Agradecida estoy
a mi Beta Lorena por haberme recomendado esta serie cuya existencia yo
ignoraba. Se trata de una visión retro de secundaria creada por el
famoso Judd Apatow. Su mayor atractivo es el presentarnos una de sus mancuernas
actorales favoritas : James Franco y Seth Rogen, cuando el primero todavía no
había sido cancelado por feminazis y el segundo no era mi ejemplo( junto con
Soros y Epstein) de lo más bajo que puede caer un judío.
Freaks and Geeks es una serie que intenta mostrar el estilo de
vida de las secundarias de 1980. Fue filmada en 1999, y se siente rara. Yo me gradúe
del high school en 1978 y encontré que estos chicos de la serie, aparte
del bully de turno, eran muy modositos para la época, ya que no estaban
obsesionados con sexo y drogas fuertes como en mi década y se ven casi
inocentes comparados con los chicos de los filmes de John Hughes que nos enseñaron
como se sufría en las secundarias de Chicago. A lo mejor se debe a que Apatow
nunca fue a una secundaria así. El no se educó en el Midwest sino en Long
Island en un espacio blanco y semi judío.
La Crisis de
Lindsay
El título es un
poco engañoso, ya que se refiere a los dos grupos más despreciados de la
escuela, los “Geeks “y los “Freaks”,
pero la protagonista de esta historia es Lindsay Weir (Linda Cardellini de ER),
la típica niña buena que además es un genio para las matemáticas. Solo que una
experiencia horrible, la muerte de su abuela, que sucumbió a un infarto
enfrente de la nieta, la ha sumido en una crisis de fe y la tiene
cuestionándolo todo, incluyendo su vida pre-trauma. Este tema es innegablemente
profundo y no es para un Apatow que suele ser superficial con todo lo que trata.
El problema es
que aunque todos, padres, maestros y amigos, son conscientes de que Lindsay ha cambiado, ninguno
puede o sabe cómo llegar a ella. A pesar de todo, Lindsay es un alma generosa
no la típica egocéntrica “victima” que suelen ser las chicas problemáticas de
estas series (Serena de Gossip Girl; Rue y Jules de Euphoria). En medio de su crisis, ella es consciente
del bullying que ocurre en su escuela, amparado por la misma administración y
cuerpo docente (el maestro de gimnasia es el gran villano).
Los mayores
blancos del bullying son los Geeks del título, un trio compuesto por Sam, el
hermano menor de Lindsay, y sus amigos Bill, el nerd de lentes fanático de la
televisión, y Neal, el pequeño judío que
es el más sensato hasta que le tocan a Lindsay de quien ha estado enamorado
desde que tenía cinco años. El trio es víctima, sin habérselo buscado, de un
bully profesional llamado Alan, personaje tan acartonado que llega a ser
insignificante puesto que solo aparece para golpear a lo Geeks.
Lindsay quisiera
evitar el bullying, pero suele en sus intentos provocar desastres. Por ejemplo, quiere
explicarle a Eli, un chico “especial” que sus supuestos amigos se burlan de él
porque es “r “retrasado” (como es una serie del 99, se usa la palabra ‘R” sin
empacho). Eli se niega a aceptar la realidad y al intentar huir de Lindsay, se
cae y se rompe un brazo.
En su depresión y
confusión (y con poca ayuda del exterior) Lindsay decide rebelarse cambiando su
personalidad, dejando atrás a la alumna genio y a su amiga, la religiosa, pero
sensata Millie. Así cae en la banda de los ‘Freaks” compuesta por Daniel(James Franco), típico rebelde sin causa;
Neal (Jason Segal de How I Met Your Mother y Shrinking), fanatico
de Led Zeppelin y Ken (Seth Rogan) que combina una personalidad entre astuta y
abúlica. Lo interesante―y de nuevo tenemos el poder de Apatow de destruir clichés―es que
los Freaks aceptan a Lindsay.
En el fondo no
son peligrosos, pueden ser corteses, comprensivos y simpáticos. Al lado de
ellos, el chico malo interpretado por Judd Nelson en The Breakfast Club
es Ted Bundy. Digamos que los freaks son como distorsiones de los Outsiders
de S.E. Hinton y de los sweathogs, la pandilla liderada por Travolta en Welcome
Back Kotter. Aparte de ser buenos para cortar clases, andar marihuaneados, su
mayor delito es vandalizar las decoraciones de Halloween del jardín de los
vecinos.
La Manzana de la
Discordia de ese grupo es rubia, con sobrepeso y con una actitud tan
beligerante que la envidiaría un gorila.Nunca vi Dawson Creek así que no sé quién es Busy Philips, pero
incluso antes de enterarme que fue una de las causantes de la ruina de la
carrera de James Franco, Kim era mi personaje más odiado. Entiendo que Lindsay
ande con los freaks, sobre todo porque se ha enamorado de Daniel, pero su
necesidad de ser amiga de Kim me parece un rasgo de estupidez que supera el
trauma emocional que sufre.
Mis problemas con
los libretos de Apatow han sido que no les encuentro chispa y que sus
personajes son tontos. Aquí hay algunos diálogos ingeniosos, sobre todo de
parte del padre de los Hermanos Weir que quizá disimulen su frustración e
incompetencia. Pero el fuerte de la serie no es el ingenio sino situaciones tan
inverosímiles y grotescas que provocan irritación e impaciencia al hacerse
repetitivas.
¿Cuántas veces Apatow pone a Sam en situaciones
donde va a terminar siendo acosado, castigado y humillado? ¿Cuántas
veces va Lindy a meter las patas y desear que la tierra la trague? Llega el
momento en que dejo de sentir empatía, simpatía incluso lástima por Sam y su
hermana ya que se buscan los problemas con su falta de tino. Su falta de
sagacidad y sentido común es porque son tontos, pero no desentonan en una serie
que es un paraíso de tontos.
Los capítulos son
desiguales. Contrasta el segundo, increíblemente original en su tratamiento de clichés
con los siguientes, principalmente el Cuatro que busca abarcar mucho,
incluyendo temas serios como abuso doméstico, abuso de confianza y acoso. No
sabe la serie cuándo detener la comedia
y pasar a lo dramático, quedando al final en un enredo que no convence a nadie.
Freaks no Era
una Serie “Cool”
Después de una
primera temporada, que consistió en 18 episodios, Freaks and Geeks fue
cancelada. Mas tarde, Apatow declararía que el canal quería una serie con personajes
más cool. Parece una excusa más que un motivo, pero se entiende que buscaban
una serie que enganchase con personajes atractivos.
Lo cierto es que
los personajes no están bien desarrollados ni los buenos ni los malos, ni los
jóvenes ni los adultos. Al final mis únicos semi favoritos son Mr. Ross, el
sufrido consejero, y Millie, aunque desearía que no fuese un estereotipo.
Por otro lado,
ninguno de los protagonistas era material para Teen Idol. Ninguno de los Freaks
era un Luke Perry, un Jason Priestly, o un James van de Beek, cuyas imágenes, en 1999, empapelaba cuartos de chicas de todo Estados
Unidos. Ni Lindsay ni Kim imponían modas de vestuario y peinado. De hecho ambas
parecían siempre usar la misma ropa.
Sin embargo, por décadas Freaks and Geeks ha
cultivado un aura de culto, posiblemente gracias a que algunos de sus
protagonistas se convirtieron en estrellas de cine. Aunque sea por ver a Seth
Rogan y al pobre James Franco en sus inicios, la recomiendo.
