jueves, 25 de junio de 2026

Las Chica Mala de las Soap Operas: Laura Vining-Faulkner-Webber-Baldwin-Spencer (Teen Culture XIX)

 


Recordarán que una novedad de Peyton Place, aparte de su horario, fue que presentó la novedad de amores de adolescentes, pero las soap operas tradicionales no siguieron esa moda. En 1973, la CBS quiso modernizar el género creando una soap opera dedicada a un público que no fuese el de las abuelitas y las amas de casa. Así nacía the Young and the Restless que, como indica su nombre,  giraba en torno de una familia de cuatro hermanas…jóvenes.

El problema es que las Brooke eran veinteañeras, solo la menor estaba en la secundaria y ya al año siguiente entraba a la universidad. Yo intenté seguirla el verano de 1977, pero ninguna de las chicas ni sus historietas me interesaron. Yo había comenzado a seguir soap operas el verano anterior y me había instalado en el canal 7 (ABC) siguiendo One Life to Live, General Hospital y The Edge of Night, toda la barra de sobremesa.

La Saga de una Quinceañera

Con una excepción, esas series giraban en torno a mujeres maduras y sus conflictos con hijos, maridos y amantes. Solo en una había una quinceañera con la que yo (a los 17 años) pudiese identificarme, Un poquito nada más porque Laura Vining Faulkner Webber Baldwin Spencer hoy Collins, ha sido una mujer de vida prodigiosa desde su nacimiento.



Yo entré en GH porque estaba interesada en el Dr. Jeff Webber (Richard Dean Anderson en su etapa pre-McGiver) que había caído en el alcohol y la manía suicida al descubrir que su amada esposa Mónica andaba en amores con su hermano mayor Rick Webber. Entremedio, Jeff se acostaba con Heather (Georganne Lapiere, hermana de Cher). Para cuando Jeff regresaba con Monica, Heather estaba embarazada y el Dr. Rick (como la serie ocurría en un hospital todos los personajes importantes eran médicos o enfermeras) se había enamorado de la Dra. Lesly Faulkner.

Lesley tenía sus propios problemas. Después de una violación marital quedaba embarazada, su esposo tenía la cortesía de morirse, pero Lesley andaba también buscando a su hija perdida. Sucede que en su primer año universitario, Lesley había salido encinta de su profesor (mm el tropo del “Hombre mayor”). El padre de Lesley la había hecho creer que la nena había muerto, pero Lesley descubría que vivía, se llamaba Laura y su madre era Barbara Vining.

A Barbara la interpretaba Judy Lewis, otra hija secreta que era también producto de una violación perpetrada por nada menos que Clark Gable. La víctima había sido Loretta Young , y había ocurrido mientras ambos filmaban La llamada de la selva. Loretta ocultó su embarazo, entregó a su hija a un orfanato y más tarde la adoptó. Ante el mundo hizo pasar a su hija biológica como adoptiva. ¡Cosas de Hollywood!

                             Judy Lewis como Barbara Vining

Lesley vive en otra época y planea hacer pública la existencia de su hija, pero encuentra a Laura viviendo en un culto. Así tenemos el primer vinculo de Laura, de quince años, con las adolescentes de la época. Las chicas que huían de su casa para unirse a movimientos, comunas hippies y cultos. Lesley rescata a su hija,  se la lleva a Port Charles y ahí ocurre una catástrofe.

Monica quiere impedir la boda de Lesley y Rick y provoca una caída de su rival. Lesley sufre un mal parto, su hijo muere y ella se marcha de la ciudad abandonando a Rick y a la perpleja Laura que siente que su madre  no la quiere. Lo curioso es que quien más apoya a Laura ¡es Monica!. Aunque Lesley vuelve, se casa con Rick y el Dr. Webber adopta a Laura (y le cambia el nombre), las cosas siguen mal. El trauma ha dejado a Laura, una sobreviviente nata, desconfiando de los adultos y buscando modos de salir adelante sin ellos, aunque sea de manera inescrupulosa.





Entre Scottie y David Hamilton

Ahí llega Scotty Baldwn (Kin Shriner), veinteañero, estudiante de leyes, hijo del abogado del hospital. Laura lo seduce, el chico se enamora de la chica de dieciséis años,  y consuman su relación en un hotel de Port Charles donde son descubiertos cuando Scott paga la cuenta con la tarjeta de crédito de su padre. El hecho es que los Webber enfrentan un problema de muchos padres americanos: la realidad de que su hija es un ente sexual que les oculta su vida privada. Le prohíben a Laura seguir con su noviazgo.




Para colmo, Laura ha tomado la precaución de conseguir la píldora anticonceptiva ¿y quién se la dio? ¡Monica! Lesley se siente doblemente traicionada. Laura no tiene ni tiempo ni interés en los problemas de una madre a la que desprecia. Ya ha descubierto que Scott es un pelele que le hace caso a sus mayores.

 Han ocurrido varios cambios. Monica se ha casado con el millonario Alan Quatermain (Dear Stuart Damon alav-ha-shalom). El actor que hacía de Rickcuya única virtud era haber sido guardaespaldas de Dean Martinse fue de la serie. Fue reemplazado por Chris Robinson de quien yo había estado enamorada cundo él era parte del elenco de Twelve O’Clock High (Comando Aéreo). Y en la escena aparece David Hamilton. El “hombre mayor”, otro lugar común de las ficciones sobre adolescentes.

