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martes, 30 de julio de 2024

Kafka Revisitado: El amante, el burócrata, el judío

 

 


Para ser una serie limitada,  ofrecida por una plataforma modesta (ChaiFlicks) , Kafka ha recibido numerosos elogios de críticos en publicaciones del mundo angloparlante como The Guardian y The Hollywood Reporter. Tal vez porque en el centenario del fallecimiento del escritor, el poder e influencia “kafkianos “ todavía perdura en nuestra visión del mundo.  

En esta miniserie de seis episodios se destruyen muchos mitos sobre el escritor checo, pero destaca la premonitoria onda kafkiana. Toda su obra estaba cargada del presentimiento de una catástrofe de la que una muerte temprana lo salvó,  pero que se tragó a seis millones de judíos, incluyendo a las hermanas de Frank Kafka.



La influencia de Kafka en la literatura moderna ha sido universal, desde Sartre a Murakami, desde Borges a Ray Bradbury. García Márquez dijo que sin La Metamorfosis nunca se hubiese atrevido a crear el realismo mágico.  Incluso el cine la utiliza,  pensemos en filmes de culto como Brasil de Terry Gilliam o el Barton Fink de Los Hermanos Coen.

Hay tanta contradicción y tantos enigmas sobre Franz Kafka que se ha creado una mitología a su alrededor que invariablemente recurre a su literatura fantástica y mega original para definirlo. Es lo que hace la miniserie austro-germana, mezclando imágenes oníricas, rompiendo la cuarta pared,  e incorporando extractos de su obra,  sean cuentos o cartas,  para darnos un retrato del Mago de Praga cuya historia no puede apegarse a rígidas cronologías. Kafka era demasiado mágico, demasiado estrambótico,  para ser explicado de manera formal.

Luz, Optimismo y un Gran Elenco

No se crean que se trata de una trama oscura y bizantina. Es una historia optimista, luminosa,  con mucho sol, que no cae en la oscuridad que aflige al period drama de hoy en día. Únicamente se oscurece en los momentos en que la realidad abraza la imaginación portentosa, pero depresiva, del escritor. Es dinámica gracias a los muchos sitios que el judío checo habitó que incluye variados espacios geográficos puesto que, en su breve vida, Kafka fue un viajero infatigable.



Debe mencionarse que un gran mérito de la serie es el elenco: El suizo-israeli Joel Basman (The Awakening of Motti Volkbruch) es un Kafka simpático y risueño; Liv Lisa Fríes (Babylon Berlin) es Milena Jesesnka,  uno de los grandes amores del autor de La Metamorfosis ;y David Kross  (al que no veía desde que interpretara a la versión joven de Ralph Fiennes en The Reader) es Max Brod.

                                   David Kross como Max Brod

Lars Eidinger, el desequilibrado industrial Nyssen en Babylon Berlin,  da vida al poeta Rainer Maria Rilke, gran admirador de Kafka. De Babylon Berlin tambien se han traído a Christian Friedl, el jovial fotógrafo gay Hoffmann, hoy muy de moda por su retrato de Rudolf Hoss en Zona de Interés y que aquí encarna al novelista Franz Werfel, amigo del escritor y miembro del Círculo de Praga.

En las últimas décadas, Franz Kafka ha seguido capturando imaginaciones populares y su historiografía aumenta con nuevos amagos de biografía. A Kafka se le ha acusado de sufrir de diferentes neurosis, síndromes y trastornos desde anorexia hasta Asperger. La serie se apoya en la biografía de Reiner Stach quien ha destruido la armadura de mitos y extraído de ella a un Kafka bastante humano.

Más Allá de Mitos

Kafka nos lleva a conocer a otro Kafka, no el solitario, tímido y antisocial. El verdadero era muy amistoso, a pesar de sus excentricidades  (si era vegano y mascaba todo alimento cuarenta veces),  caía bien a la gente y ,  como explica Brod, era parte indispensable del Círculo de Praga, compuesto por Brod, Werfel, el musico ciego Oscar Baum (Tobias Bammborschke) y el novelista Felix Weltsch (Robert Stadlober de Tannbach y Das Boot).



Otro mito es que Kafka odiaba su empleo y se sentía atrapado en el cómo Gregor Samsa en su caparazón de cucaracha. En realidad, era muy activo en los casos en que tenía que representar legalmente a desposeídos. Sus jefes estaban encantados con el joven abogado, lo ascendían constantemente e hicieron esfuerzos para que no lo reclutase el ejercito Austrohúngaro durante la Primera Guerra Mundial.

Hay biógrafos que han discutido hasta la náusea,  la sexualidad de Kafka. Como muchos hombres de su medio y tiempo, prefería comprar sexo, eso no le impidió tener relaciones intensas con varias mujeres y estar comprometido en tres ocasiones. Su relación con prostitutas no era motivo de vergüenza ni secreto. En la serie,  Brod admira eso en su amigo,  la facilidad con la que se relaciona con trabajadoras sexuales, a las que trata como si fueran sus amigas.



La serie intenta crear un retrato nuevo y más fidedigno del cuentista, pero se cifra en las tres mujeres más importantes de su vida: Felice Bauer, Milena Jesenska y Dora Diamant. No se trata de un enfoque romántico como en La Gloria de la Vida, el nuevo filme alemán con Sabin Trambea (Ku’Damm, La Casa Alemana) dando vida a Kafka y Henriette Confurious (Tannbach)  a Diamant. En la serie,  el elemento romántico es un poco satírico, pero nos muestra que el único problema que Kafka tenía con el sexo es que no podía combinarlo con el amor.

La omnipresente comedia en la serie ayuda a desenterrar aspectos importantes de Kafka como su identidad judía. Los biógrafos se han esmerado en desvestir a Kafka de cualquier cosa que lo identifique como judío, mostrándolo como un ser totalmente asimilado cuya dualidad provenía de ser parte de la nueva república de Checoeslovaquia a pesar de escribir en alemán.

Se olvidan del interés de Kafka por mantener el idioma yiddish, su admiración por el teatro yiddish, su amistad con el actor YItzhak Lowry y su fascinación con los cuentos de hadas del rabino jasídico Nahman de Bretzlav que muchos consideran inspiraron la obra kafkiana.  Kafka llegó a esos cuentos gracias a la mujer más importante de su vida,  Dora Diamant. La serie de nuevo para no chocar con el filme La gloria de la vida, no nos la pinta muy simpática, sino como controladora (hasta Hermann Kafka se doblega ante ella) y hace parecer que Milena fue el gran amor de Kafka.



Por el contrario, todos los amigos de Kafka coinciden que Dora fue una influencia maravillosa en la vida del novelista. Que lo ayudó a librarse del yugo paterno y de sus complejos. “Le dio un nuevo y final capitulo a la vida de Kafka” es como la definiría Max Brod. Junto a ella, Kafka planea hacer Aliyah (emigrar a Israel) , estudia el Talmud (Dora era ortodoxa y de familia jasídica) y es conmovedor verlo recitando (aun moribundo) , la oración del encendido de las velas del Shabbath.



Felice, La Inquisidora

La serie también explora la relación de Kafka con el sionismo que abrazaban tanto sus amigos (Brod y Weltsch) como sus parejas (Bauer y Diamant).  A pesar de que tenemos el testimonio de Kafka (en su diario privado) de que en su primer encuentro con Felice Bauer la vio fea y desabrida, la serie nos describe ese momento como una reunión de almas gemelas.



Felice, una dactilógrafa berlinesa, era prima política de Max Brod. Kafka la conoció en 1912, en la casa de los Brod en Praga. Aunque (en la serie) no se simpatizan inicialmente,  todo cambia cuando el escritor descubre que ella habla hebreo y que planea hacer Aliyah. Ambos deciden viajar juntos a Tel Aviv (esto es cierto) donde como dice Kafka:  “ser judío no es una imposición para los demás”.



