jueves, 21 de mayo de 2026

Estudiantes de La Era Camelot (Teen Culture IX)



 



En 1961, los Estados Unidos elegia al presidente más joven de su historia. Tanto John Fitzgerald Kennedy como su primera dama representaban juventud y un ímpetu que los adolescentes no podían sino admirar. Jackie bautizaría la administración de su esposo como “Camelot” presentando la idea de que era vivir en un cuento de hadas donde reinaban la belleza y la justicia. Ese momento que acabó en Dallas, el otoño de 1963, afectó la vida, gustos y cultura de los teenagers de entonces

Jack y Jackie

John Kennedy, conocido aun por su pueblo como Jack o JFK, tenía 43 años cuando país lo eligió. Su mujer, once años menor que él, dejaba atrás las imágenes de matronas maternales impuestas por otras primeras damas como Mamie Eisenhower y Eleanor Roosevelt.

JFK era un príncipe perfecto para su reino de Camelot. Aunque hijo de una familia riquísima, no olvidaba que era nieto de inmigrantes y que su padre había hecho fortuna en contra de los prejuicios que perseguían a los irlandeses y los católicos. Eso lo acercaba a grupos étnicos todavía despreciados por el país. JFK abrazó la causa de los Derechos Civiles y en lo personal tenía amigos y cercanos muy diversos (incluyendo al Rat Pack de Sinatra).

                                                 Jack y Frankie

La publicidad de la Casa Blanca vendía a su nuevo presidente como un hombre joven, atlético y atractivo para las mujeres, sin olvidar su aura de veterano de guerra. Los chicos gustaban de todos esos aspectos y más de una chica dejaría por un rato a Elvis para enamorarse de Jack.

Su esposa era también lo que hoy llamaríamos una influencer. De familia principal, Jacqueline Bouvier era de ascendencia gala. Criada en los mejores colegios, tenía un título en literatura francesa y sus estudios universitarios los hizo en USA y Francia. Hablaba cuatro idiomas, era excelente amazona y su espíritu independiente la había hecho rechazar las obligaciones de su clase (aunque fue Debutante del Año) como casarse y ser ama de casa.

Tras graduarse, Jackie se fue con su hermana de viaje por Europa y a su regreso encontró trabajo como periodista y fotógrafa, labores que desempeñó hasta que se casó en 1953 con el aspirante a senador John F. Kennedy. Fue un matrimonio por amor y no por obligación social. Jackie representaba lo mejor de dos mundos y era un buen modelo para las jóvenes que soñaban con el matrimonio tal como las que querían estudiar una carrera.



La mayor influencia de Jackie era en la moda. Mujer elegantísima, creó alrededor de sí misma (con ayuda del diseñador Oleg Cassinni) un estilo sofisticado, pero moderno no visto en otra primera dama anteriormente. Las jovencitas adoptaron ese estilo como lo muestran estas fotos de Seventeen, al igual que los peinados “bouffant” y sombreros pillbox (caja de píldoras) de Jackie. Adjunto foto de Patty Duke en su rol doble del Patty Duke Show como ejemplo de imitación del coiffure de Jackie.






                 Modas juveniles en la Era de Jackie

Chicas Viajeras

Un distintivo de la administración Kennedy fue la importancia de la Primera Dama como embajadora acompañando a su esposo en sus viajes y adquiriendo tal popularidad que Jack diría de su viaje a Francia “soy el hombre que acompañó a Jackie a Paris”. Cada viaje, y cada guardarropa que lo complementaba, recibía prensa en las revistas de mujeres. Las chicas soñaban con ser viajeras y el cine las satisfacía.

                                   Los Kennedy con el Geberal De Gaulle en París 

Así Gidget, ahora interpretada por Deborah Weston, fue primero a Hawaii y luego a Roma (1963)d onde tuvo amores con un hombre casado (¡!!) hasta que se acordó de Moondoggie.



En 1961, Sandra Dee aceptaba un secundario en una comedia romántica de Rock Hudson y Gina Llollobrigida. En  Come September, Sandra era una universitaria en un viaje de estudios que la lleva a Italia donde conoce a otro estudiante americano interpretado por quien era su marido en la vida real,  Bobby Darin.

Sandra no era el único Teen Idol en viajar. Suzanne Pleshette, en su segundo filme, iba a tener su Aventura en Roma (1962) con el ídolo de jovencitas, Troy Donahue, con quien se casaría en la vida real.





Connie France, que ya se perfilaba como actriz y cantante, seguiría su Where the Boys Are con Follow the Boys, donde su personaje de Bonnie tiene aventuras en la Riviera Francesa en lo que busca a su esposo que está en la Marina Estadounidense.

Las adolescentes de hoy prefieren ser eternamente jóvenes. A comienzos de Los 60, las chicas de clase media soñaban con ser adultas refinadas, sofisticadas y consideradas. Eso lo vemos en el programa juvenil más visto de la Era Kennedy; El Show de Patty Duke.

En esta primera sitcom con una protagonista adolescente, Patty, quien acababa de ser la actriz más joven en ganar un Oscar por La Maestra Milagrosa, interpretaba dos roles: Patty y su prima Kathy. Aunque eran idénticas físicamente, Patty era la típica teenager llena de amigos, popular con los chicos, loca por el baile. Su prima, en cambio había sido criada en Europa. Su padre, un corresponsal extranjero, la había incluido en sus viajes y Kathy no solo era excelente alumna (“un genio” según Patty) además hablaba idiomas, entendía de arte y música clásica y sabia comportarse como toda una dama



Sydney Sheldon, antes de convertirse en autor de superventas, escribió los guiones de esta serie usando como base de su comicidad el choque cultural. Kathy se sabía comportar en un mundo adulto, pero como era ingenua y aquejada por todas las inseguridades que afligen en la pubertad, sufría al no entender o no tener cabida en el mundo de Patty. Era un poco como Lindsay Lohan en Mean Girls.

