miércoles, 4 de noviembre de 2026

La Era del Video Musical (II): Madonna (Teen Culture XXXIII)

 


Otra gema de la escena musical de la época también alcanzó el estrellato utilizando su imagen y su aura de sexualidad brutal. Hablo de Madonna Louise Ciccone, la chica de Michigan que llegó a conquistar Laa Gran Manzana y termino conquistando al mundo.

De Michigan al Village

Para ser la diosa del escándalo, Madonna comenzó de manera muy tranquila. Hija de familia de origen italiano, de buen pasar económico gracias a padres profesionales, nacida en Michigan y con varios hermanos. Cuando la futura Material Girl tenía solo cinco años, falleció su madre, víctima del cáncer. Su padre, un ingeniero militar, se casó rápidamente con su ama de llaves para que los niños no creciesen sin madre y pronto hubo más bebés en la familia.

Madonna siempre fue muy unida a su padre (le puso su nombre a su hijo) y Rocco Ciccone fue muy consciente del talento de su hija a la que le pagó las clases de ballet. Madonna creció en una gran familia, fue criada católica y en la escuela era conocida por ser un poco payasa. En la secundaria destacó por ser bastante normal―hasta fue porrista―y por sus buenas notas.

                          Madonna a los 16 años 

Seguía activa en el ballet,  resultando su perseverancia en una beca para estudiar danza clásica en la Universidad de Michigan. A los 20 años, la impaciente jovencita abandonó la universidad con la conciencia de que una carrera artística solo se consigue con experiencia práctica y en una gran urbe. Así Madonna aterrizó en Nueva York.

La vida en la gran ciudad, las malas experiencias, privaciones y frustraciones solo han llegado al público en este siglo en que Madonna se ha reinventado bajo el rótulo de victima mitutera. En sus días de barracuda sexual, esa época era descrita como una etapa bohemia en la que Madonna adquiría una sabiduría artística a la par de una filosofía de vida en la que el poder sexual era primordial.

Lo cierto es que aunque al comienzo, Madonna siguió con su sueño de bailar profesionalmente y estudió bajo la guía de la gran Martha Graham y en el Alvin Ailey American Dance Theater, en un momento decidió que lo suyo era la música pop y comenzó a hacer pinitos como cantante y compositora. Durante ese tiempo formó parte del grupo Breakfast Club y tuvo amores con su vocalista Dan Gilroy. Después lo dejó cuando llegó su ex de Michigan , Stephen Bray, al grupo

                          Madonna cuando estudiaba ballet

Con Breakfast Club, Madonna hizo tour por Europa y vivió en diferentes lugares de Nueva York entre 1979 y 1983 como un piso en el Village, una sinagoga abandonada en Queens y el departamento en SoHo de su última pareja, el pintor Jean Michel Basquiat. Estas vivencias han sido contadas en varias ocasiones por la misma estrella.

                       Madonna y Basquiat

Cuando su imagen era netamente erótica, la idea era dar la impresión de haber llevado una vida libre de prejuicios y ataduras. Este relato cambió con la última reencarnación de Madonna en este siglo, donde, bajo el espíritu MeToo, ha confesado haber pasado pobreza, humillaciones y haber sido víctima de dos violaciones en ese tiempo

Dejemos a Madonna cambiar su narrativa a su gusto y saltemos a su primer año de fama cuando salió a la venta su segundo álbum “Madonna” . Para evitar los problemas de un primer álbum que pasó sin pena ni gloria, Madonna se asesoró con el discjockey “Jellybean” Benitez que se convertiría en su nueva pareja. La mancuerna funcionó y pronto escalaban el Billboard sus temas “Borderline” y “My Lucky Star”.



Madonna en MTV

Yo vine a saber que existía Madonna el verano de 1984, cuando su disco todavía estaba en los Hits Parades. Mientras compraba boletos de autobús para un viaje a Massachussets, escuché “Borderline”. Me gustó, poco después vi el videoclip en la tele y me pareció simpático tal como la artista. Nada me hizo pensar que presenciaba el nacimiento de La Reina del Pop.

Sin embargo, 1984 fue el año en que Madonna se volvió un torbellino de sorpresas.  En septiembre, unos meses antes de la salida a la venta de su tercer álbum “Like a Virgin”,  estrenó esta canción en la primera entrega de premios de MTV. As iniciaba la larga relación entre ese canal de videos y la cantante.

La presentación ya invitaba al asombro. Madonna aparecía arriba de un gigantesco pastel de bodas del cual descendía cantando. Acto seguido, se quitaba velo y zapatos y comenzaba un baile desenfrenado en el que mostraba su ropa interior. Muchos han creído que esa presentación es el video el cual es totalmente diferente.


                                      Madonna arriba del pastel de bodas

El video es muy artístico y elegante y fue filmado en Venecia. Madonna interpreta a dos mujeres, una ataviada con ropa negra y la joyería que caracterizaría el Look Madonna y se pasea por los canales. La otra es una novia, vestida como tal,  que en un palacio veneciano espera a un hombre que la carga hasta la alcoba para consumar su matrimonio. Hay un león paseándose en las afueras del palacio. Todo es visualmente fastuoso y llamativo.



“Like a Virgin” llegó al primer lugar de Billboard y obtuvo el primer Grammy para Madonna. Entretanto, algunos segmentos del público se quejaban públicamente que el video y la canción (cuya letra celebraba el reencuentro de una pareja) eran inmorales. Eso solo sirvió para darle mayor publicidad a Madonna que se encontraba filmando su primera película VisionQuest. Aunque su rol era insignificante, el tema “Crazy for You” fue otro exitazo que le ameritó una nominación a los Grammy.

1985 fue el año del apoteósico tour de “Like a Virgin” que consolidaba la fama de la italianita de Michigan. Una alumna me invitó a ir al concierto que Madonna dio en Nueva York ese año. Me negué ya que la reputación de la estrella me cohibía. Es que en el escenario seguía dando un espectáculo peor que el show de MTV. Para cantar “Like a Virgin” volvía combinar traje de novia con lingerie, se contoneaba eróticamente en el escenario, fingía masturbarse y se refregaba contra sus bailarines.

Hoy estamos tan acostumbrados a ese comportamiento de cantantes de tres sexos que da risa recordar que una vez nos escandalizó, pero fue Madonna la gran precursora. Por eso, se preferían sus  videos más discretos como el de “Material Girl” , el segundo hit del álbum “LIke a Virgin”. En este se recreaba una escena del filme Como casarse con un millonario donde Marilyn Monroe cantaba “Los diamantes son los mejores amigos de una chica”. Es un video precioso.



Desesperadamente Buscando a Madonna

Madonna había sabido comerciar con su imagen fuese en video clips o en el escenario, pero también en el cine. En marzo 1985, Madonna salía en pantalla grande en la que opino ha sido su mejor rol.  Desperately Seeking Susan es la saga de Roberta (Rosanna Arquette), una aburrida ama de casa de Fort Lee que se entretiene leyendo los clasificados de un periódico. Ahí sigue una correspondencia a punta de avisos entre un artista de Nueva York y Susan (Madonna)  ,su pareja, un espíritu libre que lleva una vida nómada a través del país. 

