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domingo, 2 de marzo de 2014

Policías vs Gánsteres: De Crime Story a Los Soprano


A pesar de que los gánsteres tuvieron su segunda Edad de Oro a fines de los 80’s y comienzos de los 90’s, era en el cine donde reinaban,  no en la televisión. No fueron importantes en la pantalla chica hasta que en 1986, la NBC decidió arriesgarse con un proyecto similar a la, ya serie de culto, “Los Intocables”. Así nació “Crime Story” (“Chicago 1963”), la crónica de un equipo de policías empeñados en destruir a los gánsteres de Chicago.

La diferencia con el mundo de Eliot Ness es que éste era el Chicago de La Era de Kennedy. En los 80’s, la cultura masiva estadounidense decidió que los 60’s eran un terreno fértil para cultivar la nostalgia y el show hizo un excelente trabajo en lo que se refiere a la recreación del vestuario y la música de la época.



Denis Farina (quien había sido policía en la vida real y que se hizo famoso interpretando a maleantes) encarnaba al Teniente Torello un honesto pero frustrado detective cuya misión existencial era atrapar al criminal Roy Luca (Anthony Denison). Por dos temporadas, Torello perseguía a Luca con la tenacidad de un Inspector Javert. Lo ayudaba en esta empresa su equipo, muy similar al de Elliot Ness. Simultáneamente, se describía el ascenso de Luca en el mundo del hampa de Chicago y su relación con otros gánsteres. A pesar de que los personajeseran ficticios, muchos estaban inspirados en hampones reales. Así el mafioso Joseph Wiseman es un velado retrato de Meyer Lansky.

Torello y Roy Luca


Aunque tuvo un brillante despunte, y ganó un par de Emmys en área técnica, “Crime Story” nunca pudo competir con “Monlighting” que iba en el mismo horario. Por eso no superó la segunda temporada. Sin embargo, su influencia prosiguió hasta mucho después de su cancelación. La exitosa "Wiseguy" la copió bastante; Scorsese reconoció que “Crime Story” había sido una inspiración para su filme "Casino”; y su estilo puede notarse en la elaboración de “Los Soprano”.

El cine de comienzos  de los 90’s estuvo repleto de homenajes al bajo mundo. Los Hermanos Coen crearon su épica “Millers Crossing”; Scorsese recreó las aventuras del muy real Henry Hill en “Goodfellas”; Warren Beatty, que en 1989 diera vida a un icono del comic, el buen policía Dick Tracy, se atrevió a interpretar al legendario mafioso en “Bugsy”. Hasta los británicos se unieron a estos semi panegíricos de la mafia con “Los Kray”.



La Santa Trilogía no solo tendrá representación en “Bugsy”. En 1991, “Mobsters” retoma el tema de la juventud de estos mafiosos icónicos. Christian Slater será el joven Luciano, Richard Grieco es el atractivo Ben Siegel y Patrick Dempsey (en sus días pre “Grey’s Anatomy”) encarna a Mr. Lansky.



No es de sorprender entonces que a televisión emule estos esfuerzos y en 1993 sale al aire la nueva versión de “los Intocables”. Con Tom Adames como Eliot Ness y William Forsythe (Munya Horovitz de "Boardwalk Empire") como su némesis Al Capone, “Los Intocables” seguía la  fórmula de la serie original. Las diferencias radicaban en una finísima atmosfera histórica, una excelente recreación del Chicago del pasado, y un toque de sensibilidad moderna.

(ex.ua)


En esta serie ni Ness es tan angelical ni Capone es tan villano. En un episodio ambos deben unir sus fuerzas para proteger a la comunidad de Chicago del asecho de un asesino pedófilo. A pesar de estos cambios, la nueva versión nunca llegó al nivel del clásico y “Los Intocables” acabó después de su segunda temporada.

Los tiempos habían cambiado y ya nadie creía en policías justos  o bandidos totalmente malos. Por algo las cintas con  héroes delincuentes como “Carlitos’ Way” y   “Casino” tenían más éxito que series de policías. La gente ya se había acostumbrado a verles el lado humano a los criminales. En 1997, se estrena “Hoodlum”, un retrato de la entonces desconocida aportación afroamericana a la Mafia estadounidense. Ese mismo año, HBO finalmente le dio a luz verde a un proyecto que cambiaría totalmente la visión de los gánsteres televisivos.



