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jueves, 5 de junio de 2025

Huelva en Guerra: Espías en el Barrio Inglés

 


No es de sorprender que Barrio Inglés llegase a PBS Amazon justo cuando caducaban en ese streamer los derechos de Tiempo entre Costuras. La serie de RTV presenta muchas semejanzas con la joya de Antena Tres y aunque no le llega a la altura, está mucho mejor que otros intentos de retratar en la ficción la vida en la España de la Segunda Guerra Mundial.

Rio Tinto, 1940

La premisa es novedosa. La acción tiene lugar en el puerto de Huelva, en Andalucía, y en una compañía minera británica (las famosas minas de Rio Tinto). Estamos en 1940, en la primavera pre-blitzkrieg. Hitler está presionando a Franco de que si no va a la guerra junto con él, que al menos nacionalice las minas y se las traspase a los alemanes para que exploten sus yacimientos milenarios de cobre, oro y plata.

En la serie, la voz narradora nos dice que en Huelva conviven cordialmente las comunidades germanas y británicas. Ni tan cordiales, ya que los vemos en el Club de Caballeros de Amparo. De pronto, alemanes e ingleses, de las pullas pasan a sacar las armas. Los separan la dueña y Friedrich Dietrich que es un enviado de Berlín y juega a ser Mefistófeles del fatuo, ambicioso  e incompetente gobernador civil que, como Fausto, sueña con más poder.



La historia gira en torno de Lucía, muchacha humilde, hija de minero y costurera, que ha sido formada por una bibliotecaria inglesa. Miss Eva notó la inteligencia de su clienta y no solo le enseñó a hablar un perfecto inglés sino también a enamorarse de la cultura inglesa. Ya hecha mujer, Lucia postula a un puesto de secretaria en la minera.

                                 Miss Eva y Lucía 


Es entrevistada por Miss Parker y el gerente, el enigmático Mr. Smith. Ambos notan que la chica es muy lista y que posee memoria fotográfica. Después de someterla a pruebas , sin que Lucía lo note, en las que ella demuestra ser discreta, rápida para tomar decisiones en momentos de crisis y capaz de empuñar un arma, deciden contratarla y no solo para que escriba a máquina.

                   Lucía, Miss Parker y el enigmático  Mr. Smith

Sucede que en las entrañas de las oficinas está instalado todo un equipo de contraespionaje que se comunica directamente con Londres. Todos son agentes del Servicio Secreto Británico, incluyendo a Mr. Smith . Él se cree retirado luego de su última operación donde, al sacar la famosa maquina Enigma de Varsovia, fue herido por los nazis y vio morir ante sus ojos a Silvia, su colega y novia. Desde entonces, Smith vive traumatizado y los dolores en su mano herida lo hacen depender del láudano.

Lo que los entrevistadores también han notado es que Lucia les ha mentido al decir que no tiene novio. Está liada con el gobernador civil. El machista Francisco planea casarse con ella, pero da marcha atrás al saber que, sin su permiso, se ha ido a trabajar en las minas.



El gobierno inglés no está preocupado por las trifulcas entre los súbditos británicos y los agentes nazis en Huelva. Mas les preocupa el acercamiento de Franco con Hitler y como esto afecte los intereses del Reino Unido en España y principalmente en esa zona andaluza. Una preocupación es que ya no les venden petróleo y no se sabe dónde va este producto tan necesario para la guerra.

Los Astutos Alemanes y los Heroicos Ingleses

Una noche, un grupo de agentes, entre los que va Smith, espían el puerto para encontrar respuesta a la desaparición de la gasolina. Con ellos va Juan, hermano de Lucia y uno de los personajes mejor ubicado del puerto. Amante de Amparo, la dueña del club, contrabandea licor, le vende opio a Smith, y hace averiguaciones para los ingleses.

                         Smith viene donde Juan por su medicina

Esa noche, los del equipo ven como un submarino de la Kriegsmarine asoma a la superficie y se dispone a cargar petróleo. Llegan los alemanes, matan a un inglés y hieren a Juan. Para ayudar a su hermano, Lucía se relaciona de manera cercana con Peter Smith, un, hombre que, como le escribe a Miss Eva, la desconcierta. Sabe que guarda un secreto y se propone descubrirlo.




Digamos que esa es una subtrama. Tal como un posible triangulo entre Lucía, Francisco y el inglés; o el secreto de Cinta, madre de Lucía, que una vez fue sirvienta de la familia de Francisco; o lo que ocultaba Sylvia, la novia de Peter, antes que la matasen los agentes nazis.

Todos esos arcos están por debajo del interés que suscita la labor de espionaje de ambos bandos que es excelente, el factor que engancha al espectador y avanza la historia. La postura política es parecida a la del Tiempo entre Costuras: los ingleses son buenos, decididos y heroicos, los alemanes son retorcidos, brutales, pero muy astutos.

Cuando secuestran a Edward (el inglés que creímos muerto en el puerto), a Friedrich, que aparentemente es el jefe del espionaje nazi en la zona, se le ocurre crear un cuarto en el consulado, idéntico al del hotel donde se hospeda su prisionero. Cuando Edward despierta de la anestesia, se cree en el Excélsior y corre a ocultar unos microfilmes en donde se ocultan los secretos ingleses.



Los alemanes necesitan de las contraseñas para examinar el microfilme. Antes de revelarlas bajo tortura, Edward opta por suicidarse. De poco vale su sacrificio , los alemanes descifran parte del material y descubren que los ingleses han estado ocultando cargamentos de minerales que planean sacar clandestinamente de España vía Portugal.

Inmediatamente, el Gobernador Francisco ordena bloquear los caminos y las vías férreas a la nación vecina. Peter y su amigo de la infancia, Víctor, ahora están a cargo del espionaje británico en Huelva y se adelantan al enemigo. La Guardia Civil, acompañada de elementos de la Gestapo, solo encuentran vagones de tren vacíos y camiones cargados de fruta .

Los ingleses han ganado la primera partida, pero hay más en los microfilmes. Adentro está la lista de los españoles que trabajan para los británicos y los que planean reclutar. Entre ellos está el nombre de Lucia.



¿Qué Tienen en Común Lucia y Sira Quiroga?

En mi anterior entrada describí la trayectoria de estos ‘derivados” de El tiempo entre costuras y mi sorpresa de que se le resucitase. Operación Barrio Inglés es una amalgama de las series mencionadas lo que ya se manifiesta en el elenco. nuevamente una heroína se debate entre Rubén Cortada y Peter Vives, como la Sira del “Tiempo…”, y el nazi villano es Stefan Weinert repitiendo rol que hiciese en Dime quien soy y Jaguar.



