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martes, 25 de noviembre de 2025

El Peor Asesino en Serie de Italia: El Monstruo de Florencia (Netflix)

 


Los serial killers están de moda en la ficción ¿O será que Netflix los ha convertido en trend? Parece que esa plataforma solo vive de psicópatas y sus hazañas, por lo que es normal que vaya en busca de asesinos de otras regiones. Así que dramatizar el caso del Monstruo de Florencia les ha caído como anillo al dedo. A pesar de que me desagradan esos cuentos―aun siendo retro nostalgia―solo la vi por causas de fuerza mayor. ¿Valió la pena? Ahora les cuento.

                         Retrato hablado del Monstruo

Antes que todo, una capsula sobre las fuerzas mayores. Desde el verano que vengo sufriendo de problemas con mi señal de Wifi. A pesar de que reconocen que parte del problema es de ellos, mis proveedores de Spectrum han enviado dos veces gente que ha dado vuelta mi casa y todos mis aparatos conectados a su Wifi , ofreciendo razones fáciles de desbaratar y soluciones que implican contrata de otros servicios más caros.

Entremedio, este fatídico mes de octubre y en medio el shutdown más largo en la historia del gobierno de USA, me he quedado sin servicio en la plataforma Samsung. A pesar de que caprichosamente (y negando las explicaciones de los proveedores) reaparece a voluntad propia, he tenido que apoyarme en el cable regular. Ahí descubro que tengo acceso a dos plataformas Acorntv y Netflix. ¡Qué ironía cuando yo deseaba deshacerme de la segunda!

El caso es que le he hincado el diente al producto Netflix viendo House of Guinness (muy mala); Nadie nos vio partir (incomoda) y El monstruo de Florencia que me deja con sentimientos encontrados. Para resumir,  no es la típica combinación de gore y procedimiento policial que se asocia con este subgénero de los serial killers.



Monstruos y Copycats

La trama se basa en una serie de asesinatos cometidos por un individuo que la prensa apodaba “El Monstruo de Florencia”. Como ocurre con los medios, el mote no es aplicable. Primero, ninguna muerte ocurrió en Florencia sino en pueblos aledaños. Segundo, todavía no se sabe quién o quiénes fueron los culpables reales de una serie de asesinatos similares ocurridos entre 1968 y 1985.

Los asesinados eran siempre pareja (todas hetero+una gay) que estaban teniendo sexo o planeándolo, o en actitud post coital, en algún sitio alejado. En muchos casos, el asesino mutiló los genitales de la mujer y el arma fue casi siempre la misma. Muchos sospechosos fueron arrestados, encarcelados e incluso condenados por uno o varios crímenes. Sucede que el Monstruo volvía a atacar cuando los acusados estaban en la cárcel.

Hasta hoy no se conoce al verdadero serial killer, ni se sabe cuántos copycats nacieron entre sus admiradores. Por esa razón, la serie ha tomado otro rumbo enfocándose en el primer asesinato. Tal como en la realidad, un crimen en 1982 hace a la procuradora pensar que debió haber existido un asesinato inicial que empujase al criminal a seguir buscando parejas que copulaban en descampados y a mutilar a sus víctimas femeninas en recordatorio de la traición de una mujer especifica.

                 Mapa de los asesinatos del Monstruo

El Primer Asesinato

Así llega la policía a las muertes de Barbara Locaino y Antonio Lo Bianco, uno de sus amantes. Los hechos ocurrieron en las afueras del pueblo en 1968, estando presente Natalino, el hijo de ocho años de Barbara. Fue Stefano Mele, esposo de Bárbara quien se confesó autor del doble homicidio pasional, pero como nota la fiscal, incluso durante el juicio hubo muchas discrepancias entre la confesión y los hechos. La reaparición de un sujeto desconocido que ha seguido cometiendo crímenes parecidos demuestra la inocencia de Stefano.

La serie entonces prefiere contarnos la triste historia de Stefano Mele desde su matrimonio. Comenzamos con un flashback, viendo una novia en su vestido blanco huyendo por los campos. se trata de Barbara, la esposa fugitiva. Tras de ella van los hombres de la Familia Mele, pero no el esposo. Como le explica a Stefano su padre, ya han pagado por la novia y tienen su dote, el matrimonio debe funcionar. Traen a Barbara y la encierran junto al marido-pelele en un cuarto.

                                           Novia Fugitiva
                                     Novia Atrapada




Pasa un año, Los Esposos Mele viven en su propia casa, con tejado roto a pesar de ser Stefano albañil y parecen ser felices, pero falta dinero. A Stefano se le ocurre rentarle un cuarto a Salvatore, un individuo que desde la primera vez que aparece nos indica que va a causar problemas. Efectivamente, se hace el dueño de la casa de Los Mele a quienes trata (principalmente a Barbara) como sus sirvientes.

                    El Triangulo del Terror

La situación llega al límite cuando Salvatore abusa de Barbara con el esposo en el cuarto de al lado. A pesar de que Stefano escucha el llamado de auxilio de su esposa, no hace nada. En el último episodio hay más detalles sobre esa relación abusiva que acaba con el embarazo de Barbara. Salvatore se marcha y los Mele crían a Natalino como su hijo con mucho amor, pero Barbara no perdona la flaqueza del marido.

Un par de años más tarde, Stefano trae otro visitante a su casa. Se trata de Francesco, hermano de Salvatore. Cuando el hombre convence a Barbara que no es como su hermano, se hacen amantes. Esto hasta que la esposa de Francesco lo acusa ante las autoridades de adulterio y abandono de hogar.

Le dan a Francesco medio año de cárcel. Stefano, en su síndrome de pasividad-agresividad, encuentra su propio plan para castigar a su esposa. Trae a Salvatore a la casa para participar en un triángulo que para Babara es más de horror que pasional. Cuando Francesco sale de la cárcel no le cree que haya sido víctima. La desilusionada mujer se busca otro amante llegando a un triste fin.

              Barbara despreciada por todos, acosada por todos, pero solo uno la asesinó 

Será en 1983, que la procuraduría de Florencia va a asociar la actividad homicida del “Monstruo” con este crimen pasional. Nuevas interrogaciones llevan a Stefano y al ahora, adulto Natalino a culpabilizar a diferentes hombres cuyas historias formaran el núcleo de estos cuatro episodios.

