Me he dado por
vencida en lo que respecta a series de época, pero aun la calidad de lo
ofrecido este año en términos de series contemporáneas es deprimente y mediocre.
No veo mejora para el resto de la estación estival. Esto es lo más rescatable
de este verano.
Francamente, mi
Smart Tv me ha defraudado. Sigo teniendo problemas de Wifi, así que aparte de
Netflix y Acorn, no tengo acceso a las plataformas de streaming más que un par
de días a la semana y lo que he visto este junio es un desastre. Siguiendo un
listado del NYT de lo que ver este verano intenté probar un bocado de Sugar,
pero, como con Spider Noir, ese intento del Noir detectivesco situado en
la Los Ángeles moderna y con toques de ciencia ficción, me dejó …contenta de no
poder acceder a Apple tv.
Siguiendo con
Apple, traté de ver Star City y es penoso observar a actores veteranos
fingiendo ser soviéticos. Al menos en Ponies, tenían actores rusos y los gringos se esmeraban en hablar ruso. No pretendo
ver Cape Fear así que no tengo que apurar el mal trago. Me encantó la
original, me perturbo hasta la náusea la versión Scorsese, no necesito más.
Paramount es un
desorden, tal vez porque están en proceso de combinarse con más plataformas (¿HBO y
Warner? Wow! Habrá que ver eso.) He intentado seguir Marshals y Dutton
Ranch, pero los personajes―todos tóxicos y antipáticos―me han
hecho huirles.
HBO MAX me dejó
tan agotada después del final horroroso de Euphoria, que solo la lealtad
a la obra de Ser George me obligaba a ver la temporada final de House of the
Dragon. Dos capítulos y no me quejo.
Mucho mas entretenida y activa que la pasada. Dragones por doquier, y ya nos
libramos de Jace y del tuerto. Ahora que se vaya Ser Creston y seré feliz.
Además…¡bono! Tom Cullen como Ser Lex Luthor, o como se llame.
Es en Hulu donde
he encontrado una mega sorpresa y para hablarles de ella voy a tener que detener
mi exploración de la cultura adolescente por un ratito. Se trata de The Season.
El 21 de junio tuvimos el primer vistazo
a esta miniserie de los creadores de Crazy Rich Asians. Hecha en Hong
Kong, retrata un mundo de familias ricas que luchan por el poder en los
negocios familiares, a lo Sucession, pero también de escándalos del jet
set y de una chica vengativa que ya recuerda aRevenge.
En cambio
Netflix. Oy veh! Es irónico que la única plataforma que puedo ver en
ambos sistemas sea tan mediocre en su oferta. No sé a cuál le huyo más si a Rosario
Tijeras en su tercera temporada o a la nueva versión de El Señor de las Moscas,
de la cual nadie habla. Así de mala será. Sin embargo es donde encuentras la
oferta de época de este verano.
JULIO
Primero: Verano
del ’36: (Ete ’36)
Se trata de una
miniserie limitada de seis episodios creada por Marie Deshaires y Catherine
Touzet, y dirigida por Frédéric Garson. La trama sigue a cuatro mujeres de diferente
extracción social que, durante el verano de 1936 se verán involucradas en un
asesinato ocurrido en un lujoso hotel de Niza. En un contexto marcado por la
llegada de las primeras vacaciones pagadas en Francia, la convivencia entre la
burguesía y la clase trabajadora genera tensiones y contrastes sociales. En
medio de este choque de mundos, el crimen actúa como detonante.
Un gusto saber
que la televisión gala sigue haciendo dramas de época, pero el que la haya
comprado Netflix ya la hace sospechosa. Es un producto de la nueva relación
comercial entre la plataforma y el canal francés TFI , la misma dupla culpable
de horrores como El Bazar de Caridad y Las Combatientes.
Julio 9 La
Casita en la Pradera (Netflix)
Yo digo que voy a
verla para reírme. No puedo imaginarme una adaptación que supere a la icónica
serie de Los 70. Además, solo imaginarme que Netflix se haya hecho cargo de un
proyecto tan delicado, y ya no puedo tomarlo en serio.
17 Pompeii
(Hulu/Disney)
El National
Georaphic nos trae este docudrama sobre el siempre fascinante tema del Vesubio
y la destrucción de Pompeya y Herculano. Tom Hiddleston narra este relato que
incluye dramatizados combinados con información factual. A me encantan los
docudramas y vi no de este tema que hizo la BBC en el 2003 con Tim Piggot-Smith
como Plinio, el Viejo. Espero este le llegue a la altura. La diferencia es que el docudrama no se enfoca en los enterrados por la ceniza volcánica sino en los pocos afortunados que sobrevivieron.
AGOSTO
5. Cien Años de Soledad (Netflix)
Llega la conclusión
de esta adaptación de la saga de Gabriel García Marquez sobre la prodigiosa y
escandalosa Familia Buendia y los quehaceres del mítico pueblo de Macondo.
12. Las Azules:
Temporada 2 (Apple tv)
En la temporada
anterior dejamos a la comisaria todavía en manos de policías machistas y semi
corruptos y a María (Bárbara Mori) con un asesino en serie siguiéndola y un
dilema sentimental: volver con el marido infiel o seguir con su romance poco
recomendable con su jefe. Ahora nos dice la sinopsis se encontrará con otros
problemas. La han ascendido a teniente y se ha tropezado con un cadáver de una víctima
de la masacre de Tlatelolco.
Como ven no hay
mucho. Otoño se ve lejano , pero esperamos ver varios period drama todos
localizados en The Gilded Age, o sea en los 1880s. Netflix nos ha prometido,
antes de diciembre, presentar a Florence Pugh en la nueva adaptación de East
of Eden de John Steinbeck. Además traerá una miniserie polaca, La Muñeca
que también tiene lugar en esa época, The Gilded Age llegara en este
otoño a HBO. Por fin veremos como Bertha ha sobrevivido estos cinco años
después de su divorcio.
¿Qué series esperan ver este verano? ¿Cuál
de estas les interesa?
