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jueves, 18 de julio de 2024

¿Se Puede Dramatizar el Holocausto? El Tatuador de Auschwitz (II, la Serie)

 


 

Si les ha gustado el libro,  amarán la serie. Aunque por razones de tiempo y espacio se han reducido los personajes y las subtramas ( no aparece toda la elaborada red de contrabando de Lale ni el juego de futbol con la SS, y se abrevia el personaje de Jakub), el espíritu de la novela y el romance están sumamente presentes.  El Problema del Tattooist of Auschwitz, es que el fanfiction obligatorio en las adaptaciones literarias de este siglo aporta nuevos errores históricos más reprochables que los que existen ya en el libro.

El guion ha ido más allá del libro construyendo un marco que inicia con las entrevistas entre Heather Morris y Ludwig “Lale” Sokolov en Melbourne. En el capítulo final han intentado ofrecernos un vistazo de la vida del Matrimonio Sokolov en Australia en Los 60. El primer cambio es excelente. El segundo no tanto.



Se trata de una historia en donde luz y oscuridad juegan por partes iguales, y donde la reconstrucción de Auschwitz es muy parecida a la de otros grandes filmes del Holocausto (Sophie Choice, La Zona Gris, El Hijo de Saul). El campo fue reconstruido en Eslovaquia y se filmaron escenas en la natal Bratislava de Lale Sokolov y en Melbourne donde vivió hasta su muerte. La música es más que adecuada (por suerte solo al final tocan el tema que Barbra Streisand compusiera expresamente para la miniserie).

Las actuaciones son impecables. Por fin desvinculo a Melanie Linskey de la Rose, novia eterna de Charlie Sheen, en Two and a Half Men. Para los que se han burlado del acento que creen imita, les cuento que es el suyo. No olvidemos que la intérprete de Heather Morris es neozelandesa. Harvey Keitel como siempre insuperable. No conocía a Anna Prochniak, pero la actriz polaca me ha impresionado.  Por fin Jonah Hauer-King tiene un rol decente que interpreta competentemente, pero quien lo opaca totalmente es Jonah Nay, como el Rottenfuhrer Stefan Baretski muy lejos de sus roles en las Deutschland y Tannbach.

                                  Stefan Baretski

“El Pasado nos Siguió Como un Perro Enfermo”

Si algo me ha incomodado del “Tatuador” no tiene que ver con aspectos técnicos sino con contenido. Entiendo,  y no solo por las entrevistas dadas por Morris, que Lale sufría del síndrome de culpabilidad de sobreviniente (¿se dirá así?). Todos los sobrevivientes que he conocido sufrían de esa sensación de que deberían estar muertos como sus familiares y compañeros.

La serie va más allá y determina cómo,  cuándo y por qué el tatuador debe sentir remordimientos. Se lo recuerdan sus fantasmas, las imágenes congeladas de gente muerta y sus recuerdos. “El Pasado nos siguió como un perro enfermo” es el magnífico símil que acompaña su narrativa.

Fuera de la pantalla encuentro ensayos escritos por judíos arrogantes que acusan a Lale de haber ayudado a los nazis puestos que sus tatuajes deshumanizaban a los que los portaban. ¿Qué edad tienen estas voces?  ¿14 años? Porque es el único momento en nuestras vidas en que nos damos baños de pureza y nos erigimos en pilares de la moralidad, sintiéndonos mejor que los demás

¿Qué es lo que desearían que hubiese hecho Lale? ¿Negarse a la oferta de Pepan y morir desnutrido o en la cámara de gases? ¿Es por eso qué se admira tanto a Anne Frank?  ¿Por ser mártir? ¿Porque ya no se la puede acusar?  Esta obsesión de mostrarnos a Lale agobiado por culpas inexistentes es sádica, injusta y absurda. casi tanto como los medios que la guionista Jacqueline Perske ha encontrado para borrar los errores de Morris en el libro.

                                    Pepan

Contenido Violento y Gory: Es Auschwitz, la violencia es tan presente que no me sorprende ver que los guardias practicaban pruebas de tiro con prisioneros que estaban haciendo sus necesidades. Mi madre me lo contó cuando yo era niña (lo supo por sus tíos), esa brutalidad era estándar en el Lager,.

Sin embargo, lo más violento no aparece en el libro, no es parte de las memorias de Lale, no es invención de Morris, no hay documentación de que haya ocurrido y eso lo hace muy perjudicial. Para subsanar dos errores, lo de la penicilina y la identidad del médico que castra a León, esta serie inventa una fábula tan poco ética como el ajedrez humano de Hunters.

