jueves, 3 de septiembre de 2026

De Como Ziggy Stardust se Transformó en Icono de la Moda: David Bowie en Los 80 (Teen Culture XXVII)

 

 



Se puede decir que los músicos de Los 70 y 80 incluyeron figuras excéntricas que querían desafiar la apariencia humana como Alice Cooper, Iggy Op, Marilyn Manson y Gene Simmons y sus Kiss, pero quien realmente transgredió toda imagen tradicional de genero fue el gran y único David Bowie. ¿Como se comportó en Los 80 cuando ídolos como Boy George lo consideraban su mayor influencia? Como siempre, Bowie sorprendería y explicaría por que se le ha llamado “El Camaleón de la Música”.

La Androginia en el Siglo XX

Históricamente,  hay periodos en que la moda ha fluctuado hacia estilos andróginos . El más famoso ocurrió en la Alemania de Weimar. La magnitud de la catástrofe provocada por la Gran Guerra estimuló un rechazo a la maternidad que solo servía para proveer al nacimiento de más soldados. De ahí que se rechazó el canon de belleza imperante de mujeres robustas con curvas voluptuosas.

El nuevo ideal de belleza presentaba chicas delgadas, de pecho plano, cabellos cortos y actitudes liberadas que podían considerarse masculinas. En Hollywood el caso más reconocido fue Louise Brooks quien cruzó el Atlántico y se convirtió en un símbolo sexual en Alemania pre-Hitler donde existía también una actitud más liberal para orientaciones sexuales diversas.

                         Louise Brooks vestida de chico

La llegada de Hitler al poder acabó con esas libertades y la gran estrella de cine alemán, y promotora del cross dressing , Marlene Dietrich huyó hacia Hollywood. En 1930, en Morocco, Dietrich, vestida de frac varonil, besaba a otra mujer en los labios. Esto provocó un escándalo que invitaría a la implantación del Código Hayes.



Marlene y Louise Brooks fueron influencers en su día pero no eternas. Fue en Los 60, la era de las revoluciones, que aparecieron iconos de la cultura pop que promovían lo andrógino o como se le llamaba entonces  “unisex”. Twiggy con su extremada delgadez ,que no daba espacio a curvas, y su peinado Pixie retornaba a la moda “Flapper” de parecer chico, de no reflejar una sensualidad netamente femenina.

   
                                             Twiggy vestida de chico

Los Beatles con su característico largo y corte de cabello también fueron tildados de “afeminados”. A medida que aparecía el movimiento hippie se imponía el look unisex con prendas como botines, joyería, y camisas con grandes estampados para ambos sexos. La prenda unisex por antonomasia eran los jeans o vaqueros o tejanos en castizo.  Ahora hasta las mujeres llevaban la cremallera en la parte delantera de  los jeans.

El canon de belleza masculino también sufrió tremendas variaciones. Los jóvenes cantantes eran muy delgados, sin la musculatura asociada con la belleza masculina. La moda Peacock, que así se llamaba al estilo de vestir de Carnaby Street ,  con su énfasis en ropa entallada y adornos victorianos con camisas con volantes en los puños y chorreras de encaje, ayudaba a crear esa impresión. Y cuando en 1967, se diseñó un Man’s Dress (un vestido de varón) para Sir Mick Jagger se alcanzó un pináculo en la carrera de la androginia. ¿O no?

                          Sir Mick Jagger vestido de chica

El famoso ‘vestido” era en realidad una camisa larga con una especie de tutú de ballerina que el incorregible vocalista de los Stones usó sobre pantalones blancos y que recordaba a los evsones, los soldados del ejército griego. Sin embargo eso ni se comparaba a la caratula de “The Man That Sold the World “ en la cual David Bowie se ve exquisite con crenchas rapunzelicas, botas altas y un vestido. Creo que hasta que Hunter Schaefer no me presentó a Jules Vaughn no había imaginado tal perfección andrógina que ya recuerda a los modelos del barroco italiano.

                         Bowie en full drag

Los Años de Ziggy Stardust

Davy Jones, alias “Bowie”, fue un artista que se usaba como lienzo y mármol para reinventarse físicamente. Bowie fue un producto de esa era del unisex. Viendo fotos del recientemente desaparecido Tim Curry entiendo que fue el momento perfecto para interpretar al científico loco y travesti del Rocky Horror Show (1974) y el momento perfecto para que Bowie presentase una imagen “diferente”..