En el tema de entrada se mencionaba que Kathy había viajado desde Zanzíbar hasta Berkley Square (Londres).  Los amigos de Patty percibían a Kathy como más cosmopolita que ellos y le tenían un poco de recelo. Un pretendiente incluso le decía a Kathy que seguro que en Europa la cortejaban hombres “mayores” más interesantes. He ahí un tropo de los filmes de chicas viajeras, lo fácil que es que caigan en las redes de europeos más hábiles en el arte del cortejo que un ingenuo americanito.


En el aspecto del vestuario, El Show de Patty Duke puso de moda el jumper dress que en Chile se llamaria simplemente 'jumper". El atuendo consistia en ponerse un vestido liso y tubular sobre una blusa o un sweater delgado y acompañarlo con un ascot o un corbatin imitando el uniforme escolar.





Feminismo y Las Cantantes de Color

No todas las adolescentes estaban pendientes de las modas y o de ser sofisticada como Jackie . Las había ya interesadas en su futuro. A comienzos de los 60, muchas jovencitas contemplaban carreras universitarias, o se veían llevando vidas independientes y como parte de la fuerza laboral. Un libro de a principios de Los 60 seria fundamental para enseñarles a las jóvenes que una mujer podía tener carrera y una vida glamorosa sin necesidad de atarse a un hombre.

 Helen Gurley Brown había practicado lo que predicaba en su libro. Nacida, en 1935 se graduó a fines de la Segunda Guerra Mundial en Negocios en la Universidad de Woodbury. Un título que le servía solo para ser secretaria en grandes empresas.  Como nos mostró Mad Men, todas las secretarias de la Stirling-Cooper eran universitarias, pero solo podían trabajar bajo órdenes de publicistas varones.

                                        Las secretarias de Mad Men

Helen Gurley trabajó para varias compañías que representaban talentos artísticos y modelos como la famosa William Morris. Cuando trabajaba para la prestigiosa FBC, uno de sus jefes notó que la secre podía escribir y la ascendió a redactora de publicidad. Exacto, Peggy Olsen de Mad Men está inspirada en La Brown.




Tal como Peggy en Los 60, Helen vivió su vida e hizo carrera en el mundo de la publicidad, Eso no significó no tener una vida amorosa (y en tiempos pre-Píldora) contar con varios compañeros sexuales. En 1959, cuando ya se acercaba a los cuarenta años, Helen se casó con David Brown, productor de Hollywood. Fue a comienzos de Los 60, cuando Helen Gurley Brown era una de las redactoras (o redactor) mejor pagadas en la industria, que al marido se le ocurrió que se podía mercadear la historia de éxito de su mujer.

                              Helen Gurley y su esposo

Así nació Sex and the Single Girl (Sexo para la joven soltera) que la editorial quería llamar Sex for the Single Girl. Helen se negó a un título que hacía parecer al libro como un manual de educación sexual. La autora hizo mucho hincapié que su libro no era un mensaje para el libertinaje e incluso incluyó un capítulo sobe anticonceptivos que la editorial sacó de la primera edición.



El libro se vendió como pan caliente y más de una adolescente leyéndolo soñó con seguir los pasos de Helen Gurley Brown y tenerlo todo, incluyendo una vida sexual sin avergonzarse por ello. Se hizo un filme sobre el libro con Natalie Wood y Tony Curtis que poco se parecía al libro. A Helen Guerly Brown ya no le importaría ese detalle. En 1966 se convirtió en la redactora en jefe de Cosmopolitan transformando esa revista en un manual para chicas liberadas de las décadas siguientes.

La otra cara de la moneda era el feminismo duro. Un año después de la publicación del libro de Helen Gurley Brown, Betty Friedan señalaba como en la tierra de la libertad la mujer no era libre.  El manifestó de Friedan, titulado The Feminine Mystique,  exigía no solo el derecho de la mujer a estudiar y tener carreras, pero además rechazaba totalmente el concepto de la maternidad, del matrimonio y el ser ama de casa como opciones.



Friedan hasta atacaba el libro de Gurley Brown por objetivizar a la mujer y recalcar su identidad sexual. En la miniserie de HBO, vimos un encuentro ficticio de Bettycon Julia Child en la que la primera acusa a la gran chef de encerrar a las mujeres en la cocina. Lo cierto es que los personajes femeninos de cine y televisión, aun las más jovencitas ya articulaban ideas feministas.

Una manifestación, entonces no reconocida, de la liberación de la mujer fue la creación en el mundo de la música de grupos femeninos conformados por chicas de color. La música de la Era de Camelota pesar de que Elvis seguía moviendo caderas y rockeandoera del tipo conocido más tarde como Bubble Gum Rock (rock de chicle) . Sus máximos exponentes eran chicos blancos como el canadiense Paul Anka, el judío Neil Sedaka y el cantante de origen polaco, Bobby Vinton.



En cuanto a cantantes mujeres también se lucían las étnicas. Concetta Franconero había salido de su Brooklyn natal y, bajo el nombre de Connie Francis, saltó a la fama cantando en inglés, italiano y hasta español. Su sello distintivo fue “Where the Boys Are” del filme que ya hemos mencionado. En el Sur, Brenda Lee, con su voz rasposa, entonaba temas folclóricos como “Saltando el palo de la escoba” y “Jambalaya” para coronar los Hit Parades.



Aunque surgían grupos de cantantes negros, todavía existía una fuerte barrera racial que les impedía sobresalir. El caso de las cantantes era diferente. Curiosamente el ser mujeres y cantar en conjunto las hacia más “presentables” Fue así que los Hits Parades comenzaron a ser liderados por singles de grupos como The Chiffons, The Ronettes, The Shirelles y por supuesto las famosísimas The Supremes con su vocalista, Diana Ross.




Chicos de Vacaciones

A pesar de los vientos feministas que corrían en el país, la juventud seguía viviendo de contenidos irreales y enfocados en el consumismo. Si no todos los chicos podían irse a Europa, se comenzaron en USA a crear balnearios enfocados hacia una clientela juvenil y el cine los promocionó comenzando por la más famosa  de este tipo de cinta: Where the Boys Are

Glendon Swarthout, autor de novelas del Viejo Oeste, escribió este libro (originalmente titulado Unholy Spring) que en 1960 era un superventas y cuyos derechos fueron adquiridos por la Metro Goldwyn Mayer. Originalmente querían a Jane Fonda o a Natalie Wood para la protagonista, pero se decidieron por Dolores Hart, muy bonita y que ya había destacado junto a Elvis en King Creole.



