viernes, 7 de marzo de 2014

Downton Abbey vs. Upstairs Downstairs



Este domingo 9 de marzo, retorna “Downton Abbey” a  Film & Arts. Antes de gozar de la cuarta temporada quería comentar otra serie británica que fue la inspiración  de este popularísimo drama. A pesar de que muchos, incluyendo a su creador Julian Fellowes, han intentado desligar ambas series, es más que obvio que la aclamada “Downton Abbey” tiene una fuerte relación con su contraparte, el hoy clásico de la BBC, “Upstairs, Downstairs” (“Arriba y Abajo”). Como fanática de este último (y fiel seguidora de la saga de la Familia Crawley) puedo apreciar las virtudes y fallas de ambos shows, sin dejar de apreciarlas, porque pocas series hay de ese nivel de calidad.

Upstairs, Downstairs. Ultima Temporada


Muchos quisieran ver “Downton Abbey” como una muestra más del culebrón edwardiano que tanto ha gustado en ambos lados del Atlántico. A Julian Fellowes le gustaría que compararan su serie fetiche con su premiada cinta “Gosford Park” (“Muerte a la medianoche”). En ultimo caso,   tendríamos que compararla con la nueva versión de “Upstairs Downstairs” (2010) que tiene lugar en la Inglaterra pre-Segunda Guerra Mundial. La diferencia abismal está en las reglas que separan a los de “arriba” y a los “de abajo” y que son infinitamente diferentes en los 30’s a las que regían al final de la Era Victoriana. Esas reglas son el tópico  principal de las tramas de “Downton Abbey” y de la “Upstairs, Downstairs” original.



A primera vista, “Downton Abbey” supera a su clon  en escenografía, diseño de vestuario, tomas exteriores y efectos especiales. Es lo que se espera de una serie del siglo XXI  VS  una de los 70’s. Solo que no hay que olvidar que, a pesar de su antigüedad y de que la mayoría de sus historias tienen lugar en interiores, hubo grandes intentos de filmar escenas exteriores por parte de la producción de UD. 

Algunas son todavía memorables como cuando Lady Georgina (Lesley-Ann Down) atropella a un hombre, también las de la Gran Huelga de 1925 y uno de mis episodios favoritos “The Sudden Storm” (1974) que recrea las últimas horas de paz de los Bellamy. En este galardonado episodio, los personajes, en vísperas del inicio de la Primera Guerra Mundial, se alejan de Londres. Mientras Georgina flirtea en un weekend en una casa de campo,  los criados  gozan de un día de asueto en la playa.

James y su criado Frederick durante La Gran Huelga (uptown.org.uk)


Básicamente ambas historias presentan espacios similares. UD  está ambientada mayormente en el 165 Eaton Place, en la Plaza Belgravia, la casa londinense de Richad Bellamy (David Langton), eventualmente Lord Bellamy. Ahí viven Richard, su esposa Lady Marjorie Talbot-Carey (Rachel Guerney),  y sus hijos James (Simon Williams) y Elizabeth (Nicola Pagett). DA tiene lugar en el castillo ancestral de Lord Grantham en Yorkshire donde vive el Conde (Hugh Bonneville) con su mujer, la americana Cora Levinson (Elizabeth McGovern), y sus hijas, Mary (Michelle Dockery), Edith (Laura Carmichael) y Sybil (Jessica Brown- Findlay). En ambos sitios,  el servicio domestico es importantísimo. Las series serian inimaginables sin su carga de leales mayordomos,  quejosas cocineras, pizperetas camareras y   entrometidos ayuda de cámara.

Las Hermanas Crawley (baltimoresun.com)


Aunque este género es un lugar común en la ficción inglesa, donde se conoce como “horse-and-hound”, la idea de los amos vistos por la óptica del sector domestico viene desde “Las Bodas de Fígaro”, y, tal como la opera de Mozart, trae un mensaje revolucionario en el bolsillo del delantal. Yo diría que el mensaje de UD era más revolucionario que el de DA, y eso se debe a la mentalidad de los creadores.

La cocina de Downton Abbey (journalstar.com)


Fellowes es un enamorado del pasado, quien trata de recrear nostálgicamente un mundo perdido aplicándole las sensibilidades contemporáneas. Por eso  los Grantham, incluso la autocrática Lady Violet (Dame Maggie Smith), son considerados y generosos con su servicio. Es por eso que, a regañadientes, los Grantham aceptan que la más bonita de sus hijas se case con el humilde chofer. Eso no ocurría en UD porque su creadora Jean Marsh, quien daba vida a la fiel mucama Rose, era hija de una criada y sabia como operaban esas relaciones entre dos clases tan dispares y separadas.



