Mostrando entradas con la etiqueta Netflix. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Netflix. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de agosto de 2025

Las Jaulas que Nos Creamos: Dept. Q (Netflix)

 


Al final del primer episodio de Dept. Q, encontré una especie de leitmotiv: los espacios cerrados como jaulas que sirven para ocultar víctimas de secuestro por años, pero también son sitios para que se cree un equipo de rescate para la víctima. Eso hace que esta serie de Netflix se asemeje más a Las Azules que a Slow Horses con la cual se la ha comparado. Por otro lado, hay jaulas invisibles en las que se encierran los personajes para defenderse del mundo y que acaban siendo su prisión.

Fieras Enjauladas

Si no me creen, aun antes de comenzar, puedo indicar que si a Carl Morck (Matthew Goode) su jefa enjaula en un sótano para mantenerlo alejado de los demás policías, él se ha creado una coraza para protegerse del mundo exterior y que al final le impide comunicarse con este. En ese sentido se parece a Merritt Lingard, la victima de secuestro que lleva cuatro años enjaulada en una cámara descompresora. No me ha sorprendido que el titulo original en danés se traduzca como La mujer en la jaula. En español también el titulo La mujer que arañaba las paredes crea una impresión de encierro.



Sin embargo, antes de su secuestro, Merritt se había confeccionado una celda interior que encerraba sus secretos del pasado, su angustia del presente y sus constantes remordimientos. Mas encima, vivía en una casa en un páramo donde tenía escondido a su hermano que era la encarnación de su culpa. Eventualmente su pasado vino a enjaularla en una prisión real como castigo, ya que sus secuestradores la veían como una alimaña dañina.

Los Q encontraron a William enjaulado en un elegante manicomio, pero el pobre chico ya vivía en una prisión, privado del habla y de la facultad para escribir. En su lecho de hospital, Hardy, está enjaulado por su paraplejia. Carl lo saca de esa jaula demostrándole que mentalmente puede ser libre y útil.

Jasper se queja que su padrastro se aísla de él, pero el chico también se construye una mazmorra en su cuarto, incluso ocultando su rostro con una máscara. Otros personajes están enjaulados por sus complejos, sus prejuicios y sus miedos. Quizás por eso, la gran queja que he oído de una serie  es lo odioso de los personajes.



Departamento Q vs Slow Horses

Me aburre y hasta fastidia la comparación constante entre estas dos series. Es cierto que ambas se basan en exitosas series de novelas, que están pobladas por personajes desubicados, con problemas mentales y que son despreciados por su gremio. Ahí paran las similitudes.

La serie de Jussi Adler-Olssen pertenece al género policial, en cambio las novelas de Mick Herron se mueven en el mundo del espionaje. Físicamente, Carl Morck es mucho más atractivo que Jackson Lamb, pero el personaje de Sir Gary Oldman no tiene trabas mentales y es, a pesar de su lengua sarcástica, devoto del bienestar de sus “protegidos”. Tampoco podemos comparar a Morck con el idealista e ingenuo River Cartwright que es el héroe (Lamb es el antihéroe) de Slow Horses.

                        Jackson Lamb vs Carl Morck

Mas importante  es que al final de la Temporada 1 de los Caballos Lentos  yo ya tenía mis personajes favoritos: la dulce y devota Catherine, el romántico dúo compuesto por Min y Louisa, y por supuesto, River. Los demás me hacían reír y me caían bien. Tenía claro que los Buenos eran los de Slough House, no los siniestros burócratas de MI5.

En cambio, llevaba veinte o más minutos de ver el primer episodio de Dept. Q y estaba llegando a una conclusión: no había personaje querible ni con quien me identificase y solo la estaba viendo por Matthew Goode. Pensaba si podría aguantar siete capítulos más (después de todo no me interesan los misterios policiales a menos que sean históricos) cuando ocurrió el milagro.  Apareció un personaje que me interesó (y no por que posea la galanura de MG) y en los últimos diez minutos la trama dio una voltereta que me la hizo super interesante.

La Tragedia de Ser Carl Morck

La acción tiene lugar en Edimburgo, y el primer episodio consiste en viñetas semi corales que nos presentan a los personajes. Comenzamos con el detective Morck y su compañeroy tal vez su único amigo Hardy (Jamie Sives, mi queridísimo Ser Jory Cassel), paseando por las calles de Edimburgo cuando se encuentran con una patrulla policial ante la puerta abierta de una casa.

                              El ultimo paseo de Carl y Hardy

Contraviniendo el manual que indica como deben comportarse en una escena de crimen, los policías se entrometen y encuentran un cadáver con un cuchillo incrustado en el cráneo y un patrullero novato llamado Anderson custodiándolo. Morck se complace en humillar a Anderson, señalándole todos los errores que ha cometido. En medio de eso, emerge de la cocina un sospechoso cubierto con un pasamontaña que les dispara al trio.

Corte a los créditos y para cuando regresamos han pasado cuatro meses. El pobre Anderson murió en la balacera, Hardy está paralizado en un lecho de hospital. Morck recibió una herida en la cara que cubre con barba más espesa (lo que hace a MG triple slurp), pero lo que no salta a la vista es que está triple traumatizado.

Aun así la policía le ordena que se someta a una terapia a manos de una psicóloga que…errrr…es el único personaje que me complica en Departamento Q y eso que lo interpreta mi querida Kelly McDonald. Hablaré más de ella cuando me toque repasar el feminismo en la serie.



Morck intenta reincorporarse a la fuerza policiaca donde nadie está contento de verlo. Da la impresión que la tragediade la que lo culpanes la última gota de un vaso que él ha llenado con su sarcasmo y soberbia. Visitar a Hardy en el hospital es poca ayuda. El único amigo de Morck es presa de pensamientos suicidas y no está para escuchar cuitas ajenas.

