Siguiendo el
consejo del Gato Dezmond decidí probar suerte con el drama de época nórdico.
Comencé con una serie danesa de cuatro temporadas (comenzó el 2018) y quedé
gratamente sorprendida. En términos de las fórmulas que imperan en genero del period
piece, The New Nurses corresponde al Esquema Panam, pero con un
twist muy original que nos lleva a un hospital en la Copenhague de los 50, a conocer a los primeros estudiantes de
enfermería y a los prejuicios que debieron enfrentar al querer infiltrarse en
un mundo femenino.
El título original
(y que se ha conservado en castellano) es Sygeplejeskolen (escuela de
enfermería).El inclusivo título ingles The New Nurses también es engañoso
puesto que oculta el tema central, la entrada de varones a una profesión femenina.Esta escuela de enfermería es parte del
hospital Fredenslund y ha preparado por generaciones a profesionales del sexo
bello.
En la primera
temporada tenemos a Anna Rosenfeld, la niña rica, que viene a servir al prójimo
como un modo de superar un desengaño amoroso. Compartirá cuarto con Suzanne, la
niña pobre, que antes de ser enfermera
era niñera. En muchos sentidos, Suzanne es más despierta y decidida que la
sobreprotegida Anna.
En la residencia
de enfermeras, las chicas conocen a Lis, la vivaracha estudiante de segundo año,
que sabe cómo huirles a las reglas y no hacerle caso a Madsen, la estricta jefa
de enfermeras a quien apodan “La Bruja”. Elsa, otra enfermera, oculta tras su
carácter mordaz y envidioso una relación clandestina con el Dr. Bent Neergard,
el médico estrella de Fredenslund.
Neergard está casado
con Nina, enfermera y maestra en la escuela de enfermería. Ese matrimonio se ha
enfriado con los años y Bent la culpa a ella por no querer quedarse en casa y
criar hijos. Nina sabe que su esposo le es infiel, pero acepta el estatus quo.
Nina es la única
que aprueba la novedad que Margaret, la directora de la escuela de enfermería, quiere introducir. Debido a una escasez de
enfermeras, a Margaret se le ocurre incluir
varones en su programa de estudio. A pesar de las burlas y quejas, en la
primera temporada vemos a seis jóvenes integrarse a las aulas. Entre ellos está
el torpe Peter, a quien Anna rompe un tobillo haciéndolo cargar su pesado
mobiliario; el ingenuo y muy religioso Bjorn; y Erik Larsen, un ex soldado.
Erik y Margaret comparten
un vínculo. La madre del joven la ocultó cuando la Gestapo la perseguía. Erik
es un buen chico, pero rebelde por naturaleza. Eso lo llevará a hacer trampas
en los exámenes, tener un affaire con Nina, y chantajear al esposo de esta. Su
comportamiento incomoda a sus amigos que temen que un desliz de Erik obligue al
cierre del nuevo programa. También a Anna que desde el principio se ha
interesado en el rebelde enfermero.
Como todos los
dramas médicos de la televisión, esta serie presenta más romance que medicina.
Tenemos amores prohibidos, embarazos no deseados y mucho melodrama. Los clichés,
malos entendidos, desencuentros y situaciones exageradas la acercan mucho al
modelo de telenovela. ¿Por ejemplo, porque una enfermita a punto de morir se
pone a contar chismes? ¿Es ese el único hospital de Copenhague que Anna debe atender
a la mujer que le quitó el novio, y Erik
a su padre alcohólico?
Sin embargo, hay
un twist fantástico. Debido a que los objetos de discriminación son varones,
las dinámicas cambian, los hombres son los victimizados y los que le hacen
reproches a Erik que ya suenan a slut-shaming.
Es interesante
que sea Suzanne la que casi seduzca al casto Bjorn, pero el resultado es el
mismo. Otra curiosidad es que cuando Erik descubre el affaire de Elsa con el
medico jefe, se lo guarda. En cambio, cuando Suzanne escucha el chisme de la
pequeña con polio sobre Erik y Nina, corre a regarlo por todos lados.
Aunque la serie
sea vendida por sus líos románticos, no carece de otros méritos. En el ámbito
medico hemos visto a los enfermeros atender todo tipo de casos, desde una
epidemia de polio hasta ladillas (¡!!).
La serie nos muestra cómo se manejaban los
hospitales de entonces. Una sorpresa es que al parecer en Dinamarca se servían
cervezas a los enfermeros como si fuesen refrescos. Y cuando el padre de Erik
solicita un schnapps, Bjorn se lo encuentra en su carrito de comidas que más
que alimento de enfermos, parece un bar ambulante.
También vemos
como eran tratadas enfermedades que hoy tienen cura como la polio y el cáncer.
De como el aborto solo era legal en casos de violación. Un detalle curioso es que
para ser enfermeros (ambos sexos) no se necesitaba haber terminado la
secundaria . De su clase, solo Anna
tiene estudios superiores, lo que la coloca por encima los varones del grupo.
Aun así, cuando ella forma un sindicato , prefieren elegir a Peter como
presidente antes que a una mujer.
Sorprende la
brevedad de estudios que se exigía para estos jóvenes, algunos como Erik que ni
sabían dividir, o no dominaban disciplinas como física, anatomía y química. Los
enfermeros recibían sus diplomas tras un examen oral y otro escrito, al cabo de cuatro meses de estudio. Con razón
era una profesión tan despreciada. Una de las razones que esgrime el Dr.
Neergard en contra de la inclusión de hombres en el programa es que, siendo el sexo
feo más orgulloso, no aceptaran los
enfermeros ser la última rueda del carro con la sumisión con la que aceptan ese
sitio las hembras.
Los verdaderos "Nuevos enfermeros
Aparte de
mostrarnos la diferencia entre la enfermería de hoy y la de ayer, también la historia
es parte del libreto. En la primera temporada oímos hablar del Jutlandia,
la nave equipada con personal médico que asistió, en un esfuerzo humanitario, a
los heridos de la Guerra de Corea (civiles y soldados).
La Segunda Guerra
Mundial es un tema omnipresente sobre todo en las conversaciones de Erik con la
jefa del programa. El rencor latente , legado de la ocupación nazi, en contra
de los daneses que colaboraron aparece en la primera temporada.
Llega al hospital
una joven quemada que además tiene en la espalda un tatuaje de una cruz gamada.
Ese tatuaje indica que, tras la guerra, la chica fue castigada por sus
compatriotas por haber colaborado con los invasores. Madsen y Suzanne, cuya
prima fue delatada por una colaboracionista, tratan duramente a la paciente
empujándola a un intento de suicidio. Solo Anna demuestra compasión y descubre
que el único pecado cometido fue enamorarse de un soldado alemán que pereció en
el frente ruso.