Contenido
Violento o Gory: Para ser
una comedia en televisión abierta, es una serie extremadamente violenta. Vemos
violencia familiar en el caso de Kim; la vemos matar accidentalmente con su
carro al perrito de Millie;vemos
bullying verbal y físico de parte de estudiantes y maestros. Una de las escenas
más desagradables es en el primer episodio cuando el maestro de educación física
casi ordena a los bullies que azoten a los Geeks a pelotazos .
Contenido
Sexual y Desnudos: No sería
serie juvenil si el sexo no fuese un factor omnipresente, pero debido a que era
televisión abierta no hay desnudos ni escenas fuertes.
Factor
Feminista: 0. Increíble,
pero no hay un buen retrato de chica empoderada en esta historia. Todas son
vistas desde la óptica masculina, sean acosadoras, vampiresas, u objetos
sexuales. Lo más cercano es Millie y es una caricatura. Lindsay deja de ser una
víctima de trauma, para pasar a ser una personacarente de sentido común, de tacto
y muy contradictoria. Muy alejada de Claire
Dane en My So Called Life o Rory Gilmore, incluso de Brenda Walsh.
Factor
Diversidad: Donde se nota
que se trata de un producto del Siglo XX es en la ausencia de diversidad. En
este suburbio de Detroit no hay gente de color, ni asiáticos ni latinos. A lo mas
tenemos a Neal que es judío. Tampoco hay gays, aunque si aparecerá una chica
trans casi al final. Por otro lado los Hermanos Weir descubren que los gordos y
los “especiales” también pueden ser buenos amigos.
Como suele
ocurrir con toda serie de culto, Euforia ha creado estrellas y personajes que poseen su
propio fandom. Jacob Elordi ya tenía fama antes de entrar en el universo eufórico,
pero su interpretación de Nathaniel “Nate” Jacobs lo hizo reconocible a
directores, productores y público. Lo extraordinario es que Nate no es
precisamente un héroe, a menos que lo coloquemos en la categoría de “antihéroe gótico”
que es donde pertenece. ¿Pero cómo un adolescente californiano puede
convertirse en la encarnación del mal, sobre todo en su trato de las mujeres?
Mas importante ¿Qué hace a alguien tan negativo tan atractivo para la
audiencia?
De como Cal
Jacobs Fabricó un Hijo-Monstruo
No hay mañana
este invierno que no pasase por YouTube sin encontrarme con imágenes de Elordi
(no me quejo) fuese en los promos para la Tercera Temporada o los promos para
su nuevo filme, una adaptación de Cumbres Borrascosas de Emily Bronte.
Mas allá de ser ambos proyectos del nuevo galán australiano, existía un factor
común. Tanto Nate como Heathclieff son protagonistas de sus propias tragedias, pero
ambos son también monstruos humanos.
Qué tienen en comun Heathclieff y Nate?
No es de
sorprender entonces que YT también me brinde antiguos videos sobre Euforia donde
hasta psiquiatras intentan explicar la oscuridad de un adolescente que oculta,
tras la fachada de un triunfador, a un bully, machista, violento e incapaz de
controlar su furia, siendo esos solo los mayores defectos de un individuo
quetiene a su favor nada más que su buena
apariencia física (y no lo digo yo solita, pero Elordi…İAyy!)
El consenso es
que Nate es una fabricación de su padre, Cal Jacobs (el recientemente
desaparecido Eric Dane),uno de los hombres más importantes del pueblo. Entonces
Cal sería el gran villano, el Dr. Frankenstein creador de un hijo-monstruo.
Solo que , a mediados de la Segunda Temporada, el contradictorio guion nos
cuenta que Cal también es víctima ya que a punto de ir a una buena universidad (Duke),
justo cuando descubre que se ha enamorado de su mejor amigo y que cabe la
posibilidad de salir del closet, su noviecita lo atrapa con el viejo cuento de
estar embarazada.
Cal culpa a su
esposa de haberle arruinado la vida. A lo mejor un segmento de la audiencia le
cree, pero eso no tiene sentido. Si se casó obligado bien pudo haberse
divorciado después de nacer el bebé . En cambio tuvo más hijos (el tercer niño
de la fotografía familiar nunca ha sido explicado). Culpa a su esposa de haber
destruido su vida y sueños y sin embargo ella es el mayor soporte de la vida
prospera y respetable que Cal (y Nate) tanto goza como protege.
Cal y Derek en la epoca en que todavia eran inocentes
Cal descubrió que
para llegar alto y ser poderoso e influyente, no solo debía ser dominante y
agresivo en los negocios, también debía cultivar la imagen de devoto esposo y
ejemplar padre de familia. Sus gustos sexuales, los podía seguir disfrutando en
el anonimato. Lo importante era la fachada. Ese concepto retorcido de la
existencia es lo que le ha legado a Nate. Debe ser y parecer un triunfador, no permitir
que afectos o emociones lo dominen (considera a Maddy como “una distracción” en
la vida de su hijo) y sobre todo no debe confiar en nadie porque nadie lo apoyará
en su momento de necesidad.
Esta filosofía
casi espartana de como un hombre debe dominar sus emociones y vivir en
constante campaña para superarse, la comparte el padre de McKay. Solo que el
joven atleta no puede desvincularse ni de sus debilidades/emociones ni de una
realidad que su padre se niega a ver. Lo más importante, McKay no es el
monstruo que es su amigo. Entonces hay algo más que dicta la conducta criminal
de Nate, el miedo y odio que siente por su padre.
Los Miedos de
Nate
A través de la serie,
diversos personajes nos ilustran sobre el cambio de carácter de Nate que ocurre
a sus once años cuando descubre la colección secreta de grabaciones de los
encuentros sexuales de su padre. Algo que provocaría miedo y escándalo en un
adulto es un doble shock para un niño que todavía no comprende las mecánicas de
la sexualidad humana.
De ese
espectáculo que Nate, por el resto de su vida, seguirá siendo testigo, el joven sacará dos
conclusiones: su padre no es confiable puesto que no práctica lo que predica y
si es capaz de llevar una doble vida en la que comete actos ilegales, no se
sabe de qué otros crímenes pueden ser capaz. De ahí nace el miedo de Nate hacia
su padre, su necesidad de vivir de acuerdo a la imagen que Cal Jacobs exige de él,
pero existe otro temor.
Nate sabe que su
padre tiene dinero e influencia gracias a su fachada respetable. Él también se
crea una falsa imagen que, como dije anteriormente, está compuesta de las
virtudes que la cultura estadounidense exige del chico perfecto: buen
deportista, hetero, buen hijo, novio fiel, simpático y sociable. Nate sabe que basta
un error y las apariencias se desploman. Lo descubre cuando es acusado de
agredir a Maddy. Es entonces cuando lo expulsan del equipo de futbol,
cuchichean a sus espaldas y no lo aceptan en un buen restaurant. Todo esto lo
empuja a un acto criminal en el que arrastra a dos cómplices: Maddy y Jules.
Nate sabe que si
cae la fachada de su padre, las consecuencias serán peores. De ahí su necesidad
de enamorar y chantajear a Jules. Un hilo conductor en el deshilvanado
argumento de Euforia es la necesidad de Nate de proteger al padre y protegerse
él. Al final lo manda todo al caray y será Nate quien denuncie a Cal. Se lo
dice a Jules en su último encuentro. “estaba protegiendo a alguien que no vale
la pena”. Ahí no solo habla del padre sino de sí mismo.
