miércoles, 14 de octubre de 2026

Chicas de Los 80: Phoebe Cates (Teen Idols XXX)

 


Se ha comparado la carrera de Brooke Shields con la de Phoebe Cates. Ambas tuvieron su auge en los 80, ambas fueron modelos antes que actrices, y ambas  recurrieron a mostrar sus cuerpos desnudos para alcanzar la fama. En este breve ensayo voy a demostrar en que fueron muy diferentes.



La Ahijada de Joan Crawford

Los orígenes de Phoebe Cates son tan exóticos como su belleza. Lily, su madre, nació en Shanghái, hija de una madre chino-filipina y un padre ruso de origen judío. Lili se casó con el famoso productor de Broadway, Charles Katz también de origen judeo-ruso.

Phoebe y sus hermanos tuvieron una infancia relativamente normal aunque rodeados de gente famosa. La chica (que fue criada católica) tuvo de madrina a la formidable Joan Crawford y asistió a la Professional Children’s School que se especializa en preparar a los pequeños para carreras en el mundo del espectáculo. El sueño de Phoebe era ser bailarina de ballet, pero una lesión en la rodilla a los catorce años acabó con esa posibilidad.



Phoebe estudiaba en la famosa Juilliard que capacita artistas cuando, a los 13 años, decidió ingresar al mundo del modelaje. Se convirtió en un rostro frecuente en las páginas de Seventeen, llegando a aparecer cuatro veces en la portada. A fines de los 70, cuando Brooke Shields mostraba su escuálida figura au naturelle en cine y en fotos, Phoebe hacia cosas de quinceañera (y eso que es dos años mayor que la “Pretty Baby”) como modelar ropa de jovencitas y aparecer en comerciales televisivos de productos contra el acné.



Sin embargo, Phoebe estaba desilusionada del mundo del modelaje y a los 17 años comenzó a interesarse en la actuación. Era el momento en que toda actricita quería ser Brooke Shields y los productores penaron que Phoebe estaba perfecta para un filme exótico similar a La Laguna Azul.

Un Paraiso que se Volvió Infierno

Paradise era la historia de una caravana de europeos que en la Era Napoleónica son atacados por tribus del desierto. Todos mueren menos Sarah (Phoebe) y David (Willie Aames de Family) que son vendidos a un harem. Logran escapar y, en medio de sus esfuerzos por retornar a Occidente, descubren que el sexo es mejor en el desierto.

Para esta evasión de la realidad, Phoebe viajó a Israel y filmó (tres meses antes de cumplir 18 años) escenas de desnudos y con contenido sexual. Aunque la Wikipedia en inglés dice que Charles Katz aconsejó a su hija hacer escenas sin ropa, todas las otras entradas en Wikipedias internacionales, más fuentes de la época, alegan que los padres de Phoebe se opusieron al proyecto viendo su mediocridad.



Eventualmente, Phoebe también estuvo de acuerdo en que había sido un error. Descontenta on el producto, y según Willie Aames, Phoebe se negó a promocionar Paradise que fue un fracaso en taquilla. Entretanto, la actriz se consoló con un nuevo proyecto, el clásico del cine de adolescentes: Fast Times at Ridgemont High (Aquel excitante curso en España y Aquellas Picardías en Hispanoamérica)

Phoebe Topless

A fines de los 70, Cameron Crowe abandonó su lucrativo empleo de periodista de Rolling Stone para inscribirse como alumno de una secundaria de Los Ángeles. Cameron, que había estudiado en un colegio católico solo de varones, quería investigar cómo era la vida de los estudiantes en una escuela normal. Por un año, fingió ser un adolescente más. Varios se lo creyeron y formaron un círculo de amigos que― bajo seudónimos― poblarían las páginas de un libro que saldría a la venta en 1980.

Tal vez fue la importancia del sexo en la vida de estos colegiales lo que atrajo a Hollywood. En 1981, Cameron y Amy Heckerling fueron  encargados por la Universal de encontrar un reparto adecuado para una historia de un grupo de escolares que navegan a través de empleos mediocres, fantasías sexuales y un rudo respetar como el que tiene Stacey , la protagonista.

Para el rol de Stacey, se contrató a Jennifer Jason Lee, que hoy seria descrita como una Nepo Baby, siendo hija del desaparecido Vic Morrow. Judge Reinhold, era Brad, su sufrido hermano, Sean Penn interpretaba al divertido Spicoli, terror de sus maestros. Ese rol  demostraría lo versátil que era Penn, su madera de estrella y que sería lo más recordado del filme, aún más que el despertar sexual de Stacey, que tras dos horribles experiencias, acaba en una clínica de aborto y hace voto de abstinencia.



Lo otro más recordado es la fantasía de Brad que se masturba imaginando un topless de Linda (Phoebe), la mejor amiga de su hermana. Fantasía interrumpida cuando la propia Linda entra en el cuarto y encuentra a Brad con las manos en la masa. En Hollywood High, la directora Amy Heckerling recuerda que Phoebe expresó dudas sobre si debía quitarse el sujetador y le fue recordado, de ruda manera, que para eso le pagaban.



Mas allá del desnudo, el personaje de Linda es mi favorito del filme. Linda es la colega de Stacey en su trabajo de camarera de una pizzería. Alardea de una vasta experiencia amatoria―incluso inventa un novio universitario―y se erige como profesora de sexo de la virginal Stacey,  Es un tipo de persona que existía (y todavía existe en nuestra sociedad), la que trata de avergonzarnos por seguir vírgenes a los 16 años.

