jueves, 11 de junio de 2026

Los Adolescentes y las Nostalgias Setenteras: Los 40 (Teen Culture XV)

 


Los 50 no serían la única fuente de recuerdos y visiones retro de los acongojados 70. La necesidad de escapar a un pasado más tormentoso o donde las prioridades estaban más claras hizo retroceder a la cultura popular a la Gran Depresión y a Los 40.

Recuerdoaun yo en Chile que el ’74,  Vanidades tuvo un foto-artículo de la moda primaveral y de cómo imitaba el estilo de la Era Dorada de Hollywood. A pesar de que ese verano, la moda se iría a los Locos 20 con la influencia de el Gran Gatsby, los diseñadores ya tenían en mente un regreso a la Era de la Segunda Guerra Mundial.

Saint Laurent Pone de Moda a Los 40

En 1970, Yves Saint Laurent presentaba en su pasarela un retorno a Los 40 con la aparición de las plataformas en el calzado que estarían de moda a través de la década (y siguen usándose). Al año siguiente, en su desfile titulado “Liberación” se regresaba flagrantemente a la moda de la Francia de la Segunda Guerra Mundial con hombreras, faldas más largas y ondeantes y cinturas definidas. En 1972, Hollywood le entraba a la nostalgia por los 40 con dos filmes: la épica de El Padrino y Verano del ’42.





Esta última era un filme tipo” Coming of Age” sobre un trio de quinceañeros que pasan sus vacaciones veraniegas en la isla de Nantucket (Massachussets) en ese primer verano después de Pearl Harbor. Típicos adolescentes solo saben hablar de sexo. Una entretención es espiar a una joven pareja que ha rentado una casa en la playa, pero pronto, el marido se va a la guerra y Hermie (Gary Grimes) , el más sensible del grupo inicia una amistad con la esposa (Jennifer O’Neill). El clímax es la muerte del marido y el esfuerzo del chico por consolar a la viuda que acaba con ambos en la cama.



Contada así suena pueril y sosa, pero es que después de ver la Malena de Tornatore, con la que se ha comparado este filme, lo veo olvidable. Lo mejor es el tema musical de Michel Legrand. Mas conmovedor me resultó el romance prohibido de El verano de mi soldado alemán que Ruth Frank publicase en 1973. Esta historia de una chica judía abusada por el padre que se enamora de un soldado de la Werhmacht que está en un campo de prisionero de guerra en Virginia me provocó mayor impresión y empatía. Summer of ’42 y The Summer of My German Soldier son ejemplos de nostalgia de Los 40.

1974 fue el año en que El Gran Gatsby y Chinatown impondrían modas de Los 20 y Los 30. Lo cierto es que ese otoño fue la última vez que vestí una minifalda. En los próximos tres años, la moda avanzaría por Los 30, Los 40 y Los 50. Bobby Redford, después de Gatsby y de interpretar a Bob Woodward, uno de los artífices del escándalo de Watergate, en All the President’s Men, seguiría viéndose bello en ropa de época en The Sting, El Gran Waldo Pepper y The Way Where (Nuestros Años Felices).

       Solo Redford puede verse bien en un tres piezas de color de rosa

La “Cuarentena” en la Música y La Moda

Un repaso de la moda, del cine y hasta de la música nos confirman un renacimiento de la cultura de la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1975, no hubo un año en que Hollywood no trajese algún filme de Los 40 que recrease moda de ese tiempo. He escrito sobre eso en Latinas de Ayer, pero basta ver fotos de fin de década de iconos de la moda como Bianca Jagger y la diseñadora Carolina Herrera para comprender de donde viene la influencia.




Los vestidos volvieron a ser acinturados con faldas acampanadas y largas.  Se descartó el poliéster por muselinas y telas ligeras en días calurosos. 



Para el invierno,  las chicas preferían verse como colegialas de Los 40. Phoebe Cates, antes de volverse actriz y Teen Idol, andaba de modelo en Seventeen. Noten este vestuario de1979 (yo tuve esos zapatos). Con la excepción de las medias de lana parece escapada de un filme de Andy Hardy.




También retornaron blusas campesinas de mangas abullonadas. y las famosas jardineras y overoles que durante la guerra usaban  las mujeres que trabajaban en fábricas de armamento y astilleros. Ahora las jardineras venían en mezclilla y telas escocesas o estampadas.

                            Blusas campesinas de los 40s



                             Blusas campesinas de los 70

                             Obreras de los 40, trends de los 70

                        Jardineras de los 40

                        Jardineras de Los 70s

El que Travolta y la música disco renovaran la fascinación con el baile de salón resucitó el jitterbug y el lindyhop. Eso motivó un interés por el swing. Benny Goodman y su orquesta volvieron a tener conciertos y tours. Por otro lado, cantantes coma Berry Manilow sacaron versiones de temas musicales populares durante la Segunda Guerra Mundial como “I Don’t Want to Walk Without You”.




