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domingo, 2 de agosto de 2015

El pasado es moda del presente: Period pieces en la televisión del 2015-2016


Acabada de hacer una (paupérrima) reseña de las series de fantasía que llegarán a la televisión en un futuro cercano y ya se me antojaba hacer algo parecido con toda la nueva temporada 2015-2016. Pero un vistazo a la parrilla me desalentó totalmente. Lo siento, pero nada me parece atractivo con la excepción de los siempre confiables dramas de época. Y de esos hay una gran oferta.

Es cierto, cuando todo falla, siempre se puede contar con una “Downton Abbey” o algo como “Miss Fisher Murder  Mysteries”. La tercera temporada de la serie de detectives australiana ha quedado con una Phryne que se despide de Oz y vuela en el horizonte en su avión partículas, no sin antes intercambiar un largo y húmedo beso con su amor secreto, el Inspector Jack Robinson. Y ahora los fans estamos esperando confirmación de que vendrá una Temporada 4.


No necesitamos confirmación para saber que se acaba “Downton Abbey” o que “Mad Men” ya cerró su ciclo. La pérdida de estas dos series tan representativas  del drama de época deja altas las esperanzas para period  pieces futuros.

Por suerte, la BBC no se ha quedado de brazos cruzados y desde el 2014 que anda produciendo propuestas tentadoras que todavía no hemos visto en América Latina.  Me refiero a “ Jonathan Strange y Mr. Norrell”, “The Crimson Field” y por supuesto, “Indian Summers”. Todas de la temporada pasada.

Tras la despedida de “Mad Men “y con “Masters of Sex “en su tercera temporada, esperaba kilos de series retro sobre los 50’s y 60’s. Para nada. Lo más cercano es “Partners in Crime” que recoge las aventuras del dúo de detectives amateur Tommy y “Tuppence” Bresford. Tal como ocurriera con El Padre Brown, se decidió trasladar a los personajes de Agatha Christie desde  Los Locos 20  a un contexto de Guerra Fría.

Después de la renovación de “Manhattan” (que todavía no vemos por estos lados) se ha olvidado un poco el tema de La Segunda Guerra Mundial. Sir Ian McKellen y el ex Sir  Anthony Hopkins recrearán los roles creados por Albert Finney y Sir Tom Courtney, en una nueva adaptación de “The Dresser”,. La obra de  Ronald Harwood gira en torno a  la relación entre un actor alcohólico y ególatra y su vestidor en la Inglaterra del Blitz. Este es un filme para TV no así la serie “Home Fires” una contribución de ITV sobre el tema de la vida durante el Blitz. Más interesante se ve la adaptación de la novela especulativa de  Len Deighton SS-GB que  se imagina lo que hubiera sido el Reino Unido de ser invadido por los Nazis.


Sobre la Belle Epoque solo tendremos  una adaptación de la (un día) escandalosa Lady Chatterley’s Lover. A Lady Constance la encarnará Holiday “Lucrezia Borgia” Granger, su amante rural será interpretado por Richard “Robb Stark” Madden. Pareja atractiva, y ya los hemos visto desnudos a ambos.  Todo un espectáculo, a pesar de que el difunto Rey del Norte insiste que el énfasis de esta adaptación de la novela de D.H.Lawrence será “en romance y no en sexo”


El tema Sherlock Holmes/Conan Doyle no deja de atraer productores. Martin “Doc Martin” Clunes interpreta a Sir Arthur Conan Doyle en “Arthur &George” una dramatización de la novela de Julian Barnes sobre los esfuerzos del escritor por defender a un abogado hindú injustamente acusado.  Los canadienses planean otra dupla en “Houdini and Doyle” sobre una mancuerna entre Sir Arthur y el mago. Siempre en tema biopico llega “Life in Squares”  una visión sobre El Grupo Bloomsbur y que se enfoca en dos de sus miembros, Virginia Woolf y su hermana Vanessa Bell.

Como siempre , el Siglo XIX  estará bien representado  incluyendo adaptaciones literarias de The Secret Agent de Joseph Conrad, de Mary Barton  de Elizabeth Gaskell y la más  ambiciosa, una nueva versión de La Guerra y la Paz . Después de ser Lady Rose en “Downton Abbey” y Cenicienta, Lily  James pasará a ser la Condesa Natacha Rostova ,la mejor creación femenina de Tolstoi.

Tom Hardy y Sir Ridley Scott producirán “Taboo”, una serie que ya provoca polémica. La historia de un aventurero decimonónico que regresa de África cargado de diamantes y ansias de vengar la muerte de su padre ,ha sido acusada de retratar falsa y negativamente a la East  India Company. Joanne Froggart, la Anna Bates de “Downton Abbey” será la asesina en serie Mary Anne Cotton  en “Dark Angels” basada en la historia de la famosa envenenadora victoriana.

En Estados Unidos no se quedan atrás y les van a los miriñaques en un turbulento periodo de la historia de su país: La Guerra de Secesión. En “Point of Honor “, “Charlotte”  y el drama médico “Mercy Street” se intentará convencer al público políticamente correcto de que el Viejo Sur estaba lleno de abolicionistas enclosetados.
Elenco de "Mercy Street"


Saliendo de la temporada final de “Downton Abbey “ ya Julian Fellowes ha sido contratado por la NBC para lo que no se sabe si será película para televisión, miniserie, o piloto de serie . Solo sabemos que se titula  “The Gilded Age” y que como lo indica el titulo tendrá lugar en la recta final del Siglo 19. Se cree que veremos en esa serie a las versiones jóvenes de Cora y Robert Crawley.

Voy a saltarme El Siglo XVIII que amerita su propio blog, y pasamos al Renacimiento. Lord Fellowes va a estar muy ocupado porque también quiere adaptar a la pantalla chica The Serpent and the Moon escrita por su amiga la Princesa Michael de Kent. La novela trata sobre el triangulo romántico e histórico entre Enrique II, Rey de Francia, su esposa Catherine de Medicis y su amante Diane de Poitiers. Para los adictos a “Reign”, ver a Catalina en su juventud ser un gancho  atractivo.



