jueves, 28 de mayo de 2026

Vietnam y Los Flower Children (Teen Culture XI)

 


En 1967, La Guerra de Vietnam había dividido a America y principalmente a su juventud. En las calles estadounidenses el conflicto racial se volvía violento, y los jóvenes encontraban un escape a su angst en diferentes causas o en las drogas psicodélicas.

“Haz el Amor y No La Guerra”

Vietnam no fue una guerra popular, puesto que a diferencia de otros conflictos solo afectaba a jóvenes de bajos recursos y de minorías étnicas. Los privilegiados encontraban refugio en estudios universitarios que los colocaban en contacto con militancias como el pacifismo, los derechos civiles y los de la mujer. Los estudiantes manifestaban sus voces en las calles en protestas que a veces se tornaban violentas.

Otros chicos buscaban respuestas en el movimiento hippie, una subcultura creada exclusivamente para los más jóvenes que abrazaban la revolución sexual, el uso de todo tipo de drogas y cuyo lema era “Haz el amor y no la guerra”. Conocidos también como Flower Children, los hippies eran amantes de la naturaleza y gustaban de alejarse del mundanal ruido para vivir en comunas.



Una ironía es que estas comunas no eran muy diferentes a las que poblaron Estados Unidos en el Siglo XIX. La diferencia es que ahora esta corriente invadía toda forma de cultura popular del país y cruzaba fronteras. El Movimiento Hippie tuvo sus eventos puntuales como el Verano del Amor en Heighth-Ashbury en San Francisco (1967) y el Festival de Música de Woodstock(1969).



Los Hippies también se manifestaban en protestas en contra de la Guerra de Vietnam y otras causas como los famosos disturbios de Sunset Strip que motivarían la nueva onda de filmes de explotación de Hollywood, la “hippie exploitation”.

Easy Rider y la Hippie-exploitation

Como casi todos esos filmes, “Riot n Sunset Strip” mostraba los peligros del uso de drogas y de estas libertades impensadas centrándose en Andrea (Mimsy Farmer),  la ingenua hija de un policía (Aldo Rey) que, alterada por el divorcio de los padres, decide rebelarse. Un noviecito y una mala amiga la inducen primero a perder su virginidad y luego a probar el LSD. Durante ese viaje psicodélico, Andrea es violada por varios hippies y descubierta por su propio padre en un estado calamitoso.



El mensaje del filme era totalmente contrario al “jipismo” a su inmoralidad y al uso de drogas. Todas las obras de la “Hippie Exploitation” eran contrarias a los Flower Children y a su estilo de vida. Esto alcanzó, inclusive, a su mayor obra, la hoy icónica Easy Rider. En esta road movie se combinan la pasión por las motocicletas impuesta por El Salvaje en Los 50 y la vida nómada propuesta por los hippies.

 Peter Fonda, único hijo varón de Henry Fonda, había entrado con toda la fuerza del nepotismo y talento propio en el cine en 1963 como pareja de Sandra Dee en Tammy y el Doctor. En ese mismo año fue nominado a un Globo de Oro por su interpretación de un soldado en el drama bélico Los Victoriosos. Peter ya tenía una carrera establecida cuando Roger Corman lo llamó para ser el protagonista de sus Wild Angels.

Después de hacerse famoso dirigiendo filmes de terror y ciencia ficción, Corman quería meterse en el círculo de la hippie exploitation. Bajo su dirección, el joven Fonda no solo fue el líder de una pandilla de motociclistas con trágico final en Ángeles Salvajes sino también un director de comerciales que quiere experimentar con el LSD en The Trip (el Viaje). Con ese currículo, no es de sorprender que naciese Easy Rider (Busco mi destino), un proyecto personal producido y dirigido por Fonda con un libreto a cargo de su coestrella Dennis Hopper.



La historia contiene elementos “Jipistas” (drogas y vida errante) junto con la pasión estadounidense por las motocicletas. Wyatt (Fonda), montado en su “Capitan America”, se une a Billy (Hopper) después de haber vendido y comprado cocaína al otro lado de la frontera. La idea es llegar a Nueva Orleans a celebrar el carnaval. En el camino ,van conociendo gente como un hippie que hace autostop y los lleva a su comuna donde comparten LSD.

Menos agradable es la llegada a un pueblo donde los poco hospitalarios lugareños los ponen presos. Los rescata George (Jack Nicholson), un abogado borrachín, que se les une en el road trip. Juntos celebran el Mardi Gras en Nueva Orleans, pero en el viaje de regreso son atacados y van pereciendo uno a uno. Con ese final trágico se sellaba el mensaje de que esa vida no tenía buen fin. A pesar de eso, el filme hizo furor, incluso la crítica se interesó. Easy Rider terminó con nominaciones al Oscar y convirtiéndose en filme de culto.



La Protesta Hecha Canción

Aunque la canción protesta han existido desde siempre, fueron particularmente asociadas con La Era Hippie, no solo por ser los 60 una época radicalizada sino también porque los temas surgieron durante un renacimiento de la canción folclórica. Así aunque la canción protesta americana de esa época tiene figuras como Joan Baez y Buffy St. Marie, su versión pop se cifra en grupos como Peter, Paul and Mary y las letras de Pete Seeger y Bob Dylan.

En 1965, durante uno de sus periódicos tours, . los Beatles hicieron escala en casa de un músico judío de Minesota, un tal Robert Zimmerman que acaba de cambiarse el nombre legalmente a ‘Bob Dylan”. Aparte de consumir cannabis, Dylan y Los 4 de Liverpool hablaron de música y de cómo Bob estaba haciendo carrera con canciones de denuncia, algo que compartía con su pareja de entonces,  Joan Baez.

