miércoles, 19 de octubre de 2022

Gossip Girl en El Schonbrunn o La AntiSisi: ¿Que nos trae de nuevo Netflix en The Empress?



En un año en que hemos tenido tres visiones del cuento de Sisi Emperatriz, ya no se vale determinar si The Empress es buena ( no lo es) o mejor que versiones anteriores (tampoco lo es). Lo que importa es qué novedades, por locochonas que sean, se han embutido en la historia de otra de esas “perpetuas víctimas del patriarcado”:  Isabel de Baviera, alias Sisi.

Ese es el primer cambio. Sisi quiere que la llamen “Elisabeth”. No hay ninguna fuente histórica que diga que exigió ese cambio de nombre al convertirse en emperatriz. Un estúpido artículo de Elle dice que “detestaba” el apodo. ¿De dónde sacaron eso?  ¿Saben por qué es mentira? Porque “Sisi” es una invención de la Sisimania. A Elisabeth en famille se la llamaba “Lisi”



Es una más de las invenciones de este relato escrito por una semi novata de 39 años llamada Katherina Eyssen, cuyo currículo incluye un poco de experiencia actoral, algunos cortos y el haber escrito un par de episodios de series policiales como Tartot. Hija de la directora Vivian Naeffe y del libretista Remy Eyssen, más conocido por sus novelas de detective,  Kati tiene buenos contactos. En dos ocasiones ha colaborado con su madre en proyectos que Vivian ha dirigido.

{NOTA: Andan diciendo que está basada en una novela de Gigi Griffis. Si miran la página de Amazon  verán que la novela fue publicada apenas dos días antes de salir el show al aire. ¿Que vino primero, entonces? ¿Novela o libreto?}

Cambiando la Historia de “Lisi”

El Equipo Eyssen conserva lo básico del suceso histórico. Francisco José, imperator de un vasto imperio,  que va desde Lombardía hasta Polonia, está por casarse con su prima Helena “Nene” von Wittelsbach, pero al ver a la hermana pequeña de la novia se encapricha con Sisi y acaba casándose con ella. Desde el primer instante,  Sisi tiene problemas con el protocolo real y con sus estrictas mentoras: la Condesa Esterhazy y su suegra, Sophie. La rebelión de Sisi consiste en escaparse de noche, treparse a los árboles a fumar; regalarle sus zapatos a una obrera y andar descalza por el lodo. Cuando la molestan ocorre a esconderse o se quita la ropa en las escaleras del Palacio de Schonbrunn.

                  Sisi escondiendose para no casarse.

Ahora vienen los cambios. Franzi es un idealista lleno de ideas de progreso. Quiere pacificar a su pueblo a punta de traerles modernidad, como trenes. No quiere guerra, quiere a todos felices. No se entiende entonces por que todo su pueblo lo odia, al punto que el hoi polloi se saluda con un ”Revolución” que huele a “Heil Hitler” (recordamos que los Nazis eran revolucionarios socialistas anti-monarquía y anti-elites).

El más descontento es Maximiliano, el envidioso hermano del emperador, quien quiere el trono para convertirse en un tirano déspota que gobernará apoyado por la iglesia y la aristocracia. Cuando no está seduciendo mujeres (incluso le hace la corte a Sisi que le sigue el juego peligrosamente), Maxi anda complotando en contra de su hermano.

Este envidioso, consigue boicotear los esfuerzos de Franzi de evitar la Guerra de Crimea (que ya llevaba un año en curso para cuando el emperador se casó) .  Todos culpan a Sisi que no encuentra nada mejor que irse de juega con Maxi, pero cuando la revolución llega al palacio ella se porta como una heroína marcha entre el pueblo y,  a punta de contarles que está preñada,  los envía a todos a su casa. Creo que WTF es muy poco para definir este Deus Ex Machina.

           ¡ Que abran las puertas que aqui viene Sisi-Hulk a pacificar los ánimos!

La única excusaaparte de que es de Netflix es que The Empress es creada por gente sin más experiencia que cortos y series policiacas. Nadie en el equipo de Kati Eyssen ha escrito un drama de época o serie importante. Además de acumular los clichés de lo que ya debemos llamar “La Fórmula de Las Reinas,  este libreto consiste en copiar de otras sagas de la desdichada emperatriz, pero prohibición absoluta de seguir algún detalle realmente histórico.