Ya antes Barry había sacado a la venta “Copacabana “un tema disco con coreografía de película de Carmen Miranda, muy “cuarentón”. Tal como Sha Na Na fue un conjunto que resucitó la música de los 50, en 1973 surgía Manhattan Transfer que buscaba recordar el sonido de las Big Bands.



No voy a decir que la los jóvenes les gustaba esa músicaaunque a los 18 años me volví una adicta hasta el día de hoypero si en el aire se sentía un interés por la era de la Segunda Guerra Mundial. Basta ver la lista de Hollywood: The Way We Were (1973); Buster and Bell (1974 con Jan Michael Vincent que era un poco teen idol, al menos de las universitarias); Farewell My Lovely (1975); Baby Blue Marine (1976, también con JM Vincent); New York, New York (1977); The Big Sleep (hubo un renacer de Raymond Chandler y de Noir en ese entonces , 1978); 1941 (1979).

                            Barbra y Bobby en The Way We Were

Series y Miniseries de Los 40

Todos estos filmes servían para presentar modas y New York, New York y 1941 particularmente se concentraban en la música de la Segunda Guerra Mundial, lo que las podía hacer atractivas para un público joven que ya se había acostumbrado a los 40 gracias a las miniseries. Si Hollywood se la pasó sacando filmes anuales que retrataban esa década, las cadenas de televisión hicieron lo propio a partir de 1975.

Ese año se inauguró La Era de las Miniseries de Época con Rich Man, Poor Man que iniciaba en 1945. La seguiría Once an Eagle en 1976, Seventh Avenue (1977); Pearl (1978) y The Last Convertible (1979). Esa última con su retrato de novatos de Harvard en 1940 que se vuelven hombres en el campo de batalla, pero siguen unidos por el amor a una misma mujer y un mismo carro de lujo, resultaba interesante a los ojos de universitarios de Los 70. Una lástima que ninguna plataforma la presente.



Lo más importante, para nuestros efectos, es que el protagonista de facto, narrador y heredero del famoso auto no era Perry King que no triunfaría como galán adulto ni juvenil. Tanto la novela como la miniserie se enfocaban en George, el Dan Humphrey del grupo, el intelectual romántico idealista y pobre que solo puede admirar de lejos a la It Girl Chris, interpretada por Deborah Raffin en el que considero su mejor rol.




A George le dio vida mi adorado Bruce Boxleitner y descubro que antes de The Last Convertible ya era un Teen hearthrob a juzgar por los posters que regalaba Teen Beat. Bruce se había vuelto el sueño de adolescentes (y no solo de Melissa Gilbert que se convertiría en su segunda esposa) gracias a su rol de Luke McCahan en la serie del Oeste How the West was Won.



En la era post-Vietnam, también era un mensaje diferente esto de mostrar “guerras justas” y de alabar el sacrificio de la juventud de Los 40,cuando los veteranos de Los 70 recibían repudio o indiferencia.  Aparte de las miniseries, había series que glorificaban el servicio tanto en el frente de batalla como el doméstico.

Dos esfuerzos de hacer series bélicas fracasaron. Operation Petticoat, basada en el filme de 1959,  nunca pasó de la Segunda Temporada (1979). John “Homero Adams” Astin nunca pudo llenar los zapatos de Cary Grant. La única gracia de la sitcom de la ABC fue la presencia de Jamie Lee Curtis en su primer trabajo actoral



La NBC también quiso hacer un show bélico y eligió las memorias del coronel de la Fuerza Aérea Gregory Boyngton. Robert Conrad se encargó de dar vida a “Pappy” Boyington llamado así porque a sus 30 años era considerado “viejo” para pilotear un avión de combate. Hoy puede verse los sábados en el canal Heroes & Icons.  

En serio, es tan aburrida que por primera vez me quejo de la ausencia de efectos especiales. Es que sin trama y con un Conrad que aunque le subieron la edad al personaje, no representa 35 años, la serie es un largo bostezo.



Mucho mejor fue la  primera temporada de Wonder Woman (1976). Como en la tira cómica la acción tenía lugar en medio de la Segunda Guerra Mundial. La Mujer Maravilla con un giro dejaba atrás su identidad de Diana Prince, teniente de la marina estadounidense, para ir a dar golpes y patadas a nazis y japoneses.




Sin embargo, la gran propagandista del servicio y sacrificio de los miembros de La Gran Generación fue The Waltons. Ya escribí un largo resumen de esta serie icónica, maravillosa y cambia vidas, pero hoy quiero hablarles un poco de lo que representó en términos de nostalgia y Teen Culture. Los Walton cubrió en siete temporadas un periodo que va desde la Depresión (1933) hasta el boom de la posguerra (1947). Si incluimos especiales y telefilmes nos llevó a conocer las aventuras de la familia hasta la Era Kennedy.