Recordarán que
una novedad de Peyton Place, aparte de su horario, fue que presentó
la novedad de amores de adolescentes, pero las soap operas tradicionales no
siguieron esa moda. En 1973, la CBS quiso modernizar el género creando una soap
opera dedicada a un público que no fuese el de las abuelitas y las amas de
casa. Así nacía the Young and the Restless que, como indica su nombre, giraba en torno de una familia de cuatro
hermanas…jóvenes.
El problema es
que las Brooke eran veinteañeras, solo la menor estaba en la secundaria y ya al
año siguiente entraba a la universidad. Yo intenté seguirla el verano de 1977,
pero ninguna de las chicas ni sus historietas me interesaron. Yo había
comenzado a seguir soap operas el verano anterior y me había instalado en el
canal 7 (ABC) siguiendo One Life to Live, General Hospital y The Edge
of Night, toda la barra de sobremesa.
La Saga de una
Quinceañera
Con una excepción,
esas series giraban en torno a mujeres maduras y sus conflictos con hijos,
maridos y amantes. Solo en una había una quinceañera con la que yo (a los 17 años)
pudiese identificarme, Un poquito nada más porque Laura Vining Faulkner Webber
Baldwin Spencer hoy Collins, ha sido una mujer de vida prodigiosa desde su
nacimiento.
Yo entré en GH
porque estaba interesada en el Dr. Jeff Webber (Richard Dean Anderson en su
etapa pre-McGiver) que había caído en el alcohol y la manía suicida al descubrir
que su amada esposa Mónica andaba en amores con su hermano mayor Rick Webber. Entremedio,
Jeff se acostaba con Heather (Georganne Lapiere, hermana de Cher). Para cuando
Jeff regresaba con Monica, Heather estaba embarazada y el Dr. Rick (como la
serie ocurría en un hospital todos los personajes importantes eran médicos o
enfermeras) se había enamorado de la Dra. Lesly Faulkner.
Lesley tenía sus
propios problemas. Después de una violación marital quedaba embarazada, su
esposo tenía la cortesía de morirse, pero Lesley andaba también buscando a su
hija perdida. Sucede que en su primer año universitario, Lesley había salido
encinta de su profesor (mm el tropo del “Hombre mayor”). El padre de Lesley la había
hecho creer que la nena había muerto, pero Lesley descubría que vivía, se
llamaba Laura y su madre era Barbara Vining.
A Barbara la
interpretaba Judy Lewis, otra hija secreta que era también producto de una
violación perpetrada por nada menos que Clark Gable. La víctima había sido Loretta
Young , y había ocurrido mientras ambos filmaban La llamada de la selva.
Loretta ocultó su embarazo, entregó a su hija a un orfanato y más tarde la adoptó.
Ante el mundo hizo pasar a su hija biológica como adoptiva. ¡Cosas
de Hollywood!
Judy Lewis como Barbara Vining
Lesley vive en
otra época y planea hacer pública la existencia de su hija, pero encuentra a
Laura viviendo en un culto. Así tenemos el primer vinculo de Laura, de quince años,
con las adolescentes de la época. Las chicas que huían de su casa para unirse a
movimientos, comunas hippies y cultos. Lesley rescata a su hija, se la lleva a Port Charles y ahí ocurre una
catástrofe.
Monica quiere
impedir la boda de Lesley y Rick y provoca una caída de su rival. Lesley sufre
un mal parto, su hijo muere y ella se marcha de la ciudad abandonando a Rick y
a la perpleja Laura que siente que su madreno la quiere. Lo curioso es que quien más apoya a Laura ¡es
Monica!. Aunque Lesley vuelve, se casa con Rick y el Dr. Webber adopta a Laura
(y le cambia el nombre), las cosas siguen mal. El trauma ha dejado a Laura, una
sobreviviente nata, desconfiando de los adultos y buscando modos de salir
adelante sin ellos, aunque sea de manera inescrupulosa.
Entre Scottie
y David Hamilton
Ahí llega Scotty
Baldwn (Kin Shriner), veinteañero, estudiante de leyes, hijo del abogado del
hospital. Laura lo seduce, el chico se enamora de la chica de dieciséis años,y consuman su relación en un hotel de Port
Charles donde son descubiertos cuando Scott paga la cuenta con la tarjeta de
crédito de su padre. El hecho es que los Webber enfrentan un problema de muchos
padres americanos: la realidad de que su hija es un ente sexual que les oculta
su vida privada. Le prohíben a Laura seguir con su noviazgo.
Para colmo, Laura
ha tomado la precaución de conseguir la píldora anticonceptiva ¿y quién
se la dio? ¡Monica! Lesley se siente doblemente traicionada. Laura no tiene ni tiempo
ni interés en los problemas de una madre a la que desprecia. Ya ha descubierto
que Scott es un pelele que le hace caso a sus mayores.
Han ocurrido varios cambios. Monica se ha
casado con el millonario Alan Quatermain (Dear Stuart Damon alav-ha-shalom). El
actor que hacía de Rick―cuya única virtud era haber sido guardaespaldas de
Dean Martin―se fue de la serie. Fue reemplazado por Chris Robinson de quien yo había
estado enamorada cundo él era parte del elenco de Twelve O’Clock High (Comando
Aéreo). Y en la escena aparece David Hamilton. El “hombre mayor”, otro
lugar común de las ficciones sobre adolescentes.
David es un pintor,
antiguo amigo de Rick. Ha perdido a su familia y necesita convalecer en alguna
parte. Rick se lo trae a vivir a su casa a pesar de que Leley desconfía del
pintor y de sus motivos. Tiene razón, David odia a Rick, quiere destruir su
felicidad y cuando no puede seducir a Lesley, lo hace con Laura. Mientras Laura
se siente “adulta” por vestirse como mujer madura y tener un affaire con un
hombre de mundo, Scottie cae en las redes de Bobbie (Jackie Zeman
alava-ha-shalom)), la nueva enfermera. Bobbie, una ex prostituta juvenil, es más
ducha en trucos de alcoba que Laura.
