viernes, 21 de febrero de 2014

Nicolas Le Floch: Misterios del Paris Dieciochesco


Desde los inicios de este blog que hemos hablado de policías, de criminales, y de la moda de las series de televisión situadas en el Siglo de las Luces. La combinación de estos tres elementos nos lleva a conocer a Nicolas Le Floch un policía que también es cortesano de Luis XV.

En el 2008, la televisión francesa decidió serializar las aventuras del Comisario Le Floch, héroe de una serie de novelas del historiador y diplomático, Jean-François Parot. En sus días en la embajada francesa en Sofía, Parot concibió la idea de escribir una cadena de misterios históricos (lo que en inglés se conoce como historical whodunits) sobre un policía en el París dieciochesco. De eso nació Nicolas Le Floch con el siglo XXI, a pesar de ser un hijo del Siglo de las Luces, y tendrá su primer caso en El Enigma de la Calle de los Mantos Blancos (Les Enigmes des Blanc-Manteaux, 2000).


Aviso que no he leído ninguna de las diez novelas que componen la serie, pero al menos las seis primeras han sido traducidas al español y al inglés. Por lo que me han contado, la grandeza de las novelas yace en la descripción histórica de los dos Parises, el del bajo mundo y  el de la Corte de Versalles, aparte de la atención al detalle histórico, principalmente las comidas. Algo que lamentablemente no se puede traducir a la pantalla.

Nicolas es un huérfano ilegitimo. Nacido en Bretaña, es criado por el canónigo jesuita Le Floch quien le da su apellido tras encontrarlo abandonado en los escalones de una iglesia. En su infancia es llevado a vivir con su padrino, el Marques de Rancueil, quien, en su lecho de muerte, le confiesa que es su padre. El Rey Luis XV, como atención a su amigo de Rancueil, otorga el título de Marqués al bastardo.

Nicolas vivirá una doble identidad, la de un policía y la de un cortesano, lo que le permite navegar cómodamente por ambos mundos. Así lo vemos asistir a bailes en Versalles y bajar a las tabernas populares, callejones, y garitos, sin olvidar el prostíbulo de La Paulet. Como buena novela francesa, las aventuras galantes de los personajes y del mismo Nicolas son sumamente importantes. La Paulet aparte de proveer al comisario y a sus amigos con carne fresca, también es su informante sobre los quehaceres de los señores y de los hampones que visitan su burdel.

La Paulet presenta a una de sus pupílas (notrefrance.com)


Los crímenes que investiga Le Floch-Rancueil son variados y van desde secuestros de herederas, hasta envenenamientos. Con la excepción de un panadero en Sangre de Harina, todas las victimas  son aristócratas  o gente principal. Además de los crímenes, la serie busca mostrar eventos históricos como la boda del Delfín con María Antonieta, evento  que propicia un asesinato en El Fantasma de la Rue Royale,  y las protestas sociales que marcan el inicio del reinado de Luis XVI en Sangre de Harina.



A veces los crímenes tienen aspectos casi esotéricos. En “El Fantasma de La Rue Royale”, El Comisario se enfrenta a niñas endemoniadas y a los poderes sobrenaturales de un jefe de tribu iroqués. No voy a entrar en muchos detalles, porque al tratarse de un tema paranormal prefiero discutirla en nuestros Reinos de Fabula.

Otros encuentros con lo prodigioso tendrá Nicolas en La Lágrima de Varsovia donde, a raíz de la perdida de una joya de la Reina, entra en contacto con el legendario alquimista, el Caballero de Saint Germain y una clandestina Orden de los Templarios. En  El Amo de los Perros, Le Floch viaja junto a sus amigos a los bosques de Aquitania a investigar una serie de muertes cometidas por un misterioso lobo gigante, una especie de Bete de Gevaudan.