Una escena famosa del filme es cuando en la cafetería de la escuela, Linda consigue que Stacey casi se atragante con una zanahoria durante una clase privada de sexo oral. Por otro lado, Linda es un ejemplo de clasismo juvenil. Cundo Stacey lamenta haber sido seducida y abandonada por su primer amante, Linda dice desdeñosamente que ese no era para casarse siendo un mero vendedor de equipos para estéreos. Otro motivo de burla de Linda es la preocupación de Stacey de haber perdido a Rat, su mejor amigo y eventual novio, recordándole que el solo es ‘”un acomodador de cine del mall”.



Aun así, Linda se revela como una buena amiga al final cuando encara al ridículo Damone que además de preñar a Stacey, se niega a pagar la mitad del aborto. Linda lo apostrofa en la vía pública y le pintarrajea el automóvil. Es Linda quien da aviso a Brad de donde puede encontrar a su hermana. Así Stacey, ve llegar a la clínica su hermano que le da apoyo moral, promete no contarle lo ocurrido a sus padres, y la lleva comer hamburguesas.

Aparentemente, Hollywood solo reconocía el cuerpazo de Phoebe Cates. Su próximo proyecto Private School era otra comedia sexual sin la profundidad de “Fast Times”, donde consigue con su busto poner turnio a Matthew Modine. Este ridículo filme sirvió para que Phoebe grabase otros discos (ya antes había cantado en Paradise). Nunca la he escuchado, dicen que gustó en Italia. Con eso ya me alegra saber que dejó esa carrera. Phoebe Cates era hermosísima, una gran Teen Model y pronto demostraría ser buena actriz, ¿pero cantante…? Tengo mis dudas.

Phoebe era lo suficientemente inteligente para darse cuenta que su carrera necesitaba cambios, tal como su vida privada. Hacia un rato que vivía fuera de casa de sus padres con su pareja Stavros, un productor griego que le había presentado Andy Warhol. En 1983, Phoebe hizo una audición para un papel en The Big Chill (El reencuentro). Se lo quedó Meg Tilly, pero en el plató Phoebe conocería a Kevin Kline, el hombre de su vida.

                               Kevin Kline en The Big Chill

En ese tiempo ya Kevin era una leyenda, habiéndose hecho conocido por una soap opera (Search for Tomorrow); haber sido nominado al Globo de Oro y al BAFTA por su tremenda actuación en Sophie’s Choice (solo eclipsada por la de Meryl Steeep) y sobre todo en Broadway donde ya había cosechado dos Tonys.

                         Kevin Kline y Meryl Streep en Sophie's Choice

 Agreguémosle que tenía fama de mujeriego (“Lotario” lo apodaría su ex pareja, Patti Lupone) , que Phoebe estaba con Stavros y que la separaba una barrera de 17 años del actor y se entiende que la atracción no era para seguir adelante. Aun así habría un reencuentro en 1985 lo que daría inicio a una de las grandes historias de amor de Hollywood.

Sorpresas del ‘84

Volviendo a ese tiempo 1983-1984, Phoebe estaba a punto de cambiar su vida artística.  La ABC había comprado los derechos del bestseller Lace de Dame Shirley Conran y le ofrecieron el protagónico a Phoebe. Entretanto también se la había llamado desde los estudios de Steven Spielberg para ser la coprotagonista de la comedia de terror Gremlins.



1984, fue un año de gratas sorpresas para la joven actriz. Lo primero fue su ingreso en el mundo del teatro. En 1984, trabajó bajó las órdenes del gran Joseph Papp en una adaptación de la comedia del dramaturgo soviético Víctor Rozov, En el nido del urogallo del bosque. Esa primavera conquistó la pantalla chica como Lili, la estrella de cine que oculta un pasado de abuso sexual que incluye su trabajo en la industria de la pornografía.



Lace fue el fenómeno televisivo. Sus fans seguimos a Lili en su búsqueda por la madre que la abandonó al nacer y Phoebe Cates se convirtió en una estrella demostrando que su talento iba más allá de su zona pectoral. Esto quedaría de manifiesto en Gremlins donde no se explotó su físico en su rol de semi-novia de Billy  (Zac Gilligan) el  protagonista y colega en su batalla contra los monstruitos que asolan su pueblo. Un momento inolvidable del filme es cuando Phoebe explica, en casi un monologo, a Zach porque odia la navidad.



Con Gremlins, Phoebe se volvió definitivamente una Teen idol, a pesar de tener ya 22 años. Su rostro era reconocido en el mundo entero y, en el Japón, la contrataron para un comercial de cerveza. Entre 1985 y 1989, Phoebe actuaria en varios filmes, ninguno muy memorable, pero donde su talento actoral primaba sobre sus desnudos.



En Bright Lights, Big City interpretaba a la esposa desilusionada de Michael J. Fox. Mas aptas para el público juvenil fueron sus actuaciones en el homenaje a las Teen Movies de Los 60: Shag y Heart of Dixie. Aunque no pasaron de ser filmes veraniegos mantuvieron a Phoebe vigente en la pantalla grande. Entretanto,  seguía su carrera en el teatro independiente con tours nacionales de piezas de Chejov y Shakespeare. En 1989 vino a debutar en Broadway interpretando a Risa, una chica de Mineola poseída por un dybbuk en The Tenth Man de Paddy Chayefsky.

                       
                 Phoebe y Kevin en la noche de apertura del "Décimo Hombre"

Mrs. Kevin Kline

La vida sentimental de Phoebe también sufría cambios. Un reencuentro en 1986 con Kevin Kline los llevaría al altar en 1989. En 1990, Phoebe volvía al universo de Spielberg, recreando su rol original ahora en Gremlins 2. En 1991, su primer embarazo impidió que encarnara a quien una vez interpretó Dame Elizabeth Taylor,  en la nueva versión de El padre de la novia.



