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lunes, 6 de abril de 2026

La Secundaria Según Apatow: Freaks and Geeks en Paramount (Televisión del Ayer)

 


Agradecida estoy a mi Beta Lorena por haberme recomendado esta serie cuya existencia yo ignoraba. Se trata de una visión retro de secundaria creada por el famoso Judd Apatow. Su mayor atractivo es el presentarnos una de sus mancuernas actorales favoritas : James Franco y Seth Rogen, cuando el primero todavía no había sido cancelado por feminazis y el segundo no era mi ejemplo( junto con Soros y Epstein) de lo más bajo que puede caer un judío.

Freaks  and Geeks es una serie que intenta mostrar el estilo de vida de las secundarias de 1980. Fue filmada en 1999, y se siente rara. Yo me gradúe del high school en 1978 y encontré que estos chicos de la serie, aparte del bully de turno, eran muy modositos para la época, ya que no estaban obsesionados con sexo y drogas fuertes como en mi década y se ven casi inocentes comparados con los chicos de los filmes de John Hughes que nos enseñaron como se sufría en las secundarias de Chicago. A lo mejor se debe a que Apatow nunca fue a una secundaria así. El no se educó en el Midwest sino en Long Island en un espacio blanco y semi judío.

La Crisis de Lindsay

El título es un poco engañoso, ya que se refiere a los dos grupos más despreciados de la escuela, los  “Geeks “y los “Freaks”, pero la protagonista de esta historia es Lindsay Weir (Linda Cardellini de ER), la típica niña buena que además es un genio para las matemáticas. Solo que una experiencia horrible, la muerte de su abuela, que sucumbió a un infarto enfrente de la nieta, la ha sumido en una crisis de fe y la tiene cuestionándolo todo, incluyendo su vida pre-trauma. Este tema es innegablemente profundo y no es para un Apatow que suele ser superficial con todo lo que trata.



El problema es que aunque todos, padres, maestros y amigos,  son conscientes de que Lindsay ha cambiado, ninguno puede o sabe cómo llegar a ella. A pesar de todo, Lindsay es un alma generosa no la típica egocéntrica “victima” que suelen ser las chicas problemáticas de estas series (Serena de Gossip Girl; Rue y Jules de Euphoria). En medio de su crisis, ella es consciente del bullying que ocurre en su escuela, amparado por la misma administración y cuerpo docente (el maestro de gimnasia es el gran villano).

Los mayores blancos del bullying son los Geeks del título, un trio compuesto por Sam, el hermano menor de Lindsay, y sus amigos Bill, el nerd de lentes fanático de la televisión,  y Neal, el pequeño judío que es el más sensato hasta que le tocan a Lindsay de quien ha estado enamorado desde que tenía cinco años. El trio es víctima, sin habérselo buscado, de un bully profesional llamado Alan, personaje tan acartonado que llega a ser insignificante puesto que solo aparece para golpear a lo Geeks.



Lindsay quisiera evitar el bullying, pero suele en sus intentos  provocar desastres. Por ejemplo, quiere explicarle a Eli, un chico “especial” que sus supuestos amigos se burlan de él porque es “r “retrasado” (como es una serie del 99, se usa la palabra ‘R” sin empacho). Eli se niega a aceptar la realidad y al intentar huir de Lindsay, se cae y se rompe un brazo.

En su depresión y confusión (y con poca ayuda del exterior) Lindsay decide rebelarse cambiando su personalidad, dejando atrás a la alumna genio y a su amiga, la religiosa, pero sensata Millie. Así cae en la banda de los ‘Freaks” compuesta por Daniel  (James Franco), típico rebelde sin causa; Neal (Jason Segal de How I Met Your Mother y Shrinking), fanatico de Led Zeppelin y Ken (Seth Rogan) que combina una personalidad entre astuta y abúlica. Lo interesantey de nuevo tenemos el poder de Apatow de destruir clichéses que los Freaks aceptan a Lindsay.




En el fondo no son peligrosos, pueden ser corteses, comprensivos y simpáticos. Al lado de ellos, el chico malo interpretado por Judd Nelson en The Breakfast Club es Ted Bundy. Digamos que los freaks son como distorsiones de los Outsiders de S.E. Hinton y de los sweathogs, la pandilla liderada por Travolta en Welcome Back Kotter. Aparte de ser buenos para cortar clases, andar marihuaneados, su mayor delito es vandalizar las decoraciones de Halloween del jardín de los vecinos.

La Manzana de la Discordia de ese grupo es rubia, con sobrepeso y con una actitud tan beligerante que la envidiaría un gorila.  Nunca vi Dawson Creek así que no sé quién es Busy Philips, pero incluso antes de enterarme que fue una de las causantes de la ruina de la carrera de James Franco, Kim era mi personaje más odiado. Entiendo que Lindsay ande con los freaks, sobre todo porque se ha enamorado de Daniel, pero su necesidad de ser amiga de Kim me parece un rasgo de estupidez que supera el trauma emocional que sufre.



Mis problemas con los libretos de Apatow han sido que no les encuentro chispa y que sus personajes son tontos. Aquí hay algunos diálogos ingeniosos, sobre todo de parte del padre de los Hermanos Weir que quizá disimulen su frustración e incompetencia. Pero el fuerte de la serie no es el ingenio sino situaciones tan inverosímiles y grotescas que provocan irritación e impaciencia al hacerse repetitivas.



¿Cuántas veces Apatow pone a Sam en situaciones donde va a terminar siendo acosado, castigado y humillado? ¿Cuántas veces va Lindy a meter las patas y desear que la tierra la trague? Llega el momento en que dejo de sentir empatía, simpatía incluso lástima por Sam y su hermana ya que se buscan los problemas con su falta de tino. Su falta de sagacidad y sentido común es porque son tontos, pero no desentonan en una serie que es un paraíso de tontos.



Los capítulos son desiguales. Contrasta el segundo, increíblemente original en su tratamiento de clichés con los siguientes, principalmente el Cuatro que busca abarcar mucho, incluyendo temas serios como abuso doméstico, abuso de confianza y acoso. No sabe la serie  cuándo detener la comedia y pasar a lo dramático, quedando al final en un enredo que no convence a nadie.

Freaks no Era una Serie “Cool”

Después de una primera temporada, que consistió en 18 episodios, Freaks and Geeks fue cancelada. Mas tarde, Apatow declararía que el canal quería una serie con personajes más cool. Parece una excusa más que un motivo, pero se entiende que buscaban una serie que enganchase con personajes atractivos.

Lo cierto es que los personajes no están bien desarrollados ni los buenos ni los malos, ni los jóvenes ni los adultos. Al final mis únicos semi favoritos son Mr. Ross, el sufrido consejero, y Millie, aunque desearía que no fuese un estereotipo.



Por otro lado, ninguno de los protagonistas era material para Teen Idol. Ninguno de los Freaks era un Luke Perry, un Jason Priestly, o un James van de Beek,  cuyas imágenes, en 1999,  empapelaba cuartos de chicas de todo Estados Unidos. Ni Lindsay ni Kim imponían modas de vestuario y peinado. De hecho ambas parecían siempre usar la misma ropa.

Sin embargo,  por décadas Freaks and Geeks ha cultivado un aura de culto, posiblemente gracias a que algunos de sus protagonistas se convirtieron en estrellas de cine. Aunque sea por ver a Seth Rogan y al pobre James Franco en sus inicios, la recomiendo.