Dolores interpreta a Merrit, estudiante de una universidad en el Medio Oeste que escandaliza a maestros y alumnos con sus adelantados puntos de vista sobre las relaciones premaritales. Para cuando Merrit y sus amigas emprenden un viaje en las vacaciones de primavera a Fort Lauderdale (Florida) todas tienen planeado encontrar el romance perfecto y posiblemente perder sus virginidades.

Las amigas son la romántica Melanie (Yvette Mimieux) que sueña con un gran amor y está dispuesta a todo por conseguirlo; Tuggles (Paula Prentiss) es la anticuada que quiere esperar al matrimonio y convertirse en una “fábrica de bebes”, su problema es que es muy alta. Por último, tenemos a Angie (Connie Francis) que, como Gidget, está más interesada en los deportes que en los chicos.

Aunque todas consiguen pretendientes, sus romances no tienen buen final. Luego que Merrit es cortejada por Ryder Smith (George Hamilton) playboy y heredero de millonarios, descubre que no está preparada para el amor físico. Angie se involucra con un musico de jazz y Tuggles encuentra el romance perfecto, pero con muchos baches.



El peor caso es el de Melanie que se enreda con un estudiante de Yale que la desflora, pero luego la ignora. Cuando la rubia va en busca de él, su seductor se la “presta” a un amigo y Melanie acaba siendo violada por varios estudiantes. Esto la lleva a intentar suicidarse. Sus amigas se dan cuenta de los peligros de buscar el amor. Tres décadas más tarde, Camille Paglia hablaría de lo relevante del film en su exposición de los peligros que corrían las jovencitas que idealizaban el amor, de los prejuicios en contra de quien se saltaba los tabúes y de la prevalencia de la violación en una cita.

En 1960 ,no había conciencia del mensaje del filme solo de su éxito en taquilla y de la necesidad de hacer más filmes parecidos que atrajesen a los jóvenes y que sirviesen de promoción turística. Así tuvimos Palm Spring Weekend con Troy Donahue y una nueva actriz juvenil llamada Stefanie Powers. Hasta Elvis quiso entrar en esa nueva corriente con Clambake que promocionaba  las playas de Florida y colocaba como estrella a Shelley Fabares.



Los Ochenteros, hasta tuvimos un revival con Phoebe Cates en Shag (1988), donde una chica a punto de casarse es secuestrada por sus amigas para un último fin de semana de soltería en Myrtle Beach (S.C.). Como la acción time lugar en 1963, es obvio el homenaje a Where the Boys Are.



¡Ahí viene la Playa!

Sin embargo el escenario favorito de estas ondas “playeras” era California. Gidget había dejado un gustito por el surf y las playas de Malibu. Se hizo un documental sobre el surf y algunos filmes olvidables. El verdadero clímax de la Beach Culture inició con siete filmes parecidos y disparejos a la vez, que tuvieron como protagonista a una Mouseketera de Disney llamada Annette Funicello.



Como Connie Francis, Anette era de una belleza mediterránea, más alta, menos rellena y no sabía cantar, pero igual era llamativa. Su compañero en casi toda la franquicia era uno de esos cantantes que habían surgido mientras Elvis estaba en Alemania. De origen italiano como Annette (su verdadero apellido era “Avallone”), Frankie había llegado al sitio más alto del Hit Parade con su “Venus” y había hecho una carrera respetable en el cine sirviendo de soporte a grandes como John Wayne en El Alamo.

Beach Party (1963) iba a ser un modelo para las otras películas que la siguieron con una trama inocua y alejada de la realidad con los ingredientes que buscaban lo jóvenes, playa, música y romance. El sexo en esos filmes debía ser sugerido nunca definido. Eso tranquilizaba a los de Disney a los que les preocupaba que se enlodara la imagen de Annette, tal como medio siglo más tarde ocurriría con otra Mouseketera llamada Miley Cyrus.



La novedad de cada película era algún elemento foráneo que interrumpía la jarana perpetua de chicos en vacaciones. En la primera era Robert Cummings dando vida a un antropólogo que investigaba la cultura juvenil. En otras eran elementos de terror incluso de ciencia ficción. Un detalle era la inclusión en el elenco de alguna gloria del pasado desde el astro de cine silente Búster Keston hasta el primer teen idol, Mickey Rooney.

La franquicia además servía de escaparate de nuevos artistas como Stevie Wonder que a sus catorce años era presentado como “Little Stevie Wonder” y al igual que prometedores comediantes como Don Rickles y Paul Lynde. Como bono, repetidas veces aparecieron estrellas del género de terror como Vincent Price y Boris Karloff.



Frankie Avalon fue quien más fama obtuvo de estos filmes, convirtiéndose en un gran galán de jovencitas. En The Patty Dyke Show cuando Kathy sueña con el galán perfecto este es Frankie Avalon que hizo una aparición especial en ese programa que entonces hacia fue en la nación.



El vínculo de Frankie con la cultura adolescente de ese entonces quedó revalidado en el filme de Vaselina cuando otra vez es una figura de ensueño, en este caso un ángel protector de adolescentes que viene a aconsejar a Frenchie a que regrese a la escuela y se olvide de sus sueños de ser estilista.



Obvio que la venta de discos de Frankie Avalon aumentó gracias a sus Beach Movies, pero fue otro conjunto musical quien se inició con música “playera” para convertirse en un fenómeno musical de los 60 que rivalizaría con los de la Invasión Britanica de la cual les hablaré en nuestra próxima entrada. Mientras tanto, mírenlos en un primer video. No se los imaginaban a Los Beach Boys en esa onda de cabellos cortos y tan decentitos ¿verdad?



Mis Tres Hijos

Con tanto filme playero, había poco tiempo para los adolescentes en la televisión de ese entonces. Ya hemos hablado del Show de Patty Duke como gran referente de la teen culture de comienzo de Los 60 y también de la moda. Este show no superó su tercera temporada. Patty se volcaría roles adultos en Hollywood en filmes como Yo Natalie y El valle de las muñecas.

