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jueves, 13 de mayo de 2021

Donde Ver Dramas de Época: Estados Unidos

 


Que no piense mi público estadounidense, que la presencia de una mayoría de misteriosos Gatos Seriefilos franceses me haya hecho olvidar que mi primer deber siempre será con mis fieles lectores latinos de ambos hemisferios. Para eso he preparado un listado de plataformas, servicios de streaming, canales de televisión y hasta redes sociales donde el público residente en la Unión America puede acceder a lo mejor del drama histórico.



Canales de televisión

PBS:

Canal abierto más conocido como “Thirteenth” tiene varias filiales en diferentes estados y es responsable de traernos todos los Masterpiece (Classic, Mystery y Contemporary). Sin ellos yo no hubiese conocido maravillas desde “Upstairs, Downstairs” hasta “Victoria”. A veces trae cosas de Amazon como “The Collection” y este año nos ha traído el drama histórico noruego “Atlantic Crossing”.

Además, tiene un servicio de streaming (de solo $4.99 mensuales) con toda la programación de la PBS desde el 2000. Ahí se pueden ver cosas semi olvidadas como “Indian Summers”, dramas detectivescos como “Grantchester” y “Endeavour”, clásicos de Jane Austen desde “Emma” hasta “Sanditon”, “Poldark”, Wolf Hall”, y todas las temporadas de las aventuras de Los Durrell en Corfú.



HBO:

Aunque su plataforma siga siendo la más cara de Estados Unidos, te permite ver miniseries hoy clásicas como las galardonadas “John Addams” y “Band of Brothers”, algunos asquitos del pasado como “Roma”, pero también glorias como “Boardwalk Empire”. Además, HBO entró al drama de época continental con su coproducción italiana de “La Amiga Estupenda”. Por si fuera poco, ya este otoño se prepara para lanzar al aire la esperadísima “The Gilded Age”.

Showtime:

Aunque no es la más reconocida por sus dramas históricos, nunca olvidemos que sin Showtime no tendríamos “Los Tudors” y “Los Borgia”.  ¿Otra razón para contratar sus servicios? Tienen las cuatro temporadas de la incomparable fantasía histórica “Penny Dreadful” y el drama sesentero de como Masters y Johnson revolucionaron a la sociedad estadounidense: “Masters of Sex”.

Starz

Se trata de un canal de cable premium compuesto por seis canales, algunos dedicados a temas específicos como programas para afroamericanos, westerns o comedias. Aun así, Starz ha sido productor y distribuidor de grandes series de época. Comenzó con algunas extravagancias como las series de “Spartacus”, pero de ahí nos ofreció su fantástico cuento revisionista de la piratería “Black Sails” y la mega exitosa fantasía” Outlander”.



También le entró a la Tudormania  con una estela  de nobles damas:  “The White Queen”, “The White Princess” y” The Spanish Princess” Para el futuro sigue apostándole a  la realeza con relatos sobre Matilda, la primera reina de Inglaterra,  algo sobre Leonor de Aquitania, “The Serpent Queen” sobre Catalina de Medici y siguiendo con la Tudormania “Becoming Elizabeth” No creo que necesite más razones para decir que añadir Starz a su grilla de canales sea un beneficio para los amigos del drama de época.

Streaming

Netflix:  

El servicio más conocido de streaming ofrece una vasta biblioteca que incluye semi originales como “The Crown” y “Peaky Blinders” junto a temporadas completas de series ajenas como “Outlander” “Call the Midwife”, ‘Reign” y “Versalles” que no puede encontrarse ya en canales abiertos. Tiene también una amplia selección de dramas de época extranjeros, incluyendo coproducciones como “Las chicas del cable” y es el único sitio en Estados Unidos donde pueden verse las tres temporadas del noir político alemán “Babylon Berlin”. 



Hulu: 

Es uno de los servicios de streaming más baratos en USA. $5.99 mensuales si se aguantan los comerciales. Trae algunas series de época de canales abiertos como la fantasía histórica de Fox “Salem” y “Manhattan” de WB, la serie sobre la creación de la bomba atómica. Tiene todas las temporadas de “Vikingos”, incluyendo la última que no pudo verse en el History Channel. Trae adaptaciones de la BBC de clásicos como “Bleak House” versión Gillian Anderson) y es el único sitio en USA donde se puede ver la “nueva” versión de “Upstairs, Downstairs (2010). Tiene period pieces originales como “Harlots” y la sátira” The Great” y es el único lugar en USA donde pueden disfrutar de mi última obsesión, “Das Boot” aunque solo la primera temporada

BritBox:

Es el servicio idóneo para los amantes del customer británico. Contiene joyas desde “Upstairs Downstairs, hasta “Downton Abbey”. Abarca todos los misterios de Agatha Christie y todas las adaptaciones de Jane Austen.



AcornTv:

Es como la hermana pobre de BritBox, pero como digo en mi entrada tiene algunas antigüedades difíciles de encontrar como “Yo, Claudio”, “Jennie” y “Reilly, Ace of Spies”” junto a algunas cosas más modernas, como un par de temporadas de “Poldark” el homenaje a las enfermeras de la Gran Guerra “Anzac Girls’ o el drama hindú “A Suitable Husband”. También trae çustomers extranjeros como la versión de la RAI de “La Guerra y la Paz, y el “Gran Hotel” portugués “Vidago Palace”.  Y como si fuera poco tiene la maravillosa, prodigiosa, inigualable serie australiana “A Place to Call Home”. Todo por $5 mensuales.



MHz 

Este es el secreto oculto del streaming de Norte America: Solo puede verse en Estados Unidos y Canadá, pero es una cajita de tesoros que ofrece drama continental (aparte de obras exóticas de Armenia y el Líbano). Aunque no presenta nada de la BBC, tiene dramas policiales galeses e irlandeses. En términos de drama de época pueden ver lo mejor de este siglo sea de Italia, Francia o Alemania. Ofrece la española “Arde Madrid”, la serbia “El olor de lluvia en los Balcanes” y ahora la gallega “Hotel Almirante”.  Son solo ocho dólares mensuales para disfrutar de lo mejor de la televisión europea, y eso incluye sus period dramas.



Tubi:

Llegamos a la octava maravilla del streaming. Y que para suerte de los habitantes del Hemisferio Norte esta su disposición desde Alaska hasta Yucatán.  Tubi posee un caudal de series de televisión antiguas y modernas, y filmes desde clásicos hasta nuevas películas y documentales.

En lo que respecta a dramas de época, es donde he encontrado estas joyas rusas de esta última década incluyendo las dos temporadas finales de “Ekaterina”. Pero también he hallado todas esas maravillosas adaptaciones de los clásicos literarios españoles de la RTVE del siglo pasado y “Curro Jiménez”.  Tubi se caracteriza por tener la mejor biblioteca del cine del Holocausto, y de series de todas partes del mundo sobre el tema. Por último, para el amigo de la televisión coreana tienen un vasto material de época de Corea del Sur.



