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lunes, 14 de mayo de 2018

Waugh y Mitford o como la Generación Brideshead antecedió a Downton Abbey



Evelyn Waugh y Nancy Mitford  pertenecieron a la misma generación literaria (que el crítico Humphrey Carter llamaría “The Brideshead Generación”)  y además fueron amigos, y confidentes. No es coincidencia entonces que,  en 1945,  ambos publicaran sus mejores novelas, cuyas tramas girarían en torno a  las clases altas, a las mansiones señoriales,  y a  como el siglo XX imprimía cambios en un estilo de vida que se negaba a fenecer.

Brideshead Revisited,  en cuyo título  ya vemos la alusión al stately home, tiene lugar entre 1921 y 1943.  The Pursuit of Love tiene lugar entre 1924 y 1941. Ambas están escritas en primera persona por los alter egos de los autores. Ambas describen los quehaceres de familias aristocráticas y de su mundo ejemplarizado por sus stately homes: El Castillo de Brideshead y la casa  señorial de Alconleigh.



 Hasta ahí llegan las similitudes. Waugh, quien en su característico esnobismo, siempre deseó ser un miembro de la nobleza,  escribe con un tono elegiaco sobre un mundo perdido,  poblado de fracasados románticos como él. Nancy, que al escribir esa novela (y tras haber sobrevivido infernales affaires y un matrimonio desastroso)  vivía su gran amor, derrama optimismo y humor al describir  la que es su clase y a su misma familia.

Retorno a Brideshead fue muy aplaudida en su día ( hoy es aún más celebre) ya que constituía una gran distancia con la mordaz sátira de la obra inicial de Waugh. Sin ser tan famosa como Waugh (su fama residía en la mala reputación de su familia),   Mitford había publicado algunas novelas satíricas, pero ninguna alcanzaría la fama de A la caza del amor.  Publicada unos meses después de Brideshead, esta novela se caracteriza por sus personajes excéntricos, pero simpáticos,  que viven con mucho humor tragedias familiares y domésticas. Era el tipo de novela que los ingleses,  recién salidos de una guerra,  necesitaban para distraerse.

 Tanta fue la fama de The Pursuit of Love que  en 1949, Nancy  publicaría una secuela (o precuela) Love in a Cold Climate que tendría igual o más éxito que la anterior. En 1960, casi como un epitafio, Mitford cierra su trilogía con Don’t Tell Alfred. El poco éxito de este libro hizo que la autora abandonara la ficción y se dedicara nada mas que a la biografía.

Moira Redmond en The Guardian ha encontrado un vínculo común entre Brideshead Revisited y The Pursuit of Love. Ambas novelas describen grandes familias desde la perspectiva de un forastero que se enamora de ellas (y de sus casas). Es como si Tom Branson escribiera una novela sobre los Crawley de Downton Abbey. En Brideshead, Charles Ryder, huérfano de madre y con un padre senil y distante, encuentra una familia junto a los Flyte, a pesar de que su relación a ratos alcance el nivel de incesto.

 Para la pobre niña rica, Fanny Logan, abandonada por sus padres y criada por una tía, Alconleigh y sus rutilantes primos Radlett representan lo que más ama en el mundo. Incluso en Love in a Cold Climate, otra pobre niña rica, Lady Polly Hampton encuentra en Alconleigh el cariño y comprensión  que le niegan sus padres.
Polly y Fanny

En los 80s,  Waugh y Mitford tuvieron un renacimiento gracias a dos excelentes adaptaciones de estas novelas  hechas por la televisión británica entonces en su apogeo. Aunque tanto Brideshead como las novelas de Mitford tendrían  otras adaptaciones (bastante mediocres) en este siglo, son las de los 80s las que recomiendo, tal como las libros que las inspiraron. El fin de semana pasado me di un atracón con ambas. Están completas y gratis en YouTube.

Retorno a Brideshead.

Esta novela de Evelyn Waugh es considerada una de las cien obras maestras de la literatura en idioma inglés del Siglo XX. En 1980,  contó con una magnífica adaptación de Granada  que la revista Time ha incluido entre los 100 mejores programas de televisión de todos los tiempos. Dicho esto,  les suplico que ni se le acerquen a la versión fílmica del 2008, una aberración que apenas se parece al texto y donde las actuaciones (con la excepción de Matthew Goode) son también mediocres.

Es posible que le teman a esta novela porque habrán oído que es un relato “religioso”. Efectivamente, los temas principales de Brideshead Revisited abarcan la fe, la culpa, y el deber. No es una novela dogmática ni para nada aleccionadora, pero si el tema religioso los inhibe, no se las aconsejo. 




Para los efectos de esta entrada, lo importante es la descripción de la Familia Flyte, su casa ancestral  y como afecta la vida de los protagonistas.  Aunque es considerada una novela de Oxford, y la trama transcurre ahí,  en Londres y otras ciudades, lo principal siempre tiene lugar en el Castillo Brideshead.
Castle Howard mejor conocido como Brideshead

La serie fue filmada en el Castillo Howard, tal como esta construcción Brideshead es llamada “castillo” porque fue construida con material extraído del antiguo castillo, propiedad de la familia Flyte. Los Flyte son nobleza antigua (Condes de Brideshead y Marqueses de Marchmain) pero son nuevos católicos. Lord Marchmain (Sir Laurence Olivier) se convirtió a esa fe al casarse con Teresa (Dame Claire Bloom), una joven católica. Para cuando estalla la Gran Guerra, Marchmain le ha tomado odio a su mujer, posiblemente porque sienta que ella antepone su fe a otros afectos. Acabado el conflicto, Lord Marchmain se rehúsa a  volver a Brideshead, a su mujer y a sus cuatro hijos y se establece con Cara (Stephane Audran) , su amante,  en Venecia.




