miércoles, 7 de octubre de 2026

Chicas de Los 80s: Brooke Shields II (Teen Culture XXIX)

 


En 1980, Brooke Shields era famosa en todo el mundo, pero la nueva década la iba a definir y a destruir. Lo que la había hecho famosa ahora la haría infamosa y pasaría de ser una Teen Idol a un modelo para adolescentes, pero, a medida que ingresaba en su veintena, se volvería una fábula con una moraleja de que lo que empieza mal acaba en fracaso.

En Jeans Calvin o sin Ellos

Teri Shieds seguía manejando el negocio familiar y dio con otras dos vetas de fortuna. Hizo que su hija, ahora quinceañera, filmase una serie de anuncios comerciales publicitando los jeans de Calvin Klein. En ellos se veía al joven símbolo sexual enfundada en ajustados vaqueros y susurrando la maliciosa pregunta: “ ¿Quieren saber que me separa de  mis Calvin?” con la insinuación de que no usaba ropa interior.

Estos anuncios provocaron furor y del bueno. Todas las mujeres querían usar esos jeans (con o sin calzones) y los adolescentes podían adorar a Brooke sin necesidad de verla en películas restringidas para adultos. Aun así el próximo proyecto fímico de Brooke Shields seria clasificado para mayores de 18 años.



Blue Lagoon es una novela escrita por Henry DeVere en la era victoriana . Es una fábula darwinista. ¿Qué sucede si se abandona a dos niños en una isla desierta? ¿Continuarán viviendo de acuerdo a los valores inculcados, o revertirán a un estado primitivo donde importa la sobrevivencia más que la moral?

Esta novela tuvo una versión en el cine mudo y yo vi (y leí la novela) la adaptación de 1949 con Jean Simmons, muy bonita a pesar de ser en blanco y negro. Por eso ni me interesé en la versión Brooke Shields. Agrego que para 1980 yo observaba el fenómeno Shields con una mezcla de desprecio y envidia.

Tal como me esperaba,  el filme solo tuvo un mérito, la magnífica fotografía de ese genio cubano Néstor Almendros que le mereció un Oscar. Christopher Atkins recibió una estatuilla como Revelación Joven del Año, Brooke en cambio, cosechó dos galardones por ser la Peor Actriz de 1980.



El filme da preponderancia a la madurez sexual de los críos. Vemos a Emmeline (Shields) tener su primera regla, ser acosada por su amiguito de la infancia, ceder a los deseos de Richard,  no saber―a pesar de su crecida panza― que está embarazada, etc. Este “despertar sexual” fue temas de conversaciones. Recuerdo una clase de redacción en mi universidad donde debatíamos la existencia de manuales que enseñan a los chicos a besarse y a tener sexo, cuando sin necesidad de ello, la parejita de La Laguna Azul encargaba un bebé.

Como siempre, los desnudos de Brooke dieron para chisme a pesar de que se habló de dobles y hasta de que las extensiones de cabello de la actriz se las habían pegado a los senos desnudos para cubrirlos. ¡Auch! Entre la sugerencia de los comerciales de jeans y sus desnudos en pantalla, Brooke era un símbolo sexual juvenil y lo demostraría en su próximo filme.



Franko Zefirelli hizo su debut en Hollywood con una especie de Romeo y Julieta modernos. Para eso el gran director italiano eligió una novela juvenil que ni era clásico y a Brooke Shields como su protagonista. Terminó el proyecto en otro escaparate para los admiradores de Brooke que a los 16 años comenzaba a cansarse de ser lo que los mexicanos llamaran una “encueratriz”.

Endless Love era la banalidad misma. Una parejita de adolescentes, Jade y David,  eran separados por los padres cuando descubrían que su constante actividad sexual está afectando los estudios de Jade (Brooke).  David (Martin Hewitt), se enoja e incendia la casa de los padres de la novia. Va preso, luego al manicomio y se le prohíbe legalmente volver a ver a su amada. Jade y su familia se van a otro estado, ella se va a la universidad, los padres se divorcian

Cuando David puede ir a buscarla, provoca la muerte del “suegro”, la suegra se le insinúa, ¿sigo? Mi madre y mi hermano fueron a verla, yo ni me molesté. Para mi Brooks Shields era un disco rayado, repetido y mal sonante.



Los Amores de Miss Brooke

Aparentemente, las Shield estaban consientes que ese periodo de explotación de adolescentes iba a acabar con el conservadurismo reaganiano. Fue en 1981 cuando decidieron demandar a Gary Gross para impedir que siguiese exhibiendo los retratos de la impúber Brooke Shields. El juez falló a favor del fotógrafo y quizás entonces Teri se dio cuenta de que su audacia en el manejo de la carrera de su hija podía tener consecuencias.

A Brooke no precia importarle. Si había convertido en la adorada del público. Por tres años consecutivos los lectores de la revista People la votaron como su estrella juvenil favorita. Por otro lado, los tabloides gastaban tinta en sus numerosos romances.

A partir de Pretty Baby, las revistas del corazón se interesaron en el estado cardiaco de la estrellita del semi porno. En sus biografías, Brooke ha revelado que se le inventaron romances con Scott Baio, muy en boga por su spinoff de Happy Days, Joannie Loves Chachi. Y más tarde con Christopher Atkins su pareja en La Laguna Azul. Otros amoríos fueron más cercanos a la realidad

                                   With Scott Baio

En 1979, después de haber sido vista en un match de tenis en Montecarlo, en compañía del príncipe Alberto, se especuló que Brooke podría seguir los pasos de Grace Kelly y dejar Hollywood por la corona de Mónaco. Francamente, por su herencia Torlonia, Brooke era menos plebeya que Grace y la actual Princesa Charlene, pero al parecer fue un truco publicitario.



¿Fueron trucos publicitarios lo que fotografiaban los paparazis a comienzos de los 80?  Brooke aparecía en eventos o colgada del brazo del sex symbol juvenil Matt Dillon, o del mucho mayor John Travolta. En 1983, Brooke Shields inicio una amistad con el astro del momento, Michael Jackson. Lo que ella insistiría fue solo una relación de amigos, el Rey del Pop lo describiría de otra manera.