Bobbie y Scottie
Lesley comienza a
tener sospechas. ¿Por qué su hija ya no se interesa en Scottie? ¿Por
qué se viste y arregla de manera más sofisticada? Finalmente descubre la verdad,
incluyendo algo peor. David hasta ha
tenido tiempo de estafar al hospital con unos terrenos fraudulentos. David
quiere huir de Port Charles. Laura quiere acompañarlo. David la desengaña de
una manera tan cruel que ella le da un empujón, David se golpea con la chimenea
de piedra y muere.
Laura Fuera de
la Ley
Llega Lesley que
ha seguido a su hija y se la lleva. Laura busca refugio en la panacea de la
gente atormentada de telenovelas, pierde la memoria. Lesley se entrega a la
policía acusándose de ser amante de David y haberlo matado en un arranque de
celos. La historia de Lesley tiene tantas contradicciones y agujeros que ni el
marido le cree. Laura recobra la memoria y ahí hace aparición su mayor defecto, la cobardía.
Laura huye a casa
de su madre adoptiva. Scottie la encuentra y convence de regresar y entregarse
a la policía. Para entonces, Scottie se ha dado cuenta que ama a Laura y decide
apoyarla. Esto enfurece a Bobbie. El dictamen del juez es que Laura (menor de edad)
no tiene que ir al reformatorio. Se ha determinado (a pesar de la campaña mediática
en contra de la chica) que Laura provocó la muerte de David accidentalmente.
El juez le da a
Laura un año de plazo que cumplirá bajo la custodia de sus padres. Si se
comporta como debe, quedará libre, sino irá al reformatorio y enfrentará , cumplidos
los 18 años, un juicio que puede llevarla a años de cárcel. Entretanto, Laura está
bajo vigilancia constante de un agente, Mr. Higgins, que no solo la visitará sin aviso, además hablará
con gente que trata con la acusada diariamente, gente como Bobbie. Ahora, la
vida de Laura se parece a esas películas de la NBC y la ABC que
retrataban lo que les sucede a las adolescentes atolondradas.
Bobbie inicia una
campaña de acoso buscando ser atacada físicamente por Laura que finalmente le
arroja un libro por la cabeza. Eso no es suficiente y Bobbie debe solicitar la
ayuda de su hermano Luke Specer… Oh the plot thickens! Luke (Antony
Geary QEPD), un delincuente vinculado con la mafia, llega de Miami y se
inscribe en la universidad donde estudia Laura.
De ahí comienza a
hacer todo tipo de travesuras malévolas. Echa a perder el carburador del carro
de Scottie, para que Laura llegue tarde a su casa y transgreda el toque de
queda que ha establecido el juez; hace una reservación en un motel a nombre de
Laura y Scottie y con engaños hace ir a Laura a un bar del muelle donde la
descubren con un individuo que creen es su amante. Para estas alturas, Laura ha
pasado de chica manipuladora y mentirosa
a víctima total. Sin embargo, aunque sentíamos lástima por ella, se estaba
volviendo aburrida y semi cursi.
Por suerte para
los actores y el público entró Gloria Monty a hacerse cargo de la soap opera
justo cuando el rating de General Hospital estaba por los suelos. Monty
se dio cuenta de que las únicas subtramas que atraían algún interés eran las
desventuras de Laura. Hacía dos años que Genie Francis―que entonces solo
contaba 14 años―había ingresado en la soap opera. Antes solo había
aparecido en un episodio de Family como una rival de Buddy. En su tiempo en GH, la
joven actriz había desplegado una gama de emociones en pantalla.
Genie en "Family"
Gloria decidió
dos cosas, darle mayor preponderancia Laura y atraer a un público juvenil. Para
eso le creó amigas a la chica Webber, Claudia la token afroamericana y Beverly,
la token gordita. Ninguna llegó a ser un personaje importante a pesar de que el
sobrepeso de Beverly sirvió para una subtrama en la que se involucró Richard
Simmons, el gurú de las dietas y ejercicios del momento.
Beverly y Richard Simmons
En la primavera
de 1979, los problemas de Laura con la ley acabaron. Quedó libre, las mentiras
de Babbie se desbarataron y en el último intento de los hermanitos Spencer,
Laura sufrió un accidente automovilístico que casi le costó la vida. Los
Spencer se arrepintieron, Los Webber dieron permiso a Laura y a Scottie a
casarse. En Julio de 1979, Lara le daba el “Si” ante el altar a Scottie.
Diario de una
Esposa Joven e Insatisfecha
Entretanto, Tony
Geary que solo había sido contratado por unos meses recibió la noticia de que
“Mother”, como apodaban a Gloria Monty, tenía planes para Luke. Para comenzar
Luke, con dinero de la mafia, puso una discoteca en el campus universitario.
Ahí contrató a Richard Simmons para que diese clases de aeróbicos. La serie
comenzó a enfocarse en los más jóvenes y los que tenían problemas de jóvenes.
Como cualquier
esposa de dieciocho años sin recursos económicos, Laura se sentía superada.
Odiaba el trabajo doméstico, no podía conjugar sus clases con atender una casa,
además de mantener un presupuesto. Scottie ganaba poco y su mujercita extrañaba
la jugosa mesada de sus padres. La llegada de su hermana adoptiva, Amy, provocó
en Laura la nostalgia de ser libre para jaranear y no preocuparse de tanta
responsabilidad.
Laura y Amy
La solución era
buscar un empleo que pagase bien y ese era como camarera en la disco de Luke.
Scottie rugió de rabia porque Laura debía usar un traje muy pequeño, pero ella insistió
y se salió con la suya.
El micro uniforme que enfurecio a Scottie
Para esas
alturas, Laura y Scottie pelean a diario, Laura usa a su patrón de paño de lágrimas
y Luke termina enamorándose de ella. Entra la mafia que quiere que Luke sea su sicario
y todo esto desencadena en la noche en la disco donde a solas, Luke y Laura
bailan al ritmo de “Rise” de Herb Albert y de vertical pasan a horizontal.