              En cada interrogatorio, Stefano contaba un cuento diferente

Como ocurriera con Il Gattopardo, esta serie muestra un nivel más alto de cinematografía y es más cuidadosa con la ambientación de época que otras producciones italianas. Podríamos decir que aun la mediocre producción de Netflix se salva al filmar durante el gobierno de la Signora Meloni.

En términos de iluminación es menos oscura que la mayoría de las producciones de época. A pesar de que existe un tinte sombrío par las escenas de día y se las arreglan para convertir en las nocturnas al hermoso paisaje toscano en un espacio tenebroso y amenazador.

La atmosfera de época se consigue gracias al vestuario y principalmente en la música. La banda sonora saber escoger sus temas. La sublime “Il cielo in una stanza”  de Mina para la primera vez que Salvatore abusa de Barbara contrasta con “White Rabbit” de Jefferson Airplane, que sirve de trasfondo para cuando Barbara le cuenta esa historia a Francesco ocho años más tarde.




Tras revisar la Wikipedia en italiano y ver que ninguno de los actores tenía (en ese momento) páginas, me dio la impresión de que el no usar rostros famosos da mayor realismo a la tragedia. El movimiento de cámaras y otros detalles aunado a ese no usar profesionales de la actuación ayudan a revivir un aura de Neorrealismo de fines de Los 40.

Más que seguir la fórmula de Ryan Murphy de hacer hincapié en el gore, Il Mostro di Firenze tiene en sus flashbacks de la tragedia de Stefano y Barbara un dejo de James Cain, de su famosa El cartero llama dos veces. No nos olvidemos que antes de ver a Lana Turner y John Garfield en la versión Hollywood, un joven desconocido llamado Luchino Visconti la adaptó para la pantalla mussoliniana como Osessione (1944). Y me aventuro a decir que hay una deuda de “Il Mostro” con ese filme.








Contenido Violento y Gory: Los crímenes acompañados de mutilaciones son recreados en varias ocasiones de la manera más grafica posible. Hay otras formas de violencia en contra de mujeres desde una fantasía de un sospechoso que aterroriza a una posible pareja hasta que la fiscal reciba una carta del asesino con un trozo de un seno de la última víctima. Barbara es abusada sexualmente por su marido, su inquilino, y casi por su suegro.

Contenido Sexual y Desnudos: Cadáveres desnudos, gente teniendo sexo, escena discreta de sexo oral gay. Lo fascinante de la serie es una exploración de fantasías masculinas―y no solamente del Monstruo―que incluyen violencia, desde prostituir a la pareja hasta tríos formados por pareja hetero y amante gay. El factor común es que la mujer es siempre obligada a entrar en estos juegos. También vemos como el Monstruo se convierte en un icono de esta sexualidad enfermiza. El hermano de Stefano lleva a una mujer a una cita en la que intenta recrear los crímenes del Monstruo, pero sin el consentimiento de su compañera. Por otro lado hay una tribu urbana de voyeurs que se esconde en el bosque a observar a parejas teniendo sexo y siempre con la esperanza de que aparezca el asesino y les dé matarile.

                      Una fantasía debe ser compartida, sino es una agresión 

Factor Feminista: La serie es un muestrario de la vida angustiosa  que se lleva en sociedades tradicionales rurales, pero también es un espejo de como un machismo exagerado se traduce en violencia mortal. Un detalle que no he podido corroborar es la existencia de Silvia Della Monica, que la serie coloca a la cabeza de la procuraduría de Florencia y encargada de encontrar al Monstruo. Todos los informes que he leído solo mencionan procuradores varones. A lo mejor ese olvido se debe a un dejo de machismo.



Factor Diversidad: Solo quienes conocen la cultura italiana sabrán que la serie hace hincapié en la inferioridad del pueblo sardo retratándolo peor que en el filme clásico Padre, Padrone, como un grupo de ignorantes, brutos, machistas, golpeadores, asesinos y hasta…homosexuales.

Netflix ha embutido en la historia de los primeros sospechosos de ser El Monstruo  un elemento gay que más que agregar diversidad sexual al relato otorga  rasgos negativos a dos de los acusados de cometer el primer asesinato.

 

martes, 29 de abril de 2025

Para que todo siga igual…El Gattopardo en Netflix

 


La adaptación del romanzo de Lampedusa ha comenzado con buen pie, pero ya sabemos que un gran primer episodio es el cebo acostumbrado de Netflix. Sin embargo ya me ha pescado el anzuelo y no solo por la belleza de la escenografía, del vestuario y del elenco. Me ha gustado que, a través de conversaciones, se nos ofrezca una lección del trasfondo histórico sobre el cual se teje el argumento.

El cambio que más aprecio en la serie es presentar un   enfoque diferente de Tancredi Falconieri. No lo recuerdo mucho del libro, influenciada como estaba por la interpretación de Alain Delon en el filme. La belleza y estatus de estrella del divo francés obligaban a opacar los aspectos más oscuros del personaje: su oportunismo e ingratitud. Ambos quedan clarísimos desde el primer episodio de la serie y ayudan a dar el puesto estelar al verdadero protagonista, a Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina “Il Gattopardo”.




Un Príncipe y su Familia

Antes que todo, deseo hablar un poco sobre este apodo del protagonista. Giuseppe Tomasi , Príncipe di Lampedusa, escribió la novela en 1957 inspirándose en la vida de su abuelo, que, como Don Frabrizio, sobrevivió la caída de los Borbones, la invasión de Garibaldi y los cambios que trajo la unificación de Italia a Sicilia y a su casta patricia. Si mal no recuerdo, el apodo viene de un escudo de la Casa de Salina que describe a un gran felino. En inglés, este animal recibe el nombre de “leopard”,  pero no es un leopardo sino un guepardo, el animal más veloz de la tierra.