                                         Dylan y Baez

Bob Dylan entraría en la música estadounidense con temas cargados de denuncia social como “Blowing in the Wind”,  “It’s a Hard Rain” y “Times They are a Changing.” Hasta mi tema favorito “LIke a Rolling Stone” tiene una letra sobre los privilegios de ciertas clases y como quien los pierde puede encontrar liberación en medio de ese desastre.



Las grandes influencias de Dylan en ese primer momento, aparte de Joan Baez, era antiguos trovadores sociales como Woody Guthrie y sobre todo Pete Seeger. Este último es toda una leyenda tanto de la música folclórica como de la canción protesta. Basta resumir una carrera de activismo que inició en sus años de Harvard cuando se unió a las Juventudes Comunistas y compuso canciones para la Brigada Lincoln durante la Guerra Civil Española.

Aunque renunció al Partido (desilusionado con las brutalidades estalinistas) en 1949, no cesó en su militancia pacifista y a favor de los derechos civiles y reformas laborales. Como fundador del grupo musical The Weavers, estas posturas guiaban el contenido de sus letras y la opción de escoger temas que las representasen como ese himno de la mala vida de los mineros “16 toneladas” o “ Cumbayá” que hoy aprenden todos los niños de USA, pero que es en realidad un Spiritual de los esclavos africanos.

La versatilidad de Seeger se imponía en sus letras hoy famosas como la de “If I Had a Hammer,” “Turn, Turn, Turn” (inspirada en el libro de Eclesiastés) o la preciosa “Where Have All the Flowers Gone”. Una ironía es que The Weavers incluso apoyaron la Independencia/Creación del Estado de Israel como muestra esta su grabación de “Tzena, Tzena” que luego grabarían otros famosos de la música pop como Connie Francis y El Rey del Twist, Chubby Checker. Es increíble ver que hubo una época en que Israel no era demonizado ni los judíos éramos vistos como parias. Oy veh zmir!



Un grupo que se especializó en propagar las canciones protestas fue el formado por Peter, Paul and Mary que eran más comerciales y menos militantes, pero igual pusieron al día temas que se han vuelto inmortales como la balada “500 Miles” o revivieron  “Where Have All the Flowers Gone” que venía muy a propósito a medida que escalaba la guerra en Asia.



Peter, Paul and Mary también grabaron su versión de “Blowing in the Wind”. Peter Seeger había sido instrumental en integrar a Dylan en el circulo folclórico político y se desilusionó cuando Bob decidió seguir una onda más ecléctica que lo llevaría a convertirse en el musico americano más famoso del Siglo XX y a hacer historia al convertirse en el primer escritor de canciones pop en ganar un Premio Nobel de Literatura.

Fue Dylan quien metió en la cabeza de Los Beatles lo de escribir canciones con mensaje social. Fue así que en el Verano del Amor, el tema más escuchado fue “All You Need is Love” seguido por la letra más grafica de “Revolution”. John Lennon, ahora animado por la militancia de su mujer Yoko Ono, escribió “Give Peace a Chance” que sería coreada por los manifestantes en la gran protesta de Washington contra la Guerra de Vietnam (1969).

John y Yoko se convertirían en representantes de militancia chic. Después de que Los Beatles se separaran definitivamente en 1970, Lennon seguiría escribiendo letras de denuncia como la hermosa “Imagine” y la controversial “Woman is the N. ..of the World”. El título que derivaba de unas declaraciones de Yoko Ono resultó chocante por el uso de la palabra ‘n” que ya era tabú. En vano, John quiso explicar que era un rechazo simultaneo al racismo y al sexismo. Mas suerte tuvo Aretha Franklin que al grabar un himno antirracista de Otis Redding convirtió a la exitosa “Respect” en un emblema de la lucha de la mujer de color.



Ann Margret y Nancy Sinatra: Las Chicas de Vietnam

¿Eran todos los jóvenes americanos militantes pacifistas? ¿Todo el mundo artístico se oponía a la Guerra de Vietnam? ¿Todos los cantantes exitosos lucían cabellos lagos y se vestían como hippies? Pues lo último no era cierto. El año que da inicio a La Beatlemanía un dúo asciende en el Billboard con un tema pegajoso “You’ve Lost That Loving Feeling”. Lo extraño de Bobby Hatfield y Bill Medley es que, aunque blancos, cantan música Soul entonces patrimonio de los intérpretes afroamericanos sobre todo los del sello discográfico Motown.

A lo largo de la década la dupla seguiría ocupando sitios en los 20 más oídos de America con temas hoy famosos como “Unchained Melody”, “Ebb Tide” y “You are My Soul and Inspiration” Aunque se separaron y volvieron a unir, la combinación exacta entre el barítono (Hatfield) y el tenor (Medley) hacían a sus temas inolvidables. Tuvieron un gran revival en Los 80 cuando su “Unchained Melody”  fue usada para la erótica escena “alfarera” en Ghost .



Lo sorprendente del éxito del dúo y que abarcaba fans de todas las edades es que en medio de modas varoniles que incluían largos cabellos y camisas floreadas, The Righteous Brothers optaban por trajes, corbatas, cabello corto y aspecto aseado.