En otra entrada he dado detalles sobre una relación que
inexplicablemente devino en uno de los grandes―y más largos―romances
de las soap operas. Hoy hay más reproches sobre esa premisa de que lo que
empieza mal puede acabar bien. Como fantasía, como romance prohibido funciona
en la ficción, tengo mis dudas si funcionaria más allá de ese escenario de
terapia lacaniana.
El caso es que si
fue violación. Laura podría ya haberse sentido atraída por Luke, ella misma
confesaba que sexualmente la experiencia fue gratificante (más que sexo con
Scottie), pero igual fue sexo a la fuerza y el trauma aumentaba por el
sentimiento de culpa de la víctima.
Laura confiesa a Luke que le gustó lo que tuvieron
Que la audiencia
excusara este detalle y se enamorara de Luke-y-Laura habla de la época (sin
critica) y de la evasión de la realidad que produce un argumento bien narrado
aunque los detalles ya lo asemejen a un cuento de hadas. Agreguémosle la
química entre Tony y Genie y sus dotes histriónicas. Lo cierto es que General
Hospital, gracias a la super pareja, trascendió su rol de soap opera
atrayendo al público más exigente, los jóvenes.
En los
dormitorios universitarios, las chicas se juntaban en grupos para ver que nueva
aventura emprenderían Luke y Laura.30 millones de espectadores vieron la boda de Luke y Laura a fines de 1981. Dame Liz Taylor, tan fan
de la serie, llegó a exigir que la incluyeran y así hizo su aparición en Port
Charles como la mega villana Helena Cassadine.
Dame Liz, Tony y Genie
Aun antes de la
llegada de Luke, Laura, que ha tenido más evoluciones que un Pokemon, experimentaba
toda la gama de los problemas que enfrentaban las adolescentes con sus padres,
con su novio, con su sexualidad. Incluso
los matices menos comunes como el romance con un hombre mayor, el roce con la
ley, la violación y hasta un miedo a un embarazo indeseado, eran temas que la
convertían en un referente con el que era fácil identificarse..
Laura cambió la
cultura televisiva y dio respetabilidad, precisamente con sus transgresiones,
al menospreciado genero al que pertenecía General Hospital. Abrió paso a
personajes adolescentes cuyas interpretes se volverían estrellas de Hollywood
como Lori Loughlin en The Edge of Night y Meg Ryan en As the World
Turns. La misma Demi Moore hizo sus pininos en General Hospital
justo cuando Genie Francis se retiró en 1981.
Por último, aun
la chica seria que no se metería en líos con la ley o protegería a su violador no
podía menos que admirar el vestuario de Laura que―como su personaje ―evolucionó
a través de las modas del final de la década. Desde los gauchos hasta la onda “vaquera”
de la cual hablaré más cuando discuta la moda “country”, incluso el cabello
lacio de los quince años se volvió una cascada de ondas o un peinado alto para
el ’79.
Evolucion del cabello de Laura
Un detalle que
indicaba el affaire secreto de Laura y David Hamilton fue el cambio de
vestuario de la adolescente que dejó a los jeans de lado para preferir vestidos
y faldas. Esto ocurrió justo cuando mi hermano y yo entramos a la escuela
judía. Por falta de recursos propios, hasta que comencé a ganar un sueldo
respetable (Los 80) mi ropa era comprada por mi madre y estrictamente a gusto
de ella.
El saber que ya
no me podía tener en vaqueros y camisas de franela o esconderme―en
castigo―las pocas faldas que poseía, la obligó
a buscar un modelo para escoger prendas para mí. ¿Quién mejor que la Chica
Mala de Port Charles? Y así , hasta la muerte (aparente) de Laura en 1981, tuve
ropa bonita gracias al buen gusto de los encargados del guardarropa de General
Hospital. Lástima no tener fotos de entonces, pero yo tuve estas faldas
escocesas eco del New Look que, tal como Laura, combinaba con blazers de terciopelo.
Un episodio
aparte fueron los abrigos. Los tuve todos. La chaqueta corta color canela, el
Montgomery con bufanda y la tres-cuartos gris.
(NOTA: Un poco
desgreñada y desastrada, pero ahí tengo puesta una de las faldas de Laura)
BIBLIOGRAFIA
Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979
Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121
Shows 1948-2004
Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers,
Adolescence and the Art of Growing Up
Palladino, Grace. Teenagers: An American History
People Magazine Celebrates General Hospital: 50th Anniversary
Special
Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a
Decade of Upheaval Created the World We Live Today.
Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades
Hemos visto a las
actrices que calificaron como Teen Idols, los libros y filmes que exageraron
los peligros que corrían las muchachas en su pubertad, pero la pregunta
persiste. ¿Quiénes fueron realmente los ídolos femeninos de las adolescentes
ochentera? ¿Qué personajes fueron sus fantasías ?
Tres Ángeles,
una Biónica y una Amazona
Hubo mujeres de
la pantalla chica que fueron vistas por las jovencitas como alguien que
desearían ser como el trio de Las Ángeles de Charlie. En su época de
gloria impusieron vestuario y hasta cortes de cabello como el famoso Farrah.
Pero también hicieron realidad una fantasía juvenil en la que una mujer podía
ser físicamente capaz de vencer a los villanos, y simultáneamente poder llevar
una vida da glamur e independencia.
Curiosamente,
otro personaje idealizado por las chicas americanas era La Mujer Biónica,
el spinoff del Hombre Biónico, que inició en 1976. Lo que una vez hubiese inspirado lastima y
repugnancia, la perdida de miembros que debían ser reemplazados por prostéticos
biónicos, ahora causaba admiración.
Jamie Sommers (Lindsay Wagner) era una chica superpoderosa gracias a sus brazos
artificiales.
Mas poderosa y
admirada era Wonder Woman. Resucitada durante la Era de la Nostalgia ,
aun cuando la trama fue trasladada a un escenario contemporáneo siguió el
personaje de Lynda Carter, siendo una favorita del público juvenil. Incluso se
le agregó una hermana adolescente, Drucilla, alias Wonder Girl, interpretada por Debra
Winger, que sería una estrella de los 80.
