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lunes, 26 de abril de 2021

Dime Quien Soy o Los Peligros de una Mala Adaptación

 



Acabado el primer capítulo, me he quedado con la impresión de que estaba leyendo The Little Drummer Girl de John Le Carré. Así de políticamente ingenuas me parecían historia y heroína. Llegado el final, sigo con la misma sensación. Tranquilos que, recomiendo la serie, porque trata de tiempos interesantes y tiene buena estética. Sin contar con el buen elenco capitaneado por una Irene Escolari quetal como en su retrato de Juana, La Loca no inspira ni empatía ni simpatía, solo lastima e irritación.

“Dime quien soy” está basada en un superventas de Julia Navarro.  El libro (que no he leído) inicia la historia de la incorregible Amelia Garayoa, gracias a su diario. Así la conoce el lector desde su adolescencia, su experiencia con la tétrica tuberculosis, su primer amor y su viaje del País Vasco a Madrid donde su madre le busca novio con quien acaba casándose.

Lola, la Anarquista

La serie es diferente, comenzamos en Madrid, es 1934.  la Republica ha cumplido dos años y se espera que un triunfo del Frente Popular permita que España sea de izquierda. Amelia Garayoa (Irene Escolari), tiene veinte años, es hija de un hombre adinerado, pero republicano. También lo es el novio de Amelia, Santiago (Pablo Derqui), con el que asiste a una mitin de Manuel Azaña.



Me voy a detener en la charla del “Monstruo” porque si tanto rebuznaba con razón le tenían tanta tirria. Dice que para salir adelante España debe “enterrar a sus muertos” que ‘la historia solo sirve para ser olvidada”. ¡Y que “La Republica es más importante que La Constitución” ¡Guau! que diría de esta España que vive de memorias histéricas y que no solo no entierra muertos, sino que va y los desentierra.

Esa noche, al regresar a casa, Amelia encuentra a su padre muy alterado. Su fábrica berlinesa, su mayor patrimonio, ha sido incautada por los nazis aprovechando que quien la dirigía era un judío. Don Juan solo tiene una salida para no caer en bancarrota, comenzar un nuevo negocio con un préstamo de Los Garzas, la familia de Santiago. Amelia acelera ese préstamo dándole el sí a Santiaguillo.

En el libro ella se casa por complacer a la madre, aquí para salvar a la familia de la bancarrota, pero la impresión es que le agrada Santiago y lo quiere un poco. El día de la boda, Amelia llega atrasada a la iglesia puesto que una protesta callejera impide al auto avanzar. Vemos una turba enloquecida y rabiosa.



Tres meses más tarde, Amelia y su prima Laura pasean por Madrid. Amelia parece feliz, acaba de regresar de su luna de mil en París. Otra protesta callejera. Esta vez, Amelia rescata a una tal Lola (Carolina Yuste) y la lleva a su casa donde la deja al cuidado de Edurne (Itsaso Arana), su criada y amiga.

A solas, Lola se revela como anarquista, se burla de Edurne por trabajar con “burgueses” que la explotan. Edurne, que la mira con mucha sospecha, le dice que nadie la explota y cuando Lola invita a Edurne a ir a la Casa del Pueblo a aprender a leer, la criada le explica que ya sabe leer y escribir y gracias a Amelia.




Esa noche, Santiago se escandaliza ante el ultimo capricho de su esposa. Le recuerda que participar en una protesta no te hace buena persona, pero su mujer que parece tener un nido de pájaros en la cabeza ya está obsesionada con Lola.

Al día siguiente parte con Edurne a la Casa del Pueblo, a buscar a su ídolo. Lola las recibe pésimo, pero al saber que “la burguesa” estudio magisterio decide tenderle una trampa. Saca a una maestra del aula y pone a Amelia en su lugar. Las alumnas, mujeres de la clase obrera, se molestan y se burlan de Amelia. Lola tras la puerta se desternilla como El Perro Patán, pero Amelia logra conmover a su alumnado con un llamado a la unidad femenil por sobre clases sociales. Ahí justo le da un vahído, porque la muy lista ni se enteraba que estaba de tres meses. Las obreras reconocen los síntomas y la atienden solicitas. Mi escena favorita del primer episodio.



Santiago, que en la serie es un esposo atento y muy devoto, está feliz. Amelia no, más porque un semi desprendimiento de placenta la obliga a guardar reposo. Apenas pare a Javier y apenas la suegra le manda un ama de cría, Amelia le planta al niño en los brazos y coge calle, seguida por su fiel Sancha Panza, mejor conocida como Edurne.

