lunes, 9 de octubre de 2017

Damas Enfermeras, Rifeños Rebeldes y una Duquesa: Primeras Impresiones de Tiempos de Guerra


Siempre he dicho que la fórmula para confeccionar una buena serie no radica en ser totalmente original, sino en elegir lugares comunes y trasladarlos a un escenario novedoso. Eso lo cumple cabalmente el nuevo drama histórico de Antena 3, “Tiempos de Guerra”. Añádanle buenos actores (monísimos todos), el vestuario deslumbrante de la década de los 20s, un conflicto semi desconocido que por viejo y olvidado no invita a partidismos panfletarios, un buen uso de los arquetipos que rodean el siempre fascinante retrato de la enfermera militar, y tenemos una serie de lujo. Ahí y me olvidaba, es super romántica.

Bendito Antena 3, que aun sin estrenar por su señal internacional, nos permite ver “Tiempos de Guerra” aquí en el ordenador. En este septiembre agotador y caótico que me ha tocado vivir (y sin olvidar que para los judíos es época de arrepentimiento mientras esperamos el juicio divino), con mi madre en el hospital,  mi padre en un limbo, y yo con una gripe que terminó por destrozar mis maltratados pulmones, tuve el placer de ver esta serie histórica que no tiene nada que envidiarle a los de la BBC. En su elegancia y sobriedad me recordó las grandes adaptaciones literarias de RTVE en los 70s y 80s.

 En esta primera entrada voy a contarles un poco de la trama de este cuento de tres” niñas bien” que se van de enfermeras a Marruecos y que enfrentan los mismos líos laborales y románticos del personal de “The Crimson Field” o de las nenas del Vietnam de “China Beach”. Ósea se la pasan metiendo las patas en el amor y en el trabajo y metiendo líos a otros cuando anteponen lo personal a las reglas.

Las llamaban "damas enfermeras" 
“Tiempos de Guerra” ha tenido muy buena acogida entre el público amante de los period pieces y que desde “Velvet” tiene que consolarse con las ya archi conocidas dosis de “Bandolera” o los mil secretos del Puente Viejo. “Tiempos” es de Bambú, la misma productora de “Velvet” y de “Gran Hotel”. De la última se han traído a Amaia Salamanca que ahora será Julia Ballester, la semi protagonista, la única “enfermera” que no ha recibido instrucción médica y que se ha acoplado al destacamento de la Cruz Roja porque necesita ir a África a saber que fue del novio y del hermano.


 De “Velvet” se han traído también al gran José Sacristán para dar vida al coronel Vicente Márquez, jefe de sAnidad MIlitar de Melilla que ya tiene bastantes problemas con un futuro yerno que, además de insubordinado, no quiere poner fecha para la boda; con una población civil y militar desmoralizada y aterrorizada; con un exceso de heridos y un desabastecimiento de soldados y pertrechos. A tanta cuita debe agregarle ahora un destacamento de enfermeritas novatas sacadas de lo más granado de la sociedad madrileña y capitaneadas por la formidable Duquesa de la Victoria (Alicia Borrachero).
¡Pobre Coronel! Como si no tuviera suficientes problemas

A Alicia Borrachero no la he visto nunca en sus roles icónicos de “Periodistas” y “Hospital Central”, pero del ámbito del drama histórico la conozco por hacer papeles “exóticos” sea en el Al-Andaluz (“Isabel”), el Imperio Otomano (“The Promise”) o en Narnia (“El Príncipe Caspian”). Es un alivio verla hacer de española en ese rol tan complejo de Carmen Angoloti, Duquesa de la Victoria.

También veo muchas caras conocidas de los “çustomers” españoles. Otro rostro de “Velvet”es Alex García al que mejor  recuerdo como el boxeador Alfonso de “Amar en Tiempos Revueltos”. Verónica Sánchez ha crecido bastante desde “Las 13 Rosas”.  Otro sobreviviente de los “tiempos revueltos “es Cristóbal Suarez. Apenas entró en escena, ahí altote y guapote, yo (después del “Slurp” obligatorio), grité “¡pero si es Mario!”  Cristóbal es un Benjamin Button, en vez de envejecer, rejuvenece.

