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lunes, 25 de junio de 2018

Una Historia de Dos Madres: Las Mujeres de Patrick Melrose (II)



Aunque “Patrick Melrose” es la crónica de un niño abusado por su padre, la complicidad de la madre es determinante en la evolución del personaje. Serie y novelas describen como Eleanor es odiada y amada por un hijo que pasa a ser víctima del egoísmo y masoquismo maternos. Sin embargo, Patrick busca la felicidad uniéndose a una mujer que es lo opuesto a la madre, pero precisamente porque Mary no va a cometer los errores de su suegra, es  que esa relación peligra.

Es imposible en Este Año del  Señor del 2018, reseñar cualquier serie de televisión sin buscar en ella rasgos feministas o ausencia de tales, o ver si trama y personajes no se adhieren a las estridentes reglas mituteras. Yo creo que “Patrick Melrose” pasa los tests más exigentes de ese tipo. Sus personajes femeninos son potentes y están en primera fila. Incluso se les ha otorgado mayor realce sin pasar a llevar la línea argumental de Edward St. Aubyn.

Yendo aun mas lejos, la serie carece de escenas graficas de sexo donde se objetice a la mujer. En una entrevista,  Jessica Raine, que interpreta a Julie, la amante de Patrick,  ha dicho que para una escena en particular tuvo que quitarse el brasierre. Luego el director la llamó y le pidió que revisaran juntos el resultado final para asegurarse que ella estaba contenta y que la filmación no mostraba mas de lo que la actriz deseaba enseñar (nada). 

Eso para mi es indicación de una producción respetuosa tanto de sus actores como de su público. Después de todo,  la productora ejecutiva es una mujer,  Rachael Horowitz, y su equipo de producción que incluye a su marido y a Benedict Cumberbatch, también incluye una cuarta socia, Helen Flint.

Aun así, no creo que el MeToo considere a “Patrick Melrose” como una obra feminista, no con el personaje de Eleanor cumpliendo tan bien su rol de madre negligente y  de cómplice de los excesos  pedófilos de su esposo (y no solo en contra de Patrick). Aun después de muerto David,  Eleanor seguirá siendo un verdugo para su hijo. La agenda Mitutera reprueba cualquier intento de mostrar a las mujeres como capaces de cometer actos negativos. Probablemente verán en la actuación de Jennifer Jason Leigh un ejemplo del culpar a la víctima, puesto que Eleanor se ve como tal. Esa es su tarjeta de presentación ante todos los que intenten hurgar bajo esa imagen de bienhechora que se ha esmerado en construir.

Ya en  el primer capítulo de la serie vemos la obsesión filantrópica de Eleanor. Cuando llama a Patrick para comentar la muerte de David, ella está en Sudan cuidando de huérfanos. En el tercer episodio, Patrick le cuenta a Nicholas que su madre va rumbo a Polonia con una caravana de medicinas. Y en la cuarta entrega, descubrimos que en su vejez, y tras un infarto, Eleanor se ha involucrado con charlatanes de la Nueva Era a los que les hereda St. Nazaire que debería  pertenecerles a  Patrick y a sus hijos.


Para el espectador es un enigma que una mujer tan generosa con el prójimo  sea tan apática con su hijo. Es cierto que la serie nos muestra que durante su matrimonio, y para cuando David comienza a abusar de su hijo, Eleanor es narcodependiente y alcohólica. Es obvio que el estar casada con un monstruo la ha llevado  a ese extremo  Durante su excursión a un parque de diversiones, Eleanor se confiesa con Anne y le dice que David no fue siempre una mala persona y que ambos soñaron con hacer grandes cosas. Luego Eleanor le dirá a Bridget que cuando compró Sainte Nazaire, David y ella soñaron con fundar un hogar para alcohólicos, para luego murmurar irónica “y creo que lo hicimos”.