El mejor show para adolescentes de comienzos de Los 60 y uno de los mejores de todos los tiempos fue My Three Sons.  Comenzó en la ABC en 1960 en blanco y negro. En 1969 se trasladó a CBS a todo color y duró hasta 1972 .Difería de otros shows familiares en que tenía lugar en una casa sin hombres, más o menos como el Rancho Ponderosa de La Familia Cartwright en Bonanza.



Steve Dougls, un ingeniero aeronáutico viudo vivía con tres hijos, el universitario Mike, el adolescente Rob y el pequeño Chip de 7 años. Seis años antes ,después de la muerte de Louise Doughas, “Bub” ,el padre de la difunta se había hecho cargo de la familia y de los quehaceres de la casa. Cada episodio, de media hora de duración giraba en torno a problemas escolares, dramas típicos de las edades de los chicos y romances. En esta última área, entraba Steve que siempre se estaba tropezando con damas que querían atraparlo.

A comienzos de mi adolescencia era uno de los programas favoritos por su comicidad, pero también por la simpatía de sus personajes. Me gustó volver a ver a Tim Considine (Mike) a quien conociese de niño en el segmento del Show de Mickey Mouse “Los Chicos Hardy”. Me sorprendió saber que Fred McMurray, quien daba vida a Steve Douglas, había sido galán de Hollywood. Antes de ver Mis Tres Hijos, yo lo conocía por filmes de Walt Disney como The Shaggy Dog y Bon Voyage.

La serie sufrió más evoluciones que un cambio de color en pantalla. El actor que interpretaba a Bub falleció y fue reemplazado en su versión de housekeeper por el Tio Charley. Tim Considine dejó la serie y para continuar el formato de un trio de hijos, Los Douglas adoptaron a Ernie un huerfanito de la calle (menos peligroso que el Ryan de The O.C.).



El gran cambio fue cuando Rob, ya en la universidad, se casó con Katie y la trajo a vivir en su casa destruyendo el aura masculina del hogar. Un año más tarde, Katie dio a luz a trillizos. Aunque Rob y su tribu se fueron vivir en una casa cercana, la presencia femenina no escaseó. En 1970, Steve finalmente encontró a su media naranja , la maestra de Ernie, quien al convertirse en Señora Douglas incorporó a su hija a la dinámica viril de la casa Douglas.

                             Rob, Katie y Los Trillizos

Mo vayan a pensar que por ser solo varones , Mis Tres Hijos era una versión de Machos de Los 60. Por el contrario, viéndola ahora me sorprende la ausencia de sexismo. Desde el primer episodio, Steve inculca a sus hijos, aun al pequeño Chip, de lo importante que es tratar bien a las mujeres (por algo los chicos Douglas son tan cotizados).

Cualquier resabio de machismo o de roles de genero tradicionales desaparece con la persona de Baub que se pasea alrededor de la casa con un mandil que perteneció a su difunta hija (con volantes) y que hace acto de presencia cuando los vendedores preguntan por “la señora de la casa”. Mas de dos décadas antes del Tony Micelli de Quien manda a Quien, Baub no consideraba que las tareas domésticas lo hacían afeminado.




Tampoco las Señoras Douglas, Katie y Barbara,  la segunda esposa de Steve ,se sintieron obligadas a hacerse cargo del trabajo doméstico y Steve y sus hijos no dejaron de ayudar en tareas como secar platos u otras que no hubiésemos visto jamás hacer en Father Knows Best o el marido de Donna Reed.




Mis Tres Hijos
fue un ejemplo de cómo las comediasfamiliares iban a sufrir cambios en una de las épocas más diversas del Siglo XX.

BIBLIOGRAFIA

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Handy, Bruce. Hollywood High: A Totally Epic, Way Opinionated Story of Teen Movies.

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Oferta de Mayo 2026


 

El fin de la primavera sigue sin aportar mucho en lo que al drama de época concierne. Sin embargo,  este mes y año en particular nos trae el final de dos period drama icónicos. Tras 15 años en pantalla cierra Call the Midwife. Outlander hace algo parecido en Starz. Esa plataforma también nos traerá este mes una nueva visión de Wolfhang Amadeus Mozart.

May 6.  The Other Bennet Sister (Britbox)

Si a algún devoto de Santa Jane Austen le preguntan sobre las hermanas de Lizzie Bennet, seguramente hablara de la noble Jane o de la díscola Lidia. Pocos o nadie recordaran a Mary, la más insignificante.

Pues esta serie busca remediar ese error y se concentra en Mary Bennett dándole una nueva oportunidad de sobresalir entre sus fascinantes hermanas. Bella Beccolari (La Hermana Frances de Call the Midwife) dará vida a la hermana olvidada de Orgullo y Prejuicio y la veremos viajar al Londres de la Regencia a vivir su propia historia.



May 8 Amadeus (Starz)

Mucho se ha hablado de si un japones puede interpretar al genio de la música, pue hora es de verlo. Basada en la obra de Peter Schaeffer que fue filmada en 1989, la trama se centra en Wolfgang Amadeus Mozart ( el anglo-japones Will Sharp) quien, superada su etapa de niño prodigio, llega a Vienna a buscar fortuna en la Corte del Emperador Jose I.

Mozart que ya no es un niño precoz sigue siendo tan ingenuo alocado e irresponsable como lo fuese en su infancia. Ahora tendrá que madurar para enfrentarse a dos personas que afectan su vida. Una es Constanza (Gabrielle Creevey)  que se convertirá en su esposa. La otra es Francisco Salieri (Paul Bethany), musico oficial de la corte, cuya envidia profesional obligará a una rivalidad que le costará la vida a “Wolfie” pero también lo impulsará a una creación musical más sublime.



May 10. Call the Midwife (PBS)

Siempre supe que el final coincidiría con la muerte de la Hermana Monica-Joan. Eso no quita que no me conmoviese ver imágenes del pasado que incluyeron un recordatorio de las que se fueron primero como la Hermana Evangelina.