Contenido Violento o Gory: Para ser una comedia en televisión abierta, es una serie extremadamente violenta. Vemos violencia familiar en el caso de Kim; la vemos matar accidentalmente con su carro al perrito de Millie;  vemos bullying verbal y físico de parte de estudiantes y maestros. Una de las escenas más desagradables es en el primer episodio cuando el maestro de educación física casi ordena a los bullies que azoten a los Geeks a pelotazos .

Contenido Sexual y Desnudos: No sería serie juvenil si el sexo no fuese un factor omnipresente, pero debido a que era televisión abierta no hay desnudos ni escenas fuertes.

Factor Feminista: 0. Increíble, pero no hay un buen retrato de chica empoderada en esta historia. Todas son vistas desde la óptica masculina, sean acosadoras, vampiresas, u objetos sexuales. Lo más cercano es Millie y es una caricatura. Lindsay deja de ser una víctima de trauma, para pasar a ser una persona  carente de sentido común,  de tacto y muy contradictoria. Muy alejada  de Claire Dane en My So Called Life o Rory Gilmore, incluso de Brenda Walsh.



Factor Diversidad: Donde se nota que se trata de un producto del Siglo XX es en la ausencia de diversidad. En este suburbio de Detroit no hay gente de color, ni asiáticos ni latinos. A lo mas tenemos a Neal que es judío. Tampoco hay gays, aunque si aparecerá una chica trans casi al final. Por otro lado los Hermanos Weir descubren que los gordos y los “especiales” también pueden ser buenos amigos.

 

 

jueves, 12 de marzo de 2026

Nate Jacobs: ¿Por qué es tan difícil odiar al villano de Euforia?

 


Como suele ocurrir con toda serie de culto, Euforia ha creado estrellas y personajes que poseen su propio fandom. Jacob Elordi ya tenía fama antes de entrar en el universo eufórico, pero su interpretación de Nathaniel “Nate” Jacobs lo hizo reconocible a directores, productores y público. Lo extraordinario es que Nate no es precisamente un héroe, a menos que lo coloquemos en la categoría de “antihéroe gótico” que es donde pertenece. ¿Pero cómo un adolescente californiano puede convertirse en la encarnación del mal, sobre todo en su trato de las mujeres? Mas importante ¿Qué hace a alguien tan negativo tan atractivo para la audiencia?

De como Cal Jacobs Fabricó un Hijo-Monstruo

No hay mañana este invierno que no pasase por YouTube sin encontrarme con imágenes de Elordi (no me quejo) fuese en los promos para la Tercera Temporada o los promos para su nuevo filme, una adaptación de Cumbres Borrascosas de Emily Bronte. Mas allá de ser ambos proyectos del nuevo galán australiano, existía un factor común. Tanto Nate como Heathclieff son protagonistas de sus propias tragedias, pero ambos son también monstruos humanos.

                       Qué tienen en comun Heathclieff  y Nate?

No es de sorprender entonces que YT también me brinde antiguos videos sobre Euforia donde hasta psiquiatras intentan explicar la oscuridad de un adolescente que oculta, tras la fachada de un triunfador, a un bully, machista, violento e incapaz de controlar su furia, siendo esos solo los mayores defectos de un individuo que  tiene a su favor nada más que su buena apariencia física (y no lo digo yo solita, pero Elordi…  İAyy!)

El consenso es que Nate es una fabricación de su padre, Cal Jacobs (el recientemente desaparecido Eric Dane),uno de los hombres más importantes del pueblo. Entonces Cal sería el gran villano, el Dr. Frankenstein creador de un hijo-monstruo. Solo que , a mediados de la Segunda Temporada, el contradictorio guion nos cuenta que Cal también es víctima ya que a punto de ir a una buena universidad (Duke), justo cuando descubre que se ha enamorado de su mejor amigo y que cabe la posibilidad de salir del closet, su noviecita lo atrapa con el viejo cuento de estar embarazada.

Cal culpa a su esposa de haberle arruinado la vida. A lo mejor un segmento de la audiencia le cree, pero eso no tiene sentido. Si se casó obligado bien pudo haberse divorciado después de nacer el bebé . En cambio tuvo más hijos (el tercer niño de la fotografía familiar nunca ha sido explicado). Culpa a su esposa de haber destruido su vida y sueños y sin embargo ella es el mayor soporte de la vida prospera y respetable que Cal (y Nate) tanto goza como protege.


                       Cal y Derek en la epoca en que todavia eran inocentes

Cal descubrió que para llegar alto y ser poderoso e influyente, no solo debía ser dominante y agresivo en los negocios, también debía cultivar la imagen de devoto esposo y ejemplar padre de familia. Sus gustos sexuales, los podía seguir disfrutando en el anonimato. Lo importante era la fachada. Ese concepto retorcido de la existencia es lo que le ha legado a Nate. Debe ser y parecer un triunfador, no permitir que afectos o emociones lo dominen (considera a Maddy como “una distracción” en la vida de su hijo) y sobre todo no debe confiar en nadie porque nadie lo apoyará en su momento de necesidad.

Esta filosofía casi espartana de como un hombre debe dominar sus emociones y vivir en constante campaña para superarse, la comparte el padre de McKay. Solo que el joven atleta no puede desvincularse ni de sus debilidades/emociones ni de una realidad que su padre se niega a ver. Lo más importante, McKay no es el monstruo que es su amigo. Entonces hay algo más que dicta la conducta criminal de Nate, el miedo y odio que siente por su padre.


Los Miedos de Nate

A través de la serie, diversos personajes nos ilustran sobre el cambio de carácter de Nate que ocurre a sus once años cuando descubre la colección secreta de grabaciones de los encuentros sexuales de su padre. Algo que provocaría miedo y escándalo en un adulto es un doble shock para un niño que todavía no comprende las mecánicas de la sexualidad humana.


De ese espectáculo que Nate, por el resto de su vida,  seguirá siendo testigo, el joven sacará dos conclusiones: su padre no es confiable puesto que no práctica lo que predica y si es capaz de llevar una doble vida en la que comete actos ilegales, no se sabe de qué otros crímenes pueden ser capaz. De ahí nace el miedo de Nate hacia su padre, su necesidad de vivir de acuerdo a la imagen que Cal Jacobs exige de él, pero existe otro temor.

Nate sabe que su padre tiene dinero e influencia gracias a su fachada respetable. Él también se crea una falsa imagen que, como dije anteriormente, está compuesta de las virtudes que la cultura estadounidense exige del chico perfecto: buen deportista, hetero, buen hijo, novio fiel, simpático y sociable. Nate sabe que basta un error y las apariencias se desploman. Lo descubre cuando es acusado de agredir a Maddy. Es entonces cuando lo expulsan del equipo de futbol, cuchichean a sus espaldas y no lo aceptan en un buen restaurant. Todo esto lo empuja a un acto criminal en el que arrastra a dos cómplices: Maddy y Jules.                                 

Nate sabe que si cae la fachada de su padre, las consecuencias serán peores. De ahí su necesidad de enamorar y chantajear a Jules. Un hilo conductor en el deshilvanado argumento de Euforia es la necesidad de Nate de proteger al padre y protegerse él. Al final lo manda todo al caray y será Nate quien denuncie a Cal. Se lo dice a Jules en su último encuentro. “estaba protegiendo a alguien que no vale la pena”. Ahí no solo habla del padre sino de sí mismo.