                      Con Matt Dillon

En entrevistas en décadas posteriores, Michael confesaría a Ophrah y al Rabino Shmuley Boteach que Brooke había sido su gran amor, que fuero novios, que incluso le pidió matrimonio y que la quería de madre de sus hijos. Estas declaraciones no le han hecho ni pizca de gracia a la afortunada que insiste en que solo fueron amigos y si él quiso más fue asunto de Michael y no de ella.

                                                Con Michael Jackson

Entretanto Brooke seguía dando lata en el cine. En realidad la culpa era de su madre cuyo cerebro embotado por el alcohol no captaba que su hija era un hermoso rostro de portada y nada más. Menachem Golan, famoso por sus épicas chabacanas, eligió a Brooke para otra aventura exótica.

Sahara era un drama de época que tiene lugar en el norte de África en los Locos 20. Brooke Shields es Dale, una chica que quiere cumplir el sueño de su difunto padre y ganar una carrera de autos que cruzaría el desierto del Sahara. Para lograrlo, Dale se disfraza de hombre (con mostacho y todo), pero en medio de la carrera, cae en medio de una guerra de tribus del desierto. Un jeque beduino, Jaffar, la rescata de unos leopardos y ya tenemos romance a lo Rodolfo Valentino.

Por este blockbuster―filmado en el Desierto de Negev― Brooke recibió un millón y medio de dólares (el filme costó 15 millones). La música estuvo a cargo de Ennio Morricone, el vestuario fue diseñado por el Maestro Valentino. Se pudieron ahorrar la plata, el filme fue un fracaso. Brooke recibió dos Raspberrys uno como Peor Actriz y otro como Peor Actor (por el cross dressing) del año.



Ya nadie parecía tomarla en serio como actriz, comenzando por su madre que alegaba que quería por director “una figura paterna” porque Brooke no debía ser tratada “como mujer…no todavía”. Otra alucinación de Teri era tener a John Kennedy Jr. en el rol del Sheikh Jaffar, pero desistió pensando que Jackie no daría permiso, Se tuvo que consolar con Lambert Wilson.

La Virginal Brooke va al College

Brooke escapó de las humillaciones yéndose a Princeton donde fue aceptada en febrero de 1983. Ahí pasaría cuatro años de los que egresaría con un título en literatura francesa. En esos años, la actriz tuvo poca actividad actoral. En 1984 rodó un telefilme de aventuras llamado Wet Gold y en 1986, su madre consiguió el estelar para la nena en un proyecto muy deseado, Brenda Starr que giraba en torno a las aventuras de la periodista de una famosa tira cómica.



Entretanto, Brooke Shields emprendió una nueva faceta en su diversa carrera, la de escritora. En 1985 salía la venta On Your Own, un manual para las jovencitas en el que Brooke se erigía como un prototipo de lo que debía ser la chica moderna entre la secundaria y la universidad. Los consejos que iban desde poner de moda cejas hirsutas hasta promover la castidad, demostraban que Brooke había superado su etapa de soft porn para volverse un modelo de adolescentes.

Lo que más impresionó al público fue la confirmación de la virginidad de la ex Pretty Baby y como inculcaba que la adolescencia no necesariamente debería ser una etapa de exploración sexual. En la Era del SIDA, este tipo de propaganda venia muy bien y algunas de nosotras, vírgenes veinteañeras ,comenzamos a mirarla con respeto. Una compañía aseguradora prometió pagar una fuerte cantidad a Brooke Shield por cada día en que su himen permaneciera intacto.



Este tipo de publicidad mantuvo a flote a Brooke Shields durante su ausencia de los platós. Entretanto, cumplió el sueño de su madre de salir en una cita con John Kennedy Jr. en Aspen, la capital del esquí estadounidense. En esa ocasión, Brooke conoció a varios miembros de la Familia Kennedy y tuvo una cita romántica con el entonces el soltero más cotizado del mundo. Años después, Brooke admitiría no haberse acostado con John-John, pero que este era un “gran besador”.



Para cuando Brooke se graduó de Princeton en 1987, América la seguía creyendo virgen, y no lo era. En Princeton conoció a un aspirante a actor llamado Dean Cain, que años después se volvería famoso interpretando a Superman en la televisión. No fue un gran amor y es desilusionante saber que Brooke se guardó tanto tiempo para un don nadie.

                             Con Teri en su graduacion de Princeton

Lo cierto es que Brooke encontraría a su regreso al mundo del espectáculo que había perdido vigencia. Brenda Starr era un proyecto engavetado y no le llovían ofertas a su protagonista. Parecía ser que su único mérito había sido estimular al colectivo PDF y ahora estaba muy vieja para ellos. Fue en esta etapa que Brooke aceptó visitar a un ejecutivo que le ofrecía un proyecto jugoso. Una vez en el departamento del individuo, este abusó sexualmente de la actriz.

Aunque contado décadas más tarde suena uno más de los “momentos MeToo” que se revelaron en los días en que Bill Cosby y Harvey Weinstein fueron enjuiciados, es una evidencia de como Brooke Shields había dejado de ser una estrella respetable. El fin de los 80s la tendría dando tumbos. Brenda Starr todavía no tenía luz verde a pesar de estar terminada. Todo por las manías de Teri que quería que por su “actuación” en el filme le dieran el crédito principal después de su hija. Era obvio que Mom Teri ya no protegía a Brooke ni velaba por sus intereses.

Para cuando Brenda Starr vio la pantalla de un cine en 1993, Brooke había hecho dos filmes con actores desconocidos y que nadie vio. La gente se aglomeró para ver Brenda Starr y salió del cine defraudada. Los críticos la hicieron pedazos y se puede decir que ese fue el final de la carrera cinematográfica de Brooke Shields.



Brooke se Reinventa

Poco a poco, Brooke comenzó a tomar las riendas de su carrera y se atrevió a dejar a Teri atrás. Se fue a Europa donde todavía era recordada. Hizo un cameo en una serie griega. En 1994 filmó una película en Italia. Siguió haciendo cine en USA, pero ya no en rol protagónico. Entremedio,  buscó otros espacios donde sobresalir. Comenzó a hacer apariciones en series de televisión y en 1994 interpretó a la víctima del asesino serial Richard Farley en el telefilme I Can Make You Love Me.

Ese año, Broadway repuso Grease y en su elenco entró Brooke Shields dando vida a Betty Rizzo. Brooke se había reinventado, no era una luminaria ni un símbolo sexual, pero se la reconocía incluso en las revistas del corazón donde destacaba por su romance con el astro del tenis Andre Agassi.