David es un pintor, antiguo amigo de Rick. Ha perdido a su familia y necesita convalecer en alguna parte. Rick se lo trae a vivir a su casa a pesar de que Leley desconfía del pintor y de sus motivos. Tiene razón, David odia a Rick, quiere destruir su felicidad y cuando no puede seducir a Lesley, lo hace con Laura. Mientras Laura se siente “adulta” por vestirse como mujer madura y tener un affaire con un hombre de mundo, Scottie cae en las redes de Bobbie (Jackie Zeman alava-ha-shalom)), la nueva enfermera. Bobbie, una ex prostituta juvenil, es más ducha en trucos de alcoba que Laura.

                               Bobbie y Scottie

Lesley comienza a tener sospechas. ¿Por qué su hija ya no se interesa en Scottie? ¿Por qué se viste y arregla de manera más sofisticada? Finalmente descubre la verdad,  incluyendo algo peor. David hasta ha tenido tiempo de estafar al hospital con unos terrenos fraudulentos. David quiere huir de Port Charles. Laura quiere acompañarlo. David la desengaña de una manera tan cruel que ella le da un empujón, David se golpea con la chimenea de piedra y muere.



Laura Fuera de la Ley

Llega Lesley que ha seguido a su hija y se la lleva. Laura busca refugio en la panacea de la gente atormentada de telenovelas, pierde la memoria. Lesley se entrega a la policía acusándose de ser amante de David y haberlo matado en un arranque de celos. La historia de Lesley tiene tantas contradicciones y agujeros que ni el marido le cree. Laura recobra la memoria y ahí hace aparición su  mayor defecto, la cobardía.

Laura huye a casa de su madre adoptiva. Scottie la encuentra y convence de regresar y entregarse a la policía. Para entonces, Scottie se ha dado cuenta que ama a Laura y decide apoyarla. Esto enfurece a Bobbie. El  dictamen del juez es que Laura (menor de edad) no tiene que ir al reformatorio. Se ha determinado (a pesar de la campaña mediática en contra de la chica) que Laura provocó la muerte de David accidentalmente.



El juez le da a Laura un año de plazo que cumplirá bajo la custodia de sus padres. Si se comporta como debe, quedará libre, sino irá al reformatorio y enfrentará , cumplidos los 18 años, un juicio que puede llevarla a años de cárcel. Entretanto, Laura está bajo vigilancia constante de un agente, Mr. Higgins,  que no solo la visitará sin aviso, además hablará con gente que trata con la acusada diariamente, gente como Bobbie. Ahora, la vida de Laura se parece a esas películas de la NBC y la ABC que retrataban lo que les sucede a las adolescentes atolondradas.

Bobbie inicia una campaña de acoso buscando ser atacada físicamente por Laura que finalmente le arroja un libro por la cabeza. Eso no es suficiente y Bobbie debe solicitar la ayuda de su hermano Luke Specer… Oh the plot thickens! Luke (Antony Geary QEPD), un delincuente vinculado con la mafia, llega de Miami y se inscribe en la universidad donde estudia Laura.



De ahí comienza a hacer todo tipo de travesuras malévolas. Echa a perder el carburador del carro de Scottie, para que Laura llegue tarde a su casa y transgreda el toque de queda que ha establecido el juez; hace una reservación en un motel a nombre de Laura y Scottie y con engaños hace ir a Laura a un bar del muelle donde la descubren con un individuo que creen es su amante. Para estas alturas, Laura ha pasado  de chica manipuladora y mentirosa a víctima total. Sin embargo, aunque sentíamos lástima por ella, se estaba volviendo aburrida y semi cursi.

Por suerte para los actores y el público entró Gloria Monty a hacerse cargo de la soap opera justo cuando el rating de General Hospital estaba por los suelos. Monty se dio cuenta de que las únicas subtramas que atraían algún interés eran las desventuras de Laura. Hacía dos años que Genie Francisque entonces solo contaba 14 añoshabía ingresado en la soap opera. Antes solo había aparecido en un episodio de Family como una rival de Buddy. En su tiempo en GH, la joven actriz había desplegado una gama de emociones en pantalla.

                      Genie en "Family"

Gloria decidió dos cosas, darle mayor preponderancia Laura y atraer a un público juvenil. Para eso le creó amigas a la chica Webber, Claudia la token afroamericana y Beverly, la token gordita. Ninguna llegó a ser un personaje importante a pesar de que el sobrepeso de Beverly sirvió para una subtrama en la que se involucró Richard Simmons, el gurú de las dietas y ejercicios del momento.

                      Beverly y Richard Simmons

En la primavera de 1979, los problemas de Laura con la ley acabaron. Quedó libre, las mentiras de Babbie se desbarataron y en el último intento de los hermanitos Spencer, Laura sufrió un accidente automovilístico que casi le costó la vida. Los Spencer se arrepintieron, Los Webber dieron permiso a Laura y a Scottie a casarse. En Julio de 1979, Lara le daba el “Si” ante el altar a Scottie.



Diario de una Esposa Joven e Insatisfecha

Entretanto, Tony Geary que solo había sido contratado por unos meses recibió la noticia de que “Mother”, como apodaban a Gloria Monty, tenía planes para Luke. Para comenzar Luke, con dinero de la mafia, puso una discoteca en el campus universitario. Ahí contrató a Richard Simmons para que diese clases de aeróbicos. La serie comenzó a enfocarse en los más jóvenes y los que tenían problemas de jóvenes.

Como cualquier esposa de dieciocho años sin recursos económicos, Laura se sentía superada. Odiaba el trabajo doméstico, no podía conjugar sus clases con atender una casa, además de mantener un presupuesto. Scottie ganaba poco y su mujercita extrañaba la jugosa mesada de sus padres. La llegada de su hermana adoptiva, Amy, provocó en Laura la nostalgia de ser libre para jaranear y no preocuparse de tanta responsabilidad.

                    Laura y Amy

La solución era buscar un empleo que pagase bien y ese era como camarera en la disco de Luke. Scottie rugió de rabia porque Laura debía usar un traje muy pequeño, pero ella insistió y se salió con la suya.

                               El micro uniforme que enfurecio a Scottie

Para esas alturas, Laura y Scottie pelean a diario, Laura usa a su patrón de paño de lágrimas y Luke termina enamorándose de ella. Entra la mafia que quiere que Luke sea su sicario y todo esto desencadena en la noche en la disco donde a solas, Luke y Laura bailan al ritmo de “Rise” de Herb Albert y de vertical pasan a horizontal.



En otra entrada he dado detalles sobre una relación que inexplicablemente devino en uno de los grandesy más largosromances de las soap operas. Hoy hay más reproches sobre esa premisa de que lo que empieza mal puede acabar bien. Como fantasía, como romance prohibido funciona en la ficción, tengo mis dudas si funcionaria más allá de ese escenario de terapia lacaniana.

El caso es que si fue violación. Laura podría ya haberse sentido atraída por Luke, ella misma confesaba que sexualmente la experiencia fue gratificante (más que sexo con Scottie), pero igual fue sexo a la fuerza y el trauma aumentaba por el sentimiento de culpa de la víctima.

                       Laura confiesa a Luke que le gustó lo que tuvieron

Que la audiencia excusara este detalle y se enamorara de Luke-y-Laura habla de la época (sin critica) y de la evasión de la realidad que produce un argumento bien narrado aunque los detalles ya lo asemejen a un cuento de hadas. Agreguémosle la química entre Tony y Genie y sus dotes histriónicas. Lo cierto es que General Hospital, gracias a la super pareja, trascendió su rol de soap opera atrayendo al público más exigente, los jóvenes.



En los dormitorios universitarios, las chicas se juntaban en grupos para ver que nueva aventura emprenderían Luke y Laura.30 millones de espectadores vieron la boda de Luke y Laura a fines de 1981. Dame Liz Taylor, tan fan de la serie, llegó a exigir que la incluyeran y así hizo su aparición en Port Charles como la mega villana Helena Cassadine.

                                Dame Liz, Tony y Genie

Aun antes de la llegada de Luke, Laura, que ha tenido más evoluciones que un Pokemon, experimentaba toda la gama de los problemas que enfrentaban las adolescentes con sus padres, con su novio, con su sexualidad.  Incluso los matices menos comunes como el romance con un hombre mayor, el roce con la ley, la violación y hasta un miedo a un embarazo indeseado, eran temas que la convertían en un referente con el que era fácil identificarse..



Laura cambió la cultura televisiva y dio respetabilidad, precisamente con sus transgresiones, al menospreciado genero al que pertenecía General Hospital. Abrió paso a personajes adolescentes cuyas interpretes se volverían estrellas de Hollywood como Lori Loughlin en The Edge of Night y Meg Ryan en As the World Turns. La misma Demi Moore hizo sus pininos en General Hospital justo cuando Genie Francis se retiró en 1981.



Por último, aun la chica seria que no se metería en líos con la ley o protegería a su violador no podía menos que admirar el vestuario de Laura quecomo su personaje evolucionó a través de las modas del final de la década. Desde los gauchos hasta la onda “vaquera” de la cual hablaré más cuando discuta la moda “country”, incluso el cabello lacio de los quince años se volvió una cascada de ondas o un peinado alto para el ’79.

                   Evolucion del cabello de Laura

Un detalle que indicaba el affaire secreto de Laura y David Hamilton fue el cambio de vestuario de la adolescente que dejó a los jeans de lado para preferir vestidos y faldas. Esto ocurrió justo cuando mi hermano y yo entramos a la escuela judía. Por falta de recursos propios, hasta que comencé a ganar un sueldo respetable (Los 80) mi ropa era comprada por mi madre y estrictamente a gusto de ella.

El saber que ya no me podía tener en vaqueros y camisas de franela o escondermeen castigolas pocas faldas que poseía,  la obligó a buscar un modelo para escoger prendas para mí. ¿Quién mejor que la Chica Mala de Port Charles? Y así , hasta la muerte (aparente) de Laura en 1981, tuve ropa bonita gracias al buen gusto de los encargados del guardarropa de General Hospital. Lástima no tener fotos de entonces, pero yo tuve estas faldas escocesas eco del New Look que, tal como Laura, combinaba con blazers de terciopelo.





Un episodio aparte fueron los abrigos. Los tuve todos. La chaqueta corta color canela, el Montgomery con bufanda y la tres-cuartos gris.



(NOTA: Un poco desgreñada y desastrada, pero ahí tengo puesta una de las faldas de Laura)



BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

People Magazine Celebrates General Hospital: 50th Anniversary Special

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a Decade of Upheaval Created the World We Live Today.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Soares, Manuela. The Soap Opera Book

 

 

 

 

lunes, 22 de junio de 2026

Las Super Poderosas de Los 70s (Teen Culture XVIII)

 


Hemos visto a las actrices que calificaron como Teen Idols, los libros y filmes que exageraron los peligros que corrían las muchachas en su pubertad, pero la pregunta persiste. ¿Quiénes fueron realmente los ídolos femeninos de las adolescentes ochentera? ¿Qué personajes fueron sus fantasías ?

Tres Ángeles, una Biónica y una Amazona

Hubo mujeres de la pantalla chica que fueron vistas por las jovencitas como alguien que desearían ser como el trio de Las Ángeles de Charlie. En su época de gloria impusieron vestuario y hasta cortes de cabello como el famoso Farrah. Pero también hicieron realidad una fantasía juvenil en la que una mujer podía ser físicamente capaz de vencer a los villanos, y simultáneamente poder llevar una vida da glamur e independencia.



Curiosamente, otro personaje idealizado por las chicas americanas era La Mujer Biónica, el spinoff del Hombre Biónico, que inició en 1976.  Lo que una vez hubiese inspirado lastima y repugnancia, la perdida de miembros que debían ser reemplazados por prostéticos biónicos,  ahora causaba admiración. Jamie Sommers (Lindsay Wagner) era una chica superpoderosa gracias a sus brazos artificiales.





Mas poderosa y admirada era Wonder Woman. Resucitada durante la Era de la Nostalgia , aun cuando la trama fue trasladada a un escenario contemporáneo siguió el personaje de Lynda Carter, siendo una favorita del público juvenil. Incluso se le agregó una hermana adolescente, Drucilla,  alias Wonder Girl, interpretada por Debra Winger, que sería una estrella de los 80.



La Mujer Maravilla, que ha tenido un renacimiento en este siglo, era una amazona que vivía en un reino de fábula, un personaje, de tira cómica, pero con elementos míticos que explicaban sus poderes.¿ Qué tal si los poderes sobrenaturales estuviesen encerrados en una adolescente normal? Eso lo iba a descubrir un joven maestro, padre de familia y autor de cuentos para revistas.

La Venganza de las Acosadas

En 1972, Stephen King estaba trabajando en una historia corta para la revista Kavalier cuando le aconsejaron que tuviera una protagonista ya que él siempre escribía sobre varones. Después de unos días de trabajo, nuestro héroe estaba desolado. No le salía. No sabía nada de chicas, ni siquiera de sus alumnas. Su esposa rescató las hojas de la basura y le aconsejó que siguiese escribiendo.

Stephen recordó a una compañerita de escuela que era objeto de burlas por su vestimenta impuesta por padres estrictamente religiosos. Como maestro, el escritor no era ajeno a las políticas del bullying escolar. Con esos datos creó a Carrie White, pero faltaba el elemento de terror. ¿Qué tal si Carrie desarrollaba poderes que la mudaban del rol de victima al de verdugo?



Para abreviar, el cuento se expandió en novela, la novela fue vendida y se convirtió en superventas. Stephen King se volvió leyenda entre jóvenes que podían identificarse con la novela, sobre todo las acosadas que veían en Carrie una fuerza de la naturaleza que podía vengarse de todos los enemigos que las adolescentes se consiguen por ser diferentes.

En 1976, Red Bank Films compró los derechos de la novela y se la encargó a un novel director llamado Brian de Palma quien organizó un super elenco. Sissy Spacek, quien había hecho un rol memorable como la delincuente rural en Badlands, y encarnado a una conflictiva novia de John-Boy en The Waltons, supo retratar perfectamente a la Carrie White del libro.

Piper Laurie que, desde su aclamado retrato de la novia de Paul Newman en The Hustler, estaba semi retirada fue la espeluznante madre de Carrie. Para el rol de la odiosa Chris, De Palma escogió a su novia Nancy Allen y para interpretar a Sue, la menos mala de las condiscípulas de Carrie, se trajo a la novia de Steven Spielberg, Amy Irving.



Este nepotismo a la Hollywood funcionó, ya que ambas girlfriends (que pasarían a ser esposas) dieron la talla. Tal como lo logró un novato ítalo-americano que pronto haría su nombre famoso. Unos meses antes de debutar en la sitcom Welcome Back Kotter, John Travolta encarnó al maloso Billy Nolan, novio y cómplice de Chris.

                                  Chris y Billy Nolan

A pesar de que De Palma le bajó el tono al libro donde Carrie llega a destruir todo el pueblo, el filme dejaba claro que el bullying no paga y que aun la más débil puede efectuar una venganza terrible. Antes de que su enloquecida madre la acuchille, Carrie se las ha arreglado para destruir su escuela, y a todos sus torturadores incluyendo a su madre a la que crucifica con sus poderes telequinéticos.

