Agradecida estoy
a mi Beta Lorena por haberme recomendado esta serie cuya existencia yo
ignoraba. Se trata de una visión retro de secundaria creada por el
famoso Judd Apatow. Su mayor atractivo es el presentarnos una de sus mancuernas
actorales favoritas : James Franco y Seth Rogen, cuando el primero todavía no
había sido cancelado por feminazis y el segundo no era mi ejemplo( junto con
Soros y Epstein) de lo más bajo que puede caer un judío.
Freaks and Geeks es una serie que intenta mostrar el estilo de
vida de las secundarias de 1980. Fue filmada en 1999, y se siente rara. Yo me gradúe
del high school en 1978 y encontré que estos chicos de la serie, aparte
del bully de turno, eran muy modositos para la época, ya que no estaban
obsesionados con sexo y drogas fuertes como en mi década y se ven casi
inocentes comparados con los chicos de los filmes de John Hughes que nos enseñaron
como se sufría en las secundarias de Chicago. A lo mejor se debe a que Apatow
nunca fue a una secundaria así. El no se educó en el Midwest sino en Long
Island en un espacio blanco y semi judío.
La Crisis de
Lindsay
El título es un
poco engañoso, ya que se refiere a los dos grupos más despreciados de la
escuela, los “Geeks “y los “Freaks”,
pero la protagonista de esta historia es Lindsay Weir (Linda Cardellini de ER),
la típica niña buena que además es un genio para las matemáticas. Solo que una
experiencia horrible, la muerte de su abuela, que sucumbió a un infarto
enfrente de la nieta, la ha sumido en una crisis de fe y la tiene
cuestionándolo todo, incluyendo su vida pre-trauma. Este tema es innegablemente
profundo y no es para un Apatow que suele ser superficial con todo lo que trata.
El problema es
que aunque todos, padres, maestros y amigos, son conscientes de que Lindsay ha cambiado, ninguno
puede o sabe cómo llegar a ella. A pesar de todo, Lindsay es un alma generosa
no la típica egocéntrica “victima” que suelen ser las chicas problemáticas de
estas series (Serena de Gossip Girl; Rue y Jules de Euphoria). En medio de su crisis, ella es consciente
del bullying que ocurre en su escuela, amparado por la misma administración y
cuerpo docente (el maestro de gimnasia es el gran villano).
Los mayores
blancos del bullying son los Geeks del título, un trio compuesto por Sam, el
hermano menor de Lindsay, y sus amigos Bill, el nerd de lentes fanático de la
televisión, y Neal, el pequeño judío que
es el más sensato hasta que le tocan a Lindsay de quien ha estado enamorado
desde que tenía cinco años. El trio es víctima, sin habérselo buscado, de un
bully profesional llamado Alan, personaje tan acartonado que llega a ser
insignificante puesto que solo aparece para golpear a lo Geeks.
Lindsay quisiera
evitar el bullying, pero suele en sus intentos provocar desastres. Por ejemplo, quiere
explicarle a Eli, un chico “especial” que sus supuestos amigos se burlan de él
porque es “r “retrasado” (como es una serie del 99, se usa la palabra ‘R” sin
empacho). Eli se niega a aceptar la realidad y al intentar huir de Lindsay, se
cae y se rompe un brazo.
En su depresión y
confusión (y con poca ayuda del exterior) Lindsay decide rebelarse cambiando su
personalidad, dejando atrás a la alumna genio y a su amiga, la religiosa, pero
sensata Millie. Así cae en la banda de los ‘Freaks” compuesta por Daniel (James Franco), típico rebelde sin causa;
Neal (Jason Segal de How I Met Your Mother y Shrinking), fanatico
de Led Zeppelin y Ken (Seth Rogan) que combina una personalidad entre astuta y
abúlica. Lo interesante―y de nuevo tenemos el poder de Apatow de destruir clichés―es que
los Freaks aceptan a Lindsay.
En el fondo no
son peligrosos, pueden ser corteses, comprensivos y simpáticos. Al lado de
ellos, el chico malo interpretado por Judd Nelson en The Breakfast Club
es Ted Bundy. Digamos que los freaks son como distorsiones de los Outsiders
de S.E. Hinton y de los sweathogs, la pandilla liderada por Travolta en Welcome
Back Kotter. Aparte de ser buenos para cortar clases, andar marihuaneados, su
mayor delito es vandalizar las decoraciones de Halloween del jardín de los
vecinos.
La Manzana de la
Discordia de ese grupo es rubia, con sobrepeso y con una actitud tan
beligerante que la envidiaría un gorila.