Lady Marchmain queda dueña de todas las propiedades y de la fortuna, pero también tiene que enfrentar el escándalo y ser la comidilla de las habladurías públicas. En la novela,  describen a los Flyte como “leprosos sociales”. Por ser católica, la Familia Flyte también debe soportar ese estigma en una aristocracia anglicana que desprecia a la gente de otra religión.

Los Flyte son descritos a través de los ojos del Capitán Charles Ryder (de hecho el subtítulo de la novela es Las memorias  sagradas y profanas del Capitán Charles Ryder). La narración en primera persona comienza en 1943.  Charles (Jeremy Irons), que una vez fue un afamado pintor, se siente,  al pasar la barrera de los cuarenta,  que ha fracasado como artista, como padre, como esposo y como soldado. Un rayo de esperanza le llega cuando se entera que su batallón estará acantonado en el Castillo de Brideshead. Charles recuerda que ahí pasó los mejores momentos de su vida junto a sus dos grandes amores:  Lord Sebastian Flyte(Anthony Andrews)  y Lady Julia ( Diana Quick),  hermana del anterior. De ahí sigue una larga serie de flashbacks que datan de 1921 cuando Charles era universitario.

Charle conoce al provocativo y bello Sebastian en su primer año en Oxford,  ambos inician una estrecha amistad teñida por toques homoeróticos. Un día intempestivamente, ,Sebastian lleva a Charles a su castillo en Wiltshire. Dos cosas derivan de ese viaje, Charles nota el terror que Sebastián tiene a que conozca a su familia,  y la belleza del lugar que apela al alma de artista de Ryder. Sebastian no ve la belleza de su patrimonio que para él representa a su madre,  y hará lo imposible por alejarse de Brideshead.

Bridey (Simon Jones), el hermano mayor de Sebastian tampoco ama la casa señorial que va a heredar. La única que realmente ama Brideshead es Lady Julia, y como sabemos las mujeres no pueden heredar. Sin embargo, al final de la novela, Lord Marchmain regresa a Brideshead a morir. Afligido por un súbito amor a su castillo, decide no dejárselo a Bridey, sino a Julia que para entonces está emparejada con Charles.

Waugh se inspiró para el personaje de Sebastián en dos de sus amantes de su etapa homosexual:  Alistair Graham, y Hugh Lygon y en las casas de ambos, Barford House, y Madresfield Court. Como Sebastian, Alistair se sentía dominado por su católica madre que estaría  tan horrorizada como Lady Marchmain al descubrir la homosexualidad de su hijo. El caso de Lygon, y su familia,  es mucho más complejo y tuvo mayores repercusiones en la fabricación de Retorno a Brideshead. Es una historia tan singular que ameritaría una novela o versión fílmica.

Los Lygon eran hijos de Thomas Lygon, sexto Conde de Beauchamp. El ex  gobernador de Nueva Gales del Sur, cortesano cercano a la Familia Real, casado y padre de siete hijos, Lord Beauchamp fue acusado por su cuñado,  el Duque de Westminster,  de actos homosexuales. Ante las pruebas, y para evitar un escándalo, el Rey Jorge exigió que Beauchamp se autoexiliara. Madresfield Court quedó en manos de sus cinco hijos solteros. Capitaneados por Lady Sibell, la hermana mayor,  los Lygon no solo se hicieron cargo de la propiedad además  abrieron las puertas a sus amigos. La descripción que en la novela hace Charles de un verano en que la pasa en completa libertad con Sebastian, en Brideshead,  corresponde a los recuerdos de Waugh de su estancia con los Lygon.
Madresfield Court

La próxima visita de Charles a Brideshead es por invitación de Lady Marchmain quien intenta hacer amistad con él y lo consigue dándole permiso para pintar frescos en las paredes del salón. Celoso, Sebastian se emborracha y hace un escándalo. Los sentimientos de culpa de Sebastian, su lucha entre su homosexualidad y su fe, acaban convirtiéndolo en un alcohólico. Su familia lo retira de Oxford y lo envía al extranjero. Charles también abandona la universidad y se va a París a estudiar arte. Regresa un año más tarde, al igual que Sebastian y se reúnen en Brideshead,  para uno de esos típicos fines de semana campestres.


Julia ha invitado a varios amigos y entre ellos a su novio, el político canadiense, Rex Mottram (Charles Keating). La mayor preocupación de la familia es impedir que Sebastian beba y los abochorne. Charles comete el error de darle dinero a su amigo. Aprovechando la cacería, Sebastian huye y va a emborracharse al pueblo. Lady Marchmain y Charles tienen un altercado. El abandona la propiedad para regresar décadas después cuando Brideshead está en las manos de Julia y su marido, y cuando Charles y ella son amantes.