En 1985, Brooke viajó a Australia a hacer un telefilme, desde entonces la televisión pasaría a ser su principal plataforma. Apariciones en diversos shows la llevaron en 1986 a producir su propia serie. En Suddenly Susan, Brooke era una editora de revista que tras arrepentirse ante el altar, recibe el encargo de redactar una columna sobre cómo es la vida de una mujer soltera moderna.



Esta serie duraría cinco temporadas, ameritaría un Globo de Oro para la protagonista y un reconocimiento mundial. Entremedio de esta nueva fama, Brooke se emancipó emocionalmente de Teri, que ya evidenciaba demencia y se convirtió en Madame Agassi. Solo que ese matrimonio no duró más de dos años. El tenista resultó tan controlador como Teri, pero Brooke reconoció los síntomas y cortó por lo sano.

                                   Andre y Madame Agassi

Totalmente libre , Brooke Shields inicio el Tercer Milenio llena de energías. Volvió al teatro musical, siendo Sally Bowles en Cabaret (2001) y Roxi Hart en Chicago (2005) y se haría conocida para una nueva generación de adolescentes interpretando a la madre de Mila Kunis en That 70s Show y de Miley Cyrius en Hannah Montana.

En la vida real, Brooke también se convirtió en madre tras encontrar la estabilidad emocional en su matrimonio con el libretista Chris Henchey. Después del nacimiento de su hija Rowan en el 2003, la actriz experimentó depresión post-parto por lo que dio entrevistas a revistas y a Ophrah sobre esa enfermedad.

Esto provocó un enfrentamiento mediático entre Tom Cruise y Brooke sobre la promoción de antidepresivos para combatir la depresión postparto. Nuevamente una controversia ponía a Brooke Shields en la mira pública. Todo el proceso culminó en un libro Down Came the Rain: My Journey Through Postpartum Depression cuya publicación en el 2006 coincidió con el nacimiento de Grier,  su segunda hija.



En los últimos quince años, Brooke ha seguido trabajando. En el 2011 interpretó a Morticia en The Addams Family en Broadway. Ha seguido haciendo apariciones en series de televisión,  fungido como co-presentadora y ejerciendo activismo en varias causas, a la par de criar a sus dos hijas.

En el 2012, Teri murió lo que dio pie a la esperada memoria de su explotada hija. En el 2014, salía a la venta There Was A Little Girl: The Story of My Mother and Me. Una desilusión, Brooke habla de su vida aislada de las demás chicas de su edad, de su soledad y a cada rato indica el dominio que su madre ejerció sobre ella, pero nunca dice nada malo sore Teri.



Según el libro, Brooke agradece a su madre sus desvelos, su cariño, sus sacrificios (WTF?) incluso aprueba la sexualización a la que fue sometida porque dice no haber comprendido lo que significaba. Dice que los comentarios sobre su madre fueron injustos, pero solo habla de Pretty Baby, no de las fotos desnuda para Playboy. ¿Nos toma por tontos  o es ella la con problemas psicológicos que le impiden ver a cruda realidad? 

Brooke Shields tiene  muchos a quienes culpar: a la industria del cine, del modelaje, a su época permisiva e inconsciente, pero sobre todo a su madre. Uno se pregunta si su historia hubiese podido tener lugar en este siglo donde hay más conciencia en el abuso sexual de menores, pero también es bueno recordar que otras actrices se negaron a ser in-famosas como Brooke. Una de ellas es Phoebe Cates de quien hablaré próximamente.

 

lunes, 5 de octubre de 2026

Chicas de Los 80s: Brooke Shields I (Teen Culture XXVIII)

 


¿Quién no ha oído hablar de Brooke Shields? Los 80 fueron su etapa más famosa gracias a comerciales, cine y otras actividades que la convertirían, en esa era pre-internet, en lo que hoy llamaríamos una influencer. Tres décadas más tarde, ha sabido reinventarse y, gracias a varios libros, nos ha hecho conocer su azarosa vida. Muchos ven con compasión su explotación por los medios desde que nació y culpan a su ambiciosa madre, pero hemos visto otros casos de estrellas infantiles explotadas y ninguno es tan escabroso como este.

Del Jabón Ivory a Playboy

Este es el origen de Brooke Shields. Teri Schmon se embarazó de un ricachón de sangre semi noble―por parte de su abuela Torlonia, Rick Shields descendía de casi todas las grandes casas reinantes europeas―que no quería casarse con ella. Los Shields le dieron dinero a la plebeya para que abortara, esta se quedó con el dinero y la bebé. Shields se casó con Teri, pero se divorció cuando la pequeña Brooke tenía cinco meses.

Para quienes vean esta historia como un escenario de telenovela, vale decir que Teri tenía 33 años y Rick solo 24. Nuestra querida cougar, a su noble edad,  ya había sido peluquera, camarera, vendedora de cosméticos y modelo de mi tienda favorita Lord &Taylor. Había recorrido mucho y estaba bien recorrida. Si se embarazó fue para atrapar al millonario y si se quedó con el dinero de la familia, mejor para ella. El divorcio no le importó puesto que en su hijita ya vislumbraba una mina de oro.

                          Teri y su gallinita de los huevos de oro

Se ha dicho que Teri nunca más volvió a trabajar puesto que lucró a costa de su hija. Brooke creció en una casona del Alto Manhattan, fue a escuelas elite y tomó clases privadas de equitación, ballet y otras artes. Todo era para cumplir la meta de Teri de hacer a su hija famosa. Comenzó cuando la pequeña tenía once meses y su madre firmó un contrato para que apareciera en comerciales del jabón Ivory. El punto máximo llegó,  cuando a los diez años, Brooke― con permiso de su madre―fue fotografiada desnuda por Gary Gross.


                             Brooke a los 11 meses

Entremedio, Teri arrastró a su hija a entrevistas y firmas de contrato en telefilmes, cine y hasta Broadway. En 1975 consintió que la todavía impúber Brooke posase desnuda para Sugar ‘n Spice, una publicación de Playboy. No sé qué suena más chocante,  que fuese legal fotografiar una niñita sin ropa, que su madre lo permitiese o que hubiese revistas para caballeros “pdf”  Una vez vi una de esas fotos y Brooke era una tablita. Shirley Temple a los seis años tenía más cuerpo,  así que era obvio cual era la audiencia para esos retratos “artísticos” .