Lo que si encontré injusto e inesperado fue la desbandada de la Casa de San Ramon Nonato, toda culpa de la burocracia implacable del Servicio Nacional de Salud que exigió que las monjas se volviesen parteras de “civil”. (sin habito ni velo). Típica exigencia progre, injusta e innecesaria.



A pesar de que Lady Aylward se compró una clínica, me dio tristeza ver a los Turner cerrar la suya. Me dio pena que Timothy y Miss Higgins quedasen desempleados. Me encantó la última boda, la de Rosalind y el Pastor Robinson.



Ahora a esperar la precuela. Ya avisaron que se trata de una miniserie limitada que tendrá lugar durante el Blitz y en la que veremos versiones jóvenes de las monjas y tal vez Fred, Violet y otros habitantes de Poplar.

May 15. Outlander (Starz)

 A pesar de que dejé de verla en la segunda temporada, siento algo raro al saber que llega a su fin. Diana Gabaldon no ha cerrado definitivamente su historia de Clare Beauchamps y de cómo, en su segunda luna de miel, pasó a un pasado remoto donde encontró a su verdadero amor, el rebelde escoses Jamie Frazer.



La buena noticia es que la segunda Temporada de Blood of My Blood, la precuela de Outlander-llega este otoño a Starz.

May 27. Spider Noir (Amazon Prime)

Nicholas Cage entra en el mundo de la televisión em este cuasi homenaje a los comics de Los 30. En una Nueva York de Los 30 ,bastante alternativa, vive Ben, un detective privado tipo Sam Spade. Lo cierto es que Ben, viejo cansado y gruñón, oculta un pasado en el que fue un héroe de comics, el famoso Hombre Araña. La serie se equilibra entre los casos que el detective debe investigar y la ansiedad de desempolvar su uniforme de super héroe. Con esa interesante premisa yo creo que hay que verla.



NOTA: Les dejo dos trailers, uno el oficial en color y la versión en español que viene en blanco y negro No se cual corresponde  a la serie.



Y mi Recomendada del Mes

Acabo con otra recomendación. Ya están disponibles, en Amazon, los ocho capítulos de La Casa de los Espíritus. Por razones personales, no voy a reseñarla aunque ya he compartido impresiones con algunos Seriéfilos. Lo cierto es que no me pasaba esto desde Machos (2003). A los primeros tres episodios no pude encontrarles defectos y como no es obra divina, debe tenerlos. Buenooo….algunos anacronismos en vestuario y musicalización.

Lo encuentro incluso superior al libro que es la única obra que paso y admiro de Isabel Allene. El elenco es exquisito y no veo disparidad entre los tres protagonistas (Alfonso Herrera, Nicole Wallace y Fernanda Castillo) y los actores chilenos. Mención especial a la fina dirección de Andrés Wood, la escenografía que aprovecha el maravilloso paisaje del Valle Central de mi Chilito Querido y la estupenda adaptación a cargo de la pareja conformada por Francisca Alegría y Fernanda Urrejola.



Lamentablemente, a partir del cuarto capitulo comienzo a encontrarle peros. No es el contenido político puesto que me sé de memoria que fue escrito en un marco izquierdista y lo asimilo como tal. Incluso acepto el desorden cronológico a sabiendas que la “Disinformatya “woke exige arrasar con lo histórico y cualquier señal que marque el paso del tiempo.



Lo que me incomoda es que siguiendo las reglas mituteras no haya un personaje importante masculino “bueno” No solamente han demonizado más a Esteban (como si tal cosa fuese posible), y al Conde, pero han disminuido a Pedro Segundo y a Jaime, un personaje maravilloso. Se entiende que no quieren que nadie opaque a los personajes femeninos, a los que un buen análisis podría demostrar que no son tan fantásticos como nos quieren hacer creer.

viernes, 8 de mayo de 2026

Las Chicas Buenas y las Chicas Malas de Los 50 ( Teen Culture VIII)

 


Los adolescentes de los 50 tomaban de modelos a El Salvaje, o a los personajes de James Dean en vestuario y actitudes, ¿pero qué pasaba con las chicas? Pues hubo actrices que crearon patrones para ser imitadas por las chicas buenas y por las que no querían serlo.

Debbie en su Etapa Adolescente

A pesar de que Debbie Reynolds comenzó su carrera en el cine a los 16 años, le tomaría un tiempo irrumpir en la escena juvenil puesto que sus primeros y más famosos roles serian en los musicales. A los 19 años fue nominada a un Globo de Oro al interpretar a la cantante de Los 30 , Helen Kane en Three Little Words. Ese mismo año cuando hacia un secundario en un filme de Jane Powell Two Weeks of Love, interpreto una canción que llegaría a un puesto alto en el hit parade.

Por supuesto que todos los conocedores del género musical saben que la fama le llegó a Debbie en su coprotagónico junto al legendario Gene Kelly en la icónica Cantando bajo la lluvia (1952) Al año siguiente Debbie ingresa en la comedia juvenil como Pansy, la novia del protagonista de The Affaires of Dobie Gills, de la que ya hablé anteriormente. Y al año siguiente será una atolondrada adolescente en una de mis 50 películas favoritas: Susan Slept Here (Aquí durmió Susan).

                    Evolucion del vestuario de Debbie en Susan Slept Here

Aunque tengo un vago recuerdo de los posters que anunciaban la saga de la monja cantora Dominique, no llegué a ver a Debbie Reynolds sino hasta que tuve once años y en una comedia picaresca, Goodbye Charlie con Tony Curtis. Cuando se lo mencioné a mi madreella siempre devota de Santa Liz Tylorcomentó despectivamente “una rubia tonta que no supo cuidar a su marido”. Así me enteré del triángulo Debbie-Eddie-Liz. Saqué mis propias conclusiones, Debbie me pareció una buena actriz, algo que se confirmó cuando dos años más tarde vi Susan Slept Here.

Para la época y aun para hoy, es una comedia risqué. Dick Powell interpreta a Mark Christopher, héroe de guerra y galardonado guionista de Hollywood que, en Nochebuena, recibe la visita de policías amigos. Le traen una combinación de gata salvaje y marimacho y que obedece al nombre de “Susan”. Se trata de una adolescente ,menor de edad, arrestada por vagancia y por defenderse a botellazos de un borracho.

