jueves, 17 de febrero de 2022

Guerra Fría y Espías Candentes en la Helsinki de los 50: Shadow Lines



Mi incursión en el drama de época escandinavo no estaría completa si no le echase un vistazo a lo que hacen en Finlandia. Así llegue a Shadow Lines, un thriller fines que me ha dado la misma impresión que Gloria: una magnifica historia opacada por un vertiginoso y oscuro primer episodio que pide a gritos un resumen del contexto histórico. ¿Será ese un convencionalismo del relato de espionaje moderno? El caso es que la serie es buena con mayúscula así que aquí les van unas pistas para no perderse en el laberintico primer episodio.

Al Servicio de Su Majestad, El Puño

Antes que todo, breve descripción del milieu.  Fines de 1955, llevamos una década de Guerra Fría. Debido a su posición geográfica, Helsinki se ha convertido en un centro de espionaje. Estamos en vísperas de elecciones. Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética apoyan candidatos que sean amistosos con sus ideologías e intereses.

El primer episodio abre en la embajada estadounidense . Se trata de una velada informal. Maria,  la cantante,  que anima el show se siente mal y le pide a su novio, Julius,  el pianista, que continue con el espectáculo. Maria aprovecha para meterse, bajo el ojo de halcón de la criada Aune,  en la oficina de Jeff Beck, (después descubrimos que él es un agente de la CIA). María se pone a buscar como loca en las gavetas la llave de la caja fuerte.



Jeff Beck regresa, la sorprende, se entabla una batalla campal, en la que la chica lleva las de ganar. Finalmente, con la ayuda del cortaplumas de Beck y de una estatua, María mata al agente y le arranca sus discos de identidad.



La criada Aune, Julius y la tripulación de un vagón que espera afuera,  se hacen cargo del cadáver y de María que está herida. Antes de perder el conocimiento, les dice a sus compañeros que no encontró nada. La llevan a una clínica privada. Ahí descubren que necesita de una apendectomía urgente. Al prepararla, la esposa del médico encuentra los discos de identidad escondidos en la vagina de la paciente. Eso confirma a Yirjo, el líder del grupo, que María era una traidora y recolectaba información para los rusos.



Ya antes habíamos visto a Yirjo, un gordito que fuma puros a lo Winston Churchill, en un sauna discutiendo de política con el embajador estadounidense. Yirjo lidera un grupo llamado “El Puño”, que no trabaja ni para soviéticos ni americanos. Sus miembros sirven solo a Finlandia. En nombre de su patriotismo, Yirjo ordena a Julius matar a Maria, algo que el pianista hace prontamente.

                               Julius asfixia a Maria con una almohada

Pasamos de Finlandia a Nueva York donde Helena, una finlandesa lleva la vida típica de una jovencita neoyorquina. Tiene un piso en el Alto Manhattan, va a clases en Columbia, usa los pantalones negros ajustados que ha puesto de moda Audrey Hepburn,  y concierta citas con amigas para ir al cine. Antes de la función, sobre el menú obligado de palomitas de maíz y Coca Cola, una amiga le pregunta cómo fue vivir la guerra en Finlandia.

Evasivamente, Helena dice que ni la sintió, que su madre se esmeró en que llevase una vida normal. Amiga #2 se sorprende. Ella escuchó por ahí que Helena sobrevivió un bombardeo. Incomoda, Helena admite haber perdido a su padre en ese bombardeo. Amiga #1 salta enfurecida y acusa a Helena de ser una mentirosa, ya que a otra amiga le dio una versión diferente. “¿Por qué mientes?” le espeta. Más tarde descubrimos que Helena perdió la memoria , tal vez por ese bombardeo e inventa cuentos para llenar las lagunas dejadas por su amnesia.

En Helsinki, el personal de la embajada ha notado la ausencia de Jeff Beck (a estas alturas ya su cadáver ha sido descuartizado y cremado por el Puño). Creen que Beck o ha sido asesinado o se ha pasado al lado ruso. Rompen la puerta de la caja fuerte y encuentran una carpeta con ilustraciones del cuento infantil ruso de Baba Yaga. No saben lo que significa.


Intrigas en Porkkala y Nueva York

Nosotros lo sabremos cuando la serie nos lleve a la base militar soviética de Porkkala,  a unas millas de Helsinki. Presenciamos el encuentro alborozado de Sabanov, jefe de la base, y Sergeyev, hombre de la KGB. Han encontrado una mina de uranio que les permitirá construir una bomba atómica más pequeña, pero más poderosa que la de los americanos. Sabanov está descontento con las políticas de Nikita Krushev:  “se ha convertido en faldero de los americanos” dice . Ahora con esta bomba, Rusia volverá a liderar la carrera armamentista. Así reemplazarán a Nikita con Molotov. Esa operación se llama “Baba Yaga”.