Por último,
quiero comentar sobre el hermoso paraje donde está instalado el hospital. Hay
espectadores que se han quejado de lo acicalado y limpio que se ve el hospital
y que esa no era la norma en Dinamarca de entonces. Yo agregaría que las
escenas al aire libre siempre en tiempo soleado y con árboles con follaje no se
parecen a nuestra imagen del clima y paisaje nórdicos, pero no me quejo porque
tanto eso como el personal atractivo y bien vestido hacen que el aspecto estético
se convierta en una virtud de la serie.
Recientemente se
ha estrenado la Cuarta Temporada indicando que Los Nuevos Enfermeros
tiene arrastre con el público danés. Para hacer la serie más dinámica, en cada
temporada aparecen nuevos personajes y se van algunos de las anteriores. Esta
combinación de nuevas caras e historias hace la serie más ágil e interesante.
Siempre hemos
visualizado a Dinamarca como un país adelantado y humanitario, tal vez más que
los otros países nórdico. A juzgar por lo que ocurre en el Federlund, el trato
a los pacientes era inhumano y digno de médicos nazis. A una mujer le practican
una histerectomía sin siquiera avisarle, o informarla que tiene cáncer. A un
joven disléxico lo amenaza una esterilización disfrazada de apendectomía (la
esterilización de los supuestos “retrasados” fue ley en Dinamarca desde 1930,
mucho antes que en la Alemania nazi).Los pacientes son humillados, se les exige
que no molesten al doctor con preguntas ‘”porque lo van a hacer enfadar”. Sin embargo,
todos se ríen cuando los pacientes varones les hacen burlas obscenas a las
enfermeras.
La "bruja"Madsen y el Dr. Neergard
Los niños son los
que reciben el peor trato, y los padres son mantenidos en un limbo sin siquiera
permitirles las visitas a sus hijos. No nos sorprende porque fuera del hospital
también sufren sea en orfanatos dickensianos como en el que se crio Lis o en escuelas
como lo descubre Erik al recibir un niño golpeado. Por eso se entiende que los
enfermeros de ambos sexos estén tan dispuestos a olvidar las reglas en su empeño
de ayudar a los enfermos bajo su cargo.
Es una lástima que, por ahora, solo pueda
verse en USA a través de MHz Choice que también puede “colgarse” del servicio
Amazon. Curiosamente, si existe, con subtítulos
en español, y puede ser vista en España
por el Canal Sundance.
Contenido
Violento o Gore: Aunque se mencionan abusos infantiles y ataques contra mujeres, ninguno es mostrado en
pantalla. A pesar de mostrar procedimientos quirúrgicos hay un mínimo de sangre
y no se ven vísceras o órganos expuestos.
Contenido Sexual:
Muchas situaciones sexuales, pero no hay desnudos ni escenas gráficas.
Elsa y Bent, adulterio en los pasillos del hospital
Contenido
Feminista:el twist es que los
discriminados son los varones
Diversidad: Cero
diversidad cultural o racial. En la Segunda Temporada, vemos a Bjorn incomodo
al tener que atender un paciente gay y también descubrimos que un personaje
importante tiene tendencias lésbicas
Para muchos,
Theodore Roosevelt ha sido el mejor presidente de los Estados Unidos. Mi admiración
por él no va por el camino de la política. Lo admiro como a un buen esposo y
padre de familia: como un aventurero
audaz, pero respetuoso de la naturaleza; como uno de los primeros en querer conservar
las maravillas naturales de esta nación; y como un representante de lo mejor del
espíritu estadounidense. Todo eso encontré en El Huésped Americano, una
coproducción brasileña-estadounidense que HBO trajo a sus pantallas este otoño.
Asma,
Tragedias, Fugas y Reinvenciones
Se han escrito
cientos de biografías y novelas sobre él, se han filmado un gran número de docu-semblanzas
de sus logros, incluyendo la fantástica docuserie
de Ken Burns Los Roosevelt. Sin embargo, en el cine y la televisión,
Theodore Roosevelt no pasa de ser una presencia periférica como en The Wind
and the Lion y la serie The Alienist. Hace rato que Scorsese viene
amenazando con una biopia que protagonizaría Leo Di Caprio, pero se ha quedado
siempre en veremos.
Por eso es por lo
que esta miniserie, filmada y financiada
por los brasileños, viene a llenar un importante hueco en la ficción sobre lo más
cercano a la realeza que ha tenido este país. The American Guest no
pretende narrar la saga de Theodore Roosevelt, pero gracias a una potente
introducción y estratégicos flashbacks nos revela la trayectoria de uno de los
presidentes más populares de los Estados Unidos. Todo gracias a una experiencia
que vivió Teddy, cercano a sus últimos años,
algo que puede llamarse su última aventura: una expedición por el Amazonas para
encontrar la desembocadura del Rio de la Duda.
La idea de ir a
meterse en un territorio salvaje e inexplorado es ya peregrina. Aún más
teniendo Roosevelt 57 años, mala salud (y como se lo hace notar su esposa) sobrepeso. Sin embargo, Alice, la hija mayor
de Roosevelt, comenta ácidamente que su padre suele involucrarse en esas
expediciones para huir de algo que lo incomoda. Eso es cierto, pero más que
huida o necesidad de encontrar refugio donde lamer sus heridas, lo que T.R.
buscaba en esos viajes era un espacio donde recargar baterías y reinventarse a sí
mismo.
Nacido en el seno
de una importante y antigua familia neoyorquina, Theodore Roosevelt vivió su
infancia dominado por un asma debilitante que muchas veces lo tuvo cerca de la
muerte. Sus asustados padres no se atrevieron a mandarlo a la escuela
prefiriendo educarlo en casa junto a su hermano Elliott (el padre de Eleanor
Roosevelt) y una vecinita llamada Edith Kermit.
Theodore Roosevelt en su infancia
Sin embargo,
Theodore no se dejó dominar por una enfermedad. Desde su niñez cultivo el
físico culturismo, llegando a desarrollar un cuerpo robusto donde no entraban
las enfermedades. Para su ingreso a Harvard, Theodor había incluso demostrado aptitudes
para el boxeo, pero dentro de su nuevo cuerpo vigoroso se escondía un espíritu
sensible y frágil.
Fue en su segundo
año universitario que Roosevelt recibiría uno de los primeros grandes golpes
emocionales de su vida. La muerte de su amado padre envió al joven Roosevelt a
buscar refugio en partidas de caza en los bosques de Maine. El segundo golpe sería
más fuerte y lo enviaría a viajes más lejanos.
En 1984, Teddy,
con solo 25 años, había entrado en la
política, publicado su primer libro y se había casado con una rubia muy
cotizada llamada Alice Lee quien en febrero dio a luz a Alice ( apodada Baby Lee)
, la hija mayor del político. La felicidad fue efímera. Unos días después del
parto, Alice sucumbió a una infección renal, el mismo día y en la misma casa
donde fallecía su suegra.