Cuando Roberta ve que Jim ha puesto un aviso que dice “desesperadamente buscando a Susan” y la invita a una cita en Battery Park, decide ir a conocer a su ídolo.  Jim no puede ir y le pide a su amigo Dez (Aidan Quinn)que busque a su novia. Hay una serie de malos entendidos y Roberta sufre un golpe en la cabeza que la deja sin memoria. Dez la encuentra y cree que ella es Susan. Entretanto, la verdadera Susan está huyendo de la mafia que también confunde a Roberta con Susan y comienzan a perseguirla.

Para protegerla,  Dez lleva a Roberta-Susan a diversos sitios del mundo bohemio de la Nueva York de la New Wave. En medio de sus aventuras, Dez y Roberta se enamoran. La cosa se complica cuando Gary, marido de Roberta, nota su desaparición y lee el diario de su mujer. En eso se aparece la verdadera Susan. Gary y ella unen fuerzas para ir en busca de la fugitiva.



Es increíble pensar que se creyó que el rol de Susan debería ser para Goldie Hawn o Jennifer Jason Leigh. Hasta se habló de Barbra Streisand. Ese rol estaba hecho para Madonna y definitivamente la convirtió en una diosa del cine. Se habla de filme de “Madonna”. Como yo, muchos críticos lo consideran la mejor actuación de la cantante. Cuando Rosanna Arquette ganó un BAFTA no fue como actriz principal sino secundaria, confirmando esa impresión de que la protagonista era Madonna.

Con el tiempo, el filme ha adquirido una categoría de culto. Debido a que sus protagonistas, directora, productoras y guionistas son mujeres, también se la califica como “filme feminista”. Esa primavera, público y críticos enloquecieron por la película que fue un exitazo. Madonna había encontrado otra avenida visual para mercadearse.

Madona Vestida, Madonna Desnuda

A pesar de que solo “Into the Groove” (una de mis favoritas) sobresalió en la banda sonora,  Desperately Seeking Susan ofreció otra oportunidad para la venta de imagen de Madonna: la moda. Aunque originalmente el filme era restringido para mayores de edad, le bajaron a PG-13 para que los más jovencitos pudiesen ir a admirar a su ídolo. De ahí vendría una ola de imitación del vestuario de Susan que hoy se conoce como “el look Madonna” con la distintiva chaqueta, los collares con crucifijo, ese peinado desordenado y mal teñido, guantes calados sin dedos y el desenfado de usar ropa interior como prenda de calle.




Los bustieres de Madonna (que Servidora usaría bajo una blusa) se volvieron IN arriba de la ropa. Una escena icónica del filme muestra a Susan caminando por la calle solamente ataviada con una camisa de Gary y medias con calzones y liguero expuestos. Mi hermano me regaló un par de guantes de encaje con los dedos cortados, pero nunca los usé. Era una moda solo para bohemios y adolescentes que convirtieron a la cantante en su arbitro de la elegancia.



Definitivamente Madonna entraba por la vista y le salió al paso una publicidad insólita. En julio de 1985, las revistas Penthouse y Playboy publicaron fotografías de la estrella del pop en traje de Eva. Eran fotos que se había sacado recién llegada a Nueva York y por motivos económicos (también circulaba su primer filme que bordeaba en lo porno). Madonna intentó retirar legalmente las fotos de sus desnudos de esas publicaciones. Cuando no lo logró, filosóficamente las aceptó como otra ayuda en la venta de su imagen.

En agosto de 1985, se podía ver a Madonna en videos de MTV, presentaciones públicas, cine y hasta en revistas de caballeros. Donde no se podía verla era en su propia boda. Hacia un tiempo que la cantante andaba en amores con la estrella ascendiente Sean Penn. En agosto, se juraron amor eterno en una boda privadísima en Malibu. Los detalles los he narrado en otro sitio.

El matrimonio no detuvo la carrera de Madonna. En 1986 debutaba su álbum “True Blue” considerado como un homenaje al amor que sentía por su marido. De ese álbum salieron éxitos como el tema principal y “Papa Don’t Preach” acompañados de sendos videos.



Sin embargo no todo eran éxitos. Madonna y su Sean Penn filmaron una comedia de época Shanghái Adventure que fue un fracaso en taquilla. Para colmo, el matrimonio no iba bien y en diciembre de 1987, Madonna solicitó el divorcio, para luego retirar la demanda. Ese año, la cantante-actriz rodó otro filme Who’s that Girl? cuyo tema, interpretado por ella, también fue un éxito.



.Lo que no era un éxito fue el matrimonio Penn. Tras una agresión verbal de parte del marido, ocurrida en su casa de Malibu (y estando separados) Madonna llamó a la policía, obtuvo una orden de alejamiento y volvió a establecer una demanda de divorcio.

Sale Sean Penn y Entra Warren Beatty

En lo que salía el divorcio, Madonna le hacía la lucha a un proyecto que le interesaba, actuar en la Dick Tracy de Warren Beatty. Desde Los 70 que Beatty tenía planeado llevar a la pantalla grande la famosa tira cómica. Finalmente recibió el apoyo de la Disney y se puso a buscar un elenco apropiado. Este era de lujo, Warren era el famoso detective, Al Pacino y Dustin Hoffman los mafiosos contra los que él debe luchar.

Para hacer más interesante la trama, Beatty creó dos personajes femeninos para distraer a Dick Tracy. Dos polos opuestos que corresponden a arquetipos jungianos. La ingenua y casta Tess Trueheart y la femme fatale, Breathless Mahoney, una cantante de cabaret.



Beatty concedió a la Reina del Pop el rol de Breathless. Para muchos es la segunda mejor actuación de Madonna y una lástima que no aparezca en más escenas del filme. Dick Tracy inició filmaciones en enero de 1989, el mismo mes en que Madonna dejó de ser Mrs. Sean Penn. Acto seguido, la estrella inició un romance que duraría casi un año con Warren Beatty.

Dick Tracy abrió el verano de 1989 con muy buenas críticas. Mejores la obtuvo la magnífica banda sonora en la que Madonna interpretaba varias canciones (tristemente olvidadas) de estilo 1930s. La única moderna fue la excelente “Vogue” con un evocativo video que llegaría al primer lugar de Billboard. El tema principal, “Sooner or Later”  escrita por Stephen Sondheim y en la voz de Madonna, ganó el Oscar para Mejor Canción.



Sin embargo el tema más polémico fue “Hanky Panky “que celebraba la agresión corporal como parte del juego erótico. Esta canción dio para chisme puesto que se decía que parte del matrimonio con Sean Penn incluía sesiones de violencia física y lo que hoy llamamos bondage y―lo más escandaloso― que a Madonna le gustaba el sexo rudo. Esto ayudaría a la publicidad de una estrella que Warren Beatty describiría como viviendo perpetuamente ante las cámaras.





