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miércoles, 28 de septiembre de 2022

Esos Escandalosos Bolena: Un nuevo docudrama sobre Ana y su familia

 


Becoming Elizabeth no ha sido la única contribución del 2022 a La Tudormania. La BBC ha hecho una docuseries sobre la familia materna de Isabel I. Ya saben a quién me refiero,  a esos Bolena a los que la ambición destruyó, pero que llegaron a poner cuatro reinas en el trono inglés.

Para quienes desconozcan la diferencia entre documental y docuseries. La primera tiene la duración de un filme, aunque se limite a poner imágenes del archivo histórico como acompañantes a la narrativa. La docuseries toma un suceso histórico y lo describe en varios episodios usando esa combinación de catedra de historia e imágenes pertinentes. En ella participan actores dramatizando sucesos históricos que son interrumpidos por los comentarios de un panel de sesudos historiadores.

A mí se me acabaron las ganas de ver docudramas después del vergonzoso The Last Czars. Ni siquiera he acabado uno francés sobre los últimos días de Maria Antonieta. Además, ¿qué me podían contar de Los Bolena que no supiese ya?



Yo creía que, con mi exploración de los descendientes de Catalina Carey, hija de Maria Bolena (y quizá de Enrique VIII) había acabado con esa fastidiosa familia. Este nuevo documental que en tres episodios nos narra el auge y caída de Los Bolena, nos lleva en otra dirección, a conocer los orígenes de Tomas Bolena.

Este individuo al que siempre he despreciado (agradezcámosle a Sir Mark Rylance y a Nick Dunning que lo interpretaron respectivamente en La Otra Bolena y Los Tudor) por oportunista y mal padre, tuvo una vida muy interesante. Mas interesante es su origen que la serie nos muestra a través del primer acto de esa tragedia.



Oí por primera vez el nombre de Ana Bolena unas semanas antes de ir a ver Ana de los Mil Días (la muda Vanessa Redgrave de A Man for All Seasons resbaló por mi memoria). Fue en revistas del corazón que como era costumbre en Chile,  servían de propaganda a las coming attractions. Antes de ir al cine,  uno ya estaba informado de chismes sobre los actores, secretos tras bambalinas y si el argumento giraba sobre algún suceso histórico, nos daban una narrativa de trasfondo.

Recuerdo haber conocido la tragedia de Ana y bastante sobre su pasado, su estadía en la corte francesa y su compromiso fallido con Henry Percy. Algo que llamó mi atención es que se decía que, sin ser hermosa, Ana impactaba con su look exótico, con un cabello y ojos oscuros que parecían atestiguar que los Bolena tenían su origen en España o Italia. Curiosa teoría que no ha sido repetida en este siglo. Este docudrama nos dice que el verdadero apellido era “Bullen” y era totalmente anglosajón.


De Granjeros a Cortesanos

Los Bullen eran clase agrícola, simples granjeros . Esto cambió cuando Geoffrey Boleyn se marchó a Londres a mediados del siglo XIV a probar suerte en la sombrerería.  La serie nos cuenta que llegó a ser alcalde de Londres. Lo que no nos cuenta son dos factores muy importantes en la meteórica ascensión de su nieto Thomas y de los hijos de este. El abuelo de Geoffrey (Sir Geoffrey después su elección como alcalde) se había casado con la hija de un caballero y su ascensión a la alcaldía había sido precedida por otros altos puestos incluyendo miembro del parlamento. Ambos factores convencieron a Tomás, nieto de Geoffrey,  que para ascender en la escala social de la Inglaterra Renacentista se necesitaba de perseverancia y de un matrimonio ventajoso.



La madre de su abuelo había sido hija de un caballero, el alcalde Bolena se había casado con la hija de un barón y la madre de Tomas Bolena era la hija del Conde de Ormonde. El haría un enlace que eclipsaría a todos casándose con Elizabeth, miembro de la linajuda familia Howard e hija del Duque de Norfolk. Gracias este matrimonio no solo pudo Tomás adquirir fortuna y varios castillos, además emparentó con otro Tomás, su cuñado el volátil Duque de Norfolk.

La serie nos deja claro que este parentesco a veces coloca a Bolena en aprietos, pero él es muy inteligente y ambicioso. Pronto se encuentra bajo el patronaje de otro Tomasito, el Cardenal Wolsey.  Bolena comienza a hacerse un nombre en el campo de la diplomacia, profesión que lo tendrá viajando constantemente.



Las ambiciones de Tomas alcanzan a sus hijos: Maria, Ana y Jorge . Consciente de que deberán casarse bien para ascender, pero también ser presentables en la corte donde buscarán colocación, Bolena ordena que sus hijas reciban la misma educación que el hermano. A la par de aprender a llevar una casa principal,  y estudiar etiqueta, música, baile y canto, Maria y Ana reciben clases de matemáticas, historia,  idiomas, equitación y hasta ajedrez.



En sus misiones diplomáticas, Tomás cae en Flandes en la corte de Margarita de Austria. Hacen amistad y el embajador consigue un puesto de dama para Ana. Con solo doce años, Ana debe abandonar casa, familia y país para vivir entre extraños. La serie nos hace conocer sus cartas a su padre en las que se nota su afán por complacerlo.



En esa corte, se dice que Ana por primera vez tuvo contacto con intelectuales ‘disidentes” lo que a llevaría a interesarse en la Reforma. En la serie nos hablan de otra Margarita, la hermana de Francisco I (autora del Heptameron) que se convertirá en mentora de Ana en lo que se refiere a la Nueva Fe.

Ana, La Francesa

 Tomás encuentra otro puesto de mayor importancia para sus hijas. A Maria Tudor, hermana de Enrique la han casado con el decrepito Rey de Francia. A su sequito son añadidas dos damas, Las Chicas Bolena. La serie hace mucho hincapié en lo bien que le va a Ana en la corte francesa. Tanto que cuando la Reina María enviuda y regresa a Inglaterra (y en el camino se casa con Charles Brandon) , Ana permanece en la corte, ahora convertida en dama de la nueva reina, Claudia de Valois,  esposa de Francisco I.

Nos dice la serie que Anita era fenomenal en lo que se refiere a las relaciones públicas, que conocía a todo el mundo, que caía muy bien, etc.. Etc.. Perfecto, pero surgen dos interrogantes. La primera referente a Maria. ¿Por qué ella si debe dejar la corte francesa, regresar a su hogar y casarse rápidamente?  Hay una escuela de historiadores que creen (basándose en rumores cortesanos y declaraciones de Francisco I) que María se portó muy mal en Francia y que el único camino que le quedaba era un matrimonio rápido con un gentilhombre como William Carey que sin embargo no era el partidazo que Tomás Bolena deseaba para yerno.