Cuando Waugh publicó Brideshead en 1945, sus amistades inmediatamente la reconocieron como un roman a clef y se entretuvieron en identificar a la gente detrás de los personajes. Lady Dorothy Lygon, feúcha de lentes y muy inocente,  fue la inspiración de Lady Cordelia Flyte (Phoebe Nicholls). Julia supuestamente está basada en su hermana Lady Mary, aunque de acuerdo al nieto de Waugh, Julia fue inspirada por el desdichado romance de Waugh (recién divorciado) y Teresa “Baby” Jungman. Como Julia,  Baby era frívola y fiestera, típica Bright Young Thing, pero también era una devota católica que no podía casarse con un divorciado. No solo Waugh llamaría Teresa, al personaje más católico de su novela. Teresa también fue el nombre de su primera hija.
Waugh y las Lygon

Siendo Lord Fellowes católico sus correligionarios esperaban convirtiera a “Downton Abbey”” en una copia de Brideshead. Se han desilusionado al ver que  los Crawley a pesar de ser anglicanos, no van a misa y que el único católico de la serie , Tom Branson, solo lo recuerde a la hora de bautizar a su hija. Sin embargo, Fellowes ha dotado a sus personajes de un código moral basado en valores judeo-cristianos y esto se aplica hasta el lacayo homosexual, Thomas Barrow, quien sufre su condición con el dolor y estoicismo de Sebastian Flyte. Por otro lado, el bautizo de Sibbie Branson sirve para mostrar a Robert Crowley, un hombre buenísimo, como un intolerante fanático casi tan cerrado como Lady Marchmain, la madre de Sebastian.


A pesar de que Waugh no se detiene a examinar la vida debajo de las escaleras de Brideshead, no olvida al servicio. Wilcox , el mayordomo de los Marchmain  se convierte en el cómplice de Sebastian y Charles en sus experimentos de sommerlies amateurs. Mas adelante, cuando Lord Marchmain regresa a su casa ancestral, Wilcox está feliz de volver a atenderlo y actúa como si su señor nunca se  hubiera ido, pero el personaje más importante del servicio es Nanny Hawkins (Mona Washbourne), la antigua nana de los Flyte. La primera visita de Charles es precisamente porque Sebastián quiere  presentársela. Es apropiado entonces que la única persona del pasado del pintor  que todavía permanece en el castillo lo reciba en su última visita.

Nanny Hawkins es inmortal como un hada o un espíritu ancestral, pero también es la voz de la conciencia de Julia y Sebastian quien años más tarde, en sus noches oscuras del alma, la recordarán a ella y sus máximas. Nanny Hawkins es también un ejemplo de la generosidad de los Flyte. Después de su retiro sigue viviendo en Brideshead donde es visitada regularmente por sus “niños” y donde tiene una criada propia.

 Cuando Rex Mottram le comenta a Charles que los Marchmain están en la ruina alude a esa costumbre de mantener criados viejos y hasta ponerles servicio propio, lo que indica que Nanny Hawkins no es la única. Es una costumbre que nos recuerda lo que Lord Grantham y Lady Mary planean hacer con Mr. Carson cuando el mal de Parkinson le impide al mayordomo cumplir con sus obligaciones

Brideshead Revisited cubre mucho más tiempo que “Downton Abbey ”por lo tanto más historia. Comienza y termina durante la Segunda Guerra Mundial (1943), pero a través de sus páginas recorremos las dos décadas que precedieron al conflicto y los eventos históricos de aquel entonces. Por ejemplo, a diferencia de Lord Fellowes, Waugh si se atreve a comentar La Gran Huelga de 1926 y el auge del fascismo..

A la caza del amor y Amor en clima frío




















En 1944, Waugh le escribiría a su amiga Nancy Mitford aconsejándola escribir una novela. Tras el fracaso de Pigeon Pie en 1939, Nancy había estado ocupada en diversas labores de guerra y había dejado la literatura a un lado. Ahora,  eufórica por el final del conflicto y por haber encontrado el amor, se puso inmediatamente a trabajar en el tema recurrente de su obra, la visión satírica de la aristocracia y de su propia familia.

No se puede hablar de Nancy Mitford sino como parte del fenómeno de las Hermanas Mitford. Ya he hablado de ellas en mi descripción de los descendientes de Maria Bolena. ¿Qué más puede decirse de estas mujeres extraordinarias entre las que se encuentran una militante comunista; una Nazi ferviente;  la amiga íntima , tal vez amante, de Hitler; y una duquesa? Tanto ellas como sus padres Lord y Lady Redesdale aparecen en las novelas convertidos en los Radlett, hijos de Lord Alconleigh (el Tío Mathew) y Lady  Alconleigh (La Tía Sadie). Para retratarlos objetivamente, la autora se creó un Otro Yo, la Honorable Frances “Fanny” Logan, prima de los Radlett.
Los Mitford por James Woolcott

Desde que sus padres la abandonaron al nacer, Fanny ha sido criada por su tía solterona Emily (que en algún momento de la primera novela se casa con el Capitán Davey Warbeck, otro individuo excéntrico, hicondriaco, muy simpático,  que es inmediatamente adoptado por la familia). Pero las vacaciones, Fanny las pasa con los Radlett en Alconleigh, en Oxfordshire. Aunque Fanny le tiene miedo al Tío Matthew (al que su cuñado describe como un “ogro de cartón), adora a sus primos, principalmente a Linda, la mimada de sus padres que de tanto mimo se ha vuelto voluntariosa, hipersensible y muy romántica.


Uno puede reconocer en los Radlett a todos los hermanos de Nancy. Matt es Tom Mitford. A diferencia de este, Matt no es ni fascista ni gay. La tímida Louisa, que se casa con un noble escoses bastante mayor que ella es Pamela Mitford,  la hija segunda y la mas discreta del grupo. Jessica Mitford quien escandalizaría a la familia al huir a España , con su primo Esmond Romilly, para unirse a las Brigadas Internaciones, se convierte en Jazzy. Nancy cambia la historia y hace que Jazzy huya a Hollywood para casarse con un actor de tercera, pero convierte a Matt en brigadista.