Alice Lee Roosevelt
La doble tragedia
destrozó a Roosevelt. Entregó a su hija recién nacida al cuidado de su hermana Anna
y trató de hundirse en el trabajo político, pero al final del año no aguantó más.
Emprendió un viaje que duraría casi dos años a la región más inhóspita de los Estados
Unidos, Dakota del Norte, a una parte que por algo era conocida como “Las
Tierras Malas”(Badlands) .
Ahí compró un
rancho y se dedicó a experimentar todas las incomodidades que ofrecía un
territorio y un clima salvajes. Ese viaje no solo curó su dolor, además lo curtió para golpes futuros. En 1886
regresó a la civilización. Se casó con Edith Kermit, su amiguita de la infancia,
y tuvieron cinco hijos.Entremedio, Roosevelt encontró tiempo para
ser elegido Comisionado de la Policía de Nueva York y Subsecretario de la
Marina, , puesto que abandonó para servir en la Guerra de Cuba, siendo coronel de
su propio batallón, los Rough and Ready,
Teddy Roosevelt en su uniforme de Los Rough and Ready
En 1900, cuando
era Gobernador del Estado de Nueva York, el candidato a la presidencia William McKinley
le solicitó que abandonara Albany y viniese a Washington a ser su vicepresidente.
En esa calidad, Roosevelt llegó a la Casa Blanca tras el asesinato de McKinley
en 1901. Completó el término de su antecesor y en 1904 fue elegido presidente
por un segundo término. Al cabo del cual, y a pesar de su inmensa popularidad,
prefirió dejarle el puesto a su vicepresidente, William Taft.
Durante todo este
tiempo, Roosevelt hizo cosas magnificas como iniciar un sistema legal que
protegiese el medioambiente y crear los primeros parques naturales de la nación.
Esas acciones lo llevaron a enfrentarse con los millonarios del país,
encabezados por el banquero J.P. Morgan. En asuntos exteriores, Roosevelt fue
instrumental en acabar la guerra Rusojaponesa, y aunque hasta hoy se le tilda
de imperialista/colonialista por ello, consiguió la construcción del Canal de Panamá
y para eso, fue artífice de la secesión de Panamá de Colombia.
La Ultima
Aventura de Teddy Roosevelt
En 1912,
Roosevelt acariciaba la idea de retornar a la Casa Blanca, pero su proyecto tenía
muchos opositores. Con sus reformas, se había echado de enemigos a la clase
millonaria y a su propio partido. Los Republicanos apoyaban la reelección del
gordito Taft. Roosevelt tomó una solución tajante como de costumbre, crear su
propio partido. El Partido Progresista tenía todas las de ganar. Hasta hoy
nadie se explica cómo es que Woodrow Wilson derrotó abrumadoramente a Roosevelt.
Lo peor es que T.R.
se había convertido en un paria, rechazado por los republicanos, por su clase
social, por toda la esfera política. Roosevelt se refugió en su propiedad en Oyster
Bay en la ribera norte de Long Island. Su depresión era tal que su familia temía
por su salud mental. Lo sacó de ella un curioso pedido. Desde Buenos Aires
recibió una solicitud del Museo Social para ofrecer una serie de charlas sobre
el tema de la naturaleza. Este pedido fue seguido por otros similares de parte
de instituciones en Brasil y Chile.
Esta carta con la
oportunidad de huir a otro mundo le vino como anillo al dedo al presidente.
Aunque en el Cono Sur, sus políticas imperialistas habían dejado un mal
recuerdo, su prestigio como naturalista era enorme. Roosevelt, además proyectaba usar el viaje para otras
cosas. Iba acompañado del Padre Zahm un catedrático de la Universidad de Notre
Dame, que planeaba alguna expedición
alejada de la civilización.
La idea de
internarse por el Matto Grosso brasileño le resultaba fascinante al ex
presidente que se apuntó para la expedición seguro que él sería el líder. Era
tanta la seguridad en el viaje que T.R. se consiguió un contrato con la
editorial Scribner’s, prometiéndoles un
recuento jugoso de sus aventuras en el bosque tropical.
La expedición
recibiría una subvención económica por parte del Museo de Historia Natural de
Nueva York a cambio de la promesa de especímenes recolectados durante la
expedición. A pesar de que en la serie Edith comente que su marido viajará
auspiciado por su archienemigo, J.P. Morgan quien era parte del comité de dicha
institución, el apellido Roosevelt siempre ha estado asociado con el museo. Fue
fundado por el padre de Roosevelt, Theodore
Sr.Y la estatua de T. R. estuvo hasta
este año custodiando la entrada, pero como el presidente está flanqueado por
las figuras de un nativo americano y de un africano, la escultura ha sido
acusada de racista y ofensiva y se ha votado para que se la retire.
Otra razón para
que Roosevelt desease viajar al Cono Sur era ver a su hijo Kermit. Después de
Alice , Kermit es el más conocido de los hijos de Teddy, quizás por ser el que
llevó la vida más trágica. Kermit desde su infancia demostró su erudición y
amor al estudio (hablaba no sé cuántos idiomas) , pero también dio muestras de
un temperamento hipersensible y dado a ataques de melancolía. Por un lado, deseaba
desligarse de la sombra de su padre, por otra anhelaba ser como T.R.
Chris mason como Kermit
Parte de esa
rebeldía había llevado a Kermit a Sudamérica, donde fungía como ingeniero de la
compañía de ferrocarriles de Brasil. Recientemente comprometido con la joven de
sociedad, Bella Willard que se convertiría en su esposa de por vida, Kermit
planeaba un viaje a España donde el padre de su prometida era embajador.
Fue en Rio donde
Roosevelt supo de una expedición al Amazonas dirigida por el Coronel Cándido Rondon.
Auspiciada por el gobierno, la expedición pretendía, entre otras cosas, descubrir el nacimiento del enigmático Rio da Duvida.
El Coronel Rondon ya era considerado un héroe por haber sido el primero en
establecer líneas telegráficas en el Matto Grosso. En uno de esos proyectos, Rondon,
que era ingeniero militar, se había topado con este rio que se le había
vuelto una obsesión. Fue así como aceptó que se unieran a su equipo Roosevelt,
el Padre Zahm y un par de naturalistas enviados por el Museo de Historia
Natural. A ellos se les acopló Kermit, pero de muy mala gana.
Edith convenció a
su esposo de llevarse a Kermit porque ya intuía la depresión crónica y un
incipiente alcoholismo que marcarían la vida de su hijo mayor. A Kermit lo convenció
usando como argumento la mala salud del padre. Solo por eso Kermit aceptó no
ver a su novia e irse a la jungla como niñera de un Theodore Roosevelt que
efectivamente estaba físicamente deteriorado.