“Juego de Tronos” sigue generando una fascinación por la Inglaterra Medieval. Y la televisión inglesa quiere aplacar ese apetito. Habrá “White Princess”, una continuación de “La Reina  Blanca.” Yendo más hacia atrás en el tiempo se planea una  adaptación de The Last Kingdom de Bernard Cornwell que gustará a troneros y a fans de “Vikings” con una historia de sajones e invasores nórdicos en la Inglaterra del Siglo IX. Pero el proyecto más curioso viene de  FX.


 Stephen Moyer, el inolvidable Vampire Bill de la fenecida “True Blood” lidera el elenco de “The Bastard Executioner” (El verdugo bastardo) aunque el protagonista es Lee Jones como un soldado del ejército del Rey Eduardo que harto de ver matanzas decide cambiar de empleo, pero acaba como el verdugo de una aldea galesa. La serie es producida por el reconocido Kurt Sutter (The Shield, Sons of Anarchy) quien también actuara en el papel de El Mudo.


Últimamente hay una manía de películas y series bíblicas. Cual de todas peor hecha. Falta la mano de Cecil B. D Mille. Este otoño llega “Of Kings and Prophets” a la ABC. En tres palabras es la historia del Rey David y de su pugna con Saúl.



Mejor cara trae  “Tut” una especie de “Juego de Tronos “en el Antiguo Egipto. Avan Jogia es el joven Tutankhamen que encabeza un gran reparto en el que estarán Sir Ben Kingsley y el novio de la Reina Guivi, Alexander “ Doran Martell” Siddig.

domingo, 14 de septiembre de 2014

En septiembre vuelven nuestros shows favoritos: (spoilers a granel)


El otoño estadounidense es el momento en que la televisión se vuelve más candente con estrenos de nuevas series y debuts de temporadas de otros productos ya conocidos. Este septiembre no es la excepción y varias de las series favoritas este blog regresan a la pantalla. Algunas  allá en USA, pero también en el Reino Unido donde “Downton Abbey” lanza su Quinta Temporada el mismo día del cumpleaños de esta Gata Seriéfila.

El Ocaso de un Imperio

El  domingo 7 de Septiembre inició la última temporada de “Boardwalk Empire”. Me duele hasta escribir esas palabras. Cierto que en los dos últimos años se puso flojita, y el que mataran a Richard Harrow fue un error colosal, pero después de seis años de seguir a Nucky Thompson, sus parientes, sus amigos y enemigos, no encuentro la fuerza para decirles adiós.

La información que tengo de los últimos días de la producción de Terence Winter es que serán nada más que ocho episodios (AARGH) y que habrá un salto de tiempo hasta 1931. Ósea nos perdimos la caída de La Bolsa del ‘29, la matanza del Día de San Valentín y el asesinato de Arnold Rothstein. Sin embargo, es un año importante. ¿Cómo le irá a mi Querida Margaret a la que dejamos especulando en Wall Street? Va a necesitar de un Plan B como el de su ex.  Nucky anda ya por la Cuba de Batista, preparándose para vender licor legalmente, ahora que se acerca el final de la Prohibición.

Dicen que la serie se va a enfocar mas en mi bromance gansteril predilecto (Lansky-Luciano), y por supuesto iremos a Chicago a ver a Al Capone, esperando también saber que pasó con van Alden, su esposa vikinga, y el pobre Eli Thompson, por allá por La Ciudad de los Vientos. No se olviden que 1931 fue el año en que Eliott Ness puso a Caracortada tras las rejas.



Yo  creía que la pelirroja Darmody era cosa del pasado, pero ahí estaá Gretchen Moll en los promos. Saldrá de la cárcel ¿y qué hará? ¿Buscar al nieto? ¿Vengarse de Nucky? Otra noticia fatal es que Chalky White también andará ahí con ínfulas revanchistas, al igual que el aceitoso Dr. Narcisse, ahora al amparo del FBI. Me temo que todos querrán un pedazo de Nucky que va a estar peor que el Sr. Ávila con muchos poniéndole precio a su cabeza.

Como si no tuvieran suficiente historias que contar, van a pasársela en flashbacks sobre la infancia de los Hermanos Thompson y también veremos como El Comodoro abusó de Gillian.  HBO Latinoamérica nos traerá esta última temporada de “El Imperio del Contrabando” en octubre,

Un incendio en La Abadía





El 21 de septiembre,  “Downton Abbey” abre sus puertas en Gran Bretaña. Esta quinta temporada viene precedida de rumores más nefastos que la escandalosa botellita de pastico. De nuevo se dice que Dame Maggie Smith se retira de la serie de Julián Fellowes, y que ésta seria la ultima temporada de “Downton Abbey”. Me quedo con lo dicho por Lord Fellowes que La Abadía no cerrará sus puertas sino hasta el final de una sexta temporada. En cuanto a Dame Maggie, todos los “Downies” le suplicamos que siga hasta el final. Lady Violet es el alma de a serie. Ya se han ido demasiados personajes importantes para perderla a ella también.

Lo único bueno de la Prima Rose eran sus vestidos


Las buenas noticias es que Lily James está abocada a una carrera en el cine, por  lo que su personaje de Lady Rose solo vivirá hasta esta temporada. En cuanto a la actriz que da vida a Sarah Bunting se nos va a Broadway. Excelente, porque era fea y pesada y no la quería con Branson. ¿Pero entonces a quién vemos que el ex chofer está besando en el promo? Como la trama retoma el hilo dos años después del final de La Cuarta Temporada, me parecería raro que Branson siguiera perdiendo el tiempo con Sarah. Ya no quiero verlo más con criadas y plebeyas. El viudo de Lady Sybil tiene que encontrar a alguien similar a su gran amor.

¿Cómo ha crecido Sibby?

Ya he mencionado que “Downton Abbey” comenzará con un incendio en La Abadía. ¿Morirá alguien? ¿Perderán la casa? Al menos se quemaran objetos valiosos, tal vez por eso aparezca un tal Simon, interpretado por Richard E.Grant quien dará vida a un experto en arte que a lo mejor vendrá a restaurar la casa de Los Crawley.

Lo que me ha dado tristeza es saber que Lady Mary seguirá atormentando a Edith. ¿No habíamos superado esa etapa? Aparte que ya Edith sufre bastante separada de su hija. Espero que ocurra algo que hermane a Edith y a Mary para que al fin se vea que ambas han madurado.

