mujer a su lado, es la autora quien expresa su sorpresa de desear tener una relación física con alguien de su mismo sexo. Cuando Philip se queja de que no le interesan las artes o la literatura que tanto apasionan a la viuda de su primo, la autora expresa su propia desazón y hasta celos de no poder compartir los placeres intelectuales de Ellen. Cuando Philip se siente traicionado ante el rechazo de Raquel de su propuesta de matrimonio, es Daphne irritada por la insistencia de Ellen de mantener una relación solamente en términos platónicos.

Es la negativa de Mrs. Doubleday de explorar su lado lésbico con quien siempre vera como una gran amiga, la que empuja a Daphne a escribir My Cousin Rachel. Ahí puede dar rienda suelta a su frustración, puede retratar a Ellen como una vampiresa seductora, una caza fortunas, una posible asesina, pero  el sentido común le dicta a DDM que Ellen también simplemente puede ser alguien decididamente heterosexual. Por eso deja abierta la puerta para que creamos que es una inocente calumniada por su ardiente, pero desengañado adorador.

El filme no nos muestra esta historia. Por el contrario, desde el primer encuentro Rachel Weisz es un sauce llorón, una mujer vulnerable, victima de hombres crueles, que lo ha perdido todo, esposo, hijo, fortuna. Se lamenta con Philip de que Ambrose pasó de ser su amado esposo a “un hombre que quería hacerme daño”.   Cuan diferente a Olivia Havilland que hechiza a Philip instantáneamente no con su frágil belleza, sino con su conversación ingeniosa, su simpatía, su cortesía, su conocimiento extraño de todo en la casa, por el modo es que desde el perro hasta los criados caen bajo su hechizo. Hasta su vestuario de luto es elegante y sensual.

Contrastémosla a esta escena de Rachel vestida de negro como un cuervo, bamboleándose como una vieja, con gestos nerviosos sin hacer contacto visual con el hombre al que va seducir. Realmente, uno queda con la impresión  de que toda la seducción ocurre en la cabeza de Philip, que él se ha pasado una película solo y que esta pobre viuda,  que ya viene con los nervios destrozados,  se encuentra con el tremendo problema de un acosador sexual en su misma casa.

En el libro,  Raquel es como Ellen,  intensa, comunicativa, atractiva. Hay momentos en los que se burla de Philip y Daphne los describe con humor,  con distancia,  articulando cuan patético y jocoso es el enamorado no correspondido.  Nada de eso aparece en el filme donde Weisz parece ser siempre  una mujer agobiada, de manos temblorosas, ojos siempre a punto de derramar lágrimas,  hasta su voz suena cansada.

En The Guardian, la escritora Julie Myerson ha hablado de una historia sobre el poder sexual de una mujer, ciertamente eso es evidente en el libro y en la primera versión fílmica, pero en esta última adaptación pareciera que Philip obra más por compasión que manejado como le dice Louise “por el dedo menique de tu prima. Cuando Rachel por fin saca voz, cuando se enoja ante lo que ve un intento de Philip de manipularla y “comprarla”, más parece una mujer histérica y  aterrorizada antes que alguien sinceramente ofendida. Cuando De Havilland ruge “¡no me toques!” es una orden, cuando Rachel dice esas últimas palabras es una súplica.

Ha llegado tal el punto de victimacion del personaje, que leo comentarios de espectadores que ven a Raquel-Weisz como víctima de una violación por parte de Philip, que ella no ha buscado tener sexo con él, y tras tenerlo ha quedado insatisfecha. Que no desea nada romántico con él y (esto es bueno)  son los celos de Louise los que envenenan a Philip en contra de su prima.
(Fox Searchlight Pictures)

Otros alaban que el filme evita mostrarnos una femme fatale. En cambio vuelve a Philip un personaje siniestro y agresivo que la envía por un sendero peligroso para matarla. Es diferente en el libro donde Phiip se abstiene de decirle a Rachel que un puente en el jardín en construcción  es peligroso. Las posibilidades de que Rachel cruce ese puente no son tantas y Philip actua insensatamente mas como niño contrariado que como alguien que planea un asesinato.

Pero volviendo al tema feminista,  no entiendo como un filme que muestra a una mujer como víctima puede también tratar sobre el poder sexual femenino.Tengo los ovarios hinchados escuchando a críticos, productores y a la actriz describir “Colette” el ultimo period piece de Keira Knightley como “feminista” o que trata sobre “una pionera del feminismo”. Colette odiaba a las sufragistas, siempre dijo que una mujer realmente inteligente no buscaría la igualdad sexual. El que haya cometido transgresiones en su vida, no significa que desease que la imitaran o que abogara para que otras siguieran su ejemplo.

Lo mismo ocurre con “Mi Prima Raquel" todo el que ve esta versión  crea que es otro ejemplo del “Me Too”. Un relato de una mujer abusada (y asesinada) por hombres que profesan amarla no la hace un filme feminista.  DDM no estaba escribiendo sobre el poder masculino o la imposibilidad de una mujer de ser independiente en la Inglaterra victoriana. El libro es sobre la impotencia de una mujer que busca una relación con otra que no solo no le corresponde,  sino que se burla de ella.

