Se ha comparado
la carrera de Brooke Shields con la de Phoebe Cates. Ambas tuvieron su auge en
los 80, ambas fueron modelos antes que actrices, y ambas recurrieron a mostrar sus cuerpos desnudos
para alcanzar la fama. En este breve ensayo voy a demostrar en que fueron muy
diferentes.
La Ahijada de
Joan Crawford
Los orígenes de
Phoebe Cates son tan exóticos como su belleza. Lily, su madre, nació en Shanghái,
hija de una madre chino-filipina y un padre ruso de origen judío. Lili se casó
con el famoso productor de Broadway, Charles Katz también de origen judeo-ruso.
Phoebe y sus
hermanos tuvieron una infancia relativamente normal aunque rodeados de gente
famosa. La chica (que fue criada católica) tuvo de madrina a la formidable Joan
Crawford y asistió a la Professional Children’s School que se especializa en
preparar a los pequeños para carreras en el mundo del espectáculo. El sueño de
Phoebe era ser bailarina de ballet, pero una lesión en la rodilla a los catorce
años acabó con esa posibilidad.
Phoebe estudiaba
en la famosa Juilliard que capacita artistas cuando, a los 13 años, decidió ingresar
al mundo del modelaje. Se convirtió en un rostro frecuente en las páginas de Seventeen,
llegando a aparecer cuatro veces en la portada. A fines de los 70, cuando Brooke
Shields mostraba su escuálida figura au naturelle en cine y en fotos,
Phoebe hacia cosas de quinceañera (y eso que es dos años mayor que la “Pretty
Baby”) como modelar ropa de jovencitas y aparecer en comerciales televisivos de
productos contra el acné.
Sin embargo,
Phoebe estaba desilusionada del mundo del modelaje y a los 17 años comenzó a interesarse
en la actuación. Era el momento en que toda actricita quería ser Brooke Shields
y los productores penaron que Phoebe estaba perfecta para un filme exótico similar
a La Laguna Azul.
Un Paraiso que
se Volvió Infierno
Paradise era la historia de una caravana de
europeos que en la Era Napoleónica son atacados por tribus del desierto. Todos
mueren menos Sarah (Phoebe) y David (Willie Aames de Family) que son vendidos a un harem. Logran escapar y,
en medio de sus esfuerzos por retornar a Occidente, descubren que el sexo es
mejor en el desierto.
Para esta evasión
de la realidad, Phoebe viajó a Israel y filmó (tres meses antes de cumplir 18 años)
escenas de desnudos y con contenido sexual. Aunque la Wikipedia en inglés dice que
Charles Katz aconsejó a su hija hacer escenas sin ropa, todas las otras
entradas en Wikipedias internacionales, más fuentes de la época, alegan que los
padres de Phoebe se opusieron al proyecto viendo su mediocridad.
Eventualmente,
Phoebe también estuvo de acuerdo en que había sido un error. Descontenta on el
producto, y según Willie Aames, Phoebe se negó a promocionar Paradise
que fue un fracaso en taquilla. Entretanto, la actriz se consoló con un nuevo
proyecto, el clásico del cine de adolescentes: Fast Times at Ridgemont High
(Aquel excitante curso en España y Aquellas Picardías en
Hispanoamérica)
Phoebe Topless
A fines de los
70, Cameron Crowe abandonó su lucrativo empleo de periodista de Rolling Stone
para inscribirse como alumno de una secundaria de Los Ángeles. Cameron, que había
estudiado en un colegio católico solo de varones, quería investigar cómo era la
vida de los estudiantes en una escuela normal. Por un año, fingió ser un
adolescente más. Varios se lo creyeron y formaron un círculo de amigos que― bajo
seudónimos― poblarían las páginas de un libro que saldría a la venta en 1980.
Tal vez fue la
importancia del sexo en la vida de estos colegiales lo que atrajo a Hollywood.
En 1981, Cameron y Amy Heckerling fueron encargados por la Universal de encontrar un
reparto adecuado para una historia de un grupo de escolares que navegan a
través de empleos mediocres, fantasías sexuales y un rudo respetar como el que
tiene Stacey , la protagonista.
Para el rol de
Stacey, se contrató a Jennifer Jason Lee, que hoy seria descrita como una Nepo
Baby, siendo hija del desaparecido Vic Morrow. Judge Reinhold, era Brad, su
sufrido hermano, Sean Penn interpretaba al divertido Spicoli, terror de sus
maestros. Ese rol demostraría lo versátil
que era Penn, su madera de estrella y que sería lo más recordado del filme, aún
más que el despertar sexual de Stacey, que tras dos horribles experiencias,
acaba en una clínica de aborto y hace voto de abstinencia.
