domingo, 12 de abril de 2026

Oferta de Abril: Drama de Época 2026

 


Ya es clarísimo, el streaming angloparlante cerró tienda en lo que se refiere a period pieces. Netflix está repleto de proyectos (algunos terminados), pero que oculta en sus bóvedas subterráneas. En cuanto a abril de las plataformas más universales, solo Amazon ofrece algo que huela a drama de época. Para no escribir una mera página, voy a aprovechar de hacerle propaganda a Euphoria que regresa en gloria y majestad y parece ser lo mejorcito de la televisión este mes.

12. Euphoria 3 (HBO/MAX)

Cinco años después que dejáramos a los alumnos de East Highland enfrentando crisis diversas, Sam Levinson retoma sus aventuras, pero haciendo un salto de tiempo apropiado. Eso nos permite encontrarlos convertidos, al menos en apariencia, en adultos.

Lo que tenemos es algunas filtraciones que, como siempre, pueden ser falsas y un paupérrimo Trailer que se concentra en la saga de Rue y que hace pensar que esta temporada se va a ir el argumento al terreno de Narcos y Breaking Bad. Juzguen ustedes.  Rue vive sola en un pueblo fronterizo. Se ha convertido en vendedora de drogas,  pero públicamente maneja un quiosco de tabaco. Hasta allá llega Laurie a cobrarle. ¿Me van a decir que le tomó a Laurie cinco años encontrarla?



De ahí vemos escenas de Rue en casa de un poderoso narco (Adewale Akkinnuoye-Agbaje, el Mr. Eko de Lost) que le pone una manzana en la cabeza para jugar a Guillermo Tell. Hay persecuciones de autos en el desierto y otras escenas de violencia que han irritado a los eufóricos ya que no necesitamos de otra narración que involucre drug lords y crimen.

Lo bueno del tráiler es que vemos que Rue vuelve a LA y se encuentra con Lexi que ahora es asistente de una directora (Sharon Stone) y con Maddy que no sabemos si trabaja en una agencia busca talentos o es teibolera. El tráiler no es muy específico y hay que confiar en leak.

Menos sabemos de Jules que aparece en dos escenas y no dice una palabra. Una la muestra con cabello oscurecido largo, en un kimono, enfrente de una vista espectacular de Manhattan desde un pent-house. La otra luce el look inicial de cabello largo platinado y la tiene compartiendo con Rue un ascensor.



De Nate sabemos que trabaja en la construcción, que vive con Cassie y que van a casarse. Cassie trabaja vendiendo contenido erótico en Internet (no sorprende) y vemos escenas de su banquete de bodas. Eso es todo. Como los tráileres suelen ser engañosos y se concentran en escenas de los capítulos iniciales, se puede conjeturar que otros arcos irán adquiriendo importancia a medida que la serie comience.

La semana pasada sacaron otro trailer, no aclara mucho, parece que Maddy tiene planes para vengarse de Nate y Cassie y se me saltaron las lágrimas cundo vi a Eric Dane, parece que alcanzo a filmar algunas escenas.



17. Inspector Ricciardi (Tercera Temporada. PBS )

La he esperado tanto tiempo. Es mi temporada favorita inspirada por los libros en los que Maurizio De Giovanni antepone la vida privada de Luigi Alfredo Ricciardi ante los crímenes que el policía napolitano, de origen noble, debe resolver,. En los dos primeros casos, Luigi Alfredo se debate entre el compromiso que ha contraído con su amada Enrica y la necesidad de revelarle el don que tiene para comunicarse con las víctimas de los asesinatos que investiga.

La acción de los cuatro episodios tiene lugar ente las navidades de 1933 y comienzo de 1935. Eventualmente, Ricciardi confía en su novia y se casan. ¿Como afectará esto a la cantante y dama de sociedad, Livia Lucani, siempre enamorada del comisario? Ese es otro tema. Los que han leído las novelas saben que la temporada tendrá un final agridulce.

Ricciardi puede ser visto en USA por los subscriptore de PBS, sea Passport o Masterpiece en Amazon. En America Latina pueden encontrar la serie completa en el canal digital Europa Europa.



29. La Casa de los Espíritus. (Amazon Prime)

Prime Video escogió la primavera para el debut del primer superventas de Isabel Allende. Contando ya una adaptación fílmica , La Casa de los Espíritus ahora llega en formato de miniserie con ocho capítulos para retratar con espacio y tiempo, la saga de la familia Trueba, principalmente la de sus mujeres que en cada generación enfrentan amor y tragedias.

Aunque Allende situó su trama en un país anónimo de America Latina, era evidente que se trataba del Chile natal de la autora. Eso se ha remediado filmando esta adaptación totalmente en mi patria con un elenco que incluye actores del mundo hispanoparlante. Así se borra una de las quejas de la adaptación Hollywoodense de tener solo americanos y europeos (con la excepción de María Conchita Alonso en un papel menor) en los roles principales.

Ahora tenemos a Alfonso Herrera como Esteban Trueba; a la ibero-argentina Nicole Wallace como Clara, la que iba a ser su cuñada y pasó a ser su esposa; y Dolores Fonzi como Alba, su nieta. También hay muchos actores chilenos (Amparo Noguera, Aline Kuppenheim, Nestor Cantillana, etc.) en el reparto y Fernanda Urrejola dará vida a Blanca Trueba en su etapa adulta.



Sabemos poquísimo de esta serie y apenas hace unas semanas tenemos tráiler. 

Sigo escarbando y he encontrado que TUBI ya tiene completa la Segunda Temporada de Elkhorn, la historia de cómo antes de ser presidente, Theodore Roosevelt, fue ganadero en el Viejo Oeste.



Una sorpresa para mis Gatos Latinoamericanos. En abril llega a Europa, Europa la segunda parte de la serie Charite, bajo el nombre de Charite at War que describe los progresos o retrocesos de la medicina y la psiquiatría nazi en el famoso hospital de Berlín. La recomiendo de todo corazón.