¿Se sabrá que Edith tiene una hija?



En Estados Unidos tendrán que esperar hasta enero para ver esta Quinta Temporada y aquí en América Latina nos toca aguantarnos hasta marzo.

¿Sobrevivirá este matrimonio?
El  jueves 25  de  septiembre se abre la onceava temporada de “Grey´s Anatomy”. Este año el conflicto se centrará en el matrimonio Grey-Sheppard. Shonda Rimes ha dicho que va a ser una relación muy tensa entre los protagonistas de su serie estrella. Ha hablado de que “se sentirá como una bomba” y que por años ha esperado trabajar con esta historia.

Yo solo espero que ese matrimonio sobreviva. Seria tan ridículo que se separaran solo porque Mer no quiere dejar Washington. Más conflictos para Owen en su hospital. Bailey no tomará con calma el que Alex se haya quedado con su puesto en la junta y al parecer el ex marido de Christina iniciará un romance con Amelia, la cuñada de Meredith Grey. Esa Dra. "Sheperdess" ("Pastora") quiere reemplazar en todo a la Dra. Yang.



La que si podría ser otra Christina es Maggie, la nueva cardióloga y algo más. A los finales de la última temporada, Richard Webber se enteró que es la hija que Ellis siempre le ocultó. Eso va a ser un tema muy candente este año. Ya se ha dicho que vía flashback nos enteraremos de como Ellis Grey se las arregló para mantener en secreto su embarazo y el nacimiento de su hija.

En cuanto a embarazos, no he oído ningún rumor sobre mi pareja favorita ni la visita que esperan de la cigüeña. Solo espero que no ocurra algún percance que afecte la llegada el bebé Avery, menos aun cuando Sarah Drew que interpreta a April Kepner-Avery, está embarazada en la realidad.
 "Grey´s Anatomy" inicia por el cable latino el lunes, 29 de septiembre.

Muerte, Locura y Venganza

El 28 de septiembre vuelve “Revenge”. Su cuarta temporada comenzará con un asesinato. Nada de sorpresas en ese anuncio, porque por algo la apodé “Juego de Tronos en Los Hamptons”. Los spoilers indican que Conrad no ha muerto, pero morirá alguien cercano a él que no es Daniel. (¡Qué pena!) Victoria lograra huir del manicomio, pero antes hará amistad con los locos.
Victoria hace amistades en el manicomio


Gideon será el nuevo villano de este cuento y enamorará a Charlotte. Tampoco sorprende porque Charlotte es tan bruta que es capaz de caer en las redes de una pitón si ésta usara pantalones.

Nuevo peinado, pero 0 sexappeal


Jack consigue un necesario corte de pelo que no lo hace más atractivo por lo que traerán a un tal Ben para remendar el corazón roto de Emily. Espero que sea atractivo porque lo que falta en esta serie son machos atractivos. Los personajes son fabulosos, pero los actores son… ¡Blehh! Pensar que lo más cercano en agitar mis hormonas fue Patrick ¡y era gay! “Revenge” inicia en USA a fines de este mes, pero creo que en el Hemisferio Sur los televidentes no la veremos antes del 2015.

¿Se casa Miss Fisher?

Y antes de decir “Colorín, Colorado, este cuento se ha acabado” toca ir un poquito más lejos hasta Australia donde en octubre  por fin inician  las grabaciones de “Miss Fisher’s Murder Mysteries”. Ya están circulando fotos de las reuniones de editores y de los diseños de ropa. Las nuevas aventuras de la honorable detective tendrán lugar a comienzos de los Treinta lo que impactará su ropero.

Un adelanto al nuevo vestuario de Phryne


Las productoras han dejado caer un par de spoilers sobe esta temporada que tiene la virtud de nacer por demanda publica, ya que la serie estuvo a punto de ser cancelada. Han dicho que uno de los episodios tendrá lugar en el mundo militar, apropiado en un año en que Australia conmemora su participación en La Gran Guerra.

Además las muy pillas nos dejan caer que “habrá boda”. Por supuesto que las shiperas más ingenuas ya se imaginan a Phryne camino a un altar donde la espera el Inspector Robinson, pero las más conocedoras sabemos que falta mucho muchísimo para eso. Asi es que apuesto a que, a pesar de sus dudas, será Dot quien le de el “Si” a Hugh este año.

¿Cuál de estos dos irá al altar en La Tercera Temporada?


¿Qué les parecen todas estas noticias primaverales?


martes, 19 de agosto de 2014

Glamur televisivo I: Mad Men y otros Ejemplos


En una era en la que el entretenimiento audiovisual sigue pautas de realismo extremo, es difícil reconocer el glamur televisivo. Algo tan sutil y arduo de definir, también resulta complicado de identificar. Aun asi, ese misterioso glamur persiste en muchas series del momento.

 “Glamur”, o “Glamorg” es una palabra celta que explica la técnica mágica a través  de la cual las hadas se esconden, o esconden sus atributos de los humanos. En bujería, un hechizo de “glamur” es una manera de cambiar la apariencia de la hechicera para verse como otra persona. Así lo usaban Las Haliwell en “Charmed”. Por otro lado, “Glamur” es también la capacidad de “persuadir” a alguien de   no ver las cosas tal cual son sino como otro desea que las vean. En “True Blood” los vampiros utilizan el glamur para borrar las memorias de los humanos o para obligarlos a hacer su voluntad.


A comienzos del Siglo XX, los fotógrafos descubrieron que podían hacer que sus modelos se viesen más bonitos gracias a ciertos trucos (que hoy se consiguen con Photoshop), pero también gracias a prendas de vestir y otra parafernalia con la que llenaban el trasfondo para resaltar  las cualidades de quien posaba para el retrato. Desde entonces, se venden vestidos, objetos y productos con la promesa de que aumentarán el glamur de quien los usa. La palabra se ha convertido en sinónimo de estilo distinguido, de sensualidad elegante y de una estética sofisticada.