En la primera novela, vemos a un joven Nicolas que en 1761, llega a Paris a aprender a ser detective bajo las órdenes de Monsieur de Sartine, el Teniente General de la Policía del Reino. Sartine no será el único personaje de la vida real que aparezca en la historia. En las mazmorras del Chatelet, Nicolas hace amistad con Charles Sanson ( que se encargará de guillotinar al Rey Luis XVI y su familia), un joven estudiante de medicina que al no poder acabar con sus estudios termina como verdugo del rey.
Sanson y Bourdeau (allocine.fr)


Los conocimientos anatómicos de Sanson (dignos de un equipo de NCIS) son invaluables para las investigaciones de Le Floch, como lo son los conocimientos médicos de otro amigo, el cirujano naval, Guillaume Secmacgus. A ellos se les agrega el tímido, pero leal y muy casado, Inspector Bourdeau y juntos compondrán el equipo del Comisario.
Secmacgus y Nicolas (allocine.fr)


En la primera novela, Nicolas vive en casa del Comisario Lardin, (cuya esposa seduce al joven huésped). Cuando Lardin desaparece, y todo indica que ha sido asesinado, Le Floch es encargado de investigar, pero con mucha discreción porque la victima estaba en posesión de unas cartas que comprometen gravemente al Rey.

En la serie, los detalles sobre infancia y juventud del héroe son conocidos a base de diálogos, puesto  que la acción tiene lugar casi una década después de la llegada de Nicolas a Paris. Para entonces, el detective ya está completamente aclimatado tanto a su papel de aristócrata como a sus labores policiales. De hecho, la serie eligió iniciar su primera temporada con una adaptación de El Hombre del Vientre de Plomo, la segunda novela de la saga. Tal vez porque eso les permitió presentar a Marie de Langremont, el personaje femenino principal del show, pero que es un compendio de varias mujeres creadas por Parot.

Aunque recomiendo calurosamente esta serie y los libros, tengo un par de reparos y el principal corresponde al protagonista al que todavía no puedo tragar. Varios lectores se han quejado del héroe de Parot, tildándolo de “muy perfecto” o  “demasiado encantador”. Yo lo describiría como “muy inhumano”. Por lo menos como lo representa la serie y como lo interpreta Jerome Robart, es  un individuo que aunque expresa emociones, rara vez exhibe empatía con otros personajes y ninguna ni por los criminales (muchos de los cuales poseen circunstancias atenuantes) ni por sus victimas.



Una virtud de Parot es que, al crear una atmosfera fidedigna de época, también le incorpora las sensibilidades de su tiempo. En Le Floch no hay una nota del fervor revolucionario que aquejaba a la clase media y profesional francesa. Con la llegada de su titulo, El Marqués ha abrazado los valores y prejuicios de la aristocracia. Es tan devoto servidor de la monarquía como lo es su jefe Sartine. En él no vemos nunca una queja en contra de las injusticias sociales como las que salen de bocas de Semacgus y Bourdeau.

El Marques ante el Rey Luis XV (allocine.fr)


Eso no me molesta, lo encuentro refrescante. Sin embargo, me extraña la total falta de compasión del “Petit Marquis” ante hechos puntuales. No lo vemos apiadarse de los niños  obligados a mendigar,  y es casi brutal con la pobre aprendiz de panadera que debe disfrazarse de varón y aun así es descubierta, violada y preñada por su patrón. Tampoco lo vemos conmoverse al descubrir el cadáver de una joven estrangulada minutos después de dar a luz, o cuando encuentra a la hijita de la victima, ya podrida y muerta de hambre y de frio.
(notrecinema.com)


Todo esto va vinculado con un leitmotiv de la serie, cierto desprecio misógino por las mujeres que no parece existir en las novelas. Aunque bajito (lo apodan “El Pequeño Comisario o “Le Petit Marquise”) Monsieur de Rancueil es un Casanova que no titubea en mezclar el trabajo con el placer y en más de una ocasión lo vemos darse su revolcón con sospechosas. Ya he mencionado como usa sin empacho a prostitutas para sus investigaciones, sin preguntarse qué empuja a estas mujeres a un trabajo tan triste y peligroso.