Madonna cosecharía una imagen de una mujer audaz, tanto en su carrera como en su vida privada, sin tabúes y siendo una exhibicionista total.  Al cierre de una década que marcó el fin de la privacidad y una cultura audiovisual que incluía lo más íntimo, Madonna iba a hacerse famosa por traspasar límites.

Madonna Ofende a la Iglesia

Ya había conseguido esa publicidad negativa que tanto buscaba en 1989 con su tema “LIke a Prayer”. No es una mala canción romántica. La letra es una carta de amor que le escribiera su novia a Kenny Loggins, el musico que colaboró con Madonna en este proyecto. Para el video, la cantante optó por una narrativa anti racista.

Madonna (con el cabello oscuro, muy guapa en su look natural) es una chica que presencia como un grupo de hombres blancos violan y asesinan a una mujer blanca. Se acusa del crimen a un hombre de color. Madonna busca refugio en una iglesia vacía donde reza para tener el coraje de testificar la verdad. El video está colmado de imágenes religiosas: estigmata, las cruces ardientes (símbolo del KKK) y una estatua de San Martín de Porras, santo protector de los negros, que Madonna besa.



El video salió al aire en la primavera de 1989, como parte de un spot publicitario de la Pepsi Cola en el que participaba Madonna. Las imágenes ofendieron a la iglesia católica y el clamor llegó hasta el mismo Vaticano. Tanto barullo asustó a la Pepsi que prescindió de la Reina del Pop y de la canción para sus comerciales. “Like a Prayer” pasó a ser parte de un álbum del mismo nombre, que se vendió como pan caliente.

Otra canción de ese mismo álbum cuyo video provocó polémica es la excelente “Express Yourself”. Madonna eligió inspirarse en el filme silente Metrópolis de Fritz Lang para hacer gala de su nueva imagen de dominatrix. Hasta quería, en una escena en la que azota a un esclavo sexual, que su novio, Warren Beatty, fuese el azotado. Warren se negó.

Otro detalle que provocó habladurías fue uno de los tres looks que la cantante luce en el video, en el cual viste un traje masculino acompañado de cabello corto y un monóculo. Madonna ha sido por décadas considerada un icono gay, pero este cross-dressing la ha convertido un ídolo del movimiento. transgénero.



En la Cama con Madonna

Después del rodaje de Dick Tracy, Madonna se embarcó en un tour internacional, el Blonde Ambition Tour y en un arranque de vanidad, decidió que iba a inmortalísarlo en un documental. HBO le proporcionó otra vía para llegar visualmente a su público. Francamente nunca he entendido el propósito de Truth or Dare (también conocido como “en la cama con Madonna).

El titulo se refiere a que en el final Madonna aparece en una cama rodeada de amigos y empleados que juegan a “La Verdad”, el famoso “Truth or Dare”. Como se espera, tanto la pregunta comí las respuestas, y las penitencias que imponen a quien no quiera responder, son de doble sentido y bastante descaradas.



Aparte vemos incidentes del tour. Madonna con problemas en las cuerdas vocales en Tokio, Madonna arrestada por masturbarse en el escenario, etc. Entremedio vemos a Madonna visitando a su familia en Michigan y tendiéndose en la tumba de su madre. Parecía que la raison d’etre del documental era únicamente exhibir a quien Warren Beatty ―que acompañó a su pareja en el tour― describe como una mujer que gusta hacerlo todo ante una cámara.



El tour fue el fin de la relación Beatty-Madonna. Al actor lo seguiría una galería de nuevos reemplazantes como el modelo Tony Ward,  el rapero asesinado Tupac Shakur y otros hasta que en 1995, Carlos León, un humilde miembro de su troupe de bailarines convertiría a Madonna en madre por primera vez. Antes pasarían cuatro años en que Madonna desplegaría una ostentación no solo de su intimidad sino también se convertiría en un objeto de su propia sexualidad.

Madonna, Reina del Porn

Para comenzar la década, en 1992, Madonna lanzó al mercado un disco llamado “Erótica”. El nombre evocaba impudicia   pero por más que me esfuerzo no puedo recordar ninguna canción. No era memorable. Sería un single el que provocaría mayor alboroto. “Justify My Love” es una canción de amor, pero Madonna la enmarcó en un video que para la época era inmoral. Se trataba de un viaje de voyeur de la misma interprete por un hotelucho donde se presentaban imágenes de diferentes actos sexuales: hetero, homosexual, grupal, sadomasoquismo, etc.

Madonna llegaba al hotel arrastrando una maleta, con solo un abrigo negro sobre su ropa interior. Se veía medio borracha y trastabillando. Se dejaba caer en un pasillo en cuclillas y comenzaba a acariciarse. Llegaba un hombre que la llevaba a un cuarto donde tenían sexo. Entremedio hay varias viñetas sexuales. Al final veíamos a Madonna correr por los pasillos, muy agitada, pero contenta.



 Este espectáculo visual que fue prohibido en MTV , me provocó vergüenza ajena. No lo vi erótico ni lascivo, más bien obsceno y sórdido. Creo que ahí murió mi admiración por Madonna. Sin embargo no era la última hazaña de quien de Reina del Pop pasó a ser Reina del Porno.

En 1992, las bibliotecarias―la hermandad que me había aceptado como miembro―estaba muy agitada. Madonna había sacado al mercado un libro con el poco sutil título de Sexo. Se trataba de un álbum de fotografías que la cantante describía como eróticas y artísticas. Aparte de un desnudo de Madonna en una parada de bus, ninguna tenía mérito. Más que artística era una colección de fotos libidinosas y algunas peligrosas. Recuerdo una muy grotesca en que Madonna, ataviada solo con una camiseta que expone su trasero desnudo, imita a un chimpancé.

El censor metió mano porque algunas fotos eran extremas como una suprimida donde dos mujeres punks asaltan a Madonna y amenazan meterle un cuchillo en la vagina. En cambio otra de la cantante y un perro se filtró a pesar de que se prohibió la inclusión de fotos de zoofilia. Como bibliotecarios, y a pesar de nuestro terror a la cesura de todo tipo, concordábamos que este álbum era la vulgaridad misma y no tenía cabida en una colección digna.

El problema es que los fans ( siempre curiosos) exigían ver el famoso libro y el primer deber de una biblioteca pública es satisfacer a la clientela. Nos salvó el mismo formato del librillo. Estaba presentado como un cuaderno, con dorso de espiral,  y con cubiertas metálicas. Ese formato no seguía las reglas de estantería por lo que el libro no entró en la lista de adquisiciones de las bibliotecas de barrio. Hoy se puede encontrar Sex en Amazon por módicas sumas entre $100 y $400 debido a que es un artículo de colección.