A partir de ese primer encuentro, Kafka comenzó a escribirle a Felice—de retorno en Alemania— diariamente por los próximos tres años. Hubo algunos viajes,  tanto de ella a Praga como de Kafka a Berlín.  Como suele ocurrir en esas relaciones, verse físicamente bajaba el ardor del novio.  En la serie,  los amigos se burlan de Kafka diciendo que el escritor encuentra a la Felice real poco atractiva, pero también tenemos la impresión de que mentalmente son opuestos y que a Kafka le da miedo el aburguesamiento y responsabilidades del matrimonio.

Aun así, en algún momento, el escritor pidió la mano de su novia epistolar. Su poco entusiasmo con la relación se hace patente en la fiesta de compromiso (que tuvo lugar en la festividad judía de Shavuot) en la que el escritor se ve incomodo ante el espectáculo de su familia y Los Bauer juntos en el mismo cuarto. Para colmo, su padre, el temible Hermann Kafka,  ha tomado la precaución de hacer investigar a su futura nuera, algo que hará con todas las novias serias de su hijo.





De regreso en Alemania, Felice nota un cambio en las cartas, Siente que Kafka no quiere casarse. Envía a su amiga Grete Bloch a Praga a investigar. La investigación tiene otros resultados, Kafka se obsesiona con Fraulein Bloch, la convierte en su confidente y comienza a escribirle diariamente.



El clímax llega en una visita que Kafka hace a su prometida en Berlín en vísperas de la Primera Guerra Mundial. En el hotel, el conserje le dicen que lo esperan en un salón privado. El cuentista se encuentra encerrado en un cuarto oscuro,   donde detrás de una mesa están sentadas Felice,  su hermana,  y Grete.



La astuta zorra le ha enseñado a su “amiga” fragmentos de las cartas de Kafka con críticas a Felice y sus dudas sobre casarse con ella. Las Bauer han decidido interrogar a Kafka de una manera inquisitorial. El resultado es el fin del primer compromiso del escritor. Creí que se trataba de otro de los juegos oníricos de la serie, pero este episodio ocurrió en la vida real. Mas tarde, Kafka lo describiría como “sentirse enjuiciado”, Se comprende que después de tal experiencia,  Franz Kafka haya escrito El Proceso.



¿Tuvo Kafka un Hijo?

Lo interesante es que Grete ha cortado parte de las cartas recibidas. ¿Que hay en esos trozos perdidos? Obviamente algo que compromete a la delatora. Un año más tarde,  Grete da a luz a un hijo de padre desconocido que morirá en 1921.  A fines de esa década, Grete escribe a su amigo, el músico Wolfgang Alexander Schocken, contándole que el padre de su hijo murió en 1924 y que fue enterrado en Praga.

Cuando Wolfgang le muestra la carta a Max Brod (entonces vivían ya en lo que hoy es Israel) este suma 2+2 y concluye que el hijo era de Kafka. A pesar de que hay biógrafos que disputan esa imputación, yo soy del equipo que cree que Grete y Kafka fueron amantes y que hubo un fruto de esa relación clandestina.

En la vida real, Felice Bauer no podía vivir sin Kafka. En 1917 lo siguió a Marienbad donde volvieron a comprometerse y pasaron diez días idílicos. Como se sabe que compartieron el mismo cuarto de hotel, los biógrafos concluyen que esa relación se volvió física, a pesar de que la serie nos enseña un Kafka más interesado en hablar de literatura que en el sexo.



Es en este encuentro donde nos damos cuenta de por qué Felice nunca fue el alma gemela del escritor. Kafka tiene una charla sobre su obra a la que asiste Rilke. El poeta está enamorado de la obra kafkiana. En cambio, Felice esta descontenta con el rumbo literario que ha tomado su prometido.



Encuentra que historias como El Proceso y La Colonia Carcelaria son trabajos desagradables que le provocan vergüenza. A mi parecer ambas obras presagian el Holocausto el auge de los gobiernos totalitarios. Aunque ahora al notar que las torturas del último relato son manejadas por una máquina de escribir, veo también la influencia de la relación de Kafka con Felice y cuan gravosa le era.



A pesar de que la serie dedica el tercer episodio a la tortuosa vida familiar de Kafka, agradecemos que todo no sea un constante conflicto entre Hermann y su hijo. Lo único nuevo que nos muestran es que Kafka pere era igual de odioso con sus hijas y hasta con la criada.



Lo novedoso de Kafka ha sido enfocarse en las mujeres del escritor, a pesar de que han dejado afuera a Julie Wohryzek. Me toca a mi hablar de ella. En el verano del 1920, Kafka conoció a Julie, una camarera del hotel donde se hospedaba. Iniciaron una relación íntima, se comprometieron y hablaron de vivir juntos. Julie estaba todavía de luto por su novio muerto en la guerra. Tal como el difunto , Julie era un ardiente sionista. Se cree que esta fue la razón por la cual el padre de Kafka se opuso a esa relación.

En realidad,  es que el detective empleado por Hermann descubrió que la moral de Julie no era la esperada para satisfacer las exigencias del patriarca. Como no hubo correspondencia entre los amantes, Juile es despreciada por los biógrafos. Puede que Franz rompiese su compromiso, porque aunado a la oposición paterna, existía otro factor. Se había enamorado de otra mujer

El Affaire Milena ocupa todo un episodio, y ella aparece en una visión de Kafka del Castillo en el episodio final. También aparece visitando a Kafka casi al borde la muerte de este. Por ser la más conocida de los amores de Kafka, Milena es también la más interesante. Acabo de ver a Liv Lisa Fries en The Last Session of Freud, filme malísimo, pero donde ella destaca como la sufrida hija del gran psiquiatra. Aquí demuestra una madurez actoral que la aleja  de su Charlotte Ritter de Babylon Berlin (su rol más conocido).



Kafka y el Holocausto

Dije al comenzar que la vida de Kafka y la miniserie se desarrollaron bajo la sombra del Holocausto. Aunque Kafka murió en 1924, su epidermis sensible lo hacía presentir que se acercaba un gran cataclismo que devoraría su mundo y a muchos de sus seres queridos. En su obra hay temáticas que presagian la hecatombe como las torturas de La Colonia Carcelaria, el estado policial de El Proceso y la “otredad” que condena a alguien a ser un paria en La Metamorfosis.



Se ha dicho que Kafka se salvó de los horrores del Holocausto. La ironía es que murió de hambre como muchos judíos en ghettos y campos de concentración. Al final del cuarto episodio nos cuentan que los padres de Kafka también murieron antes de la guerra, en eso fueron privilegiados.

No se puede decir lo mismo de sus hermanas, quienes junto a sus familias murieron durante el Holocausto. Gabriele, “Ellie”, la mayor, murió en el Ghetto de Lodz.  Valerie,  “Vallie”,  murió en la cámara de gas de Chelmno, uno de los peores campos de exterminio, Ottilia,  “Ottla”, la menor y la favorita de Kafka,  acabó el “Ghetto Modelo” de Theresienstad donde estaba cargo de la sección infantil. En 1943, esa sección fue enviada a Polonia. Ottla se negó a abandonar a sus alumnos y acabó con ellos gaseada en Auschwitz.




Los amigos y mujeres de Kafka no tuvieron mejor suerte. Aunque el Circulo de Praga logró huir a Tierra Santa, Ytzhak Lowry fue encerrado en el Ghetto de Varsovia y finalmente trasladado hasta Treblinka donde fue asesinado. Grete Bloch, que pudo ser madre de un hijo de Kafka y Julie,  que pudo llegar a ser su esposa, murieron en Auschwitz. Milena se unió a la Resistencia checa, salvó a muchos niños judíos (Yad Vashem la considera una “Justa Honoraria”) hasta que fue arrestada y enviada al campo de mujeres de Ravensbruck donde murió.