Es triste que incluso después que Tatiana de Rosnay le cuente la historia de Ellen Doubleday y su importancia en la génesis de My Cousin Rachel, el crítico Simón Lesser siga hablando del ángulo feminista de la novela.  Es tanta la necesidad de vender la historia coincidiendola con el movimiento de moda, que la verdad importa poco.

Otro problema que veo en el filme es el que el director Roger Michell  convirtiese a su Philip en un junior malcriado que abusa de  los privilegios de su rango para atormentar a una viuda desposeída que económicamente está a su merced. En la vida real, Ellen tenía más dinero que DDM,  y esta no era el tipo de persona que se quejase de los privilegios de una clase pudiente a la que pertenecía. 

Tampoco es una novela que se conmisera sobre la imposibilidad de una mujer que vive atropellando reglas. Recordemos el desprecio que DDM sentía por su sexo, su miedo a ser vista como transgresora o ‘veneciana” (léase lesbiana) y  su homofobia heredada de su padre.


Irónicamente, tampoco la autora desea ver a Ellen-Raquel liberada. Si de algo se quejó DDM en su relación fue de la libertad de Ellen. Los celos de Daphne se acrecentaban al ver que no podía controlar a la mujer que amaba. Cuando Roger Michell insiste en que DDM ha incluido feminismo en su novela tal como ha incluido anacrónicos arboles de Navidad, nos cabe preguntar si el que se cayó del árbol fue el director.

Mas cercana a la realidad son los comentartiosde de Rosnay que DDM castiga a Raquel por querer vivir su vida de acuerdo con sus reglas Esta es una novela sobre celos y Dame Daphne los sufrió agudamente. Tuvo celos de Nelson, el esposo invalido de Ellen. Por eso en la novela lo convierte en Ambrose y deja abierta la posibilidad de que Ellen-Raquel , harta de sus achaques y quejas,  lo mate.

 Tras la muerte de Nelson en 1949, las cosas se pusieron peor. Los celos de la escritora empeoraron y sus sospechas de que Ellen mantuviera amores heterosexuales la torturaban. En una ocasión al verla coquetear con un hombre en una fiesta, Daphne escribirá llena de sarcasmo y rabia:  “La dama si puede flirtear”. Esa es la voz de Philip, una voz llena de petulancia y frustración. Tanto para Daphne como para Philip, el objeto de su pasión es  un tormento, no una pobre mujer vulnerada por prejuicios sociales y pobres niños ricos.

A través de esta nota he insertado portadas de la novela en diferentes traducciones. El vínculo en común es la imagen de Rachel como una mujer seductira. Asi es como la percibe el narrador, asi es como la percibe la autora, así es como la percibe la imaginación popular. Darle a la historia otra lectura solo por perseguir las ideas en boga,  no me parece muy legítimo.

3 comentarios:

  1. "En este mundo, hay mujeres que sólo existen para lastimar, para atormentar, para causar daño a los hombres que las rodean. No pueden evitarlo. Creo que la señorita Ashley es una de esas mujeres. " - Nick Candle (Daphne du Maurier)

    Oh yes! Por fin, lady Mary escribe sobre un tema que conozco y puedo analizar

    Esta novela me ha fascinado desde siempre, mucho más que la popular Rebeca. Sus personajes, esa ambientación córnica tan familiar. Es una historia con la que muchos nos identificamos y creo que ahí radica su potencial. Les cuento:

    Andaba yo en mis college years, estudiando por las noches mi segundo semestre de idiomas. Mi universidad tenía convenio con la editorial británica Macmillan y ellos solían mandarnos reimpresiones, resúmenes o adaptaciones de varias obras de su catálogo. Así llegó Raquel a mis manos por primera vez: en forma de un librito pequeño con un disco de audio, todo en inglés. No puedo decirles cuántas noches me pasé devorando esas páginas. Pero la primera vez que leí Raquel oh eso nunca se me olvidará. Ahí estaba yo, reviviendo y experimentando junto a Phillip el tormento, la ambigüedad, descifrando las cartas de Ambrose, viéndome a mi mismo en cada pasaje, viajando junto a él mientras leía. La obra está tan bien escrita que pude sentir la desolación en Phillip cuando se entera de la muerte de Ambrose en Florencia, su cólera cuando jura venganza contra su prima. Luego llega Raquel y todo se vuelve una montaña rusa de emociones y sensaciones: el adivinar lo que piensa o siente esa mujer, a ratos dulzura, a ratos serpiente. ¿Era Raquel una asesina o todo era psicológico? No se sabe. Todas son pistas, señales confusas: nunca salimos de la cabeza de Phillip, todo lo vemos a través de sus ojos, he ahí el misterio. Recuerdo que Una de mis amigas, Moira, estaba totalmente convencida de la culpabilidad de Raquel. ¿Acaso su verdadera intención fue seducir al joven para quitarle la propiedad que consideraba suya? ¿Acaso Phillip evitó, con su muerte, sucumbir a las mismas artes que mataron a su primo? Quizá sí, quizá no, pero inocente nunca, ella era mujer de mundo y sabía bien lo que hacía.