La Mujer
Maravilla, que ha tenido un renacimiento en este siglo, era una amazona que
vivía en un reino de fábula, un personaje, de tira cómica, pero con elementos
míticos que explicaban sus poderes.¿ Qué tal si los poderes sobrenaturales
estuviesen encerrados en una adolescente normal? Eso lo iba a descubrir un
joven maestro, padre de familia y autor de cuentos para revistas.
La Venganza de
las Acosadas
En 1972, Stephen
King estaba trabajando en una historia corta para la revista Kavalier
cuando le aconsejaron que tuviera una protagonista ya que él siempre escribía sobre
varones. Después de unos días de trabajo, nuestro héroe estaba desolado. No le salía.
No sabía nada de chicas, ni siquiera de sus alumnas. Su esposa rescató las hojas
de la basura y le aconsejó que siguiese escribiendo.
Stephen recordó a
una compañerita de escuela que era objeto de burlas por su vestimenta impuesta
por padres estrictamente religiosos. Como maestro, el escritor no era ajeno a
las políticas del bullying escolar. Con esos datos creó a Carrie White, pero faltaba
el elemento de terror. ¿Qué tal si Carrie desarrollaba poderes que la
mudaban del rol de victima al de verdugo?
Para abreviar, el
cuento se expandió en novela, la novela fue vendida y se convirtió en
superventas. Stephen King se volvió leyenda entre jóvenes que podían
identificarse con la novela, sobre todo las acosadas que veían en Carrie una
fuerza de la naturaleza que podía vengarse de todos los enemigos que las
adolescentes se consiguen por ser diferentes.
En 1976, Red Bank
Films compró los derechos de la novela y se la encargó a un novel director
llamado Brian de Palma quien organizó un super elenco. Sissy Spacek, quien había
hecho un rol memorable como la delincuente rural en Badlands, y
encarnado a una conflictiva novia de John-Boy en The Waltons, supo retratar perfectamente a la Carrie
White del libro.
Piper Laurie que,
desde su aclamado retrato de la novia de Paul Newman en The Hustler, estaba
semi retirada fue la espeluznante madre de Carrie. Para el rol de la odiosa
Chris, De Palma escogió a su novia Nancy Allen y para interpretar a Sue, la
menos mala de las condiscípulas de Carrie, se trajo a la novia de Steven
Spielberg, Amy Irving.
Este nepotismo a
la Hollywood funcionó, ya que ambas girlfriends (que pasarían a ser esposas)
dieron la talla. Tal como lo logró un novato ítalo-americano que pronto haría
su nombre famoso. Unos meses antes de debutar en la sitcom Welcome Back
Kotter, John Travolta encarnó al maloso Billy Nolan, novio y cómplice de
Chris.
Chris y Billy Nolan
A pesar de que De
Palma le bajó el tono al libro donde Carrie llega a destruir todo el pueblo, el
filme dejaba claro que el bullying no paga y que aun la más débil puede
efectuar una venganza terrible. Antes de que su enloquecida madre la acuchille,
Carrie se las ha arreglado para destruir su escuela, y a todos sus torturadores
incluyendo a su madre a la que crucifica con sus poderes telequinéticos.
Lo que Carrie
investiga en la biblioteca es que los poderes telequinéticos son hereditarios,
pero pueden existir en cualquier persona. Era una posibilidad deliciosa para
chicas que se sentían incomprendidas y rechazadas por quienes debían ayudarla:
sus pares, sus padres y sus maestros. Algo que me crispa es la ausencia de empatía
de parte de las autoridades escolare desde el director que ni recuerda el
nombre de Carrie hasta la maestra semi-amiga que la considera una histérica
exagerada.
Los70s fueron el
reino del terror con filmes icónicos como El Exorcista y The Omen.
Sin embargo, el personaje de Linda Blair, a pesar de sus vómitos y cabeza
giratoria, era una víctima de fuerzas satánicas. Casi tan sin agencia seria Kay
Lenz en una imitación de Carrie, un telefilme llamado La Iniciación de
Sarah, donde una novata se venga del desprecio de las esnobs de fraternidad
que incluyen a su hermana adoptiva (Morgan Britanny) y una Reina Abeja platinada (Morgan
Fairchild).
Pobre Sarah entre Las Morgan que destruiran su autoestima
Siendo incapaz de
competir con las Morgan―tal vez las chicas más guapas de la televisión de
Los 70― era comprensible que Sarah usase su telequinesis para humillarlas y
finalmente acabar con ellas. Sin embargo, Sarah era manipulada por la maestra
Shelley Winters quien planeaba una venganza personal en contra de las madres de
las Morgan que también la habían acosado en sus días universitarios. La
moraleja que aprendí es no unirte a fraternidades aunque califiques para ello.
La Reina del
Grito
Siguiendo con el
tema de lo sobrenatural, para una joven el cultivar poderes vengativos podía
ser una fantasía, pero más positivo sonaba ser la super heroína que luchaba
contra los poderes del mal. Esa premisa atraería el interés de la audiencia
juvenil por la protagonista de la primera Halloween. Hoy convertida en
una franquicia, pocos desconocen la saga del asesino en serie , Michael Myers,
que tras una máscara blanca, comete asesinatos de adolescentes.
En ese filme
seminal de 1978, Michael ha huido del manicomio donde ha estado recluido desde
que asesinó a su hermanita. Llega a un pueblo donde se convierte en el stalker
de la colegiala Laurie (Jamie Lee Curtis). Laurie ha escogido en este Halloween
cuidar del pequeño Tommy , en vez de irse de juerga con sus amigas. A mitad de
la noche, su amiga Annie, también en guardia de babysitting, le encaja a Laurie
a su encargada la pequeña Lindsay, y se va con su otra amiga y sus respectivos
novios a una casa vacía.
Michael sorprende
a los chicos en medio de una fiesta donde, mariguaneados, están teniendo sexo y
los escabecha a los cuatro. Laurie se preocupa cuando llama a las chicas y
nadie responde. Va a la casa y descubre los cadáveres. Corre de regreso a casa
de Tommy, pero Michael ya ha ingresado a ese sitio. Laurie alcanza a poner a
los niños a salvo antes de ser rescatada por el Dr. Loomis (Donald Pleasance),
el siquiatra de Michael. Este sobrevive y huye para reaparecer en la secuela.