Antes de pasar a Nate Don Juan/Héroe Byroniano quiero decir que yo no me voy por las simplezas de críticos que creen que Nate tema ser bisexual como su padre. No veo ninguna señal de ello. No tiene amigos íntimos, no lo vemos tratando de acercarse a otros varones. Por el contrario, odia la camaradería exhibicionista de los camerinos. Levinson se burla un poco de esta idea de Nate gay con los discursetes woke de Maddy sobre el que todos somos homosexuales puesto que las fotos  que encontró en el cache del móvil del novio son para estimular a Jules, no para solaz sexual de Nate.



Lo que si veo es miedo de Nate a una agresión física del padre. Lo vemos cuando se golpean. Luego que Cal lo vence, Nate se pega en el pecho gritando iracundo ante su debilidad. Sin embargo hay algo más y lo descubrimos al final de la serie, en su pesadilla y última conversación con Cal, Nate se atreve a decir que creía a su padre capaz de abusar sexualmente de él. Por eso debe destruirlo.

Nate y sus Mujeres

Si aceptamos que Nate es tóxicamente hetero, podemos saber más de él examinando su relación con el sexo opuesto. Ya he hablado en otros posts sobre su relación toxica con Maddy, a la que ha escogido por creerla virgen y porque hay una errada creencia entre los Anglos de que las Latinas somos sumisas y aguantadoras. Aunque su orgullo sufriría si supiera que Maddy ya traía experiencia sexual a su cama, pasa la humillación de tener que confesarle a la policía que Maddy le ha sido infiel en el pasado.




Para el final de la primera Temporada, Nate y Maddy han cruzado la raya que se impusieron al comienzo de su relación. Ella ha descubierto que no lo domina y que él es capaz de agredirla físicamente. Curiosamente, Maddy no encuentra traumático el haber llegado al crimen para proteger a Nate. Ese detalle y el que Maddy se apodere del video de Cal teniendo sexo con Jules son mal explicados y explorados en la Segunda Temporada.

Lo importante es que Maddy no ha cambiado sus metas (sigue soñando con adquirir ropa cara como la de su nueva patrona), pero no piensa que Nate sea el vehículo para satisfacer su consumismo. En el caso de Nate, lo que ocurrió la noche de la feria fue crucial. El comportamiento de Maddy con su familia demostró que nunca va a poder encajar con sus padres ni con las metas fantásticas que Nate tiene para su futura familia.



El que Maddy saque lo peor de Nate y que esto conlleve una semi destrucción de todo lo que él ama y anhela también lo ve como una traición. Nate sigue necesitándola porque lleva años teniendo sexo monógamo con ella, porque Maddy conoce o cree conocer sus secretos y porque la considera como de su propiedad. Para la Segunda Temporada, la relación ha cambiado de cariz. Nate ya no busca satisfacer sus caprichos ni sueña con protegerla.

Es así que le es fácil entrar en un romance clandestino con Cassie a la que encuentra en una situación vulnerable: Acaba de romper con McKay, no se ha recuperado de su aborto y se siente sola e incomprendida. Nate la ve llorando, le ofrece llevarla a la fiesta de Año Nuevo. ¿Tiene ya la intención de seducirla? Creo que si.  Por algo la desequilibra con su manera frenética de conducir, por algo le da cerveza. Ya Cassie ha comenzado a beber antes. Todo lleva a que lleguen a la fiesta (Cassie ya se quitó los calzones) y tengan sexo en el baño.



No voy a entrar en detalles de esa situación que más que jocosa es repugnante con Maddy que necesita orinar y sabe que Nate está en el baño, pero no se le ocurre que está teniendo sexo. Mas tarde llega McKay que se sorprende ante la interrogación de Nate sobre si ha venido a acostarse con Cassie. ¿Se ha puesto Nate celoso? ¿Acaso siente, como toda personalidad posesiva y controladora,  que Cassie ya lleva su marca? Lo próximo es la paliza que le planta Fezco.



Camino al hospital y, en coma, Nate tiene un sueño en el que se ha enamorado de Cassie (wtf?) que esperan un hijo y que viene Cal y destruye sus sueños manoseando a la nuera. Yo siempre vi ese sueño como una manera de combinar a dos mujeres: Cassie la nueva sumisa y Jules, a la que solo puede Nate dominar con amenazas. Y ahí entra un tema espinoso que  un puñado de valientes abrazamos.



¿Es Jules el Gran Amor de Nate?

En algún momento, Sam Levinson declaró que siempre planeó un romance entre su héroe gotico y la Lolita Trans. El que no haya cuajado se debe a motivos todavía no esclarecidos, pero para los conocedores de romances pre-wokismo, ese encuentro violento en la cocina entre los personajes de Jacob Elordi y Hunter Schafer iba a acabar en amor. Aunque vaya en contra de todas las leyes feministas (que prefieren el meet cute) este cruce que más parece combate es un ejemplo exagerado de la lucha de sexos que era el inicio de toda comedia romántica desde el Hollywood de la Depresión.

Esto fue lo que pasó. Nate descarga la humillación y frustración que le provoca la publica infidelidad de Maddy en quien ve como la más vulnerable de la fiesta. Y aquí entra un tema importante, Nate no sabe que Jules acaba de acostarse con su padre, pero si sabe que es trans y la acusa de estar llamando la atención. Solo cuando ella se defiende con un cuchillo que Nate descubre que hay algo admirable en la chica, algo que el no posee: valentía. De ahí surgirá un proceso de catfishing, en el que Nate, bajo otra identidad, corteja a Jules en -línea.

El que la busque y reencuentre en una app para gays que sabe usa su padre y que Jules siga usando esa vía para sus citas clandestinas, indica que Nate ya sabe que Jules y Cal se han conocido bíblicamente. ¿Entonces esto es parte de un plan de venganza? ¿Es por eso que le pide fotos desnudas para luego chantajearla? Eso no nos lo explican, lo que sí sabemos es que en las semanas que dura el cortejo, Jules se ha enamorado de “Tyler”  al que  le ha contado todo sobre ella incluso sus ilusiones. Lo irónico es que también él le ha revelado un lado vulnerable que nunca muestra ni a su familia y ciertamente no a Maddy.



En la noche de la feria donde tanto Cal como Jules han pasado por una terrible experiencia al reencontrarse y reconocerse,  Nate tiene una crisis que desencadena en un enfrentamiento verbal y físico con Maddy. Saber que Maddy y Jules pueden chantajearlo facilita la necesidad de dar vuelta la situación amenazando a la rubia con acusarla de enviar material pornográfico por Internet.

Hay mucha discusión entre los shiperos de si Nate siempre planeó este chantaje o si en realidad quería algo con Jules y el verla con el padre le recordó que ella tenía el poder de destruir a toda la Familia Jacobs. Agreguémosle que  el mal comportamiento de Maddy y el que ella sepa o crea saber el motivo por el que Nate conservaba imágenes obscenas en su teléfono (que enviaba a Jules) lo tiene atrapado entre dos personas que pueden destruirlo.