Para conseguir la medicina de Gita, a Baretski se le ocurre poner a su “protegido” en contacto con el Dr. Shumann, que tiene una clínica dentro de campo donde experimenta con métodos de esterilización y que necesita que tatúen a unas pacientes. Incluso la razón por la que Lale esté ahí es improbable. Solo se tatuaba al entrar al campo.



 Cuando Lale suplica ayuda, Schumann amablemente le proporciona el medicamento. A cambio,  exige que Lale lo ayude convenciendo a unas pacientes que no desean abandonar el hospital. ¿Por qué no quieren irse? ¿Por qué Lale, un extraño,  podrá convencerlas? Lale lo hace, lleva a varias mujeres, desnudas y con horribles cicatrices de sus recientes histerectomías, a un patio enrejado. Ahí permanecerán hasta el amanecer en la nieve hasta morir de hipotermia.

Schumann explica que necesita de las camas para otras pacientes. Parece un acto de sadismo inesperado. Lo normal sería llamar guardias que las arrastrasen a la cámara de gases más cercana, o darles un tiro, o administrarles veneno. No había necesidad de involucrar un prisionero ni de tener un espectáculo que para la metódica organización de los campos de la muerte significaría pérdida de tiempo y de orden tan preciados por los alemanes. Lo extraordinario es que ninguna reseña se ha quejado de esta escena. Ninguna ha notado que no está en el libro (señal de que no lo han leído)

Contenido Sexual y Desnudos: Es Auschwitz, desnudos por doquier. me sorprendería que alguien se excitase sexualmente con ellos. Como en el libro, y en la vida real, Gita y Lale consumaron su amor en un par de escenas, nada gráfico.



Factor Feminista: Ante la incredulidad de insensibles Millenials y Zetas, la serie, el libro y la realidad describen la unidad entre Gita y sus amigas y como eso les permite sobrevivir ayudándose mutuamente. Sin embargo, la guionista y productora Jacqueline Perske al intentar reparar un error, nuevamente lo agranda. En el libro,  Cilka es una adolescente eslovaca amiga de Gita. Un día es violada de manera clandestina por el Obersturmfuher Johann Schwarzhuber, comandante de Birkenau.



Desde ahí será abusada sistemáticamente. Solo Gita conoce el horror que vive su amiga. Eventualmente,  confía el secreto a Lale. Cuando Lale va a ser ejecutado, Cilka tiene el valor de pedirle a su violador por la vida del tatuador. Lale dice de ella “es la mujer más valerosa que he conocido.”

Se ha dicho que eso era imposible. Que ningún nazi tendría relaciones con una mujer racialmente “impura”.  Sin embargo, a Cilka, en la posguerra,  la acusaron los polacos de ser “prostituta de los alemanes”. Heather Morris dice que vio los documentos para el arresto y encarcelamiento de Cilka en el Gulag. Es la misma acusación que recibió la rescatista Irena Gut.  Los abusos sexuales en los campos de concentración y exterminio (a ambos sexos e incluso niños) era algo que se practicaba clandestinamente, pero que existió, existió.

                            Foto de Cecilia "Cilka"Klein y su marido después de la guerra.

 Hasta Rudolf Hoss, comandante de Auschwitz lo practicaba. Tenemos los testimonios de Eleonore Hodys, disidente austriaca, a la que violaba el comandante periódicamente. En un momento Hodys quedó embarazada y su destino era la cámara de gas. Hoss se apiadó y consiguió que Mengele le practicase un aborto clandestino a la pobre mujer, salvando así su vida.

Pero tanta ha sido la alharaca, que Perske intentó solucionarlo en su adaptación y acabó empeorándolo todo. Interpretada por Yalit Topol Margalith (nieta del gran Chaim Topol),  Cilka es una especie de bitch del comandante. La vemos   con empleo de oficinista, cabello largo y abrigo de caracul,  dedicada a oprimir a sus compañeras. Ayuda en las selecciones para las cámaras de gas y acusa a Gita con Baretski de haber derramado un tintero.

                            Gita y Cilka

Lo peor es que mantiene una relación abierta con el comandante. Algo imposible, tanto como el que Schwarzhuber tenga a su hijo pequeño en BIrkenau alternando con los prisioneros. El guion se vuelve, como ocurriera con las pacientes de Schumann, más inverosímil y ofende la memoria de todas las mujeres ultrajadas por los nazis. Los críticos no dicen nada, porque ninguno parece haber leído libro y el Museo de Auschwitz permanece en silencio.