Lo que Carrie investiga en la biblioteca es que los poderes telequinéticos son hereditarios, pero pueden existir en cualquier persona. Era una posibilidad deliciosa para chicas que se sentían incomprendidas y rechazadas por quienes debían ayudarla: sus pares, sus padres y sus maestros. Algo que me crispa es la ausencia de empatía de parte de las autoridades escolare desde el director que ni recuerda el nombre de Carrie hasta la maestra semi-amiga que la considera una histérica exagerada.



Los70s fueron el reino del terror con filmes icónicos como El Exorcista y The Omen. Sin embargo, el personaje de Linda Blair, a pesar de sus vómitos y cabeza giratoria, era una víctima de fuerzas satánicas. Casi tan sin agencia seria Kay Lenz en una imitación de Carrie, un telefilme llamado La Iniciación de Sarah, donde una novata se venga del desprecio de las esnobs de fraternidad que incluyen a su hermana adoptiva (Morgan Britanny)  y una Reina Abeja platinada (Morgan Fairchild).

                    Pobre Sarah entre Las Morgan que destruiran su autoestima

Siendo incapaz de competir con las Morgantal vez las chicas más guapas de la televisión de Los 70 era comprensible que Sarah usase su telequinesis para humillarlas y finalmente acabar con ellas. Sin embargo, Sarah era manipulada por la maestra Shelley Winters quien planeaba una venganza personal en contra de las madres de las Morgan que también la habían acosado en sus días universitarios. La moraleja que aprendí es no unirte a fraternidades aunque califiques para ello.



La Reina del Grito

Siguiendo con el tema de lo sobrenatural, para una joven el cultivar poderes vengativos podía ser una fantasía, pero más positivo sonaba ser la super heroína que luchaba contra los poderes del mal. Esa premisa atraería el interés de la audiencia juvenil por la protagonista de la primera Halloween. Hoy convertida en una franquicia, pocos desconocen la saga del asesino en serie , Michael Myers, que tras una máscara blanca, comete asesinatos de adolescentes.

En ese filme seminal de 1978, Michael ha huido del manicomio donde ha estado recluido desde que asesinó a su hermanita. Llega a un pueblo donde se convierte en el stalker de la colegiala Laurie (Jamie Lee Curtis). Laurie ha escogido en este Halloween cuidar del pequeño Tommy , en vez de irse de juerga con sus amigas. A mitad de la noche, su amiga Annie, también en guardia de babysitting, le encaja a Laurie a su encargada la pequeña Lindsay, y se va con su otra amiga y sus respectivos novios a una casa vacía.



Michael sorprende a los chicos en medio de una fiesta donde, mariguaneados, están teniendo sexo y los escabecha a los cuatro. Laurie se preocupa cuando llama a las chicas y nadie responde. Va a la casa y descubre los cadáveres. Corre de regreso a casa de Tommy, pero Michael ya ha ingresado a ese sitio. Laurie alcanza a poner a los niños a salvo antes de ser rescatada por el Dr. Loomis (Donald Pleasance), el siquiatra de Michael. Este sobrevive y huye para reaparecer en la secuela.

Originalmente, John Carpenterque entraría en cuadro de honor de los directores del terror con Halloween no quería a Jamie Lee Curtis. Ella ha dicho que era muy alejada al perfil de alguien tranquila y “reprimida” como Laurie. Se equivoca en el adjetivo Lady Hadden Guest porque ni el público ni el género ven a Laurie como reprimida.

Al contrario,  es la chica que sobrevive al horror (Final Girl) mientras sus amigas promiscuas, drogadictas e irresponsables pagan sus locuras con sus vidas. Quizás porque es la inteligente, la buena, la virgen quien merece vivir. Lo vemos en este siglo con Bella y Sookie Stackhouse, que merecen, por ser serias, virtuosas y cumplidoras, el honor de ser parejas de vampiros “buenos”.



Mas allá de la virtud de Laurie esta su madurez. es la chica responsable que antepone el bienestar de los niños antes que su propia seguridad y los pequeños la obedecen sin chistar. Como dijo mi madre, cuando vio Halloween en la tele, “los niños confían en Laurie”. Se ha dicho que Laurie no es tan heroína puesto que es rescatada por “un hombre”. Vamos, que antes ya se le ha ocurrido doblar un colgador de ropa hasta convertirlo en un arma punzante con la que ataca a Michael cuando este la encuentra en un closet y eso le da tiempo para huir mientras llega Loomis.

A Jamie Lee la apodaron “la reina del grito” porque por años trabajó el género de terror, hasta que su premiado rol de la prostituta Ofelia en Trading Places demostró su talento (y su habilidad para hacer topless). Se publicitó su rol con la foto de su madre Janet Leigh, gritando en Psycho, pero en la primera Halloween, Jamie Lee Curtis hace mas que gritar o lanzar llamadas de auxilio, estaba demasiado ocupada sobreviviendo y ayudando a sobrevivir el ataque de un monstruo. Con eso se entiende que las chicas en la audiencia la admirasen y quisiesen ser como ella.