Como verán, la oferta de abril es penosamente escasa. Entonces ilústrenme ustedes. ¿Que planean ver en abril?

lunes, 6 de abril de 2026

La Secundaria Según Apatow: Freaks and Geeks en Paramount (Televisión del Ayer)

 


Agradecida estoy a mi Beta Lorena por haberme recomendado esta serie cuya existencia yo ignoraba. Se trata de una visión retro de secundaria creada por el famoso Judd Apatow. Su mayor atractivo es el presentarnos una de sus mancuernas actorales favoritas : James Franco y Seth Rogen, cuando el primero todavía no había sido cancelado por feminazis y el segundo no era mi ejemplo( junto con Soros y Epstein) de lo más bajo que puede caer un judío.

Freaks  and Geeks es una serie que intenta mostrar el estilo de vida de las secundarias de 1980. Fue filmada en 1999, y se siente rara. Yo me gradúe del high school en 1978 y encontré que estos chicos de la serie, aparte del bully de turno, eran muy modositos para la época, ya que no estaban obsesionados con sexo y drogas fuertes como en mi década y se ven casi inocentes comparados con los chicos de los filmes de John Hughes que nos enseñaron como se sufría en las secundarias de Chicago. A lo mejor se debe a que Apatow nunca fue a una secundaria así. El no se educó en el Midwest sino en Long Island en un espacio blanco y semi judío.

La Crisis de Lindsay

El título es un poco engañoso, ya que se refiere a los dos grupos más despreciados de la escuela, los  “Geeks “y los “Freaks”, pero la protagonista de esta historia es Lindsay Weir (Linda Cardellini de ER), la típica niña buena que además es un genio para las matemáticas. Solo que una experiencia horrible, la muerte de su abuela, que sucumbió a un infarto enfrente de la nieta, la ha sumido en una crisis de fe y la tiene cuestionándolo todo, incluyendo su vida pre-trauma. Este tema es innegablemente profundo y no es para un Apatow que suele ser superficial con todo lo que trata.



El problema es que aunque todos, padres, maestros y amigos,  son conscientes de que Lindsay ha cambiado, ninguno puede o sabe cómo llegar a ella. A pesar de todo, Lindsay es un alma generosa no la típica egocéntrica “victima” que suelen ser las chicas problemáticas de estas series (Serena de Gossip Girl; Rue y Jules de Euphoria). En medio de su crisis, ella es consciente del bullying que ocurre en su escuela, amparado por la misma administración y cuerpo docente (el maestro de gimnasia es el gran villano).

Los mayores blancos del bullying son los Geeks del título, un trio compuesto por Sam, el hermano menor de Lindsay, y sus amigos Bill, el nerd de lentes fanático de la televisión,  y Neal, el pequeño judío que es el más sensato hasta que le tocan a Lindsay de quien ha estado enamorado desde que tenía cinco años. El trio es víctima, sin habérselo buscado, de un bully profesional llamado Alan, personaje tan acartonado que llega a ser insignificante puesto que solo aparece para golpear a lo Geeks.



Lindsay quisiera evitar el bullying, pero suele en sus intentos  provocar desastres. Por ejemplo, quiere explicarle a Eli, un chico “especial” que sus supuestos amigos se burlan de él porque es “r “retrasado” (como es una serie del 99, se usa la palabra ‘R” sin empacho). Eli se niega a aceptar la realidad y al intentar huir de Lindsay, se cae y se rompe un brazo.

En su depresión y confusión (y con poca ayuda del exterior) Lindsay decide rebelarse cambiando su personalidad, dejando atrás a la alumna genio y a su amiga, la religiosa, pero sensata Millie. Así cae en la banda de los ‘Freaks” compuesta por Daniel  (James Franco), típico rebelde sin causa; Neal (Jason Segal de How I Met Your Mother y Shrinking), fanatico de Led Zeppelin y Ken (Seth Rogan) que combina una personalidad entre astuta y abúlica. Lo interesantey de nuevo tenemos el poder de Apatow de destruir clichéses que los Freaks aceptan a Lindsay.




En el fondo no son peligrosos, pueden ser corteses, comprensivos y simpáticos. Al lado de ellos, el chico malo interpretado por Judd Nelson en The Breakfast Club es Ted Bundy. Digamos que los freaks son como distorsiones de los Outsiders de S.E. Hinton y de los sweathogs, la pandilla liderada por Travolta en Welcome Back Kotter. Aparte de ser buenos para cortar clases, andar marihuaneados, su mayor delito es vandalizar las decoraciones de Halloween del jardín de los vecinos.

La Manzana de la Discordia de ese grupo es rubia, con sobrepeso y con una actitud tan beligerante que la envidiaría un gorila.  Nunca vi Dawson Creek así que no sé quién es Busy Philips, pero incluso antes de enterarme que fue una de las causantes de la ruina de la carrera de James Franco, Kim era mi personaje más odiado. Entiendo que Lindsay ande con los freaks, sobre todo porque se ha enamorado de Daniel, pero su necesidad de ser amiga de Kim me parece un rasgo de estupidez que supera el trauma emocional que sufre.



Mis problemas con los libretos de Apatow han sido que no les encuentro chispa y que sus personajes son tontos. Aquí hay algunos diálogos ingeniosos, sobre todo de parte del padre de los Hermanos Weir que quizá disimulen su frustración e incompetencia. Pero el fuerte de la serie no es el ingenio sino situaciones tan inverosímiles y grotescas que provocan irritación e impaciencia al hacerse repetitivas.



¿Cuántas veces Apatow pone a Sam en situaciones donde va a terminar siendo acosado, castigado y humillado? ¿Cuántas veces va Lindy a meter las patas y desear que la tierra la trague? Llega el momento en que dejo de sentir empatía, simpatía incluso lástima por Sam y su hermana ya que se buscan los problemas con su falta de tino. Su falta de sagacidad y sentido común es porque son tontos, pero no desentonan en una serie que es un paraíso de tontos.



Los capítulos son desiguales. Contrasta el segundo, increíblemente original en su tratamiento de clichés con los siguientes, principalmente el Cuatro que busca abarcar mucho, incluyendo temas serios como abuso doméstico, abuso de confianza y acoso. No sabe la serie  cuándo detener la comedia y pasar a lo dramático, quedando al final en un enredo que no convence a nadie.

Freaks no Era una Serie “Cool”

Después de una primera temporada, que consistió en 18 episodios, Freaks and Geeks fue cancelada. Mas tarde, Apatow declararía que el canal quería una serie con personajes más cool. Parece una excusa más que un motivo, pero se entiende que buscaban una serie que enganchase con personajes atractivos.

