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miércoles, 29 de abril de 2026

El Otro Lado de las Victory Girls (Teen Culture IV)

 


“Victory Girls” es un título que hoy se consideraría racista y sexista, pero muy usado para definir muchachas que durante la Segunda Guerra Mundial se saltaban las reglas sociales y morales para levantarle el animo a los jóvenes soldados. El cine nos mostró algunas cintas con visiones menos pecaminosas de estas chicas.



Janie (1943)

Joyce Renolds, aunque bonita y simpática nunca logró ser una estrella a pesar de los esfuerzos de la Warner que la descubrió en 1942 cuando ella estudiaba en la Universidad de California. En su breve carrera, Joyce tuvo un par de protagónicos. El primero en 1944 cuando contaba 20 años. Janie estaba basada en la novela y obra de teatro de Josephine Benham sobre una adolescente en el pueblito de Hortonville.

Ante el horror de su padre (Edward Arnold), el editor del periódico local, Janie aparece en la portada de Life besándose con Scooper, su novio de la infancia. Lo importante es la actitud de Janie que inicia una batalla que se volverá un cliché en las futuras relaciones intergeneracionales de la teen fiction.



Ella no muestra vergüenza, afirma su derecho a una independencia romántica y le recuerda al padre que él también fue joven y audaz en sus relaciones con el sexo opuesto. Porque el padre recuerda muy bien su etapa de soldado de la Gran Guerra es que se opone a la creación de una base militar adyacente al pueblo ,considerándola un foco de corrupción para jovencitas como su hija.

Para Janie y sus amigas, la base es una oportunidad de hacer algo para ayudar en el esfuerzo bélico . Las cosas se complican cuando Janie inicia un romance con un soldado llamado Dick Lawrence (Robert Hutton). Aunque la madre de Dick es amiga de la madre de Janie, esa relación tiene muchos opositores: el padre de la chica, Scooper y Clare, la hermanita menor. A pesar de toda esa interferencia, Janie insiste en ofrecer una fiesta de despedida para Dick y sus amigos.



Esa fiesta es la antecesora del tropo de invitar amigos en masaa espaldas de los padresque ponen la casa patas p’arriba, tipo Risky Business, Sweet Sixteen y Freaks and Geeks. Sin los padres ni la hermana de por medio y con ayuda de la criada April (Hattie McDaniels en su perpetuo rol de doméstica) Janie invita a Dick y a sus amigos. Estos se presentan en manada con una banda militar de acompañamiento y dan vuelta el salón literalmente para crear una pista de baile.


                            El peligro de hacer fiestas sin permiso de los padres

La situación se vuelve caótica. Bernadine, amiga de Janie, es perseguida por toda la casa por un soldado con aviesas intenciones y debe encerrarlo en el baño hasta que llegan los padres de Janie y la policía alertada por el bullicio. Por alguna razón, esa combinación de cuarto de baño, sexo y el soldado que se desploma en la tina me recordó el primer episodio de la Temporada 2 de Euphoria.

                              La cultura del baño  y las fiestas de adolescentes

Por otro lado tenemos el conmovedor reencuentro de Nola y Nicky. Nola, amiga de Janie, recibe a su novio que acaba de sobrevivir un naufragio en el Pacifico. Es el tipo de escena que hacia llorar a las colegialas tuviesen un novio en servicio activo o no.

                  

Janie tiene mucho que explicar, pero se salva con un apasionado discurso en el que defiende el derecho de las jovencitas de levantar la moral de muchachos que van a arriesgar su vida por la patria.

El final de la película me dejó un poco perpleja. Obvio que el público shipeaba a Janie con Dick, pero se aparece Scooper con la nueva de que con permiso de su madre, y a pesar de ser menor de edad,  se enroló en la marina. Aunque eso fue algo común entre los adolescentes de la época, coloca a Janie en la disyuntiva. ¿A qué miembro de las fuerzas armadas debe escoger? Por suerte la solución la tuvo Janie Gets Married, filmada en 1947, donde Dick retorna sano y salvo de la guerra y se casa con Janie. De estos filmes no quedan ni los trailers. Me siento afortunada de haberlos visto.



Kiss and Tell (1945)

El próximo filme fue parte de la franquicia de Corliss Archer. Corliss era la protagonista de una serie de historias que F. Hugh Herbert escribió para Good Housekeeping (Buenhogar) en 1943. Inspirándose en las vivencias de su hija, Herbert creaba una adolescente atolondrada, pero de buen corazón.

De estas historias saldría, en 1943, una obra de teatro (Kiss and Tell) y un programa radial “Meet Corliss Archer”. Obviamente lo próximo sería una película y en 1945 la protagonizó Shirley Temple, A sus dieciocho años, Shirley estaba de pleno en su etapa adulta y este sería su mejor protagónico.

Como Janie, Corliss quiere ayudar a  los soldados. Una noche en que ella y su mejor amiga Mildred atienden un kiosco en un bazar de la USO a Corliss se le ocurre rifar sus besos. La idea es un éxito con los clientes, pero un escándalo para los padres que culpan a Mildred. Las familias de ambas chicas pelean, lo que afecta el romance de Mildred con el aviador Lenny Archer, hermano de Corliss.

                                     Corliss vende sus besos

                            Lenny confia en su hermana

En uno de sus breves permisos antes de ir a la guerra, Lenny y Mildred se casan en secreto. Pasan los meses, no se sabe nada de Bill y Mildred cree estar embarazada. Corliss la acompaña al ginecólogo y es vista por la chismosa del pueblo. El rumor se esparce. Para proteger el secreto de su cuñada, Corliss debe enfrentar habladurías y la furia de sus padres, incluso debe aceptar casarse con su novio adolescente que también sabe que la que espera a la cigüeña es Mildred.

                                             Corliss y su mamá 

Shirley volvió a interpretar a una adolescente y novia de guerra en Honeymoon, ya cuando el conflicto había acabado (1947). La contribución de jovencitas atolondradas seguía siendo tema aun en la posguerra.


Dear Ruth (1947)

Basada en una obra de William Krasna, había tenido un éxito singular en Broadway justamente cuando el autor fue aconsejado de escribir algo con una heroína juvenil. Esto demuestra la importancia de las adolescentes en la cultura de la época. De hecho, el drama fue publicado como un libro que se les envió a los soldados en el frente.

