jueves, 12 de febrero de 2026

Victoria-Eugenia de Cenicienta a Enfermera: Ena en RTVE

 


Hace un par de años tuvimos un torrente de miniseries sobre reinas y otras damas de sangre azul. Me sorprendió que la televisión española no se sumase a esa moda. Ignoraba que habían hecho una serie sobre la Reina Victoria Eugenia, la bisabuela del actual rey Felipe. Ahora, dos años después de ser engavetada, se puede ver Ena por TVE y la señal internacional de RTVE. ¿Pero cómo se trata a esta mujer fascinante y desdichada en el pedrosanchismo?

La Reina Desconocida

De pequeña sabía que los reyes y reinas no eran cosa de cuentos de hadas. Las revistas de mi madre me confirmaban la existencia de emperatrices como Farah Diba, princesas como Grace de Mónaco y reinas como Isabel II de Inglaterra a la que mi escuela británica me llevó a conocer con motivo de la visita de la soberana a Chile en noviembre de 1968.

Fue ese año, que en  (creo) Vanidades encontré un artículo de varias páginas dedicado a una ancianita que aparecía en las fotos con un bebé en brazos. La identificaban como la Reina Victoria Eugenia y el nene era su nieto Felipe (el actual Felipe VI). La lectura me informó que vivía en Suiza, y que era su primer viaje a España luego de la abdicación de su esposo, Alfonso XIII.

                  La Reina Victoria Eugenia fue madrina del actual Rey de España 

De reyes de España yo solo conocía a los Reyes Católicos. A mis nueve años ya sabía que quien mandaba en España era El Caudillo. Ahí no había reyes. Con el tiempo me fui enterando de detalles sobre esta abuelita, que era nieta de la reina Victoria y de los Mountbatten (Battenberg en ese entonces). La reina Vicky había permitido esa boda desigual entre su hija menor y el hijo de un matrimonio morganático, exigiendo, a cambio,  que los novios viviesen siempre con ella.

También me enteré que el día de su boda, a Victoria Eugenia o Ena como se la conocía en familia,  un anarquista le había lanzado una bomba. ¡Vaya regalo de bienvenida! Hace un par de años, y a raíz de Tiempos de Guerra, que vine a conocer las desventuras de la Reina Ena, un matrimonio por amor que se volvió de dolor gracias a suegra controladora, cortesanos desleales, hijos enfermos y un marido infiel. Se parecía un poco a la historia de su prima María de Rumania, pero en vez de echarse amantes y de promocionar productos de belleza como Missie, Doña Ena se había encargado de cambiar el sistema de salud de su pueblo.

“La Reina Enfermera” la apodaron por su fundación de hospitales, por su reforma de la Cruz Roja española, y por crear una organización que preparó profesionalmente a enfermeras que sirvieron en España y en Marruecos. No voy a agregar más de lo que ya expuse en las bio-entradas sobre Su Majestad y su compinche la Duquesa de la Victoria, prefiero revisar lo que la serie nos cuenta y lo que falsea.

                               La Duquesa de la Victoria pasea con su reina.

¿Era Ena una Cenicienta de Segunda Fila?

Comenzamos con el primer encuentro, romance y compromiso entre el Rey de España y la nieta de la Reina Victoria. Aunque no es cierto que Patricia de Connaught (que terminó casándose con un plebeyo) haya ilusionado a Alfonso XIII para darle calabazas en medio de un baile, es verdad que Victoria Eugenia era un poco “Cenicienta”. El rey si coqueteó con Patsy Connaught y con Bee de Sajonia, pero prefirió a la prima de ambas, a pesar de no tener ella tanto pedigrí.

También es cierto que ABC se inventó ese concurso de buscar a la futura reina consorte entre varias candidatas y que los lectores eligieron a Victoria Eugenia de Battenberg. En cuanto a la intromisión de la emperatriz Eugenia, no creo que haya sido tan fundamental. Me sorprende que después de décadas de exiliada en Inglaterra (e hija de irlandesa) Eugenia de Montijo no hablase inglés. Tal como me sorprende que Ena y su pretendiente se cartearan en francés, cuando Alfonso, que había estudiado en Ampleworth, el famoso internado jesuita en Oxford, debería hablar inglés.



Sin embargo, donde más ha exagerado (licencia dramática) el guion es el hincapié en la falta de dote y estatus de “segunda fila” de Ena. Aunque es cierto que Patsy Connaught, por línea materna, estaba emparentada con el Kaiser, y Bee era nieta del Zar de Rusia (y hermana de la Reina de Rumania), es falso un encabezado de periódico ingles que muestra la serie que dice que Ena “no tiene sangre real”. Su madre era princesa, hija de una reina y un príncipe, y su padre descendía de la casa real de Hesse.

Se dice en la serie que la razón por la cual los reinos europeos solo enviaron parientes segundones a la boda es porque la novia no era de la realeza y porque el Rey de Inglaterra se oponía a la boda. Si bien fue histórica la ausencia de reyes y príncipes herederos entre los invitados, más se debía a que Españaa menos de una década de su derrota ante Estados Unidosya no era considerada una potencia. Vemos que Patsy Connought se niega a ser reina de “un país de bárbaros ”. En su sermón a su sobrina, Eduardo VII le recuerda que España es un país atrasado.

Por otro lado, el rey inglés le concedió a su sobrina un título de “Alteza Peal”, antes de la boda, para colocarla al nivel de su nuevo marido. Quien me ha dado pena es la princesa Beatriz de Battenberg que es ninguneada por todos comenzando por la serie. Para empezar solo tenía 48 años cuando su hija se comprometió, pero la retrata una actriz anciana. Tan viejita que a ratos yo la confundía con Miss Cochrane.



Cuando la ex Emperatriz de los Franceses lleva a la ahijada para que la fotografíen para el concurso (ABC utilizó ilustraciones, no fotos), la madre de la concursante es empujada a un costado junto a Miss Cochrane como si fuese una criada y no una princesa real con más pedigrí que Eugenia de Montijo. El acabose es cuando en Biarritz, para el compromiso, Alfonso primero la ignora y luego le hace un gesto como el que se le hace a una mascota para que se retire y lo deje a solas con su novia.

En cuanto a Miss Cochrane, por más que la he buscado no existió. Ena fue muy amiga de Lady Jean Cochrane, una aristócrata escocesa, pero ni ella viajo a España con su amiga ni era una anciana. Para acabar, María Cristina (apodada Doña Virtudes), la Reina Madre, que vivió casi todos los desaires y momentos amargos de su nuera, deseaba por nuera una Habsburgo, pero su gran reparo con Ena fue la religión y la hemofilia.