Una serie glamorosa es una que intenta realzar, no solo el sex appeal de sus actores, sino también el de su historia con detalles glamorosos que convenzan a su público  que están viendo algo mágico, pero a la vez distinguido. ¿Cómo se consigue eso? Con una combinación de lujo, encanto,  y romance que se aplique tanto al desarrollo de los personajes como al modo en que se expresan y al ambiente en que viven.

El glamur no tiene realmente equivalente y se puede confundir con “clase”  o con linaje aristocrático. Si bien es cierto que el glamur televisivo se asocia a personajes de clase alta o  escenarios del jet set, no siempre nacer en cuna de oro conlleva  un estilo glamoroso. Es por eso que Don Draper (Jon Hamm) de “Mad Men” es más “glamoroso” que todos los reyes de “Juego de Tronos” y explica el que Lady Mary (Michelle Dockery) sea más sofisticada que su hermana Edith (Laura Carmichael), en “Downton Abbey”, a pesar de ser ambas hijas de un conde.

Ser tan envidiosa le restaba glamur a Lady Edith


Hay ambientes que son glamorosos en extremo y aun asi los que se mueven en su interior pueden ser ramplones. Los Marechal de “Revenge” son bastante ordinarios y el pobre Peter Campbell (Vincent Kartheiser),de “Mad Men” todavía (a pesar de ser de buena familia) parece el pariente pobre de sus socios de Stirling, Cooper & Partners.

Con esa ropita Pete Campbell nunca se verá glamoroso

Tenemos claro que series policiales, bélicas y  médicas no pueden ser glamorosas puesto que su empeño es mostrar imágenes violentas, sangrientas y realistas lo impide. Como tampoco lo pueden ser los sitcoms puesto que el humor moderno se apoya en lo procaz y prosaico. Una serie puede tener lugar en el ámbito de los millonarios y ser  chabacana, basta pensar en los ricos de telenovela que tienden a ser vulgares con mayúscula. No necesariamente un period piece ha de ser glamoroso ( “The Knick” es un ejemplo) y aunque James Bond sea el epítome del glamur, no todo el género de espionaje representa esa condición.

Volviendo al tema televisivo, hay series que sin ser glamorosas abarcan elementos de glamur sea en el ambiente, en el decorado, o en el idioma. Eso ha ocurrido con “Penny Dreadful” que a pesar de su gore, obligatorio en una serie de horror,  sube su nivel gracias a unos diálogos impecables, a un lenguaje exquisito, y repleto de alusiones poéticas y literarias, que resultan más glamorosas que toda la música clásica y la pinacoteca de Dorian Gray.

La palabra “glamur” frecuentemente va vinculada al vestuario.  No hay duda que ropa y moda son componentes obligados de un estilo glamoroso. Por algo, cuando reseño “Downton Abbey” o “Miss Fisher Murder Mysteries”, acostumbro elegir un vestido que  encierre la sofisticación del capítulo. No es casualidad puesto que ambas series son reconocidas por su  guardarropa.

El vestuario y el Hispano Suiza son parte del glamur de Miss Fisher


Mucha gente ve “Masters of Sex” por ver a Virginia Johnson (Lizzy Caplan) desnuda, pero yo la veo por ver a Libby Masters (Caitlin Fitzgerald) vestida. Cada atuendo que saca es  soberbio. Hasta embarazada lució espectacular. No solo es el vestuario sino también el garbo de quien lo usa lo que crea un personaje glamoroso.
Libby y el glamur de Los 50

Aun embarazada se veía despampanante.


“Once Upon a Time” es una serie “mágica”, pero ni sus personajes ni sus diseñadores de ropa tienen idea de lo que es el glamur. En la última temporada hemos visto a Emma (Jennifer Morrison) ponerse faldas, pero el vestidito con el que asistió a su primer baile era lo que usaría la Jezabel bíblica si visitara El Bosque Encantado.
Todos quedamos viendo rojo con ese atuendo


No fue el peor asalto visual  de la temporada. ¿Qué tal los trajecitos con los  que Ariel (Joanna Garcia) y Blanca Nieves (Ginnifer Goodwin) se presentaron al baile del Príncipe Eric? Ya parecían miembros de tribus urbanas. Ni hablar del vestido de novia de Belle (Emilie de Ravin), una mutación del estilo del Gran Gatsby combinado con deshechos del closet Sesentero de Twiggy.

La Sirenita y La Princesa van al prom


Blanca y horripilante va la novia


Pero si uno busca y rebusca encuentra el glamur de esa serie encapsulado en un personaje: Regina Mills. Y hablo de La Señora Alcaldesa, no de La Reina Mala que esa también usa mamarrachadas dignas de dominatrix victoriana. En cambio, la mandamás de Storybrook siempre, (aun cuando la vapulea La Bruja Mala del Oeste) se ve tan comme il faut en su sencilla elegancia. Más allá de cómo viste. Regina ha destilado clase, dignidad y glamur aun en sus días de nervios de mamá primeriza.
Ser La Madrastra Mala implica ser un fashion disaster


Lana Parrilla no me convencía como actriz, pero esta última temporada me ha ganado por completo con su tóxico humor, sus misterios, incluso con su tristeza ante la idea de perder a su hijo. Nunca la brujería se vio tan sofisticadamente representada que en esa batalla con su hermana mala que en todo era inferior a Regina, incluso en su tosquedad que contrastaba con la glamorosa flema de La Madrasta de Blanca Nieves.

El glamur de la alcaldesa

La importancia de la envoltura en la creación de un aura glamorosa es unisex. Que lo digan los productores de “Mad Men” que por siete temporadas han impuesto a su protagonista, Don Draper, como un icono de elegancia masculina.


Situada en el universo de Madison Avenue, “Mad Men” es un ejercicio en glamur, en el verdadero sentido de la palabra. Es toda una lección de como un imperio de la publicidad inventa slogans para glamurizar al publico y llevarlo a comprar sus productos. Para esos efectos, la serie de Matthew Weiner ha capturado la sofisticación de la New York  de los 60 tanto en sus oficinas  de la emblemática Avenida Madison como en otros espacios de La Gran Manzana.