¿Qué les parecería si les contara que a verdadera Sisi sufría de una timidez patológica?  ¿Qué odiaba las ocasiones sociales y que a su joven edad pasaba por periodos de gran melancolía? La razón por la cual su madre la llevó al cumpleaños del Emperador en Bad Ischl, fue precisamente para obligarla a relacionarse con otra gente y superar su depresión. También se esperaba un reencuentro de Lisi con el Archiduque Carlos (invisible en The Empress) que realmente estaba enamorado de la primita pequeña.

Aunque con el tiempo, Sisi despreciaría las exigencias de la vida cortesana y abrazaría algunos ideales republicanos, nunca fue amiga del pueblo. Las multitudes que se aglomeraban afuera del Schonbrunn para verla, la asustaban y sofocaban.

                     La verdadera Sisi en epoca de su boda. Tímida, ingenua un poco infantil.

           


                                     Sisi de la serie,  frívola y borracha



El Culto a La Fealdad

No quiero parecer superficial, pero la serie me ha resultado un asalto a la vista. La oscuridad,  que en Netflix es el nuevo sepia, domina todo este drama de época. Mejor,  así no vemos ni el mobiliario antiestético, ni el horrible vestuario, ni las caracterizaciones de un elenco que parece estar reflejado en espejos cóncavos de feria. ¿Quién hizo esta serie?  ¿Valle Inclán?  Todo en The Empress es un esperpento coronado por la Sisi más fea que he visto en mi historia de Sisifreak.

Turquía se ufana de tener actrices hermosísimas, pues se han traído el equivalente a la pinche de cocina de las bellas. Devrim Lingnau es tosca, mal encarada y posee una mirada tan dura que a ratos parece turnia.  No es buena actriz, no proyecta simpatía. Si la subimos al estrado con Romy, La Capotondi y Dominique Devenport va a aparecer como la repartidora que vino a dejar un paquete. Se tenía que decir y se dijo.

                          Espejito, Espejito ¿quien es la más fea?

Lo singular es que el elenco la acompaña en su fealdad , como si hubiesen querido hacerle un sequito de espantapájaros. Solo se salva el Philippe Froissant que tiene aspecto humano. {Otra burrada que Begoña Alonso ha dicho en Elle es que Philippe Froissant interpreta a Sophie. “También está bajo la presión de su madre, Sophia (Philip Froissan)” ¡Señora, el transgénero aquí es Luzi! A Sophie la interpreta la actriz persa Melika Foroutan}.

Tanta fealdad hace que Elisa “Ojos saltones” Schlott se vea la más guapa. Mis Gatos Seriefilos saben que he tenido mi guerra con Fraulein Schlott. La odié en Nuestros Años Milagrosos y creo que la voy a odiar más en la segunda temporada de esa serie, pero la amé en la tercera temporada de Das Boot. Me entristece pensar que prefirió quedarse en este bodrio y no retornar al cuento del submarino.

Elisa Schlott también tiene el triste honor de ser el único personaje con semblanza de humanidad en este cuento parra adolescentes. Es mi personaje preferido, en términos de que no me molesta que esté en escena. Los demás me repelen. Eso me deja con otro personaje que me caería bien, al menos tiene buenos diálogos-pero es feíto por dentro y por fuera. Me refiero a Maxi de Habsburgo.



Lo bueno es que no lo han puesto gay. Un rumor sin base que,  me decía un profe de historia mexicano hace unos días, fue pura calumnia de los juaristas y que sigue siendo repetida por un segmento de la población del país azteca que no saben que Maximiliano fue un rey muy progresista y liberal. Aquí el liberal es Franzi que en la vida real era ultraconservador y a sus 23 años ya actuaba como un viejito

Volviendo a Maxi, lo ponen como un garañón que preña dos hermanas de un tiro y le planta un chupón en el cogote a una dama de Sisi que la deja más marcas que un mordisco de Lestat. No hay necesidad de ponerlo gay, aunque llegue a sus fiestas con los ojos con más mascara que la que usaba el Floki de Vikingos, y que los marineros que sirven el absintio en dichas fiestas anden disfrazados de camareros de bar gay de Marsella. Ya en su comportamiento nos muestra que es un pobre niño tico que se aburre y busca sensaciones extremas. Eso nos lo hace muy contemporáneo.