Esperaríamos que Amelia se fuese a la Casa del Pueblo a alfabetizar proletarias, pero no es así. No se le ha quitado la obsesión y se va a casa de Lola. Ahí descubre que esta vive amancebada con un anarquista italiano y tiene un hijo.  Al enterarse que Amelia tambien tiene uno, Lola añade “Que comerá mejor que el mío”.  Amelia anuncia que quiere “ayudar” y eso suena a “ayudar-te”, o sea quiere estar cerca de Lola quien pone a la burguesa a servir vino a la peña de revolucionarios que tiene en la cocina.



El Camarada Pierre

Mientras Amelia le hace a la moza de taberna, atrae el interés de Pierre Comte (Oriol Pla muy parecido a Gael Garria Bernal en su juventud), quien lidera la tertulia. La astuta Lola nota el interés y despide a sus visitas. Pierre sigue a Amelia y la invita a tomarse algo. Edurne insiste en que Amelia debe atender a su hijo y ella su puchero, pero su ama le contesta con tanta insolencia que ya parece la Marquesa de Llanzol.

La pareja se la pasa toda la tarde en una tasca con Amelia poniéndole ojos de borrego degollado al Camarada Pierre. Este le cuenta que es francés, hijo de rusa y español, y que ha venido a España por órdenes del Partido. “¿Qué partido?” pregunta nuestra lumbrera. Esa noche, cuando Amelia llega a casa, Edurne le dice que ha tenido que explicar su ausencia con una mentira. Amelia no entiende. “No he hecho nada malo”.  ¿De qué árbol se cayó esta pendeja?



Amelia se pone a escribirle los discursos de Pierre. Pasa menos tiempo en casa. Su familia se queja que Javier pasa tanto tiempo con Águeda su nodriza y que va a creer que ella es su madre. Amelia como si oyera llover. Lo único bueno es que se le pasó la calentura con Lola que desaparece de este cuento.

Gana las elecciones El Frente Popular. Santiago teme que la Derecha no lo acepte y quiere que toda su familia se vaya a Bilbao. Amelia no quiere. Está desolada, hace dos semanas que conoce a Pierre, lo ama con locura, y él se va a Argentina.  La solución de Pierre es que Amelia se vaya con él “a vivir nuestros sueños”. Amelia abandona todo y se embarca rumbo a Buenos Aires. Como le dice la prima Laura “esto no es por la Revolución sino por él”. Su prima le responde que es para vivir la vida que siempre soñó.

¿Cuál vida es esa? ¿La de lujo, fiestas, vestidos bonitos?  ¿La de hacer nada, aparte de entretener a los amigos disfrazándose de Chaplin? Porque eso es lo que hará Amelia por más de un año. Ponerse vestidos bonitos y joyas caras, ir a la Opera y a fiestas de embajadas. Hacer amistad con gente importante como la diva Carla (Maria Pía Calzone) quien la presenta con un matrimonio judío los Hertz.



Lo extraordinario es que Amelia no pregunta de donde sale el dinero para sus gastos. Parte de la base que él Partido paga. Efectivamente, el Partido paga para que Pierre mantenga un harem de “topos” o espías ciegas. La boquifloja Amelia escucha datos importante de sus nuevos amigos y se los pasa a su pareja, sin sospechar que con eso alimenta las células de espionaje rojo en Buenos Aires. ¡Pobre Argentina! en “El Secreto Bien Guardado” es un nido de nazi; en “La Guerra e Finita” es un santuario de fascistas y en “Dime Quien Soy” es un hervidero de espías comunistas.

Lo triste es que Amelia no sabe que es un topo. Lo que ella hace es llevar chismes a Pierre. El mismo le cuenta a Krisov, el jefe de su célula, que Amelia es la “perfecta espía idiota”. Sin embargo, Amelia no es suficiente. En casa de los Hertz, Pierre conoce a Natalia, comunista, madura, empleada del Ministerio de Relaciones Exteriores, por sus manos pasan papeles importantes. Pierre seduce a Natalia quien a sabiendas de lo que hace, le suministra los documentos que parten derechito a Moscú.



