viernes, 1 de mayo de 2026

Los Adolescentes en la Posguerra: Shirley, Liz Taylor y la Sinatramania (Teen Culture V)

 


El fin de la Segunda Guerra Mundial dejó con un suspiro de alivio a los jóvenes que ya no tendrían que formar parte del conflicto, pero entre los cambios sociales aparecerían, como una nueva fuerza,  los adolescentes que habían crecido durante la guerra. Criados en un ambiente de independencia económica, de libertad sexual (algunos hablarían de “libertinaje”) y conciencia de su propia importancia, esta llamada Generación Silenciosa iba a dar voz con su aportación cultural de la posguerra.

Ese tiempo vería diversos cambios sociales en los Estados Unidos que comenzó a llevar su cultura popular al resto de Occidente a la vez que rechazaba influencias extranjeras como el New Look de Dior que tomó años-y protestas públicas en su contra para ser aceptado por las americanas. Por otro lado,  se escuchaba música BeBop en Paris y el cine de Hollywood rivalizaba con nuevas corrientes europeas como el neorrealismo italiano.

En el cine de Hollywood los otrora actores adolescentes habían crecido. Mickey Rooney regresó de la guerra condecorado, pero con dos divorcios a su espalda. Su compinche, Judy Garland, también se había divorciado y vuelto a casar. Su nuevo esposo, el director Vincent Minelly sabría explotar la voz y el carisma de su mujer en musicales retros como  Meet Me In St Louis, The Good Old Summertime y The Pirate.

                                  Mickey Rooney retorna de la guerra

Shirley Ha Crecido

Inclusive Shirley Temple se había casado con el Sargento John Agar y había dejado atrás su imagen de nena prodigio que había enamorado a America. Sin embargo, seria esa primera etapa de la posguerra en donde Shirley buscaría reinventarse como protagonista juvenil. Durante la guerra había filmado dos Homefront dramas, Sincé You Went Away (desde que te fuiste) y I’ll be Seeing You, en roles secundarios. En 1945 había tenido el exitoso protagónico de Kiss and Tell del que hablamos en la entrada anterior.



Es una ironía que el ultimo protagónico de la entonces Mrs. Agar fuese encarnando a Corliss en 1949 donde se le inventaba un romance con David Niven. No había química entre ellos porque el gran error del libreto era mantener (después de cuatro años) a Corliss como la eterna adolescente. Para entonces, Shirley había interpretado otros protagónicos más adultos, incluso participado en Fort Apache, un western de John Ford. En 1951, Corliss Archer pasó a la televisión, sin Shirley en el rol principal  no duro más de 39 episodios.



A pesar de que siempre se ha hablado del retiro de la más famosa estrella infantil de la historia y de cómo no dio la talla como actriz adulta, yo discrepo con esa aseveración. Si Shirley se retiró fue porque su vida personal (esposo abusivo, maternidad y divorcio) era un caos, y porque por suerte conoció al que iba a ser su compañero por el resto de su vida. Su objetivo ahora era formar una familia estable junto a Charles Black y Hollywood no la iba a ayudar.

Aunque sabemos que eventualmente Shirley Temple Black se convirtió en exitosa diplomática y política, no abandonó la actuación por completo. A fines de Los 50 tuvo, por tres años, un programa de antología The Shirley Temple’s Storybook , una serie de dramatizaciones de famosos libros de la literatura infantil donde dio vida desde La Sirenita de Andersen hasta Jo March.

                        Fernando Lamas y Shirley como Fritz y Jo Baher

En cuanto a las actuaciones de Miss Temple, hay dos justamente de 1947 que definen lo buena actriz que pudo llegar a ser. Son dos historias muy diferentes. La primera que estrenó en el verano de 1947 es la exitosa The Bachelor and the Bobbysoxer que es un mini homenaje a la Teen Culture a pesar de que Shirley no es la protagonista.