Edith Kermit Roosevelt
Al inicio de la
aventura, T.R. tenía, aparte de sufrir de otras razones para una mala salud,
una bala en el cuerpo. Tal como nos muestra la serie, durante su campaña
presidencial y en Wisconsin , el presidente fue víctima de un atentado. Camino
a dar un discurso recibió dos tiros de parte de un barman alemán de Nueva York
que creía que Roosevelt pretendía implantar la monarquía en Estados Unidos
(¡!!).
Atentado en contra de Roosevelt
En una actitud
típica de su carácter, Teddy se negó a ir al hospital e insistió en dar su
discurso. Habló por más de una hora haciendo gran alarde de su camisa manchada
con sangre. Solo después del discurso, fue atendido por los médicos que
extrajeron una bala, pero al encontrar que la otra estaba alojada muy cerca del
corazón, prefirieron dejarla. Este cuerpo extraño debilitaba el proceso
cardiaco de Roosevelt quien aun así aceptó el desafío de emprender un viaje que—todos
creían—solo duraría un par de semanas. Duró casi un año.
Verdades y Mentiras
del Huésped Americano
Con esta
introducción, que es resumida en
raccontos y conversaciones a través de los cuatro episodios, tenemos una visión
de Roosevelt que explica su comportamiento, fortaleza y debilidad durante ese
viaje. Es en eso en que la serie varia de cuentos de aventuras de ficción tales
como El mundo perdido de Arthur Conan Doyle o falsos relatos históricos
como la sosísima película The Lost City of Z.
No es que sea una
historia aburrida. Fue un viaje a ratos espeluznante, donde los miembros de la
expedición estuvieron expuestos a una naturaleza salvaje, enfermedades
tropicales y violencia dentro de su grupo y fuera puesto que los indios Cinta
Blanca anduvieron persiguiéndolos por todo el camino. Al final, solo Rondon
estaba incólume y varios miembros del grupo habían perecido (no se encariñen
con el perrito Lobo).
Todo lo que
aparece en la serie sucedió, más o menos, en la realidad. Hay detalles que se han
agregado por dramatismo, pero son pocos. Entre ellos hacer que Paixao, el
camarada (así se llamaba a los porteros/cargadores) asesinado por uno de sus
compañeros, sea un oficial del ejército (y blanco) que hace amistad con Kermit. En la vida real,
el Sargento Paixao era negro.
Joao Cortes como el Teniente Paixao
A pesar de que
Kermit si fue culpable, en un exceso de hubris, de la muerte del camarada
Simplicio, el odio que le toman los brasileños y que incluso lleguen a atentar contra
la vida del hijo del Presidente Roosevelt, es falso. También es falso que Kermit,
para acabar con esa enemistad, solicitó
un castigo corporal.
Otros detalles
son escondidos para no obligar a que sensibilidades modernas juzguen
negativamente a los personajes. Por ejemplo, la serie no muestra que Roosevelt
y Rondon se dedicaron a la caza mayor, acabando con la vida de muchos jaguares,
hoy una especie en extinción.
A mitad del
viaje, Roosevelt y Rondon se dieron cuenta que les era imposible continuar.
Eran demasiados, la comida no alcanzaba, las reses y mulas que habían traído
para alimentarse se morían en el camino. Era necesario dividir al grupo.
Parte de la expedición
encabezada por el Padre Zahm se rezaga y emprende otra exploración por el Rio
Madeira. En la miniserie , nos muestran que es un alivio desembarazarse del
sacerdote que insiste en extravagancias tales como ser cargado en una litera en
vez de cabalgar como los demás, y en
bautizar a cuanto indio encuentran. Me sorprendió ver qué lo último irritaba a
Roosevelt, a pesar de ser este un buen cristiano, y no a Rondon, que era ateo. En realidad, el Coronel, por cortesía,
permitía estas excesos de fe y a Roosevelt nunca le molestaron.
Lo de las
parihuelas, en cambio, irritó de igual manera a ambos lideres de la expedición.
No es quemolestase que Zahm, gordito y
afligido de hemorroides, quisiese ser cargado. Lo que sucede es que su actitud
fue la guinda del pastel de racismo del clérigo. A juzgar por sus escritos, Zahm
era un poco más racista que los hombres de su tiempo. Lo asombró la mixtura de
razas que llegaba hasta lo más alto de la sociedad brasileña y que, según el curita, horrorizaría a cualquier dueño de plantación
de Virginia.
En una ocasión—algo
que no nos muestra la serie— la expedición consiguió un equipo de lo
que entonces era el equivalente a camionetas todo terreno. Durante el breve
tiempo en que pudieron utilizarlas, Zahm insistió en viajar en una, pero le
pareció indigno tener que sentarse al lado de un chofer negro.
Cuando Rondon y
Roosevelt lo reconvinieron por insistir en ser cargado por los camaradas como
si fuese un emperador romano, la respuesta sacerdotal fue que era un honor para
mestizos y mulatos portar su litera y que en el Perú los nativos se alborozaban
de tener que cargar un sacerdote en sus literas o espaldas. Como lo resumió Kermit
nadie se entristeció por ver partir al Padre Zahm que era “un poco tontito”(A
Little Fool).
La partida del Padre
Zahm y la división del grupo coincidieron con el adentramiento a la selva más espesa
y peligrosa. Ese es el Corazón de la Oscuridad—como lo llamó Joseph
Conrad— donde la civilización abandona al hombre y lo enfrenta con sus demonios y
negatividad. En la expedición comienzan a presentarse rencillas y rivalidades
entre los lideres, entre los gringos y los brasileños, entre los Roosevelt y
entre los camaradas. Uno de ellos, Julio, cobarde y perezoso, se convierte en ladrón de provisiones que cada
vez escasean más. Al ser descubierto, mata a Paixao y se interna en el follaje.
Semanas después,
desde los botes oyen las suplicas de Julio pidiendo perdón y ofreciendo
reintegrarse al equipo. Le niegan ese derecho y dejan que la jungla sea la que
haga justicia. En ese mundo brutal se vale tomar decisiones brutales. El mismo
Roosevelt, cuando se ve impedido de avanzar, suplica que se le abandone para no
ser un peso muerto.
Rondon: La
Horma del Zapato de Roosevelt
La grandeza de la
serie es ver como se supera esta brutalidad. Como se afianzan los lazos entre
los Roosevelt,y como los lideres de la
exploración haya terreno común para comprenderse. Theodore Roosevelt encontró
la horma de su zapato en el Coronel Cándido Rondon, que, como el presidente,
era visto por sus compatriotas o como un héroe o como un radical peligroso.
Rondon era
mestizo, su padre lo era también, su madre era nativa pura. En el clima inclusivo
del Brasil moderno, esto no impedía a un hombre ascender tanto en el ejercito
como en la sociedad. El Coronel Rendon no solo era admirado por el coraje exhibido
en su empresa de llevar el progreso a la selva. Para 1913, era también el director de la Oficina Brasileña
de Protección del Indio, eso lo obligaba a adoptar una actitud pacificadora y
extender su protección a tribus no muy pacificas.