 Sin ser tan admirada, pero definitivamente una influencer  fue la Bad Girl de las Soap Operas Setenteras. D-s mediante, en mi próxima entrada hablaré de la primera adolescente en destacar en una forma de entretenimiento que se creía solo era apreciada por amas de casa frustradas y viejitas románticas.

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a Decade of Upheaval Created the World We Live Today.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

jueves, 18 de junio de 2026

Family y el Auge de Kristy McNichol (Teen Culture XVII)

 


Si la maternidad adolescente era vista en términos ambiguos por la ficción qué decir de Family donde las únicas que enfrentaban embarazos inesperados eran mujeres casadas. Hablando de Family , nunca entendí como de esa serie surgió la más imprevista Teen Idol femenina. ¿Gustó Kristy McNichol porque era una tomboy deportista? ¿O fue su falta de interés en el sexo lo que la alejó del lugar común de la adolescente dominada por sus hormonas?

En 1976, iniciaba en la ABC,  Family, la saga de los Lawrence, una familia de clase media alta de Pasadena (California) que sobrevive varias crisis que afectan a los padres Kate y Doug y/o a sus hijos Nancy, Willie y Buddy. Producida por Aaron Spelling, ya famoso por Mod Squad, y por Mike Nichols que había hecho fama de director en Hollywood con El Graduado y Carnal Knowledge, más un libreto de Jay Pressner que había adaptado La primavera de un solterona y Cabaret, Family auguraba el éxito que iba a tener.

No en mi hogar. Tres episodios y mi madre la calificó de aburrida y antipática y regresó a sus telenovelas. Los 70 seria la década de las sitcoms familiares como All in the Family, The Jeffersons y Soap.El problema de Family es que los ricos tenían problemas de ricos, a lo más solucionaban los problemas de los más vulnerables. O sea Los Lawrence eran “Grandes Salvadores Blancos con Dinero”. No eran de clase obrera como los Bunker, ni negros con Los Jefferson ni tenían hijos gays o mafiosos como en Soap.



El Inexplicable Encanto de Kristy

Yo volví a verla cuando ya tuve televisión, o sea en su quinta y final temporada(1979-1980). Para entonces Family ya había ganado la aprobación de la Asociación de Maestros y Padres a pesar de sus temas adultos y (para la época) controversiales aparte de que había recibido Grammys, incluyendo dos para Kristy McNichol.

Para entonces yo era una mujer de mundo de veinte años, tercer semestre de universidad, y que despreciaba la Teen Culture. Sin embargo, no era ciega a la pasión que sentían los chicos por La McNichol. Era uno de los pocos rostros femeninos en aparecer en portadas de revistas juveniles. No era bonita, no era glamorosa, ni simpática. Sin embargo, escuché a un par de vecinitos comentar respecto de ella “Boy! She is built!” Me quedé muda. “Built?” Si era más plana que una tabla de planchar… Pero para mocosos de doce años…. ¿Qué sabían ellos?




Me puse a ver la serie en mis vacaciones de invierno. Efectivamente, Kristy no tenía curvas, vestía siempre de pantalones, se parecía a su hermano Jimmy con peluca y sus modales eran…de tomboy o como dijo mi madre “amachados”. ¿Detectábamos ya una vibra gay, décadas antes que la actriz―hoy retirada― saliera del closet?



El hecho es que ni mi hermana, ni mis amigas la habían idolatrado. Tampoco era buena actriz aunque me hizo llorar en Summer of My German Soldier, solo porque la trama era tan conmovedora. No me impresionó en filmes de Los 80 como Only When I Laugh, menos en the Pírate Movie, y me encantó que la mataran en el telefilme Women of Valor. Ni quiero hablar de Little Darlings.

Mas que darle palos a una actriz sobrestimada,   mi pregunta es ¿qué la convirtió en ídolo?  ¿Por qué gustó su personaje de Laetitia “Buddy” Lawrence? Ni su ropa ni su look eran para imitarlos,  y era tan antipatica. La serie cubria muchos temas adultos como sexo entre adolescentes, alcoholismo juvenil, etc. Sin embargo ninguno de esos problemas inquietó nunca a Buddy lo que la hacía bastante sosa. A lo más en su primera fiesta, se marchaba molesta cuando ve parejas besuqueándose, ya que temía que ella deba seguir ese ejemplo.

                  


Ídolos Deportivos

Gatita Judy, mi vecina y amiga, me dice que el atractivo de Kirsty  para su público juvenil era su amor por los deportes. Se desplazaba en bicicleta, era nadadora, beisbolista, cuando su madre la busca luego Buddy abandona la fiesta “besucona” la encuentra en una pista de patinaje.



Además, Buddy  practicaba un deporte entonces desconocido, la patineta. Se entiende su atracción sobre jovencitas que admiraban a las atletas hasta el punto de que nacieron en esa década varias figuras juveniles que fueron Teen Idols.



Las Olimpiadas de 1976 crearon un par de chicas prodigiosas cuyas piruetas hicieron a las jovencitas pasarse más tiempo en el gimnasio. La gimnasia olímpica de Nadia Comaneci hizo que más de una muchacha estadounidense se pusiese a hacer ejercicios sobre el caballete para emular a la deportista rumana.