                        Un fragmento de las sórdidas fotos 

Me vale que digan “eran otros tiempos”, y que no puedo imponer nuestra mentalidad moderna en ese entonces. Hey , no era la Era Victoriana, ni la Francia de Luis XV. Era 1975, una época de la que fuimos testigos. Es cierto que una vuelta a ciertos barrios de La Gran Manzana te mostraba el “destape” que había provocado la Revolución Sexual.  Es cierto que había sitios en el West Side donde existían tiendas “ trampas para turista’ que vendían juguetes sexuales, afrodisiacos y otros objetos pornográficos.

En esos barrios era casi imposible circular. En cada esquina había un pimp (padrote, cafiche, chulo) , había establecimientos donde se podían ver tableaux vivants, peep shows, quioscos que ofrecían Playboy,  Hustle y Penthouse y chicos muy normales repartían a los transeúntes volantes ofreciendo servicios de “masajistas” filipinas. En resumen, Nueva York entonces y ahora era un mundo de destape sexual y me imagino que también lo eran las grandes ciudades de California, pero nunca vi pornografía infantil.

La Escandalosa Niña Bonita

Aparte de sus sesiones nudistas, la nena Shield seguía haciendo comerciales ahora de la pasta dental Colgate y modelando para revistas. Su gran oportunidad llegó en 1977 cuando Tere firmó un contrato para el primer protagónico de su hija-mercancía en la polémica Pretty Baby (Niña Bonita en América Latina, La Pequeña en España).



Cincuenta años más tarde, todavía ese filme da que hablar. Tiene seguidores de culto, se la ha incluido entre los cien mejores filmes de la historia y se la llama “ obra de arte”. No niego que es estéticamente valiosa, incluso bellísima visualmente. No me parece mal el contenido, puesto que había prostitutas (y las sigue habiendo) tan jovencitas en todo el mundo. No hay escenas pornográficas, pero no pongo al marido de Candice Bergen en la lista de directores incomprendidos.

Desde el momento en que exigió que la protagonista debía tener la edad de Violet, su personaje, desde el momento en que rechazó a Jodie Foster por “vieja” (La Foster tenía catorce años) es que quería seguir satisfaciendo los apetitos pervertidos de los que habían visto a Brooks en la bañera. Su objetivo era seguir sexualizando a la chica con la ayuda de su proxeneta madre.

Teri ha dicho que Brooks―quien comenzó la filmación antes de cumplir doce años―ya era ‘señorita” y que la primera regla de su hija coincidió con la última de la madre. Quizás la menopausia de Tere explique su amistad con la botella. Se ha contado que se lo pasó borracha durante la filmación, obstruyéndola constantemente, que tuvo un aparatoso accidente automovilístico que puso en peligro vida e integridad de Brooke y que hasta se lio a golpes con un policía.  ¡Esta señora estaba peor que Mel Gibson!

Con el pasar de los años, Brooke ha hablado y escrito francamente sobre los horrores del mundo del cine y del modelaje, pero siempre ha protegido la memoria de su madre como alguien que la cuidaba, protegía y velaba por sus intereses. Esto ya suena a Síndrome de Estocolmo. Hasta las hijas de Brooke han  repudiado públicamente Pretty Baby, ese filme que Brooke considera su obra mas artística.



¿Violet y Belloq: Romance o P….filia?

Los defensores de Malle caen en “whatabouting” cuando lo comparan con Jodie Foster en Taxi Driver,   Natalie Portman en El Profesional, y Dakota Fanning en Houndog puesto que ellas tenían la edad cercana a la de Brooke cuando hicieron esos filmes. Ninguna filmó desnuda (la hermana mayor de Jodie fungió como su doble para  las escenas más “sexuales” de Taxi Driver), ninguno de esos filmes erotizaba a las chicas ni giraba en torno a su poder sexual.

El hecho de que Malle sexualice a Brooke en cada escena (y no solo en las que aparece desnuda), la glamurización de la vida del burdel, y el convertir a Violet en una pequeña vampiresa son lo que rechazo del film. El libreto parece estar incomodo ante el cierre por parte de las autoridades de los burdeles y acusa a la iglesia de ser una aguafiestas. La aparición de una sociedad respetable en la forma de Hattie y su esposo, que vienen a destruir el matrimonio de Violet ,también es visto como algo negativo.

Como todo relato pdf, la historia pone toda la responsabilidad en Violet que parece tener más agencia que otras prostitutas. Su catalizador parece ser su rivalidad con Hattie (Susan Sarandon), su madre y colega en el burdel. Violet quiere superar a Hattie. A sus cortos años es ya experta en el “negocio” e incluso se mete en el cuarto donde su madre está con un cliente para observar cómo se comporta. Cuando al burdel llega el fotógrafo Belloq (David Carradine) que quiere ser el Toulouse Lautrec de la fotografía tomando retratos de prostitutas, y se interesa en Hettie, Violet se pone celosa.

                        Violet y su madre-rival

Madame Nell, la dueña del burdel, cree que a sus doce años, Violet ya está lista para trabajar en el negocio y propone subastar la virginidad de la niña. Esto provoca las escenas más desagradables del filme aunque ninguna es explicita. Lo desagradable, y casi risible, es ver vejetes adinerados pujando por seducir a una criatura. Gana uno menos viejo, más rico, y más ansioso, que compra a la chica por cuatrocientos dólares (unos $3,000 de hoy).



Violet intenta controlar la situación mostrándose contenta, coqueteando con su “dueño” y pidiéndole que la trate bien, pero es obvio que él no tiene esa intención. La alza en brazos y la lleva a la carrera a un cuarto de arriba. No vemos la copula, si oímos los gritos de Violet seguidos por silencio. El individuo baja con cara de satisfecho, le lanza una mirada de triunfo a Madame Nell y se marcha.

Finalmente las prostitutas suben al cuarto y encuentran a Violet semi desnuda e inconsciente. Intentan reanimarla y cuando no lo logran quieren llamar un médico. Llega Hattie que melodramáticamente pregunta “¿qué le han hecho a mi bebé?” Violet comienza a reírse y la escena se vuelve farsa. Sin embargo, cuando se incorpora, gime de dolor. Ese es el problema del filme, la tragedia se ve envuelta en jocosidad.