Yo solo había visto a Aria Bedmar en Dime quien soy. Ahí era la nana del hijo de Amelia, y quien eventualmente se quedaba con el marido de la protagonista. Sin ser tan linda y buena actriz como Adriana Ugarte, Aria sabe llevar su rol, y sin ser tan simpática y querible como Sira Quiroga, Lucia llega a interesar y a convencer.



Lo que no ha convencido a muchos es que se trae un secreto mayúsculoen una serie en la que todos tienen secretos y que convierte la trama en un juego totalmente diferente. A mí me ha entretenido mucho esta nueva faceta de Lucía y me ha hecho Barrio Inglés mucho más digestible que Dime quien soy o Los pacientes del Dr. García.

Realidad vs Ficción en Barrio Ingles

Aunque Lucia Valbuena es un personaje ficticio, si hubo espionaje en Huelva que se manifestó en actos de sabotaje en contra de los barcos británicos en esa zona del Mediterráneo. Durante la Primera Guerra Mundial, ya había espionaje y a cargo de Adolfo Clauss, hijo del cónsul honorario alemán en Sevilla.

En el periodo de entreguerras, Clauss fue a Alemania, estudió agronomía, regresó a España donde se unió a la Falange. Durante la Guerra Civil sirvió en la Legión Condor en calidad de interprete. Totalmente asimilado, a nadie sorprendió que se estableciese en Huelva acabado el conflicto. Para 1940,  nadie sabía ni sospechaba que era el jefe de operaciones de la Abwehr en Huelva.

                                         Adolf Clauss

Un detalle interesante de esta serie es retratar el espacio de las minas de Rio Tinto que han tenido su historia y bien ligada a la de España. Desde la Era Romana que se han explotado sus ricos yacimientos, pero fueron abandonadas por siglos. En el Siglo XVIII, volvieron a ser recordadas las minas,  primero por suecos y luego por españoles, ninguno logró hacerlas producir.

El momento clave fue en 1873, cuando una compañía de inversionistas ingleses, encabezados por la Casa Rothschild, adquirieron todas las acciones y se apoderaron de las minas. Desde ese momento la producción alcanzó su máximo potencial convirtiendo la zona en un punto de referencia para la minería mundial.

                            Mina de Río  Tinto

Este auge de Rio Tinto convocó a muchos británicos a trabajar y establecerse en Huelva. Como a los ingleses les gusta vivir apartados de “los nativos” crearon el Bario Bellavista, conocido como el “Barrio Ingles”. Su arquitectura victoriana lo hizo muy particular. Para 1900, más de once mil personas lo habitaba. Eran ingleses en su mayoría, por eso el que los Valbuena, la familia de la protagonista de la serie, y siendo el padre un simple minero tenga permiso de vivir en tan exclusivo barrio ya debería darnos una pista de los secretos que ocultan.

                                     Casas del Barrio Inglés 

La serie nos muestra el descontento de los mineros y eso no es nuevo. Desde 1888, los mineros españoles habían exigido mejores salarios y condiciones de trabajo. Durante un breve espacio, al inicio de la Guerra Civil, las minas de Rio Tinto pasaron a ser propiedad de la República, pero la llegada de tropas del Bando Nacional acabó con la quimera de independencia.

Establecido Franco en Madrid, tanto él y como sus gerifaltes vieron con codicia la lucrativa compañía de minas de rio Tinto. No necesitaron de los alemanes para hostilizar a los británicos atrapados en un terreno no muy neutral intentando proteger los intereses de su nación y de sus inversionistas. Fue en 1954, casi una década de acabada la guerra, que el gobierno español nacionalizó las minas que decayeron totalmente tras este traspaso.

Otra queja de los críticos es que la trama evita toda mención de la Guerra Civil, de represalias (y las hubo fuertes en esa zona)  y no aparecen miembros de la Falange ni en Huelva ni en sus alrededores. Es como si ocurriese en Zúrich, o Estocolmo u otra ciudad de nación neutral.



¿Será por eso que a la serie la llevaron de horario en horario confundiendo a un auditorio que parecía estar entretenido? Tal vez por ese motivo no habrá segunda parte. Barrio Ingles puede verse en España por la plataforma RTVE a la Carta, en América Latina vía el canal digital Europa, Europa, y en Estados Unidos por PBS, sea a través de Amazon (por Walter Psesents) o Thirteenth Passport.

Contenido Violento o Gore: Escenas de tortura (tres)y muchas heridas abiertas.

                               Lucia  es torturada

Contenido Sexual y Desnudos: Varias escenas de jadeos besos y suspiros entre Aria y Rubén, pero que solo son foreplay porque el gobernador quiere esperar a su noche de bodas. Un solo topless y en el episodio final.

Factor Feminista; Se han burlado los críticos del personaje de Aria por considerarla un ejemplo del wokismo y de MarySue. ¿Como es que la hija de un minero, sin estudios, es poliglota y sabe emplear armas? La respuesta está en el secreto de Lucía. Sin embargo, si es un personaje un poco mitutero. “No necesito de nadie que me defienda” le espeta a Mr. Smith cuando este la rescata de un alemán armado.




Factor Diversidad: Es increíble, pero no hay actores de color o de origen marroquí. Es Andalucía y no hay gitanos, no hay refugiados por lo que la revelación de que Amparo es judía suena a inclusividad forzosa, pero eso es todo. Hay andaluces, ingleses y alemanes y un italiano que se vende al mejor postor.

 

martes, 13 de mayo de 2025

Espías de la Gran Guerra: Davos 1917

 


A pesar de ya ser más de un siglo que acabó, la Primera Guerra Mundial no ha sido bien tratada en series y miniseries. Para reparar el yerro, una nación que no participó en el conflicto nos ha traído Davos 1917. En esta serie suiza se combinan dos temas siempre interesantes: la medicina en tiempos de guerra y el relato de espionaje.

Johanna y el Tropo de la Enfermera Militar

Davos es un pueblo suizo que ha pasado a la historia como un espacio de sanatorios. La tuberculosis hasta la Segunda Guerra Mundial fue un flagelo. Quienes podían pagarse el tratamiento iban a Suiza en busca de tratamientos milagrosos. En 1913, Thomas Mann llevaría a Katia, su esposa, a curarse los pulmones en Davos, de ahí surgiría su famosa novela La Montaña Mágica (1924).

En esta serie se describen  los quehaceres de un sanatorio entre los que se encuentra albergar a espías de todos los bandos. Después de un par de años de servir en un hospital alemán del frente, Johanna Gabathuler (Dominique “Sisi” Devenport) retorna a su neutral Suiza donde su familia es dueña de una combinación de sanatorio y hostería en Davos.