Hay otro error de la serie que afea el final. Se han quejado de que Gita es un personaje plano puesto que solo sabemos de ella a través de Lale. En la serie nos dan más detalles (la historia de su rescate de la Rebbetzin Hoffmann y de la chica embarazada); se implica que fue violada por los rusos y que su vida matrimonial no fue perfecta.

Ninguno de estos detalles emerge ni del libro ni de declaraciones de Lale.  De hecho, él le cuenta a Heather al comienzo del capítulo final que Gita se adaptó más dedicándose a la panadería que pusieron, a sus amigas, a su sinagoga. Esta suena como la Gita del libro y serie, pero de pronto Lale dice “Gita siempre estaba triste”. 


                                   Los Solokov en su vejez

Luego cuando él y su mujer discuten sobre si hay que testificar a favor de Baretski , Lale dice “siempre estas enojada.” ¿En qué quedamos?  ¿Triste o enojada?  ¿Adaptada o inadaptada? Se nos dice que el carácter errático de Gita nace de su incapacidad de ser madre.

                        Lale, Gita y su hijo Gary

En un instante regresa a Bratislava (como si hubiese sido tan fácil para un judío ir a Checoslovaquia en los 60s) y vuelve encinta. Ya me imagino las bromas de los cínicos. En realidad, creo que Perske se apoyó en el cliché actual de que en la ficción la mujer cis—y en una relación hetero— siempre debe estar descontenta (y con cara de resting bitch) con su pareja.

Factor Diversidad: Hay judíos, pero la mayoría son eslovacos. Han retirado a los socios polacos y rusos del negocio de contrabando de Lale. Como en We Were the Lucky Ones, el ejército y autoridades rusas no son retratados como muy amables. Tal como en el libro, tenemos una visión cálida de los Roma, de cómo sufrieron a la par de los judíos y tenebrosa es la exterminación del campo gitano de Auschwitz.

El caso de León es otra invención de la serie. Como dijo mi hermano “es para que Lale se vea más simpático. Amigo de los gitanos, amigos de los gay…” En el libro, Baretski escoge a León, un joven eslovaco, para que sea el aprendiz de Lale. Poco después, León desaparece, cuando regresa, muy macilento, le confiesa al tatuador que un médico lo castró. Lale asume que se trata del Dr. Mengele.

                                       Leon

En la serie se elabora más en la biografía de León. Es Lale quien lo escoge al ver que un Kapo lo golpea constantemente. León le confiesa que es homosexual, que tuvo amores con un tenor en Praga, pero que fue arrestado por ser judío, no por su orientación que ha ocultado. León es testigo de la tortura de las pacientes de Schumann. Más adelante, el mismo León es escogido de Conejillo de Indias por un sonriente Schumann.

                       El Dr. Schumann

Tal como en el libro,  este episodio sirve para informar sobre los pavorosos experimentos conducidos en Auschwitz (y otros campos). Convertir a León en homosexual sirve para denunciar otro aspecto poco conocido del Holocausto: el exterminio de la población gay. Es el modo en que lo presentan lo que parece un poco forzado y hasta risible.

Lale y Heather pasean por el sector costero de Melbourne y,  sobre el marco del Mar de Tasmania,  vemos una pareja gay besándose. De regreso a casa, el tatuador confiesa que León era homosexual. “¿Y no te molestaba eso?” pregunta Heather. Entre risitas,  el anciano dice que la revolución sexual no es de ahora, que trabajar en negocios de la moda lo puso en contacto con homosexuales. “Teníamos clubes, ¿me entiendes?” Eso sonó raro como que Lale iba a esos clubes.

MI madre también trabajaba en el circuito de la moda. De pequeña,  yo sabía que tenía socios, colegas y amistades que no gustaban de las mujeres, pero tenía clarísimo que de eso no se hablaba porque la ley estaba en contra de ellos. “Sí mencionas que son ‘mariquitas’” me advirtió mi madre “los van a poner presos, les van a pegar, es injusto, pero es así.” Estas tolerancias falsas en tiempos antiguos que presentan series como El Tatuador solo minimizan y trivializan los peligros y desdichas que han acompañado al colectivo LGTB a través de su historia.