Felice Bauer y Dora Diamant sobrevivieron al genocidio nazi.  Ambas han pasado a la historia como depositarias de la correspondencia intima del escritor. Correspondencia que hoy se considera literatura. Felice, eventualmente se casó y tuvo una hija. Debió huir de Alemania al llegar los nazis al poder. Instalada en Estados Unidos y presionada por falta de dinero,  vendió las cartas y así su relación con Franz Kafka nos ha llegado al público.

El caso de Dora Diamant es más complejo. Su vida cambió tras la muerte de su pareja. Dejó de ser maestra y entró en el mundo del teatro. Se casó con un judío alemán, Lutz Lask, y tuvo una hija la que llamó Franziska en honor a su ex amante. Los Lask eran comunistas y editaban el periódico Die Rote Fahne (La Bandera Roja). La Gestapo irrumpió en su casa y requiso sus documentos incluyendo cuadernos, cartas y tal vez la última novela de Kafka.

Los Lask huyeron a la Unión Soviética donde Lutz fue víctima de las purgas de Stalin y enviado al Gulag. Dora y su hija lograron huir a Inglaterra donde fueron encerradas,  como muchos judíos alemanes,  en un campo de detención en la Isla de Man. Al salir en libertad, Dora intentó ganarse la vida de muchas maneras. Planeaba hacer Aliyah cuando murió, en 1952, de insuficiencia renal.



Desde 1996 el Proyecto Kafka de la Universidad de San Diego han intentado rastrear los papeles de Kafka que la Gestapo le robó a Dora. Me temo que tal proyecto pueda acabar ahora que la USD se ha vuelto ta antisionista. El proyecto es mantenido gracias a donaciones, muchas de Israel, y en conjunto con el Instituto Hadassah de la Universidad Brandeis, conocida por sus lazos con la nación hebrea.

Por suerte para nosotros, el gran caudal de la obra literaria de Kafka, más sus diarios y material epistolar,  cayeron en manos de Max Brod, quien incumplió la promesa hecha a su amigo de destruirlos. Tanto Brod como su botín lograron huir de los nazis. Es por eso por lo que la serie Kafka comienza retratando fidedignamente el modo en que Max,  su mujer y otras amistades escaparon de Praga en 1939, en el último tren antes que los nazis cerrasen las fronteras del protectorado. Es la manera de la serie de vincular desde el comienzo vida y obra de Kafka con el Holocausto.




Contenido Violento y Gory: La dramatización de La Colonia Carcelaria con sangre y tortura.

Contenido Sexual y Desnudos: La victima de La Colonia Carcelaria está desnuda. Hay una escena muy tierna (y erótica) en que para demostrarle a Kafka que el sexo puede hacerse con amor, Milena muestra un poquito de busto.



Factor Feminista: Todas las parejas de Kafka en la serie (la dactilógrafa Felice, la traductora Milena, la maestra Dora) son mujeres que trabajan, independientes y dotadas de cierta erudición. Contrastan con las oprimidas hermanas de Kafka todavía obligadas a casarse con el hombre que el padre elija para ellas.

Factor Diversidad: Hay un amago de mostrar la diversidad del imperio autro-hungaro que se desmembró en vida de Kafka. Aun así, no hay mucha discusión sobre la opinión de Kafka en temas como política,  diversidad étnica,  ni siquiera sobre la guerra, a pesar de que Max lo apremia a expresar opiniones sobre el conflicto.

Lo que si hay es un buen retrato de la diversidad judía. Los Kafka son judíos totalmente aburguesados y asimilados. Sin embargo, Franz siente el roce del antisemitismo y con la excepción de Milena,  solo se relaciona con judíos, pero no todos ellos son iguales. Contrastan los asimilados sean comerciantes como Hermann Kafka,  o intelectuales como Franz Werfel,  con sionistas como Max Brod y Felice Bauer.

Ciertamente el mayor contraste es con alguien como el actor Ytzhak Lowry que representa un mundo del que huyeron los padres de todos ellos y que los hijos quisieran no recordar. El mundo del judío pobre , que todavía practica una religión ortodoxa, cuya cultura reside en el Yiddish, no en el alemán o el checo.



El que Hermann expulse de su casa al amigo de su hijo representa la tremenda división del mundo judío europeo en vísperas del Holocausto. El que Franz abrace el teatro yiddish es muestra de su tolerancia y curiosidad intelectual por conocer sus raíces, pero es también otra muestra de su excentricidad que lo hizo siempre ser “un otro” aun dentro del mundo judío.

De toda la obra de Kafka ¿Cuál es tu favorita? La mía es El Castillo.



martes, 4 de julio de 2023

Joyeros Jasídicos, Mafiosos Albaneses y una Amberes Diversa: Diamantes Turbios en Netflix

 


La han llamado una combinación de Shtisel y el Padrino. Su comienzo se parece al inicio de Dissobedience y trata de una familia que tiene los problemas de los Roy de Sucession sin el humor y más oscura (hasta en el vestuario). Es Rough Diamonds, la incursión de Netflix en el mercado de diamantes belga, que hasta hace poco era propiedad de los judíos jasídicos .

Érase una vez que la industria del diamante en Los Países Bajosla mayor del mundo estaba en manos judías.  Entonces se trataba de una comunidad sefardita (de origen portugués) que,  gracias al caballero del bigote,  disminuyó notablemente a mediados del siglo XX y fue reemplazada por judíos askenazi. En este siglo inmigración e infiltración foránea han disminuido el rol judío en el negocio.

El Retorno de la Oveja Negra

Esta es la saga de la Familia Wolfson, que lleva casi un siglo en el mercado de piedras preciosas,  pero que ahora enfrenta una notable decadencia y un posible fin. Aunque Dan Wolfson “Tateh” el patriarca todavía está involucrado en la firma, la manejan sus hijos Elí ,  Yanki, y Adina,  la primera mujer Wolfson en participar en el negocio. Los Wolfson son jasídicos y como tal,  muy tradicionales. Otro que es parte de la junta principal es el primo Benny quien ha ocupado el sitio vacante de Noah Wolfson quien por decisión propia abandonó el negocio y el estilo de vida jasídico.



La historia comienza con Yanki yendo a su trabajo matinal, robándole un revolver a un guardia de seguridad y descerrajándose un tiro en su oficina. De ahí saltamos a Noah intentando abordar un avión desde Londres a Amberes en compañía de Tommy, su hijito. Hay un problema, el niño no lleva el apellido del padre, el nombre de Noah no aparece en el certificado de nacimiento de Tommy. Es una excelente manera de crear suspenso. ¿Los dejarán abordar el avión? ¿Le quitarán al niño?  También nos refleja el tipo de vida que ha llevado Noah, muy alejado de la estructurada vida familiar jasídica.

Noah explica impaciente que nunca se casó con la madre de su hijo, que ni eran pareja cuando nació Tommy. Se vino a hacer cargo del niño solo cuando la madre murió y nunca se ha ocupado de adoptarlo legalmente. Finalmente, padre e hijo regresan al hogar paterno donde solo Adina está feliz de verlos y les da alojamiento.



Durante la Shiva, aparece uno de los innumerables parientes muy golpeado. Lo encontraron en la puerta unos mafiosos a lo que Yanqui les debía una fuerte suma y amenazan con regresar por el pago. Esto altera a los presentes, sobre todo a Gila, la viuda, que descubrimos fue una vez novia de Noah Este visita a Sammy, un antiguo amigo,  que le cuenta que Yanqui cayó en manos de peligrosos mafiosos puesto que era un adicto a juegos de azar. Noah visita a uno de ellos en su taller mecánico e intenta negociar la deuda de Yanqui, pero el mafioso se burla de sus amenazas, le dice que sabe que los Wolfson no quisieron pagar las deudas de juego de su hermano.

