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jueves, 26 de febrero de 2026

Jules, la Lolita Trans de Euphoria

 


Entre las muchas novedades de Euphoria está el tener como protagonistas a una drogadicta y a una chica trans. El personaje de Hunter Schafer me ha conmovido y encantado porque combina muchos arquetipos desde la Lolita seductora de viejos verdes hasta la damisela en peligro que necesita que la rescaten, a pesar de que el rescatista puede ser un Lobo Feroz para esta Caperucita transgénero.

Que Opino del Transgenerismo

Quiero aclarar que mi postura sobre el transgenerismo no ha variado, a pesar del cariño que me provoque el personaje de Jule. Yo crecí aceptando diferentes orientaciones sexuales (entonces el LGTB era solo LG) aun en un país que solo a fines de siglo vino a descriminalizar la homosexualidad. En USA descubrí que existía algo llamado “bisexualidad” lo que ni me convenció ni me preocupó, No más que el “pan” y el “poli” y otros prefijos contemporáneos. Era solo una manera de indicar adicción al sexo sin discriminaciones ni límites.

Aunque siempre supe del transformismo, y, como fan de David Bowie, no era ajena a looks andróginos y unisex, estas tendencias me parecían meras modas o herramientas de trabajo. También tenía conciencia de que había gente que físicamente poseía rasgos/órganos femeninos y masculinos y que, por suerte, podían ser ayudados por la ciencia para adoptar el sexo que debían tener. Con todo lo dicho, fue un shock para mi encontrarme (hace unos quince años) con el fenómeno de la ideología de género y con términos como “distrofia de género” y “no binario”



Aunque podía comprender que hubiese homosexuales que quisiesen cambiar de sexo, me parecía extraordinario que los hubiese ahora por millares y que muchos creyesen ser un tercer sexo. Peor aún, que los pocos trans que he conocido me dijeran que su identidad no tenía nada que ver con su orientación sexual, por lo que un hombre podía sentirse mujer y a la vez desear tener sexo con otras mujeres. La misma Hunter Schafer (Jules) recién salida de la cirugía que le otorgó una vagina, se declaraba “lesbiana” .

Como nadie ha podido convencerme de la validez de todas esas posturasy las explicaciones o definiciones son confusashe llegado a la conclusión de que esto es una moda peligrosa que en algunos países es incluso inculcada a los más jóvenes y vulnerables por médicos, maestros y medios de comunicación. Lei hace un tiempo un artículo que decía que en una era de identidades étnicas y sexuales, era más común para los chicos blancos el adoptar el transgenerismo puesto que les permitía alejarse de su “fragilidad blanca”, de su culpa de pertenecer a raza colonizadora, y adquirir una identidad que en su mundo era respetable y respetada.

Jules, Una Excepción a Toda Regla

Si la maravillosa Jules acapara mi interés y cariño es precisamente porque no es una trans común. Como parte de la fábula surrealista de Sam Levinson no representa un ejemplo, ni una alerta, ni una realidad. Es una excepción a toda regla y termina siendo un personaje de cuento de hadas.



Me recuerda una princesa de un relato de Las Mil y una Noches que se ve obligada a fingir ser varón para heredar su reino. Ya adulta, y al tener que casarse y tener su propio heredero,  su sexo le genera un problema mayúsculo. Un genio la rescata intercambiando sus partes con las de ella creando otra serie de problemas que es lo que enfrentará Jules en su viaje para conquistar su feminidad.

Yo solo vine a caer en que Jules era trans cuando se lo comentó a Tyler/Nate en sus largos intercambios en-línea, pero no tuve claro hasta el especial de Euforia hasta qué punto había llegado su transformación. En el quinto episodio, Rue nos cuenta de cómo la cruel madre de Jules la encerró a los once años y con engaños, en un manicomio, pero la razones para su hospitalización no son claras.

El motivo aparente podría ser la distrofia de género, pero Rue cuenta que Jules sufría de otros trastornos como ataques de pánico en los que se ahogaba con su propia comida, y presentaba evidencias de TOC. Resume, la voz narradora, el cuadro clínico conque Jules odiaba su cerebro tanto como su cuerpo. Mas adelante dice que Jules , ya curada, fue dada de alta. ¿Curada de qué?

                                        Jules a los once años 

Luego sabemos que la rehabilitación de Jules coincidió con el colapso de la madre. Tampoco se entiende si la madre era alcohólica y narco dependiente antes o después de la hospitalización de Jules. ¿Fueron los trastornos de la hija los que llevaron a las adicciones maternas o, por el contrario, los problemas mentales de Jules fueron provocados por la inestabilidad de la madre? El caso es que la madre desaparece. El padre obtiene la patria potestad y a los trece años Jules comienza a inyectarse hormonas.

Pido disculpas por mi ignorancia. Me imagino que hoy en día, les enseñarán esto a los chicos en sus clases de educación sexual, pero yo sabía muy poco del proceso de transición de una transgénero. Lo que he leído y escuchado me indican que aun en esa etapa, Jules es atípica. Para todos los efectos, el personaje y su interprete son totalmente femeninos.

Eso lo nota Cal Jacobs en su one-night-stand. Al ver el cabello largo y platinado de su cita , su vestido y su voz suave, su primera pregunta es “¿siempre te ves así?”. Cuando vemos a Minako, la Drag Queen con la que Cal tiene un encuentro unos capítulos más adelante, nos damos cuenta de por qué el padre de Nate está sorprendido ante la feminidad de Jules.