A pesar de los errores cometidos en esta versión, es hermosa (algo que no solemos asociar con filme del Holocausto), conmovedora, excelentemente actuada y entretenida. Quiero terminar con algo que dice Gita en el filme (no en el libro) cuando Lale confiesa haber dejado de creer en D-s. “D-s no puede ayudarnos, pero nosotros podemos ayudarlo”. Esa ayuda consiste en demostrar al Cielo y al mundo que el amor sigue existiendo a pesar de todo lo horrible que los rodea.



El Tatuador de Auschwitz puede verse en USA a través de Peacock, en España en Movistar,  todavía no sé cuándo llegue a América Latina.

 

 

 

martes, 12 de marzo de 2024

Viene un barco cargado de… ¡Dramas de Época! : Primavera 2024

 



Entre marzo y mayo tendremos period pieces para el que pida: comedias, fantasías y la tercera temporada de Bridgerton. Appletv se interna en aspectos de la historia estadounidense mientras que Hulu y Peacock vuelven sus ojos al Holocausto. Starz nos lleva a la corte del primer Estuardo en el trono británico y Netflix y Showtime nos brindarán adaptaciones de bestsellers.

No puedo comenzar mi revista de lo que viene, sin referirme a lo que todavía no acaba. Aunque nos preparamos para despedirnos de las Cisnes de Capote y de los vestidos de Dior, mis martes siguen totalmente japoneses ya que febrero nos trajo la Segunda Temporada de Tokyo Vice, mientras que FX nos sigue brindando la nueva adaptación de Shogun. La dos buenísimas. Se las recomiendo.



MARZO

7 de marzo: Iniciamos el mes con The Complete Made Up Adventures of Dick Turpin. Se trata de una sátira dieciochesca tipo Our Flag Means Death. Históricamente se sabe que existieron un asaltante de caminos llamado Dick Turpin (Noel Fielding de The Great British Bake Off) y un carterista y ladrón urbano llamado Jonathan Wilde (Hugh Bonneville de Downton Abbey) . Sus vidas son asunto de leyenda por lo que, aparte de que se trata de una comedia, no pedimos rigor histórico, solo que nos hagan reír. Se puede ver en Appletv.



8 de marzo Después de un año de letargo, Walter Presents se pone las pilas en cuestiones de drama de época. El servicio nos trae la primera temporada de la esperadísima serie alemana Das Haus der Traume (La Casa de los Sueños) . En esta saga familiar se funde el momento historio de Babylon Berlin con el día a día de una tienda de ropa tipo Paradiso degli Signore, Velvet y Selfridge’s.



El 13 de marzo (según TV Guide), Apple sigue con su afición al pasado en la serie/comedia Palm Royale. Situada en un exclusivo balneario de la Florida a fines de Los 60,  esta serie pretende emular el éxito de The White Lotus, con millonarios en vacaciones. También tiene un toque de The Gilded Age ya que la acción gira en torno de Maxime (Katrin Wilberg),  que quiere opacar y reinar sobre una aristocracia ya establecida de Palm Beach. El elenco lo conforman Laura Dern, Allison Janney, Ricky Martin y la legendaria Carole Burnett {Nota: En otros sitios la fecha de estreno es el 20 de marzo.



14 de Marzo: Después de años esperarla, Fire Dance llega a Chaiflicks. Feigi Rosenberg es una adolescente que vive en el mundo ortodoxo de la Jerusalén moderna. Tímida, carente de autoestima, Ester debe sufrir el menosprecio y los golpes de su madre que sufre de una enfermedad mental. Su único consuelo es buscar la guía de su guía y patrón, un rabino Haredi casado. A medida que ambos se apoyan mutuamente, la relación maestro-alumna va tomando un peligroso cariz.



15 de marzo: No sé de dónde ha salido un interés por los magnicidios. El año pasado resurgía la fascinación por el asesinato de JFK en ocasión del aniversario de su asesinato. Netflix y Weiss&Benioff están cocinando algo sobre el asesinato de James Garfield; y Appletv nos trae próxima semana Manhunt, la historia de la “cacería” del asesino de Abraham Lincoln. Anthony Boyle (Masters of the Air) interpreta al malhadado John Wilkes Booth y Tobias Menzies (Outlander) es un amigo personal de Lincoln que emprende la investigación del asesinato con una fiereza obsesiva que lo lleva a perder la razón.