Las Olimpiadas de Invierno en Innsbruck crearon una nueva adorada en la figura de la patinadora de hielo Dorothy Hammill. La campeona olímpica instituyo una moda por su corte de cabello y por su deporte. Los 70 fue la época en que los adolescentes no abandonaron los patines que, en su infancia, los habían hecho deslizarse sobre el hielo o sobre otras pistas.



Los patinadores hasta tenían su himno, “Saturday Night” de los horripilantes Bay City Rollers. He tratado de no hablar de ese conjunto escoses que provocó furor en America en la segunda mitad de la década. Eran la pasión de mis compañeras de la U.N.I.S. (United Nations International School). Yo no les encontraba el chiste. Con su vestimenta ridícula de zapatos de plataforma, pantalones de golf y medias a rayas, ya parecían Ronald MacDonald.






 Es como el furor que causaba KISS en mi escuela judía. Ahí por lo menos se entendía puesto que Gene Simmons era nacido en Haifa (su verdadero nombre es Chaim Witz) y su madre era sobreviviente de Mauthausen.

Embarazos Indeseables

El tema del embarazo era un constante en Family, pero nunca afectaba ni a Buddy ni a sus amigas. El primer gran amor de Willie Lawrence, Salina, tenía un bebé de un hombre casado. Meredith Baxter Birney se convirtió en una pinup (de adultos) con su rol de Nancy, la hija mayor de los Lawrence. En la primera temporada, tras descubrir a su esposo Jeff (John Rubinstein) en la cama con otra, Nancy vuelve con sus padres y decide divorciarse. Ohh pero está embarazada por segunda vez. 

Nancy planea abortar. En una discusión con su marido, Kate confiesa que ella quiso abortar a Buddy. No me sorprende. Ya en ese episodio hemos descubierto que Buddy es insoportable, y como su padre, me gustaría cachetearla.




El problema es que Buddy,  tiene la horrible costumbre de escuchar secretos que no le corresponden. Oye que su madre casi fue a una clínica de abortos para evitar el nacimiento de su hija menor, Buddy enloquece y huye en el auto familiar.  De ahí, se va a un invernadero y se pone a romper a botellazos el tejado de vidrio, ataca al guardia del lugar y termina siendo arrestada. Ya Buddy parecía una delincuente infantil, peor que las del ABC Movie of the Week.



Mas allá de si lo escuchado era para sentirse mal, el hecho de que una cría de doce ponga en peligro su vida, la ajena y el auto, exasperó a mi madre quien siempre temía que yo fuera a copiar la mala conducta de personajes en pantalla. Lo mas divertido es que todo el escándalo hizo que Nancy regresara con su marido. Pero para el segundo episodio, el embarazo había desaparecido mágicamente. No pareció importarles a los escritores ya que al final de la primera temporada, Nancy y Jeff se divorcian.

Un par de temporadas más adelante, Nancy y Jeff se reconcilian y planean volver a casarse, pero ella tiene dudas. Un embarazo imprevisto apura la boda, pero antes Nancy tiene un conveniente aborto espontaneo.



Un tema recurrente en la serie es la insatisfacción de Kate con su rol de esposa y madre. En una ocasión planea rentar un piso para tener “a room of her own”, pero acaba atrapada con una chica embarazada cuyo parto debe atender. Con el tiempo, Kate busca empleo como maestra de música y comienza a aceptar que su familia no la necesita tanto como antes.

En la última temporada, Kate vuelve a sentirse preocupada ya que pronto Buddy parte para la universidad y su rol de madre acaba (curioso cuando los Lawrence acaban de adoptar una huerfanita). Esta preocupación coincide con una ola de nostalgia y luto por su hijo muerto. La solución divina es un embarazo.  Otra vez, Buddy escucha lo que no debe. Tras oír a Kate hablando con su doctora, Buddy vuelve a enloquecer como en el primer episodio. Solo que ahora no tiene doce años.

A pesar de que entendemos que es miedo a perder a su madre, no excusa el comportamiento de la chica. El modo en que agrede verbalmente a la ginecóloga,  a su padre y sobre todo a su madre es inmaduro, insolente e improcedente. Su intención es que su madre aborte, pero en vez de convencerla la aterroriza con visiones de lo que ocurrirá a ella y al bebe y pretende obligarla a tomar una decisión alternando sentimientos de culpa con posibilidades que ni los médicos hubiesen postulado.

Cuando, a pesar de la campaña emprendida por su hija menor, Kate decide tener al bebé es rechazada por su marido y sus hijos (con excepción de Nancy que, como madre, entiende el dilema de Kate). En la mesa, Buddy tiene la insolencia de gritarle a su madre “¡estás muy vieja para tener un hijo!”. Mi madre me hubiese partido la boca si le hubiese respondido así a los 17 años.



Con tanto apoyo familiar, Kate pierde a la criatura y…¡todos felices! Lo primero que me resulta chocante, viendo el episodio con mi mirada de vieja sabia, es el alivio que todos sienten al acabarse un problema que no debió existir y la facilidad con la que todos retoman su vida normal.

Yo conozco mujeres que nunca se han recuperado de un aborto (espontáneo o provocado). Lo otro que me incomoda es como la serie echa mano a un recurso trillado y simplista como la pérdida de un feto antes que enfrentar el aborto quirúrgico que todos desean o el nacimiento de un niño.