Ya con eso tienen de más para comenzar. Ni Disney ni Apple tienen series históricas, aunque si muchos filmes costumbristas. Luego hay algunos sitios menores como Pantaya, que ofrece contenido en idioma español y donde pueden ver “El tiempo entre costuras” y la miniserie dominicana” Rubirosa”.

 También está Vudu que ofrece lo que deseen ver, pero por un precio por cada serie o filme.Sin embargo, también ofrece material gratis si se sabe buscar entre filmes baratieris y cine erótico. Yo he encontrado un par de buenos documentales y una miniserie francesa” El cardenal y la reina”. También esta Peacock que es el servicio de streaming de la NBC, pero es también un sitio semi gratis en línea. ES el único lugar donde los estadounidenses podemos ver la miniserie española “Dime quien soy”.

Plataformas y YouTube

De ahí pasamos a las plataformas y grillas de canales. La más famosa (y la más cara) es Amazon. Además de tener series de época propias como la galardonada “The Fabulous Mrs. Maisel” y la coproducción española “La Templanza”, ofrece series de época de todo el mundo desde mis amadas historias rusas hasta “El Cid” del 2020. El mayor mérito de Amazon es que parece arbolito de navidad. Ahí se pueden colgar otros servicios de streaming como Hulu, PBS y BritBox.



Finalmente llegamos a grillas de canales, yo solo conozco tres, aunque me dicen que hay más como por ejemplo ROKU y Sling que todavía no entiendo cómo funcionan. Con mi Ruhami me llegó una guía de canales de Samsung que además de tener canales dedicados a todo tipo de temas (desde la lucha libre hasta el chef Gordon Ramsey) también se dedica exclusivamente a un programa de televisión sea “Baywatch” o “Degrassi High”. Tiene varios canales retro dedicados a series del siglo pasado y tiene un canal de MHZ en el que a veces pasan damas de época.

También tenemos Pluto TV que ofrece tanto un listado de canales como material On Demand que incluye todo tipo de cine aparte de series de tv retro, además de espacios dedicados exclusivamente a una serie como un canal de Dr. Who. Tiene varios canales en castellano.

YouTube intenta reemplazar a muchas compañías de cable ofreciendo 85 canales por un precio menor a cien dólares ($65), pero aconsejaría que, si ya se tiene una compañía de cable, mejor concentrase más en el contenido gratuito de esa fantástica red social donde se puede encontrar todo tipo de documentales históricos, period films y series de época de todas partes del mundo.



Es en YouTube donde he vuelto a ver “Winds of War”, el único sitio donde he encontrado “Velikaia” con subtítulos en inglés, donde encontré “Lo que escondían sus ojos” y sin YT no hubiese podido ver la segunda parte de “Das Boot”.  ¿Mis últimos hallazgos? Todas las adaptaciones de Catherine Cookson (con subt. En español) y “El Príncipe Maldito”,  la biopia de mi nunca bien  llorado Duque de Cádiz.

Con eso ya creo que mis Gatos Seriefilos estadounidenses tienen suficiente para comenzar su biblioteca virtual de dramas de época. Si me he olvidado de algún otro sitio, háganmelo saber.

lunes, 10 de mayo de 2021

Donde Encontrar el Elusivo Drama de Época: America Latina

 


Un año de pandemia, estadísticas de este blog, voces sofocadas pidiendo más entretenimiento, y sobre todo más dramas de época, me han llevado a investigar nuevas rutas para encontrar series de calidad de ayer y hoy. Mas importante aún, me han llevado a buscar sitios donde mis lectores puedan disfrutar de lo mismo que yo. Con eso en mente, vamos a revisar que se puede encontrar en términos de streaming latinos. No se sientan postergados, Gatos useños, que ya les traeré un listado de sitios donde encontrar period pieces en la Unión Americana.

Estadísticas del Blog

Voy a comenzar con algo que no he hecho nunca, voy a compartir con ustedes las estadísticas de este blog. En febrero del 2021, Confesiones de una Gata Seriefila cumplió 7 años. No los celebré, porque hace rato que (error mío) he dejado de ver este blog como algo más que un sitio para colgar mis notas, concentrándome en los debates que se dan en Facebook.

Eso es un poco injusto puesto que mi motivo para poner mis notas en mi muro de FB era compartirlas con mis amigos, no para publicitarlas o esperar atraer otros lectores.  Esa no es mi dinámica. Aunque es posible y agradezco el atraer a nuevos Gatos Seriefilos a través de Facebook, sé que los hay que estrictamente me siguen a través de mis blogs sin redes sociales de intermediarias.

Suelo publicitar mis notas en mi Muro de FB y a esperar respuestas. Si provocan una conversación, las traslado hasta acá. Sin embargo, es en estos pocos meses desde el comienzo del 2021 que he notado que el blog vive y funciona manejado por una mecánica propia y que la mayor parte de mis visitas no vienen de Facebook.

Nunca me han preocupado las estadísticas puesto que no lucro con este espacio. No recibo un peso por mis entradas. Ni siquiera del mítico AdSense que ni sé si todavía existe. Sin embargo, me pasmó saber que este febrero que marca el Seven-Year-Itch de las Confesiones, alcancé 35.000 visitas. La mayor cantidad que recuerde. En enero solo tuve 17.000 más o menos. ¿Que provocó un alza tan descomunal?



Obvio que hay sitios que tienen más visitas, pero aun en esta década en que los blogs andan de capa caída, es un buen número. No soy ingenua, sé que la mayor parte de los visitantes llegan aquí por casualidad (Serendipity la llamamos en inglés), pero creo que unas diez mil de esas no son casualidad. Me lo han confirmado cartas privadas, solicitudes para copiar algunas entradas en otras redes sociales, etc..

En el primer momento, pensé que sería un error general de Blogger (tengo el contador arreglado para que no cuente mis visitas). Así que me fui a mis otros sitios. No, todo normal, si tenía dos mil visitas mensuales en los otros blogs era mucho. En marzo, el número decayó a 27 mil y tantas en las Confesiones. Aun así, seguía siendo un número, para mí, exorbitante. Les cuento que cuando retomé este blog en el 2018, si llegaba a las 600 visitas mensuales bailaba una jota aragonesa.

Otro detalle prodigioso se reveló al revisar los sitios de dónde venían mis visitas. En el mes más visitado casi doce mil visitas venían de Francia seguidas por casi cinco mil de … ¡Los Emiratos Árabes! ¿Quiénes eran estos misteriosos lectores? ¿Qué buscaban? ¿Me leían en el original o usaban el traductor Google?  ¿Eran hispano parlantes o franceses y árabes?