Originalmente,
John Carpenter―que entraría en cuadro de honor de los directores
del terror con Halloween― no quería a Jamie Lee Curtis. Ella ha
dicho que era muy alejada al perfil de alguien tranquila y “reprimida” como
Laurie. Se equivoca en el adjetivo Lady Hadden Guest porque ni el público ni el
género ven a Laurie como reprimida.
Al contrario, es la chica que sobrevive al horror (Final
Girl) mientras sus amigas promiscuas, drogadictas e irresponsables pagan sus locuras con sus vidas. Quizás
porque es la inteligente, la buena, la virgen quien merece vivir. Lo vemos en
este siglo con Bella y Sookie Stackhouse, que merecen, por ser serias, virtuosas
y cumplidoras, el honor de ser parejas de vampiros “buenos”.
Mas allá de la
virtud de Laurie esta su madurez. es la chica responsable que antepone el
bienestar de los niños antes que su propia seguridad y los pequeños la obedecen
sin chistar. Como dijo mi madre, cuando vio Halloween en la tele, “los
niños confían en Laurie”. Se ha dicho que Laurie no es tan heroína puesto que
es rescatada por “un hombre”. Vamos, que antes ya se le ha ocurrido doblar un
colgador de ropa hasta convertirlo en un arma punzante con la que ataca a Michael
cuando este la encuentra en un closet y eso le da tiempo para huir mientras
llega Loomis.
A Jamie Lee la
apodaron “la reina del grito” porque por años trabajó el género de terror,
hasta que su premiado rol de la prostituta Ofelia en Trading Places
demostró su talento (y su habilidad para hacer topless). Se publicitó su rol
con la foto de su madre Janet Leigh, gritando en Psycho, pero en la
primera Halloween, Jamie Lee Curtis hace mas que gritar o lanzar llamadas de auxilio, estaba demasiado
ocupada sobreviviendo y ayudando a sobrevivir el ataque de un monstruo. Con eso
se entiende que las chicas en la audiencia la admirasen y quisiesen ser como ella.
Sin ser tan admirada, pero definitivamente una
influencer fue la Bad Girl de las Soap
Operas Setenteras. D-s mediante, en mi próxima entrada hablaré de la primera adolescente
en destacar en una forma de entretenimiento que se creía solo era apreciada por
amas de casa frustradas y viejitas románticas.
BIBLIOGRAFIA
Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979
Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121
Shows 1948-2004
Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers,
Adolescence and the Art of Growing Up
Palladino, Grace. Teenagers: An American History
Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a
Decade of Upheaval Created the World We Live Today.
Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades
Si la maternidad adolescente era vista en términos
ambiguos por la ficción qué decir de Family donde las únicas que enfrentaban
embarazos inesperados eran mujeres casadas. Hablando de Family , nunca
entendí como de esa serie surgió la más imprevista Teen Idol femenina. ¿Gustó
Kristy McNichol porque era una tomboy deportista? ¿O fue su falta de
interés en el sexo lo que la alejó del lugar común de la adolescente dominada
por sus hormonas?
En 1976, iniciaba en la ABC, Family, la saga de los Lawrence, una
familia de clase media alta de Pasadena (California) que sobrevive varias
crisis que afectan a los padres Kate y Doug y/o a sus hijos Nancy, Willie y Buddy.
Producida por Aaron Spelling, ya famoso por Mod Squad, y por Mike Nichols
que había hecho fama de director en Hollywood con El Graduado y Carnal
Knowledge, más un libreto de Jay Pressner que había adaptado La primavera
de un solterona y Cabaret, Family auguraba el éxito que iba a
tener.
No en mi hogar. Tres episodios y mi madre la calificó de
aburrida y antipática y regresó a sus telenovelas. Los 70 seria la década de las
sitcoms familiares como All in the Family, The Jeffersons y Soap.El problema de Family es que los ricos tenían
problemas de ricos, a lo más solucionaban los problemas de los más
vulnerables. O sea Los Lawrence eran “Grandes Salvadores Blancos con Dinero”.
No eran de clase obrera como los Bunker, ni negros con Los Jefferson ni
tenían hijos gays o mafiosos como en Soap.
El Inexplicable Encanto de Kristy
Yo volví a verla cuando ya tuve televisión, o sea en su
quinta y final temporada(1979-1980). Para entonces Family ya había
ganado la aprobación de la Asociación de Maestros y Padres a pesar de sus temas
adultos y (para la época) controversiales aparte de que había recibido Grammys,
incluyendo dos para Kristy McNichol.
Para entonces yo era una mujer de mundo de veinte años, tercer
semestre de universidad, y que despreciaba la Teen Culture. Sin embargo, no era
ciega a la pasión que sentían los chicos por La McNichol. Era uno de los pocos rostros
femeninos en aparecer en portadas de revistas juveniles. No era bonita, no era
glamorosa, ni simpática. Sin embargo, escuché a un par de vecinitos comentar
respecto de ella “Boy! She is built!” Me quedé muda. “Built?” Si era más plana
que una tabla de planchar… Pero para mocosos de doce años…. ¿Qué sabían ellos?
Me puse a ver la serie en mis vacaciones de invierno.
Efectivamente, Kristy no tenía curvas, vestía siempre de pantalones, se parecía
a su hermano Jimmy con peluca y sus modales eran…de tomboy o como dijo
mi madre “amachados”. ¿Detectábamos ya una vibra gay, décadas antes que la
actriz―hoy retirada― saliera del closet?
El hecho es que ni mi hermana, ni mis amigas la habían
idolatrado. Tampoco era buena actriz aunque me hizo llorar en Summer of My
German Soldier, solo porque la trama era tan conmovedora. No me impresionó en
filmes de Los 80 como Only When I Laugh, menos en the Pírate Movie,
y me encantó que la mataran en el telefilme Women of Valor. Ni quiero
hablar de Little Darlings.