Cuando yo era pequeña yo sabía la diferencia entre leopardo y guepardo, tal como sabía que (por influencia del cine) en Chile “ gatopardo” era apodo de una persona anticuada que se negaba a vivir en el presente. Aunque hay personajes en novela/filme/miniserie que catalogarían así a Fabrizio, el autor se esmera en reflejar tanto al Príncipe como a su estirpe y mundo con un gran dejo de nostalgia que muchos críticos acusan de ser una visión reaccionaria. Mi temor al saber que Netflix se haría cargo de la adaptación es que atropellase esa nostalgia o describiese al “Gatopardo” como un villano.  Para suerte de todos, no ha sido así.

Ya en el primer episodio conocemos virtudes y fallas de Fabrizio. Su orgullo de casta, su actitud placida de hombre que vive en tierra caliente y prefiere no tomar acción aunque sepa perfectamente lo que pasa a su alrededor. Es consciente de que el gobierno borbónico es corrupto, pero desconfía del cambio que ofrece la Casa de Saboya. Vemos que no se deja manejar por nadie ni por la iglesia ni por el ejército. Vemos que es valiente como cuando se detiene para socorrer al capitán perseguido por una turba, pero al darse cuenta de que no puede en contra de ella se retira con prudencia.



Es un patrón justo que reconoce que su capataz es ladrón, pero se lo permite solo enfrentándolo cuando Russo quiere colgarles un robo a unos humildes campesinos. En su familia, El Príncipe ejerce la misma lasitud exigiendo respeto solo cuando se le encabritan como lo hace con Paolo, su hijo mayor. Es su esposa, la princesa Mariastella quien describe su injusticia de Pater Familiae. Ha privilegiado a su hija Concetta por sobre sus otros hijos; quiere más a su sobrino que a Paolo y ha preferido a su amante en Palermo que a su esposa.



Lo que la serie nos narra en seis episodios es como una nueva sociedad y un nuevo monarca alterarán la vida de Frabrizio, y como él se niega a cambiar con los tiempos. La serie comienza ya con un ejemplo de su soberbia que, curiosamente, en él es una virtud. Desafiando el toque de queda impuesto por una revuelta, el Gatopardo llega a Palermo,  acompañado por su capellán, el Padre Pirrone, y su gran danés Benedico. Viene a buscar a su hija Concetta que estudia en un convento.

Con altivez y marrullerías, Frabrizio demuestra que a ‘él nadie lo para ni un capitán del ejército Borbón ni la madre superiora que no quiere dejar marchar a Concetta. El padre PIrrone da un poco de lástima, nadie lo respeta, ni las monjas ni el Príncipe, cuyos hijos se burlan del capellán en la mesa. Benedico es más importante que el curita quien está contento  de tener la protección del Príncipe aunque no su respeto.



Concetta está feliz de volver a su casa donde la reciben amorosamente su madre y sus hermanos, pero le preocupa no ver a su primo Tancredi del que está secretamente enamorada. Va a visitarlo a su mansión cercana y descubre que su primo es un traidor a su casta puesto que se ha vuelto garibaldino y planea irse a Palermo a unirse a los revoltosos en espera de Garibaldi y sus tropas (“Los Mil”). Concetta queda perpleja, pero como es inteligente e intuitiva, le pregunta si acaso no teme perder tanto su casa y titulo.

Ahí Tancredi demuestra su oportunismo, le dice a su prima que para no perder lo suyo debe unirse al bando ganador. Los Borbones llevan las de perder siendo atrasados y corruptos, a diferencia de los Saboya que representan la industria, el progreso y la cultura.  Concetta promete no contar el secreto del primo previa promesa de que él le hará saber por carta que está bien.



La Unificación de Italia

Me detengo aquí un momento para explicar un poco del trasfondo histórico. Al inicio de la serie nos cuentan a grandes rasgos que estamos en el Risorgimento, que Sicilia está a punto de dejar de ser patrimonio de los Borbones y pasar a ser parte de la Italia Unida bajo la Casa de Saboya y que el liberador será Garibaldi. ¿Pero cómo se llegó a eso?

Pues Frabrizio le da una lista a Tancredi de los pueblos que han invadido Sicilia y como no han conseguido cambiarla. Ni tanto así. Sicilia fue una creación del mundo antiguo siendo colonizada por griegos y romanos. Como nos mostró Valhalla,  fue colonizada por los sarracenos y por tres siglos fue musulmana. Fue liberada por los normandos de la casa de Hauteville (Altavila) durante el Medievo para pasar a ser un reducto de los Anjou durante el Renacimiento. Tan insoportable era el yugo angevino que los sicilianos suplicaron ayuda de Don Pedro de Aragón quien les hizo caso y desde ahí hasta 1860, Sicilia fue española.

Cuando la Casa de Austria dio paso a los Borbones, Felipe V le dio el Reino de Nápoles y las Dos Sicilias a su hijo Carlos. Cuando este pasó a ser Carlos III de España, le cedió el puesto a su hermano Fernando. Este sería uno de los gobernantes más ineptos de la historia, retrogrado, bobo y cruel, tanto que el pueblo lo apodó “Rey Bomba”. Su mujer, María Carolina (hermana de María Antonieta), era tan retrograda como el rey y tan ligera de cascos que Napoleón la llamó “Mesalina”. La vimos en la tercera Temporada de Ekaterina.



Hablando de Napoleón, en su campaña de conquista de Europa invadió Italia, creó nuevos reinos, hizo huir a los representantes del Ancien Regime, y puso a sus parientes en los tronos vacíos. Como saben, a Napoleón le llego su Waterloo, los reyes Bonaparte devolvieron sus reinos a los antiguos soberanos y Fernando y Carolina regresaron a Nápoles, pero el paso napoleónico abrió camino a nuevas ideas de libertad, de revolución hasta de republicanismo.

En Italia, estas ideas estaban dirigidas a la expulsión de monarcas anacrónicos y a la unidad de todos los reinos que una vez habían obedecido a la Roma de los Cesares. Se organizaron grupos revolucionarios conocidos como Carbonari. Hubo quienes veían una nueva Italia convertida en una república como Estados Unidos, gente como Garibaldi (que había visto democracias en América Latina) y Giuseppe Mazzini, “Don Pepinno Mazzini” como El Gatopardo lo llama despectivamente en la novela.