Antes de pasar a
Nate Don Juan/Héroe Byroniano quiero decir que yo no me voy por las simplezas
de críticos que creen que Nate tema ser bisexual como su padre. No veo ninguna
señal de ello. No tiene amigos íntimos, no lo vemos tratando de acercarse a
otros varones. Por el contrario, odia la camaradería exhibicionista de los
camerinos. Levinson se burla un poco de esta idea de Nate gay con los
discursetes woke de Maddy sobre el que todos somos homosexuales puesto que las
fotosque encontró en el cache del móvil
del novio son para estimular a Jules, no para solaz sexual de Nate.
Lo que si veo es
miedo de Nate a una agresión física del padre. Lo vemos cuando se golpean. Luego
que Cal lo vence, Nate se pega en el pecho gritando iracundo ante su debilidad.
Sin embargo hay algo más y lo descubrimos al final de la serie, en su pesadilla
y última conversación con Cal, Nate se atreve a decir que creía a su padre
capaz de abusar sexualmente de él. Por eso debe destruirlo.
Nate y sus
Mujeres
Si aceptamos que
Nate es tóxicamente hetero, podemos saber más de él examinando su relación con
el sexo opuesto. Ya he hablado en otros posts sobre su relación toxica con
Maddy, a la que ha escogido por creerla virgen y porque hay una errada creencia
entre los Anglos de que las Latinas somos sumisas y aguantadoras. Aunque su
orgullo sufriría si supiera que Maddy ya traía experiencia sexual a su cama,
pasa la humillación de tener que confesarle a la policía que Maddy le ha sido
infiel en el pasado.
Para el final de
la primera Temporada, Nate y Maddy han cruzado la raya que se impusieron al
comienzo de su relación. Ella ha descubierto que no lo domina y que él es capaz
de agredirla físicamente. Curiosamente, Maddy no encuentra traumático el haber
llegado al crimen para proteger a Nate. Ese detalle y el que Maddy se apodere
del video de Cal teniendo sexo con Jules son mal explicados y explorados en la Segunda
Temporada.
Lo importante es
que Maddy no ha cambiado sus metas (sigue soñando con adquirir ropa cara como
la de su nueva patrona), pero no piensa que Nate sea el vehículo para
satisfacer su consumismo. En el caso de Nate, lo que ocurrió la noche de la
feria fue crucial. El comportamiento de Maddy con su familia demostró que nunca
va a poder encajar con sus padres ni con las metas fantásticas que Nate tiene
para su futura familia.
El que Maddy
saque lo peor de Nate y que esto conlleve una semi destrucción de todo lo que él
ama y anhela también lo ve como una traición. Nate sigue necesitándola porque
lleva años teniendo sexo monógamo con ella, porque Maddy conoce o cree conocer
sus secretos y porque la considera como de su propiedad. Para la Segunda
Temporada, la relación ha cambiado de cariz. Nate ya no busca satisfacer sus
caprichos ni sueña con protegerla.
Es así que le es
fácil entrar en un romance clandestino con Cassie a la que encuentra en una
situación vulnerable: Acaba de romper con McKay, no se ha recuperado de su
aborto y se siente sola e incomprendida. Nate la ve llorando, le ofrece
llevarla a la fiesta de Año Nuevo. ¿Tiene ya la intención de seducirla? Creo
que si.Por algo la desequilibra con su
manera frenética de conducir, por algo le da cerveza. Ya Cassie ha comenzado a
beber antes. Todo lleva a que lleguen a la fiesta (Cassie ya se quitó los calzones)
y tengan sexo en el baño.
No voy a entrar
en detalles de esa situación que más que jocosa es repugnante con Maddy que
necesita orinar y sabe que Nate está en el baño, pero no se le ocurre que está
teniendo sexo. Mas tarde llega McKay que se sorprende ante la interrogación de Nate
sobre si ha venido a acostarse con Cassie. ¿Se ha puesto Nate celoso?
¿Acaso siente, como toda personalidad posesiva y controladora, que Cassie ya lleva su marca? Lo próximo es la
paliza que le planta Fezco.
Camino al
hospital y, en coma, Nate tiene un sueño en el que se ha enamorado de Cassie
(wtf?) que esperan un hijo y que viene Cal y destruye sus sueños manoseando a
la nuera. Yo siempre vi ese sueño como una manera de combinar a dos mujeres:
Cassie la nueva sumisa y Jules, a la que solo puede Nate dominar con amenazas.
Y ahí entra un tema espinoso queun puñado
de valientes abrazamos.
¿Es Jules el Gran Amor de Nate?
En algún momento,
Sam Levinson declaró que siempre planeó un romance entre su héroe gotico y la Lolita
Trans. El que no haya cuajado se debe a motivos todavía no esclarecidos, pero
para los conocedores de romances pre-wokismo, ese encuentro violento en la
cocina entre los personajes de Jacob Elordi y Hunter Schafer iba a acabar en
amor. Aunque vaya en contra de todas las leyes feministas (que prefieren el meet
cute) este cruce― que más parece combate― es un ejemplo exagerado
de la lucha de sexos que era el inicio de toda comedia romántica desde el
Hollywood de la Depresión.
Esto fue lo que
pasó. Nate descarga la humillación y frustración que le provoca la publica
infidelidad de Maddy en quien ve como la más vulnerable de la fiesta. Y aquí
entra un tema importante, Nate no sabe que Jules acaba de acostarse con su
padre, pero si sabe que es trans y la acusa de estar llamando la atención. Solo
cuando ella se defiende con un cuchillo que Nate descubre que hay algo
admirable en la chica, algo que el no posee: valentía. De ahí surgirá un
proceso de catfishing, en el que Nate, bajo otra identidad, corteja a
Jules en -línea.
El que la busque
y reencuentre en una app para gays que sabe usa su padre y que Jules siga
usando esa vía para sus citas clandestinas, indica que Nate ya sabe que Jules y
Cal se han conocido bíblicamente. ¿Entonces esto es parte de un plan de
venganza? ¿Es por eso que le pide fotos desnudas para luego chantajearla? Eso no nos
lo explican, lo que sí sabemos es que en las semanas que dura el cortejo, Jules
se ha enamorado de “Tyler” al que le ha contado todo sobre ella incluso sus
ilusiones. Lo irónico es que también él le ha revelado un lado vulnerable que
nunca muestra ni a su familia y ciertamente no a Maddy.
En la noche de la
feria donde tanto Cal como Jules han pasado por una terrible experiencia al
reencontrarse y reconocerse,Nate tiene
una crisis que desencadena en un enfrentamiento verbal y físico con Maddy.
Saber que Maddy y Jules pueden chantajearlo facilita la necesidad de dar vuelta
la situación amenazando a la rubia con acusarla de enviar material pornográfico
por Internet.
Hay mucha
discusión entre los shiperos de si Nate siempre planeó este chantaje o si en
realidad quería algo con Jules y el verla con el padre le recordó que ella tenía
el poder de destruir a toda la Familia Jacobs. Agreguémosle que el mal comportamiento de Maddy y el que ella
sepa o crea saber el motivo por el que Nate conservaba imágenes obscenas en su teléfono
(que enviaba a Jules) lo tiene atrapado entre dos personas que pueden destruirlo.