El problema es que cuando se enoja o desespera, Nate se vuelve Hulk y su ira deja marcas en el cuello de su novia. A pesar de que Maddy trata de cubrir las magulladuras con base de maquillaje, una serie de circunstancias desafortunadas hace público el haber sido atacada. De su escuela llaman a su madre, esta denuncia a Natea pesar de las protestas de su hija y este es arrestado e interrogado. Aunque sale bajo fianza, es expulsado de su equipo, no lo quieren en restaurantes, y pasa a ser un paria en su escuela.



Maddy y Nate hacen las paces. Juntos elaboran un plan maquiavélico para restaurar el status quo: denunciar al pobre Tyler como el atacante de Maddy. Nate chantajea a Tyler para que se autodenuncie y a Jules para que diga que fue testigo de la agresión . Esto empuja a Jules a cometer varios actos desatinados, a renunciar a su feminidad, a explorar , con malos resultados, su lado queer. Para los eufóricos este es el punto más vil de la carrera de villano de Nate. Para los shiperos es un momento en que no podemos negar que la idea de emparejar a Jules y Nate es un despropósito. ¿Lo es?

                                        El pobre Tyler

Nate: Un Héroe Gótico

Si nos enfocamos en que esto es un relato de ficción y no un manual didáctico para proteger mujeres de relaciones y parejas peligrosas, un posible romance entre Jules y Nate no sería tan improbable ni reprensible. Después de todo, la literatura clásica está llena de romances trágicos precisamente porque son parejas disparejas.

Nate es un típico héroe byroniano tal como Heathclieff (al que el Elordi sabrosamente ha sabido interpretar en la nueva versión de Cumbres Borrascosas), Rochester de Jane Eyre, incluso Rhett Butler de GWTW. Una vez comparé a Rhett con Jaime Lannister y  yo le  veo a la larguirucha Jules un parecido con la también inadaptada Doncella de Tarth.



Es cierto que no podemos esperar un final feliz de este tipo de romance. los antihéroes góticos suelen redimirse solo antes de o con su muerte (Valmont en Las Relaciones Peligrosas; Tom Hiddleston en Crimson Peak). El caso de Mr. Rochester es que su redención le cuesta quedar desfigurado y ciego en un incendio. Lo que importa en este tipo de relación es que nunca deben salirse del texto o pantalla, que no  deben pasar de ser fantasía. Lo importante son las causas por las que dos seres tan diferentes se han unido.

Para Jules “Tyler” será un nombre falso, pero los sentimientos y confidencias de Nate fueron reales. Ella llegó a conocer un Nate desconocido para Maddy, Cassie e incluso Cal. En el caso de Nate , cómo Rochester y Jaime Lannister, él admira aspectos de esta mujer que lo sorprende y de quien se enamora, pero sabe que no puede poseer.

Sin embargo, y aun teniendo a Nate y a Cassie juntos en la Segunda Temporada, aun cuando Jules parece haberse olvidado de Nate, Levinson se las arregla para darles una escena juntos en el antepenúltimo episodio que nos despertó a los shiperos el apetito por un romance y la certeza que ese par todavía se ama.

Ya casi al final, comienzan a salir los secretos a flote. Tras una noche de borrachera y de injurias a su familia, Cal Jacobs abandona el hogar. Es increíble como los que deja atrás por fin pueden respirar con alivio y libertad. Entretanto a Rue se le destapa la boca y, enfrente de Maddy, acusa a Cassie de acostarse con Nate. El adivina lo ocurridotras un centenar de llamadas de Cassie que  no respondeque Maddy sabe de su relación. Conociéndola sabe que ella buscará vengarse.



Es entonces que Nate toma varias decisiones. La primera, impedir que su padre regrese al hogar y vuelva a dominarlo. La segunda acabar con la dependencia de Maddy y para lo cual necesita  evitar una venganza que involucrará el disco robado y salpicará a Jules.

Nate, El Paladín Rescata-Doncellas

Lo que ocurre enseguida es tan extraordinario que para los shiperos de Nate y Jules compensó una temporada donde el par no se dirigió la palabra. Pongo ambas escenas para que las aprecien, pero basta decir que nos dejan claro que se cumple el sueño de Nate de ser un caballero andante que protege a su dama. Yo veo ese rescate de Jules como una secuela a  las palabras de la madre de Nate que lo exonera de la violencia ejercida contra Maddy, la noche de la feria. Marcia vio ese acto delictivo como una forma de su hijo de protegerla de la agresividad de la novia.



De ahí que Nate vuelva a utilizar la violencia contra Maddy, pero ahora para proteger a Jules. En un gesto de ironía cruel,  utiliza el mismo escenario con el que chantajeó y  torturó mentalmente a Tyler. Un crimen del que Maddy fue cómplice. Nate sabe que la humillación que Maddy siente al saberlo con Cassie hace toda reconciliación o disculpa sean imposibles. Su romance ahora es irreparable y no le importa. Lo urgente es recuperar un video que puede destruir a Jules, su verdadero amor.




Ya Nate no teme que la verdad sobre su padre salga a relucir,  pero no quiere que en su caída arrastre a Jules. El libreto sigue paso a paso un plan y Nate es el rey de los planes maquiavélicos. Visita a Maddy y la aterroriza hasta que le devuelve el disco. Acto seguido busca a Jules y se lo regresa (en una escena que para mí es la más romántica/erótica de la serie), y tras la cual se lleva a Cassie a vivir con él.



Por unos momentos, Nate se ha convertido en el paladín que soñó ser. Vengó el honor de su madre, renegó de la mala mujer, rescató a Jules y también a Cassie que está siendo perseguida por Maddy y rechazada por su propia familia. Llevarse a Cassie es una declaración de que quiere formar una familia con ella. Lástima que Levinson decidió dedicar dos capítulos para la obra de Lexi y que la subsiguiente humillación borrase cualquier buena acción que hubiese cometido.

Mucha gente nos cancela a los shiperos de Nate-Jules o condenan que Levinson haya quizás insinuado un posible romance entre estos personajes acusándolo de promover relaciones toxicas. Son las mismas quejas que asaltan a la adaptación de Cumbres Borrascosas de Elordi-Robbie. Se olvidan los “eufóricos” que hace una década se devoraban Las 50 Sombras de Gray y se agolpaban a ver adaptaciones de tan deleznable franquicia. Se olvidan que todo gran romance literario es problemático, poco recomendable y rara vez tiene un final feliz.

                   Heathclieff, un Nate Jacobs victoriano.

Nadie aboga para que Nate y Jules se casen, adopten niños y mascotas, y planten tomates en su huerta. Eso solo ocurre en las novelas rosa. Solo queremos que reconozcan las emociones que experimentan cuando están juntos y como hacen aflorar lo mejor de ambos. Es fácil definir a Nate como irredimible en un contexto realista, pero tal como los shiperos del Jaimienne creíamos que el Matarreyes y la Doncella de Tarth podrían ser felices para siempre, en esta fabula “eufórica”, el personaje de Jacob Elordi puede ser feliz…por un tiempo, al menos.

