Acabada de hacer una (paupérrima) reseña de las series de fantasía
que llegarán a la televisión en un futuro cercano y ya se me antojaba hacer algo
parecido con toda la nueva temporada 2015-2016. Pero un vistazo a la parrilla me
desalentó totalmente. Lo siento, pero nada me parece atractivo con la excepción
de los siempre confiables dramas de época. Y de esos hay una gran oferta.
Es cierto, cuando todo falla, siempre se puede contar con
una “Downton Abbey” o algo como “Miss Fisher Murder Mysteries”. La tercera temporada de la serie
de detectives australiana ha quedado con una Phryne que se despide de Oz y
vuela en el horizonte en su avión partículas, no sin antes intercambiar un
largo y húmedo beso con su amor secreto, el Inspector Jack Robinson. Y ahora
los fans estamos esperando confirmación de que vendrá una Temporada 4.
No necesitamos confirmación para saber que se acaba “Downton
Abbey” o que “Mad Men” ya cerró su ciclo. La pérdida de estas dos series tan
representativas del drama de época deja
altas las esperanzas para period pieces futuros.
Por suerte, la BBC no se ha quedado de brazos cruzados y
desde el 2014 que anda produciendo propuestas tentadoras que todavía no hemos
visto en América Latina. Me refiero a “ Jonathan Strange y
Mr. Norrell”, “The Crimson Field” y por supuesto, “Indian Summers”. Todas
de la temporada pasada.
Tras la despedida de “Mad Men “y con “Masters of Sex “en su
tercera temporada, esperaba kilos de series retro
sobre los 50’s y 60’s. Para nada. Lo más cercano es “Partners in Crime” que
recoge las aventuras del dúo de detectives amateur Tommy y “Tuppence” Bresford.
Tal como ocurriera con El Padre Brown, se decidió trasladar a los personajes de
Agatha Christie desde Los Locos 20 a un contexto de Guerra Fría.
Después de la renovación de “Manhattan” (que todavía no
vemos por estos lados) se ha olvidado un poco el tema de La Segunda Guerra Mundial.
Sir Ian McKellen y el ex Sir Anthony Hopkins
recrearán los roles creados por Albert Finney y Sir Tom Courtney, en una nueva
adaptación de “The Dresser”,. La obra de
Ronald Harwood gira en torno a la
relación entre un actor alcohólico y ególatra y su vestidor en la Inglaterra
del Blitz. Este es un filme para TV no así la serie “Home Fires” una
contribución de ITV sobre el tema de la vida durante el Blitz. Más interesante
se ve la adaptación de la novela especulativa de Len Deighton SS-GB que se imagina lo que
hubiera sido el Reino Unido de ser invadido por los Nazis.
Sobre la Belle Epoque
solo tendremos una adaptación de la (un día)
escandalosa Lady Chatterley’s Lover. A
Lady Constance la encarnará Holiday “Lucrezia Borgia” Granger, su amante rural
será interpretado por Richard “Robb Stark” Madden. Pareja atractiva, y ya los
hemos visto desnudos a ambos. Todo un espectáculo,
a pesar de que el difunto Rey del Norte insiste que el énfasis de esta adaptación
de la novela de D.H.Lawrence será “en
romance y no en sexo”
El tema Sherlock Holmes/Conan Doyle no deja de atraer
productores. Martin “Doc Martin” Clunes interpreta a Sir Arthur Conan Doyle en
“Arthur &George” una dramatización de la novela de Julian Barnes sobre los
esfuerzos del escritor por defender a un abogado hindú injustamente acusado. Los canadienses planean otra dupla en “Houdini
and Doyle” sobre una mancuerna entre Sir Arthur y el mago. Siempre en tema
biopico llega “Life in Squares” una visión sobre El
Grupo Bloomsbur y que se enfoca en dos de sus miembros, Virginia Woolf y su
hermana Vanessa Bell.
Como siempre , el Siglo XIX estará bien representado incluyendo adaptaciones literarias de The Secret Agent de Joseph Conrad, de Mary Barton de Elizabeth Gaskell y la más ambiciosa, una nueva versión de La Guerra y la Paz . Después de ser Lady
Rose en “Downton Abbey” y Cenicienta, Lily James pasará a ser la Condesa Natacha Rostova ,la
mejor creación femenina de Tolstoi.
Tom Hardy y Sir Ridley Scott producirán “Taboo”, una serie
que ya provoca polémica. La historia de un aventurero decimonónico que regresa de
África cargado de diamantes y ansias de vengar la muerte de su padre ,ha sido
acusada de retratar falsa y negativamente a la East India Company. Joanne Froggart, la Anna Bates
de “Downton Abbey” será la asesina en serie Mary Anne Cotton en “Dark Angels” basada en la historia de la
famosa envenenadora victoriana.
En Estados Unidos no se quedan atrás y les van a los miriñaques
en un turbulento periodo de la historia de su país: La Guerra de Secesión. En “Point
of Honor “, “Charlotte” y el drama
médico “Mercy Street” se intentará convencer al público políticamente correcto de
que el Viejo Sur estaba lleno de abolicionistas enclosetados.
Elenco de "Mercy Street"
Saliendo de la temporada final de “Downton Abbey “ ya Julian
Fellowes ha sido contratado por la NBC para lo que no se sabe si será película
para televisión, miniserie, o piloto de serie . Solo sabemos que se titula “The Gilded Age” y que como lo indica el
titulo tendrá lugar en la recta final del Siglo 19. Se cree que veremos en esa
serie a las versiones jóvenes de Cora y Robert Crawley.
Voy a saltarme El Siglo XVIII que amerita su propio blog, y
pasamos al Renacimiento. Lord Fellowes va a estar muy ocupado porque también
quiere adaptar a la pantalla chica The
Serpent and the Moon escrita por su amiga la Princesa Michael de Kent. La
novela trata sobre el triangulo romántico e histórico entre Enrique II, Rey de
Francia, su esposa Catherine de Medicis y su amante Diane de Poitiers. Para los
adictos a “Reign”, ver a Catalina en su juventud ser un gancho atractivo.
“Juego de Tronos” sigue generando una fascinación por la Inglaterra
Medieval. Y la televisión inglesa quiere aplacar ese apetito. Habrá “White
Princess”, una continuación de “La Reina Blanca.” Yendo más hacia atrás en el tiempo se
planea una adaptación de The Last Kingdom de Bernard Cornwell que gustará a troneros y a fans de “Vikings” con una historia de sajones e invasores
nórdicos en la Inglaterra del Siglo IX. Pero el proyecto más curioso viene
de FX.
Stephen Moyer, el inolvidable
Vampire Bill de la fenecida “True Blood” lidera el elenco de “The Bastard
Executioner” (El verdugo bastardo) aunque el protagonista es Lee Jones como un
soldado del ejército del Rey Eduardo que harto de ver matanzas decide cambiar
de empleo, pero acaba como el verdugo de una aldea galesa. La serie es
producida por el reconocido Kurt Sutter (The Shield, Sons of Anarchy) quien también
actuara en el papel de El Mudo.
Últimamente hay una manía de películas y series bíblicas.
Cual de todas peor hecha. Falta la mano de Cecil B. D Mille. Este otoño llega “Of
Kings and Prophets” a la ABC. En tres palabras es la historia del Rey David y
de su pugna con Saúl.
Mejor cara trae “Tut”
una especie de “Juego de Tronos “en el Antiguo Egipto. Avan Jogia es el joven Tutankhamen
que encabeza un gran reparto en el que estarán Sir Ben Kingsley y el novio de
la Reina Guivi, Alexander “ Doran Martell” Siddig.
El otoño estadounidense es el momento en que la televisión
se vuelve más candente con estrenos de nuevas series y debuts de temporadas de
otros productos ya conocidos. Este septiembre no es la excepción y varias de
las series favoritas este blog regresan a la pantalla. Algunas allá en USA, pero también en el Reino Unido
donde “Downton Abbey” lanza su Quinta Temporada el mismo día del cumpleaños de
esta Gata Seriéfila.
El Ocaso de un
Imperio
El domingo 7 de Septiembre
inició la última temporada de “Boardwalk Empire”. Me duele hasta escribir esas
palabras. Cierto que en los dos últimos años se puso flojita, y el que mataran a
Richard Harrow fue un error colosal, pero después de seis años de seguir a Nucky
Thompson, sus parientes, sus amigos y enemigos, no encuentro la fuerza para
decirles adiós.
La información que tengo de los últimos días de la
producción de Terence Winter es que serán nada más que ocho episodios (AARGH) y
que habrá un salto de tiempo hasta 1931. Ósea nos perdimos la caída de La Bolsa
del ‘29, la matanza del Día de San Valentín y el asesinato de Arnold Rothstein.
Sin embargo, es un año importante. ¿Cómo le irá a mi Querida Margaret a la que
dejamos especulando en Wall Street? Va a necesitar de un Plan B como el de su
ex. Nucky anda ya por la Cuba de Batista,
preparándose para vender licor legalmente, ahora que se acerca el final de la Prohibición.
Dicen que la serie se va a enfocar mas en mi bromance gansteril predilecto (Lansky-Luciano),
y por supuesto iremos a Chicago a ver a Al Capone, esperando también saber que
pasó con van Alden, su esposa vikinga, y el pobre Eli Thompson, por allá por La
Ciudad de los Vientos. No se olviden que 1931 fue el año en que Eliott Ness puso
a Caracortada tras las rejas.
Yo creía que la
pelirroja Darmody era cosa del pasado, pero ahí estaá Gretchen Moll en los promos.
Saldrá de la cárcel ¿y qué hará? ¿Buscar al nieto? ¿Vengarse de Nucky? Otra
noticia fatal es que Chalky White también andará ahí con ínfulas revanchistas,
al igual que el aceitoso Dr. Narcisse, ahora al amparo del FBI. Me temo que
todos querrán un pedazo de Nucky que va a estar peor que el Sr. Ávila con
muchos poniéndole precio a su cabeza.
Como si no tuvieran suficiente historias
que contar, van a pasársela en flashbacks sobre la infancia de los Hermanos
Thompson y también veremos como El Comodoro abusó de Gillian. HBO Latinoamérica nos traerá esta última
temporada de “El Imperio del Contrabando” en octubre,
Un incendio en La
Abadía
El 21 de septiembre, “Downton Abbey” abre sus puertas en Gran
Bretaña. Esta quinta temporada viene precedida de rumores más nefastos que la
escandalosa botellita de pastico. De nuevo se dice que Dame Maggie Smith se
retira de la serie de Julián Fellowes, y que ésta seria la ultima temporada de “Downton
Abbey”. Me quedo con lo dicho por Lord Fellowes que La Abadía no cerrará sus
puertas sino hasta el final de una sexta temporada. En cuanto a Dame Maggie,
todos los “Downies” le suplicamos que siga hasta el final. Lady Violet es el
alma de a serie. Ya se han ido demasiados personajes importantes para perderla
a ella también.
Lo único bueno de la Prima Rose eran sus vestidos
Las buenas noticias es que Lily James está abocada a una
carrera en el cine, por lo que su
personaje de Lady Rose solo vivirá hasta esta temporada. En cuanto a la actriz
que da vida a Sarah Bunting se nos va a Broadway. Excelente, porque era fea y
pesada y no la quería con Branson. ¿Pero entonces a quién vemos que el ex chofer
está besando en el promo? Como la trama retoma el hilo dos años después del
final de La Cuarta Temporada, me parecería raro que Branson siguiera perdiendo
el tiempo con Sarah. Ya no quiero verlo más con criadas y plebeyas. El viudo de
Lady Sybil tiene que encontrar a alguien similar a su gran amor.
¿Cómo ha crecido Sibby?
Ya he mencionado que “Downton Abbey” comenzará con un
incendio en La Abadía. ¿Morirá alguien? ¿Perderán la casa? Al menos se quemaran
objetos valiosos, tal vez por eso aparezca un tal Simon, interpretado por Richard
E.Grant quien dará vida a un experto en arte que a lo mejor vendrá a restaurar
la casa de Los Crawley.
Lo que me ha dado tristeza es saber que Lady Mary seguirá
atormentando a Edith. ¿No habíamos superado esa etapa? Aparte que ya Edith
sufre bastante separada de su hija. Espero que ocurra algo que hermane a Edith
y a Mary para que al fin se vea que ambas han madurado.
¿Se sabrá que Edith tiene una hija?
En Estados Unidos tendrán que esperar hasta enero para ver
esta Quinta Temporada y aquí en América Latina nos toca aguantarnos hasta
marzo.
¿Sobrevivirá este
matrimonio?
El jueves 25 de
septiembre se abre la onceava temporada de “Grey´s Anatomy”. Este año el
conflicto se centrará en el matrimonio Grey-Sheppard. Shonda Rimes ha dicho que
va a ser una relación muy tensa entre los protagonistas de su serie estrella.
Ha hablado de que “se sentirá como una bomba” y que por años ha esperado
trabajar con esta historia.
Yo solo espero que ese matrimonio sobreviva. Seria tan
ridículo que se separaran solo porque Mer no quiere dejar Washington. Más conflictos
para Owen en su hospital. Bailey no tomará con calma el que Alex se haya
quedado con su puesto en la junta y al parecer el ex marido de Christina
iniciará un romance con Amelia, la cuñada de Meredith Grey. Esa Dra. "Sheperdess" ("Pastora") quiere reemplazar en todo a la Dra. Yang.
La que si podría ser otra Christina es Maggie, la nueva
cardióloga y algo más. A los finales de la última temporada, Richard Webber se
enteró que es la hija que Ellis siempre le ocultó. Eso va a ser un tema muy
candente este año. Ya se ha dicho que vía flashback nos enteraremos de como
Ellis Grey se las arregló para mantener en secreto su embarazo y el nacimiento
de su hija.
En cuanto a embarazos, no he oído ningún rumor sobre mi
pareja favorita ni la visita que esperan de la cigüeña. Solo espero que no
ocurra algún percance que afecte la llegada el bebé Avery, menos aun cuando Sarah Drew que interpreta a April Kepner-Avery, está embarazada en la realidad.
"Grey´s Anatomy" inicia por el cable latino el lunes, 29 de septiembre.
Muerte, Locura y
Venganza
El 28 de septiembre vuelve “Revenge”. Su cuarta temporada
comenzará con un asesinato. Nada de sorpresas en ese anuncio, porque por algo
la apodé “Juego de Tronos en Los Hamptons”. Los spoilers indican que Conrad no ha muerto, pero morirá alguien cercano
a él que no es Daniel. (¡Qué pena!) Victoria lograra huir del manicomio, pero
antes hará amistad con los locos.
Victoria hace amistades en el manicomio
Gideon será el nuevo villano de este cuento y enamorará a Charlotte.
Tampoco sorprende porque Charlotte es tan bruta que es capaz de caer en las redes
de una pitón si ésta usara pantalones.
Nuevo peinado, pero 0 sexappeal
Jack consigue un necesario corte de pelo que no lo hace más atractivo
por lo que traerán a un tal Ben para remendar el corazón roto de Emily. Espero
que sea atractivo porque lo que falta en esta serie son machos atractivos. Los
personajes son fabulosos, pero los actores son… ¡Blehh! Pensar que lo más
cercano en agitar mis hormonas fue Patrick ¡y era gay! “Revenge” inicia en USA
a fines de este mes, pero creo que en el Hemisferio Sur los televidentes no la
veremos antes del 2015.
¿Se casa Miss Fisher?
Y antes de decir “Colorín, Colorado, este cuento se ha acabado”
toca ir un poquito más lejos hasta Australia donde en octubre por fin inician las grabaciones de “Miss Fisher’s Murder Mysteries”. Ya están circulando fotos de las reuniones de editores y de los diseños
de ropa. Las nuevas aventuras de la honorable detective tendrán lugar a
comienzos de los Treinta lo que impactará su ropero.
Un adelanto al nuevo vestuario de Phryne
Las productoras han dejado caer un par de spoilers sobe esta temporada que tiene
la virtud de nacer por demanda publica, ya que la serie estuvo a punto de ser
cancelada. Han dicho que uno de los episodios tendrá lugar en el mundo militar,
apropiado en un año en que Australia conmemora su participación en La Gran Guerra.
Además las muy pillas nos dejan caer que “habrá boda”. Por
supuesto que las shiperas más ingenuas ya se imaginan a Phryne camino a un
altar donde la espera el Inspector Robinson, pero las más conocedoras sabemos
que falta mucho muchísimo para eso. Asi es que apuesto a que, a pesar de sus
dudas, será Dot quien le de el “Si” a Hugh este año.
¿Cuál de estos dos irá al altar en La Tercera Temporada?
¿Qué les parecen todas estas noticias primaverales?
En una era en la que el entretenimiento audiovisual sigue
pautas de realismo extremo, es difícil reconocer el glamur televisivo. Algo tan
sutil y arduo de definir, también resulta complicado de identificar. Aun asi,
ese misterioso glamur persiste en muchas series del momento.
“Glamur”, o “Glamorg”
es una palabra celta que explica la técnica mágica a través de la cual las hadas se esconden, o esconden
sus atributos de los humanos. En bujería, un hechizo de “glamur” es una manera
de cambiar la apariencia de la hechicera para verse como otra persona. Así lo
usaban Las Haliwell en “Charmed”. Por otro lado, “Glamur” es también la
capacidad de “persuadir” a alguien de no ver las cosas tal cual son sino como otro
desea que las vean. En “True Blood” los vampiros utilizan el glamur para borrar
las memorias de los humanos o para obligarlos a hacer su voluntad.
A comienzos del Siglo XX, los fotógrafos descubrieron que
podían hacer que sus modelos se viesen más bonitos gracias a ciertos trucos
(que hoy se consiguen con Photoshop), pero también gracias a prendas de vestir
y otra parafernalia con la que llenaban el trasfondo para resaltar las cualidades de quien posaba para el
retrato. Desde entonces, se venden vestidos, objetos y productos con la promesa
de que aumentarán el glamur de quien los usa. La palabra se ha convertido en sinónimo
de estilo distinguido, de sensualidad elegante y de una estética sofisticada.
Una serie glamorosa es una que intenta realzar, no solo el sex appeal de sus actores, sino también
el de su historia con detalles glamorosos que convenzan a su público que están viendo algo mágico, pero a la vez distinguido.
¿Cómo se consigue eso? Con una combinación de lujo, encanto, y romance que se aplique tanto al desarrollo
de los personajes como al modo en que se expresan y al ambiente en que viven.
El glamur no tiene realmente equivalente y se puede
confundir con “clase” o con linaje aristocrático.
Si bien es cierto que el glamur televisivo se asocia a personajes de clase alta
o escenarios del jet set, no siempre nacer en cuna de oro conlleva un estilo glamoroso. Es por eso que Don Draper
(Jon Hamm) de “Mad Men” es más “glamoroso” que todos los reyes de “Juego de Tronos”
y explica el que Lady Mary (Michelle Dockery) sea más sofisticada que su
hermana Edith (Laura Carmichael), en “Downton Abbey”, a pesar de ser ambas
hijas de un conde.
Ser tan envidiosa le restaba glamur a Lady Edith
Hay ambientes que son glamorosos en extremo y aun asi los
que se mueven en su interior pueden ser ramplones. Los Marechal de “Revenge”
son bastante ordinarios y el pobre Peter Campbell (Vincent Kartheiser),de “Mad
Men” todavía (a pesar de ser de buena familia) parece el pariente pobre de sus
socios de Stirling, Cooper &
Partners.
Con esa ropita Pete Campbell nunca se verá glamoroso
Tenemos claro que series policiales, bélicas y médicas no pueden ser glamorosas puesto que
su empeño es mostrar imágenes violentas, sangrientas y realistas lo impide.
Como tampoco lo pueden ser los sitcoms
puesto que el humor moderno se apoya en lo procaz y prosaico. Una serie puede
tener lugar en el ámbito de los millonarios y ser chabacana, basta pensar en los ricos de
telenovela que tienden a ser vulgares con mayúscula. No necesariamente un period piece ha de ser glamoroso ( “The
Knick” es un ejemplo) y aunque James Bond sea el epítome del glamur, no todo el
género de espionaje representa esa condición.
Volviendo al tema televisivo, hay series que sin ser
glamorosas abarcan elementos de glamur sea en el ambiente, en el decorado, o en
el idioma. Eso ha ocurrido con “Penny Dreadful” que a pesar de su gore, obligatorio en una serie de horror, sube su nivel gracias a unos diálogos impecables,
a un lenguaje exquisito, y repleto de alusiones poéticas y literarias, que
resultan más glamorosas que toda la música clásica y la pinacoteca de Dorian
Gray.
La palabra “glamur” frecuentemente va vinculada al
vestuario. No hay duda que ropa y moda
son componentes obligados de un estilo glamoroso. Por algo, cuando reseño “Downton
Abbey” o “Miss Fisher Murder Mysteries”, acostumbro elegir un vestido que encierre la sofisticación del capítulo. No es
casualidad puesto que ambas series son reconocidas por su guardarropa.
El vestuario y el Hispano Suiza son parte del glamur de Miss Fisher
Mucha gente ve “Masters of Sex” por ver a Virginia Johnson (Lizzy
Caplan) desnuda, pero yo la veo por ver a Libby Masters (Caitlin Fitzgerald)
vestida. Cada atuendo que saca es soberbio.
Hasta embarazada lució espectacular. No solo es el vestuario sino también el garbo
de quien lo usa lo que crea un personaje glamoroso.
Libby y el glamur de Los 50
Aun embarazada se veía despampanante.
“Once Upon a Time” es una serie “mágica”, pero ni sus
personajes ni sus diseñadores de ropa tienen idea de lo que es el glamur. En la
última temporada hemos visto a Emma (Jennifer Morrison) ponerse faldas, pero el
vestidito con el que asistió a su primer baile era lo que usaría la Jezabel
bíblica si visitara El Bosque Encantado.
Todos quedamos viendo rojo con ese atuendo
No fue el peor asalto visual de la temporada. ¿Qué tal los trajecitos con los que Ariel (Joanna Garcia) y Blanca Nieves (Ginnifer Goodwin) se presentaron
al baile del Príncipe Eric? Ya parecían miembros de tribus urbanas. Ni hablar del vestido de novia de Belle (Emilie de Ravin), una mutación
del estilo del Gran Gatsby combinado con deshechos del closet Sesentero de
Twiggy.
La Sirenita y La Princesa van al prom
Blanca y horripilante va la novia
Pero si uno busca y rebusca encuentra el glamur de esa serie
encapsulado en un personaje: Regina Mills. Y hablo de La Señora Alcaldesa, no
de La Reina Mala que esa también usa mamarrachadas dignas de dominatrix
victoriana. En cambio, la mandamás de Storybrook siempre, (aun cuando la vapulea
La Bruja Mala del Oeste) se ve tan comme
il faut en su sencilla elegancia. Más allá de cómo viste. Regina ha destilado
clase, dignidad y glamur aun en sus días de nervios de mamá primeriza.
Ser La Madrastra Mala implica ser un fashion disaster
Lana Parrilla no me convencía como actriz, pero esta última
temporada me ha ganado por completo con su tóxico humor, sus misterios, incluso
con su tristeza ante la idea de perder a su hijo. Nunca la brujería se vio tan
sofisticadamente representada que en esa batalla con su hermana mala que en
todo era inferior a Regina, incluso en su tosquedad que contrastaba con la
glamorosa flema de La Madrasta de Blanca Nieves.
El glamur de la alcaldesa
La importancia de la envoltura en la creación de un aura
glamorosa es unisex. Que lo digan los productores de “Mad Men” que por siete
temporadas han impuesto a su protagonista, Don Draper, como un icono de
elegancia masculina.
Situada en el universo de Madison Avenue, “Mad Men” es un
ejercicio en glamur, en el verdadero sentido de la palabra. Es toda una lección
de como un imperio de la publicidad inventa slogans para glamurizar al publico
y llevarlo a comprar sus productos. Para esos efectos, la serie de Matthew Weiner
ha capturado la sofisticación de la New York de los 60 tanto en sus oficinas de la emblemática Avenida Madison como en
otros espacios de La Gran Manzana.
Extendiéndose más allá de Manhattan, “Mad Men” nos lleva conocer
el chic suburbano de Long Island, de sus clubes, centros hípicos y por supuesto
la casa modelo de Los Draper. Es un mundo de spot publicitario de la época,
donde todos son blancos y rubios, no hay niños obesos, los afro-americanos son
los encargados de la limpieza y todos rezuman felicidad, ya que lo
desagradable, lo malo y lo ilegal se hace discretamente. Esa es la esencia
total del glamur. Recordemos su significado primitivo: exagerar lo bonito,
ocultar lo feo.
Betty y Don redecoran su living
Los Draper ¿La Familia Feliz?
“Mad Men” contiene todos los ingredientes de una serie
glamorosa: Un arrebatador elenco en ropa elegantísima,personajes glamorosos involucrado en un trabajo
prodigioso y llamativo y todo tipo de
símbolos de status desde las plumas fuente hasta los autos ultimo modelo,
desde los muebles de oficina hasta los licores. Aunque lo de "personajes glamorosos" debería llevar un signo de interrogación. Efectivamente la serie nos
expone a un espacio esplendoroso y pasea a los personajes por ese milieu elegante que eran los Estados Unidos en la Era de Camelot, pero
sus personajes, por interesantes que sean, son demasiado humanos para ser
realmente glamorosos.
A pesar de sus vestidos, conocemos a las mujeres
de carne y hueso que se esconden tras peinados escarmenados, faldas bouffant y sombreritos de Jackie
Kennedy. Sabemos cuales son los lados flacos, las virtudes y defectos de Joan (Christina
Hendricks) Peggy (Elisabeth Moss) y Megan (Jessica Paré), y eso les resta glamur,
Son reales, cercanas, y queribles, ese es su atractivo.
Muy diferente es el caso de Don Draper. Su glamur va más allá
de sus prendas de marca o del sex-apeal
de Jon Hamm. Don Draper es el símbolo del glamur porque todo en él es artificial. Ni su nombre es el suyo,
se ha inventado a si mismo mas que El Gran Gatsby, y hasta se ha llegado a
creer el cuento. Aun revelando su verdad, Don se ve perfecto. Sus momentos vulnerables, o cuando muestra su lado oscuro, parecen planeados y ensayados. Ese es el atractivo de su personaje.
Curiosamente, aunque su ex esposa Betty Draper (January
Jones) también se ha creado una imagen que desea proyectar, no alcanza el extremo
de glamur de Don. Ni su compostura, ni su conducta reprimida ni sus esfuerzos (que culminan en un colapso nervioso)
por parecer una esposa-trofeo ejemplar evitan que la veamos como una ama de casa desesperada. Las falencias de
Betty como esposa, madre y persona son demasiado evidentes para ser camufladas por
su refinada educación o un estilo adquirido en sus años de maniquí en Europa.
En su intento de desenmascarar a Betty, la serie la ha obligado
a pasar por muchas pruebas en las últimas temporadas. La hemos visto encarar las primeras arrugas, la posibilidad de un cáncer y el terror más grande
que puede enfrentar una mujer en nuestra sociedad, la subida de peso.
Betty ya no cabe en su vestido
Cada vez que “Mad Men” busca deglamurizar a un personaje femenino
la engorda. Fuera y dentro de la serie,
las curvas de Christina Kendrick han ocasionado
debate sobre si hay que verlas como voluptuosas y sexis, o como señales de
obesidad. El sobrepeso de Peggy también fue tema cuando ella vivió su etapa de
“No sabia que estaba embarazada”. Finalmente, le tocó a Betty quien en medio de
su segundo matrimonio, se descuidó y tuvo que enfrentarse a la batalla con la báscula
que casi todas las mujeres modernas conocemos.
Joan ¿Sexy o gorda?
Un personaje realmente glamoroso no se preocupa por dietas. Siempre
luce perfecta, no bebe en exceso, no es histérica, nunca se pone en evidencia
ni hace el ridículo. En “Juego de Tronos”, Cersei Lannister (Lena Heady) será
toda una reina regente, pero su falta de tino, sus exabruptos desubicados y su amistad
con el vino del Dorne, (en los libros,
George R.R. Martin menciona que la melliza-amante de Jame Lannister está
engordando de tanto empinar el codo) la han expulsado del desfile de los
glamorosos.
Mas vino, mas libras de mas para La Leona Lannister
Muy diferente es el caso de Daenerys Targaryen (Emilia
Clarkson). En el libro, Martin la describe como una diosa encarnada en mujer,
pero también la vuelve trágica y humana. La vemos violada, y embarazada, sucia,
con el pelo chamuscado y hasta con diarrea. Pero desde el momento en que los
productores de “Juego de Tronos” decidieron hacerla sobrevivir una pira funeraria
con sus plateados rizos intactos, supimos que la Khaleesi era la figura glamorosa
de la épica serie de HBO.
Emilia Clarke ha convertido a Daenerys en una nena
berrinchuda y frívola, muy parecida a las diosas del glamur del Viejo Hollywood.
De Madre de Dragones a Madre de esclavos libertos, Daenerys de la Tormenta es
una princesa que hechiza a todo el que la conozca con su belleza glamorosa, que
provoca que se levanten los esclavos contra sus amos, que un mercenario decapite a sus socios, y que Ser Jora (Iain
Glenn)olvide que su deber es traicionarla.
Daenerys está muy alta para sus súbditos
Aunque puede a veces usar el mismo vestido, y en su etapa
Dothraki andaba casi harapienta, Daenerys ha aprendido a usar símbolos de
glamur para aumentar su majestuosidad tales como joyas; vestidos; un sequito disfrazado
con ropajes llamativos; ese salón del trono donde ella recibe a sus súbditos
sentada al tope de una escalinata como una estatua de diosa egipcia; y por supuesto, sus peligrosos, pero
glamorosos dragones.
El glamur de la Madre de los Dragones
En cuanto a la personalidad de Daenerys, ella es la gran
controladora, sus órdenes no se discuten, es cruel con sus enemigos, generosa
con sus amigos y si mete las patas, jamás pide una disculpa. El temperamento de
Daenerys es igual al de una prima donna
de opera y sus pataletas son dignas de una “Gossip Girl” cualquiera, bueno no
cualquiera porque las adolescentes de esa serie eran divas en pañales, ósea
totalmente glamorosas.
En este momento, Daenerys es el personaje femenino mas glamoroso
de la televisión, solo eclipsada por Lady Mary Crawley de “Downton Abbey” y
Amanda Clarke, alias Emily Thorne (Emily van Camp) de “Revenge”. Del glamur de
“Revenge” y de “Downton Abbey” hablaremos más adelante ¿pero pueden pensar en
otros personajes glamorosos de la televisión actual? ¿Qué prefieren en sus
series? ¿Un toque glamoroso o crudo ruralismo?
El 28 de julio pasado se cumplía el Centenario de La Primera
Guerra Mundial, conflicto que dio origen a nuestro mundo moderno y uno los episodios
bélicos más cruentos de la humanidad. Sin embargo, la que recibiera el apodo de
“La guerra que iba a acabar con todas las guerras” no ha tenido una presencia fuerte
en la televisión, ni antes ni después de cumplir 100 años.
A diferencia de La Segunda, La Primera Guerra Mundial no ha
ameritado series de televisión dedicadas a dramatizar su trayectoria. Muy presente
en el cine y la literatura, principalmente los de los veinte años que la siguieron,
La Gran Guerra no alcanzó a convertirse en un referente de mi generación, ni
siquiera en mi historia personal. Eso, aunque mi abuelo paterno fue sargento en
el ejercito belga.
A pesar de que Remarque, Hemingway y Scott Fitzgerald me
dieran una probadita de lo que fue el conflicto y como afectó a los que combatieron
en el, la televisión de mi infancia no hacia eco de ese evento aun hoy tan incomprendido.
Para la década de Los 60, en la que se cumplía el cincuentenario del conflicto, la
televisión se había afianzado como un medio de entretenimiento masivo, pero no
se plegó a las conmemoraciones. Curiosamente, esa década y la siguiente se
caracterizaron por crear series sobre cuanta guerra hubiese afectado a USA (que
estaba ya involucrada en Vietnam).
Los westerns que
tuvieron su Edad de Oro en ese entonces no cesaban de aludir a La Guerra de Secesión. En 1972, iniciaba “MASH” un hito en la historia
de a televisión y que tenía de trasfondo a la Guerra de Corea. En 1971 , Aaron Spelling
probaba suerte con una guerra mas antigua en “Los Jóvenes Rebeldes” y a través
de los 60, la Segunda Guerra Mundial era homenajeada con series, algunas hoy de culto y otras olvidadas, como “Comando Aéreo”,
“Combate” “The Gallant Men”, “Los Comandos de Garrison” y la comedia “Hogan´s Héroes”.
Sin embargo, la guerra que la precedió seguía
siendo la gran ausente de la pantalla chica.
El primer gran conflicto moderno no hubiera pasado de ser
una anécdota para llenar series de viajes en el tiempo como “Dr. Who”; “El Túnel
del Tiempo” y “Highlander” de no ser por la serie-mito que en los 70 se
dedicaría a recrear los primeros treinta años de la Inglaterra del Siglo XX. En
su Cuarta Temporada, “Upstairs, Downstairs” puntualizó todo lo que les pasaba,
entre 1914 y 1918, a Los Bellamy, a su servidumbre y al Imperio Británico.
Georgina y su fiel Daisy despiden a los soldados
Aunque el formato de la serie no dio espacio para cubrir la
guerra de trincheras, si se hizo un esfuerzo de filmar exteriores que simulaban
la Francia donde peleaba James Bellamy (Simón Williams)y donde curaba heridos
su prima y gran amor, Georgina Wellesley (Lesley-Ann Down).
James y Georgina en el frente
A través de una temporada completa vimos los esfuerzos del Capitán (luego Mayor) Bellamy por huir de
un confortable puesto en el Ministerio de Guerra y lo seguimos hasta las campos
de batalla donde era gravemente herido. También vimos al lacayo Edward (Christopher
Beeney) sufrir de shock de trinchera, al novio australiano de la mucama
Rose (Jean Marsh) encontrar la muerte en combate, y a Hazel (Meg Wynn Owen),
esposa de James, perder a su joven amante-aviador. Hasta el mayordomo Mr.
Hudson (Gordon Jackson) era herido durante un bombardeo de Londres.
Hazel y su amante
Vimos como las inglesas superaban la pérdida de sus seres
queridos hallando ocupaciones diversas: Ruby (Jenny Tomasin), la pinche de
cocina, acababa trabajando en una fábrica de municiones; Rose se convertía en
conductora de autobús, y Georgina recibía entrenamiento de enfermera y era trasladada
al frente.
Ruby, Georgina y Rose: mujeres que sirvieron a su patria
“Upstairs, Downstairs” cubría aspectos que otras series sobre La Guerra del
‘14 (Léase “Downton Abbey”) nunca tocan, tales como la histeria anti-alemana en
Inglaterra que afectaba al carnicero de los Bellamy; el trauma de los
refugiados belgas, y un juicio por supuesta cobardía en combate que llevaba a
Lord Bellamy (David Langton) a conocer a Virginia (Hannah Gordon), madre del
acusado, que se convertiría en su segunda mujer. El final de la guerra, tal
como ocurrió en la realidad, no abandonaba a sus participantes Se sobrentendía
que todas las decisiones que James y Georgina tomaban en el futuro eran
dictadas por sus traumáticas experiencias en el frente.
Como si “Upstairs, Downstairs” no hubiese educado a su
audiencia los suficiente sobre las repercusiones de la conflagración, el próximo proyecto de John
Hawkesworth (director de UD) la soberbia “Duchess of Duque Street”, también
trataría el tema. En los años de la Gran Guerra, La ultra patriota protagonista
Louisa Trotter (Gemma Jones) convertía al Bentinck, su hotel de lujo, en un centro para atender y
agasajar a oficiales y sus parientes, entre ellos su socio y amante, Lord Charles
Hazelemere (Christoher Cazenove).
En “La Duquesa” se exponían otros aspectos de la Primera Guerra como el espionaje, y los
pacifistas que se rehusaban a servir en el frente. Eventualmente, Louisa
cerraba el hotel y trasladaba a su staff a Francia para estar cerca de Charlie
Hazelmere quien finalmente le pedía matrimonio. Una boda que no llegaba a
ocurrir. Gravemente herido, el oficial era enviado al Bentinck donde moría poco
después.
Charlie malherido regresa al Bentinck
El cese de las hostilidades encontraba a una Louisa
destrozada y desorientada. Un viaje a las propiedades de su difunto amante
servía para develar uno de los innumerables monumentos que surgieron tras un
conflicto que diezmó a la población masculina de las Islas Británicas. Ese
evento empujaba a Louisa a reconocer y recuperar lo único que le quedaba de
Charlie, Lottie la hija de ambos.
A Louisa solo le queda la foto del difunto
Estas dos series
pusieron de moda el tema Gran Guerra en la BBC. Moda que culminó en una
adaptación del “Masterpiece Theater” de A
Testament of Youth, la autobiografía de Vera Brittain. Cheryl Campbell dio
un tour de forçe en su retrato de la
feminista y pacifista que se convirtió en ambas cosas tras servir de VAD
(enfermera de campaña) y perder en el espacio de cuatro años, a su novio, su
hermano, y dos de sus amigos más íntimos.
Cheryl Campbell como Vera Brittain
El tema de pérdida y muertes gratuitas y constantes fueron
las características más prominentes del tratamiento de La Gran Guerra en la
televisión. Como “chonguera” profesional yo lo sentía en carne propia ya que
cada vez que me enamoraba de alguien en estos programas, de fijo que se me moría.
Asi me ocurrió con Christopher Cazenove en “The Duchess of Duke Street”; Nigel
Havers en “A Horseman Riding By” y hasta con Sam Neill en “Reilly, Ace of
Spies” que tenía al legendario espía sirviendo en la Rusia Revolucionaria
donde encontraba un triste final.
Mis lágrimas mas amargas fueron provocadas por la miniserie
“Flambards”. En esta adaptación del clásico infantil de K.M. Payton, Christina Parsons
(Christine McKenna) es rica en fortuna y pobre en familia inmediata. Acaba
viviendo con un tío siniestro que espera que se case con su hijo mayor
Christina se enamora de su primo menor, el aviador Wiliam (Alan Parnaby), quien
la convierte en madre y viuda al estrellarse su avión durante la guerra.
Christina y su hija heredan Flambards, logran alejar al primo Mark casándolo
con una amiga de la viuda. Christina termina casada con su fiel criado Dick,
otro veterano de la Gran Guerra.
Tanto furor causaban estas series que al otro lado del
Atlántico se acordaron que también habían participado en la Primera Guerra
Mundial. Asi, en 1976, tuvimos una miniserie basada en el clásico bélico de
Anton Myrer Once an Eagle. En la continuación
de “Raíces” “Roots. The Next Generation”, Dorian Harewood daba vida al padre
del autor Alex Haley quien sirvió en la Francia de 1917. Su experiencia era todo
un catalogo de las condiciones y prejuicios que afectaron a los combatientes
afro-americanos. Y en 1979, Richard Thomas, el actor juvenil más popular de la television de esa época, protagonizaba una versión del clásico de Erich María Remarque, Sin Novedad en el Frente.
Este auge no duró mucho. Para Los Ochenta, el tema de La Gran Guerra estaba
agotado, resurgiendo brevemente en la televisión australiana en series como la
tristísima “1915” y “Anzac” que se compró en Usa solo después que su
protagonista Paul Hogan alcanzase la fama como “Crocodile Dundee”.
La televisión del fin de siglo ni se acordaba de la Guerra
del '14. Notables excepciones fue “Las
Aventuras del Joven Indiana Jones” que eran toda una clase de historia y algún que otro dramatizado
como el fascinante “Un hombre peligroso: Lawrence después de Arabia” de 1990,
donde por primera vez vi a un actor llamado Ralph Fiennes.
La Primera Guerra Mundial solo reaparecía en la televisión del
nuevo siglo como un trasfondo histórico de biografías de famosos fueran Scott
Fitzgerald en “Zelda”; Agatha Christie o dictadores como en “Il Giovane
Mussolini” donde Antonio Banderas mostraba las experiencias bélicas del Duce o “HitlerThe Rise of Evil” donde Robert Carlyle hacia otro tanto con el Fuhrer.
El Cabo Hitler
Seria" Downton Abbey" en su inexorable imitación de “Upstairs Downstairs”,
la que volvería a convertir a “La guerra que acabaría con todas las guerras” en
un tema romántico. Tan romántico que esa segunda temporada me resultó un poco
empalagosa y falsa. Sobre todo si la comparaba con la emotiva y realista visión
que nos legara su predecesora.
Si bien es cierto, que el presupuesto de Julian Fellowes y la ITV
permitieron una incursión a los campos de Flandes, no nos sirvió más que para
ver a Matthew ser herido y a Barrows darse un balazo en la mano para poder ser
retirado del frente. No niego que fue conmovedor ver al joven Crawley creer que
quedaría invalido, tal como me ganó Lady Mary en su devoción por el herido,, pero disminuía el dramatismo una
sensación de que la Gran Guerra no fue realmente traumática para Los Crawley ni
para su servicio domestico.
Barrows y Matthew: criado y amo en las trincheras
En "UD" Hazel inicia un affaire empujada por la soledad de
las esposas que esperan al soldado que tal vez nunca regrese. En DA, Lord
Grantham casi se encama con una criada/viuda de guerra por mero capricho. La
experiencia de enfermera de Lady Sybil fue como todo lo de ella, linda, fina,
pero anodina. Sybil sirvió en un hospital para oficiales instalado en su propio
castillo y antes inició su entrenamiento junto a su medico de cabecera en el
hospital de su pueblo. Sybil nunca sufrió las humillaciones y percances de novata que experimentó
Georgina en su entrenamiento en Guy´s Hospital, ni nunca atendió todo tipo de
heridas como la susodicha en hospitales de campaña en zonas de guerra.
Sybil, enfermera impecable en impecable mansión
Georgina atiende a un herido en una estación de tren
Anteriormente, las series de la BBC nos habían mostrado
mujeres enlutadas con el corazón destrozado como Louisa Trotter, Rose Parks de
UD y Vera Brittain. Muy diferentes a la única “viuda” de DA, la criadita Daisy.
Todos ( hasta Daisy) nos sentimos aliviados cuando murió William sabiendo que su
mujer no lo amaba y se había casado con él por lástima.
Daisy y su marido
Al final, el único personaje de “Downton Abbey” que
realmente sufrió cambios con la Gran Guerra fue como siempre, la más
menospreciada. Fue Edith quien aceptó ayudar a un granjero que se había quedado
sin hombres para la labranza y casi terminó en la cama de su “patrón”. Fue
Edith a quien se le rompió el corazón cuando creyó haber recobrado al difunto
Patrick, y fue Edith a quien le agradecían los mismos oficiales que la Oveja
Negra de Las Crawley había cuidado, considerándola la más meritoria de su
familia.
Edith y el supuesto Patrick
Si me explayo sobre las fallas de “Downton Abbey” al retratar
al evento más impactante de su generación es por ser esta un ejemplo de cómo la
imaginación colectiva del Siglo XXI percibe
La Gran Guerra. Aproximándose la fecha del Centenario, la BBC se ha enfocado en
el conflicto sacándose de la manga todo tipo de documentales y hasta programas
radiales. Es en la sección “drama” donde cojea. Se han hecho algunos
dramatizados un poco melifluos como “Birdsong” o la aclamada versión del clásico bélico
de Fod Maddox Ford “Parade´s End”. Ahí el omnipresente Benedict Cumberbatch
interpreta a un oficial de clase alta que tiene más problemas con su esposa y
con su amante que con el enemigo.
Este año crucial la BBC ha sacado al aire “The Crimson Field”
una exploración de la medicina en campaña protagonizada por Oona “Talisa”
Castilla-Chaplin. El hecho de que lo que iba a ser serie se haya quedado en
miniserie es significativo de la calidad del producto. Lo mismo ha ocurrido con
“Deadline Gallipoli” que también ha quedado en miniserie, a pesar de un elenco que encabeza Sam Worthington, y que abarca nombres como Anna Torv, Hugh Dancy, Bryan Brown y Charles Dance. El desastre de Gallipoli es un tema siempre fascinante para
quienes buscan dramatizar La Primera Guerra Mundial. Para el aniversario de esa
masacre, los australianos tienen ya preparada también su miniserie sobre
enfermeras titulada “Anzac Girls”.
Otro proyecto futuro de la BBC es “The Passing Bells”, pero
uno se pregunta si tendrá la calidad y emotividad de retratos de La Guerra del ‘14
en la pantalla grande ejemplarizados en este siglo por proyectos tan variados
como la francesa “Joyeux Noel” y la contribución de Steven Spielberg “War
Horse”.
Volviendo a “Downton Abbey”, otra falla fue que en la posguerra los personajes no parecían
afectados por el conflicto reciente. Para La Cuarta Temporada, la guerra ya era
un recuerdo vago y ultra lejano en al Abadía, algo imposible en la vida real donde
el conflicto siguió repercutiendo en los sobrevivientes y sus hijos hasta el
estallido de La Segunda Guerra Mundial.
Muy diferente es la posguerra de los personajes de “Boardwalk Empire”. Lo vemos en la amistad de dos jóvenes
veteranos llamados Jimmy Darmody (Michael Pitt)y Richard Harrow (Jack Huston). Jimmy huye de una relación
incestuosa enlistándose en el Cuerpo Expedicionario y regresa medio cojo,
amargado y con un solo camino por delante, el mundo del crimen. Su amigo
Richard Harrow, tras perder la mitad del rostro en las trincheras, pone al
servicio de gánsteres su estupenda puntería. Ambos son incapaces de reintegrarse
a una sociedad normal y deben vivir al margen de ella lo que les costará la
vida.
Jimmy en su trinchera
No es casualidad que Richard y Jimmy se conozcan en un
hospital a la espera de ser parte de un proyecto médico sobre veteranos. La
experiencia vivida los une como si fueran hermanos. Jimmy “contrata” a Richard
para vengar la muerte de su amante, pero antes del asesinato, Jimmy le cuente a
la victima una horrorosa experiencia de batalla. Tan terrible fue la guerra
para estos jóvenes delincuentes que en el aniversario del Armisticio, mientras Jimmy
hace un emotivo e impromptu discurso en un homenaje público, en un bosque de
New Jersey, Richard intenta suicidarse.
Incluso en una serie tan light como “Miss Fisher´s Murder Mysteries” la guerra
sigue batallándose dentro de los personajes. Cec y Bert son los representantes
de millones de soldados australianos que pelearon por un Imperio que exigió de ellos
el máximo sacrificio. Las conversaciones
de los ex diggers están plagadas de recuerdos de guerra ya que parecen haber
servido en todos los frentes (algo no totalmente imposible puesto que hubo divisiones de la Primera AIF que pelearon en el Medio Oriente para luego ser
trasladadas a Francia).
En “Death at Victoria Dock”, la usualmente risueña Phryne (Essie Davis) recuerda con amargura sus experiencias como enfermera en Francia, y más tarde
le dirá al Inspector Robinson (Nathan Page)que ha dejado de tomar la vida en serio desde
1918, señal de que la guerra transformó su carácter. En “Murder in Montparnasse”
descubrimos lo desorientada y desilusionada que quedó la detective al cese de
hostilidades y como esto la empujó a una desastroso y destructivo romance que
marcaría su vida romántica y sexual futura. Pero el más cambiado por la guerra
es Jack Robinson.
Miss Fisher en en el campo de batalla
Desde el momento en “Death at Victoria Dock” en que Jack y
Hugh descubren el arsenal de los anarquistas que notamos como el espectro de
las trincheras sigue persiguiendo al usualmente impertérrito Inspector. Al
final de “Raisins and Almonds”, Jack le hace una confidencia a Phryne. La
guerra le costó su matrimonio ya que regresó del frente convertido en un hombre
totalmente diferente al que despidiera su mujer en 1914.
Aunque no he visto todavía la Segunda Temporada, sé que al
menos en dos episodios, Jack volverá a interactuar con Rosie, su ex esposa. Ella
nota que su marido se ha recuperado emocionalmentei(influencia de Miss. Fisher,
obviamente) y alude a que será tal vez por haberse librado de “un matrimonio
inconveniente”, a lo que su ex responde “era la guerra la que no me convenía”.
Como shipera creo que el hecho de que Jack y Phryne
compartan esas “experiencias históricas” es un buen ingrediente para una romance
con el que soñamos las seguidoras de Miss Fisher. En una visión mas
amplia, y tal como el bromance de Jimmy
y Richard en “El Imperio del Contrabando", nos demuestra como los recuerdos traumáticos de “La Guerra que iba a acabar con todas las
guerras” pueden crear vínculos positivos.