Incluso en el cine, Madonna buscaba escandalizar. En Body of Evidence (1992) filmaba escenas en las que, como parte del juego sexual, quemaba a Willem Dafoe con una vela. Por tres años, Madonna lucró a costa del descaro con el que exponía su vida personal y laboral. Finalmente esta etapa de dominatrix que a todo se atreve se agotó e intentó recuperar el favor de un público más amplio, pero más serio. Lo consiguió tras de convertirse en madre y ganar un Globo de Oro como la Mejor Actriz en un musical por Evita.

Sin embargo es la imagen física la que es más reconocida, en este siglo, por nuevas generaciones. Sea besándose públicamente con Britney Spears, lloriqueando en cámara sus “Momentos MeToo”, o dando lástima por lo mal que la han dejado sus cirugías plásticas, es el aspecto físico de Madonna y la ostentación de su vida íntima lo que la han hecho famosa. Mi duda persiste. ¿Se trata de una gran artista o su fama fue construida en base de exhibirse de manera escandalosa?

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1980-1989

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1980s: From MTV to Reaganomics, The Rise of Corporate Cool and the Birth of the Digital Age.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

miércoles, 28 de octubre de 2026

La Era de MTV: Michael Jackson (Teen Culture XXXII)

 


Con riesgo de sonar repetitiva, Los 80 fue  una era donde el escenario musical se superó a sí mismo. Mas allá de los grandes cantantes que conformaron uno de los aspectos trascendentales de la cultura de los adolescentes, hubo una adición al espectáculo que ayudó a hacer la música ochentera inolvidable. Me refiero a la creación de MTV y la nueva cultura del video que convirtieron a dos excelentes artistas en mega ídolos. Me refiero a Michael Jackson y a Madonna de quienes hablaré por separado.

De las Silly Simphonies a MTV

Los cortos musicales han existido desde que Hollywood dejase atrás su etapa del cine silente. Durante la Depresión que, junto con dibujos animados y noticieros, los cines acompañaban a su presentación fílmica con algún clip de músicos de moda. Era una moneda de presentación de artistas (sobre todo de color) que no tenían presupuesto para campañas de mercadeo.

En términos de dibujos animados, se crearon las Silly Symphonies que muchas veces promovían dibujos animados. En el tema del anime se puede considerar a la Fantasía de Walt Disney como un grupo de videos de piezas de música clásica. Se cree que el primer video clip de música rock fue el Rock de la cárcel de Elvis Presley, muy bien coreografiado. Y ya les he hablado de como Nancy Sinatra saltó a la fama con su sexi video de “These Boots are Made for Walking”. Lo triste es que esos videos no tenían un espacio donde pudieran ser encontrados como el actual YouTube.



Hubo cantantes a fines de los 70s que encontraban imposible concretar un tema sin algún trasfondo visual. Uno de ellos fue David Bowie que en 1979 invirtió una suma millonaria en el video de “Ashes to Ashes”  entonces el más caro de la historia. Para entonces existían espacios en la televisión abierta de Estados Unidos donde se podían apreciar videos que eran verdaderas obras de arte, como The Midnight Special (NBC 1972-1981) o el Don Kirschner Rock Concert. Estos programas de variedades combinaban actuaciones en vivo con material grabado y videos.

Sin embargo la gran era del video musical nacería en 1981, cuando el cable estadounidense abrió su propio canal de televisión dedicado nada más que a la presentación de ese tipo de material. Esto cambiaria el panorama de la música popular. Cantantes que antes no tenían dinero para publicidad ahora preferían invertir en un corto que llegaba a más público  gracias al televisor.

Eso permitió mayor exposición para muchos músicos que dejaron de ser voces y acordes para tener una presencia que era identificable y recordable fuese como símbolos sexuales o como influencers de moda y estilos. Ahora los chicos tenían mayor oportunidad― y más barata― de contactarse con sus ídolos y de acceder a canciones nuevas que venían acompañadas de imágenes inaccesibles en una radioemisora.



Para bien o para mal, MTV llegaría a mi familia en 1989 cuando nuestros padres decidieron incorporar el cable nuestra televisión. Eso no significa que anteriormente no fusemos participes en la cultura de videos y eso gracias al programa de la NBC Friday Night Videos que una noche a la semana nos pasaba los mejores videos presentados por MTV. ABC trató de hacerle competencia en el mismo horario con ABC Rocks, pero solo duró un año

Teletunes, Colorsounds y uno de videos franceses eran las contribuciones de la media docena de canales que la mágica PBS nos ofrecía en Los 80s a los sin  cable. Creo que también existía Pianoforte con videos de piezas clásicas. La aparición en casa en  1984 de esa caja mágica llamada video grabador o simplemente VCR convirtió a nuestra familia en video adictos. Mi madre la dejaba programando y cuando teníamos tiempo (para entonces mi hermano y yo trabajamos y estudiábamos) veíamos las grabaciones.

Esa dinámica aumentó nuestro conocimiento de la música ochentera y no nos hizo sentir desafortunados por no acceder al poderoso MTV. En realidad, pocas familias de Estados Unidos se suscribían al cable y MTV no estuvo exento de controversia. Tenía la fea costumbre de no incluir músicos de color aun cuando los afroamericanos lideraban las listas de más vendidos. El mismo David Bowie denunció ese sutil racismo, que acabaría justamente con Michael Jackson.



Los Disfuncionales Jackson

No se puede hablar de música Ochentera sin hablar de Michael Jackson pero el solo decir su nombre en público invita a miradas de soslayo, carraspeo y otras expresiones de incomodidad. Tal como va a ocurrir cuando hable de Bill Cosby, no voy a discutir lo obvio, lo polémico de sus vidas personales, me limitaré a describir su trabajo e influencia.

Todos sabemos que Michael creció en una familia muy artística, pero muy disfuncional. Como parte del conjunto familiar Los Jackson 5, Michael tuvo desde pequeño que seguir los arduos tours junto a su familia y a actuar en sitios poco apropiados para un niño. Agreguémosle abuso emocional y físico del padre que no dudaba en usar su cinturón para disciplinar a sus hijos y podemos entender de donde vendrían los problemas psicológicos de quien, en los 80s, llegaría a ser el Rey del Pop.

El nivel de abuso al que fue sometido en su etapa de estrella infantil todavía se desconoce, pero es obvio que fue explotado económicamente. eso lo obligó a dedicarse a la música totalmente, más que sus hermanos, llegando a ser solista antes que ellos. No tuvo ni una infancia ni una adolescencia normal y entre los 13 y los 17 años había grabado cuatro álbumes propios. En todo el mundo su voz y nombres eran conocidos gracias a temas como “I’ll Be There” y el famoso “Ben”, tema del filme Flores para Algernon, que llegaría al primer lugar de Billboard en 1972.



Es comprensible entonces que apenas alcanzase la mayoría de edad, intentase emanciparse con proyectos propios. Aunque su entrada en el cine con The Wiz fue un fracaso ,no lo sería su primer disco adulto. En 1979 salía a la venta el álbum “ Off the Wall” con canciones como “Don’t Stop Till You Get Enough” que dieron la vuelta al mundo y que le merecería su primer Grammy. Como autor de su propia música, Michael Jackson se volvió un nombre reconocido y respetado. Se le auguraba un gran carrera para los 80, nadie imaginaba cuan grandiosa seria.