Morck quisiera ocuparse de la investigación de su caso y descubrir la identidad de su atacante, pero esto ha quedado en manos de un trio de ineptos que comparten el mismo mal gusto en peinado y  no son muy ocurrentes. Para colmo, el detective tiene problemas personales.



Divorciado, ha quedado con la custodia de un hijastro adolescente, un arreglo que disgusta a ambos. El chico es típico Z inútil que se la pasa escuchando música estridente con audífonos y una máscara, tipo Darth Vadar, tras la cual se oculta del mundo. Cuando ya Jasper no sabe cómo irritar a su padrastro y a Martín (a quien Morck renta un cuarto en su casa) aporta un nuevo cambio, saltarse días de escuela y pasárselos en casa encamado con una compañerita.

                      Jasper en la puerta de su jaula

Un Baño-Oficina: Ni que fuera Betty La Fea

Morck no sabe qué hacer con Jasper y su jefa (Karen “Lisa Arryn” Dickie) no sabe qué hacer con Morck. La solución la traen sus superiores. Se ha descubierto que su comisaria tiene un récord de casos no resueltos. Quieren instalar un departamentoellos pondrán el dineropara que trabajen en esos cold cases y así satisfacer a la quejosa prensa.

Moira se pasa de lista, crea el Departamento Q, y pone a Carl Morck a cargo. El solito con su propia oficina en el subterráneo donde una vez estuvieron los baños compartidos. Todavía hay orinales adosados a la pared. Ni a Betty, La Fea le dieron una covacha tan hedionda.



Esto me ha recordado a Las Azules cuando les instalaron su oficina en el sótano. De nuevo tenemos una comisaría que no sabe qué hacer con un/unas indeseables, pero que no puede quitarse el bulto de encima. Para eso sirven estas jaulas para escondrijos de los elementos incomodos.

                  La guarida del Departamento Q

Como ocurriera con Las Azules, Morck y su equipo (del que hablaré en un segundo) limpian, arreglan, humanizan el subterráneo, y emprenden desde ahí una campaña para resolver su primer cold case. Eso, sin ayuda, de los de arriba donde Moira ha revertido los fondos que la ciudad le ha dado para el Departamento Q a sus Caballeros del Valle que ahora gozan de computadores nuevos.

No todo el mundo es oportunista y ratero en la superficie. Ahí tenemos a Rose (Leah Byrne), la recepcionista, quien una vez fuera policía, pero ha sido degradada ya que, como Carl, también está un poco cucú. Aunque a ratos es exasperante, y su peinado es mitad Bozo, el Payaso y Larry, el de los Tres Chiflados, me cae bien. Es gordita, le gustan los pastelillos y tiene buen corazón e intuición.

Intuye que Akram (Alexei Manvelov), un tímido refugiado sirio que ha venido en busca de empleo,  puede ser útil en el precinto y lo envía donde Moira. Justo ese día Carl anda berreando porque necesita alguien que archive y organice el centenar de cajas de casos no resueltos. Moira le manda a Akram Salim.



Resulta que el refugiado fue detective en su país antes que la situación política lo empujase a huir con su familia. Morck nota que es avispado, organizado y muy intuitivo, así que lo convierte en su asistente en la investigación. Akram es cortes, compasivo y quiere hacer las cosas según el manual, algo difícil con Morck, Sin embargo, Akram es bueno para saltarse las reglas y literalmente se salta vallas. El mejor momento es cuando visita una casa abandonada y se enfrenta a una banda de delincuentes-ocupa a los que reduce solo con las manos.

Será Akram quien, satisfaga a Moira consiguiendo un caso cerrado: la desaparición hace cuatro años de la fiscal Merritt Lingard. Con eso Moira convoca a una conferencia de prensa y coloca a un Carl ,sin ninguna preparación, a cargo de esta. Todo va bien hasta que un periodista se le ocurre cambiar el tema e interrogar a Carl sobre su caso que ha dejado un muerto, un invalido y un traumatizado policía.

                       Ni una corbata puede esconder el trauma de Carl Morck

Morck se descompone, sufre un ataque de pánico y huye de la conferencia. Nuevamente es Akram quien acude en su ayuda. A pesar de que para todos los presentes y hasta quienes lo vieron por televisión, es obvio que el detective no está bien, Morck sigue con la investigación y logra componer un equipo confiable compuesto por Akram, Rose y Hardy que, desde su cama de hospital y vía laptop, contribuye a resolver el misterio de Merritt Lingard.

                          Hardy desde su jaula-cama de hospital

¿Dónde está Merritt?

Después de haber leído el libro de Jussi Adler Olsen (en ingles se llama The Keeper of Lost Causes; en castellano es La mujer que arañaba las paredes) en la que han basado la serie, es evidente  que Scott Frank ha cambiado bastante el argumento.  Es interesante como ha navegado/conservado los saltos cronológicos del original. El primer episodio es una presentación de los dramatis personae, pero hay un personaje con el que Morck y su equipo nunca se entrecruzan.

Nos pasamos el tiempo esperando que este personaje y su historia paralela se unan a la línea argumental. Esto solo ocurre al final cuando descubrimos que la mujer que hemos visto es la misma del caso que Akram ha escogido para que debute el flamante Departamento Q. Todo lo que hemos visto de Merritt son flashbacks que llevan a su misteriosa desaparición de un ferry camino a la isla de Mohr que la fiscal, y su hermano, William, tomaron de regreso al hogar paterno.