Al menos una interrogante tuvo repuesta: qué estaban leyendo. Normalmente despliego las doce notas más leídas en una semana y lo que siempre hay ahí es material de “The Crown” y de “Peaky Blinders”. Es comprensible. Hay pocos sitios en español dedicados a esas dos mega populares series.

Ahora esas notas habían sido reemplazadas por todo el material de “El secreto bien guardado” ¿Como así? ¿Por qué en los Emiratos estaban interesados en la novela rosa del Holocausto y el trope “Romeo y Julieta en el Tercer Reich”?  A ellos se les agregaba mi nota de las series de época rusas que aun hoy sigue siendo una de las más visitadas.



No voy a ponerme a conjeturar ni las razones de las visitas ni la predilección por determinados temas. Mi conclusión es que tengo un público nuevo y con él hay nuevas responsabilidades. ¿Quieren más del Holocausto? Ahí les dediqué abril. ¿Quieren más reseñas de cuentos de época de la Europa continental?  Primero D-s, y las tendrán.

Cumplir 7 años en la blogosfera me ha hecho reflexionar (e investigar) otro tema o mejor dicho el propósito de este sitio. inicialmente, mi único objetivo era compartir impresiones sobre tópicos televisivos principalmente series (que al no ser fantásticas o de ciencia ficción no tenían cabida en mis Reinos de Fabula).

Sin embargo, desde el comienzo que el mayor material reseñado y analizado fueron los period pieces. Era natural, para una persona que antes de los 10 años ya había abrazado el género fuese en las páginas de Lo que el viento se llevó o las novelas de Louisa May Alcott y la saga de Sissi Emperatriz.  Pero en medio de mi exploración de este último año, he descubierto que no hay ningún sitio en español dedicado al drama de época.



A pesar de que hay varios blogs dedicados al género en inglés, y aun con el creciente interés de la teleaudiencia en period pieces desde “Downton Abbey” hasta “Bridgerton”, no existe un sitio dedicado a series históricas en castellano. Eso añade una nueva responsabilidad a mi rinconcito, Pero, pero lo más importante antes de escribir sobre lo que veo es procurar que mi audiencia comparta mi experiencia y sus opiniones (aunque choquen con las mías. JeJe).

Más Allá de Netflix

Un error que el consumismo contemporáneo nos hace creer es que hay que pagar por todo servicio, y pagar mucho. Por eso aquí,  y en la Quebrada del Ají (léase en algún inhóspito espacio chileno), la gente se endeuda pagando Netflix, Apple, Amazon y Disney. Sinceramente, si eres amigo del drama de época los únicos presentables ahí son Amazon Prime (que tiene la biblioteca más grande de period pieces del mundo) y Netflix que, mal que mal, ofrece éxitos originales del género como “The Crown” y “Bridgerton” más algunas ajenas de calidad como “Outlander””,” Versalles “y “Call the Midwife”.



 Además, trae period pieces de todo el mundo: coreanos y turcos y mucho en castellano tanto latinoamericanos como “Bolívar” o la telenovela colombiana “La Esclava Blanca” como españoles (“Gran Hotel”, “Tiempos de Guerra”, “La Catedral del Mar”).

Debo hacer una tregua con mi guerra anti_netflix para reconocer que sin ellos nunca habría entrado en el reino de hadas de la serie rusa con “The Road to Calvary”.  Y no me hubiera convertido en devota de la televisión alemana sin las “Charite” y la prodigiosa ‘Babylon Berlín”, pero ¡Alto! En USA podemos gozar de todas estas maravillas, pero no así en America Latina.

Esa es mi primera queja, los servicios de streaming no son tan globalizados como parecen. No estamos viendo lo mismo y ni nos preguntemos el motivo porque esta segregación discriminatoria del material de esparcimiento funciona también en reversa. El servicio de HBO Latino de America Latina este año pasó/ está pasando/o pasará series de época como “La Peste”, la sátira” Arde Madrid” y “Dime quien soy “la serie más cara hecha en la península ibérica. Para mí no hay problema, no me interesa “la Peste” “Arde Madrid” la tengo en mi biblioteca de MHz, y DQS la pude ver aquí en mi laptop Sansa gracias a un servicio que se llama Peacock y que es una filial de la NBC.

Europa, Europa, Film &Arts y Eurochannel

¿Qué pasa con series como “Babylon Berlin” que son vistas solo por los que pagan Netflix en el Hemisferio Norte?  Pues tres años después de ser estrenada por Netflix, esta serie alemana puede verse con subtítulos en español y por un canal de cable. Desde marzo que Europa, Europa la está pasando para toda America Latina.



Europa Europa es un canal argentino que puede verse a través de televisión satelital (DIRECTV), cable y un servicio que se llama IPTV. Les puse el enlace de la Wikipedia para que vean qué servicio les queda mejor por país.  En mi día, me permitió ver en Chile series como “Call the Midwife” (sigue ahí solo que la última temporada), “Hijos del Tercer Reich” y varias otras. Ahora además de “Babylon Berlin”, está presentando series europeas modernas como “Adele” y “El Comisario Montalbano”

Cuando yo vivía en Chile, veía Europa, Europa por VTR el servicio de cable más difundido en mi país, pero VTR tuvo un altercado con los servicios AMC que acabó con la retirada de dos excelentes canales. A Europa, Europa se le unió Film&Arts que era nuestro gran proveedor de las series inglesas. Ahí presentaron “Downton Abbey”, “Endeavour”, y ahí conocí a Phryne Fisher. Film &Arts. sigue en Chile, pero por televisión satelital y otros sitios que merecen ser explorados si quieren ver en mayo “Endeavour”, la adaptación de la novela inconclusa de Jane Austen “Sanditon” y …” Babylon Berlin”.



El segundo servicio de cable de Chile, MoviStar, incluye EuroChannel, un canal que solo ofrece material europeo para televisión, sean telefilmes o series. Ahora en abril está dando la serie de misterios gallega “Hotel Almirante” que yo veo en USA gracias a MHzChoice del que les hablaré en mi próximo blog. También ofrece “El Informante” un sórdido drama de un joven actor en la Checoslovaquia comunista obligado a trabajar para la policía secreta, más la serie detectivesca serbia “Sol Negro” que tiene lugar en la Belgrado de los Años 20 y que me la han recomendado mucho.



De Hulu a Starz Play

Una de las fuentes de drama de época para mí en los Estados Unidos ha sido Hulu,  dueño de una excelente biblioteca que incluye desde fantasías históricas como “Salem” o “Camelot” hasta visiones de periodos históricos más realistas como el Londres dieciochesco de “Harlots” y su equivalente en los 30 de la versión “moderna” de ” Upstairs, Downstairs”. Por supuesto debo agradecerle a Hulu, y al Gato Rafa que me lo procuró. Sin ellos no hubiese conocido a mi obsesión del momento “Das Boot”.