En el episodio especial (escrito por la propia Hunter Schafer), Jules le dice a su psiquiatra: “Quise conquistar la femineidad y la femineidad me conquistó”. No se le ocurrepor ser tan joven e inexperta-que confundió feminidad con serle atractiva al sexo opuesto. En ese mismo episodio dice que cifró su felicidad en los hombres y estos ya no le interesan, e incluso habla de dejar el tratamiento hormonal.



En realidad, y espero la silenciosa siquiatra lo note, Jules respira por la herida. Todas estas decisiones que afectaron su errático comportamiento en la Segunda Temporada nacen de haber descubierto que ser mujer conlleva trampas donde ha caído. En suma, el descubrir que Tyler era el villano Nate la ha traumatizado y como a todas cuando hemos sufrido traición en el amor, la ha convertido en una odia-hombres temporal. Digo temporal porque al final de esa caótica Segunda Temporada ha vuelto a tener una relación hetero con Elliott.

¿Cuál es la Orientación Sexual de Jules?

Para entender la batalla interior de la Lolita Trans hay que conocer su trayectoria amorosa. Para eso hay que comenzar por lo que Rue llama su “ etapa de zorra “ (slutty). Muchos sabrán que un tratamiento hormonal temprano inhibe las características masculinas del trans. En el caso de Jules las hormonas reducen sus testículos, evitan la carga de espermatozoides y aumentan el crecimiento-y sensibilidad del busto. Además, tiene un parche en el brazo que modifica su voz y cultiva una imagen femenina con cabello largo, más minifalda que pantalones, y con constantes experimentos de maquillaje.



Con ese aspecto femenino, Jules sale de cacería. Para cuándo se encuentra en un motel con Cal, ya ha probado más de una docena de hombres. Como nos cuenta Rue, el perfil preferido de la rubia es blanco, maduro, casado y aparentemente heterosexual, a pesar de que ella encuentra compañeros de cama en una app para gays. Milagrosamente, nada malo le ha pasado a Jules cuando en la vida real esa promiscuidad comprende muchos peligros.

Rue se asombra cuando Jules admite no experimentar placer físico en esos encuentros “Ese no es el punto” le explica . El propósito de cada encuentro, como cada sesión de camming de Kat, es hacerla sentir que es mujer y atractiva para determinados hombres. Si Jules no experimenta placer con ese tipo de sexo, ¿cuál es su orientación sexual?

Hunter Schafer tuvo una vaginoplastia a los 18 años tras la cual se denominó “lesbiana” y sostuvo affaires con varias mujeres, incluyendo la cantante Rosalia. Sin embargo, para la Segunda Temporada de Euforia, Hunter se declaraba “bisexual” y tenía un romance en la vida real con el actor que interpreta a Elliott.



En el caso de Jules se presenta una confusión que lleva a la rubia a un viaje a encontrarse con una antigua amiga. Para entonces hay varios factores que deben tenerse en cuenta. La traición y chantaje (s) de Nate. La relación de Jules con  Rue. El acercamiento de su madre y relapso de la misma en la droga. Ya son muchas experiencias traumáticas que traen a la pobre chica al borde del colapso nervioso. Eso se evidencia en la escena de la piscina.



Varias veces, Jules dirá que nunca le interesaron las mujeres, que su cariño por Rue era platónico y que veía en ella a una fémina que no la criticaba ni buscaba competir con ella. El beso la confundió, pero por un tiempo su amiga fue un refugio hasta convertirse (la misma Rue lo nota) en una carga parecida a la que fue la madre que Jules se rehúsa a ver. En ese estado de ánimo, Jules acepta visitar a una amiga en Los Ángeles y salir con ella y con la misteriosa y seductora Anna, mayor y más sofisticada que las adolescentes.

En una disco, y bajo la influencia de drogas, Jules se besa con Anna y terminan haciendo un trio en la cama. Jules queda confundida e incómoda. Aunque Anna no vuelve a aparecer, la rubia pone celosa a Rue texteándose con su nueva amante. Llega a decir que se ha enamorado de Anna. Lo fascinante es que durante toda esa experiencia en la disco y en la cama, Jules alucinaba con Nate. Le confiesa a la psiquiatra que el mejor sexo de su vida lo tuvo con Tyler-Nate” vía sexting y que todavía lo ama.



Para complicar más las cosas, Jules trata de tener sexo con Rue y descubre que su amiga finge orgasmos. Se pone celosa de la amistad de Elliot y Rue, pero acaba teniendo sexo con él. No voy a aventurar que actividades sexuales satisfacen a Jules, pero es obvio que son las practicadas con un hombre. Otra faceta que la desvincula del esquema de la chica trans.

Los Sueños de Jules

Quería terminar de hablar de Jules comentando sus sueños y de su fe. Cuando Rue enfrenta a Nate en la fiesta formal invernal, él la sorprende diciéndole que no debe apegarse tanto a Jules porquepredicción que se cumple—no seguirán juntas después de que acaben sus estudios. Eso se debe a que Jules es mejor que Rue y todos, Nate incluido. Ella tiene metas y sueños que se cumplirán porque son válidos, por eso Jules será la única del grupo que llegará a algún lado.

Nate ha deducido eso de su relación en línea con Jules quien le ha contado sus sueños de estudiar en Parsons (la mejor escuela de diseño del país) y convertirse en diseñadora de modas. Conocer a una chica que sabe lo que quiere ser y donde quiere hacer carrera es otra razón para que Nate admire a Jules, pero no se percata que los objetivos de la Lolita-trans desaparecen ante su inseguridad y falta de confianza.