En Elle han dicho que The Empress es más Bridgerton que The Crown. Con eso quiere decir que es poco seria y tiene mucho sexo. Pero las fiestas de Maxi me hicieron recordar a otra serie. Llegué a la conclusión de que Netflix le encargó a Kati Eyssen darle un vuelco “coppoliano” a su SisiSaga. Hacer lo que Sophia logró con la ya clásica Marie Antoinette. Tomar un episodio histórico y convertirlo en un retrato de disipación y angst adolescente (léase adolescentes del siglo 21) .

Lo logrado fue una especie de Gossip Girl. Lo noté en el intercambio de Las Chicas Wittelsbach con el non sequitur de Sisi “te has vuelto nuestra madre”. ¡Guau! Serena van der Woodsen no lo pudo decir mejor y la pobre Nene quedó tan corrida como mi amada Blair Waldorf. Pero cuando Nené fue a rescatar a su hermana escondida bajo una mesa me recordó la reconciliación de Blair y Serena en Central Park bajo la lluvia. Bueno si ya tenemos alter egos de la It Girl y de la María Antonieta de Manhattan, nos queda aceptar que Maxi es Chuck Bass. ¡Ya espero oírle decir “Soy Max de Habsburgo!”





Vale recordar que Blair vivió un año como Princesa de Mónaco, que era buena para huirle a lo que la asustaba (recordemos la escapada de su boda principesca ) y que tuvo problemas de etiqueta y otras cosa con su suegra. Hey! la suegra se llamaba Sophie también.


   Los peligros de tener una suegra llamada Sophie
                              Blair huyendo de su boda

Un Vestuario Estrambótico

En donde no hay comparación con la elegancia sartorial de Reina Cotilla, es el vestuario de esta serie. ¿Por dónde comenzar? ¿Los colores? Sisi en blusa naranja y falda morada. ¡Ayyy, mis ojos! Sisi yendo a su baile de compromiso en un traje color…¿caca? ¿Nos atrevemos a hablar de las telas? Las Wittelsbach eran pobres, pero llegaron al palacio todas andrajosas. Parecían vestidas con retazos de disfraces de Halloween, cretonas de cortina y hasta tapices de alfombra.

                       Mostaza con morado. No pegan ni con cola

                      Ese color, ese color y ese escote anacrónico

                       ¿ En que tianguis compraron esos hárapos?



                       Si creiamos que Blair exageró con su vestido del prom...

             ¿Qué les parece el look "alfombrado"de Sisi?

Lo más estrafalario que los diseñadores siguen una versión New Look con colores ochenteros y faldas con crinolinas. Todas parecen estar desfilando por una pasarela envueltas en parodias de modelos Dior para la noche. El vestido con el que la Emperatriz Sofía recibe a su futura nuera pudiese haber sido diseñado por El Maestro Balenciaga…¡pero después de una noche de copas!

                  Un cencerro con cascabeles y el New Look de 1854

Ni hablar de las joyas. Sofia tiene en el pescuezo una especie de cencerro de vaca con cascabeles. Casi tan grotesca como la corona de vidrio y cartón que luce su nuera en su baile de esponsales En cuanto a las transparencias del  vestido de novia de Sisi, dejémoselas a Las Kardashian, pero no a la futura emperatriz. 


                            Sisi y su coronita de cartón

¿Y de dónde sacaron esa burrada que Leontine le cuenta a Egon que las damas de la corte no usan ropa interior? Lo vemos cuando Sisi (tan fina ella) se pone de cuclillas en el empedrado y se mete la mano en la entrepierna para descubrir que le ha llegado el periodo.