El problema es
que cuando se enoja o desespera, Nate se vuelve Hulk y su ira deja marcas en el
cuello de su novia. A pesar de que Maddy trata de cubrir las magulladuras con
base de maquillaje, una serie de circunstancias desafortunadas hace público el
haber sido atacada. De su escuela llaman a su madre, esta denuncia a Nate―a
pesar de las protestas de su hija― y este es arrestado e interrogado. Aunque
sale bajo fianza, es expulsado de su equipo, no lo quieren en restaurantes, y
pasa a ser un paria en su escuela.
Maddy y Nate hacen
las paces. Juntos elaboran un plan maquiavélico para restaurar el status quo:
denunciar al pobre Tyler como el atacante de Maddy. Nate chantajea a Tyler para
que se autodenuncie y a Jules para que diga que fue testigo de la agresión .
Esto empuja a Jules a cometer varios actos desatinados, a renunciar a su
feminidad, a explorar , con malos resultados, su lado queer. Para los
eufóricos este es el punto más vil de la carrera de villano de Nate. Para los
shiperos es un momento en que no podemos negar que la idea de emparejar a Jules
y Nate es un despropósito. ¿Lo es?
El pobre Tyler
Nate: Un Héroe
Gótico
Si nos enfocamos
en que esto es un relato de ficción y no un manual didáctico para proteger
mujeres de relaciones y parejas peligrosas, un posible romance entre Jules y
Nate no sería tan improbable ni reprensible. Después de todo, la literatura
clásica está llena de romances trágicos precisamente porque son parejas
disparejas.
Nate es un típico
héroe byroniano tal como Heathclieff (al que el Elordi sabrosamente ha sabido interpretar
en la nueva versión de Cumbres Borrascosas), Rochester de Jane Eyre,
incluso Rhett Butler de GWTW. Una vezcomparé a Rhett con Jaime Lannister y yo le veo a la larguirucha Jules un parecido con la
también inadaptada Doncella de Tarth.
Es cierto que no
podemos esperar un final feliz de este tipo de romance. los antihéroes góticos
suelen redimirse solo antes de o con su muerte (Valmont en Las Relaciones
Peligrosas; Tom Hiddleston en Crimson Peak). El caso de Mr. Rochester es que su
redención le cuesta quedar desfigurado y ciego en un incendio. Lo que importa
en este tipo de relación es que nunca deben salirse del texto o pantalla, que
no deben pasar de ser fantasía. Lo
importante son las causas por las que dos seres tan diferentes se han unido.
Para Jules
“Tyler” será un nombre falso, pero los sentimientos y confidencias de Nate
fueron reales. Ella llegó a conocer un Nate desconocido para Maddy, Cassie e
incluso Cal. En el caso de Nate , cómo Rochester y Jaime Lannister, él admira
aspectos de esta mujer que lo sorprende y de quien se enamora, pero sabe que no
puede poseer.
Sin embargo, y
aun teniendo a Nate y a Cassie juntos en la Segunda Temporada, aun cuando Jules
parece haberse olvidado de Nate, Levinson se las arregla para darles una escena
juntos en el antepenúltimo episodio que nos despertó a los shiperos el apetito
por un romance y la certeza que ese par todavía se ama.
Ya casi al final,
comienzan a salir los secretos a flote. Tras una noche de borrachera y de
injurias a su familia, Cal Jacobs abandona el hogar. Es increíble como los que
deja atrás por fin pueden respirar con alivio y libertad. Entretanto a Rue se
le destapa la boca y, enfrente de Maddy, acusa a Cassie de acostarse con Nate. El
adivina lo ocurrido―tras un centenar de llamadas de Cassie queno responde―que Maddy sabe de su
relación. Conociéndola sabe que ella buscará vengarse.
Es entonces que
Nate toma varias decisiones. La primera, impedir que su padre regrese al hogar
y vuelva a dominarlo. La segunda acabar con la dependencia de Maddy y para lo
cual necesitaevitar una venganza que
involucrará el disco robado y salpicará a Jules.
Nate, El Paladín
Rescata-Doncellas
Lo que ocurre
enseguida es tan extraordinario que para los shiperos de Nate y Jules compensó una
temporada donde el par no se dirigió la palabra. Pongo ambas escenas para que
las aprecien, pero basta decir que nos dejan claro que se cumple el sueño de Nate
de ser un caballero andante que protege a su dama. Yo veo ese rescate de Jules
como una secuela a las palabras de la
madre de Nate que lo exonera de la violencia ejercida contra Maddy, la noche de
la feria. Marcia vio ese acto delictivo como una forma de su hijo de protegerla
de la agresividad de la novia.
De ahí que Nate
vuelva a utilizar la violencia contra Maddy, pero ahora para proteger a Jules.
En un gesto de ironía cruel, utiliza el
mismo escenario con el que chantajeó y torturó mentalmente a Tyler. Un crimen del que Maddy
fue cómplice. Nate sabe que la humillación que Maddy siente al saberlo con Cassie
hace toda reconciliación o disculpa sean imposibles. Su romance ahora es
irreparable y no le importa. Lo urgente es recuperar un video que puede
destruir a Jules, su verdadero amor.
Ya Nate no teme
que la verdad sobre su padre salga a relucir, pero no quiere que en su caída arrastre a Jules.
El libreto sigue paso a paso un plan y Nate es el rey de los planes
maquiavélicos. Visita a Maddy y la aterroriza hasta que le devuelve el disco.
Acto seguido busca a Jules y se lo regresa (en una escena que para mí es la más
romántica/erótica de la serie), y tras la cual se lleva a Cassie a vivir con él.
Por unos momentos,
Nate se ha convertido en el paladín que soñó ser. Vengó el honor de
su madre, renegó de la mala mujer, rescató a Jules y también a Cassie que está
siendo perseguida por Maddy y rechazada por su propia familia. Llevarse a Cassie
es una declaración de que quiere formar una familia con ella. Lástima que
Levinson decidió dedicar dos capítulos para la obra de Lexi y que la subsiguiente
humillación borrase cualquier buena acción que hubiese cometido.
Mucha gente nos
cancela a los shiperos de Nate-Jules o condenan que Levinson haya quizás
insinuado un posible romance entre estos personajes acusándolo de promover relaciones
toxicas. Son las mismas quejas que asaltan a la adaptación de Cumbres
Borrascosas de Elordi-Robbie. Se olvidan los “eufóricos” que hace una
década se devoraban Las 50 Sombras de Gray y se agolpaban a ver
adaptaciones de tan deleznable franquicia. Se olvidan que todo gran romance
literario es problemático, poco recomendable y rara vez tiene un final feliz.
Heathclieff, un Nate Jacobs victoriano.
Nadie aboga para
que Nate y Jules se casen, adopten niños y mascotas, y planten tomates en su
huerta. Eso solo ocurre en las novelas rosa. Solo queremos que reconozcan las
emociones que experimentan cuando están juntos y como hacen aflorar lo mejor de
ambos. Es fácil definir a Nate como irredimible en un contexto realista, pero
tal como los shiperos del Jaimienne creíamos que el Matarreyes y la Doncella de
Tarth podrían ser felices para siempre, en esta fabula “eufórica”, el personaje
de Jacob Elordi puede ser feliz…por un tiempo, al menos.
Un error del Reboot de” Gossip Girl “es insistir en que es una secuela de la
otra. La original tenía muchas fallas, muchas locuras escandalosas, pero le
sobraba lo que le falta a esta: glamur. Y nunca fue sórdida que es el
calificativo que mejor le cuadra a la nueva. Sobre todo, nunca aburrió con una chabacanería
que ofende al público (el pensante).Ni
con sus alardes de wokeness, esta “Gossip Girl” puede disimular una historia de
mal sabor y mal olor que de pronto, a partir del capítulo cinco, vira de rumbo,
retrocede y los personajes dejan de ser quienes creíamos que eran.