Linda, la gran protagonista de la novela es un compendio de Nancy y de Diana, por entonces la oveja negra de la familia. Como Linda, Diana fue una romántica que en su búsqueda por el amor cometió una serie de errores. El fracasado primer matrimonio de Linda con el banquero Tony Croesig está basado en el matrimonio fracasado de Diana y Bryan Guinness.
Linda y Tony Kroesig

Tal como Diana, Linda se hace amante y luego esposa de Christian, un agitador político. La diferencia es que Christian es comunista y Diana se casó con Sir Oswald Moseley,  el fundador y líder de la Unión de Fascistas Británicos.. Tanto se había burlado en su Wigs on the Green, de su hermana y cuñado que Nancy decidió alivianar la trama sin mención al fascismo de la familia. A pesar de que el Tío Matthew es racista y xenófobo, no se le acerca al fascismo y antisemitismo de su yo real, Lord Redesdale.

 Linda se convierte en una ardiente comunista, pero pronto se aburre de la política y del marido. Aun así lo acompaña a Perpiñán para ayudar a los refugiados Republicanos (fue Nancy quien hizo eso en la vida real). Cuando descubre la infidelidad de Christian, Linda huye a Paris donde es rescatada por el Duque de Sauveterre, quien se convierte en su amante y en el padre de su hijo.
Sauveterre y Linda en Paris

Para todo conocedor de la biografía de MItford es obvio que Sauveterre (de quien Fanny también se había enamorado en su adolescencia en Love in a Cold Climate) está inspirado en el Coronel Gastón Palewski, militar de la Francia Libre y hombre de confianza del General de Gaulle. Pero se ha descubierto que antes de Palewski (que sería el gran amor de Mitford hasta su muerte) la escritora tuvo un breve affaire con otro oficial francés, André Roy de quien quedó embarazada. El embarazo resulto ser ectópico y Nancy tuvo que ser sometida a una histerectomía total.
Sauveterre y Linda en Londres

Aunque los Alconleigh son tan estrambóticos que no se parecen a los Crawley, en Linda encontramos  ciertos aspectos que las acerca a las Hermanas Crawley. Lady Mary también coqueteó con la idea de casarse con un materialista millonario; Lady Sybill termino casada on un rebelde y agitador político tan alborotador como Christian; y Lady Edith también enfrentó el miedo de ser madre soltera.

En Downton Abbey tenemos un atisbo de la vida de los niños en las grandes casas con los nietos de los condes de Grantham, pero  A la caza del amor va mas lejos y nos muestra a los Radlett desde su preadolescencia hasta su madurez. Los vemos en la etapa de curiosidad de saber todo sobre el sexo, su interés por los romances adultos , y  su educación errática. Ninguna de las chicas va a la escuela y aprenden todo o de institutrices que son ahuyentadas por los estallidos de cólera del Tío Matthew o de la biblioteca que no les es restringida. Fanny, en cambio sí va la escuela, pero en una ocasión el Tío Matthew la humilla demostrado que Linda sabe más de historia que ella.
Los Radlett en la Alacena de los Hons

Los Radlett como los Mitford son bastantes esnobs y gustan de la compañía de aristócratas como ellos. Por ser hijos de un vizconde tienen derecho a ser llamados “honorables” de ahí deriva su club privado el de los “Hons”. Sin embargo el sentido de justicia de los niños los impulsa a crear otra clase “los Contra-Hons” que pueden incluir a aristócratas como su vecina Lavender Davies (que le roba el marido a Linda). Eso los lleva también a incluir en su club a Hons honorarios como la Señora Josh, la modista, y su esposo Josh, el mozo de cuadra. Cuando Linda se encuentra con su hermano Matt en España, él le dice que los soldados  Republicanos son “magníficos Hons”.

Josh es un ejemplo del mundo de debajo de las escaleras. Anteriormente fue criado del abuelo de Fanny, y recuerda con cariño a la madre de esta apodada “la Voltio”(por su costumbre de ‘voltearse’ con cada hombre guapo que se le presenta)a. Josh recuerda que “Milady”era una gran amazona no como Fanny) y cuando pregunta por ella dice” ¿Dónde está cazando ahora Milady?” En esa frase se encierra la importancia dada en esa época a  las habilidades ecuestres de las mujeres aristócratas y su pasión por la caza. Como ejemplo he hecho este collage de Lady Mary pero no recuerdo haber visto nunca a ninguna otra mujer de la Abadía arriba de un caballo.

La cacería en los libros de Mitford es un tema controversial porque los Radlett adoran a los animales y no solo a las mascotas. Se la pasan desenterrando las trampas de zorros y cuidando de los cachorros huérfanos. Esto los pone en guerra contra Craven, el guardabosques, criado favorito del Tío Matthew y a quien los niños denominan “un horrible Contra-Hon”.   Sin embargo, como en todas estas familias, se supone que parte de las virtudes de una dama  es  saber montar y participar en una cacería.
Linda y Fanny desenterrando una trampa de zorro

También , la equitación era considerada un buen ejercicio. por eso tanto Lord Redesdale como su Alter Ego El Tío Mathew diseñaron un medio para que las hijas hiciesen ejercicio sin tener que matar animales: ”La cacería de niños” Aunque parezca increíble,  y tal como lo muestra la serie, un juego-deporte favorito de las Radlett (y de Fanny) era dejar que el Tío Mathew, a caballo, junto a su jauría, las persiga por el bosque hasta cazarlas.