La jueza Margaret Turner (Myrna Loy) es una mujer camino a ser solterona ya que todo su tiempo libre lo ha dedicado a criar a su hermanita Susan (S. Temple). En el camino de la jueza aparece Richard (Cary Grant), un reconocido y muy mujeriego pintor. Richard da una charla sobre arte en la escuela de Susan y la chica se enamora de él. Simultáneamente,  Richard vuelve a sentarse en el banquillo de los acusados debido a un delito menor.




El tío de Las Turner, que es siquiatra, se le ocurre una solución, que Margaret imponga como sentencia que Richard se haga novio de Susan y la desilusione. Esto da motivo a situaciones muy jocosas (como el famoso dialogo del Judoo). A medida que Richard busca convertirse en un jovenzuelo adoptando modismos y modas de adolescente, él y Margaret terminan enamorados y hasta la misma Susan aprueba el romance.




Un Romance Prohibido

El próximo paso de Shirley sería un filme controversial para la actriz, pero ella lo consideraría el trabajo más difícil de su vida y yo añado, el mejor. That Hagen Girl estaba basada en un superventas de Edith Knelpple Roberts quien se había inspirado en la historia real de una joven que había sido enclaustrada por sus padres millonarios para ocultar su embarazo. Libro y filme describen la vida de Mary Hagen una adolescente que habita uno de esos pueblos chicos, infiernos grandes del Medio Oeste americano.

Aunque Mary es feliz, buena estudiante y tiene amigos, siempre ha sentido que el pueblo la trata de manera extraña. Ni se imagina que la creen la nieta ilegitima de unos millonarios que fueron los patrones de sus padrea adoptivos. Mary tiene muchos motivos para estar alegre, le ha llegado una nueva maestra, Julia (Lois Maxwell) que se convierte en su favorita; ha conseguido rol principal en una producción escolar de Romeo y Julieta y es cortejada por Ken Freneau (Rory Calhoun) , hijo de una de las mandamases del pueblo.

                                     Shirley y Rory Calhoun

Tanta felicidad se nubla cuando regresa al pueblo, el coronel Tom Bates, tras una ausencia de dieciocho años. Bates vuelve como un héroe de guerra (al parecer estuvo involucrado en el proyecto Manhattan) y quiere comenzar su vida de civil, y su práctica de abogado en el lugar que lo vio nacer. Corteja a Julia, pero al ver a Mary ensayando su papel de Julieta queda muy impresionado y más aún al conocer los rumores que lo ligan a la chica. ¡Medio pueblo cree que es su padre!

La situación empeora para Mary. Le quitan el papel de Julieta y Mrs. Freneau, al intentar desbaratar el romance con su hijo, le cuenta a la chica sus orígenes. La desesperada Mary se lanza a un rio y es rescatada por Tom quien intenta explicarle que Edith (la supuesta madre de la chica) y él solo eran amigos ya que él estaba muy metido en un romance con otra muchacha. Eso no es consuelo para Mary cuyo panorama empeora cuando Ken se casa con otra.



Mary entonces se va en una de escapadas rebeldes de las chicas buenas de estas películas, acaba en una pelea de bar y en manos de la policía. A pesar de que Mary ya ha pasado sus exámenes finales y con buenas notas, el director de su escuela se niega a dejarla graduarse. Julia obliga a Tom a aceptar que ama a Mary y que es posible que ella le corresponda. La última escena tiene a la pareja abandonando el pueblo juntos y bendecidos por el padre de Mary.



Injustamente, este filme ha sido catalogado uno de los peores del siglo. La realidad es que sufrió muchas ediciones, hay escenas que se le cortaron dejando sin explicación el romance final. En una, después de rescatarla del rio, Tom confiesa a Mary que la ama y por eso sabe que no es su hija. Esa escena fue amputada por petición de Ronald Reagan quien odiaba el filme y que se las arregló para que desaparecieran casi todas las copias de lo que consideraba su actuación más infame.

                                         La escena amputada

El futuro presidente fue obligado por la Warner a filmar That Hagen Girl y se nota. Aunque Shirley, a sus diecinueve años, estaba casada (y embarazada), y ese mismo año había tenido romances de pantalla con actores maduros (Cary Grant en The Bachelor and the Bobby Soxer y Franchot Tone en Honeymoon), a Reagan le parecía obsceno tener escenas románticas con una chica casi veinte años menor que él.



El Gipper suplicó que cambiasen el final permitiendo que Mary y Ken fuesen felices, pero los ejecutivos querían el final del libro donde Tom y Mary se van del pueblo ya casados. Para Reagan este era un tiempo difícil. Su matrimonio con Jane Wyman pendía de un hilo. Ese hilo era un embarazo de alto riesgo que tenía en cama a la actriz. Durante la filmación, Ronald contrajo neumonía lo que provocó un malparto de Jane y la muerte de la hija prematura que esperaba. Eso acabo con el matrimonio. Es una lástima que tantas tragedias personales arruinasen lo que pudo ser un gran filme de Shirley Temple.

                     Ronald Reagan y Jane Wyman el día de su boda

Jane Powell vs Liz Taylor

Los 40 no solo habían sido una época de filmes de guerra que explotaban actores que interpretaban jóvenes soldados y sus parejas, también serian un paraíso de musicales. Con Deanna Durbin semi retirada y Judy Garland en musicales de alto presupuesto, se buscaba una chica joven dotada de buena voz que recordase a sus congéneres que había una carrera en la cantada. Así nació Jane Powell cuya historia ilustra la explotación hollywoodense y la necesidad de fabricar estrellas juveniles.

Suzanne Burce nació en 1929 y ya a los doce años mantenía su familia trabajando en la radio. Sin esperanzas de continuar sus estudios, a los catorce años fue reclutada por la MGM más que nada por su prodigiosa voz. De ahí hasta su matrimonio en 1949, la ahora Jane Powell, actuó en media docena de filmes donde interpretaba el mismo rol: adolescente que se inmiscuía en los romances de su hermana mayor o de sus padres.



 Para variar, se hacía viajar al personaje a lugares exóticos como México o a Brazil y el atractivo de estos filmes, que parecían hechos con el mismo molde, eran la belleza de la voz de Powell y la de su vestuario que las adolescentes copiaban. Entre estas películas destaca A Date with Judy basada en un exitoso  programa radial.



Judy era la chica típica de familia de clase acomodada, un poco alocada, pero bien intencionada. En este filme trata de barajar varios problemas: su relación con su novó Oogie; un programa radial que quiere crear y la sospecha de que su muy casado padre anda en amores con una bailarina de rumba (Camen Miranda).



La fuente de problemas es Carol, la frenemy y casi cuñada de Judy. En este rol la ya estrellita de Hollywood Elizabeth Taylor daba vida a otro tipo de adolescente: una más sofisticada, más maquillada, más audaz. En fin, la futura Dame Liz ya destacaba como una vampiresa adolescente que no solo le arrebata un nuevo romance (con Robert Stak) a Judy, además crea una imagen más sexualizada de las quinceañeras.



Si le creemos a los biógrafos chismosos, Elizabeth, a sus quince años, ya era sexualmente activa, Otros historiadores insisten en que llegó virgen a su primera noche de bodas con el heredero hotelero Conrad Hilton. Lo que sí es un hecho histórico es que aun en su etapa preadolescente , fuese junto a la perra Lassie o en un rol menor en Jane Eyre, Liz ya asombraba con su belleza.



A los doce años tuvo su primer protagónico en la tierna National Velvet junto a Mickey Rooney. En este filme de 1944, basado en el clásico juvenil de Enid Bagnold, Liz es una niña irlandesa que sueña conque su caballo gane una gran carrera. Cuando su amigo (Rooney) se niega, debido a un trauma, a ser el jockey, será Velvet quien se disfrace de varón y monte al “pie”.



Tres años más tarde Liz tendría su primer protagónico, ya no como una niña sino como una quinceañera, en Cynthia. Desde su nacimiento que Cynthia ha sido protegida, cuidada, amada en exceso por sus padres debido a su mala salud. Los padres de Cynthia han debido abandonar sus sueños para dedicarse totalmente a una hija que vive como si fuese un pececito en una pecera. Eso la hace muy infeliz y su madre empieza a sospechar que esa no es vida para una adolescente.



A la clase de Cynthia llega Richie, que dejó la escuela para unirse a la marina. Terminada la guerra, viene a acabar sus estudios secundarios. Richie se interesa en Cynthia, el interés es reciproco y el ex marino invita a la chica a ser su pareja en el famoso prom. A pesar de la oposición del padre, la madre le da permiso a Cynthia y hasta le hace un precioso vestido que su hija “reforma” abriéndole un gran escote. ¿Podrá Cynthia sobrevivir la noche de baile extenuante que acaba en una conga a la intemperie con adolescentes chapoteando en la nieve?




A pesar de su sencilla trama, el filme es tan encantador como su estrella y las chicas se compenetraron con ese filme tanto como yo a los doce años cuando lo vi en la tele. Cynthia afirmo la importancia de Liz Taylor en Hollywood. En A Date with Judy, muestra su versatilidad actoral opacando a Jean Powell. En Julia Misbehaves opaca hasta a Greer Garson en la historia de una jovencita que ,a punto de casarse, decide invitar a su boda a la madre que la abandonó cuando era bebé.

El ultimo rol adolescente de Elizabeth Taylor fue como Amy en la versión de Mujercitas de 1949. Opino que La futura Dame Liz dio la talla  ante una actriz más experimentada como June Allyson (Jo) e impresiona más que otra novata, Janet Leigh (Meg). Tanta emoción causó Liz Taylor que ese mismo año la pusieron a protagonizar su primer rol adulto como la esposa de Robert Taylor en Conspirator.



Curiosamente Robert , que volvería a ser pareja de Dame Liz en Ivanhoe (1951), no tuvo los escrúpulos de Ronald Reagan de interpretar escenas de amor con una chica de diecisiete años. “Otro día de filmar con la lengua de Robert Taylor en mi garganta” seria como Liz describiría la filmación.



Sinatra: Los Primeros Años

Elizabeth Taylor podría ser la pasión secreta de más de un jovenzuelo de la posguerra, pero la adoración de sus contrapartes femeninas era alguien conocido ya como “La Voz”. Desde 1942 que las mujeres de todas las edades de Estados Unidos eran víctimas de la “Sinatramania” un fenómeno de fandom que hoy conocemos bien, pero entonces era insólito.

Todo comienza con un flacuchento de 28 años, oriundo de Hoboken e hijo de inmigrantes italianos. Su padre, un boxeador siciliano de poca monta y semi analfabeto, solo quería una cosa de su hijo, que fuese ingeniero. Por suerte para Francis Albert quien mandaba en su casa era Dolly, su madre, una genovesa pragmática e inteligente que sabía que América era tierra de promesas y milagros. Enfermera (se dice que se ganaba su dinerillo con abortos clandestinos) era muy activa en los asuntos de comunidad, tenía claras sus ideas políticas y le inculcó a su hijo tres cosas: amor por el partido Demócrata, buen gusto para vestir y a tener confianza en sí mismo.

                                Dolly y Salvatore Sinatra el dia de su boda

Frankie la necesitaba, había nacido enfermizo con la ayuda de fórceps que le dejaron cicatrices en el rostro y le perforaron un tímpano.  Era esmirriado y pequeño, muy apegado a la madre, pero también tozudo y bueno para repartir golpes. Sabía que la canción era lo suyo ,entretanto se defendía de los bullies de manera tan certera que fue expulsado de la secundaria por pendenciero. No le importó, ya sabía dónde quería ir.

 Dolly lo apoyó y consiguió que un trio de baladistas locales se cambiase el nombre a “Los 4 de Hoboken” incorporando a Frankie a su conjunto y convirtiéndolo en su vocalista. The Hoboken Four comenzaron a actuar en espacios locales y a aparecer en programas radiales. En 1939, la esposa de Harry James los escuchó en la radio y convenció a su marido que lo incorporase a su orquesta.



Esto fue bueno para el bolsillo de Sinatra que se acababa de casar con su novia de la infancia, Nancy Barbato, pero no para el cantante. Su único disco vendible fue el ahora famoso “Nothing at All”. Por suerte antes del año, Sinatra logró salirse del contrato e ingresar como vocalista de la famosa orquesta swing de Tommy Dorsey.

                                         Frank  Sinatra y Nancy en su boda

Su relación con TD le llego justo a tiempo para que cantante lo hiciese padrino de Nancy, su hija mayor, pero también para avanzar en su carrera. Dosey se convirtió en mentor de Francis, lo impulsó a tomar clases de canto e incluso lo dejó grabar canciones como solista (sin el coro de Los Pied Pipers), pero Sinatra quería más. Se estaba haciendo de fama, principalmente entre jovencitas que con los hombres en el frente, estaban bastante privadas de presencia masculina . Frankie , con su tímpano malo, había sido eximido de servicio activo y ya destacaba por su atractivo magnético que lo volvería un imán para el sexo femenino.




Tommy Dorsey no era Harry James, no iba a romper contrato tan fácilmente. Fue ahí donde , según el mito, apareció la “oferta que no se puede refutar”. Ya para entonces era secreto a voces que a Frank Sinatra lo apadrinaba la mafia. Dorsey rompió el contrato y le echó una maldición a su ingrato cantante: “¡espero te caigas de culo!”. Nunca volvieron a hacer las paces. Sinatra firmó contrato con la Columbia Records y se preparó para su debut como solista.

Nace la Sinatramania

La fecha fue diciembre de 1942, en el teatro Paramount, en Manhattan. Ese día ,que se ha convertido en una fecha celebre de la historia de la música estadounidense, el teatro estaba atestado de jovencitas que aullaban esperando ver a s u ídolo y que azotaban el piso con los pies. Los testigos más tarde dirían que creyeron que el edificio se vendría abajo.



Fue entonces que una chica (Manchester, dirá sarcásticamente, que posiblemente no había tomado desayuno) escogió desmayarse. El furor fue tal que casi era imposible oír cantar a Sinatra. Aun así el concierto fue un mega éxito. Después, y en cuestión de semanas, el correo al cantante superó el de las estrellas de Hollywood; 10.000 fan clubs de Sinatra fueron creados y las chicas se reunían para comentar y prepararse para el próximo concierto o la salida de un nuevo disco. Recuerden que no existían ni Internet ni redes sociales. Las ventas de singles y el primer álbum de Frank Sinatra excedieron sus expectativas de ventas y sus canciones subían a un nivel de velocidad inusitado en los Hit Parades.



El Magnetismo de Una Voz

¿Cuál era el atractivo de Frank Sinatra que lo hizo superar al ídolo del momento, Bing Crosby? Es difícil para mí dejar de lado la imagen glamorosa que heredé de mi madre quien conoció a Sinatra en su luna de miel en Brasil (la leyenda familiar cuenta que estaban en el mismo hotel en Rio). Años más tarde cada vez que le mencionaban a alguien muy guapo ella, repetía despectivamente: “¡No me lo vendan! ¡Que yo he conocido a Frank Sinatra!”

                                 "La Voz"  asediado por sus fans

 Sin embargo, en Los 40 Frankie no era guapo. Bajito, esmirriado, con un cuello de jirafa herencia de los fórceps usados en su parto, no se entiende que provocase tal alboroto hormonal en mujeres de todas las edades. Es cierto que sus ojos azules (que heredó Ronan Farrow) eran hermosos casi tanto como su mirada. Le ameritaron el apodo de por vida de “Ol’ Blue Eyes”, pero desde el balcón de un teatro no se podían ver.

Lo que caracterizaba a Francis Albert era un aura y su voz. Su segunda esposa, Ava Gardner diría que proyectaba simpatía y calidez. Eso si se sentía. Era genuino y genuinamente simpático. Sus hijos lo recordarían como un buen padre, fue cortes con sus mujeres, excelente amigo y un hombre sin prejuicios.



Su amistad con Sammy Davis Jr. lo llevó a involucrarse en la lucha por los derechos civiles; su relación positiva con los judíos daría para escribir un ensayo separado: era gentil aun con camareros latinos que lo atendían. En una ocasión evitó el despido de uno de ellos en el Copacabana de Nueva York, exigiendo que en el futuro fuese “Héctor” quien lo atendiese.

Aparte de su aura cálida que no excluía su autoconfianza y carácter firme de quien no se deja atropellar ,estaba su voz.  Por algo lo apodaron “The Voice”. En esa primera etapa de su carrera, la voz de Sinatra era perfecta, aterciopelada, acariciadora. Había aprendido a dominar su respiración y a alzar y bajar el tono a voluntad propia. Algún critico la habrá descrito como “hipnótica”. Escuchándolo yo diría que tiene un efecto calmante y a la vez afrodisiaco.



El sentido práctico heredado de Dolly, impedía que el chico de Hoboken se durmiese en los laureles. A la par de cantar quería actuar y Hollywood lo complació. Entre 1945 y 1950 filmaría siete filmes. los más famosos fueron junto a Gene Kelly, Anchors Away y On the Town donde interpretaban a marineros.  Con Gene y Esther Williams también incursionó en el musical de época en Take Me to the Ball Game, un homenaje a los primeros años del baseball.



Las fans no se amilanan ni de verlo como curita en El Milagro de las Campanas, ni siquiera ante el fracaso de un pseudo-western llamado The Kissing Bandit. Es que con ese nombrecito…¿ y quien se cree a Frankie haciendo de bandido mexicano? Solo una cosa podía romper el vínculo entre la estrella y sus admiradoras.

Ava Fue su Ruina

Las fans trataban de olvidar que Frankie estaba casado y era padre de tres hijos. Otra cosa era que Frankie lo olvidara. La leyenda de Sinatra ha dicho que desde el primer día, Francis Albert fue infiel con estrellitas y estrellotas como Lana Turner. Mientras fuese discreto nadie se quejaba, pero cuando las revistas comenzaron a chismear sobre el cantante y Marilyn Maxwell, Nancy no aguantó. Expulsó a Marilyn de su casa en plena fiesta y se dice que hasta abortó el bebé que esperaba. Para 1948, el matrimonio se había reconciliado. Entonces entró Ava Gardner en la vida de Los Sinatra.

                   Los Sinatra eran tan felices...hasta que llegó Ava

Ahora era Frankie el que no ocultaba lo que sería una obsesión. Tan fuerte era el escándalo que Nancy solicitó el divorcio. Ava partió a Europa y nadie se enteró que para consolarse Sinatra se fue a Las Hampton con Judy Garland iniciando un affaire y devota amistad que duraría hasta la muerte de la cantante.



Frank volvió a su persecución de Ava por dos continentes y las fans perdieron la paciencia. Tal como Nancy,  le cerraron la puerta. Ni siquiera la boda de Frank y Ava, en 1951, las hizo recapacitar. Mas encima, en 1952, Francis Albert sufrió una hemorragia en la garganta que afectó sus cuerdas vocales. Su magnífica voz lo abandonó siendo reemplazada por el tono más ronco por el que sería reconocible a varias generaciones posteriores.

                                      Ava y Frankie el dia de su boda

Esta historia tiene un final feliz. Frank Sinatra volvió a reinventarse como estrella de cine, como cantante innovador y siguió dando sorpresas hasta su muerte, tras la cual se ha vuelto una leyenda universal e inmortal, pero no debemos olvidarnos de lo que representó para la primera generación de teenagers de Estados Unidos.

BIBLIOGRAFIA

Jenkins, Alan. The Forties.

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Zehne, Bill. The Way You Wear Your Hat: Sinatra and the Lost Art of Livin’