Sin embargo, Europa no estaba para republicas ni revoluciones y se llegó a la conclusión de que tendría que ser una monarquía, pero parlamentaria. Ente los gobernantes de los reinos italianos lo más cercano era Carlos Alberto II de Saboya, Rey de Cerdeña quien gobernaba el Piamonte, Génova y la isla de su título.  



En 1848, el año de las revoluciones fracasadas, los milaneses se levantaron en armas en contra del Imperio Austro-Húngaro que gobernaba casi la mitad de Italia. Carlos Alberto los apoyó, como también lo hicieron el Papa y el Rey de Nápoles. Todo en vano puesto que los austriacos les dieron una tunda. Entretanto hubo un alzamiento en Sicilia y el Rey Borbón prefirió ocuparse de sus asuntos antes que apoyar revolucionarios. Este retazo histórico lo habíamos visto en Los Leones de Sicilia.

Las cosas cambiaron en 1858. Al nuevo rey de Cerdeña, Víctor Manuel III, le parecía interesante gobernar sobre una Italia Unida. Garibaldi regresó de su exilio latinoamericano donde había apoyado guerras locales en Brasil y Uruguay. La Casa de Saboya recibió el espaldarazo de Napoleón III y de los banqueros franceses. Ahora si podían hacerle frente a Francisco José. Después de batallas cruciales como Magenta y Solferino, Lombardía, la Toscana, Parma y Módena pasaron a ser parte del reino de Víctor Manuel. Italia ya tomaba forma. Garibaldi y sus Mil expulsaron a Francisco , el ultimo y frágil rey Borbón de Nápoles.



La novela/filme/serie comienza con los partidarios de la unificación a la espera del desembarco de Garibaldi y sus Camisas Rojas en Palermo. A ellos se ha unido Tancredi quien ha cumplido su promesa de escribirle diariamente a su prima. Cuando la correspondencia cesa, la preocupada Concetta comparte su miedo con su padre. El Gatopardo parte a Palermo donde se encuentra con un desastre. El corrupto gobernador ha arrestado a los revolucionarios, con ellos está Tancredi. Frabrizio visita al sobrino en la cárcel y se encuentra un Tancredi socarrón que no cree que les vaya a ocurrir nada malo.

El panorama que le presenta el gobernador al Príncipe de Salina no es tan halagüeño. Quiere fusilar a los revoltosos para sentar un ejemplo. Principalmente quiere ejecutar a un joven de la alta sociedad como lo es el conde Tancredi Falconieri. Frabrizio tendrá que salvar al sobrino cediéndole sus mejores tierras al gobernador. Tancredi no se muestra agradecido, ni siquiera ver el fusilamiento de sus camaradas lo hace más prudente. Apenas puede, retorna a la lucha. Antes declara a su tío una frase que encierra la tesis de la novela “Es preciso que todo cambie para que todo siga igual”. (incluyo la original como la muestra el filme de Visconti)



Cambios y un Nuevo Rey

Efectivamente las cosas cambian. Garibaldi y sus huestes derrocan a los Borbones. Las hermanas de Concetta dejan de cantar arias de Mozart privilegiando las de Verdi (Giuseppe Verdi fue un gran campeón de la unificación de Italia). El gobernador cambia su banda roja por una tricolor y la familia Di Salina lanza flores desde un balcón de Palermo sobre un desfile de Camisas Rojas, entre los que se encuentra Tancredi.



El Príncipe anda con preocupaciones más mundanas. Ha llegado el calor y quiere retirarse a las montañas, a Donnafugata, con su familia. Para eso necesita del permiso del comandante de la plaza, el coronel Bombello, un joven conde milanés, superior de Tancredi (que ahora es capitán). Resulta que las artimañas sicilianas de Frabrizio se pierden en la dureza (“teutona” como la describe el Príncipe) de Bombello que no quiere otorgar privilegios a nadie, ni siquiera a los parientes de sus oficiales.

No cuenta con la astucia del Gatopardo que descubre el lado flaco del coronelito: Concetta. Decide que su familia asistirá a un baile en honor de Garibaldi y ordena que le preparen a su hija favorita un vestido que realce su belleza. Esto provoca la indignación de Paolo que acusa a al padre de querer prostituir a Concetta. Hasta el Padre PIrrone se escandaliza. Paolo lleva las cosas al extremo cuando acusa, en frente de su familia,  a Fabrizio de mantener una querida en Palermo. Esta vez será Mariastella quien, de un bofetón, haga callar a su hijo predilecto.

A pesar de este incidente, los Di Salina van al baile donde Concetta causa sensación. El Gatopardo hace que su hija baile varias piezas con diferentes acompañantes y solo da permiso que lo haga con Bombello cuando este da permiso para el viaje a Donnafugata. Al ver la atención que su prima genera entre sus compañeros oficiales, Tancredi le pide a Concetta que huyan juntos.



Este pedido desconcierta a la jovencita. ¿Para qué huir? Mejor hablar con los padres. Como ve que Tancredi no se decide, Concetta toma el control de su relación y le confiesa al Padre Pirrone que está enamorada de su primo.  El sacerdote comunica la noticia a sus patrones. A Mariastella la idea de un matrimonio entre su hija y su sobrino le parece excelente. Cree que Concetta será una buena influencia sobre Tancredi.

A Frabrizio no le parece tan buena idea, pero el amor que siente por los tortolos le impide entrometerse. En esto la serie difiere del libro donde ll Gattopardo le dice al cura que tal unión es imposible puesto que Tancredi debe casarse con una mujer rica. El tema deja de importar cuando llegan a Donnafugata donde espera esa esposa millonaria a Tancredi, donde Concetta verá sus sueños destrozados y Frabrizio encontrará su peor enemigo, el cambio.

Los Sedara de Donnafugata

Todo esto viene de la mano de Don Calogero Sedara, el alcalde de Donnafugata. Este hombrecillo servil, del que toda la familia Di Salina se ríe por su costumbre de llegar bañado de colonia, se ha convertido, a espaldas del Príncipe, en uno de los hombres más ricos de Sicilia. Gracias a especulación, trampas, robos y otras malas artes, Don Calogero ahora tiene tanta o más influencia que Fabrizio.