                                           La ficticia Mss Cochrane

Victoria Eugenia se convirtió, sin hacer aspavientos, al catolicismo, pero no pudo evitar que dos de sus hijos sufriesen la enfermedad que dos hijas de la Reina Victoria, Alicia y Beatriz, más una nieta, la Zarina Alexandra, traspasasen a algunos de sus hijos.

La Verdadera Historia de Mateo Morral

Aunque sabido es que el reinado de Victoria Eugenia comenzó con el pie izquierdo debido a un atentado, hay detalles en los que la serie me ha ilustrado o empujado a investigar para saber si son ciertos. Yo no sabía que Mateo era hijo de un industrial y que el fanatismo religioso de su madre lo convirtió en ateo. Tampoco que sus esfuerzos por concientizar a sus obreros hicieron que su padre lo desheredase.

Hambriento de justicia social, (y de un plato de comida) Morral se apareció en Barcelona a entrevistarse con Fransec Ferrer, fundador de la Escuela Moderna, quien le dio empleo de bibliotecario. Tras el atentado, se trató de vincular al asesino con Ferrer quecomo muestra la serieacabó fusilado durante la Semana Trágica de 1909.



Hasta su muerte, Ferrer negó haber sabido de los planes de Mateo Morral. Solo que el hombre había tenido un cambio tras enamorarse de una de las maestras, Soledad Villafranca . La reconocida anarquista era profesora en la Escuela Moderna y amante de Ferrer. Obvio que rechazó las pretensiones de Morral orillándolo a una depresión que acabaría en su intento de regicidio.

                               Francisco Ferrer y Soledad Villafranca

En la serie, culpan ese acto y el anarquismo violento del cuasi regicida a  Norah, una bibliotecaria revolucionaria y única sobreviviente de Bandera Negra, una célula anarquista rusa. Efectivamente, Mateo (que era guapetón) tuvo amores con una nihilista rusa, pero no fue la única revoltosa con la que mantuvo cercanía.

En la serie, Norah pone en contacto a su amante con Nicolas Estébanez,  ex Ministro de Guerra de la Primera República. Lo cierto es que Morral admiraba a Estébanez desde hacía tiempo. se cartearon y  se entrevistaron. Si le creemos a Pio Baroja, fue Estébanez quien  trajo a España la bomba Orsini que Morral obsequió a les reales novios.

En la serie, Estébanez recomienda a Mateo solicitar la ayuda del periodista Nekens quien pone al joven anarquista en contacto con un tal “Dinamita”,  un individuo de baja calaña que le da un entrenamiento chapucero para atentar contra la vida de Alfonso y su consorte. Será Dinamita también quien mate a Mateo Morral para que no delate a sus ayudantes.

                                  Dinamita despacha a Mateo

En la vida real, Nekens fue relacionado con el atentado y arrestado. El juró que solo conoció a Mateo después del fracasado regicidio y que solo le dio albergue por una noche. “Dinamita” es una invención de los guionistas. En cuanto al asesinato, se basa en un reporte médicoescondido por un tiempo que afirmaba que el tiro fatal no pudo salir ni del muerto ni de su revolver.

               Romanones exige que se oculte la causa de la muerte de Mateo Morral

A pesar de que el personaje de Morral pretende inspirar un poco de lastima, a mí me la da poca. ¿Al final para qué mató a 24 personas inocentes? Ni hablar de los caballos cuya sangre empapó el vestido de la novia. Se dice que creía que el regicidio provocaría una revolución y con esta el fin de la monarquía. Errado estaba, puesto que su hazaña cayó tan mal en la gente, que fue fácil para unos pueblerinos reconocerlo y entregarlo a las autoridades. O sea no estaban con ánimos de revolución o de celebrar la muerte de su rey.





Además, muerto Alfonso había una galería de posibles regentes, encabezados con quien ya tenía experiencia en el cargo, la Reina Madre. Eso, si el heredero aceptado fuese el sobrino de Alfonso, el Duque de Calabria. Pero también el trono pudo haber pasado a manos de María Teresa de Baviera, hermana del rey

¿Fue la Reina tan Poco Querida?

Siempre se ha dicho que los españoles fueron injustos con la “Reina Enfermera”, que no la supieron apreciar y la despreciaron “por extranjera”. Se la ha comparado con su prima la Zarina Alejandra, que tuvo de los rusos un recibimiento (y una despedida) peor.

Lo cierto es que el pueblo español recibió a Ena con las mismas pullas que recibiese antes a María Cristina, que si no hablaba bien español, que si era extranjera, que si era impávida, etc. Se le agrega a Victoria Eugenia el considerársela frívola y esa culpa tan injusta, que también compartiera su prima Alix, de parir hijos enfermos.



Quienes compartieron con Ena su cruzada para reformar el sistema sanitario, quienes vieron sus esfuerzos por los más vulnerables, quienes sintieron su buena influencia, la percibieron de otra manera. Además cabe preguntarse qué querían los españoles. ¿Una “reina castiza” como la Isabel II a la que echaron a patadas o una adolescente tísica como María Mercedes? Ellas hablaban bien español y eran más expresivas, pero se necesitan mayores virtudes para ser una buena consorte.

Lo cierto es que el pueblo llano y la burguesía recibía su información “desde arriba” y los peores enemigos de la reina (aparte del marido) fueron su suegra y sus cortesanos encabezados por el reptílico Marqués de Viana. Aunque la suegra , en la serie, parece apiadarse de Ena y tomarle cariño, en la realidad siempre la ningunea e hizo lo increíble, prefirió a los nietos bastardos antes que a los legítimos.

Es cierto que Ena trajo costumbres extranjeras y modernasmás que el pastel de bodas a España. Fumaba, conducía su automóvil, bailaba los ritmos del momento y se vestía muy chic. Ya en 1914 se habla de que Balenciaga le diseñaba ropas. En ese entonces el Maestro tenía su atelier en San Sebastián. Lo que no me creo es que Ena y su prima patinasen, semi desnudas, por las salas del palacio. Eso es una alusión a la costumbre de Diana de Gales de patinar (vestida) por los pasillos de Buckingham y es un cliché moderno el comparar a todas las reinas desdichadas con Lady Di .

                     Ena presenta a Bee con su primo político, Alfonso "Ali" de Orleans


Lo que el pueblo si encontraba reprochable es que su reina no gustase de la comida española y de la fiesta taurina. También molestó su “impavidez” ante el atentado. Eso es pura mala leche y un culpar a la víctima. La reina estaba en shock y es un milagro que haya podido contener sus nervios. Lo que pasa es que la serie le pone color y es que quieren tratar de mostrar lo mejor de Alfonso. Entonces quieren indicar que fue él quien tomó la iniciativa de mostrarse sonriendo al pueblo. Ni siquiera muestran que Ena salió al balcón con un vestido manchado con sangre.