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miércoles, 18 de agosto de 2021

Diverso y Woke, el Refrito de “Gossip Girl” no Pasa de Ser un Mediocre Fracaso

 


Un error del Reboot de” Gossip Girl “es insistir en que es una secuela de la otra. La original tenía muchas fallas, muchas locuras escandalosas, pero le sobraba lo que le falta a esta: glamur. Y nunca fue sórdida que es el calificativo que mejor le cuadra a la nueva. Sobre todo, nunca aburrió con una chabacanería que ofende al público (el pensante).  Ni con sus alardes de wokeness, esta “Gossip Girl” puede disimular una historia de mal sabor y mal olor que de pronto, a partir del capítulo cinco, vira de rumbo, retrocede y los personajes dejan de ser quienes creíamos que eran.

A medida que llegaba al final del capítulo mencionado, yo me preguntaba qué estaba viendo. Comprendo que el maestro acosado de pronto se vuelva un villano (y argentino, más encima) ¿pero que su acosador, un pansexual drogadicto y depravado, se convierta en la inocente presa de un pedófilo? ¿Que la idiota de Audrey se pase cuarenta minutos ninguneando egoístamente a su madre y de pronto en medio de una borrachera caiga que es ella es la culpable de sus  desavenencias?  ¿Justo cuando empujó a Kiki al suicidio? ¿Y desde cuando Gossip Girl quiere “ayudar” a sus víctimas?

¿Acaso Joshua Safran y su equipo presentían la lluvia de reproches que les caerían de parte de críticos y espectadores y trató de hacer un pequeño experimento social con el público?  ¿Una especie de sueño como en “Dallas”?  ¿Y se supone que debamos olvidarnos de los cuatro episodios anteriores donde denigraron a los maestros, a los latinos,  y expusieron las falencias de ser criados en un matrimonio gay?



La Fórmula Wharton-Fitzgerald

Todo comenzó con la inepta campaña del mercadeo que precedió a la serie. “Gossip Girl” resucitaba, pero más diversa, mas woke, más actual. Ya con eso sabíamoslos verdaderos fans que esto no iba a resultar. La esencia de “Gossip Girl”, el secreto de su éxito fue hacernos creer en una fantasía antigua que aparentemente ocurría al final de la primera década del siglo XXI, pero que bien pudo tener lugar un siglo antes.

A pesar de estar inspirados por la serie de novelitas juveniles de Ceciliy von Ziegesar, la verdadera madre de GG fue Edith Wharton. Originalmente se pretendía que el triángulo Olenka-Archer-Welland fuese recreado por Serena- Nate-Blair. A medida que los personajes se le escapaban a Joshua Safran de las manos, Blair pasaba a ser propiedad de Chuck Bass y Dan Humphrey adquiría poder, la serie tomaba otro rumbo.

                  Blair y Dan en una adaptación teatral de "The Age  of Innocence"de Edith Wharton

Serena dejó de ser la damisela inocente, pero calumniada de la Nueva York de fin de siecle, para ser una jazz baby a lo Daisy Buchanan con Dan convirtiéndose en la quintaesencia del Gran Gatsby.  Eso hacía que GG se sintiese nostálgica de un mundo que sus espectadores solo conocían de sus clases de literatura.

Tal como la telenovela alcanzó su cúspide promoviendo valores ya obsoletos en el mundo real, GG nos hizo creer que aun en la Era de Internet existía una clase social en el Upper East Side de Manhattan que vivía de acuerdo con códigos antiguos. Otra gran influencia en la serie fue la “Metropolitan” de Whit Stillmann, que, aunque tiene lugar en 1990, huele a baúl antiguo. Stillman siempre ha dicho que el filme fue una búsqueda proustiana de su pasado de la Era Kennedy cuando las fiestas de debutantes y el poder del “Old Money” todavía pesaban.



Hoy, Old Money en Nueva York es la Tribu Trump, que en Gossip Girl estaba representada por los buitres ambiciosos, los nuevos ricos Bass. En esta versión del 2021 ya ni se puede hablar de esa clase ni de valores vetustos. Los nuevos protagonistas son siete chicos muy privilegiados que aun siendo (tres de ellos) de piel oscura reflejan la superioridad que da un poder comprador. Esto es evidente cuando Obie (¿ben Kenobi?), el único del grupo dotado de conciencia social parte a “hacer el bien” con su cómplice Zoya, la chica pobre pero ultra progre que tiene el letrero de BLM como wallpaper de su celular.

Su obra de caridad es hacer abrir a medianoche una tienda de útiles de oficina tipo Staples y comprar kilos de útiles escolares para donar a una escuela pobre. Obvio que tal empresa sería imposible si Obie no poseyera una tarjeta con crédito de múltiples ceros. Y ahí está la primera falla de la tan pregonada wokeness. La caridad es fácil cuando se puede y no duele.

El Nuevo Brat Pack de Constance Billiard

Vamos a pasar revista a los nuevos integrantes del Brat Pack de Constance Billiard que intentan apegarse a los modelos dejados por la anterior e inimitable GG. Tenemos a la Abeja Reina, Julien Calloway; a su novio oficial el Nate Archibald del futuro, el tal Obie; y a sus minions, Luna y Monet. Agreguémosle a Max, el chico malo millonario que quiere ponerse los zapatos de Chuck Bass, y una pareja que a ratos parecen Blair y Nate y otros Polo y la Marquesa Carla de “Elite”.



¿Y dónde dejamos a Dan Humphrey?  Bueno, a veces el Obie cae en sermones Humphrey. Y Zoya es a ratos tan ingenua como Little J, su hermanita modista y a otros nos recuerda a lo más cercano a una woke de color de la GG original, Vanessa Abrams.  Zoya aes la medio hermana de Julien. Como Dan, se siente pez fuera del agua en medio de esta sofisticación ordinaria y adulta a pesar de que el grupo oscila entre los 16 y 17 años.  Zoya, como Jenny, solo tiene catorce. A pesar de su corta edad es súper militante y dada a expresar sus ideas tal como lo hacía Vanessa.

Sin embargo, el dúo Julien-Zoya se aleja de las series juveniles para caer en el modelo de “The Parent Trap”. Julien es hija de padre rico blanco y madre negra. Su madre los abandonó para irse con Nick un negro pobre (ok es un abogado muy decente, pero no es millonario). Zoya y Julien han vivido marcadas por la amargura paterna y la ausencia de una madre que murió prematuramente. Como sus padres se odian, han crecido separadas, pero en su adolescencia y aprovechando las redes sociales, llegan a comunicarse.



Julien tiene una idea para estar más unidas, traerse a la hermanita desde Buffalo hasta Constance Biliard. Para eso la hace aplicar (todo a espalda de los padres) para una beca que Zoya gana. Ya trasladada a Nueva York e ingresada en la escuela, la pequeña descubre que fue su hermana mayor quien arregló todo para que ella obtuviese la beca. Esto enfurece a Zoya que siente que le ha quitado la beca a alguien que la merecer más que ella. A ver,  Cielito, eres negra, de bajos recursos y muy talentosa. Nadie merece esa beca más que tú.



La cosa se complica cuando Zoya descubre que entre los superficiales compinches de la hermana hay un ‘Woke”. Esto la lleva a iniciar una relación con Obie que rompe el corazón de Julien y afecta su imagen de influencer. Julien es antes que todo la reina de Instagram (Twitter es para viejos y para Lin-Manuel Miranda) donde ofrece tips para maquillarse, también es modelo y a ratos va a la escuela. Como dice una maestra “¿Quién quiere ir a la universidad si te pagan por maquillarte en línea?”. Eso aleja más a Julien de la imagen de Blair Waldorf, quien vivía obsesionada con encontrar su lugar en el sol y cuya vida estaba dividida entre su futuro escolástico, su futuro laboral y su futuro matrimonial.