Me sorprende saber que el primer éxito de Bowie, su perfecta “Space Oddity” data de 1969. ¿Tanto tiempo ha pasado? De ese tema surgió el primero de sus alter egos, el Mayor Tom, pero serían los 70s la época de sus identidades más controversiales. La mayor es Ziggy Stardust, un alienígeno que podríamos llamar hoy no-binario.



Para crearlo, Bowie se inspiró en el look del “Padrino del Punk”, Iggy Op, con un peinado de ‘Pajarraco” como lo llamaba mi padre, tiñéndose el cabello de color castaño rojizo. Escogiendo un vestuario que desafiaba modas y géneros, llevó esta personalidad al escenario. No voy a cubrir toda la carrera de Bowie en los 70s, basta decir que el estilo que impuso fue copiado por los seguidores de la cultura punk y por miembros de la colectividad LGTB.



Yo supe de la existencia de Bowie por un numero de Vanidades de 1972, y lo consideré un pájaro raro, un extravagante, pero no lo vi ni afeminado ni homosexual. La breve nota decía que era casado y que tenía un hijo. Sin embargo fue por entonces que Bowie anunció su bisexualidad en una época en que todavía no estaba de moda hablar de la orientación sexual de un artista. Años más tarde, David Bowie se desdeciría de esa declaración, comentando que había sido un error. Aun así, hasta hoy se le sigue considerando un icono gay.

Lo importante para mí es que no sé cómo me llego la música de Bowie aun en Chile, pero esas navidades regalé su single junto con el de “Daniel” de Sir Elton John a todas mis amistades. Me encantaron tanto “Space Oddity” como “Starman” otro hit muy popular de entonces, tanto que se le incluyó en la banda sonora de The Crown con la Princesa Ana cantándola camino a Balmoral.



Ziggy Stardust fue muy bien recibido por fans en el Reino Unido, pero se convirtió en un arma de doble filo. Un espíritu hipersensible como el de Bowie era vulnerable a esta otra personalidad que comenzó a dominar su existencia como un doppelganger. El cantante llegó a dar entrevistas como si fuese Ziggy y la realidad se mezcló con la fantasía hasta el punto que Bowie sintió que perdía la razón.



No muchos saben que las enfermedades mentales son parte del árbol familiar de David Jones. Su hermano era esquizofrénico, su misma hija Lexi ha estado bajo tratamiento psiquiátrico. Como  ocurre en esos casos, el “sano” de la familia vive atormentado ante la posibilidad de perder la cordura. En este caso, David Bowie buscó refugio en las drogas y se volvió un adicto a la cocaína. Esa drogadicción marcaria su vida hasta 1980. Por algo él se referiría más adelante a mediados de Los 70 como “el peor día de mi vida”.

No estoy intentando explicar la carrera musical de David Bowie, no poseo la competencia para hacerlo, ni quiero ir más allá de los datos biográficos que incluí en su obituario. Lo que pretendo es demostrar que Bowie sentó un precedente para otros cantantes agregar su vestuario, su maquillaje y su estilo a su música. Sin Bowie no hubiese existido una trend de experimentar con el aspecto físico de un cantante que en los 80 llevaría a romper las barreras de genero no por orientación sexual, pero si por motivos artísticos y de liberación creativa.

A David Bowie se le ha conocido como “El Camaleón de la Música” por su constante reinvención en look y estilo de vida. A fines de los 70 creó una interesante y poco conocida versión de sí mismo a la que llamó “The Thin White Duke”. Curiosamente era la más heterosexual de sus caracterizaciones, la más glamorosa, la más hermosa, pero también la más controversial. El Duque era una especie de Doryan Gray, exquisito, pero egoísta,  cruel, insensible,  y lleno de ideas peligrosas que al expresarlas públicamente hacían parecer a David Bowiesu ventrílocuo como fascista y racista.



Mas adelante, Bowie acusaría a las drogas de esas poco afortunadas declaraciones y también a su estadía en Los Ángeles, ciudad que denunció públicamente. De ahí, David partiría a Alemania donde se rehabilitaría,  se transformaría y cultivaría una imagen que en los 80 seria deseada por hombres y mujeres, heteros y gays, y que lo convertiría en un influencer de la moda masculina de todas las edades.