Lo cierto es que los personajes no están bien desarrollados ni los buenos ni los malos, ni los jóvenes ni los adultos. Al final mis únicos semi favoritos son Mr. Ross, el sufrido consejero, y Millie, aunque desearía que no fuese un estereotipo.



Por otro lado, ninguno de los protagonistas era material para Teen Idol. Ninguno de los Freaks era un Luke Perry, un Jason Priestly, o un James van de Beek,  cuyas imágenes, en 1999,  empapelaba cuartos de chicas de todo Estados Unidos. Ni Lindsay ni Kim imponían modas de vestuario y peinado. De hecho ambas parecían siempre usar la misma ropa.

Sin embargo,  por décadas Freaks and Geeks ha cultivado un aura de culto, posiblemente gracias a que algunos de sus protagonistas se convirtieron en estrellas de cine. Aunque sea por ver a Seth Rogan y al pobre James Franco en sus inicios, la recomiendo.



Contenido Violento o Gory: Para ser una comedia en televisión abierta, es una serie extremadamente violenta. Vemos violencia familiar en el caso de Kim; la vemos matar accidentalmente con su carro al perrito de Millie;  vemos bullying verbal y físico de parte de estudiantes y maestros. Una de las escenas más desagradables es en el primer episodio cuando el maestro de educación física casi ordena a los bullies que azoten a los Geeks a pelotazos .

Contenido Sexual y Desnudos: No sería serie juvenil si el sexo no fuese un factor omnipresente, pero debido a que era televisión abierta no hay desnudos ni escenas fuertes.

Factor Feminista: 0. Increíble, pero no hay un buen retrato de chica empoderada en esta historia. Todas son vistas desde la óptica masculina, sean acosadoras, vampiresas, u objetos sexuales. Lo más cercano es Millie y es una caricatura. Lindsay deja de ser una víctima de trauma, para pasar a ser una persona  carente de sentido común,  de tacto y muy contradictoria. Muy alejada  de Claire Dane en My So Called Life o Rory Gilmore, incluso de Brenda Walsh.



Factor Diversidad: Donde se nota que se trata de un producto del Siglo XX es en la ausencia de diversidad. En este suburbio de Detroit no hay gente de color, ni asiáticos ni latinos. A lo mas tenemos a Neal que es judío. Tampoco hay gays, aunque si aparecerá una chica trans casi al final. Por otro lado los Hermanos Weir descubren que los gordos y los “especiales” también pueden ser buenos amigos.

 

 

jueves, 26 de marzo de 2026

Las Viudas de la CIA: Ponies en Peacock

 


Hasta Peacock se ha metido en el cuento de espías en La Guerra Fria (los más entretenidos) y este invierno nos trae un relato situado a fines de Los 70, en Moscú, donde dos viuditas de agentes de la CIA deciden meterse en el mundo del espionaje. Entretenida, chistosa (sin ser comedia), nos da una oportunidad de ver a la Khaleesi (Emilia Clarke) con su look natural de cabello oscuro y en un rol diferente.

Emilia en Moscú

Hace unos días me encontré en YT con una reseña rusa de esta serie. Gracias a ella supe que el público de la ex USSR estaba escandalizado con un retrato de (que ellos consideran falso) de la vida en Moscú a fines de los 70. Tan escandalizados como los franceses con Emily in Paris. Ahora entiendo porque en ciertos sitios la llaman a Ponies  “Emilia in Moscow”  Me niego a debatir  este punto. Sé que, aunque la serie presenta falencias, no son estas el retrato de una sociedad semi cerrada a los lujos de Occidente, o una descripción de la KGB como un nido de personajes siniestros.

Estamos en diciembre de 1976, la Guerra Fria parece haberse apaciguado, y Beatrice “Bea” Grant (E. Clarke) ha venido a Moscú con su esposo que trabaja en la embajada estadounidense. Bea también trabaja como secretaria del atache cultural. Graduada de Wellesley con una especialidad en literatura rusa, Bea es bilingüe (le ganó a Mrs. Maisel aunque también demuestra porque Wellesley es mejor que Bryn Mawr).

                      Bea y s jefe. Yo tuve ese peinado el 1975

Bea adora a su marido, y no cuestiona un trabajo que sabe encubre la identidad de Chris como agente de la CIA. No se queja cuando él llega manchado de sangre de otros, pero la deprime que la calidad de vida moscovita sea tan mala, su empleo tan mediocre, y que no pueda hacerse de amigas en la comunidad de esposas americanas en la Unión Soviética.

Una mañana en que Bea discute el precio de los huevos con una babushka en el mercado , viene en su ayuda Twila Hassbeck (Haley Lou Richards de The White Lotus), otra esposa de otro agente de la CIA. Twila es lo opuesto a Bea. No tiene estudios, no es de clase acomodada, siempre ha luchado por lo poco que tiene.



Se embarazó de un soldado que conoció  en una base de la fuerza aérea de Indiana. Con eso consiguió marido y un pasaje de salida de la miseria. Solo que el embarazo se malogró y el matrimonio no funcionó. Twila ha estado en Estocolmo separada de Tom, pero atada en un matrimonio sin amor. El marido la ha hecho venir a Moscú ya que una esposa da apariencia de respetabilidad.

Los matrimonios de ambas mujeres acaban una noche en que, en medio de una fiesta de Nochebuena en la Embajada, Twila y Bea son llevadas por Dane Walter (Adrian Lester), jefe de la CIA en Moscú, a un baño de varones para enterarse que sus esposos han muerto en un accidente de aviación. Sin mayores explicaciones, ambas son empacadas de regreso a Estados Unidos.

Bea vuelve a casa de sus padres en Rhode Island. Como le cuenta a su abuela (Dame Harriet Walters), no se haya, no sabe qué hacer y solo tiene un deseo: descubrir que ocurrió realmente con Chris.  La abuela Manyauna sobreviviente de Auschwitzle dice que a veces es mejor no saber.

Twila y Bea se reencuentran en Washington en una paupérrima ceremonia de recordatorio de la muerte de los agentes. Intercambian palabras y Twila menciona que su esposo le dejó un departamento en Moscú y que planea volver a la Unión Soviética. A Bea se le ocurre acompañarla y así investigar lo que ocurrió con sus maridos.