Un poco antes del nacimiento de Owen, Phoebe había filmado Drop Dead Fred!, la historia de una solitaria divorciada que es acosada por el espíritu de un amigo imaginario. El nacimiento de Greta hizo que Phoebe se tomase un largo permiso maternal. Fue una época de reflexión. Había pasado la barrera de los 30 y no le ofrecían buenos roles. ¿Valia la pena seguir en la actuación cuando tenía dos pequeños a quienes criar y un matrimonio que no deseaba acabase en divorcio como ocurría constantemente en Hollywood?

En 1994, Phoebe por primera vez actuó junto a su esposo en la comedia La Princesa Caraboo, la historia real de una estafadora que convenció a la Inglaterra de la Regencia de ser una princesa de una mítica isla del Pacífico. No tuvo mucho éxito y fue el momento para Mrs. Kline de tomar una decisión y alejarse de la actuación. Una lástima porque Caraboo ( junto a Lace y a Gremlins) ofrece su mejor actuación.



En el 2001, por pedido de su amiga Jennifer Jason Leigh, Phoebe aceptó volver ante las cámaras en The Anniversary Party, la historia de una pareja de actores (Jennifer J-L y Alan  Cummings) que invitan a sus amigos más cercanos (y a sus enemigos)  a un fin de semana para celebrar su sexto aniversario. Durante ese tiempo,  y tras consumo de éxtasis,  se descubren secretos a la vez que se revela lo frágil que es el matrimonio principal.



Kevin y su señora interpretaban a una pareja de actores reconocidos pero, como en la vida real, se habían dedicado más a su familia que a su arte por lo que eran los únicos entre los invitados que tenían una unión sólida. Un detalle es que los hijos de Los Kline, Owen y Greta, debutaron en este filme. Su última escena en la que se retiran serenos con los niños en brazos es casi una alegoría al matrimonio Kline y una confirmación de que Phoebe tomó la decisión correcta.



Me sorprendió que en la Wikipedia en portugués sacaran un mitote de que Kevin Klein, por celos, sacase a su esposa de la actuación. No he encontrado ninguna confirmación de tal tontería en ninguna parte. Tampoco las feministas podrían culpar a los hijos de Phoebe. Su decisión de ser madre y hacerlo bien fue propia. Sus hijos ya son adultos, ambos han entrado en la farándula. Si Phoebe hubiese querido pudiese haber entrado nuevamente en la actuación reinventándose en la pantalla chica como lo han hecho otras Teen Idols de su generación como Brooke Shields o Winona Ryder.

Lo cierto es que tal como se desilusionó del modelaje, Phoebe estaba harta de Hollywood, harta de roles que solo buscaban explotar su físico, sabía que después de los 30, las actrices pasan a ser parias en La Meca del Cine. En suma, había razones de más para su retiro temprano. En este siglo, en el 2005,  Phoebe abrió una tienda en la Avenida Madison. Esta boutique llamada Blue Tree es atendida en ocasiones por su propia dueña lo que atrae a fans de quien la revista Harper Bazaar nombrase una de las 100 mujeres más bellas del mundo.




 

 

miércoles, 7 de octubre de 2026

Chicas de Los 80s: Brooke Shields II (Teen Culture XXIX)

 


En 1980, Brooke Shields era famosa en todo el mundo, pero la nueva década la iba a definir y a destruir. Lo que la había hecho famosa ahora la haría infamosa y pasaría de ser una Teen Idol a un modelo para adolescentes, pero, a medida que ingresaba en su veintena, se volvería una fábula con una moraleja de que lo que empieza mal acaba en fracaso.

En Jeans Calvin o sin Ellos

Teri Shieds seguía manejando el negocio familiar y dio con otras dos vetas de fortuna. Hizo que su hija, ahora quinceañera, filmase una serie de anuncios comerciales publicitando los jeans de Calvin Klein. En ellos se veía al joven símbolo sexual enfundada en ajustados vaqueros y susurrando la maliciosa pregunta: “ ¿Quieren saber que me separa de  mis Calvin?” con la insinuación de que no usaba ropa interior.

Estos anuncios provocaron furor y del bueno. Todas las mujeres querían usar esos jeans (con o sin calzones) y los adolescentes podían adorar a Brooke sin necesidad de verla en películas restringidas para adultos. Aun así el próximo proyecto fímico de Brooke Shields seria clasificado para mayores de 18 años.



Blue Lagoon es una novela escrita por Henry DeVere en la era victoriana . Es una fábula darwinista. ¿Qué sucede si se abandona a dos niños en una isla desierta? ¿Continuarán viviendo de acuerdo a los valores inculcados, o revertirán a un estado primitivo donde importa la sobrevivencia más que la moral?

Esta novela tuvo una versión en el cine mudo y yo vi (y leí la novela) la adaptación de 1949 con Jean Simmons, muy bonita a pesar de ser en blanco y negro. Por eso ni me interesé en la versión Brooke Shields. Agrego que para 1980 yo observaba el fenómeno Shields con una mezcla de desprecio y envidia.

Tal como me esperaba,  el filme solo tuvo un mérito, la magnífica fotografía de ese genio cubano Néstor Almendros que le mereció un Oscar. Christopher Atkins recibió una estatuilla como Revelación Joven del Año, Brooke en cambio, cosechó dos galardones por ser la Peor Actriz de 1980.