Moonwalking en Mowtown

Sucede que Michael no solo era intérprete y compositor, era una imagen justamente en la era del video que resaltaría otros aspectos de su arte como el baile. Desde que interpretara la “Danza del Robot” en Soul Train que se sabía que el menor de Los Jackon era un gran bailarín, pero nadie se esperaba el espectáculo del que fuimos testigos en el homenaje a Mowtown en 1983.





Los Jackson 5 se reunieron para este especial de NBC,  pero el momento de la noche ocurrió cuando Michael interpretó su hit “Billie Jean”. Se trataba de una canción semi autobiográfica que el cantante escribiera a raíz de un incidente en el que una chica lo había acusado públicamente de ser el padre de su hijo.

Como dijo mi hermano “me gusta la canción, pero no me gustaría que mi hijo de ocho años la tarareara”. El estribillo es ya fuerte. “Billie Jean es solo una chica que solo dice que yo soy ese. El mocoso no es mío.” Sin embargo, cuando Michael apareció en el escenario,  la letra dejo de ser importante opacada por la figura del cantante, ataviado con su celebre guante de lentejuelas, que hizo gala de su destreza en el moonwalk, ese tipo de baile que lo caracterizaría.

Berry Gordy, fundador de Motown diría después que los pasos de baile de Michael lo tuvieron mesmerizado. Tanto  el New York Times como Rolling Stone alabaron la coreografía y danza. Michael contaría que el mayor elogio le llegó del gran Fred Astaire quien lo llamó para felicitarlo por sus dotes de bailarín.



“Billie Jean” era parte del álbum “Thriller” (1982). No tengo que decir mucho de esta colección legendaria, el álbum más vendido de todos los tiempos y que le ameritaría a Michael ocho Grammys entre otros galardones. Con ese álbum, Michael Jackson finalmente derribaría barreras raciales, se convertiría en un icono cultural y aun antes de que lo nombrara Dame Elizabeth Taylor el “Rey del Pop”, se volvería una figura máxima de la música popular. Gran parte de su mística residía en su imagen y en el poder visual de sus videos.

Como ya dije, MTV se caracterizó por mucho tiempo por presentar videos nada más que de artistas blancos. Ahora tuvo que hacer una excepción con Michael Jackson, tan grande era la fama del cantante, tanta era la demanda del público por ver sus videoclips.

Es que Michael Jackson había descubierto otra manera de venderse, Si una presentación en un programa de televisión provocaba tal furor mediático ¿qué tal envasar su imagen y su baile en una narrativa corta? Así puso tiempo, dinero e imaginación en la creación de sus videos entre los que destaca el de “Beat It”.

Pandilleros y Zombis

Resumen dl video: En una denuncia a la violencia, Michael interrumpe una trifulca en un salón de billar que se convierte en un espectáculo de danza callejera a lo West Side Story.



Lo interesante es que para darle verisimilitud, Michael contrató a 80 pandilleros bona fide de las famosas bandas rivales de afroamericanos (que existen aún hoy) Los Cribs y Los Blood. Los gangueros aprendieron a bailar junto a 18 bailarines profesionales que se unieron a la estrella del rock para un video legendario. Sin embargo, a pesar de lo famoso de “Beat It” a mi parecer palidece en comparación con el mejor clip de Los 80, “Thriller”.

Este corto es un homenaje al cine de terror de los 50. Inicia con Michael vestido a la usanza de Los 50 paseando con su novia. Se les acaba la gasolina en un bosque, es de noche y hay luna llena, emprenden la marcha a pie, pero al cruzar un cementerio los zombis se levantan de sus tumbas y comienzan a perseguirlos. Michael se une a los zombis, baila con ellos y persigue a la aterrorizada muchacha acorralándola en una casa abandonada. Al final todo es una pesadilla. ¿O no?Este video se ha convertido en un clásico de Halloween, gracias a los efectos especiales y la atmosfera aumentada por una narrativa a cargo del mismísimo Vincent Price. 



Sin embargo, la fama no era tan dulce para Michael cuya vida privada era comidilla de tabloides y paparazis. Se hablaba mucho de sus excentricidades algunas ciertas, como que tenía un chimpancé de mascota, otras más extraordinarias como que era adicto a las cirugías plásticas y que incluso buscaba tratamientos para “blanquear” su piel.

Para disipar tantos rumores, a mediados de Los 80, Michael Jackson hizo publicar una biografía en la que revelaba los malos tratos y explotación de parte de su padre y explicaba que sufría de una enfermedad llamada vitíligo que provocaba manchas en su piel decolorándola. Aunque también Michael gustaba de rumores fantásticos. Antes de casarse con Lisa Marie, la única hija de Elvis Presley, soltó a los medios y hasta en Oprah que estaba comprometido con Brooke Shields.

Lo cierto es que aunque los medios viviesen a costa de su vida describiendo su inmensa generosidad y esfuerzos filantrópicos o reportando como su cabello se incendió durante la filmación de un comercial de Pepsi, Michael Jackson era un icono de la música y una figura universalmente famosa. Su último álbum en los 80,  “Bad” (1987) traería otros éxitos inmortales como el tema del título y “Dirty Diana” que se creyó era un homenaje a la Princesa de Gales que se confesaba fan del cantante.



Para Los 90,  Michael era celebrado como un héroe. El presidente Bush lo recibía en la Casa Blanca, en Londres ofrecía tratamiento reservado para la realeza. En Francia, el alcalde de Paris Jacques Chirac lo nombraba hijo honorario de la Ciudad Luz. Sin embargo el recibimiento más emotivo fue en un tour por países africanos donde se le esperó con carteles de “Welcome Home, Michael” (Bienvenido a casa) , se le otorgó el título de jefe tribal, e incluso de rey africano.



Fue en medio de este furor masivo universal  que apareció la primera demanda por abuso infantil. No entraré en detalles como no hablaré de los próximos años, los últimos, ni de los matrimonios, ni de los hijos, ni de las nuevas demandas ni del deterioro físico del cantante.

Basta saber que su carrera musical nunca ha sido afectada, su música sigue gustando y vendiéndose, a pesar de las controversias. Para los efectos de esta nota basta saberse que fue en Los 80s que se convirtió en un icono de la música, un artista que rompió barreras,  gracias a utilizar su imagen como un instrumento más y que esto no hubiese ocurrido de no ser Los 80 la Era del video musical.

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1980-1989

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

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Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

 

miércoles, 21 de octubre de 2026

Chicas de Los 80: Winona Ryder (Teen Culture XXXI)

 

 


Winona Ryder es una contradicción trágica. De ser un icono de los adolescentes de los 80s pasó a ser la mimada de grandes de Hollywood como Scorsese, Coppola y Woody Allen.  Y un solo, pero totalmente grotesco e inesperado acto delictivo, la derribó de su pedestal y convirtió en una paria en la comunidad actoral. Para todos los que la amamos fue un placer y un alivio verla recuperar su sitio en la serie sobrenatural de Netflix,  Stranger Things. Pero hoy quiero hablar de lo que significó para los adolescentes de fines de Los 80s.