(tvmag.lefigaro.fr)


Como toda novela de detectives, la serie nos muestra los peligros que representa el sexo femenino. Muchos casos que resuelve El Comisario Le Floch son crímenes perpetrados por hembras. Ambiciosas, lascivas y manipuladoras, estas femmes fatale dieciochescas envenenan maridos, seducen suegros, hasta asesinan campesinos luego de convertirlos en esclavos sexuales. Pero esa no es razón para que Nicolas las utilice, especialmente en el caso de Marie de Langremont.

En el primer libro de la saga de Parot, Nicolas inicia un romance con una criadita llamada Antoinette Goudelet. Poco después, ella es violada por un pariente de su patrón. Pare un hijo que todos creen es futo de la violación. Años más tarde, Nicolas se entera que el pequeño Luis es su hijo. Busca a Antoinette, ahora convertida en la prostituta “La Satin”, reconoce al niño y ayuda a la madre para que lleve una vida respetable. Todo esto es cambiado en la serie.

En el primer episodio “El hombre del vientre de plomo”, Nicolas debe esclarecer el misterio tras una serie de asesinatos que afecta a la noble familia de Ruissec. El hijo mayor muere debido a envenenamiento con plomo, su hermano Lionel desaparece misteriosamente y la madre de los jóvenes es asesinada en una iglesia. 



Nicholas sospecha de Mademoiselle de Bichelieres, una joven actriz que anteriormente fue prostituta bajo el alias de “La Satin”. También ha sido amante de Lionel de Ruissec. Nicolas la visita, se acuesta con ella y la pone en su lista ya que la actriz está furiosa con Lionel por haber dejado de mantenerla a raíz de su compromiso con la noble millonaria Amande de Touvee.

Le Floch visita a La Touvee, pero no alcanza a verla ya que sus criados se lo impiden. Entra en juego otro sospechoso, Lambert, el ayuda de cámara del envenenado Ruissec. Poco a poco se desentrañan los secretos. Lambert es Yves de Langremont. La Bicheliere/Satin es su hermana Marie (¡Quien también es Mademoiselle de Touvee!). Los asesinatos son parte de un plan de venganza en contra del Conde de Ruissec.

Marie haciéndose pasar por La Touvee( notrecinema.com)


En el pasado, de Ruissec fraguó cargos falsos que condujeron a la ejecución del Duque de Langremont, uno de sus oficiales. Langremont había descubierto que de Ruissec comerciaba con municiones en mal estado. La deshonrosa muerte de su esposo, empujó a la Duquesa de Langremont al suicidio. Sus pequeños hijos fueron vendidos y Marie  obligada a prostituirse. Años más tarde se reúne con su hermano y deciden castigar a toda la familia culpable de la ruina de la suya.

Al resistirse al arresto, Yves es herido fatalmente. Marie será la única juzgada por su sangrienta venganza. Uno esperaría un momento de compasión por parte de Nicolas, que mal que mal es amante de la joven, pero será Sartine quien la libere. Conmovido, cuando la aristócrata venida a menos le pregunta si como ella “ha tendido que vender su cuerpo”, el jefe de la policía ordena a su comisario que la deje en libertad.

Debido a que no se han levantado cargos en contra de ella, uno esperaría que Marie recuperase su identidad y puesto en la sociedad, pero no es así. En “L’Affaire Nicolas Le Floch”, el comisario descubre a la ex prostituta ganándose la vida como costurera. De común acuerdo deciden ser amantes, pero Nicolas no le será fiel (ella si), y la usará no solo en la cama sino como ayudante para desenmarañar crímenes, muchas veces poniendo a La Satin en peligro.


El colmo de esta relación desigual ocurre en el episodio titulado “El amo de los perros” y que fue escrito especialmente para la serie. En busca del asesino de un joven noble, Nicolas marcha en misión secreta a la zona rural aquitana. Lo acompañan el Dr. Scemacgus y Marie que viaja, por una vez, bajo su verdadera identidad. El dueño del castillo donde se hospedan nota que Marie pasa la noche con de Rancueil y comienza a llamarla “Señora Marquesa”. Mademoiselle de Langremont le responde, con cierta tristeza, que todavía no la han pedido en matrimonio (ni la pedirán) y que prefiere que la llamen “Señora Duquesa”.