Bowie, Arbitro de la Elegancia

Los 80 fueron el inicio del entretenimiento audiovisual masivo. La música debía llegar acompañada de imágenes que impondrían fads, crearían pautas para como los artistas deberían lucir y nos legarían una visión física del musico. Bowie, precursor de esta tendencia, iba a aprovecharla al máximo.

La diferencia es que en la Era de Boy George, Bowie abandonaría su afán de provocar con el juego de géneros,  buscando, en cambio,  ser un influencer respetable. Lo más chocante de esta nueva etapa fue un rechazo al no binarismo (por llamarlo de alguna manera) de Bowie. En la vida real renuncio a sus declaraciones de hacía un lustro sobre su bisexualidad.

Desde entonces hasta su muerte se le conocerían romances solo con mujeres como la modelo neozelandesa de origen chino, Geeling Ng, a la que le dedicó su canción antirracismo “China Girl”. Me acabo de enterar que tuvo un affaire con Susan Sarandon durante la filmación de “The Hunger” y , por supuesto, está su boda con la modelo somalí Imán con la que tuvo una hija Lexie.

                                     David e Iman el dia de su boda

Mas importante, hasta el video de “Blue Jeans”, Bowie no volvió a inventarse personajes. Su nueva labor era crear un perfil e imagen pública tradicional. Bueno.. todo lo tradicional que se podía ser en una época en que aun los músicos heteros usaban maquillaje femenino y cultivaban la moda unisex. David Bowie se volvió un dandy imponiendo vestuario masculino un poco retro, pero elegante, en una década que se caracterizó por un retorno al glamur.

La moda masculina que impuso David Bowie dejó atrás los peinados estrafalarios y el maquillaje excesivo. Su cabello nunca más creció hasta los hombros y adoptó un peinado retro y su color natural de amarillo pollito. Sus trajes también eran en onda nostalgia, estilo 40s, los famosos zoot suit que popularizó Frank Sinatra con sus chaquetas deconstruidas . Pantalones aguados con cintura alta y sostenidos por unos suspensores que volvió a poner de moda. Los dobladillos de los pantalones se hacían hacia fuera creando un “cuff” como en las mangas de las camisas.



El look venia también con camisas de seda, corbatas anchas y con diseños llamativos,  todo cubierto por esas fantásticas chaquetas deconstruidas,  boxy como se las llamaba. Lo recuerdo porque era un look unisex. Yo usé las camisas y corbatas de mi hermano y hasta el fin de siglo elegí blazers boxy

Que esta moda llegó a los más jóvenes es evidente porque lo vi en mi hermano. Recuerdo que el gran dilema familiar de septiembre del ‘84, era si JC y su mejor amigo se atrevían a vestirse a lo Bowie para la sinagoga en los servicios de Rosh Hashanna y Yom Kippur. Mi madre, gran admiradora de Bowie, los azuzaba, incluso les compró unas corbatas con diseño de pescados.

Finalmente la razón cedió a la moda. Fueron con trajes más tradicionales agregándoles las camisas de seda italiana, los suspensores y el pañuelito en el bolsillo del blazer, Las corbatas de pescado las guardaron para la Hagiga de Purim, , el tradicional carnaval judío. Mi hermano tenía 23 años, pero si quieren ver la influencia de Bowie en el vestuario adolescente, observen al protagonista de Footloose. En ese filme Kevin Bacon debe terminar su secundaria en un pueblo sureño donde su actitud citadina, su pasión por el baile y su afición a vestirse como Bowie lo meten en problemas con el pastor local.



El Look Bowie en Videos

¿Como llegaban las tendencias de sastrería del ex Ziggy Stardust al grosso público? Primeramente por los videos y es que no podemos separar el aura de sharp dresser como se llamaba a los dandis de la época con su música. En los 80, David Bowie sacó cinco álbumes, el más famoso fue “Let’s Dance” que en UK lideraría los más vendidos, y en USA tendría cuatro éxitos entre los diez primeros lugares de Billboard.