La familia espera que Johanna cumpla la promesa hecha al padre que si vuelve será para casarse. Ya le tienen preparado un excelente enlace con el consejero Thanner,  cuya fortuna restaurará la de los Gabathuler y la de su establecimiento, pero hay un pequeño problema; Johanna está embarazada.

El padre la oculta en casa de una diaconisa y, segundos después del parto, le arrebata a su hija recién nacida. Johanna no tiene medios, no tiene donde ir, así es que regresa a su hogar y acepta la decisión paterna ; se casará con el consejero. Entretanto, usa lo aprendido en el hospital militar para trabajar en Cronwald, el sanatorio de su padre.



Durante el conflicto, Cronwald ha dividido sus servicios. La parte alta sigue siendo un espacio de curación de la elite de toda Europa. Ahí está la condesa alemana Ilse von Hausner y Helen, la esposa del General Taylor del ejército británico. En los bajos del sanatorio se atiende a soldados rasos de todas las naciones en pugna. A cargo de ellos está el Dr. Carl Mangold ( el Max Brod de Kafka), muy reconocido, (“estudió con Sauerbruch en Zúrich”) pero muy mal pagado.

                                     Johanna y la Condesa

En medio de su tragedia, Johanna cae en las redes de un grupo de espías alemanes que con amenazas, pero también con la promesa de ayudarla a recobrar a su hija, la obliga a secundarlos. Johanna se rehúsa a ser víctima y, en medio de sus labores de espía, tiene tiempo para sus propios planes que incluyen un reencuentro con el amor, ahora por el Dr. Mangold. ¿Pero qué sucede cuando la guerra los ponga en campos opuestos?




No hay mejor manera de enfocar una guerra que desde la perspectiva médica. En el ambiente de hospitales de campaña se libran otras batallas, los héroes y los belicosos pierden sus bríos y descubren que son los doctores y enfermeras los verdaderos soldados. En el pasado,  he escrito notas sobre este tema enfocándome en la heroína enfermera.

En el 2014 me quejaba en mi blog de que el aniversario de la Primera Guerra Mundial había pasado casi desapercibido por el universo de las miniseries. Sin embargo la enfermera militar no había sido olvidada en ese universo. En esa nota recuerdo como Georgina en Upstairs Downstairs y Lady Sybil de Downton Abbey fueron enfermeras durante el conflicto. Hasta la detective Phryne Fisher lo fue y eso cambió su vida.



En la nota menciono la nueva adaptación de Testament of Youth, y los dramas de enfermeras The Crimson Field y Anzac Girls. De esta última he hecho una reseña y es la mejor de su subgénero , junto a la miniserie del ’79 de las memorias de Vera Britanny. Quizás porque ambas estén basadas en las experiencias de enfermeras reales. Las acercan a Davos dos factores, enfermeras que llegan casi sin preparación a la zona de combate y acaban adquiriendo la pericia de un médico,  y el dolor de perder novio en el conflicto.

The Crimson Field pudo ser mejor en su descripción de un fenómeno de la Inglaterra de la Gran Guerra, la aparición de las V.A.D.  jóvenes de buena familia que se ofrecieron de voluntarias en los hospitales militares. El problema de la serie es que se la pasaron más en las intrigas de los muchos villanos, el principal la burocracia militar, y no supieron desarrollar a las cuatro protagonistas.



He hablado de las enfermeras del ejército británico, pero no fueron solo las inglesas las que sirvieron a sus patrias curando heridos. En la adaptación de Dr. Zhivago del 2002, Keira Knightley nos mostró el vivir de una enfermera en el frente ruso prerrevolución. En el 2015, los belgas hicieron In Flanders Field sobre una joven de buena familia que, tras vivir la ocupación alemana de Bruselas, busca ser útil en un hospital militar.

                            Keira en uniforme de enfermera

En el 2022, Netflix y la televisión francesa decidieron unirse para Les Combattants, un retrato del frente francés en 1915 enfocándose en tres mujeres en un pueblo donde el convento local ha sido convertido en hospital. La trama sigue a una prostituta parisina que busca a su hijo-sodado; una doctora, buscada por la policía por practicar abortos; y una monja-enfermera.

La prostituta se vuelve espía y se encuentra con su ex amante que ahora está casada con un oficial. La doctora se mete al convento y comienza a dar órdenes a pesar de que la policía le pisa los talones y la monja cae víctima de la pasión por un desertor alemán.

Mas allá del wokismo irrespetuoso de Netflix, entra un desagradable cliché de este subgénero, la enfermera que se enamora de un enemigo. Lo tuvimos em Les Combattants, en In Flanders Field y hasta en The Crimson Field, una enfermera enfrenta cargos de traición por su romance con un alemán. La diferencia en Davos 1917 es que Johanna sirve en un hospital alemán y Erich es su paciente. Lo curioso es que aunque la enfermera tenga tantos vínculos con el ejercito germano, le repugne ayudar a los espías teutones.

Entre Edith Cavell y Mata Hari

Davos pertenece al género de espionaje que marcaría el cine que gira alrededor de la Gran Guerra. Al cabo de esta surgieron los nombres icónicos de dos mujeres, ambas espiaban, solo que para diferentes bandos. Una fue la enfermera inglesa Edith Cavell, ejecutada por los alemanes por su labor pro-aliada en Bélgica. La otra,  la exótica Mata Hari, la bailarina holandesa fusilada por los franceses por ser una agente germana. En Davos1917 han tomado la profesión de Cavell y el bando de Mata Hari para su heroína, pero le han agregado que Johanna trabaja en el espionaje a regañadientes.

                                                       Edith Cavell




Hay un letrero que sigue a los créditos que dice “Inspirada en eventos reales”. Cuidado. Ni Johanna, ni Mangold existieron. Alguien dijo que la Condesa Ilse, la handler de la enfermera, estaba basada en la famosa Fraulein Doktor, pero esa espía trabajó en Bélgica, no en Suiza y su modus operandis era muy diferente al de la tísica agente.



Hubo muchas jóvenes suizas que sintieron la vocación de servir en hospitales en ambos bandos del conflicto. Nunca sabemos por qué Johanna escogió atender a soldados alemanes. A diferencia de la Segunda Guerra Mundial, la Gran Guerra no tuvo un bando que pudiese admirarse ni por sus motivos ni por su comportamiento en el campo de batalla.

La Condesa Ilse le endilga un sermón a Johanna sobre los motivos imperialistas de Inglaterra y Francia para iniciar una guerra. Incluso se lanza en contra de Bélgica, el país más maltratado, aludiendo a las atrocidades colonialistas cometidas en el Congo. Ilse es monarquista y acusa a la democracia de ser “ capitalista y nacionalista”. Cuando Johanna, que se define como pacifista, se vanagloria de la neutralidad de su patria, la condesa le recuerda que Suiza ha hecho una fortuna vendiéndole armas a ambos bandos.