Para que la gente no sospeche de dónde saca tanto billete, Pierre pone una librería. Proyecto que entusiasma a Amelia. El primer cliente es Tovarich Krisov. Viene huyendo de las purgas estalinistas. Advierte a Pierre que todo su equipo está en peligro y que por ningún motivo debe retornar a Moscú, aunque el partido lo convoque. “Propaganda fascista!” chilla Pierre. Llega Amelia y se entera que ha sido “una espía idiota”. Se enoja un poquito con Pierre, pero acepta servirle de tapadera para que los agentes de la NKVD (lo que después fue KGB) no sospechen que esta advertido.

En casa de los Hertz, Amelia conoce al Barón Max von Schumann (Pierre Kiwitt), un médico militar alemán. Amelia se comporta agresiva con él y lo acusa de ser un nazi. ¿Oye, nazi en mesa de judíos? ¿Hasta dónde llega tu poca mollera?  Eso le dice su anfitriona, pero como es novela, Max se enamora de Amelia y tienen varios encuentros. Los comunistas se enteran y le chismean a Pierre quién miente diciendo que su mujer está sacándole información al alemán.



El Paraíso Moscovita

Invitan a Pierre a ir al Congreso de Intelectuales en Moscú. Pierre Bobo acepta y Amelia Boba va con él. Se instalan en la alfombra del living del minidepartamento del tío de Pierre donde ya viven cuatro personas. Amelia consigue un empleo cortando noticias de periódicos españoles. Pierre desaparece. Un compañero le avisa secretamente a Amelia que Pierre ha sido arrestado, pero que no haga nada porque empeorará las cosas. La Familia de Pierre está de acuerdo.



A Pierre entretanto lo están haciendo literalmente pedazos. No he visto torturas tan graficas desde la telenovela venezolana “Estefanía” (1980). Al principio quieren que les diga donde se oculta él traidor Krisov. Al final solo quieren que firme una confesión de sus actividades antirrevolucionarias. Es como un circo para todos menos para el pobre Pierre. Cualquier rabia que le tenía antes se me desaparece ante tanto calvario.

En este episodio Amelia comenzó a caerme bien porque hay un viraje en su personaje. Tras tomar conciencia que vive en un estado policía, bajo estrecha vigilancia y rodeada de enemigos, Amelia comienza a actuar de manera más contenida. Se vuelve lacónica, no sonríe, adopta un estilo de vestir y peinarse muy severo. Tanto impresiona su actitud de robot que la contratan para ser guía del Congreso de Intelectuales.



 Allí, Amelia contacta a antiguos amigos de Pierre entre ellos al periodista Albert James (Will Keen) quien hace un escándalo que motiva a la, NKVD a devolverles lo que queda del prisionero. Antes lo aplastan con una grúa e inventan la calumnia de que estaba con una amante. Ni Albert ni Amelia les creen. Tras el entierro de Pierre, Amelia y el periodista parten a España donde la esperan mayores tragedias.



El Fiel Albert y El Pobre Max

La guerra ha acabado, Amelia llega en 1939 en plena era de represalias franquistas. Descubre que su piso y fábrica han sido requisadas, que, su madre ha muerto, que su padre, tío y marido están presos. Se instala en casa de su prima Laura y trata de salvar a sus presos. Entremedio tiene una entrevista con su hijito que, obvio, no la reconoce. Santiago es excarcelado, pero ni quiere ver a Amelia ni deja que vea al niño

Laura y Amelia conocen a un abogado corrupto que ofrece sacar a los presos previo pago de 50 mil pesetas por cabeza. Es el fiel Albert quien consigue el dinero. Entremedio fusilan al padre de Amelia porque hay tanto preso que hay que hacer espacio en la cárcel. El tío sale libre, pero el abogado abusa de Amelia como un pago extra.

Albert le dice a Amelia que nada tiene que hacer en España y que se vaya con él a Berlín donde lo ha mandado su periódico. En Alemania se encuentran con Carla y con Max quien, aunque es parte de la Wehrmacht, también colabora con la resistencia alemana. Amelia asiste a alguna de sus reuniones, y se la ve aburrida, más interesada en Max a pesar de que él está ahora casado con Ludowika, la perfecta esposa nazi. Además, aunque no lo expliquen bien en la serie, la española es amante de Albert.

El periodista se la lleva a Inglaterra. Amelia está harta de Albert y ya quiere volver con Max. Resulta que Albert es de familia aristocrática. A sus parientes no les gusta que se haya liado con una mujer casada. El tío de Albert, que tiene que ver con el Servicio Secreto, encuentra la solución. Le ofrece a Amelia un empleo de espía. A Albert le parece mal, lo encuentra peligroso, pero Amelia feliz de tener una excusa, lo empaca a Nueva York y ella se marcha feliz al Tercer Reich.



Alla se lía con Max y se prepara a espiar hasta que los ingleses le avisan que sus órdenes son espiar a…Max y al grupo de resistentes. Que tarea tan perezosa y fútil, pero Ameliarecordemos las palabras del difunto Pierre es la “perfecta espía ciega idiota y que obedece”. Ahora ni tiene la excusa de la ignorancia para cometer idioteces.

En los próximos capítulos, Amelia se las arregla para atraer a atención indeseada de gente peligrosa como Jürgen, el jefe de la Gestapo en Varsovia, de meter la nariz donde no debe (el Ghetto de Varsovia) y de poner en peligro a todo el mundo incluyéndose ella misma. Aunque la torturan a cada rato, no escarmienta. No sigue ordenes, más bien se inventa nuevas, pareciera que se manda sola.



Una Adaptación Desafortunada

No he leído más que criticas desilusionadas por parte de lectores por el desaguisado que han hecho con el libro. Siendo el primero la desaparición de la estructura narrativa creada por Julia Navarro. La trama original es la obsesión de una Amelia anciana que está perdiendo la memoria y que manda al bisnieto (que no la conoce) en un viaje trasatlántico y laberintico por ciudades de todo el mundo donde Guillermo se encontrara con testigos de las aventuras de la bisabuela. Así se podrá armar un esquema de lo que fue vida y milagros de Amelia Garayoa.

En la serie hay tres minutos iniciales que Guillermo (Francis Lorenzo que solo está ahí porque su hermano es productor de la serie) recibe un manuscrito de parte de un tal Albert James. Sin mayor explicación, Javier desaparece. De ahí se narra todo de forma lineal y cronológica desde 1934 hasta 1998. Amelia es el único hilo narrativo y es un hilo muy débil.

Me dicen que en el libro hay toda una evolución en Amelia desde su ingenuo idealismo hasta una desilusión total con la política. En la serie Amelia parece boba, abraza una ideal social basado en abstractos y no ve ni a las personas ni a sus circunstancias como realidades. Eso le permite atropellarlo todo y a todos.



Aunque no es la primera protagonista antipática que hemos conocido en mis ultimas reseñas, la diferencia entre “Dime quien soy”, “Lo que escondían sus ojos” e incluso con “Vientos de guerra” es que en la primera no hay personajes secundarios que atrapen. La diva de la ópera que prohíja a Amelia hace unas apariciones fugaces que nunca nos la hacen memorable. Cuándo Carla y otros personajes salen de la nada nos brota de los labios un ‘” ¿y estos quiénes son?”. Todo es muy acelerado y no se gasta un minuto ni en explicar el contexto histórico (hay unos enredos cronológicos inconcebibles) ni las circunstancias de personajes que aparecen y desaparecen sin ton ni son.



El único personaje que llega a interesarme un poco es Max. Quizá porque me da lástima ver como la Mata Hari vasca lo trae de la nariz. O debe ser porque ya me he acostumbrado a ver a Pierre Kiwitt en ese rol de alemán que puede ser un nazi brutal como en “Lobos Sucios” o heroico como su interpretación de Claus von Stauffenberg en “Charite at War” o pesadísimo como en “Das Boot”.  

 Parte de la poca enjundia de los personajestal vez mejor desarrollados en el libroes lo poco que inspiran en la antiheroica serie. Los hombres están ahí para impedir esa libertad nihilista con la que sueña vivir Amelia o para rescatarla, lo que la aleja de ser un icono feminista. Amelia suele necesitar que la salven sea de la ruina como su marido, del tedio conyugal como Pierre, o de problemas más graves como tendrán que hacerlo Albert y Max. 



El caso es que, con excepción de Pierre, a los otros Amelia paga con la moneda de la ingratitud. Sus únicas relaciones viables son las que abarcan un elemento de engaño, o es ella la engañada como con Pierre, o engaña a la pareja como hace con Max.

La serie se nota que ha sido hecha con cuidado, se ha gastado dinero, se ha filmado en todas las ciudades donde se supone que tiene lugar. Hay buen vestuario, escenarios o muy lujosos o miserables e incluso espeluznantes como las salas de tortura de la Lubianka en Moscú o Pawiak en Varsovia.  Tal vez para evitarnos más escenas de tortura se han saltado la estadía de Amelia en el campo de concentración de Ravensbruck.



Sin embargo, “Dime quien soy” ha fallado en lo más importante. Su libreto suena fragmentado e incoherente, y sus personajes son maquetas que o golpean o aman a Amelia que deambula entre ellos tal como al final ante un Muro de Berlín a medio construir, sin conectarse emocionalmente con nadie.

Haber visto “Dome quien soy” simultáneamente con “The Winds of War” me ha hecho caer en la importancia de adaptar un gran (en méritos y en tamaño) libro. Con todas sus fallas, “Lo que el viento se llevó” supo capturar al esencia de la obra de Margaret Mitchell quien nunca se quejó de la adaptación. Herman Wouk encontró un modo de conservar todo lo importante de su “Vientos de Guerra” en una adaptación televisiva. En “Dime quien soy” se ha atropellado tanto la obra como sus fans. Pero no se puede decir mucho porque Jula Navarro ha quedado encantada. Sera la única.

 En España “Dime quien soy” puede verse en MoviStar, en America Latina la tiene la plataforma de HBO, y en USA se la puede ver (gratis) en Peacock.

 

 

jueves, 18 de marzo de 2021

Segunda Primavera de Pandemia: ¿Y dónde están los period pieces?

 


Es marzo de un año de cuarentenas, de máscaras, de distancia social y de quedarse en casa. Los afortunados de esta crisis son los servicios de streaming sin los cuales muchos enloqueceríamos. Sin embargo, la televisión useña (je, ese gentilicio me hace gracia) aunque no deja de traer nuevas ofertasincluso de otros continentes está muy tacaña con los dramas de época que siguen filmándose a pesar del coronavirus.

Nos Niegan las Españolas

Veamos las propuestas españolas. “Dime quien soy” se demoró en cruzar el Rio Grande, a pesar de que HBO Latino tuvo para sus clientes latinoamericanos la adaptación del superventas de Julia Navarro. Ahora en USA, solo puede verse por el servicio de streaming Peacock, pero Telemundo, a lo Chapulin Colorado, sale con “Si la traemos”, probablemente cuando Ser George R.R. Martin publique Vientos de Invierno.



El 21 de febrero estrenó en Atresmedia “La Cocinera de Castamar” que marca el retorno de Michelle Jenner y Roberto Enríquez al period piece que es lo que mejor les queda. Basada en la novela de Fernando Muñez, tiene lugar en la España dieciochesca donde un duque viudo se enamora de su criada. Desde febrero que la presenta Antena 3 al público ibero, pero no sabemos si nos llegará acá al otro lado del Atlántico, por la señal de Atres internacional.



Amazon Prime ya nos ha mostrado el tráiler de “La Templanza”, basada en el superventas de Maria Dueñas. Elenco internacional encabezado por el siempre apreciado Rafael Novoa. Junto al galán colombiano está la cantante y actriz española Leonor Watling.  Se ve la serie muy lujosa y a la altura de “El Tiempo entre Costuras”, pero estando en Amazon no creo que pueda verla.



En cambio, la que, si podré ver, D-s mediante, es “Jaguar”, el proyecto de Netflix que ya comenzó a filmarse en octubre. Le tengo un poco de miedo a Netflix. ¿Que irá a hacer con esta historia de sobrevivientes de Mauthausen (encabezados por Blanca Suarez) que andan tras la pista del S.S. Otto Skorzeny, refugiado en España?

Otra vez Los Mosqueteros

Pasamos a Francia donde “Paris Police, 1900” ya tiene preparada segunda temporada, pero ningún servicio de streaming de estos lares se interesa en comprar este retrato de la sociedad gala apenas emergiendo del affaire Dreyfuss, que combina los crímenes y escándalos políticos que afectan a una comisaría de policía.  Se ve más histórica e interesante que “Le Bazar de la Charite”.



En el 2021, la nación gala anda muy ocupada con sus recuerdos del pasado, sea una adaptacion de la novela de Zola Germinal, o biopias como "Las aventuras del joven Voltaire" .



En una demostración de total falta de imaginación, en Francia se siguen haciendo nuevas versiones de Los Tres Mosqueteros y del Conde de Montecristo. Señores, Alexandre Dumas fue un autor prolífico y tiene novelas fantásticas que esperan se las adapte a la pantalla. ¡Que afán de repetir lo archiconocido! Por lo pronto ya tienen apalabrada a Eva Green para Milady de Winter y Vincent Cassel será Athos.