Un cliente de Hattie quiere casarse con ella. La prostituta acepta, pero no le dice que Violet es su hija. Se marcha, dejándola atrás. Madame Nell sigue subastando a la pequeña que cada vez está más frustrada y aburrida. Su único escape es intentar seducir a sus amiguitos. Cuando asalta sexualmente a un niño de color, la madre del pequeño (y cocinera del burdel) le recuerda que eso es un crimen en el Sur. Madame Nell hace que azoten a Violet. Furiosa, la chica huye del establecimiento y se va a vivir con Belloq.

Lo convence ofreciéndose a cambio de que él la convierte en su querida y le compre todo lo que desea. El fotógrafo confiesa haberse enamorado de Violet, pero la relación no funciona. A Violet le molesta el tiempo que Belloq gasta en su trabajo, a él le molesta la combinación de sabiduría procaz de la pequeña prostituta que contrasta con su inmadurez e ignorancia. Cuando, en un acceso de rabia, Violet destruye las herramientas del fotógrafo, tienen una fuerte disputa y ella se marcha.



Intenta regresar al burdel, pero las autoridades están cerrando los lupanares. Belloq busca a Violet y le pide matrimonio. Se casan, pero su vida marital no mejora ya que Violet se la pasa comiendo o durmiendo. Aparece Hattie y su marido que ahora sabe la verdad y quiere adoptar a Violet. Hattie le recuerda a Belloq que su matrimonio no es legal ya que Violet es menor de edad y convence a su hija que ahora tendrá una vida normal de cualquier niña de trece años. Violet acepta dejar a su marido e irse con su nueva familia.



La duda es si Violet realmente llevará una vida normal, tal como su interprete nunca pudo hacerlo. Si me he explayado en la sinopsis de Pretty Baby es debido a que de alguna manera es un eco de la propia vida de la joven actriz a la vez que refleja la tolerancia y el apetito de la cultura de esa época por la erotización de niñitas.

Brooke Shields: Sex Symbol antes de Ser Quinceaňera

Recuerdo una portada de People de fines de los 70s en la que aparecen Teri y su hija, ambas muy serias. El titulo dice “esta es Brooke Shields, tiene doce años , posa desnuda y su madre está de acuerdo”. Es una cápsula de lo que está ocurriendo y en el asiento de los acusados esta Teri, pero ni la industria ni Brooke querían culparla. La chica era una Teen Sex Symbol, a pesar de que los adolescentes no podían ver Pretty Baby ya que estaba restringida y solo los adultos podían gozarla.



En 1979 hubo un intento de acercar a Brooke a la Teen Culture con el filme Just Me and You Kid. Mi hermana y yo fuimos a ver esta comedia inocua donde una niña vagabunda (Shields) es rescatada por un anciano (George Burns). El filme seria inocuo sino fuese que cuando Brooke conoce a Burns le anuncia que es prostituta, la verdad es que está huyendo de un narcotraficante y que hay varias escenas de la actriz desnuda. En una solo la cubre un neumático de auto. Obvio que los productores sabían que quería el público de la Shields.



Este filme fue un fracaso de taquilla tal como lo sería el próximo Wanda Nevada. Peter Fonda dirigió y actuó en este neo-western donde un jugador gana en la mesa de póker a Wanda una nena de 13 años con la que vive una serie de aventuras en el Oeste de los 50. Debido a que en un momento ambos de declaran su amor, y al final se van juntos, se supone que es un romance a lo Pretty Baby. Sin sexo ni desnudos, al publico les resultó incomodo aceptar este amorío entre un treintón y una nena adolescente.



A Brooke no le importaba porque era conocida en todo el mundo por su escandaloso filme (que en muchos países fue prohibido) y su vida era glamorosa. Al horario en que la mayoría de las chicas de su edad dormían, ella estaba bailando en el célebre antro neoyorquino Studio 54 siendo fotografiada junto a cantantes de moda como Debbie Harris, Gene Simmons e incluso con un artista como Andy Wahrol para quien posó en varias ocasiones (vestida). El fotógrafo se refirió a Brooke como su “musa”.

                         Brooke y Debbie en Studio 54

Encontré esta foto junto a Gene Simmons que me trajo recuerdos. Yo la vi en una revista española (creo que Semana) en 1979 con el rotulo de “Brooke Shields y un simpático amiguito”. Mi hermano y yo nos partimos de la risa y desde entonces nos referimos al ex vocalista de Kiss como “el simpático amiguito”. Lo revelador es que el público ibero no conocía a KISS pero si a La Shields.

                               "Un simpático amiguito"

En la próxima entrega, hablaremos de la carrera de Brooke en Los 80 cuando se convirtió en sex symbol, Teen idol y prototipo para chicas adolescentes.

BIBLIOGRAFIA

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Handy, Bruce. Hollywood High: A Totally Epic, Way Opinionated Story of Teen Movies.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Shields, Brooke. There Was a Litle Girl: The Real Story of My Mother and Me

 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

“¿De Las Tres Zorras, Quien es mi Madre?” Lace y el tropo de la busca-madre . (Miniseries del ayer)

 


Después de hablar del Último Descapotable, toca pasar a una vertiente diferente: la hija que busca a la made que la abandonó. Ese es el tema, entre otros,  del superventas Lace de Dame Shirley Conran, The Sisters of Alameda Street de Lorena Hughes, y la miniserie turca Cartas desde el pasado que puede ver por Netflix.

Cuando vi esta última me atrajo la presencia del tropo y la idea de una hija buscando a su madre en un grupo de mujeres. Pensé que se parecía a Lace, pero noté que me equivocaba. A la que se parece es a la novela de mi Beta. ¿La habrá leído Rana Denizer, la escritora (la misma que escribió El Club)? Debido a que “betee” The Sisters... sé que la autora quería trabajar con una variante de Lace, una miniserie que provocó mucho revuelo en Los 80, casi tanto como la novela  de Conran cuyas escenas y tramas sexuales llegaban a ser escabrosas.

Ni “Cartas” ni “Las Hermanas” son escabrosas, tampoco lo es la adaptación de Lace que como The Last Convertible va al grano con la interrogante. Comenzamos la serie con las tres posibles madres de Lili yendo a una reunión en una suite de hotel neoyorquino y a Lili (Phoebe Cates) que aparece vestida de blanco y les espeta “Which one of you bitches is my mother?”