Nunca vi Dawson Creek así que no sé quién es Busy Philips, pero
incluso antes de enterarme que fue una de las causantes de la ruina de la
carrera de James Franco, Kim era mi personaje más odiado. Entiendo que Lindsay
ande con los freaks, sobre todo porque se ha enamorado de Daniel, pero su
necesidad de ser amiga de Kim me parece un rasgo de estupidez que supera el
trauma emocional que sufre.
Mis problemas con
los libretos de Apatow han sido que no les encuentro chispa y que sus
personajes son tontos. Aquí hay algunos diálogos ingeniosos, sobre todo de
parte del padre de los Hermanos Weir que quizá disimulen su frustración e
incompetencia. Pero el fuerte de la serie no es el ingenio sino situaciones tan
inverosímiles y grotescas que provocan irritación e impaciencia al hacerse
repetitivas.
¿Cuántas veces Apatow pone a Sam en situaciones
donde va a terminar siendo acosado, castigado y humillado? ¿Cuántas
veces va Lindy a meter las patas y desear que la tierra la trague? Llega el
momento en que dejo de sentir empatía, simpatía incluso lástima por Sam y su
hermana ya que se buscan los problemas con su falta de tino. Su falta de
sagacidad y sentido común es porque son tontos, pero no desentonan en una serie
que es un paraíso de tontos.
Los capítulos son desiguales. Contrasta el segundo, increíblemente original en su tratamiento de clichés con los siguientes, principalmente el Cuatro que busca abarcar mucho, incluyendo temas serios como abuso doméstico, abuso de confianza y acoso. No sabe la serie cuándo detener la comedia y pasar a lo dramático, quedando al final en un enredo que no convence a nadie.
Freaks no Era
una Serie “Cool”
Después de una
primera temporada, que consistió en 18 episodios, Freaks and Geeks fue
cancelada. Mas tarde, Apatow declararía que el canal quería una serie con personajes
más cool. Parece una excusa más que un motivo, pero se entiende que buscaban
una serie que enganchase con personajes atractivos.
Lo cierto es que
los personajes no están bien desarrollados ni los buenos ni los malos, ni los
jóvenes ni los adultos. Al final mis únicos semi favoritos son Mr. Ross, el
sufrido consejero, y Millie, aunque desearía que no fuese un estereotipo.
Por otro lado,
ninguno de los protagonistas era material para Teen Idol. Ninguno de los Freaks
era un Luke Perry, un Jason Priestly, o un James van de Beek, cuyas imágenes, en 1999, empapelaba cuartos de chicas de todo Estados
Unidos. Ni Lindsay ni Kim imponían modas de vestuario y peinado. De hecho ambas
parecían siempre usar la misma ropa.
Sin embargo, por décadas Freaks and Geeks ha
cultivado un aura de culto, posiblemente gracias a que algunos de sus
protagonistas se convirtieron en estrellas de cine. Aunque sea por ver a Seth
Rogan y al pobre James Franco en sus inicios, la recomiendo.
Contenido
Violento o Gory: Para ser
una comedia en televisión abierta, es una serie extremadamente violenta. Vemos
violencia familiar en el caso de Kim; la vemos matar accidentalmente con su
carro al perrito de Millie; vemos
bullying verbal y físico de parte de estudiantes y maestros. Una de las escenas
más desagradables es en el primer episodio cuando el maestro de educación física
casi ordena a los bullies que azoten a los Geeks a pelotazos .
Contenido
Sexual y Desnudos: No sería
serie juvenil si el sexo no fuese un factor omnipresente, pero debido a que era
televisión abierta no hay desnudos ni escenas fuertes.
Factor
Feminista: 0. Increíble,
pero no hay un buen retrato de chica empoderada en esta historia. Todas son
vistas desde la óptica masculina, sean acosadoras, vampiresas, u objetos
sexuales. Lo más cercano es Millie y es una caricatura. Lindsay deja de ser una
víctima de trauma, para pasar a ser una persona
carente de sentido común, de tacto
y muy contradictoria. Muy alejada de Claire
Dane en My So Called Life o Rory Gilmore, incluso de Brenda Walsh.
Factor
Diversidad: Donde se nota
que se trata de un producto del Siglo XX es en la ausencia de diversidad. En
este suburbio de Detroit no hay gente de color, ni asiáticos ni latinos. A lo mas
tenemos a Neal que es judío. Tampoco hay gays, aunque si aparecerá una chica
trans casi al final. Por otro lado los Hermanos Weir descubren que los gordos y
los “especiales” también pueden ser buenos amigos.








No hay comentarios:
Publicar un comentario