La heredera de toda la fortuna Sedara, es Angelica, la hija única del alcalde y Don Calogero la ha educado para que ayude a elevar a su familia. Tal como vimos en Los Leones de Sicilia, el dinero vale poco si no va acompañado de un antiguo título nobiliario. Para atrapar un buen yerno, Sedara ha enviado a Angelica a estudiar a París. La chica es tan ambiciosa como el padre, se sabe hermosa, sensual y lista y se lo hace saber tanto a Fabrizio como a Tancredi.



Desde el momento en que la conocen , el Príncipe y su sobrino son hechizados por esta chica tan sexy, tan audaz, tan exuberante. Lo nota Concetta lo que no aminora su dolor. Angelica coquetea con tío y sobrino, pero el Gatopardo es zorro viejo. Le dice a la osada nueva rica que mejor es un marido joven que un amante viejo.



Tancredi es un caso más complejo, cuando su tío lo interroga sobre sus intenciones con Concetta, el Capitán Falconieri responde “no lo sé “ y se marcha a Palermo. Para cuando retorna a Donnafugata ya ha decidido y le dice a su tío que no ha vuelto por su prima. Es evidente que Tancredi quiere poseer a Angelica, su cuerpo y su fortuna. Al Príncipe Di Salina le queda solo un recurso, pedir la mano de Angelica para su sobrino. Con eso Frabrizio se acarrea la ira de su esposa y el rechazo de su hija.

En confesión, Frabrizio le revela al Padre Pirrone el desprecio y rabia que siente en contra de estos advenedizos que han venido a usurpar su puesto. A su esposa, el Gatopardo le dice que la única manera de enfrentarse al poder económico de Los Sedara es integrando su fortuna a la de ellos. ¿Valdrá la pena esta movida del Príncipe? ¿Realmente puede detener la autoridad de estos nuevos ricos?



Lo más espectacular de esta producción―la más cara hecha en Italia―es su belleza. La belleza de la cinematografía que convierte el paisaje siciliano en un universo de contrastes entre lo seco y desértico y los exuberantes jardines del palacio del Gatopardo. No menor es la belleza de los vestidos y del decorado y la belleza del elenco que me ha recordado mi viejo dicho que en Italia, hasta los feos son lindos.



Bellas también las actuaciones, destacando Kim Rossi Stuart que encarna todo lo que Lampedusa puso en su descripción del Príncipe di Salina. Deva Cassel es decorativa, pero modelo al fin. Es inexpresiva dejándole el terreno del talento a Benedetta Porcarelli que rivaliza con la hija de Monica Bellucci en belleza física y pericia histriónica en un rol que la hace la verdadera heroína de este cuento.



Contenido Violento: Un fusilamiento masivo en el primer episodio

Contenido Sexual y Desnudos: Tancredo enseña cola en el primer episodio, su tío lo hará en el tercero. Ambos desnudos son parte de escenas de baño.

Factor Feminista: Contrario a lo que se sentía en el filme donde todo el poder residía en Angelica que no solo lograba conquistar a una sociedad cerrada, sino también superaba las cadenas impuestas por su ambicioso padre, aquí la lucha por el empoderamiento la bate la tímida e introvertida Concetta.

                               Tancredi y Concetta en la versión  Visconti

La serie se convierte en un viaje vital de la hija de Frabrizio, desde la chica que quiere casarse con el primo, a la mujer desolada que esconde su corazón destrozado en un convento. Es ahí donde su intuición se manifiesta y aprovecha el hábito para acercarse a la amante del padre. Será ella quien le infunda deseos de vivir. Concetta abandona el claustro para tomar las riendas de su hogar.



Factor Diversidad: No hay inclusividad forzada (la característica de Netflix) solo la diferencia (ya presentada en Los Leones de Sicilia) entre los italianos del Norte y los sicilianos.

 

martes, 3 de diciembre de 2024

Las Equivocaciones de Lenú: Temporada final de My Brilliant Friend

 


No hay critica o recap de esta temporada de La Amiga Estupenda en que no encuentre,  entre los comentarios, alguna queja sobre Lenú. Casi todas comienzan con “¿Soy yo la única?”  Yo diría que somos una mayoría de los fans de la serie de HBO que estamos incomodos con la heroína de esta adaptación de las novelas de Elena Ferrante, desde la actriz que la interpreta hasta alteraciones en su personalidad, muchas de las cuales no están en el libro.

Leyendo la novela, me doy cuenta que Lenú si se vuelve insoportable, pero que la serie ha aumentado su pésimo comportamiento, su tozudez en negarse a ver como le dice Lila que  “te has equivocado”. Esa “equivocación” la lleva a ser injusta con mucha gente, con su suegra, con sus hijas,  incluso con Lila que, a pesar de saberla equivocada, la apoya y se hace cargo de Lenú y, por extensión, de la Familia Grecco.

Generalmente en un análisis final no me preocupo mucho de los spoilers, pero ahora trataré de concentrarme solo en la primera mitad de temporada. Los lectores de Ferrante saben que el título de la novela se refiere a una gran tragedia que afectará a las protagonistas y a su relación. Antes de esa tragedia,  toda la serie se concentra en la desastrosa relación de Lenú y Nino Sarratore, su amor de la infancia.



Entonces resulta agotador tener presente el futuro cuando el presente, la mitad de la serie, es ver a Lenú desperdiciar todo lo ganado y jugarse su futuro y el de su familia en pos de un sueño que, en el fondo, sabe es irrealizable. Tenemos a Lenú primero feliz en Montpellier viviendo su amor sin gastar tiempo en pensar en lo que dejó atrás. Ese sueño no acaba con la realidad de regresar a Milán sino cuando la ataca el Monstruo de los Ojos Verdes. Léase, le bajan celos de Eleonora.

Como alguien que fue “La Otra” ( a diferencia de Lenú yo era soltera y libre) puedo afirmar que no hay nada más ocioso y absurdo que exteriorizar a la pareja celos por la esposa legal. En la serie se convierte en un leitmotiv ameritando una escena por capitulo. Incluso lo aumentan con escenas inventadas como cuando Lenú ataja a Eleonora en la calle y le anuncia que espera un hijo de Nino. ¡Qué gran error!