A medida que llegaba al final del capítulo mencionado, yo me preguntaba qué
estaba viendo. Comprendo que el maestro acosado de pronto se vuelva un villano
(y argentino, más encima) ¿pero que su acosador, un pansexual drogadicto y depravado,
se convierta en la inocente presa de un pedófilo? ¿Que la idiota de Audrey se
pase cuarenta minutos ninguneando egoístamente a su madre y de pronto en medio
de una borrachera caiga que es ella es la culpable de sus desavenencias? ¿Justo cuando empujó a Kiki al suicidio? ¿Y
desde cuando Gossip Girl quiere “ayudar” a sus víctimas?
¿Acaso Joshua Safran y su equipo presentían la lluvia de reproches que les
caerían de parte de críticos y espectadores y trató de hacer un pequeño
experimento social con el público? ¿Una
especie de sueño como en “Dallas”?¿Y se
supone que debamos olvidarnos de los cuatro episodios anteriores donde
denigraron a los maestros, a los latinos, y expusieron las falencias de ser criados en
un matrimonio gay? “
La Fórmula Wharton-Fitzgerald
Todo comenzó con la inepta campaña del mercadeo que precedió a la serie. “Gossip
Girl” resucitaba, pero más diversa, mas woke, más actual. Ya con eso sabíamos—los
verdaderos fans— que esto no iba a resultar. La esencia de “Gossip
Girl”, el secreto de su éxito fue hacernos creer en una fantasía antigua que
aparentemente ocurría al final de la primera década del siglo XXI, pero que
bien pudo tener lugar un siglo antes.
A pesar de estar inspirados por la serie de novelitas juveniles de Ceciliy
von Ziegesar, la verdadera madre de GG fue Edith Wharton. Originalmente se pretendía
que el triángulo Olenka-Archer-Welland fuese recreado por Serena- Nate-Blair. A
medida que los personajes se le escapaban a Joshua Safran de las manos, Blair
pasaba a ser propiedad de Chuck Bass y Dan Humphrey adquiría poder, la serie
tomaba otro rumbo.
Blair y Dan en una adaptación teatral de "The Age of Innocence"de Edith Wharton
Serena dejó de ser la damisela inocente, pero calumniada de la Nueva York
de fin de siecle, para ser una jazz baby a lo Daisy Buchanan con
Dan convirtiéndose en la quintaesencia del Gran Gatsby. Eso hacía que GG se sintiese nostálgica de un
mundo que sus espectadores solo conocían de sus clases de literatura.
Tal como la telenovela alcanzó su cúspide promoviendo valores ya obsoletos
en el mundo real, GG nos hizo creer que aun en la Era de Internet existía una
clase social en el Upper East Side de Manhattan que vivía de acuerdo con
códigos antiguos. Otra gran influencia en la serie fue la “Metropolitan” de
Whit Stillmann, que, aunque tiene lugar en 1990, huele a baúl antiguo. Stillman
siempre ha dicho que el filme fue una búsqueda proustiana de su pasado de la Era
Kennedy cuando las fiestas de debutantes y el poder del “Old Money” todavía
pesaban.
Hoy, Old Money en Nueva York es la Tribu Trump, que en Gossip Girl estaba
representada por los buitres ambiciosos, los nuevos ricos Bass. En esta versión
del 2021 ya ni se puede hablar de esa clase ni de valores vetustos. Los nuevos
protagonistas son siete chicos muy privilegiados que aun siendo (tres de ellos)
de piel oscura reflejan la superioridad que da un poder comprador. Esto es evidente
cuando Obie (¿ben Kenobi?), el único del grupo dotado de conciencia social
parte a “hacer el bien” con su cómplice Zoya, la chica pobre pero ultra progre
que tiene el letrero de BLM como wallpaper de su celular.
Su obra de caridad es hacer abrir a medianoche una tienda de útiles de
oficina tipo Staples y comprar kilos de útiles escolares para donar a una
escuela pobre. Obvio que tal empresa sería imposible si Obie no poseyera una
tarjeta con crédito de múltiples ceros. Y ahí está la primera falla de la tan
pregonada wokeness. La caridad es fácil cuando se puede y no duele.
El Nuevo Brat Pack de Constance Billiard
Vamos a pasar revista a los nuevos integrantes del Brat Pack de Constance
Billiard que intentan apegarse a los modelos dejados por la anterior e
inimitable GG. Tenemos a la Abeja Reina, Julien Calloway; a su novio oficial el
Nate Archibald del futuro, el tal Obie; y a sus minions, Luna y Monet. Agreguémosle
a Max, el chico malo millonario que quiere ponerse los zapatos de Chuck Bass, y
una pareja que a ratos parecen Blair y Nate y otros Polo y la Marquesa Carla de
“Elite”.
¿Y dónde dejamos a Dan Humphrey? Bueno,
a veces el Obie cae en sermones Humphrey. Y Zoya es a ratos tan ingenua como Little
J, su hermanita modista y a otros nos recuerda a lo más cercano a una woke de
color de la GG original, Vanessa Abrams. Zoya aes la medio hermana de Julien. Como Dan,
se siente pez fuera del agua en medio de esta sofisticación ordinaria y adulta
a pesar de que el grupo oscila entre los 16 y 17 años. Zoya, como Jenny, solo tiene catorce. A pesar
de su corta edad es súper militante y dada a expresar sus ideas tal como lo hacía
Vanessa.
Sin embargo, el dúo Julien-Zoya se aleja de las series juveniles para caer
en el modelo de “The Parent Trap”. Julien es hija de padre rico blanco y madre
negra. Su madre los abandonó para irse con Nick un negro pobre (ok es un abogado
muy decente, pero no es millonario). Zoya y Julien han vivido marcadas por la
amargura paterna y la ausencia de una madre que murió prematuramente. Como sus
padres se odian, han crecido separadas, pero en su adolescencia y aprovechando
las redes sociales, llegan a comunicarse.
Julien tiene una idea para estar más unidas, traerse a la hermanita desde
Buffalo hasta Constance Biliard. Para eso la hace aplicar (todo a espalda de
los padres) para una beca que Zoya gana. Ya trasladada a Nueva York e ingresada
en la escuela, la pequeña descubre que fue su hermana mayor quien arregló todo
para que ella obtuviese la beca. Esto enfurece a Zoya que siente que le ha
quitado la beca a alguien que la merecer más que ella. A ver, Cielito, eres negra, de bajos recursos y muy
talentosa. Nadie merece esa beca más que tú.
La cosa se complica cuando Zoya descubre que entre los superficiales
compinches de la hermana hay un ‘Woke”. Esto la lleva a iniciar una relación
con Obie que rompe el corazón de Julien y afecta su imagen de influencer.
Julien es antes que todo la reina de Instagram (Twitter es para viejos y para
Lin-Manuel Miranda) donde ofrece tips para maquillarse, también es modelo y a
ratos va a la escuela. Como dice una maestra “¿Quién quiere ir a la universidad
si te pagan por maquillarte en línea?”. Eso aleja más a Julien de la imagen de
Blair Waldorf, quien vivía obsesionada con encontrar su lugar en el sol y cuya
vida estaba dividida entre su futuro escolástico, su futuro laboral y su futuro
matrimonial.