En Chile tenemos un dicho, “candil en la calle, oscuridad en la casa”,  para referirnos a quien es mezquino con su familia y altruista con extraños. Como Eleanor , muchos pretenden comprar el cariño y admiración ajena con actos de beneficencia. Estos se vuelven  una manera de ocultar sus flaquezas y falta de empatía con los suyos. Uno de los momentos mas crueles de la serie se da cuando Patrick, recién asaltado por el padre, busca el apoyo de su madre y la encuentra haciendo cheques para obras de caridad. Eleanor le dice a su hijo que siempre debe recordar ser caritativo con los no tan privilegiados como ellos. No creo que Patrick se sienta muy privilegiado en ese momento.

Cuando a Patrick le toca casarse elige una mujer totalmente diferente a Eleanor. Si uno escarba un poco en Patrick Melrose se encuentra con un drama victoriano a lo David Copperfield. David Melrose es un villano mas demoniaco que Mr. Murdstone, pero que domina totalmente a  Eleanor, quien como Clara Copperfield, es frágil y torpe. Eventualmente, David Copperfield se casa con una mujer tan débil e inoperante como su madre y solo al enviudar logra su estabilidad junto a la sensata y noble Agnes.

Mary Melrose es equilibrada, buena y maternal como Agnes.  La ironía es que son esas virtudes las que  destruirán  su matrimonio. Mary se vuelca en sus hijos, principalmente el pequeño Thomas. Tal como su padre, Patrick cae en celos infantiles y se refiere a Thomas como “el amante” de su esposa. Resiente que duerma en su cama y acaba acusando a su mujer de abandonarlo por los niños. Precisamente lo que su madre no hizo.

El mayor propósito de Mary, quien ha sufrido por la negligencia de Kettle, su egoísta madre, es darles a sus hijos un entorno familiar y una vida normales. Cree que eso también beneficiará a Patrick, pero comete el error de intentar acercarlo a Eleanor, incluso atendiéndola y tratando que sus hijos la vean como una abuela cariñosa. 
Mary y la egoísta Kettle

Cuando Mary ve que el conflicto entre su marido y su suegra (aunado al alcoholismo e infidelidad de Patrick) está afectando su matrimonio, le da un ultimátum, o cambia o se va. Mary no es Eleanor, ella no va a aceptar sumisamente que Patrick la destruya  y en su campaña de autodestrucción,  arrastre a sus hijos.

Volviendo al caso Eleanor, en sus novelas Edward St. Aubyn nos ofrece amplia información sobre ella, sus padres y hasta sus abuelos, pero toma tiempo comprender que esta mujer que hará de su vida un espectáculo de altruismo es incapaz de afectos personales. La negligencia de sus padres, el control de su dominante madre, incluso la mezquindad de su padrastro,  la han llevado a verse como una víctima que puede rescatar a otros, pero que no desea ser rescatada.

Finalmente Patrick, y Mary que se ha convertido en la confidente de su suegra,  comienzan a entender la dinámica de la relación de Eleanor con su marido. David,  con la sagacidad de un criminal,  ve  en Eleanor la presa perfecta. El necesita del dinero de la mujer y por eso estimula sus sueños de crear centros de ayuda en los que él colaborará. Aprovechándose de las inseguridades y credulidad de Eleanor la enamora y la consigue como esposa usando el truco más viejo del mundo, embarazándola.

Después de una boda clandestina, Eleanor es encerrada por su marido en la última posesión de los Melrose en Cornualles. Y ahí se desarrolla una novela gótica en el mejor estilo de Daphne Du Maurier. Eleanor es aislada del mundo. David no le permite ni la asistencia de un médico, alardeando que como doctor,  él puede atenderla. Por supuesto su atención es brutal y provoca la muerte de Georgina, su primera hija.

David se lleva el cadáver de su hija en su yate y lo arroja al mar ni siquiera darle a Eleanor el consuelo de una tumba donde llorar a Georgina.  Eleanor relata que es entonces que comienza a planear su separación. Sin embargo, dilata su huida hasta que una noche su borracho marido la persigue por las escaleras, la derriba, golpea, le mete la cabeza entre los barrotes y la viola, embarazándola de Patrick.