Como la serie se va por el camino dictado por Philippa Gregory donde Maria es casi forzada por Enrique VIII a ser su amante, no podemos apoyarnos en esas teorías. El que Maria sea apartada de la historia familia resulta incomprensible

No me creo tampoco la importancia que adquiere Ana em Francia.  Para ser importante en una corte de entonces se necesitaba que una mujer estuviese casada con un gran señor, fuese amante de un gran señor (de preferencia el monarca) o tuviese la confianza de la reina.

Como Ana no cabe en ninguno de esos casos y no posee un gran apellido no se entiende que ande revoloteando como mariposa que nunca se quema las alas. Lo normal es que hubiese buscado un esposo importante entre los aristócratas linajudos y no lo hizo. Cuando regresó a Inglaterra, tenía 19 años. De acuerdo con los estándares de su tiempo era casi una solterona y todo lo que tenía para presumir de su estadía en Francia es que había llegado “afrancesada”.



La serie nos habla de una Ana que recuerda a la de Wolf Hall, que finge ser francesa, que habla con acento , que adopta actitudes prendidas en sus días en la Corte Valois. Esto puede parecer irritante o encantador. Uno de los encantados es Henry Percy heredero del Conde de Northumberland. Ana se ha prometido casarse por amor y parece que el destino busca complacerla. Tomás Bolena, está encantado con el futuro matrimonio, pero interviene el tío Howard.



El Conde de Ormonde ha fallecido. Su título es disputado por un pariente irlandés y Tomás Bolena. Al Duque de Norfolk se le ocurre zanjar el asunto, casando a su sobrina Ana con el pariente. Este detalle que yo desconocía escandaliza a los Bolena. Irlanda es considerada una jungla, sus habitantes son unos salvajes.

Ana se rehúsa categóricamente y su padre la apoya, pero Tomás tiene otro problema. María, ahora Lady Carey, está casada con un cortesano que atiende al Rey. Enrique ha asistido a la boda de su ayuda de cámara,  tal vez sea ahí que se interese en la novia. Pronto Maria se ha convertido en dama de la reina Catalina.

El rey se interesa en ella y la pobre María debe someterse al capricho real. La serie nos dice que Tomás Bolena no está muy contento con el adulterio de su hija. Enrique cambia de amante todos los años; no hace público su devaneo con Lady Carey; cuando nacen los hijos de María el rey no los reconoce. Aunque Enrique cubre de honores a María y a su esposo, la situación de ella es precaria y puede su mala reputación afectar los prospectos matrimoniales de su hermana.



Sin embargo, Tomás Bolena puede estar satisfecho. Ha sido nombrado Tesorero de la corte. Ha perdido el título de Ormonde por ahora, pero el rey lo ha nombrado Vizconde Rochford, un título que Tomás, cuando reciba el título de Conde de Wiltshire,  le traspasará a su único hijo varón, Jorge. El primer episodio habla poco de Jorge. Tal como con Maria, sus vidas son apéndices de lo que haga Ana.



A Ana le ha salido un obstáculo en su plan de convertirse en Condesa de Northumberland. Sorprendentemente, es el Cardenal Wolsey el que se opone a la unión considerando a la chica Bolena como muy poca cosa para esposa de un conde. Con eso Wolsey se ha echado encima una peligrosa enemiga, pero falta un tiempo para que Ana pueda cobrar su venganza.

Dama de La Reina, Rival de La Reina

Maria es abandonada por su regio amante y vuelve al campo con su marido y sus hijos. Ni menciona la serie la posibilidad de que estos sean vástagos reales. Maria desaparece y es Ana la que comienza su ascenso de cortesana. Para curar el despecho amoroso de su hija, Tomás Bolena le consigue un puesto en uno de los sitios más cotizados de la corte, el sequito de La Reina Catalina.



Otro factor, para mi desconocido. En términos sociales, había dos cortes . La primera obviamente era la de Enrique y sus favoritos, Charlie Brandon y su primo Henry Courtney, Marques de Exeter,  que curiosamente nunca aparece en la ficción. Es ahí donde Tomás Bolena pretende llegar y donde su hijo Jorge ha conseguido un puesto como Copero Mayor del Rey.

La otra corte, la componen Catalina y sus damas. Algunas ya las conocemos, la famosa Maria de Salinas, Elizabeth Darrell, amante de Thomas Wyatt, y por supuesto, Ana Bolena. Ser dama por ese entonces era una “carrera” abierta para las hijas de la aristocracia.

Nos cuenta la serie que es la belleza de las damas la que atrae a los petimetres de la corte a ese círculo y que ninguna más deseada que la sofisticada y exótica Bolena. Sin embargo (ni mención del affaire con Wyatt) Ana no consigue un buen marido . Tiene más de veinte años, lleva una década gravitando de corte en corte y no ha conseguido lo que su humilde hermana tiene, un esposo gentilhombre. A mis ojos Ana es una fracasada y sin embargo nadie lo dice. ¿Que desea Ana Bolena? ¿Es acaso la atención de Enrique? Porque pronto la consigue.





La serie nos muestra un LIbro de Horas que los enamorados, en un acto semi blasfemo, usan para intercambiatr mensajes  románticos. Enrique pone sus requiebros amoroso ante un imagen de Cristo martirizado pretendiendo que el igualmente es un mártir de amor no correspondido. Ana le responde ante una imagen de la Anunciación, como anunciando que será ella la que le dará el deseado heredero. La serie especula que Ana ha dejado atrás su sueños juveniles de casarse por amor. ¿Pero hasta donde planea llegar con su nueva ambición?




Cuando Tomás se entera de la nueva conquista del rey, retira a su hija de la Corte y se la lleva a su castillo de Hevers en Kent. Los catedráticos no saben decir si se trata de una estrategia para manipular a Enrique o si Tomás teme que otra hija sea arruinada por el regio sátiro y que ahora Ana pierda para siempre reputación y oportunidad de contraer un buen matrimonio.

Desde Hevers Ana continúa su devaneo con el rey que le escribe en mal francés (para demostrar su sofisticación). El mensajero del amor es Jorge Bolena. No solo ha sido cómplice de su hermana desde la infancia, además ahora se ha convertido en válido del rey. De Copero Mayor ha pasado a hacerse cargo de los galgos de caza de Enrique (al parecer ese es un gran ascenso).