Las Candidatas a ser “La Bitch”

El el libro toda esta mis-n-scene es precedida por un semi prologo donde Lili, de 13 años, es sometida a un aborto en un sitio cochambroso. Es la manera de Conran de mostrarnos el sufrimiento de Lili y el motivo de su odio hacia la madre que no la protegió. Tal como Ron en The Last Convertible culpa a quien cree su padre biológico por su terrible experiencia en Vietnam y por su posible incesto,  Lili culpa a una madre desobligada por todos los horrores que ha vivido,

La diferencia es que George Virdon alcanza a contarle a su ahijado la verdad. Lili no se entera de los detalles que precedieron a su concepción o que siguieron a su nacimiento. Estos le llegan al lector y al espectador gracias a los flashbacks de las tres (cuatro en el libro) posibles  madres de Lili.



Las candidatas a ser “la perra” son Maxine (Arielle Dombasle),una condesa francesa; Judy (Bess Armstrong) la reconocida periodista y editora de la famosa revista “Lace”;  y la filántropa Lady Pagan Swann (Brooke Adams). En la miniserie,  Lili ha tenido encontronazos con las tres en el pasado: seduciendo al hijo de Maxine (que podría ser su hermano, esta historia roza el incesto varias veces), rivalizando en amores con Pagan por el exótico príncipe Abdullah y con Judy por motivos profesionales.

Estas mujeres, que fueron intimas amigas en un internado suizo, ignoran que Lili ha empleado su dinero para contratar detectives que busquen a su madre y que dieron con Hortense (Dame Angela Lansbury), la tía de la condesa, que estaba a cargo de la manutención de la bebita. Algo que ocurrió hasta que la pequeña Lili desapareció en la Revuelta Húngara del ‘56 en el libro (o en la Alemania del Este en la serie). Eso ha permitido a Lili centrar su investigación en cuatro mujeres en el libro y tres en la serie.



En el libro que tiene lugar a fines de los 40, dos adolescentes inglesas Jennifer “Pagan”  Trelawney y Kate, son amigas desde que estudiaron juntas en Londres. Ahora están en La Hirondelle un internado para señoritas donde se les une una francesa gordita, obsesionada con hacer dieta. En un paseo conocen a Judy Jordan, una chica americana que trabaja de camarera en un hotel para pagarse sus estudios. Esas son (en el libro) las posibles madres de Lili.

En la miniserie, además de cambiar la cronología, y situar el nacimiento de Lili a a inicios de Los 60, hacen desaparecer a Kate considerándola muy aburrida. Judy es una americanita adinerada que sueña con ser escritora, y que estudia en el mismo internado. Aunque la novela  vive conjeturando quien es la posible madre de la actriz, hay una abundancia de flashbacks por parte de las candidatas que recuerdan sus esfuerzos por ser felices, sus malos amores, matrimonios, adicciones y carreras.

                              Las tres futuras "zorras"

Los flashbacks aquí son tan importantes como  en The Last Convertible, Cartas desde el pasado y The Sisters of Alameda Street. La diferencia es que tanto en Lace como Las Hermanas y la miniserie turca, es solo el lector el que conoce la tragedia que lleva a una mujer a abandonar a su hija. En Lace, la pequeña Lili ha sabido  que su madre vela por ella, que la gente con quienes vives son sus cuidadores y que algún día se reunirá con quien les dio la vida.

Cuando mueren los cuidadores de Lili y ella queda en la miseria, condenada a un infierno de abusos, es cuando se amarga. Decide vengarse, no solo de su madre, sino de las cómplices de esta que fraguaron el juego de que todas son “Lucinda Lace”, la supuesta progenitora de un bebé que nunca les es real. Esa es la diferencia de Lili con Elif de Cartas.. y Malena de The Sisters…



El Viaje de Malena

Malena, una estudiante de enfermería en el Ecuador de 1962, ve su apacible vida interrumpida cuando su padre intempestivamente se suicida. Revisando los papeles del muerto, Malena se lleva una sorpresa, una carta escrita por su madre biológica. La desconocida solo le da a la hija abandonada tres pistas: el pueblo andino de san Isidro, una dirección en la Calle Alameda y que su nombre inicia con “A”.

Armada con estos datos, Malena llega a la Calle Alameda, la antigua mansión de la Familia Platas, dueños de la joyería del pueblo. Su primer encuentro es con Ana Platas, la actual dueña de casa. Casada, madre de dos hijos, esposa tradicional,  justo espera a Lili, la díscola hija de una amiga que es enviada a ese pueblo a curarse de un mal amor.

Ana confunde a Malena con Lili. Malena confunde a Ana con su verdadera madre, pero a la hora de la cena Malena-Lili conoce a Amanda, hermana de Ana, viuda elegante, guapa y poco convencional. Cuando Malena intenta organizar sus pensamientos aparece Alejandra, otra hermana, vestida de pantalones, sin maquillaje, Alejandra es silenciosa, distante, solo sabemos que es quien diseña las joyas de la orfebrería familiar, pero por ser mujer no puede quedarse con el crédito de su obra.




Malena ahora está en una situación espinosa, debe decidir cuál es la mejor candidata para haberle dado la vida mientras intenta cumplir con su rol de Lili y evitar ser descubierta. (Para colmo, se entera que hubo una cuarta hermana, la hoy difunta Abigail). A medida que la novela avanza, a partir del capítulo 7, entran los recuerdos de las hermanas que alternarán con la investigación de Malena (ayudada por un diario semi quemado de Abigail) y la vida que lleva en San Isidro, la gente que conoce e incluso su romance con un hombre comprometido.


De esta manera, tenemos varias tramas que agilizan la novela, proveen nuevos misterios y hacen que el lector se involucre tanto con Malena como con Las Hermanas Plata. La maestría de la autora está en no enredarnos aunque a ratos nos frustremos, como Malena, al cerrarse la posibilidad de encontrar a su madre.

Los Alumnos de la Maestra Fatma

Eso es lo que no supo equilibrar la escritora y directora de Cartas desde el pasado. A pesar del prestigio de Rana Dinazer esta trama le ha salido tan descuidada e incomprensible que hasta en Turquía la han criticado.