El Coronel Cándido Rondon
Roosevelt, que había
aprendido la máxima del Lejano Oeste de que el indio bueno es el muerto, no
compartía la cautela que su colega demostraba al tratar a tribus que les
andaban lanzando flechas envenenadas, con regalos y sin violencia. Kermit , al
comienzo de la expedición, intentó explicar la personalidad de Rondon a su
padre como un producto del positivismo en el que estaba basada la creación del
Brasil republicano.
Parte del credo
positivista son el ateísmo y el pacifismo. Teddy le dirá a Rondon que no
entiende el ateísmo, puesto que, sin su fe religiosa, él no hubiese podido sobrellevar las tragedias
de su vida. En cuanto al pacifismo, para un ex soldado como Roosevelt era un
anatema, mayormente en ese momento, en que T. R. veía las señales de una gran guerra futura.
Uno de los
mayores resquemores de Roosevelt de haber perdido la presidencia era lo que percibía
como debilidades en su rival Woodrow Wilson. Con sus dotes de pacificador,
Teddy creía poder evitar el conflicto europeo a punta de conferencias con los
poderes beligerantes. No sabemos si a lo mejor lo hubiese logrado, pero muy
errado no estaba al pensar que Wilson no sabía ni evitar el conflicto que se cernía
en el horizonte ni sabría manejarlo una vez estallado. Presintiendo esa guerra
que le robaría un hijo (Quentin) Roosevelt no estaba para soportar pacifistas a
su alrededor.
Aun así, la
integridad, fortaleza y decencia de Rondon ganaron al ex presidente que sabia
reconocer un espíritu como el suyo donde podían anidar coraje, curiosidad y humanismo.
El sumergirse en un mundo desconocido e incivilizado obligó Rondon y a
Roosevelt a ser flexibles con sus principios morales y a tomar decisiones
imposibles ante situaciones limites que no estaban preparados para afrontar.
Aun quienes saben
poco de Theodore Roosevelt habrán oído que una última expedición le acortó la
vida. Edith tenía razón al temer por la salud de su marido. En el Matto Grosso,
Roosevelt se reencuentra con la malaria que lo había afligido en Cuba. Su
corazón debilitado por la presencia de la bala no parece capaz de soportar los
embates del viaje. Para colmo al intentar salvar un bote de provisiones que
arrastran los rápidos, se hace una pequeña herida en el muslo.
En ese clima la
herida se infecta y T.R. cae en un estado febril donde, en medio de su delirio,
solo atina a recitar las primera estrofa del Kublai Khan de Samuel
Coleridge. Es ahí donde Kermit debe ejercer su deber filial al máximo. A pesar
de sufrir de ataques de paludismo, cede su quinina a su padre . Eso no aparece
en la miniserie, pero lo que si aparece es el modo en que Kermit zanja la discusión
sobre si se debe abandonar a su padre en la selva.
T.R. no quiere ser una carga inútil y suplica
que se le abandone con la suficiente morfina para acabar con su agonía. Kermit
le responde como responde un Roosevelt, Muerto o vivo el cargará a su padre “Y
pesarás más si eres cadáver”. Con eso Teddy consiente en ser atendido por el médico
de la expedición y que se le cargue hasta poder caminar sobre sus propios pies.
Los líderes de la Expedición Roosevelt-Rondon
Las Secuelas
de la Expedición
Aunque Roosevelt
sobrevivió a la expedición, el mismo reconocería que el Amazonas se había
llevado diez años de su vida. El y Rondon fueron reconocidos y celebrados como héroes
a su regreso a Rio de Janeiro. El Rio de la Duda dejó de existir al ser
bautizado Rio Roosevelt (hoy los brasileños que no pueden pronunciar el apellido
lo llaman simplemente “Rio Teodoro”).
No fue tan
apoteósica la llegada de T.R. a Estados unidos. Lo esperaban críticas y dudas
de que el viaje hubiera sido tal como la narraba el en persona y en su libro.
Tal como nos muestra la serie, Teddy usó sus últimas fuerzas para denunciar a
los que ponían en entredicho su narrativa y su saga. Tras la muerte de
Roosevelt, en 1927 una segunda expedición demostró que el presidente tena
razón. Lo reconfirmó una expedición en 1992 que siguió exactamente los pasos de
la caravana Roosevelt-Rondon.
Tanto fascinaron
estas incursiones en la Amazonia a la periodista, y ex editora del National
Geographic, Candace Maillard que
escribió un libro titulado The River of Doubt . Mi hermano me lo prestó y
me ha servido para cotejar realidad y fantasía de la serie a la vez que ha
llenado espacios en la prodigiosa vida del primer Roosevelt en llegar a la Casa
Blanca.
La vida de TR
acabó en esa última gloriosa aventura. Su mala salud, unida a la depresión provocada por el
estallido de la Gran Guerra, más la muerte en ella de su hijo Quentin lo
llevaron a su propio final en 1919. Kermit lo sobreviviría un cuarto de siglo más,
pero como ocurrió con su padre, la expedición fue su canto del cisne.
Cansado de
esperar a que Estados Unidos entrase en la guerra, se enlistó en el ejército
británico. Sirvió en Mesopotamia y recibió la Cruz Militar. Se casó con Belle
Willard y tuvo cuatro hijos, entre ellos el pianista y compositor Joseph
Willard Roosevelt. Su vida en la posguerra fue una batalla constante contra la depresión
y el alcoholismo. Aun así, se las arregló para dirigir dos expediciones al Himalaya
y ser nombrado Vicepresidente de la Sociedad Neoyorquina de Zoología.
Estallada la Segunda
Guerra Mundial, Kermit se reintegró al ejército británico. Fue herido en la retirada
de Narvik. Esa herida aceleró su desintegración física y emocional. Hubo que dársele
y baja y enviarlo de regreso a Estados Unidos. El espíritu maltrecho de Kermit
hizo que su familia planease internarlo en un sanatorio. Lo salvó su primo, el
Presidente Roosevelt, enviándolo en una
misión especial a Alaska a crear un ejército de esquimales y aleutianos.
Kernit Roosevelt
Era demasiado
tarde. En junio de 1943, Kermit se voló
los sesos. Un final triste para un gran hombre. Hay ciudades en Texas y Virginia
que llevan su nombre, y un tributario del Rio Roosevelt se llama Rio Kermit.
Para ser un hombre desdichado fue muy recordado. ¡Ya no se hacen como los
Roosevelt!