En ese momento caí en cuenta de tres detalles. Duquesa es un titulo nobiliario mas alto que marquesa, por lo tanto Marie es superior en rango a su amante. Nicolas es un huérfano bastardo legitimado por la caridad del Rey. Marie es una legítima aristócrata que se ve obligada a prostituirse, a ser cómica en escenarios o a coserles enaguas a otras damas. Contra ella se ha cometido una terrible injusticia y Le Floch, en vez de repararla  y restituir a la Duquesa a su sitio verdadero, la sigue degradando.
(allocine.fr)


Como si no fuera suficiente humillación, casi al final del episodio, Marie le anuncia a su amante que va a ser padre. La reacción de Nicolas es de antología. Le dice muy serio que no sabe como reaccionar: “Piense, Madame, que yo no conocí a mi madre”. ¿Qué tiene que ver eso con el hecho de que su querida esté en estado? Me sorprendió muchísimo que la serie cambiara al Nicolas del libro que reconoce al hijo de una criada, con el de la serie que abandona a una aristócrata a la que ha embarazado, porque después de este episodio nunca más volvemos a ve a Marie de Langremont. En la quinta y ultima temporada, Nicolas Le Floch se enamora por primera vez en su vida y encuentra en Aimee d'Arrenet la horma de su zapato.

(loissir.lemessager.fr)

Francia tiene un nuevo rey, y el Comisario Le Floch, bordeando los cuarenta años, se enamora de una jovencita a la que le dobla la edad. Aimee, hija de un conde y almirante de la Marina Real, es  caprichosa, frívola, muy mimada, y a su corta edad, bastante experta en asuntos de alcoba. Se hace amante del Comisario, pero rápidamente le demuestra que si la contraría puede buscar otros brazos. Aun más importante, Aimee rechaza su propuesta de matrimonio, aduciendo que no quiere embarazarse y que el matrimonio es la tumba del amor. Es lo que se merece Nicolas Le Floch quien ha tratado tan mal a las mujeres.

(cinetea.fr)


A pesar de este defectillo, recomiendo la serie. Su atmósfera de época es exquisita. Es un placer ver tan bien recreada la Francia del Ancien Regime, tanto sus salones aristócratas como sus bajos fondos. La resolución de los crímenes resulta fascinante en una época pre-ADN especialmente debido a  técnicas forenses antediluvianas a las que debe recurrir El Comisario. Casi tan fascinantes son las intrigas políticas, y los escándalos palaciegos en los que se ve involucrado El Pequeño Marqués y que explican y presagian La Revolución Francesa.

(allocine.fr)



“Nicolas Le Floch” puede verse en el cable latino (subtitulada) todos los jueves por la señal TV5, y los domingos por el Canal Europa, Europa (también la repiten los jueves y los lunes).

8 comentarios:

  1. La verdad es que con semejante protagonista dan pocas ganas de aventurarse con esta producción, jajaja! Mujeriego y encima antipático y orgulloso... supongo que valdrá la pena por la ambientación...
    Me quedé pensando en la situación de Marie. Porque, siendo ella noble, por más que su familia haya caído en desgracia, en las sociedades de Antiguo Régimen existían sistemas de solidaridad estamental que impedían o volvían muy difícil que una muchacha "de noble cuna" tuviera que acabar de prostituta. Por lo menos en el caso español estoy segura que era así... me atrevo a suponer que algo similar ocurriría en Francia...

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    1. Sin embargo la serie ha si un exitazo, per a decir verdad, yo he intentado seguir varias seise francesas y con la excepción de “Une Village française”, los protagonistas son insoportables. Por eso no me sorprende este Le Floch, que me cuentan, es muy diferente al del libro.
      Lo curioso es que a serie tiene conciencia de las fallas de Nicolas, por algo o contrasta con personajes más justos y positivos como BOurdeau y Scemacgus.
      El problema de Marie es que siendo su padre declarado traidor a la patria y ejecutado por su crimen (agreguémosle el suicidio de la madre), ella y su hermano son borrados de los anales de la aristocracia. Como esto ocurrió cuando eran niños, ya se les ha dad por muertos hace tiempo. Reabrir el caso del Duque de Langremont y exonerarlo, equivaldría a revelar la complicidad de Marie en los asesinatos de los De Ruissec. Aun así, estoy segura que entre Nicolas y Sartine podrían encontrarle una solución. Por algo ella viaja con su nombre real al campo y todos la aceptan cm Duquesa sin pedirle carnet de identidad.
      El caso de Marie me recuerda al de la rotagonista de El Collar de la Reina.