Bowie había sabido sacarles partido a los videos musicales, desde su homenaje al Retrato de Doryan Grey en ”Looking Back in Anger” ( que para mí es el punto máximo de su belleza física) hasta “Ashes to Ashes”, el video más caro de su tiempo. De “Let’s Dance no saldrían muchos videos que diesen que hablar , con excepción de “China Girl” que hubo que ser censurado por una vista lejana de Bowie y su entonces pareja, Geeling Ng, desnudos en una playa. No muy buena publicidad para el Bowie Style.



El video más alabado de Bowie de Let’s Dance, fue Blue Jeans debido a que de este sacaron un filme corto que mereció aprobación de la crítica. Aunque el video es un resumen de los veinte minutos del corto se puede apreciar la ropa de uno de los personajes encarnados por el cantante: un empleado de la telefónica que intenta conquistar a una chica fanática de un cantante de moda. En este video, Bowie crea otro personaje, el cantante Screaming Lord Byron que con su ropa extravagante indica la dualidad del Bowie Style.



No es que todo el vestuario de David Bowie fuera digno de ser copiado por un colegial o por un “dandi” o metrosexual como se llamaban hace treinta años. También tenía sus atuendos locochones como el que presentó en el video de “Dancing in the Streets” que hizo junto a Sir Mick Jagger.

En este cover de un éxito de Marta y las Vandellas vemos al vocalista de los Rolling Stones con una preciosa camisa de seda verde agua. Digo preciosa porque yo la tuve también, y que se ve menos estrafalaria que el conjunto estampado y abrigo blanco invierno de quien no quiso ser nombrado “Sir” David Bowie. Respecto al abrigo es una preciosidad y estuvo de moda a fines de Los 30. De hecho, Warren Betty lo copia en amarillo banana para su look en Dick Tracy.

Cuando pasaron el video, creo que en Friday Night Videos, Mi Ma y yo (admiradoras de ambos caballeros) nos sentamos a aplaudir con gozo. Mi hermano, muy malévolo, nos susurraba “¡y ahora se van a besar!” Nosotras lo hacíamos callar. Cuando los chillidos y coscorrones no surtieron efecto,  Ma lo amenazó con comprarle un tapado como el de Bowie.  Gatobrother se encogió de hombros “entonces voy a aparecer como que ando en piyamas y bata de levantarse”.



Efectivamente, el tapado parecía albornoz y lo que llevaba debajo parecía ropa de dormir. Por estrambótico que fuese el look, no era tan escandaloso como el look de Bowie en Los 70s.

Bowie Actor

El tercer escaparate para exponer el vestuario del camaleón del Rock fue el cine. En 1978 había protagonizado la cinta de ciencia ficción The Man That Fell to Earth por la que obtuvo un premio Saturno, pero serían los 80s donde se revelaría como un multifacético actor.

Donde se vio ambiguamente guapísimo, y con dejos del Thin White Duke fue en Just a Gigolo un filme que hizo en Alemania. En el interpretaba a un oficial prusiano que al retornar de la Gran Guerra descubre que su país ha cambiado, que ha perdido privilegios y fortuna y se ve obligado a buscar fortuna como gigolo.



En términos de sastrería no se puede hablar mucho de su rol en Merry Christmas Mr. Lawrence. En la adaptación de la novella de Sir Laurens van der Post “The Seed and the Sower”  se la pasó en un harapiento uniforme de oficial británico prisionero de los japoneses.

Tampoco es una exhibición de elegancia su ostentoso rol del Rey de los Gobelinos en Labrynth donde tratándose de un filme de fantasía podía lucir tan estrambótico como en sus mejores días de Ziggy Stardust. En cambio, aun en su peor etapa de envejecimiento, Bowie lucio elegante como el vampiro John Baylor en The Hunger.




A través de estas diversas plataformas, Bowie se volvió un influencer cerrando la boca hasta la de sus más tóxicos atacantes, dejando de ser el pierrot (o payaso) de Los 70. Para 1990 cuando fui a verlo en el atestado Giant Stadium de East Rutherford (NJ) de Newark, Bowie era ya una leyenda, un nombre respetable en la música, un referente cultural y siguió siéndolo hasta que dejó este perro mundo.

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1980-1989

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1980s: From MTV to Reaganomics, The Rise of Corporate Cool and the Birth of the Digital Age.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

 

1 comentario:

  1. I have to admit I have never understood his popularity, the only of his songs I have ever liked was Absolute Beginners and I have always found him incredibly fugly LOL But his career ended well before my time.

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