Con riesgo de
sonar repetitiva, Los 80 fue una era
donde el escenario musical se superó a sí mismo. Mas allá de los grandes cantantes
que conformaron uno de los aspectos trascendentales de la cultura de los
adolescentes, hubo una adición al espectáculo que ayudó a hacer la música
ochentera inolvidable. Me refiero a la creación de MTV y la nueva cultura del
video que convirtieron a dos excelentes artistas en mega ídolos. Me refiero a
Michael Jackson y a Madonna de quienes hablaré por separado.
De las Silly
Simphonies a MTV
Los cortos
musicales han existido desde que Hollywood dejase atrás su etapa del cine
silente. Durante la Depresión que, junto con dibujos animados y noticieros, los
cines acompañaban a su presentación fílmica con algún clip de músicos de moda. Era
una moneda de presentación de artistas (sobre todo de color) que no tenían
presupuesto para campañas de mercadeo.
En términos de
dibujos animados, se crearon las Silly Symphonies que muchas veces
promovían dibujos animados. En el tema del anime se puede considerar a la Fantasía
de Walt Disney como un grupo de videos de piezas de música clásica. Se cree que
el primer video clip de música rock fue el Rock de la cárcel de Elvis Presley, muy bien coreografiado. Y ya les he
hablado de como Nancy Sinatra saltó a la fama con su sexi video de “These Boots
are Made for Walking”. Lo triste es que esos videos no tenían un espacio donde
pudieran ser encontrados como el actual YouTube.
Hubo cantantes a fines
de los 70s que encontraban imposible concretar un tema sin algún trasfondo
visual. Uno de ellos fue David Bowie que en 1979 invirtió una suma millonaria en el
video de “Ashes to Ashes” entonces el más
caro de la historia. Para entonces existían espacios en la televisión abierta
de Estados Unidos donde se podían apreciar videos que eran verdaderas obras de
arte, como The Midnight Special (NBC 1972-1981) o el Don Kirschner Rock
Concert. Estos programas de variedades combinaban actuaciones en vivo con
material grabado y videos.
Sin embargo la
gran era del video musical nacería en 1981, cuando el cable estadounidense
abrió su propio canal de televisión dedicado nada más que a la presentación de
ese tipo de material. Esto cambiaria el panorama de la música popular.
Cantantes que antes no tenían dinero para publicidad ahora preferían invertir
en un corto que llegaba a más público gracias
al televisor.
Eso permitió
mayor exposición para muchos músicos que dejaron de ser voces y acordes para
tener una presencia que era identificable y recordable fuese como símbolos
sexuales o como influencers de moda y estilos. Ahora los chicos tenían mayor
oportunidad― y más barata― de contactarse con sus ídolos y de acceder a
canciones nuevas que venían acompañadas de imágenes inaccesibles en una
radioemisora.
Para bien o para
mal, MTV llegaría a mi familia en 1989 cuando nuestros padres decidieron
incorporar el cable nuestra televisión. Eso no significa que anteriormente no
fusemos participes en la cultura de videos y eso gracias al programa de la NBC Friday
Night Videos que una noche a la semana nos pasaba los mejores videos
presentados por MTV. ABC trató de hacerle competencia en el mismo horario con ABC
Rocks, pero solo duró un año
Teletunes,
Colorsounds y uno de
videos franceses eran las contribuciones de la media docena de canales que la
mágica PBS nos ofrecía en Los 80s a los sin cable. Creo que también existía Pianoforte
con videos de piezas clásicas. La aparición en casa en 1984 de esa caja mágica llamada video grabador
o simplemente VCR convirtió a nuestra familia en video adictos. Mi madre la
dejaba programando y cuando teníamos tiempo (para entonces mi hermano y yo
trabajamos y estudiábamos) veíamos las grabaciones.
Esa dinámica aumentó
nuestro conocimiento de la música ochentera y no nos hizo sentir desafortunados
por no acceder al poderoso MTV. En realidad, pocas familias de Estados Unidos
se suscribían al cable y MTV no estuvo exento de controversia. Tenía la fea costumbre
de no incluir músicos de color aun cuando los afroamericanos lideraban las
listas de más vendidos. El mismo David Bowie denunció ese sutil racismo, que acabaría
justamente con Michael Jackson.