Por otro lado, la serie miente al decir que no se cancelaron las festividades. Si se canceló el baile oficial y el banquete fue muy discreto. Lo que no se cancelaron fueron las festividades publicas programadas para el pueblo y que tuvieron lugar días después de la bomba.

En realidad, no fue el pueblo el enemigo de Victoria Eugenia, sino su suegra, una camarilla de chupamedias oportunistas yprincipalmentesu marido.



El Rey Infiel

Pilar Eyre lo ha llamado “depredador sexual” y algunos historiadores han hablado de Alfonso XIII como un adicto al sexo. No reparan, pobres plebeyos, que la sexualidad de los reyes es más desmesurada que la de los meros mortales. El esposo de Victoria Eugenia traía esa desmesura en los genes.

Su abuela y tatarabuela paternas eran tan promiscuas que nunca se sabía quién era el padre de sus hijos. El abuelo Fernando VII tenía un miembro viril tan grande (y lo usaba en consecuencia) que una de sus esposas, al verlo desnudo en su noche de bodas, se orinó. El mismo Alfonso XII se las arregló, a pesar de su tuberculosis, para preñar a su esposa y a su amante.

Antes de su boda, ya Alfonsito XIII traía cuento y un hijo fuera del matrimonio al haber sido padre del futuro horticultor y Justo entre las Naciones, Roger de Vilmorin. Ya casado, Alfonso no cesó de perseguir mujeres, incluso en su propia casa, preñando a dos nanas de sus hijos. De una no se le sabe el nombre, solo que abandonó el fruto de su pecado en los peldaños de una iglesia. Más documentado está el nacimiento de Juana Alfonsa, producto de los amores del monarca con Beatrice Noon, la institutriz escocesa de los príncipes.



 Los más famosos bastardos reales son María Teresa y Leandro Alfonso, hijos de la actriz Carmen Ruiz Moragas. A pesar del mucho bombo que se les da en la serie. A pesar de que en la vida real, Doña Virtudes les hizo muchos mimos y hasta pensó en que llegasen al trono,  no pasaron de ser chocheces de abuela vieja. Alfonso nunca los reconoció y Leandro tuvo que apelar a los tribunales, décadas después de muerto su padre, para poder usar el apellido “Borbón”. Según documentos de la policía secreta de Mussolini, el Rey Alfonso tuvo otra hija, Carmencita, cuya madre fue la actriz Carmen de Navascués.




No fueron las infidelidades las que separaron a Ena y Alfonso. Ella tampoco venía de una familia muy puritana. Su tía Luisa, de soltera, se embarazó del preceptor de su hermano. La abuela Vicky mucho dio que hablar con su cercanía al excuses John Brown y del Tio Eduardo... mejor ni hablar. Por algo Henry James le colgó el sobrenombre de “Eduardo, El Acariciador”. Lo que mató el amor de Ena fue el modo descarado en que Alfonso condujo sus conquistas y el ninguneo con el que trató a su real cónyuge.

El comportamiento del rey fue copiado por los cortesanos y eso fue la gota que llenó el vaso de la reina. De parte de esa camarilla llegaban al pueblo los chismes ,todos culpando a Victoria Eugenia. Se decía que la sangre ardiente del rey español exigía más de lo que podía dar una inglesa fría y flemática. Si, tan fría que en siete años parió siete hijos. Así no hay cuerpo que aguante.

                                 Ena y Fernando, su hijo muerto

Mas grave aún para los españoles era que la reina solo alumbraba hijos enfermos incapaces de reinar. Grave mentira. Ena tuvo (como dice el cuplé) siete hijos en siete años. Con la falta de conocimientos ginecológicos y tecnología médica de su tiempo, lo normal es que dos se perdieran al nacer. De los otros cinco, el mayor, Alfonso y Gonzalo el más pequeño, heredaron la hemofilia. Los otro cuatro nacieron perfectamente sanos.




Algo que serie y vox populi parecen olvidar es que Don Jaime nació normal. A los cuatro años, sufrió de una grave infección auditiva. Le practicaron una cirugía chambona que lo dejó sordo y solo por eso se le desgració la vida y se le arrebató el derecho al trono a él y a sus descendientes. Aun así Don Juan ,Conde de Barcelona y las hijas salieron sanas. Ni Doña Beatriz ni Doña Cristina tuvieron hijos hemofílicos así que fue una crueldad y cobardía acusar a la reina de no dar un heredero al trono cuando aportó cuatro.

La serie, aparte de convertir a Ena en victima (lo fue) y feminista (no lo fue), es ambigua con el rey. Nos lo describe como un sátiro, mal marido, mal padre y más encima inventor de la industria porno en España, pero también nos lo muestran preocupado por el pueblo y todo el episodio de la Oficina Pro-Cautivos fue idea suya lo que evidencia su gestión humanitaria y preocupación por otros.

Ena está bien actuada. Me han gustado mucho la pareja principal, a la anglo-danesa Kimberly Tell solo la vi en un rol menor en Operación Barrio Ingles.  Nunca había visto a Joan Amargo. Me ha impresionado Elvira Minguez (la madre de Sira en Tiempo entre costuras).



Desde un punto de vista estético, la serie es una preciosidad que goza de la iluminación y el tono rosa sepia de las antiguas producciones de época españolas lo que permite apreciar los decorados y los palacios. Mención aparte el vestuario de la reina que cubre las modas de cuatro épocas y es exquisito.

Contenido Violento y Gory: El primer episodio tiene las escenas sangrientas del atentado y eventual asesinato de Mateo Morral. Lo más Gory es la cabeza de un moro que le presentan a la Duquesa de la Victoria a su llegada a Marruecos

Contenido Sexual y Desnudos: A pesar de mucho cotorrear sobre el “cine erótico” y las conquistas del rey, no hay nada gráfico. A lo más una imagen de los reyes en su luna de miel semi cubiertos con una sábana.



Factor Feminista: Serie de RTVE-en-tiempos-del-pedrosanchismo debe traer un mensaje del más rancio mituterismo monterino. Pues no creo que Doña Ena se haya explayado ante la prensa diciendo que “las mujeres servimos para algo más que parir” Aparte de ser palabras impropias de una reina, el ponerse a la altura de todas las mujeres no hubiese quedado bien en la percepción de entonces de la monarquía y menos hablar de partos de parte de una madre estigmatizada por las enfermedades de sus hijos.