Enrique,  enloquecido de pasión,  cubre a Jorge de privilegios, pero sus ofertas a Ana caen en oídos sordos. Ella quiere todo o nada. El rey le hace una oferta que no le ha hecho a ninguna mujer. Colocarla en el puesto de Maitresse du roi, la querida oficial del rey, con los privilegios casi de esposa. Riquezas, respeto, un estatus importante para los hijos que haya de la relación. Ana sabe que ser amante, por muy oficial que sea, no es ser reina,  que sus hijos por ser bastardos no tendrán acceso al trono. Ana solo regresa a la corte bajo la promesa del rey de hacerla su esposa.



Enrique encarga al Cardenal Wolsey el asunto del divorcio. No parece difícil, con ayuda papal muchos matrimonios de reyes se han anulado, pero surgen problemas. La Reina Catalina se niega a aceptar que su primer matrimonio fue consumado. Con su negativa desaparece el gran causal para anular su unión. El Papa teme incomodar al Rey- Emperador pasando por encima de la voluntad de la tía de Carlos.

Wolsey se embarca en una batalla fútil. Las puertas se le cierran. Ana se acuerda de que el cardenal es su enemigo. En una jugada desperada, Wolsey convoca un juicio público. Espera humillar y amedrentar a la reina, pero Catalina hace lo inesperado. Se arroja a los pies del rey y le recuerda su noche de bodas donde jura haber sido virgen. Acto seguido abandona la sala en compañía de sus damas. El pueblo al enterarse apoya a la reina y Wolsey sabe que ha llegado su fin. Los Bolena convencen al rey de buscarse otro fixer. Ana se ha vengado de su primer enemigo.




El tercer episodio es el más desilusionante. En una hora,  los productores pretenden abarcar toda la vida pública de Ana Bolena y su familia. De como ella convenció a Enrique de cortar los lazos con Roma, su boda, el nacimiento de su hija, el hastío del rey, su arresto y ejecución (junto a su hermano) y la caída de Los Bolena.



Aunque conozcamos los detalles de La Tragedia Bolena, igual a Los Tudormaniacos nos ha de parecer un episodio apresurado y poco informativo. Para los novicios en el tema, todo lo que se cuenta aquí parecerá confuso e incompleto. No les hubiese costado tanto hacer la docuseries en cuatro en vez de tres capítulos. En resumen, es un docudrama interesante que aporta algunos detalles desconocidos, pero, aunque me han gustado los actores no tengo buena opinión de los catedráticos. Todos ilustres desconocidos, ni muy atractivos ni muy sabihondos en el tema.



Mientras veía Becoming Elizabeth, en esos episodios tan aburridos que me distraían de lo que ocurría en pantalla, meditaba en lo triste que era que Isabel no pudiese pensar en su madre sin rencor y vergüenza y que Los Bolena, otrora tan poderosos, fuesen solo un mal recuerdo que limitaba la felicidad de su última descendiente. Por suerte, no ocurrió lo mismo con otra Elizabeth, que recientemente nos ha dejado. A Elizabeth Windsor nunca le pesó ser descendiente directa de Maria Bolena (¿o Bullen?). Y es que ese fue el gran logro de los Bolenas, poner dos reinas consortes de su sangre (Ana Bolena y la Queen Mum) y dos reinas por derecho propio (Las Isabeles)  en el trono inglés.

 

jueves, 5 de abril de 2018

La Casa que Fundó Mary Boleyn: La evolución de los genes Bolena (IV)



Ya vimos que el karma persiguió a los únicos descendientes de los Bolena.  Vimos como una sobrina-nieta de Ana Bolena conseguía convertirse en Condesa de Northumberland, el titulo negado a su tía. Vimos a la nieta de Maria devolverle la mano a Ana, robándole el marido a La Reina Virgen. Y vimos como la sangre Bolena seguía derramándose en el cadalso. Pero la herencia Bolena produciría muchas figuras más prodigiosas de la historia del Reino Unido. Sería imposible mencionarlos a todos. Así que elegí a los mas celebres de cada periodo.

Bolenas entre Estuardos.
En 1601, con el fallecimiento de la Reina Virgen, moría la estirpe de Ana Bolena. El trono de Inglaterra era ocupado por un pariente lejano de los Tudor. Aunque el Rey Jaime I uniría las coronas de Escocia e Inglaterra (y Gales), era un Estuardo. Una nueva dinastía se cernía sobre el Reino Unido. Sin embargo, los bisnietos de Maria Bolena seguían encontrando su espacio en esa corte del nuevo rey. Ese fue el caso de su nieto el Conde de Essex, muy amigo de Enrique, el nuevo Príncipe de Gales. Sin embargo, Enrique murió joven y al trono ascendió su hermano Carlos I.

Carlos desposó a una princesa francesa, Enriqueta Maria. Entre las damas de la reina se contó a Lucy Hay, Condesa de Carlisle. Lucy era una hija de Dorotea Devereux, la que consiguió ser Condesa de Northumberland. Lucy era considerada la más guapa de la corte, pero también la más descocada. Sus amoríos eran tantos que fue celebrada en muchos poemas de su época.
Lucy Hay por van Dyck

Lucy también tenia alma de conspiradora y fungió como doble agente en las intrigas que le costarían la cabeza a su rey. En días de Cromwell, la oportunista condesa jugó a ser religiosa y se interesó en la fe presbiteriana, pero apenas supo que el rey Carlos II avanzaba había Londres se puso a cartearse con su nuevo soberano lo que le ameritó una temporadita en la Torre de Londres. Pero la fama de Lucy quedaría inmortalizada en la literatura.

En su juventud,  fue la amante del mas notorio casanova de la corte,  el Duque de Buckingham. Cuando éste la abandono, la celosa Lucy le robó un collar de diamantes. Resulta que las joyas eran un regalo de otro de los amores secretos del Duque, la Reina Ana de Austria y se las había obsequiado el Rey Luis. El siniestro Cardenal de Richelieu se enteró del descuido de la reina y mandó a Luis XIII que le exigiera a su esposa que lucese los diamantes en público. La asustada reina envió mensaje a Buckingham para que se las devolviera.

Yo creo que los lectores ya saben como sigue esta historia. Efectivamente, Alejandro Dumas se basó en Lucy Hay (en la que se combinaban la falta de escrúpulos del abuelo Enrique VIII y del Abuelo Tomás Bolena) para crear a Milady de Winter.
lana Turner como Lady de Winter

Tras la ejecución de Carlos I, Inglaterra fue sumida en revoluciones y guerras civiles. Los Bolena seguían cayendo de pie. Incluso el Conde Warwick, hijo de Penélope Rich, llegó a ser yerno del Protector Cromwell. No tuvieron hijos, pero si los tuvo su prima Lady Anne St John. Hasta ahora hemos hablado de los descendientes de Leticia Knollys, pero también los hay de su hermana Isabel Knollys, casada con Lord Leighton, gobernador de las Islas del Canal. Lady St. John fue nieta de Isabel.  Una de sus hijas, también llamada Anne se casó con el primer Conde de Rochester y fue madre del celebre e infame Johnny Wilmot, Lord Rochester.
Francesca Annis como la Condesa de Rochester y Johnny Depp como su hijo.