Gracias a los flashbacks descubrimos que Merritt era una planta espinosa, brillante pero arrogante, audaz pero imprudente. Acababa de arruinar un caso importante y conseguido la indeseada libertad de un millonario que había asesinado a su esposa. Sin embargo, no fue el presente lo que precipitó el secuestro de la mujer. Eso es lo que descubrirá el Departamento Q.

                      Merrit amonestada por su superior

A pesar de los esfuerzos de Frank por mejorar, agilizar y hacer más interesante la trama, Departamento Q ofrece muy poco para atraparme y confieso haberla visto solo por Matthew G. Quizás sea porque no soy connoisseur del género, tal vez porque su énfasis en lo wokesobre todo el aura semi feminista me cohíben, pero la serie no me es atractiva.

Recalco  que los personajes, con la excepción de Akram y Rose (y tal vez Clare ),son detestables, llegando al punto que le tengo lastima a Morck por estar rodeado de tarados insensibles. Las actuaciones son desiguales. Solo Matthew está magnifico. Deja atrás esa aura de niño bonito que cultivó desde sus días de Brideshead Revisited y ofrece la mejor actuación de su vida (aparte de su Bob Evans en The Offer)




Matthew como Bob Evans

  Mathew en Dept. Q y en Discovery of Witches. Noten el cambio

Estéticamente la serie no brinda mucho. Es difícil recordar que está situada en la Edimburgo de María Estuardo y de Robert Louis Stevenson, a pesar de que hay escenas en zonas antiguas. Como todo lo de Netflix, es deprimentemente oscura y los personajes además de antipáticos están empeñados en verse feos y desaliñados. Sobrevive Mathew G. por qué ...aceptémoslo, es Matthew Goode.



Contenido Violento o Gory: Se supondría que un Noir debe tener su buena cuota de violencia, pero por primera vez veo como el wokismo trata el tema. La violencia es casi toda verbal, se describen hechos violentos (El asalto que dejó a William impedido de sus facultades; el ataque que mató a Anderson y dejó malheridos a Hardy y Morck, etc.). La tortura que sufre Merritt en su bóveda es física, pero más afecta su psiquis que su cuerpo.



Por supuesto que eso va cambiando al final. Tenemos gore galore cuando a la mujer enjaulada se le infecta un molar y sus captores le proporcionan un alicate para que se lo extirpe por si sola. El episodio final ve asesinatos, balaceras, etc. Antes, Akram tortura a un maleante en una escena casi cómica y Carl golpea a un gánster que amenazó a Jasper.

Sin embargo, hay en toda la serie un terror a la violencia. Las reacciones bruscas de Morck, que pueden catalogarse de impulsivas o inusitadas, alteran a quienes lo rodean, tal como ciertas palabras son vistas con tanto miedo como si quien las usa apuntara con un arma.

El caso más patético y desagradable es cuando Akram se encuentra con la pandilla de ocupas que inmediatamente se le enfrentan, sin haber agresión por parte del policía. Una incluso grita que el sirio no está armado. Ella lo sabe porque su padre era patrullero. Akram rápidamente demuestra que no necesita de armas para dominar a bullies cobardes.



¿Qué consigue con eso? Que él ocupa al que controló lo demande y Jacobson le endilgue un sermón a la persona más serena de la serie. Dos factores emergen de este encuentro. El primero es el casi racista recordatorio de Moira de que en Europa no se hacen las cosas como en el Medio Oriente. El otro, la evidencia de la nulidad de un departamento de detectives que no portan armas, ni siquiera un taser.

Ya bastante ridículo es que, en Londres,  los Bobbies ,deban defenderse de manifestantes y terroristas con un misero bastoncito, pero ¿dónde se ha visto que detectives en un espacio peligroso no tengan con que defenderse?  Más encima reciben regaños de sus superiores por usar ciertas palabras o darle un empujoncito a un periodista que invade su espacio. ¿Qué es esto? ¿Un internado de señoritas?



Contenido Sexual y Desnudos: Casi 0, lo normal en una serie donde amor y ternura son los grandes ausentes. Martin y Carl se impresionan ante la actividad sexual de Jasper. En un flashback vemos que Merritt tuvo una relación pasajera con un periodista y el actor que lo interpreta muestra nalgas. Luego los vemos desnudos de perfil, pero no son escenas eróticas. Como tampoco lo es la de Moira secuestrada, masturbándose ante la mirada de su secuestradora.

Factor Diversidad: Para ser una serie británica, no hay mucha diversidad. La ex asistente de Merritt es de origen africano; Martin y el personal médico que atiende a Hardy parecen venir del subcontinente indio.

El mayor exponente de un mundo “exótico” es Akram Selim que irónicamente es interpretado por un actor ruso de origen kurdo. Como saben, Akram es un personaje canon aunque en el libro se llama Assad. En la serie es mayor que en el libro y más misterioso, pero conserva tres características, su humanidad que a ratos choca con el cinismo de Morck; los enigmas de su pasado; y una cualidad que me recuerda a un arquetipo dieciochesco.



A ratos pareciera que viésemos la vileza y absurdísimo de nuestro Occidente a través de los sorprendidos ojos de Akram quién representa un sentido común y una compasión perdida por nuestro mundo. En ese sentido nos lo acerca a los protagonistas de Les Lettres Persiennes de Montesquieu y Las Cartas Marruecas de Jose Cadalso

Un poco extraño que en una serie de Netflix haya poca diversidad sexual. Apenas un policía gay que Rose conoce en la Isla Mohr. Por otro lado tenemos minusválidos y gente en el Espectro por doquier. Como también tenemos un pésimo retrato de las psiquiatras modernas, pero de eso que es parte del pésimo retrato que Scott Frank ha confeccionado de la “mujer empoderada”  hablaré, D-s mediante, en mi próxima entrada

martes, 29 de abril de 2025

Para que todo siga igual…El Gattopardo en Netflix

 


La adaptación del romanzo de Lampedusa ha comenzado con buen pie, pero ya sabemos que un gran primer episodio es el cebo acostumbrado de Netflix. Sin embargo ya me ha pescado el anzuelo y no solo por la belleza de la escenografía, del vestuario y del elenco. Me ha gustado que, a través de conversaciones, se nos ofrezca una lección del trasfondo histórico sobre el cual se teje el argumento.