El feminismo de Victoria Eugenia se manifestó en sus reformas de la salud y en darles a las españolas la oportunidad de estudiar enfermería, de especializarse en métodos modernos y en llevarlos a otros puntos del mundo como la zona de conflicto marroquí. Eso en una época en que era mal visto que una mujer saliese de casa sin compañía aunque fuera a hacer compras.



Factor Diversidad: Aparte de la cabeza de moro que le obsequian a la Duquesa de la Victoria a su llegada a Tetuan, no vemos más que personajes caucásicos. Eso sí, se presenta ese conflicto omnipresente entre anglosajones y pueblos mediterráneos. Los españoles no quieren por reina una que exhibe flema británica y los ingleses no quieren que su princesa se vaya reinar sobre “barbaros y salvajes”.


                                               La opinion del Tío Eduardo


En cuanto otro tipo de diversidad, me ha molestado como manejan el tema de las enfermedades de los hijos de Ena. A Jaime lo ponen como retrasado. El perder el oído no vuelve a un ser humano  un débil mental. A Alfonso lo llevan en silla de ruedas y también actúan como si la hemofilia le hubiese devorado las neuronas. En realidad, Alfonso fue bastante funcional, un playboy que se casó dos veces y murió en un accidente automovilístico.

jueves, 5 de febrero de 2026

Rue, la Narradora No Fiable: Personajes de Euforia

 


Un motivo para no ver Euphoria en sus días de apogeo fue oír que el show glorificaba las drogas y que su protagonista era una adicta. Aunque lo primero es cierto, Ruby “Rue” Bennett (Zendaya) es algo más que una simple narco dependiente. Sin ser un modelo para nadie, el personaje que convirtió a Zendaya en estrella, captura la imaginación y el corazón.

Tres Razones para Amar a Rue Bennett

Un trio de motivos me acercó a Rue, el primero que sea tan querida por otros personajes a pesar de que, como drogadicta, tiene un comportamiento errático y un nivel de discurso que alterna entre manipulación,  sarcasmo y violencia. Aun así su madre y hermanita la adoran y su proveedor de drogas, Fez (Angus Cloud), se niega a venderle productos que la han tenido bordeando la muerte. “Me caes bien,” le dice “y voy a echarte de menos”.



Fez es un gran sicólogo (es el único que se da cuenta que Nate está enamorado de Jules). Cuando Rue se disculpa por haberlo acusado de empujarla a la drogadicción, le responde que, como dealer sabe que no se puede tomar en serio lo que dice un cliente. Cuando Rue es obligada por “Mouse” a probar el fentanilo, Fez llama a Jules (Hunter Schafer), recién llegada al pueblo, para que la ayude a atender a la inconsciente Rue. Él sabe ya lo importante que es la nena trans en la vida de su amiga-cliente.

El cariño que Jules demuestra a Rue desde que se conoceny que me recuerda al afecto desarrollado entre Chiara y Ludovica en Baby es evidencia del aura benéfica que irradia la joven adicta y de cómo atrae a gente de buen corazón. Lástima que el cariño de Rue se convierta en un amor que Jules nunca podrá corresponder del todo.

El segundo motivo para quererla es que Rue es creyente . Aunque no es tan devota como su madre, cree en D-s, se encomienda a El cada vez que tiene problemas e ,incluso en el tráiler de la secuela, la vemos , ya adulta, arrodillada en una iglesia.



El tercer motivo y que hace a Rue un personaje novedoso, es que es la narradora de este cuento. Yendo más allá del relato en primera persona, el personaje de Zendaya se convierte en una voz narrativa omnipresente describiendo a cada personaje de su mundo. La serie dedica cada capítulo a describir la biografía de un personaje y lo hace desde la perspectiva de Rue.

La explicación de su omnipresencia también es curiosa.  Según la cronista, cuando está muy drogada tiene la capacidad de desdoblarse y ver cosas que no tiene otra manera de conocer. Aunque esto la hace una narradora no-fiable, también dota al relato de un punto de vista adolescente, incluso cuando emite juicios debatibles tales como que es obligatorio para una chica proveer al novio de fotos de ella desnuda ya que esa es la “moneda del amor” o cuando afirma que para un chico es imposible detectar si la novia es virgen o no.

En Pos de la Euforia

Por otro lado, la causa de drogadicción de Rue es explicada de manera torpe. Rue le cuenta a Fez que todo comenzó cuando le diagnosticaron cáncer a su padre. A sus once años, la niña reaccionó ante la noticia con un ataque de angustia que casi le provoca un paro respiratorio. Los paramédicos le administraron una inyección de Valium líquido que la presentó por vez primera con esa sensación de “bienestar” que la serie denomina ‘Euforia” y que es un nirvana que los personajes persiguen, no todos a través de la droga.



Mas adelante, Rue recuerda que volvió a experimentar esa deseada euforia a través de los analgésicos intensos que le recetaban al padre. Cuando Rue nos narra la vida familiar de Cassie señala que la drogadicción del padre se debió a fuertes medicamentos para el dolor provocado por lesiones tras un accidente automovilístico. Es como si la serie quisiese culpar de toda drogadicción a los médicos irresponsables, pero es una explicación pueril y falsa.

No todas las personas a las que les han recetado calmantes se han vuelto narcos dependientes. En cuanto al Valium (Diazepam), yo también probé uno a la misma edad que Rue. La noche del Terremoto del 71, Mi Ma nos dio Valium a mi hermano y a mí para que durmiéramos sin sentir las fuertes replicas. Aparte de roncar plácidamente (y eso que dormimos sobre la alfombra del living) ni mi hermano ni yo nos volvimos adictos al Valium

Cuando me diagnosticaron bruxismo en 1986, me recetaron Valium que yo solo tomé una semana. Gracias a Jacquline Susann yo sabía del impacto de la droga y no quería vivir en El Valle de las Muñecas. En 1996,provocado por el estrés de dejar mi mundo en Usa y trasladarme a un Chile desconocido, tuve un ataque de ansiedad idéntico al de Rue. Nuevamente, me recetaron Valium, nuevamente no lo tome más allá de tres días. A diferencia de Rue, odio perder control y no tengo ganas de gastar mi poco dinero en estupefacientes.



El calmante más fuerte que se me ha administrado en mi vidapor cólicos y cálculos renalesha sido Demerol. Aparte del alivio que provoca el cese del dolor, lo más que ha hecho es ayudarme a dormir. En resumen, yo nunca he experimentado esa euforia que tiene a Rue caminando por las paredes. Nunca la he buscado.