Sabemos que Jules es buena dibujante que le gusta experimentar con vestuario y maquillaje, incluso el de Rue, pero ese sueño parece ocupar un segundo lugar ante su necesidad de ser aprobada por la comunidad heterosexual varonil. Es triste ver que las chicas con mayor talento en la serie, Jules y Kat, estén tan empeñadas en buscar validación como objetos sexuales de los hombres que llegan a  desperdiciar lo mejor de ellas.

A diferencia de Rue que es creyentea pesar de que se enoja con D-s por haber dejado morir a su padre Jules, que de pequeña rezaba, no se adhiere a ninguna religión monoteísta. Sin embargo es muy espiritual. Cuando habla del poder del océano y dice que a veces le reza, está expresando lo que sentían los pueblos paganos por la naturaleza, e incluso compara “la mar” (como la llamamos los chilenos) con una encarnación de la feminidad que Jules tanto ama y tanto persigue. Es lo que admiro de Jules: su amor por lo femenino, por la esencia de ser mujer, algo que trasciende edad y fertilidad, y que las feminazis casi han logrado destruir aun en nosotras las antiwokismo.



 


jueves, 5 de febrero de 2026

Rue, la Narradora No Fiable: Personajes de Euforia

 


Un motivo para no ver Euphoria en sus días de apogeo fue oír que el show glorificaba las drogas y que su protagonista era una adicta. Aunque lo primero es cierto, Ruby “Rue” Bennett (Zendaya) es algo más que una simple narco dependiente. Sin ser un modelo para nadie, el personaje que convirtió a Zendaya en estrella, captura la imaginación y el corazón.

Tres Razones para Amar a Rue Bennett

Un trio de motivos me acercó a Rue, el primero que sea tan querida por otros personajes a pesar de que, como drogadicta, tiene un comportamiento errático y un nivel de discurso que alterna entre manipulación,  sarcasmo y violencia. Aun así su madre y hermanita la adoran y su proveedor de drogas, Fez (Angus Cloud), se niega a venderle productos que la han tenido bordeando la muerte. “Me caes bien,” le dice “y voy a echarte de menos”.



Fez es un gran sicólogo (es el único que se da cuenta que Nate está enamorado de Jules). Cuando Rue se disculpa por haberlo acusado de empujarla a la drogadicción, le responde que, como dealer sabe que no se puede tomar en serio lo que dice un cliente. Cuando Rue es obligada por “Mouse” a probar el fentanilo, Fez llama a Jules (Hunter Schafer), recién llegada al pueblo, para que la ayude a atender a la inconsciente Rue. Él sabe ya lo importante que es la nena trans en la vida de su amiga-cliente.

El cariño que Jules demuestra a Rue desde que se conoceny que me recuerda al afecto desarrollado entre Chiara y Ludovica en Baby es evidencia del aura benéfica que irradia la joven adicta y de cómo atrae a gente de buen corazón. Lástima que el cariño de Rue se convierta en un amor que Jules nunca podrá corresponder del todo.

El segundo motivo para quererla es que Rue es creyente . Aunque no es tan devota como su madre, cree en D-s, se encomienda a El cada vez que tiene problemas e ,incluso en el tráiler de la secuela, la vemos , ya adulta, arrodillada en una iglesia.



El tercer motivo y que hace a Rue un personaje novedoso, es que es la narradora de este cuento. Yendo más allá del relato en primera persona, el personaje de Zendaya se convierte en una voz narrativa omnipresente describiendo a cada personaje de su mundo. La serie dedica cada capítulo a describir la biografía de un personaje y lo hace desde la perspectiva de Rue.

La explicación de su omnipresencia también es curiosa.  Según la cronista, cuando está muy drogada tiene la capacidad de desdoblarse y ver cosas que no tiene otra manera de conocer. Aunque esto la hace una narradora no-fiable, también dota al relato de un punto de vista adolescente, incluso cuando emite juicios debatibles tales como que es obligatorio para una chica proveer al novio de fotos de ella desnuda ya que esa es la “moneda del amor” o cuando afirma que para un chico es imposible detectar si la novia es virgen o no.

En Pos de la Euforia

Por otro lado, la causa de drogadicción de Rue es explicada de manera torpe. Rue le cuenta a Fez que todo comenzó cuando le diagnosticaron cáncer a su padre. A sus once años, la niña reaccionó ante la noticia con un ataque de angustia que casi le provoca un paro respiratorio. Los paramédicos le administraron una inyección de Valium líquido que la presentó por vez primera con esa sensación de “bienestar” que la serie denomina ‘Euforia” y que es un nirvana que los personajes persiguen, no todos a través de la droga.



Mas adelante, Rue recuerda que volvió a experimentar esa deseada euforia a través de los analgésicos intensos que le recetaban al padre. Cuando Rue nos narra la vida familiar de Cassie señala que la drogadicción del padre se debió a fuertes medicamentos para el dolor provocado por lesiones tras un accidente automovilístico. Es como si la serie quisiese culpar de toda drogadicción a los médicos irresponsables, pero es una explicación pueril y falsa.