Julián ya tiene un presente exitoso que está a punto de desbaratarse por la llegada de su propia hermana. Zoya es demasiado joven para entender la repercusión de sus actos. Para entender que se ha convertido en una It Girl a una edad en que debería todavía jugar a las muñecas. Se crea un triángulo sosísimo, aunque casto.

Algo que no podemos decir del triángulo Audrey-Max y Aki que más que soso es indigesto. Y si es el tipo de triángulo bisexual que hizo famosa a “Elite”, pero son insoportables. Audrey es esnob, y habla como si le apretasen la nazi. Aki quiere ser sensato, pero está como Poloconfuso sobre su identidad sexual. Y Max quiere comérselos a ambos, aunque también tiene una obsesión con el maestro Rafa Caparro, que es parte de la moraleja Gossip Girl: nunca seas maestro de nenes privilegiados.



Mas Diversa, Mas Actual, Mas Woke

Parte de la wokeness tan cacareada de este mediocre refrito es su diversidad sexual y racial. Para comenzar es dirigida por una canadiense de 25 años llamada Karena Evans y que es negra. De los ocho protagonistas, tres son de origen africano (y Aki es de ascendencia asiática), una de las minions es latina como lo es Rafa Caparro, el objeto de deseo de Max que es blanco, pero bisexual tirando más hacia el lado gay. Aki también quiere explorar su lado homosexual y Julien, la protagonista (interpretada por Jordan Parker, una actriz queer) luce un corte de cabello no-binario, aunque está en una relación hetero y se pasa el primer episodio usando faldas.

Para redondear el cuadro diverso, Rafa Caparro es un maestro gay, y una empleada de administración que sale a menudo es lesbiana, como lo es la minion Monet. Sin embargo, tanta variedad no contenta a muchos. Junto con el Forward nos preguntamos que ha hecho el productor Joshua Safran con todos los judíos del Upper East Side. No aparece ninguno.  ¿Y dónde están los asiáticos? Para colmo, en Refinery29  ha habido un dramón porque ninguno de los actores negros es de piel oscura. Estas medidas de pigmentación ya me recuerdan las paletas de los nazis para revisar cual era el color azul propio de los ojos de un ario.

 Mi mayor ira contra el show es su ataque frontal contra los educadores. A pesar de que Zoya- la única vez que me ha caído bien- intenta explicar a Julien y a su corte que nadie es más mal pagado o ninguneado que un maestro de escuela privada (Lo sabré yo) el cuerpo docente de la Constance Billard está lleno de indeseables. En tres palabras, ellos son Gossip Girl ¡En serio!



Los Maestros Vengativos

En la GG original, con la excepción de Chuck, los alumnos le tenían terror a la administración, a las malas notas, a los reportes negativos que les impidiera ingresar a una Ivy League, de preferencia, a la que habían ido padres y abuelos. Los únicos maestros vulnerables eran los muy jóvenes e inexpertos, como Rachel que se atrevió a enfrentarse a Blair y termino acostándose con Dan.  ¡Tremendas metidas de pata!

                            Blair y Rachel

Eso no ocurre en esta versión woke. Ahora a nadie le interesa ir a la universidad. No se sabe para qué están los maestros. En realidad, son los bufones del alumnado que los mantienen a rayas amenazando con despedirlos. Los padres parecen hacerles caso a sus hijos en eso de darle la bota a los profesores y los despedidos no vuelven a encontrar empleo.

Hace treinta años yo también enseñé en una escuela privada donde la directora cambiaba las notas que yo le asignaba a mis alumnas, y las nenas,  cuando se ponían malcriadas, me amenazaban con sus padres.  Presenté mi renuncia, me largué, una semana más tarde estaba trabajando en un plantel universitario. En esta versión, los docentes no creen tener opciones. La más aterrorizada es Kate Keller, una maestra de inglés,  con ínfulas de escritora, que llega el primer día de clases disfrazada de Serena el día en que regresó a Nueva York. Mas allá de cualquier referencia al original, Kate está faltando al código de vestuario y provoca la bura del estudiantado.



Harta de tanta burla y amenaza, Kate consigue que dos colegas (uno blanco y una hindú) más una empleada de administración (lesbiana) la ayuden a resucitar a Gossip Girl, el único hombre del saco al que los chicos de antaño temían.  El problema es que por muy hartos que estén del estudiantado, esto de acosar alumnos vía medios anónimos, es poco ético y bastante infantil.

Sacarle fotografías, sin permiso, a una nena de catorce años en paños menores es ilegal. Aparte de perder la licencia, pueden ir presos. Por último, Kate se concentra en atacar a Julien y a Zoya que son las únicas alumnas que la estiman. Como pedagogos, Kate y su corte son unas bestias.

Si nos creemos el cuento de que Dan Humphrey era Gossip Girl, hay cosas que no cualquiera puede hacer para manipular desde las redes sociales. Dan estaba motivado por una relación amor-odio por ese mundo al que sometía con sus blasts y sus fotos indiscretas. Los maestros no saben realmente lo que quieren y acaban creando un Monstruo de Frankenstein.



Dan, como adolescente que era, conocía a sus víctimas y su cultura. Era un experto en tecnología, algo en lo que supera a los docentes. Por último, las redes sociales han evolucionado mucho. Pronto Kate es bloqueada,  tras ser acusada de postear mensajes inapropiados. Y hasta es chantajeada por Julien. Agreguémosle que a Kate le gusta Nick, el padre de Zoya, y ya presumimos el lio gordo en que se ha metido.



La Venganza de los Críticos

Es un triste consuelo que este refrito no haya gustado a nadie, ni a los fans del show original ni a los críticos que están divididos entre los que notan como palidece este refrito en comparación a su despampanante fuente de inspiración, y los que simplemente lo consideran un cuento mediocre. Si la serie demuestra que ha fracasado en su wokeness. ¿En qué descuella? Porque de los 219 comentarios de IMDB solo un cuarto son positivos. En popularidad tienen un 5.2. compárenla con el 7.5 de “Elite”

En Rotten Tomatoes solo tiene un 36% de la crítica a su favor. Los críticos de grandes publicaciones han mencionado lo aburrida que es o se han burlado de su “wokeness” como en New York Magazine donde Katheryn van Arendok ha dicho “cree que tiene y que debe haber una revolución, solo que no sabe lo que es una revolución ni contra quien’”  Robert Lloyd de Los Ángeles Times ha sido más burlesco reconociendo que cada vez que los personajes  rugen en contra del “patriarcado” es un reflejo de que los escritores saben que es una palabra que les gusta usar a los adolescentes aunque no sepan lo que significa.

En Salón.com donde son agresivamente pro-diversidad, han notado que meter personajes de color no los hace interesantes, que Obie sufre de sentimientos de culpa propios de ricachones y que, en su afán de demostrar conciencia social, cae en el complejo de Salvador Blanco. Pero mi favorita es Sophie Gilbert en The Atlantic que ha comparado el show a un ‘rodeo de chivos” (glossy goat rodeo) y dice algo que suena a verdad “los verdaderos adolescentes no se reconocerán en estos personajes”.