Los
Disfuncionales Jackson
No se puede
hablar de música Ochentera sin hablar de Michael Jackson pero el solo decir su
nombre en público invita a miradas de soslayo, carraspeo y otras expresiones de
incomodidad. Tal como va a ocurrir cuando hable de Bill Cosby, no voy a
discutir lo obvio, lo polémico de sus vidas personales, me limitaré a describir
su trabajo e influencia.
Todos sabemos que
Michael creció en una familia muy artística, pero muy disfuncional. Como parte
del conjunto familiar Los Jackson 5, Michael tuvo desde pequeño que seguir los
arduos tours junto a su familia y a actuar en sitios poco apropiados para un
niño. Agreguémosle abuso emocional y físico del padre que no dudaba en usar su
cinturón para disciplinar a sus hijos y podemos entender de donde vendrían los
problemas psicológicos de quien, en los 80s, llegaría a ser el Rey del Pop.
El nivel de abuso
al que fue sometido en su etapa de estrella infantil todavía se desconoce, pero
es obvio que fue explotado económicamente. eso lo obligó a dedicarse a la
música totalmente, más que sus hermanos, llegando a ser solista antes que
ellos. No tuvo ni una infancia ni una adolescencia normal y entre los 13 y los
17 años había grabado cuatro álbumes propios. En todo el mundo su voz y nombres
eran conocidos gracias a temas como “I’ll Be There” y el famoso “Ben”, tema del
filme Flores para Algernon, que llegaría al primer lugar de Billboard en
1972.
Es comprensible
entonces que apenas alcanzase la mayoría de edad, intentase emanciparse con
proyectos propios. Aunque su entrada en el cine con The Wiz fue un fracaso
,no lo sería su primer disco adulto. En 1979 salía a la venta el álbum “ Off
the Wall” con canciones como “Don’t Stop Till You Get Enough” que dieron la
vuelta al mundo y que le merecería su primer Grammy. Como autor de su propia
música, Michael Jackson se volvió un nombre reconocido y respetado. Se le
auguraba un gran carrera para los 80, nadie imaginaba cuan grandiosa seria.
Moonwalking en
Mowtown
Sucede que
Michael no solo era intérprete y compositor, era una imagen justamente en la era
del video que resaltaría otros aspectos de su arte como el baile. Desde que
interpretara la “Danza del Robot” en Soul Train que se sabía que el
menor de Los Jackon era un gran bailarín, pero nadie se esperaba el espectáculo
del que fuimos testigos en el homenaje a Mowtown en 1983.
Los Jackson 5 se
reunieron para este especial de NBC,
pero el momento de la noche ocurrió cuando Michael interpretó su hit
“Billie Jean”. Se trataba de una canción semi autobiográfica que el cantante
escribiera a raíz de un incidente en el que una chica lo había acusado
públicamente de ser el padre de su hijo.
Como dijo mi
hermano “me gusta la canción, pero no me gustaría que mi hijo de ocho años la
tarareara”. El estribillo es ya fuerte. “Billie Jean es solo una chica que solo
dice que yo soy ese. El mocoso no es mío.” Sin embargo, cuando Michael apareció
en el escenario, la letra dejo de ser
importante opacada por la figura del cantante, ataviado con su celebre guante
de lentejuelas, que hizo gala de su destreza en el moonwalk, ese tipo de baile
que lo caracterizaría.
Berry Gordy,
fundador de Motown diría después que los pasos de baile de Michael lo tuvieron mesmerizado. Tanto
el New York Times como Rolling Stone alabaron la coreografía
y danza. Michael contaría que el mayor elogio le llegó del gran Fred Astaire
quien lo llamó para felicitarlo por sus dotes de bailarín.
“Billie Jean” era parte
del álbum “Thriller” (1982).
No tengo que decir mucho de esta colección legendaria, el álbum más vendido de
todos los tiempos y que le ameritaría a Michael ocho Grammys entre otros
galardones. Con ese álbum, Michael Jackson finalmente derribaría barreras
raciales, se convertiría en un icono cultural y aun antes de que lo nombrara
Dame Elizabeth Taylor el “Rey del Pop”, se volvería una figura máxima de la
música popular. Gran parte de su mística residía en su imagen y en el poder
visual de sus videos.
Como ya dije, MTV
se caracterizó por mucho tiempo por presentar videos nada más que de artistas blancos.