Mas que darle palos a una actriz sobrestimada, mi
pregunta es ¿qué la convirtió en ídolo?¿Por
qué gustó su personaje de Laetitia “Buddy” Lawrence? Ni su ropa ni su look eran
para imitarlos, y era tan antipatica. La serie cubria muchos temas adultos como sexo entre
adolescentes, alcoholismo juvenil, etc. Sin embargo ninguno de esos problemas inquietó
nunca a Buddy lo que la hacía bastante sosa. A lo más en su primera fiesta, se
marchaba molesta cuando ve parejas besuqueándose, ya que temía que ella deba
seguir ese ejemplo.
Ídolos Deportivos
Gatita Judy, mi vecina y amiga, me dice que el atractivo
de Kirsty para su público juvenil era su
amor por los deportes. Se desplazaba en bicicleta, era nadadora, beisbolista,
cuando su madre la busca luego Buddy abandona la fiesta “besucona” la encuentra
en una pista de patinaje.
Además, Buddy practicaba un deporte entonces desconocido, la
patineta. Se entiende su atracción sobre jovencitas que admiraban a las atletas
hasta el punto de que nacieron en esa década varias figuras juveniles que
fueron Teen Idols.
Las Olimpiadas de 1976 crearon un par de chicas
prodigiosas cuyas piruetas hicieron a las jovencitas pasarse más tiempo en el
gimnasio. La gimnasia olímpica de Nadia Comaneci hizo que más de una muchacha
estadounidense se pusiese a hacer ejercicios sobre el caballete para emular a
la deportista rumana.
Las Olimpiadas de Invierno en Innsbruck crearon una nueva
adorada en la figura de la patinadora de hielo Dorothy Hammill. La campeona
olímpica instituyo una moda por su corte de cabello y por su deporte. Los 70
fue la época en que los adolescentes no abandonaron los patines que, en su
infancia, los habían hecho deslizarse sobre el hielo o sobre otras pistas.
Los patinadores hasta tenían su himno, “Saturday Night”
de los horripilantes Bay City Rollers. He tratado de no hablar de ese conjunto
escoses que provocó furor en America en la segunda mitad de la década. Eran la
pasión de mis compañeras de la U.N.I.S. (United Nations International School). Yo
no les encontraba el chiste. Con su vestimenta ridícula de zapatos de
plataforma, pantalones de golf y medias a rayas, ya parecían Ronald MacDonald.
Es como el furor
que causaba KISS en mi escuela judía. Ahí por lo menos se entendía puesto que
Gene Simmons era nacido en Haifa (su verdadero nombre es Chaim Witz) y su madre
era sobreviviente de Mauthausen.
Embarazos Indeseables
El tema del embarazo era un constante en Family,
pero nunca afectaba ni a Buddy ni a sus amigas. El primer gran amor de Willie
Lawrence, Salina, tenía un bebé de un hombre casado. Meredith Baxter Birney se
convirtió en una pinup (de adultos) con su rol de Nancy, la hija mayor de los Lawrence.
En la primera temporada, tras descubrir a su esposo Jeff (John Rubinstein) en
la cama con otra, Nancy vuelve con sus padres y decide divorciarse. Ohh pero está
embarazada por segunda vez.
Nancy planea abortar. En una discusión con su marido,
Kate confiesa que ella quiso abortar a Buddy. No me sorprende. Ya en ese episodio hemos descubierto
que Buddy es insoportable, y como su padre, me gustaría cachetearla.
El problema es que Buddy,
tiene la horrible costumbre de escuchar secretos que no le corresponden.
Oye que su madre casi fue a una clínica de abortos para evitar el nacimiento de
su hija menor, Buddy enloquece y huye en el auto familiar. De ahí, se va a un invernadero y se pone a
romper a botellazos el tejado de vidrio, ataca al guardia del lugar y termina
siendo arrestada. Ya Buddy parecía una delincuente infantil, peor que las del
ABC Movie of the Week.
Mas allá de si lo escuchado era para sentirse mal, el
hecho de que una cría de doce ponga en peligro su vida, la ajena y el auto,
exasperó a mi madre quien siempre temía que yo fuera a copiar la mala conducta
de personajes en pantalla. Lo mas divertido es que todo el escándalo hizo que
Nancy regresara con su marido. Pero para el segundo episodio, el embarazo había
desaparecido mágicamente. No pareció importarles a los escritores ya que al
final de la primera temporada, Nancy y Jeff se divorcian.
Un par de temporadas más
adelante, Nancy y Jeff se reconcilian y planean volver a casarse, pero ella
tiene dudas. Un embarazo imprevisto apura la boda, pero antes Nancy tiene un
conveniente aborto espontaneo.
Un tema recurrente en la serie es la insatisfacción de
Kate con su rol de esposa y madre. En una ocasión planea rentar un piso para
tener “a room of her own”, pero acaba atrapada con una chica embarazada cuyo
parto debe atender. Con el tiempo, Kate busca empleo como maestra de música y
comienza a aceptar que su familia no la necesita tanto como antes.
En la última temporada, Kate vuelve a sentirse preocupada
ya que pronto Buddy parte para la universidad y su rol de madre acaba (curioso
cuando los Lawrence acaban de adoptar una huerfanita). Esta preocupación
coincide con una ola de nostalgia y luto por su hijo muerto. La solución divina
es un embarazo.Otra vez, Buddy escucha
lo que no debe. Tras oír a Kate hablando con su doctora, Buddy vuelve a
enloquecer como en el primer episodio. Solo que ahora no tiene doce años.
A pesar de que entendemos que es miedo a perder a su
madre, no excusa el comportamiento de la chica. El modo en que agrede
verbalmente a la ginecóloga,a su padre
y sobre todo a su madre es inmaduro, insolente e improcedente. Su intención es
que su madre aborte, pero en vez de convencerla la aterroriza con visiones de
lo que ocurrirá a ella y al bebe y pretende obligarla a tomar una decisión
alternando sentimientos de culpa con posibilidades que ni los médicos hubiesen postulado.