En UD, el aristocrático Capitán James Bellamy seduce y embaraza a la criada Sarah (Pauline Collins). A pesar de que Sarah ahora es actriz, y por lo tanto no es miembro de una casta de parias, la familia empaca a James a la India y encierra a la embarazada en las propiedades de los futuros bisabuelos del bebé. Sarah huye y se presenta en Eaton Place con dolores de parto, la misma noche en que los dueños reciben a cenar a su Alteza Real Eduardo VI. Sarah da a luz a un niño muerto (Episodio: “A Guest of Honour”).Los abuelos, tras enjugar una lágrima, hacen lo correcto, la contratan nuevamente. Eventualmente Sarah es la que se casa con un chofer tan audaz y rebelde como Branson (Allen Leech).

Lady Marjorie y su hija: dos mujeres escandalosas (pbs.org)


No paraban ahí los escándalos de los Bellamy. Lady Marjorie antes de ahogarse junto al Titanic, tuvo un affaire con un oficial de la edad de su hijo. (Episodio “Magic Casements”) Su hija Elizabeth, tras dar que hablar por sus aventuras con sufragistas y bohemios, quedaba embarazada del patrón de su marido. Y no hay tanta novedad con Thomas (Rob James-Collier) el criado gay de DA, puesto que cuando UD todavía oscilaba entre capítulos a color y los en blanco y negro, también tenia a un lacayo homosexual, el retorcido Alfred (George Innes) que huye con su amante, un barón alemán. (Episodio “Un matrimonio adecuado”).

Thomas no fue el primer criado gay (huffingtonpost.com)


Otra gran diferencia está en  la pareja principal. El propietario de Downton Abbey es Robert Crawley Conde de Grantham, un hombre bueno, recto, pero chapado a la antigua. Su mujer, Cora es americana, es su dinero el que ha mantenido el esplendor de la familia, un factor que incomoda su marido que no quiere recordar que lo “compraron”. Lady Grantham, debido a su educación y nacionalidad, está más abierta a los cambios sociales que su marido.
Los Condes de Grantham (media.melty.es)


En UD, Lady Marjorie, hija del Conde de Southwold, se ha casado por amor con un prometedor miembro del Parlamento. Tanto sus padres como sus criados (muchos de ellos la sirvieron en su infancia) se quejan que su señora pudo haber hecho un mejor matrimonio. Es Marjorie la que busca mantener los valores de su clase y eso la lleva a fuertes choques con Richard quien, como hijo de clérigo, se apoya más en su moral cristiana que en las reglas de la nobleza. En términos comparativos, Richard está más cerca de un  Mathew Crawley (Dan Stevens) que de Lord Grantham.



Las puertas de Eaton Place se abrieron por primera vez en 1903, a pesar de que fuera del plató era 1971. Upstairs Downstairs nace por varias razones. Aparte del sueño de Jean Marsh de llevar a la pantalla lo vivido por su madre, estaba la tremenda fama que había alcanzado la adaptación de la voluminosa obra de John Galsworthy, La Saga de los Fosythe. Los ejecutivos de la BBC querían algo parecido que cubriese el mundo desde el final de la Era Victoriana hasta Los Locos 20’s.

Los Bellamy en su primera temporada


La diferencia es que Los Forsythe son clase media y los Bellamy son millonarios y nobles. Además, está la óptica del servicio domestico que hará a UD tan original. Para encontrar un modelo, los productores vuelven la mirada a la pieza teatral de Sir Noel Coward,  Cabalgata (que fue llevada al cine en 1933). Como en la obra de Coward, “Downton Abbey y “Upstairs, Downstairs”  cubren las vidas de matrimonios de alcurnia al final del esplendor del Imperio Británico; en las tres obras hay personajes importantes que fallecen en la tragedia del Titanic; en las tres hay affaires romántico entre aristócratas y sirvientes; en las tres vemos los horrores de la Gran Guerra y como afectaron a todas las clases británicas; y en las tres vemos evolucionar el rol de la mujer en el mundo de posguerra y el ocaso de una clase que nunca mas volverá a tener los mismos privilegios.