El 17 de marzo, la PBS inicia la decimotercera temporada de Call the Midwife. Es el final de una década y el progreso sigue afectando a las monjas comadronas de San Raymond Nonnatus. ¿Será hora de cerrar la orden y rendirse al mundo de la obstetricia moderna? Tendremos nuevas parteras, la Orden ahora es una casa de estudios, y Lady Trixie enfrentará,  junto con su esposo Sir Matthew,  inesperados problemas económicos.



22 de marzo sigue Walter Presents con los drama de época. Ahora le toca a la segunda temporada de Nuestros Años Milagrosos. Retorna Elisa Schott ( Das Boot, The Empress) como Ulla Wolff y sus problemas con sus hermanas, pero la serie tiene lugar a fines de Los 60 y se cifrará en los hijos de las Wolff.




 28 de marzo pasamos al sombrío mundo del Holocausto. Hulu (Star + en América Latina, Disney en España)nos trae la adaptación de la novela de Georgia Hunter We Were the Lucky Ones. La historia de los Kurc, una familia de judíos polacos que sobrevive el Holocausto e intenta reunir a parientes desperdigados por el mundo tiene como protagonistas a Joey King y a Logan Lerman (Hunters), pero también goza de un elenco europeo e israelí, incluyendo a los actores del momento Amir Havat (Unorthodox y Trasatlantic) y Michael Aloni (Shtisel y La Reina de Belleza de Jerusalén).



También en el 28 nos llega algo más alegre. Debuta en Disney + Renegade Nell. La historia de una jovencita (Louisa Harland) , que, en la Inglaterra dieciochesca, debe convertirse en asaltante de caminos para sobrevivir. Su guía es un espíritu llamado Bill Blind (Nick Mohamed) y su némesis es Lord Blancheford (mi querido Pip Torrens)



29 de marzo: Nos llega desde Paramount/Showtime la esperada adaptación del superventas de Amor Towles, A Gentleman in Moscow. Ewan McGregor es el Conde Alexander Rostov que,  debido a la Revolución Rusa,  ha perdido fortuna y libertad. Aunque es acusado de ser un parasito social, un poema con aire revolucionario que publicó,  lo salva del paredón. Se le condena a arresto domiciliario de por vida en el Metropol, el hotel más exclusivo de Moscú.Ahora ya no vivirá en su elegante suite sino en el ático en un cuartucho de servicio, pero Rostov se las arregla para seguir con sus antigua amistades y con nuevas que incluirán gente de todas las edades y condiciones sociales.



ABRIL

4 de Abril: “4-4-24”reza la publicidad que Netflix ha preparado para Ripley. La saga de Patricia Highsmith se ha convertido en serie. Originalmente hecha para Showtime, reveses económicos la trasladaron a Netflix. Andrew Scott encarnará al joven resentido social que consigue darse la vida del oso en la Italia de fines de Los 50 gracias a una serie de estafas del jet set exiliado y acaba convirtiéndose en asesino en serie.

Aunque me encanta la idea de una serie,  tengo un grave reparo. La grandeza de la novela es su milieu exótico y me parece absurdo que la hayan filmado en blanco y negro. No sé si porque quieren capturar la onda Noir o se trata de homenajear al cine New Wave, pero se perderán los paisajes, la elegancia del vestuario, el lustre y oropel del mundo de los ricos que tanto ambiciona Ripley. Recordemos que uno de los mayores encantos de ambas versiones cinematográficas fueron el uso de la luz y el color para enmarcar al “Talentoso Señor Ripley”.



5 de Abril Al día siguiente del debut de Ripley, llega a Starz Julienne Moore con un papel muy exigente en su protagónico de Mary and George. Allí da vida a Mary Villiers,  una dama barroca venida menos que para recuperar su fortuna y para asegurar el futuro de su familia,  empuja a su hijo a convertirse en el toyboy del rey gay Jacobo Estuardo. Nikolái Galtizin,  de una antiquísima familia de aristócratas rusos,  es el célebre (por sus amores bisexuales) Duque de Buckingham y Tony Curran es Jacobo que,  entre quemar brujas y leer su Biblia,  la pasaba pipa con sus “amiguitos”.



12 de Abril. Appletv no se cansa de crear miniseries de época y ahora le toca revisar o reversionar la historia detrás de la creación de los Estados Unidos. Han escogido para eso a su personaje más multifacético y será Michael Douglas quien de vida al escritor,  inventor y político,  Benjamín Franklin. Como Franklin fue un trotamundos, aventurero,  y hasta mujeriego,  podemos conjeturar que la serie no será tan latosa como la aclamada John Addams.



MAYO

2 de mayo. Los ingleses parece que quieren crear un nuevo galán con Jonah-Hauer King (el ultimo galán judío del cine británico fue Laurence Harvey). El Príncipe Eric de la diversa Sirenita , tras sus vomitivas Mujercitas y World on Fire, ahora retorna a la televisión con el protagónico de The Tatooist of Auschwitz.



La saga de esta miniserie de Peacock recuerda a la de Schindler’s List. Como ocurriese con la novela de Thomas Kenneally, fueron los protagonistas quienes comisionaron a la escritora Heather Morris (también australiana) para que dramatizara la historia de Lale (Hauer King) que sobrevive Auschwitz gracias a que un tatuador lo convierte en aprendiz .



16 de mayo Llega la esperadísima Tercera Temporada de Bridgerton. Sabemos que el centro de la trama será Penelope. Harta de los desplantes de Colin Bridgerton, el otro yo de Lady Whistleton se colocará en el Mercado de Esposas. ¿Qué hace Colin? Pues será su consejero. ¿Como lo hará la Gossip Girl de la Regencia para conjugar su labor de chismógrafa y su competencia de busca-maridos?  Esas dudas las responderá la tragicomedia de Netflix. Chapeaux! para Shonda Rhimes quien no seguirá la narrativa de los libros en los cuales Penelope debe bajar de peso para conseguir un esposo.



Y recuerden que esta primavera, en algún momento, debutará en Disney un bono para los Tudormaniacos. La adaptación de la serie de C.J. Samson sobre Matthew Shardlake, el abogado-fixer cuyas aventuras detectivescas en la Inglaterra de Enrique VIII lo ponen al servicio de Thomas Cromwell.  Shardlake es interpretado por Arthur Hughes que en la vida real sufre del problema de espina torcida (vamos,  que es jorobado) como el personaje y a Cromwell le dará vida Sean Bean. Esperemos que no tengamos que ver una nueva decapitación del intérprete de Ned Stark.



¿Cuál de estas series quieres ver?

lunes, 11 de diciembre de 2023

Otro Desastre de la BBC: World on Fire, Segunda Parte

 


Realmente, dejar pasar tres años para hacer una segunda parte a una serie que solo evidencia la agenda mediocre de la BBC,  ha sido perdida de dinero. No es que en términos de contenido World on Fire2 sea totalmente mala, lo desastroso está en sus aspectos técnicos, su deplorable edición, y el caos que provoca tener tantos arcos y personajes que aparecen como duendes para desaparecer aplastados por otros y…¡ Pobre Jonah Hauer-King!  pero su cara de llanto debe ser por el fantoche que le ha tocado encarnar.

Los que se Fueron

La novedad de esta temporada la traen nuevos personajes y la desaparición de otros. A Douglas se lo llevó una bomba. ¿Y qué esperaban? Sean Bean siempre muere. El que reaparece es el insufrible Tom que acusa a su hermana de no haberse muerto junto al padre. ¡Qué joyita! Por suerte se irá a montar dragones en House of Dragon.



Otra que se largó fue la periodista Nancy.  Se agradece, así no tengo que cerrar los ojos cada vez que veo a Helen Hunt y pensar qué accidente, enfermedad o cirugía mal hecha la dejó desfigurada. Con ella se fue el sobrino gay, será porque era blanco, porque como ha celebrado Salón, el único mérito de esta temporada es la diversidad del elenco que antepone actores de color a serie de calidad. Poco mérito cuando se contrasta con mala edición y un relato mal contado.

Han desaparecido no solo los actores más caros del elenco (Helen Hunt y Sean Bean),  con ellos se fueron otros actores blancos como el intérprete de Webster, los sobrevivientes de la Familia Kessler, y el novio aviador de Lois. La ambiciosa idea de narrar la historia a lo Winds of War, usando diferentes escenarios geográficos,  continua.

Nos hemos alejado de Polonia, pero se siguen conservando Manchester, Paris y Berlín. Agreguémosle ahora el exótico desierto libio donde opera un batallón hindú, la contribución del raj británico. Ahí nos reencontramos con el Sargento Broughton que solo aparece para recordarnos que existe. Poco después llega Harry que viene huyendo de sus problemas familiares y conyugales.



Este episodio está bien hecho aportando suspenso e interés que me han atrapado más que las payasadas machistas de los Rogues S.A. S. Al menos en el primer capítulo tuvimos esa tormenta de arena casi tan magistralmente filmada como en The English Patient y conocimos a un oficial de origen indio que debe soportar las pullas británicas a la vez que sobreprotege a los hombres bajo su mando.



Un Desmadre Técnico

El problema con todos estos arcos distribuidos en un mismo episodio es que no dan tiempo para conectarnos ni con personajes, ni con subtramas. De hecho, son tan veloces que a veces antes de terminar una escena,  oímos las voces y diálogos que corresponden a las escena siguiente. Más encima hay saltos de tiempo que no había visto desde telenovelas ochenteras de la peor calidad.

Por ejemplo, en la primera media hora,  que correspondería al primer día de Kasia en Manchester, vemos a su hermano Gregor en una base de la Real Fuerza Aérea, en uniforme de aviador. Unos minutos más adelante lo vemos reencontrarse con su hermana en un salón de té vestido de civil.  



Obviamente esta escena es anterior a la de la base, pero quedamos con dudas. ¿Está de nuevo el polaco en las fuerzas armadas? ¿Está curado de su shock? ¿O acaso lo hicieron ponerse ropa de civil para acentuar su aspecto de refugiado? Porque es en ese local donde la familia de Kasia es objeto de una agresión xenófoba que provoca una reacción violenta de la ex resistente.



El caso es que nos quedamos con la duda de si el polaco está o no en la RAF. Curioso seria que fuese parte de un escuadrón aéreo británico, cuando los polacos formaron sus propias escuadrillas como los legendarios Kosciuskos.

La xenofobia inglesa es uno de los temas de esta entrega donde se enfatiza la diversidad hasta el punto de provocar un chorro de alabanzas por parte del Salón de que por fin nos estamos alejando de los “hombres blancos”. ¿Qué importa que el protagonista sea blanco si es un pelele repelente? El ser blanco y gay tampoco sirve, por eso sacaron al Dr. Webster, pero dejaron a su pareja, Albert,  (Parker Sawyers de  Spy/Master) que tiene la virtud de ser negro y homosexual.



Marga de Berlín

Aun sin Nancy y Los Kessler, han incluido un arco “blanco” en Berlín. Este gira alrededor de la adolescente Marga, una orgullosa miembro de la Bundes Deutscher Madel, el equivalente femenino de las Hitlerjugend. A Marga casi le estallan los botones de la blusa cuando sus superiores le comunican que ha sido elegida para formar parte del programa nazi de Lebensborn.

Como le explica a su mejor amiga, Gertha, esto consiste en acostarse con una parejatambién escogida por su sangre aria y devoción al Partido y sin mediar matrimonio ni romance, hacer bebés para el Reich. La horrorizada Gertha recluta a uno de sus maestros para que disuada a Marga de prestar sus órganos reproductores para tamaño disparate.



El maestro llama a los padres de Marga que reaccionan indignados, pero no en contra del Partido ni de la hija. Temen que el maestro y Gertha consiga atraer atención negativa sobre su familia y que se sospeche que son enemigos del Reich. Aun así, le suplican a Marga que no le cuente del “honor” recibido a su hermano, un piloto de la Luftwaffe.

Como en la Primera Temporada, la serie quiere mostrar el daño que el Tercer Reich le hizo al ciudadano medio alemán.  Antes fue la eutanasia forzada ahora es el Lebensborn. Ya en Charité at War nos habían mostrado este siniestro programa para crear más bebés arios. Un ejemplo más detallado puede encontrarse en la excelente cinta Madres del Tercer Reich.

Gertha no ceja en intentar disuadir a su amiga de participar en algo tan sórdido. Le recuerda que le quitarán al bebé cuando nazca. Borracha de KoolAid, Marga dice que su hijo será “propiedad del Reich” Tanto insiste Gertha, que la amoscada Marga la delata como opositora de la versión vida-real del Cuento de la criada.



Gertha es arrestada e interrogada por la Gestapo. Quieren saber quién ha sembrado dudas en su cabecita. ¿Sus padres?  ¿Su maestro? La dejan en una celda donde escucha los alaridos de dolor de presos torturados. Al día siguiente amenazan a la colegiala con arrestar a sus padres. Gertha no tiene más remedio que acusar a su maestro.

Pasamos de Alemania a Paris. Webster ha desaparecido, pero en el Hospital Americano sigue Henriette la enfermera judía que finge ser aria. Henriette continua con su línea de escape para ayudar a pilotos aliados a huir a España. También ha establecido contacto en un campo de prisioneros donde está encerrado Albert.