Extendiéndose más allá de Manhattan, “Mad Men” nos lleva conocer el chic suburbano de Long Island, de sus clubes, centros hípicos  y  por supuesto la casa modelo de Los Draper. Es un mundo de spot publicitario de la época, donde todos son blancos y rubios, no hay niños obesos, los afro-americanos son los encargados de la limpieza y todos rezuman felicidad, ya que lo desagradable, lo malo y lo ilegal se hace discretamente. Esa es la esencia total del glamur. Recordemos su significado primitivo: exagerar lo bonito, ocultar lo feo.

Betty y Don redecoran su living

Los Draper ¿La Familia Feliz?


“Mad Men” contiene todos los ingredientes de una serie glamorosa: Un arrebatador elenco en ropa elegantísima,personajes glamorosos  involucrado en un trabajo prodigioso y llamativo y   todo tipo de símbolos de status desde las plumas fuente hasta los autos ultimo modelo, desde los muebles de oficina hasta los licores. Aunque lo de "personajes glamorosos" debería llevar un signo de interrogación. Efectivamente la serie nos expone a un espacio esplendoroso y pasea a los personajes por ese milieu elegante que eran  los Estados Unidos en la Era de Camelot, pero sus personajes, por interesantes que sean, son demasiado humanos para ser realmente glamorosos.


A pesar de sus  vestidos, conocemos a las mujeres de carne y hueso que se esconden tras peinados escarmenados,  faldas bouffant y sombreritos de Jackie Kennedy. Sabemos cuales son los lados flacos, las virtudes y defectos de Joan (Christina Hendricks) Peggy (Elisabeth Moss) y Megan (Jessica Paré), y eso les resta glamur, Son reales,   cercanas, y queribles, ese es su atractivo.




Muy diferente es el caso de Don Draper. Su glamur va más allá de sus prendas de marca o del sex-apeal de Jon Hamm. Don Draper es el símbolo del glamur porque todo  en él es artificial. Ni su nombre es el suyo, se ha inventado a si mismo mas que El Gran Gatsby, y hasta se ha llegado a creer el cuento. Aun revelando su verdad, Don se ve perfecto. Sus momentos vulnerables, o cuando muestra su lado oscuro, parecen planeados y ensayados. Ese es el atractivo de su personaje.


Curiosamente, aunque su ex esposa Betty Draper (January Jones) también se ha creado una imagen que desea proyectar, no alcanza el extremo de glamur de Don. Ni su compostura, ni su conducta reprimida ni  sus esfuerzos (que culminan en un colapso nervioso) por parecer una esposa-trofeo ejemplar  evitan que la veamos como una ama de casa desesperada. Las falencias de Betty como esposa, madre y persona son demasiado evidentes para ser camufladas por su refinada educación o un estilo adquirido en sus años de maniquí en Europa.


En su intento de desenmascarar a Betty, la serie la ha obligado a pasar por muchas pruebas en las últimas temporadas. La hemos visto encarar las primeras arrugas,  la posibilidad de un cáncer y el terror más grande que puede enfrentar una mujer en nuestra sociedad, la subida de peso.

Betty ya no cabe en su vestido


Cada vez que “Mad Men” busca deglamurizar a un personaje femenino la engorda. Fuera  y dentro de la serie, las curvas  de Christina Kendrick han ocasionado debate sobre si hay que verlas como voluptuosas y sexis, o como señales de obesidad. El sobrepeso de Peggy también fue tema cuando ella vivió su etapa de “No sabia que estaba embarazada”. Finalmente, le tocó a Betty quien en medio de su segundo matrimonio, se descuidó y tuvo que enfrentarse a la batalla con la báscula que casi todas las mujeres modernas conocemos.
Joan ¿Sexy o gorda?


Un personaje realmente glamoroso no se preocupa por dietas. Siempre luce perfecta, no bebe en exceso, no es histérica, nunca se pone en evidencia ni hace el ridículo. En “Juego de Tronos”, Cersei Lannister (Lena Heady) será toda una reina regente, pero su falta de tino, sus exabruptos desubicados y su amistad con el vino del Dorne,  (en los libros, George R.R. Martin menciona que la melliza-amante de Jame Lannister está engordando de tanto empinar el codo) la han expulsado del desfile de los glamorosos.
Mas vino, mas libras de mas para La Leona Lannister


Muy diferente es el caso de Daenerys Targaryen (Emilia Clarkson). En el libro, Martin la describe como una diosa encarnada en mujer, pero también la vuelve trágica y humana. La vemos violada, y embarazada, sucia, con el pelo chamuscado y hasta con diarrea. Pero desde el momento en que los productores de “Juego de Tronos” decidieron hacerla sobrevivir una pira funeraria con sus plateados rizos intactos, supimos que la Khaleesi era la figura glamorosa de la épica serie de HBO.

Emilia Clarke ha convertido a Daenerys en una nena berrinchuda y frívola, muy parecida a las diosas del glamur del Viejo Hollywood. De Madre de Dragones a Madre de esclavos libertos, Daenerys de la Tormenta es una princesa que hechiza a todo el que la conozca con su belleza glamorosa, que provoca que se levanten los esclavos contra sus amos, que un mercenario  decapite a sus socios, y que Ser Jora (Iain Glenn)olvide que su deber es traicionarla.
Daenerys está muy alta para sus súbditos


Aunque puede a veces usar el mismo vestido, y en su etapa Dothraki andaba casi harapienta, Daenerys ha aprendido a usar símbolos de glamur para aumentar su majestuosidad tales como joyas; vestidos; un sequito disfrazado con ropajes llamativos; ese salón del trono donde ella recibe a sus súbditos sentada al tope de una escalinata como una estatua de diosa egipcia;  y por supuesto, sus peligrosos, pero glamorosos dragones.
El glamur de la Madre de los Dragones


En cuanto a la personalidad de Daenerys, ella es la gran controladora, sus órdenes no se discuten, es cruel con sus enemigos, generosa con sus amigos y si mete las patas, jamás pide una disculpa. El temperamento de Daenerys es igual al de una prima donna de opera y sus pataletas son dignas de una “Gossip Girl” cualquiera, bueno no cualquiera porque las adolescentes de esa serie eran divas en pañales, ósea totalmente glamorosas.