Noah,  enfurecido, interrumpe en la Shiva y ataca a Eli acusándolo de haber dejado morir a su hermano. Sus padres se escandalizan al saber que la muerte de Yanqui pudo ser evitada y aprueban que la oveja negra de la familia se haga cargo del asunto.

Noah y Sammy, más una carga de peso pesado,  se presentan en la oficina del corredor de apuestas. Noah le entrega el valiosísimo reloj de Yanqui como pago de la deuda. El corredor de apuestas insiste que no es suficiente, Noah y co. Le atizan un palizón, rompen el local,  y zanjan el negocio, pero los problemas no acaban ahí,

Cuando Noah y Tommy que la está pasando pipa con sus primitos jasídicos se disponen a regresar a Londres, Adina suelta una bomba. El vicio de Yaqui lo llevó a hacer cosas peores, se metió y metió a la firma en negocios fraudulentos que ponen en peligro el futuro de Diamantes Wolfson puesto que la deuda acumulada es infinita. Ante la posibilidad del debacle, Noah decide quedarse. ¿Pero es el indicado para rescatar a su familia?

Un Oscuro Viaje Hacia el Crimen

La crónica del viaje de Noah,  que ocupa gran parte del primer episodio,  alterna con un arco que solo al final se nos hace comprensible. Se trata de la saga de una procuradora de Amberes, Jo Smet, y sus esfuerzos por desbaratar un tráfico de drogas manejado por la mafia albanesa.



Casi todo lo que hace Noah en el primer episodio es interrumpido por llamadas de celular desde Londres que le recuerdan que debería estar allá , en una reunión de negocios con “gente peligrosa “, y que lo amenazan con la ira de una tal Kerrah. Solo al final descubrimos que Kerrah es la suegra de Noah y que ambos están metidos en el tráfico de drogas. De ahí partirán estos tres arcos que en un momento se unen y nos muestran el lado oscuro de la industria del diamante.

La primera pregunta que me hacen es si realmente existe ese lado oscuro. De ahí surgen voces que a través del periodismo judío cuestionan una serie que reafirma estereotipos sobre la comunidad hebrea que, si los judíos son codiciosos, tramposos en los negocios, criminales, etc..

Aunque ese es el propósito de Netflix una cloaca antisemitasolo el que quiere puede asociar el comportamiento de un par deindividuos con toda una etnia. Si bien es cierto que el negocio de los diamantes ha albergado elementos criminalescomo corresponde a un sitio donde se manejan fortunas en gemas y el poder que eso conlleva no es un factor tan constante que pueda estigmatizar a una industria milenaria. En cuanto al poner judíos detrás de estos contubernios entre traficantes de drogas y mafiosos, no me paree que sea diferente al Padrino, Power o Warrior que nos muestran el lado criminal de otros grupos étnicos sin generalizar sobre toda la población sea italiana,   afroamericana o asiática.



Como dije, a raíz de McMafia, yo no tengo nada en contra de describir criminales judíos, siempre se les retrate con veracidad y sin dar pie a comentarios nocivos sobre nosotros como cultura o religión. Una queja que he oído sobre Rough Diamonds es que retrata a los jasídicos como hipócritas que son muy puntillosos en algunas prácticas religiosas cuando simultáneamente son delincuentes.  A diferencia de los católicos, no tenemos ni confesión ni absolución sacerdotal. Solo sabremos si D-s nos perdonó cuando Él nos juzgue, por lo tanto, un judío religioso que ha quebrantado uno o más mandamientos tiene mayor obligación y urgencia de cumplir los otros.



Leí esos comentarios sobre la hipocresía de los personajes, cuando solo llevaba visto un capítulo y tuve la impresión de que toda la serie era sobre judíos mafiosos. Por el contrario, al comienzo es solo Yanqui quien ha dado malos pasos. Si tenemos en cuenta su adicción al juego y su suicidio, podemos pensar en el cómo en un enfermo mental, no como que la criminalidad sea una característica del pueblo judío. Es como decir que todos los cristianos son hipócritas porque la serie nos muestra a Kerrah, la vendedora de drogas,  portando una gran cruz al cuello.

En cuanto a la involucración de la firma Wolfson con la mafia albanesa, la serie nos lo presenta como un acto desperado y que no sucedería si no lo ofrecieran Noah y Kerrah como única alternativa. Pensaba yo que, si hubiera visto esta serie con rabinos y mis maestras de escuela judía, todos la calificarían de fábula cuya moraleja es lo que nos decían siempre: el que se asimila pierde ética y moral.

A mí me cargaba que creyesen que los valores morales solo se encuentran en el código mosaico, pero el tiempo les ha dado la razón. Netflix no se da cuenta que su serie lo confirma. Al huir del estrecho mundo religioso, Noah ha caído en un caos de violencia irresponsable y de delincuencia. La mayor parte de su familia sigue llevando una vida digna y decente. Eso lo nota el pequeño Tommy que quiere abrazar el mundo que su padre ha despreciado.

En toda buena historia,  como en la vida misma,  hay un efecto dominó. Una decisión mal tomada puede destruir a todos los que nos rodean. Al marcharse, Noah empujó a Gila a casarse con Yanqui. Consciente de estar casado con una mujer que amaba a otro, Yanqui se hundió en el juego y acabó con su vida. Noah vuelve creyendo que puede arreglarlo todo, incluso tener a Gila en sus propios términos, pero se olvida que él ahora es parte del mundo de crimen. No tiene nada que ofrecerle a una viuda con hijos pequeños.



A Noah no le importa, importuna los esfuerzos de Gila para encontrar marido, se acuesta con otra mujer a la que utiliza, se acuesta con su cuñada haciéndole promesas vanas, pone en peligro a su amigo Sammy y arrastra a su familia y al negocio familiar al mundo de las drogas y lavado de dinero. No encuentro duras las palabras de su Tateh (Papá) : “Abandonaste a tu familia; abandonaste a D-s ¿y qué encontraste?  Nada de nada”. Un hombre así  concluye el patriarca,  no puede liderar, solo destruir.



Otro detalle que me encantó fue un intercambio entre la procuradora Jo y su anciano padre. Ahí notamos que Jo siente rabia por los judíos,  los culpa de haber explotado y mal pagado a su padre cuando este era cortador de diamantes.

Aunque se refiere de manera grosera a los jasídicos, el padre afirma no sentirse ni explotado ni mal pagado y le advierte a Jo que los judíos son gente de “moral férrea”. No se equivoca. En su infantil antisemitismo, es Jo la que cree que si sigue su investigación atrapará un cabal jasídico cuando en realidad solo fue Yanqui que,  al pagar una deuda de juego con diamantes en bruto,  involucró a los suyos en el crimen organizado.

Contenido Violento o Gory: Hay violencia,  sobre todo cuando la ejerce Noah, pero es la típica de serie antigua, sin excesos. También se agradece que el idioma sea menos grosero que en otras series.



Contenido Sexual y Desnudos: Aunque Noah y Gila tendrán su momento de cama, no hay desnudos. Bueno un par de nalgas masculinas en el mikvah.

Contenido Feminista: Hubo quien se quejó de que en esta serie ninguna mujer pasaría el Test Bechdel. Lo cierto es que casi siempre vemos a las mujeres en conversación con hombres sean parientes, parejas o colegas. Las únicas conversaciones entre ellas las tenemos en el segundo episodio. La conversación de las parientas de Gila sobre su futuro matrimonial no es necesariamente sobre hombres sino sobre el status de la mujer ortodoxa. Sin marido, sin familia (lo sabré yo) no tiene cabida en la comunidad.