Sin escatimar detalles de lo dura que fue la vida de los habitantes de zonas rurales americanas, también creo una ola de nostalgia por valores perdidos. En la Era Watergate, todavía vapuleada por los cambios sociales de Los 60, The Waltons mostraba la importancia de la unión familiar en momento de crisis, el apoyo de la fe, el orgullo y deber de ser un buen patriota. Después de Pearl Harbor que golpea a Los Walton al dejar viuda a Mary Ellen, los chicos Walton se ponen el uniforme, aun el desobligado Ben y el pacifista Jason.



John Boy Walton y Rudy Weiss: Dos Jóvenes en una Misma Guerra

John-Boy fue la encarnación de todos lo heroico y noble que había en USA.  Tal vez por eso es que Richard Thomas fue lo más cercano a un Teen Idol que nació de ese show. Como hermano mayor se le exigía ser un modelo para sus hermanitos y a la vez ser un puente para que los problemas de los pequeños fuesen comprendidos por los padres.



John Boy era más que un hermano, tenía sueños de ser escritor, sufría del eterno problema del adolescente con las chicas y muchas veces debía tomar partido en los problemas de su comunidad. John-Boy era el hijo, hermano, novio que todos querían e incluso Bravo, la revista alemana para chicos, lo ponía en su portada.



Después de ganar un Emmy y dirigir cinco episodios, Richard Thomas se retiró en la sexta temporada. Su personaje había estado pendiente de las noticias europeas, el auge del fascismo, incluso contempló la idea de ir a pelear en las Brigadas Internacionales en España. Su salida de la serie fue explicada conque en 1940 le ofrecían un empleo en Londres como corresponsal de guerra.

Aun sin John Boy, los Walton siguieron su vida a través del conflicto hasta que este llegó a sus puertas después de Pearl Harbor. Por cuatro temporadas la serie mostró como era el frente domestico en una zona rural abarcando noticias, conflictos provocados por el racionamiento, vestuario, música y cine.



No puede hablarse de la influencia de Los 40 en la teen culture sin mencionar que fue a fines de esa década que nació un fuerte interés por el Holocausto, un interés que llegaría hasta las aulas y a la cultura popular con personajes jóvenes que pudiesen enganchar al público adolescente. Es semi irónico que una década que,  el embargo de OPEC provocaría un auge de antisemitismo en USA, acabase con esta cuasi fascinación de Hollywood y televisión con la guerra contra los judíos iniciada por los nazis.

El momento puntual de esta epifanía sobre la Shoah fue Holocaust, de la  que he hablado en otra entrada. El libreto de Gerald Green se enfoca en dos personajes :Dorff (Michael Moriarty), un abogado que al unirse a las SS se volvía un artífice de la Solución Final y Josef Weiss (Fritz Weaver), un médico judío berlines que junto con su familia vivía las experiencias que destruirán a la judería europea. Al final de la miniserie, Dorff se ha suicidado y el Dr. Weiss, su esposa, hermano, suegros y dos de sus hijos han sido víctimas de los nazis. Lo sobreviven su nieto, nacido en Theresienstad y su hijo Rudy.



Rudy Weiss (Joseph Botoms) era el futbolista rebelde, el que golpeaba a los bullies nazis de su barrio, el que no quería rendirse sin luchar. Con la ayuda de un dinero que le suministraba Inga, su cuñada aria (Meryl Streep en un rol espectacular que presagiaba su espectacular carrera), abandonaba Berlín y su familia y emprendía un trayecto hacia la Unión Soviética.



En Praga conseguía una esposa (Tovah Feldshu), se unía a los partisanos ucranianos, perdía a su mujer en una emboscada y acababa en Sobibor. Lograba salir en el famoso escape de 1943 y el final de la guerra lo encontraba vivo y camino al Mandato de Palestina. Si había algún personaje que atrajese a los jóvenes era Rudy, irreverente, luchador ,dispuesto a usar todo su ser para sobrevivir.



Antes de Holocausto, Joseph Bottoms había ganado un Globo de Oro como Revelación del Año por su protagónico de The Dove, la historia real de un adolescente que navegó sin tripulación  en un viaje alrededor del mundo En 1976 ,Bottoms protagonizó Unwed Father, la historia de un estudiante de secundaria a que quiere hacerse cargo de un bebé que ha hecho con su noviecita.



Con Holocausto, Bottoms iba camino a convertirse en un Teen Idol para luego ser estrella, pero cometió un error imperdonable. En 1979, aceptó modelar para una sesión de fotografías de After Dark. Aunque otros actores habían modelado para una revista cuya principal audiencia era gay, habían posado vestidos o descamisados. Bottoms hizo desnudos frontales y fotos bastante sugerentes para alguien que, aún hoy retirado, no ha salido del closet. No solo destruyó la imagen que debe tener un teen idol, su carrera nunca más alcanzó la fama que prometían sus primeros trabajos.



BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a Decade of Upheaval Created the World We Live Today.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

 



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