Siguiendo con el tema, no toda America se oponía a la Guerra de Vietnam. Una señal fue que en 1966 lideraba los Billboard el “Himno de Los Boinas Verdes”, una canción militar que sería declarada La Canción del Año. Como quienes más escuchan música pop son los jóvenes, no podemos creer que el éxito de este tema haya nacido solo de adultos belicosos.



Desde la Segunda Guerra Mundial existe el USO, una organización sin ánimo de lucro que provee entretenimiento y otros servicios a las tropas estadounidenses. Sin pertenecer al gobierno, trabaja en conjunto con el Departamento de Guerra y el de Defensa. Después de la Segunda Guerra Mundial su mayor labor fue en Vietnam. Para fines del conflicto tenía 23 estaciones en Vietnam y en Tailandia y se encargaba de contratar artistas en USA para levantarles el animo a las tropas.

Bob Hope sería el maestro de ceremonia como lo había sido en guerras anteriores. Vinieron a indochina ejemplares del conservadurismo hollywoodense como Charlton Heston, el coronel James Stewart y John Wayne quien incluso filmó una película sobre los soldados en Vietnam llamada Los Boinas Verdes. Sin embargo, como la edad promedio del soldado era 19 años, creemos que las tropas querrían ver algo más que reliquias del cine.

Es muy triste que ninguno de los grandes músicos de entoncesla mayoría afiliados al repudio de esa guerrase dignó a cantar para combatientes que no estaban ahí por su gusto. Solamente James Brown hizo aparición en Saigón en 1968, como un recordatorio que la mitad de las tropas eran afroamericanas.



No todo Hollywood seguiría la fea actitud de los cantantes. El símbolo sexual Jayne Mansfield fue a hechizar a los soldados con sus curvas en 1967, un poco antes del accidente automovilístico que le costó la vida. Raquel Welch que ya se perfilaba como sex symbol fue a Asia en 1967, pero quien más tiempo pasó con los militares fue Ann Margret.

 Ann Margret Olsson había nacido en Suecia, pero en 1946 , a los cinco años, se había trasladado a America. Aunque originalmente había sido bailarina, hizo su debut en 1960 como la hija que la mendiga Annie-Manzana (Bette Davis) tiene estudiando en un internado español. Este rol en A Pocketful of Miracles (Milagro por un día) le mereció un Globo de Oro como Revelación del Año. Lo seguirían un coestelar junto a Pat Boone y Bobby Darin en el musical State Fair.

Ann había encandilado a los jóvenes estadounidenses con su protagónico como la colegiala en Bye Bye Birdie (1962),una de las películas más bobas que he visto y que sin embargo fue tan taquillera que hasta hoy se la repone en producciones escolares. Otra nominación a un Globo de Oro, confirmaba que la sueca era el ídolo de los jóvenes americanos y posible reemplazo de Sandra Dee. Aparte que AnnMargret bailaba y cantaba.



En los próximos años se dedicó a esa faceta grabando discos, dando la voz a una versión animada en Los Picapiedra, tuvo dos especiales televisivos y fue pareja de Elvis (en pantalla y en la vida real) en Viva Las Vegas. La bella pelirroja quería crecer como artista y corrió el riesgo de salirse de su esquema de cantante y bailarina aceptando roles fuertes como delincuente juvenil, mujer de gánster, esposa adultera y hasta prostituta. De esa serie de filmes de entre 1964 y 68, solo habría uno que no fracasó The Cincinnati Kid (El rey del juego) junto a Steve McQueen.

Fue en medio de ese cambio de imagen, que la sueca aceptó viajar a Vietnam a entretener a las tropas. Fue todo un éxito y Ann volvería en 1968 recibiendo un caluroso recibimiento por los soldados que ya se sentían abandonados por sus compatriotas. La carrera de Ann Margretque ha continuado hasta esta décadatendría altos y bajos.

                       Ann-Margret visitando heridos en Vietnam

En 1971 obtendría en Carnal Knowledge la confirmación de ser una actriz “seria” y ganaría otro Globo de Oro. Sin embargo, en esa misma década, una caída en un escenario de Vegas la dejaría desfigurada. Después de un sinnúmero de operaciones y cirugías platicas, seguiría su carrera dramática con nominaciones al Oscar y otros dos Globos de Oro. Nunca dejó de interesarse en los soldados que conoció en ‘Nam y a quienes llamó “mis caballeros”. Su trabajo con los veteranos le ameritaría dos premios: el Spirit Award de parte de USO,  y el Bob Hope Legacy Award .



El caso de Nancy Snatra era diferente. Gattocito Miroslav la llamaría “nepo baby”, inició su carrera amparándose de la fama de su padre. Frank Sinatra la incluyó en sus programas de televisión, cantó duetos con ella, su sello discográfico grabaría el primer LP de su hija y hasta la envió al aeropuerto a que liderase la comitiva de bienvenida para Elvis cuando regresó de Alemania. ¡Ayayay! pero nada servía, la chica no gustaba, no vendía.

En medio de su depresión, Nancy de 19 años se casó con Tommy Sands, un aspirante a Teen Idol que creía iba a lograr la fama colgándose del apellido Sinatra. Su divorcio en 1965, coincidió con el amargo despertar que a los 25 años era una fracasada. Frank Sinatra podría ser muchas cosas, pero era un excelente padre. No iba a dejar que su hija se hundiera así es que contrató a Lee Hazlwood, reconocido agente de estrellas, para ver que se podía hacer con Nancy.