El público es más duro con frases como “aburrida, no es ingeniosa” y “una tortura ver los dos primeros capítulos”. Y algo que los críticos no han visto, pero nosotros los espectadores sí, es que no es una imitación de “Reina Cotilla” sino de “Elite”, y como dijo un comentarista “Básicamente es Elite con gente fea”. Esa es la mayor de las quejas. No es que no sea GG, es que los actores son feos, trabajan mal, se visten mal. La serie es oscura, mal dirigida, mal editada y, lo peor para mí, los personajes no inspiran nada positivo.

Es triste cuando lo woke se reduce a profesores blancos traicionando a alguien de color, una mocosa de catorce años quejándose de lo “blanco” que es Broadway, y Julien diciéndole a su hermana “la gente como tú no se gana las cosas, las roba”. Aunque era una alusión al padre de Zoya que le robó la esposa al padre de Julien, sonó como el tipo de cosas que los privilegiados dicen de los negros sin recursos.

Peor aún que de los personajes gay, el único que inspira simpatía y respeto sea Rafa Caparro que tiene que aguantar el acoso sexual de un alumno, que el susodicho lo meta en un buen lio cibernético, y más encima tiene que consolarlo y prestarle su sofá como si Max no tuviera dinero para comprarse un hotel donde pasar la noche. Ni saber, casi al final de la serie, que Rafa es un “groomer” ayuda a reinterpretar estas imágenes y eso se debe a la torpeza del libreto.



Es el Tercer Episodio donde uno puede ver claramente las grietas de esta historia. Los maestros son los villanos. En “Gossip Girl” y Elite” eran los padres. ¿Cuándo habrá una serie juvenil donde sean los jóvenes que acepten responsabilidad por sus actos?  Eso si quieren hacer cosas de adultos y ser tratados como tales.

Zoya, la Feminista

Zoya es una Greta de piel oscura, solo que su militancia abarca a Broadway y su feminismo es mitutero. En el capítulo tres, la minion Luna, que es estilista, decide darle un make over a Zoya. La chica la detiene, un make over es antifeminismo. Luna le explica que lo es si el propósito es atraer a un hombre “çis”. O sea si lo haces para sentirte bien tú, no hay problema. Yo también caí en ese cuento una vez.



Zoya convertida en el último grito de la moda 2021 acompaña a Obie a una obra de teatro indie (no voy a sentarme a discutir el motivo por el cual no creo apropiado llevar una niñita a ver una pieza de Jeremy O. Harris que incluye desnudos frontales masculinos). Zoya está tratando de seguir las reglas de Luna, no hablar mucho, no comer nada (a mí también me enseñaron que no debía comer delante de un hombre sino hasta estar casados), pero también está incomoda porque Obie la ha admirado.


              ¿A cual de estas influencers prefieren?

De ahí viene una deducción jalada por los pelos de que la razón por la cual Julien es una influencer es para estar a la altura de Obie, “El Príncipe de Nueva York”. Como el actor que interpreta a dicho “príncipe’ parece tener once años (aunque sus entradas en la frente pronostican pronta calvicie), una se pregunta porque estas hermanas se lo pelean. ¿Por qué Julien ha sacrificado vida e integridad par ser digna compañera de un individuo que tiene más de perro faldero que playboy?  Realmente debieron poner un actor más llamativo.

 Cuando pienso en todas las cosas terribles que Blair hizo por Chuck, y para estar a la altura de Chuck, el supuesto ‘Sacrificio” de Julien es grotesco. Al final, si Blair y Serena y querían ser influencers era por ellas mismas, no por ningún hombre blanco, negro o verde.



Sinceramente, el triángulo Julien-Obie-Zoya me tiene chata y me gustaría hacerles unos pases mágicos para que desaparecieran. Es algo que comparto con la teleaudiencia. Para bien o para mal, lo que da que hablar de esta serie es todo lo que rodea al sleazeball, Max (intraducible pero el epíteto perfecto. Gracias Decider por enchufárselo).

Max, el Favorito del Profesor

Dese el primer día sabemos que Max tiene solo un propósito, vivir su pansexualidad. Eso se traduce en acosar sexualmente a lo que se le cruce por delante, sea su amigo de la infancia Aki, la novia de este, o su maestro de Clásicos, Rafa Caparro. Si se tratase de un acoso heterosexual, ya oiríamos el griterío de la galería progre. Como no lo es, los críticos le echan la culpa a Caparro.


En el episodio 2, con la excusa de poner celoso al profe, Max consiguió un beso francés de Aki. Con Audrey llegó más lejos, pasando una noche juntos que la dejó perpleja, pero deseando más. Los remordimientos no dejan en paz a los tortolitos. Para compensar, Audrey intenta utilizar su nuevo conocimiento en la cama. El pobre Aki no responde muy bien a un “beso negro”. Así, como lo oyen.

¿Eso fue lo que Audrey aprendió con Max?  Disculpen si peco de anticuada, no soy quién para meterme en donde otros eligen meter su hocico, ¿pero anilingulo como solución a problemas de alcoba? ¡Guacala!  Ya llegamos a un límite innecesario y que sobrepasa al soft porn. O sea, no he visto la última temporada de “Elite”, pero no recuerdo que hayan llegado a ese nivel de sexo gráfico.

Hablando de “Elite” recordarán mi malestar cuando se implicó que todos los problemas del pobre Polo eran producto de haber sido criado por una pareja de lesbianas. Ahora descubrimos que Max es hijo de un matrimonio gay compuesto por “Pops” Roy, que lleva su homosexualidad de manera discreta y “Dad” Gideon, un empresario teatral cuyos looks (Inspirados en Jordan Roth) oscilan entre Liberace y Walter Mercado. Aparentemente Gideon no era tan flaming cuando se casó y Roy está un poco incomodo con la “evolución” de su consorte.

                       Gideon es una imitación de Jordan Roth



Max descubre que su padre anda navegando por sitios de citas gay. En vez de preguntarle que pasa o alertar discretamente a Gideon, decide hacer una de sus mugrosas trampas. Utilizando la foto de Rafa Caparro, Max contacta a su padre quien parece interesado en el profesor. Esa noche, en la puesta en escena de “Aaron” de   Jeremy O. Harris, Max pone en marcha un retorcido plan. 

Hace que todos se sienten juntos.  Gideon, reconoce a Rafa de las reuniones de padres y apoderados. Roy también lo reconoce…El único que está en babia es el pobre maestro. Y entonces Max suelta la bomba, sin importarle como humilla y hace daño a su Dad Gideon o que Rafa pueda demandarlo por usurpación de identidad.

Rafa y Gideon se van cada uno por su lado y Roy reprocha a su hijo lo que ha hecho y ahí viene la guinda del pastel. Max cae en un estereotipo de (sorry, pero es el apelativo que merece) de mariquita de comedia barata y añeja. se echa a llorar, cubre a su padre de reproches” ¿Que nos has hecho?”. ¿Se imaginan a Chuck haciendo eso?



No contento con la cagadita que se ha mandado, Max va a encontrarse con Aki y Audrey y  hace público sus escarceos con ambos. Realmente no entendemos cómo puede Rafa Caparros, aguantarlo, tenderle la mano, preocuparse por él, cuando el tipejo es una alimaña.