                                   Emilia en Moscú 

Espías Inesperadas

Logran convencer a Dane (y este a George Bush, entonces presidente de la CIA) de que es una buena estrategia trasladar a estas Ponies (persons of no interest)  a Moscú ya que bajo la tapadera de empleos insignificantes puedan servir de espías. Sobre todo porque nunca han tenido agentes femeninas en el frente ruso y la KGB no va a sospechar de ellas.(“Cuando nos ven los hombres solo quieren follarnos o casarse con nosotras” explica Twila).

Ya en Rusia, Bea se vuelve inútil. Aparte de cumplir con sus labores de secretaria, se la pasa en la cama llorando y mirando la foto de Chris. En cambio, Twila ha descubierto que su marido escondía en un parlante una radio con la que se podía comunicar vía Morse; ha contratado los servicios de una contrabandista y ha salido a cenar con Dane haciendo creer a la KGB que son amantes. Así conoce al peligroso agente Andréi Vassiliev (me costó reconocer a Artjom Gliz, rubio y con pelo liso, muy diferente a su look en Das Boot y en Charite at War)

Dane les ha encargado a las agentes contactar a “C. K. Solar” un individuo que posee información. Para encontrarlo una de ellas  debe usar una contraseña y entregarle una copia de Anna Karenina con instrucciones adentro.  El encuentro es en un bar, y siendo Bea la que habla ruso le toca a ella entrar. Twila queda afuera vigilando 

Bea actúa como si estuviese en un filme de Jerry Lewis, aborda al parroquiano equivocado para luego no reconocer a Solar hasta que este llega a su mesa, y gasta tiempo platicando con él. En el exterior, Twila es acosada por un borracho, por eso se pierde cuando Vassiliev entra en el local.

Solar si nota la llegada de un individuo que puede ser de la KGB. Alerta a Bea para escapar, pero la ex Madre de Dragones es torpísima, derrama un vaso y casi vuelca una mesa atrayendo la atención de Andréi que se acerca y pregunta su nombre. Bea dice llamarse Nadia y ser maestra, pero el agente nota algo extraño en ella.



Desesperada, y para socorrer a su amiga, Twila no encuentra otra solución más que quemar el bar. Bea logra escapar, pero está molesta por como su compañera ha escogido gritar “İDracarys!” antes que elegir un modo menos violento de rescatarla. A mí me molesta la actitud de Bea a la que le hace coro Dane, pero a solas, el jefe  felicita a Twila por su ingenio y rapidez de acción en momentos de crisis.

Dane se da cuenta que Bea es más débil y emocional, y no parece comprender que su trabajo exige ensuciarse las manos, esa es su debilidad. En cambio, la flaqueza de Twila es que se cierra a otras personas y no las invita a confiarle sus secretos, eso no es bueno para una espía que debe recolectar información. Decide asignarles a ambas un par de misiones que serán también cursos de entrenamiento.

Curso de Espionaje Express

Twila trabaja para Shep, un diplomático bastante relajado que ya tiene secretaria, la eficiente Cheryl. Aun así es a la nueva a quien le pide que atienda a un amigo. Se trata de George Tollman, representante de la Coca Cola en Europa. Twila debe ir a cenar con él. A pesar de que Cheryl se les pega, puesto que Twila no sabe ruso, la noche es un éxito.





Twila conmueve a Tollman con la historia de su romance, matrimonio y viudez. No la verdadera sino la de Bea. Su interlocutor queda tan encantado que solicita volverla a ver. Con ayuda de Ivanna,  la contrabandista del mercado, Twila encuentra una discoteca muy hip y lo están pasando pipa cuando llega Bea a interrumpirlos ya que tienen otra misión para Las Ponies.

En el interim, a Bea no le ha ido muy bien. Le han asignado un entrenador, el francés Jules. A la poliglota Bea no le cuesta mucho descubrir que no es francés ni se llama Emile. Mas adelante nota el numero tatuado en el brazo del falso Emile quien admite ser sobreviviente de Buchenwald y Auschwitz. Bea confiesa ser descendiente de sobrevivientes, su abuela y su padre. Jules le recomienda seguir el ejemplo de sus parientes y aprender a sobrevivir.

El curso de sobrevivencia abarca meterse en el departamento de Sasha (C.K. Solar) para ver si es confiable o un doble agente. Bea está llena de remilgos, pero lo hace metiendo tanta bulla que alerta a Sasha que está en casa. La atolondrada espía debe saltar desde un quinto piso hasta un basurero para poder salir. Llega a su departamento, cansada y enojada, pero la espera otra sorpresa. Un teléfono rojo oculto en su closet suena y al responder escucha la voz de Andrei Vasiliev que la invita a salir.





Descubrir que el teléfono ha sido plantado por Walter Dane es la última gota y Bea decide renunciar ante el enojo de Twila. Las razones para que Bea recapacite su decisión son ambiguas, no así su carrera de espía que la tendrá de romance con Vasiliev, un individuo muy peligroso, puesto que, fuera del horario de trabajo, anda matando prostitutas y chantajeando a gente importante.

Twila se verá involucrada en su propia cruzada para descubrir al asesino serial (algo inconcebible en la Union Soviética) y a la vez enfrentar la duda de si su marido trabajaba para los rusos. La trama se complica con la necesidad de descubrir a un personaje cuyo rostro e identidad desconocen y solo saben su apodo: Caterpillar (oruga). Entre tanta actividad peligrosa, el humor lo ponen las tareas cotidianas de las viudas que nos llevan a conocer los entretelones de la vida de los empleados en la embajada.



Ponies es mucho más verídica que la mayoría de los dramas de época y muy ordenada en su cronología. La trama se desarrolla entre diciembre de 1976 y julio de 1977 para coincidir con el incendio de la embajada de Estados Unidos que es un suceso real, tal como la infiltración de agentes de la KGB disfrazados de bomberos. El resto es ficticio por supuesto. Aunque el argumento a veces exige mucha mente abierta ante situaciones inverosímiles, la única licencia histórica es que el concierto de Sir Elton John tuvo lugar en Moscú, pero en 1979.