Quien tendría más
suerte y mejor final fue Cándido Rondon. Como militar, y a pesar de su
pacifismo, debió servir aplastando la revolución en Sao Paulo en 1927. En 1934
, el; gobierno de Getulio Vargas lo envió en una misión diplomática a mediar
entre Perú y Colombia en una disputa por la ciudad de Leticia. Tras eso abandonó
la actividad militar dedicándose totalmente a los asuntos indígenas
Fundó un estado
en Guarape que en 1954 recibiría el nombre de Rondonia con el que se le conoce
hoy en día. Emulando a Roosevelt, a fines de los 50 fundó el primer parque
nacional en Xingú. Falleció en 1958, a los 92, dos años después de ser nombrado
mariscal, el grado más alto del ejército brasileño.
El Mariscal Rondon
Si solo fuese
para conocer la trayectoria de este gran hombre, O American Ospede ya
tendría un gran mérito, pero el personaje que tan magistralmente interpreta Chico
Rodríguez es solo uno de los grandes valores de la miniserie que nos lleva
conocer a un Roosevelt desconocido, a su importancia en la escena mundial, y a
su dinámica familiar. Eso no se conseguiría sin la magnífica actuación de Aidan
Quinn.
Siempre he sabido
que Aidan —aun en su etapa de galán— es un actor más que competente. Este rol
me ha dejado boquiabierta. Ha cambiado la voz, los gestos, hasta se ha
engordado, para ser la encarnación de Theodore Roosevelt. Chris Mason, a quien
yo creía otro más de los nenes inútiles de Riverdale me ha sorprendido
con su intensidad actoral y siempre es una delicia ver a Dana Delaney. Aunque
en un rol pequeño, Dana se traga la pantalla con su interpretación de la
devota, pero astuta, Edith.
Los actores no se
la podrían con este titánico proyecto si no tuviesen un muy buen libreto.
Pensar que se lo iban a encargar a David Weil, el bestia creador de Hunters.A Matthew Chapman yo lo conocía por thrillers
eróticos como El color de la noche y Hearts of Midnight, pero
aquí demuestra su versatilidad , no solo en lo que respecta al trayecto, sino a las intrincadas intrigas de la política
estadounidense.
Para el final
dejo al reconocido director (también productor de a serie) Bruno Barreto, quien sabe capturar el espíritu de Roosevelt, los
logros y fracasos que lo han llevado a esta encrucijada existencial que le significa
un último desafío como aventurero. Barreto sabe contrastar la verdadera jungla
con las lianas políticas que han atrapado al presidente. Y sabe convertir al Amazonas
en un personaje más, una femme fatale que engarza, traiciona y mata a quienes pretenden
conquistarla.
El Huésped
Americano puede verse con
subtítulos en castellano en toda America por HBO/Max, Hulu y también en línea si
están subscritos a HBO.
“Esos sueldos solo
deberían verse en un episodio de Mad Men”, así Barak Obama denunciaba la desigualdad de
salario entre hombres y mujeres en los Estados Unidos. La alusión provocó
elogios por parte de Matthew Weiner, creador de la icónica serie y confirmó que su Mad
Men era un programa feminista que denunciaba el machismo patriarcal
prevalente en los 60. Eso llevaría a un interés por series que mostraban
mujeres de los 50 y 60 que querían atravesar el techo de cristal.
Sobrecargos y
Espías en Panam
Es en el 2011,
casi en la cuarta temporada de Mad Men, cuando la NBC presenta Pan Am, un homenaje a las azafatas de los 60. La
serie comienza con tintineos feministas. Kate Cameron(Kellie Garner) quien ha dejado su pueblo para recorrer el
mundo como una auxiliar de vuelo de la aerolínea Panam, regresa a su hogar para
la boda de Laura (Margot Robbie), su
hermana menor.
Laura es la
consentida de sus padres, pero eso la ha hecho sumisa, dependiente y tímida. A
unos minutos de la boda, Laura confiesa a su hermana que no quiere casarse.
Quere ver el mundo como lo ha hecho Kate. Las hermanas huyen plantando novio,
padres e invitados. Laura decide seguir los pasos de su hermana y convertirse
en sobrecargo de Pan Am.
Eso coloca a ambas
hermanas en los mismos vuelos, provocando una constante fricción con Kate.
Laura cree que su hermana no desea ser su mentora, pero la realidad es otra.
Kate tiene un segundo empleo, se ha convertido en correo de la CIA y sus
misiones son peligrosas y ultrasecretas. Kate ha heredado el trabajo de su
colega Bridget (Annabelle Wallis de Los Tudor y Peaky Blinders)
quien, por meter las patas, ha tenido que ocultarse.
Además de Las
Cameron, conocemos a otras dos aeromozas: Maggie (Christina Ricci) la militante
izquierdista que siempre anda buscando conflictos; y
Colette (Karine Vanasse) , una francesa muy sofisticada, pero que oculta un
triste pasado. Hay dos pilotos muy latosos que parecen ser los únicos hombres
para estas mujeres que buscan ampliar su mundo, pero que en el amor se buscan parejas muy
payasas. Ese es uno de los problemas de la serie, su combinación de comedia,
thriller de espías y drama romántico nunca empalma.
El mayor problema
de Pan Am es que no se sabe que pretende. Cuando juega a ser comedia
romántica de los 60 , tipo Boeing Boeing, funciona perfectamente. No tanto cuando quiere
ofrecer un retrato fidedigno de la vida de una azafata o de sus pilotos—al
estilo Aeropuerto de Arthur Haley— pero donde falla garrafalmente es en el
relato de espionaje.
Muy necesitada
tiene que haber estado la CIA para contratar a una amateur despistada como
Kate. Un problema de Pan Am— que no sufría Mad Men—es creer que las
mujeres de la época eran tontas y que se lo traían escrito en la cara. Hasta Maggie
pone ojitos de pescadito de pecera.
Margot Robbie
parece sufrir de la deficiencia mental que afecta al cliché de las rubias, pero
al menos puede mantener los labios cerrados. Lo que es su hermana es un muestrario
de dientes, porque anda por el mundo de boquiabierta con eterna expresión de shock.
Me imagino que nadie la tomará por una espía ¿verdad?
Kate es tan atolondrada, distraída y desobediente
como la Amelia Garayoa de Dime quien soy. A diferencia de Amelia, Kate
siempre se las arregla para caer parada, para recibir promociones y para nunca
sufrir ningún tipo de percance. Eso aleja la serie del modelo Mad Men y
la convierte en una heroína de drama-comedia muy de los 60s, tipo La Chica de
Cipol.
Aunque la serie
ganó premio en Francia (tal vez porque la auxiliar de vuelo francesa es el único
personaje que se aleja del marco de caricatura), Pan Am dejó de volar al final
de la segunda temporada. Pan-am puede verse en Amazon Prime, en Sundance Now
y gratis en Tubi.