Elif una chica de 20 años de la que sabemos muy poco (y seguimos sin saber) aparte de que le gusta la música y toca la guitarra, ha crecido casi sin preguntas sobre el pasado de sus padres. Ha aceptado el cuento del padre ausente, feliz de ser criada por Fatma, una maestra retirada y que paulatinamente va perdiendo la memoria. Esa es la única tragedia que afecta la vida  de Elif que, como Malena, no se imagina la crisis que se avecina.

                Fatma en la casa de reposo

Luego que su madre es internada, Elif intenta ordenar su papeleo y se encuentra con una serie de cartas que nunca fueron enviadas y, como Malena, encuentra una abierta, escrita por su madre biológica. Así descubre que su verdadera madre es una antigua estudiante de Fatma. Ahí la historia se desordena.



Vamos conociendo a los miembros del “Club Literario” de Fatma,  estudiantes de una escuela elite de Estambul. Ellos son la bella y millonaria Seda , que todos desean, pero que está involucrada en un misterioso romance que solo se sabe es con un hombre prohibido; Mert, el equivalente al capitán del equipo de futbol en los Teen Drama americanos, el casanova arrogante, la estrella del equipo de basquetbol que sueña con una beca deportiva para una universidad Ivy League.

El mejor amigo de Mert es Murat, un chico noble y generoso del que todos se aprovechan por ser muy rico. Murat ama secretamente a la odiosa Zuhal, una alumna becada llena de amargura y rencor social que la convierte en un puercoespín. Zuhal tiene amores con Mert, pero se rumora que es amante de Levent, empleado de la cafetería y que les vende drogas a los chicos.

La última de este grupo es la patética gordita Banu de la que se burla todo el mundo incluyendo  Zuhal y Mert. Banu está enamorada de Mert. Algo que no entendemos sino hasta que los flashbacks, casi al final, nos dicen que el año anterior a los hechos Mert fue bondadoso con ella. La pregunta es por qué no nos mostraron eso al comienzo. Es que como si los videos se hubiesen mezclado y perdido el orden, lo mismo ocurre con la trama.



Al comienzo, Elif se pone a buscar a los miembros del Club Literario con la excusa de entregarles las cartas. Fue una tarea que les asignó Fatma, cartas que escribieron a sí mismos con la idea de recibirlas veinte años más tarde y ver cuánto han cambiado. Lo interesante es que no vemos es momento, ya que paralelo a la búsqueda de Elif, comenzamos a conocer a los personajes en el presente:

Zuhal es representante de una marca de cosméticos y es la influencer de moda. La antigua escuela elite que tanto la despreció ahora le rinde homenaje, en un evento organizado por un poderoso empresario que también es fundamentalista islámico. Zuhal conoce a la esposa de este empresario: una mujer muy guapa, pero vestida de manera discreta y con velo en la cabeza. A Zuhal le cuesta reconocer en esta esbelta dama a Banu, la gordita. Mas le sorprende ver que Murat es el chofer de Banu desde que su padre perdió su fortuna y fue a la cárcel.

                          Zuhal

Elif entrega la carta a la hermana de Seda que al leerla descubre que el amante secreto de su hermana era su propio marido . Esto destruye su matrimonio. Elif le entrega la carta a Murat casi accidentalmente cuando él viene a visitar a su antigua maestra en el hospital. A Elif no se le ocurre―aunque hacen buenas migas―interrogarlo o incorporarlo a su investigación.

Elif también da con una agenda de su madre adoptiva donde Fatma guardaba sus preocupaciones, problemas y sospechas sobre sus alumnos. De ahí, Elif saca pistas falsas que la llevan a hacer creer que su madre es Zuhal y es a partir del cuarto episodio que deja de investigar y la trama se cifra en flashbacks de recuerdos de otros personajes. Elif pierde protagonismo sin razón aparente. En cambio, tenemos larga escenas de Mert y Banu.

                      Las cartas traen malos recuerdos

Después que una lesión destruyera sus sueños y objetivos, Mert ha acabado en Alemania como entrenador de un equipo de basquetbol femenino. El y Banu siguen en contacto y se insinúa un romance luego de un reencuentro entre ambos en Estambul. Esto sería romántico si no se sintiera inexplicable.

                                 Mert y Banu 20 años mas tarde

¿Como puede Banu haber perdonado la crueldad de Mert que, cuando se negó a ayudarlo en una manera ilegal de conseguí la anhelada beca, la arrojó a la piscina?  Banu leyó la carta secreta de Mert que era una lista de las chicas de su curso en las que les asignaba ventajas y desventajas de acuerdo a belleza y posibilidades sexuales. A Banu, Mert le profetizaba una vida de virginidad ya que era una “gordiflona” poco atractiva. ¿¿Que hace que Banu ahora lo reciba con cariño y el la haya aceptado. Es porque la ve bella y delgada? ¿Como volvieron a encontrarse en las redes sociales? Nunca lo sabremos.



Aviso que voy a poner spoilers si todavía alguien quiere ver esta serie que inicia tan bien y cae en disparates, se salte esta sección: 

SPOILERS

La Madre de Elif

Para el segundo episodio yo sabía que B. era la madre de Elif. Cuando le dice a Zuhal que no puede tener hijos yo pensé que o era una mentira o que había quedado estéril después del parto. Lo que no sabía era quien era el padre y eso me permitió seguir con la historia. En el penúltimo capítulo, descubrimos quien embarazó a B. Y estamos tragándonos la sorpresa cuando llega la otra, el padre no quiere saber nada de Elif y eso que la conoce y le cae bien.

               Murat y Elif antes de saber que son padre e hija

La sorpresa llega a un clímax cuando B., a diferencia de las telenovelas, a diferencia de los ejemplos incluyendo a Lace, rechaza por segunda vez a su hija. Lo terrible es que en el penúltimo capítulo, B. asume su maternidad y manda aviso a Elif de que le revelará su verdad, pero cuando descubre que Mert la ama y quiere iniciar una vida con ella, la ex gordita prefiere esta opción antes que someterse al escarnio público de ser madre soltera de una jovencita. ¡Que asco! Y lo extraordinario es que la guionista está muy pancha con ese final, aunque críticos y público no.

Elif ha sido citada a un restaurante para conocer a B. y está presente Zuhal (que finge ser la madre biológica de la chica) .A medida que avanza la noche y B. se muestra más silenciosa e indiferente, la dolida y humillada Elif toma una decisión y hace un brindis. Por su verdadera madre, la maestra que la crio … y Colorín Colorado.