Lo otro más
recordado es la fantasía de Brad que se masturba imaginando un topless de Linda
(Phoebe), la mejor amiga de su hermana. Fantasía interrumpida cuando la propia
Linda entra en el cuarto y encuentra a Brad con las manos en la masa. En Hollywood
High, la directora Amy Heckerling recuerda que Phoebe expresó dudas sobre
si debía quitarse el sujetador y le fue recordado, de ruda manera, que para eso
le pagaban.
Mas allá del
desnudo, el personaje de Linda es mi favorito del filme. Linda es la colega de
Stacey en su trabajo de camarera de una pizzería. Alardea de una vasta
experiencia amatoria―incluso inventa un novio universitario―y se
erige como profesora de sexo de la virginal Stacey, Es un tipo de persona que existía (y todavía
existe en nuestra sociedad), la que trata de avergonzarnos por seguir vírgenes
a los 16 años.
Una escena famosa
del filme es cuando en la cafetería de la escuela, Linda consigue que Stacey
casi se atragante con una zanahoria durante una clase privada de sexo oral. Por otro
lado, Linda es un ejemplo de clasismo juvenil. Cundo Stacey lamenta haber sido
seducida y abandonada por su primer amante, Linda dice desdeñosamente que ese
no era para casarse siendo un mero vendedor de equipos para estéreos. Otro
motivo de burla de Linda es la preocupación de Stacey de haber perdido a Rat,
su mejor amigo y eventual novio, recordándole que el solo es ‘”un acomodador de
cine del mall”.
Aun así, Linda se
revela como una buena amiga al final cuando encara al ridículo Damone que
además de preñar a Stacey, se niega a pagar la mitad del aborto. Linda lo
apostrofa en la vía pública y le pintarrajea el automóvil. Es Linda quien da
aviso a Brad de donde puede encontrar a su hermana. Así Stacey, ve llegar a la
clínica su hermano que le da apoyo moral, promete no contarle lo ocurrido a sus
padres, y la lleva comer hamburguesas.
Aparentemente, Hollywood
solo reconocía el cuerpazo de Phoebe Cates. Su próximo proyecto Private
School era otra comedia sexual sin la profundidad de “Fast Times”, donde
consigue con su busto poner turnio a Matthew Modine. Este ridículo filme sirvió
para que Phoebe grabase otros discos (ya antes había cantado en Paradise).
Nunca la he escuchado, dicen que gustó en Italia. Con eso ya me alegra saber
que dejó esa carrera. Phoebe Cates era hermosísima, una gran Teen Model y
pronto demostraría ser buena actriz, ¿pero cantante…? Tengo mis dudas.
Phoebe era lo
suficientemente inteligente para darse cuenta que su carrera necesitaba cambios,
tal como su vida privada. Hacia un rato que vivía fuera de casa de sus padres
con su pareja Stavros, un productor griego que le había presentado Andy Warhol.
En 1983, Phoebe hizo una audición para un papel en The Big Chill (El
reencuentro). Se lo quedó Meg Tilly, pero en el plató Phoebe conocería a
Kevin Kline, el hombre de su vida.
En ese tiempo ya
Kevin era una leyenda, habiéndose hecho conocido por una soap opera (Search
for Tomorrow); haber sido nominado al Globo de Oro y al BAFTA por su
tremenda actuación en Sophie’s Choice (solo eclipsada por la de Meryl
Steeep) y sobre todo en Broadway donde ya había cosechado dos Tonys.
Agreguémosle que tenía fama de mujeriego (“Lotario”
lo apodaría su ex pareja, Patti Lupone) , que Phoebe estaba con Stavros y que
la separaba una barrera de 17 años del actor y se entiende que la atracción no
era para seguir adelante. Aun así habría un reencuentro en 1985 lo que daría
inicio a una de las grandes historias de amor de Hollywood.
Sorpresas del ‘84
Volviendo a ese
tiempo 1983-1984, Phoebe estaba a punto de cambiar su vida artística. La ABC había comprado los derechos del
bestseller Lace de Dame Shirley Conran y le ofrecieron el protagónico
a Phoebe. Entretanto también se la había llamado desde los estudios de Steven
Spielberg para ser la coprotagonista de la comedia de terror Gremlins.
1984, fue un año
de gratas sorpresas para la joven actriz. Lo primero fue su ingreso en el mundo
del teatro. En 1984, trabajó bajó las órdenes del gran Joseph Papp en una adaptación
de la comedia del dramaturgo soviético Víctor Rozov, En el nido del urogallo
del bosque. Esa primavera conquistó la pantalla chica como Lili, la
estrella de cine que oculta un pasado de abuso sexual que incluye su trabajo en
la industria de la pornografía.
Lace fue el fenómeno televisivo. Sus fans
seguimos a Lili en su búsqueda por la madre que la abandonó al nacer y Phoebe
Cates se convirtió en una estrella demostrando que su talento iba más allá de
su zona pectoral. Esto quedaría de manifiesto en Gremlins donde no se explotó
su físico en su rol de semi-novia de Billy
(Zac Gilligan) el protagonista y
colega en su batalla contra los monstruitos que asolan su pueblo. Un momento
inolvidable del filme es cuando Phoebe explica, en casi un monologo, a Zach
porque odia la navidad.