Una Crianza Estrambótica

Winona Laura Horowitz nació en Minnesota en 1971, cerca de un pueblito que lleva su nombre. Es hija de una pareja de escritores bohemios. Su segundo nombre viene de Laura Huxley, la esposa de Aldous Huxley, amigo de los Horowitz al igual que el poeta beatnik Alan Ginsberg.  “Noni” como la llamaban en familia,  tuvo una crianza estrambótica aun para los estándares hollywoodenses. Alternó con escritores y poetas, gateó por playas sudamericanas donde desarrolló varias fobias: una a las arañas y otra al agua. Pasó su infancia en una comuna hippie en California y Timothy Leary, el padre de la cultura psicodélica, fue su padrino.



Noni and her godfather

A pesar de que en su comuna no había electricidad, la madre de Winona instaló un cine artesanal en un granero proyectando películas en una pared. La futura actriz adquirió un amor al cine y a la carrera actoral. Aunque un encuentro con el bullying escolar la llevó a ser educada en casa, a los 12 años ya Winona tomaba lecciones de actuación.

Su primer trabajo actoral fue en Lucas cuando contaba catorce años. En esta cinta, Corey Haims era el típico objeto de bullying en su escuela. Lo salvaba el vigoroso Cappie (Charlie Sheen) que se convertía en su protector, pero Lucas y Cappie dejaban de ser amigos cuando los separaba la misma chica que ambos deseaban. Winona interpretaba a Rina, mejor amiga y consejera de Lucas.



Siguió a Lucas,  Square Dance, su primer protagónico. Ahí interpretaba a una chica criada en la granja de sus abuelos. Un día recibía una invitación de su madre que era peluquera para que fuera a vivir con ella en Houston. En medio del shock cultural de dejar el mundo rural por el urbano, Winona iniciaba una amistad romántica con un joven retrasado mental interpretado por Rob Lowe. Aunque esta cinta fue un vehículo para demostrar que Rob era más que una cara bonita, la cara bonita de Winona comenzaba a ser conocida, al menos por dos directores.

                                      With Rob Lowe

En Manos de Tim Burton

Después de su exitoso debut con Pee Wee’s Great Adventure, se le había encargado a Tim Burton dirigir una adaptación de Batman, pero el proyecto presentaba problemas. Entremedio, Burton dio con una copia del libreto de Beetlejuice y consiguió luz verde para esta historia de fantasmas con tintes de comedia negra. Le bajó el tema del horror, le subió la comedia y ahí tenemos un clásico. El elenco tampoco presentó muchos problemas a pesar de que Tim Burton quería a Sammy Davis Jr.  para Beetlejuice y que una enfermedad de Anjelica Huston hizo que la reemplazase Catherine O’Hara.

Donde sí hubo inconvenientes fue para el rol de Lydia Deetz, la adolescente antisocial y gótica que prefiere la compañía de espectros a la de su familia. Para ese rol se buscó a las actrices juveniles de moda: Diane Lane y Molly Ringwald hicieron casting, al igual que teen idols de la televisión como Alyssa Milano y Justine Bateman. Hasta se habló de poner a Brooke Shields en su rol tan exigente que podría haber arruinado el personaje, pero Tim vio Lucas y le gustó la pequeña Rina. Así Winona Ryder comenzó su senda al estrellato.



Interpretar a Lydia Deetz la hizo famosa. Muchas chicas copiaron el look de Winona y su vestuario. Hasta yo tuve una falda como esa que luce Lydia en el calipso final, sin embargo hubo un público que no pudo conquistar. A la par de su carrera cinematográfica, Winona seguía estudiando y había retornado a una escuela regular donde nuevamente era objeto de acoso. Su fama no la ayudaba. Después de Beetlejuice, Winona era perseguida por compañeros que le gritaban “bruja”. Para entender el estado anímico y mental de la actriz una década más tarde, hay que conocer su soledad y aislamiento social provocado por rechazo y acoso inexplicables.



Actuar era su vía de escape y eso hacía en su nuevo filme donde interpretaba a un miembro del grupo más popular de su escuela en la comedia negra Heathers. Conseguir ese rol fue una ardua tarea para la joven actriz y demostraría su perseverancia, determinación y poco interés en lucrar a costa de su carrera. En suma, nos diría que Winona Ryder en su adolescencia era más talento que busca-fama.

Entre Heathers y Mano de Tijeras

Ya en 1987, Winona estaba intentando conseguir el rol de Verónica, la única que no se llama “Heather” en el grupo de Reinas Abejas de una escuela de un pueblo de Ohio. Incluso ofreció trabajar gratis (¡!!) Como era su debut de director,  Michael Lehman quería un éxito incluyendo una actriz de más peso como Jennifer Connelly. Además consideraba a Noni como poco agraciada (WTF?). Para colmo el agente de Winona, le rogó de rodillas que no persiguiera un rol que creía destruiría la carrera de la adolescente.

No sé cómo andaba Winona en esos días en términos de apariencia―según ella tenía el cabello teñido de azul y no usaba cosméticos―pero se fue a Macy’s y se puso en manos de maquillistas. Así convenció a Michael, cambió de agente e hizo uno de sus papeles icónicos. Años más tarde, Michael diría de Winona, que entonces todavía no cumplía los 16 años, que era una Old Soul, madura para su edad.

                          Tres Heathers y una Veronica

Heathers es una comedia negra que satiriza el mundo de la secundaria donde impera la ley de la Jungla. Las más sanguinarias son las populares “Heathers”, un trio de bullies. Aunque Verónica es parte del grupo, esta incomoda por el modo en que dominan la escuela y manipulan a los estudiantes, destruyendo a muchos con sus técnicas de “Mean Girls”. Llega a la escuela J.D. Dean (Christian Slater), un chico retraído que no se deja atropellar. Cuando lo ve amenazando con un revolver a un bully, Verónica se interesa en JD. Se hacen amantes y comparten su desagrado sobre las políticas escolares que permiten que los más débiles sean maltratados.

Verónica acepta unirse a JD en un plan para castigar a las Heathers,  pero se horroriza cuando ve que el plan tiene como fin el asesinato. Tras destruir el reinado de las Heathers, J.D. continúa matando bullies e incluso gente que simplemente le cae mal. Verónica se da cuenta que solo tiene un camino para detenerlo y es volverse también una asesina.



A pesar de todos los esfuerzos empleados, Heathers fue un fracaso en taquilla, pero curiosamente se volvió un éxito un año más tarde cuando salió en versión video. Los jóvenes quedaron encantados con esta visión tan cruda, pero real,  de las jerarquías en las escuelas, de las exigencias de ser popular y de la falta de valores de los adolescentes. Desde entonces Heathers sigue vigente como filme de culto.