Antes de volver a Moscú, Sergeyev se entrevista con su hijo, un joven oficial bajo el mando de Sabanov. El joven se ha perdido el cumpleaños de su hermanita y le envía una matushka, una de esas muñequitas de madera.

En Helsinki vamos al departamento donde Sergeyev padre vive con su hijita y su segunda esposa (más joven que el). La esposa (Irina) desarma la matushka y encuentra en el fondo una moneda que esconde en su bolsillo. The Plot Thickens!

                                 ¿              Qué se trae Irina? 

En Manhattan, una noche, Helena es asaltada en un callejón. Se defiende con golpes y arañazos. Cuando recobra el sentido, está en su hogar sentada en su cama cubierta de sangre que no es suya. Llama a un teléfono que se le ha dado en caso de emergencia. Entretanto tiene flashbacks de una niñita cubierta de sangre en un bosque.



Al rato llega una mujer elegantísima, es la modelo Tabe Slioor. Helena cree haber matado a su asaltante. Tabe la hace beber un somnífero y se va al callejón. No encuentra el cadáver, pero si un botín. Cuando Helena despierta, Tabe está haciendo su equipaje. El asaltante no murió, sabe dónde vive Helena, Tabe se va de viaje , no puede cuidarla. Solución, Helena debe acompañarla a Helsinki.



Ya en el avión, Helena nota reacciones extrañas en Tabe. La hace tomarse unos somníferos, mientras coquetea abiertamente con un pasajero alto de bigote. En, medio de la noche , Helena despierta y descubre que Tabe está en el baño intentando abrir la maleta del del bigote. Este ronca apaciblemente. ¿También la modelo le dio somníferos? Este pasajero es Donald Walker, supuestamente un hombre de negocios, pero (por lo que hablan en la embajada) viene en una importante misión de espionaje.

En Helsinki,  Tabe entrega a Helena en manos de Yirjo que resulta ser tío/padrino de la muchacha. Tabe ya se ha dado cuenta que Helena no es alguien común y que su asaltante tampoco era un hombre común. Yirjo la hace callar. Durante el almuerzo,  Helena revela a su tío que esta “recordando” cosas, el bosque, la noche, bombardeo, voces en alemán y ella pequeña y cubierta de sangre.



Yirjo no le hace caso y llama a esos flashbacks meras alucinaciones. Helena estuvo en un bombardeo en Helsinki. Su padre murió, ella fue rescatada de entre las ruinas incólume, pero sin memoria, él le juró a su madre que velaría por Helena. Yirjo intenta convencer a su sobrina de regresar a Nueva York y olvidarse del pasado.



Helena, Mata Hari

Helena se da cuenta que su padrino le miente. Va a la academia de modelos de Tabe y la enfrenta. Le advierte que la vio esculcando en el equipaje de Donald Walker. Sintiéndose chantajeada, Tabe reacciona con ira y sarcasmo. No hace mella en Helena que la sigue y la ve coqueteando con Donald ahora en las calles de Helsinki. También nota que un hombre la vigila desde un auto. se trata de Julius. una vez terminada su plática con Walker, Tabe se sube al auto y le dice a Julius que aprovechen que el viajante-espía está en un bar para ir a su hotel y revisar su equipaje.

Mientras lo hacen, vemos a Walker en un bar, se le acerca una rubia despampanante, muy maquillada que le da conversación. Es Helena. Este será el primer paso de la joven en el laberinto del espionaje y en un par de páginas es todo lo importante que ocurre en un primer episodio.



Si todavía no los ha atrapado, les cuento que, en el segundo capítulo, Helena que es totalmente inocente (nunca ha visto ni usado un tampón) se revela como toda una Mata Hari para seducir, sin una caricia (“No soy ese tipo de chica”) a Donald Walker que bajo la inocente apariencia de vendedor de tampones (“alguien tiene que venderlos” es su triste excusa) es un veterano agente de la CIA.

Después de esa noche , en la que ella solo permite un besito en la mejilla,  Helena demuestra su astucia registrando el cuarto de Donald y presentando evidencias a su tío: “Sé que estas metido en algo importante. Quiero ser parte de eso.” Yirjo reconoce sus actividades, pero le asegura a la hija de su hermana que, si ya sobrevivió una guerra, sobre su cadáver será Helena “parte de otra”.  

La joven está empacando su maleta cuando golpes en la puerta le demuestran que Donald no la va a soltar. Se ha enamorado de la combinación de audacia e inocencia de la rubia finlandesa y armado de rosas rojas la invita a un baile. Helena acepta sin imaginarse que se trata de una velada de espionaje en la que están presentes tanto los Sergeyev como Tabe y Julius.