No todas las personas a las que les han recetado calmantes se han vuelto narcos dependientes. En cuanto al Valium (Diazepam), yo también probé uno a la misma edad que Rue. La noche del Terremoto del 71, Mi Ma nos dio Valium a mi hermano y a mí para que durmiéramos sin sentir las fuertes replicas. Aparte de roncar plácidamente (y eso que dormimos sobre la alfombra del living) ni mi hermano ni yo nos volvimos adictos al Valium

Cuando me diagnosticaron bruxismo en 1986, me recetaron Valium que yo solo tomé una semana. Gracias a Jacquline Susann yo sabía del impacto de la droga y no quería vivir en El Valle de las Muñecas. En 1996,provocado por el estrés de dejar mi mundo en Usa y trasladarme a un Chile desconocido, tuve un ataque de ansiedad idéntico al de Rue. Nuevamente, me recetaron Valium, nuevamente no lo tome más allá de tres días. A diferencia de Rue, odio perder control y no tengo ganas de gastar mi poco dinero en estupefacientes.



El calmante más fuerte que se me ha administrado en mi vidapor cólicos y cálculos renalesha sido Demerol. Aparte del alivio que provoca el cese del dolor, lo más que ha hecho es ayudarme a dormir. En resumen, yo nunca he experimentado esa euforia que tiene a Rue caminando por las paredes. Nunca la he buscado.



No es que desconozca la euforia que produce la champaña y un buen orgasmo, pero no son cosas que se encuentren fácilmente. Yo sé que puedo beber con limites, una cuarta copa de champaña me pondrá a decir disparates y a vomitar más que la nena de El Exorcista. Un buen orgasmo va ligado a un buen amante, algo difícil de encontrar. Aparte que tanto la champaña como el placer sexual me colocan en un sitio donde, tras la euforia, viene una gran paz y claridad de mente. Justamente lo que no consigues con las drogas. Por eso me es difícil compenetrarme con los personajes de Euforia, ya que no solo Rue consume, aunque es la única adicta.

Chicas Drogadas

Aunque Kat pierde su virginidad borracha, no es alcohólica ni toma drogas. Su euforia le llega gracias al poder y no solo el financiero que descubre cuando revierte la vergüenza de haber sido filmada teniendo sexo. En cambio, Maddy (Alexa Demie) y Cassie (Sidney Sweeney), muchachas que no catalogaría como centradas, parecen acudir al Molly (éxtasis en polvo) cuando están deprimidas y con resultados aviesos.



Aunque Nate (Jacob Elordi) declarará ante la policía que Maddy suele consumir, solo la vemos recurrir al estupefaciente durante la feria. Vemos a Maddy y a Cassie darse sus toques para luego ir a meter las patas . Cassie protagoniza un bochornoso espectáculo teniendo un orgasmo público montada en un caballito de carrusel. En cambio Maddy desencadena toda una tragedia, atacando a sus “suegros” verbalmente lo que provoca una agresión física por parte del airado Nate. Como para no meterse más drogas, chicas.




(Spoilers para quien no haya terminado la primera temporada)

El caso de Jules es más complejo. En el imperdible especial sobre la Lolita trans, descubrimos que la madre de Jules es drogadicta, que ha recaído en su adicción tantas veces que su hija no quiere volver a verla. Aun así, en el primer episodio, Jules y Rue consumen tachas. A pesar de que es Jules quien exige de Rue sobriedad , bebe como cosaco delante de su pobre amiga en la fiesta de Halloween. Por primera vez, Rue siente que debe proteger a su novia.

Cuando Jules cargada de miedos, remordimientos y dudas escapa a Nueva York a encontrarse con su amiga TC, acaba en una disco en compañía de la seductora Anna. Beben, jalan cocaína y la rubia despierta en la cama con sus dos compañeras. Algo que la deja incomoda.

 Volviendo al especial, cuando Jules confiesa a la siquiatra que el amor de Rue es una carga ya que la convierte en custodia y sostén de una adicta, establece un rechazo a esa responsabilidad no requerida. No solo debe impedir que Rue no recaiga evitando problemas entre ambas, además no puede beber ni drogarse cuando se le antoje y ahí está el mensaje errado de la serie. (Fin de los spoilers)



Las Drogas como Rito de Pasaje

Sabemos que Rue estuvo a punto de morir de una sobredosis, que hay un cierto estigma sobre ella por ser una adicta. Sin embargo, sus mismas criticas creen poder controlar sus propios usos de drogas y alcohol y la serie no los desmiente.

No hay un mensaje fuerte antidroga ( que esperaríamos de parte de un rehabilitado como Levinson), no hay una advertencia sobre los peligros de perder el control. Me recuerda la estúpida frase de Marina en Elite¿si no me pierdo a los 16 años cuándo me voy a perder?” Pues Marina no llegó a los 17 años, así que se perdió a tiempo.

A diferencia de Baby, donde Damiano aparece en la vida de Ludovica y Chiara, vendiendo drogas y que involucrar a las chicas en ese mundo las empuja a la prostitución, al crimen y al descredito social, en Euphoria el uso de drogas es visto como un rito de pasaje. Una adicción fuerte como la de Rue es una falla personal (como el sobrepeso de Kat) no como un peligro que puede acaecerle a cualquiera y deba ser evitado.





El Lado Heroico del Narcotraficante

Por otro lado tenemos el tema del vendedor de drogas.  Si en Gossip Girl, Damien Dalgaard es un ser despreciable que quiere involucrar a Jenny en su negocio, Fezco es uno de los personajes más queribles de Euforia. Si Omar en Elite renuncia a su empleo de ‘Camello” y acaba exponiendo a la escuela Las Encinas como un antro de perdición que incluye uso y tráfico de estupefacientes, Fezco nunca reniega de su trabajo aunque intenta proteger a Rue de las drogas y a Jules de Nate.