Con Gremlins,
Phoebe se volvió definitivamente una Teen idol, a pesar de tener ya 22 años. Su
rostro era reconocido en el mundo entero y, en el Japón, la contrataron para un
comercial de cerveza. Entre 1985 y 1989, Phoebe actuaria en varios filmes,
ninguno muy memorable, pero donde su talento actoral primaba sobre sus
desnudos.
En Bright
Lights, Big City interpretaba a la esposa desilusionada de Michael J. Fox.
Mas aptas para el público juvenil fueron sus actuaciones en el homenaje a las
Teen Movies de Los 60: Shag y Heart of Dixie. Aunque no pasaron
de ser filmes veraniegos mantuvieron a Phoebe vigente en la pantalla grande.
Entretanto, seguía su carrera en el
teatro independiente con tours nacionales de piezas de Chejov y Shakespeare. En
1989 vino a debutar en Broadway interpretando a Risa, una chica de Mineola
poseída por un dybbuk en The Tenth Man de Paddy Chayefsky.
Phoebe y Kevin en la noche de apertura del "Décimo Hombre"
Mrs. Kevin Kline
La vida
sentimental de Phoebe también sufría cambios. Un reencuentro en 1986 con Kevin
Kline los llevaría al altar en 1989. En 1990, Phoebe volvía al universo de
Spielberg, recreando su rol original ahora en Gremlins 2. En 1991, su
primer embarazo impidió que encarnara a quien una vez interpretó Dame Elizabeth
Taylor, en la nueva versión de El
padre de la novia.
Un poco antes del
nacimiento de Owen, Phoebe había filmado Drop Dead Fred!, la historia de
una solitaria divorciada que es acosada por el espíritu de un amigo imaginario.
El nacimiento de Greta hizo que Phoebe se tomase un largo permiso maternal. Fue
una época de reflexión. Había pasado la barrera de los 30 y no le ofrecían
buenos roles. ¿Valia la pena seguir en la actuación cuando tenía
dos pequeños a quienes criar y un matrimonio que no deseaba acabase en divorcio
como ocurría constantemente en Hollywood?
En 1994, Phoebe
por primera vez actuó junto a su esposo en la comedia La Princesa Caraboo,
la historia real de una estafadora que convenció a la Inglaterra de la Regencia
de ser una princesa de una mítica isla del Pacífico. No tuvo mucho éxito y fue
el momento para Mrs. Kline de tomar una decisión y alejarse de la actuación.
Una lástima porque Caraboo ( junto a Lace y a Gremlins)
ofrece su mejor actuación.
En el 2001, por
pedido de su amiga Jennifer Jason Leigh, Phoebe aceptó volver ante las cámaras
en The Anniversary Party, la historia de una pareja de actores (Jennifer
J-L y Alan Cummings) que invitan a sus
amigos más cercanos (y a sus enemigos) a
un fin de semana para celebrar su sexto aniversario. Durante ese tiempo, y tras consumo de éxtasis, se descubren secretos a la vez que se revela
lo frágil que es el matrimonio principal.
Kevin y su señora
interpretaban a una pareja de actores reconocidos pero, como en la vida real,
se habían dedicado más a su familia que a su arte por lo que eran los únicos
entre los invitados que tenían una unión sólida. Un detalle es que los hijos de
Los Kline, Owen y Greta, debutaron en este filme. Su última escena en la que se
retiran serenos con los niños en brazos es casi una alegoría al matrimonio
Kline y una confirmación de que Phoebe tomó la decisión correcta.
Me sorprendió que
en la Wikipedia en portugués sacaran un mitote de que Kevin Klein, por celos,
sacase a su esposa de la actuación. No he encontrado ninguna confirmación de tal
tontería en ninguna parte. Tampoco las feministas podrían culpar a los hijos de
Phoebe. Su decisión de ser madre y hacerlo bien fue propia. Sus hijos ya son
adultos, ambos han entrado en la farándula. Si Phoebe hubiese querido pudiese
haber entrado nuevamente en la actuación reinventándose en la pantalla chica
como lo han hecho otras Teen Idols de su generación como Brooke Shields o Winona Ryder.
Lo cierto es que
tal como se desilusionó del modelaje, Phoebe estaba harta de Hollywood,
harta de roles que solo buscaban explotar su físico, sabía que después de los
30, las actrices pasan a ser parias en La Meca del Cine. En suma, había razones
de más para su retiro temprano. En este siglo, en el 2005, Phoebe abrió una tienda en la Avenida Madison.
Esta boutique llamada Blue Tree es atendida en ocasiones por su propia dueña
lo que atrae a fans de quien la revista Harper Bazaar nombrase una de
las 100 mujeres más bellas del mundo.


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