Julián ya tiene un presente exitoso que está a punto de desbaratarse por la
llegada de su propia hermana. Zoya es demasiado joven para entender la
repercusión de sus actos. Para entender que se ha convertido en una It Girl a
una edad en que debería todavía jugar a las muñecas. Se crea un triángulo sosísimo,
aunque casto.
Algo que no podemos decir del triángulo Audrey-Max y Aki que más que soso
es indigesto. Y si es el tipo de triángulo bisexual que hizo famosa a “Elite”,
pero son insoportables. Audrey es esnob, y habla como si le apretasen la nazi. Aki
quiere ser sensato, pero está— como Polo—confuso sobre su
identidad sexual. Y Max quiere comérselos a ambos, aunque también tiene una
obsesión con el maestro Rafa Caparro, que es parte de la moraleja Gossip Girl:
nunca seas maestro de nenes privilegiados.
Mas Diversa, Mas Actual, Mas Woke
Parte de la wokeness tan cacareada de este mediocre refrito es su
diversidad sexual y racial. Para comenzar es dirigida por una canadiense de 25 años
llamada Karena Evans y que es negra. De los ocho protagonistas, tres son de
origen africano (y Aki es de ascendencia asiática), una de las minions es latina
como lo es Rafa Caparro, el objeto de deseo de Max que es blanco, pero bisexual
tirando más hacia el lado gay. Aki también quiere explorar su lado homosexual y
Julien, la protagonista (interpretada por Jordan Parker, una actriz queer) luce
un corte de cabello no-binario, aunque está en una relación hetero y se pasa el
primer episodio usando faldas.
Para redondear el cuadro diverso, Rafa Caparro es un maestro gay, y una
empleada de administración que sale a menudo es lesbiana, como lo es la minion
Monet. Sin embargo, tanta variedad no contenta a muchos. Junto con el Forward nos preguntamos que ha hecho el productor Joshua Safran
con todos los judíos del Upper East Side. No aparece ninguno. ¿Y dónde están los asiáticos? Para colmo, en Refinery29ha habido
un dramón porque ninguno de los actores negros es de piel oscura. Estas medidas
de pigmentación ya me recuerdan las paletas de los nazis para revisar cual era
el color azul propio de los ojos de un ario.
Mi mayor ira contra el show es su
ataque frontal contra los educadores. A pesar de que Zoya- la única vez que me
ha caído bien- intenta explicar a Julien y a su corte que nadie es más mal
pagado o ninguneado que un maestro de escuela privada (Lo sabré yo) el cuerpo
docente de la Constance Billard está lleno de indeseables. En tres palabras, ellos
son Gossip Girl ¡En serio!
Los Maestros Vengativos
En la GG original, con la excepción de Chuck, los alumnos le tenían terror
a la administración, a las malas notas, a los reportes negativos que les impidiera
ingresar a una Ivy League, de preferencia, a la que habían ido padres y
abuelos. Los únicos maestros vulnerables eran los muy jóvenes e inexpertos,
como Rachel que se atrevió a enfrentarse a Blair y termino acostándose con Dan.
¡Tremendas metidas de pata!
Blair y Rachel
Eso no ocurre en esta versión woke. Ahora a nadie le interesa ir a la
universidad. No se sabe para qué están los maestros. En realidad, son los
bufones del alumnado que los mantienen a rayas amenazando con despedirlos. Los
padres parecen hacerles caso a sus hijos en eso de darle la bota a los profesores
y los despedidos no vuelven a encontrar empleo.
Hace treinta años yo también enseñé en una escuela privada donde la directora
cambiaba las notas que yo le asignaba a mis alumnas, y las nenas, cuando se ponían malcriadas, me amenazaban con
sus padres.Presenté mi renuncia, me
largué, una semana más tarde estaba trabajando en un plantel universitario. En
esta versión, los docentes no creen tener opciones. La más aterrorizada es Kate
Keller, una maestra de inglés,con
ínfulas de escritora, que llega el primer día de clases disfrazada de Serena el
día en que regresó a Nueva York. Mas allá de cualquier referencia al original, Kate
está faltando al código de vestuario y provoca la bura del estudiantado.
Harta de tanta burla y amenaza, Kate consigue que dos colegas (uno blanco y
una hindú) más una empleada de administración (lesbiana) la ayuden a resucitar
a Gossip Girl, el único hombre del saco al que los chicos de antaño temían.El problema es que por muy hartos que estén
del estudiantado, esto de acosar alumnos vía medios anónimos, es poco ético y
bastante infantil.
Sacarle fotografías, sin permiso, a una nena de catorce años en paños
menores es ilegal. Aparte de perder la licencia, pueden ir presos. Por último,
Kate se concentra en atacar a Julien y a Zoya que son las únicas alumnas que la
estiman. Como pedagogos, Kate y su corte son unas bestias.
Si nos creemos el cuento de que Dan Humphrey era Gossip Girl, hay cosas que
no cualquiera puede hacer para manipular desde las redes sociales. Dan estaba
motivado por una relación amor-odio por ese mundo al que sometía con sus blasts
y sus fotos indiscretas. Los maestros no saben realmente lo que quieren y acaban
creando un Monstruo de Frankenstein.
Dan, como adolescente que era, conocía a sus víctimas y su cultura. Era un
experto en tecnología, algo en lo que supera a los docentes. Por último, las
redes sociales han evolucionado mucho. Pronto Kate es bloqueada, tras ser acusada de postear mensajes
inapropiados. Y hasta es chantajeada por Julien. Agreguémosle que a Kate le
gusta Nick, el padre de Zoya, y ya presumimos el lio gordo en que se ha metido.
La Venganza de los Críticos
Es un triste consuelo que este refrito no haya gustado a nadie, ni a los
fans del show original ni a los críticos que están divididos entre los que notan
como palidece este refrito en comparación a su despampanante fuente de inspiración,
y los que simplemente lo consideran un cuento mediocre. Si la serie demuestra
que ha fracasado en su wokeness. ¿En qué descuella? Porque de los 219
comentarios de IMDB solo un cuarto son positivos. En popularidad tienen un 5.2.
compárenla con el 7.5 de “Elite”
En Rotten Tomatoes solo tiene un 36% de la crítica a su favor. Los
críticos de grandes publicaciones han mencionado lo aburrida que es o se han
burlado de su “wokeness” como en New York Magazine donde Katheryn van Arendok ha dicho “cree que tiene y que debe haber
una revolución, solo que no sabe lo que es una revolución ni contra quien’” Robert Lloyd de Los Ángeles Times ha sido más burlesco reconociendo que
cada vez que los personajes rugen en
contra del “patriarcado” es un reflejo de que los escritores saben que es una
palabra que les gusta usar a los adolescentes aunque no sepan lo que significa.
En Salón.com donde son agresivamente pro-diversidad, han
notado que meter personajes de color no los hace interesantes, que Obie sufre
de sentimientos de culpa propios de ricachones y que, en su afán de demostrar
conciencia social, cae en el complejo de Salvador Blanco. Pero mi favorita es
Sophie Gilbert en The Atlantic que ha comparado el show a un ‘rodeo de chivos” (glossy
goat rodeo) y dice algo que suena a verdad “los verdaderos adolescentes no
se reconocerán en estos personajes”.