    Hasta que tuve internet, ignoraba el fallido romance lésbico que motivó a Dame Daphne a escribir esta novela. Pero el retrato del joven atormentado es perfecto, como si un hombre lo hubiese escrito. Todos en algún momento hemos vivido la misma incertidumbre que vive Phillip. Por eso la novela se quedó grabada en mi cerebro: los diálogos, los besos que le daba Raquel sin explicarle por qué, esa escena en la que él la observa cepillarse el pelo por primera vez y discuten sobre el dinero, cuando decide regalarle toda la hacienda y su padrino le dice que no lo haga, la celebración navideña, la noche que pasaron juntos, cuando se va al bosque a leer la carta y al volver se encuentra con Rinaldi, un personaje que en la película también desdibujaron. ¿Cómo es eso de que es gay? ¿Se están burlando de mi y de todos los que leímos el libro?

    Esperaba mucho de esta película en términos de adaptación. Los trailers prometían, elenco de lujo...tremenda decepción. La condensaron, la convirtieron en algo que no era y el sentido se perdió completamente. Esta nunca fue la historia de una víctima. Si hubo víctimas aquí fueron Ambrose y Phillip. Toda la obra se basa en la confusión que genera: en esa dama enigmática que seduce, atrapa, conquista y luego rechaza en el mismo aliento. Es la historia de una mujer manipuladora, que lleva el control de las acciones del protagonista, que juega con sus emociones en todo momento sin soltarlo, sin aclararle nada. "Raquel, mi tormento" como decía Ambrose en sus cartas. Eso de la víctima no se de donde me lo sacaron y ese ángulo feminista menos. Y por cierto: esa escena en el bosque estilo Tudors nunca existió, y ese final Disney con Louise tampoco, Phillip termina solo y aún dudando en el libro.

    Yo siempre interpreté el pasaje del principio como un presagio del futuro: Phillip es el condenado y al que señalarían como culpable, directo o indirecto, de su muerte

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    1. Muchísimas gracias por compartir tu historia con Raquel, sobre todo tu identificación con Philip. Hubiera encantado a Dame Daphne porque ella decía que sus mejores novelas (las cornicas y The Scapegoatr) las escribió su otro yo un colegial llamado “Eric Avon” Conozco a muchos lectores de esta gran novela, pero incluso quienes juran por la inocencia de Raquel, aceptan que su comportamiento abre muchas dudas. Como dicen los mexicanos “no hagas cositas buenas que parezcan malas”
      Volviendo a la historia real tras la trama, Ellen Doubleday, aun sabiendo la pasión que inspiraba en su amiga, pasaba mucho tiempo con ella, se iban de viaje juntas, etc. Yo encuentro eso un poco cruel porque hacia que DDM abrigase falsas esperanzas. Por eso describe a Raquel como una mujer fatal, incomprensible. La misma Raquel dice a Philip “a veces parece que no entendieras nada” y eso es injusto. Es un niño y ella lo sabe y sabe que su comportamiento lo perturba.
      Otra cosa, puse la escena como la interpreta G. Chaplin, que me parece más clara. Cuando Philip le dice que no debe irse “este es tu lugar”. Raquel farfulla “por que crees que vine?” Entonces por que juega a “me voy/me quedo”? Yo creo que ella vino buscando la herencia de Ambrose, pero la clausula del testamento de Philip la descolocó. efectivamente se sintió manipulada, sintió que querían comprarla. Curioso, pero que esperaba? Que le regalaran la fortuna?
      Tengo muchas mas cosas que decir, pero comencemos despacito.

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    2. Hace años cuando enseñaba en Fordham, estábamos leyendo El Principito en clase y en el pasaje de la rosa se me ocurrió contarles de la mujer de St. Exupery y nos pusimos a interpretar si la flor la representaba y nos fuimos pasando a otras interpretaciones y a otras mas tiradas de las mechas, hasta que un alumno preguntó “¿esta mal si yo la veo como una rosa y no le invento tanta backstory?” A veces creo que las interpretaciones de una obra pueden ser tantas como los lectores, pero aunque eso es licito hay que ponerle un limite al adaptar.
      Yo últimamente me he encontrado muy incómoda con lecturas “políticamente correctas” de obras que yo sé fueron escritas en otro espíritu. Hoy hablábamos de como la agenda política de Shonda Rhimes determina y deteriora sus series. Lo mismo ocurre aquí, al convertir a Raquel en victima y a Philip en su asesino han deformado por completo la historia. Como dices de donde sacaron que Rinaldi era gay?. Y tanto énfasis en los dolores de cabeza de Philip, capaz que fuera por los yerbajos que le daba la prima A propósito en la escena del ahorcado, Ambrose dice que el ajusticiado era un buen hombre, pero que perdió la cabeza por una mujer. Eso le ocurre a Philip y la muerte de Rachel lo salva, porque a lo mejor no era una asesina pero a) no era buena y b) no iba a hacerlo feliz. Good riddance!

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