En este momento, Daenerys es el personaje femenino mas glamoroso de la televisión, solo eclipsada por Lady Mary Crawley de “Downton Abbey” y Amanda Clarke, alias Emily Thorne (Emily van Camp) de “Revenge”. Del glamur de “Revenge” y de “Downton Abbey” hablaremos más adelante ¿pero pueden pensar en otros personajes glamorosos de la televisión actual? ¿Qué prefieren en sus series? ¿Un toque glamoroso o crudo ruralismo?


domingo, 10 de agosto de 2014

1914-2014: La Gran Guerra en la televisión


El 28 de julio pasado se cumplía el Centenario de La Primera Guerra Mundial, conflicto que dio origen a nuestro mundo moderno y uno los episodios bélicos más cruentos de la humanidad. Sin embargo, la que recibiera el apodo de “La guerra que iba a acabar con todas las guerras” no ha tenido una presencia fuerte en la televisión, ni antes ni después de cumplir 100 años.

A diferencia de La Segunda, La Primera Guerra Mundial no ha ameritado series de televisión dedicadas a dramatizar su trayectoria. Muy presente en el cine y la literatura, principalmente los de los veinte años que la siguieron, La Gran Guerra no alcanzó a convertirse en un referente de mi generación, ni siquiera en mi historia personal. Eso, aunque mi abuelo paterno fue sargento en el ejercito belga.

A pesar de que Remarque, Hemingway y Scott Fitzgerald me dieran una probadita de lo que fue el conflicto y como afectó a los que combatieron en el, la televisión de mi infancia no hacia eco de ese evento aun hoy tan incomprendido. Para la década de Los 60, en la  que se cumplía el cincuentenario del conflicto, la televisión se había afianzado como un medio de entretenimiento masivo, pero no se plegó a las conmemoraciones. Curiosamente, esa década y la siguiente se caracterizaron por crear series sobre  cuanta guerra hubiese afectado a USA (que estaba ya involucrada en  Vietnam).

Los westerns que tuvieron su Edad de Oro en ese entonces no cesaban de aludir a La Guerra de Secesión.  En 1972, iniciaba “MASH” un hito en la historia de a televisión y que tenía de trasfondo  a la Guerra de Corea. En 1971 , Aaron Spelling probaba suerte con una guerra mas antigua en “Los Jóvenes Rebeldes” y a través de los 60, la Segunda Guerra Mundial era homenajeada con series, algunas  hoy de culto y otras olvidadas, como “Comando Aéreo”, “Combate” “The Gallant Men”, “Los Comandos de Garrison” y la comedia “Hogan´s Héroes”. Sin embargo,  la guerra que la precedió seguía siendo la gran ausente de la pantalla chica.

El primer gran conflicto moderno no hubiera pasado de ser una anécdota para llenar series de viajes en el tiempo como “Dr. Who”; “El Túnel del Tiempo” y “Highlander” de no ser por la serie-mito que en los 70 se dedicaría a recrear los primeros treinta años de la Inglaterra del Siglo XX. En su Cuarta Temporada, “Upstairs, Downstairs” puntualizó todo lo que les pasaba, entre 1914 y 1918, a Los Bellamy, a su servidumbre y al Imperio Británico.
Georgina y su fiel Daisy despiden a los soldados


Aunque el formato de la serie no dio espacio para cubrir la guerra de trincheras, si se hizo un esfuerzo de filmar exteriores que simulaban la Francia donde peleaba James Bellamy (Simón Williams)y donde curaba heridos su prima y gran amor, Georgina Wellesley (Lesley-Ann Down).
James y Georgina en el frente


A través de una temporada completa vimos los esfuerzos  del Capitán (luego Mayor) Bellamy por huir de un confortable puesto en el Ministerio de Guerra y lo seguimos hasta las campos de batalla donde era gravemente herido. También vimos al lacayo Edward (Christopher Beeney) sufrir de  shock de trinchera, al novio australiano de la mucama Rose (Jean Marsh) encontrar la muerte en combate, y a Hazel (Meg Wynn Owen), esposa de James, perder a su joven amante-aviador. Hasta el mayordomo Mr. Hudson (Gordon Jackson) era herido durante un bombardeo de Londres.

Hazel y su amante


Vimos como las inglesas superaban la pérdida de sus seres queridos hallando ocupaciones diversas: Ruby (Jenny Tomasin), la pinche de cocina, acababa trabajando en una fábrica de municiones; Rose se convertía en conductora de autobús, y Georgina recibía entrenamiento de enfermera y era trasladada al frente.
Ruby, Georgina y Rose: mujeres que sirvieron a su patria


“Upstairs, Downstairs” cubría  aspectos que otras series sobre La Guerra del ‘14 (Léase “Downton Abbey”) nunca tocan, tales como la histeria anti-alemana en Inglaterra que afectaba al carnicero de los Bellamy; el trauma de los refugiados belgas, y un juicio por supuesta cobardía en combate que llevaba a Lord Bellamy (David Langton) a conocer a Virginia (Hannah Gordon), madre del acusado, que se convertiría en su segunda mujer. El final de la guerra, tal como ocurrió en la realidad, no abandonaba a sus participantes Se sobrentendía que todas las decisiones que James y Georgina tomaban en el futuro eran dictadas por sus traumáticas experiencias en el frente.


Como si “Upstairs, Downstairs” no hubiese educado a su audiencia los suficiente sobre las repercusiones de la  conflagración, el próximo proyecto de John Hawkesworth (director de UD) la soberbia “Duchess of Duque Street”, también trataría el tema. En los años de la Gran Guerra, La ultra patriota protagonista Louisa Trotter (Gemma Jones) convertía al Bentinck,  su hotel de lujo, en un centro para atender y agasajar a oficiales y sus parientes, entre ellos su socio y amante, Lord Charles Hazelemere (Christoher Cazenove).