Otro gran error de Lenú será separar a sus hijas de los abuelos y de una semblanza de vida normal para hacerlas acampar en casa de la cuñada donde ni siquiera van a la escuela y, finalmente, llevarlas a Nápoles a vivir con un extraño. En la novela, la voz narradora de Lenú admite haber sido mala madre descuidada, impaciente y hasta golpeadora. En la serie no nos dan eso, solo los rostros de reproche de las niñas porque este año Saverio Constanzo se ha ido por la máxima mitutera de que una verdadera mujer debe anteponer su felicidad antes que sus deberes maternales.



 ¿Pero cuál es la felicidad de Lenú? Ciertamente no es junto a un hombre que abandonó a Lila su suerte, que abandonó a Silvia con un hijo en brazos,  y que se rehúsa a divorciarse de Eleonora. En esta temporada además Adele advierte a su nuera que Nino es “un hombre sin tradición”. O sea, un escalador social,  lo que lo hace poco confiable.

En esta temporada es cuando Lenú se entera por boca de Nino que él impidió, cuando eran adolescentes, que se publicara un ensayo de ella nada más que por envidia. Incluso han inventado una escena donde Nino invita a comer al editor de su mujer para convencerlo que publique su libro. El modo en que Sarratore intenta acaparar la conversación y la cara de enojo que pone cuando el invitado presta mayor atención a Lenú nos indican que su envidia de adolescente sigue existiendo.

Si me he pasado una página quejándome de Lenú y sus malas decisiones es porque ella es el núcleo de los primeros cuatro episodios. En otras temporadas, su personaje estaba equilibrado por las acciones y decisiones de Lila quien siempre era la más vigorosa del par. En su último libro, Ferrante sigue ese esquema, con Lila omnipresente, aunque solo sea una voz en el teléfono y en la conciencia de su “amiga estupenda”.



En la serie han hecho desaparecer al personaje. En el primer episodio tiene un mínimo de presencia en cámara y es únicamente para contarle a Lenú que Nino es un mentiroso. Solo en el tercer episodio, Lenú , que ya lleva tiempo en Nápoles se tropieza con Lila en la puerta de la casa de los Grecco (no es así en el libro).

Es como si se quisiera dar mayor importancia al personaje de Elena Grecco, por lo que urge quitar a Lila (ahora interpretada por Irene Maiorino) de por medio. Totalmente innecesario, porque en el relato original existe un balance entre ambas. Aunque Lenú esquive encontrarse con su frenemy favorita, Lila está presente en la boca de toda la gente con la que la escritora se reencuentra en su retorno a Nápoles. Es que Lila ha vencido a los Solara con su negocio de computadoras. No solo gana dinero, genera empleo para gente que, de otra manera, estaría al servicio de los mafiosos.



Lila es la matriarca del Rione. Ha tomado el lugar de Manoella Solara―cuya muerte apenas es mencionada en la serie―pero para hacer el bien. Incluso ha utilizado la obsesión que Michele Solara siente por ella para dominarlo. Hasta Immacolata, su mayor acusadora, ahora la alaba y respeta. Mientras Lenú va perdiendo terreno en su carrera de escritora, Lila va adquiriendo seguridad y poder. Hasta lo ejerce sobre Lenú. Es solo durante el terremoto que Lenú vuelve a adquirir cierta superioridad sobre la aterrada Lila.

Tal vez por eso, se decidió dilatar el reencuentro entre ambas. Es en el cuarto capitulo, donde reaparecen los personajes del Rione,  que sabemos la importancia de Lila en la vida de ese barrio. Por fin ahí salimos un poco de las eternas peleas de Nino y Lenú, y vemos la evolución del Rione y como en el fondo sigue igual, aunque Lila y su negocio proporcionen una esperanza de bloquear la nefasta influencia de Los Solara.

En el libro, Lenú cae inmediatamente en su antigua sumisión a su amiga y es Lila quien le mete en la cabeza que se embarace. En la serie evitan esos toques nocivos de Lila. En cambio, muestran a Lenú usándola cuando le conviene y en otros instantes mostrándose celosa de verla junto a Nino. Primero, Lenú les embute a las hijas a Lila para poder irse a con Nino a New York. Las nenas están encantadas de estar con la Tía Lila así que se convierte en baby sitter de Elsa y Dede cada vez que Lenú la necesita.



Cuando esa necesidad se vuelve abuso es cuando Immacolata sufre de una hemorragia en casa de su hija mayor. Nino y Lila la llevan a un hospital porque Lenú está cuidado a la recién nacida Imma. Al hospital llega Marcello Solara, que quiere llevarse a la suegra a una clínica privada. Nino se niega (unca entendí el motivo) y Lila lo apoya. Se arma una tremenda trifulca. Por teléfono, Lenú exige que su amante y su amiga sean sus representantes. Solo que le bajan los celos y llama demandando que Nino vuelva su lado y que Lila dialogue con Marcello. Su egoísmo es insoportable y opaca la preocupación por su madre.



Esa noche es Lila quien la pasa abrazada a Immacolata en un cuarto lleno de mujeres moribundas. Al día siguiente, Marcello se lleva a la suegra a una clínica. Por no ser pariente, Lila no tiene voz ni voto. Cuando Nino expresa su preocupación de haber enfrentado a Lila, embarazada y débil, con Marcello, Lenú estalla en un acceso de ira que la hace insoportable. No será la última vez que abuse de Lila. Según mi interpretación el que Lila pierda en su enfrentamiento con Marcello, la debilita ante Los Solara. Esto la pone en un camino que llevará a la tragedia.

La serie parece querer hacer hincapié en el egoísmo de Lenú y su abuso de su amiga. Una tarde,  la escritora regresa a su casa para encontrar a su bebé semi desnuda y a Nino,  en el baño,  con las manos en la masa corpórea más insospechada. Lenú agarra a su hija y sale corriendo con la niña sin pañales.