Ahí tenemos la imagen más patética de Eleanor,  victima de un marido golpeador y violador, y de un hijo no deseado. Sin embargo, quienes la conocen y escuchan este cuento comienzan a sospechar que Eleanor es una masoquista, que parte de su calvario también tiene connotaciones de sumisión sexual. Así lo describe Nicholas cuando le cuenta a Bridget como fue testigo de una escena en la cual, y siguiendo las ordenes de David, Eleanor, en cuatro patas y con la boca,  recogió todos los higos desperdigados por la terraza. Bridget inmediatamente nota las connotaciones sexuales de la escena que remeda para beneficio de Nicholas y de David.

En el ultimo capitulo, Mary recuerda que un día estando en la villa de Lacoste, su suegra le  mostró una carta de la hija de unos antiguos amigos que solían pasar sus vacaciones con ellos. La niña (ahora mujer) acusa a David de haber abusado sexualmente de ella (y probablemente de otros también). Eleanor está indignada ante lo que considera viles calumnias.

Confusa, Mary le pide a su marido que le confiese a Eleanor lo ocurrido. Ella espera que eso obligue a su suegra a enfrentar la verdad. Pero el momento en que David revela “mi padre me violó” solo obtiene de su madre la fría respuesta (sin siquiera mirarlo a los ojos)”a mí también”. De esa manera Eleanor se aferra a su rol de victima para evadir responsabilidades que la convertirían en cómplice de su marido. Es ahí que Mary pierde empatía con su suegra y se da cuenta de lo diferentes que son.

Lo inexplicable entonces no es que Eleanor permanezca junto a un hombre al que le teme tanto que camina en puntillas para que no la oiga. Lo inexplicable es lo fácilmente que puede huir . En la serie, Patrick tiene un flashback de como Eleanor lo despierta una mañana para despedirse de él. Le dice que debe quedarse con el padre hasta que sus abogados puedan otorgarle la patria potestad del niño. Es cierto que  es injusta y enredada en estos casos, pero el pobre Patrick tiene razón para sentirse abandonado.

No sé porque inventaron esa escena cuando la del libro es mas apetitosa. Eleanor ha recibido otra herencia estando en Lacoste. Su errático marido en vez de ponerse contento, amenaza con matarla. David comienza a estrangular su esposa que de pronto recuerda que tiene rodillas y le planta una en la entrepierna. 

Eleanor huye en su auto y regresa más tarde en compañía de dos gendarmes que vigilan que David no interfiera mientras su mujer hace su equipaje. Por supuesto, Patrick debe quedarse en St. Nazaire. Las leyes de entonces (y las de hoy en muchos países) impedían a una mujer sacar a los hijos del hogar familiar sin permiso del marido.

Aunque St. Aubyn no nos cuenta,  nos imaginamos lo fácil que será para Eleanor con todo su dinero conseguir la patria potestad. Sin embargo, Eleanor nunca acusa a David de pedofilia o de ningún tipo de abuso por lo que el pobre Patrick tiene que seguir pasando temporadas con el padre, pero David sin el dinero de su mujer se ve disminuido. Incluso sus amigos se alejan. Es ahí donde Patrick tiene el valor de negarse a tener sexo con el padre. Antes su sorpresa, David acepta. 

Ha habido una confusión en la forma en la que la serie ha planteado esa escena y muchos espectadores creyeron que era una fantasía del protagonista. Esa escena tiene lugar no solo en la novela sino también en el mundo real. El autor ha confesado que así fue como acabaron los ataques de su padre.

Entretanto,  Eleanor ha montado su espectáculo de Buena Samaritana, y a su vez se ha alejado de su hijo cuando éste más la necesita. Al mismo tiempo,  busca más hombres que la estafen. En un momento, Patrick intenta vender la colección de arte de su madre y descubre que la mayoría de los cuadros son falsos. Eleanor sigue siendo una victima de embaucadores que quieren su dinero.

El último de ellos será Seamus, un enfermero al que conoce en Irlanda después de que Eleanor sufre un infarto. Aprovechándose de la fragilidad y credulidad de la anciana, Seamus la hace legarle a él y a su secta de místicos de la Nueva Era, la villa de Lacoste. Para Patrick esto es un golpe mortal. St. Nazaire, a pesar de los malos recuerdos que encierra, se ha convertido en un refugio y un hogar tanto para l como para sus hijos.  El ser desheredado es  otra traición de su madre, lo que  significará para Patrick una caída en adulterio y el alcoholismo que casi destruirán a su familia.
Patrick discutiendo con Seamus

Antes de morir, Eleanor tiene una última tortura reservada para su único hijo. Le exige que la ayude a acabar con su vida. Patrick se ve obligado a buscar un lugar en el mundo donde la eutanasia sea legal. No es por venganza. Realmente cree que si cumple su último deseo, su madre al fin le demostrará amor.

 Aunque no esté de acuerdo, Mary lo secunda.  Después de mil tramites , exámenes y gastos, la Familia Melrose se prepara para llevar a Eleanor a Suiza, es ahí cuando la matriarca se niega. Es su última burla, el último escupitajo que recibe Patrick de su madre. Aun así, hay quien se sorprende cuando Patrick es incapaz de hacer un panegírico sobre el ataúd de su madre y huye de la capilla.

Mary lo sigue y Patrick grita que aunque ha sido mal esposo y padre mataría a quien quisiera dañar a sus hijos. ¿Cómo es posible que Eleanor que debería amarlo no lo haya protegido? El problema es que Eleanor no quería a nadie, ni siquiera a sí misma.

St. Aubyn acaba su quinteto en una nota esperanzadora. Varias cosas ocurren en la recepción post-funeral que ayudan a Patrick, quien recientemente ha salido de una clínica de rehabilitación para alcohólicos, a comenzar una nueva vida.

 La muerte de Nicholas quien sufre de un ataque de apoplejía en la recepción libera a Patrick de la presencia del ultimo cómplice de su padre. Mary enfrentándose a Kettle y acusándola de haber sido una madre desalmada, es un reproche público al abuso de los padres. Finalmente, Patrick en el cuartucho donde vive, se enfrenta a tres opciones encerradas en  tres mujeres, su  ex amante Julia, Mary, y una guapa camarera que ha conocido en la recepción. 

Patrick coge el teléfono, llama a Mary y acepta su invitación para cenar con ella y sus hijos. Podemos entonces pensar que finalmente ha comprendido que el amor se encierra en una madre, aunque no sea la suya.

jueves, 16 de marzo de 2017

Guerrera vs Madre: La subversión de roles femeninos en Vikingos



¡Atención, Spoilers de la Cuarta Temporada!

La muerte de Helga, al final de la cuarta temporada de “Vikingos”, me dejó con sentimientos encontrados. Cada vez que me cae bien una mujer en esta serie, la matan. Helga, Aslaug, Siggy, tres amigas, tres madres, tres mujeres que representan Lo Femenino en una sociedad donde priman valores de Macho Alfa. Tres mujeres que son la antítesis de la mujer perfecta,  (según la serie) la shield-maiden Lagertha.   ¿Que nos trata de decir “Vikingos” con estas muertes? ¿Son Lagertha, y sus clones guerreros, superiores o más felices que las difuntas?


Aparentemente, la falla trágica de Helga estaba en su corazón de abuelita. Murió por ser compasiva, porque sus sentimientos maternales la cegaron a la realidad. Nunca entendió que Tanaruz odiaba a los vikingos y siempre vio en su madre adoptiva a un enemigo. Sin embargo, al elegir a Tanaruz  como instrumento de violencia y venganza, la serie está reafirmando esa imagen de la mujer que ejerce la violencia como los varones.

Desde sus inicios, que “Vikingos” propone la tesis de que esa sociedad escandinava primitiva es más libre y tolerante que la del resto de Europa, sobre todo en la igualdad de géneros. Por aquí y por allá, nos ofrecen atisbos de la esa igualdad. Las vikingas pueden acompañar a sus hombres en esas incursiones piratas que los hicieron tan temidos, pueden ser guerreras, pueden administrar propiedades, reinar y hasta practicar sacrificios humamos. Pero es en el terreno sexual donde la serie hace hincapié en la libertad de las mujeres que tienen matrimonios abiertos, pueden participar en tríos, y  explorar su lado homosexual.

Contrasta esto con la sociedad inglesa donde las mujeres son dominadas por sus parientes masculinos y por una iglesia que las reprime y explota. Fuimos testigo de cómo Judith, por el mero pecadillo de tener amores adúlteros con un monje y de tratar de pasar al fruto de ese amor como nieto del rey, fue torturada públicamente y hasta perdió una oreja.

Sin embargo, la misma serie ha demostrado más de una vez que las reglas sociales vikingas también reprimen. Tal como a Judith y a Gisla, a Thirry la casan en contra de su voluntad. Ragnar puede acostarse con cuanta fémina se le cruza por el camino, pero no le cae nada bien que Aslaug le haya sido infiel.  Lagertha, Thirry y Torvi sufrieron a manos de maridos abusivos.  El noble Ragnar le suelta su buen sopapo a Aslaug cuando ella intenta defender a Floki, y Bjorn abusa verbalmente de su esposa Torvi, enfrente de los niños pequeños. Para colmo, sale dando un portazo y antes de llegar a la taberna de la esquina,  ya la engaña con otra.
Aslaug golpeada por su marido
Lagertha apaleada por órdenes del suyo

Cada temporada nos demuestra que el doble estándar goza de buena salud en esa supuestamente abierta y tolerante sociedad incluso con la protagonista femenina de esta historia. Cuando conocimos a Lagertha era la reina del multitasking; manejaba la granja, criaba los hijos, se defendía de asaltantes y del acoso del cuñado, le daba su paliza al marido cuando andaba enojada, y hasta fungía de juez de paz de la aldea. Obviamente era una mujer fuerte que vivía en igualdad con su marido.
Lagertha fungiendo como juez de paz


Se cuenta que previo a su matrimonio, Lagertha era una de esas legendarias mujeres guerreras (shield-maiden o skoldmo). Por eso, Ragnar se la lleva consigo en su raid a las costas inglesas. Ahí Lagertha demuestra ser totalmente badass, se enfrenta al cuñado del Jarl Haraldsonque está violando a una sajona y cuando Knut intenta violarla a ella, la mujer de Ragnar lo mata. No es de sorprender que el público abrace la idea de esta poderosa mujer como la gran heroína del cuento.
Lagertha mata a Knut

Por eso resulta trágico e irónico que la felicidad de Lagertha se acabe por algo tan machista como una falla en su capacidad de reproducción.  A Ragnar  le baja un prurito de Enrique VIII  y desea tener muchos herederos.  Lagertha pierde un bebé, y queda la impresión de que no es el primer aborto espontaneo que sufre la guerrera. 

Ragnar mentalmente planifica buscarse otra esposa. En Suecia,  se encuentra con la Princesa Aslaug que lo impresiona con su belleza, su pedigrí (es hija de Sigfrido y la valkiria Brunilda) su ingenio, su aura mística y su cuerpazo. Le es muy fácil serle infiel a Lagertha y cuando Aslaug se le aparece en Kattegat con tremenda barriga, Ragnar anuncia que quiere tener dos esposas. Aquí comienzan los problemas.

Aslaug llega a Kattegat (Daily.co.uk)


Aslaug, y eso que es princesa, no tiene reparos en ser segundo plato. Lagertha, en cambio, no quiere compartir a su hombre. Suena raro en esa sociedad donde nadie parece ser dueño de las parejas, donde todo se comparte hasta el sexo. A Lagertha no le parecía mal la idea de tener cama redonda con Ragnar y Athelstane, pero Aslaug representa el límite de su liberalismo.


Pasan cuatro años, Lagertha está casada con Jarl Sigvard, un patán que la maltrata a ella y a su hijo Bjorn. Aquí encuentro la primera discrepancia. ¿Por qué Lagertha se ha vuelto a casar, y con un hombre que no ama y que más encima le falta el respeto? Creo que la respuesta es que sin un hombre que la represente, Lagertha no puede sobrevivir en ese mundo. Decir que la gran Lagertha, la guerrera, no puede valerse sola es anatema. Pero no hemos visto a ninguna mujer manejarse sola en el mundo vikingo. Aslaug tuvo que cruzar el mar para solicitar la protección del padre de su hijo;  Siggy tuvo que convertirse en la criada de Lagertha y acostarse con otros para poder salir adelante.




Inclusive en su primer matrimonio, Lagertha necesitaba del apoyo de su marido. Pudo muy bien matar a Knut solita, pero Ragnar tuvo que echarse la culpa de esa muerte para proteger a su mujer de la ira del rey.  Cuando  la guerrera deja tuerto al segundo marido, es Einar quien decapita a Sigvard y solo tras ese gesto, los vikingos reconocen a Lagertha como su reina. Cuando Einar alborota a los súbditos de Lagertha y se decide desterrar a la reina guerrera, es el oportunista Kalf quien la salva. Y aunque se convierte en dueña de Kattegat gracias a Torvi, Astrid y hasta Margarethe, es Bjorn quien la rescata de Ivar cuando el hijastro pretende vengar a su madre. 

Es como si Lagertha no pudiera realmente ser poderosa sino tuviera un varón que la socorriera. Hasta solicitó la ayuda Ragnar para recuperar su antiguo reino, y el que su ex marido se la haya negado debe de haber sido humillante.

Hay quien ve que la castración del agónico Einar como una manera de Lagertha de reafirmar su poder. Rara manera eso de ser poderosa por castrar a un hombre moribundo, inmovilizado y que ni siquiera era violador. El caso es que Lagertha desde ese día ha ido escalando el poder ya no como guerrera, ya no como mujer, sino como varón.

Lagertha lleva el juego de tronos hasta su cama, asesinando a Kalf el día de la boda de ambos. Tiene uno de esos affaires sin compromisos con el gran Ecbert. Mantiene relaciones con otra mujer a la que trata con la misma displicencia que tratan los demás varones a las suyas. Eso de andar llorando por Ragnar delante de Astrid, no demuestra mucho respeto por la pareja. Incluso un rechazo a su feminidad, fue el poco cuidado que tuvo con su ultimo embarazo. Si yo tengo un embarazo de alto riesgo no me voy a dar de espadazos con los francos. De fijo que pierdo al bebé.

Lagertha y Ecbert
Lagertha y Astrid son amantes guerreras


Lagertha pierde a su bebé 


Lagertha se ha vuelto más violenta que la mayoría de los guerreros y guerreras. Esta temporada hasta la hemos visto ser la ejecutora de un sacrificio humano. A los Lagertha-fans los enloquece lo sanguinaria que se ha puesto. El otro día, mi hermano, que se había perdido la cuarta temporada (ya se puso al día), me preguntaba: “¿Qué anda haciendo Lagertha últimamente?” “Ahí anda,  asando a un prisionero “le respondo desabrida y él se frota las manos exclamando entusiasmado” ¡Esa es mi Lagertha!”😖
Lagertha rostizando a Egil, El Bastardo


Pero la violencia más gratuita e incongruente cometida por la primera esposa de Ragnar fue el asesinato público y a sangre fría de su rival. En una serie que aprecia el espectáculo de mujeres que matan mujeres (Judith mató a Kwenthrith, Tanaruz mató a Helga, Lagertha derrotó a Gunhild) este homicidio fue toda   una sorpresa. Era imposible  que a Lagertha después de dos temporadas en las que no demostró ni celos ni animosidad en contra de Aslaug, repentinamente le subieran las ansias de revancha.





Ese “me lo quitaste todo” que Lagertha le espeta a Aslaug suena anacrónico en una cultura que se precia de practicar poligamia y poliandria a granel. Los hijos de Ragnar comparten la misma esposa, Porunn envió a Bjorn a la cama de Torvi, y a la misma Lagertha no le parece mal que su amante se acueste con su hijo.  Resulta extraño ver a Lagertha en plan de celosa e insegura. Sobre todo, porque para Ragnar nunca Aslaug tuvo el atractivo que ejerciera sobre él  su primera mujer.




Los celos de Lagertha nacen de una conciencia de que Aslaug es superior a ella.” ¿En qué? “aullarán indignados los miembros del Team Lagertha que incluso tildan a Aslaug de “fea”.  Ciertamente no es por ser princesa. El pedigrí no funciona en un mundo donde las hijas de emperadores chinos son esclavas, las reinas sajonas son asesinadas y la esposas de jarls pasan a ser cenicientas apenas matan a los maridos. Lagertha, por muy granjera que fuera su cuna, hoy es reina de Kattegat y aun antes de casarse con Ragnar, era legendaria como Sköld. Todas las guerreras de la serie (Astrid, Torvi, Pörunn) quieren imitarla; en la lejana Francia, la Princesa Gisla sueña con conocerla; hasta la misma Aslaug dijo admirarla.


Por largo tiempo pensé que la rivalidad entre la princesa y la guerrera estaba vinculada a la dicotomía Volva-Sköldmö. Aunque en la sociedad vikinga una mujer como Aslaug que tiene sueños premonitorios seria respetada por considerarla volva (una mezcla de chamán y vidente) en la serie sus atributos eran despreciados, principalmente por Ragnar quien no le hizo caso a su última profecía de que el líder vikingo encontraría su muerte en tierras inglesas.

En” Vikingos” hay un cierto resquemor contra las mujeres que practican la magia. Lo vimos con Yidu que fue ahogada por Ragnar por bruja y narcotraficante. No es coincidencia que el odio de Lagertha se despierte y manifieste cuando ve a Aslaug practicar un ritual mágico para asegurar un viaje prospero para Bjorn. Lagertha desprecia los dones sobrenaturales de Aslaug que la hacen inferior a una guerrera como ella que consigue las cosas por  la fuerza bruta.  Pero también le teme. Antes de matarla la acusa de “ser bruja”. Solo así explica la shield-maiden que Ragnar haya caído en las redes de Aslaug. Pero la magia verdadera de Aslaug no tiene que ver con sus visiones sino con su útero.


 Ragnar buscó otra mujer no porque Lagertha le pareciera menos atractiva o antipática. La falla de la guerrera fue su esterilidad.  Esa es la verdadera razón por la cual Lagertha odia a su rival. Aslaug trae con ella lo que Ragnar desea y Lagertha no puede darle. Una ironía de la serie es que la mujer perfecta no puede ser madre. Como para compensar, el guion se ensaña con la maternidad. Por un lado, muestra lo peligroso que es amar a los hijos, aun a los ajenos, por otro, mata criaturas a destajo. Es como si quisieran refutar la importancia que le dio Ragnar a la fertilidad o infertilidad de sus parejas.

En la serie la maternidad es una tarea ingrata. Hemos visto a los personajes femeninos llorar la muerte de sus hijas (Siggy, Helga, la misma Lagertha); hemos visto a Aslaug luchar por su hijo deforme, un pecado en esa sociedad de guerrero; hemos visto a Helga encariñarse con una niña de otra sociedad y cultura,  y vimos a Siggy dar su vida por salvar a los hijos de Aslaug. Sin embargo, lo que en otro cuento sería considerado una virtud en esta historia es visto como una flaqueza. Helga y Siggy provocan sus propias muertes y los hijos de Aslaug nunca le perdonan el favoritismo que   le demuestra a Ivar. Una verdadera guerrera no se encoge por tonterías como sentimientos maternales.
Antes de morir, Siggy tuvo una visión de su difunta hija.

Lagertha lloró a Gynda, pero se recuperó inmediatamente. Nunca más le hemos visto quebrantada. Cuando pierde a su hijo, exige a Ragnar y a  Bjorn que la dejen llorar sola. Ella no puede demostrar debilidad y eso lo vemos en su relación con su único hijo, el que siempre le ha sido fiel. Nunca la vemos preocupada por Bjorn ni por su bienestar. Incluso cuando él la rescata de los otros hijos de Ragnar que pretenden matarla, no le muestra agradecimiento. ¿Y cómo calificar que alcahuetee los amores de Bjorn con su propia amante? No piensa en Torvi, no se da cuenta que fomenta en el hijo las mismas fallas que repudió en Ragnar.

Por el contrario, Aslaug si se ha preocupado de Bjorn. Ella fue la que organizó el ritual mágico para asegurarle un buen viaje al hijastro. Ella fue quien liberó a Porunn para que pudiera casarse con Bjorn: ella fue quien trató de convencer a Ragnar para que tratara mejor a su hijo mayor. incluso, el que considero su mayor pecado, haber descuidado a la pequeña Siggy y haberse mostrado insensible ante la muerte de la hija de Bjorn, tuvo sus atenuantes.


Primero, que estaba totalmente borracha cuando Sigurd vino a darle la noticia: segundo que se supone que Aslaug es una princesa incapaz de freír un huevo. ¿Por qué siempre la culpan cuando a sus niños les pasa algo? ¿Acaso no tiene esclavos para cuidarlos? Si mal no recuerdo lo primero que dice Aslaug al saber de la muerte de Siggy es “Creí que alguien la estaba cuidando”.

(project fanddom)
 El hecho es que Aslaug se hizo cargo de una niña que no era de su sangre, que tenía padres y abuela vivos. Fue Aslaug quien ayudó a Pörunn en su parto y trató de convencerla de que no rechazara a su hija. Después trató de convencer a Bjorn de que se hiciera cargo de la niña. Por suerte, no intentó que Lagertha se hiciera cargo de la bebita. Aslaug actuó como si ella fuera la abuela de Siggy.




 Por años, Aslaug cuida de la niña, pero está pasando un mal momento, sufre de malos amores, bebe como cosaco, está al borde del colapso, lo descuida todo, incluso a Siggy. La niña muere y la audiencia la culpa solamente a ella. Por suerte ni a Bjorn ni a Lagertha les importaba Siggy y no cargaron contra Aslaug.

La tesis parece ser que Pörunn no hizo mal al rechazar a su hija: Lagertha actuó de igual manera al no preocuparse por la nieta, es Aslaug quien hizo mal en cargar con una cría ajena, tal como lo hizo Helga. Ser madre va en contra del ideal femenino de esta historia:  una guerrera sin las flaquezas de su sexo. Por algo, Bjorn le pone los cuernos a Torvi, porque ella no se comporta como la Sköld que es, sino como una ama de casa rodeada de niños llorones y que se atreve a andar reclamando al marido.

Helga era la mujer más co,mprensiva y dulce del mundo, pero Loki se sentía atrapado por esa felicidad incomprensible que ella le brindaba. Da la impresión que a los vikingos les temen a esas esposas tan perfectas y domésticas.

Y aquí entra la pregunta del millón. ¿Son las guerreras las mujeres felices y realizadas de la serie? No lo creo. No creo que ninguna de nosotras quisiera ser Pörunn, la que fracasó en su carrera, la insatisfecha con su aspecto físico, la que dejó que una depresión posparto le costara marido e hija.

 Tampoco quisiera yo ser Torvi que se pasa el día dividida entre cuidarle las espaldas a suegra y cuidar los críos. ¿Y qué es eso de que en la noche tenga que dormir con Lagertha? ¿Con quién deja a los niños? Está peor que Aslaug. ¿Y quién quiere ser Astrid?  Si, muy guerrera, muy liberada, pero es amante de una jefa que ni le da su lugar ni la quiere, y por darse su revolcón con Bjorn termina engañando a la amante y a la amiga. ¡Qué bonito!


El cuarteto Bjorn, Lagertha, Astrid y Torvi. Todo es mejor en familia.


Yo quise y admiré a Helga. Era el personaje más tierno de la serie y mucho mérito tenía para que un loco como Floki la haya amado tanto. Y me gustaría ser Judith, porque a pesar de lo de la oreja, es quien mejor lo ha pasado. Tiene vestidos bonitos; hijos a los que puede querer sin avergonzarse por ello; ha sido amante de los dos hombres más interesantes y menos machistas de la serie; y ahora hasta es reina. Eso es mejor que andar cargando escudos pesados y dándole palos al prójimo.

¿Les gustaría ser mujer en una sociedad vikinga? ¿Cuál es su preferida en la serie? Y si estuvieran en la serie, ¿en la piel de cual personaje femenino les gustaría habitar?