                                  Veronica y JD

A los 18 años, Winona Ryder era una Teen Idol gracias a Beetlejuice y Heathers. Ahora le tocaba salir de ese universo dirigido a los adolescentes y probar con un filme más maduro. Dennis Quaid tenía el rol principal en Great Balls of Fire,  la biopia del cantante Jerry Lee Lewis que cayó en desgracia y vio su carrera acabada tras su matrimonio con su primita Myra de solo 13 años.

En el rol de Myra, Winona fue capaz de encarnar a una criatura vulnerable, pero también poseedora de un atractivo capaz de enloquecer a un hombre mayor. Estábamos lejos de Pretty Baby, no se necesitaban desnudos para mostrar lo difícil que era una unión con un hombre que ya estaba casado , que era golpeador y bebedor. Sin embargo, ese mismo hombre podía ilusionar a una chica romántica y que confiaba en el por ser familia , algo que pesa mucho en la cultura sureña donde los matrimonios tempranos eran entonces la norma.



Es triste que este filme no gustó― tal vez la temática resultaba incomoda―puesto que es una de las mejores actuaciones de Winona. Fue en1989, en la premier de este filme,  que la joven actriz conoció al que se asegura fue el amor de su vida, Johnny Depp. En ese entonces ya Depp era material de poster para jovencitas gracias a su actuación en la serie policial 21 Jump Street. Según Depp,  fue amor a primera vista. Cinco meses de relación y se comprometieron en matrimonio. Johnny hasta se tatuó el nombre de su futura en el brazo.




El romance fue tan intenso que Tim Burton los pondría de pareja en Edward Scissorshands. El director ya tenía el libreto y visualizaba a Noni (con look rubio) para el rol del amor del joven Manos de Tijera, solo le faltaba el protagonista. Ese rol fue codiciado por muchos actores, entre ellos Sir Gary Oldman, Robert Downey Jr., y los dos Toms (Cruise y Hanks), pero Tim tuvo la audacia y el sentido común de aprovechar a la pareja joven del momento. Así Johnny saldría de su imagen de Teen Idol e iniciaría una fantástica mancuerna con Tim Burton.



Winona Ryder cerró la década filmando otra Teen Movie,  Mermaids. Basada en la novela de Patty Dann , esta era la historia de Rachel Flax (Cher,) madre soltera de dios hijas (Winona y Christina Ricci) que , en 1963, lleva una vida nómada arrastrando a Charlotte y a Kate de pueblo en pueblo. La razón es que cada vez que llega a un nuevo sitio, Rachel inicia un romance y cuando este acaba, huye. Esta vida disfuncional ha afectado a Charlotte que se ha vuelto neurótica total. Fue la misma Cher la que requirió a la prometedora Winona para interpretar a su problemática hija.



En el rol de Charlotte, Winona tuvo la oportunidad de demostrar dotes de drama y comediante interpretando a una adolescente que quiere ser católica, a pesar de ser judía, que encuentra su primer amor en el jardinero de un convento y que cuando éste la besa cree estar embarazada. Solo que el filme cambia de tono con los celos que Charlotte siente hacia una madre a la que resiente y cuando le llega un despertar sexual en una noche trágica. Por este trabajo, Noni recibió su primera nominación para un Globo de Oro.



La Reina del Period Piece de Los 90

Los 90 seria la década en que Winona pasaría de estrella juvenil a roles maduros e importantes. Francis Ford Coppola la requirió para dar vida a la hija de Al Pacino en el cierre de su trilogía de El Padrino. Sin embargo, Winona estaba bajo mucha presión para una jovencita de 19 años. El ritmo de trabajo la traía exhausta, su vida amorosa también era estresante. Aun las fans acérrimas de Depp sabemos que puede ser difícil como pareja y Winona era muy joven e inexperta. El caso es que al llegar a Roma para filmar el Padrino, la actriz colapsó y tuvo que retirarse del proyecto.

Un año más tarde (1992) Winona se unía a otro proyecto de Coppola, Drácula, junto a Sir Gary Oldman. Este filme marcaría el traslado de Winona de su trayectoria juvenil a una etapa adulta. Su Minna Harker demostró todos los matices de capacidad histriónica y le granjeó el respeto de los grandes. Apenas salía de Coppola y se ponía las ordenes de Scorsese en The Age of Innocence.



En 1983, debutaba en el cine esta adaptación de la novela de Edith Wharton donde Winona haría tan buen papel que recibiría una nominación al Oscar como Mejor Actriz Secundaria y ganaría un Globo de Oro. Sin embargo nuevamente se sometía a un ritmo vertiginoso de trabajo, ya que en 1994 era Jo March en la versión de Mujercitas de Gillian Armstrong. Esta vez recibió una nominación al Oscar como Mejor Actriz y se consagró cómo la Reina del Period Piece quitándole el cetro a Helena Bonham Carter.



Entre Depp y Sir Daniel

La vida personal de Winona también se veía afectada. Su compromiso con Johnny Depp acabó en 1993. Esto provocaría una persecución mediática que afectaba los nervios de una persona reservada y protectora de su vida privada. No todas sus películas eran éxitos. La Casa de Los Espíritus le indicó que tal vez no necesitaba hacer nada más que dramas de época, pero Reality Bites tampoco generó muchos aplausos.

En 1996, Winona volvió al period piece en una adaptación de The Crucible de Arthur Miller. Era un proyecto muy ambicioso que contaba con el propio dramaturgo a cargo del libreto. En esta crónica del caso de histeria colectiva ocurrido en la América Colonial, Winona era la villana y volvía a compartir escenas con Sir Daniel Day-Lewis con quien había hecho pareja en La Edad de la Inocencia. Es aquí donde yo encuentro otro motivo para el agitado estado de ánimo de la actriz .

Aunque nunca se ha probado, era un secreto a voces y comidilla de la prensa de corazón que Winona y Sir Daniel tuvieron un romance mientras filmaban bajo las órdenes de Scorsese. Un romance totalmente clandestino puesto que Noni todavía estaba comprometida con Depp y su coestrella estaba involucrada sentimentalmente con Isabelle Adjani que le daría un hijo en 1995.



Aparte de todos los tabloides que me tragué en su día, mientras esperaba en la fila del supermercado, otra razón para creerme estos amores es que poseo un “don” (si así puede llamársele) de reconocer tensión sexual o romántica en parejas en pantalla aun cuando no interpreten enamorados. Me ocurrió con Leticia Calderón y Enrique Rochas en Yo compro esa mujer a pesar de que eran padre e hija en la ficción. Poco después supimos que estaban emparejados. Otro caso fueron la difunta Hayden Pannetiere y Milo Ventimiglia en Héroes, donde encarnaban a sobrina y tío.  Lo noté sin saber que eran novios en la vida real.