Lee puso manos a la obra, tiñó el cabello de la primogénita de Frank Sinatra de rubio, recargó su maquillaje y le dijo que debía olvidarse de su imagen de “damita”. Así, con una nueva y más sexi imagen, Nancy grabó su canción más famosa “These Boots are Made for Walking” (Estas botas fueron hechas para caminar) que vino acompañada de un video muy sexi.



La carrera de la cantante dio un vuelco, su próximo Long Play se vendió muy bien. Sus presentaciones estaban ahora acompañadas de expresiones de adoración de fans. Sus temas eran los más oídos en la Unión America, como el dúo que hizo con su padre para la balada “Something Stupid”.



Ese 1966 en que Nancy era la cantante más vendida en USA con temas como “Bang, Bang, My Baby Shoot me Down” que recordaran al comienzo de “Kill Bill”. “Something Stupid”, un dueto que hizo con su padre ese año, llegó al primer lugar del Billboard.  Fue entonces que la cantante de moda supo que la requerían en el Sureste de Asia.



Su fama había llegado hasta Vietnam, donde las tropas (de botas) habían convertido “These Boots…” en su himno. Lo próximo era viajar a conocer a estos fans uniformados. Sin embargo, era la época de  las primeras protestas en contra de Vietnam. El mundo de las estrellas rechazaba el conflicto e incluso cualquier asistencia a las tropas. Nancy Sinatra se jugaba lo conseguido si decidía unirse al USO.

Lo hizo no en una sino en dos ocasiones, en dos años consecutivos. Se presentó ante las tropas en Saigón, visitó heridos en hospitales, cantó en la jungla, casi en el frente de batalla. Para su visita en 1967, luego de haber grabado “You Only Live Twice” , el tema del filme de James Bond, Nancy y Vietnam eran sinónimos. Sus actuaciones fueron tan legendarias que Stanley Kubrik la  recordó en su Full Metal Jacket. Al final de la primera temporada de China Beach, la serie icónica sobre Vietnam, Nancy se prestó para revivir ese famoso tour ante las cámaras.



Con el tiempo, Nancy se ha quedado en un icono de Los 60s, pero nunca ha dejado de lado a las tropas que tanto la adoraron. Sigue involucrada en organizaciones de veteranos como Rolling Thunder que se preocupa de los ex prisioneros de guerra y de las familias de soldados cuya suerte nunca ha sido esclarecida.




El Legado de Los Flower Children

Hoy se habla de que el Movimiento Hippie creó conciencia en jóvenes, algunos que dedicarían su vida a militar en contra de la guerra y a favor del medioambiente. Su interés por corrientes espirituales del Oriente y por la cultura de los nativos americanos se manifestaría en la música y en la moda.

Su rechazo por las hipocresías y tradiciones de su sociedad se reflejaba en peinado y maquillajes con looks naturales que les quedaban bien a las jovencitas y peinados más simples , trenzas o largas cabelleras que reemplazaban al voluminoso y escarmenado Bouffant.




Su vestuario era ecléctico. Tanto podían vestirse con sedas hindúes, como con maxis boho, imitando estilos victorianos o de campesinos del Lejano Oeste. Se usaban ropas hechas con gamuza con muchos flecos en imitación de ropa de indígenas.

El estilo unisex también demostraba su rechazo a imposiciones de géneros. Varones y hembras lucían cabellos largos, abrigos Nehru, o camisas Mao, y los chicos no temían ponerse camisas estampadas. Ambos sexos gustaban de accesorios, prendas hechas con crochet, collares de abalorios y la eterna cadena con el símbolo de la paz. Yo tuve dos, una hecha en madera y otra de cuero.

                                   Símbolos  de la paz




Sin embargo, la cultura hippie tiene un lado oscuro con su irrespeto por ley y autoridad. El irse a vivir en comunas, creaba un aislamiento de la sociedad y sus reglas, a la vez que propiciaba el poderío del líder o gurú sobre sus discípulos. Eso podía llevar a muchos abusos como los ocurridos en la secta de Silo en Argentina y Chile a comienzos de los 70.

Mas graves aún fueron los crímenes de Charlie Manson perpetrados, bajo sus órdenes, por sus seguidores. Los asesinatos del Matrimonio LaBianca y de la actriz Sharon Tate y sus huéspedes crearon un modelo para horrores como el suicidio masivo en Jonestown por órdenes del “reverendo” Jim Jones  en 1978, o la tragedia de Waco  en 1993. Por otro lado, fue la cultura hippie la que normalizó el uso de drogas de todo tipo, fomentando un mercado y nuevas formas de crímenes que hasta hoy son un flagelo social de Occidente.



El Movimiento Hippie fue feneciendo poco a poco a través de la nueva década que traería cambios sociales a Estados Unidos y culturales sobre todo para los más jóvenes.

 

BIBLIOGRAFIA

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

 

 

 

 

lunes, 25 de mayo de 2026

La Invasión Britanica de Los 60s (Teen Culture X)

 


Desde que se comenzaron a grabar música y canciones y a vender los primeros discos, que la clave del éxito discográfico ha estado en manos de los jóvenes. Eso motivó la moda del Charleston en la Era Collegiate, del Swing durante la Depresión, de la Sinatramania y de la Elvismania, pero la próxima onda vendría del otro lado del océano.

La Beatlemanía

Aunque America había pasado por periodos de anglofilia (sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial) nunca esta había alcanzado el mundo de la cultura popular. La música pop inglesa, como la comida británica, era algo ininteligible para el adolescente estadounidense. Eso cambió con la llegada de cuatro jóvenes músicos que arrasaban en los Billboard, en la moda y en el corazón de las jovencitas de todo el mundo.