                 Muy buena manera de constatar si nos ha llegado la regla

Hasta en el modo en que Lisi se relacionaba con la ropa inventan cosas. Como en Sisi, la muestran incomoda con los corses. En la vida real (algo que si incluyen en The Corsage) la emperatriz se obsesionaría con lucir una figura muy espigada. La costumbre en la corte vienesa era que la emperatriz solo debía usar zapatos una vez. Una de las rebeldías de Sisi fue ir contra esa norma. Ella quiso conservar su calzado. Así que esa escena extravagante en que Sisi regala sus zapatos a una mendiga y luego chapotea descalza en el fango, es el colmo de lo improbable.

Para Reírnos un Poco

A diferencia de The Serpent Queen, The Empress no pretende ser una sátira, pero a mí me ha sacado risas accidentales precisamente cuando quiere ser más seria. Esa amenaza de Ludovika de meter a Sisi en un manicomio es impagable. ¡Si toda la Familia Wittelsbach era más demente que Los Targaryen!  Hubieran tenido que construir un asilo para ellos solos.

Ha valido la pena aguantarse este bodrio solo por ver a Jordis Triebel embutida en una crinolina. ¿La Dra. Stalina de Babylon Berlin la madre bestia de Dark convertida en una duquesa?  Eso es más cómico que Dave Chapelle y Chris Rock juntos. Más cómico que el peinadito que le hicieron al pobre Johann Strauss Jr.



El episodio de Strauss, con el desprecio de Sisi al gran compositor (y pensar que en las Sisiliteratura ella es su protectora) denota esnobismo de parte de Katerina Eyssen.  Strauss es visto solo como el Manzanero del Imperio: un señor que hace músicas para viejos. Diferente el caso de Liszt que lo muestran como el Bad Bunny de la época.

                            Yo creo que Straus si se peinaba

Conclusión, la realidad de la Emperatriz Isabel es tan prosaica e inexplicable para Millenials y Zeta (me dicen que son el nuevo público de Netflix) que hay que inventarle locuras que la acerquen a esas generaciones. Mas divertido es ver a Sisi toqueteando al pueblo a lo Diana, o matando jabalíes o cayéndose al suelo de borracha,  que presentarnos con la verdadera emperatriz cuyo mayor pecado fue aceptar un empleo que le quedó grande y huir de sus obligaciones laborales. Eso sí gozando de un excelente sueldo para cumplirse todos sus caprichos.

Lo Inexplicable: El baile de esponsales. En medio de un vals los bailarines se ponen a interpretar una combinación de mambo, ballet de Dhiagilev, y una volta isabelina. Casi tan inexplicable como el corte de pelo de Nene (¿que ganó con esa peluca de Velaryon? ) o ese postizo que Esterhazy pidió prestado a Gary Oldman que lo usó (en plateado) en Drácula.

                         Un corte de pelo incoherente como todo en la serie

                             ¡Qué rico el mambo!

Contenido Violento y Gore: Un par de palos que la policía les da a los facciosos. Francamente, si todos son como el Egon se merecen palizas. Ser revolucionario y dispuesto a cometer magnicidio no necesariamente significa ser buena persona o perseguir una causa justa.

Desnudos y Situaciones Sexuales. Muchos y bastantes gratuitos, pero esto me lleva a un par de clichés falsos, sobre todo en la Viena de 1854 que ya había adquirido el puritanismo burgués de un siglo victoriano. Me refiero a todo lo que rodea al comportamiento sexual de los soberanos.

Para comenzar el absurdo del “sagrado ritual”. No he encontrado pruebas históricas de que esa “prueba de virginidad” haya sido practicada en Europa,  ni siquiera en la medieval. Se sabe que se practica en países africanos, entre los gitanos, y es una condición a la que deben someterse la candidatas a ser policías en Indonesia, pero no ha sido un ceremonia de la realeza ni ayer ni hoy.

                    Con ese monoculo el médico pretende encontrar un himen

Solía utilizarse para demostrar que un matrimonio no había sido consumado o si había dudas sobre la virtud de la novia (lo vimos en Velikaya ), o como ocurriese con Juana de Arco que fue solicitado para demostrar que no era una mujerzuela que venía a estafar al rey. Sin embargo, se ha vuelto un faux cliché de muchas series de época: Ekaterina, Versalles,  The Great, La Reina Serpiente y ahora The Empress.