Los policías sienten que es injusto que la chica, que debe presentarse ante el juez el 26 de diciembre, pase las navidades en un calabozo y han recordado que Mark estaba planeando escribir un guion sobre delincuencia juvenil. A regañadientes, el escritor la admite en su pent-house. A la mañana siguiente, Susan revela su lado femenino preparando el desayuno y haciendo karaoke con Don Cornell que en la radio entona el tema de la película “Hold My Hand” (y que fue nominado a un Oscar).



Susan le cuenta a su benefactor que la ha criado una madre soltera, que le ha aparecido un buen novio a su madre, un ingeniero con un contrato para construir puentes en Perú, Para no ser mal tercio , Susan ha convencido a su madre de irse a Sudamérica ya que la chica también planea casarse con un compañero de clase. La madre le ha dejado un permiso firmado para que se pueda casar, pero tal matrimonio nunca tiene lugar y Susan es vista por la ley como una homeless y más encima violenta.

Mark se da cuenta de que la chica es buena y no merece ser encerrada en una correccional. Tiene una idea, usar el permiso casarse con Susan y presentarse ante el juez como guardián de su joven esposa. Susan, que se ha enamorado de Mark, se niega a entrar en un falso matrimonio y el guionista debe convencerla que se ha enamorado de ella también.

Después de una ceremonia express en Las Vegas, Mark se pasa la noche de bodas bailando con su mujercita hasta agotarla y quedarse dormida. Susan no entiende que su marido no quiera consumar su unión, menos que se marche a un destino desconocido (una cabaña en las montañas) dejándola en el pent-house al cuidado de Virgili, asistente de Mark, de un abogado y de los policías.



Pasan los meses. Susan ya se acerca a la mayoría de edad, entretanto se ha deshecho de isabella, la esnob novia de Mark; ha aprendido a hacer un perfecto Martini y a ser la anfitriona perfecta, además de adquirir un vestuario glamoroso. Lo importante es que la distancia aviva su amor y cuando ,cumplida la mayoría de edad, se niega firmar los papeles del divorcio, Mark debe aceptar que Susan es la mujer con quien quiere compartir su vida.



Para quien ve este filme por primera vez hoy en día se ve escandaloso. No solo aparecen los factores “Eeew, Eeek! Gross!”  motivados por el rechazo a los romances mayo-diciembre. Lo cierto es que Dick Powell, a sus 50 y tantos años no representaba los 38 que decía tener Mark Christopher. Mi sorpresa es que hayan buscado un actor tan mayor. Sin embargo, cuando  vi el filme (1972) no me pareció chocante ni impropio. De hecho, me enamoré del personaje de Susan. Era quien yo quería ser y lo que consiguió era lo que yo quería tener para ser feliz.



NOTA: Dick Powell tenía el cáncer avanzado y este sería su último film.

Nos parecerá rara esta historia de amor después de saber los dilemas que asaltaron a Ronald Reagan en That Hagen Girl, pero en Los 50, la norma en comedias románticas era el mayo-diciembre. Basta ver a la veinteañera Audrey Hepburn emparejada con viejas glorias de Hollywood (énfasis en “viejas”) como Fred Astaire, Gary Cooper, Humphrey Bogart y Cary Grant.

Dos años más tarde, Debbie volvería a ser una adolescente, aun ya casada con Eddie Fisher y madre de Carrie. La protagonista de Tammy and the Bachelor, como la Miranda shakesperiana vive alejada de la civilización, junto a su abuelo, en un bayou de Luisiana. Un día rescata a un piloto de su avión estrellado. Lo cuida y cura y se enamora de él, pero Peter (Leslie Nielsen) debe regresar a su mundo. Antes le ofrece a Tammy que lo visite y le deja su dirección.



Por un malentendido el abuelo de Tammy es arrestado. Tammy debe internarse en la civilización y buscar a Peter que se la lleva a vivir con su estirada familia. Sus parientes están horrorizados ante los modales campesinos e ingenua ignorancia de Tammy. El filme tiene un final feliz cuando Peter declara su amor a Tammy. Sin embargo el éxito de la película y de su tema (interpretado por Debbie Reynolds) invitó a una franquicia.



El futuro de Debbie Reynolds fue tan lleno de escándalos y situaciones adultas que no se le podía exigir que interpretase a despreocupadas adolescentes. El ultimo rol parecido lo hizo en The Pleasure of His Company. En una trama muy similar a Julia Misbehaves, Debbie es una jovencita que a punto de casarse decide reunir a su madre (Lily Palmer) con el padre ausente (Fred Astaire),  un simpático delincuente que le cambia la vida.



Debbie Reynolds siguió haciendo comedias, pero nunca más hizo de jovencita incluso negándose a volver a interpretar a Tammy. Este rol quedo en manos de la “eterna adolescente”, la más famosa estrella juvenil de Los 50, Sandra Dee

“Look at Me, I’m Sandra Dee”

La Famosa canción que Rizzo entona en el musical Vaselina es una sátira no solo del personaje de Sandy, sino de una actriz que se caracterizó por interpretar ingenuas virginales. A diferencia de Doris Day que también jugaba con ese estereotipo en pantalla, Sandra Dee era una adolescente inocente, pura, con ese look rubio heredado de sus ancestros ucranianos.



Hoy no es difícil entender esa caracterización ya que sabemos que Alexandra Duk fue violada por su padrastro, que ya convertida en “Sandra Dee” sufrió un tormentoso matrimonio con el cantante Bobby Darin y luchó de por vida en contra de la depresión, la anorexia y el alcoholismo. Yo la vi por primera vez en su etapa adulta como la sobrina de Rosalind Rusell en Rosie. Pero cuando a los once años tuve el placer de conocer a Gidget, esa imagen de niña-mujer se incrustó en mi mente y me tomaron años y biografías despegarla de la actriz.

Saber que a los doce años, Sandra ya modelaba, que se la consideraba regordeta y que su afán por adelgazar la empujó a la anorexia, no resta la admiración por una chica que inició su carrera actoral en los estudios Universal cuando tenía 16 años. Su primer protagónico fue en The Reluctant Debutante (Mamá nos complica la vida) en 1958.