No es que desconozca la euforia que produce la champaña y un buen orgasmo, pero no son cosas que se encuentren fácilmente. Yo sé que puedo beber con limites, una cuarta copa de champaña me pondrá a decir disparates y a vomitar más que la nena de El Exorcista. Un buen orgasmo va ligado a un buen amante, algo difícil de encontrar. Aparte que tanto la champaña como el placer sexual me colocan en un sitio donde, tras la euforia, viene una gran paz y claridad de mente. Justamente lo que no consigues con las drogas. Por eso me es difícil compenetrarme con los personajes de Euforia, ya que no solo Rue consume, aunque es la única adicta.

Chicas Drogadas

Aunque Kat pierde su virginidad borracha, no es alcohólica ni toma drogas. Su euforia le llega gracias al poder y no solo el financiero que descubre cuando revierte la vergüenza de haber sido filmada teniendo sexo. En cambio, Maddy (Alexa Demie) y Cassie (Sidney Sweeney), muchachas que no catalogaría como centradas, parecen acudir al Molly (éxtasis en polvo) cuando están deprimidas y con resultados aviesos.



Aunque Nate (Jacob Elordi) declarará ante la policía que Maddy suele consumir, solo la vemos recurrir al estupefaciente durante la feria. Vemos a Maddy y a Cassie darse sus toques para luego ir a meter las patas . Cassie protagoniza un bochornoso espectáculo teniendo un orgasmo público montada en un caballito de carrusel. En cambio Maddy desencadena toda una tragedia, atacando a sus “suegros” verbalmente lo que provoca una agresión física por parte del airado Nate. Como para no meterse más drogas, chicas.




(Spoilers para quien no haya terminado la primera temporada)

El caso de Jules es más complejo. En el imperdible especial sobre la Lolita trans, descubrimos que la madre de Jules es drogadicta, que ha recaído en su adicción tantas veces que su hija no quiere volver a verla. Aun así, en el primer episodio, Jules y Rue consumen tachas. A pesar de que es Jules quien exige de Rue sobriedad , bebe como cosaco delante de su pobre amiga en la fiesta de Halloween. Por primera vez, Rue siente que debe proteger a su novia.

Cuando Jules cargada de miedos, remordimientos y dudas escapa a Nueva York a encontrarse con su amiga TC, acaba en una disco en compañía de la seductora Anna. Beben, jalan cocaína y la rubia despierta en la cama con sus dos compañeras. Algo que la deja incomoda.

 Volviendo al especial, cuando Jules confiesa a la siquiatra que el amor de Rue es una carga ya que la convierte en custodia y sostén de una adicta, establece un rechazo a esa responsabilidad no requerida. No solo debe impedir que Rue no recaiga evitando problemas entre ambas, además no puede beber ni drogarse cuando se le antoje y ahí está el mensaje errado de la serie. (Fin de los spoilers)



Las Drogas como Rito de Pasaje

Sabemos que Rue estuvo a punto de morir de una sobredosis, que hay un cierto estigma sobre ella por ser una adicta. Sin embargo, sus mismas criticas creen poder controlar sus propios usos de drogas y alcohol y la serie no los desmiente.

No hay un mensaje fuerte antidroga ( que esperaríamos de parte de un rehabilitado como Levinson), no hay una advertencia sobre los peligros de perder el control. Me recuerda la estúpida frase de Marina en Elite¿si no me pierdo a los 16 años cuándo me voy a perder?” Pues Marina no llegó a los 17 años, así que se perdió a tiempo.

A diferencia de Baby, donde Damiano aparece en la vida de Ludovica y Chiara, vendiendo drogas y que involucrar a las chicas en ese mundo las empuja a la prostitución, al crimen y al descredito social, en Euphoria el uso de drogas es visto como un rito de pasaje. Una adicción fuerte como la de Rue es una falla personal (como el sobrepeso de Kat) no como un peligro que puede acaecerle a cualquiera y deba ser evitado.





El Lado Heroico del Narcotraficante

Por otro lado tenemos el tema del vendedor de drogas.  Si en Gossip Girl, Damien Dalgaard es un ser despreciable que quiere involucrar a Jenny en su negocio, Fezco es uno de los personajes más queribles de Euforia. Si Omar en Elite renuncia a su empleo de ‘Camello” y acaba exponiendo a la escuela Las Encinas como un antro de perdición que incluye uso y tráfico de estupefacientes, Fezco nunca reniega de su trabajo aunque intenta proteger a Rue de las drogas y a Jules de Nate.

(Spoilers para quien no haya visto el primer episodio de la Segunda Temporada)

“Fez” que abandonó la escuela para cuidar y mantener a su abuela invalida y a su hermanito, es una caja de sorpresas que hace o dice cosas positivas que no se les ocurriría a otros personajes masculinos de la serie. Es quien le niega las drogas a Rue por temor a otra sobredosis. Le dice que si muere la va a extrañar. Es quien intenta protegerla de otros traficantes, “Ella es de mi familia” le dice a Laurie cuando las presenta y es el único que se le enfrenta a Nate para pedirle que dejé en paz a Rue y a “Jewel” (joya) como llama a Jules.

El momento máximo de Fez es la fiesta de Año Nuevo con la que inicia la Segunda Temporada. Nos referimos a un capítulo de altos y bajos que aparte de ver a Rue drogada y el relleno cómico del baño donde sexo y escatología se dan la mano, está dedicado al poder del personaje del narcotraficante. Primero con su nueva sociedad con Laurie vemos su poder laboral; con Lexi en cambio nos revela su vulnerabilidad y se transforma en galán; y finalmente es el héroe vengador que le administra la paliza a Nate que todos deseaban darle.



En un episodio donde Nate ha hecho el ridículosin dejar de ser un gusano y donde McCay se muestra como un cobarde moral, es Fez el gran héroe y con eso anula el estigma de su letal empleo. Agreguémosle que en el episodio vemos dos mujeres convertidas en lideres del narcotráfico. La abuela de Fez que se las arregla para criar dos niños y manejar un negocio masculino, y Laurie, la ex maestra, que ahora domina el negocio con el poder y respeto que ejercería un capo de mafia. La misma Rue expresa su admiración por estas mujeres que controlan sus destinos y los ajenos. (Fin de los spoilers)

A pesar de que la Segunda Temporada incluye muchos ejemplos de lo peligroso que es el narco mundo, muchas situaciones son jocosas y eso evita notar la gravedad del flagelo. Es como si la serie quisiese describir la tragedia de Rue como algo light que le ocurre solo a alguien que antes de ser adicta ya evidenciaba problemas mentales. Otra queja sobre la obra de Levinson es la manera superficial en que describe el estado mental del personaje de Zendaya.

Rue en el Espectro

En el primer episodio describen los diagnósticos médicos sobre los trastornos que Rue exhibe desde pequeña. Es como un listado de una sitcom y tal como  La Extraordinaria Abogada Woo Euphoria podía equilibrar humor y seriedad para tratar un problema tan serio como el estar en el Espectro. Solo sabemos que ya desde una tierna edad, Rue  consumía píldoras recetadas tal como otros nenes mascan caramelos.



Nunca vemos a Rue en terapia ni hospitalizada por alguna crisis provocada por su desequilibrio psicológico. Sin embargo, ella se sabe enferma. Cree ser bipolar, googlea los síntomas en internet y reconoce estar viviendo (y sin drogas) etapas alternativas de excesiva energía y depresión.

Es en esta última que aparece algo tan terrible como el modo en que el bipolar ejerce dominio sobre su cuerpo. En este caso es la vejiga. Rue es incapaz de orinar y termina con los riñones afectados y en el hospital. Es la única vez que sentimos que no son solo las drogas las que están destruyendo a la protagonista de Euforia.



¿Es Rue Asexual?

Antes de terminar, quería tocar el tema de la sexualidad de Rue. Solo porque es mi blog y porque debo sinceridad a mis Gatos Seriéfilos es que me atrevo a confesar que el tema de la orientación sexual y del transgenerismo es lo peor explicado de la obra Levinsoniana y que es lo que más me confunde. Hablaré de eso con más detalle en mi nota sobre Jules.



Para comenzar no hay nada que indique, ni en las palabras de Rue o la información biográfica que nos da, que sea lesbiana. Sabemos que tuvo una primera experiencia hetero con un mocoso a los quince años y no le gustó. ¿A quién le gustaría en esas circunstancias? Pero determinar que una inexperiencia temprana dicte la orientación sexual de un individuo es un poco exagerado.

Lo único bueno que hace Eliottun personaje totalmente inútiles definir a Rue como “asexual”. Yo diría que Rue se quedó en la preadolescencia y confunde el amor con su necesidad de tener una amiga que no la juzgue (como Lexi). Lamentablemente como amor y sexo son sinónimos en nuestra sociedad, Rue confunde admiración, confianza y cariño con actividad sexual.

Sin embargo, aparte de cambiar la dinámica de la relación al besar a Jules, Rue no intenta ir más allá de ese tipo de caricias. La misma Jules nota que los ósculos son infantiles no intensos como los que compartió con Anna. En la Segunda Temporada, la chica trans introduce a su novia al sexo oral solo para descubrir que Rue finge orgasmos.



En realidad Rue solo quiere alguien que la amé a pesar de su drogadicción, y por eso exime de esa categoría a su familia, a Lexi y a Ali (Colman Domingo), su mentor en Drogadictos Anónimos. Jules comienza siendo su drug buddy, pero en cuanto la rubia empieza a sermonearla, la relación con Rue, vuelve a cambiar. De ahí que Rue se aferre a Elliot con quien puede compartir drogas sin recibir lecciones morales.

Ali, ex bombero y adicto al crack, nota muchas cosas sobre Rue, más allá de las mentiras de su “colega”. Él le señala a Rue que ella es obsesiva en todo, en su uso de drogas y en sus relaciones y que va a crearse una dependencia de Jules que tal vez la chica trans no quiera compartir ni aceptar.

Este verano veremos a Zendaya dar vida a una diosa, Pallas Atenea, en La Odisea de Chrisopher Nolan, pero sin duda el rol que la hizo famosa fue el de una diosa de las drogas y a juzgar por el trailer de la Temporada 3 de Euphoria, lo seguirá siendo.

 

jueves, 29 de enero de 2026

Sexo, Drogas y Videos: El Fenómeno de Euforia

 


Revisando la escasa y mediocre oferta (sobre todo de drama de época) del 2026, decidí optar por series ya existentes y me encontré con el retorno tanto de Teherán como de Euforia y me puse a ver ambas. No tiene nada que ver el que las dos tengan orígenes israelíes. Más importante es la presencia de mi Sabor del Mes en la última. El caso es que ambas me han gustado por razones diferentes.  Ya ofrecí mis impresiones de Teherán, ahora toca el turno de Euforia.

(Nota: Aunque hablo de un show cuya Segunda Temporada, terminó en el 2022, no lo considero Televisión del Ayer, puesto que la Tercera Temporada viene en un par de meses más.)

De Oforia a Euforia

Yo sabía que Euforia, como Homeland y Your Honor, había nacido en Israel. Eso es cierto y no es cierto. En el 2011 (prehistoria después de todo lo que hemos vivido desde entonces), la televisión israelíque gusta de experimentar sacaba al aire Oforia, un retrato de adolescentes nihilistas y autodestructivos que seguía la fórmula de Pretty Little Liars y Riverdale de enfocarse en la muerte/desaparición de uno de ellos lo que llevaba a una mirada retrospectiva de las circunstancias que habían culminado en ese suceso.

La visión contada en flashback era penosa, casi bochornosa. Adolescentes totalmente inútiles que se la pasaban drogándose o teniendo sexo casual (en un caso, una gordita, por querer perder su virginidad, acababa con HIV). No había adultos que los controlaran o guiaran, y en típico humor semita, lanzaban dardos contra los enemigos del hedonismo israelí. Un vendedor de drogas era judío ortodoxo; el supuesto consejero del grupo era un desertor del ejército; y también metían otro ortodoxo que intentaba curar a un gay.



Tan sórdida y deprimente era la serie, que las autoridades que regulan el contenido televisivo en Israel obligaron a cancelarla. Lo extraordinario es que unos años después de cerrada la primera temporada, Sam Levinson de la HBO compró la idea y la convirtió en serie de culto, la más vista (después de GOT y House of the Dragon) en el canal en lo que va del siglo. Euforia convirtió a Zendaya en una estrella y los premios Emmy y Globo de Oro al galardonarla, le aportaron credibilidad actoral.

Lo extraordinario es que la serie solo ha tenido dos temporadas, muy espaciadas (2019 y 2022), y que la anunciada tercera ha sido tan postergada que cuando debute el 12 de abril de este año será vista más como como secuela que como continuación. Para quienes no la habíamos visto sonaba como otra más de las largas series juveniles que siguieron a Gossip Girl y que exploraban el angst y desorganización de los Millenial.

Saturada con los excesos de Elite, no me interesé, a pesar de que el 2021, Gato Steven Z. me la recomendó. Si la he visto ahora es porque no tengo nada que ver, se viene esta secuela en abril y…A mis Gatos Seriéfilos no les puedo mentir…Elordi, Elordi y Elordi. ¡Ayyy que me he vuelto una roba-cunas!



El Angst de la Generación Z

Lo que encontré es una historia que se equilibra entre la exquisitez de Gossip Girl y la sordidez de Elite y que le debe mucho a ese subgénero mal explorado del teen fiction. Hayo rastros en ella de Beverly Hills 90170, del cine de John Hughes y hasta de Baby, la fábula italiana producida por Netflix.

La diferencia es que la mayoría de la ficción juvenil de este siglo gira en torno a la lucha de clases. En cambio,  el tema principal de Euphoria es un escepticismo desesperanzado que se manifiesta en un consumo de drogas (cada vez más fuertes) y un sexo que no satisface y que recae en un exhibicionismo de porn casero y sexting que muchas veces acarrea desgracias.



El angst de los filmes de Hughes siempre brindaba alguna esperanza aunque fuese en un amor adolescente. Era la esperanza que permitió que la generación X formase familias, procrease hijos y viviese como los adultos de siempre, pero ya en el ennui de Gossip Girl y sus imitaciones hallábamos el desaliento de los Millenial.

En Euphoria, Zendaya nos muestra la indiferencia y casi la deshumanización de la Gen Z. Su personaje de Rue, la protagonista-narradora, nos dice en el primer episodio que no va a parar su desenfreno puesto que el mundo igual se va a acabar. Eso suena a Greta Thurnberg, y el pesimismo que dicta la vida de los personajes de Euforia es un eco del icono sueco. Sus protagonistas son Greta sin causa por la cual luchar.



Euforia ha sido admirada, criticada y acusada de promover y glorificar el mal comportamiento de un grupo de adolescentes que abarca promiscuidad sexual, acciones criminales y el uso de todo tipo de drogas. El que la protagonista sea una drogadicta que no siente vergüenza de su comportamiento apoya esta acusación.

En tres palabras, esta es la saga de Ruby “Rue” Bennett y de su entorno el ficticio pueblo californiano de East Highland, su escuela y sus amigos y enemigos. Como en Gossip Girl, la historia inicia con un regreso, pero si en la mencionada serie, Serena van der Woodsen (Blake Lively), vuelve después de medio año de ausencia, generando muchos rumores asociados con el uso de alcohol y drogas (unos creen que ha estado en una clínica rehabilitándose), Rue regresa precisamente de un centro de rehabilitación donde se la internó después de casi morir de una sobredosis.



Si Serena retorna de un internado es porque su hermanito ha intentado suicidarse. Aunque nunca se explican las razones de Eric para intentar contra su vida, los fans creemos que tenía que ver con su homosexualidad oculta. El caso de Rue es diferente, su sobredosis y los esfuerzos de los paramédicos para revivirla son presenciados por su hermanita que queda traumatizada por el espectáculo. Aquí Rue es la gay, no su hermana.

La gran diferencia entre ese retorno misterioso, elegante, semi romántico de Serena con el estrepitoso regreso de Rue es que la rubia viene “limpia”, dispuesta a no volver a caer en excesos, Rue no se ha rehabilitado para nada. Su aparente regeneración es un cuento para engañar a su madre y lo primero que hace es contactar a su proveedor, Fez (el difunto Angus Cloud). 



Su segundo acto es ir en busca de Lexi (Maud Apatow), su amiga de la infancia. Solo que Lexilo más cercano a “la niña buena” en esta panda de diablos encarnados ya no tiene nada en común con Rue y la razón por la que la drogadicta la busca es para pedirle una muestra de orina y así pasar los obligatorios exámenes que prueban que no se narcotiza.

Como todos en esta historia, Lexi viene de una familia disfuncional. Su padre era un drogadicto que abandonó a su mujer y a sus hijas. La madre vive borracha y Cassie (Sidney Sweeney), hermana mayor de Lexi, tiene “cartel”. Se sabe de su promiscuidad porque está bien documentada en internet. Este es un tema más importante que las drogas en este relato. La importancia de videos sexuales tomados con o sin el consentimiento de los participantes es un constante en Euforia.



Lo que Ocurrió Chez McKay

En el primer episodio, Rue busca la orina de Lexi y descubre que Cassie ha conseguido un novio-trofeo. Christopher McKay es lo más cercano a “un chico bueno” de este cuento, además es rico, universitario y tiene padres que le dejan la casona (con piscina) por el fin de semana. Por lo que sus amigos deciden celebrar una fiesta de fin de verano. Como ocurriera en Sixteen Candles, y como temía McKay (nadie le dice “Christopher) los invitados dejan la casa patas p’arriba.

Todo es culpa del mejor amigo de McKay, Nate Jacobs, hijo de Cal Jacobs (Eric Dane), el hombre más rico del pueblo. Además de eso, Nate es guapísimo (Elordi Slurp), capitán del equipo de futbol, el más popular de la escuela y…un cabronazo mayúsculo.  Se ha tomado un arquetipo que desde los 40s ha sido el héroe, el protagonista, el sueño de la chica en este subgénero y se le ha convertido en un ser peligroso, destructivo, cruel y controlador. Nate es el villano en residencia y esa noche lo demostrará.

Nate es novio de Maddy Pérez (Alexa Demie) y ambos forman una Power Couple muy envidiada. Para Nate, Maddy es importante porque llegó a su cama virgen y se depila totalmente. Para Maddy, el chico rico es un símbolo de estatus, sin embargo pelean constantemente y por motivos frívolos. Para vengarse en esta última pelea, Maddy decide tener sexo publico dentro de la piscina McKay con Tyler, un chico de 22 años que nadie sabe qué hace en la fiesta.



En vez de detenerlos y darle una golpiza a Tyler que es lo que se esperaría, Nate carga con los más débiles. Entra como Hulk en la cocina, rompe vajilla y expulsa de la casaque no es suyaa los invitados. Todos lo obedecen, menos Jules (Hunter Schafer) que se paraliza de susto. Aunque ha venido invitada por Kat (Barbie Ferreira), una miembro del grupo de Maddy, Jules no recuerda el nombre de su amiga.

Nate ruge que si nadie admite ser amigo de la extraña, “I’m going to fuck her up!” Y yo, tan asustada como Jules, creí que iba a violarla en medio de la cocina y nadie haría nada. Luego entendí que amenazaba con golpearla. Es lo que pasa cuando se reduce el lenguaje a groserías. Se limita el idioma y una misma palabrota se vuelve bisemántica.

Dándose cuenta que solo ella podrá defenderse de este grandulón, Nate agarra un cuchillo y lo amenaza. Como todo bully, Nate es cobarde, retrocede balbucea disculpas. Jules se hace un corte en el brazo y ruge “¡Soy invencible!” para luego añadir ante el asombrado auditorio “Mi nombre es Jules y acabo de mudarme”. Acto seguido, se marcha. Rue que ha sido testigo de la escena, la sigue, se sube a su bicicleta . Juntas se van a casa de Rue para ser grandes amigas.



Jules y Sus Secretos

Euphoria cubre la relación entre las dos chicas, que como saben acaba en romance, pero también la relación de Nate y Jules, mucho más compleja e interesante y que merece otra entrada. Para quien ve el primer episodio, es bueno informar que Nate sabe que Jules (porque es amiga de Kat que es amiga de Maddy) es trans.

Lo que Nate y Jules ignoran es que esa misma noche, la rubia ha tenido un encuentro casual con un desconocido en un motel. Ese desconocido es Cal, padre de Nate. Lo peor es que, sin permiso de Jules, Cal ha filmado su encuentro y lo ha agregado a una colección de porno. Esto va a provocar muchos trastornos en este ya trastornado escenario.

                               Jules sorprende a Cal al no lucir como otra drag queen

Sin embargo, lo que hace a Euphoria diferente de series de adolescentes más desfachatadas como Elite, Baby o el reboot de Gossip Girl,  es que no tiene lugar en un espacio reconocible como Roma o el Alto Manhattan, sino en un pueblo perdido tan alejado de la realidad californiana (no vemos el mar, no hay mención de desastres naturales, etc.)que podría ser Riverdale, Twin Peaks o Forks. Un espacio totalmente fantástico lo que convierte a la serie de Sam Levinson en una fábula con moraleja y todo.

El problema es cuando la moraleja se pierde en las razones que llevan a los personajes a este estado de euforia o por qué lo buscan. Comencemos con Rue y las drogas. Eso es parte de otras notas en la que podremos ver no solo la necesidad de Rue de evadirse de la realidad, pero también la inmensa necesidad de validación de las féminas de esta historia incluyendo a la más merecedora, la más linda, la más dulce, que solo tiene un mínimo problema, es una niña en el cuerpo de un varoncito.



Lo que Sam Levinson ha hecho es enfrentarnos a nuestros prejuicios y darnos cuenta que nadie es igual a otro, que son las experiencias y circunstancias las que nos llevan a consumir estupefacientes, a utilizar nuestros cuerpos para recibir el respeto que nuestra misma apariencia nos niega como en el caso de Kat, y a vivir en un mundo secreto de sueños como Jules.

No puedo terminar esta breve presentación de una serie que, a pesar de su corta trayectoria, se ha convertido en un referente cultural, sin mencionar su estilo fílmico. Se ha hablado de una estética “Euphoria” que va desde el manejo de cámaras hasta la iluminación en donde se privilegian los tonos de luces de neón y los claroscuros. Por primera vez , no me molesta la oscuridad que es necesaria en un relato tan sombrío. Mención aparte merece el vestuario que es un laboratorio de experimentos donde cada personaje explora un etilo de vestir que lo defina.

                           El vestuario de Jules. No me gusta, pero ha sido popular y copiado

Contenido Violento y Gory: Desde el primer episodio somos testigos de la furia que esconde Nate en su interior y que se manifiesta a través de toda la serie. En el segundo episodio vemos un espectáculo de brutalidad cuando Nate se mete en el piso de Tyler y lo golpea salvajemente intimidándolo con delatarlo a la policía por haber “violado” a “una menor”. Aunque es cierto que ante la ley Tyler es un “violador”, las circunstancias nos lo muestran como una víctima y es parte de la ambigüedad moral de la serie donde en las inmortales palabras de Dan Humphrey (alias “Gossip Girl”) “los niños se portaban como adultos. Los adultos como niños”

Lo más Gory es una sesión (pagada) de zoom en la que Kat atiende a un cliente que espera que ella lo insulte (por su minúsculo pene) mientras él se masturba en cámara.

Contenido Sexual y Desnudos: La serie es sumamente gráfica, con muchas escenas de actividad sexual: Jules y Cal en un motel; Nate y Maddy, y Cassie y Kat con diferentes hombres. Vemos a Jules fotografiándose desnuda para Nate y Kat bailando en ropas memores para sus clientes.  Vemos a Jules y Rue besándose. En realidad tenemos sexo y desnudos en cada episodio. Lo más escabroso y constante son imágenes de penes. Oh y el episodio escatológico de la Fiesta de Año Nuevo en la Segunda Temporada.

                           Kat en su identidad de KittenKween, dominatrix en-linea

Tratando de aceptar de manera objetiva el exceso de desnudos y sexo grafico en la serie, descubrí algo muy triste. Euphoria carece de erotismo. Es pornografía barata y torpe porque carece de la sutileza del buen porn. Si hasta ver a Elordi sin ropa me deja fría y no le encuentro química con ninguna de sus compañeras de cama (más la tiene con Jules) ¿cuál es el propósito de tanta obscenidad?

Factor Feminista: La serie ofrece un triste espectáculo de chicas que no se quieren, sin objetivos y cuya única validación es tener un hombre cerca. Sus madres son más dignas de lástima que las hijas. Una ironía es que la más trabajadora y asertiva es la madre de Maddy y su hija salió haragana e incapaz de tener más objetivo que casarse con un chico rico.

                                                        La madre de Maddy

La mayor discordancia es que la adulta con mayor poder en esta historia sea una vendedora de drogas y que pone a trabajar a Rue en ese rubro. Es como Kat que logra ser económicamente independiente usando su mayor falla, su cuerpo, como herramienta de trabajo. Ambas chicas adquieren dinero a través de medios ilegales. ¡Que buen mensaje! Yo comencé a trabajar en mi adolescencia, pero como asistente del psicólogo de mi escuela y luego en el mesón de circulación de bibliotecas escolares. Obvio que ganaba menos que vendiendo drogas o filmándome en pelota.

Factor Diversidad: Rue y McKay son afro-americanos, pero el color no parece influir en sus tragedias personales. De hecho, Rue es mixta, y ambos, ella y McCay, son vistos en relaciones con rubias despampanantes.



Diferente es el caso de Maddy Pérez que parece abarcar todos los clichés sobre latinas. Es mentirosa, ladina y perezosa. Su padre vive apoltronado y semi ebrio en sofá. El poder del hogar y su economía están a cargo de la madre que sostiene a su familia con su trabajo.

Aunque Euphoria explora a fondo el tema de la drogadicción, es superficial en su examen de las enfermedades mentales. Una falla en una serie donde todos parecen locos certificados y es público que Rue está en el Espectro. Mas sobre eso, la próxima semana.