Pues reconocí esa tensión en The Age... Y una variación de la misma en Cacería de brujas donde Winona interpreta a Abigail , una jovencita de Salem que en ese universo puritano tiene amores con el muy casado John Proctor (Day-Lewis). Cuando Proctor la abandona, ella reúne a sus amiguitas y guiadas por una esclava africana,  se van al bosque a practicar magia negra que Abigail espera ayude a sacar a Elizabeth Proctor de en medio. Son descubiertas y Abigail inventa un cuento de que viven en una comunidad de brujas enclosetadas, su rival entre ellas.



Para proteger a su esposa embarazada, John asume la culpa creyendo que podrá demostrar en el juicio que todo es una faramalla de una amante despechada. Como saben los conocedores de esta historia colonial, el resultado es trágico. Lo interesante es lo creíble de la actuación de Winona. No es que ella no sea una excelente actriz, es que en sus escenas con John Proctor se siente como si realmente fuese Abigail. Si vinculamos esa actuación con los rumores y recordamos que fue durante la filmación  se hizo público el romance de Sir Daniel con Rebecca (hoy Lady Day-Lewis), hija de Arthur Mller, es fácil resolver las matemáticas de esta relación.



Winona Traicionada

Aparte de presentar factores que pueden probar el posible romance entre Noni y Sir Daniel, es también un ejemplo de las presiones y problemas personales que traían a Winona al borde del colapso nervioso. Agreguémosle la traición. La mejor amiga  de Winona, a fines de los 90, era Gwyneth Paltrow. Fue ella quien presento a Noni con el nuevo amor en la vida de la actriz, Matt Damon.


                                        Con Matt Damon

Aparte de su recuperación en el área romántica, Winona estaba entusiasmada con un libreto que había caído en sus manos. Se trataba del guion de Shakespeare in Love. Winona quería el rol principal, pero Gwyneth lo encontró en la mesa de la cocina de su amiga, se apoderó del libreto y del papel. El resto es historia.

Esta traición nunca ha sido confirmada por Gwyneth que se la ha pasado años burlándose de Winona Ryder y montándole sobrenombres. A mí me cae bien La Paltrow, es una sincera amiga de Israel,  pero arrastra un historial de mentiras, toxicidad e incluso actos deshonestos. Solo puedo imaginarme el estado mental de alguien tan hipersensible como Winona ante este nuevo desengaño.

                        Con su amiga traicionera

Es natural que la actriz sufriese un colapso nervioso y que buscase ayuda a lo Hollywood, yendo a un médico poco recomendable que le recetó medicamentos fuertes e inapropiados para una depresión. Ahora, medicada, Winona se embarcó en otro proyecto. llevar a la pantalla el superventas Girl Interrupted basado en las experiencias reales de Susanna Kaysen. Noni no solo interpretaría el rol principal, además seria la productora.



Como sabemos, el filme se lo zampó,  Angelina Jolie, seguida por la desaparecida Brittany Murphy y aunque Winona hizo una buena actuación esta quedo opacada por la de sus compañeras. Este nuevo tropiezo hundió a Winona Ryder en una depresión más profunda. En el 2000,  rompió su relación con Mat Damon y comenzó a flotar a la deriva. Estaba al borde de cumplir 30 años, la edad clave en Hollywood para el :”viejazo” lo que significaba roles menos jugosos.

Winona no parecía tener arrugas, pero la oferta ya no era tan abundante. Creo que soy una de las pocas que amó su emparejamiento con Richard Gere en Autumn in New York y tras este filme no apareció ningún otro proyecto llamativo. Fue entonces que llegó el momento más dramático en la vida de la actriz. En el 2001, Winona Ryder fue arrestada en la sucursal angelina de Saks acusada de robar varios objetos.



Winona Delincuente

Para cualquier ser pensante, el que una actriz millonaria y famosa, sin historial criminal ni de cleptomanía, hurtase algunas prendas era señal de desequilibrio mental, incluso temporal. Pues ni los medios, ni las autoridades, ni el aparato legal dieron esa oportunidad a Noni. Los medios desenterraron hechos de la infancia de Winona, su vida en una comuna (donde se la pasó leyendo y viendo filmes viejos) y hasta la vinculación de su familia con Timothy Leary.



Se la describió como una hippie anarquista, se habló de drogas. Winona no bebe y no se droga. Asustados con esa publicidad infame, los abogados de la actriz decidieron desechar el factor de los medicamentos que , bajo prescripción médica, consumía Winona. Para cuando se la llevó a juicio en el 2002,  la acusación no era hurto sino robo con mayúsculas. Se la vio como una privilegiada que creía poder desafiar la ley y se la condenó como si fuese una vulgar criminal.

Para evitar cárcel, Winona tuvo que pagar multas millonarias y servir casi 500 horas de servicio comunitario que terminó de cumplir en el 2005. Para entonces la carrera de Winona estaba acabada. Por quince años fue paria de Hollywood. Se le dio roles―casi todos secundarios―en filmes ínfimos. A pesar de que el tiempo demostraría que Winona actuó bajo la influencia de drogas recetadas y que su médico perdió la licencia, se la seguía viendo como alguien poco confiable.



Tomaría casi quince años antes que Netflix la ayudase a recuperar su sitial con el rol de Joyce en la afamada Stranger Things. En esta historia de terror/ciencia ficción, Joyce es más que la madre de un protagonista, es un personaje de mucha fuerza con historia propia y peso en la trama. Winona se hizo de un nuevo fandom entre la Generación Z con las cinco temporadas que duró la serie. Se volvió reconocible en un universo de streaming que desconocía su brillante carrera, el modo injusto en fue cancelada, e incluso su rol en la cultura adolescente de Los 80.



Por su labor en Stranger Things , Winona ganó un Fangoria y fue nominada a un Globo de Oro. Entremedio, volvió a ponerse bajo las órdenes de Tim Burton. Su antiguo mentor había planeado por allá por el 2000, una secuela para Beetlejuice,  pero insistía en tener a Winona en ella. Pues tuvo que esperar más de 20 años porque en días del juicio no estaba el horno para bollos.

La caída en desgracia de Winona Ryder tampoco la hizo una buena candidata. Aun así,  Burton fue fiel a su plan inicial y tras un par de temporadas de Stranger Things, que volvió a recordar al mundo lo buena actriz que era la intérprete de Joyce Bartlett, el proyecto se puso en marcha. Winona consiguió un permiso especial de la producción de Stranger Things para la filmación de Beetlejuice, Beetlejuice que debutó en el cine en 2024. Ahora Winona es una versión adulta de Lidia que regresa la casa embrujada en compañía de su hija (Jenna Ortega).



El filme fue un exitazo. La cooperación con Tim Burton continua y veremos a Winona en la próxima temporada de Wednesday.  ¿Es este un final feliz para ella? ¿Puede recuperar los años perdidos? La duda persiste sobre si perdimos décadas en que Winona pudo seguir creciendo. Nos quedan sus años de estrella que iniciaron en Los 80 y que demuestran que en Hollywood importa más el escándalo que el talento.