El filme da preponderancia a la madurez sexual de los críos. Vemos a Emmeline (Shields) tener su primera regla, ser acosada por su amiguito de la infancia, ceder a los deseos de Richard,  no saber―a pesar de su crecida panza― que está embarazada, etc. Este “despertar sexual” fue temas de conversaciones. Recuerdo una clase de redacción en mi universidad donde debatíamos la existencia de manuales que enseñan a los chicos a besarse y a tener sexo, cuando sin necesidad de ello, la parejita de La Laguna Azul encargaba un bebé.

Como siempre, los desnudos de Brooke dieron para chisme a pesar de que se habló de dobles y hasta de que las extensiones de cabello de la actriz se las habían pegado a los senos desnudos para cubrirlos. ¡Auch! Entre la sugerencia de los comerciales de jeans y sus desnudos en pantalla, Brooke era un símbolo sexual juvenil y lo demostraría en su próximo filme.



Franko Zefirelli hizo su debut en Hollywood con una especie de Romeo y Julieta modernos. Para eso el gran director italiano eligió una novela juvenil que ni era clásico y a Brooke Shields como su protagonista. Terminó el proyecto en otro escaparate para los admiradores de Brooke que a los 16 años comenzaba a cansarse de ser lo que los mexicanos llamaran una “encueratriz”.

Endless Love era la banalidad misma. Una parejita de adolescentes, Jade y David,  eran separados por los padres cuando descubrían que su constante actividad sexual está afectando los estudios de Jade (Brooke).  David (Martin Hewitt), se enoja e incendia la casa de los padres de la novia. Va preso, luego al manicomio y se le prohíbe legalmente volver a ver a su amada. Jade y su familia se van a otro estado, ella se va a la universidad, los padres se divorcian

Cuando David puede ir a buscarla, provoca la muerte del “suegro”, la suegra se le insinúa, ¿sigo? Mi madre y mi hermano fueron a verla, yo ni me molesté. Para mi Brooks Shields era un disco rayado, repetido y mal sonante.



Los Amores de Miss Brooke

Aparentemente, las Shield estaban consientes que ese periodo de explotación de adolescentes iba a acabar con el conservadurismo reaganiano. Fue en 1981 cuando decidieron demandar a Gary Gross para impedir que siguiese exhibiendo los retratos de la impúber Brooke Shields. El juez falló a favor del fotógrafo y quizás entonces Teri se dio cuenta de que su audacia en el manejo de la carrera de su hija podía tener consecuencias.

A Brooke no precia importarle. Si había convertido en la adorada del público. Por tres años consecutivos los lectores de la revista People la votaron como su estrella juvenil favorita. Por otro lado, los tabloides gastaban tinta en sus numerosos romances.

A partir de Pretty Baby, las revistas del corazón se interesaron en el estado cardiaco de la estrellita del semi porno. En sus biografías, Brooke ha revelado que se le inventaron romances con Scott Baio, muy en boga por su spinoff de Happy Days, Joannie Loves Chachi. Y más tarde con Christopher Atkins su pareja en La Laguna Azul. Otros amoríos fueron más cercanos a la realidad

                                   With Scott Baio

En 1979, después de haber sido vista en un match de tenis en Montecarlo, en compañía del príncipe Alberto, se especuló que Brooke podría seguir los pasos de Grace Kelly y dejar Hollywood por la corona de Mónaco. Francamente, por su herencia Torlonia, Brooke era menos plebeya que Grace y la actual Princesa Charlene, pero al parecer fue un truco publicitario.



¿Fueron trucos publicitarios lo que fotografiaban los paparazis a comienzos de los 80?  Brooke aparecía en eventos o colgada del brazo del sex symbol juvenil Matt Dillon, o del mucho mayor John Travolta. En 1983, Brooke Shields inicio una amistad con el astro del momento, Michael Jackson. Lo que ella insistiría fue solo una relación de amigos, el Rey del Pop lo describiría de otra manera.


                      Con Matt Dillon

En entrevistas en décadas posteriores, Michael confesaría a Ophrah y al Rabino Shmuley Boteach que Brooke había sido su gran amor, que fuero novios, que incluso le pidió matrimonio y que la quería de madre de sus hijos. Estas declaraciones no le han hecho ni pizca de gracia a la afortunada que insiste en que solo fueron amigos y si él quiso más fue asunto de Michael y no de ella.

                                                Con Michael Jackson

Entretanto Brooke seguía dando lata en el cine. En realidad la culpa era de su madre cuyo cerebro embotado por el alcohol no captaba que su hija era un hermoso rostro de portada y nada más. Menachem Golan, famoso por sus épicas chabacanas, eligió a Brooke para otra aventura exótica.

Sahara era un drama de época que tiene lugar en el norte de África en los Locos 20. Brooke Shields es Dale, una chica que quiere cumplir el sueño de su difunto padre y ganar una carrera de autos que cruzaría el desierto del Sahara. Para lograrlo, Dale se disfraza de hombre (con mostacho y todo), pero en medio de la carrera, cae en medio de una guerra de tribus del desierto. Un jeque beduino, Jaffar, la rescata de unos leopardos y ya tenemos romance a lo Rodolfo Valentino.

Por este blockbuster―filmado en el Desierto de Negev― Brooke recibió un millón y medio de dólares (el filme costó 15 millones). La música estuvo a cargo de Ennio Morricone, el vestuario fue diseñado por el Maestro Valentino. Se pudieron ahorrar la plata, el filme fue un fracaso. Brooke recibió dos Raspberrys uno como Peor Actriz y otro como Peor Actor (por el cross dressing) del año.