(pcs.org)

Dos familias: Una guerra
(thetimes.co.uk)
     
Un último examen de estas tres obras es la relación que existe entre los nobles y su servicio dméstico. En Cavalcade, Sir Noel intentó mostrar el cambio social que tiene lugar a  largo de treinta años de historia inglesa. Los Marryott son buenos patrones, pero eso no impide que su mundo cambie como tampoco pueden impedirlo sus criados. Cuando uno de los jóvenes Maryott se enamora de la hija de la cocinera, ambas madres se oponen a la relación.

En “Downton Abbey”, en cambio, vemos como los Grantham finalmente aceptan que lady Sybil se case con el chofer y lo adoptan después que Branson queda viudo. En “Upstairs, Downstairs”,  Los Bellamy (y el mismo James) se oponen vehementes a un matrimonio entre el heredero de la casa y la criada-cabaretera. Sin embargo, casi una década más tarde, y ya fallecida Lady Marjorie, Richard acepta que su hijo despose a su secretaria, una divorciada de clase media.

Lady Sybil y su chofer-marido (dwntonabbey.wikia.com)


Vale decir que Maryotts, Bellamys y Granthams son excelentes patrones, pero no vemos una amistad real entre los de “arriba” y los de abajo”. Tal vez sea imposible que ésta exista entre patrón y empleado. Aun así, Lord Grantham es muy devoto de su valet Bates (Brendan Coyle), que le salvó la vida durante La Guerra Bóer.

Bates y su señor (pbs.org)

Sin existir ese elemento dramático de por medio, Richard Bellamy también tiene una relación de mucho respeto con su pomposo mayordomo Hudson (Gordon Jackson). Nunca fue tan evidente ese respeto como en el episodio en el cual el futuro Lord Bellamy descubre que su mayordomo finge ser un caballero para impresionar a su hermano. La complicidad de Richard en esa farsa es fundamental  para  ilustrar una relación que va más allá de los prejuicios edwardianos.

Más compleja es la relación de las hijas de familia con sus criadas. En “Downton Abbey” vemos la confianza y cariño que existen entre Lady Mary y  Anna (Joanne Froggart), su doncella. Pero también vimos los esfuerzos de Lady Sybil por sacar a Gwenn (Rose “Ygritte” Leslie) de la cocina y convertirla en una respetable mecanógrafa.
Lady Sybil  y Gwenn (allocine.fr)


Pero nada eclipsa el cariño que, a través de UD, existe entre Georgina, la sobrina de Richard, y la mucama Daisy (Jacqueline Tong). Cariño que inicia cuando ambas llegan a la mansión, siendo un par de adolescentes aterrorizadas, y que cristaliza en esa aventura navideña en que Georgina convence a su nueva amiga de asaltar la despensa y llevarle un banquete a su familia. Fue tremendamente adecuado que al final del show, Daisy y su marido se conviertan en los “amos” del servicio de Georgina, ahora convertida en la Marquesa de Stockbridge.

Daisy y Georgina (updown.org.uk)


Pero mucho más realista es la relación amor odio entre Rose y su “Miss Lizzy” quien se complace en usarla y  abusarla cada vez que la necesita o que la vida la trata mal. Elizabeth Bellamy juega a ser moderna y demócrata, pero como buen miembro de su clase, no tiene empacho en explotar al servicio domestico.
Solo Rose  se atreve a cantarle sus verdades cuando Elizabeth provoca un escándalo al huir de su propia presentación en la Corte. Furiosa, Elizabeth intenta golpear a Rose, pero será la mucama la que le tuerza el brazo (literalmente) demostrando que ser criada no implica ser sumisa o perder la dignidad. Este capítulo “A Path of Duty”  , como los demás a los que he puesto enlace puede verse completo y subtitulado en YouTube.

Rose regaña a "Miss Lizzie" updown.org.uk)



¿Cuál es mejor? ¿Cuál es la más fidedigna en su retrato de la aristocracia británica y sus sirvientes? No hay respuesta, ambas son magnificas y es un placer que se sigan haciendo estos retratos costumbristas. Las recomiendo y recuerden que este 9 de marzo inicia la cuarta temporada de “Downton Abey” en F&Arts.