En el libro, Lenú actúa de acuerdo un plan. Va a buscar a sus hijas a la escuela porque cree que Nino la irá a buscar allá. En el camino, la beba se orina en el regazo de la madre. Lenú compra pañales y toallitas, limpia a la niña y la muda. Se quita su abrigo y envuelve a la criatura ya que hace frio. Tras recoger a sus hijas llama a Lila y pide refugio en su casa. Al llegar a casa de Lila es ella quien se encarga de la beba.

No es así en la serie. Lenú conduce su auto, sin destino definido,  por un rato hasta que la bebita se hace pis en su regazo. Entonces va a la escuela. Hace frio e intenta meter a la niña bajo el abrigo que ella viste de tan mala manera que la colita de Imma queda al aire. Tanto Lenú como la nena deben oler a meado. Así, en esa facha, lleva a sus hijas a casa de Lila donde llega sin aviso y lanza a la niña toda orinada sobre la impecable colcha de su amiga. Yo que Lila la saco a escobazos de la casa.

Me detengo ahí, pero muchos fans han opinado que es la nueva actriz quien arruina cualquier posibilidad de sentir simpatía por Lenú. Es cierto que Alba Rohrwoch es una actriz conocida y premiada, pero no cae bien ni es tan hermosa como las novatas que anteriormente dieron vida a Elena Grecco. Es inexpresiva o pone caras que no corresponden. Termina haciendo una Lenú ultra moderna, feminista, francamente abusadora y mal educada. No me ha impresionado su interpretación y no dejo de recordar que Alba es la mujer de Saverio Constanzo, el director.

Contenido Violento o Gory: Tenemos violencia de la tierra con el terremoto de Nápoles en 1980; violencia verbal con las pataletas de Lenú y violencia fisca incluyendo una escena en que la escritora y su madre se golpean mutuamente. La peor escena es cuando Michele apalea a Alfonso en la vía pública. Hay también un suicidio.



Contenido Sexual Y Desnudos: Lenú con diferentes hombres. Un desnudo de Nino y Lenú corriendo por la casa. Se lo hubieran guardado.

Factor Feminista: A pesar de los discursetes feministas de Lenú y de su cuñada Maria Rosa, ese empoderamiento femenino resulta falso en vista de la dependencia emocional y física de una mala pareja que sufre la narradora. El poder que ha adquirido LiIa también decae ante Los Solara demostrando que era artificial y poco duradero.

Factor Diversidad: El peregrinaje de Lenú por Italia sirve para enseñar la diversidad del país: el conflicto entre las clases acomodadas y profesionales del Norte con el mundo semi primitivo del Sur. Ferrante nos muestra un Nápoles atrasado, conservador, dominado por la Camorra que el libro indica es un resabio de la era Fascista. Si el Rione sigue teniendo ideas retrogradas sobre las mujeres y su posición en la sociedad, más fuerte es su rechazo por alguien de orientación sexual diferente como el trans Alfonso.



 

martes, 16 de enero de 2024

Los Leones de Sicilia: Una incursión Disney en la historia italiana

 


Basada en el superventas de Stefania Auci, se trata de una miniserie histórica, una saga familiar y  parte del subgénero conocido en inglés como rags to riches. Ha sido mi primera incursión en el mundo de Disney y— a regañadientes— confieso haber quedado más que satisfecha. Les ha quedado mejor que los period dramas que ha hecho Netflix en Italia. Consejo, si van a verla pónganla en italiano con subtítulos en inglés o castellano.

En la Calabria de 1803, después que un terremoto destruye su casa, Paolo Florio arrastra a su familia a Sicilia en búsqueda de una vida mejor. Ni su esposa Giuseppina ni su fiel hermano Ignazio están contentos con el cambio. Ambos se aman en silencio, pero por respeto a Paolo no han caído en el adulterio. Lo único que tienen en común los tres es su amor por el pequeño Vincenzo, hijo de Paolo y Giuseppina.



A pesar de la desconfianza y desprecio del resto de los tenderos de Palermo, Los Florio ponen un almacén de especias y productos de farmacia. Su gran oportunidad ocurre cuando hay una escasez de quinina—indispensable para las plagas de malaria en territorio palúdico— y Paolo consigue un cargamento.

                                        Los  Hermanos Florio


Esto lo pondrá en contacto con el mercader inglés Ben Ingham que se convertirá en cliente y amigo de Los Florio. Pasan los años, la tienda de los Florio es una de las más cotizadas en Palermo. Hasta la nobleza merca ahí, pero…¡No pagan! Paolo lleva a Vincenzo a cobrarle a un barón que lo insulta y se rehúsa a pagar su deuda. Lo que precipitará una tuberculosis de Paolo que dejará a Vincenzo huérfano.

Pasan los años,  Ignazio se ha hecho cargo de la tienda y entrena a Vincenzo. Ben Ingham quiere llevarse al muchacho a Inglaterra para hacerlo conocer un mundo diferente de Palermo, pero Vincenzo está enamorado. La elegida es Isabella,  hija de aristócratas. Vincenzo se entera que la familia de Isabella está arruinada y que quieren casarla con un hombre rico para salir de pobres. Apoyado por su madre, Vincenzo parte a ofrecer su fortuna a cambio de Isabella. Su suegra, después de plantarle un bofetón,  grita a los cuatro vientos que antes verá a su hija en un burdel que casada con alguien como el Joven Florio.

                             El joven Florio recibe una aristorática bofetada

El que, si vera un burdel será Vincenzo, pero es parte del aprendizaje al que lo somete Ben Ingham cuando al final lo lleva a Inglaterra y le muestra sus hilanderías y otras modernidades del mundo inglés. Entretanto, en Sicilia,  Ignazio y su cuñada, por fin, dan rienda suelta su pasión.

Vincenzo regresa muy cambiado lo que desconcierta a su tío. Instala nuevas máquinas sin seguridad de tener como costearlas; no le importa dejar a los obreros cesantes, cuando los reemplaza con  maquinaria; y no teme recurrir a sobornos para conseguir salir adelante en los negocios. Humillado por el desprecio de Vincenzo y de su amante, Ignazio sufre un fatal infarto. Vincenzo continua con su obsesión de ser rico y respetado.