Sin embargo, Fanny confiesa que las Radlett llevan en la sangre un amor atávico por las cacerías y eso no les impide participar en ellas aunque siempre de manera sui generis como el modo en que Linda se enamora de Tony Kroesig. En medio de una cacería de zorros, la jauría es distraída por una liebre. Los perros arrinconan al pobre animal, Linda está histérica y Tony comete (lo que Fanny llama) “el único acto romántico de su vida” rescatando al conejo.


La importancia de la cacería y de los deportes al aire libre se evidencia en la descripción de Fanny de Alconleigh como un refugio para los señores de la casa, y sus familias, pero nada mas que un refugio, la vida real esta allá afuera. Por eso Alconleigh es tan fría e inhospitalaria que durante la Segunda Guerra Mundial, no es considerada adecuada para albergar evacuados.
Alconleigh

Alconleigh es comparada en las novelas con otras country houses como Hampton, el parque de los Duques de Montdore, vecinos de los Radlett y protagonistas de Amor en un Clima Frio. Hampton es considerada una belleza artística como la Abadía de Downton, pero tal como aquella no puede ser heredada por Lady Polly por ser ella mujer. Polly ni siquiera tiene el recurso de Lady Mary de casarse con el heredero. El heredero de Hampton es un advenedizo canadiense, llamado Cedric que resulta ser gay.
Cedric, el heredero de los Montdore

La Segunda Guerra Mundial va a cambiar la vida de los Radlett. Aunque no tengan refugiados, el gobierno la usa de almacenaje. El Tío Matthew se convierte en el líder de la milicia local  y la casona sirve de refugio para todos los parientes que huyen del Blitz: la tía Emily y su esposo Davey; Louisa y sus hijos;  Fanny y los suyos (los esposos de ambas están en el frente); hasta la embarazada Linda acepta venir después que su apartamento londinense es bombardeado. 
Fanny y Linda embarazadas, refugiadass y muertas de frío.

Pero la visita mas prodigiosa es la de la Voltio, la madre de Fanny, que viene huyendo de Francia trayendo a la zaga a su último amante, Juan el guitarrista. La gran sorpresa es que el republicano Juan se convierte en el cocinero oficial de Alconleigh con gran alegría de Davey.

La Segunda Guerra Mundial fue el último acto noble de la country house. Fuera dando hospedaje a soldados como Brideshead, o a refugiados como Alconleigh, o a escuelas evacuadas, hospitales e incluso como centro de espionaje (como Bletchey Park) las casas de campo cumplieron su deber patriótico, pero no había manera de evitar su ocaso y de eso hablaremos en mi próximo blog.



jueves, 5 de abril de 2018

La Casa que Fundó Mary Boleyn: La evolución de los genes Bolena (IV)



Ya vimos que el karma persiguió a los únicos descendientes de los Bolena.  Vimos como una sobrina-nieta de Ana Bolena conseguía convertirse en Condesa de Northumberland, el titulo negado a su tía. Vimos a la nieta de Maria devolverle la mano a Ana, robándole el marido a La Reina Virgen. Y vimos como la sangre Bolena seguía derramándose en el cadalso. Pero la herencia Bolena produciría muchas figuras más prodigiosas de la historia del Reino Unido. Sería imposible mencionarlos a todos. Así que elegí a los mas celebres de cada periodo.

Bolenas entre Estuardos.
En 1601, con el fallecimiento de la Reina Virgen, moría la estirpe de Ana Bolena. El trono de Inglaterra era ocupado por un pariente lejano de los Tudor. Aunque el Rey Jaime I uniría las coronas de Escocia e Inglaterra (y Gales), era un Estuardo. Una nueva dinastía se cernía sobre el Reino Unido. Sin embargo, los bisnietos de Maria Bolena seguían encontrando su espacio en esa corte del nuevo rey. Ese fue el caso de su nieto el Conde de Essex, muy amigo de Enrique, el nuevo Príncipe de Gales. Sin embargo, Enrique murió joven y al trono ascendió su hermano Carlos I.

Carlos desposó a una princesa francesa, Enriqueta Maria. Entre las damas de la reina se contó a Lucy Hay, Condesa de Carlisle. Lucy era una hija de Dorotea Devereux, la que consiguió ser Condesa de Northumberland. Lucy era considerada la más guapa de la corte, pero también la más descocada. Sus amoríos eran tantos que fue celebrada en muchos poemas de su época.
Lucy Hay por van Dyck

Lucy también tenia alma de conspiradora y fungió como doble agente en las intrigas que le costarían la cabeza a su rey. En días de Cromwell, la oportunista condesa jugó a ser religiosa y se interesó en la fe presbiteriana, pero apenas supo que el rey Carlos II avanzaba había Londres se puso a cartearse con su nuevo soberano lo que le ameritó una temporadita en la Torre de Londres. Pero la fama de Lucy quedaría inmortalizada en la literatura.

En su juventud,  fue la amante del mas notorio casanova de la corte,  el Duque de Buckingham. Cuando éste la abandono, la celosa Lucy le robó un collar de diamantes. Resulta que las joyas eran un regalo de otro de los amores secretos del Duque, la Reina Ana de Austria y se las había obsequiado el Rey Luis. El siniestro Cardenal de Richelieu se enteró del descuido de la reina y mandó a Luis XIII que le exigiera a su esposa que lucese los diamantes en público. La asustada reina envió mensaje a Buckingham para que se las devolviera.