El público es más duro con frases como “aburrida, no es ingeniosa” y “una
tortura ver los dos primeros capítulos”. Y algo que los críticos no han visto,
pero nosotros los espectadores sí, es que no es una imitación de “Reina Cotilla”
sino de “Elite”, y como dijo un comentarista “Básicamente es Elite con gente
fea”. Esa es la mayor de las quejas. No es que no sea GG, es que los actores
son feos, trabajan mal, se visten mal. La serie es oscura, mal dirigida, mal
editada y, lo peor para mí, los personajes no inspiran nada positivo.
Es triste cuando lo woke se reduce a profesores blancos traicionando a
alguien de color, una mocosa de catorce años quejándose de lo “blanco” que es Broadway,
y Julien diciéndole a su hermana “la gente como tú no se gana las cosas, las
roba”. Aunque era una alusión al padre de Zoya que le robó la esposa al padre
de Julien, sonó como el tipo de cosas que los privilegiados dicen de los negros
sin recursos.
Peor aún que de los personajes gay, el único que inspira simpatía y respeto
sea Rafa Caparro que tiene que aguantar el acoso sexual de un alumno, que el
susodicho lo meta en un buen lio cibernético, y más encima tiene que consolarlo
y prestarle su sofá como si Max no tuviera dinero para comprarse un hotel donde
pasar la noche. Ni saber, casi al final de la serie, que Rafa es un “groomer” ayuda
a reinterpretar estas imágenes y eso se debe a la torpeza del libreto.
Es el Tercer Episodio donde uno puede ver claramente las grietas de esta
historia. Los maestros son los villanos. En “Gossip Girl” y Elite” eran los
padres. ¿Cuándo habrá una serie juvenil donde sean los jóvenes que acepten
responsabilidad por sus actos?Eso si
quieren hacer cosas de adultos y ser tratados como tales.
Zoya, la Feminista
Zoya es una Greta de piel oscura, solo que su militancia abarca a Broadway
y su feminismo es mitutero. En el capítulo tres, la minion Luna, que es estilista,
decide darle un make over a Zoya. La chica la detiene, un make over es
antifeminismo. Luna le explica que lo es si el propósito es atraer a un hombre “çis”.
O sea si lo haces para sentirte bien tú, no hay problema. Yo también caí en ese
cuento una vez.
Zoya convertida en el último grito de la moda 2021 acompaña a Obie a una
obra de teatro indie (no voy a sentarme a discutir el motivo por el cual
no creo apropiado llevar una niñita a ver una pieza de Jeremy O. Harris que
incluye desnudos frontales masculinos). Zoya está tratando de seguir las reglas
de Luna, no hablar mucho, no comer nada (a mí también me enseñaron que no debía
comer delante de un hombre sino hasta estar casados), pero también está
incomoda porque Obie la ha admirado.
¿A cual de estas influencers prefieren?
De ahí viene una deducción jalada por los pelos de que la razón por la cual
Julien es una influencer es para estar a la altura de Obie, “El Príncipe
de Nueva York”. Como el actor que interpreta a dicho “príncipe’ parece tener
once años (aunque sus entradas en la frente pronostican pronta calvicie), una
se pregunta porque estas hermanas se lo pelean. ¿Por qué Julien ha sacrificado
vida e integridad par ser digna compañera de un individuo que tiene más de
perro faldero que playboy? Realmente
debieron poner un actor más llamativo.
Cuando pienso en todas las cosas
terribles que Blair hizo por Chuck, y para estar a la altura de Chuck, el
supuesto ‘Sacrificio” de Julien es grotesco. Al final, si Blair y Serena y querían
ser influencers era por ellas mismas, no por ningún hombre blanco, negro
o verde.
Sinceramente, el triángulo Julien-Obie-Zoya me tiene chata y me gustaría
hacerles unos pases mágicos para que desaparecieran. Es algo que comparto con
la teleaudiencia. Para bien o para mal, lo que da que hablar de esta serie es
todo lo que rodea al sleazeball, Max (intraducible pero el epíteto
perfecto. GraciasDecider por enchufárselo).
Max, el Favorito del Profesor
Dese el primer día sabemos que Max tiene solo un propósito, vivir su pansexualidad.
Eso se traduce en acosar sexualmente a lo que se le cruce por delante, sea su
amigo de la infancia Aki, la novia de este, o su maestro de Clásicos, Rafa Caparro.
Si se tratase de un acoso heterosexual, ya oiríamos el griterío de la galería
progre. Como no lo es, los críticos le echan la culpa a Caparro.
En el episodio 2, con la excusa de poner celoso al profe, Max consiguió un
beso francés de Aki. Con Audrey llegó más lejos, pasando una noche juntos que
la dejó perpleja, pero deseando más. Los remordimientos no dejan en paz a los
tortolitos. Para compensar, Audrey intenta utilizar su nuevo conocimiento en la
cama. El pobre Aki no responde muy bien a un “beso negro”. Así, como lo oyen.
¿Eso fue lo que Audrey aprendió con Max? Disculpen si peco de anticuada, no soy quién
para meterme en donde otros eligen meter su hocico, ¿pero anilingulo como
solución a problemas de alcoba? ¡Guacala!Ya llegamos a un límite innecesario y que sobrepasa al soft porn. O sea,
no he visto la última temporada de “Elite”, pero no recuerdo que hayan llegado
a ese nivel de sexo gráfico.
Hablando de “Elite” recordarán mi malestar cuando se implicó que todos los
problemas del pobre Polo eran producto de haber sido criado por una pareja de
lesbianas. Ahora descubrimos que Max es hijo de un matrimonio gay compuesto por
“Pops” Roy, que lleva su homosexualidad de manera discreta y “Dad” Gideon, un
empresario teatral cuyos looks (Inspirados en Jordan Roth) oscilan entre Liberace
y Walter Mercado. Aparentemente Gideon no era tan flaming cuando se casó
y Roy está un poco incomodo con la “evolución” de su consorte.
Gideon es una imitación de Jordan Roth
Max descubre que su padre anda navegando por sitios de citas gay. En vez de
preguntarle que pasa o alertar discretamente a Gideon, decide hacer una de sus
mugrosas trampas. Utilizando la foto de Rafa Caparro, Max contacta a su padre
quien parece interesado en el profesor. Esa noche, en la puesta en escena de “Aaron”
deJeremy O. Harris, Max pone en marcha
un retorcido plan.
Hace que todos se sienten juntos. Gideon, reconoce a Rafa de las reuniones de
padres y apoderados. Roy también lo reconoce…El único que está en babia es el
pobre maestro. Y entonces Max suelta la bomba, sin importarle como humilla y
hace daño a su Dad Gideon o que Rafa pueda demandarlo por usurpación de
identidad.
Rafa y Gideon se van cada uno por su lado y Roy reprocha a su hijo lo que ha
hecho y ahí viene la guinda del pastel. Max cae en un estereotipo de (sorry,
pero es el apelativo que merece) de mariquita de comedia barata y añeja. se echa
a llorar, cubre a su padre de reproches” ¿Que nos has hecho?”. ¿Se imaginan a
Chuck haciendo eso?
No contento con la cagadita que se ha mandado, Max va a encontrarse con Aki
y Audrey y hace público sus escarceos
con ambos. Realmente no entendemos cómo puede Rafa Caparros, aguantarlo,
tenderle la mano, preocuparse por él, cuando el tipejo es una alimaña.