Aunque la noche es casi un juego donde se intercambian objetos que contiene datos importantes,  el objeto más codiciado lo tiene Walker en el bolsillo del pantalón. En el baño, y a punta de pistola, Tabe exige de la virginal Helena que seduzca a Walker.

Será en la azotea que Walker descubra que su acompañante está interesada en lo que lleva en su bolsillo no dentro del pantalón. también descubrirá que Helena es cinturón negro de karate y que puede hacer que un hombre literalmente vuele como ave. A pesar de las protestas de los otros miembros, Helena es admitida en El Puño Lo que la lleva a peligrosas misiones y a peligrosos encuentros con su pasado.



Como Thriller, Shadow Lines le gana a muchas obras del género gringo. Los personajes no son perfectos, peo son ocurrente, principalmente Helena. Cuando está registrando el cuarto de hotel de Walker descubre la llave del agente pegada con chicle al dorso del cajón de la mesita de noche. Cuando quiere volverla a su lugar, la goma de mascar esta seca y no sostiene la llave. Sin dudarlo, la chica se mete en chicle en la boa y lo humedece hasta que vuelva a servir de pegamento.

Aun así, ella sigue siendo un poco torpe, asustadiza e inocente en lo que la espera en este mundo. Con Helena (o Viena, su verdadero nombre) se acaba el cliché de la espía vampiresa que debe combinar su deber patriótico con trucos de cortesana. El gran problema de Helena en el mundo del espionaje es el dilema moral de saber que su trabajo pone en peligro a la gente a la cual espía. La vemos llorar al ver las fotos del cadáver de Donald Walker al que llevó al Otro Mundo,  tal como llora al saber que provocó la desgracia de Irina Sergeyev..

No sé cuáles sean los estándares de belleza en Finlandia, pero Helena pálida, casi albina, sin maquillaje está lejos del estereotipo de sensual femme fatal que asociamos con las emulas de Mata Hari. Eso es algo que la indignada Tabe nota cuando Yrjo se la embute en una comitiva de modelos que van a ofrecer un desfile en Moscú.



La pobre Helena también se siente como pez fuera del agua y más cuando descubre que el desfile es de lingerie. Aunque el modelo que presenta es bonito, sexy y bastante discreto, se entiende la incomodidad y vergüenza de la modelo, quien solo se atreve a desfilar por la pasarela, cuando Olavi, su camarada del Puño, la anima desde el grupo de espectadores.

Sin embargo, esta es la misma chica que una hora más tarde encañona con su revolver a un agente de la KGB, para luego fingir con Olavi una escena sexual en un baño para despistar a dicho agente. Paradójicamente, la noche termina ocn Helena fingiendo pasar la noche con Olavi, como coartada mientras va en busca de su pasado en la madrugada moscovita. Y esta valerosa agente, que en la velada descubrió su busto para convencer a Olavi de fingir seducirla, ahora lo convence de darle la espalda, mientras ella se pone ropa más de acuerdo con su investigación.

Ese es el hechizo de Helena/Viena, y que Emmi Parviainen sabe tan bien retratar. Su vulnerabilidad, su inexperiencia son los que la hacen atractiva, pero también su firmeza de carácter, su fortaleza moral y física. Es un personaje maravilloso y todo lo demás gira en torno de ella. Uno ve la serie por Helena y las subtramas se vuelven comodines para el próximo movimiento de la agente.



Finlandia y Sus Guerras

Un poco de historia. En 1940 (tal como nos mostró Madame K) , la Unión Soviética soberbia en su tratado de amistad con la Alemania (tratado que todavía Rusia oficialmente no reconoce hoy en día),  lanzó sus tentáculos,  no solo hacia los Países Bálticos,  sino también hacia Finlandia. Esta fue la “Guerra de Invierno” que duró 103 días, en los cuales la pequeña y frágil Finlandia se defendió valientemente. La guerra acabó en marzo de 1940 con un tratado de paz firmado en París.

La guerra había sido tan injusta y desigual que La Liga de las Naciones expulsó a la Unión Soviética. Para entonces nadie le hacía caso a la inoperante Liga,  y Finlandia tuvo que ceder un 9% de su territorio incluyendo el Istmo de Karelia.  A propósito, muchos países indignados por la cobarde agresión (el Vaticano también la condenó) enviaron batallones voluntarios. incluso los Aliados lo hicieronentre los voluntarios estaba el futuro Sir Christopher Lee y hasta se habló de intervenir en el territorio fines.