Realidad y Ficción en Davos

Hay alusiones a eventos reales como el escándalo en los servicios de inteligencia suizos que se vieron sacudidos por la infiltración de espías. Obvio que no es cierto que Johanna haya recuperado el medidor rompe códigos (equivalente al Enigma de la Segunda Guerra Mundial) para su país.



Otro suceso real fue la conspiración para regresar a Lenin a Rusia. Para 1917, el Kaiser y su alto mando tenían claro que no podían continuar con una guerra en dos frentes. Para sacar al primo Nicky de la ecuación, el Kaiser dio permiso para que retornaran del exilio a Vladimir Ilich que estaba de refugiado en Zúrich.  Me ha encantado ver a Ivan Schvedoff , mi querido Kardakov de Babylon Berlin interpretando a Alexander Parvus, uno de los últimos grandes aventureros judíos, que fue instrumental para enviar a Lenin a hacer su revolución.

La idea era que agitase los ánimos en Rusia y obligase al Zar a dejar el campo de batalla para impedir una revolución en casa. Lo que Kaiser Willy nunca imaginó es que esta revolución acabaría con la vida de su primo y su familia, que implantaría una nueva ideología en Europa y que el coletazo pondría fin al reinado de los Hohenzollerns en Alemania.

                                  Lenin en Davos

Algo que no sé si sea cierto es ese plan de los ingleses de invadir Suiza desde la frontera italiana. Existió el Plan H, pero era una avanzada francesa hacia Alemania atropellando la neutralidad suiza. Lo de los detonadores es cierto, como lo del accidente ferroviario. Se conocen hoy 120 casos de suizos que fungieron como espías de ambos bandos.

 En general,  la serie se siente verídica incluso en el no adjudicar la culpa del conflicto a un bando especifico. Aquí no hay buenos ni malos. Las actuaciones son estupendas.  David Kross ya ha demostrado su pericia desde The Reader. A Jeanette Hain solo la conocía como la Frau Benda de Babylon Berlin, aquí como Ilse von Hausner está espectacular y espeluznante encarnando a una mujer moribunda que insiste en ser relevante de la forma más negativa posible.

Me ha gustado mucho la Devenport, más que como Sisi, y admiro su profesionalismo que la ayudó a actuar bajo temperaturas extremas que le provocaron una neumonía. La serie fue grabada casi toda en invierno, usándose los jardines del incendiado Hotel Waldhaus en Vulpera y un antiguo sanatorio de la Fundación Augusta Victoria.



Contenido Violento y Gory: Asesinatos, una escena de tortura, un descarrilamiento de tren y muchas heridas pavorosas.

Contenido Sexual y Desnudos: Aunque Johanna tiene sexo tanto con su prometido como con Mangold, no muestran nada indecoroso

Factor Feminista: La serie se enfoca en dos aspectos del tema. El sometimiento de la mujer a su familia y sobre todo a los varones de esta,  y el empoderamiento del trabajo, de como una mujer puede encontrar voz en el área médica y en el espionaje. Tenemos a Johanna constantemente impresionando con los conocimientos adquiridos como enfermera en el frente que a veces la colocan a la altura de un médico, pero también impresiona a la condesa y a los superiores de esta su capacidad para tomar decisiones impromptu y para sacar sus propias deducciones, habilidades indispensables en una espía.

                                Johanna salvando vidas

La Condesa le dice a Johanna una verdad terrible: “ambas necesitamos de esta guerra” porque las ha liberado a ambas. Esa sería la moraleja detrás de todos los relatos de enfermeras de campaña y de historias de espionaje en donde se involucran las mujeres.

Aunque la serie iba a cifrarse originalmente en el medico-desertor Mangold, durante la investigación histórica dieron con muchos ejemplos de jóvenes suizas que sirvieron como enfermeras en ambos bandos. De su correspondencia se dedujo que aunque muchas fueron motivadas por la compasión, otras iban impulsadas por un anhelo de aventuras y para huir de vidas estrechas. De esas ansias de libertad surgió el personaje de Johanna.

                                  Johanna en el campo de batalla

Factor Diversidad: El sanatorio de la familia de Johanna alberga pacientes de todas las nacionalidades: suizos, alemanes, rusos y la mujer de un general inglés. Zaire, el ordenanza del general, es congolés. Cuando Mangold le pregunta cómo puede estar de parte de los Aliados, después de lo que los belgas hicieron con su gente, Zaire responde que es “el maldito ciclo de vída” . Las atrocidades cometidas por los belgas con su pueblo ahora las cometen los alemanes con los belgas.



Davos 1917 está disponible en España vía Filmin. Como ya tiene subtítulos en español pueden buscarla en esos sitios donde el público hispanoparlante baja sus series. Ha ocurrido algo curioso, tanto interés suscitó la serie que Luca Brosch la ha publicado en formato de libro. Su versión traducida puede adquirirse en La Casa del Libro y en Amazon.



martes, 18 de febrero de 2025

El Albergue de los Espías Fracasados: Slow Horses en Apple+

 


Descubrí esta serie de Apple + cuando revisaba la lista de lo mejor de la televisión del 2024. Como coincidía con mi nueva afición con el género del espionaje, decidí probarla. No se asusten por el hecho de que tenga cuatro temporadas. Cada una consiste en solo seis episodios llenos de acción, de drama, de humor y muy originales.

La Casa de la Ciénaga

En 2010, Mick Herron publicaba la primera de una serie de novelas que giraban en torno a un sitio imposible e increíble, pero fascinante. Llamado Slough House (La Casa de la Ciénaga en español) este edificio, casi tan fabuloso como Hogwarts, queda en algún lugar de Londres y es una especie de asilo  y  reformatorio para agentes fracasados del MI5,que son enviados ahí sea por chambones o por haber cometido actos bochornosos o criminales.

No existe ni Slough House ni nada parecido en el mundo real.  El espía fracasado o es despedido, encarcelado o ajusticiado, así que toda la serie está sujeta a una premisa que sin ser improbable,  no es real. Ha sido fabricada, y muy brillantemente, por el autor. Se la ha comparado a la serie de misterios Departamento Q del danés Jussi Adler-Olsen. La diferencia es que Q es una sección de la policía de Copenhague para detectives conflictivos o inútiles. A propósito, Departamento Q está siendo filmada para Netflix.



Liderados por Jackson Lamb, una reliquia de la Guerra Fría, los agentes de la Slough House incluyen a la alcohólica Katherine, al experto hacker Ho al que no aguantaban en su antiguo trabajo, y a Min Harper, tan despistado que perdió un archivo confidencial en el metro.  Estos losers viven dedicados a tareas administrativas y a sufrir la lengua viperina de Lamb al que le encanta recordarles las humillantes razones que los han llevado a caer ahí y los apoda “caballos lentos” (Slow Horses).

                             Ho, Catherine, Louisa y Min: Caballos Lentos en acción 

El ultimo agente es el joven River Cartwright quien fracasó estruendosamente en un ejercicio-examen para ingresar a MI5. A pesar que todo se debió a datos falsos que le proporcionó un colega mentiroso, River ha caído en Slough House en vez de ser despedido, debido a que su abuelo fue una gloria de la institución. Eso le amerita el convertirse en el chico de los mandados de Lamb y el encargado de tareas míniales y desagradables.

Aunque para la publicación de Slow Horses, Herron era un reconocido y premiado autor de novelas de misterio, el libro tuvo poca venta. La casa editorial se negó a publicar Dead Lions, la segunda de la serie y solo en el 2015, retomó a Herron como cliente.  A pesar de ese inexplicable percance, estamos hablando de una saga que ha recibido premios y homenajes de periodistas desde el  Telegraph hasta El País. En suma, la serie es super exitosa. Normal fue  que, en el 2019, Apple tv+ comprase los derechos para filmar los libros. Son ocho volúmenes (hasta ahora) y cuatro ya han sido vistos en la plataforma.



Se comenzó la filmación en el 2019, pero por razones de pandemia, solo debutó en pantalla en el 2022. La segunda temporada llegó a fines del mismo año. Real Tigers vio la luz en el 2023, y Spook Street en el septiembre del 2024. Se sabe que se están filmando la quinta y la sexta temporada.

En el 2023 tanto Gary Oldman (Lamb) como Jack Lowden (River) fueron nominados a los grandes premios que Gran Bretaña da a la televisión, al igual que Sir Mick Jagger que se ha encargado de la musicalización, incluyendo el pegajoso tema principal. En el 2024, Gary nuevamente recibió nominaciones, pero esta vez se agregaron Mejor Actor para el Emmy y para un Globo de Oro. Aunque no ganó en esas ternas, amerito un Satélite como Mejor Actor.



En el 2025 aparecieron Gary Oldman, Jack Lowden y la serie entre los nominados al Golden Globe lástima que en el año de Shogun ninguna oportunidad tenía. Aun así, su fama me llegó en este momento en que ando navegando por series de espionaje en marcos contemporáneos y me ha entretenido mucho.

El Fétido Encanto de Jackson Lamb

Gran parte del éxito de los libros es el personaje de Jackson Lamb. De hecho, la saga se vende en español como la Serie de Jackson Lamb. Pues en la serie, el favorito del público es el personaje de Gary Oldman. Yo vengo viéndolo desde Sid and Nancy, y no para de asombrarme. Ahora puede incluir en la lista de sus grandes  interpretaciones a este espía gruñón y grosero.

Solo Gary Oldman puede ser capaz de hacerte interesante un hombre que anda exponiendo sus calcetines agujereados a sus sufridos empleados o los somete a oír y oler sus fétidos gases. Lamb, como en el libro,  gusta humillar a sus esclavos recordándoles el pasado, obligándolos a cumplir tareas humillantes y hasta tentando con vasitos de whisky a la pobre Katherine Standish que es alcohólica. Lamb no inclina la cerviz ni ante Diana Taverner (Dame Kristin Scott-Thomas) su jefa en “El Parque” (léase los cuarteles de MI5).



Un detalle que me hizo el primer episodio interesante es que comenzamos con River Cartwright (Jack Lowden) rastreando un posible terrorista en Heathrow. Un error en el color de la camisa, hace que River pierda tiempo siguiendo al sospechoso equivocado y no pueda evitar que el verdadero terrorista haga estallar una bomba. Lo fascinante es que, solo después del atentado, los espectadores descubrimos que todo era un simulacro, un examen que River no ha pasado convirtiéndolo en uno de los “Slow Horses” de Slough House.


Cartwright es escogido para ser el puerquito de Jackson Lamb, quien aparte de recordarle que es un chambón, lo tiene revisando sacos de basura de un periodista de poca monta llamado Robert Hambden. Entre los deplorables colegas de River, hay una que destaca. Sidonie “Sid”  Brown (Olivia Cooke de House of the Dragon), una jovencita tan hábil que hasta Lamb la trata con respeto. Nadie sabe qué hace ahí, pero Lamb también la tiene acechando a Hambden. En un café, Sid se las arregla para copiar la información del laptop del periodista y traspasarla a su notebook.



River es enviado a llevar la computadora hasta “El Parque”. Antes,  la abre a la fuerza, y casi se electrocuta, ya que Sid le ha puesto una trampa anti-intrusos. Pasado ese peligro, River también se apodera del contenido y descubre que Hambden ha encontrado un vínculo entre MI5 y el crimen del momento.



Todo Londres está pendiente de una noticia. Un grupo de supremacistas blancos, que se llaman “los Hijos de Albión” han secuestrado a un joven universitario de origen pakistaní y amenazan con decapitarlo al amanecer. Lo extraño es que no exigen nada, es un acto de pura xenofobia.

                               El pobre Hassan

En una sola noche, River descubre que Sid ha sido puesta por Taverner en Slough House para vigilarlo a él; intenta defender a Hambden de un asaltante que deja a Sid malherida; y es contratado por Lamb para ir a rescatar al joven Hassan. Para la madrugada, River ha pasado por todas las vivencias de un James Bond (sin martinis) y se ve convertido en un forajido, junto a los demás “ Caballos lentos” , perseguido como autor del secuestro,  y en la mira de MI5.

No quiero detenerme más, puesto que esto es lo que ocurre en un par de capítulos y en menos de una semana, pero es lo que cubren los seis capítulos de la primera temporada y no hay minuto en que uno no esté al borde del asiento royéndose las uñas. Fantástico el modo en que Will Smith (un escritor inglés,  no el esposo de Jada Pinkerton) ha logrado lo que The Agency no pudo:  tener diferentes personajes en diferentes puntos de Londres, cada uno viviendo una experiencia entre dramática y grotesca.



Smith ha compaginado la actividad de los Caballos lentos con los quehaceres de MI5 manejada por la implacable e inescrupulosa “Lady Di” y con el road trip del pobre Hassan y sus secuestradores. Solo supera al buen desarrollo de un libreto (y no me huelo a IA por ahí)  unos diálogos sublimes, aunque a ratos nos repugnen tanto como las ventosidades de Jackson Lamb. 