Pido disculpas si no me adentro mucho en el origen y evolución de Los Beatles. Hay excelentes libros y documentales que describen esas etapas. Bástese saber que Los “Fabulous Four “, como se les apodó, abrieron la puerta no solo a su prodigiosa música sino también a la de otros grupos británicos. En tres palabras, John Lennon y Paul McCartney eran adolescentes en Liverpool cuando se conocieron a fines de Los 50 y ya John era parte de una nueva ola musical llamada el Merseysound (por el rio que recorre Liverpool). A ellos se les agregaría George Harrison de apenas quince años.



Como grupo ,y ya bajo el nombre de The Silver Beetles (escarabajos de plata) los tres más Stuart Sutcliffe en la batería,  se fueron a tocar en los bares de Hamburgo. En 1960 ese puerto germano era una plataforma de internalización para bandas británicas.  Para 1962, el grupo había dicho adiós a Sutcliffe y reemplazado en las baterías con Richard Stark, conocido por la posteridad como Sir Ringo Starr. Aunque todavía tocaban temas ajenos, la mayor parte de su producción era escrita por John Lennon y el futuro Sir Paul McCartney. Mas importante, bajo la guía de Brian Epstein, iban a hacer historia.

Un año más tarde, con el nombre oficial de The Beatles,  tenían canciones en la radio como “She Loves You” con su pegajoso estribillo de ‘Yeah, Yeah, Yeah”, y un Long Play en el mercado. Una de las novedades de los Beatles era que ahora sus fans no se limitaban a comprar singles. Preferían adquirir inmediatamente a las colecciones encerradas en un LP. Esto aumentaba las compras y las ganancias.



El momento clave del grupo llegó, en 1962,  con la presentación de Los 4 de Liverpool en el Palladium de Londres. Las manifestaciones de pasión que provocaron en su fandom llevarían a un periodista a bautizar la nueva histeria masiva como “Beatlemanía”. Esta presentación precedió  un tour por el Reino Unido que provocaría las mismas manifestaciones de júbilo de las admiradoras. En noviembre de 1963, cuando John, Paul , George y Ringo eran presentados a la Reina Madre, y a la Princesa Margarita, eran los más famosos del reino. Pronto lo serian del mundo.

La música de los Beatles había cruzado el Atlántico y llegado justo después de la tragedia de Dallas. En un país enlutado por la muerte del presidente Kennedy, la música alegre de los Beatles ponía una nota de optimismo y romance en el aire. En febrero de 1963, “I Wanna Hold Your Hand” era la reina del Billboard.



Para cuando Los Beatles aterrizaron en el Aeropuerto John F. Kenedy (verano de 1963) lo esperaban 30.000 fans vociferantes. Este barullo seguiría a los Fabulous Four a través de sus presentaciones en el Palladium de Washington, el Carnegie Hall y tres visitas al Show de Ed Sullivan. Para cuando abandonaron la Unión Americana, el país era presa de la Beatlemanía.

El conjunto volvió a USA en 1964 y fueron recibidos como reyes no solo del rock sino de la música Pop en general. A pesar de la descerebrada declaración de Johm Lennon de “somos más populares que D-s”, Los Beatles seguirían ejerciendo su hechizo sobre la juventud americana hasta su separación en 1970.



¿Cuál fue el secreto de su éxito?

Primero fue su música. Aunque siempre reconocieron la influencia de Elvis y de los músicos afroamericanos, el grupo no  temía  mezclar otros sonidos fuesen folklore británico o música clásica. Más adelante añadieron influencias hindúes y se abocaron a un tipo de rock psicodélico inspirado por las drogas que consumían. Para mí que su mayor contribución fueron sus letras. Por primera vez, uno le ponía atención al contenido de sus canciones, ya para 1966 estaban escribiendo temas más profundos que exploraban la condición humana como “Nowhere Man” y “Eleanor Rigby”.



Lo segundo y más superficial, eran jóvenes atractivos, uno solo de ellos (John) estaba casado cuando llegaron a America. Como Elvis antes, imponían modas con sus cabellos largos, sus botas puntiagudas y sus sweaters de cuello alto que hasta hoy en Chile se conocen como “beatles”.

Como Sinatra y Elvis antes de ellos, Los Fab Four supieron aumentar su éxito incursionando en el cine. En 1964 se podía ver en el cine A Hard’s Day Night que pretendía encapsular la experiencia cotidiana del conjunto añadiéndole un amago de trama. La idea de tratar la historia como si fuese un filme de Los Hermanos Marx fue excelente, la comicidad funcionó muy bien sin caricaturizar a los ya ídolos. La banda sonora también estuvo a la altura de la cinta con temas como “I Should Have Known Better”.



La siguiente película fue Help! Se trataba de una especie de parodia de los filmes de James Bond que giraba en torno a una banda de árabes sanguinarios que querían recuperar un anillo sagrado ahora en poder de Ringo. Esta historia tenía a los Beatles cruzando desiertos y esquiando en paisajes nevados. A diferencia de A Hard Day’s Night, Help! fue filmada en Technicolor lo que ayudó a admirar el look y vestuario del conjunto.



Recuerdo haberla visto en el Olimpo de Viña en 1966 y enseguida me enamoré de Ringo y exigí un anillo como el fatídico que usa en el filme y sus botas. Mi madre nos consiguió ese calzado que era unisex, pero el anillo se hizo esperar. Mi hermano rechazo los botines, pero tuvo que soportar el horrible peinado a pesar de las protestas de nuestro padre que no lo consideraba masculino.