En 1941, tras la invasión alemana del territorio ruso, Finlandia retomó la acción bélica en lo que se conoce como La Guerra de Continuación. Es en ese conflicto donde Helena perdió la memoria. Esta guerra acabó con un armisticio en Moscú en 1944 y con resultados más humillantes para Finlandia.



Debido a que el Tercer Reich apoyó,  tanto con soldados como pertrechos militares,  a Finlandia (también recibió ayuda de Mussolini, de eso habla Kurzio Malaparte en Kaput) , esta fue considerada una “aliada del fascismo”. Debió ceder todas el territorio adquirido durante el conflicto. Muchos de los finlandeses que se habían establecido ahí fueron deportados a Siberia.

Finlandia tuvo que pagar cuantiosas reparaciones a sus invasores, pedir perdón públicamente y expulsar del país a sus aliados germanos lo que llevó a otra guerra, la Guerra de Laponia. Por último, debió “rentar” la base naval de Porkkala a la Unión Soviética. Esta base fue devuelta en 1956, pero no por los motivos que da la serie. Aunque Sabanov fue comandante de Porkkala no hay evidencia que apunte a un plan como Baba Yaga. Eso sí, hubo en Los Cincuenta muchos interesados en deshacerse del (entonces) reformista Kruschev para reemplazarlo por el nefasto Molotov.

Tanto Urho Kekkonen como la exquisita Tabe,  son personajes de la vida real. Su affaire fue un secreto a voces,  El mujeriego Kekkonen “reinaría” en el poder desde 1956 hasta 1982. Si bien es cierto que era apoyado de manera no oficial por la Unión Soviética,  sus elección no fue tan espectacular como lo muestra Shadow Lines.

                                             La verdadera Tabe Siloor
                                              Kekkonen y Tabe en Shadow Lines

Aparte de la lección de historia que nos ofrecen, tal como ver como la trayectoria de Finlandia en el Siglo XX se entrecruza con la Unión Soviética, está ese ambiente elegante que no es muy común en thrillers de espionaje. En Shadow Lines,  las intrigas se realizan en fiestas y eventos con mujeres elegantísimas y hombres de smoking que coquetean y complotan en cuartos llenos de humo de cigarrillo y música de jazz

Shadow Lines está con subtítulos en inglés en el streaming de Sundance (lo que quiere decir que también esta en AMC+). Y (yupiiii) esta doblada al castellano  ibero en el Sundance español. No hay razón entonces para que no este en el Sundance Latino (o en el streaming de AMC).



Contenido Violento y Gore: Ya en el primer capítulo vimos dos peleas a muerte, ambas protagonizadas por mujeres. Desde entonces que sabemos que cualquier incauto que se enfrente a Helena recibirá una buna pateadura. Tenemos muertes violentas, heridas sangrantes (Olavi en el cuarto episodio) y el asesinato de una mujer en el quinto. Aparte de ver como los cadáveres de los dos pugilistas (María y Baxter) son descuartizados y cremados para no dejar huellas de ellos.

                                            La KGB contra la CIA

Contenido sexual: Muchas situaciones sexuales incluyendo sexo gay sobre el teclado de un piano, pero ninguna gráfica. Muchas ocasiones en que Helena debe defender su virtud a punta de patadas y golpes de karate, pero no hay desnudos. Bueno, un par de viejos gordos encuerados en el sauna.

                                Cena post-coital entre Tabe y su presidente

Contenido Feminista: Helena es un magnífico personaje. De chica tímida e inexperta se vuelve una mujer empoderada que toma decisiones que incluso pueden salvar a otros. Aune es otro personaje muy fuerte, tal vez con más humanidad y sentido común que Yirjo y me encanta que esta gordita sea la espía más ágil y habilosa del Puño. Otro personaje femenino con muchas agallas es Lisa Salmon, la agente de la CIA/Archivista de la embajada.

                                           Aune

                                           Lisa Salmon

Factor Diversidad: En la Segunda Temporada tenemos el renacimiento de “los Hermanos del Odio” un grupo proto fascista que buscaba unir a todas las minorías finesas. En esa temporada aparece el grupo musical “The Oklahoma Brothers” compuesto por afroamericanos. Su líder, Malachi Miller, es agente de la CIA, bueno para tocar guitarra y dar guitarrazos. 

                                          Malachi Miller

Julius, el aristocrático pianista es gay y su relación con un diplomático estadounidense pone en peligro las operaciones de El Puño.  Como la discriminación es parte obligatoria de la diversidad, vemos cuanto desprecian los rusos al pueblo fines. Sergeyev comenta con sorna que es admirable que Yirjo sepa leer. “Ustedes los finlandeses no tienen remedio”. Y Sabanov borracho dice que los finlandeses son “indisciplinados” y necesitan del yugo soviético para operar.

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