Ya nadie parecía tomarla en serio como actriz, comenzando por su madre que alegaba que quería por director “una figura paterna” porque Brooke no debía ser tratada “como mujer…no todavía”. Otra alucinación de Teri era tener a John Kennedy Jr. en el rol del Sheikh Jaffar, pero desistió pensando que Jackie no daría permiso, Se tuvo que consolar con Lambert Wilson.

La Virginal Brooke va al College

Brooke escapó de las humillaciones yéndose a Princeton donde fue aceptada en febrero de 1983. Ahí pasaría cuatro años de los que egresaría con un título en literatura francesa. En esos años, la actriz tuvo poca actividad actoral. En 1984 rodó un telefilme de aventuras llamado Wet Gold y en 1986, su madre consiguió el estelar para la nena en un proyecto muy deseado, Brenda Starr que giraba en torno a las aventuras de la periodista de una famosa tira cómica.



Entretanto, Brooke Shields emprendió una nueva faceta en su diversa carrera, la de escritora. En 1985 salía la venta On Your Own, un manual para las jovencitas en el que Brooke se erigía como un prototipo de lo que debía ser la chica moderna entre la secundaria y la universidad. Los consejos que iban desde poner de moda cejas hirsutas hasta promover la castidad, demostraban que Brooke había superado su etapa de soft porn para volverse un modelo de adolescentes.

Lo que más impresionó al público fue la confirmación de la virginidad de la ex Pretty Baby y como inculcaba que la adolescencia no necesariamente debería ser una etapa de exploración sexual. En la Era del SIDA, este tipo de propaganda venia muy bien y algunas de nosotras, vírgenes veinteañeras ,comenzamos a mirarla con respeto. Una compañía aseguradora prometió pagar una fuerte cantidad a Brooke Shield por cada día en que su himen permaneciera intacto.



Este tipo de publicidad mantuvo a flote a Brooke Shields durante su ausencia de los platós. Entretanto, cumplió el sueño de su madre de salir en una cita con John Kennedy Jr. en Aspen, la capital del esquí estadounidense. En esa ocasión, Brooke conoció a varios miembros de la Familia Kennedy y tuvo una cita romántica con el entonces el soltero más cotizado del mundo. Años después, Brooke admitiría no haberse acostado con John-John, pero que este era un “gran besador”.



Para cuando Brooke se graduó de Princeton en 1987, América la seguía creyendo virgen, y no lo era. En Princeton conoció a un aspirante a actor llamado Dean Cain, que años después se volvería famoso interpretando a Superman en la televisión. No fue un gran amor y es desilusionante saber que Brooke se guardó tanto tiempo para un don nadie.

                             Con Teri en su graduacion de Princeton

Lo cierto es que Brooke encontraría a su regreso al mundo del espectáculo que había perdido vigencia. Brenda Starr era un proyecto engavetado y no le llovían ofertas a su protagonista. Parecía ser que su único mérito había sido estimular al colectivo PDF y ahora estaba muy vieja para ellos. Fue en esta etapa que Brooke aceptó visitar a un ejecutivo que le ofrecía un proyecto jugoso. Una vez en el departamento del individuo, este abusó sexualmente de la actriz.

Aunque contado décadas más tarde suena uno más de los “momentos MeToo” que se revelaron en los días en que Bill Cosby y Harvey Weinstein fueron enjuiciados, es una evidencia de como Brooke Shields había dejado de ser una estrella respetable. El fin de los 80s la tendría dando tumbos. Brenda Starr todavía no tenía luz verde a pesar de estar terminada. Todo por las manías de Teri que quería que por su “actuación” en el filme le dieran el crédito principal después de su hija. Era obvio que Mom Teri ya no protegía a Brooke ni velaba por sus intereses.

Para cuando Brenda Starr vio la pantalla de un cine en 1993, Brooke había hecho dos filmes con actores desconocidos y que nadie vio. La gente se aglomeró para ver Brenda Starr y salió del cine defraudada. Los críticos la hicieron pedazos y se puede decir que ese fue el final de la carrera cinematográfica de Brooke Shields.



Brooke se Reinventa

Poco a poco, Brooke comenzó a tomar las riendas de su carrera y se atrevió a dejar a Teri atrás. Se fue a Europa donde todavía era recordada. Hizo un cameo en una serie griega. En 1994 filmó una película en Italia. Siguió haciendo cine en USA, pero ya no en rol protagónico. Entremedio,  buscó otros espacios donde sobresalir. Comenzó a hacer apariciones en series de televisión y en 1994 interpretó a la víctima del asesino serial Richard Farley en el telefilme I Can Make You Love Me.

Ese año, Broadway repuso Grease y en su elenco entró Brooke Shields dando vida a Betty Rizzo. Brooke se había reinventado, no era una luminaria ni un símbolo sexual, pero se la reconocía incluso en las revistas del corazón donde destacaba por su romance con el astro del tenis Andre Agassi.

En 1985, Brooke viajó a Australia a hacer un telefilme, desde entonces la televisión pasaría a ser su principal plataforma. Apariciones en diversos shows la llevaron en 1986 a producir su propia serie. En Suddenly Susan, Brooke era una editora de revista que tras arrepentirse ante el altar, recibe el encargo de redactar una columna sobre cómo es la vida de una mujer soltera moderna.



Esta serie duraría cinco temporadas, ameritaría un Globo de Oro para la protagonista y un reconocimiento mundial. Entremedio de esta nueva fama, Brooke se emancipó emocionalmente de Teri, que ya evidenciaba demencia y se convirtió en Madame Agassi. Solo que ese matrimonio no duró más de dos años. El tenista resultó tan controlador como Teri, pero Brooke reconoció los síntomas y cortó por lo sano.

                                   Andre y Madame Agassi

Totalmente libre , Brooke Shields inicio el Tercer Milenio llena de energías. Volvió al teatro musical, siendo Sally Bowles en Cabaret (2001) y Roxi Hart en Chicago (2005) y se haría conocida para una nueva generación de adolescentes interpretando a la madre de Mila Kunis en That 70s Show y de Miley Cyrius en Hannah Montana.

En la vida real, Brooke también se convirtió en madre tras encontrar la estabilidad emocional en su matrimonio con el libretista Chris Henchey. Después del nacimiento de su hija Rowan en el 2003, la actriz experimentó depresión post-parto por lo que dio entrevistas a revistas y a Ophrah sobre esa enfermedad.

Esto provocó un enfrentamiento mediático entre Tom Cruise y Brooke sobre la promoción de antidepresivos para combatir la depresión postparto. Nuevamente una controversia ponía a Brooke Shields en la mira pública. Todo el proceso culminó en un libro Down Came the Rain: My Journey Through Postpartum Depression cuya publicación en el 2006 coincidió con el nacimiento de Grier,  su segunda hija.



En los últimos quince años, Brooke ha seguido trabajando. En el 2011 interpretó a Morticia en The Addams Family en Broadway. Ha seguido haciendo apariciones en series de televisión,  fungido como co-presentadora y ejerciendo activismo en varias causas, a la par de criar a sus dos hijas.

En el 2012, Teri murió lo que dio pie a la esperada memoria de su explotada hija. En el 2014, salía a la venta There Was A Little Girl: The Story of My Mother and Me. Una desilusión, Brooke habla de su vida aislada de las demás chicas de su edad, de su soledad y a cada rato indica el dominio que su madre ejerció sobre ella, pero nunca dice nada malo sore Teri.



Según el libro, Brooke agradece a su madre sus desvelos, su cariño, sus sacrificios (WTF?) incluso aprueba la sexualización a la que fue sometida porque dice no haber comprendido lo que significaba. Dice que los comentarios sobre su madre fueron injustos, pero solo habla de Pretty Baby, no de las fotos desnuda para Playboy. ¿Nos toma por tontos  o es ella la con problemas psicológicos que le impiden ver a cruda realidad? 

Brooke Shields tiene  muchos a quienes culpar: a la industria del cine, del modelaje, a su época permisiva e inconsciente, pero sobre todo a su madre. Uno se pregunta si su historia hubiese podido tener lugar en este siglo donde hay más conciencia en el abuso sexual de menores, pero también es bueno recordar que otras actrices se negaron a ser in-famosas como Brooke. Una de ellas es Phoebe Cates de quien hablaré próximamente.

 

lunes, 5 de octubre de 2026

Chicas de Los 80s: Brooke Shields I (Teen Culture XXVIII)

 


¿Quién no ha oído hablar de Brooke Shields? Los 80 fueron su etapa más famosa gracias a comerciales, cine y otras actividades que la convertirían, en esa era pre-internet, en lo que hoy llamaríamos una influencer. Tres décadas más tarde, ha sabido reinventarse y, gracias a varios libros, nos ha hecho conocer su azarosa vida. Muchos ven con compasión su explotación por los medios desde que nació y culpan a su ambiciosa madre, pero hemos visto otros casos de estrellas infantiles explotadas y ninguno es tan escabroso como este.

Del Jabón Ivory a Playboy

Este es el origen de Brooke Shields. Teri Schmon se embarazó de un ricachón de sangre semi noble―por parte de su abuela Torlonia, Rick Shields descendía de casi todas las grandes casas reinantes europeas―que no quería casarse con ella. Los Shields le dieron dinero a la plebeya para que abortara, esta se quedó con el dinero y la bebé. Shields se casó con Teri, pero se divorció cuando la pequeña Brooke tenía cinco meses.

Para quienes vean esta historia como un escenario de telenovela, vale decir que Teri tenía 33 años y Rick solo 24. Nuestra querida cougar, a su noble edad,  ya había sido peluquera, camarera, vendedora de cosméticos y modelo de mi tienda favorita Lord &Taylor. Había recorrido mucho y estaba bien recorrida. Si se embarazó fue para atrapar al millonario y si se quedó con el dinero de la familia, mejor para ella. El divorcio no le importó puesto que en su hijita ya vislumbraba una mina de oro.

                          Teri y su gallinita de los huevos de oro

Se ha dicho que Teri nunca más volvió a trabajar puesto que lucró a costa de su hija. Brooke creció en una casona del Alto Manhattan, fue a escuelas elite y tomó clases privadas de equitación, ballet y otras artes. Todo era para cumplir la meta de Teri de hacer a su hija famosa. Comenzó cuando la pequeña tenía once meses y su madre firmó un contrato para que apareciera en comerciales del jabón Ivory. El punto máximo llegó,  cuando a los diez años, Brooke― con permiso de su madre―fue fotografiada desnuda por Gary Gross.


                             Brooke a los 11 meses

Entremedio, Teri arrastró a su hija a entrevistas y firmas de contrato en telefilmes, cine y hasta Broadway. En 1975 consintió que la todavía impúber Brooke posase desnuda para Sugar ‘n Spice, una publicación de Playboy. No sé qué suena más chocante,  que fuese legal fotografiar una niñita sin ropa, que su madre lo permitiese o que hubiese revistas para caballeros “pdf”  Una vez vi una de esas fotos y Brooke era una tablita. Shirley Temple a los seis años tenía más cuerpo,  así que era obvio cual era la audiencia para esos retratos “artísticos” .

                        Un fragmento de las sórdidas fotos 

Me vale que digan “eran otros tiempos”, y que no puedo imponer nuestra mentalidad moderna en ese entonces. Hey , no era la Era Victoriana, ni la Francia de Luis XV. Era 1975, una época de la que fuimos testigos. Es cierto que una vuelta a ciertos barrios de La Gran Manzana te mostraba el “destape” que había provocado la Revolución Sexual.  Es cierto que había sitios en el West Side donde existían tiendas “ trampas para turista’ que vendían juguetes sexuales, afrodisiacos y otros objetos pornográficos.

En esos barrios era casi imposible circular. En cada esquina había un pimp (padrote, cafiche, chulo) , había establecimientos donde se podían ver tableaux vivants, peep shows, quioscos que ofrecían Playboy,  Hustle y Penthouse y chicos muy normales repartían a los transeúntes volantes ofreciendo servicios de “masajistas” filipinas. En resumen, Nueva York entonces y ahora era un mundo de destape sexual y me imagino que también lo eran las grandes ciudades de California, pero nunca vi pornografía infantil.

La Escandalosa Niña Bonita

Aparte de sus sesiones nudistas, la nena Shield seguía haciendo comerciales ahora de la pasta dental Colgate y modelando para revistas. Su gran oportunidad llegó en 1977 cuando Tere firmó un contrato para el primer protagónico de su hija-mercancía en la polémica Pretty Baby (Niña Bonita en América Latina, La Pequeña en España).



Cincuenta años más tarde, todavía ese filme da que hablar. Tiene seguidores de culto, se la ha incluido entre los cien mejores filmes de la historia y se la llama “ obra de arte”. No niego que es estéticamente valiosa, incluso bellísima visualmente. No me parece mal el contenido, puesto que había prostitutas (y las sigue habiendo) tan jovencitas en todo el mundo. No hay escenas pornográficas, pero no pongo al marido de Candice Bergen en la lista de directores incomprendidos.

Desde el momento en que exigió que la protagonista debía tener la edad de Violet, su personaje, desde el momento en que rechazó a Jodie Foster por “vieja” (La Foster tenía catorce años) es que quería seguir satisfaciendo los apetitos pervertidos de los que habían visto a Brooks en la bañera. Su objetivo era seguir sexualizando a la chica con la ayuda de su proxeneta madre.

Teri ha dicho que Brooks―quien comenzó la filmación antes de cumplir doce años―ya era ‘señorita” y que la primera regla de su hija coincidió con la última de la madre. Quizás la menopausia de Tere explique su amistad con la botella. Se ha contado que se lo pasó borracha durante la filmación, obstruyéndola constantemente, que tuvo un aparatoso accidente automovilístico que puso en peligro vida e integridad de Brooke y que hasta se lio a golpes con un policía.  ¡Esta señora estaba peor que Mel Gibson!

Con el pasar de los años, Brooke ha hablado y escrito francamente sobre los horrores del mundo del cine y del modelaje, pero siempre ha protegido la memoria de su madre como alguien que la cuidaba, protegía y velaba por sus intereses. Esto ya suena a Síndrome de Estocolmo. Hasta las hijas de Brooke han  repudiado públicamente Pretty Baby, ese filme que Brooke considera su obra mas artística.



¿Violet y Belloq: Romance o P….filia?

Los defensores de Malle caen en “whatabouting” cuando lo comparan con Jodie Foster en Taxi Driver,   Natalie Portman en El Profesional, y Dakota Fanning en Houndog puesto que ellas tenían la edad cercana a la de Brooke cuando hicieron esos filmes. Ninguna filmó desnuda (la hermana mayor de Jodie fungió como su doble para  las escenas más “sexuales” de Taxi Driver), ninguno de esos filmes erotizaba a las chicas ni giraba en torno a su poder sexual.

El hecho de que Malle sexualice a Brooke en cada escena (y no solo en las que aparece desnuda), la glamurización de la vida del burdel, y el convertir a Violet en una pequeña vampiresa son lo que rechazo del film. El libreto parece estar incomodo ante el cierre por parte de las autoridades de los burdeles y acusa a la iglesia de ser una aguafiestas. La aparición de una sociedad respetable en la forma de Hattie y su esposo, que vienen a destruir el matrimonio de Violet ,también es visto como algo negativo.

Como todo relato pdf, la historia pone toda la responsabilidad en Violet que parece tener más agencia que otras prostitutas. Su catalizador parece ser su rivalidad con Hattie (Susan Sarandon), su madre y colega en el burdel. Violet quiere superar a Hattie. A sus cortos años es ya experta en el “negocio” e incluso se mete en el cuarto donde su madre está con un cliente para observar cómo se comporta. Cuando al burdel llega el fotógrafo Belloq (David Carradine) que quiere ser el Toulouse Lautrec de la fotografía tomando retratos de prostitutas, y se interesa en Hettie, Violet se pone celosa.

                        Violet y su madre-rival

Madame Nell, la dueña del burdel, cree que a sus doce años, Violet ya está lista para trabajar en el negocio y propone subastar la virginidad de la niña. Esto provoca las escenas más desagradables del filme aunque ninguna es explicita. Lo desagradable, y casi risible, es ver vejetes adinerados pujando por seducir a una criatura. Gana uno menos viejo, más rico, y más ansioso, que compra a la chica por cuatrocientos dólares (unos $3,000 de hoy).



Violet intenta controlar la situación mostrándose contenta, coqueteando con su “dueño” y pidiéndole que la trate bien, pero es obvio que él no tiene esa intención. La alza en brazos y la lleva a la carrera a un cuarto de arriba. No vemos la copula, si oímos los gritos de Violet seguidos por silencio. El individuo baja con cara de satisfecho, le lanza una mirada de triunfo a Madame Nell y se marcha.

Finalmente las prostitutas suben al cuarto y encuentran a Violet semi desnuda e inconsciente. Intentan reanimarla y cuando no lo logran quieren llamar un médico. Llega Hattie que melodramáticamente pregunta “¿qué le han hecho a mi bebé?” Violet comienza a reírse y la escena se vuelve farsa. Sin embargo, cuando se incorpora, gime de dolor. Ese es el problema del filme, la tragedia se ve envuelta en jocosidad.



Un cliente de Hattie quiere casarse con ella. La prostituta acepta, pero no le dice que Violet es su hija. Se marcha, dejándola atrás. Madame Nell sigue subastando a la pequeña que cada vez está más frustrada y aburrida. Su único escape es intentar seducir a sus amiguitos. Cuando asalta sexualmente a un niño de color, la madre del pequeño (y cocinera del burdel) le recuerda que eso es un crimen en el Sur. Madame Nell hace que azoten a Violet. Furiosa, la chica huye del establecimiento y se va a vivir con Belloq.

Lo convence ofreciéndose a cambio de que él la convierte en su querida y le compre todo lo que desea. El fotógrafo confiesa haberse enamorado de Violet, pero la relación no funciona. A Violet le molesta el tiempo que Belloq gasta en su trabajo, a él le molesta la combinación de sabiduría procaz de la pequeña prostituta que contrasta con su inmadurez e ignorancia. Cuando, en un acceso de rabia, Violet destruye las herramientas del fotógrafo, tienen una fuerte disputa y ella se marcha.



Intenta regresar al burdel, pero las autoridades están cerrando los lupanares. Belloq busca a Violet y le pide matrimonio. Se casan, pero su vida marital no mejora ya que Violet se la pasa comiendo o durmiendo. Aparece Hattie y su marido que ahora sabe la verdad y quiere adoptar a Violet. Hattie le recuerda a Belloq que su matrimonio no es legal ya que Violet es menor de edad y convence a su hija que ahora tendrá una vida normal de cualquier niña de trece años. Violet acepta dejar a su marido e irse con su nueva familia.



La duda es si Violet realmente llevará una vida normal, tal como su interprete nunca pudo hacerlo. Si me he explayado en la sinopsis de Pretty Baby es debido a que de alguna manera es un eco de la propia vida de la joven actriz a la vez que refleja la tolerancia y el apetito de la cultura de esa época por la erotización de niñitas.

Brooke Shields: Sex Symbol antes de Ser Quinceaňera

Recuerdo una portada de People de fines de los 70s en la que aparecen Teri y su hija, ambas muy serias. El titulo dice “esta es Brooke Shields, tiene doce años , posa desnuda y su madre está de acuerdo”. Es una cápsula de lo que está ocurriendo y en el asiento de los acusados esta Teri, pero ni la industria ni Brooke querían culparla. La chica era una Teen Sex Symbol, a pesar de que los adolescentes no podían ver Pretty Baby ya que estaba restringida y solo los adultos podían gozarla.



En 1979 hubo un intento de acercar a Brooke a la Teen Culture con el filme Just Me and You Kid. Mi hermana y yo fuimos a ver esta comedia inocua donde una niña vagabunda (Shields) es rescatada por un anciano (George Burns). El filme seria inocuo sino fuese que cuando Brooke conoce a Burns le anuncia que es prostituta, la verdad es que está huyendo de un narcotraficante y que hay varias escenas de la actriz desnuda. En una solo la cubre un neumático de auto. Obvio que los productores sabían que quería el público de la Shields.



Este filme fue un fracaso de taquilla tal como lo sería el próximo Wanda Nevada. Peter Fonda dirigió y actuó en este neo-western donde un jugador gana en la mesa de póker a Wanda una nena de 13 años con la que vive una serie de aventuras en el Oeste de los 50. Debido a que en un momento ambos de declaran su amor, y al final se van juntos, se supone que es un romance a lo Pretty Baby. Sin sexo ni desnudos, al publico les resultó incomodo aceptar este amorío entre un treintón y una nena adolescente.



A Brooke no le importaba porque era conocida en todo el mundo por su escandaloso filme (que en muchos países fue prohibido) y su vida era glamorosa. Al horario en que la mayoría de las chicas de su edad dormían, ella estaba bailando en el célebre antro neoyorquino Studio 54 siendo fotografiada junto a cantantes de moda como Debbie Harris, Gene Simmons e incluso con un artista como Andy Wahrol para quien posó en varias ocasiones (vestida). El fotógrafo se refirió a Brooke como su “musa”.

                         Brooke y Debbie en Studio 54

Encontré esta foto junto a Gene Simmons que me trajo recuerdos. Yo la vi en una revista española (creo que Semana) en 1979 con el rotulo de “Brooke Shields y un simpático amiguito”. Mi hermano y yo nos partimos de la risa y desde entonces nos referimos al ex vocalista de Kiss como “el simpático amiguito”. Lo revelador es que el público ibero no conocía a KISS pero si a La Shields.

                               "Un simpático amiguito"

En la próxima entrega, hablaremos de la carrera de Brooke en Los 80 cuando se convirtió en sex symbol, Teen idol y prototipo para chicas adolescentes.

BIBLIOGRAFIA

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Handy, Bruce. Hollywood High: A Totally Epic, Way Opinionated Story of Teen Movies.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Shields, Brooke. There Was a Litle Girl: The Real Story of My Mother and Me