Yo creo que los lectores ya saben como sigue esta historia. Efectivamente, Alejandro Dumas se basó en Lucy Hay (en la que se combinaban la falta de escrúpulos del abuelo Enrique VIII y del Abuelo Tomás Bolena) para crear a Milady de Winter.
lana Turner como Lady de Winter

Tras la ejecución de Carlos I, Inglaterra fue sumida en revoluciones y guerras civiles. Los Bolena seguían cayendo de pie. Incluso el Conde Warwick, hijo de Penélope Rich, llegó a ser yerno del Protector Cromwell. No tuvieron hijos, pero si los tuvo su prima Lady Anne St John. Hasta ahora hemos hablado de los descendientes de Leticia Knollys, pero también los hay de su hermana Isabel Knollys, casada con Lord Leighton, gobernador de las Islas del Canal. Lady St. John fue nieta de Isabel.  Una de sus hijas, también llamada Anne se casó con el primer Conde de Rochester y fue madre del celebre e infame Johnny Wilmot, Lord Rochester.
Francesca Annis como la Condesa de Rochester y Johnny Depp como su hijo.

Rochester es reconocido hoy día por su excelente poesía satírica, por su amistad con el Rey Carlos II y por su libertinaje. Si quieren saber más de él deben ver “El Libertino” excelente y olvidado trabajo de Johnny Depp.

Bolenas Dieciochescos
El Siglo de Las Luces se caracterizó por ser el fin de los Estuardo y por la implantación de los Hanover en el trono británico. Los descendientes de los Bolena ahora portaban imponentes nobles en la aristocracia inglesa como el Conde De Sándwich, inventor del famoso emparedado, pero los genes Bolena iban a ser las bases de uno de los más celebérrimos y tumultuosos matrimonios del siglo.

Para ver como George Duque de Devonshire descendía de Maria Bolena (vía Leticia Knollys,) tenemos que volver al siglo anterior. Lady Frances Devereux, hija del desafortunado Conde de Essex, se casó con el Duque de Somerset, bisnieto de los Seymour que dieron una reina a Inglaterra, y descendiente directo de Maria Tudor y Charles Brandon.
Lady Frances Seymour por van Dyck

 Una de las hijas de Frances, Jane Seymour se casó con el Vizconde de Dunvergan. Su bisnieto, el Conde de Burlington, se casó con Lady Dorothy Saville, hija del Marqués de Halifax. Y aquí tenemos un ejemplo de la consanguinidad de los Bolena. El Marqués era hijo de otra Dorothy Saville que a su vez era nieta de Dorotea, la Condesa de Northumberland, hija de Lettice Knollys. Pero el Marqués, a su vez, se casó con Lady Mary Finch (ahí también hubo un escándalo) nieta de Penélope Rich.

Entonces tenemos a dos descendientes de Maria Bolena unidos ante el altar. Lady Dorothy Burlington, además de ser dama de la Reina Carolina, y patrona de artistas como Haendel y David Garrick, tuvo una hija, Charlotte, que se casó con el Duke de Devonshire. 

Los Duques fueron padres de William Cavendish, quinto Duke Devonshire. Cuando William fue en 1774 a pedir la mano de Lady Georgiana a Lord Spencer padre de la chica, era el soltero más cotizado del momento, pero ‘él y georgiana tenían algo en común. Lord Spencer era bisnieto del Conde de Sunderland y de Lady Dorothy Saville, por lo tanto, también descendía de la condesa de Northumberland, bisnieta de Maria Bolena.
Los Duques de Devonshire

La Duquesa Georgiana fue la mujer mas celebre de su época, por su influencia política, belleza, elegancia y triste y escandalosa vida que Kiera Knightley tan bien retratara en el filme “La Duquesa”. La sangre Bolena seguía predisponiendo a sus descendientes a la desdicha, al menos en el ámbito romántico.

Antes de pasar al siglo XIX, quisiera hablar un momento de Enrique Knollys hijo mayor de Catalina Carey. En vida de su madre fue un discreto miembro del parlamento, pero la rebelde sangre Bolena bullía en sus venas Pronto se dedicó a una actividad muy lucrativa en la era isabelina: la piratería. Su hija Leticia se casó con William, Lord Paget, otro que le gustaba las aventuras marinas y que se la pasó perdiendo barcos entre Virginia y Bermuda.  Su hijo se casó con su prima Isabel Rich, nieta de la desdichada Penélope. Su nieto fue Gobernador de Menorca cuya hija fue la antepasada de Charles Darwin. Como ven, no todos los Bolena son de dar escándalos.

Bolenas Victorianos
De Henry Knollys procederían los Paget, y del gobernador de Menorca vendría Henry Paget el primer Marques de Anglesey, el héroe de las Guerras napoleónicas. Aunque Lord Anglesey era muy controlado en el campo de batalla, no se podía decir lo mismo en su vida personal. Sus amores con la cuñada del Duque de Wellington le costaron ser dado de baja.  Tras perder una pierna en Waterloo, Henry se divorció de la madre de sus ocho hijos. SE casó con su amante. La pareja procreó cinco hijos más. Entre ellos a un señor que en la vida real no tuvo más importancia  que tener catorce hijos, pero que gracias a Daisy Goodwin ha pasado a ser un icono LGTB victoriano. Me refiero a Lord Alfred Paget.
Lord Alfred Paget y su supuesto gran amor Edward Drummond


Goodwin no solo le inventó una romántica historia de amor  homosexual a Lord Alfred. Hizo otro tanto con Otra Bolena, Harriet, Condesa de Sutherland, nieta de la desdichada Duquesa Georgiana. Aunque Lady Harriet si fue dama y amiga de Victoria, no tuvo esa apasionada relación con el cuñado de su patrona, Ernest de Hanover.
Harriet Sutherland y su supuesto gran amor Ernst de Hanover