La serie, que en España se transmite en noche de miércoles, comenzó hace tres semanas. Aunque “Tiempos de Guerra” hace más hincapié en los aspectos médicos (y románticos) del conflicto, se escogió comenzar con escenas en un campo de batalla, precisamente con el Desastre de Annual, el momento crítico, de la Guerra del Rif. En la primera escena vemos a los soldados españoles defendiéndose de las tropas rifeñas. El comandante Silva (Vicente Romero) quiere rendirse, pero el teniente Andrés Pradera (Alex Gadea. Ay mi Tristán de Puente Viejo) se lo impide. Andrés alcanza a susurrarle a Pedro (Marcel Borrás), su camarada y futuro cuñado, que le diga a Julia que lo olvide. Pedro parece que no podrá dar el mensaje, porque un moro lo está degollando y Andrés desaparece en una explosión.
El desastre de Annual

Corte a Madrid, a Julia que toca el piano. Llega la madre. Julia quiere irse al África a buscar a Pedro y a Andrés. Su madre es amiga de la Duquesa de la Victoria que ha formado un equipo de enfermeras y planea llevarlas hasta Melilla. Julia y su madre se van al Pardo a una Garden Party para hablar con la Duquesa. Pasan unos siete minutos de vestidos tras vestidos. Es que estas mujeres cada vez que se quitan el uniforme se ponen cada modelito que la fiesta parece una pasarela. Es colección de temporada Primavera 1921.
¡Mi sombrero es mas grande que el tuyo!

La Duquesa le dice a Julia que para ser enfermera hay que estudiar.  La insta a tomar un curso de, un mes, en La Cruz Roja. Luego la presenta con dos “graduadas” Pilar (Verónica Sánchez) y Magdalena (Anna Moliner). De solo verlas, reconocí a personajes típicos de esas películas de Marisol y Pili y Mili que yo tanto gocé en mi infancia. Hasta se les puede poner membretes. Pilar es “la empollona”,  la mejor alumna, la que sigue el manual, seria y viuda desde que un tranvía la dejó sin marido hace dos años. Magdalena es “la patosa”, que sin andar tumbando bandejas, es metepatas, alegre y muy, pero muy ingenua. No lo parece porque es coquetona, aunque está ultra comprometida con Daniel de Zumárraga (hijo) que ahí está sacándola a bailar.
La Empollona y La Patosa

Llega un general que le comunica a la Duquesa que Su Majestad, La Reina desea verlas a ella y a las enfermeras. Por alguna razón, Julia se une a la comitiva.  Cuca Escribano, alta,  rubia (pero sin acento inglés) interpreta a Victoria Eugenia de Battenberg, Reina de las Españas. Con mucha cortesía y firmeza, les dice a Doña Carmen y sus enfermeras, que las quiere en Melilla en unos días. La Duquesa le dice que es imposible, estas chicas no están preparadas. La Reina, muy fina, se la lleva a un rincón y le dice “Esto es guerra, ¡Carmen!” ósea en África se necesita de enfermeras y se van porque así la reina lo dispone.
¿ Reina o Duquesa? ¿Quien manda más?

Lo próximo es la Duquesa en el salón comedor de un tren en compañía de La Empollona y de La Patosa. Es chistoso porque son diez las enfermeras, pero de nombre y cara solo conocemos a estas dos.  Se aparece Julia con maleta. La Duquesa la ataja. No puede ir de excursión con las otras, porque no ha tomado ni una clase de enfermería. Además, no tiene ganas de cargar con una mujer que va a estar más ocupada en buscar parientes que en atender pacientes.

Julia insiste y la Duquesa se da cuenta que ésta es más porfiada que ella y le pasa un librito del tamaño de un Catecismo de Primera Comunión. Es un manual de anatomía y primeros auxilios que las otras enfermeras ya se conocen al dedillo. Me parece que se va a necesitar de más textos de instrucción. Porque estas niñas de anatomía masculina saben nada y si habrán visto un par de… en su vida solo las criadillas del toro en el ruedo o en el plato y arrebozadas.

Crash Course de Primeros Auxilios

Del tren se trepan a un barco y en cinco minutos en los que Magdalena, La Patosa no alcanza ni a vomitar, ni Julia a terminar de leer su manual, desembarcan en Melilla (o Tenerife haciendo de Melilla) Alla tienen su primer encuentro con “Pacos” (franco tiradores). Obvio que aquí se viven tiempos revueltos. El tiroteo le da una excusa al médico militar Fidel Calderón (Alex García) de hacer su entrada triunfal salvando a Julia de no sé qué. Excusa para Fidel de poder abrazarla bien fuerte hasta que la Señorita Ballester le recuerda que de donde ella viene los hombres no se arriman tanto a las mujeres de bien.
¡No se me arrime tanto, caballero!