Sin embargo, Hulu solo puede verse en la Unión Americana.  Eso no significa que estos çustomers no lleguen al Hemisferio Sur. Por ejemplo, “Harlots” fue vista gracias a FoxPremium, y “Das Boot” y “The Great” gracias a Starz Play. Hora es hablar de este último app., muy necesario para los amigos de los dramas de época.  Starz play existe en México desde noviembre del 2019 y desde noviembre del 2020 está disponible en Chile y la Argentina y  desde diciembre en Colombia. También es posible bajarlo en países europeos como España y Francia.



La instalación de Starz Play,  sea en ordenadores, Smart tv, tabletas  y celulares,  permite al usuario no solo ver series extranjeras como “Das Boot” sino también lo último en dramas de época de Starz  sea “Outlander” o todas las adaptaciones de Philippa Gregory de  reinas y princesas blancas o españolas y las que se vienen recuerden que Starz se ha impuesto biopias de reina medievales como Matilda y Leonor de Aquitania, ya está planificada “Becoming Elizabeth” y ya se encontraron a  su Catalina de Médicis en  Samantha Morton para “The Serpent Queen”.

Acorn TV

Después de Starz creo que otro servicio de streaming que puede interesar a los latinos amigos del drama de época es AcornTv. En America Latina todavía no llega BritBox, pero Acorn está lejos de ser un pariente pobre. Contiene un catálogo de series y algunos filmes de todo el mundo angloparlante menos Usa. Ellos tienen los derechos exclusivos de todo el material de Agatha Christie, de series de misterio como “Foyle’s War”, y esa maravilla australiana “A Place to Call Home”. Son también los únicos en presentar la serie hindú “A Suitable Boy” y si no vieron “Poldark” en Film&Arts, está colgada en Acorn.





 Encontré este sitio, y aunque está dirigido al público argentino, puede aplicarse al resto de America Latina. En la Argentina cuesta 139 pesos mensuales, 79 pesos en México y en Chile solo 3 lucas (la suscripción de un año sale 31.000 pesos). No sé cuánto costara en España, pero que está, está

Sobre Pluto TV (que también existe en España) tengo información contradictoria. He oído muchos reclamos de que es difícil acceder a esa plataforma desde America Latina.. Mi problema con Pluto es que encuentro que tiene una biblioteca limitada, aparte de su guía de canales en español, tiene telenovelas completas y series clásicas On Demand, pero en términos de dramas de época ofrece poco.




Y Siempre Esta la Posibilidad de YouTube

Desearía que tuviesen Tubi todos mis lectores latinoamericanos y españoles, pero el servicio solo es accesible en México. Sin embargo, hay maneras de gozar de su material y eso gracias a un a creación prodigiosa llamada YouTube. Aparte de todo el drama de época en inglés, tenemos clásicos doblados al español desde “Brideshead Revisited” hasta “Band of Brothers”. Y me acabo de encontrar con la primera temporada completa de “Upstairs Downstairs”: la original e inimitable, con subtítulos en castellano. Y gratis. También está la quinta, pero hay que buscarla usando el term “Arriba y Abajo”. 



Sobre series rusas, tienen varias películas y series de la ex Unión Soviética con subtítulos, incluyendo el drama de la Segunda Guerra Mundial” Espías”. ¡Lamentablemente no tienen muchas series europeas, aunque un generoso usuario subió la Segunda Temporada de “Das Boot” ¡y con subtítulos en español!

Sobre series clásicas de RTVE, tienen las adaptaciones de La Regenta, La Barraca y Fortunata y Jacinta. Si hasta tienen “Curro Jiménez” completa.  Recuerden que fue en YouTube donde pude ver “Lo que escondían sus ojos”, así que constantemente están trayendo cosas nuevas en español.

Con esto espero ampliar las posibilidades de mis Gatos Latinos de acceder a más dramas de época. Si conocen otra vía de hacerlo sea en America Latina o España, háganmelo saber

 

jueves, 27 de febrero de 2020

Antes de James Bond…existió Sídney Reilly…



De todos los placeres que AcornTv me ha proporcionado, ninguno se compara a ver nuevamente esta miniserie de 1983 por la cual no han pasado los años. En nuestro apetito por buenos relatos de espionaje no se nos pueden pasar las aventuras de un espía real que, en su breve reinado, cambió las reglas del juego y capturó la imaginación de muchos, incluyendo la de Ian Fleming que lo usó como modelo de James Bond.

En 1982, en plena era de miniseries épicas, la sección del “Masterpiece Theater”,  conocida como “Mistery”, presentaba una serie limitada tan lujosa y espectacular que rivalizaba con las grandes producciones de la televisión estadounidense de los 80. Para el público asiduo al misterio, “Reilly, Ace of Spies” era una sorpresa, Acostumbrado a tibias adaptaciones de novelas de Agatha Christie, Lord Dunsany y otros maestros del misterio, se esperaba una serie a la antigua con iluminación opaca, sin efectos especiales, con espacios restringidos, aparte de algún par de escenas filmadas en exteriores.

Enfrentarse a una escenografía de filme de Hollywood, con escenarios grabados en diversos puntos del globo, una recreación fidedigna del mundo de la Belle Epoque y de la Rusia Revolucionaria, con mobiliarios lujosos, fantásticos vestuarios y escenas épicas, fue un agasajo inesperado. Como lo fue la intensa y realista trama que mostraba un lado oscuro de la historia y de los servicios de inteligencia británicos que pocos conocían, y muchos habían ocultado.

De Rosenblum a Reilly
Tras su misteriosa desaparición en la Unión Soviética en 1925, Sídney Reilly se convirtió en un icono de la cultura popular en ambos lados del Atlántico. Gente que juraba haberlo conocido vendía entrevistas, mientras que amigos, ex esposas y amantes escribían libros sobre un hombre cuya vida estaba llena de secretos y leyendas, algunas inventadas por el mismo Reilly.

Era natural que un hombre tan enigmático suscitase tantas controversias. Nadie estaba seguro de donde había nacido o cual era su verdadero nombre.  Si bien era cierto que se merecía el apodo de “As de los espías” también era cierto que había sido un agente doble sirviendo al menos a cinco potencias.

Aunque Reilly contó diferentes versiones de sus orígenes, hay dos factores certificados como indiscutibles: era judío y había nacido en la Rusia de los Zares. En el episodio titulado “Anna”, Reilly le cuenta a su hermanastra Anna (Diana Hardcastle) por que abandonó el hogar paterno y fingió su muerte. Su padre, un general del ejército del Zar, le reveló que era ilegitimo, producto del adulterio de su esposa con un médico judío.
Diana Hardcastle como Anna

En realidad, la historia es más simple y trágica. Se cree que era hijo de Georgy y Polina Rosenblum, un matrimonio de judíos polacos que, tras adquirir una pequeña fortuna, se habían trasladado a Odessa donde Sigmund, Georgy, o Solomon (todos esos nombres se han especulado como el patronímico de Reilly) nacería en 1874. A los 18 años fue arrestado por actividades revolucionarias. Al salir de prisión su padre le tenía dos noticias. Polina había muerto y el joven Rosenblum no era hijo de Georgy sino de un primo de la familia, el doctor Mikhail Rosenblum.

En la cultura y religión judías, aun entre gente semi asimilada como los Rosenblum, no hay mayor estigma que ser un mamzer, el producto de un adulterio. El shock que recibió el futuro Reilly lo llevó a fingir su suicidio, haciendo parecer como que se había arrojado al mar. En realidad, se embarcó hacia Brasil. Un año más tarde volvió a aparecer en Europa.

 Se sabe que se movió entre Londres, Paris y Florencia dedicado a actividades delictivas y relacionándose con anarquistas italianos. Parte de esa vida aventurera aparece dramatizada en la novela The Gadfly escrita por una de sus primeras amantes, la inglesa Ethel Boole.
El joven Sidney Reilly

Para comienzos del siglo XX, Reilly, todavía usando su apellido Rosenblum, se había instalado en Londres donde combinaba dos empleos: informante de Scotland Yard y fabricante de vitaminas. Bajo esta última careta nuestro héroe conoció al anciano Reverendo Thomas y a su joven esposa, Margaret. Poco después Thomas fallecía, un médico certificaba que se trataba de una muerte natural, y la viuda, ahora millonaria, se casaba con un tal Sídney Reilly.

Hasta hoy, ese cuento se ve con sospecha.  ¿Murió Thomas debido a las medicinas que le vendía Rosenblum? Al doctor que extendió el certificado de defunción, nunca se le encontró y según testigos, se parecía mucho al nuevo marido de Margaret.


En la época de su matrimonio el novio firmaba ya como Sídney Reilly, la identidad que Rosenblum necesitaba para ser respetable. Mas respetable fue que a la boda asistieron importantes figuras del Almirantazgo, Scotland Yard y del Secret Service Bureau, que más tarde se conocería como   MI5. Reilly estaba escalando posiciones, haciéndose famoso, y necesario, en los servicios de espionaje británicos.

Tras dejar a Margaret bien instalada en San Petersburgo, Reilly se marchó a Manchuria donde comenzaría su carrera de espía de los rusos y japones, trabajando tanto para los servicios británicos como los nipones. Y me detengo aquí, porque esto es lo que nos faltaba de la historia de Reilly, el resto con algunas licencias dramáticas es lo que nos muestra la serie.

El Mejor Espía de la Historia
Siete años después de la supuesta muerte de Sídney Reilly, su compañero de aventuras rusas, R.H. Bruce Lockhart (Ian Charleson lo interpreto en la serie) escribió un libro sobre la vida del espía. Treinta años más tarde, Robin Bruce Lockhart, hijo de R H., escribiría su versión basándose en la de su padre, pero agregándole nuevos datos que habían surgido sobre quien se apodaba “el mejor espía de la historia”. Es la versión de Lockhart junior la que sirve de base para esta serie.

Poco después de publicada, “Ace of Spies” fue comprada por la Universal para adaptarla a la pantalla grande.  Laurence Harvey, que compartía con Reilly el origen étnico de judío ruso, iba a interpretar al espía, pero el proyecto no llegó a tomar forma. Una década después, los derechos fueron adquiridos por la productora Thames quien contrató a Troy Kennedy- Martin para escribir los libretos de doce capítulos.

Kennedy-Martin llevaba ya un tiempo obsesionado con la idea de hacer algo sobre Reilly. Le tomó cuatro años escribir un guion que no fuese un mero recuento de los hechos o una copia de lo escrito por los Lockhart. Su objetivo era crear un ambiente digno de una personalidad magnética como la de su antihéroe. Soñaba con alcanzar la combinación exacta de suspenso, romanticismo y elegancia que había encontrado en El Expreso de Estambul de Graham Green.

La atmosfera es cercana al mundo de Graham Green con villanos y héroes dados a dialogo agudos y cínicos; mujeres misteriosas y sensuales; y una escenografía divina que abarca tanto los exteriores filmados en Malta, Londres y Paris, como los interiores. A ratos yo me distraigo mirando los muebles, el vestuario (que abarca estilos de varias décadas)  ….y a Reilly.

A pesar de que físicamente no se parecen (Reilly tenía un aspecto decididamente judaico) nadie pudo interpretarlo con el panaché y el sex appeal del neozelandés (nacido en Irlanda) Sam Neill.  Después de hacerse celebre como el interés romántico de Judy Davis en “My Brilliant Career”, una muestra de la invasión australiana cinemática de entonces; y después de interpretar al niño diablo, Damián, en su versión adulta en la tercera parte de “La profecía”; Sam había logrado lo imposible, opacar a Anthony Andrews en “Ivanhoe”. Era el candidato perfecto para un rol como el de “Reilly, As de Espías” que se convertiría en su papel más icónico hasta su trilogía de éxitos de 1990 cuando protagonizó “El Piano” “Sirenas” y “Parque Jurásico”.

Kennedy-Martin y Sam Neill consiguieron capturar el aura carismática de Reilly quien llegó a influir sobre el mismísimo Winston Churchill. A través de doce episodios, la serie nos muestra a Reilly vivir experiencias que medio siglo más tarde emularía James Bond. En los primeros seis episodios, el espía convive con los poderosos de su época tales como el Barón de Rothschild (Peter Howell) y el siniestro Sir Basil Zaharoff (Leo McKern); es testigo de la guerra rusojaponesa, y participa en las luchas de poderes europeos por quedarse con los pozos petroleros de Persia.
Leo McKern como Sir Basil Zaharoff

Pero será la Rusia Bolcheviquedonde transcurre la segunda mitad de la serie el campo de batalla donde más descollará Reilly y donde encontrará una muerte temprana. Al menos la serie cree que Reilly fue ejecutado por la policía soviética en 1925. La última Mrs. Reilly y Lockhart padre creían que a quien llamaran “El Pimpinela Escarlata de Rusia”, lo tenían languideciendo en algún Gulag siberiano.

“Ace of Spies” que ganaría un BAFTA como mejor serie de televisión de 1983, más una nominación para Sam Neill de un Globo de Oro como mejor actor en una serie dramática, abrió con excelentes ratings su única temporada en la BBC en 1983. En el primer episodio, que llevaba el significativo título de “Un Affaire con una mujer casada”, Sigmund Rosenblum, espía de los ingleses, es arrestado en un pueblo perdido en el Cáucaso. Aprovechando la presencia del Reverendo Thomas y de Margaret (Jeananne Crowley) su sufrida esposa, el espía seduce a esta última y consigue que lo ayude a huir.

Para cuando Margaret regresa a Londres, se ha convertido en objeto de escarnio tanto de su marido como del publico puesto que la mayor humillación es que Rosenblum la ha abandonado. Aun así, se casa con él, tras la muerte de su esposo. Para la boda, Reilly ha cambiado de nombre. El Servicio Secreto de Su Majestad empaca a los flamantes esposos a Puerto Arturo en Manchuria.

Un par de años más tarde, Margaret aburrida se ha encamado con Grinberg (Joris Stuyck), el socio del marido. Reilly anda espiando las maniobras rusas, pero también las niponas. Reilly ha estado advirtiendo a sus superiores de la incursión japonesa en la zona, pero los ingleses son ahora aliados del imperio nipón y no levantan un dedo cuando la marina imperial bombardea Port Arthur.

A pesar de estar en la mira del inspector de policía (David “Poirot” Suchet en un muy mal maquillaje para parecer chino), Reilly se queda en Manchuria, aunque insiste en ayudar a Margaret a escapar. En la vida real, Margaret estaba muy cómoda en San Petersburgo, Reilly estaba en la nómina de los ingleses y de los japoneses, y aprovechó el pánico para hacerse de una pequeña fortuna en complicidad con su socio Greenberg.

Lo cierto es que las licencias ayudan a hacer más simpático el personaje de un mercenario. Se menciona en la serie que a Reilly le gusta el dinero, que es ambicioso y codicioso, pero eso no significa que no tenga límites y honor. Es un jugador empedernido y el espionaje, más que una fuente de ingresos es un juego de azar lleno de peligros entre los que él se mueve con nervios de acero y humor sardónico aun en las peores circunstancias. Como dice Zaharoff: “el humor patibulario es la característica del judío”.

Esposas y Amantes
Las proezas de espionaje de Reilly se deben a su gran conocimiento de la naturaleza y psicología humana y de su capacidad de manipular a la gente, principalmente a las mujeres.  En la vida real, Sídney Reilly se casó tres veces, dos de sus matrimonios pueden haber sido bígamos y tuvo amores con una gran cantidad de mujeres que secundaron sus planes.
El espía y sus esposas

Reilly-amante es casi tan fascinante y perturbador como Reilly-espía. El verdadero Reilly veía el amor y el espionaje como juegos cerebrales que había que ganar. La serie nos lo muestra como un exquisito Don Juan que conquista a sus tres esposas (Margaret Thomas, la Princesa Nadia Massimo y la actriz Pepita Bobadilla) con técnicas de seducción que obedecen más a necesidades oportunistas que al amor.

La falta de escrúpulos de Reilly con el género femenino abarca el enamorar a una costurerita alemana (Joanne Whalley) en cuya casa se hospeda, nada más que porque conviene a sus planes hasta la ejecución de Eugenia (Eleanor David), su amante-secretaria, tras descubrir que ella trabaja para los soviéticos. La serie incluso intima que Reilly tuvo amores con Anna, su medio hermana. Y, por supuesto, incluye uno de sus affaires más bizarros con la artista y mística Caryll Houselander (Joanne Parce).
Joanne Whalley a punto de caer en las redes de Reilly
Eugenia amante-secretaria-traidora-víctima

En 1918, tras regresar de Rusia y ser condenado a muerte en ausencia, Reilly conoce a Caryll entonces todavía una adolescente. La serie nos muestra un Reilly semi derrotado y consumido por la culpa de saberse culpable del fusilamiento de su colaboradora, la letona María Friede (Jan Chapelle). Reilly, tras enterarse que Caryll tiene visiones, le entrega los pendientes de la difunta Maria para que intente saber cómo fueron las últimas horas de su dueña.

Caryll sufre un shock puesto que en vez de ver lo deseado, tiene una premonición visual de las últimas horas de Reilly en la Lubyanka y su ejecución en las afueras de Moscú. Tras esa revelación, Reilly convierte a la joven pintora en su amante, a pesar de tener casi 30 años más que ella.


 Aunque en la serie y en la realidad, Reilly abandonó a Caryll para casarse con Pepita Bobadilla (cuyo verdadero nombre era Nellie Burton y era más inglesa que Los Lloyd de Londres), la mística nunca dejó de amarlo. Nunca se casó y menciones a Reilly aparecen en su obra. En su episodio final, la serie nos ofrece unas escenas espeluznantes que no sé si corresponden a la realidad. Tras el arresto de su ex amante, Caryll comienza a ser afectada por una especie de empatía telepática y experimenta las torturas a las que Reilly es sometido.

Como el Comandante Bond, Reilly tenía el poder de subyugar a las mujeres. La serie inicia mostrándonos como Reilly seduce, utiliza y abandona a Margaret. Aun así, eventualmente, la convierte en su esposa y aun cuando ella le sea infiel, se vuelva alcohólica, e intente arruinar sus planes, Reilly velará por ella. A pesar del énfasis que la serie pone en mostrarnos a Reilly como mujeriego y manipulador, también nos muestra que tiene su corazoncito.

Ya en el primer episodio lo vemos llorar la muerte de su cómplice, la prostituta Rose. También llorará la muerte de Anna, a quien con su amor incestuoso puede haber empujado al suicidio, y muy conmovedora es su despedida de Maria Friede cuando esta se rehúsa a ser rescatada de la cheka moscovita. Maria no fue ni la primera ni la última mujer que se sacrificó por el maestro de espías, pero un detalle en el que concuerdan sus biógrafos es que ninguna mujer delató a Reilly ni habló mal del agente después de su desaparición.
Jan Chappell como Maria Friede

La difícil tarea de Kennedy-Martin fue poder capturar la magnética, pero enigmática personalidad de Reilly. Mostrar como un hombre tan ambicioso también era capaz de ser honorable. De cómo el frio y calculador espía podía ser leal y generoso. Una razón por la cual Reilly regresó a la Unión Soviética, donde su cabeza ya tenía precio, fue para vengar a Boris Savinkov (Clive Merrison)  quien iba a liderar el país tras la caída del Comunismo y por cuya causa el agente había perdido fortuna y años de su vida.

Viendo nuevamente esta serie, admiró lo moderna que es en términos de acción y suspenso. Vemos el bombardeo de Port Arthur, vemos a Reilly disfrazado de curita burlar al Barón de Rothschild en su propio yate y rescatar a Nadia Massimo (Celia Gregory) de un jabalí en medio de una cacería.

Acompañamos a Reilly en su huida por los techos moscovitas, asistimos al asalto de la embajada británica en Petrogrado y a los últimos minutos del embajador Cromie (Barry Stokes) y nos quedamos sin aliento al ver a Reilly saltar desde un ventanal a un vehículo en marcha. Escena opacada solo por la carrera de autos en Long Island donde el agente acribilla a sus posibles asesinos con una ametralladora automática, gesto digno de james Cagney.

Por otro lado, no hay gore, no hay violencia gráfica, las escenas de tortura ocurren off camera. No hay malas palabras. No hay sexo (solo parejas encamadas) y una erótica, pero discreta escena en la que Reilly se sirve a una prostituta sobre un escritorio, actividad que interrumpe para matar a un asesino que los bolcheviques han enviado a despachar al As de Espías.

Solo hay un par de desnudos femeninos, uno protagonizado por una jovencísima Lindsay Duncan quien también ofrece una escena lésbica arriba de una mesa de billar. Para no acusar a la serie de sexista vale decir que nos muestran al protagonista de cuerpo entero. Al parecer Reilly no usaba piyama porque en la serie, cada vez que recibe visitas a mitad de la noche o debe huir, es ocasión para que la cámara se enfoque en el trasero de Sam Neill.

Para mí, “As de Espías” fue una fuente de datos históricos que desconocía sobe todo en lo que respecta a la Rusia Bolchevique. Yo sabía que habían existido rusos blancos que combatieron el auge del comunismo, pero ignoraba lo divididos que estaban los mismos revolucionarios.

La serie nos muestra como la Guardia Letona en la que tanto confía Lenin (Kenneth Cranham) en realidad desea tener su propio país. Como los revolucionarios socialistas se incomodan con Lenin precisamente por haber firmado una tregua tan desventajosa con los alemanes. Y como esto provocó el intento de magnicidio por parte de la judía cegatona Fanny Kaplan (Sara Clee) que arruinó los planes de Reilly y Lockhart de derrocar a Lenin.

 Me impresionó conocer las actividades de Félix Dzerzhinsky (Tom Bell) el fundador de las chekas y el creador de “The Trust” la singular organización de falsos antirrevolucionarios que es en realidad una trampa en la que cae Reilly. Creyendo unirse a grupos que buscan derrocar a Stalin, Reilly termina en las mazmorras de la OGPU, la antecesora de la KGB.

Así acabó la saga de Sídney Reilly que con todas sus faltas y dobleces fue quien cambió las reglas del juego del espionaje británico convirtiéndolo en un sistema cruel, pero profesional. Ese sería el espacio que nos daría a James Bond. A pesar de que Ian Fleming diría “James Bond es solo una bobería que me invente. Ya sabes, él no es un Sídney Reilly.”

Reilly, que a pesar de toda su falta de escrúpulos fue un sincero anticomunista,  dijo en una ocasión “La Revolución Rusa fue bautizada con sangre…Sus líderes eran todos asesinos”. Una novedad de la serie fue, mostrar que la Revolución Bolchevique no había sido un invento tan fabuloso y que había estado acompañada de represiones y baños de sangre. Antes del Glasnost, era algo inconcebible de mostrar en una serie británica. Me es difícil ser objetiva con una serie que me encantó en su día y vuelve a hechizarme precisamente en una época en donde presentismos y revisionismos radicales arruinan todo drama de época.

Si no pueden acceder a AcornTv o Amazon Prime, “Reilly, Ace of Spies” esta gratis y completa (ergo en inglés y sin subtítulos) en Dailymotion. Hay un par de capitulos en YouTube.









jueves, 20 de febrero de 2020

Acorn TV: Para Gatitos Seriefilos Anglófilos



El 2020 comenzó con problemas económicos, laborales y de salud, y un invierno muy helado. Me la pasaría en cama viendo tele. Como Netflix me está haciendo chirriar mis nervios, mi hermano aprovechó una sorpresa de nuestra compañía de cable y añadió a nuestra parrilla de canales AcornTv, una caja de sabrosas sorpresas para los que amamos las series con acento británico.

Yo todavía no tengo claro lo que es una plataforma de streaming. No conozco esos cosos, los Rokus, los Fires, y tengo una vaga idea de cómo funciona Apple Tv. Para mí una plataforma es como un árbol navideño al que le vas colgando canales como si fuesen ornamentos. Por eso me sorprendió que Amazon Prime no sea considerado una streaming platform teniendo cien y más canales.

En fin, yo no tengo mucho acceso a esa información porque heredé el Panasonic de mi hermano. Tiene pantalla plana y es (creo que) de comienzos del milenio, pero al no calificar como “Smart tv”no puede engancharse de compañías de video como Hulu o Britbox (ambas están disponibles en Amazon Prime).

Estaba sometida a ser una mendiga de entretenimiento o a ver Netflix en la estrecha y poco confiable pantalla de mi Sansa-laptop, cuando Spectrum vino en mi auxilio. Cuando nos cambiamos a este departamento en mayo pasado, contratamos de nuevo Spectrum como nuestra compañía de cable. En su nueva parrilla, no muy amistosa, encontramos la aplicación de Netflix.

Así ahora veo en pantalla grande los errores históricos de “The Crown”, las sandeces de “Anne with an E” y los monstruos del “Mundo Oculto de Sabrina” y “The Witcher”. Sin embargo, Spectrum fue concluyente, Netflix iba a ser la única empresa de entretenimiento en incorporarse a su programación.

Bueno, este año, la parrilla de canales se ha expandido para admitir AMC Prime, Sundance NOW, Urban TV, Shudder y AcornTv. Mi hermano me ofreció contratar uno de ellos, o en su defecto EPIX, el único servicio premium que no tenemos (bueno tampoco tenemos los canales porno, obvio). Yo elegí AcornTv.

Fue un proceso de eliminación.  No estoy para ver pelis de terror (Shudder); EPIX no trae nada que me interese; Ya tengo Sundance y AMC; Urban solo tiene programas para afroamericanos y no quiero cometer (¡Señor protégeme!) apropiación cultural.  Así que me fui por Acorn, aunque no sabia casi nada del servicio aquel.

Hace años, incluso cuando todavía vivía aquí, Acorn era solo una distribuidora de videos. A casa nos llegaba su catálogo ofreciendo videos (ms tarde DVD y Blu-Ray), libros, música, juegos, hasta ropa de vestir y de cama. Su especialidad eran productos de la televisión inglesa, mis favoritos.

Desde el 2013 Acorn Tv se ha convertido en un servicio de streaming. A pesar de que no tiene mucho stock, un poco más de 200 ofertas, es totalmente variado. Revisar el catálogo en línea revela que trae series británicas que incluyen dramas, misterios, documentales y comedias como todas las temporadas de “Doc Martin”. También tiene derechos para ofrecer en el extranjero todas las producciones que la BBC e ITV han hecho de la obra de Agatha Christie. Así tenemos a Miss Marple, Poirot y la nueva versión de “Partners in Crime”.

Además, ACorn Tv trae otros misterios de países angloparlantes como “Jack Taylor” (Irlanda) Australia (Miss Fisher) y Canadá (“Murdoch Mysteries”). Como si fuera poco trae productos de Europa Continental sean italianos, franceses y una maravilla de Portugal llamada “Vidago Palace” de la que hablaré por separado.

Acorn Tv cuenta también con filmes, miniseries, documentales de calidad y contenido superior a la basura de Netflix y un regalote para esta viejita: series…viejitas…pero en serio viejitas. De algunas nunca había oído hablar antes. ¡De otras…Ohhh que nostalgia!  

Me había olvidado de los preciosos vestidos que usó Lee Remick, y de la romántica pareja que compuso con Ronald Pickup, en “Jennie: Lady Randolph Churchill”; de los diálogos y actuaciones perfectas de “Yo Claudio”:  y de lo exquisito que se veía Sam Neill (con o sin ropa) en “Reilly, Ace of Spies”. De Reilly también tendré que hablar por separado.


Acorn Tv también se ha contagiado con el hábito de crear series originales. Le ha apostado a un subgénero interesante, la comedia de misterios con “Agatha Raisin” y “Queens of Mistery”. Y como lo que más gusta en este mundo en este siglo son los misterios y las historias de espionaje optaron por crear un thriller histórico llamado “Close to the Enemy”.

Esta miniserie limitada me presenta con un problema común en el servicio de Acorn, le faltan episodios. En este caso el primero, así que entré a ella falta de información. Tanto así (acababa de ver “The Aftermath”) que creí que la acción tenía lugar en la Alemania de la posguerra. No es así.

Tal vez para ahorrarse dinero han escogido situar la acción en un espacio de Londres totalmente en ruinas con la excepción del Hotel Connington que es donde este cuento tiene lugar. En 1946, Callum “Cal” Fergusson (Jim Sturgess, el George Boleyn de"  La Otra Bolena”) es un ex ingeniero aeronáutico, un oficial de inteligencia y ahora a cargo de convencer a Dieter Kohler (August Diehl de " Salt” y " The Inglorious Basterds) de trabajar para el gobierno de Su Graciosa Majestad.

Dieter, que era uno de esos científicos mimados del Tercer Reich, ha sido traído (a regañadientes) a Londres junto a su hijita Lotte. A Cal se le da una semana para que lo convenza de no trabajar para los rusos ni los yanquis. Para eso utiliza estratagemas infantiles como conseguirle al científico huevos revueltos al desayuno o llevar a Dieter y a Lotte a ver el decadente show del hotel, donde chicas guapas que juran no ser callejeras (Charity Whitfield, la Maria Bolena de “Wolf Hall) bailan con gordos millonarios como si fueran danzarinas exóticas y donde una Angela Bassett, muy intensa, reforma el jazz.
Dieter y Lotte

Lo único que consigue Cal es exasperar al alemán y hacerlo más desconfiado. Aparte que Cal está más preocupado por problemas personales. Como la idea de un espía para los británicos es la de un mujeriego James Bond, le aportan a nuestro antihéroe una serie de problemas de faldas. Aunque para el segundo episodio ya tiene a Chatity Whitefield au naturelle encaramada arriba, al oficial baby sitter le gusta la cantante afroamericana, quien ya ha confesado que ha debido huir de USA por ser demasiado respondona para el gusto de los racistas.
Cal y sus mujeres

Después esta Charlotte Riley (Mrs. Tom Hardy para las fans del marido) encarnando a Rachel, una viuda millonaria estadounidense que está comprometida con un amigo de Cal, pero a cada rato viene a molestar al hotel. Y no nos olvidemos de Miss Griffiths (Phoebe Fox) que dirige una oficina encargada de los crímenes de guerra y está segura de que Cal tiene algo para aportar a su trabajo.

Cal tiene un problema familiar con su hermanito Víctor que parece sufrir de algún tipo de trauma bélico que lo hace insoportable. Freddie Highmor, e el Norman de “Bates Hotel” y a quien conociéramos en su niñez por filmes como “Finding Neverland” y “Charlie and the Chocolate Factory”, encarna a Victor y es uno de los peores actores de un ensemble ya bastante mediocre. Solo se salvan veteranos como Alfred Molina, Lindsay Duncan y Alfie “Theon” Allen.
El insufrible Victor
Si la serie no gastara tanto tiempo en los Hermanitos Fergusson, y en otros clichés de period drama, podría ser más interesante, porque tiene mucho que mostrar. Solo que en las manos de Stephen Poliakoff la historia se convierte en una sarta de presentismos y revisionismo histórico que la convierte en una majamama que solo ha gustado a The Guardian. 

Una lástima que Poliakoff haya cometido el mismo error que otro prometedor period drama, “The Crimson Field”, de creer que le darían más temporadas para desarrollar personajes y subtramas. “Close to the Enemy” fue una de las series olvidadas de 2016, pero ahora pueden verla en AcornTv como un ejemplo de lo que pudo ser.



“Close to the Enemy” no es lo peor y ciertamente no es lo mejor de lo que AcornTv ofrece. Desde los clásicos de la segunda mitad del Siglo XX hasta modestas joyas de la televisión europea y de la Commonwealth, hay una oferta dinámica que va variando, a pesar de que todavía no sé con qué frecuencia. Por ejemplo, ahora en febrero nos llega “Lovejoy” una serie de los 80 con Ian McShane y “Anzac Girls”, una miniserie que hicieron los australianos hace cinco años para conmemorar el aniversario de la Gran Guerra y principalmente del Desastre de Gallipoli.

A pesar de que Britbox tiene una biblioteca más amplia que AcornTv, tiene el problema de que solo puede verse en países angloparlantes. Todavía no se entera que hay un mercado para los productos británicos fuera de USA y de la esfera de la Commonwealth. En cambio, Acorn TV sirve a un público residente en España, México, Argentina, Perú y Chile si poseen la plataforma adecuada (Apple TV, Roku, Amazon Fire, Amazon Prime).

Acabo contando el mayor problema que he encontrado en Acorn. Al agregarlo como un canal más a la partilla de Spectrum (y no como una app.) no tengo posibilidades de que me renueven el contenido. Debo resignarme a las 245 ofertas en la biblioteca reducida que se me ha concedido y eso que pagamos lo mismo que los suscriptores que bajan la app. solo que sin sus privilegios.

Aun así, es una oportunidad de ver lo mejor de la televisión inglesa de fines del siglo XX y comienzos del XXI. Los que quieran bajar la app para sus televisores, celulares, tablets y computadores, aprovechen y así tendrán una experiencia más plena que la mía. Entretanto, espero ir escribiendo reseñas de lo nuevo y lo viejo que puedo ver en mi paquete.
¿Alguno de ustedes ha probado AcornTV?