Rochester es reconocido hoy día por su excelente poesía satírica, por su amistad con el Rey Carlos II y por su libertinaje. Si quieren saber más de él deben ver “El Libertino” excelente y olvidado trabajo de Johnny Depp.

Bolenas Dieciochescos
El Siglo de Las Luces se caracterizó por ser el fin de los Estuardo y por la implantación de los Hanover en el trono británico. Los descendientes de los Bolena ahora portaban imponentes nobles en la aristocracia inglesa como el Conde De Sándwich, inventor del famoso emparedado, pero los genes Bolena iban a ser las bases de uno de los más celebérrimos y tumultuosos matrimonios del siglo.

Para ver como George Duque de Devonshire descendía de Maria Bolena (vía Leticia Knollys,) tenemos que volver al siglo anterior. Lady Frances Devereux, hija del desafortunado Conde de Essex, se casó con el Duque de Somerset, bisnieto de los Seymour que dieron una reina a Inglaterra, y descendiente directo de Maria Tudor y Charles Brandon.
Lady Frances Seymour por van Dyck

 Una de las hijas de Frances, Jane Seymour se casó con el Vizconde de Dunvergan. Su bisnieto, el Conde de Burlington, se casó con Lady Dorothy Saville, hija del Marqués de Halifax. Y aquí tenemos un ejemplo de la consanguinidad de los Bolena. El Marqués era hijo de otra Dorothy Saville que a su vez era nieta de Dorotea, la Condesa de Northumberland, hija de Lettice Knollys. Pero el Marqués, a su vez, se casó con Lady Mary Finch (ahí también hubo un escándalo) nieta de Penélope Rich.

Entonces tenemos a dos descendientes de Maria Bolena unidos ante el altar. Lady Dorothy Burlington, además de ser dama de la Reina Carolina, y patrona de artistas como Haendel y David Garrick, tuvo una hija, Charlotte, que se casó con el Duke de Devonshire. 

Los Duques fueron padres de William Cavendish, quinto Duke Devonshire. Cuando William fue en 1774 a pedir la mano de Lady Georgiana a Lord Spencer padre de la chica, era el soltero más cotizado del momento, pero ‘él y georgiana tenían algo en común. Lord Spencer era bisnieto del Conde de Sunderland y de Lady Dorothy Saville, por lo tanto, también descendía de la condesa de Northumberland, bisnieta de Maria Bolena.
Los Duques de Devonshire

La Duquesa Georgiana fue la mujer mas celebre de su época, por su influencia política, belleza, elegancia y triste y escandalosa vida que Kiera Knightley tan bien retratara en el filme “La Duquesa”. La sangre Bolena seguía predisponiendo a sus descendientes a la desdicha, al menos en el ámbito romántico.

Antes de pasar al siglo XIX, quisiera hablar un momento de Enrique Knollys hijo mayor de Catalina Carey. En vida de su madre fue un discreto miembro del parlamento, pero la rebelde sangre Bolena bullía en sus venas Pronto se dedicó a una actividad muy lucrativa en la era isabelina: la piratería. Su hija Leticia se casó con William, Lord Paget, otro que le gustaba las aventuras marinas y que se la pasó perdiendo barcos entre Virginia y Bermuda.  Su hijo se casó con su prima Isabel Rich, nieta de la desdichada Penélope. Su nieto fue Gobernador de Menorca cuya hija fue la antepasada de Charles Darwin. Como ven, no todos los Bolena son de dar escándalos.

Bolenas Victorianos
De Henry Knollys procederían los Paget, y del gobernador de Menorca vendría Henry Paget el primer Marques de Anglesey, el héroe de las Guerras napoleónicas. Aunque Lord Anglesey era muy controlado en el campo de batalla, no se podía decir lo mismo en su vida personal. Sus amores con la cuñada del Duque de Wellington le costaron ser dado de baja.  Tras perder una pierna en Waterloo, Henry se divorció de la madre de sus ocho hijos. SE casó con su amante. La pareja procreó cinco hijos más. Entre ellos a un señor que en la vida real no tuvo más importancia  que tener catorce hijos, pero que gracias a Daisy Goodwin ha pasado a ser un icono LGTB victoriano. Me refiero a Lord Alfred Paget.
Lord Alfred Paget y su supuesto gran amor Edward Drummond


Goodwin no solo le inventó una romántica historia de amor  homosexual a Lord Alfred. Hizo otro tanto con Otra Bolena, Harriet, Condesa de Sutherland, nieta de la desdichada Duquesa Georgiana. Aunque Lady Harriet si fue dama y amiga de Victoria, no tuvo esa apasionada relación con el cuñado de su patrona, Ernest de Hanover.
Harriet Sutherland y su supuesto gran amor Ernst de Hanover

A quien la serie “Victoria” no tuvo que inventarle un romance desdichado fue a Lord Melbourne cuya esposa, Lady Caroline Lamb existió en la realidad y también abandono a su marido e hijos para huir con el “loco, malo y peligroso” Lord Byron. Lady Caroline, anoréxica y andrógina, era hija de una hermana de Lady Georgiana, por lo tanto, era una Spencer Bolena.
Dame Sarah Miles como Lady Caroline Lamb

Pero los Bolenas victorianos no se contentaban con pasearse por la corte de Victoria. Ya hablamos de Charles Darwin. ¿Creerían si les digo que el gran poeta victoriano Algernon Swinburne descendía de los Bolena? ¿O que Lord Czrdigan que dirigió la Carga de la Caballería Ligera en Balaklava era un Bolena? ¿O que Lady Ottoline Morrel, mecenas eduardiana y fundadora del Grupo Bloomsbury, era Bolena debido a los Duques de Portland descendientes de la alocada Leticia Knollys?
Sir Trevor Howard como Lord Cardigan

Bolenas del Siglo XX
En tiempos recientes, el Reino Unido ha tenido mucho que agradecer a los descendientes de Maria Bolena, por sus diversas contribuciones. ¿Sabían que el hombre más grande que vio Inglaterra en el Siglo XX llevaba sangre Bolena?  Efectivamente, Winston Churchill tenía como apellido completo Spencer-Churchill. Ya vimos que los Spencer y sus primos los Sunderland son descendientes de Leticia Knollys, ¿pero cómo llegaron estos advenedizos a involucrarse con la Casa de Marlborough, la más aristocrática de Cran Bretaña?
John Lithgow como Churchill en The Crown