David Chase llevaba un tiempo planeando un guión que giraría en torno a los problemas de un gánster moderno con su madre. Era como una parodia de la “domesticidad” de El Padrino, pero “Los Soprano” se expandiría en algo mayor. Por empezar, en esta historia la Mafia ocupa un sitio secundario. Tony Soprano es un leal servidor del crimen organizado. Ese es su empleo y su espacio laboral, pero “Los Soprano” no pretende ser una crónica del bajo mundo de Nueva Jersey, ni pontifica sobre la moralidad  o falta de ella en la vida de sus personajes.

Pronto América se enamoraba de la saga de Tony Soprano, de su relación con su madre, su mujer y su siquiatra. Violenta y cruda, “Los Soprano” tenía el suficiente humor para no tomársela muy en serio. Este retrato de la vida cotidiana de criminales en la América urbana, podría escandaliza a la comunidad ítalo-americana, pero no estaba basado en hechos reales. Tony y sus secuaces estaban muy lejos de se efigies legendarias como Lucky Luciano o Bugsy Siegel. Incluso, el milieu de una Nueva Jersey feúcha, gris y, mediocre contrastaba con las descripciones del Chicago y la Nueva York gansteril donde las ciudades adquirían tonos épicos.




Seria redundante hablar del fenómeno en que se convirtió Los Soprano  o los muchísimos premios que recibiera a través de sus seis temporadas. Lo importante es que hizo historia a pesar de ser totalmente un relato de ficción. Sin embargo, tres años después de terminar “Los Soprano”, gente que había sido clave en su creación como Terence Winter y Tim van Patten serian parte de otro proyecto. HBO no había dicho la última palabra en lo que se refiere a gánsteres y con “Boardwalk Empire”, homenajearía al  bajo mundo de inicios del Siglo XX y a la Nueva Jersey de antaño.

martes, 11 de febrero de 2014

El perene encanto de los gánsteres: Del cine mudo a Los Intocables


La fascinación humana por las aventuras de bandidos existe desde el Satiricón de Petronio. Recordemos la popularidad de las baladas de Robín Hood, el auge de la Picaresca, hasta los romances de cordel y corridos mexicanos que narran hechos delictivos. Todos forman parte de una glorificación del delincuente. En el siglo XX, se agregan a este fenómeno, los gánsteres urbanos que (como los forajidos del Lejano Oeste) terminan convirtiéndose en figuras legendarias del folclore estadounidense. Aun hoy siguen entrando en nuestras vidas, ahora a través de la pantalla chica, como lo demuestran series como “El Imperio del Contrabando”, “Magic City” y la más reciente, “Mob City”.

Aunque el hampa estadounidense no se organizaría ni alcanzaría su apogeo hasta bien entrado el siglo XX, ya en 1912, D.W.Griffith hace un corto titulado “The Musketeers of Pig Alley” sobre una banda de criminales de Brooklyn. Curiosamente  los gánsteres que mas tarde retrataría Hollywood y la televisión en cintas épicas, tendrán su teatro de operaciones durante La Prohibición (1920-1933),  ero los filmes de los Locos 20’s no los mencionan. Tal vez los productores temían que vinieran a quemarles los estudios o a meterles cabezas de caballo en sus camas.



Será en la Era de la Depresión que el gánster se convierta en héroe de su propia historia y que estrellas como James Cagney, Humphrey Bogart y George Raft le den vida. Aun así, se les trata con respeto, y no se incluyen nombres de hampones de la vida real, aunque es de todos sabido que Paul Muni en “Scarface” (“Cara Cortada”) está inspirado en Al Capone y que “Street of Chance” fue un velado retrato de la vida de Arnold Rothstein.



El éxito de estas aventuras gansteriles preocupó a los guardianes de la moral. Hollywood se vio obligada a hace otro tipo de filmes, unos que enaltecieran a los representantes de a ley, los cuales nunca llegaron a ser tan populares como los malhechores a los que perseguían.

La película del gánster se mimetiza y finalmente es absorbida por un nuevo género que se pondrá de moda en las décadas siguientes, el Filme Noir. Parte del género detectivesco, el Noir es un tipo de misterio cuyo protagonista puede ser un detective privado  o un criminal de poca monta. Aunque hay gánsteres en los noir no están basados en personajes de la crónica criminal americana.

Los gánsteres legendarios de los 20’s y 30’s renacerán al final de la década, pero en la pantalla chica. “Los Intocables” debutan en 1959 y pronto se convierten en una de las series más exitosas y controversiales de la televisión de su tiempo. Creada por Desilu, la compañía de esos dos monstruos de la comedia llamados Desi Arnaz y Lucille Ball, “Los Intocables” consiguen lo que no pudieron los filmes de los 30’s, glorificar el trabajo de la policía anti-gánster.



Basada en las memorias de Eliott Ness, el agente de Tesorería que consiguió arrestar a Al Capone, tiene como protagonista a Robert Stack (apodado por Mi Ma “Cara de palo”) Precisamente esa impasibilidad facial de Stack aumenta la sensación de incorruptibilidad y tenacidad de Ness. A mi parecer Robert Stack,  fue un mejor protagonista que Van Johnson, que era la opción original de Desi Arnaz para el papel.



Sin tener una gota de atmosfera de época (todos se vestían a la moda de los 60’s), "Los Intocable"s retratan un Chicago en manos del crimen organizado. Capone y sus asistente, Frank Nitti, aparecen constantemente y jamás presentan cualidades redentoras. Esto llevó a una queja de parte de la comunidad italo-americana que, encabezada por Frank Sinatra, acusó al show de ser racista.

En 1961, Desi Arnaz (quien había sido condiscípulo del hijo del verdadero Al Capone) asustado ante la huida de patrocinadores, hace declaraciones publicas de que ya los criminales  no tendrán apellidos italianos, y que se integrará un policía de origen italiano al equipo de Los Intocables. Aun así, el muy popular show sigue recibiendo ataques, debido a su extremado uso de la violencia, que ofende los estándares  de la época.

En 1963, el show fue cancelado, pero  se ha convertido en una serie de culto. "Los Intocables" fueron un hito en la historia de la ficción de gánsteres. No solo cubrían o mencionaban las actividades de mafiosos italianos como Capone y Lucky Luciano, también aparecían en el show  hampones judíos e irlandeses como Dutch Shultz, Bugs Moran y “Legs” Diamond.

Neville Brand fue Al Capone en Los Intocables (tvclasica.com)



La serie nos mostró varios eventos de la historia de Chicago  en los 30’s. Entre ellos, el atentado en contra del aquel entonces candidato presidencia, Franklin D Roosevelt; el asesinato del Acalde Cermak; incluso las actividades de Nazis americanos contra tenderos judíos. Fue uno de los primeros programas en integrar actores latinos al elenco (Abel Fernández quien daba vida a uno de Los Intocables) y los guionistas involucraron en sus historias a las comunidades latinas, judías, y hasta gitanas de la Ciudad de los Vientos. Tan popular era la serie que los actores invitados incluyeron desde luminarias hollywoodenses como Barbara Stanwyck hasta estrellas en ascenso como Robert Redford.
Abel Fernández como el Agente Youngfellow (theredlist.fr)


“Los Intocables” no morirían el año 63. A pesar de que el asesinato de Kennedy, la Guerra de Vietnam y la Revolución Hippy cambiarían la percepción estadounidense de la policía y de la ley, Eliot Ness y sus hombres resurgirían en los 80’s en el famoso filme de Brian de Palma y hasta en una nueva serie de televisión de los 90’s, pero de eso hablaremos más adelante.


La importancia de "Los Intocables" en a cultura popular es evidente en que todo equipo anti-gansteril los toma como inspiración, sea en el cine o en la televisión. El de “Mob City” es casi una parodia de los hombres de Ness. Si están interesados en ver el original, en Youtube pueden encontrar episodios completos de Los Intocables y en castellano.