Salón es generosa con Henriette, ya que admite que es necesario tener algún personaje judío en esta historia. Como si fuera poco, se han sacado de la manga un piloto judío. David es como el Whitehead de Bodies, irreverente, mujeriego, arrogante. Parece que va a ser ese el estereotipo del judío en los period pieces ingleses.

Su Wing Commander teme que la actitud burlesca de su piloto sea una manera de ocultar su tristeza. O a lo mejor es “una característica judía”. “Si medio mundo nos odia, no nos queda más remedio que reírnos” responde el deslenguado David.



Como Rajib,  el oficial indio, David está aquí para llenar una cuota étnica y no tiene mucho que hacer. Gregor intenta emparejarlo con Lois, David prefiere a Connie, la negrita, pero tampoco pasa nada ahí. Finalmente, el piloto regresa a la base y en un viaje sobre Francia, su avión es derribado, y cae bajo la protección de Henriette. Cada oveja con su pareja.



Las Mujeres de Harry

Todos estos personajes sirven de relleno para lo único que importa en esta serie; Harry y sus mujeres que incluyen a su madre y a su hija. Si hay alguien por quien siento lástima en este cuento es Robyna. Una mujer que vivía tranquila en su casona, ocultando en su interior su trauma, y de pronto le meten refugiados polacos, la esposa y la amante de su hijo, hasta una nieta.





La pobre Robyna se ve obligada a contratar una respondona criada para ayudarla con la criatura cuando Lois decide, en onda mitutera,  abandonar a su hija en brazos de la abuela. Me pregunto cómo se las arreglaba Robyna antes para cocinar, limpiar su mansión y hasta mantener su perfectamente manicurado prado.

Bromas apartes Robyna es un personaje trágico. Nunca se ha recuperado del suicidio de su marido. Carga su tristeza, el rencor por el abandono de su pareja y la duda de si ella fue culpable de que él se quitarse la vida muy adentro, cubriéndola con la máscara de la gran dama que conserva siempre su compostura y siempre hace lo que debe hacer.



De pronto Robyna se vuelve un personaje positivo. Jan la adora, Lois confía en que cuidará a Vera, hasta Kasia vive a costa de su suegra. La serie decide recompensar a Mrs. Chase con una segunda oportunidad que incluye una nieta y un romance, pero…





Todo se acaba. No se entiende el propósito de esta temporada. ¿Para qué traer a Kasia de regreso para luego devolverla? ¿Para qué poner a Henriette y a David en el borde de un romance que no cuaja? Gregor y Tom solo hacen un par de apariciones. Lo único que ha destacado en este innecesario esfuerzo es el cuento de Marga y esa podría haber sido una serie separada.



Contenido Violento y Gory: Soldados despedazados por bombas en el desierto libio

Situaciones Sexuales y Desnudos: Ninguna realmente. De hecho, el embarazo de Marga es descrito como el producto de una relación breve, mecánica y sin una gota ni de erotismo ni de cariño.



Factor Feminista: Contrastamos las posibilidades de libre albedrio de una enfermera judía que antes de protegerse busca proteger a otros con las de Marga que se somete totalmente a un régimen que utiliza y aplasta la mujer.  Incluso la priva de sus derechos de ser esposa y madre volviéndola un instrumento político. 



Por último, tenemos a Lois quien decide abandonar a su hija para irse a buscar aventuras en el ejército, que incluyen perseguir a Harry aun sabiéndolo casado y conociendo a su esposa. Un día cambia de idea, abandona el servicio , regresa a Manchester y le arrebata la hija a su suegra. Su tremenda libertad de acción y su completo irrespeto por reglas sociales o sentimientos ajenos hacen a Lois un ejemplo de heroína mitutera que me repugna. Al final la única mujer que vale la pena, que no les huye a sus responsabilidades y que intenta ayudar a otros,  es Robyna.



Factor Diversidad: Sigue Connie,  la amiga negra que juega a ser la Pepe Grillo de Lois y desaparece . Tenemos a los hindúes víctimas de sus colonizadores. Tenemos polacos por doquier, ninguno muy impresionante,  y un par de judíos, muy antipáticos ambos.

Creo que no tengo ni que decir que fue una tortura ver esta serie,  digna de la cloaca que la produjo. Por algo no la han traducido ni vendido al extranjero