Ahora tuvo que hacer una excepción con Michael Jackson, tan grande era la fama
del cantante, tanta era la demanda del público por ver sus videoclips.
Es que Michael
Jackson había descubierto otra manera de venderse, Si una presentación en un
programa de televisión provocaba tal furor mediático ¿qué tal envasar su
imagen y su baile en una narrativa corta? Así puso tiempo, dinero e imaginación
en la creación de sus videos entre los que destaca el de “Beat It”.
Pandilleros y
Zombis
Resumen dl video:
En una denuncia a la violencia, Michael interrumpe una trifulca en un salón de
billar que se convierte en un espectáculo de danza callejera a lo West Side Story.
Lo interesante es
que para darle verisimilitud, Michael contrató a 80 pandilleros bona fide de
las famosas bandas rivales de afroamericanos (que existen aún hoy) Los Cribs y
Los Blood. Los gangueros aprendieron a bailar junto a 18 bailarines
profesionales que se unieron a la estrella del rock para un video legendario.
Sin embargo, a pesar de lo famoso de “Beat It” a mi parecer palidece en
comparación con el mejor clip de Los 80, “Thriller”.
Este corto es un homenaje al cine de terror de los 50. Inicia con Michael vestido a la usanza de Los 50 paseando con su novia. Se les acaba la gasolina en un bosque, es de noche y hay luna llena, emprenden la marcha a pie, pero al cruzar un cementerio los zombis se levantan de sus tumbas y comienzan a perseguirlos. Michael se une a los zombis, baila con ellos y persigue a la aterrorizada muchacha acorralándola en una casa abandonada. Al final todo es una pesadilla. ¿O no?Este video se ha convertido en un clásico de Halloween, gracias a los efectos especiales y la atmosfera aumentada por una narrativa a cargo del mismísimo Vincent Price.
Sin embargo, la
fama no era tan dulce para Michael cuya vida privada era comidilla de tabloides
y paparazis. Se hablaba mucho de sus excentricidades algunas ciertas, como que tenía
un chimpancé de mascota, otras más extraordinarias como que era adicto a las
cirugías plásticas y que incluso buscaba tratamientos para “blanquear” su piel.
Para disipar
tantos rumores, a mediados de Los 80, Michael Jackson hizo publicar una biografía
en la que revelaba los malos tratos y explotación de parte de su padre y
explicaba que sufría de una enfermedad llamada vitíligo que provocaba manchas
en su piel decolorándola. Aunque también Michael gustaba de rumores
fantásticos. Antes de casarse con Lisa Marie, la única hija de Elvis Presley, soltó a los medios y hasta en Oprah que
estaba comprometido con Brooke Shields.
Lo cierto es que
aunque los medios viviesen a costa de su vida describiendo su inmensa
generosidad y esfuerzos filantrópicos o reportando como su cabello se incendió durante
la filmación de un comercial de Pepsi, Michael Jackson era un icono de la
música y una figura universalmente famosa. Su último álbum en los 80, “Bad” (1987) traería otros éxitos inmortales
como el tema del título y “Dirty Diana” que se creyó era un homenaje a la
Princesa de Gales que se confesaba fan del cantante.
Para Los 90, Michael era celebrado como un héroe. El presidente
Bush lo recibía en la Casa Blanca, en Londres ofrecía tratamiento reservado
para la realeza. En Francia, el alcalde de Paris Jacques Chirac lo nombraba
hijo honorario de la Ciudad Luz. Sin embargo el recibimiento más emotivo fue en
un tour por países africanos donde se le esperó con carteles de “Welcome Home,
Michael” (Bienvenido a casa) , se le otorgó el título de jefe tribal, e incluso
de rey africano.
Fue en medio de
este furor masivo universal que apareció
la primera demanda por abuso infantil. No entraré en detalles como no hablaré
de los próximos años, los últimos, ni de los matrimonios, ni de los hijos, ni
de las nuevas demandas ni del deterioro físico del cantante.
Basta saber que
su carrera musical nunca ha sido afectada, su música sigue gustando y
vendiéndose, a pesar de las controversias. Para los efectos de esta nota basta
saberse que fue en Los 80s que se convirtió en un icono de la música, un
artista que rompió barreras, gracias a
utilizar su imagen como un instrumento más y que esto no hubiese ocurrido de no
ser Los 80 la Era del video musical.
BIBLIOGRAFIA
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Palladino, Grace.
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