Vale recordar que el Famoso “Mambrú”, el Duque de Marlborough tuvo muchas hijas, pero un solo varón que murió sin descendencia. En premio a la inmensa contribución de Marlborough, se le otorgó el titulo a su hija mayor Henrietta. Al morir sus hijos sin descendencia, el titulo pasó a su hermana Anne, Condesa de Sunderland, quien a su vez se lo traspasó a su segundo hijo Charles, de quien descienden todos los Duques de Marlborough y los hijos segundos como Lord Randolph Churchill, padre de Sir Winston.
Robert Shaw como Lord Randolph y Simon Ward como su hijo en Young Winston

Curiosamente no solo Sir Winston heredó la astucia Bolena. También su rival político, Lord Halifax quien a través de su bisabuelo Lord Fortescue descendía de los Bolena escoses (los Marqueses de Lothian y los Duques de Buccleuch).

Otros descendientes de Maria Bolena, servirían a la actual Reina Isabel de diferentes maneras. Por ejemplo, el querido Porchey, Tanto él como su abuelo, el célebre arqueólogo, descendían de los Percy, Condes de Northumberland, y por lo tanto de Lady Dorothy Percy, hija de Lettice Knollys.

Y ha llegado el momento de examinar como es que Tommy Lascelles desciende de los Bolena. Por supuesto que hay momentos en los que exhibe la inescrupulosidad e implacabilidad del tataratararaabuelo Sir Thomas, ¿pero ¿quién hubo entremedio? Pues tenemos que hacer memoria y remontarnos al pobre Lord Essex, el último Bolena en ser decapitado. 

Su nieta, Lettice Shirley, se trasladó a Irlanda en donde ya vivía su abuela Frances Walsingham, viuda de Essex, y ahora casada con el Conde de Clanricarde. Lettice se casó con uno de sus “primastros” Clanricardes y pasó a ser antepasada de todos los vástagos de esa familia, incluyendo a Lady Elizabeth Joanna de Burgh que en 1845 se casaría con el Conde de Harewood y seria la abuela de Sir Alan Lascelles.

Bolenas en el Trono
Ahora viene la gran sorpresa. Hemos hablado de la ambición Bolena y como consiguió que Ana pusiera en el trono a su hija Isabel, pero Maria Bolena también tendría una descendiente que sería reina consorte y, a través de ella, una hija que hasta hoy es soberana de la Gran Bretaña.

Prepárense a oír otro de esos escándalos generados por esa herencia Bolena.  Como recordarán, los Duques de Devonshire eran representantes del gen Bolena. En el siglo XVIII,  una Cavendish se casó con el Duque de Portland. Entre sus hijos se cuenta un tal Lord Charles Bentinck. Lord Charles hizo un matrimonio escandaloso con una joven que era sabido, era hija de una cortesana. Tal vez para matizar este matrimonio tan desigual, la nueva Lady Bentinck juraba que era hija del Príncipe de Gales.

No le sirvió mucho el parentesco. Pronto Lord Charles se aburrió de su esposa y se fugó robándose a lady Anne Abdy, esposa de su mejor amigo. Eventualmente, gracias a varios divorcios, Lady Anne pasó a ser Lady Bentinck. Su hijo Charles, temeroso del estigma de sus alocados padres, decidió entrar al clero.
Los Condes de Strathmore, abuelos de Isabel II

El Reverendo Bentinck se convirtió en uno de esos pilares de la era victoriana y crió a su hija Nina Cecilia Cavendish-Bentinck en la moral mas estricta. Eso es lo que Nina Cecilia aportó a su matrimonio con Lord Strathmore, y lo que su hija Elizabeth-Angela Bowes-Lyon llevaría junto a su dote al Palacio de Buckingham. Ahora se entiende porque la Queen Mom y Sir Alan eran tan buenos conspirando juntos.

Acabo de caer que la Reina y la Princesa Margarita son las Hermanas Bolena modernas, aunque su rivalidad no esté basada en ningún rey obeso. Podemos excusar las locuras de Margarita adjudicándolas a las leyes de la herencia. Un poco de sangre de Bolena  predispone a una vida de desenfrenos.

Más famosas que las Hermanas Bolena
Y ya que estamos en el Siglo XX, tenemos que hablar de otras hermanas que también darían que hablar y no precisamente por intrigas cortesanas. La famosa Familia Percy , descendientes directos, de Dorotea Devereux, evolucionarían hacia otros títulos nobiliarios, como los Barones Beverly, los Condes de Abursham y Lord Reddesdale. Algernon Freeman-Mitford, primer Barón Reddesdale, fue un famoso diplomático en la corte del recientemente abierto Japón, célebre por sus colecciones de arte y manuscritos orientales, pero mas conocido por ser el abuelo de las Hermanas Mitford.

La mayor de ellas, Nancy, tuvo una larga carrera literaria de la cual son mas conocidas sus deliciosas novelas The Pursuit of Love y Love on a Cold Climate, en las cuales veladamente retrató a su excéntrica familia. Su hermana Diana, en 1936, en casa de Goebbels y en presencia del Fuhrer se casó con Sir Oswald “Tom”Mosley, jefe de los Camisas Negros británicos.
Diana y Unity haciendo el saludo Nazi

Si Diana era Nazi, su hermana Unity la superaba. Idolatraba a Hitler desde la escuela. Se fue a Alemania con la excusa de aprender el idioma, pero se puso a perseguir al Fuhrer con la persistencia de una fangirl cualquiera. Su tenacidad ganó a Adolf que la integró a su circulo privado. No se sabe hasta donde llegaron en su relación, pero la presencia de “la Valquiria” como la apodaban,  provocó uno de los muchos intentos de suicidio de Eva Braun.
Lesley Anne Down como Unity Mitford

Unity estaba empeñada en evitar que Alemania fuera a la guerra con Gran Bretaña. El día que eso ocurrió, intentó volarse los sesos. Sobrevivió, pero con una bala enterrada en el cerebro. No podía caminar, tenia problemas para hablar y razonar y estaba incontinente. Aun así, vivió ocho años más, hasta que una meningitis provocada por la misma bala, la mató.