Ahí es Jane Broadbent que, a sus diecisiete años, está harta de la vida superficial de una debutante. Parte a Londres a reunirse con su padre Lord Broadbent (Sir Rex Harrison) , pero su madrastra (Kay Kendall) le tiene una sorpresa, ¡quiere presentarla con la reina Isabel! Jane trata de evitar una pelea familiar aunque empeora las cosas su romance con un baterista americano interpretado por John Saxon que los estudios vanamente intentaban convertir en un galán juvenil.



Por eso, el próximo filme de Debbie los tuvo juntos nuevamente. The Restless Years tenía una trama que recordaba a
That Hagen Girl de Shirley Temple. Melinda vive en un pueblo sureño con su madre costurera (Teresa Wright) . Ambas son despreciadas y Melinda sufre acoso y burlas de sus compañeros por el hecho de que la chica es obviamente ilegitima. La vida le sonríe cuando atrae el interés de un recién llegado Will ( J. Saxon) y consigue el protagónico en una pieza escolar.

Para vengarse, una de sus rivales, que deseaba a Will y el papel dramático, esparce el rumor de que Melinda y el recién llegado son amantes. Esto desencadena una tragedia que desemboca en un final abierto que no satisface. Sin llegar a ser un éxito The Restless Years perdió importancia en 1959, cuando cuatro filmes de Sandra Dee llegaron a los cines confirmando a la estrella como la reina del cine juvenil. En orden cronológico Gidget llega en marzo y es una comedia playera; Imitation of Life es un drama maternal y llega a fines de la primavera; lo seguirá un western, The Wild and the Innocent, acabando en diciembre con el drama romántico A Summer Place.

Será el año más activo de la joven actriz, pero la primera y última película la convertirán en la estrella juvenil más popular de Hollywood. Su carita de niña buena, su vocecita ingenua la hacen desplegar una sensualidad diferente y las escenas de amor con los actores juveniles del momento ,James Darren, John Gavin y Troy Donahue ,certifican que es una adolescente que se está convirtiendo en mujer.

                  Sandra con John Gavin en Imitation of Life

Cuando no se Atrevían a Decir “Embarazada”

Comencemos con la atrevida A Summer Place, que en castellano llevó el largo título de Un lugar tranquilo en el Sur. Basada en el escandaloso superventas de Sloan Wilson,  se las arregló para desafiar al Código Hayes con sus constantes menciones al sexo premarital y osando decir por primera vez en pantalla la palabra “embarazada”. Sandra ,que se había convertido en la adolescente que todos amaban gracias a Gidget, ahora personificaba a la hija que todo padre temía tener.

Este filme fue rodado en la península californiana de Monterrey y no en Maine donde se supone que estaba la original Isla de los Pinos. Sylvia (Dorothy McGuire) maneja una posada en el balneario de Pine Island. La posada es su antigua casa, pero debido al alcoholismo del marido han perdido su fortuna. Una ironía puesto que Sylvia abandonó a su amante Ken para casarse con un hombre rico.



Un verano llega Ken (Richard Egan) a PIne Island. Es ahora millonario casado con Helen, una dominante reprimida sexual que ve pecado en todos lados sobre todo en la inocente Mollie (Sandra D) su única hija. El reencuentro de Ken y Silvia revive su amor, para complicar más las cosas, Mollie inicia un inocente romance con Johnny (Troy Donahue), el hijo de Sylvia. Esto despierta la ira de Helen.

Hay una escena que todavía me altera ver. Mollie retorna de un paseo en la playa y se encuentra un médico en su cuarto. ¡Su madre lo ha solicitado para que certifique la virginidad de su hija! Y a pesar de las protestas y suplicas de la aterrorizada chica, Mollie debe someterse a un examen ginecológico ahí mismo en la posada.



Acaba el verano, Ken se divorcia de Helen que encierra a Mollie en un internado. Sylvia hace lo propio y se casa con Ken. Llega el verano y  una orden del juez, Mollie debe pasarlo con su padre en Pine Island. Ni Johnnie ni Mollie están contentos con el matrimonio de sus padres y un poco por revancha, tienen relaciones sexuales. Mollie queda embarazada…



Gidget, Reina del Surf

A Summer Place considerado “fuerte” para su época, consolidó a Sandra Dee como una diosa juvenil, pero también como un símbolo sexual. Muy diferente a su deliciosa interpretación de Gidget. Yo vine a ver A Summer Place en TCM en Los 90s, pero Gidget fue mi segundo encuentro con Sandra Dee cuando yo acababa de cumplir once años. Me identifiqué con el personaje y eso que ni loca me subiría a una tabla hawaiana.

                   Evolución del vestuario de Gidget

Frederick Kohner era un guionista judío que huyó de la Alemania de Hitler y encontró refugio en California. Escribió Gidget, a Little Girl with Big Ideas basándose en las vivencias de su hija Kathy. El superventas fue adquirido por la Paramount que pensó sería un buen vehículo para alguna joven actriz. Me asombra saber que primero se pensó en Susan Strasberg para el papel, tal como querían a Elvis para el rol de Moondoggie. No me puedo imaginar a una pareja más dispareja.

Sandra interpreta a Frances, una adolescente californiana que, a sus 16 años, se siente desplazada por sus amigas más desarrolladas de cuerpo y de mente que ella. A Frances no le interesa el romance ni los chicos. Su sueño es el surf. Un día en una playa solitaria de Malibu, la chica conoce a una tribu de surfistas liderada por El Kahuna (Cliff Robertson), un piloto veterano de guerra que, después de Corea, ha preferido esta vida semi salvaje y habita una choza en la playa.



Los surfistas se burlan de Frances, apodándola “Gidget”, un cruce entre “Girl” (niña) y “Midget (enana). Sin embargo, y a pesar de las protestas de Moondoggie (James Darren), Kahuna acepta darle clases de tabla a Gidget. Pasa el tiempo y Gidget se enamora de Moondogie lo que lleva a una serie de malos entendidos. Aconsejo verla ,es excelente, chistosa y a la vez conmovedora, aparte de ser un clásico del surf.