(Spoilers para quien no haya visto el primer episodio de la Segunda Temporada)

“Fez” que abandonó la escuela para cuidar y mantener a su abuela invalida y a su hermanito, es una caja de sorpresas que hace o dice cosas positivas que no se les ocurriría a otros personajes masculinos de la serie. Es quien le niega las drogas a Rue por temor a otra sobredosis. Le dice que si muere la va a extrañar. Es quien intenta protegerla de otros traficantes, “Ella es de mi familia” le dice a Laurie cuando las presenta y es el único que se le enfrenta a Nate para pedirle que dejé en paz a Rue y a “Jewel” (joya) como llama a Jules.

El momento máximo de Fez es la fiesta de Año Nuevo con la que inicia la Segunda Temporada. Nos referimos a un capítulo de altos y bajos que aparte de ver a Rue drogada y el relleno cómico del baño donde sexo y escatología se dan la mano, está dedicado al poder del personaje del narcotraficante. Primero con su nueva sociedad con Laurie vemos su poder laboral; con Lexi en cambio nos revela su vulnerabilidad y se transforma en galán; y finalmente es el héroe vengador que le administra la paliza a Nate que todos deseaban darle.



En un episodio donde Nate ha hecho el ridículosin dejar de ser un gusano y donde McCay se muestra como un cobarde moral, es Fez el gran héroe y con eso anula el estigma de su letal empleo. Agreguémosle que en el episodio vemos dos mujeres convertidas en lideres del narcotráfico. La abuela de Fez que se las arregla para criar dos niños y manejar un negocio masculino, y Laurie, la ex maestra, que ahora domina el negocio con el poder y respeto que ejercería un capo de mafia. La misma Rue expresa su admiración por estas mujeres que controlan sus destinos y los ajenos. (Fin de los spoilers)

A pesar de que la Segunda Temporada incluye muchos ejemplos de lo peligroso que es el narco mundo, muchas situaciones son jocosas y eso evita notar la gravedad del flagelo. Es como si la serie quisiese describir la tragedia de Rue como algo light que le ocurre solo a alguien que antes de ser adicta ya evidenciaba problemas mentales. Otra queja sobre la obra de Levinson es la manera superficial en que describe el estado mental del personaje de Zendaya.

Rue en el Espectro

En el primer episodio describen los diagnósticos médicos sobre los trastornos que Rue exhibe desde pequeña. Es como un listado de una sitcom y tal como  La Extraordinaria Abogada Woo Euphoria podía equilibrar humor y seriedad para tratar un problema tan serio como el estar en el Espectro. Solo sabemos que ya desde una tierna edad, Rue  consumía píldoras recetadas tal como otros nenes mascan caramelos.



Nunca vemos a Rue en terapia ni hospitalizada por alguna crisis provocada por su desequilibrio psicológico. Sin embargo, ella se sabe enferma. Cree ser bipolar, googlea los síntomas en internet y reconoce estar viviendo (y sin drogas) etapas alternativas de excesiva energía y depresión.

Es en esta última que aparece algo tan terrible como el modo en que el bipolar ejerce dominio sobre su cuerpo. En este caso es la vejiga. Rue es incapaz de orinar y termina con los riñones afectados y en el hospital. Es la única vez que sentimos que no son solo las drogas las que están destruyendo a la protagonista de Euforia.



¿Es Rue Asexual?

Antes de terminar, quería tocar el tema de la sexualidad de Rue. Solo porque es mi blog y porque debo sinceridad a mis Gatos Seriéfilos es que me atrevo a confesar que el tema de la orientación sexual y del transgenerismo es lo peor explicado de la obra Levinsoniana y que es lo que más me confunde. Hablaré de eso con más detalle en mi nota sobre Jules.



Para comenzar no hay nada que indique, ni en las palabras de Rue o la información biográfica que nos da, que sea lesbiana. Sabemos que tuvo una primera experiencia hetero con un mocoso a los quince años y no le gustó. ¿A quién le gustaría en esas circunstancias? Pero determinar que una inexperiencia temprana dicte la orientación sexual de un individuo es un poco exagerado.

Lo único bueno que hace Eliottun personaje totalmente inútiles definir a Rue como “asexual”. Yo diría que Rue se quedó en la preadolescencia y confunde el amor con su necesidad de tener una amiga que no la juzgue (como Lexi). Lamentablemente como amor y sexo son sinónimos en nuestra sociedad, Rue confunde admiración, confianza y cariño con actividad sexual.

Sin embargo, aparte de cambiar la dinámica de la relación al besar a Jules, Rue no intenta ir más allá de ese tipo de caricias. La misma Jules nota que los ósculos son infantiles no intensos como los que compartió con Anna. En la Segunda Temporada, la chica trans introduce a su novia al sexo oral solo para descubrir que Rue finge orgasmos.



En realidad Rue solo quiere alguien que la amé a pesar de su drogadicción, y por eso exime de esa categoría a su familia, a Lexi y a Ali (Colman Domingo), su mentor en Drogadictos Anónimos. Jules comienza siendo su drug buddy, pero en cuanto la rubia empieza a sermonearla, la relación con Rue, vuelve a cambiar. De ahí que Rue se aferre a Elliot con quien puede compartir drogas sin recibir lecciones morales.

Ali, ex bombero y adicto al crack, nota muchas cosas sobre Rue, más allá de las mentiras de su “colega”. Él le señala a Rue que ella es obsesiva en todo, en su uso de drogas y en sus relaciones y que va a crearse una dependencia de Jules que tal vez la chica trans no quiera compartir ni aceptar.

Este verano veremos a Zendaya dar vida a una diosa, Pallas Atenea, en La Odisea de Chrisopher Nolan, pero sin duda el rol que la hizo famosa fue el de una diosa de las drogas y a juzgar por el trailer de la Temporada 3 de Euphoria, lo seguirá siendo.

 

jueves, 29 de enero de 2026

Sexo, Drogas y Videos: El Fenómeno de Euforia

 


Revisando la escasa y mediocre oferta (sobre todo de drama de época) del 2026, decidí optar por series ya existentes y me encontré con el retorno tanto de Teherán como de Euforia y me puse a ver ambas. No tiene nada que ver el que las dos tengan orígenes israelíes. Más importante es la presencia de mi Sabor del Mes en la última. El caso es que ambas me han gustado por razones diferentes.  Ya ofrecí mis impresiones de Teherán, ahora toca el turno de Euforia.

(Nota: Aunque hablo de un show cuya Segunda Temporada, terminó en el 2022, no lo considero Televisión del Ayer, puesto que la Tercera Temporada viene en un par de meses más.)

De Oforia a Euforia

Yo sabía que Euforia, como Homeland y Your Honor, había nacido en Israel. Eso es cierto y no es cierto. En el 2011 (prehistoria después de todo lo que hemos vivido desde entonces), la televisión israelíque gusta de experimentar sacaba al aire Oforia, un retrato de adolescentes nihilistas y autodestructivos que seguía la fórmula de Pretty Little Liars y Riverdale de enfocarse en la muerte/desaparición de uno de ellos lo que llevaba a una mirada retrospectiva de las circunstancias que habían culminado en ese suceso.

La visión contada en flashback era penosa, casi bochornosa. Adolescentes totalmente inútiles que se la pasaban drogándose o teniendo sexo casual (en un caso, una gordita, por querer perder su virginidad, acababa con HIV). No había adultos que los controlaran o guiaran, y en típico humor semita, lanzaban dardos contra los enemigos del hedonismo israelí. Un vendedor de drogas era judío ortodoxo; el supuesto consejero del grupo era un desertor del ejército; y también metían otro ortodoxo que intentaba curar a un gay.



Tan sórdida y deprimente era la serie, que las autoridades que regulan el contenido televisivo en Israel obligaron a cancelarla. Lo extraordinario es que unos años después de cerrada la primera temporada, Sam Levinson de la HBO compró la idea y la convirtió en serie de culto, la más vista (después de GOT y House of the Dragon) en el canal en lo que va del siglo. Euforia convirtió a Zendaya en una estrella y los premios Emmy y Globo de Oro al galardonarla, le aportaron credibilidad actoral.

Lo extraordinario es que la serie solo ha tenido dos temporadas, muy espaciadas (2019 y 2022), y que la anunciada tercera ha sido tan postergada que cuando debute el 12 de abril de este año será vista más como como secuela que como continuación. Para quienes no la habíamos visto sonaba como otra más de las largas series juveniles que siguieron a Gossip Girl y que exploraban el angst y desorganización de los Millenial.

Saturada con los excesos de Elite, no me interesé, a pesar de que el 2021, Gato Steven Z. me la recomendó. Si la he visto ahora es porque no tengo nada que ver, se viene esta secuela en abril y…A mis Gatos Seriéfilos no les puedo mentir…Elordi, Elordi y Elordi. ¡Ayyy que me he vuelto una roba-cunas!



El Angst de la Generación Z

Lo que encontré es una historia que se equilibra entre la exquisitez de Gossip Girl y la sordidez de Elite y que le debe mucho a ese subgénero mal explorado del teen fiction. Hayo rastros en ella de Beverly Hills 90170, del cine de John Hughes y hasta de Baby, la fábula italiana producida por Netflix.

La diferencia es que la mayoría de la ficción juvenil de este siglo gira en torno a la lucha de clases. En cambio,  el tema principal de Euphoria es un escepticismo desesperanzado que se manifiesta en un consumo de drogas (cada vez más fuertes) y un sexo que no satisface y que recae en un exhibicionismo de porn casero y sexting que muchas veces acarrea desgracias.



El angst de los filmes de Hughes siempre brindaba alguna esperanza aunque fuese en un amor adolescente. Era la esperanza que permitió que la generación X formase familias, procrease hijos y viviese como los adultos de siempre, pero ya en el ennui de Gossip Girl y sus imitaciones hallábamos el desaliento de los Millenial.

En Euphoria, Zendaya nos muestra la indiferencia y casi la deshumanización de la Gen Z. Su personaje de Rue, la protagonista-narradora, nos dice en el primer episodio que no va a parar su desenfreno puesto que el mundo igual se va a acabar. Eso suena a Greta Thurnberg, y el pesimismo que dicta la vida de los personajes de Euforia es un eco del icono sueco. Sus protagonistas son Greta sin causa por la cual luchar.



Euforia ha sido admirada, criticada y acusada de promover y glorificar el mal comportamiento de un grupo de adolescentes que abarca promiscuidad sexual, acciones criminales y el uso de todo tipo de drogas. El que la protagonista sea una drogadicta que no siente vergüenza de su comportamiento apoya esta acusación.

En tres palabras, esta es la saga de Ruby “Rue” Bennett y de su entorno el ficticio pueblo californiano de East Highland, su escuela y sus amigos y enemigos. Como en Gossip Girl, la historia inicia con un regreso, pero si en la mencionada serie, Serena van der Woodsen (Blake Lively), vuelve después de medio año de ausencia, generando muchos rumores asociados con el uso de alcohol y drogas (unos creen que ha estado en una clínica rehabilitándose), Rue regresa precisamente de un centro de rehabilitación donde se la internó después de casi morir de una sobredosis.