Los Beatles no solo nos proporcionaron las canciones más hermosas de amor desde las escritas por Irving Berlin. Supieron ser relevantes hasta su rompimiento adaptándose a La Era Hippie con sus viajes a la India, con ropa exótica y con su afición a probar substancias lo que influiría en su música psicodélica. Aqui un ejemplo con “Lucy in the Sky with Diamonds “



Un efecto colateral de los Beatles fue que dejaron la puerta abierta para otros conjuntos británicos que llegarían al HIt Parade con sus nombres extravagantes: The Animals; The Troggs, The Kinks, The Searchers, The Hollies, The Zombies, The Tremeloes y otros.




Y por supuesto, en 1965 llegaron los Chicos Malos del Rock. Noten su diferencia de vestuario con los otros grupos ingleses.



Tan importante fue esa invasión británica que en USA se fabricaron a Los Monkees. Al menos su líder Davey Jones era de Manchester. Los demás eran más americanos que el pie de manzana. Con ellos se armaron un programa d televisión que a nuestros ojos infantiles parecía una versión inglesa de Los Tres Chiflados.




Mary Quant y la Minifalda

No solo la música fue invadida por los británico. En  el mundo del cine, James Bond se convertía en una franquicia apreciada por los jóvenes americanos. En la televisión reinaban series inglesas como El Santo, El Agente de CIPOL y mi favorita, Los Vengadores. Volviendo al cine, se privilegiaron filmes que hicieran hincapié en la cultura “Mod” que afectaba a la juventud británica como Georgie Girl, Alfie y Darling. Sir Sidney Poitier ,quien había sido un alumno problemático en la icónica Blackboard Jungle, ahora era el maestro de una problemática clase compuesta por chicos del East End Londinense en Al Maestro con Cariño.



Estos filmes aportaban actores jóvenes como Lynn Redgrave, Julie Christie, Sir Michael Caine y la cantante Lulú que ganaría Eurovisión en 1969. Más importante es que estos actores modelaban estilos de vestuario que los jóvenes estadounidenses copiaban y que iban asociados a la legendaria Carnaby Street. Esta calle londinense seria inseparable de la cultura “Mod” con sus restaurantes y boutiques que frecuentaban los jóvenes hípsters de esa época. Ahí compraban ropa Los Beatles y las Hermanas Redgrave. Tal vez no la Princesa Margarita, pero si una chica llamada Camilla Shand, hoy Reina de Inglaterra.

                      La Reina Camilla en Los 60

Parte del hechizo de Carnaby Street era la moda con sus nuevas tendencias como la minifalda. Hay mucha discrepancia sobre quien acortó las faldas femeninas y de eso ya he hablado en otro sitio. Aunque hubo chicas que en los veranos calurosos del sur de Estados Unidos se subieron el dobladillo hasta arriba del “largo Chanel” (cubriendo la rodilla) establecido por los modistos. Este estilo “Ya Ya” no persistió. El diseñador francés Courreges aulló de que él había inventado la falda corta en su colección de 1965, pero Dame Mary Quant fue quien había establecido tanto el largo como la hechura de una prenda que en dos años había recorrido el mundo.

                   Dame Mary Quant en una de sus microminis


Originalmente la mini (llamada así por el pequeño coche de la modista) era unas pulgadas arriba de la rodilla, al final de la década ya llegaba a la mitad del muslo. Faldas tan cortas no podían usarse con liguero y medias.  Quant lo solucionó agregándoles pantimedias en colores psicodélicos que hacían juego con las faldas cortas. Incluso desenterró una reciente moda impuesta por el Gran Balenciaga: las medias con patrones tipo arlequín, caladas o con motivos florales como se ven en la cubierta de Seventeen.



Carnaby Street y sus diseñadores  cifraban su publicidad en modelos o actrices que usaban sus prendas tal como Dame Diana Rigg, la actriz más famosa de la BBC gracias a su rol de Emma Peel en The Avengers. Esa fue la gran era de las modelos como Jean Shripon o Patti Boyd que en 1965 se casaría con el Beatle George Harrison. Ambas serían apantalladas por la hoy conocida como Dame Lesley Lawson.



Nacida Lesley Hornby, desde pequeña la apodaron “twig” (ramita) por ser muy delgadita. A pesar de ser baja (1,68) para la pasarela, el solo pesar 41 kilos ayudó a “Twiggy” a llegar a la fama. Su figura andrógina acompañada por un corte de cabello pixie sirvió para crear un canon de belleza de Los 60. La figura debía ser extremadamente delgada, sin curvas femeninas, con aspecto de adolescente o tal vez pre-adolescente. Fue el tipo de cuerpo que las jovencitas del Reino Unido y de los Estados Unidos anhelaban poseer.



Ser muy flaca, usar faldas cortísimas y adoptar una actitud liberada sexualmentedespués que la píldora anticonceptiva se puso a la venta en 1960 eran el ideal de belleza al que aspirarían las jóvenes del mundo occidental. Para lograrlo se someterían a dietas absurdas, caerían en trastornos alimenticios que no serían reconocidos por la medicina hasta veinte años después y abusarían de substancias. En suma, serian el lado oscuro de la Invasión Britanica. Entretanto nadie era inmune a las nuevas modas, ni la realeza y fue la época en que La Familia Real Britanica adquiriría presencia en revistas del corazón siempre consumidas por el público juvenil.



