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lunes, 15 de enero de 2018

Los personajes que voy a extrañar. Lo Mejor del Drama de Época del 2017


Un motivo que puede hacer una serie atractiva es que existan en ellas individuos que,  sin ser los protagonistas,  nos atraigan, sea porque los admiramos o nos identificamos positivamente con ellos. Es triste entonces cuando esos personajes desaparecen, o porque murieron en la serie, o porque estas llegan a su final. En términos de period dramas, el 2017 marcó el cierre de series de época icónicas como “Black Sails” y “Reign”, pero también hubo personajes que dejaron series que aun continúan. Estos son los que voy a echar de menos.

Todo el elenco de “Back Sails”:


Los voy a extrañar a todos desde los maravillosos Eleanor y Flint hasta los mas pesados como Israel Hands, el nuevo y más odioso Billy Bones, y la traicionera Max, la de la voz quejosa. Voy a estar muy deprived de cuentos marineros y de piratas románticos por un tiempo.


La Reina Mary (Reign)

 Después de cuatro temporadas, Adelaide Kane finalmente se ganó mi corazón. Nunca la vi como Maria Estuardo (ni siquiera era pelirroja y era más bien petisa), pero si como podría haber sido una reina en algún momento de la historia antigua. A pesar de sus metidas de patas y su extravagante vestuario, la australiana supo crear un personaje muy querible (hasta la suegra aprendió a quererla).

 En esta última temporada (abrupta e injustamente fragmentada) Mary experimentó muchas de las vivencias de la verdadera Reina de los Escoceses. Me las creí todas: su pasión traicionada por Darnley, su atracción por Lord Bothwell, su amistad con David Rizzo, y, aunque esto no fue histórico, su conmovedora relación con su medio-hermano, Lord Moray. 

Aunque el final inevitable debía ser su ejecución, esperé que “Reign” nos diera un par de temporadas más, inventándose aventuras de Mary en Inglaterra, pero no se dio y voy a quedar un tiempo extrañando a la reina.

Rey Ecbert (Vikings):

 Ya debería haber aprendido que cuando me gusta un personaje en “Vikings” viene Hirst y me lo mata. En el 2017 me que tuve calar las muertes de Helga y de Ecbert. Aunque Ecbert era un rey ladino que se acostaba con la nuera, con la mujer del amigo, y tuvo parte de culpa en el suplicio y muerte de Ragnar, era el mejor de los sajones. Un personaje inteligente, culto, se notaba que se había criado en la corte de Carlomagno, y que era uno de los pocos que usaba el cerebro en vez de la fuerza bruta en ese mundo de zafios.

Y malo no era, adoptó a Alfredo sabiendo que no era de su sangre, procuró poner a salvo a todos sus herederos antes de enfrentarse solito a la vengativa prole de Ragnar. Su simpatía hasta se granjeó que el obispo deseara acompañarlo,  tomándose un buen vino juntos,  a sabiendas que los vikingos los harían pecadillo. Hasta su último momento, Ecbert fue un rey sabio y habilidoso. Se libró del castigo sádico que quería darle Ivar, escogió su propia muerte y se las arregló para estafar a sus captores. 

No quedan muchas personas razonables y sagaces en este cuento, porque Ivar es un buen militar y guerrero, pero totalmente ignorante en lo que se refiere a vivir en sociedad y las relaciones humanas le importan un pito. Sin Ecbert, el paisaje vikingo se vuelve más hostil e incivilizado.

Claudine (Versalles):  

Aparte de enfurecernos al ver como se le rompía el corazón a Fabian Marechal cuando la sintió agonizar en sus brazos, la doctorcita era un personaje interesante, dinámico y competente que nunca nos defraudó. A pesar de la burrada del Rey Sol de despedirla de la Corte, el prestigio de Claudine siguió incólume, era una excelente médico, y además homeópata. Hasta Chevalier iba donde ella en busca de cura para sus males venereos.

En esta segunda temporada, Claudine se alzó por encima de su patrón, aceptando con discreción y humildad su despido. Estableció un servicio gratuito para prostitutas y otros olvidados en la escala social. Hasta ofreció refugio a otro despedido del rey ingrato, el máximo detective y torturador de la corte versallesca. Fabian Marechal.