Muchos encontraran que este final recuerda al de The Last Convertible (libro) donde Ron Jr. tras enterarse que es hijo del narcisista Russ, lo hace a un lado y acepta que Dal quien lo crio, es su verdadero padre. La diferencia es que Ron Jr. sabe toda la verdad de las circunstancias que llevaron a su procreación, el dilema de su madre, la decisión de muchos de cómo darle una vida mejor a un bebé nonato. Con esa información, Ron Jr. alcanza la paz, supera sus miedos, es capaz de planificar su vida. Nada de eso ocurre con la pobre Elif.

Parte de la rabia que el espectador siente por los padres de Elif es el modo en que se la concibió. Murat era el mejor amigo de Banu. Aun después de su noche de pasión, la seguía defendiendo y queriendo. Eso era resultado de que nunca supo ni del sexo que compartieron ni de la hija que engendraron.

                     Seda les dio extasis con el licor a Murat y a Banu

La serie nos cuenta que ambos estaban bebidos y drogados cuando acabaron en la cama. Al día siguiente, Murat no recordaba nada. Banu recordaba todo. Para confirmárnoslo, la serie nos lleva al presente al primer encuentro sexual de Banu y Mert. Banu solo ha tenido sexo una vez, la memoria es tan horrible que le viene un ataque histórico e interrumpe el acto. Nos queda claro que para Banu la concepción de su hija fue tan traumática que equivale a una violación. En eso, Cartas desde el pasado se asemeja a los otros ejemplos de los que les he hablado.

                    Una noche de copas destruyó la vida de Banu

FIN DEL SPOILER.

La Hija como Producto de Violación

Ese es un tema que tienen en común Lace y otras obras que siguen su diseño, la violencia sexual. The Sisters of Alameda Street se cifra en la importancia de los lazos familiares y Lace en la amistad femenina, pero latente en ambas esta la represión sexual de la mujer y la violencia que se cierne sobre ellas. Dame Shirley fue una mujer fascinante que plasmó sus vivencias en su novela más famosa,  desde su estadía en un internado suizo hasta su labor como editora, novelista y filántropa, sin dejar de mencionar sus tres matrimonios. Sin embargo nada en su pasado explica su fascinación con el sexo kinky ni la constante presencia de la violencia sexual en su trama.

Yo diría que el zeitgeist de los 70 y 80 fue esa aproximación a un nuevo erotismo. Junto con la liberación sexual, vino el miedo a los resultados del sexo. El principal era el embarazo, el segundo la violencia de género que tiñe la experiencia sexual. Se sabe que Dame Shirley junto con Judith Krantz y Jackie Collins “fundaron” el Bonkbuster, un tipo de novela rosa llena de sexo no necesariamente gratificante. En eso difería del bodice ripper, el romance histórico tan en boga que glorificaba el ultraje sexual.



Ya he hablado de eso en otras entradas sobre la moda del héroe violador tanto en la literatura como en la pantalla de esa época. El ejemplo más notorio la romantización de Luke-Laura, la Power Couple de la soap opera General Hospital cuya historia de amor había iniciado con una violación. Aunque el Bonkbuster no trata exclusivamente de violencia sexual, el sexo es visto como peligroso, como una forma de control y se destruye la idea de que siempre sea placentero. Eso recuerdo de haber hojeado la obra de Judith Krantz y Jackie Collins, a las que mi madre era adicta y yo despreciaba.

En Lace nos encontramos con ese mismo escenario. En la novela, Kate es asaltada sexualmente por la madre alcohólica de Pagan; la misma Pagan es violada por el chofer del internado, y Lili es producto de una violación y es abusada por un adulto a los 13 años lo que la lleva a un aborto y luego a buscar empleo en la industria porno donde cada filme es una experiencia de sexo forzado.



The Sisters of Alameda Street, escrita ya fuera de esa época donde el erotismo no necesariamente era romántico y sublime, no sufre de esa obsesión. Aun así, más de un lector timorato (a juzgar por los comentarios de Amazon) se escandaliza ante una trama que menciona esposos impotentes, adulterio, una hermana tiene amores con un curita y otra es victima de un ultraje sexual.

Mi Beta Lorena, me alertó recientemente de la existencia de otra obra inspirada en Lace. Se trata de la miniserie (18 episodios) Pacto de Silencio, hecha en México que puede verse en Netflix. Ahí está la historia de cuatro adolescentes que hacen amistad en el mismo internado. Las cuatro son activas sexualmente (a una la violan) y una queda embarazada. A punta de chantajes, consiguen que la directora del internado las encubra y dejan a la recién nacida en una casa abandonada.

La directora la rescata y la da a criar a una mujer que le inculca la pequeña odio por la madre que la abandono. Años más tarde, Brenda (Camila Valero, la bisnieta de Doña Silvia Pinal), convertida en poderosa influencer se infiltra en la vida de las cuatro mujeres con la intención de destruirlas. No se las recomiendo porque es melodramática y mediocre. Un ejemplo de la diferencia de trabajar con un tropo como lo ha hecho Lorena Hughes en The Sisters of Alameda Street a plagiar de mala manera como Pacto de Silencio a no saber utilizarlo como Cartas desde el pasado.



A propósito, acabo de enterarme que Rana Denizer copió, hasta el título, su miniserie de una miniserie rusa donde una chica, tras leer cartas de su difunta madre, parte a Moscú a descubrir quien entre un trio de amigos, es su padre. Esta serie (Cartas del Pasado) está en YT y en castellano.



Una última palabra sobre “Lace”. No sé si ha sido traducida al castellano y no recomiendo el libro, puede ofender muchas sensibilidades modernas. En cambio la serie (Tres Destinos en España) si puede encontrarse completa en YouTube. Merece ser vista porque, como fue presentada en televisión abierta ,es bastante moderada, a ninguna la violan ni siquiera a Lili.

Fue tanto el éxito de la miniserie que se le hizo una segunda parte, donde ya no pudo evitarse el tema de la violación para explicar el nacimiento de la niña, aunque su madre creía que era hija de su novio. También esta versión puede encontrarse en YouTube, como ejemplo de cómo el sexo y el sensacionalismo vendían en Los 70 aun en la discreta cultura televisiva.