Las Comadronas
del East End
Curiosamente, una
serie inglesa—lo más alejada del modelo de Mad Men—
posible, conseguiría lo que Pan Am
no logró mostrar: el mundo de los 50 y
60 a través de los ojos de un grupo de mujeres que en su profesión lograban
abrirse camino en un mundo patriarcal cuyos dictámenes muchas veces costaban la
vida a otras cuya salud era desatendida. Call the MIdwife está basada en las memorias de Jennifer
Worth, pero la serie la convierte en Jenny Lee (Jessica Raines) una enfermera que viene a trabajar en una
orden de monjas parteras que atiende a gente de bajos recursos de Poplar, un
barrio del East End londinense.
Por diez
temporadas, desde 1956 hasta 1966, hemos
visto a las enfermeras y monjitas atender todo tipo de emergencias médicas,
partos en la nieve, en una barcaza del Támesis y durante un corte de luz en una
isla de las Hébridas. Hasta se fueron a Sudáfrica, en un especial navideño, a atender una población de mujeres marginadas
por su color.
A diferencia de Pan Am,
una serie enteramente blanca, Call
The Midwife nos muestra los problemas médicos de negros, chinos, hindúes, etíopes,
gitanos y judíos. Hemos visto todo tipo de parejas: gays casados con ingenuas,
tríos, incestuosas y entre las enfermeras hubo un romance lésbico. La “blancura”
de las parteras de St. Raymond Nonnatus cambió con la adición de una comadrona
jamaiquina y la ex Hermana Bernadette (hoy Mrs. Shelag Turner) adoptó una niñita china.
Aunque la serie
tiene muchos momentos de humor provocados casi siempre por la octogenaria hermana
Monica-Joan, toma muy en serio los tópicos de la salud y los cuidados de las
embarazadas, incluso de las que no quieren estarlo. Hemos visto a las
comadronas lidiar con los resultados de la talidomida, entrar en la era de la
píldora y atender a más de una mujer que ha abortado y sufre las consecuencias
de una operación que solo dejaría de ser ilegal a fines de los 60 en Inglaterra.
A diferencia de Pan Am,
donde a pesar del negocio del espionaje, ninguna azafata está en peligro, las
comadronas—monjas y seglares— están expuestas a todo tipo de horrores. Antes de
convertirse en Shelag, La Hermana Bernadette casi sucumbe a la tuberculosis. Su
hijastro sobrevivió apenas a una poliomielitis, Chummy sobrevivió un mal parto,
la Hermana Cynthia perdió la razón tras un ataque de un maniático sexual, y la enfermera Barbara murió de tétanos
Es esa
combinación de drama médico, realismo naturalista y un feminismo teñido de
humanidad y humor lo que han llevado a Call the Midwife a ser una
favorita del público, aun después de diez temporadas. No creo que haya otra
serie que enaltezca tanto la lucha de la mujer en décadas pasadas por sobresalir,
pero también por ayudar al prójimo. Call the Midwife puede verse en
America Latina por el Canal Europa, Europa, en Estados Unidos por la PBS, y, espero en todo el mundo, por Netflix.
Detectives
Matemáticas
Un intento de
volver al modelo “Panam/Mad Men”, pero también de celebrar la contribución
femenina al esfuerzo bélico fue The Bletchey Circle. Desde los 90s que
se había hecho pública la muy secreta actividad que durante la Segunda Guerra Mundial
se llevó a cabo en Bletchey Park. Se habían escrito libros y creado cine
alrededor de los decodificadores de esta propiedad de Buckinghamshire, sobre como su descifrado de códigos del enemigo
había ayudado a acabar la guerra. Nombres como Enigma, Ultra y Alan Turing se habían
hecho famosos y ya había conciencia de que el 75% del equipo de criptógrafos de
Bletchey lo componían mujeres. Hora era de homenajearlas.
La serie de la BBC
, The Bletchey Circle gira en torno a Susan (Anna Maxwell-Martin), un ama
de casa y madre de dos hijos cuya vida se ha vuelto rutinaria. Sucede que Susan
tiene una mente privilegiada que le permite resolver crucigramas en minutos. Lo
que nadie sabe, ni su esposo, es que durante la guerra fue una destacada
criptógrafa en Bletchey Park.
En la crónica
roja,Susan comienza a seguir las
andanzas de un asesino en serie y cree poder deducir su próximo crimen. Cuando la
policía no le cree, Susan busca a jean, su antigua jefa ahora una bibliotecaria
escondida en sus archivos; a Mary, la más
joven del grupo, ahora expuesta a los abusos de un marido golpeador; y a Millie,
que, a pesar de toda su sofisticación, tampoco ha encontrado un sitio en la vida
civil.
La serie hace
hincapié en la capacidad cerebral de estas damas, totalmente desperdiciada y olvidada, y en el documento firmado que exige que
guarden secreto sobre sus actividades durante la guerra. Este secreto les
provoca problemas en sus vidas personales, las disminuye ante una policía
sexista que solo las ve como desocupadas marrulleras, y evita que reciban el respeto merecido.
Después de dos
temporadas The Bletchey Circle dejó de reunirse, pero BritBox, consciente
de que este relato sobre la inteligencia femenina necesitaba un cierre adecuado
creó una serie limitada trasladando la trama al otro lado del Atlántico. Bletchey
Circle: San Francisco tiene a Millie y a Jean viajando a tierras
californianas en pos de una pista para resolver un asesinato ocurrido durante
la guerra.
En San Francisco
contactan a uno de sus equivalentes , Iris Bearden, que fue parte del servicio
de criptografía estadounidense. Iris, una ama de casa afroamericana, las
presenta con Halley la más joven de sus colegas. Juntas investigarán tres
crímenes diferentes en seis episodios. Entremedio, Millie se empareja con un
policía y Halley se enamora de Jean .
Mas allá de los líos
románticos y policiacos, la miniserie busca explorar todos los desbarajustes de
la sociedad de la época: desde el privilegio blanco hasta la campaña de los
derechos civiles, desde los espías rusos hasta la represión de la Era
McCartney, desde la cultura underground de los clubes bohemios y la música
Be-Bop hasta la homofobia. A mí me gustó más esta serie que la anterior, tal
vez porque no apareció Anna Maxwell-Martin a la que encuentro insufrible, pero
el público no concordó conmigo, acusando al programa de ser poco sutil en sus denuncias
sociales. The Bletchey Circle está en exclusiva en BritBox.
Tal vez por eso
es por lo que este tema de mujeres que, al entrar en profesiones nuevas o antes
vedadas, y donde encuentran liberación y satisfacción personal solo funciona en
escenarios artificiales, telenoveleros y alejados de realidades históricas.
Esos han sido los casos deLas Chicas del Cable y de The Marvelous Mrs. Maisel.Una pretendía homenajear a las primeras
telefonistas españolas., pero devino en un modelo de telenovela añeja que
privilegiaba amores y desamores por encima de la labor profesional de estas
jóvenes de diferentes estratos sociales.