Los Adolescentes de la Familia Real

A lo largo del Siglo XX, la realeza británica había atraído el interés de los medios estadounidenses y convertido en fuente favorita de chismografías. Así, los jóvenes habían seguido el romance del Rey Eduardo VIII y Mrs. Simpson que lo llevaría a abdicar el trono; hasta Hollywood se había enfocado en la boda de la futura reina Isabel II y un público romántico había hecho conjeturas de cuál de los novios de la princesa Margarita la llevaría al altar.

La diferencia, a mediados de Los 60,  es que Margarita ya era una matrona con hijos que no interesaba al público juvenil. Diferente el caso de la reina quien todavía estaba en su etapa fértil habiendo dado a luz a su hijo menor, el hoy Duque de Edimburgo,  el mismo año en que Los Beatles invadían USA. Mas trascedente es que la soberana era madre de adolescentes. En 1966, su hijo mayor, Carlos, se convirtió en Príncipe de Gales y las revistas del corazón comenzaron a buscarle esposa.



Por otro lado, Ana, la única hija de Isabel y del Duque de Edimburgo, era ya una adolescente a mediados de los 60 y aunque sus aventuras y desventuras no comenzarían a ser comidilla de la prensa sino a partir de 1968, en las fotos de ceremonias oficiales donde acompañaba sus padres se la veía con minifaldas y luciendo las modas de Carnaby Street. ¡Se dice que fue Ana quien convenció a su real madre de subirse el dobladillo de sus faldas!


         Evolución del ves tuario de la Princesa Ana. 1966, toavia colegiala, pero ya muestra rodillas.
                                  Un año  más tarde, los hermanos usan faldas cortas.
            1968, tia Margarita y Ana creen en la minifalda. La abuela no.
         
         1969, la falda de la princesa se hace más corta, no la de Mami.
                            Australia, 1970, la familia minifaldera.



Las Nuevas Familias Televisivas

Mientras el mundo se preocupaba de familias de las realezas, la televisión insistía en el tema de la sitcom familiar. El éxito de Mis Tres Hijos indicaba un gusto por núcleos familiares que no fuesen los tradicionales. En 1966, la CBS ponía en el aire Family Affair (Mis adorables sobrinos) que contaba como un playboy neoyorquino (Brian Keith), que compartía su vida con su valet e innumerables mujeres, debía hacerse cargo de tres sobrinos huérfanos.



Aunque esa serie se cifraba más en los problemas de los gemelos Buffy y Jody, a veces la trama recordaba a la hermana mayor Cissy, una adolescente que enfrentaba al Tío Bill con los problemas de las jovencitas y permitía a Kathy Garver lucir la moda de su época. Family Affair tuvo un éxito respetable durando seis temporadas. El problema es que los mellizos ya bordeaban la adolescencia y Cizzy, interpretada por una actriz de 25 años, seguía siendo una adolescente sin oficio y sin  agenda.

              Para lo único  que servia Cissy era para modelar moda de adolescente.


                                         Y Peinados.



Menos éxito tuvo Los Monroe, un intento de describir la vida de los teenagers en el Viejo Oeste. La historia de un puñado de huerfanitos que debe salvar el rancho de sus padres y protegerlo de indios, bandoleros y el arduo clima de Montana, no interesó a nadie y duró apenas una temporada. Lo más memorable de una serieque a mí me gustó fue la hermana mayor interpretada por una jovencísima Barbara Hershey.



Otras familias televisivas serian un poco más estrambóticas, tal vez monstruosas. En septiembre de 1964 ,la ABC y la CBS, con una semana de diferencia, lanzaban al aire The Munsters y The Addams Family. Notable que ambas series, que hoy son de culto, e incluso Los Locos Addams se han vuelto franquicia, solo durasen dos temporadas. Notable cuando otra serie familiar, también de tema sobrenatural, se estrenó ese mismo septiembre. Solo que Bewitched (La Hechizada) duraría ocho temporadas siendo un éxito aún más allá de las fronteras estadounidenses.




A diferencia de otros shows, ni Los Munsters ni Los Addams ni Los Stevens tenían hijos adolescentes. Faltaban décadas para conocer a Wednesday en esa faceta. Entretanto, un par de ídolos adolescentes aparecería en la primera soap opera nocturna.

Los Jóvenes de Peyton Place.

Desde la publicación de la novela de Grace Metalious en 1957 que se ha convertido Peyton Place en toda una franquicia. Alrededor de ella y su secuela Retorno a Peyton Place se han hecho un filme, un par de telefilmes y se han escrito libros desmitificando y mitificando a la novela y su autora.

A pesar de su elegante nombre francés, Marie Grace de Repentigny nació en la pobreza en Manchester, New Hampshire. Aun casada con George Metalious siguió llevando una vida miserable hasta que su marido se graduó de la universidad y consiguió un puesto como director de una escuela en el pueblo de Gilmanton.

                           Grace Metalious

Durante esa época, y aun con hijos, Grace no cesaba de escribir. Su mejor trabajo giró en tono a un caso policiaco ocurrido en GIlmanton cuando una chica, cansada del abuso sexual de su padre, lo mató. Metalious expandió ese suceso poniéndolo dentro del marco de un pueblo y poblándolo con personajes hipócritas y llenos de prejuicios que esconden esqueletos en sus propios closets. Aunque el pueblo es una amalgama de varios pueblos de New Hampshire, le puso un nombre ficticio: Peyton Place.