Gary Oldman tiene un buen trio de actrices que serán sus némesis más un hada protectora (Dame Kristin, Sophie Okonedo y Saskia Reeves como Catherine Standish). Otro que le hace buen peso a Oldman  es Jack Lowden. Adoro a River Cartwright porque es un héroe que ya no se ve, capaz de romper leyes y reglas sin dejar de ser idealista. Romántico, devoto de su abuelo, pero ambicioso e impaciente, es el héroe clásico en una búsqueda heroica donde su propia falla trágicas le impiden alcanzar su meta. Y hasta esta guapo el chico. No se le puede pedir más a una serie, y hablo solo de la Primera Temporada.

Todos los actores parecen estar encantados con sus papeles ya que los desempeñan con tanta pericia desde la Reina Allicent que solo está en la Primera Temporada hasta el omnipresente Samuel West (el Siegfried de All Creatures Great ad Small ) como el corrupto y malévolo político derechista, Peter Judd.



 En las próximas temporadas (todas de seis capítulos) se tratarán temas más comunes en las series de espías. En la 2 basada en Dead Lions, los Caballos lentos luchan contra espías rusos del pasado y del presente. La 3 basada en Real Tigers está relacionada con un incidente en Estambul. Un año más tarde, uno de los involucrados está acechando a Catherine lo que culmina en el secuestro de la secretaria de Lamb. Solo la libra si los secuestradores pueden tener acceso a los misteriosos “Libros Grises” donde se ocultan todo tipo de teorías de conspiración.

La Cuarta Temporada es la más triste. River debe enfrentar el hecho que su abuelo y mentor, David Cartwright (Jonathan Pryce) está cayendo víctima del Alzheimer. Aún más peligroso será protegerlo de MI5 que teme que el anciano demente revele secretos de la organización.



Hasta ahora, Mick Herron ha publicado nueve novelas, así que hay para rato en una serie a que le ha ido muy bien en el mundo hispano parlante, donde se conocen también los libros.  Herron es un gran admirador de Le Carré, pero no teme parodiarlo.  La serie tiene un estilo narrativo muy Noir que también afecta la estética. Estoy totalmente enganchada, amo los personajes, espero que sigan mi recomendación y quienes tengan Apple+ vean Slow Horses.

Contenido Violento y Gory: Pues ya en la Primera Temporada tenemos mucha sangre, una cabeza decapitada y una agente caída con un balazo en la cabeza. Sin embargo, lo más Gory son los pedos de Lamb,



Contenido Sexual y Desnudos: Min y Louisa (Rosalind Eleazar)son amantes y se los ve en paños menores.

                           Louisa, Min, enmedio el despreciable Webb

Factor Feminista: Me encantan los personajes femeninos, son fuertes sin dejar de ser nobles. Aparte de ser fan de Le Carre,  Herron es un devoto de la literatura victoriana,  principalmente la escrita por Charlotte Bronte y George Elliot. Saskia Reeves nunca ha estado mejor que esta interpretación de la adorable Catherine Standish, quien todavía confía en teléfonos, pero sabe usar un revolver, y cuyas cualidades, mayormente su lealtad, recuerdan a las de Jane Eyre y Maggie Tolliver de El molino sobre el Floss. Esa misma generosidad , paciencia y capacidad de perdón la hallamos en Louisa, eso si cuando no tocan a Min. Ahí se vuelve un fiera.. Digamos que es tan leal como Jane Eyre.



En cuanto a ” Lady Di “ Taverner y su mefistofélica jefa Ingrid Tierney, son totalmente dickensianas. Un coctel de Miss Havisham de Grandes Esperanzas con Lady Honoria Deadlock de Casa Desolada, si es que esas damas hubiesen querido ser mandamases de MI5.

Factor Diversidad: La comunidad anglo-africana está bien representada por Sophie Okonedo y Rosalind Eleazar. El habilidoso Roddy Ho es de origen chino tal como lo es su interprete Christopher Chung. La comunidad pakistaní y musulmana aparece en el personaje del desdichado Ahmed Hassan.

Factor Vestuario: En mi exploración  del genero de esoionaje contemporaneo no he encontrado mejor guardarropa que el de dAme Kristin en su rol de Diana Taverner. Supera al de Keira en Black Doves y al de Ursula Corbero en El Chacal. Demuestra que se puede ser jefa de machos con pelo en pecho y verse bien (y pasada la barra de Los 50):



 


Este es mi vestido favorito, pero no he podido encontrar una fotografia que le haga justicia



martes, 28 de enero de 2025

La Triste Vida Privada de los Espías: The Agency en Paramount +

 


En todas las estaciones del año, intento desligarme un poco de mi obsesión con el drama de época y busco algo contemporáneo como los thrillers de espionaje. Este invierno mi elección ha caído en The Agency en Paramount +. Esta adaptación del éxito de la televisión francesa Les Bureau des Legendes, presenta los conflictos y actividades de la oficina de la CIA en Londres y es una no muy acertada combinación de espionaje, un romance prohibido, y el lado humano de los agentes de la central de inteligencia más grande del mundo.

Sonaba estruendosamente apetitosa: un elenco encabezado por Michael Fassbender y Richard Gere; un equipo de productores que incluía a George Clooney y bajo la dirección del legendario Joe Wright de Orgullo y prejuicio y Atonement. Sin embargo, me pasé el primer episodio tratando de no quedarme dormida, tal como me pasé el segundo tratando de entender quė ocurría, porque de lentitud latiguda pasamos a una actividad tan vertiginosa que, a ratos, era confusa.

Un Marciano, Un Coyote y Una Española

Para guiarlos por este laberinto les aviso que hay tres historias: el reintegro de “Marciano” , nombre código de Fassbender,  a la CIA en Londres, después de seis años en Etiopia; el ingreso a la CIA de Daniela Acosta (interpretada por la anglo-española Saura Lighting-León); y un caos que ha ocurrido tras el arresto de Coyote, un agente clave en Bielorrusia.

                                 Dani en Teheran

Mas allá de este trio argumental, existe un leitmotiv, una moraleja, una verdad que Naomi (Katherine Waterston)  le expresa a Daniela cuando ella ingresa a la agencia. Para ser una agente se debe estar dispuesta a pagar un precio: perder su identidad real; adoptar una falsa y poco duradera, y descubrir al final que siempre va a estar sola.

La serie inicia en Addis Abeba, Samia (Jodie Turner-Smith, la Ana Bolena de ébano) , una catedrática de historia de origen sudanés, llega al departamento de Paul Lewis (Fassbender), su amante, y lo encuentra con las maletas empacadas listo para abandonarla. Samia es maravillosa, dulce, sumisa al acatar la decisión de Paul. Se nota que viene de otra cultura y, aun así, ha infringido la Sharía al cometer adulterio. Conmueve su personaje sobre todo cuando al hacer el amor por última vez le agradece al amante no haberle avisado de su partida antes puesto que le ha evitado días de sufrimiento.

Paul retorna a la oficina de la CIA (la “agencia”) en Londres. Debe convertirse en Brandon Cunningham, debe reconectarse con sus colegas, con su hija, con todo lo que abandonó hace seis años. Más fuerte aún,  debe desechar a Paul, debe desconectarse de las amistades que hizo mientras usó ese alias, borrar sus cuentas telefónicas, sus correos electrónicos, etc. Marciano es incapaz de cortar lazos con Samia, y la llama por última vez. Descubre que la mujer está en Londres y se arriesga a seguir su affaire, a pesar de que lo vigilan, de que hay micrófonos en su piso, de que lo siguen a todos lados.



Henry (Jeffrey Wright de Boardwalk Empire y Westworld), el superior inmediato de Marciano, sabe que oculta algo. Le comenta que los agentes que deben cambiar su identidad sufren de un síndrome, que algunos hasta enloquecen incapaces de separar su antiguo yo de la personalidad que han adoptado recientemente. Quiere que lo vea la nueva siquiatra de la agencia, pero quien va a necesitar de un psiquiatra es la Doctora Blake (Harriet Samson-Harris, la Eleanor Roosevelt de Atlantic Crossing) que llegada a “la agencia”, es involucrada en un caos laboral que provee la mejory más activaparte de la trama. 

Un Pato de Madera

El agente Coyote ha sido arrestado en Minsk. Se teme que su arresto esté vinculado al descubrimiento de sus actividades de espía, lo que pondría en peligro a varias operaciones en la zona incluyendo  e Ucrania. La razón por la cual Coyote fue arrestado es que se emborrachó. Se interroga a su handler (Alex Jennings, el Duque de Windsor de The Crown) que ha ocultado que Coyote es un alcohólico en rehabilitación. Esto se debe a que el mismo Foster pertenece a Alcohólicos Anónimos.



La CIA revisa la lista de contactos de Coyote para ver que conexiones tiene con otras operaciones que ahora peligran en caso que el gobierno de Lukashenko haya descubierto que hay un agente infiltrado o que dicho agente haya traicionado a sus empleadores. Encuentran un punto débil en Alexei, un camionero, que se aterroriza al saber que Coyote está desaparecido. Toma la peor medida, intenta huir del país lo que es una declaración de culpabilidad. La Agencia consigue desviarlo hacia Polonia.

Marciano y la psiquiatra viajan a la antigua Danzig a convencer al hermano de Alexei de fingirse enfermo, e internarse en un hospital para convencer a quienes vigilan al camionero de que el viaje se debe a razones familiares. Todo en vano, un grupo de encapuchados secuestra a Alexei lo encierran en un subterráneo y lo torturan. Quieren saber si es un doble agente. El pobre camionero no sabe si es la KGB, la CIA, u otros, quienes lo golpean e interrogan.

Todo esto es observado por los agentes de la CIA+ la psiquiatra, desde un cómodo salón de conferencias en Londres. Ya solo falta que coman palomitas. Le explican a la aterrorizada Doctora Blake que quieren saber si Alexei es un “pato de madera”. No importa cuánto lo aprieten no dirá “ ¡Quak!”. En cambio, sí parpa (en serio, así se llama el sonido que emite el pato) todas las operaciones conectadas a Coyote peligrarán.



Pues en un momento el pobre camionero comienza a parpar. Se acusa de ser un doble agente y da nombres de altos funcionarios de la KGB. Esto dura interminablemente (la serie juega con el tiempo haciendo la trama más confusa) hasta que un exasperado Marciano se pone un pasamontaña,  irrumpe en la sala de tortura e interpela a gritos al camionero. Este acepta (obvio que no ha leído La guerra y la paz) que Natasha Rostova, Nikolái Bolkonski y Piotr Beshujov son miembros de su escuadra de agentes traidores.

Marciano sale y anuncia a la galería de espectadores que Alexei es un pato de madera, no un traidor. La que podría ser la mejor escena de los primeros tres episodios cae en simplezas sofomóricas al tener que informar a una audiencia a través de la Dra.  Blake contándole a Bosko que Marciano ha usado la obra de Tolstoi para exonerar a Alexei. Este prurito didáctico arruina el efecto de lo sucedido.

Aun así, se han abortado todas las operaciones en la zona menos ‘Félix”. Como le explica el Gran Jefe (Dominic West) a Boskocon quien se comunica en secreto y por zoom, Félix es demasiado importante. Debido a que la narrativa es fragmentada y nos pasamos más en charlas de agencia o con la vida personal de Marciano , solo a veces el guion recuerda lo que ocurre en la Europa del Este. Nos toma tres capítulos descubrir que Félix es un joven enfermero en Ucrania que al recibir noticia de que su operación peligra se interna con tres compañeros en el Donbast hasta tropezarse con las tropas rusas.



Todos Mienten

Para ayudar a disminuir la confusión les cuento que Félix es el cuñado de Henry. Él es el famoso Charlie al que aluden Henry y su mujer desde el primer episodio. El guion intenta crear interés con secretos pueriles, dándonos información con cuentagotas y entrecruzando tramas de manera inconexa y borrosa. Es como cuando vemos a un sudanés espiando a Samia, creemos que se trata del marido engañado, en realidad es un enviado del marido.

Si Samia me cayó bien al comienzo, pronto se nos presenta como una mujer de secretos que puede ser agresiva verbalmente. Cuando Marciano la interroga sobre sus mentiras, Samia habla a gritos en medio de la calle, da explicaciones imposibles y se refugia en un rol de victima mitutera, quejándose de todo lo que ha visto y sufrido en Sudan, Darfur o la Cochinchina, acabando con un “Ya tengo un marido celoso, ¡no necesito de otro!” Típico que crea que para “Paul” es una amante traidora cuando en realidad el agente la ve como alguien que lo está investigando.



No hay manera de empatizar con Paul/Marciano. Se hace la victima con Henry, a quien miente tanto como a Samia (que también miente) quejándose que la agencia le ha robado su posibilidad de llevar una existencia normal. A ver si quieres una existencia normal no te enredas con una mujer casada que proviene de una cultura donde lapidan a las adúlteras. De todos modos, cuando el agente se encuentra con Samia la trata como la mier…, se guarda sus cuitas de enamorado para recitarlas ante su handler. Inconsistente el espía.

Tampoco me gusta como trata a la hija. No se lleva a una adolescente a la que no ha visto en seis años y se la deja sola todo el día en un piso con ordenes de no salir y espera que se quede tranquilita durmiendo en el sofá como un gato. Poppy se pone a registrar la casa y encuentra los documentos de la otra identidad de su padre que Marciano debía destruir. Anuncia a su padre que, así como lo encontró ella lo puede encontrar la KGB. Marciano se pone histérico y la agrede física y verbalmente. Poppy se aterroriza, pero como buena Z consumista, exige que, para perdonar al padre, este le compre una lista de cosas caras.



No entiendo y no me agrada el personaje de Fassbender. Me quedo con lo que le dice a la psiquiatra que todos los agentes de la CIA son desequilibrados mentales y él es el más loco. Yo diría también el menos precavido, el más inmaduro, el más irresponsable, etc. Samia, de quien nunca estoy muy segura, también peca de los mismos defectos. Aunque sea una catedrática reconocida, aunque haya iniciado los trámites de divorcio, no puede ser tan ingenua para creer que está libre de las trampas de toda mujer musulmana aunque esté en Londres.



Osman pasa a ser el guardaespaldas de Samia. En realidad, es su cerbero. Cuando descubre que su presa tiene un amante,  la obliga con violencia a revelar el nombre de este. Ahora, Marciano tendrá que retomar su identidad de Paul Lewis para proteger a Samia. Este cuento que debería conmovernos, me deja fría. A partir del capítulo 2, la pareja se vuelve tan antipática que no me importa si Osman los achicharra.

Agentes Inútiles

Para colmo, no nos dejan olvidarnos de Coyote y Operación Félix, pero como se les menciona de manera esporádica ya a uno le cuesta engancharse con sus historias . Y para el episodio 4, reaparece Daniela a la que su handler le presta menos atención que los vampiros de True Blood a sus progenies. Tanto que la chica es lanzada, sin preparación,  a una peligrosa infiltración que la expone a ser descubierta o ser atacada sexualmente.

El problema es que Dani está muy mal preparada, desconoce técnicas de Mata Hari, ni siquiera sabe depilarse las piernas. Hasta ponerse un vestido e ir a un baile (donde debe presentar una ponencia sobre un tema del que sabe cero) es una catástrofe para ella. Aun así, no atrapa mi interés ni mi compasión. eso se debe a un mal libreto, a una inserción torpe de las subtramas que no nos hacen invertir atención en ninguna de ellas.

     Dani se consiguió un vestido, pero no se puede memorizar lo que no sabe.

Los personajes están mal delineados y sus comportamientos no son lo que asociaríamos con agentes de la CIA. Aquí no hay tragedias familiares como en The Good Shepherd,  o un buen vistazo a las políticas de oficina de The Company. No tenemos el dramatismo de ver agentes en tareas azarosas en espacios exóticos como en Homeland.  Me doy cuenta que Joe Wright, tan cacareado como director,  suele hacer cosas pesadas como Atonement o Anna Karenina que nos tienen revolviéndonos en la butaca del cine. Solo Hannah, me resultó interesante.

 A ratos,  la serie se siente fragmentada, casi mal editada. Los personajes parecen funcionar en base a información que no hemos visto que se les proporcione, como el que Marciano insista en conservar la identidad falsa para ayudar a Samia, a pesar de que ella aun no le haya revelado el chantaje de Osman. Para crear una atmosfera de Film Noir, a ratos Paul/Brandon/Marciano se vuelve un narrador en off, para luego llevarnos a un cuarto de hospital done el agente herido confiesa todo lo que ha hecho a espalda de sus superiores. Es  un recurso innecesario, rebuscado y mal usado.



Otros personajes simplemente toman decisiones inexplicablemente torpes. Owen es un agente administrativo, casi no sabe usar un arma. Lo envían a Minsk a ver qué pasó con Coyote. Allá se encuentra que en el departamento del espía desaparecido están viviendo la secretaria de Coyote y un gato. A Owen no se le ocurre nada mejor que acostarse con la secretaria. Al día siguiente lo llama Bosko, le dice que es posible que esté en peligro y que no deje entrar a nadie. Owen no le cuenta de la secretaria, pero la encierra en un armario. Lo rescatan, pero tienen que llevársela a ella también. Cuando vuelve a Londres, sus superiores le reprochan como si fuera un nene de primaria que cometió una travesura.

                    Lo que Owen encontró en Minsk



Otro caso es Dani. En medio de su débil campaña de seducir, sin entregar nada, a su profesor-jefe, es secuestrada por un desconocido. Ese la mantiene por dos días maniatada, sin comida, la veja, la golpea, la amenaza con violencia sexual. La acusa de ser espía de Irán. La muchacha resiste todo ese calvario. Finalmente, el interrogador revela que esto fue una prueba no anunciada, exigida por Marciano, y que Dani ha pasado el examen. En vez de darle una pateadura, la española busca a este mismo torturador, más tarde, y se acuesta con él (WTF?). Definitivamente, no puedo recomendar una serie tan disparatada.

Contenido Violento y Gory: Las sesiones de tortura, tanto de Alexei, el camionero, como la de Dani.

Contenido Sexual y Desnudos: Un par de escenas de cama de Samia y Marciano, nada impresionante ni gráfico. Lo mismo con Dani y su torturador. Un par de vistas de nalgas masculinas-un mercenario ruso y el noviecito de la hija de Marciano.

Factor Feminista: Sinceramente, es una desilusión el trato de los personajes femeninos. Se supone que Samia es una mujer empoderada, que ha superado, gracias a erudición e independencia, las barreras sexistas de su cultura, pero en Londres es tan vulnerable como si fuese la quinta esposa de un jeque petrolero o de un jefe tribal de Darfur.



El personaje de Dani me es incomprensible. Actúa como si fuera una novata universitaria que necesita pasar por hazing para ingresar en una fraternidad. No se entiende como la CIA la coloca dentro de una importante operación si ni sabe que debe incluir el guardarropa de una espía infiltrada,  y el vello corporal se convierte en su mayor obstáculo. Poco importa que sea una experta tiradora. Pongámoslo así, en La Era de la Ausencia de Criterio, Dani y Owen representan espías descriteriados.

A diferencia de las series de espionaje inglesas, la CIA parece no tener féminas en cargos importantes, pero los ejemplos más empoderados son precisamente mujeres que deben limpiar la basura de los agentes. Esos son los casos de Naomi y de la Dra. Rachel Blake.

Factor Diversidad: chinos, eslavos, Dani la española inglesa . Samia y Osman son sudaneses y Henry es afro-americano. No hay gays, ni minusválidos ni judíos. Al parecer la CIA no es muy inclusiva.