Con Claudine, Marechal descubrió su humanidad y el poder del amor. Juntos abrieron también su propia agencia de detectives. ¿Y todo para qué? Para que los espías de Madame Agathe asesinaran a la aspirante a criminóloga. Totalmente absurdo e innecesario. En una serie donde las mujeres o abusan o son abusadas, Claudine era un ejemplo de poder femenino basado en sus conocimientos y en su buen corazón.

Winter (Tabú):

Nunca entendí por qué hubo que matar a Winter, la amiga mulata de James Delaney. Si, entiendo que Sir Ridley y los Hardy necesitaban de un momento catalizador para llegar a un clímax donde el héroe quedara totalmente aislado y atrapado. La muerte de la niña hizo creer a James que era un asesino y lo sumió en un mar de incertidumbres y sentimientos de culpa que lo colocó en una posición vulnerable. Hacer creer a Helga que James haba asesinado a su hija, la volvió en contra de Delaney al punto de entregarlo a sus enemigos.

Mi queja es que se pudo hacer algo parecido, pero con Zilpha como víctima, ya que igual la producción planeaba arrojarla al Támesis. Winter era un personaje clave, la única capaz de descifrar los tatuajes en el cuerpo de James,  se convirtió en su protectora y era un personaje que confirmaba los poderes mágicos del caníbal.. 

Es triste ver desaparecer uno de los pocos personajes afroamericanos, solidos y positivos del period piece. En ese mundo de esposas abusadas y cortesanas, Winter sabia ganarse la vida de otras maneras y resultó conmovedora su orgullosa declaración a Delaney de que ‘vivo entre putas, pero soy virgen”.

El Duque de Cassel (Versalles):

Ya sé, era un violador, un golpeador, un sádico, agréguenle alcohólico y conspirador nato en contra de la corona, pero esa era una parte de su personalidad. Cassel era un villano extremadamente divertido, muy sarcástico y dotado de una dignidad que lo elevaba por encima de los serviles e hipócritas cortesanos versallescos. Conspiró contra un rey tirano al que no le temía. Por sangre y por sensatez el Duque estaba por encima de Luis XIV, el tirano déspota sofocado por su hubris y sus delirios de grandeza.

Yo siempre vi a Cassel como el único en esa corte (me refiero a los nobles) en notar la podredumbre que rodeaba a Luis. El hubiese preferido vivir lejos de esa prisión dorada que el rey construyó para dominar a la aristocracia. Luis obligó a Cassel a vivir en Versalles, quemándole su castillo. Un castillo que era como la madriguera de una fiera.  



Aunque la visita de Montespan y Sophie al castillo, la temporada pasada, dejó claras las aviesas intenciones del Duque con Sophie, no pensé que era algo que lo definiera. Después de todo Luis se acuesta con toda su corte y no sabemos qué sucedería si alguna cortesana se le negara. A lo mejor como a Cassel le gustan las mujeres que se le resisten.

Pero en esta temporada donde pudimos presenciar el horrible abuso físico y sexual de la nueva Duquesa de Cassel nos quedó claro que el Duque era un degenerado. Igual me sorprendió ver el lado oscuro de Cassel que contrastaba con su buen juicio y con ciertos valores mas positivos que los que motivaban a Madame Agathe, Gastón y otros villanos. Me dio la impresión de que era como un un licántropo, un hombre atrapado por un mal que lo pervertía.

Aun en su muerte, Cassel tuvo dignidad. Tengo la impresión de que sabía que su esposa lo estaba envenenando. Tal vez se lo agradeció. Lo cierto es que una razón para confesarle a Luis su conspiración, y de paso delatar al infame Beaumont, fue para alejar a este ultimo de Sophie. El mismo le dijo a su mujer:  “una niña como tú no debería buscarse por amante un hombre que inventa cuentos”. Lo cierto es que,tal  como quería el Rey Sol, me hubiese gustado ver a Cassel rehabilitado, pero para eso había que hacer algo mas que darle un puesto de ministro y regalarle una esposa inocente para que jugara con ella.

¿Qué personajes van a echar de menos ustedes?