La otra conversación refleja el poder de la Mujeres Wolfson. Me refiero a cuando Adina y su madre discuten el futuro del negocio, y la primera recibe la aprobación materna para hacer lo que se necesite para salvar algo que,  más que una fuente de dinero es la identidad de su familia. Más tarde tendremos esa maravillosa reunión de negocios en que son las Mujeres Wolfson las que llevan la voz cantante.

La serie logra erradicar falsedades sobre las esposas ortodoxas. Nadie las obliga a casarse, los maridos les permiten tomar decisiones, heredar fortunas,  ejercer carreras; y debajo de sus pelucas tienen frondosas cabelleras. A lo mejor son ingenuas como Gila que persiste en creer que su cuñado es el amor de su vida o Adina que deja que su amor de hermana le impida hacerse cargo de los Diamantes Wolfson y salvar a su familia del mundo del crimen, pero no son tontas ni toman decisiones alocadas. Entre la criminalidad irresponsable de Noah, y la arrogancia delictiva de Eli, Adina destaca porque,  como dice su madre,  “D-s te ha otorgado más inteligencia y honestidad que a otros”.



Algo también muy interesante es que, en comparación con mujeres devotas de sus carreras,  sean policías o criminales como Jo Smet y Kerrah McCabe, Adina tiene una vida más completa,  y podría decirse que es más feliz que ellas.

Factor Diversidad: Tenemos belgas (valones y flamencos) , ingleses, albaneses, brasileños,  un árabe de Dubái y muchos judíos. En un momento, y en aras de la diversidad, embuten un dialogo entre Noah y la madre de una condiscípula de Tommy . Que sea afro-belga no sorprende puesto que el país de mi abuelo tiene una trágica herencia de colonialismo en África. Lo sorprendente es que es la conversación es en inglés. Es fascinante como Los Wolfson saltan de un idioma a otro (francés, inglés, flamenco y yiddish) ya que nos hace ver la diversidad lingüística dentro de una ciudad como Amberes.

 

jueves, 21 de mayo de 2020

Mujeres Rapadas/Esposas Frustradas: Unorthodox vs Judaísmo



Tras cuatro horas de “Unorthodox”, nos queda la impresión de que Esty es víctima de un culto que la obliga a raparse, casarse con un desconocido y sufrir una vida sexual de pesadilla. Tragedias evitables si hubiese poseído más experiencia o se hubiese casado por amor. Como la experiencia sexual no nos evita tropiezos en esa zona, como casarse por amor no implica una vida sexual plena, y como el judaísmo (contrario a lo que nos presenta la serie) no es anti placer físico, es hora de completar la inconclusa y torpe lección que la serie nos ofrece sobre el romance, sexo y la vida íntima de los ultraortodoxos.

El Sex Appeal de la Mujer Calva
Voy a comenzar con lo que más shock ha provocado en una audiencia para quienes los Satmar se han convertido en Caminantes Blancos, entes ayer desconocidos, hoy vistos como peligrosos para la sociedad. Me refiero a la tradición de rapar a la novia antes de la noche de bodas. Creo que un motivo para el escándalo es que, a través del proceso, Esty llora como magdalena.

Esto ha provocado la molestia de mujeres Satmar (las que tienen acceso a la miniserie) y de ex Satmar, puesto que se trata de un rito de pasaje al que todas las chicas de la comunidad se someten e incluso acogen con entusiasmo porque las convierte en ‘señoras casadas”, en adultas que merecen más reconocimiento que las solteras. Algo así como los chicos musulmanes que han esperado siempre a su doceavo cumpleaños para pasar por una circuncisión que les da el estatus de un adulto.

¿Si una chica vive en una sociedad donde todas las mujeres se rapan, por qué va a llorar el día que le toque a ella? Esa es una pregunta que debemos hacernos, y la respuesta es que Esty es diferente, tal como lo era Deborah Feldman que al segundo año de casada dejó de afeitarse el cráneo. Pero yo quiero volver a la ira hipócrita de un público que se olvida de en qué mundo vive. Para mí, que crecí con imágenes del movimiento punk, de Sinead O’Connor, de “Alíen Nation”, una mujer rapada solo indica que está siguiendo una moda.
Sinead O'Connor

Hace dos años, me alejé de Twitter, harta de mensajes militantes que me eran ofensivos. El último y más molesto era un montaje de mujeres calvas con un cartelón que decía “Las mujeres verdaderas se rapan”. Después me explicaron que era un anuncio en apoyo a la humillación que significa para las pacientes de quimioterapia perder su pelo. Sin embargo, y lo demuestran estos videos de este año, el trend de la cabeza rapada femenina continua y entre mujeres de todas las nacionalidades incluso las latinas.

Esto me recuerda esa escena icónica de Viola Davis en “How to Get Away with Murder” donde, como parte de su rutina de belleza nocturna, se quita la peluca y vemos que no tiene cabello. Esta imagen ha sido descrita e interpretada de muchas maneras desde que es un ejemplo de sensualidad hasta que se trata de un rechazo de conceptos eurocentristas de la belleza femenina. Tener el cabello largo, o simplemente tener cabello se convierte en un ejemplo de adhesión a cánones de belleza patriarcales y caucásicos, además de ayudar a discriminar a las que no poseen melenas largas y frondosas.

Creo que todas las bellezas de Hollywood en este siglo se habrán rapado para algún que otro rol. En los últimos Oscares la moda fueron cabellos muy cortos, en estilo pixie, que se consideran más sanos y económicos ya que para mantener el pelo largo hay que invertir en una cantidad de productos de belleza caros y nocivos para el medio ambiente. Les dejo una escena de Natalie Portman en “New York, I Love You” para demostrar mi tesis de que la mujer calva puede convertirse en un objeto erótico.

¿Es obligación raparse el cabello?
A propósito, el personaje de Nat dice que ha preferido raparse antes de la boda y no al final de esta. Eso es posible puesto que no es un mandamiento religioso sino una costumbre que se “sacralizó” convirtiéndola en parte del ritual matrimonial de las mujeres Satmar. ¿De dónde nace esta costumbre?

Hay muchas interpretaciones, un profe de antropología me dijo que era posible que en ghettos y shetls (aldeas judías) de la vieja Europa, al no haber condiciones muy higiénicas, muchas mujeres desarrollaban tiña y hasta piojos, así que el rapado era una necesidad. En estos tiempos yo he oído desde que es más fácil mantener el cabello cortísimo, que es más fácil encasquetarse una peluca cuando el cráneo está liso, y, mi favorita, que es más útil para el Mikvah, el baño ritual del cual hablaré en un momento.

El rapado se ha vuelto una costumbre semi obligatoria para toda novia Satmar, pero sabemos que no lo es para esposas ultraortodoxas. Lo sabemos porque vimos el cabello (albeit corto) de Rachel McAdams al quitarse la peluca en “Disobedience””. Y porque vimos a Elisheva despojarse de la peluca en ‘Shtisel”.
Esty (McAdams) con  su amante, con su marido y con peluca

Esty sin peluca

En una escena cargada de erotismo (y en una serie donde hay total ausencia de sexo) Elisheva se quita su sheitel (peluca)para mostrarle a Akiva su canas y disuadirlo de casarse con ella. Para Akiva es como si le hubiese mostrado un seno, enardece aún más su pasión obsesiva por la viuda. La escena sirve para reafirmar el cabello como icono erótico (y mágico) en la imaginación judía, pero también demostrarnos que no todas las mujeres ortodoxas se rapan.


Luego tenemos una escena de los Weiss a punto de acostarse. Ante el espejo, Gitti se quita la peluca y vemos que su cabello es tan largo que lo usa recogido en un chignon. Pero inmediatamente se encaja uno esos horribles gorros de fieltro (“gorra de pitufo” los llamaba mi ex cuñada) para meterse en la cama. Y yo quedé boquiabierta porque esa costumbre (recordemos los turbantes de Esty) demuestran la exageración del cumplimiento de una ley hasta el punto de tergiversarla.
Gitti con peluca

Lo que esconde su peluca

La Mishnah (ley judía) especifica que algo tan bello y erótico como cabello debe ser guardado solo para ser exhibido en la intimidad, a familia y marido. Entonces es un absurdo cubrirse la cabeza en los momentos íntimos. ¿Por otro lado, si se ve el cabello como algo “impúdico”, cómo se explica que las chicas solteras no se cubran?  En “Shtisel” hemos visto una variedad de jovencitas ir por la calle luciendo su lindo cabello sin que nadie se escandalice. La misma Esty tenía el cabello largo y rizado antes de casarse.
Akivah y sus novias de largos cabellos: Batiah

Esty Gottlieb

La Prima Libby

Es difícil separar ahí costumbre de ley. Sabemos que en la Biblia las mujeres cubrían su cabeza, pero así lo hacían todas las mujeres en el mundo antiguo antes de salir de su casa. Aquí un artículo en español de Jabad.org que explica el tema.

Hasta los Años 50, la mujer occidental respetable se ponía sombrero para salir a la calle y no sé en qué momento dejaron las cristianas de usar velo para ir a misa, así que a nadie le sorprendía que, públicamente y para cumplir con deberes religiosos, las judías se cubrieran la cabeza. Tal como hoy ortodoxas modernas se ponen sombrero para rezar. Aquí vemos a Ivanka con sombrerito rezando ante el Muro de los Lamentos.

Lo de la peluca es otro cuento. En tiempos bíblicos ninguna judía hubiese osado raparse y ponerse peluca porque eso lo hacían las egipcias, muy mal miradas en el mundo hebreo. La idea de usar peluca se puso de moda entre las judías europeas en el siglo XVII, y fue muy perseguida por los rabinos porque la veían como una forma de “modernismo” y de adoptar costumbres de gentiles.

Hasta hoy muchos rabinos jasídicos miran feo lo de las pelucas porque lo ven como una forma de vanidad. Eso se debe a que en el mundo ultraortodoxo muchas mujeres se han convertido en exitosas empresarias gracias al negocio de la fabricación de pelucas, y vale decir que hay pelucas en el mercado ultraortodoxo que de verlas ya se antoja raparse y ponérselas. Como las que nos muestra Sarah Mintz (a la que un día conocimos como Maritza Rodriguez)
                                         
En mi época, todavía no existían estas pelucas tan atractivas. Donde las judías casadas desahogaban su vanidad era en los sombreros. Ir a la sinagoga en sábado o días de fiesta para mí era una ocasión de devorar con la vista los desfiles de moda sombrerera que se daban en la sección femenina. Aunque para algunas más modernas el sombrero bastaba, otras combinaban sombreros con peluca. Algo que veo todavía se conserva en las comunidades europeas como vemos en esta boda de jasídicos belgas.

El Baño Ritual no es un Acto de Aseo
Dejando establecido que no es obligación para una judía religiosa ni raparse, ni usar peluca, pasemos al otro punto espinoso que nos muestra “Unorthodox” sobre las novias/esposas judías: el baño ritual o Mikvah, el concepto de impureza asociado con la sangre femenina y los días tabú para no tener sexo. Aqui dejo un clip de una serie de videos que Ophra Winphrey filmó durante una exploración del mundo jasídico.


En tres palabras, el baño ritual consiste en que la mujer (estando completamente desprovista de toda “barrera “desde esmalte de uñas hasta dentadura postiza) se sumerge totalmente, hasta la raíz del cabello, tres veces en una piscina de agua pura y luego dice una braja (bendición). Eso es todo.

Por eso quítense de la cabeza la idea de que el Mikvah es un acto de aseo personal, que gente sucia (el Mikvah es obligatorio para hombres y mujeres solo que los motivos varían) se “limpia” en esa piscinita. El Mikvah es un acto espiritual que no tiene que ver ni con cochambre ni con hediondez.

El Mikvah es parte de lo que se conoce en el judaísmo como Leyes de Taharat Ha Mishpahha (Pureza familiar) y leyes de Niddah que vienen de tiempos antiquísimos. En el Antiguo Testamento hay descripciones de mujeres sumergiéndose en ríos o en piscinas de jardín (El Libro de Judit, El Libro de Susana) para cumplir con el ritual, y el rey David se encaprichó con Betsabé al verla en su Mikvah privado en el tejado de su casa.

Hay arqueólogos que cuestionan la antigüedad del Mikvah porque no lo han encontrado en las ruinas de edificios antes del primer siglo pre era cristiana.  Eso es como si un arqueólogo del futuro determinase que la gente del siglo XX era analfabeta porque no tenía Kindle. Desde que el Levítico nos ordena a hombres y mujeres someternos a abluciones rituales que se usaban mikvoth naturales: ríos, manantiales, lagos y el mar. Los adinerados tendrían pozos para reservar agua de lluvia en sus jardines y gozarían de baños privados.
                                            Mikvah natural en Ecuador

Para el nacimiento de Cristo, existían en toda Judea mikvoth públicos.  Cuando los católicos celebran la Candelaria están celebrando el final de la cuarentena de la Virgen Maria marcado por su inmersión en un baño ritual. Aun después de la destrucción del templo, aun en la Diáspora, la purificación ritual siguió siendo primordial para los judíos. El Mikvah más antiguo de Europa es el de Siracusa en Sicilia y data del siglo VII. El más antiguo de America es el de Baltimore construido antes de la Guerra Civil y en 1998 se descubrió en el sector histórico de Salvador en Bahía, un Mikvah clandestino del siglo XVII que demuestra la existencia de cristianos nuevos judaizantes en el Brasil Colonial.
Mikvah clandestino del Brasil Colonial

Es esa continuidad, esa importancia, esa cadena histórica lo que me acerca al Mikvah. Para los varones la inmersión ritual es uno más de los muchos mandamientos que deben cumplir, para nosotras es una de las tres obligaciones femeninas (junto con el encendido de velas y la quema del diezmo) que nos ordena la Torá.

Conscientes del inmenso trabajo que engendra ser esposa, madre y pilar del hogar, los rabinos talmudistas liberaron a las mujeres de muchos mitzvoth. Es por eso por lo que el judío diariamente reza una oración donde agradece no ser mujer, porque a) tiene más mandamientos que cumplir y b) no tienen esas obligaciones tan pesadas que recaen en la mujer como custodia de la armonía doméstica y creadora/criadora de los hijos.

Abstinencia y Leyes de Niddah
Es por eso por lo que, aunque nunca me he casado, he mantenido las leyes de la pureza familiar dentro de mi vida sexual e incluso he ido al Mikvah (aquí, no en Chile donde solo hay tres y están solo en Santiago). Sin embargo, cuando estaba en la escuela le tenía terror al cuento del rapado (hasta que me explicaron que eso era solo para las Satmar) y el baño ritual. Curiosamente, nunca se me hizo difícil la idea de que tendría que pasarme dos semanas al mes en abstinencia sexual.

Ni en el libro ni en la serie “Unorthodox”, a las protagonistas parecen preocuparles la abstinencia, debido a que le temen más al torpe y doloroso coito que le imponen los maridos. En su libro, Deborah Feldman cuenta lo feliz que está su marido al saberla encinta porque ahora si no tienen que preocuparse de Niddah, pueden tener todo el sexo que deseen. Algo que no pone muy contenta a Deborah y, sin embargo, es precisamente la imposición para no tener sexo durante el periodo menstrual de la mujer lo que indigna y escandaliza a los contrarios al judaísmo. A proposito muchos terapeutas sexuales y sicólogos encuentran que la abstinencia sexual por un determinado tiempo es un gran afrodisíaco.

Según el Levítico, la esposa debe guardarse de tener relaciones sexuales durante los siete días en que dura su menstruación, tras lo cual debe someterse a un baño ritual antes de reanudar su vida de pareja. Sucede que los sabios del Talmud descubrieron que había mujeres cuyas reglas duraban más que una semana, por lo que instituyeron cinco días extras. He ahí la castidad forzada de los doce días mensuales. Esto se aplica nada más que a la mujer fértil casada, pero no significa que las solteras por vírgenes que sean no cualifiquen como Niddah y de eso deriva el “Neguia”, la distancia social entre sexos que impera en el judaísmo ultraortodoxo.

Unos días antes del matrimonio, la novia va al Mikvah que ahora ocupa un edificio especial dentro de la comunidad. Después de la zambullida, ella ya no es Niddah y puede tener relaciones sexuales. De ahí en adelante ella irá todos los meses acabado su periodo menstrual. El Mikvah también es utilizado después de la cuarentena post parto y nuevamente marca la reanudación de la vida sexual de una pareja.

No todos los motivos para usar el Mikvah son fisiológicos. El baño ritual es un requisito para convertirse al judaísmo y se aplica a ambos sexos. Lo mismo ocurre con la ida al Mikvah antes de Yom Kippur algo que hacen hombres y mujeres. En “A Place to Call Home”, la heroína usa un rio australiano como Mikvah antes de Yom Kippur, provocando el escándalo del pueblito donde vive.
Un rio australiano como mikvah natural

Lo que necesita Sarah Addams en Yom Kippur

Inicialmente, las ramas liberales del judaísmo, Reformismo y Conservatismo despreciaron tanto Niddah como el Mikvah considerándolos resabios de una religión anticuada, superfluos y sexistas. Por suerte, en este siglo han recapacitado y visto todo ese conjunto de leyes como dotado de una gran carga espiritual al igual que han notado su mérito en la práctica femenina del judaísmo.

Hoy tanto las rabinas como sus feligresas usan el Mikvah como un rito de pasaje para un sinnúmero de eventos, algunos asociados con causas fisiológicas (menopausia, aborto espontaneo, cura de cáncer) otros con traumas (violación, aborto provocado, divorcio). Las parejas lésbicas van al Mikvah y es usado para marcar un nuevo principio para los que han cambiado de sexo. Esta nueva importancia del ritual aleja esas erradas connotaciones de “suciedad” que han sido vinculadas por la imaginación popular (y no solo la judía) a las reglas femeninas.

Cuando en “Unorthodox”, Yanki pregunta a Esty “si ya estás limpia” (léase fue al Mikvah) está demostrando una ignorancia heredada posiblemente de su madre. Muchas mujeres son las propagadoras de esa imagen de mujer menstruante como sucia. Mi madre tenía un problema atroz con sus periodos y peor con los míos. Ella me decía que “yo estaba sucia” pero el baño ritual no higieniza puesto que debe llevarse a cabo cuando la mujer está totalmente limpia de cualquier impureza física, o sea mugre y sangre.


El Mikvah-Spa
Una se pasa más tiempo aseándose en preparación del baño que en este. La preparación comienza en casa, a pesar de que es obligación bañarse en el mismo edificio del Mikvah, pero para evitar pérdidas de tiempo mejor adelantar en aspectos como rasurado o depilación. Se aconseja ir sin maquillaje y sin esmalte de uñas. Agreguémosle con uñas cortitas. Mi primera Dama del Lago (así llamaba la Rebbetsin Blu Greenberg a las mujeres que atienden a las bañistas en los mikvoth) armó una pataleta por el largo de las mías.

Ya limpia (o creyéndose limpia) llegas al edificio y tras una breve espera pasas a un baño privado con tina y ducha, lavamanos y todo tipo de cosas útiles. Mi método de evaluación de un Mikvah era el nivel “spa” del lugar. Un buen local provee de batas o toallas albas y de buen olor (una puede llevar las propias), zapatillas desechables, pasta de diente cepillo, peineta, shampoo, acondicionador, jabón líquido, cepillo, lima de uñas, e hilo dental. Todo nuevo, todo te lo puedes llevar. Ya con eso una se jabona, se refriega, se saca la cera de los oídos, las lagañas de los ojos y se quita todo:  joyas, pupilentes, dentadura postiza hasta parche curitas.

Con el cabello lavado y desenredado, y en bata, tocas un timbre. Viene la dama del lago, y te revisa para asegurarse que estas lista, te escolta hasta otro cuarto que es la piscina, y te espera con tu bata en mano hasta que te zambulles asegurándose que lo hiciste bien y que no dejaste ni un bucle sin remojar. Después te acompaña de nuevo al otro baño para que te vistas y te seques el cabello. Yo estuve en un sitio tan VIP una vez que hasta ofrecían (pagados) servicios de peluquería y una manicurista.
El mikvah en Unorthodox

Yo nunca fui al Mikvah en condición de kala (novia). Mis amigas ortodoxas me rogaron que fingiera ser “casada vieja” y que me abstuviera de ir a vecindarios ortodoxos donde pudiera ser reconocida, además donde las damas del lago se toman atribuciones con jovencitas inexpertas (como la que describe Feldman en “Unorthodox”) y terminaban bañándolas. Eso vimos en “A Price Above Rubies” donde Renee Zellweger recibe un baño a lo Cleopatra.


¿Si entonces una entra al Mikvah super mega limpia qué impurezas se desvanecen con el baño ritual? No voy a meterme a explicar antropológicamente los tabúes de la sangre menstrual que han existido no solo en pueblos primitivos sino en toda sociedad y hasta hoy en muchas religiones. La Iglesia Ortodoxa Rusa todavía prohíbe a las feligresas comulgar estando en sus días, las mujeres hindúes y budistas también cuidan su mes y se abstienen de actividades religiosas y domésticas durante ese tiempo. En el Islam se permite a la mujer ir a la mezquita, pero si se la exime de ayuno.

El miedo o respeto que ha provocado la menstruación en el mundo desde la antigüedad no tiene que ver con que en esos días la mujer esté más cochina o maloliente. Por el contrario, se la ve como peligrosa, como poderosa, como mágica. Eso es lo que intentó hacernos ver “Freud” con esa vinculación del resurgimiento del poder de la Taltos Fleur cuando está menstruando.

Si se habla de impureza es porque la mujer no está en su estado normal. El hombre según el judaísmo debe ir al Mikvah porque esta impuro por pecados, por contacto con muertos, por enfermedades, incluso por eyaculación involuntaria. En la mujer es diferente porque la pérdida de sangre la hace distinta, la convierte en una fuerza viva natural, la fuente de la vida.

Sexo Kosher
De ahí viene la abstinencia sexual durante la menstruación (que estudios médicos han asociado con la baja tasa de cáncer cervical entre judías ultraortodoxas). Pero fuera de ella, el sexo es algo que el judaísmo celebra. A raíz de” Unorthodox” han surgido expertos que salen conque el sexo entre los judíos observantes es tan puritano como lo muestra la serie. Incluso he oído rebuznos de que entre los ultraortodoxos solo se permite la postura misionera y el sexo está circunscrito a la noche del viernes. Oy, Oy, Oy!

Aunque se considera un mItzvah hacerlo en Shabbath, el sexo puede practicarse todos los días de la semana (con excepción de Yom Kippur, Tisha b’Av y otros días de ayuno) en cualquier horario. No hay límites para posiciones, si se es ágil se pueden explorar todas las posturas del Kama Sutra. Con excepción de prácticas muy exóticas (léase tríos, zoofilia, lluvias doradas) se puede hacer de todo en la cama. Y hasta hay tiendas en Israel para vender juguetes sexuales a parejas ultraortodoxas. ¡Verdad de D-s!

Sin embargo, hay veces que el sexo está vedado y que no tiene que ver ni con fechas de calendario, es cuando la mujer no quiere. Aunque el que alguno de los esposos se niegue a proveer satisfacción sexual como manipulación es causal de divorcio en el judaísmo, está prohibido obligar a la esposa a cumplir con su deberes conyugales si está cansada, enojada, borracha o simplemente no le apetece.
Mayor razón en el caso de Esty puesto que le es doloroso. Si no me creen vean lo que dice este rabino jasídico y como en el Talmud se llama “Hijos de Violación “a los engendrados a regañadientes.


El Talmud es muy claro, el placer de la mujer viene antes que el del hombre. Los médicos victorianos heredaron de los talmudistas la idea errada que era imposible la concepción sin existir de por medio el orgasmo femenino. Si quieren enterarse de la importancia del placer sexual en el judaísmo leánse los libros del Rabino Shmuley Boteach, o alguno de los muchos artículos sobre el tema en Jabad.org o si desean algo más intelectual léanse La epístola sagrada de Nahmanides uno de los grandes talmudistas medievales. Se cree que el filósofo catalán lo escribió para ayudar a su hijo en la noche de bodas de este.


¿Entonces cómo se explica la desastrosa vía sexual de Esty y Yanki en “Unorthodox”?  Por un lado, el absurdo puritanismo que parece regir en el mundo ultraortodoxo y que trasciende las reglas del recato y privacidad que el buen gusto exige para tratar temas sexuales en el mundo judaico. No puedo decir que sea la ausencia de clases de educación sexual puesto que hay un auge de disfuncionalidad sexual en todo Occidente y no lo podemos culpar ni en comunidades cerradas ni en religiones represoras. 

La mayoría de las chicas ortodoxas aprenden sobre sexo de sus madres, abuelas, tías, primas y compañeras. En un mundo en el que los embarazos y partos son pan de cada día, es imposible no enterarse de temas fisiológicos y sexuales. Nuevamente, entra en juego la orfandad de Esty, su falta de apoyo familiar.

En el caso de Yanki no sé qué decir. He conocido tantos chicos y hombres como él y no necesariamente judíos ortodoxos. Se les encuentra en el mundo evangélico, católico, en nuestras comunidades latinas e incluso en la islámica. Recordemos que en el libro el vaginismo de Deborah es exacerbado por la incapacidad de su marido de mantener una erección. Ahí existe un problema en ambos cónyuges.

El conflicto yace no solo en la ausencia de información sino también en la desinformación. Quienes deben guiar a los futuros esposos, los famosos maestros de Kalas y de Josón (novio) son tan ineptos y crípticos como la que aparece en “Unorthodox”. A juzgar por la alta fertilidad de las jasídicas, no todos los guías son tan torpes, y casos como el de los Shapiro son poco comunes. Aun así, debería haber más preparación de parejas, menos intromisión de grupos controladores y represores que aun los detractores de “Unorthodox” reconocen.

Una Jasidica que lo Tiene Todo
Michal Lashansky en The Times of Israel ha confeccionado una lista para las maestras de kallot, partiendo de la base de que son ellas quienes deben evitar que la consumación de un matrimonio se convierta en una pesadilla como ocurrió con Esty/Deborah. Por otro lado, la jueza Ruchie Freiberg ha hablado de “grupúsculos de extremistas fanáticos” que controlan a una comunidad de gente “benévola, compasiva y  cariñosa”. Cundo escribió esa crítica del libro de Deborah Feldman, Freier era abogado. Desde el 2016 es jueza de la Corte de Brooklyn. La primera jueza jasídica de la historia de Estados Unidos y posiblemente la primera jasídica en ocupar un cargo público.

Hace unas semanas, la Reina Estelwen me preguntaba qué tipo de mujer puede ser feliz dentro del mundo de reclusión y segregación de los jasídicos. ¿Realmente puede una mujer ser feliz en un mundo que la obliga a usar peluca, que regula su vida sexual? Hoy puedo presentarle un ejemplo puntual.

Rachel “Ruchie” Freier nació en una familia jasídica de Borough Park (Brooklyn). Tuvo una infancia totalmente típica de chica ultraortodoxa, a pesar de que dice que la dejaban leer. Confiesa hacer sido fan de Louisa May Alcott y Jane Austen, tal como Deborah Feldman. Esto puede deberse a que Ruchie estudió en la progresiva escuela para niñas judías Bais Yakov (tal como Feldman, aunque ahora pretenda no recordarlo).

Fue en su último año en la academia que Ruchie comenzó a tomar cursos de estenografía y decidió prepararse para ser una secretaria legal. Actividad que desempañaría por más de una década. A los 19 años se casó (matrimonio arreglado, por supuesto) con David Freier un jasídico de la secta Bovor. Como David quería dedicarse a estudiar los textos sagrados, fue Ruchie la que mantuvo la familia saliendo a trabajar y atendiendo la casa y a sus tres hijos.

Cuando David acabó sus estudios rabínicos decidió que quería ir a la universidad para poder dar a su familia un mejor pasar. Cuatro años más tarde, luego que David obtuviera un título en contaduría, los Freier sorprendieron a sus familias con el anuncio de que Ruchie se había inscrito en la universidad judía de Touro.  De ahí saldría con un título en ciencias políticas Durante sus cuatro años de estudio Ruchie aumentó la familia con un nuevo bebé.

Ahí no terminaron los estudios de Ruchie que se enroló casi inmediatamente en la Facultad de Derecho de Brooklyn College. A pesar de que, conocidos, amigos y hasta parientes no creían que una jasídica fuese a tener clientes, con el apoyo de su esposo e hijos (a los que se agregarían otros dos más) Ruchie se graduó en el 2005, hizo su práctica en el bufete de Hilary Clinton (La jueza es demócrata como la mayoría de los jasídicos) y en el 2006 pasó su examen de la barra de abogados.

Irónicamente, sus primeros clientes fueron judíos Satmar que necesitaban de un abogado que hablase yiddish y que sirviese de embajador diplomático ante los tribunales seglares. Ruchie ha sido un puente humano, explicado al mundo legal las “excentricidades” de la comunidad y asesorando a los Satmar sobre el sistema de leyes estadounidense.

Aun antes de su nombramiento a la Corte Criminal, Ruchie había estado militando en otras causas que benefician a la comunidad jasídica. En el 2005 fundó Chasdei Devorah, una organización para ayudar a familias jasídicas de bajos recursos. Preocupada por el alto número de suicidios entre adolescentes de la comunidad, en el 2011 creó B’Derech, una fundación para ayudar a jóvenes con problemas y de familias disfuncionales. Esto la ha hecho entender a gente como Deborah Felman y otros que quieren alejarse de este mundo que los hace infelices. También ha sido elocuente en su denuncia a la poca ayuda que reciben las víctimas de abuso sexual dentro de la comunidad.

Su mayor logro fue la organización del servicio de ambulancias y paramédicas Ezrah Nashim. Esto como respuesta a la política de Hatzolah, el servicio de ambulancias que atiende a pacientes judíos de no contratar mujeres. Para Ruchie era escandaloso e iba en contras de las reglas de modestia judías que accidentadas, parturientas y otras pacientes fuesen manoseadas y atendidas por varones. Ella misma cursó un programa de entrenamiento para certificarse como paramédico.

Es fascinante que esta abuela de 55 años y que mide apenas un metro sesenta centímetros de estatura, pueda equilibrar el llevar un hogar tradicional y ortodoxo, la crianza de seis hijos (dos de los cuales ya se casaron) su puesto de jueza y todas estas otras actividades. Pero lo más fascinante es que Ruchie (que no se considera feminista) lo hace todo sin salirse del marco de reglas que gobiernan a las mujeres jasídicas y a las ultraortodoxas y eso incluye su peluca, y su adhesión a las Leyes de Pureza Familiar.