El libro fue rechazado por sus escenas de sexo bastante graficas para la época, pero finalmente fue publicado por una editorial pequeña. Solo se le cambió un hecho: Lucas Cross que viola a su hijastra Selena, no es su padre biológico como en la vida real. Acompañó a la publicación una extensa campaña de publicidad que ayudó a que Peyton Place en 1955 coronara la lista de superventas y siguiera ahí por casi dos años.

Los Metalious se compraron una casa y vendieron los derechos de filmación a la Metro Goldwyn Mayer que filmó una visión muy “saneada” en 1956 con Diane Varsi como la protagonista, la tímida e insegura Alison McKenzie, y Hope Lange como su amiga, Selena Cross que se ve empujada al parricidio.

Debido a que Diane Varsi era muy guapa, le sacaron los complejos de Allisson, aunque si hay un escándalo cuando su madre (Lana Turner) creyéndola una “ramera” le revela que es ilegitima, que su padre era el patrón casado de Constance y que ninguna de las dos tiene derecho al apellido Mackenzie.



Allison no pierde su virginidad con un hombre casado; Selena no aborta ya que pierde el bebe a causa de una caída; y Rodney Harrington no es el Nate Jacobs de Peyton Place. Aun así esa escena de Euphoria del Winter Formal (Segunda Temporada) en que Nate ha ido al baile con una chica que su familia aprueba, pero la planta para perseguir a Maddy está inspirada por el prom de la novela/film en que Rodney lleva a Allison al baile porque ella es “presentable”, pero la abandona para irse tras la chica mala, Betty Anderson.

Aunque Grace Metalious adquiriría fama y fortuna su vida personal era un caos, se divorció, se metió con malas parejas y se enamoró de la botella, muriendo de cirrosis hepática en 1964, solo unos meses antes que la ABC pusiese en pantalla un proyecto basado en su novela. Era la primera vez que una soap opera tenía horario estelar. Eso se debía su contenido ‘adulto” y a que era un proyecto caro con actores famosos como Dorothy Malone quien daría vida a Costance Mackenzie.

A pesar de ser un proyecto novedoso y audaz, se mereció el riesgo tomado por la cadena. Peyton Place es hoy una gema de la televisión  que abrió la serie para todas las soap-operas del prime time de Los 80 como Dallas y Dinastía. Otro detalle es que creo ídolos juveniles y presentó historias que atraían a jóvenes espectadores que siempre habían visto las soap operas como programas para amas de casa maduras y viejitas.



Las protagonistas de la serie-como en el libro, eran las Mackenzie, pero pronto la historia se cifró en Allison interpretada por la Hollywood Baby, Mia Farrow. Maria de Lourdes Villiers Farrow era hija del director de cine John Farrow, y de la estrella de Los 30, Maureen O’Sullivan. A su haber solo tenía un filme, The Gus of Batasi a su haber, pero supo hacer suyo un rol que se asemejaba más a la del libro que lo que Diane Varsi y Carol Linley habían presentado en el cine.





Mia-Allison era tímida, lectora voraz, idolatraba el recuerdo de un padre que nunca conoció, también era un poco antisocial y se llevaba mejor con sus mayores que con sus congéneres. Viéndola ahora, estoy segura que Sissy Spacek le copió el look y que su Carrie era una versión exagerada de Allison. Rodney Harrington era el amor secreto de Allison, pero andaba con la chica pobre Betty Anderson (Barbara Parkins).

                        Sissy-Carrie y Mia-Allison

El gran cambio era que Rodney nieto del ricachón del pueblo era bueno e idealista. Norman, que en el libro era víctima del bullying de Rodney, ahora era su hermano menor y compañero de escuela de Allison. Para interpretar a Rodney querían a alguien “que se pareciera a Doug McClure” (quien entonces hacia de Trampas en El Virginiano). Ryan O’Neal había sido boxeador en la universidad, pero había colgado los guantes para hacerse actor. Entre nos, era más guapo que Doug y mejor actor.

                                            Ryan y Doug

El triángulo Allison-Rodney-Betty atrapó al público joven y pronto Peyton Place era renovada para otra temporada y vendida al extranjero. En América Latina se llamó La Caldera del Diablo y causó tal furor que tuvo una reposición en mi primer año de adolescente (1970) un año después que había acabado en USA tras cinco temporadas. Yo ya conocía a Mia por su matrimonio/divorcio de Frank Sinatra, pero Ryan/Rodney fue una sorpresa y me enamore de él totalmente.

La serie bajó de ratings cuando Mia, por presión de Sinatra, se retiró en 1967. Se intentó reemplazarla con otra actriz jovencita, pero Leigh Taylor Young, esposa de Ryan O’Nealen la vida real, quedó embarazada. Entonces, Rachel, su personaje,  también tuvo que dejar la serie. A través de las cinco temporadas, Ryan tuvo muchas ofertas de Hollywood, pero fue leal a Peyton Place. Así lo premió la suerte ya que casi inmediatamente la Paramount lo contrató para el rol de Love Story que lo llevaría al estrellato.



Ryan y Leigh



Peyton Place y su hincapié en crear subtramas con personajes juveniles, sentó un precedente para que las soap operas incluyesen tramas y actores juveniles, algo que sería fundamental en el género durante Los 70s. Sin embargo, la televisión estaba buscando nuevas maneras de introducir en sus guiones  la cultura Hippie, que envolvía al zeitgeist de la segunda parte de Los 60.

BIBLIOGRAFIA

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Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades