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martes, 13 de septiembre de 2022

Que Vi, Reví y Revisé en Agosto

 


Agosto es un mes difícil para los Gatos Seriefilos. Todos se van de vacaciones y los servicios de cable y streaming se conforman con reposiciones o mediocridades. Este año,  decidí enfrentarme al aburrimiento armándome de series ya vistas, pero que merecían una segunda mirada, y algún que otro filón de oro escondido,  como siempre proveniente del continente europeo. Esto es lo que vi y recomiendo.

Mi primera sorpresa me la llevé con la abundancia de material encontrado. Cuando acabé de hacer mi lista,  noté que no solo tenía tres horas diarias de TV cubiertas.  Además, me encontraba ante la posibilidad de volver a ver, incluso conocer por primera vez, series inglesas de una época en que ‘”Production- Made-in-England” era sinónimo de calidad. Otro descubrimiento fueron formulas del period drama que agregar a los esquemas que repasamos el año pasado y ver cómo han decaído y como han evolucionado algunos subgéneros.

De esa manera me he encontrado dedicando cada día de la semana a determinados subgéneros. Comencemos por el…

LUNES

Finalmente me puse las pilas y estoy viendo las tres temporadas finales de Un VIllage Française. Después de haber gozado cuatro temporadas de la mejor serie francesa de este siglo (que disfruté en Chile vía TVCinque y Europa Europa y hoy puede verse en USA en MHz Choice) , no me atrevía a terminarla. Como es mi costumbre,  me había leído todos los spoilers y era consciente de que el final iba ser muy triste y desesperanzador.



Efectivamente,  ha sido durísimo ver a Marie ahorcada. Odié a Marchetti por ser su verdugo, pero lloré cuando le llegó la hora de ser ejecutado y como su Rita, para evitarle la ignominia del paredón,  le suministró veneno. Más lloré cuando Rita fue ultimada por balas árabes durante la Guerra de Independencia de Israel.




Tampoco me gustó el cambio de los personajes. ¿Como el bonachón de Beriot iba a quemar vivo a Kurt? ¿Como el héroe de la Resistencia, Anselme, iba a convertirse en el borracho del pueblo? La visión de la posguerra es descarnada: luchas de poder entre gaullistas y comunistas; ajustes de cuentas que a veces obedecen a venganzas personales;  y la injusticia de una justicia mal llevada donde incluso los liberadores apoyan el mercado negro, violan a las liberadas, hacen negocios con los colabos y amparan a criminales de guerra.

Hay grandeza en esa sinceridad, y un mensaje pacifista.  Después de una guerra ya no hay buenos ni malos,  solo sobrevivientes. Esa visión tan honesta solo la encuentro en la fantástica Bohema.  Aunque apenas hace unos meses que la vi en Tubi, me toca revisarla nuevamente. Revisarla y gozarla, por algo mi reseña es una de las más leídas de Las Confesiones de una Gata Seriefila. Sobre todo, porque ya la está ofreciendo,  desde agosto,  el Eurochannel en América Latina.



Bohema tiene esa cualidad conmovedora y cínica la vez de enfrentarse a un pasado inconveniente,  de detallar las purgas,  a veces desmesuradas,  y la incapacidad de los purgados de reconocer la inmensidad de sus actos. Vemos como pagan justos por pecadores, como otros se la arreglan para seguir colaborando ahora con nuevos regímenes,  y como la liberación del yugo nazi solo significa cambiar de ocupantes colonizadores.

Otra serie que también reviso los lunes es la italiana El Comisario De Luca que nos muestra al poliziotto como un elemento semi autónomo de la policía fascista que, sin embargo, al llegar La Liberación cae en desgracia, bajo el estigma de haber servido al enemigo. El camino de De Luca lo lleva a tener que explicar su comportamiento a cada rato. Eso a pesar de los verdaderos fascistas siguen manejando, desde las sombras, el destino de Italia.

Se trata de un trio de series de países tan diversos que debaten el mismo dilema moral y cuya moraleja es “no hay términos medios” o parafraseando al Dante:  el peor lugar del infierno es el que aguarda a quienes no supieron elegir un bando en momentos de crisis. Aunque las tres comparten una necesidad de perdonar a quienes inconscientemente se convirtieron en esbirros de regímenes genocidas, no llega a la llorona irresponsabilidad de querer eximir de culpas y ver como victimas a quienes realmente fueron criminales de guerra que parece ser la tesis de las desagradables El Desertor y Nuestros Años Milagrosos. Ni hablar de las extravagancias histéricas de Shadowplay. La única serie alemana que se le acerca en términos de la honestidad de un Rubble Film es Tannbach

MARTES

El segundo día de la semana se lo he dejado a un entretenimiento más light o quizás no. Me refiero al drama médico de época. Estoy viendo The Royal una comedia médica que tiene el mérito de haber durado ocho temporadas (dos más que Downton Abbey) entre el 2003 y el 2010 y que puede verse gratis por Freevie. La historia tiene lugar en el ficticio hospital de St. Aidan’s en la zona rural de Yorkshire. St. Aidan’s fue fundado en el siglo XIX por la familia Middleditch que dejó dos requisitos: que el hospital se mantuviese solo de la caridad privada y que un miembro de la familia siempre estuviese a cargo.



Ahora a mediados de los Sesenta, este rol ha caído en manos de T.J. Middleditch un afable solterón, muy bueno en eso de recaudar donativos, pero los tiempos han cambiado. MIddleditch a veces se siente superado por la falta de recursos y personal médico, lo que lo deja en las manos de Ken, pillo profesional y rey del nepotismo. Ken está a cargo de las reparaciones y logísticas del hospital y sabe conseguir de todo, aunque sea de manera ilegal y el producto no sea de buena calidad. Además, ha colocado a miembros de su innumerable familia en puestos en St. Aidan’s o recurre a ellos si necesita algo.

Para colmo, las autoridades médicas no ven con buenos ojos el manejo del dispensario y buscan cerrarlo. Antes infiltran al siniestro Mr. Harper para que investigue el desorden que pasa por management. El humor de la novela se cifra en el conflicto Ken-Harper y las intromisiones de este último. El pathos lo proporciona los casos médicos, los romances del personal,  y las vidas privadas de los pacientes y sus médicos.



Sorprende el buen equilibrio entre lo serio y lo jocoso, y lo mucho que se puede hacer con poco. Gran uso del paisaje, espacios interiores reducidos, muchas veces se usa el mismo vestuario de temporada y el magnífico soundtrack está compuesto del hit parade de fines de Los Sesenta. El resultado es más optimo que en otras series de mayor presupuesto.

Estoy viendo también London Hospital (o Casualty 1906) basada en crónicas reales del hospital más antiguo de Londres. Abrimos en 1906 en lo que pasaría por ER.  Es un East End más duro que el que vemos en Call the Midwife con obreros suicidas, amas de casa muriendo a causa de abortos mal hechos, judíos anarquistas apaleados por la policía, y niños por doquier, niños con difteria, niños raquíticos, niños mordidos por ratas. El mayor problema son las infecciones en una época donde todavía no existían los antibióticos. El mayor logro: los rayos X a pesar de que la radiación ya le ha costado los dedos al radiólogo pionero Mr. Ernest Wilson  (un personaje real).



Para menos patetismo, aunque también emotiva me voy a la campiña escocesa con el Dr. Finlay (Tubi).  Recién retornado de la Segunda Guerra Mundial, Henry Finley descubre que su novia se ha enredado con un soldado yanqui, que su jefe el Dr. Cameron piensa retirarse dejándole la práctica, pero que deberá compartirla con el imberbe y odioso Dr. Neil. Aunque Finlay y su nuevo colega llegan a un término medio de tolerancia,  la inexperiencia de Neil acoplada a su actitud de que lo nuevo es lo mejor,  provocará muchos conflictos en un espacio que todavía no se recupera de las pérdidas de la guerra.


MIERCOLES

He dedicado la mitad de la semana a un género que ha decaído horriblemente. Por más de medio siglo los ingleses fueron maestros en la ficción de espionaje en la Guerra Fría, tanto en libros como cine y televisión. Pero desde hace unos cinco años, las series de espionaje británicas (las únicas que cuentan) dejan tanto que desear que es penoso verlas. Ese es el caso de Traitors (Netflix), SpyCity (AMC+ o Sundance Now)  y Summer of Rockets (Roku) que estoy siguiendo los miércoles. El tema amerita una nota más larga que prometo ( D-s mediante) para un par de semanas más.

JUEVES

Me he prometido por principio y solidaridad con el pueblo ruso, y seamos sinceros,  porque son exce-len-tes, no privarme de las series rusas. Pero por principio y solidaridad con el pueblo ucraniano, no haré reseñas individuales. Tubi ha traído este verano la primera temporada de Iván el Terrible. Ahora tienen una trilogía informal de la historia renacentista rusa con Sophia, El Terrible y las dos temporada de Godunov. Sophia es un poco aburrida, pero el blanqueamiento de Iván, uno de los ‘Monstruos” de la historia europea,  es fascinante y la serie muy bien filmada y actuada.



Parece que aprendieron de las críticas que le llovieron a Godunov que la antecedió. Lo malo es que me he quedado con ganas de saber más de la historia de Rusia por lo que me puse a ver Godunov. Realmente tiene problemas graves de producción y no el menor el desorden de las pistas de sonido. Los diálogos no concuerdan con los subtítulos ni con los movimientos de labios de los actores. Tengo que concentrarme en los subtítulos y no mirar la cara de los personajes. Espero que este problema no haya afeado la segunda temporada.



Lo extraordinario de estas sagas históricas es como entroncan con “la historia occidental”. En este año en que el Renacimiento se hace presente en el period piece con Leonardo, The Serpent Queen y Becoming Elizabeth resulta fascinante saber que Iván ya había establecido contacto con la corte del Reyecito Eduardo VI y que había aprendido inglés para comunicarse con los enviados británicos. En Godunov en cambio vemos a la corte moscovita en tratos con su equivalente isabelina.

VIERNES

El día dedicado a los misterios históricos. Espérense una nota sobre ellos. Estoy viendo de nuevo las dos temporadas de Vienna Blood, y las últimas temporadas de Miss Phryne Fischer,  pero también estoy siguiendo una serie policial WPC 56 (en Freevie) que dramatiza la trayectoria de la primera mujer policía en un pueblo cercano a Birmingham a fines de Los Cincuenta. Lo interesante no es ver como Gina Dawson lucha contra prejuicios machistas. Eso lo hemos visto en otras series. Lo fascinante en este caso, es que tras dos temporadas intentando ser parte del equipo, la policía debe pedir su traslado. La han vencido sus propias fragilidades femeninas y ya no tiene cabida en su sitio de trabajo. Es tan original que estoy pensando hacerle una nota aparte.



SABADO

Lo he dedicado a mi pasión, la Segunda Guerra Mundial. Estoy viendo por quinta vez El tiempo entre costuras, enfocándome más en Rosalinda Fox que, en Sira Quiroga. Estoy viendo por segunda vez Madame K y saboreando cada escena como si fueran viñetas, los vestidos, el decorado, la música, la belleza de las actrices, los diálogos,  todo es un homenaje a la elegancia en esta serie estoniana .Tanto que a ratos me olvido de que se trata de un prostíbulo y que son prostitutas. Cuanto más la veo más añoro que Walter Presents nos traiga la segunda temporada.

Pero la culminación de mis sábados es una excelente serie bielorrusa del 2015. Aun siendo una friki de la historia del Tercer Reich y el Holocausto se me había escapado el nombre de Wilhelm Kube (Kraube en la serie). Kube/Kraube era el Gauleiter (Gobernador) de la Bielorrusia ocupada. Kube y Reinhard Heydrich son los únicos jerarcas nazis que murieron en atentados de la resistencia.

                                   El verdadero Wilhelm Kube

 Un enigmático personaje este Kube que, en su momento,  llegó a representar un bochorno para sus colegas en la alta esfera de nazistas y la SS encabezada por el siniestro Himmler. Kube,  además de mujeriego y semi alcohólico, sentía un especial vínculo con sus “subditos” puesto que creía que fomentar el nacionalismo bielorruso los haría más dóciles a los designios nazis y rechazaba las ejecuciones de rehenes que creía solo predisponían a los habitantes locales a odiar a los alemanes y a ayudar a las guerrillas.



Para colmo,  Kube, aunque ferviente antisemita, consideraba que matar a los judos era desperdiciar una útil mano de obra esclava, y deseaba eximir del exterminio a los judíos alemanes (muchos de los cuales habían acabado en el ghetto de Minsk que estaba en territorio bajo jurisdicción del Gauleiter) Sobre todo buscaba proteger a los que habían peleado en el bando alemán durante la Gran Guerra. Como dijo Himmler al enterarse de la muerte de Kube: “Fue una bendición”. El Gauleiter de no haber muerto hubiese acabado en un campo de concentración.




Otro detalle misterioso del caso es que Kube había sobrevivido a varios atentados. La vigilancia alrededor de su casa y su familia estaba más que reforzada. Sin embargo, murió a causa de una bomba que su criada, una bielorrusa llamada Yelena Mazanik puso bajo la cama.  Muchos,  entre ellos la viuda de Kube, sospecharon que se trataba de un contubernio entre las SS y los partisanos.

                                        Yelena Mazianik en la vida real...
                            Y en la serie

Hunting the Gauleiter/ Cazando al Gauleiter se las arregla para definir esa contradictoria personalidad (muy buena actuación de Uve Jelliken) y aunque a veces caiga en la caricatura también se expresa su dimensionalidad que supera al acartonado retrato de los alemanes como cerdos villanos irredimibles. A pesar de que la serie es ambigua en la participación nazi en el atentado, deja clara la mala relación entre Kraube y su subalterno el aristocrático von Gottberg,  jefe de las SS.



La serie ha echado mano de un recurso dramático, el triángulo amoroso. Así se convierte el hecho histórico en trasfondo de la conspiración fraguada por la partisana Maria Ossipova y Mazanik (ahora llamada Galina Pomazan) y que acaba con ambas recibiendo medallas de la Unión Soviética por la ejecución de un líder fascista cuando la realidad es que el atentado se basó en intereses personales.



La serie es un placer para los sentidos. Hasta la banda sonora es emotiva e intensa. La dirección puede ser un poco torpe en los espacios urbanos, pero descuella en su retrato del paisaje bielorruso. Las actuaciones son desiguales, pero destacan en talento y belleza las protagonistas. Maria Arkhipova parece una Leticia Calderón joven,  y Anastasya Zavorotnyuk es una Hedy Lamarr con ojos oscuros.



El libreto logra sacar lo mejor de esos personajes. Contrasta Maria,  abogado, mujer instruida y ferviente comunista,  cuyo fanatismo choca con sus celos de mujer enamorada con la generosidad ingenua de Galina, una simple camarera, que se ve orillada,  por defender al hombre que ama,  a  cometer lo que para ella es un crimen.



La mayoría de los personajes están bien desarrollados. Los partisanos pueden ser despiadados fanáticos y los colaboracionistas,  gente simple que solo quiere sobrevivir. Los judíos superan su rol de víctimas buenistas,  y Kraube nos permite un atisbo de la mentalidad nazi detrás del uniforme y el manual propagandístico. Si me he detenido tanto en esta serie no es solo porque la amerita sino porque además está en YouTube con subtítulos en inglés y en castellano.

DOMINGO

El último día de la semana lo he dedicado a historias que tienen lugar en el Renacimiento. Acabada Becoming Elizabeth y en la espera de The Serpent Queen, me ha llegado Leonardo, la serie de la RAI sobre una ficticia acusación de asesinato que le cayó encima al Maestro Da Vinci.



Aunque haré una reseña, ha sido tremenda decepción y una tarea titánica verla. ¡Qué mal hecha está! Tan mal hecha que me he puesto a ver Queens, otro intento de mostrarnos la rivalidad entre María Estuardo y su prima Chabelita. A pesar de que siguen con ese juego de inventarnos encuentros nunca habidos entre esas reinas, y a pesar de que las actuaciones dejan mucho que desear, es más presentable que Leonardo.



Si hablamos de malos actores, donde se les puede apreciar más es en la magníficaexcepto en talento actoralCarlos , Rey Emperador. Aunque no está completa, RTVE tiene clips de un cuarto de hora,  cada uno contiene lo mejor de cada episodio. ¡Qué gran historia,  que gran rey! El drama además nos permite asomarnos a la disoluta corte francesa con ese Francisco I que se la pasaba en la cama, y el desorden de los Tudor en Inglaterra, con un emotivo retrato de la pobre Bloody Mary.







Para contrarrestar,  estoy viendo un docudrama en PBS sobre Los Bolena, ya les hablaré más de ese, pero también para contrarrestar las toxinas de Leonardo, me enfilé a lo mejor que se haya hecho en este siglo sobre el siglo XV, me refiero a Los Borgia, magna opus de Neil Jordan.

No sé qué es lo que más resalta en este trabajo tan primoroso que siento que incluso supera a Los Tudor de Michael Hirst que ya es mucho decir. ¿Es el impresionante elenco? ¿La fastuosidad de vestuario y decorado?  ¿la inmensidad psicológica de sus personajes? Es todo eso y más, y me impulsa a escribir sobre esta serie y como supera a otras historias sobre las turbulencias del Renacimiento, pero en tres palabras lo mejor de Los Borgia: una cuidadosa atmosfera de época que abarca todo desde el idioma hasta la manera de pensar de los personajes; la humanidad de estos que nos inspira a quererlos a pesar de ellos mismos y la expansión del Juego de Tronos del Papado que nos permite conocer a personajes fuera de Roma como Savoranola, Caterina Sforza y Carlos VIII de Francia.



Así es como sobrevivo mis días, mis achaques,  mis crisis domésticas y conflictos existenciales. Desde que tengo uso de razón que amo los cuentos de hadas y el streaming sigue proporcionándomelos. Son mi mecanismo de sobrevivencia y me imagino que, para venir a leerme, deben tener también importancia para ustedes. Cuéntenme cuales de estas series han visto, cuales les gustaría ver.  Y mejor aún, compartan conmigo que cuentos de hadas los han entretenido este verano.

lunes, 25 de abril de 2022

Bohema (Prívate Lives) : Actores Bajo la Bota Nazi

 


Tubi sigue trayendo series de época checas. Lo último ha sido Bohema de 2017. Cubriendo el periodo más trágico en la historia de la Primera República (1938-1953),  esta serie,  como su título,  tiene un doble sentido. Bohemia es la parte de Checoslovaquia-con Praga, su capitalque se convirtió en protectorado del Reich,  y “bohemia” es también el mundo de actores y artistas que aquí es representado por personajes reales y ficticios que lucharon por seguir trabajando bajo el yugo nazi.

Cine y Teatro en el Protectorado

Comienzo diciendo que Bohema es muy interesante, muy bella visualmente hablando,  y muy lenta, por eso titubearía en recomendarla. Sin embargo, a partir del cuarto capitulo noto dos motivos para verla. Descubrir toda la riqueza del teatro y cine checo de la preguerra y como influiría luego en grandes directores que,  durante la era comunista,  hicieron famosa la industria nacional como Milos Forman, Karel Reisz, Jan Kadar y Jiri Weiss (que aparece en el filme).

El segundo motivo es que cada episodio,  de forma sucinta y objetiva,  refleja una realidad de la ocupación alemana del “Protectorado”. La evolución de políticas sobre el pueblo checo por parte de los jerarcas nazis, la represión tras el asesinato de Heydrich, la marginalización, deportación y exterminio de los judíos, etc.. Todo siempre desde esa óptica bohemia de como esas medidas afectan a la comunidad actoral.



Al mostrarnos una realidad histórica también nos recuerdan lo difícil que fue para el pueblo checo esta situación de “Protectorado”,  pero sobre todo para el mundo bohemio. Aquí vemos a algunos miembros de ese mundo resistir, otros colaborar, otros tratar de mantenerse entre ambos campos sin ninguna chance de poder ser totalmente neutrales. 



Este gran dilema moral es discutido hasta el cansancio en los seis capítulos de la serie . Tal vez es lo que la haga sentir lenta y con mucho dialogo y poca acción, pero es mi sentir que es ese detalle lo que la hace más tensa y realista. Sin embargo, hay algo que afea la historia. En su intento de rescatar del olvido y exonerar a quienes fueron acusados de colaboración, se minimiza el calvario sufrido por el pueblo checo, sus mártires,  y se desprecia a sus sobrevivientes,  entre ellos a los judíos.

Bohema no es el primer trabajo en tocar el dilema del actor bajo el nazismo. Inolvidable es la clásica Mephisto de Rainer Fassbender. Mas recientemente tuvimos la romántica Arletty: una pasión culpable. Los checos ya habían tratado el tema en la tragicómica Protektor, pero Bohema es una serie, otorga más espacio para tratar más casos . En sus seis episodios cubre las vidas de las figuras más importantes de la industria fílmica, las decisiones que tomaron,  y como esto afectó sus vidas durante la ocupación nazi y después.



Así supe de gente de la cual nunca había oído en mi vida como Vlad Burian, el Buster Keton checo;  el reconocidísimo actor de teatro Zdenek Stepanek;  Milos Havel que sería la figura nacional más alta de la industria fílmica del protectorado;   y el multifacético Oldrich Novy. Con la excepción de Novy,  todos, de menor o mayor modo,  colaboran con el enemigo. Eso los llevará a responder por sus actos en la posguerra. Contrastan sus vidas con resistentes como el escritor antifascista Vladislav Vancura fusilado en las represalias por la muerte de Reinhard Heydrich,  y  el calvario de la actriz Anna Letenska.

Arnost y Lily: Dos Caras de la Bohemia Checa

Como suele ocurrir en este tipo de historia,  la perspectiva la tiene un personaje ficticio que opera como testigo-narrador. En este caso es el periodista-guionista Arnost. La historia comienza en Praga en 1968. Arnost es un hombre de edad madura que todavía se mueve en la farándula. Es la primavera, los soviéticos han ocupado el país y para Arnost comienza su segunda ocupación. Trata de mantener un perfil bajo y no buscarse problema. Los soldados rusos que custodian su calle suben y le quitan todas la sillas del comedor.

                               1968, los soviéticos nuevamente en Praga

La pasividad de Arnost enfurece a su hija adolescente que ha venido a despedirse. Ella vive con Eliska,  la ex esposa de Arnost, pero planea huir a Alemania con su novio. Se molesta porque su padre no aplaude su idea. Hurgueteando entre las cosas del padre, la chica encuentra una pila de viejas fotografías. Esto sacude los recuerdos de Arnost que viaja al pasado a cuando era un aspirante a escritor enamorado de la exquisita Lili Kadros, una aspirante a actriz.



Lili es alemana, pero su familia se estableció en Praga y ella se siente checa. Sensación que aumenta después de haber vivido en el Tercer Reich. Aun así, es ambiciosa y hará lo imposible por abrirse paso en el mundo del cine. Es tan bella que hasta Vlasta Burian se enamora y le pide el divorcio a su fiel Nina. Por suerte para Nina, Lili apunta más alto y acaba de amante de Wilhelm Sohnel , el encargado del Tercer Reich de todo el cine del Protectorado. El desilusionado Arnost se une a la resistencia donde encuentra el amor en su camarada Eliska.

                           Lily y Burian en una escena de su película

Lili se convierte en estrella, pero tiene un límite y es que se niega a filmar en Alemania. Willy la apoya, porque en lo profundo él se siente tan checo como su amante (es un alemán de las Sudeten). Su sueño es impulsar una industria nacional que cumpla con los requisitos impuestos por los jerarcas nazi. Este sueño acaba con la llegada de Reinhard Heydrich a Praga. El Protector Adjunto de Bohemia y Moravia,  les dice a sus hombres que los checos no son iguales a ellos. Los con sangre alemana pueden ser cultivados. Los otros son inferiores cuyo trabajo puede servir hasta que les llegue el turno de ser exterminados.

                             Willy y Lily

El asesinato de Heydrich por parte de la Resistencia Checa no mejora las cosas. Vemos a su reemplazo limpiarse a mano luego de estrechársela a un checo. Wilhem es amenazado. O Lili hace películas nazis o él será enviado al Frente Ruso. Lili se somete, sin imaginarse las consecuencias.



Una Visión “Feliz” de la Ocupación Nazi

El otro día tuve una discusión con mi hermano que porfiaba que la vida en el Protectorado fue mucho más tranquila y menos brutal que en otros países ocupados. No es cierto, pero el cine y televisión checos se ha empeñado en dar esa imagen y dejar la impresión que todo fue peor en la era comunista. Se entiende, el protectorado duró siete años; la ocupación comunista casi medio siglo.

Aun así, es extraño que los filmes checos sobre el periodo,  tal como el ya mencionado Protektor o (mi favorito) Zelary,  perpetúen esa sensación de que era posible evitar el peligro.  Contrasta con la brutal honestidad de Anthropoid donde no se escatiman recursos para mostrar las atrocidades cometidas por los nazis a raíz del exitoso atentado en contra de Heydrich.





Otra sorpresa es que el mayor escándalo del cine checo y nazista de la época tampoco aparece. Solo se menciona al pasar a Lida Baarova, la vampiresa checa que casi alejó a Goebbels del círculo hitleriano. Se menciona que Goebbels ha venido a Praga y no nos lo muestran. Aun así, tenemos muy presentes lo peligroso que es ser actor y como todos viven en una cuerda floja.



Ya en el primer capítulo,  Milos Havel es arrestado por la Gestapo por ser homosexual. Aunque se le pone en libertad,  es obvio que la experiencia marcará los pasos que tomará en el futuro. Aun hoy, Havel es un personaje controversial. Hasta su propia familia lo consideró un colaboracionista activo. En la serie nos lo muestran como un hombre caritativo al que los judíos agradecen su protección y que intenta socorrer a compañeros en peligro por sus ideas políticas. Ya para 1944, se rodea nada más que de elementos comunistas para indicar donde están sus simpatías.

Milos es arrestado


No le sirvió de mucho. Fue arrestado y enjuiciado en varias ocasiones. Se le prohibió abandonar el país. Sabiendo que había oportunidades que lo esperaban en Israel, intentó cruzar la frontera. Sirvió dos años de cárcel, antes de poder huir (con ayuda israelí) hasta Austria. Murió en Munich

         El verdadero Milos Havel y su interprete Jaroslav Plesl que no se pierde seriede epoca checa

Otro caso más trágico es el de Vlasta Burian, el famoso comediante checo. Aunque la serie nos cuente que oculta un radiotransmisor bajo las tablas del escenario de su teatro, lo evidente es que Burian acepta premios del Eje y tiene un programa radial en el que se burla de Benes, del Gobierno Checo en el Exilio, y de los judíos. Se convierte en parte del engranaje de propaganda nazi y eso le permite vivir tranquilo en su inmensa villa, pero llegado el momento deberá responder a los juicios de sus conciudadanos.




Un caso tragicómico es el de Zdenek Stepanek, un actor famosísimo de cine y teatro. En el primer episodio, lo vemos llegar de madrugada una estación de radio. Se le solicita que de aviso a la población que Checoslovaquia abandonada ha tenido que capitular sin pegar un tiro ante el invasor alemán. Este despacho no fue leído por Stepanek sino por el General Jan Syrovy. Una falsedad histórica que ha incomodado a los críticos y a los descendientes del actor.



El hecho es que Stepanek leyó muchos despachos a través de la ocupación nazi. En la serie nos lo muestran con dudas, pero siempre obligado por sus colegas a “sacrificarse” por el bien de la comunidad actoral. Zdenek un personaje tragicómico, alguien que vive ocupado en problemas domésticos al punto de no reconocer el drama histórico que vive su nación. Sin embargo, la serie lo usa para mostrar el momento más negro del protectorado. Las represalias después del asesinato de Heydrich.

En medio de Operación Aurora (el nombre dado al operativo-masacre), Zdenek recibe ordenes de presentarse en una oficina de la Gestapo. Lo tienen esperando en un pasillo por donde desfilan prisioneros, muchos de ellos conocidos del mundo del teatro y cine. Algunos son golpeados, otro sufre un infarto y muere en el piso sin recibir atención. Al final, se le permite a Stepanek permite marcharse sin nunca saber por qué lo convocaron. La idea es amedrentarlo para que no resista al régimen. Algo casi imposible en un individuo tan egocéntrico cuyo único interés son las infidelidades de su esposa.



Helena es una actriz que se niega a envejecer y su mecanismo de defensa es el adulterio. Vemos a Zdenek sufrir con cada infidelidad hasta el punto de cegarse a la realidad que lo rodea. En un momento decide unirse a la resistencia, pero descubrir que su enlace es el amante de su mujer le quita las ganas de resistir. Esta mezquindad,  que en este caso resulta comedia, se vuelve cruel arrogancia cuando Zdenek se rehúsa a ayudar a Anna Letenska Caloun.

                            La verdadera Anna Letenska

Anna y la Operación Antropoide

Hora es de hablar de la gran mártir del cine checo. En 1942, Anna, despuntaba en la pantalla como actriz de caracter. Estaba casada con un ingeniero, Vladislav Caloun que colaboraba con la resistencia. Gracias a filmes recientes como Antropoide, El Hombre de Corazón de Hierro y Protektor sabemos que la gran hazaña de la resistencia checa fue la eliminación de Reinhard Heydrich “Protector”de Bohemia y Moravia y encargado de la seguridad del Reich.

En un operativo combinado entre la resistencia,  el gobierno checo en el exilio y el SOE británico, un par de paracaidistas estrenados en Inglaterra fueron enviados a Praga. Los primos Jan Kubis y Josef Gabcik exitosamente mataron a Heydrich , pero Kubis fue herido en el proceso. Un médico de la resistencia, Bratislav Lycek atendió al herido. Sabido es que tras la muerte de Heydrich se montó un horroroso operativo para dar con los asesinos y todos sus cómplices que fueron ajusticiados junto a sus familias. Aparte de las masacres de los pueblos de Lidice y Lezaky, 5,000 personas fueron ejecutadas, incluyendo (casi en su totalidad)  el grupo de resistencia Sokol del cual eran parte Caloun y su mujer.



El Dr.  Lycek sabía que su nombre estaría en las listas de los que iban a ser arrestados y ejecutados, por lo que decidió esconderse. Su esposa se ocultó en el departamento de Anna por un tiempo. Alguien delató a los que la habían protegido y el ingeniero Caloun fue arrestado.

La Gestapo ordena a Anna presentarse diariamente en sus cuarteles con comida y ropa limpia para el preso, pero nunca se le permite verlo. Solo sabe que está vivo por la ropa que le lleva y que luego se le entrega para que la lave. Anna intuye que va a ser detenida. Debido que está actuando en un filme, se espera al final del rodaje para arrestarla.

                        Anna reportandose a la Getapo

Entretanto, la actriz vive semanas de agonía, empeorada por la actitud de sus compañeros que, como muestra la serie, actúan como si Anna fuese una leprosa. En una ocasión, Anna va al departamento de Zdenek a pedir consejo. El divo le responde muy petulantemente que esa noche quiere olvidarse de la guerra y ocupación y que no le permitirá arruinársela. Solo Helena presta oído a la pobre mujer.

Anna es arrestada el último día de filmación. Ese mismo día se le permite ver a su marido por última vez. Es un encuentro en un pasillo, sin palabras ni caricias. Vladislad, que esta con la ropa raída y señales de tortura,  será ejecutado poco después. Su esposa acaba en Mauthausen.



La vemos con la cabeza rapada, bata a rayas, en fila esperando un examen médico que deviene en una ejecución. Subida en una báscula a su espalda se abre una rejilla y un balazo en la nuca acaba con la vida de Anna Letenska. ¿Su pecado?  haber dado refugio a una fugitiva cuyo crimen era estar casada con un médico culpable de obedecer al Juramento de Hipócrates.

                             Anna en Mauthausen

Oldrich Novy y el Holocausto

Otras víctimas del show business checo es el matrimonio Novy cuya tragedia va vinculada al Holocausto em Checoslovaquia. El tema judío, como en todas las series checas que he visto, es tratado muy al pasar, de manera bastante objetiva pero casi indiferente. En la serie, es un tópico que se deja caer aquí y acuya. Vemos a Jiri Weiss en 1938 tratando de convencer a Arnot de huir a Polonia y continuar la lucha antifascista. Luego vemos en 1941, las primeras estrellas amarillas en las solapas de los judíos de Praga y los actores y personal de teatro y cine, de origen hebreo, comienzan a desaparecer.



En 1940, Lily recibe de Willy Sohnel un libreto para que lo protagonice. A pesar de que lleva un nombre de guionista ario, Lily reconoce el texto como escrito por su amiga  la fotografa Alice Wiener.  Alice está casada con Oldrich Novy la estrella del cine musical checo. Oda es un galán en pantalla y fuera de ella. Alice le está criando una hija que tuvo con un amante. Alice le explica a Lily que no puede trabajar, que no le permiten escribir bajo su nombre y anima a la joven actriz a protagonizar este libreto por el que la Novy no recibirá crédito.




Pasa el tiempo, Los Wiener, padres de Alice,  son enviados a Auschwitz donde mueren. Oda recibe fuertes presiones para divorciarse, pero se niega. Entonces se desencadena la tragedia. Alice queda embarazada, eso la condena al transporte a Auschwitz. Como la pareja estéril de un ario tiene un estatus privilegiado. Como una judía perpetuadora de su raza, es una enemiga del Reich

                    Alice se despide de sus padres

Será Lily quien se encargue,  junto con Oda,  de ocultar el embarazo de Alice. Incluso la estrella del cine colaboracionista le consigue un médico ario (algo prohibido para los judíos) que atienda el parto en casa de su amiga. El bebé solo sobrevive unos días. Poco después Alice es enviada a Theresienstad y Oda a un campo de trabajos forzados en Sajonia. Aunque ambos regresan a Praga, tras la liberación, es un retorno agridulce. Las autoridades soviéticas han requisado el teatro de Oda y Alice, debido a los horrores pasados, va perdiendo paulatinamente la razón.




Hay varios regresos como los de los Novy. Jiri Weiss llega de Londres enfundado en un uniforme inglés y dispuesto a hacer películas. Se le une Arnost que se reúne con Eliska, se casan y tienen una hija, Alenka,  pero no todo el mundo tiene el don de haber sido resistente. Ha llegado el momento de pagar cuentas.

                                 Eliska y Alenka

Lily Kadros es encarcelada. El alcaide de su cárcel le dice que muchos han hablado a su favor, a muchos ha ayudado, pero él teme por su seguridad en la calle. Hay ángeles de la venganza en cada esquina. Lily es puesta en libertad, pero solo la esperan humillaciones y miseria. En cambio, su ex amante, Wilhelm Sohne rápidamente se las arregla para trabajar con el nuevo régimen.

El Tribunal del Pueblo enjuicia a Havel que se la pasa dentro y fuera de una celda. Aunque muchos juran que les salvó la vida  ( “¿Hay alguien en Praga a quien Milos Havel no haya salvado? ”pregunta sarcástico Jiri Weiss) se sospecha que sigue en contacto con servicios de inteligencia en el extranjero.

                             Milos saliendo de la cárcel 

A Zdenek Stepanek el cobro de sus emisiones radiales es que se le prohíbe volver a la tablas, debe contentarse con el cine. Pero es Vlasta Buriana a quien le espera el peor destino. Su amistad con jerarcas nazis y sus programas antisemitas, le ameritan golpes, vejaciones y cárcel. Entremedio pierde su villa, su teatro, acaba haciendo rutinas de comedia en baruchos peores que donde inició Mrs. Maisel.




La serie quiere que le tengamos lástima, para eso crea un fanático agente soviético que anda exigiendo justicia y atemorizando a todo el mundo. Los propios jueces y fiscales se enfadan con él.  ¿Por qué ese revanchismo? El hombre se arremanga la camisa enseñando el tatuaje de Auschwitz. “Mientras ustedes comían jamón en Praga, yo estaba ahí”.

Es cierto.  Debe ser horrible para quien sobrevivió tanto horror encontrarse con gente como Burian que hacía programas antisemitas y reverencias a los jerarcas nazis, todo para poder nadar en su piscina olímpica.  Y es que en la serie existe esa aura de lujo de despreocupación, de gente vestida elegantísima que se la pasa en fiestas y eventos bebiendo champagne, mientras Europa arde, mientras millones son masacrados.



                        El vestuario de Lily Kadros

El último episodio (larguísimo de hora y media) insiste en decirnos que lo peor para Checoeslovaquia fue la influencia soviética. Vemos la cancelación de colaboradores, el desesperado intento del mundo cinéfilo de ponerse a la altura de las pautas que les impone el yugo soviético,  la frustración de ver que tarados inútiles les colocan cortapisos con reglas mezquinas y pueriles que sin embargo coartan su arte.

El problema es que repetimos el error de otros filmes checos de minimizar los años del Protectorado. Es comprensible que un periodo que duró ocho años sea más fácil de olvidar (y perdonar) que casi medio siglo de dominio comunista, pero cabe darse cuenta de que uno existió debido al otro. En el segundo episodio nos pasan un corto de noticias que muestra el bombardeo de Varsovia (estamos en 1939) y oímos al cínico narrador decir que es bueno mostrarles esto a los checos para que se den cuenta que, al rendirse sin luchar,  se evitaron esta destrucción

Vi este episodio en la segunda semana del conflicto ucraniano cuando mucha gente y muchos medios especulaban si Zelensky no debería regalar el Donbas,  y jurar que no ingresaría su país a la OTAN, para así evitar más muerte y destrucción. Hoy nadie piensa así, pero si Ucrania se ha mantenido en pie es porque ha recibido ayuda moral y concreta de Occidente, algo que el Occidente le negó a Checoslovaquia el ’38, propiciando el poderío de dos dictadores, precipitando ahí una guerra de una magnitud que el mundo no ha vuelto a ver, y que cambiaría el perfil político y geográfico de Europa. Eso es lo que las nuevas generaciones checas deberían recordar..



Contenido Violento y Gory: Las ejecuciones mencionadas, palizas, Burian azotándose la cabeza contra la pared en la cárcel, pero, en general, es una serie sin sangre, sin atrocidades, sin las escenas de tortura de Anthropoid.

Contenido Sexual: Típica serie checa, desnudos masculinos y femeninos. Escenas de alcoba hetero y homosexuales, pero a medida que la serie avanza van disminuyendo. ¡La razón es que el público protestó! Asi dice en esta nota.

Contenido Feminista: Ninguno. Los dos regímenes totalitarios son machistas. El poder de la mujer reside en el hombre con quien comparte una cama y en el caso de Lily se lo hacen pagar caro.

                          Lily cuando era amante de Arnost



Factor Diversidad:  Esperé al final de la nota, para exhalar mi queja sobre el modo en que la serie trata al Holocausto y a los personajes judíos. Bohema tiene dos judíos importantes, ambos personas reales: Alice Wiener y Jiri Weiss. En el caso de Alice, siempre se nos la muestra un poco hosca, pero esa hosquedad aumenta cuando se rehúsa (en la posguerra)  a ayudar a Lily ahora vetada y estigmatizada como “una puta nazi”. El que Alice olvide que su ex amiga le salvó la vida, crea un imagen de ingratitud judía. Pero cuidado, Lily es un personaje ficticio, Alice nunca quedó embarazada. Todo es un recurso para añadir dramatismo a su historia . Eso es algo que el espectador desconoce, como también que a su regreso de Terezin, la mujer de Oda Novy fue diagnosticada de esquizofrenia. Utilizar de manera tan barata un personaje que es víctima de una enfermedad mental no es solo cobarde, sino también mezquino.

                        La evolución de Alice Weiner-Novy



El caso Jiri Weiss es diferente. El odio hacia él se debe a que era comunista, olvidándose que después de la Primavera de Praga, el director se exilió en USA. Lo hacen parecer como un oportunista que ha adoptado el comunismo como manera de ascender. Weiss fue comunista desde su infancia. Tanto asi que su padre, un acaudalado industrial, lo puso bajo observación psiquiátrica.



Bohema nos quiere hacer creer que Weiss se pasó la guerra, muy cómodo, en Inglaterra y que viene ahora a aprovecharse del aparato soviético para surgir. Weiss sirvió en el ejército británico, llegando al grado de capitán. Fue un enlace con el gobierno checo em el exilio e hizo filmes de propaganda para la liberación de su patria. Que pena que no presenten esos filmes para contrarrestar los sosos frufrús hechos bajo el amparo nazi. Nuevamente usan a Lily para demostrar que Weiss también es un judío ingrato, sin mencionar que él fue parte de la liberación de Buchenwald (que documentó fílmicamente) y que toda su familia fue exterminada.

Por último, una virtud de la serie es mostrarnos escenas de Un viaje distante, uno de los primeros filmes sobre el Holocausto. Esta combinación de documental y drama ficticio fue vetada por el gobierno comunista checo hasta su caída em 1991. Vista entonces tanto en la República Checa como en el extranjero, ameritó elogios de la crítica internacional, admirados de las novedosas técnicas utilizadas que compararon a las de Orson Welles.



Bohema en cambio hace befa de Un Viaje Distante, en una escena en que un grupo de directores lo ven en sesión privada. Se presentan escenas fuera de contexto que provocan desprecio y burla de los presentes. Más encima hacen creer que fue dirigida por Jiri Weiss. Su director fue Alfred Radok al que no mencionan.

Extraño de ese desprecio por algo que el mundo admiraría medio siglo más tarde. Fue el cine del Holocausto el género que haría conocida la industria fílmica checa a fines de Los 50 y Los 60 recibiendo galardones en el extranjero. Tal como la Concha de Oro de San Sebastián a Romeo y Julieta en las tinieblas (de Jiri Weiss) en 1960. Tal como los dos Oscares que se llevaron La tienda en la Calle Mayor (1966) y Trenes rigurosamente vigilados (1968).