La que si tengo interés en ver es “Diane de Poitiers” con la exquisita Isabelle Adjani. Este es un proyecto corto sobre la célebre amante del Rey Enrique II de Francia. Tanto interés ha suscitado que Starz ha querido añadir otra reina a su galería de futuros proyectos históricos. Con “The Serpent Queen”, Catalina de Medici se une a Isabel I y a Leonor de Aquitania. A ver si es más histórica que “Reign” aunque siempre recordaré con cariño a Megan Fellowes.

Hablando de Leonor de Aquitania, todavía no acaban de filmar “Glow and Darkness”, esa épica medieval que cubre los quehaceres históricos del siglo XIII, desde las Cruzadas hasta el auge de la Orden Franciscana. Lo último que supe de esa serie, que se rueda en España, es que Jane Seymour anda encolerizada porque no le permitirán interpretar a Leonor desde su juventud hasta su senectud. Es que Señora, por bella que seáis…Es imposible que una sesentona de vida una veinteañera de manera creíble.



Ofertas de Showtime y HBO

Showtime tiene una impresionante caudal de proyectos de época. Comenzamos con “First Lady” una dramatización de las vidas de las Primeras Damas de Estados Unidos. Ya sabemos que Viola Davis interpretará a Michelle Obama y Michelle Pfeiffer a Betty Ford.

También se habla de que por fin tendremos la esperadísima adaptación de Las Aventuras de Kavalier and Clay de Michael Chabón. Y no nos olvidemos que la filmación de “Ripley”, con Andrew Scott como el Talentoso protagonista de las novelas de Patricia Highsmith sigue en marcha.



En cuanto a HBO, lo único de época que asoma por sobre el horizonte es “The Gilded Age”. Ya se ha comenzado a filmar en Newport, Rhode Island. A cada rato le meten nuevos actores cuyos personajes (sobre todo los de color) se ven muy interesantes. Por ejemplo, ahora tendremos a Sullivan Jones interpretando al famoso periodista afroamericano T. Thomas Fortune.

                              Set de filmación de "The Gilded Age

Y en Rusia…

Me sorprende que haya tan poco interés en period pieces en sobre todo después del éxito de “Bridgerton”en el mundo angloparlante, cuando en Rusia todo lo que preparan son historias que transcurren en épocas pretéritas.

Ya les hablé de “La Catedral” que tiene lugar durante el reinado de Pedro el Grande; el relato detectivesco “Vozkrezenskyi” que tiene lugar en la San Petersburgo prerrevolucionaria y “Los Romanov” que cubre la trayectoria de esta dinastía que reinó sobre Rusia por tres siglos.  Ahora se les ha agregado “El Prisionero” la historia de un joven cosaco prisionero de los turcos otomanos que debe servir en el cuerpo de jenízaros del temible Sultán Mehmet II, el Conquistador."




Y con dos noticias de ultima hora cerramos los posibles proyectos de época que nos esperan. Seguimos sin tener noticias  “Shadowplay” que, tras su estreno en Alemania, tendrá subtítulos en inglés para su debut en la televisión australiana este mes de marzo.



 En cuanto a "Leonardo" esto es lo que sabemos. Estrenará en la RAI el 23 de marzo. Amazón Prime lo traerá las pantallas británicas el 23 de abril. Se creía que Starz lo distribuiría en USA, pero ahora se sabe que la compró Netflix. A ver cuando vemos al Capitán Poldark convertido en el gran artista del Renacimiento.



¿Entonces qué sabemos por seguro que podremos ver esta primavera?

MARZO

En Netflix han puesto un par de period pieces que no acaban de convencerme.

Marzo 15 “The Lost Pirate Kingdom”. Docudrama en tres episodios sobre la historia pirata. Ya saben que es tema que me fascina y tengo curiosidad morbosa de ver que chambonada cometerá Netflix con mis bucaneros (que si eran muy diversos y liberales).



Marzo 25 “Shtisel”. Aunque no es de época, ocurre en un mundo tan distinto al nuestro que parece otro siglo. Han pasado cuatro años desde que dejamos a Akiva a punto de romper (o no) con la prima Libby. Ahora se casa con una desconocida y lo vemos empujando un carrito de bebé. Su sobrina Ruhami no ha podido embarazarse en todos estos años de matrimonio y su hermanito es ya un hombrecito que anuncia que se ha enamorado. Ese es el problema con estos Shtisel, tan ultraortodoxos y viven enamorándose. Me muero de ganas de verla.