La Duquesa entretanto se entrevista con el comandante de la plaza, y que resulta ser el padre de la mejor amiga de Magdalena. Al pobre Márquez no le causa mucho chiste tener a estas enfermeras entrometidas por ahí, pero les dice que intentará “acoplarlas” a algún hospital de Melilla; Esto encoleriza a Doña Carmen que ha venido a Marruecos a regentar su propio hospital porque eso es lo que quiere la reina, y lo que la reina quiere se hace. Márquez las manda una escuela abandonada. Ahí estas señoritas que en su vida han empuñado un plumero, tienen que limpiar el sitio, despejarlo de muebles y medio habilitarlo para que parezca  un hospital.

Ya tienen el hospital medio armado, cuando una noche se presenta Fidel con una veintena de heridos. Vienen de Annual y no hay espacio en otros hospitales. Este es el primer encuentro de las enfermeras con miembros amputados, huesos rotos, carne quemada y sangre por doquier. Se paralizan, se desvanecen, vomitan, pero aun así atienden a todo el mundo. Doña Carmen está que arde, asegura que ha sido una travesura de Márquez mandarle esos pacientes nada más para fastidiarla. Resulta que el comandante  ni idea tenía.

Todo es culpa de Fidel que es médico medio maverick,  muy díscolo y con más ganas de experimentar con la medicina que el mismísimo Dr. Mengele. Márquez decide escarmentarlo, hay que dar ejemplo porque Fidel es novio de su hija. Lo empaca a Madrid. A Susana Márquez (Silvia Alonso) no le parece. Amenaza con irse con Fidel. Parece que viajar sin chaperona en esos tiempos, era cosa escandalosa. Doña Carmen arregla todo contratando a Fidel como médico jefe de su hospital.
Larbi, huerfanito y Magdalena

Y así se va desarrollando la historia y miren que solo van tres capítulos y harto ocurre. Magdalena se la va a pasar haciéndole ojitos a Larbi (Daniel Lundh) , el enfermero marroquí, y va a amadrinar a un huerfanito moro. Pilar se verá sacudida de su comfort zone cuando se tropiece con Luis (Cristóbal Suarez) , el medico que hace ocho años la plantó en el altar. Luis trae explicaciones, Pilar y él reconocen que aún se aman, pero no van a ninguna parte porque el doctor está casado con Raquel (Nuria Herrero), la hija del tabernero. Raquel está como de seis meses y como no se chupa el dedo, le advierte a Pilar. No ha conseguido atrapar un hombre de clase superior para perderlo justo cuando van a ser padres.

La que provoca los mayores líos es Julia. Tal como lo temía la Duquesa, se la pasa más buscando a sus hombres que cambiando vendas. Entre los heridos de Annual está el Alférez Pedro Ballester, hermano de Julia. Viene muy mal y agobiado por la culpa de haber perdido de vista a Andrés.  Aparece en el hospital, el comandante Silva, el superior de Andrés y Pedro, el que quería rendirse. Trae cuento chino de que los rifeños le dejaron malherido. Miente diciendo que no hay más sobrevivientes. Lo cierto es que sobornó a un guardia para huir dejando atrás a sus soldados, entre ellos a  Andrés.

Pedro que sabe que Silva es un cobarde traidor, intenta matarlo. Lo quieren fusilar. Sus compañeros corroboran la cobardía del comandante. Los ponen presos a todos. Julia tendrá que hacer circo, maroma y teatro para poder salvar al hermano. Y como es un poco egoísta, en sus empeños arrastrará a Magdalena, a Larbi, y hasta el mismísimo Fidel.

Ese es el comienzo de esta historia muy colorida, muy vibrante, muy hermosa desde un punto de vista estético. Paisaje y modas son espectaculares. Y eso que ha sido filmada mitad en Gran Canaria, mitad en el patio trasero de la productora.

 Hay quejas de que es muy cliché, que los personajes son un poco estereotipados, y de que tanto lio amoroso ya recuerda a “Anatomía de Grey”. Ya lo dije, el cliché deja de serlo si se le desarrolla en espacios y escenarios nuevos. Eso también se aplica a todas las reglas que gobiernan las representaciones de personal médico en zona de combate. Y si se les encuentra semejanza con personajes de una serie como “Anatomía”, muy distante en términos culturales, cronológicos y geográficos, entonces se está cumpliendo con el propósito de renovar la formula.

En mi próximo blog hablare sobre estos clichés,  que van más allá de “Grey’s Anatomy”,  de las causas y el desarrollo de la Guerra del Rif, el factor más novedoso de "Tiempos de Guerra” y del mejor personaje, La Duquesa de la Victoria que existió en la vida real y que fue tan o más imponente que como la representa la serie.


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