Intentó ser una
historia detectivesca combinada on venganza feminista y ocultamiento a lo Big
Little Lies, pero la abundancia de recursos baratos, presentismo y
distorsiones históricas me la hizo tan ridícula y repelente como La Otra
Mirada. Las Chicas del Cable
es un producto exclusivo de Netflix
Una Comediante
sin Humor
El caso de Mrs.
Maisel es diferente . A pesar de elogios y galardones, se trata de una historia vacía, perpetuadora de estereotipos y otro ejemplo de
la sobrevaloración que rodea a Rachel Brosnahan. Se supone que es la saga de
una privilegiada ama de casa judía de fines de los 50. Su tragedia comienza
cuando su marido la abandona por la secretaria.
Midge encuentra
la solución convirtiéndose en comediante, tipo Lenny Bruce (que medio la
apadrina). La serie muestra como Mrs. Maisel (su nombre artístico) conquista
tugurios neoyorquinos hasta lograr penetrar en el exclusivo Circuito del Borscht
de los hoteles de Las Catskills.
Soy de los que no
entienden por qué esta serie ha tenido tanto éxito. Rachel Brosnahan es repelente.
insisten en ponerla haciendo de judía, cuando tiene más cara de mamerta que de
semita. A ratos parece estar imitando a Sarah Jessica Parker, y su mayor problema es que no es cómica.
La serie aparte
de estar poblada de estereotipos judíos parece una fantasía del éxito “blanco”.La falta de conflictos verdaderos, la
incapacidad de identificación con la protagonista y la facilidad con que Midge surca
por un mundo que no estaba muy abierto a mujeres independientes, es lo que ha cansado incluso a los que
inicialmente la aplaudieron.
Hay a quien le
molesta que el mundo de Mrs. Maisel sea tan ‘blanco” y eso que Midge construye
una especie de sociedad con un cantante de color (y gay) cuyo espectáculo ella
abre con su rutina cómica. También se critica que no cubra sucesos importantes
del momento. Para mí es extraño que ni ella ni su entorno mencionen sucesos
políticos que interesaban a los judíos de ese tiempo, como la Campaña de los Derechos Civiles o la Crisis
de Suez. Eso es lo que aleja a Mrs. Maisel de una realidad histórica, algo en
lo que no fallan ni Mad Men ni Pan Am.
Diferente fue el
caso de la serie de Amazon Good Girls Revolt, una visión de jóvenes y
talentosas periodistas subordinadas a una claque masculina en una revista .
Situada en la Manhattan de 1969, está basada
en el libro de Lynn Novich que describe como las empleadas de la revista Newsweek
demandaron a sus empleadores en 1970 por desigualdad laboral.
Aunque la serie
usa un nombre ficticio para Newsweek y solo aparecen dos personajes de
la vida real (Eleanor Holmes Norton y Norah Ephron) , la serie relata como las
jóvenes periodistas de la revista son convertidas, a pesar de su talento y
estudios, en un poco más que secretarias. El sexismo alcanza incluso a notas
investigadas y cubiertas por ellas que son publicadas dándole el crédito a sus
colegas varones.
A pesar de que la
serie tuvo un alto rating en sitios como Rotten Tomatoes y Metacritic, gozó de
la aprobación del público y fue comparada con Mad Men, se quedó
inexplicablemente en una sola temporada. Una lástima, porque es bastante
cercana a la fórmula “Mad Men” y es lo
mejorcito que Amazon ha hecho en términos de series de época o retro. Tanto The
Marvelous Mrs. Maisel como Good Girls Revolt son productos
exclusivos de Amazon Prime.
El Modelo
Pan Am y La Europa de los Sesenta
Donde sí hemos
podido ver esa verdadera lucha feminista de superación en un mundo machista es
en series de la Europa Continental. La primera es la soberbia adaptación de La
trilogía de Novelas Napolitanas de Elena Ferrante que, aunque producida
con dinero de la HBO, es totalmente
italiana. En La Amiga Estupenda y La Historia de un mal nombre,
la serie se ha centrado en dos amigas y condiscípulas, en la Nápoles de la posguerra, cuya tremenda inteligencia las convierte en
rivales , primero de estudios luego de amores.
My Brilliant Friendnos
muestra que en la clase obrera machista de donde provienen Lenú y Lila, ser
mujer e inteligente no es una combinación admirable. Lila es impedida de
continuar sus estudios y se convierte en la esclava de un sistema patriarcal
que incluso destruye sus ambiciones de diseñar calzado. En la segunda parte, Lila decide entrar en el juego del machismo como
esposa burguesa que se hace cargo del negocio del marido a la par que se rehúsa
a tener hijos. Solo tiene uno, pero producto de una relación adulterina y acaba
la segunda temporada, libre de ataduras, criando a su hijo (on un sistema
educacional que ella inventó) con su salario
de obrera.
Su amiga/rival Lenú,
con el apoyo de sus padres, termina
secundaria y universidad. Al final de la Temporada 2, Lenú, ahora en Milán, no
solo ha sacado un doctorado, además ha publicado su primera novela. Todo un
triunfo para la hija de padres analfabetos y de clase obrera. Lamentablemente, Lenú
no ha madurado emocionalmente y sigue obsesionada con su amor infantil, a pesar
de saberlo el padre del hijo de Lila. My Brilliant Friend puede verse en
la plataforma HBO/Max.
Ha sido en
Francia , en el 2017, donde el modelo femenino de Mad Men ha sido mejor
trabajado. En Speakerine, la protagonista tiene la oportunidad de subir en
el mundo de la televisión gracias a su visión, talento y audacia, pero como
mujer que es se espera que anteponga sus roles de esposa y madre a su carrera.
Con un trasfondo
de la Guerra de Argelia, y una historia de misterio que no convence mucho, Speakerine
logra demostrar lo difícil que era (y es) conjugar todos los roles femeninos y
como muchas veces, la felicidad está en sacrificar algunos. Speakerine puede
verse , en USA, en MHz Choice y en America Latina via Europa, Europa.
El que Speakerine,
a pesar de su alto rating, solo quedase en una temporada demuestra que el
modelo no da para mucho. Eso no es culpa del esquema sino de la torpeza con que
se le trata. Recientemente se anunció que el nuevo proyecto de Gemma Arterton
será una miniserie para la BBC titulada Funny Girl y que pretende ser
una versión inglesa de Mrs. Maisel. A ver cómo les queda.
Y gracias a Hollywood Spy, me entero de que en Italia se ha hecho una miniserie
sobre la afamada periodista Oriana Fallaci. La serie se centra en un periodo
desconocido de la vida de La Fallaci, su temporada hollywoodense donde fue
cronista de farándula, a fines de los 50. La fotografía de Miriam Leone, ex
Miss Italia, en el poster de Miss Fallaci Takes America se ve
definitivamente estilo “Mad Men/Pan Am”.