4 comentarios:

  1. La 4ª temporada de Downton Abbey todavía no he terminado de verla, tendré que retomarla, sólo te diré que la sombra de Matthew es alargada, maldita la hora que el actor decidió abandonar la serie. La serie es una maravilla en ambientación y detalle y se agradece que sea bastante digerible para el público no británico reduciendo la flema inglesa y el afán de criticarlo todo que imperaba en la alta sociedad de la época a Lady Violet. Hace poco me puse a ver la película "Una habitación con vistas" y tuve que dejarla, menudo tostón de estirados ingleses en Florencia.

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    1. Oh que bueno que seas fan. La muerte de Mathew es un imprevisto inmenso, más contando que todavía no me recupero de la muerte de Sybil.
      Hay conciencia de que DA esta hecha para un público mas universal, por eso han incluido personajes americanos. He sido adicta a este tipo de series inglesas por cuatro décadas (desde UD), y ya casi no tengo tanto shock cultural. Aun así hay prejuicios que a veces me confunden. Como que fuera escandaloso que las Crawley comieran lo hecho por Ethel solo por ser ella una ex prostituta. En casa, en mi infancia, tuvimos muchas criadas que antes trabajaron “en la calle” y eso no le importaba a nadie. Me dio lata que fuera Robert el mas vociferante, cuando estuvo tan abierto al hecho de que Thomas era gay.
      ¿Que versión de “A Room with a View” viste? ¿Cual es tu Crawley favorita? La mía es lady Edith.

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    2. Vi la versión con Helena Bonham Carter, pero como te comenté no pude terminarla. Era muy guapa de jovencita.
      Mi Crawley favorita era Sybil. A Mary y a Edith les veía un punto de maldad en las dos primeras temporadas que no me acababan de convencer. A partir de la tercera mi favorita es Mary por su carácter y porque los tiene bien puestos, aunque muchas veces no sea santa de mi devoción. Edith me inspira mucha lástima pobrecita mía, esla eterna segundona, primero es rechazada por Matthew, luego la dejan plantada en el altar...No es que sea un bellezón como Sybil pero tampoco la veo ta fea en comparación con Mary para que la rechacen tanto los hombres. Será que su dote es pequeña comparada con la de su hermana mayor. Pero esta 4ª temporada está guapísima, más que Mary.
      Por cierto, el otro día que hablábamos de Kit Harington...mira los pinitos en Broadway de nuestra Emilia. Ay madre..pero es que está horrible, si la Hepburn levantara la cabeza! El compañero está igual de mal, el único que parece actuar es el gato.Normal que cancelaran la obra al mes.
      http://www.youtube.com/watch?v=mZxEuXG3hkI&list=PLAUYf6afpGU1zxHMDwmcxGK2OuaNq7Qvi

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    3. Comencemos con Emilia. Ya sabrás que tenemos tráiler nuevo para esta noche. Para anunciarlo han puesto dos escenas, una del Bobo Kit y la otra La Clarke moviendo pechuguera. Porque eso es Emilia, tetas y nalgas, ni siquiera es rubia natural, y como actriz está al nivel Hartington, pero en HBO están enamorados de ese par.
      Ohh el cabello de la Bonham Carter, toda una generación tratando de peinarnos como ella. La actual Mrs. Tim Burton era como Jane Seymour y Kiera Knightey, por entonces vivía en pelis de época, siempre tenía esos peinados complicados.
      Ahora te entiendo lo de “los ingleses estirados”, sobre todo Dame Maggie (que actriz tan fenomenal y nunca fue bonita ni de joven). Curioso, cuando "A Room" debutó en el cine, uno de mis profes (QEPD) nos contaba lo molesto que había sido que en el cine hubiera jóvenes muertos de risa con la peli. Y nos decía (y él era español) que era increíble que las diferencias culturales impidieran a una audiencia moderna entender la sensibilidad de la época. Merchant and Ivory eran fanáticos de la obra de Foster y al copiaron exacta (con la excepción de Julian Sands desnudo, que no estaba en la novela) incluso con la sensibilidad edwardiana, pero tomando distancia entiendo que fuera chocante para gente de los 80’s y mucho más para hoy.
      Mi favorita es Edith porque precisamente es la más humana. Sybil era demasiado perfecta y a Mary la encuentro muy egoísta. El problema de Edith es que se la ha pasado siendo la del medio. De joven se obsesionó tanto con tenerle celos a su hermana que se olvidó de construirse una identidad propia. Fue durante la Guerra que nació la verdadera Edith, pero lamentablemente tiene una suerte perra con los hombres. Yo me identifico con ella mucho, sobre todo en sus romances (como a servidora le gustan o los que miran a otras o los casados)

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