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    2. No conozco la historia de El Collar... parece interesante por lo que cuentas...
      No sé si me aguantaría una serie con un prota tan pesado, jajaja!

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    3. Es una novela de Dumas, basada en hechos reales. La famosa Intriga del Collar de Marie Antoinette, y el complot fraguado entre el Cardenal de Rohan y Jeanne de St. Remy aa desprestigia a la reina. Pero yo me refería a la peli de Hilary Swank (“El misterio del collar”), porque ahí muestran a Jeanne cm victima, su familia pierde su fortuna, su madre se suicida y todos sus esfuerzos por acercarse a la Reina son para poder recuperar lo que su familia perdió.
      Me quedé pensando, porque de verdad Nicolas es insufrible, pero veo la serie por cuatro razones y por eso la recomiendo.
      1. La ambientación fantástica, vestuario, paisaje, música, etc.
      2. Los detalles históricos. Uno conoce aspectos de la vida en Francia de entonces que desconocías, sobre todo de la clase media acomodada, aparte de una cantidad de intrigas políticas y cortesanas.
      3. El equilibrio que proporcionan los otros personajes que son muy simpáticos.
      4. La variedad de crímenes y la manera en que los resuelven, sobre todo la “tecnología” que usan

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  2. Alguien me podria decir donde puedo encontrar episodios de esta excelente serie, por favor!

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    1. Hola Braian. Yo en eso de bajar series o verlas online soy una troglodita, pero si están disponibles en DVD y se pueden adquirir en Amazon, el problema son los subtitulos. Por eso yo prefiero seguirla por el canal Europa, Europa que va a estar dándola todo el mes de septiembre.

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  3. Yo también he estado viendo los capítulos de Nicolas Le Floch, no por el antiheroísmo del personaje, sino para conocer a fondo el modo de vida y pensar de la gente durente el Antiguo Régimen.

    A sabiendas que adapta varias tramas y hechos de los libros de Parot, lo que llamó mi atención fue que -sin justificar la falta de tacto del personaje hacia las mujeres- procuran ilustrar por qué alguien como él actúa así: por un lado, como comisario, Nicolas intenta ser imparcial en sus indagaciones para resolver el caso hasta donde puede por el razonamiento deductivo y la experiencia; pero por el otro, como marqués, al dejarse imbuir por la sociedad cortesana de tiempos de Luis XV y XVI, cometía el error de emular sus defectos para concretarlos hasta sus últimas consecuencias, aunque otros se encargaban de que no lo hiciese sin cortapizas.

    Al ver esta serie y su versión de Nicolas Le Floch pude percatarme que "quizás" buscan humanizar al personaje; que están reimaginando hechos de los libros para que viva una transición muy fuerte o el inicio de su ruina. Si bien ya se anunció que está en producción los capítulos de la sexta temporada, ahora tocaría ver hasta qué punto llegaremos a ver lo uno o lo otro, independientmente de si atestigüa o no la Revolución Francesa.

    Algo que me ha ayudado a comprender el contexto de la serie y, sobre todo, el de los demás personajes -reales y ficticios- fue haber leídos dos importantes importantes libros: "El Siglo de Luis XIV" de Voltaire y "La Sociedad Cortesana" de Norbert Elias. El primero expone que el estado absolutista y su entorno sociocultural fue más resultado de la gente involucrada para darle forma económica, geopolítica y culturalmente que tan sólo por las tomas de decisiones del propio Rey Sol; mientras el segundo describe cómo la corte creó un código social para resaltar su status social y político, cuyo resalte y simbolismo recaía en cómo explicitarlo en su modo de vida, vestir, actuar, etiqueta y ceremonias con su vinculación con el rey. Vemos que Luis XIV trató de darle un sentido político al modo de actuar de la sociedad cortesana tanto para sostenerse a sí mismo como monarca como para "darles lo que querían" otorgándoles grados de status alrededor de él; pero que, tras su muerte, todo ese aparato simbólico de poder y prestigio empezó a desvirtuarse con Luis XV y XVI.