En “La Duquesa” se exponían otros aspectos  de la Primera Guerra como el espionaje, y los pacifistas que se rehusaban a servir en el frente. Eventualmente, Louisa cerraba el hotel y trasladaba a su staff a Francia para estar cerca de Charlie Hazelmere quien finalmente le pedía matrimonio. Una boda que no llegaba a ocurrir. Gravemente herido, el oficial era enviado al Bentinck donde moría poco después.
Charlie malherido regresa al Bentinck


El cese de las hostilidades encontraba a una Louisa destrozada y desorientada. Un viaje a las propiedades de su difunto amante servía para develar uno de los innumerables monumentos que surgieron tras un conflicto que diezmó a la población masculina de las Islas Británicas. Ese evento empujaba a Louisa a reconocer y recuperar lo único que le quedaba de Charlie, Lottie la hija de ambos.
                                              A Louisa solo le queda la foto del difunto

Estas dos series  pusieron de moda el tema Gran Guerra en la BBC. Moda que culminó en una adaptación del “Masterpiece Theater” de A Testament of Youth, la autobiografía de Vera Brittain. Cheryl Campbell dio un tour de forçe en su retrato de la feminista y pacifista que se convirtió en ambas cosas tras servir de VAD (enfermera de campaña) y perder en el espacio de cuatro años, a su novio, su hermano, y dos de sus amigos más íntimos.
Cheryl Campbell como Vera Brittain


El tema de pérdida y muertes gratuitas y constantes fueron las características más prominentes del tratamiento de La Gran Guerra en la televisión. Como “chonguera” profesional yo lo sentía en carne propia ya que cada vez que me enamoraba de alguien en estos programas, de fijo que se me moría. Asi me ocurrió con Christopher Cazenove en “The Duchess of Duke Street”; Nigel Havers en “A Horseman Riding By” y hasta con Sam Neill en “Reilly, Ace of Spies” que tenía al legendario espía sirviendo en la Rusia Revolucionaria donde  encontraba un triste final.

Mis lágrimas mas amargas fueron provocadas por la miniserie “Flambards”. En esta adaptación del clásico infantil de K.M. Payton, Christina Parsons (Christine McKenna) es rica en fortuna y pobre en familia inmediata. Acaba viviendo con un tío siniestro que espera que se case con su hijo mayor Christina se enamora de su primo menor, el aviador Wiliam (Alan Parnaby), quien la convierte en madre y viuda al estrellarse su avión durante la guerra. Christina y su hija heredan Flambards, logran alejar al primo Mark casándolo con una amiga de la viuda. Christina termina casada con su fiel criado Dick, otro veterano de la Gran Guerra.


Tanto furor causaban estas series que al otro lado del Atlántico se acordaron que también habían participado en la Primera Guerra Mundial. Asi, en 1976, tuvimos una miniserie basada en el clásico bélico de Anton Myrer Once an Eagle. En la continuación de “Raíces” “Roots. The Next Generation”, Dorian Harewood daba vida al padre del autor Alex Haley quien sirvió en la Francia de 1917. Su experiencia era todo un catalogo de las condiciones y prejuicios que afectaron a los combatientes afro-americanos. Y en 1979, Richard Thomas, el actor juvenil más popular de la television de esa época, protagonizaba una versión del clásico de Erich María Remarque, Sin Novedad en el Frente.


Este auge no duró mucho. Para Los Ochenta, el tema de La Gran Guerra estaba agotado, resurgiendo brevemente en la televisión australiana en series como la tristísima “1915” y “Anzac” que se compró en Usa solo después que su protagonista Paul Hogan alcanzase la fama como “Crocodile Dundee”.


La televisión del fin de siglo ni se acordaba de la Guerra del '14. Notables excepciones fue  “Las Aventuras del Joven Indiana Jones” que eran toda una  clase de historia y algún que otro dramatizado como el fascinante “Un hombre peligroso: Lawrence después de Arabia” de 1990, donde por primera vez vi a un actor  llamado Ralph Fiennes.



La Primera Guerra Mundial solo reaparecía en la televisión del nuevo siglo como un trasfondo histórico de biografías de famosos fueran Scott Fitzgerald en “Zelda”; Agatha Christie o dictadores como en “Il Giovane Mussolini” donde Antonio Banderas mostraba las experiencias bélicas del Duce o “HitlerThe Rise of Evil” donde Robert Carlyle hacia otro tanto con el Fuhrer.

El Cabo Hitler

Seria" Downton Abbey" en su inexorable imitación de “Upstairs Downstairs”, la que volvería a convertir a “La guerra que acabaría con todas las guerras” en un tema romántico. Tan romántico que esa segunda temporada me resultó un poco empalagosa y falsa. Sobre todo si la comparaba con la emotiva y realista visión que nos legara su predecesora.


Si bien es cierto, que el presupuesto de Julian  Fellowes y la ITV permitieron una incursión a los campos de Flandes, no nos sirvió más que para ver a Matthew ser herido y a Barrows darse un balazo en la mano para poder ser retirado del frente. No niego que fue conmovedor ver al joven Crawley creer que quedaría invalido, tal como me ganó Lady Mary en su devoción por el herido,, pero   disminuía el dramatismo   una sensación de que la Gran Guerra no fue realmente traumática para Los Crawley ni para su servicio domestico.
Barrows y Matthew:  criado y amo en las trincheras


En "UD" Hazel inicia un affaire empujada por la soledad de las esposas que esperan al soldado que tal vez nunca regrese. En DA, Lord Grantham casi se encama con una criada/viuda de guerra por mero capricho. La experiencia de enfermera de Lady Sybil fue como todo lo de ella, linda, fina, pero anodina. Sybil sirvió en un hospital para oficiales instalado en su propio castillo y antes inició su entrenamiento junto a su medico de cabecera en el hospital de su pueblo. Sybil nunca sufrió las humillaciones  y percances de novata que experimentó Georgina en su entrenamiento en Guy´s Hospital, ni nunca atendió todo tipo de heridas como la susodicha en hospitales de campaña en zonas de guerra.
Sybil, enfermera impecable en impecable mansión
Georgina atiende a un herido en una estación de tren


Anteriormente, las series de la BBC nos habían mostrado mujeres enlutadas con el corazón destrozado como Louisa Trotter, Rose Parks de UD y Vera Brittain. Muy diferentes a la única “viuda” de DA, la criadita Daisy. Todos ( hasta Daisy) nos sentimos aliviados cuando murió William sabiendo que su mujer no lo amaba y se había casado con él por lástima. 
Daisy y su marido