Mal Actuada, Poco Estética, Mal Narrada

Aparte de un argumento ilógico e irritante, en sus pobres intentos de parecer moderno, el Reboot de Gossip Girl no ofrece méritos artísticos. Las actuaciones son pobres. No sé quién es peor si Thomas Doherty (Max) que parece siempre estar bailando dentro de una pecera o Emily Alyn Lind (Audrey), una marioneta inexpresiva que solo mueve la boca.

El vestuario no ayuda.  Ya sé que las modas cambian. ¿Pero realmente los adolescentes andan con calcetines y sandalias? Ayyy. Yo sé que los jóvenes a veces tienen desastres de guardarropa. Recuerdo a Blair yendo a la escuela con hot pants y pantimedias color rojo bombero, pero un error lo comete cualquiera. Aquí chicos y chicas parecen haber encontrado prendas en un basurero y se las ponen una encima de la otra sin ton ni son.

                       Todos pueden tener un fashion disaster hasta Serena y Blair
                           ¿pero esto?
                              ¿Sandalias con calcetines?

La serie es muy oscura. No solo en las filmaciones nocturnas. Aunque hemos visto, mínimo, una fiesta por capitulo, no he sentido el deseo de entrar a esos antros, soirees de recaudación de fondos y ciertamente ni loca iría a ver una pieza de O. Harris. Es un mundo tan sin glamur, tan sin.. todo.  Son minimalistas hasta para contar cuentos.

En seis capítulos hemos visto todo tipo de situaciones sexuales, tres involucrando a Audrey y a Aki, en dos de ellas los hemos visto totalmente desnudos.  Hemos visto varias escenas de Max acosando a Rafa, en dos Rafa está desnudo, en una Max también lo está y hemos visto a Max y Aki (ambos desnudos) besándose. Lo interesante es que cuando Max pasa la noche con Audrey no se molestan en mostrárnoslo. Lo entiendo. La idea es que Max a pesar de su pansexualidad va a ser un icono gay por lo que sus aventuras en la heterosexualidad son nada más que incidentes marginales.



Sin embargo, hay otra escena importante que también ocultan. Cuando Max, drogado y lloroso, se arrastra hasta la puerta de Rafa a contarle que su Pops Roy lo rechazó, nos sentimos frustrados. ¿Una escena tan trascendente y no se molestan en filmarla? Además, Rafa arregló un encuentro con ambos padres. ¿Qué paso con Gideon? ¿También rechazó a su hijo biológico? Estoy casi por coincidir con The AV Club, que todo es un despreciable truco de Max para provocar la lástima y derribar los escrúpulos de su maestro, pero si no lo fuera tendríamos un grave problema de exposición indeseada. Los personajes se encargan de “contarnos’ sucesos que cambian la vida de estos.

Los Falsos Mensajes Woke

Como muchos, considere el capítulo 4 como la mejor entrega hasta la fecha. Aunque lleno de controversia, fue la primera vez que vinos a los personajes preocuparse por el bienestar de terceros y el mensaje final de Julien fue emotivo. Yo siempre voy a apoyar a quien declare la guerra al bullying, una enfermedad que se ha vuelto pandemia y que afecta a todos los géneros, edades y colores.

Pero precisamente porque las promesas de Julien son tan frágiles (tal como ‘No volveré a maquillarme”) y que esa fragilidad nace de la contradictoria y endeble ideología que gobierna esta serie, que el mensaje no tiene valor.  No se puede batallar contra el bullying si todos los personajes de la serie lo son desde la esnob Audrey hasta Max, el depredador sexual “depredado”.



Lo son Luna y Monet, lo son sus padres que acosan y aplastan a la administración. Los maestros cansados del bullying de padres y alumnos se convirtieron en una gran bully llamada Gossip Girl. Si Zoya se uniera a Milo Sparks pueden poner una compañía de asesoría de bulíes. “Gossip Girl”, la única e inimitable, fue fundada en el concepto más puro del bullying. Con ese mensaje de Julien, Joshua Safran parece burlarse de nuestra credulidad, pero no es la única vez que lo hace.

El cuarto capítulo es cuando se consuma la relación de Max y Rafa. El público está dividido entre los que los shipean y los que acusan a Rafa de pedófilo. No estoy en ninguno de esos extremos. Para mi esta relación es otro ejemplo de lo peligroso que es ser maestro en estos tugurios que pasan por escuelas élite.

En el penúltimo capítulo Rafa es expuesto: ya antes ha tenido sexo con otros estudiantes. Eso no quita que Max sea un Stalker que no deja al Profesor Caparros ni ir tranquilo al sauna. lo persigue, lo manosea, le grita ‘fuck me” de una manera que si fuera mujer me daría vergüenza ajena.  En el último capítulo, Rafa comenta que Max es su “fellow Conquistador”. En inglés eso no pasa de una comparación histórica. En castellano (idioma de Rafa), adquiere otro significado. Max es una variación moderna del mujeriego que acumula “conquistas”. Es, al final, un legado patriarcal.



Si Rafa no hubiese sido un “Conquistador” qué pudo hacer para defenderse de los intentos de Max de conquistarlo. ¿Golpearlo?  Iría a la cárcel. ¿Acusarlo con sus papás? Ya vimos que Roy se ha desentendido de su hijo y Gideon está encantado con el monstruito que ha creado. ¿Quejarse con las autoridades del colegio? No me hagan reír. Su única salida, y ya la perdió fue haberlo denunciado por haber usurpado su identidad para crear un perfil en un sitio de citas gay.

Sin embargo, Joshua Safran hace leña con su profe caído defendiéndose de cualquier acusación de que glorifica este tipo de relación. “No debemos sentirnos mal por Rafa” dice agregando que lo ocurrido, desde el punto de vista del profesor fue “morally wrong”. ¿Desde cuándo los titiriteros van adjudicándoles culpas a sus marionetas?  ¿Quien es él para hablar de moralidad si ha creado un retablo de personajes amorales, de la edad, color y orientación que sean. donde los únicos que merecen el calificativo de seres humanos , y un mínimo de respeto,  son los pobres padres de Julien y Zoya?

Inclusive, aunque me encantó ver cuánto ha crecido el bebé Milo (el hijo de Georgina Sparks), su aparición,  que en una comedia negra como lo fue la” Gossip Girl” original seria jocosa, en una serie que se precia de su ‘conciencia social” equivale a abuso infantil. Realmente siento lastima por los promotores de la “wokeness” si sus embajadores son Joshua Safran y la HBO. (Abajo, videos que muestran como ha crecido Milo en 10 años)




En el quinto y muy estrambótico capitulo, dos chicas ganan un concurso de Halloween disfrazadas de Blair y Serena. No solo no se parecen físicamente, sino que el look  es totalmente diferente  a comoe Blair y Serena lucirían. Esa en capsula es la verdad sobre este desafortunado Reboot. De “Gossip Girl” solo tiene el nombre y milieu, y su interpretación de la esencia de la original, woke o no, es totalmente errada.


                         No, no se parecen


El capítulo final es tan insufrible como el resto de la historia. Descubrimos que Max sabe cocinar, que la mamá de Aki es de origen asiático, que Luna es la única de ese grupo que merece un empleo (hagan un spinoff de sus aventuras como asesora de influencers) y que tanto Gossip Girl como sus víctimas son iguales de inútiles, pesados y poco interesantes. Admiro a quien quiera ver la segunda parte y espero que no haya segunda temporada.