Si Serena retorna de un internado es porque su hermanito ha intentado suicidarse. Aunque nunca se explican las razones de Eric para intentar contra su vida, los fans creemos que tenía que ver con su homosexualidad oculta. El caso de Rue es diferente, su sobredosis y los esfuerzos de los paramédicos para revivirla son presenciados por su hermanita que queda traumatizada por el espectáculo. Aquí Rue es la gay, no su hermana.

La gran diferencia entre ese retorno misterioso, elegante, semi romántico de Serena con el estrepitoso regreso de Rue es que la rubia viene “limpia”, dispuesta a no volver a caer en excesos, Rue no se ha rehabilitado para nada. Su aparente regeneración es un cuento para engañar a su madre y lo primero que hace es contactar a su proveedor, Fez (el difunto Angus Cloud). 



Su segundo acto es ir en busca de Lexi (Maud Apatow), su amiga de la infancia. Solo que Lexilo más cercano a “la niña buena” en esta panda de diablos encarnados ya no tiene nada en común con Rue y la razón por la que la drogadicta la busca es para pedirle una muestra de orina y así pasar los obligatorios exámenes que prueban que no se narcotiza.

Como todos en esta historia, Lexi viene de una familia disfuncional. Su padre era un drogadicto que abandonó a su mujer y a sus hijas. La madre vive borracha y Cassie (Sidney Sweeney), hermana mayor de Lexi, tiene “cartel”. Se sabe de su promiscuidad porque está bien documentada en internet. Este es un tema más importante que las drogas en este relato. La importancia de videos sexuales tomados con o sin el consentimiento de los participantes es un constante en Euforia.



Lo que Ocurrió Chez McKay

En el primer episodio, Rue busca la orina de Lexi y descubre que Cassie ha conseguido un novio-trofeo. Christopher McKay es lo más cercano a “un chico bueno” de este cuento, además es rico, universitario y tiene padres que le dejan la casona (con piscina) por el fin de semana. Por lo que sus amigos deciden celebrar una fiesta de fin de verano. Como ocurriera en Sixteen Candles, y como temía McKay (nadie le dice “Christopher) los invitados dejan la casa patas p’arriba.

Todo es culpa del mejor amigo de McKay, Nate Jacobs, hijo de Cal Jacobs (Eric Dane), el hombre más rico del pueblo. Además de eso, Nate es guapísimo (Elordi Slurp), capitán del equipo de futbol, el más popular de la escuela y…un cabronazo mayúsculo.  Se ha tomado un arquetipo que desde los 40s ha sido el héroe, el protagonista, el sueño de la chica en este subgénero y se le ha convertido en un ser peligroso, destructivo, cruel y controlador. Nate es el villano en residencia y esa noche lo demostrará.

Nate es novio de Maddy Pérez (Alexa Demie) y ambos forman una Power Couple muy envidiada. Para Nate, Maddy es importante porque llegó a su cama virgen y se depila totalmente. Para Maddy, el chico rico es un símbolo de estatus, sin embargo pelean constantemente y por motivos frívolos. Para vengarse en esta última pelea, Maddy decide tener sexo publico dentro de la piscina McKay con Tyler, un chico de 22 años que nadie sabe qué hace en la fiesta.



En vez de detenerlos y darle una golpiza a Tyler que es lo que se esperaría, Nate carga con los más débiles. Entra como Hulk en la cocina, rompe vajilla y expulsa de la casaque no es suyaa los invitados. Todos lo obedecen, menos Jules (Hunter Schafer) que se paraliza de susto. Aunque ha venido invitada por Kat (Barbie Ferreira), una miembro del grupo de Maddy, Jules no recuerda el nombre de su amiga.

Nate ruge que si nadie admite ser amigo de la extraña, “I’m going to fuck her up!” Y yo, tan asustada como Jules, creí que iba a violarla en medio de la cocina y nadie haría nada. Luego entendí que amenazaba con golpearla. Es lo que pasa cuando se reduce el lenguaje a groserías. Se limita el idioma y una misma palabrota se vuelve bisemántica.

Dándose cuenta que solo ella podrá defenderse de este grandulón, Nate agarra un cuchillo y lo amenaza. Como todo bully, Nate es cobarde, retrocede balbucea disculpas. Jules se hace un corte en el brazo y ruge “¡Soy invencible!” para luego añadir ante el asombrado auditorio “Mi nombre es Jules y acabo de mudarme”. Acto seguido, se marcha. Rue que ha sido testigo de la escena, la sigue, se sube a su bicicleta . Juntas se van a casa de Rue para ser grandes amigas.



Jules y Sus Secretos

Euphoria cubre la relación entre las dos chicas, que como saben acaba en romance, pero también la relación de Nate y Jules, mucho más compleja e interesante y que merece otra entrada. Para quien ve el primer episodio, es bueno informar que Nate sabe que Jules (porque es amiga de Kat que es amiga de Maddy) es trans.

Lo que Nate y Jules ignoran es que esa misma noche, la rubia ha tenido un encuentro casual con un desconocido en un motel. Ese desconocido es Cal, padre de Nate. Lo peor es que, sin permiso de Jules, Cal ha filmado su encuentro y lo ha agregado a una colección de porno. Esto va a provocar muchos trastornos en este ya trastornado escenario.