La serie se esmera (más que otras) en crear atmosfera de época. Filmada en Budapest, se siente en un universo eslavo. Por otro lado, quienes vivimos en esa época apreciamos la atención al detalle que va desde el uso del shampoo “Geez Your Hair Smells Terrific” hasta la banda sonora (tan importante que cada episodio ha sacado el título de un hit parade de 1977). Es un lujo poder escuchar en la misma serie a Blondie, Electric Light Orchestra y por supuesto, Elton.

La trama puede ser enredada, pero nunca aburre. Se sucede sorpresa tras sorpresa y hay un uso exacto del bathos , la transición de lo serio y emotivo (pathos) a la comedia slapstick y viceversa. Recordemos que uno de los escritores/productores es Susanna Fogel, la creadora de The Spy Who Dump Me. Aun así, me han impresionado los personajes, muy complejos y muy completos.

Mención aparte el vestuario y peinados. Yo en la UNIS tuve una amiga que se peinaba, vestía y caminaba como Twila. En cambio, no hay peinado que use Emilia que no probase yo en ese entonces, tal como media docena de las prendas de su guardarropa.

              Yo tuve todas esas prendas y esos peinados

Agradezco que a diferencia de otras producciones que tienen lugar a fines de los 79s, no hubo abuso de minifaldas. En 1977 nadie las usaba. Se entiende que le hayan puesto una micro mini a Evie para la fiesta de San Patricio porque había que destacar que era joven y sexy.

En cambio el minivestido que Bea usa para hacer las paces con Andrei fue un toque excelente. Se ve viejo, arrugado probablemente una prenda perdida en su guardarropa que uso hace un tiempo, típico vestido de comienzos de los 70 mini y colorinche. Algo vulgar, pero sexy que excitase el interés masculino.

                    El infame minivestido para seducir a un oficial de la KGB

Después de tanto elogio es necesario señalar los defectos. Como espías, las Ponies son la chambonearía misma. Twila es tan torpe y atolondrada que llega a matar a una viejita accidentalmente. Bea es peor,  es llorona, histérica (“estoy pensando que te gusta el drama” le dice Andrei ), rencorosa, puritana, sermoneadora y, como le chilla Twila, se cree superior a los demás.


Eso se debe a que nuestra amada Khaleesi representa un estereotipo que hoy ya dejó de existir Es una representación de la famosa JAP (Jewish American Princess) así que comprendo todos sus incoherencias, exabruptos y salidas de madre. En general, la serie es mitad comedia, mitad tragedia, mitad cuento de espionaje, sin olvidar su aroma chick lit, exige que aceptemos situaciones locochonas y inverosímiles, pero al final satisface como otros cuentos de espionaje no lo logran (The Agency anyone?)

Contenido Violento y Gory: Hay muertos por todos lados, cortesía de Andrei Vasiliev, un artista de las puñaladas, pero no hay imágenes graficas. Lo más perturbador es cuando Vasiliev acuchilla a una mujer con la que está haciendo el amor. Pero en términos de violencia verbal se lleva la palma  su interrogatorio de la abuela Manya cuando enumera todos los horrores que la esperan en Lefortovo, la famosa prisión moscovita donde estuvieron encerrados Roul Wallenberg y Nathan Sharansky.



Contenido Sexual y Desnudos: Aunque hay escenas sexuales, no hay ni mucho detalle ni desnudos. Excepciones son los videos de personajes importantes que la KGB (y Andrei) chantajean. Y algunas escenas de un spa/sauna. Ahora, en mi humilde opinión la escena de sexo más erótica (y hay tan poco de eso en la pantalla en estos últimos tiempos) es cuando Andrei y Nadya/Bea tienen sexo por primera vez.



Factor Feminista: Un momento conmovedor es cuando Roy le pregunta a Twila por qué quiere investigar el asesinato de una mujer anónima y la viuda le responde :”Porque yo soy una mujer anónima”. Para ser una historia situada en los 70, Ponies no está llena de discursos feminazis, ni situaciones en las que se ponga a los hombres como el sexo villano por excelencia y sin embargo, es una fábula de empoderamiento femenino.



Lo más feminista es como un par de Ponies llegan a ser agentes de la CIA y, aunque un poco aturdidas e insubordinadas, buenas espías. Todo gracias a que son vistas como mujercitas insignificantes, tanto por los rusos como por sus propios compatriotas.

Es interesante la exploración de la mujer moscovita que para tener poder debe o ser prostituta o contrabandista, y ambas son profesiones arriesgadas. Mención especial a la abuela Manya que también se mete a espía por ayudar a la nieta.

                La Abuela Manya sigue a Bea hasta la Unión Soviética 

Factor Diversidad: Spoiler: una de las Ponies tiene su primera experiencia lésbica en Moscú. Walter Dane es negro y gay. Como le explica a Andrei, esa es la razón por la cual lo han exiliado a Moscú, el puesto más indeseable de la CIA. Bea, su abuela y Emile son judíos.

 

jueves, 12 de marzo de 2026

Nate Jacobs: ¿Por qué es tan difícil odiar al villano de Euforia?

 


Como suele ocurrir con toda serie de culto, Euforia ha creado estrellas y personajes que poseen su propio fandom. Jacob Elordi ya tenía fama antes de entrar en el universo eufórico, pero su interpretación de Nathaniel “Nate” Jacobs lo hizo reconocible a directores, productores y público. Lo extraordinario es que Nate no es precisamente un héroe, a menos que lo coloquemos en la categoría de “antihéroe gótico” que es donde pertenece. ¿Pero cómo un adolescente californiano puede convertirse en la encarnación del mal, sobre todo en su trato de las mujeres? Mas importante ¿Qué hace a alguien tan negativo tan atractivo para la audiencia?

De como Cal Jacobs Fabricó un Hijo-Monstruo

No hay mañana este invierno que no pasase por YouTube sin encontrarme con imágenes de Elordi (no me quejo) fuese en los promos para la Tercera Temporada o los promos para su nuevo filme, una adaptación de Cumbres Borrascosas de Emily Bronte. Mas allá de ser ambos proyectos del nuevo galán australiano, existía un factor común. Tanto Nate como Heathclieff son protagonistas de sus propias tragedias, pero ambos son también monstruos humanos.