A quien la serie “Victoria” no tuvo que inventarle un romance desdichado fue a Lord Melbourne cuya esposa, Lady Caroline Lamb existió en la realidad y también abandono a su marido e hijos para huir con el “loco, malo y peligroso” Lord Byron. Lady Caroline, anoréxica y andrógina, era hija de una hermana de Lady Georgiana, por lo tanto, era una Spencer Bolena.
Dame Sarah Miles como Lady Caroline Lamb

Pero los Bolenas victorianos no se contentaban con pasearse por la corte de Victoria. Ya hablamos de Charles Darwin. ¿Creerían si les digo que el gran poeta victoriano Algernon Swinburne descendía de los Bolena? ¿O que Lord Czrdigan que dirigió la Carga de la Caballería Ligera en Balaklava era un Bolena? ¿O que Lady Ottoline Morrel, mecenas eduardiana y fundadora del Grupo Bloomsbury, era Bolena debido a los Duques de Portland descendientes de la alocada Leticia Knollys?
Sir Trevor Howard como Lord Cardigan

Bolenas del Siglo XX
En tiempos recientes, el Reino Unido ha tenido mucho que agradecer a los descendientes de Maria Bolena, por sus diversas contribuciones. ¿Sabían que el hombre más grande que vio Inglaterra en el Siglo XX llevaba sangre Bolena?  Efectivamente, Winston Churchill tenía como apellido completo Spencer-Churchill. Ya vimos que los Spencer y sus primos los Sunderland son descendientes de Leticia Knollys, ¿pero cómo llegaron estos advenedizos a involucrarse con la Casa de Marlborough, la más aristocrática de Cran Bretaña?
John Lithgow como Churchill en The Crown

Vale recordar que el Famoso “Mambrú”, el Duque de Marlborough tuvo muchas hijas, pero un solo varón que murió sin descendencia. En premio a la inmensa contribución de Marlborough, se le otorgó el titulo a su hija mayor Henrietta. Al morir sus hijos sin descendencia, el titulo pasó a su hermana Anne, Condesa de Sunderland, quien a su vez se lo traspasó a su segundo hijo Charles, de quien descienden todos los Duques de Marlborough y los hijos segundos como Lord Randolph Churchill, padre de Sir Winston.
Robert Shaw como Lord Randolph y Simon Ward como su hijo en Young Winston

Curiosamente no solo Sir Winston heredó la astucia Bolena. También su rival político, Lord Halifax quien a través de su bisabuelo Lord Fortescue descendía de los Bolena escoses (los Marqueses de Lothian y los Duques de Buccleuch).

Otros descendientes de Maria Bolena, servirían a la actual Reina Isabel de diferentes maneras. Por ejemplo, el querido Porchey, Tanto él como su abuelo, el célebre arqueólogo, descendían de los Percy, Condes de Northumberland, y por lo tanto de Lady Dorothy Percy, hija de Lettice Knollys.

Y ha llegado el momento de examinar como es que Tommy Lascelles desciende de los Bolena. Por supuesto que hay momentos en los que exhibe la inescrupulosidad e implacabilidad del tataratararaabuelo Sir Thomas, ¿pero ¿quién hubo entremedio? Pues tenemos que hacer memoria y remontarnos al pobre Lord Essex, el último Bolena en ser decapitado. 

Su nieta, Lettice Shirley, se trasladó a Irlanda en donde ya vivía su abuela Frances Walsingham, viuda de Essex, y ahora casada con el Conde de Clanricarde. Lettice se casó con uno de sus “primastros” Clanricardes y pasó a ser antepasada de todos los vástagos de esa familia, incluyendo a Lady Elizabeth Joanna de Burgh que en 1845 se casaría con el Conde de Harewood y seria la abuela de Sir Alan Lascelles.

Bolenas en el Trono
Ahora viene la gran sorpresa. Hemos hablado de la ambición Bolena y como consiguió que Ana pusiera en el trono a su hija Isabel, pero Maria Bolena también tendría una descendiente que sería reina consorte y, a través de ella, una hija que hasta hoy es soberana de la Gran Bretaña.

Prepárense a oír otro de esos escándalos generados por esa herencia Bolena.  Como recordarán, los Duques de Devonshire eran representantes del gen Bolena. En el siglo XVIII,  una Cavendish se casó con el Duque de Portland. Entre sus hijos se cuenta un tal Lord Charles Bentinck. Lord Charles hizo un matrimonio escandaloso con una joven que era sabido, era hija de una cortesana. Tal vez para matizar este matrimonio tan desigual, la nueva Lady Bentinck juraba que era hija del Príncipe de Gales.

No le sirvió mucho el parentesco. Pronto Lord Charles se aburrió de su esposa y se fugó robándose a lady Anne Abdy, esposa de su mejor amigo. Eventualmente, gracias a varios divorcios, Lady Anne pasó a ser Lady Bentinck. Su hijo Charles, temeroso del estigma de sus alocados padres, decidió entrar al clero.
Los Condes de Strathmore, abuelos de Isabel II

El Reverendo Bentinck se convirtió en uno de esos pilares de la era victoriana y crió a su hija Nina Cecilia Cavendish-Bentinck en la moral mas estricta. Eso es lo que Nina Cecilia aportó a su matrimonio con Lord Strathmore, y lo que su hija Elizabeth-Angela Bowes-Lyon llevaría junto a su dote al Palacio de Buckingham. Ahora se entiende porque la Queen Mom y Sir Alan eran tan buenos conspirando juntos.