Mal Actuada, Poco Estética, Mal Narrada
Aparte de un argumento ilógico e irritante, en sus pobres intentos de
parecer moderno, el Reboot de Gossip Girl no ofrece méritos artísticos. Las
actuaciones son pobres. No sé quién es peor si Thomas Doherty (Max) que parece
siempre estar bailando dentro de una pecera o Emily Alyn Lind (Audrey), una marioneta
inexpresiva que solo mueve la boca.
El vestuario no ayuda.Ya sé que las
modas cambian. ¿Pero realmente los adolescentes andan con calcetines y
sandalias? Ayyy. Yo sé que los jóvenes a veces tienen desastres de guardarropa.
Recuerdo a Blair yendo a la escuela con hot pants y pantimedias color rojo
bombero, pero un error lo comete cualquiera. Aquí chicos y chicas parecen haber
encontrado prendas en un basurero y se las ponen una encima de la otra sin ton
ni son.
Todos pueden tener un fashion disaster hasta Serena y Blair
¿pero esto?
¿Sandalias con calcetines?
La serie es muy oscura. No solo en las filmaciones nocturnas. Aunque hemos visto,
mínimo, una fiesta por capitulo, no he sentido el deseo de entrar a esos
antros, soirees de recaudación de fondos y ciertamente ni loca iría a ver una
pieza de O. Harris. Es un mundo tan sin glamur, tan sin.. todo. Son minimalistas hasta para contar cuentos.
En seis capítulos hemos visto todo tipo de situaciones sexuales, tres
involucrando a Audrey y a Aki, en dos de ellas los hemos visto totalmente desnudos.Hemos visto varias escenas de Max acosando a
Rafa, en dos Rafa está desnudo, en una Max también lo está y hemos visto a Max
y Aki (ambos desnudos) besándose. Lo interesante es que cuando Max pasa la
noche con Audrey no se molestan en mostrárnoslo. Lo entiendo. La idea es que
Max— a pesar de su pansexualidad— va a ser un icono gay por lo que sus
aventuras en la heterosexualidad son nada más que incidentes marginales.
Sin embargo, hay otra escena importante que también ocultan. Cuando Max,
drogado y lloroso, se arrastra hasta la puerta de Rafa a contarle que su Pops
Roy lo rechazó, nos sentimos frustrados. ¿Una escena tan trascendente y no se
molestan en filmarla? Además, Rafa arregló un encuentro con ambos padres. ¿Qué
paso con Gideon? ¿También rechazó a su hijo biológico? Estoy casi por coincidir
con The AV Club, que todo es un despreciable truco de Max para provocar
la lástima y derribar los escrúpulos de su maestro, pero si no lo fuera
tendríamos un grave problema de exposición indeseada. Los personajes se
encargan de “contarnos’ sucesos que cambian la vida de estos.
Los Falsos Mensajes Woke
Como muchos, considere el capítulo 4 como la mejor entrega hasta la fecha.
Aunque lleno de controversia, fue la primera vez que vinos a los personajes preocuparse
por el bienestar de terceros y el mensaje final de Julien fue emotivo. Yo
siempre voy a apoyar a quien declare la guerra al bullying, una enfermedad que
se ha vuelto pandemia y que afecta a todos los géneros, edades y colores.
Pero precisamente porque las promesas de Julien son tan frágiles (tal como
‘No volveré a maquillarme”) y que esa fragilidad nace de la contradictoria y endeble
ideología que gobierna esta serie, que el mensaje no tiene valor.No se puede batallar contra el bullying si
todos los personajes de la serie lo son desde la esnob Audrey hasta Max, el
depredador sexual “depredado”.
Lo son Luna y Monet, lo son sus padres que acosan y aplastan a la
administración. Los maestros cansados del bullying de padres y alumnos se
convirtieron en una gran bully llamada Gossip Girl. Si Zoya se uniera a Milo
Sparks pueden poner una compañía de asesoría de bulíes. “Gossip Girl”, la única
e inimitable, fue fundada en el concepto más puro del bullying. Con ese mensaje
de Julien, Joshua Safran parece burlarse de nuestra credulidad, pero no es la
única vez que lo hace.
El cuarto capítulo es cuando se consuma la relación de Max y Rafa. El
público está dividido entre los que los shipean y los que acusan a Rafa de pedófilo.
No estoy en ninguno de esos extremos. Para mi esta relación es otro ejemplo de
lo peligroso que es ser maestro en estos tugurios que pasan por escuelas élite.
En el penúltimo capítulo Rafa es expuesto: ya antes ha tenido sexo con
otros estudiantes. Eso no quita que Max sea un Stalker que no deja al Profesor
Caparros ni ir tranquilo al sauna. lo persigue, lo manosea, le grita ‘fuck me”
de una manera que si fuera mujer me daría vergüenza ajena. En el último capítulo, Rafa comenta que Max es
su “fellow Conquistador”. En inglés eso no pasa de una comparación histórica.
En castellano (idioma de Rafa), adquiere otro significado. Max es una variación
moderna del mujeriego que acumula “conquistas”. Es, al final, un legado
patriarcal.
Si Rafa no hubiese sido un “Conquistador” qué pudo hacer para defenderse de
los intentos de Max de conquistarlo. ¿Golpearlo? Iría a la cárcel. ¿Acusarlo con sus papás? Ya
vimos que Roy se ha desentendido de su hijo y Gideon está encantado con el monstruito
que ha creado. ¿Quejarse con las autoridades del colegio? No me hagan reír. Su
única salida, y ya la perdió fue haberlo denunciado por haber usurpado su identidad
para crear un perfil en un sitio de citas gay.
Sin embargo, Joshua Safran hace leña con su profe caído defendiéndose de
cualquier acusación de que glorifica este tipo de relación. “No debemos
sentirnos mal por Rafa” dice agregando que lo ocurrido, desde el punto de vista
del profesor fue “morally wrong”. ¿Desde cuándo los titiriteros van
adjudicándoles culpas a sus marionetas? ¿Quien
es él para hablar de moralidad si ha creado un retablo de personajes amorales,
de la edad, color y orientación que sean. donde los únicos que merecen el calificativo
de seres humanos , y un mínimo de respeto, son los pobres padres de Julien y Zoya?
Inclusive, aunque me encantó ver cuánto ha crecido el bebé Milo (el hijo de
Georgina Sparks), su aparición, que en
una comedia negra como lo fue la” Gossip Girl” original seria jocosa, en una
serie que se precia de su ‘conciencia social” equivale a abuso infantil. Realmente
siento lastima por los promotores de la “wokeness” si sus embajadores son Joshua
Safran y la HBO. (Abajo, videos que muestran como ha crecido Milo en 10 años)
En el quinto y muy estrambótico capitulo, dos chicas ganan un concurso de
Halloween disfrazadas de Blair y Serena. No solo no se parecen físicamente,
sino que el look es totalmente diferente a comoe Blair y Serena lucirían. Esa en
capsula es la verdad sobre este desafortunado Reboot. De “Gossip Girl” solo
tiene el nombre y milieu, y su interpretación de la esencia de la original,
woke o no, es totalmente errada.
No, no se parecen
El capítulo final es tan insufrible como el resto de la historia. Descubrimos
que Max sabe cocinar, que la mamá de Aki es de origen asiático, que Luna es la
única de ese grupo que merece un empleo (hagan un spinoff de sus aventuras como
asesora de influencers) y que tanto Gossip Girl como sus víctimas son
iguales de inútiles, pesados y poco interesantes. Admiro a quien quiera ver la
segunda parte y espero que no haya segunda temporada.