Marzo 26 “The Irregulars”. Nuevo vistazo revisionista que tiene a los custodios del legado de Sir Arthur Conan Doyle más frenéticos que cuando Netflix se inventó a Enola Holmes. Voy a dejarles la reseña que el Gato Dezmond le hizo en su sitio de Hollywood Spy porque es breve, pero muy clara.

Los Baker Street Irregulars son ahora una pandilla de adolescentes diversos que más que ayudar a Sherlock son los que realmente solucionan los casos, aunque el que se lleva las palmas es el drogadicto y paliducho detective. Mi énfasis en el color de la piel del detective es porque el Dr. Watson ahora será negro…y villano.





 Ahh y hay una fuerza sobrenatural contra la que Los Irregulares deberán luchar para salvar el mundo. Eso de salvar el mundo está tan trillado y me parece de mal gusto que para salvar a la humanidad haya que derrotara gente de color. Como que todavía no entienden los del reparto lo que significa hacer algo diverso.

ABRIL

Abril 4 “Atlantic Crossing”: Esta es la golondrina que hará primavera, mi serie más esperada esta temporada.  Ya vista en Europa el otoño pasado, esta coproducción noruega-estadounidense nos narra un episodio de la vida de un personaje poco conocido de la historia del Siglo XX; la Princesa Martha de Noruega.

Martha, miembro de la familia real sueca, estaba casada con Olaf, Príncipe Heredero de Noruega y le tocó vivir las duras horas de la invasión nazi. Refugiada en Suecia, junto a sus hijos, Martha vivió en zozobra. Por su marido que, desde Inglaterra, y junto a su padre el rey Haakon, lideraba las Fuerzas Noruegas Libres, pero también por temor a que su tío, el Rey de Suecia, la entregase a los nazis para que estos la usasen como rehén.



La salvación de Martha llegó en una invitación de Franklin Delano Roosevelt para visitar Estados Unidos. Esa fue la travesía por el Atlántico de Martha y sus hijos. La Princesa se instaló en la Casa Blanca y en los próximos tres años se dedicó a trabajar arduamente en la Cruz Roja y en organizaciones que pudiesen auxiliar a su país ocupado por los alemanes, pero lo que ha causado controversia con la serie es que se enfoca en una amistad que Marta sostuvo con el presidente de los Estados Unidos.



Tan intensa fue esa relación que muchos la han calificado de “romántica” (y algo más). El hecho es que Martha fue importantísima en la vida de FDR. Estoy gozando nuevamente de “Vientos de Guerra” y ahí la muestran en la Casa Blanca sentada al lado del mandatario en las cenas oficiales. FDR la llevó consigo al encuentro con Winston Churchill que históricamente se conoce como la Carta del Atlántico.

Otro punto de controversia es que hay quienes opinan que Martha fue fundamental en convencer a Roosevelt de abandonar el aislacionismo que deseaba la mitad del pueblo estadounidense. Con todo esto, la serie me resulta muy interesante. Además, ya quiero ver a Kyle Machlachlan como FDR y a la actriz sueca Sofia Halen (El Puente) como Martha.

Abril 11,” The Nevers”: Después de tanto esperar, el tráiler de la nueva serie de HBO me ha dejado con sentimientos encontrados. La mezcla de X-Men con steampunk no me parece muy atractiva, muchas damas victorianas violentas, ningún personaje simpático y poca profundidad (Léase poca originalidad) me hacen pensar que esta será como “Miss Scarlett and the Duke” o como dijo el Gato Rafael “Los Ángeles de Charlie” series que en su momento mucho me aburrieron.



Abril 23: Shadow and Bone. Acabo de ver el tráiler oficial. Siempre me ha atraído esta saga puesto que Leigh Berdugo decidió crear su mundo fantástico sobre un trasfondo que recuerda la Rusia decimonónica. No concuerdo con el gato Dezmond en que es inexpresiva. Es muy bonita y espero que sea también buena actriz. Mi problema es que no sé qué tipo de heroína sea. Preferiría que fuera más Sansa que Arya y que pena que el Príncipe Caspian sea el villano, tan guapetón que es.




¿Cuál de estas series les interesan?