                               Jules sorprende a Cal al no lucir como otra drag queen

Sin embargo, lo que hace a Euphoria diferente de series de adolescentes más desfachatadas como Elite, Baby o el reboot de Gossip Girl,  es que no tiene lugar en un espacio reconocible como Roma o el Alto Manhattan, sino en un pueblo perdido tan alejado de la realidad californiana (no vemos el mar, no hay mención de desastres naturales, etc.)que podría ser Riverdale, Twin Peaks o Forks. Un espacio totalmente fantástico lo que convierte a la serie de Sam Levinson en una fábula con moraleja y todo.

El problema es cuando la moraleja se pierde en las razones que llevan a los personajes a este estado de euforia o por qué lo buscan. Comencemos con Rue y las drogas. Eso es parte de otras notas en la que podremos ver no solo la necesidad de Rue de evadirse de la realidad, pero también la inmensa necesidad de validación de las féminas de esta historia incluyendo a la más merecedora, la más linda, la más dulce, que solo tiene un mínimo problema, es una niña en el cuerpo de un varoncito.



Lo que Sam Levinson ha hecho es enfrentarnos a nuestros prejuicios y darnos cuenta que nadie es igual a otro, que son las experiencias y circunstancias las que nos llevan a consumir estupefacientes, a utilizar nuestros cuerpos para recibir el respeto que nuestra misma apariencia nos niega como en el caso de Kat, y a vivir en un mundo secreto de sueños como Jules.

No puedo terminar esta breve presentación de una serie que, a pesar de su corta trayectoria, se ha convertido en un referente cultural, sin mencionar su estilo fílmico. Se ha hablado de una estética “Euphoria” que va desde el manejo de cámaras hasta la iluminación en donde se privilegian los tonos de luces de neón y los claroscuros. Por primera vez , no me molesta la oscuridad que es necesaria en un relato tan sombrío. Mención aparte merece el vestuario que es un laboratorio de experimentos donde cada personaje explora un etilo de vestir que lo defina.

                           El vestuario de Jules. No me gusta, pero ha sido popular y copiado

Contenido Violento y Gory: Desde el primer episodio somos testigos de la furia que esconde Nate en su interior y que se manifiesta a través de toda la serie. En el segundo episodio vemos un espectáculo de brutalidad cuando Nate se mete en el piso de Tyler y lo golpea salvajemente intimidándolo con delatarlo a la policía por haber “violado” a “una menor”. Aunque es cierto que ante la ley Tyler es un “violador”, las circunstancias nos lo muestran como una víctima y es parte de la ambigüedad moral de la serie donde en las inmortales palabras de Dan Humphrey (alias “Gossip Girl”) “los niños se portaban como adultos. Los adultos como niños”

Lo más Gory es una sesión (pagada) de zoom en la que Kat atiende a un cliente que espera que ella lo insulte (por su minúsculo pene) mientras él se masturba en cámara.

Contenido Sexual y Desnudos: La serie es sumamente gráfica, con muchas escenas de actividad sexual: Jules y Cal en un motel; Nate y Maddy, y Cassie y Kat con diferentes hombres. Vemos a Jules fotografiándose desnuda para Nate y Kat bailando en ropas memores para sus clientes.  Vemos a Jules y Rue besándose. En realidad tenemos sexo y desnudos en cada episodio. Lo más escabroso y constante son imágenes de penes. Oh y el episodio escatológico de la Fiesta de Año Nuevo en la Segunda Temporada.

                           Kat en su identidad de KittenKween, dominatrix en-linea

Tratando de aceptar de manera objetiva el exceso de desnudos y sexo grafico en la serie, descubrí algo muy triste. Euphoria carece de erotismo. Es pornografía barata y torpe porque carece de la sutileza del buen porn. Si hasta ver a Elordi sin ropa me deja fría y no le encuentro química con ninguna de sus compañeras de cama (más la tiene con Jules) ¿cuál es el propósito de tanta obscenidad?

Factor Feminista: La serie ofrece un triste espectáculo de chicas que no se quieren, sin objetivos y cuya única validación es tener un hombre cerca. Sus madres son más dignas de lástima que las hijas. Una ironía es que la más trabajadora y asertiva es la madre de Maddy y su hija salió haragana e incapaz de tener más objetivo que casarse con un chico rico.

                                                        La madre de Maddy

La mayor discordancia es que la adulta con mayor poder en esta historia sea una vendedora de drogas y que pone a trabajar a Rue en ese rubro. Es como Kat que logra ser económicamente independiente usando su mayor falla, su cuerpo, como herramienta de trabajo. Ambas chicas adquieren dinero a través de medios ilegales. ¡Que buen mensaje! Yo comencé a trabajar en mi adolescencia, pero como asistente del psicólogo de mi escuela y luego en el mesón de circulación de bibliotecas escolares. Obvio que ganaba menos que vendiendo drogas o filmándome en pelota.

Factor Diversidad: Rue y McKay son afro-americanos, pero el color no parece influir en sus tragedias personales. De hecho, Rue es mixta, y ambos, ella y McCay, son vistos en relaciones con rubias despampanantes.



Diferente es el caso de Maddy Pérez que parece abarcar todos los clichés sobre latinas. Es mentirosa, ladina y perezosa. Su padre vive apoltronado y semi ebrio en sofá. El poder del hogar y su economía están a cargo de la madre que sostiene a su familia con su trabajo.

Aunque Euphoria explora a fondo el tema de la drogadicción, es superficial en su examen de las enfermedades mentales. Una falla en una serie donde todos parecen locos certificados y es público que Rue está en el Espectro. Mas sobre eso, la próxima semana.