El cambio que más aprecio en la serie es presentar un   enfoque diferente de Tancredi Falconieri. No lo recuerdo mucho del libro, influenciada como estaba por la interpretación de Alain Delon en el filme. La belleza y estatus de estrella del divo francés obligaban a opacar los aspectos más oscuros del personaje: su oportunismo e ingratitud. Ambos quedan clarísimos desde el primer episodio de la serie y ayudan a dar el puesto estelar al verdadero protagonista, a Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina “Il Gattopardo”.




Un Príncipe y su Familia

Antes que todo, deseo hablar un poco sobre este apodo del protagonista. Giuseppe Tomasi , Príncipe di Lampedusa, escribió la novela en 1957 inspirándose en la vida de su abuelo, que, como Don Frabrizio, sobrevivió la caída de los Borbones, la invasión de Garibaldi y los cambios que trajo la unificación de Italia a Sicilia y a su casta patricia. Si mal no recuerdo, el apodo viene de un escudo de la Casa de Salina que describe a un gran felino. En inglés, este animal recibe el nombre de “leopard”,  pero no es un leopardo sino un guepardo, el animal más veloz de la tierra.



Cuando yo era pequeña yo sabía la diferencia entre leopardo y guepardo, tal como sabía que (por influencia del cine) en Chile “ gatopardo” era apodo de una persona anticuada que se negaba a vivir en el presente. Aunque hay personajes en novela/filme/miniserie que catalogarían así a Fabrizio, el autor se esmera en reflejar tanto al Príncipe como a su estirpe y mundo con un gran dejo de nostalgia que muchos críticos acusan de ser una visión reaccionaria. Mi temor al saber que Netflix se haría cargo de la adaptación es que atropellase esa nostalgia o describiese al “Gatopardo” como un villano.  Para suerte de todos, no ha sido así.

Ya en el primer episodio conocemos virtudes y fallas de Fabrizio. Su orgullo de casta, su actitud placida de hombre que vive en tierra caliente y prefiere no tomar acción aunque sepa perfectamente lo que pasa a su alrededor. Es consciente de que el gobierno borbónico es corrupto, pero desconfía del cambio que ofrece la Casa de Saboya. Vemos que no se deja manejar por nadie ni por la iglesia ni por el ejército. Vemos que es valiente como cuando se detiene para socorrer al capitán perseguido por una turba, pero al darse cuenta de que no puede en contra de ella se retira con prudencia.



Es un patrón justo que reconoce que su capataz es ladrón, pero se lo permite solo enfrentándolo cuando Russo quiere colgarles un robo a unos humildes campesinos. En su familia, El Príncipe ejerce la misma lasitud exigiendo respeto solo cuando se le encabritan como lo hace con Paolo, su hijo mayor. Es su esposa, la princesa Mariastella quien describe su injusticia de Pater Familiae. Ha privilegiado a su hija Concetta por sobre sus otros hijos; quiere más a su sobrino que a Paolo y ha preferido a su amante en Palermo que a su esposa.



Lo que la serie nos narra en seis episodios es como una nueva sociedad y un nuevo monarca alterarán la vida de Frabrizio, y como él se niega a cambiar con los tiempos. La serie comienza ya con un ejemplo de su soberbia que, curiosamente, en él es una virtud. Desafiando el toque de queda impuesto por una revuelta, el Gatopardo llega a Palermo,  acompañado por su capellán, el Padre Pirrone, y su gran danés Benedico. Viene a buscar a su hija Concetta que estudia en un convento.

Con altivez y marrullerías, Frabrizio demuestra que a ‘él nadie lo para ni un capitán del ejército Borbón ni la madre superiora que no quiere dejar marchar a Concetta. El padre PIrrone da un poco de lástima, nadie lo respeta, ni las monjas ni el Príncipe, cuyos hijos se burlan del capellán en la mesa. Benedico es más importante que el curita quien está contento  de tener la protección del Príncipe aunque no su respeto.



Concetta está feliz de volver a su casa donde la reciben amorosamente su madre y sus hermanos, pero le preocupa no ver a su primo Tancredi del que está secretamente enamorada. Va a visitarlo a su mansión cercana y descubre que su primo es un traidor a su casta puesto que se ha vuelto garibaldino y planea irse a Palermo a unirse a los revoltosos en espera de Garibaldi y sus tropas (“Los Mil”). Concetta queda perpleja, pero como es inteligente e intuitiva, le pregunta si acaso no teme perder tanto su casa y titulo.

Ahí Tancredi demuestra su oportunismo, le dice a su prima que para no perder lo suyo debe unirse al bando ganador. Los Borbones llevan las de perder siendo atrasados y corruptos, a diferencia de los Saboya que representan la industria, el progreso y la cultura.  Concetta promete no contar el secreto del primo previa promesa de que él le hará saber por carta que está bien.



La Unificación de Italia

Me detengo aquí un momento para explicar un poco del trasfondo histórico. Al inicio de la serie nos cuentan a grandes rasgos que estamos en el Risorgimento, que Sicilia está a punto de dejar de ser patrimonio de los Borbones y pasar a ser parte de la Italia Unida bajo la Casa de Saboya y que el liberador será Garibaldi. ¿Pero cómo se llegó a eso?

Pues Frabrizio le da una lista a Tancredi de los pueblos que han invadido Sicilia y como no han conseguido cambiarla. Ni tanto así. Sicilia fue una creación del mundo antiguo siendo colonizada por griegos y romanos. Como nos mostró Valhalla,  fue colonizada por los sarracenos y por tres siglos fue musulmana. Fue liberada por los normandos de la casa de Hauteville (Altavila) durante el Medievo para pasar a ser un reducto de los Anjou durante el Renacimiento. Tan insoportable era el yugo angevino que los sicilianos suplicaron ayuda de Don Pedro de Aragón quien les hizo caso y desde ahí hasta 1860, Sicilia fue española.

Cuando la Casa de Austria dio paso a los Borbones, Felipe V le dio el Reino de Nápoles y las Dos Sicilias a su hijo Carlos. Cuando este pasó a ser Carlos III de España, le cedió el puesto a su hermano Fernando. Este sería uno de los gobernantes más ineptos de la historia, retrogrado, bobo y cruel, tanto que el pueblo lo apodó “Rey Bomba”. Su mujer, María Carolina (hermana de María Antonieta), era tan retrograda como el rey y tan ligera de cascos que Napoleón la llamó “Mesalina”. La vimos en la tercera Temporada de Ekaterina.



Hablando de Napoleón, en su campaña de conquista de Europa invadió Italia, creó nuevos reinos, hizo huir a los representantes del Ancien Regime, y puso a sus parientes en los tronos vacíos. Como saben, a Napoleón le llego su Waterloo, los reyes Bonaparte devolvieron sus reinos a los antiguos soberanos y Fernando y Carolina regresaron a Nápoles, pero el paso napoleónico abrió camino a nuevas ideas de libertad, de revolución hasta de republicanismo.

En Italia, estas ideas estaban dirigidas a la expulsión de monarcas anacrónicos y a la unidad de todos los reinos que una vez habían obedecido a la Roma de los Cesares. Se organizaron grupos revolucionarios conocidos como Carbonari. Hubo quienes veían una nueva Italia convertida en una república como Estados Unidos, gente como Garibaldi (que había visto democracias en América Latina) y Giuseppe Mazzini, “Don Pepinno Mazzini” como El Gatopardo lo llama despectivamente en la novela.

Sin embargo, Europa no estaba para republicas ni revoluciones y se llegó a la conclusión de que tendría que ser una monarquía, pero parlamentaria. Ente los gobernantes de los reinos italianos lo más cercano era Carlos Alberto II de Saboya, Rey de Cerdeña quien gobernaba el Piamonte, Génova y la isla de su título.  



En 1848, el año de las revoluciones fracasadas, los milaneses se levantaron en armas en contra del Imperio Austro-Húngaro que gobernaba casi la mitad de Italia. Carlos Alberto los apoyó, como también lo hicieron el Papa y el Rey de Nápoles. Todo en vano puesto que los austriacos les dieron una tunda. Entretanto hubo un alzamiento en Sicilia y el Rey Borbón prefirió ocuparse de sus asuntos antes que apoyar revolucionarios. Este retazo histórico lo habíamos visto en Los Leones de Sicilia.

Las cosas cambiaron en 1858. Al nuevo rey de Cerdeña, Víctor Manuel III, le parecía interesante gobernar sobre una Italia Unida. Garibaldi regresó de su exilio latinoamericano donde había apoyado guerras locales en Brasil y Uruguay. La Casa de Saboya recibió el espaldarazo de Napoleón III y de los banqueros franceses. Ahora si podían hacerle frente a Francisco José. Después de batallas cruciales como Magenta y Solferino, Lombardía, la Toscana, Parma y Módena pasaron a ser parte del reino de Víctor Manuel. Italia ya tomaba forma. Garibaldi y sus Mil expulsaron a Francisco , el ultimo y frágil rey Borbón de Nápoles.



La novela/filme/serie comienza con los partidarios de la unificación a la espera del desembarco de Garibaldi y sus Camisas Rojas en Palermo. A ellos se ha unido Tancredi quien ha cumplido su promesa de escribirle diariamente a su prima. Cuando la correspondencia cesa, la preocupada Concetta comparte su miedo con su padre. El Gatopardo parte a Palermo donde se encuentra con un desastre. El corrupto gobernador ha arrestado a los revolucionarios, con ellos está Tancredi. Frabrizio visita al sobrino en la cárcel y se encuentra un Tancredi socarrón que no cree que les vaya a ocurrir nada malo.

El panorama que le presenta el gobernador al Príncipe de Salina no es tan halagüeño. Quiere fusilar a los revoltosos para sentar un ejemplo. Principalmente quiere ejecutar a un joven de la alta sociedad como lo es el conde Tancredi Falconieri. Frabrizio tendrá que salvar al sobrino cediéndole sus mejores tierras al gobernador. Tancredi no se muestra agradecido, ni siquiera ver el fusilamiento de sus camaradas lo hace más prudente. Apenas puede, retorna a la lucha. Antes declara a su tío una frase que encierra la tesis de la novela “Es preciso que todo cambie para que todo siga igual”. (incluyo la original como la muestra el filme de Visconti)



Cambios y un Nuevo Rey

Efectivamente las cosas cambian. Garibaldi y sus huestes derrocan a los Borbones. Las hermanas de Concetta dejan de cantar arias de Mozart privilegiando las de Verdi (Giuseppe Verdi fue un gran campeón de la unificación de Italia). El gobernador cambia su banda roja por una tricolor y la familia Di Salina lanza flores desde un balcón de Palermo sobre un desfile de Camisas Rojas, entre los que se encuentra Tancredi.



El Príncipe anda con preocupaciones más mundanas. Ha llegado el calor y quiere retirarse a las montañas, a Donnafugata, con su familia. Para eso necesita del permiso del comandante de la plaza, el coronel Bombello, un joven conde milanés, superior de Tancredi (que ahora es capitán). Resulta que las artimañas sicilianas de Frabrizio se pierden en la dureza (“teutona” como la describe el Príncipe) de Bombello que no quiere otorgar privilegios a nadie, ni siquiera a los parientes de sus oficiales.

No cuenta con la astucia del Gatopardo que descubre el lado flaco del coronelito: Concetta. Decide que su familia asistirá a un baile en honor de Garibaldi y ordena que le preparen a su hija favorita un vestido que realce su belleza. Esto provoca la indignación de Paolo que acusa a al padre de querer prostituir a Concetta. Hasta el Padre PIrrone se escandaliza. Paolo lleva las cosas al extremo cuando acusa, en frente de su familia,  a Fabrizio de mantener una querida en Palermo. Esta vez será Mariastella quien, de un bofetón, haga callar a su hijo predilecto.

A pesar de este incidente, los Di Salina van al baile donde Concetta causa sensación. El Gatopardo hace que su hija baile varias piezas con diferentes acompañantes y solo da permiso que lo haga con Bombello cuando este da permiso para el viaje a Donnafugata. Al ver la atención que su prima genera entre sus compañeros oficiales, Tancredi le pide a Concetta que huyan juntos.



Este pedido desconcierta a la jovencita. ¿Para qué huir? Mejor hablar con los padres. Como ve que Tancredi no se decide, Concetta toma el control de su relación y le confiesa al Padre Pirrone que está enamorada de su primo.  El sacerdote comunica la noticia a sus patrones. A Mariastella la idea de un matrimonio entre su hija y su sobrino le parece excelente. Cree que Concetta será una buena influencia sobre Tancredi.

A Frabrizio no le parece tan buena idea, pero el amor que siente por los tortolos le impide entrometerse. En esto la serie difiere del libro donde ll Gattopardo le dice al cura que tal unión es imposible puesto que Tancredi debe casarse con una mujer rica. El tema deja de importar cuando llegan a Donnafugata donde espera esa esposa millonaria a Tancredi, donde Concetta verá sus sueños destrozados y Frabrizio encontrará su peor enemigo, el cambio.

Los Sedara de Donnafugata

Todo esto viene de la mano de Don Calogero Sedara, el alcalde de Donnafugata. Este hombrecillo servil, del que toda la familia Di Salina se ríe por su costumbre de llegar bañado de colonia, se ha convertido, a espaldas del Príncipe, en uno de los hombres más ricos de Sicilia. Gracias a especulación, trampas, robos y otras malas artes, Don Calogero ahora tiene tanta o más influencia que Fabrizio.



La heredera de toda la fortuna Sedara, es Angelica, la hija única del alcalde y Don Calogero la ha educado para que ayude a elevar a su familia. Tal como vimos en Los Leones de Sicilia, el dinero vale poco si no va acompañado de un antiguo título nobiliario. Para atrapar un buen yerno, Sedara ha enviado a Angelica a estudiar a París. La chica es tan ambiciosa como el padre, se sabe hermosa, sensual y lista y se lo hace saber tanto a Fabrizio como a Tancredi.



Desde el momento en que la conocen , el Príncipe y su sobrino son hechizados por esta chica tan sexy, tan audaz, tan exuberante. Lo nota Concetta lo que no aminora su dolor. Angelica coquetea con tío y sobrino, pero el Gatopardo es zorro viejo. Le dice a la osada nueva rica que mejor es un marido joven que un amante viejo.



Tancredi es un caso más complejo, cuando su tío lo interroga sobre sus intenciones con Concetta, el Capitán Falconieri responde “no lo sé “ y se marcha a Palermo. Para cuando retorna a Donnafugata ya ha decidido y le dice a su tío que no ha vuelto por su prima. Es evidente que Tancredi quiere poseer a Angelica, su cuerpo y su fortuna. Al Príncipe Di Salina le queda solo un recurso, pedir la mano de Angelica para su sobrino. Con eso Frabrizio se acarrea la ira de su esposa y el rechazo de su hija.

En confesión, Frabrizio le revela al Padre Pirrone el desprecio y rabia que siente en contra de estos advenedizos que han venido a usurpar su puesto. A su esposa, el Gatopardo le dice que la única manera de enfrentarse al poder económico de Los Sedara es integrando su fortuna a la de ellos. ¿Valdrá la pena esta movida del Príncipe? ¿Realmente puede detener la autoridad de estos nuevos ricos?



Lo más espectacular de esta producciónla más cara hecha en Italiaes su belleza. La belleza de la cinematografía que convierte el paisaje siciliano en un universo de contrastes entre lo seco y desértico y los exuberantes jardines del palacio del Gatopardo. No menor es la belleza de los vestidos y del decorado y la belleza del elenco que me ha recordado mi viejo dicho que en Italia, hasta los feos son lindos.



Bellas también las actuaciones, destacando Kim Rossi Stuart que encarna todo lo que Lampedusa puso en su descripción del Príncipe di Salina. Deva Cassel es decorativa, pero modelo al fin. Es inexpresiva dejándole el terreno del talento a Benedetta Porcarelli que rivaliza con la hija de Monica Bellucci en belleza física y pericia histriónica en un rol que la hace la verdadera heroína de este cuento.



Contenido Violento: Un fusilamiento masivo en el primer episodio

Contenido Sexual y Desnudos: Tancredo enseña cola en el primer episodio, su tío lo hará en el tercero. Ambos desnudos son parte de escenas de baño.

Factor Feminista: Contrario a lo que se sentía en el filme donde todo el poder residía en Angelica que no solo lograba conquistar a una sociedad cerrada, sino también superaba las cadenas impuestas por su ambicioso padre, aquí la lucha por el empoderamiento la bate la tímida e introvertida Concetta.

                               Tancredi y Concetta en la versión  Visconti

La serie se convierte en un viaje vital de la hija de Frabrizio, desde la chica que quiere casarse con el primo, a la mujer desolada que esconde su corazón destrozado en un convento. Es ahí donde su intuición se manifiesta y aprovecha el hábito para acercarse a la amante del padre. Será ella quien le infunda deseos de vivir. Concetta abandona el claustro para tomar las riendas de su hogar.



Factor Diversidad: No hay inclusividad forzada (la característica de Netflix) solo la diferencia (ya presentada en Los Leones de Sicilia) entre los italianos del Norte y los sicilianos.

 

martes, 21 de enero de 2025

Black Doves: Keira no es una blanca paloma en este relato navideño.

 


Para quienes se escandalizan de que Die Hard sea ahora vista como un filme de Navidad, Netflix les ha traído una serie navideña  casi tan violenta como el clásico de Bruce Willis. Mrs. Helen Webb (Keira Knightley) todo lo hace bien. Es la esposa optima de un político, madre ideal y una gran ama de casa, pero estos días que preceden a Navidad no se las va a pasar haciendo adornos del arbolito o comprando regalos. Va a estar ocupada rastreando al asesino de su amante para vengar esa muerte.

Ante todos Helen Webb es la esposa perfecta del Ministro de Defensa del Reino Unido y la madre perfecta de un par de gemelitos malcriados. Guapa, elegante, y refinada es excelente para organizar eventos de caridad. En uno navideño recibe una visita sorpresa, Julia Child con peluca platinada, Sorry, obvio que me refiero a Sarah Lancashire que aquí parece ser una invitada de piedra.  Los Webb no la conocen, pero en realidad es la jefa de Helen y la directora de una organización de espionaje privado llamada Black Doves (Palomas Negras).

                                    Los felices Esposos Webb

Sucede que Mrs. Webb es una espía profesional, que hace una década que Reed (la jefa) la infiltró en el sistema de gobierno para recolectar información, que su matrimonio y hasta sus hijos han sido parte de un plan laboral para irla subiendo a espacios donde pueda recaudar más información. Lo extraordinario es que el bobalicón del marido ( Andrew Buchan de The Great Fire of London y El hundimiento del Laconia) ni se entera, pero Helen ha cometido un grave error. Se ha enamorado de Jason(Andrew Koiji de Warrior) un empleado de un ministerio al que conoció casualmente.



Reed ha llegado a la fiesta a regañar a su espía estrella por echarse un amante sin permiso, pero también a avisarle que Jason ha sido asesinado y que es posible que este crimen esté conectado con Helen y con su organización. Helen no la está escuchando (pedazo de actuación de Keira). No le interesa que se descubra su identidad o que vuelen las palomas negras, solo sabe que el hombre que ama ha muerto y que debe vengarlo. Amenaza a Reed, si le impide investigar o intenta algo agresivole muestra un cuchillola mata.



Reed tiene un problema. Los Webb van camino a Downing Street. Wallace puede llegar a ser Primer Ministro. Helen es demasiado valiosa para matarla,  pero tampoco puede dejar que interfiera en la investigación o ponga en peligro a las Black Doves. Para eso desempolva a un antiguo, pero eficaz, sicario, que estaba pastando en Roma. Sam (Ben Wishaw de Fargo temporada 4 y The Hour), además de buen asesino a sueldo, tiene dos ventajas: está en deuda con Helen y Mrs. Webb confía plenamente en él.

Helen está feliz de saberse bajo la protección de Sam, a quien parece querer mucho, pero él está en un dilema. ¿Cómo poder protegerla y proteger los intereses de las Black Dove cuando ambas misiones chocan? Y a nivel personal, regresar a Londres lo ha obligado a reconectarse con un círculo de amigos gays y por extensión con Michael, su ex amante.

Existe paralelamente una pistola de Chejov que se dispara al final del primer episodio. Wallace Webb y su ministerio enfrentan una crisis diplomática. El Embajador de la China ha muerto de una sobredosis. Los chinos dicen que fue asesinado. Para colmo su hija, Kim Ming, una Party Girl londinense, ha desaparecido. Helen va al piso de Jason y descubre un disco duro que contiene las ultimas llamadas que el difunto efectuó. Cinco fueron hechas a Kim Ming.



Todo esto ocurre en un movidísimo primer episodio donde vemos a Keira alternar roles entre ser una gran dama, madre de familia, furia vengadora y experta en combate cuerpo a cuerpo. Yo diría que ella es el núcleo de esta historia y a la vez es su mayor debilidad. La Knightley es un tipo de actriz que nunca provoca indiferencia: o la odias o la amas. Yo he pasado por todos los matices y ahora es mi actriz favorita…en period drama. Este rol es una faceta nueva para mí, aunque a ratos me recuerda a la Keira de Domino.

También combina esa doble vida de Jamie Lee Curtis en True Lies, Angelina en Mr. and Mrs. Smith con toques de Sandra Oh en Killing Eve. Aunque aquí no es el marido una pieza importante en el desarrollo del personaje sino Sam. A medida que se suceden los capítulos vemos las dimensiones de su amistad y también los peligros de esta

Yo diría que el poder de este relato está en la relación de Helen con Sam, su sinergia es una combinación de la de Maxwell Smart y la 99 con la de The Scarecrow y Mrs. King. La diferencia es que, aunque intensa, nunca es romántica y esa es la novedad que aporta. Curiosamente, la fortaleza del cuento es la pareja Sam-Helen, pero una debilidad es Sam solo. Como que no me atrapan los habitantes del mundo que abandonó y que son quienes aportan el humor negro a la historia.



Sin embargo, el guion entrelaza ambas historias. La antigua jefa de Sam ha quedado descontenta con un asesinato que él no quiso cometer. Ahora le exige que mate a Héctor Newman a menos que quiera que ella mate a Michael. Héctor Newman, un vendedor de drogas es quien tiene secuestrada a Kim Ming, al parecer una de sus clientes. De esa forma, la trama se va enredando y desmadejando.

                    Sam tiene una deuda con su ex jefa

Hay quienes se han quejado de que esa trama es inverosímil, de que es imposible que el esposo no haya notado que su mujer llevaba una doble vida. Primero que el marido es bastante bobo, tal vez no tanto como el marido de Nadine (Juno Temple)  en la Quinta Temporada de Fargo, pero ese espectáculo de ver a Helen luchando por su vida con un sicario que amenaza a su familia, mientras Wallace ronca pacíficamente en el piso alto,  los deja al mismo nivel.

Muchos espectadores han criticado el comportamiento de Helen que pone en peligro a sus mellizos, pero aparte de haber criado un par de diablillos maleducados y exigentes, no es muy diferente al de Nadine en Fargo que desesperadamente busca proteger a su familia sin que estos se enteren de que lo hace. Quizás esa falta de verosimilitud,  acoplada a un humor caustico, es lo que define a Fargo y Black Doves como comedias negras.

Yo recomiendo a la serie a pesar de que a ratos se desnivela cuando nos alejamos de Helen, o cuando hay cosas que suspenden nuestra capacidad de creernos lo increíble, pero en general es entretenida, está bien actuada y los protagonistas caen bien. Keira esta maravillosa, por algo la nominaron a un Globo de Oro y un Critic’s Choice. A ratos se nota su madurez como actriz y mujer. En otros se ve casi tan juvenil como en Bend it LIke Beckham-su primer éxito- y me recuerda a una joven Winona Ryder. Aunque nunca vi a Winona en una escena como la de Helen, a fines de su embarazo, que llega a salvarles la vida a Sam y a Michael, revolver en mano. ¡Soberbia!




El tema diálogos es un aparte. Cuando trata el libretista de hacerlos muy ingeniosos, fracasa. En cambio, es capaz de usar pocas palabras para una comunicación que sea emotiva y precisa a la vez. Aun así, se trata de una serie erudita o al menos salpicada de alusiones culturales. Cuando Sam dice que el último libro que leyó era Wolf Hall, Helen se ríe consiente de que un asesino a sueldo no leería ficción histórica.

Cuando Miss Reed le dice a Helen que, si abandona a Wallace, él se buscará a otra, dice “él no es Miss Havisham” evocando a la vengativa solterona de Grandes esperanzas de Dickens. Y me encantó que Reed y Helen tengan un meeting en un cine semi vacío con un filme que solo oímos. A lo mejor no consiguieron permiso para mostrar escenas , pero se trata de un clásico del romance adúltero, Brief Encounter de Sir David Lean

En el capítulo 3 es cuando nos llevamos las mayores sorpresas desde por qué Sam está en deuda con Mrs. Webb hasta las razones por las que no mató a Hector Newman (un dejo del Señor Ávila). Aún más fuerte, la identidad de su primera víctima. No, es que hay que verla para creerla.



El episodio final es un poco descabellado debido a la necesidad de dejarlo abierto para la segunda temporada, pero es un noir/thriller que generalmente funciona bien, sobre todo en sus saltos de las altas esferas políticas al mundo del hampa, del conflicto diplomático a la  armonía cotidiana de la casa Webb, y no me olvido de la banda sonora que incluye todo tipo de canciones navideñas desde “El Tamborilero” (en inglés y en voz de Johnny Cash) hasta la maravillosa “Fairytale in New York” de The Pogues.



Contenido Violento y Gory: Aunque en cada episodio nos encontramos a los protagonistas bañados en sangre, la violencia no es tan perturbadora como los motivos que llevan a ella. La peor escena es cuando Helen presencia en su celular la tortura y asesinato de un colega de su esposo y amigo de la familia.



Contenido Sexual y Desnudos: Keira es fiel a su promesa de no enseñar más su cuerpo de mujer madura y madre. Sus escenas con Andrew son sorprendentemente discretas y por ende más románticas. Los desnudos quedan a cargo de Whishaw quien ya en el primer episodio tiene una escena grafica de sexo gay.

Factor Feminista: Una serie en que un ama de casa mata a un asaltante y esconde el cadáver en un galpón en el patio; que casi al final de su embarazo rescata a tiros a su mejor amigo; que sabe deshacerse de un inoportuno guardia de seguridad en un elevador y que por una década ha ocultado su verdadera identidad a su marido, es un ejemplo para toda mujer que quiere sentirse empoderada. 



El hecho de que tanto Helen como Sam tengan patronas, una directora de un servicio de espionaje, la otra una líder del hampa; el que la gran villana (Tracey Ullman) sea una matriarca de la mafia londinense y que Sam y Kim Ming sean rescatados por unas alocadas sicarias hípsters ya lo dice todo. Los personajes femeninos son fantásticos y no hay ni un discurso woke.

Tracey Ullman es una poderosa matriarca de la mafia
Williams es una hampona peligrosa

               Mrs. Reed maneja una agencia de espías. 

Factor Diversidad: Muchos chinos y Sam tiene un círculo gay de amistades que vuelve a abrazarlo. Michael es anglo-africano, y el primer ministro es de origen indio, como lo era hasta hace poco Rishi Sunak.