                       Qué tienen en comun Heathclieff  y Nate?

No es de sorprender entonces que YT también me brinde antiguos videos sobre Euforia donde hasta psiquiatras intentan explicar la oscuridad de un adolescente que oculta, tras la fachada de un triunfador, a un bully, machista, violento e incapaz de controlar su furia, siendo esos solo los mayores defectos de un individuo que  tiene a su favor nada más que su buena apariencia física (y no lo digo yo solita, pero Elordi…  İAyy!)

El consenso es que Nate es una fabricación de su padre, Cal Jacobs (el recientemente desaparecido Eric Dane),uno de los hombres más importantes del pueblo. Entonces Cal sería el gran villano, el Dr. Frankenstein creador de un hijo-monstruo. Solo que , a mediados de la Segunda Temporada, el contradictorio guion nos cuenta que Cal también es víctima ya que a punto de ir a una buena universidad (Duke), justo cuando descubre que se ha enamorado de su mejor amigo y que cabe la posibilidad de salir del closet, su noviecita lo atrapa con el viejo cuento de estar embarazada.

Cal culpa a su esposa de haberle arruinado la vida. A lo mejor un segmento de la audiencia le cree, pero eso no tiene sentido. Si se casó obligado bien pudo haberse divorciado después de nacer el bebé . En cambio tuvo más hijos (el tercer niño de la fotografía familiar nunca ha sido explicado). Culpa a su esposa de haber destruido su vida y sueños y sin embargo ella es el mayor soporte de la vida prospera y respetable que Cal (y Nate) tanto goza como protege.


                       Cal y Derek en la epoca en que todavia eran inocentes

Cal descubrió que para llegar alto y ser poderoso e influyente, no solo debía ser dominante y agresivo en los negocios, también debía cultivar la imagen de devoto esposo y ejemplar padre de familia. Sus gustos sexuales, los podía seguir disfrutando en el anonimato. Lo importante era la fachada. Ese concepto retorcido de la existencia es lo que le ha legado a Nate. Debe ser y parecer un triunfador, no permitir que afectos o emociones lo dominen (considera a Maddy como “una distracción” en la vida de su hijo) y sobre todo no debe confiar en nadie porque nadie lo apoyará en su momento de necesidad.

Esta filosofía casi espartana de como un hombre debe dominar sus emociones y vivir en constante campaña para superarse, la comparte el padre de McKay. Solo que el joven atleta no puede desvincularse ni de sus debilidades/emociones ni de una realidad que su padre se niega a ver. Lo más importante, McKay no es el monstruo que es su amigo. Entonces hay algo más que dicta la conducta criminal de Nate, el miedo y odio que siente por su padre.


Los Miedos de Nate

A través de la serie, diversos personajes nos ilustran sobre el cambio de carácter de Nate que ocurre a sus once años cuando descubre la colección secreta de grabaciones de los encuentros sexuales de su padre. Algo que provocaría miedo y escándalo en un adulto es un doble shock para un niño que todavía no comprende las mecánicas de la sexualidad humana.


De ese espectáculo que Nate, por el resto de su vida,  seguirá siendo testigo, el joven sacará dos conclusiones: su padre no es confiable puesto que no práctica lo que predica y si es capaz de llevar una doble vida en la que comete actos ilegales, no se sabe de qué otros crímenes pueden ser capaz. De ahí nace el miedo de Nate hacia su padre, su necesidad de vivir de acuerdo a la imagen que Cal Jacobs exige de él, pero existe otro temor.

Nate sabe que su padre tiene dinero e influencia gracias a su fachada respetable. Él también se crea una falsa imagen que, como dije anteriormente, está compuesta de las virtudes que la cultura estadounidense exige del chico perfecto: buen deportista, hetero, buen hijo, novio fiel, simpático y sociable. Nate sabe que basta un error y las apariencias se desploman. Lo descubre cuando es acusado de agredir a Maddy. Es entonces cuando lo expulsan del equipo de futbol, cuchichean a sus espaldas y no lo aceptan en un buen restaurant. Todo esto lo empuja a un acto criminal en el que arrastra a dos cómplices: Maddy y Jules.                                 

Nate sabe que si cae la fachada de su padre, las consecuencias serán peores. De ahí su necesidad de enamorar y chantajear a Jules. Un hilo conductor en el deshilvanado argumento de Euforia es la necesidad de Nate de proteger al padre y protegerse él. Al final lo manda todo al caray y será Nate quien denuncie a Cal. Se lo dice a Jules en su último encuentro. “estaba protegiendo a alguien que no vale la pena”. Ahí no solo habla del padre sino de sí mismo.

Antes de pasar a Nate Don Juan/Héroe Byroniano quiero decir que yo no me voy por las simplezas de críticos que creen que Nate tema ser bisexual como su padre. No veo ninguna señal de ello. No tiene amigos íntimos, no lo vemos tratando de acercarse a otros varones. Por el contrario, odia la camaradería exhibicionista de los camerinos. Levinson se burla un poco de esta idea de Nate gay con los discursetes woke de Maddy sobre el que todos somos homosexuales puesto que las fotos  que encontró en el cache del móvil del novio son para estimular a Jules, no para solaz sexual de Nate.



Lo que si veo es miedo de Nate a una agresión física del padre. Lo vemos cuando se golpean. Luego que Cal lo vence, Nate se pega en el pecho gritando iracundo ante su debilidad. Sin embargo hay algo más y lo descubrimos al final de la serie, en su pesadilla y última conversación con Cal, Nate se atreve a decir que creía a su padre capaz de abusar sexualmente de él. Por eso debe destruirlo.

Nate y sus Mujeres

Si aceptamos que Nate es tóxicamente hetero, podemos saber más de él examinando su relación con el sexo opuesto. Ya he hablado en otros posts sobre su relación toxica con Maddy, a la que ha escogido por creerla virgen y porque hay una errada creencia entre los Anglos de que las Latinas somos sumisas y aguantadoras. Aunque su orgullo sufriría si supiera que Maddy ya traía experiencia sexual a su cama, pasa la humillación de tener que confesarle a la policía que Maddy le ha sido infiel en el pasado.




Para el final de la primera Temporada, Nate y Maddy han cruzado la raya que se impusieron al comienzo de su relación. Ella ha descubierto que no lo domina y que él es capaz de agredirla físicamente. Curiosamente, Maddy no encuentra traumático el haber llegado al crimen para proteger a Nate. Ese detalle y el que Maddy se apodere del video de Cal teniendo sexo con Jules son mal explicados y explorados en la Segunda Temporada.

Lo importante es que Maddy no ha cambiado sus metas (sigue soñando con adquirir ropa cara como la de su nueva patrona), pero no piensa que Nate sea el vehículo para satisfacer su consumismo. En el caso de Nate, lo que ocurrió la noche de la feria fue crucial. El comportamiento de Maddy con su familia demostró que nunca va a poder encajar con sus padres ni con las metas fantásticas que Nate tiene para su futura familia.



El que Maddy saque lo peor de Nate y que esto conlleve una semi destrucción de todo lo que él ama y anhela también lo ve como una traición. Nate sigue necesitándola porque lleva años teniendo sexo monógamo con ella, porque Maddy conoce o cree conocer sus secretos y porque la considera como de su propiedad. Para la Segunda Temporada, la relación ha cambiado de cariz. Nate ya no busca satisfacer sus caprichos ni sueña con protegerla.

Es así que le es fácil entrar en un romance clandestino con Cassie a la que encuentra en una situación vulnerable: Acaba de romper con McKay, no se ha recuperado de su aborto y se siente sola e incomprendida. Nate la ve llorando, le ofrece llevarla a la fiesta de Año Nuevo. ¿Tiene ya la intención de seducirla? Creo que si.  Por algo la desequilibra con su manera frenética de conducir, por algo le da cerveza. Ya Cassie ha comenzado a beber antes. Todo lleva a que lleguen a la fiesta (Cassie ya se quitó los calzones) y tengan sexo en el baño.



No voy a entrar en detalles de esa situación que más que jocosa es repugnante con Maddy que necesita orinar y sabe que Nate está en el baño, pero no se le ocurre que está teniendo sexo. Mas tarde llega McKay que se sorprende ante la interrogación de Nate sobre si ha venido a acostarse con Cassie. ¿Se ha puesto Nate celoso? ¿Acaso siente, como toda personalidad posesiva y controladora,  que Cassie ya lleva su marca? Lo próximo es la paliza que le planta Fezco.



Camino al hospital y, en coma, Nate tiene un sueño en el que se ha enamorado de Cassie (wtf?) que esperan un hijo y que viene Cal y destruye sus sueños manoseando a la nuera. Yo siempre vi ese sueño como una manera de combinar a dos mujeres: Cassie la nueva sumisa y Jules, a la que solo puede Nate dominar con amenazas. Y ahí entra un tema espinoso que  un puñado de valientes abrazamos.



¿Es Jules el Gran Amor de Nate?

En algún momento, Sam Levinson declaró que siempre planeó un romance entre su héroe gotico y la Lolita Trans. El que no haya cuajado se debe a motivos todavía no esclarecidos, pero para los conocedores de romances pre-wokismo, ese encuentro violento en la cocina entre los personajes de Jacob Elordi y Hunter Schafer iba a acabar en amor. Aunque vaya en contra de todas las leyes feministas (que prefieren el meet cute) este cruce que más parece combate es un ejemplo exagerado de la lucha de sexos que era el inicio de toda comedia romántica desde el Hollywood de la Depresión.

Esto fue lo que pasó. Nate descarga la humillación y frustración que le provoca la publica infidelidad de Maddy en quien ve como la más vulnerable de la fiesta. Y aquí entra un tema importante, Nate no sabe que Jules acaba de acostarse con su padre, pero si sabe que es trans y la acusa de estar llamando la atención. Solo cuando ella se defiende con un cuchillo que Nate descubre que hay algo admirable en la chica, algo que el no posee: valentía. De ahí surgirá un proceso de catfishing, en el que Nate, bajo otra identidad, corteja a Jules en -línea.

El que la busque y reencuentre en una app para gays que sabe usa su padre y que Jules siga usando esa vía para sus citas clandestinas, indica que Nate ya sabe que Jules y Cal se han conocido bíblicamente. ¿Entonces esto es parte de un plan de venganza? ¿Es por eso que le pide fotos desnudas para luego chantajearla? Eso no nos lo explican, lo que sí sabemos es que en las semanas que dura el cortejo, Jules se ha enamorado de “Tyler”  al que  le ha contado todo sobre ella incluso sus ilusiones. Lo irónico es que también él le ha revelado un lado vulnerable que nunca muestra ni a su familia y ciertamente no a Maddy.



En la noche de la feria donde tanto Cal como Jules han pasado por una terrible experiencia al reencontrarse y reconocerse,  Nate tiene una crisis que desencadena en un enfrentamiento verbal y físico con Maddy. Saber que Maddy y Jules pueden chantajearlo facilita la necesidad de dar vuelta la situación amenazando a la rubia con acusarla de enviar material pornográfico por Internet.

Hay mucha discusión entre los shiperos de si Nate siempre planeó este chantaje o si en realidad quería algo con Jules y el verla con el padre le recordó que ella tenía el poder de destruir a toda la Familia Jacobs. Agreguémosle que  el mal comportamiento de Maddy y el que ella sepa o crea saber el motivo por el que Nate conservaba imágenes obscenas en su teléfono (que enviaba a Jules) lo tiene atrapado entre dos personas que pueden destruirlo.

El problema es que cuando se enoja o desespera, Nate se vuelve Hulk y su ira deja marcas en el cuello de su novia. A pesar de que Maddy trata de cubrir las magulladuras con base de maquillaje, una serie de circunstancias desafortunadas hace público el haber sido atacada. De su escuela llaman a su madre, esta denuncia a Natea pesar de las protestas de su hija y este es arrestado e interrogado. Aunque sale bajo fianza, es expulsado de su equipo, no lo quieren en restaurantes, y pasa a ser un paria en su escuela.



Maddy y Nate hacen las paces. Juntos elaboran un plan maquiavélico para restaurar el status quo: denunciar al pobre Tyler como el atacante de Maddy. Nate chantajea a Tyler para que se autodenuncie y a Jules para que diga que fue testigo de la agresión . Esto empuja a Jules a cometer varios actos desatinados, a renunciar a su feminidad, a explorar , con malos resultados, su lado queer. Para los eufóricos este es el punto más vil de la carrera de villano de Nate. Para los shiperos es un momento en que no podemos negar que la idea de emparejar a Jules y Nate es un despropósito. ¿Lo es?

                                        El pobre Tyler

Nate: Un Héroe Gótico

Si nos enfocamos en que esto es un relato de ficción y no un manual didáctico para proteger mujeres de relaciones y parejas peligrosas, un posible romance entre Jules y Nate no sería tan improbable ni reprensible. Después de todo, la literatura clásica está llena de romances trágicos precisamente porque son parejas disparejas.

Nate es un típico héroe byroniano tal como Heathclieff (al que el Elordi sabrosamente ha sabido interpretar en la nueva versión de Cumbres Borrascosas), Rochester de Jane Eyre, incluso Rhett Butler de GWTW. Una vez comparé a Rhett con Jaime Lannister y  yo le  veo a la larguirucha Jules un parecido con la también inadaptada Doncella de Tarth.



Es cierto que no podemos esperar un final feliz de este tipo de romance. los antihéroes góticos suelen redimirse solo antes de o con su muerte (Valmont en Las Relaciones Peligrosas; Tom Hiddleston en Crimson Peak). El caso de Mr. Rochester es que su redención le cuesta quedar desfigurado y ciego en un incendio. Lo que importa en este tipo de relación es que nunca deben salirse del texto o pantalla, que no  deben pasar de ser fantasía. Lo importante son las causas por las que dos seres tan diferentes se han unido.

Para Jules “Tyler” será un nombre falso, pero los sentimientos y confidencias de Nate fueron reales. Ella llegó a conocer un Nate desconocido para Maddy, Cassie e incluso Cal. En el caso de Nate , cómo Rochester y Jaime Lannister, él admira aspectos de esta mujer que lo sorprende y de quien se enamora, pero sabe que no puede poseer.

Sin embargo, y aun teniendo a Nate y a Cassie juntos en la Segunda Temporada, aun cuando Jules parece haberse olvidado de Nate, Levinson se las arregla para darles una escena juntos en el antepenúltimo episodio que nos despertó a los shiperos el apetito por un romance y la certeza que ese par todavía se ama.

Ya casi al final, comienzan a salir los secretos a flote. Tras una noche de borrachera y de injurias a su familia, Cal Jacobs abandona el hogar. Es increíble como los que deja atrás por fin pueden respirar con alivio y libertad. Entretanto a Rue se le destapa la boca y, enfrente de Maddy, acusa a Cassie de acostarse con Nate. El adivina lo ocurridotras un centenar de llamadas de Cassie que  no respondeque Maddy sabe de su relación. Conociéndola sabe que ella buscará vengarse.



Es entonces que Nate toma varias decisiones. La primera, impedir que su padre regrese al hogar y vuelva a dominarlo. La segunda acabar con la dependencia de Maddy y para lo cual necesita  evitar una venganza que involucrará el disco robado y salpicará a Jules.

Nate, El Paladín Rescata-Doncellas

Lo que ocurre enseguida es tan extraordinario que para los shiperos de Nate y Jules compensó una temporada donde el par no se dirigió la palabra. Pongo ambas escenas para que las aprecien, pero basta decir que nos dejan claro que se cumple el sueño de Nate de ser un caballero andante que protege a su dama. Yo veo ese rescate de Jules como una secuela a  las palabras de la madre de Nate que lo exonera de la violencia ejercida contra Maddy, la noche de la feria. Marcia vio ese acto delictivo como una forma de su hijo de protegerla de la agresividad de la novia.



De ahí que Nate vuelva a utilizar la violencia contra Maddy, pero ahora para proteger a Jules. En un gesto de ironía cruel,  utiliza el mismo escenario con el que chantajeó y  torturó mentalmente a Tyler. Un crimen del que Maddy fue cómplice. Nate sabe que la humillación que Maddy siente al saberlo con Cassie hace toda reconciliación o disculpa sean imposibles. Su romance ahora es irreparable y no le importa. Lo urgente es recuperar un video que puede destruir a Jules, su verdadero amor.




Ya Nate no teme que la verdad sobre su padre salga a relucir,  pero no quiere que en su caída arrastre a Jules. El libreto sigue paso a paso un plan y Nate es el rey de los planes maquiavélicos. Visita a Maddy y la aterroriza hasta que le devuelve el disco. Acto seguido busca a Jules y se lo regresa (en una escena que para mí es la más romántica/erótica de la serie), y tras la cual se lleva a Cassie a vivir con él.



Por unos momentos, Nate se ha convertido en el paladín que soñó ser. Vengó el honor de su madre, renegó de la mala mujer, rescató a Jules y también a Cassie que está siendo perseguida por Maddy y rechazada por su propia familia. Llevarse a Cassie es una declaración de que quiere formar una familia con ella. Lástima que Levinson decidió dedicar dos capítulos para la obra de Lexi y que la subsiguiente humillación borrase cualquier buena acción que hubiese cometido.

Mucha gente nos cancela a los shiperos de Nate-Jules o condenan que Levinson haya quizás insinuado un posible romance entre estos personajes acusándolo de promover relaciones toxicas. Son las mismas quejas que asaltan a la adaptación de Cumbres Borrascosas de Elordi-Robbie. Se olvidan los “eufóricos” que hace una década se devoraban Las 50 Sombras de Gray y se agolpaban a ver adaptaciones de tan deleznable franquicia. Se olvidan que todo gran romance literario es problemático, poco recomendable y rara vez tiene un final feliz.

                   Heathclieff, un Nate Jacobs victoriano.

Nadie aboga para que Nate y Jules se casen, adopten niños y mascotas, y planten tomates en su huerta. Eso solo ocurre en las novelas rosa. Solo queremos que reconozcan las emociones que experimentan cuando están juntos y como hacen aflorar lo mejor de ambos. Es fácil definir a Nate como irredimible en un contexto realista, pero tal como los shiperos del Jaimienne creíamos que el Matarreyes y la Doncella de Tarth podrían ser felices para siempre, en esta fabula “eufórica”, el personaje de Jacob Elordi puede ser feliz…por un tiempo, al menos.

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