Es en 1830, cuando ahora el acaudalado y poderoso Vincenzo conoce a Giulia Portalupi, una instruida e independiente dama que se convertirá en su amante, madre de sus hijos y eventual esposa. De eso se trata la serie,  de Vincenzo y Giulia y de sus hijos.



Yo conocía el circuito de Targa-Florio, una famosa carrera de autos siciliana, no sabía que la fundó Vincenzo Florio, hijo de Ignazio (II). No sabía que la Principezza di Tarbia, que casi fue suegra de Suni Agnelli, era bisnieta de Giulia (cuyo nombre llevaba) ni que fue rescatista durante la Ocupación Alemana. No sabía que esa celebre familia existió. Tenemos que agradecerle a Stefania Auci que la haya usado de base para sus novelas Los leones de Sicilia y Los leones de invierno, ambas traducidas a varios idiomas y ganadoras de muchos premios.

No he leído las novelas, pero han sabido darle a la serie un sabor antiguo típico del subgénero. Hay famosas sagas familiares literarias como Los Buddenbrook y La Saga de Los Forsyth. Sin llegar a ese nivel, Los Leones…recuerda otras celebres sagas del siglo pasado que en su momento se inclinaban hacia el género rosa como A Woman of Substance de Barbara Taylor Bradford, Evergreen de Belva Plain y Los Mallens de Catherine Cookson.



Cinematográficamente hablando, es típica de esas series italianas de época modernas, muy oscura, mucho CGI y un soundtrack de música contemporánea que es el colmo de la anacronía, pero carece de los presentismos de la Lidia Poet,  y de inclusiones forzadas , mal que aqueja a las series angloparlantes.

En un clip en italiano, descubrí que la oscuridad no es accidental. El director Paolo Genovese quería crear un mundo de luto, contrastar a los personajes que casi siempre visten de negro,  y las escenas nocturnas con el paisaje de Sicilia y su sol y luminosidad.

                          Una generación enlutada de Florios


                     La oscuridad de la Palermo nocturna
                                   Y el esplendoroso sol siciliano




Se siente antigua, lo vemos en la evolución del vestuario y en las alusiones históricas. Vemos a Palermo emerger del esplendor que le dieron las guerras napoleónicas y caer bajo el yugo de los Borbones que a su reino de Nápoles le han agregado el apellido de Las Dos Sicilias.

Aunque el vestuario no me enloquece, los interiores son la opulencia misma. La han filmado en varios palacios sicilianos como  el Palazzo dei Normanni, que data de cuando la isla estaba en manos de los Hauteville (Altavilla) y el barroco Palazzo Alliata  di Villafranca. Se ha filmado también en la iglesia de Santa Maria dello Spasimo, un ejemplo de la arquitectura renacentista siciliana y en sitios más modernos como Piazza Verdi.


                                 Palazzo dei Normanni

El elenco es adecuado. A mí me ha gustado Michele Riondino en El joven Montalbano y La Guerra e Finita, La ex Miss Italia Miriam Leone no se ve tan bella como en La Dama del Velo, pero tiene un personaje más completo. Mi único reparo… ¿Por qué tienen que poner a Eduardo Scarpetta en todas las series de época italianas?  Ya lo soporté en My Brilliant Friend y Lidia Poet.



Aunque el mayor atractivo de Los Leones radica en lo exótico del espacio geográfico y marco histórico en el que transcurre a historia, hay algo que la asemeja a The Gilded Age. Podríamos llamar a Vincenzo Florio un Robber Baron,  astuto, implacable, visionario como George Russell, pero a quien más se le parece es a la esposa de este.

Como Bertha, Vincenzo se esmera en desechar su oscuro pasado y pasar a ser parte de una elite. Su ambición sin límites no solo lo lleva a enriquecerse sino también a escalar peldaños que lo introduzcan a una sociedad que no lo quiere entre sus filas. Como Bertha, Vincenzo es inescrupuloso para vencer obstáculos y está dispuesto a utilizar a sus propios hijos para cumplir su obsesión de llegar a lo alto de la cúspide social.

                     Ignazio Jr. le gana a su padre, casándose con una baronesa

Contenido Violento y Gory: Para ser una serie en Sicilia en el Ottocento, la mayor parte de la violencia es verbal. Aunque si vemos escenas macabras de la plaga del colera y de revoluciones

Contenido Sexual y Desnudos: A partir del tercer episodio tenemos de ambos y a granel.

Factor Feminista: La serie es especifica en su señalamiento del rol inferior de la mujer en esa sociedad. Tanto Giuseppina como las baronesas están subordinadas a la autoridad de un hombre. El caso más interesante es el de Giulia Portalupi. Hija de un comerciante piamontés, a Giulia sus padres le han decidido su destino. Nunca se casará, se quedará en casa para atender a la madre enferma y cumplir con las labores domésticas. Giulia compensa esta esclavitud con su afición a la lectura, al dibujo y a la música.



Cuando Vincenzo se encapricha con ella, Giulia lo rechaza inicialmente. Obligada por su familia a coquetear con Florio para que haga negocios con su padre, Giulia acaba aceptando ser su querida. Aunque su reputación queda hecha trizas, cree que solo asi logrará la independencia deseada. Se equivoca, Vincenzo la rechaza una y otra vez. Primero por quedar embarazada e insistir tener un hijo. Luego por parir una hembra en vez del heredero que Vincenzo desea.



Giulia no puede enfrentar ni luchar contra la arrogancia de su amante que está obsesionado con casarse con una aristócrata y actúa como si ella fuera su inferior. Aunque esta desagradable situación se soluciona a partir del quinto episodio,  nos deja un mal sabor de boca, precisamente porque es fiel a los tiempos que describe cuando una mujer nunca era independiente ni como hija, ni como esposa, ni como amante.



Factor Diversidad: La Palermo que nos presenta la novela es diversa en el sentido que hay comerciantes ingleses como Ben y lombardos como Los Portalupi. Vemos desprecio casi racista por parte de los sicilianos por los calabreses como los Florio.

         Expulsan a Vincenzo de un club donde solo aceptan a la nobleza

                         La nobleza traga pero no mastica a Los Florio