Acabo de caer que la Reina y la Princesa Margarita son las Hermanas Bolena modernas, aunque su rivalidad no esté basada en ningún rey obeso. Podemos excusar las locuras de Margarita adjudicándolas a las leyes de la herencia. Un poco de sangre de Bolena  predispone a una vida de desenfrenos.

Más famosas que las Hermanas Bolena
Y ya que estamos en el Siglo XX, tenemos que hablar de otras hermanas que también darían que hablar y no precisamente por intrigas cortesanas. La famosa Familia Percy , descendientes directos, de Dorotea Devereux, evolucionarían hacia otros títulos nobiliarios, como los Barones Beverly, los Condes de Abursham y Lord Reddesdale. Algernon Freeman-Mitford, primer Barón Reddesdale, fue un famoso diplomático en la corte del recientemente abierto Japón, célebre por sus colecciones de arte y manuscritos orientales, pero mas conocido por ser el abuelo de las Hermanas Mitford.

La mayor de ellas, Nancy, tuvo una larga carrera literaria de la cual son mas conocidas sus deliciosas novelas The Pursuit of Love y Love on a Cold Climate, en las cuales veladamente retrató a su excéntrica familia. Su hermana Diana, en 1936, en casa de Goebbels y en presencia del Fuhrer se casó con Sir Oswald “Tom”Mosley, jefe de los Camisas Negros británicos.
Diana y Unity haciendo el saludo Nazi

Si Diana era Nazi, su hermana Unity la superaba. Idolatraba a Hitler desde la escuela. Se fue a Alemania con la excusa de aprender el idioma, pero se puso a perseguir al Fuhrer con la persistencia de una fangirl cualquiera. Su tenacidad ganó a Adolf que la integró a su circulo privado. No se sabe hasta donde llegaron en su relación, pero la presencia de “la Valquiria” como la apodaban,  provocó uno de los muchos intentos de suicidio de Eva Braun.
Lesley Anne Down como Unity Mitford

Unity estaba empeñada en evitar que Alemania fuera a la guerra con Gran Bretaña. El día que eso ocurrió, intentó volarse los sesos. Sobrevivió, pero con una bala enterrada en el cerebro. No podía caminar, tenia problemas para hablar y razonar y estaba incontinente. Aun así, vivió ocho años más, hasta que una meningitis provocada por la misma bala, la mató.

Unity había compartido su cuarto con su hermana menor Jessica. Si las paredes de la Valquiria estaban cubiertas de suásticas, las de “Decca” , como la llamaban en familia, estaban adornadas con hoces y martillos. A los 19 años, Decca se fugó con su primo Esmond Rommilly para unirse a las Brigadas Internacionales. Los padres de ambos tuvieron que ir a España buscarlos y a casarlos. Acabado el conflicto, Decca y su marido regresaron a Inglaterra. Esmond murió peleando en la Real Fuerza Aérea Canadiense. Su viuda y su hija se trasladaron a Estados Unidos.
Decca y Esmond en Miami

Ahí Decca llevaría una vida totalmente opuesta sus hermanas. Se casó con el abogado judío Robert Treuhaft. Ambos fueron pilares del partido comunista durante la Era McCarthy y militantes de la campaña por los Derechos Civiles.

Con esas hermanas tan extremistas, ¿qué le quedaba la pequeña Deborah, la menor de la tribu?  Pues Debo soñó siempre con ser duquesa. Abandonó esos sueños al enamorarse de un hijo menor sin prospectos como lo era Lord Andrew Cavendish. Sin embargo, cuando el hermano mayor de Andrew murió durante la Segunda Guerra Mundial, Debo se convirtió en la Duquesa de Devonshire.

La Sangre Bolena se Convierte en Sangre Real
Tener en el trono a otra Isabel con genes Bolena parecería como el triunfo máximo del olvidado clan. Pero la rueda kármica seguía rodando. Esta generación de Windsor-Mountbatten es la más bolenica de la historia y todo gracias a estas dos damas escandalosas.

Sarah Ferguson siempre fue un poco despreciada por su simple apellido, pero por parte de su abuela paterna estaba emparentada con los Spencer (por el Duque de Bedford) y los Buccleuch (que por los Montagu y Burdenell descendían también de Lettice Knollys).

El caso de la Princesa Diana es mas interesante. No solo descendía de Lettice Knollys gracias a ser una Spencer, sino que también descendía de Georgiana de Devonshire gracias a Eliza Grey. Efectivamente, la bebé de la que tiene que separarse la Duquesa en la escena mas triste del filme fue antepasada de la difunta Princesa de Gales.

¿Y los Bolena del Siglo XXI?
En este momento hay más de un millón de personas, solo en el Reino Unido, que pueden ufanarse de tener a Maria Bolena en el árbol familiar. No todos son famosos, no todos son nobles, no todos hacen carrera en la política o en servicios a la Corona y no todas las descendientes de Mary Boleyn sueñan con atrapar a un rey.

Por eso he querido cerrar este amago de ensayo genealógico con una dama que por su belleza y talento ha buscado la fama en donde se encuentra hoy en día, en las pasarelas y enfrente de las cámaras: Lady Clara Paget, muy querida en este blog por su interpretación de Anne Bonny en “Black Sails”.

Creo que el viejo zorro de Sir Thomas Bolena hubiera estado orgulloso de esta heredera. Pero el más orgulloso hubiera sido su bisnieto Enrique Knollys, al ver a su descendiente directa, Lady Clara convertida en una bucanera como él.

FE DE ERRATAS: La descendiente de Eliza Gray hija de la Duquesa de Devonshire no era la Princesa Diana, sino su concuñada, Sarah Fergusson.