Dos años más tarde, Paramount la filmó. La trama tiene lugar en 1944. Miriam Jenkins ( Mona Freeman) interpreta ese arquetipo de adolescente de la época , ansiosa de hacerles la vida más fácil a los militares en el frente. Así comienza a cartearse con un soldado, pero como no se atreve a decirle que es casi una niña, adopta la personalidad de Ruth (joan Caulfield)  su hermana mayor. Incluso le manda una fotografía de Ruth, sin imaginarse que el soldado se enamorará perdidamente de ella.

                              Miriam y Bill, el engañado 

El problema comienza cuando aparece en la puerta de Los Jenkins el teniente Bill Walker (William Holden), un aviador que acaba de retornar del frente italiano. Tiene solo dos días de permiso y quiere usarlos para casarse con Ruth. Miriam debe convencer a su hermana y esta a su prometido que debe usar esos dos días para hacer creer a Bill que es la autora de las cartas, que lo ama, pero mejor esperar al final de la guerra para la boda. Esta comedia de errores acaba con Ruth enamorada del aviador y más que dispuesta a casarse con él.

                                          Que sorpresa para Los Jenkins

Dear Ruth fue un éxito que ameritó dos secuelas (Dear Wife y Dear Brat) bastante olvidables. Aparte de ayudar a William Holden, quien también acababa de quitarse el uniforme en la vida real, a alcanzar el estrellato, parte del encanto de la obra era el tema del amor por correspondencia y del arquetipo de Cyrano de Bergerac.

Por ese entonces, Cyrano había vestido uniforme y respondido cartas de amor de jóvenes románticas en dos filmes, la comedia A Letter for Evie (Una carta para Eva, 1945) con Marsha Hunt y Hume Conyn y la inmortal Love Letters (Cartas a mi amada, 1947) con Jennifer Jones y Joseph Cotten. La diferencia es que en Dear Ruth, la corresponsal es mujer y que no es ella quien se queda con el héroe.



 Eso fue lo único que me disgustó del filme, si Bill se había enamorado del contenido de las cartas por fuerza tendría que haber traspasado ese amor a la verdadera autora, Miriam. Y es increíble que ella hubiese escrito misivas tan intensas y conmovedoras sin sentir esas emociones. Para solucionar ese dilema, al final del filme aparece en la puerta de los Jenkins un marinero preguntando por Ruth. La implicación es que la traviesa Miriam se ha carteado con más un miembro de las fuerzas armadas. Francamente nunca me tragué ese último detalle.



Lo extraordinario es que este filme (completo y en diferentes idiomas) esta disponible en varios sitios pero no hay ni clips, ni trailer.

La Segunda Guerra Mundial llegó a su fin, pero no así la importancia del adolescente como consumidor. Hasta las revistas de caricaturas los reconocían. En 1941, salía a la venta el primer número de Archie que nos llevaba con el escolar pelirrojo a conocer el pueblo de Riverdale, su secundaria y a sus amigos Torombolo, Betty y Verónica. Archie sería el primer teenager en aparecer en una tira cómica y su fama lo ha traído hasta el siglo XXI.



Otro tipo de publicación, pero igualmente importante fue Seventeen cuyo primer número pudo ser adquirido en los kioscos en 1944. Era la primera vez que una revista de modas se volcaba totalmente en las jovencitas ofreciéndoles como maquillarse, fotos de ropa modelad por chicas de su edad y consejos sobre cómo lidiar con los padres y con los pretendientes.



A pesar de la novedad, Seventeen seria por más de una década una exposición de como debían actuar jóvenes blancas de clase media. Solo en 1963 se atrevería a contratar una modelo de color y a cambiar el tono de sus consejos. Para entonces la juventud estadounidense había experimentado su primera revolución cultural..

BIBLIOGRAFIA

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Schrum, Kerry. Some Wore BobbySox: The Emergence of the Teenage Girl’s Culture (1925-1945)

 

 

 

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lunes, 27 de abril de 2026

La Segunda Guerra Mundial y el Auge de los Teenagers (Teen Culture III)

 


Llegamos a ese punto en que el fenómeno teenagers se hace más patente. Hay quien responsabiliza a la Segunda Guerra Mundial, otros a la mayor cantidad de chicos que cursan y se gradúan de la secundaria. El hecho es que los adolescentes son una presencia visible y su cultura atrae a los auspiciadores y a los cineastas. Ginger Rogers se disfraza de adolescente y Robert Wakker se convierte en el arquetipo del joven soldado que rompe corazones antes de ir a destrozar el Tercer Reich.

Una Juventud Independiente

Como vimos en la nota anterior, a fines de la década de la Depresión, más jóvenes estaban estudiando. Eso convirtió a la secundaria en un centro social donde los adolescentes podían crear y compartir su cultura. Sin embargo,  la gran partera de la cultura adolescente fue la Segunda Guerra Mundial.

Pocos conflictos de la historia han creado brechas generacionales como esa guerra, puesto que Estados Unidos instituyó el draft (reclutamiento obligatorio) a partir de 1940, aun antes de Pearl Harbor. Con padres y hermanos mayores en el frente de batalla, para los muchachos se volvía más intensa esa etapa en que todavía podían divertirse despreocupadamente.



William Manchester adjudica este estilo de vida a tres factores: mayor poder financiero, ausencia de los padres y aunque parezca contradicción, mayor cercanía con sus mayores. Por eso Manchester afirma que la ‘”adolescencia” emerge como un fenómeno de la Segunda Guerra Mundial. La ausencia del padre que sirve a la patria y de la madre que estará empleada por la industria bélica u ocupada en bazares o la Cruz Roja, le otorga una independencia insospechada al adolescente de Los 40.

Por otro lado existe conciencia en los padres que los hijos son algo precioso que les puede ser arrebatado en cualquier momento. Se les consiente más y se aumentan sus mesadas. Agregando a esto que hay una cantidad de trabajos parte de tiempo como la jardinería y otros que permiten que la juventud estadounidense adquiera un poder de consumidor propio. Los padres pasan tiempo de calidad con sus hijos menores y comienzan a compartir hobbies.

El reclutamiento y problemas sindicales acabaron con las Big Bands (aunque algunas se unieron a las fuerzas armadas como la orquesta del Capitán Glenn Miller)  y la nueva juventud se desinteresó de la música swing prefiriendo a los cantantes de baladas. Eso tranquilizó a padres que nunca vieron con buenos ojos esa música y que también favorecían a los baladistas. Como los atletas profesionales ahora cargaban fusily eso incluía a los universitariosel deporte lo practicaban los estudiantes de secundaria y los padres volcaron sus ojos a los equipos de las High Schools interesándose en las proezas de sus hijos deportistas.

                                      El Capitán  Glenn Miller

Cambios en la Moda y Cambios en la Moral

La moda de los ahora llamados teenagers también cambió . Aunque , si le creemos a Los Waltons, la mezclilla había sido la tela preferida para ropa infantil y juvenil del día a día de la juventud de las zonas rurales en USA, en Los 40 los jeans se volvieron la primera prenda unisex de las a zonas urbanas.

Las muchachas los usaban para juegos y labores al aire libre, enroscados hasta la rodilla y lo acompañaban con camisas de hombre , un par de tallas más grande que habían encontrado en los armarios de padres y hermanos ausentes. Aunque los zapatos Oxford o saddle shoes seguían en boga, chicos de ambos sexos comenzaron a usar mocasines (loafers) que no necesitaban de cordones.

                              Modas de jovencitas durante la guerra

A pesar de la onda unisex en el vestir, las chicas sabían cuando ser femeninas y atraer el interés del sexo opuesto, sobre todo si este veía envuelto en el uniforme de una de las tres ramas de las fuerzas armadas. Tan lejos llegaba el patriotismo de las muchachas que puede haber sido causa de un aumento de madres solteras adolescentes tal como matrimonios tempranos contraído en el ímpetu del momento.

Esos factores fueron la trama de la mejor comedia de Hollywood en ese entonces. Milagro en Morgan Creek de Preston Sturges (1944) reflejaba los cambios morales de la sociedad americana en tiempos de guerra. Marion Hutton era la hija del sheriff del pueblo de Morgan Creek. En una visita a las tropas para levantarles la moral (gran actividad de las chicas guapas de entonces) terminaba en una fiesta donde bebía tanto que solo recordaba que a alguien se le había ocurrido que el mejor final era buscar un juez de paz y casarse.



Marion volvía a su casa y se olvidaba del asunto hasta que unos meses después descubría su embarazo. Con la ayuda de su hermana adolescente y de su mejor amigo (que siempre había estado enamorado de ella) intentaba descubrir la identidad de “su marido” y ocultar su embarazo. Fracasaba en ambos intentos y ella y su familia experimentaban la vergüenza y el repudio del pueblo. Todo terminaba con un rápido matrimonio con el amigo y un parto de quíntuples que la convertía en celebridad nacional.



Una Mirada Retro a Los 40

Después de la guerra y en las décadas siguientes surgieron memorias, novelas y filmes que intentaban retratar la vida cotidiana en el frente domestico Para ver la vida de los adolescentes los mejores ejemplos son Los Walton que retrata como la Segunda Guerra Mundial afectó a esa familia de Las Apalaches. Añado The Last Convertible un superventas de Anton Myrer que describe el último año de paz (1940) en la vida de un grupo de novatos de Harvard.



El Ultimo Convertible es una novela narrada en flashbacks que cubren cuatro décadas en la vida de Los Fusileros, cinco estudiantes de Harvard de diferentes estratos sociales y con diferentes experiencias y metas. Es también un repertorio de la cultura adolescente de Estados Unidos antes de la guerra que abarca vestuario, música y hobbies incluyendo el amor a los autos ejemplarizado por La Emperatriz, el convertible del título. Es también un recuento de la vida amorosa de jóvenes universitarios describiendo sus actitudes hacia el sexo opuesto y hacia el sexo en general.



Los Walton no serán tan explícitos en lo que respecta al sexo, pero si al romance. Mary Ellen la primera de Los Walton en casarse queda viuda cuando el Dr. Curtis (aparentemente) muere en Pearl Harbor. Su hermano el rebelde Ben, se une a la marina y parte a ultramar dejando atrás a Cindy, con quien ha contraído un matrimonio impulsivo, y a la recién nacida Virginia. El sensible Jason, tras un periodo de pacifismo, sirve honrosamente en el teatro europeo y retorna a Walton’s Mountain con una esposa judía.

incluso el adolescente Jim Bob que ha conseguido su sueño de ser aviador se encuentra con un Domingo 7 como les ocurriría a muchos jóvenes conscriptos. Tras una noche de copas de la cual no recuerda nada, Jim Bob y su familia reciben la visita de Kathy Seals ( Jennifer Jason Leigh) quien anuncia que habrá una adición a Los Walton. Ni Jim Bob es el padre ni Kathy está embarazada, por suerte para el chico que no sería el único soldado adolescente atrapado en matrimonios y paternidades imprevistas.



Ginger Rogers Entre Menores de Edad

Durante la Segunda Guerra Mundial el cine seguía siendo el pasatiempo favorito sobre todo las cintas bélicas. Entre ellas surgiría un nuevo género: los dramas domésticos o Homefront Drama en los cuales los adolescentes jugaban un papel importante. Curiosamente, y a pesar de ser de 1942, el mejor retrato (aunque satírico) de los muchachos de entonces no estaría dirigido a ellos

Me refiero a la comedia de Billy Wyler (su primer trabajo en Hollywood)The Major and the Minor. Tras terminar su mancuerna con Fred Astaire y de ganarse un Oscar por el drama Kitty Foyle, Ginger-hacía gala de sus dotes de comediante.

Susan (G. Rogers) acaba de renunciar a su empleo. Sin dinero para pagarse el boleto de tren de regreso a su pueblo, opta por fingir ser una niña de doce años y así solo pagar medio pasaje. Por supuesto que los inspectores ferroviarios no le creen, pero Susan (ahora llamada “Susu”) encuentra la protección del Mayor Philip Kirby (Ray Milland)que, por problemas de vista, no nota que se trata de una mujer adulta.



Susu acaba en la academia militar donde el Mayor es instructor. Ahí también viven las hijas del comandante, Pamela que es la novia del Mayor Kirby y la adolescente Lucy. Diana Lynn hizo tan buena interpretación de teenager que es casi una lástima que haya dejado atrás esos roles para dedicarse a Noir y dramas románticos.

Lucy inmediatamente reconoce que Susu es una adulta disfrazada no solo no la delata, le presta ropa y le da consejos para protegerse de los cadetes casanovas. Tal como Andy Hardy, los estudiantes de la academia solo quieren una cosa de las chicas: besos.



Mas que el romance (insinuado) entre Kirby y Susan, más que las sospechas de Pamela que finalmente desenmascara a la “menor”, el humor del filme se centra en los chicos, su angst hormonal y el efecto que Susu ejerce sobre ellos. También es un retrato de la desilusión de Lucy de los hombres debido a la vacuidad de estos que la empujan a interesarse más en sus estudios.

Finalmente El Mayor y la Menor refleja los gustos de esa cultura que incluyen una visión hilarante de un grupo de colegialas invitadas a un baile de la academia y que tienen la mitad del rostro cubierto con su cabello a lo Emo del Siglo XXI. Un cadete le explica a Susu que intentan copiar el look de Verónica Lake.



Esa señal de querer parecerse a la actriz del momento demuestra la tremenda influencia que el cine tenía en las jovencitas de entonces. Sorprendentemente , no surgió un galán juvenil para hacerlas soñar. Los sueños de las mujeres de todas las edades venían vestidos de informe. Hasta Mickey Rooney se alistó en 1944 sirviendo en ultramar.

1944 está unido a la carrera de otro actor cuya tragedia fue que, después de encarnar al soldado romántico que sería el sueño de adolescentes en tres filmes de ese año, vio su vida y trabajo actoral tocar fondo. Hablo de Robert Walker.

Walker y El Soldado Soñado

La historia de Walker es una tragedia de Hollywood. Cuando estudiaba drama se enamoró y se casó con una compañera llamada Phylis Isley, en 1939. Tres años y dos hijos más tarde, los Walker no habían conseguido abrirse camino en Hollywood. Para mantener a su familia, Robert hacia programas de radio y Phyllis modelaba. Tras una fallida audición en la MGM, Phyllis atrajo el interés del productor David O. Selznick quien le vio madera de actriz.

                                Los Walker en familia

Selznick la hizo firmar un contrato de 7 años, le cambió el nombre a Jennifer Jones y la comenzó a preparar para un rol perfecto. Entretanto, para no separar a la Familia Walker le consiguió un contrato a Robert en la MGM. A sus 24 años, y con su atractivo físico, Robert no demoró en destacar en roles menores y hacerse un favorito entre el público, sobre todo las jovencitas.

Conscientes de eso, los productores lo pusieron en roles de soldado incluyendo su primer protagónico (y en el que me enamoré de el a los diez años y eso que el filme era viejito y el actor estaba retemuerto). El filme se llamaba See Herere, Private Hargrove y estaba basado en las memorias de Marion Hargrove sobre su entrenamiento militar en el Fuerte Bragg. El filme fue todo un éxito sobre todo porque los chicos veían a Hargrove como lo que podían ser una vez que los reclutasen y las chicas se identificaban con Donna Reed que encarnaba a Carol, la novia del soldado.

                                  Donna Reed y Robert Walker

Sin embargo, el éxito de ese filme no superaba el de la ahora Jennifer Jones quien en 1943 había ganado el más ambicionado rol en Hollywood, el de Santa Bernardita Soubirous en La Canción de Bernadette que le ameritaría un Oscar como Mejor Actriz. Aprovechando el éxito del matrimonio. Selznick decidido pedir prestado a Walker para que fuesen la pareja juvenil de su próximo proyecto Since You Went Away (Desde que te fuiste, 1944), posiblemente el mejor Homefront Drama de ese subgénero.

En esa película, Claudette Colbert da vida a Cora, una dama de clase media acomodada cuyo marido parte a la guerra dejándola a cargo de una casona y dos hijas adolescentes (Jennifer Jones y Shirley Temple). Para generar algún ingreso, Cora renta un cuarto a un viejo gruñón (Monty Woolley). Un día llega a  visitar al viejito su nieto, el Cabo Bill Smallet (Robert Walker). Jane (J. Jones) la hija mayor se interesa en Bill e inician un romance.

(Nota: Este filme gratis y doblado al español  esta en YT)

Al final de su permiso, Bill entrega su reloj de bolsillo a Jane, se comprometen y deciden casarse apenas acabe la guerra. Jane comienza su espera, ofreciendo servicios en la Cruz Roja, y esperando cada carta del novio que está en Italia. Hasta que un día las cartas acaban y llega el fatídico telegrama, el sufrimiento de Jane era un reflejo de lo que vivián muchas jovencitas en America que perdían a su primer amor en el campo de batalla.



Hace un día vi este filme (completo y gratis en YT) y recordé cuando lo vi por primera vez a los 13 años cuando creí que no había romance más intenso que el de Jane y Bill. Ahora esas escenas me resultaron más tristes debido a que se lo que ocurría fuera de pantalla.

Para esa época un secreto a voces era que Selznick y Jennifer eran amantes. Fue un acto sádico de parte del productor tener a la adúltera y el esposo engañado en pantalla. incluso obligó a Walkerquien  ya sabía que su matrimonio había acabadoa filmar varias veces las escenas de amor.



En diciembre de 1943, Jenifer abandonó a su marido, obtuvo el divorcio en 1945 y se casó en 1949 con Selznick. Robert Wakker nunca se recuperó y comenzó a beber. Aun así filmo una secuela de las aventuras del soldado Hargrove que también tuvo éxito y el bellísimo drama domestico The Clock (Campanas del destino) junto a Judy Garland.

Nuevamente Walker interpreta un estereotipo del joven soldado, El Cabo Joe Allen, antes de partir al frente, recibe un pase de 48 horas para gastarlas en Nueva York. El primer día conoce a Alice (J. Garland) que se ha roto un tacón en la escalera de la Estación Pennsylvania. Joe encuentra una zapatería que repara el tacón y en agradecimiento, Alce le da un tour de la ciudad. Para abreviar, pasan un día juntos al cabo del cual descubren que se han enamorado.



Se gastan varias horas tratando de saltarse las reglas de la burocracia. Finalmente se casan y tienen todavía tiempo para noche de bodas y su primer desayuno de casados antes que Alice acompañe al ahora su esposo a la estación de tren. Este filme aunque llegó a los cines cuando la guerra estaba en sus días finales, encantó al público, a chicas románticas y a jóvenes parejas que habían vivido situaciones parecidas a las de Joe y Alice.



Tristemente fue el punto máximo de la carrera de Robert Walker. El alcohol, al que cada vez era más aficionado, comenzó a afectar sus nervios e incluso lo hizo perder su atractivo físico. Estuvo recluido en hospitales, sus filmes eran un fracaso, se casó dos veces en menos de cinco años. A pesar de que su último filme, Extraños en un tren de Hitchcock, hoy es un clásico, un año más tarde, en 1951, Robert Walker moría a causa de un paro respiratorio.

BIBLIOGRAFIA

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Schrum, Kerry. Some Wore BobbySox: The Emergence of the Teenage Girl’s Culture (1925-1945)

 

 

martes, 30 de septiembre de 2025

Nazis en Portugal: La Espía

 


Sabido es que Malena ama las historias de espionaje especialmente las que tienen lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora no tenía nada en Portugal en esa época, aunque desde hace tres años que andaba buscando A Espia. Ahora Walter Presents me la ha traído vía PBS.

La acción tiene lugar en el verano de 1941. Portugal es una dictadura, lo hemos visto en Vidago Palace (situada en 1937) y Gloria que cubría los últimos años del gobierno del Dr. Antonio Oliveira Salazar. El continente está en guerra y los refugiados llegan a puñados a este fin de Europa (Finisterre como lo llamaron los romanos) que es el puente para cruzar el Atlántico en su huida de los nazis. El gobierno insiste en que la paz seguirá. No hay nada que temer, pero Hitler, tras invadir media Europa, se ha vuelto en contra de su aliado Stalin e invadido la Unión Soviética.

Rose, Espía por Dinero

A Espia es la historia de dos mujeres atrapadas por ese momento histórico. Una de ellas es Rose Lawson (María Joao Bastos de Los Misterios de Lisboa), una inglesa afincada en Portugal. Apremiada por dinero, Rose parte al casino de Oporto a venderle sus joyas al inglés Richard Thompson (Marco D’Almeida, el Inspector Da Costa de Das Boot) Este la presenta con el “Mayor Jack” quien le da unos billetes a su compatriota y le dice que hay otras maneras de ganar dinero sin tener que vender sus joyas.

                          Rose viene a venderle joyas a Richard

Jack es John Grosvenor Beevor, jefe del servicio de operaciones especiales (SOE) en Portugal (y padre del historiador Antony Beevor). Pronto Rose se encuentra trabajando para su gobierno y gozando de buena paga. Lo primero que hace Rose es contactar a un antiguo conocido: Siegfried Brenner. Se supone que Siegfried está a cargo de una de las minas de wolframio en el Norte. En realidad es un agente de la Abwehr.

A pesar de que el Reino Unido y Portugal tenían lazos comerciales y diplomáticos desde los días de Catalina de Braganza, los ingleses no exigieron que sus aliados lusitanos se uniesen a su esfuerzo bélico como lo habían hecho en la Gran Guerra. A cambio, solicitaron que no les vendiesen más wolframio (tungsteno) que a los alemanes. El problema es que los submarinos alemanes hundían los barcos que portaban el valioso material a Inglaterra. Por otro lado, había compañías navieras que transportaban a Alemania mayor cantidad de tungsteno que lo que permitía el gobierno.

Una de esas compañías puede ser Masquerenhas que Rose vincula con Siegfried. Rose y Richard se meten una noche en la naviera, no encuentran nada, pero dejan la impresión de que se trata de un robo. En Lisboa, Nicolau , dueño de la compañía, envía a su nuera y mano derecha a Oporto a investigar. Aquí entra en juego la protagonista.


                          los Masquerenhas tienen negocios con alemanes e ingleses


María Joao , Espía por Ideales

María Joao Mascarenhas (Stephanie Ruah de NCIS Los Ángeles) es una mujer de sociedad, sin empleo, con la fotografía como hobby, pero no es un parasito elegante como lo son sus congéneres. No soportó la infidelidad del marido y lo exilió a Timor en lo que es hoy Indonesia, pero entonces era colonia portuguesa.

Desde entonces, María Joao y su hija Teresinha viven con los suegros. Nicolau está viejo. No ve bien y su nuera está encantada de servirle de ayuda. María Joao siente mucha lástima por los refugiados que se aglomeran en Lisboa y desearía poder ayudarlos de alguna manera.

Llegada a Oporto se rencuentra con su compañera de escuela, Rose, quien la presenta con Siegfried. Tal como lo esperaba la espía, es flechazo a primera vista. María Joao y el alemán pasan la noche juntos. Rose entonces la convence de que para ayudar a una victoria aliada, debe espiar a su nuevo amante. Ahí inicia un juego muy peligroso puesto que Siegfried es espiado por Larenz, un agente de la Gestapo y por el repelente agente de la PVDE, Paulo, un drogadicto torturador. Esta situación pone en peligro a María Joao.





No voy a seguir porque hay que verla. Nada es lo que parece y los agentes dobles, de ambos bandos, operan con más verosimilizad que la Lucia de Operación Barrio Inglés. Lo que si haré es darles una rápida visión del trasfondo histórico político.

Portugal entre Nazis y Británicos

Es costumbreme temo que yo he caído en ella también compaginar en nuestra memoria histórica a los dos países de la península ibérica imaginándonos que por ser ambos dictaduras anti-rojerio sus circunstancias eran iguales. Portugal no había sufrido una cruenta Guerra Civil, no estaba en deuda ni con Alemania ni Italia, tenía un sólido imperio en ultramar y una relación armónica con Inglaterra.

Agreguémosle que el Dr. Antonio De Oliveira Salazar sentía cero simpatía por el nazismo, sobre todo repudiaba su antisemitismo y eso permitió la entrada de muchos refugiados judíos en su tierra. El problema era que un país pequeño que ya traía problemas de abastecimiento, debido al bloqueo Aliado y los submarinos germanos del Atlántico, no podía alimentar más bocas.



Eso fue motivo para que los refugiados recibiesen visas de tránsito y Portugal se convirtiese en el último puerto de escape de Europa. Los judíos fueron bien tratados por el gobierno portugués y el Dr. Oliveira Salazar mantenía excelente relación con Moses Amzalak, el jefe de la comunidad judía lisboeta.

Eso no quita que veamos, tal como en España, ingleses y alemanes paseándose con tranquilidad e impunidad por el país. Nazis y Aliados necesitaban del tungsteno portugués y hasta 1944, el gobierno prometió vender la misma cantidad a cada bando. Como nos muestra la serie, los barcos ingleses eran hundidos por los U-Bots y los alemanes manejaban muchas minas por lo que a través de las fronteras españolas, se pasaba más wolframio hacia Alemania. Estos cargamentos fueron pagadoslo muestra la seriecon oro puro trasladado a través de la frontera gallega.

La relación con Gran Bretaña tuvo sus baches sobre todotampoco miente ahí la serie cuando en 1942, tropas aliadas (holandesas y australianas) invadieron todo Timor para evitar, en vano, la llegada de los japoneses.



Lisboa, Un Reino de Conspiradores

Lo más cierto de la serie es que Portugal se convirtió en un centro de espionaje que se conocía hasta en Hollywood gracias a filmes como Una noche en Lisboa, donde Vera Ralston era una cabaretera en Portugal involucrada en el espionaje y The Conspirators (1944), con Hedy Lamarr y Paul Henreid, intentando crear otra Casablanca.



Las series y miniseries también nos han dado una visión de espías em tierras portuguesas. Incluso tan temprano como en 1936, veíamos espías ingleses y germanos en el lujoso hotel Vidago Palace.

En Tiempo entre Costuras,  María Dueñas y SOE envían a la agente ficticia Sira Quiroga a Portugal a investigar a un industrial lusitano que colabora con los nazis. En la tercera temporada de  Das Boot, Foster, el agente de la Gestapo es enviado a Portugal a investigar agentes díscolos y se tropieza con el Kaleus Klaus Hoffmann que ahora trabaja para los servicios de inteligencia estadounidenses.  Y en Fleming, Dominic Cooper nos retrató los quehaceres del inventor de James Bond durante la Segunda Guerra Mundial incluyendo su pasada por Lisboa.

                         Sira viaja a Portugal a seducir a Manoel 

Ian Fleming también aparece en La Espía, como también ahí conocemos al enigmático (pero famoso)  ruso blanco Mijaíl Tereshenjko que no se sabe para quien trabaja. Es parte de este escenario  colmado de agentes dobles, espías reclutados de la nada, refugiados debatiéndose en una atmosfera cargada de miedo de que una mañana Portugal despertase bajo la bota nazi.

Es ese espacio que Herman Wouk escogió para la boda de su protagonista Byron Henry con la judía Natalie Jastrow en Winds of War.  En la famosa escena de la taberna con el enfrentamiento de Byron, teniente de la marina estadounidense, y un agente de la Gestapo tenemos encapsulado el espíritu de Portugal en ese tiempo.



En la vida real, los miedos de los portugueses no estaban infundados. Siegfried recibe un microfilm (que rodará mano en mano) con los detalles de la Operación Isabella, la invasión de la Península Ibérica por parte de la Wehrmacht. Es posible también que como prevención, Los Aliados planeasen destruir puente, caminos y otros sitios claves para detener al invasor.

La frenética actividad de ambos bandos se refleja en su reclutamiento de personal autóctono que los ayude. Los dobles agentes se suceden. Larenz contrata al repulsivo Paulo Santos, inspector de la PVDE. A cambio de Pervatin (la mágica anfetamina de los nazis), Paulo no tiene escrúpulos para suministrar información a los germanos tal como no la tiene para espiar a Larenz.

                          Paulo, cruel torturador y adicto al Pervatin

Los ingleses son más creativos. Contratan telegrafistas, carteros, futbolistas (entre ellos a Cándido Oliveira, entrenador de la selección nacional), todos con el vínculo común de haberse criado en el mismo orfanato. Pasando de los comunistas que también los ayudan más allá de la frontera gallega, Beevor y su equipo llegan hasta la Legión Portuguesa donde tienen simpatizantes como el mayor Humberto Delgado.

                         Dos personajes reales, el entrenador Candido Oliveira y el Mayor Jack Beevor

Me quedé de una pieza. Por Cuba Libre supe que Delgado (para entonces coronel) fue en Los 60 el mayor opositor de Oliveira Salazar, se le presentó como candidato rival en las elecciones fraudulentas del 61. Hubo de huir a España, para ser secuestrado y asesinado en una maniobra de la cual culparían al mayor Silva País, padre de la incorregible Annie y director de la PVDE.

Revisando su biografía, me enteré que durante la Segunda Guerra Mundial , Delgado y la Legiao fueron abiertamente pronazis. Oliveira Salazar creó el grupo paramilitar precisamente en 1938. Estaba compuesto por antiguos Viriatos, voluntarios portugueses que sirvieron en el Bando Nacional durante la Guerra Civil Española. Eran ardientes anticomunistas y muchos legionarios se incorporarían a La División Azul para pelear en el frente ruso.



Sin embargo, Delgado no tenía tanta simpatía por la ideología nazi. Como Oliveira Salazar, repudiaba el antisemitismo. En 1939, escribió un radioteatro en el que se conmiseraba de la expulsión de los judíos a fines del siglo XV y poco después, los esposos Delgado adoptaban una pequeña refugiada de raza hebrea. Entonces es posible que Beevor haya explorado elementos pro-aliados cercanos al Estado Novo incluyendo a Agostinho Lourenҫo, jefe de la PIVE y patrón del repulsivo Paulo.

A Espia posee todo lo necesario para sr un buen relato de espías en marco histórico: atmosfera de época, vestuario y cinematografía. Las actuaciones son un poco contenidas, me ha recordado la tiesura de Los Misterios de Lisboa, lo que no evita el suspenso que te tiene al borde de la silla. Hay explosiones, sabotaje, y muchas traiciones. Un reparo subjetivo es que hubiese preferido a María Joao Bastos interpretando a la ficticia María Joao. La encuentro más seductora y glamorosa, pero entiendo que Daniela Ruah (no sabía que era de origen judeo-portugués) tiene más renombre internacional.



Lo otro, y es casi chistoso, es que muchos actores secundarios se parecen entre sí. No me pasaba desde Band of Brothers que debía ver un capítulo un par de veces para distinguir quién es quién, y la gema de Hanks-Spielberg tenía como excusa su oscuridad.

Aquí ni eso y así me confundía con Nicolau y Manoel, su chofer. Nunca sabía cuál era cual. lo mismo hubiese ocurrido con Agostinho Lourenҫo si no hubiese mediado la clave identificadora de que lo interpreta el mismo actor que hizo de su reemplazo, el mayor Silva País en Cuba Libre.

 Otro que se prestó a confusión (ayuda en que nunca lo presentaron) era Emilio, amante de Rose, un pintor que hacía pasaportes falsos. Era muy parecido a Simoens, agente de la PVDE que Paulo ponía a espiar a todo el mundo. Me tomó casi siete capítulos entender que eran personajes diferentes

                                 

Donde sí estaba agarrándome la cabeza a dos manos, era con los personajes de Jack Beevor e Ian Fleming.  Y esperen, que cuando llega Tereschenko, también es interpretado por un individuo similar. ¿No pudieron elegir actores menos parecidos físicamente? ¿Más rubios, más altos o más gordos para evitar enredos?



A pesar de estos bemoles, es una serie excelente y un gusto saber que hace un mes, ha estrenado la segunda temporada en la televisión portuguesa.

Contenido Violento y Gory: Escenas de torturas a cargo de la PVDE.

Contenido Sexual y Desnudos: Escenas de cama, pero sin desnudos.

Factor Feminista: Rose Y María Joao son dos mujeres independientes que, por motivos diferentes, entran en el mundo del espionaje utilizando sagacidad, creatividad y mucha audacia. Aun así son mujeres de su época y clase que se apoyan en recursos propios de su mundo. Rose es una mujer libre con control sobre su cuerpo y sexualidad.



María Joao descubre las posibilidades de vivir desenvueltamente sin el yugo que limita a las mujeres de su entorno, principalmente su suegra. Es casi un tropo del género de espías esta autonomía que propicia la idea de que una labor peligrosa e ingrata proporciona una vía de escapes a mujeres de un mundo tradicional.



Factor Diversidad: Tenemos portugueses, británicos, alemanes hasta un ruso. Sin embargo, y a pesar de la amplia mención al imperio lusitano ultramarino, no hay un africano, ni un chino, ni un hindú. Todos blancos.

jueves, 5 de junio de 2025

Huelva en Guerra: Espías en el Barrio Inglés

 


No es de sorprender que Barrio Inglés llegase a PBS Amazon justo cuando caducaban en ese streamer los derechos de Tiempo entre Costuras. La serie de RTV presenta muchas semejanzas con la joya de Antena Tres y aunque no le llega a la altura, está mucho mejor que otros intentos de retratar en la ficción la vida en la España de la Segunda Guerra Mundial.

Rio Tinto, 1940

La premisa es novedosa. La acción tiene lugar en el puerto de Huelva, en Andalucía, y en una compañía minera británica (las famosas minas de Rio Tinto). Estamos en 1940, en la primavera pre-blitzkrieg. Hitler está presionando a Franco de que si no va a la guerra junto con él, que al menos nacionalice las minas y se las traspase a los alemanes para que exploten sus yacimientos milenarios de cobre, oro y plata.

En la serie, la voz narradora nos dice que en Huelva conviven cordialmente las comunidades germanas y británicas. Ni tan cordiales, ya que los vemos en el Club de Caballeros de Amparo. De pronto, alemanes e ingleses, de las pullas pasan a sacar las armas. Los separan la dueña y Friedrich Dietrich que es un enviado de Berlín y juega a ser Mefistófeles del fatuo, ambicioso  e incompetente gobernador civil que, como Fausto, sueña con más poder.



La historia gira en torno de Lucía, muchacha humilde, hija de minero y costurera, que ha sido formada por una bibliotecaria inglesa. Miss Eva notó la inteligencia de su clienta y no solo le enseñó a hablar un perfecto inglés sino también a enamorarse de la cultura inglesa. Ya hecha mujer, Lucia postula a un puesto de secretaria en la minera.

                                 Miss Eva y Lucía 


Es entrevistada por Miss Parker y el gerente, el enigmático Mr. Smith. Ambos notan que la chica es muy lista y que posee memoria fotográfica. Después de someterla a pruebas , sin que Lucía lo note, en las que ella demuestra ser discreta, rápida para tomar decisiones en momentos de crisis y capaz de empuñar un arma, deciden contratarla y no solo para que escriba a máquina.

                   Lucía, Miss Parker y el enigmático  Mr. Smith

Sucede que en las entrañas de las oficinas está instalado todo un equipo de contraespionaje que se comunica directamente con Londres. Todos son agentes del Servicio Secreto Británico, incluyendo a Mr. Smith . Él se cree retirado luego de su última operación donde, al sacar la famosa maquina Enigma de Varsovia, fue herido por los nazis y vio morir ante sus ojos a Silvia, su colega y novia. Desde entonces, Smith vive traumatizado y los dolores en su mano herida lo hacen depender del láudano.

Lo que los entrevistadores también han notado es que Lucia les ha mentido al decir que no tiene novio. Está liada con el gobernador civil. El machista Francisco planea casarse con ella, pero da marcha atrás al saber que, sin su permiso, se ha ido a trabajar en las minas.



El gobierno inglés no está preocupado por las trifulcas entre los súbditos británicos y los agentes nazis en Huelva. Mas les preocupa el acercamiento de Franco con Hitler y como esto afecte los intereses del Reino Unido en España y principalmente en esa zona andaluza. Una preocupación es que ya no les venden petróleo y no se sabe dónde va este producto tan necesario para la guerra.

Los Astutos Alemanes y los Heroicos Ingleses

Una noche, un grupo de agentes, entre los que va Smith, espían el puerto para encontrar respuesta a la desaparición de la gasolina. Con ellos va Juan, hermano de Lucia y uno de los personajes mejor ubicado del puerto. Amante de Amparo, la dueña del club, contrabandea licor, le vende opio a Smith, y hace averiguaciones para los ingleses.

                         Smith viene donde Juan por su medicina

Esa noche, los del equipo ven como un submarino de la Kriegsmarine asoma a la superficie y se dispone a cargar petróleo. Llegan los alemanes, matan a un inglés y hieren a Juan. Para ayudar a su hermano, Lucía se relaciona de manera cercana con Peter Smith, un, hombre que, como le escribe a Miss Eva, la desconcierta. Sabe que guarda un secreto y se propone descubrirlo.




Digamos que esa es una subtrama. Tal como un posible triangulo entre Lucía, Francisco y el inglés; o el secreto de Cinta, madre de Lucía, que una vez fue sirvienta de la familia de Francisco; o lo que ocultaba Sylvia, la novia de Peter, antes que la matasen los agentes nazis.

Todos esos arcos están por debajo del interés que suscita la labor de espionaje de ambos bandos que es excelente, el factor que engancha al espectador y avanza la historia. La postura política es parecida a la del Tiempo entre Costuras: los ingleses son buenos, decididos y heroicos, los alemanes son retorcidos, brutales, pero muy astutos.

Cuando secuestran a Edward (el inglés que creímos muerto en el puerto), a Friedrich, que aparentemente es el jefe del espionaje nazi en la zona, se le ocurre crear un cuarto en el consulado, idéntico al del hotel donde se hospeda su prisionero. Cuando Edward despierta de la anestesia, se cree en el Excélsior y corre a ocultar unos microfilmes en donde se ocultan los secretos ingleses.



Los alemanes necesitan de las contraseñas para examinar el microfilme. Antes de revelarlas bajo tortura, Edward opta por suicidarse. De poco vale su sacrificio , los alemanes descifran parte del material y descubren que los ingleses han estado ocultando cargamentos de minerales que planean sacar clandestinamente de España vía Portugal.

Inmediatamente, el Gobernador Francisco ordena bloquear los caminos y las vías férreas a la nación vecina. Peter y su amigo de la infancia, Víctor, ahora están a cargo del espionaje británico en Huelva y se adelantan al enemigo. La Guardia Civil, acompañada de elementos de la Gestapo, solo encuentran vagones de tren vacíos y camiones cargados de fruta .

Los ingleses han ganado la primera partida, pero hay más en los microfilmes. Adentro está la lista de los españoles que trabajan para los británicos y los que planean reclutar. Entre ellos está el nombre de Lucia.



¿Qué Tienen en Común Lucia y Sira Quiroga?

En mi anterior entrada describí la trayectoria de estos ‘derivados” de El tiempo entre costuras y mi sorpresa de que se le resucitase. Operación Barrio Inglés es una amalgama de las series mencionadas lo que ya se manifiesta en el elenco. nuevamente una heroína se debate entre Rubén Cortada y Peter Vives, como la Sira del “Tiempo…”, y el nazi villano es Stefan Weinert repitiendo rol que hiciese en Dime quien soy y Jaguar.



Yo solo había visto a Aria Bedmar en Dime quien soy. Ahí era la nana del hijo de Amelia, y quien eventualmente se quedaba con el marido de la protagonista. Sin ser tan linda y buena actriz como Adriana Ugarte, Aria sabe llevar su rol, y sin ser tan simpática y querible como Sira Quiroga, Lucia llega a interesar y a convencer.



Lo que no ha convencido a muchos es que se trae un secreto mayúsculoen una serie en la que todos tienen secretos y que convierte la trama en un juego totalmente diferente. A mí me ha entretenido mucho esta nueva faceta de Lucía y me ha hecho Barrio Inglés mucho más digestible que Dime quien soy o Los pacientes del Dr. García.

Realidad vs Ficción en Barrio Ingles

Aunque Lucia Valbuena es un personaje ficticio, si hubo espionaje en Huelva que se manifestó en actos de sabotaje en contra de los barcos británicos en esa zona del Mediterráneo. Durante la Primera Guerra Mundial, ya había espionaje y a cargo de Adolfo Clauss, hijo del cónsul honorario alemán en Sevilla.

En el periodo de entreguerras, Clauss fue a Alemania, estudió agronomía, regresó a España donde se unió a la Falange. Durante la Guerra Civil sirvió en la Legión Condor en calidad de interprete. Totalmente asimilado, a nadie sorprendió que se estableciese en Huelva acabado el conflicto. Para 1940,  nadie sabía ni sospechaba que era el jefe de operaciones de la Abwehr en Huelva.

                                         Adolf Clauss

Un detalle interesante de esta serie es retratar el espacio de las minas de Rio Tinto que han tenido su historia y bien ligada a la de España. Desde la Era Romana que se han explotado sus ricos yacimientos, pero fueron abandonadas por siglos. En el Siglo XVIII, volvieron a ser recordadas las minas,  primero por suecos y luego por españoles, ninguno logró hacerlas producir.

El momento clave fue en 1873, cuando una compañía de inversionistas ingleses, encabezados por la Casa Rothschild, adquirieron todas las acciones y se apoderaron de las minas. Desde ese momento la producción alcanzó su máximo potencial convirtiendo la zona en un punto de referencia para la minería mundial.

                            Mina de Río  Tinto

Este auge de Rio Tinto convocó a muchos británicos a trabajar y establecerse en Huelva. Como a los ingleses les gusta vivir apartados de “los nativos” crearon el Bario Bellavista, conocido como el “Barrio Ingles”. Su arquitectura victoriana lo hizo muy particular. Para 1900, más de once mil personas lo habitaba. Eran ingleses en su mayoría, por eso el que los Valbuena, la familia de la protagonista de la serie, y siendo el padre un simple minero tenga permiso de vivir en tan exclusivo barrio ya debería darnos una pista de los secretos que ocultan.

                                     Casas del Barrio Inglés 

La serie nos muestra el descontento de los mineros y eso no es nuevo. Desde 1888, los mineros españoles habían exigido mejores salarios y condiciones de trabajo. Durante un breve espacio, al inicio de la Guerra Civil, las minas de Rio Tinto pasaron a ser propiedad de la República, pero la llegada de tropas del Bando Nacional acabó con la quimera de independencia.

Establecido Franco en Madrid, tanto él y como sus gerifaltes vieron con codicia la lucrativa compañía de minas de rio Tinto. No necesitaron de los alemanes para hostilizar a los británicos atrapados en un terreno no muy neutral intentando proteger los intereses de su nación y de sus inversionistas. Fue en 1954, casi una década de acabada la guerra, que el gobierno español nacionalizó las minas que decayeron totalmente tras este traspaso.

Otra queja de los críticos es que la trama evita toda mención de la Guerra Civil, de represalias (y las hubo fuertes en esa zona)  y no aparecen miembros de la Falange ni en Huelva ni en sus alrededores. Es como si ocurriese en Zúrich, o Estocolmo u otra ciudad de nación neutral.



¿Será por eso que a la serie la llevaron de horario en horario confundiendo a un auditorio que parecía estar entretenido? Tal vez por ese motivo no habrá segunda parte. Barrio Ingles puede verse en España por la plataforma RTVE a la Carta, en América Latina vía el canal digital Europa, Europa, y en Estados Unidos por PBS, sea a través de Amazon (por Walter Psesents) o Thirteenth Passport.

Contenido Violento o Gore: Escenas de tortura (tres)y muchas heridas abiertas.

                               Lucia  es torturada

Contenido Sexual y Desnudos: Varias escenas de jadeos besos y suspiros entre Aria y Rubén, pero que solo son foreplay porque el gobernador quiere esperar a su noche de bodas. Un solo topless y en el episodio final.

Factor Feminista; Se han burlado los críticos del personaje de Aria por considerarla un ejemplo del wokismo y de MarySue. ¿Como es que la hija de un minero, sin estudios, es poliglota y sabe emplear armas? La respuesta está en el secreto de Lucía. Sin embargo, si es un personaje un poco mitutero. “No necesito de nadie que me defienda” le espeta a Mr. Smith cuando este la rescata de un alemán armado.




Factor Diversidad: Es increíble, pero no hay actores de color o de origen marroquí. Es Andalucía y no hay gitanos, no hay refugiados por lo que la revelación de que Amparo es judía suena a inclusividad forzosa, pero eso es todo. Hay andaluces, ingleses y alemanes y un italiano que se vende al mejor postor.