Al final, el único personaje de “Downton Abbey” que realmente sufrió cambios con la Gran Guerra fue como siempre, la más menospreciada. Fue Edith quien aceptó ayudar a un granjero que se había quedado sin hombres para la labranza y casi terminó en la cama de su “patrón”. Fue Edith a quien se le rompió el corazón cuando creyó haber recobrado al difunto Patrick, y fue Edith a quien le agradecían los mismos oficiales que la Oveja Negra de Las Crawley había cuidado, considerándola la más meritoria de su familia.
Edith y el supuesto Patrick


Si me explayo sobre las fallas de “Downton Abbey” al retratar al evento más impactante de su generación es por ser esta un ejemplo de cómo la imaginación colectiva del  Siglo XXI percibe La Gran Guerra. Aproximándose la fecha del Centenario, la BBC se ha enfocado en el conflicto sacándose de la manga todo tipo de documentales y hasta programas radiales. Es en la sección “drama” donde cojea. Se han hecho algunos dramatizados un poco melifluos como “Birdsong” o la aclamada versión del clásico bélico de Fod Maddox Ford “Parade´s End”. Ahí el omnipresente Benedict Cumberbatch interpreta a un oficial de clase alta que tiene más problemas con su esposa y con su amante que con el enemigo.


Este año crucial la BBC ha sacado al aire “The Crimson Field” una exploración de la medicina en campaña protagonizada por Oona “Talisa” Castilla-Chaplin. El hecho de que lo que iba a ser serie se haya quedado en miniserie es significativo de la calidad del producto. Lo mismo ha ocurrido con “Deadline  Gallipoli” que también ha quedado en miniserie, a pesar de un elenco que encabeza Sam Worthington, y que abarca nombres como Anna Torv, Hugh Dancy,  Bryan Brown y Charles Dance. El desastre de Gallipoli es un tema siempre fascinante para quienes buscan dramatizar La Primera Guerra Mundial. Para el aniversario de esa masacre, los australianos tienen ya preparada también su miniserie sobre enfermeras titulada “Anzac Girls”.



Otro proyecto futuro de la BBC es “The Passing Bells”, pero uno se pregunta si tendrá la calidad y emotividad de retratos de La Guerra del ‘14 en la pantalla grande ejemplarizados en este siglo por proyectos tan variados como la francesa “Joyeux Noel” y la contribución de Steven Spielberg “War Horse”.

Volviendo a “Downton Abbey”, otra falla fue  que en la posguerra los personajes no parecían afectados por el conflicto reciente. Para La Cuarta Temporada, la guerra ya era un recuerdo vago y ultra lejano en al Abadía, algo imposible en la vida real donde el conflicto siguió repercutiendo en los sobrevivientes y sus hijos hasta el estallido de La Segunda Guerra Mundial.

Muy diferente es la posguerra de los personajes de  “Boardwalk Empire”. Lo vemos en la amistad de dos jóvenes veteranos llamados Jimmy Darmody (Michael Pitt)y Richard Harrow (Jack Huston). Jimmy huye de una relación incestuosa enlistándose en el Cuerpo Expedicionario y regresa medio cojo, amargado y con un solo camino por delante, el mundo del crimen. Su amigo Richard Harrow, tras perder la mitad del rostro en las trincheras, pone al servicio de gánsteres su estupenda puntería. Ambos son incapaces de reintegrarse a una sociedad normal y deben vivir al margen de ella lo que les costará la vida.
                                                Jimmy en su trinchera

No es casualidad que Richard y Jimmy se conozcan en un hospital a la espera de ser parte de un proyecto médico sobre veteranos. La experiencia vivida los une como si fueran hermanos. Jimmy “contrata” a Richard para vengar la muerte de su amante, pero antes del asesinato, Jimmy le cuente a la victima una horrorosa experiencia de batalla. Tan terrible fue la guerra para estos jóvenes delincuentes que en el aniversario del Armisticio, mientras Jimmy hace un emotivo e impromptu discurso en un homenaje público, en un bosque de New Jersey, Richard intenta suicidarse.


Incluso en una serie tan light como  “Miss Fisher´s Murder Mysteries” la guerra sigue batallándose dentro de los personajes. Cec y Bert son los representantes de millones de soldados australianos que pelearon por un Imperio que exigió de ellos el máximo  sacrificio. Las conversaciones de los ex diggers están plagadas de recuerdos de guerra ya que  parecen haber servido en todos los frentes (algo no totalmente imposible puesto que hubo divisiones de la Primera AIF que pelearon en el Medio Oriente para luego ser trasladadas a Francia).

En “Death at Victoria Dock”, la usualmente risueña Phryne (Essie Davis) recuerda con amargura sus experiencias como enfermera en Francia, y más tarde le dirá al Inspector Robinson (Nathan Page)que ha dejado de tomar la vida en serio desde 1918, señal de que la guerra transformó su carácter. En “Murder in Montparnasse” descubrimos lo desorientada y desilusionada que quedó la detective al cese de hostilidades y como esto la empujó a una desastroso y destructivo romance que marcaría su vida romántica y sexual futura. Pero el más cambiado por la guerra es Jack Robinson.
Miss Fisher en en el campo de batalla


Desde el momento en “Death at Victoria Dock” en que Jack y Hugh descubren el arsenal de los anarquistas que notamos como el espectro de las trincheras sigue persiguiendo al usualmente impertérrito Inspector. Al final de “Raisins and Almonds”, Jack le hace una confidencia a Phryne. La guerra le costó su matrimonio ya que regresó del frente convertido en un hombre totalmente diferente al que despidiera su mujer en 1914.

Aunque no he visto todavía la Segunda Temporada, sé que al menos en dos episodios, Jack volverá a interactuar con Rosie, su ex esposa. Ella nota que su marido se ha recuperado emocionalmentei(influencia de Miss. Fisher, obviamente) y alude a que será tal vez por haberse librado de “un matrimonio inconveniente”, a lo que su ex responde “era la guerra la que no me convenía”.



Como shipera creo que el hecho de que Jack y Phryne compartan esas “experiencias históricas” es un buen ingrediente para una romance con el que soñamos las seguidoras de Miss Fisher. En una visión mas amplia,  y tal como el bromance de Jimmy y Richard en “El Imperio del Contrabando", nos demuestra como los recuerdos  traumáticos de  “La Guerra que iba a acabar con todas las guerras” pueden crear vínculos positivos.