Ningún biógrafo de la emperatriz jamás ha mencionado tal acto. La ironía es que, en María Teresa, también hecha por la televisión austriaca y que tiene lugar cien años antes de la boda de Sisi, ni hay sagrado ritual ni reglas para la copula matrimonial .

Tampoco tuvimos lo del sagrado ritual en La María Antonieta de Coppola, ni en Victoria, ni en Reign. ¿Se imaginan que de problemas se hubiese evitado con lo del divorcio de Enrique VIII si hubiese existido el sagrado ritual?  Este invento woke que acaba siendo un proceso invasivo y una forma de violencia sexual en The Empress, sirve también para degradar a la iglesia con Monseñor Rauscher presente y orquestando todo el proceso.

                             El Equipo Ginecológico

Toda esa acelerada clase de Esterhazy sobre etiqueta sexual también estuvo fuera de lugar. Casi tanto como la bata de esclava tártara que debía usar Sisi durante la consumación. En realidad, acompañaron al tálamo nupcial a la real pareja solo Ludovica y Sophie. Ambas se retiraron discretamente. Sisi solo fue desflorada en su tercera noche y parió  a su primera hija diez meses después. No creo que la hayan temido a punta de huevos crudos por mucho tiempo.

Contenido Feminista: ¿Quién es poderosa en este cuento?  ¿Leontine, la revolucionaria?  ¿Sophie, la tirana?  ¿Sisi que es egoísta, maleducada, antipática y más encima tan boba que anda creyéndole el cuento al conspirador Maxi? Ni siquiera le sienta el rotulo de víctima.

Factor Diversidad: Esterhazy es lesbiana y no es un personaje positivo. Luzi es gay y transgénero (¿cómo saberlo a los seis años?) Mas encima caen en un cliche homofobo, Luzi es gay porque juega con muñecas (WTF?)



Los rusos son malos. Interesante la reunión de Franzi con los banqueros judíos (El Barón von Eskeles) y griegos fanariotas (Los Barones von Sina). El primero le niega un préstamo para construir un ferrocarril. Los segundos le retiran el apoyo económico luego que fracasan los esfuerzos de Franzi por evitar una guerra con Rusia.  La aparición de estos personajes evidencia la diversidad étnica (y la movilidad social dentro de ella) en el Imperio. 

2 comentarios:

  1. I am totally shocked by the costumes, I did like the wedding gown but it was too modern. But the rest of the gowns, the avantgarde style, what is up with that??? Those fugly asymmetric cuts around the shoulders and big pieces of fabric stretching around them, who allowed for such fugliness, it burns my eyes... and you know I am fashion sensitive. And Nene's hideous new hairdo, and Franzie says you look beautiful, like what the what? That is like the ugliest hairdo, looks like a bank teller not a princess. And Franzie trashing Russians while it was them Austrians who stopped Russians from conquering Turkey and thus changing the bloody history that came afterwards in which us Balkan people lost millions in the hands of Muslims.
    And Sisi drinking and going to Maxi's party just did not make any sense. I still have three or four episodes. It is watchable, but not at all like Sisi. And did we need to see lesbian moments between the keiserin Sophie and cuntess Esternazzi? LOL And why does Esternazzi look like the bride of Frenkenstein all the time?
    And yes I hate darkness with passion, Boundless or Sin Limites is also effing dark all the effing time.

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    1. In an interview with German Vogue, Gabriela Rumer, the guilty party in this sartorial mess, said something like she had to change the fashions otherwise they wouldn’t “work”. She implied the public would not be comfortable with 1850s dresses. Really? Then why not have Cleopatra wearing leggings? Every time I read an interview with someone from The Empress, I hear such braying; I cannot believe humans could be such asses.
      I’m also fashion conscious, but this is an assault in good taste, and the jewelry. Bells and glass diamonds? I also felt bad about their treatment of tAzer Alexander and especially of his wife who was ten times more useful to her people than Sisi ever was.
      Besides the whole hunting party was an idiocy. The Crimean war had begun a year before Franz got married and he had already switched sides against Russia. They couldn't avert a war in progress.
      Esterhazy looks like a dyed-up Dracula (Coppola’s Gary Oldman)

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