Unity había compartido su cuarto con su hermana menor Jessica. Si las paredes de la Valquiria estaban cubiertas de suásticas, las de “Decca” , como la llamaban en familia, estaban adornadas con hoces y martillos. A los 19 años, Decca se fugó con su primo Esmond Rommilly para unirse a las Brigadas Internacionales. Los padres de ambos tuvieron que ir a España buscarlos y a casarlos. Acabado el conflicto, Decca y su marido regresaron a Inglaterra. Esmond murió peleando en la Real Fuerza Aérea Canadiense. Su viuda y su hija se trasladaron a Estados Unidos.
Decca y Esmond en Miami

Ahí Decca llevaría una vida totalmente opuesta sus hermanas. Se casó con el abogado judío Robert Treuhaft. Ambos fueron pilares del partido comunista durante la Era McCarthy y militantes de la campaña por los Derechos Civiles.

Con esas hermanas tan extremistas, ¿qué le quedaba la pequeña Deborah, la menor de la tribu?  Pues Debo soñó siempre con ser duquesa. Abandonó esos sueños al enamorarse de un hijo menor sin prospectos como lo era Lord Andrew Cavendish. Sin embargo, cuando el hermano mayor de Andrew murió durante la Segunda Guerra Mundial, Debo se convirtió en la Duquesa de Devonshire.

La Sangre Bolena se Convierte en Sangre Real
Tener en el trono a otra Isabel con genes Bolena parecería como el triunfo máximo del olvidado clan. Pero la rueda kármica seguía rodando. Esta generación de Windsor-Mountbatten es la más bolenica de la historia y todo gracias a estas dos damas escandalosas.

Sarah Ferguson siempre fue un poco despreciada por su simple apellido, pero por parte de su abuela paterna estaba emparentada con los Spencer (por el Duque de Bedford) y los Buccleuch (que por los Montagu y Burdenell descendían también de Lettice Knollys).

El caso de la Princesa Diana es mas interesante. No solo descendía de Lettice Knollys gracias a ser una Spencer, sino que también descendía de Georgiana de Devonshire gracias a Eliza Grey. Efectivamente, la bebé de la que tiene que separarse la Duquesa en la escena mas triste del filme fue antepasada de la difunta Princesa de Gales.

¿Y los Bolena del Siglo XXI?
En este momento hay más de un millón de personas, solo en el Reino Unido, que pueden ufanarse de tener a Maria Bolena en el árbol familiar. No todos son famosos, no todos son nobles, no todos hacen carrera en la política o en servicios a la Corona y no todas las descendientes de Mary Boleyn sueñan con atrapar a un rey.

Por eso he querido cerrar este amago de ensayo genealógico con una dama que por su belleza y talento ha buscado la fama en donde se encuentra hoy en día, en las pasarelas y enfrente de las cámaras: Lady Clara Paget, muy querida en este blog por su interpretación de Anne Bonny en “Black Sails”.

Creo que el viejo zorro de Sir Thomas Bolena hubiera estado orgulloso de esta heredera. Pero el más orgulloso hubiera sido su bisnieto Enrique Knollys, al ver a su descendiente directa, Lady Clara convertida en una bucanera como él.

FE DE ERRATAS: La descendiente de Eliza Gray hija de la Duquesa de Devonshire no era la Princesa Diana, sino su concuñada, Sarah Fergusson.

lunes, 2 de abril de 2018

Tres Generaciones: María Bolena, Catalina Carey y la Infame Leticia Knollys (III)



Hemos hablado ya de Maria Bolena, de su historia verdadera y de lo que la ficción ha hecho con ella, principalmente Philippa Gregory y las adaptaciones de The Other Boleyn Girl, pero nos hemos quedado con lo más importante. Catalina Carey la hija que quizás tuvo Maria con Enrique VIII. Hablemos de ella y  de Lettice Knollys y sus hijas Penélope Rich y Dorotea Percy, hija y nietas de Catalina respectivamente. Y como en ellas se cumplría el karma de Los Bolena.


El 17 de mayo de 1536, Lord Rochford, Jorge Bolena, subía al cadalso. Su hermana y reina, Ana, lo seguiría dos días más tarde. Tras ella quedaba su única hija, Isabel.  En febrero de 1542, Lady Jane Rochford, viuda de Jorge era decapitada. No había tenido hijos. El 15 de enero de 1555, Isabel Tudor-Bolena era coronada reina de Inglaterra. Tenia 25 años, todo indicaba que podría fundar una dinastía. Sin embargo, Isabel nunca se casó. Se ha hablado de que tuvo hijos “por detrás de la puerta”, pero a su fallecimiento, no tenía más heredero que un primo lejano en Escocia. Con su muerte en 1603, se acaba la estirpe de los Tudor, pero no la de los Bolena.

De los cuatro hijos que tuvo Maria Bolena, dos llegaron a la madurez. Su hija Catalina, sin saberlo fundaría una dinastía de la cual descenderían famosos e infames personajes de la historia inglesa (como Sir Alan Lascelles. Ya salió la monotemática).

Sin embargo, ni Hirst ni Mantel han prestado atención a esos hijos al reconstruir la historia de Maria Bolena. En “Los Tudor” hay un momento en el que Ana, ya reina de Inglaterra le dice a Maria: “Hermana, tenemos que conseguirte otro marido”, eso es todo. En Wolf Hall, Cromwell medita en que a William Carey esposo de Maria, se lo llevó la misma plaga de sweating sickness, que se llevó a su mujer., Liz Cromwell. Luego relata que se ha dicho que Maria está embarazada del rey, pero nadie sabe que ocurrió con ese hijo. Es Philippa Gregory quien nos ha hablado sobre los hijos de María. ¿Pero existieron en realidad?

En 1522, dos años después de haberse casado con Sir William Carey (y en una época en que toda la corte sabia de su relación con el rey), Maria da a luz a una hija, Catalina. Cuatro años más tarde, la seguirá un varón, Enrique. Para entonces el rey anda cazando a otra Bolena. En The Other Boleyn Girl, Philippa Gregory incluye ambos hijos que serán la adoración de la madre, pero también su lado flaco. La novela asume que ambos son hijos del rey. En la versión de la BBC, con Natasha McHelhon como Ana y Jodi Mhai como Maria, solo Enrique es hijo de su tocayo. Catalina será la hija que Maria tenga, luego de ser abandonada, cuando regrese junto a William Carey. De esa manera se trastocan las fechas de nacimiento de los niños.

En “La Otra Reina” o “Hermanas Bolena”, (los títulos en castellano de la adaptación fílmica) Maria tiene un hijo del rey y no hay mención de Catalina. Se entienden estos cambios en luz de que, para incrementar la diferencia de las hermanas, un mérito de Maria es que si puede darle herederos a la corona. En la novela de Gregory, la Familia Bolena y Ana chantajean a Maria para que cumpla sus órdenes, amenazándola con alejarla de sus hijos. Ana llega al cúmulo de la maldad cuando “adopta” al pequeño Enrique. De esa manera puede presionar al rey. Enrique no solo se casa con la mujer que desea, además ya adquiere un heredero, un hijo de su sangre, sin ningún escándalo. Por suerte, eso no ocurrió en la vida real.