Me recordó a como Rene Muñoz solucionó el problema del embarazo de Thalía en Quinceañera. Atrapada entre el miedo de ser madre a los quince años y la posibilidad de que su hijo herede la drogadicción del padre, Beatriz sale disparada en su coche y pierde al niño en un aparatoso accidente automovilístico.



La diferencia es que hablamos de una sociedad latina ochentera donde el aborto no era legal; que se trata de una niña no de una adulta capaz de tomar una decisión responsable y, más importante, Beatriz cae en una fuerte depresión acompañada de un mutismo electivo del que solo la saca su amiga del alma Maricruz (Adela Noriega). En cambio en Family, las embarazadas son siempre adultas cuyos embarazos acaban con una línea escrita por un libretista que las saca de apuro a lo Deus ex Machina.



Una ironía es que en 1980, el embarazo de una cuarentona todavía era visto como una tragedia. En el transcurso de los próximos treinta años, presenciariamos un trend, un aumento de mujeres maduras pariendo sin problemas, a pesar de que a veces eran primerizas. 

Esto se trasladó a la televisión a las sitcoms y teen dramas sin mayor escándalo. Recuerden los casos de Linda Evans en Dinasty,  Suzanne Sommers en Step by Step, la madre de Jennie (Kellie Garth) en Beverly Hills 90210,  la misma Meredith Baxter en Family Ties.  Roseanne (embarazada en la vida real) y su hermana Jackie, escriben a la cigüeña en su madurez y en este siglo, lo hace Kirsten en The O.C. Todas tuvieron hijos sanos sin que su familia las agobiara con la cantilena del aborto.

                      Madres cuarentoas, la Moda de Los 80 y 90

Erica y La Sexualidad Adolescente

Lo sorprendente es que, y yendo totalmente en contra de los telefilmes/fabulas-con-moraleja, el embarazo no era algo que afectase a las adolescentes en Family. A pesar de sus romances, Buddy parecía un ente asexual, nunca era asaltada por los requerimientos de sus pretendientes como nos ocurría a todas en la secundaria. Era como si el embarazo fuese un castigo del pecado de la lujuria o de las villanas o de las muy desubicadas y veremos ese lugar común en los Teen Dramas hasta de este siglo.

Sin embargo en ese mismo episodio “When the Bough Breaks”,  donde Kate contempla un polémico embarazo, una amiguita de Buddy contempla perder su virginidad. Erica (la desafortunada Dominik Dunne de Poltergeist)ha estado estudiando en un internado de monjas y solo tiene unos días de vacaciones para visitar a su familia. Ha calculado que ese tiempo es suficiente para perder su virginidad con un desconocido. Se lo cuenta a las asombradas Buddy y su mejor amiga Audrey.

El discurso de Erica sobre por qué debe dejar de ser virgen es un eco de todos los que me endilgaron falsas amigas en la secundaria. Cree ser la única en su clase que no ha perdido su virtud, se siente menos mujer, menos inteligente o madura ya que la actividad sexual implica “conocimiento”.



Además saca a relucir el eslogan feminista de que es dueña de su cuerpo y del poder elegir a quien se lo entrega. Aunque Audrey le recuerda que debería al menos estar enamorada antes de entregarse a un extraño, Erica dice que basta que sea guapo, chistoso y heterosexual.

El candidato perfecto resulta ser Willie el hermano de Buddy al que Erica comienza a acosar de manera divertida, mandándole regalos y dándole una lista de sus cualidades, incluyendo que ya tiene 17 años, lo que la hace “legal”. En ese entonces, en California y Nueva York, la edad de consentimiento sexual era 16 años.



En el acoso del que Willie se defiende torpemente, Dominique luce un vestuario más maduro y sofisticado que el de Buddy, principalmente el look “Disco” (tacones plateados, peinado alto y strapless ceñido) que lleva puesto cuando lo cita en un motel. Lo interesante es que la única que sabe lo que sucede es Nancy que no parece ni escandalizada ante la actitud de Erica ni ante la posibilidad de que su hermano ayude a la chica a perder su virginidad.



Como con el aborto, la serie no parece incomoda ante la actividad sexual de una adolescente siempre y cuando esté dentro de los confines de la ley y sea consensual. Me hubiese gustado que el romance hubiese continuado aunque fuese vía telefónica y epistolar como le pide Erica a Willie al despedirse. Para entonces la chica ha visto en Willie las cualidades que lo hacen idóneo ya no para amante sino para novio formal y Erica no era peor de las que el joven se había enamorado en el pasado.



¿Entonces quiénes eran las modelos que seguían las jovencitas? ¿Buddy o Erica?  A pesar de que Buddy fuese un buen ejemplo para las deportistas, a juzgar por encuestas y publicaciones, a fines de Los 70, las adolescentes admiraban a personajes ficticios más glamurosos, y a chicas con poderes aunque fuesen mágicos. Y en las soap operas, iba a aparecer un tipo de adolescente más cercana a Erica que a Buddy y cuyas aventuras siguen dando que hablar medio siglo después de su aparición.

BIBLIOGRAFIA

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