    Aunque el personaje de Nicolas Le Floch lo ha advertido constantmente en la serie, bajo un cierto dejo de injenuidad, no nota que también ahora forma parte de la deformación simbolica que tenía la sociedad cotesana de su tiempo y que está cometiendo los mismas equivocaciones que ella: como nunca conoció la calidez materna, imagina que su forma de actuar hacia la gente es "racionalmente correcta" cuando no es así. Intenta ser racional e inductivo en sus juicios para resolver los casa; pero simultáneamente no puede evitar el uso de la manipulación, la intimidación o el disponer de las Lettre de cachet para conseguirlo sin cortapizas. No quiere o no puede aceptar que vivir una doble vida, lejos de beneficiarle, está activando una bomba de relojería que puede conducirlo hacia una transformación inevitable si finalmente acepta sus faltas y las que catalizó o, por el contrario, hacia su inevitable destrucción, sin importar si atestigua no el final de su modo de vida como marqués al sucitarse la Toma de la Bastilla.

    Les recomiendo tanto leer el libro de Voltaire y de Norbert Elias como ver los filmes "Le Roi Dance" de Gérard Corbiau y la adaptación de "Las Amistades Peligrosas" de Pierre Choderlos de Laclos hecha por Stephen Frears -la primera se puede hallar en YouTube-. Son muy ilustrativos para entender la dinámica de la trama y el antiheroismo del propio Nicloas Le Flochbjo variados enfoques.

    Saludos.

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    1. Más que bienvenido, Eduardo.
      Un gusto comentar una serie que es obligatoria para todos los amigos de la ficción histórica. Si he llamado “anti heroico” a Nicolás, lo hago siguiendo los cánones de heroísmo del mundo moderno, porque para su época, Nicolás es un tipo ideal. Ha encajado perfectamente en esa sociedad, o ese círculo tan corrupto que firma su propia sentencia de muerte.
      Justamente veía “Sangre de harina” esta semana porque deseaba interesar a mi madre en la serie y lo que más le escandalizo fue el comportamiento de Aimee d’Arrenet. Y decía “como una chica de entonces se iba a portar asi?” Y yo le digo “¿Y La Marquesa de Merteuil?” Claro, La Marquesa era viuda y Aimee soltera, pero precisamente por ser muy millonaria y de familia poderosa, puede darse el lujo de no se virtuosa.
      Lo que más me escandaliza de Nicolás, es su actitud hacia la tortura. Porque él no cree que sea una buena arma para la policía, pero permite su empleo o la usa para amedrentar. Sin embargo, en eso también podríamos decir es típico de un hombre de su época. Y no lo es, porque Semcagus está en contra de su uso.
      Cuando el médico es amenazado por la tortura, Nicolás se asusta, pero le sale con esa ridiculez de que se detendrá el tormento si peligra la vida del torturado. Esto provoca la burla de su amigo, porque no es cierto y ahí vemos la hipocresía del Ancien Regime tomar forma corpórea en el Comisario. Es un personaje muy interesante, y muy poco común en nuestra época, donde los protagonistas de la ficción histórica siempre deben (vivan en Sumeria, La China de Marco Polo, o el Renacimiento) expresar sensibilidades y valores contemporáneos.
      Gracias por tu bibliografía. Aunque un poco fuertes, aconsejo leer también la obra de Restif de La Bretonne, sus retratos del bajo fondo de Paris, son ilustrativos Y la mejor (y la mas fácil de digerir) de las obras del Marqués de Sade, “La Filosofía en el Boudoir”, ahí se ve ya la depravación de las clases altas.
      Espero sigamos comentando más en detalle la serie.
      Saludos.

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