Los historiadores han debatido mucho la paternidad de los pequeños Carey. A pesar de que, en su día, a espalda de Enrique y Catalina, se les llamaba “bastardos reales” el hecho de no haber sido reconocidos pone en duda su parentesco con el rey. Enrique ya había reconocido a otro bastardo, Enrique, Duque de Richmond al que había tenido con Bessie Blount.

Yo me adhiero a la teoría de que Enrique nunca quiso reconocer a los hijos de Maria, para no causar más escándalo. Casarse con Ana era una cosa. Casarse con la tía de sus hijos iba en contra de la moral cristiana de la época. Otra teoría es que Ana no hubiese permitido la existencia de hijos que amenazaran la herencia de su Isabel. Se ha dicho que fueron los Bolena los que envenenaron al Duque de Richmond. Entonces, los hijos de Maria, sobre todo el varoncito,  hubiesen estado en similar peligro.

Por otro lado, tenemos esta nueva teoría sobre la enfermedad genética del obeso rey que podría explicar esa extraña ecuación donde muchas compañeras de cama solo produjeron cuatro hijos que llegaron a la edad adulta. Según los propulsores de la teoría, la sangre de Enrique contenía el antígeno Kell que le permitía solo un hijo sano por mujer. Si esta opinión fuese cierta  chocaría con los hijos que Maria supuestamente aportó a la dinastía Tudor.

Todo esto me ha hecho concordar con Alison Weír de que solo Catalina, la mayor de los Niños Carey, fue hija de Enrique. Tal como Bessie Blount, Maria pudo tener hijos con otros hombres y eso explicaría la buena salud de su segundo hijo, Enrique, Barón de Hundson. Catalina, siendo hembra, no representaba amenaza para Isabel, quien de hecho siempre la trató como una hermana.

Se han creado leyendas de que Catalina estaba muy unida a su tía y que incluso la acompañó a la Torre de Londres y estuvo con Ana hasta su ejecución. Ciertamente la novela de Gregory hace eco de esa leyenda, pero no hay tal. Como tampoco esa improbabilísima escena final del filme, donde Maria suplica al rey por la vida de Ana, tiene un último y lloroso encuentro con su hermana en la Torre y tras la ejecución, se marcha de la corte llevándose a …¡Isabel!

La realidad es que, tras su segunda y escandalosa boda, Maria fue expulsada de la corte y no regresaría a ella nunca más.  En el libro Wolf Hall, Maria acabada de enviudar está desperada por volver a casarse. Por un lado, le teme a un matrimonio que le imponga su odiosa familia, por otro sabe que la única manera de librarse de su imperiosa hermana es buscándose un marido que “asuste” a su familia. Mientras Anne intenta arreglar un matrimonio entre Maria y Richard sobrino de Tomasito,  Maria se lanza la cacería de un Cromwell mayor.

 Aunque Mantel hace que el protagonista de su novela sea todo un Casanova, Maria le agrada y casi cae en sus redes en la visita a Caláis. Pero los interrumpe un tal William Stafford. Aparentemente tenia cita con Maria. Cromwell decide seguir sus sueños románticos con Jane Seymour (“tan pequeñita, tan flaquita, tan sin gracia”).  Maria y Stafford se casan. Existe una escena que no se incluyó en “Wolf Hall” donde vemos a Maria empacar furiosa tras ser expulsada de la corte. No hay mención de embarazo.

En cambio, en “Los Tudor” vemos a Maria llegar de sopetón a visitar a su familia. Su avanzado estado de embarazo y su noticia de que se ha casado cogen por sorpresa al padre y a Ana. Pero lo que los ofende de sobremanera, es que Maria se haya casado con un humilde soldado.

Mucho se ha hablado de que Stafford era inferior a Maria. ¡Philippa Gregory lo convierte en un mozo de cuadras! En realidad, William era hijo de Sir Henry Stafford un acaudalado  caballero rural, pero al no ser primogénito, y haber escogido la carrera de las armas, William no tenia muchas esperanzas de hacer fortuna.

En la vida real, Maria y William enfrentaron muchas penurias. Tantas que Maria se vio obligada a mendigar ayuda de Cromwell. Existe una escena sobre ese encuentro filmada para “los Tudors” aunque no se la incluyó en la serie. Agradezcámosle al Gatito George Llerena Torrico por mostrármela. Ni Jorge ni, Tomás Bolena levantaron un dedo por la hermana. Solo Ana se conmovió y envió dinero y objetos valiosos a la pareja que terminó viviendo en una de las propiedades Bolena.

En The Other Boleyn Girl, la relación entre Maria y William ocupa un lugar preponderante en la trama. Incluso tienen una hija Ana. En el filme, Stafford (interpretado por un jovencísimo Eddie Redmayne) aparece como escondido en un rincón del palacio y le ofrece sorpresivamente matrimonio a Maria. Cuando La Otra Bolena decide huir secuestrando a Isabel, acepta la propuesta de matrimonio d
el soldado.

En la vida real los Stafford tuvieron dos hijos, Ana y Eduardo. De la primera no se sabe nada, Eduardo moriría dos años después que su madre. Maria murió relativamente joven, a los 44 años. No alcanzó a ver el auge de su marido. En 1545, Enrique nombraba a William caballero por sus logros en la guerra contra los escoceses. Dos años más adelante, Sir William Stafford se convertía en miembro del parlamento. Los Bolena se habían equivocado a despreciarlo.

Si bien Maria no gozaría de los logros de su esposo, si podía sentirse orgullosa de su hija. En 1540 llegaba a las costas inglesas, Ana de Cleves quien seria la cuarta esposa de Enrique VIII. Entre los caballeros que recibían a la nueva reina estaba sir Francis Knollys, cortesano de impecable pedigrí y reconocida piedad en la nueva religión que inspiraba a los ingleses. meses más tarde Sir Francis se casaba con Catalina Carey quien era nombrada dama de la reina Ana.

El repudio de Enrique  de Ana de Cleves no afectó la posición de Catalina quien pasó a ser dama de la nueva reina Catalina Howard. La ejecución de esta pobre mujer dejó a Catalina desempleada, pero no fue una gran desgracia. Sir Francis tenía tierras y propiedades. Su esposa se retiró a ellas a cuidar de su imponente familia que llegaría a contar con catorce hijos vivos, de los cuales doce alcanzarían la edad de matrimonio.

Maria Bolena murió tranquila ya que sus hijos estaban bien colocados. Falleció en 1543 unos meses antes del nacimiento de la más atrevida de sus nietas, la “infamosa” Leticia Knollys. En 1550, la subida al trono de la católica Maria provocó el exilio de los fanáticamente protestantes Knollys a Alemania. Desde Fráncfort, Catalina comenzó a cartearse con su prima Isabel. La correspondencia las convirtió en grandes amigas. Después de su coronación, la Reina Virgen nombró a su prima de 34 años jefa de sus damas de recamara.

En los próximos diez años, Catalina y su marido ascenderían en la corte. Isabel la distinguía de una manera más que a una simple prima, incluso más que al hermano de Catalina, Lord Hundson. Eso reafirma mi hipótesis (junto con el parecido de Catalina con Enrique Octavo) que era medio hermana de Isabel.
Noten el parecido de Catalina Carey con Enrique VIII

Catalina murió en 1569. Tuvo la alegría de ver que algunos de sus hijos seguían al padre al parlamento (todos los hijos de Catalina llegarían a ser miembros del Parlamento) y de ver que su segunda hija, entraba en la nobleza. Leticia Knollys era considerada una de las mujeres mas guapas de la corte isabelina. La reina la había privilegiado con un puesto entre sus damas. El matrimonio de Leticia con Walter Deveraux, Conde de Essex era como un triunfo “profesional” para una chica de su tiempo y estrato social.
Kelly MacDonald como Lettice en Elizabeth (Universal Pictures) 

Solo que Leticia había salido tan coquetona como la abuela y la Tía Ana. Embarazada de su primer hijo,  provoco habladurías al flirtear abiertamente con Lord Robert Dudley. Aparte de lo feo de ver a una mujer casada coqueteando con otro,  Dudley era propiedad prohibida. El único y gran amor de la reina. Isabel se puso verde de celos.
Anne Marie Duff y Tom Hardy como Isabel y Dudley en "La Reina Virgen": 

Cuanto más leo sobre los Bolena, más noto la mano del destino. Un karma que lleva a la historia a repetirse o que hace justicia con quien fue atropellada. Ana Bolena separó a su hermana del Rey Enrique. Ahora la nieta de Maria, vengaría la afrenta a su abuela en la hija de Ana. Poco después del nacimiento de su primer hijo varón,  y aprovechando que su marido estaba en Irlanda, Leticia inicio un romance clandestino con Dudley. Pronto los rumores eran ensordecedores. Se hablo de que Dudley era el padre de los hijos menores de Leticia e incluso que los amantes habían envenenado al Conde de Essex quien moriría de disentería en 1576.
Sienna Guilroy interpretó a Lettice en "La Reina Virgen"

Leticia guardó las apariencias por dos años tras la muerte del marido. En 1578, y de madrugada, en secreto, y sin permiso real, Leticia se casó con Dudley frustrando para siempre los sueños de su tía Isabel. La encolerizada reina exilió de la corte a los recién casados. Su odio los perseguiría por siempre. Solo tras la muerte de Dudley, Isabel consentiría en recibir a la viuda. La razón es que, en su vejez, la reina había encontrado otro amor, Roberto Devereux, Conde de Essex, el hijo de Leticia.
Bette Davis y Errol Flynn en "Las vidas privadas de Isabel y Essex"

Todos los que han visto la versión fílmica de esta trágica historia saben que Essex fue torpe y traidor. La Reina Virgen tuvo que mandarlo ajusticiar. Ese seria un gran golpe para Leticia. Sobre todo, porque en la conspiración que le costaría la cabeza a su hijo mayor, también perecería Sir Christopher Blount, el tercer (y mucha más joven que ella) marido de la incorregible Leticia.

La caída en desgracia de los Dudley afectaría la vida de las dos hijas mayores de Leticia. Penélope la mayor , estaba semi comprometida con Sir Philip Sydney, el famoso poeta isabelino. Sydney era el heredero de Dudley. El matrimonio del tío arruinó los prospectos del poeta y desbarató su compromiso. Sydney le escribiría famosos poemas a Lady Penélope, pero sus caminos estaban totalmente separados. A los 18 años,  la bella Penélope fue obligada (posiblemente por la reina) a casarse con Robert Rich, nieto del repelente Richard Rich. El matrimonio tendría siete hijos, pero nunca se quisieron.
Lady Penelope Devereux

Poco después del nacimiento de su séptimo hijo, Lady Penélope inicio una relación con Lord Mountjoy y tuvo de él cuatro hijos más. Rich, ahora Conde de Warwick,  tuvo que aguantarse. Le tenia miedo a su cuñado Essex que era el favorito de la reina. Solo después de la ejecución de Essex, Rich se atrevió a arrastrar a su mujer a un juzgado de familia en donde ella se vio obligada a confesar públicamente su adulterio. La corte les concedió a los Rich el divorcio, pero le prohibió a Penélope casarse con su amante o que éste legitimara a sus hijos. Tal como había hecho su bisabuela Maria Bolena, Penélope optó por vivir una vida de vergüenza y pobreza al lado del hombre que amaba.
Penelope Rich

Mejor suerte tuvo su hermana Dorotea. Antes de que le arreglaran un matrimonio, Dorotea se fugó con Sir John Perrot, el elegido de su corazón. La reina estaba lívida, no solo Dorotea no había solicitado su permiso. Más encima se casaba con un enemigo de su Majestad. Isabel le tenia tirria a Perrot porque éste siempre andaba peleando con otro de sus favoritos, Sir Walter Raleigh. Perrot acabó en La Torre de Londres y su mujer fue desterrada. Solo tras la muerte de Perrot, Dorotea fue reintegrada a la corte y se le dio un puesto como  dama de Isabel.
Lady Dorotea Devereux

Gracias a la estima que Isabel le tenia a su hermano, Dorotea pronto fue admitida en el ciclo privado de la reina y tuvo acceso a buenos partidos. En 1594 se casó, con beneplácito de Isabel, con el Conde de Northumberland. Nuevamente vemos la mano del destino. Ana Bolena fue despreciada por los Northumberland y obligada a divorciarse de Henry Percy. Ahora su sobrina nieta no tenía problemas en  ser admitida en la Familia Percy.

Dorotea sería el árbol del que brotarían nuevos y  famosos personajes históricos que ni se imaginan ustedes tenían los genes Bolena. Pero no solo ella, también los descendientes de Enrique e Isabel Knollys, hijos de Maria Bolena proveerían más mujeres escandalosas, cortesanos entrometidos y salvadores de la patria, todos ellos portadores de sangre Bolena. De eso hablaremos en mi entrada final sobre la fascinante y prolífica Maria Bolena