Cuando, a pesar de la campaña emprendida por su hija
menor, Kate decide tener al bebé es rechazada por su marido y sus hijos (con
excepción de Nancy que, como madre, entiende el dilema de Kate). En la mesa,
Buddy tiene la insolencia de gritarle a su madre “¡estás muy vieja para tener
un hijo!”. Mi madre me hubiese partido la boca si le hubiese respondido así a
los 17 años.
Con tanto apoyo familiar, Kate pierde a la criatura y…¡todos
felices! Lo primero que me resulta chocante, viendo el episodio con mi mirada
de vieja sabia, es el alivio que todos sienten al acabarse un problema que no
debió existir y la facilidad con la que todos retoman su vida normal.
Yo conozco mujeres que nunca se han recuperado de un
aborto (espontáneo o provocado). Lo otro que me incomoda es como la serie echa
mano a un recurso trillado y simplista como la pérdida de un feto antes que
enfrentar el aborto quirúrgico que todos desean o el nacimiento de un niño.
Me recordó a como Rene Muñoz solucionó el problema del
embarazo de Thalía en Quinceañera. Atrapada entre el miedo de ser madre
a los quince años y la posibilidad de que su hijo herede la drogadicción del
padre, Beatriz sale disparada en su coche y pierde al niño en un aparatoso
accidente automovilístico.
La diferencia es que hablamos de una sociedad latina
ochentera donde el aborto no era legal; que se trata de una niña no de una
adulta capaz de tomar una decisión responsable y, más importante, Beatriz cae
en una fuerte depresión acompañada de un mutismo electivo del que solo la saca
su amiga del alma Maricruz (Adela Noriega). En cambio en Family, las embarazadas
son siempre adultas cuyos embarazos acaban con una línea escrita por un
libretista que las saca de apuro a lo Deus ex Machina.
Una ironía es que en 1980, el embarazo de una cuarentona
todavía era visto como una tragedia. En el transcurso de los próximos treinta años,
presenciariamos un trend, un aumento de mujeres maduras pariendo sin
problemas, a pesar de que a veces eran primerizas.
Esto se trasladó a la televisión a las sitcoms y teen
dramas sin mayor escándalo. Recuerden los casos de Linda Evans en Dinasty,Suzanne Sommers en Step by Step, la
madre de Jennie (Kellie Garth) en Beverly Hills 90210, la misma Meredith Baxter en Family Ties.
Roseanne (embarazada en la vida real) y
su hermana Jackie, escriben a la cigüeña en su madurez y en este siglo, lo hace
Kirsten en The O.C. Todas tuvieron hijos sanos sin que su familia las
agobiara con la cantilena del aborto.
Madres cuarentoas, la Moda de Los 80 y 90
Erica y La Sexualidad Adolescente
Lo sorprendente es que, y yendo totalmente en contra de
los telefilmes/fabulas-con-moraleja, el embarazo no era algo que afectase a las
adolescentes en Family. A pesar de sus romances, Buddy parecía un ente
asexual, nunca era asaltada por los requerimientos de sus pretendientes como
nos ocurría a todas en la secundaria. Era como si el embarazo fuese un castigo
del pecado de la lujuria o de las villanas o de las muy desubicadas y veremos
ese lugar común en los Teen Dramas hasta de este siglo.
Sin embargo en ese mismo episodio “When the Bough Breaks”,
donde Kate contempla un polémico embarazo,
una amiguita de Buddy contempla perder su virginidad. Erica (la desafortunada
Dominik Dunne de Poltergeist)ha estado estudiando en un internado de
monjas y solo tiene unos días de vacaciones para visitar a su familia. Ha
calculado que ese tiempo es suficiente para perder su virginidad con un
desconocido. Se lo cuenta a las asombradas Buddy y su mejor amiga Audrey.
El discurso de Erica sobre por qué debe dejar de ser
virgen es un eco de todos los que me endilgaron falsas amigas en la secundaria.
Cree ser la única en su clase que no ha perdido su virtud, se siente menos
mujer, menos inteligente o madura ya que la actividad sexual implica “conocimiento”.
Además saca a relucir el eslogan feminista de que es
dueña de su cuerpo y del poder elegir a quien se lo entrega. Aunque Audrey le recuerda
que debería al menos estar enamorada antes de entregarse a un extraño, Erica
dice que basta que sea guapo, chistoso y heterosexual.
El candidato perfecto resulta ser Willie el hermano de
Buddy al que Erica comienza a acosar de manera divertida, mandándole regalos y
dándole una lista de sus cualidades, incluyendo que ya tiene 17 años, lo que la
hace “legal”. En ese entonces, en California y Nueva York, la edad de consentimiento
sexual era 16 años.
En el acoso del que Willie se defiende torpemente,
Dominique luce un vestuario más maduro y sofisticado que el de Buddy,
principalmente el look “Disco” (tacones plateados, peinado alto y strapless ceñido)
que lleva puesto cuando lo cita en un motel. Lo interesante es que la única que
sabe lo que sucede es Nancy que no parece ni escandalizada ante la actitud de Erica
ni ante la posibilidad de que su hermano ayude a la chica a perder su
virginidad.
Como con el aborto, la serie no parece incomoda ante la
actividad sexual de una adolescente siempre y cuando esté dentro de los
confines de la ley y sea consensual. Me hubiese gustado que el romance hubiese
continuado aunque fuese vía telefónica y epistolar como le pide Erica a Willie
al despedirse. Para entonces la chica ha visto en Willie las cualidades que lo
hacen idóneo ya no para amante sino para novio formal y Erica no era peor de
las que el joven se había enamorado en el pasado.
¿Entonces quiénes eran las modelos que seguían las
jovencitas? ¿Buddy o Erica?A pesar de
que Buddy fuese un buen ejemplo para las deportistas, a juzgar por encuestas y
publicaciones, a fines de Los 70, las adolescentes admiraban a personajes
ficticios más glamurosos, y a chicas con poderes aunque fuesen mágicos. Y en
las soap operas, iba a aparecer un tipo de adolescente más cercana a Erica que
a Buddy y cuyas aventuras siguen dando que hablar medio siglo después de su
aparición.
BIBLIOGRAFIA
Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979
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