Gidget se convirtió en una sensación que las productoras no iban a desperdiciar. Se volvió una franquicia con cinco filmes entre 1961 y 1972. En 1965 la ABC la convirtió en serie de televisión protagonizada por Sally Field (que entonces se llamaba Sally Anne Field). Sandra Dee no participó en ninguna de estas secuelas. No tenía necesidad , ya era Teen Idol.



A lo largo de los 60 siguió cultivando esa imagen ingenua de la que se burlan en Grease. Protagonizó dos secuelas de la franquicia Tammy, interpretó a un personaje inspirado en Norah Ephron en su juventud en Take Her She is Mine y filmó dos cintas junto a su marido, Bobby Darin. Lamentablemente los tiempos cambiaron, Sandra Dee ya no era joven y su desdichada vida personal acabó con su carrera y su imagen.

Las Rebeldes

Los 50s fue una época en que el cine se cifró en rubias tontas, pero muy sexys como Marilyn Monroe y Jayne Mansfield. Sandra Dee fue una variación adolescente. Recordemos que esa fue la década de desmayos y rugidos revocados por Lolita, la escandalosa novela de Vladimir Nabokov que destruyó la idea de que las adolescentes no son peligrosas

Carol Linley parecía camino a ser otra Sandra Dee, pero en Blue Denim llegaba hasta el consultorio de un médico para hacerse un aborto, algo que Gidget jamás haría. Carroll Baker fue peor. Después de un auspicioso comienzo como la hija adolescente de Rock Hudson y Dame Elizabeth Taylor en Gigante (el último filme de James Dean), protagonizó la polémica Baby Doll,



En esta sátira de Tennessee Wiliams, un viejo se casa con una adolescente medio retrasada y espera a la mayoría de edad de su esposa para consumar su matrimonio. ¡Entretanto la hace dormir en una cuna! Como dijo un crítico del New York Times posiblemente “sea la película más sucia que haya sido exhibida legalmente”.

                      Baby Doll en su cunita

Natalie Wood había sido una adorable actriz infantil, pero en su etapa de fines de los 50 decidió variar su imagen y así apareció como Judy en Rebelde sin causa. Fue una lucha por el rol ya que Nicholas Ray, el director del filme, no la quería. Ray buscaba un cruce entre Jayne Mansfield y Debbie Reynolds y La Wood ni siquiera era rubia. Natalie se encargó de convencerlo. Primero haciéndose su amante y luego protagonizando un espectacular accidente automovilístico. Ya en el hospital llamó a Ray y asiéndolo de la mano, le espetó. “ahora si parezco una delincuente”.

El error de Ray era querer una actriz con tipo de callejera. En realidad Judi es una chica que quiere parecer mala. En su primera escena, vestida de rojo, con un labial que hace juego con su abrigo, sabemos que es una nena desorientada que se rebela contra su triste vida familiar. La policía la ha arrestado creyendo que buscaba clientes, pero el generoso inspector nota que es una adolescente con problemas en su hogar. El padre que la mimó de pequeña, no soporta verla convertirse en mujer y la evita y abusa verbalmente de ella.



Natalie Wood siguió una carrera de chicas y mujeres atormentada, pero el cine de Hollywood encontró una mina de oro en esto de retratar adolescentes conflictivas. Hoy  conocemos ese subgénero como “teen exploitation films” y se concentraban en pandilleros, estudiantes peleones y vendedores de drogas. Se crearon ristras de filmes “B” que hoy han sido totalmente enterrados, ni son de culto ni puedes hallarlos en TCM, y sus actores han sido olvidados.

Pocos podemos olvidar a la chicana Gloria Castillo en su inolvidable debut como la conmovedora, Ruby, la huerfanita aspirante a prostituta en La noche del cazador. Sin embargo, no recordamos su etapa de “chica mala”  en Runaway Daughters (1956)o  en Reform School Girl, ya los títulos lo dicen todo. En 1959, fue la villanita en la extraña Teenage Monster, una combinación de Teen Exploitation, filme de terror y western.



Como pareja de monstruos tenemos a Yvonne Lime que fue la novia de Michael Landon en I was a Teenage Wolf Man y que luego sería chica buena arrastrada al lado oscuro en otros teen exploitation films Dragstrip Riot y   High School Hellcats . Tuvo un poco mas de realce como "Chica Presley" en  Loving You (1957).



Ya nadie se acuerda de Gigi Perreau en The Cool and the Crazy (957) y en Girls Town. Tal vez no se fijaron en Gigi ya que la pantalla se humedecía de vapor al ver a Mamie van Doren en la ducha en su primer denudo fílmico.

El caso van Doren es digno de mencionarse porque esta rubia despampananteotro descubrimiento de Howard Hughes-había sido contrata da por RKO y Universal para ser una rival de Marilyn Monroe y Jayne Mansfield. Las vueltas de la vida la convirtieron en un símbolo sexual de estos filmes de chicos delincuentes. Aunque interpretaba una adulta en High School Confidential, la historia de un agente de narcóticos que se infiltra en una secundaria en pos de traficantes, sería una joven alumna en College Confidential (1960)

La carrera adolescente de la pechugona rubia comenzó con Running Wild (1956) y acabó con Sex Kittens Go to College (1960), de ahí ya famosa por sus desnudos siguió filmando, pero en cintas para otras edades. En su etapa de jovenzuela fue delincuente, pero con buen corazón, aunque escondido en sus admirables pectorales.



En Untamed Youth, mostró que podía dar un do de pecho entonando el tema principal. En Girls Town llega a un reformatorio desconociendo la falsa acusación que ya la ha llevado ahí y venms a Gloria Talbot y Gigi Perreau queriendo establecer quien dicta las reglas ahí.



Mamie van Doren y sus colegas del Teen Exploitation filmes fueron rebeldes en una era que ensalzó la rebeldía juvenil y eso las hace ídolos y referentes. Sin ellas, no existirían ni Pinkie Tuscadero ni Betty Rizzo.

BIBLIOGRAFIA

Brash, Sarah.  Rock and Roll Generation: Teen Life in the 50s.

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades