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jueves, 14 de agosto de 2025

He Tomado Una Decisión: Gilded Age 3x08

 


Esperábamos una propuesta de matrimonio de parte del Dr. Kirkland y que Larry retomase su compromiso, pero Oscar se les adelantό. Muchas parejas felices menos la principal y eso no me molestó. Fue un toque de realidad en medio de una noche que comenzó en una emergencia médica y acabo en dos bailes todavía segregados. ¿Qué fue lo que más les gusto y les incomodó de “My Mind is Made Up”? Lo mío es conciencia de que The Gilded Age quiere ser un buen drama de época con personajes y episodios históricos, pero también un cuento de hadas escapista y como que fallan en esa combinación

¿Hay un Médico Cerca?

Brinkley no ha muerto y lleva a su patrón malherido de regreso a Park Avenue. Como todo ocurre muy velozmente no sabemos si fue idea de George tal como el no avisar a la policía. Llega el carruaje metiendo  tanta bulla que alerta a Church a Bannister y posiblemente a Lincoln en su tumba.

Entran al herido a la mansión y baja Bertha dando alaridos,  ¡díganme que respira!” Manda a Church en busca del Dr. Logan. Bannister que ha seguido a la comitiva pasa a ser el Deus ex Machina y anuncia que hay un médico en el salón de su casa. Bertha le ordena que lo traiga. Antes de salir, Bannister recuerda en que mundo vive y confiesa que el facultativo “es de color”. Bertha dice que no importa.



En el salón, William y Peggy acaban de sentarse, cuando llega Bannister con las malas nuevas. William corre y le grita a Peggy que lo siga con su maletín. No supe porque no lo cargó el. Bueno, solo para darle una oportunidad a Marian de insertarse en este cuento.

Marian baja, totalmente vestida (Mrs. Bauer está en camisón),  y le pregunta a Peggy porque está en pie. Apenas se entera, Miss Brooks agarra el maletín y cruza la calle al galope. Y aquí tenemos otra vez la inseguridad del guion en lo que respecta a Marian. Desde la primera temporada que la vemos como una metiche, metiéndose donde no la llaman. ¿Recuerdan cuando casi obligó a Tía Ada a recibir un ex novio sin averiguar nada sobre los sucesos del pasado? ¿O cuando casi se le encaramó encima al difunto Adams apenas lo conoció y él tuvo que pararla?

Por eso me molestó la faceta de Marian Moralista. Marian Entrometida se hubiese ido a investigar al Haymarket, hubiese interrogado a Jack antes de volverse Ifigenia a punto de ser sacrificada,  y ponerse a contarle el chisme a todo el mundo sin siquiera hablar con el acusado.



Bueno, ahora resulta que la victima de los hombres malos se nos vuelve Mary Sue una enfermera de campaña que a pesar de sus voluminosas faldas se sube arriba de la mesa del vestíbulo donde han tendido a George y experta y valientemente asiste al Dr. Kirkland en la extracción de la bala. Sorprendente en una mujer que no se atreve a decir la palabra “burdel”.

El Dr. Logan llega al amanecer. Tuvo que atender un parto de mellizos y por eso no vino antes. Se escandaliza al ver a William ahí. Una vez que se entera que tiene que vérselas con un graduado de Howard y observa lo que ha hecho el médico negro con el paciente, admite que el Dr. Kirkland ha salvado la vida de George Russell. Pregunta si se le ha administrado algún calmante y prescribe láudano. Apunto esto porque ya hay conjeturas que caerá en las drogas nuestro Robber Baron. El láudano era el único analgésico que existía y no todos los que lo tomaban se volvían opiofagos.



Llega Larry y su padre ha cobrado conciencia. Bertha lo llena de mimos. George anda dando órdenes. Nada de policía. Envía por, lo que creo, era un agente Pinkerton. Larry sospecha de Clay y el agente decide investigarlo.


Marian Castigada

Larry baja al vestíbulo y se encuentra a su ex novia roncando en un sillón. Él se sienta en los escalones, Marian despierta y corre a acurrucarse a sus pies. Larry le agradece lo que hizo por su padre. “Yo haría cualquier cosa por ti y por tu familia” responde Marian. Esto deja perplejo a Larry (y a mi) ¿Entonces por qué romper el compromiso de manera tan abrupta?

Marian pide perdón. Gracias a Jack ahora sabe la verdad. Larry no está convencido. ¿Por qué creerle a Jack y no a él? Tímidamente, Marian recuerda que su novio mintió. “Fue para protegerte” insiste Larry y ella no lo refuta. Toda la noche fue una serie de disculpas y “mea colpa” de Marian, contrastando con su comportamiento en capítulos pasados y reafirmando mi creencia de que se trata de un personaje incoherente.



Marian vuelve a su casa y le cuenta a Ada quien insiste en que debe retomar el compromiso. Marian así lo desea, pero Larry... Miss Brooks visita a George para ver cómo sigue. Los Russell le están muy agradecidos a su vecina y se lo hacen saber, pero Larry se marcha al verla.  A solas, Bertha admite su error y expresa su admiración por Marian. Ahora se da cuenta que Marian no es “una debutante debilucha”.



¡Alto ahí! Quien escribió esto no ha prestado atención. Bertha quería comprar un yerno con título y vendió a su hija. Para nuera quería una chica dispuesta a “comprar” a Larry con dinero y conexiones como Martha, el Plan B del Duque de Buckingham. Marian no posee ninguno de esos requisitos.

Jack Recibe una Invitada

Volviendo a los bajos de las mansiones, Jack hace una visita a “su familia”. Les cuenta que tiene una cocinera y dos mujeres para la limpieza, pero que nadie cocina como Mrs. Buer. Unos días más tarde, Bridget con salida de calle y un cesto al brazo aparece de visita. Mrs. Bauer vio a Jack muy flaco y le mandó un estofado.



Jack se siente a comer y Bridget se para a su costado. Jack la invita a sentarse. “Soy una criada” dice la irlandesita. Jack le recuerda que están en su casa. “Eres mi invitada”. Se para y la escolta hasta el asiento principal. Muy bonito y romántico, pero Jack debió pedir al menos una taza de té para su invitada. ¿O acaso Bridget tenía que quedarse mirando hasta que terminara su sopa?



¿Significa esto que Adelheid ya no cuenta? Porque la austriaca regresó. Gladys llega a su casa de soltera. Trae una sorpresa que solo se revela al final del capítulo. A la duquesa la espera otra sorpresa. Bertha ha traído a Adelheid para que sirva a su hija mientras Los Buckingham estén en Nueva York.




La Confesión de Peggy

Como William estuvo tan ocupado, envía una nota a casa de Los Scott solicitando hablar con Peggy. Tanto Peggy como su madre creen que viene a pedirla en matrimonio. Enternece su alegría e ilusiones. Dorothy sale para dejar a la pareja a solas.

Peggy descubre que no es un motivo de alegría lo que el Dr. Kirkland viene a preguntarle. Le cuenta su versión, él le cree, pero la confesión lo abruma. Dice que tiene que dar un paseo, pensar, comete el error de decir que ahora su madre nunca consentirá en su matrimonio.



Peggy queda hecha pedazos. Cuando llega su madre, ambas lloran abrazadas en la escalera. Peggy cree que William la ha abandonado por indigna y por mentirosa. Ahora me doy cuentay la trama subsiguiente me da la razónde que William tenía una visión de Peggy como una chica alegre, despreocupada, determinada, pero todavía sin conocimiento del mundo. Ahora descubre que es alguien que ha sufrido horrores, desilusiones y traiciones, que carga un equipaje de traumas. Él debe asumir a esta nueva Peggy y ver si puede amarla y aceptarla.

Los Scott convencen a Peggy de ir a Newport al baile. Una vez en Rhode Island, Dorothy tiene un encontronazo con Elizabeth Kirkland en la modista. Por poco se jalan de las greñas. Dorothy le dice a la mujer del pastor que vivir en Newport la ha hecho creerse una ilusión en la cual está por sobre los demás y puede actuar con impunidad. Es un golpe duro, pero Elizabeth, antes de irse, lanza su chorro de veneno. Dice que es bueno que su hijo se haya enterado a tiempo de la buena pieza que es Peggy.



Oscar se nos Casa

Nos dicen que en la serie han pasado algunos meses, por lo que no sorprende ver a Oscar más recuperado y en la Opera. Platicando con Mrs. Fish nota la presencia de Turner. Mamie señala que es una de las primeras salidas desde la muerte del Viejo Winterton. Oscar se desliza hasta donde está la ex criada y la saluda.

 Conversan un rato y Enid (recordemos su nombre) menciona el hecho de que está sola, casi sin amigos y que es un placer estar con el joven van Rhijn ya que es uno de los pocos que conoce su pasado. Oscar pregunta si asistirá al Baile de Newport. Mrs. Winterton suspira. Su ex patrona le tiene tirria y nunca la invitará. Osar dice que él cree lograrlo.




Acto seguido, visita a su vecina. Bertha lo conoce de pies a cabeza y sabe que viene por algo. Oscar dice que aun con invitación, su prima no irá a Newport. De pronto (otro recurso rebuscado de este episodio) a Bertha le parece sumamente importante que Miss Brooks venga a su fiesta. Oscar promete convencer a Marian. Bertha le pregunta qué quiere a cambio y su vecino solicita una invitación para la Viuda Winterton.



Me voy a saltar algunas escenas para concentrarme en esta pareja dispareja. Mrs. Winterton es una de las primeras en llegar al baile. Agradece a su anfitriona la invitación. Con franqueza avinagrada, Bertha reconoce que en toda esa fiesta, quien mejor la conoce es Enid. La ex Turner se atreve a sugerir una futura amistad, pero la generosidad de su ex patrona no llega tan lejos.

Oscar encuentra a su amiga-cómplice solita en un rincón. Ambos están contentos de verse y poder chismear a su gusto. Hay varias indicaciones de lo bien que se llevan y lo mucho que se conocen. Oscar va directo al grano en un excelente dialogo que comienza al final del tópico para llegar a lo más importante.



Le pregunta a la viuda si entre sus propiedades hay algún lugar discreto y alejado del beaux monde que conocen. Cundo la respuesta es afirmativa, Oscar menciona que él también tiene ese espacio (la casa que le dejó John). Sigue a esto una promesa del hijo de Agnes de que lo que haga cada uno por su lado, en esas propiedades está permitido siempre y cuando se muestren juntos en ambientes urbanos.

Enid Turner, por fin cae en que esto es una proposición matrimonial. Oscar lo confirma “con tu dinero y mis conexiones”. Mrs. Winterton lo invita a almorzar para refinar detalles. Estamos presenciando lo que se conocía entonces como un preludio a un “Lavender Marriage”. ¿Pero sabrá la viuda alegre la orientación sexual de su novio? ¿Qué dirá Agnes ante esta messalliance? Sinceramente, es lo único que me interesa de la próxima temporada.



Hablando de Agnes, hace rato que una representante de una asociación de preservación histórica de Nueva York la anda buscando. Finalmente se presenta en la Mansión van Rhijn. Agnes, creyendo que anda a la pesca de una donación, debe confesar que no tiene dinero. Pero se trata de algo mejor, la Heritage Society la quiere de vicepresidenta. Mrs. Van Rhijn acepta conmovida, más la enternece saber que es su hermana quien ha organizado este encuentro. Esa noche, Agnes cede su asiento principal en la mesa a Ada, diciendo que la Viuda Forte es la verdadera cabeza del hogar 



El Baile de las Divorciadas

Todo está listo en la Mansión Russell; de Newport donde Bertha, acompañada de su hija y de su yerno, se preparan a recibir a los invitados. Bertha está nerviosa. Mrs. Astor le ha dejado claro que no irá a un baile donde permiten las divorciadas aunque una de ellas sea su hija. 



La Russell respira con alivio cuando ve llegar a sus invitados, incluyendo a Aurora, rodeada de su prima y sus tías y Charlotte Drayton que da ya la añeja excusa de que Mami no se siente bien.



Pues media hora más tarde aparece Mrs. Astor y ahora la única preocupación de Bertha es que llegue su marido. Finalmente, Mr. Russell hace su aparición. Bertha no cabe en sí de gozo, su familia está reunida. Se enternece viendo bailar a los Duques y se los señala a George: “Mira que felices son” La cara de George no me da buena espina…



Peggy Recibe una Propuesta

Todo está listo para el baile de la parroquia del Reverendo Kirkland, pero William se niega a asistir. Su madre está sorprendida de que lo haya afectado tanto saber lo que hizo “esa mujer” . Recuerda que Peggy ni les dio la oportunidad de “perdonarla”. William estalla y acusa a su madre de esparcir chismes infundados sobre Peggy. El Reverendo toma el partido de su hijo y le da una reprimenda a su mujer.



En el baile, Peggy lo está pasando bien con sus amigas. Todos ven llegar a Los Kirkland sin su hijo. Peggy está bailando con un desconocido cuando ve llegar a William. Este lo ve en la pista, pero se dirige hacia Mr. Scott y pide hablar con él. Le pide formalmente la mano de Peggy. Mr. Scott le recuerda que en una pareja,  los parientes no deben interferir.

William parte a la pista de baile y saca a bailar a Peggy. En medio del vals, hinca una rodilla en el suelo, se saca una caja con un anillo y le propone matrimonio. No me puedo imaginar un momento más romántico.



Una Lección para Bertha

Pues a Bertha todo le ha salido bien y cree que siempre ha tenido la razón. Se equivoca y su marido se lo explica al día siguiente. Si vino al baile fue porque es bueno para los negocios, pero nunca le perdonará a su mujer su manipulación, el modo en que vendió a Gladys por una aparición del Duque en su Opera House, y como lo obligó a traicionar a su hija. Y tiene razón. Por más que Gladys parezca feliz, eso fue cuestión de suerte. Si Bertha no hubiese ido a Inglaterra, Gladys y Hector seguirían bajo la bota de Lady Sarah.



Me ha dado vergüenza que los productores hayan salido a defender a Bertha con argumentos enclenques. En Deadline, Lord Fellowes dijo que solo las mujeres débiles sufrían en ese tiempo. ¡Queeee! ¿O sea vamos a culpar a las víctimas? Habló de Alva Vanderbilt pero en ningún momento se refirió al calvario de Consuelo Vanderbilt. Y Sonja Warfield dijo que Bertha sabía lo que hacía con Gladys. ¿Qué sabía? ¿Qué iba a vivir en una casona en ruinas con ratas corriendo por todos lados, dominada por una cuñada que parecía salida de Crimson Peak? Nos alegramos de que Gladys sea feliz y de que le haya escrito a la cigüeña, pero es solo en los libretos escapistas donde ocurre tanta armonía en una pareja que comenzó tan mal.



Es como cuando para la misma revista Louisa Jacobson defendió a Marian porque si se casaba con Larry podía contraer una enfermedad venérea, un tema que jamás se trató en la serie. En cambio, tuvimos a Marian como mendiga pidiéndole perdón a Larry varias veces en este episodio final. Me doy cuenta que los productores son tan manipuladores como Bertha y tratan de convencer al público de razones que se han sacado del fundillo para explicar o excusar las acciones erradas de sus personajes.

Factor Modas

¡Como se notó que la calidad y la cualidad de la alta sociedad de Newport se fue a las pailas! Fue evidente en la ropa, todas vinieron disfrazadas de gitanas. Marian con un color que parecía sandia podrida,  y sus tías de rojo vino, contrastando con la anfitriona en rojo sangre. Mrs. Astor era un mosaico de tonos bizantinos.



Solo Mrs. Winterton se veía distinguida. Se quitó el luto para venir en encaje verde bosque.

 ¿El mejor vestido? El de la paria, Charlotte Drayton en verde esmeralda en un vestido que parece diseñado por Mainbocher.



                          Diseño de Mainbocher para la Duquesa de Windsor

En cambio el Baile de la Parroquia Kirkland mostró vestidos hermosos. Aunque la prima Augusta parecía helado de fresas con crema, su prima estaba exquisita en blanco invierno con aplicaciones de flores, pero el traje más bello fue ese rosa champaña de Peggy. Lucía deslumbrante.



Fue una desilusión el traje de Miss Brooks, porque en todo el episodio vimos que Marian destacó por sus trajes. Como este vestido de encaje, tul y organdí verde manzana.



Buena combinación de levita a lunares y sombrero azul marino sobre vestido rosa pálido. Me recordó un traje que la Princesa Diana usó para una fiesta de disfraces en Canadá.



                                    Los Principes de Galés en Canadá 

Incluso la falda bouffant en satén color oro y la blusa estampada que vistió en su etapa de enfermera, me parecieron más que adecuados. Además noto una vibra del Balenciaga de los 50.

                   Modelo de Balenciaga, mediados de Los 50


En cambio muy rococo es ese traje con moños celeste de Aurora. Muy bonito. Lástima que no podamos decir lo mismo de Ada. ¡Tantos botones en su chaleco! Ya parece que va a trabajar en un ascensor. Y que suerte que no vean la falda que parece tapiz de sofá provenzal.



Con esto doy por terminada mi etapa de reseñadora de la Tercera Temporada. Gracias por su lectura y comentarios. Primero D-s, nos veremos el próximo año.





jueves, 24 de julio de 2025

Un Mundo Diferente: The Gilded Age 3x05

 

 




Un capítulo en el que Larry se fue de boca y Los Russell se portaron tan prepotentes como Lady Sarah. Marian se comprometió, pero Oscar y Peggy tienen problemas con su pasado. En Inglaterra, Gladys se siente atrapada. ¿Quién podrá socorrerla? La Chapulina Bertha, por supuesto. Revisemos que aconteció en “A Different World”.

Fortune, El Prepotente

Comenzamos por Peggy. El Dr. Kirkland la lleva a presenciar su primer juego de béisbol. La están pasando muy bien cuando les cae T. Thomas Fortune, dueño de The Globe, y ex de Peggy. La pobre mujer está muy incómoda, a pesar de que el Dr. Kirkland está encantado de conocer al periodista, ya que se lee su periódico.

                          Lo estabamos pasando tan bien hasta que......

Fortune ignora a Kirkland y le habla a Peggy con tono propietario olvidándose que es un hombre casado. Todo acaba con una invitación del periodista para que Peggy vaya a hacer una entrevista en Filadelfia. Se trata de entrevistar a Frances Ellen Watkins Harper. Peggy quiere hacerlo. El ingenuo William la anima a aceptar y para cuando llega la hija de Fortune a buscarlo, Peggy está en un dilema.

                                   llegó este individuo

Fortune no es ocioso y envía a la Mansión van Rhijn los detalles de la entrevista. Todos, hasta Agnes, aconsejan a Miss Scott aceptar. Watkins Harper es muy conocida. Todos menos Marian que sabe la verdad.

Peggy llega a la estación escoltada por William, pero cuando se dispone a abordar el tren, aparece Fortune. Anuncia, a pesar de las protestas de Miss Scott, que la acompañará ya que hay preguntas que solo puede hacer él. Intenta cargar el equipaje de Peggy, pero el Dr. Kirkland se entromete y le quita la valija. La prepotencia del dueño de The Globe va en crescendo y pretende golpear al médico. Muy incómoda, Peggy dice que o va sola o no viaja.

                            "O viajo sola o no viajo"

Fortune se macha y William comprende por qué Peggy le ha dicho que su ex patrón era complicado. Peggy dice que hay algo más y promete contárselo a su regreso.

Nota Historica:Frances Ellen Watkins Harper fue una activista, ensayista y poeta. La primera mujer de color en publicar una novela en los Estados Unidos. La serie nos dice que fue sufragista, pero se sabe poco de esa etapa. Se cree que las feministas blancas (léase Susan B. Anthony y Elizabeth Cady Stanton) opacaron su contribución a la causa.



George ya no Quiere Ser Mandilón

Antes de comenzar, quisiera dar una coordinadas. La última vez que vimos a los Duques de Buckingham, iban zarpando de la Bahía de Nueva York. En los 1880, un viaje en barco hasta Southampton duraba unos ocho días. Agreguémosle un par más para llegar a Sidmouth, y otros para que Gladys se aclimate a su nueva vida, podemos aventurar que este episodio tuvo lugar unas dos semanas después de la boda. De ahí la insistencia de George por recibir noticias de su hija.

George está sufriendo de una crisis de remordimiento. Recién cae que su mujer lo manipuló a él, un duro e implacable Robber Barón. En un momento, le grita a Bertha que lo ha dejado como un débil ante los demás. Ya no quiere ser mandilón y para demostrarlo se desquita con Clay.

 Lo acusa de no haber podido convencer a los mineros de venderle las tierras que codicia ni de haber convencido a los Merrick de Chicago de venderle sus acciones del ferrocarril de Illinois. Cuando Clay usa el mismo argumento de JP Morgan, no es bueno hacer negocios en épocas de crisis financiera, George lo despide groseramente.



Larry, El Lenguaraz

El Señor Russell contrata para la compra de las minas a su propio hijo, pero Larry no es tan flexible como Gladys. Pregunta, con mucho desparpajo, qué gana él ayudando al padre. Cuando George se sorprende, su hijo se vuelve locuaz y le cuenta no solo que ahora es millonario sino también que va a pedirle matrimonio a Marian.

A George le parecen estupendas ambas noticias. Le dice que ha escogido bien a su futura esposa, que no se preocupe de lo que Bertha pueda opinar. Larry dice que tal vez pueda invertir en el negocio del padre, pero para eso debe conocer los detalles de las minas, de las tierras y por qué Clay no pudo comprarlas. A George lo conmueve ver que su vástago ha salido tan astuto como el. Le recuerda que es su mayor heredero.

Larry lleva a Marian a un claro del bosque de Central Park y le presenta su anillo. También aprovecha de contarle de la buena fortuna que les ha caído a Jack y a él. Juntos van a darle la noticia a las tías de Marian. Ada está feliz. Agnes rezonga, no solo emparentarán con “esa mujer”. Además resiente que su sobrina no le haya confiado su romance, mintiéndole cuando la interrogó sobre Larry.



Las cosas empeoran cuando Larry, que sigue parlanchín, les cuenta de la riqueza que ha caído sobre el lacayo. Agnes quiere saber cuánto ha recibido Jack. En la cocina también se han enterado y andan muy curiosos. Cuando descubren que quien todo lo sabe es Mrs. Bauer, le aprietan las tuercas y…300.000 dólares ni hoy es una suma menor, aunque hoy serian como nueve millones de dólares.

                            Un poco de discrecion Mrs Bauer!

George contrata a un tal Brinkley para que se haga cargo de su dinero. Entretanto decide buscar ayuda de los Merrick que poseen una vasta cantidad de acciones del ferrocarril de Illinois. Cuando descubre que Alfred Merrick está en el comité del Metropolitana y conoce a Bertha, lo invita a cenar y le pide a su mujer que “lo hechice”.

Esa noche, Bertha baja y se encuentra con Alfred que le fue presentado por Mamie Fish., pero se lleva otra sorpresa. En el salón, y brindando con champaña, están su esposo, Larry y Marian. Bertha presenta a Miss Brook como “nuestra vecina”. George la corrige diciendo que es más que una vecina. Marian le da la estocada mostrando su sortija de compromiso. Larry intenta explicar que todo ha sido muy rápido porque debe partir a Arizona. Su madre no da crédito. ¿Cómo pueden pasar tantas cosas sin ella enterarse?

Los Secretos del Haymarket

Larry le dice a Marian que no puede celebrar más con ella. Ha prometido encontrarse con su compañero de cuarto en Harvard que va a casarse y van a despedirlo con una cena de puros varones. Aunque Larry dijo que la despedida seria en Delmonico’s, esta tiene lugar, como corresponde, en un club-burdel. Larry trae a Jack que pone ojos de tamaño de un OVNI al ver tanta mujer despechugada, tanto licor, tantas ruletas. Larry le dice que ahí puede solicitar lo que quiera, hasta hombres si le gustan (¿??)

Como buen hombre recién comprometido, Larry rehúsa los favores de varias pupilas del establecimiento que se acercan, pero ve una que le interesa. Se le aproxima cuando ella está a punto de salir del brazo de un cliente. Aunque dice llamarse Dolly y se ha teñido el cabello, la reconoce: es Maud Blane, la estafadora.

                                 Hello Dolly o mejor dicho Maud

A la mañana siguiente, Larry se encuentra con Oscar y le cuenta de su encuentro. Promete discreción. Oscar está visiblemente agitado con la noticia. Almuerza con John y le cuenta. John es cauteloso. Le dice que no busque a Maud, que no busque venganza. Le dice que ella ya ha sido castigada, obligada a prostituirse. Luego se pone sermoneador, le recuerda que si Maud lo estafó, Oscar también ya que la iba a forzar a vivir una mentira.

                         Oscar confia en su amante, pero...

A ver, Johnny, hay una diferencia. Oscar planeaba consumar su matrimonio. Él se casaba para tener un heredero. Maud parecía saber el secreto de su novio. Y su estafa fue un poco peor ya que afectó a toda una familia despojándola de su fortuna. No es que Oscar busque venganza quiere clausura, quiere respuestas y yo, en su lugar, querría lo mismo. Hay una conjetura a la que no me adhiero de que John ayudó, por celos, a Maud a estafar a Oscar y que el dinero que le ha prestado es parte de la fortuna van Rhijn.

                           muchos creen que John lo traicionó 

Nota Histórica: Haymarket era el club que alcanzó más notoriedad en el “Tenderloin” (filete) localizado en Five Points que vimos en Copper que ya durante la Guerra de Secesión era albergue de todo tipo de delincuentes. Para la Gilded Age, el Tenderloin era un espacio para establecimientos un poco escabrosos.

La Fama del Haymarket se debía a su fachada elegante y respetable con su orquesta y una troupe de bailarinas de can-can. Su nombre venia de un teatro londinense y el edificio había sido un teatro en su día. Pero como sabían los clientes, en el Haymarket se podían solicitar los servicios más sórdidos. Además de ser un garito de juegos de azar era un sitio de trabajo para prostitutas (de ambos sexos), con un burdel en el tercer piso y hasta fumaderos de opio.

Una Cena Desastrosa

Chez Russell el dueño de casa lo está pasando mal. En su afán de “hechizar” al invitado, Bertha se pasa de la raya (según su marido) y coquetea abiertamente con Merrick. Mucha química entre ambos. Incomodo, George hace una oferta torpe a Merrick durante un juego de billar. Quiere comprar las acciones de su familia. En su brusquedad, hace que Alfred pierda su concentración en el juego.


                   Merrick piropea a Bertha delante de George


Merrick le dice que no quiere vender las acciones de un negocio que inició su abuela. George promete dejar un espacio en su compañía para Los Merrick. Alfred le responde cortes, pero honesto. “No lo conozco Señor Russel. Conozco a su esposa y ella me simpatiza”, agrega que si George es millonario no es por cumplir promesas sentimentales. Se marcha y George tiene una pataleta. “¡Me ha desilusionado!”  chillay golpea la mesa de billar.

                          Tu mujer me cae bien, tu no

Esa noche, los Russell se agarran de las greñas. Bertha está furiosa porque su marido permitirá que Larry se case con Marian. Cortante, su esposo le recuerda que Larry es mayor de edad y no necesita del permiso de Mami. George hace una escena de celos y Bertha, aburrida, le dice que si le salió mal un negocio no se desquite con ella. George se marcha bufando.

Nota Histórica: Hay muchas conjeturas sobre Merrick y Bertha. Obvio que será su nuevo marido, pero no se parece en nada a Oliver Belmont, el segundo esposo de Alva Vanderbilt que era un playboy, jugador, bebedor de ajenjo y, más encima, con un padre abiertamente judío.

Alfred Merrick es totalmente inventado. Los Merrick nada tenían que ver con el ferrocarril de Illinois. De hecho, el presidente de esa compañía era Stuyvesant Fish, esposo de Mamie Fish. Otra cosa que me preocupa es que Morenci nunca ha dejado de ser el centro de la minería del cobre de USA. Nunca pasó el ferrocarril trasatlántico por ahí. Una conjetura de los Dorados es que Larry verá el valor de las tierras e invertirá en la minería, por lo que habrá un quiebre con su padre.

Lady Sarah, la Prepotente

Y nos vamos a la campiña inglesa. Gladys se sorprende al ver que el Castillo de Sidmouth está rodeado de vastas tierras que, aun en carruaje, les toma casi una hora recorrer. Al llegar al Castillo, son recibidos por una muchedumbre, son los granjeros e inquilinos de las tierras de los Buckingham.



Nota Histórica: Esta sería la única gente que recibiría y trataría con cariño a Consuelo en el Palacio de Bernheim. Cuenta en sus memorias, The Glitter and the Gold, que a su llegada, esa muchedumbre desenganchó el carruaje de los caballos y ellos mismos los acarrearon a los recién casados hasta la puerta principal.

La Reina Any preguntaba si habían ido a filmar a Inglaterra. En realidad, los interiores fueron filmados en palacetes de Newport y Long Island. La vista de Sidmouth y su parque fue creada con CGI, pero escenas como el cruce del puente fueron filmadas anteriormente en Inglaterra con el carruaje superpuesto sobre el paisaje.




Este cálido recibimiento es opacado por la frialdad y tirantez de Lady Sarah. Es obvio que no le gusta su cuñada y no pierde ocasión para zaherirla. Hector no entiende. Fue su hermana quien lo obligó a casarse con “una heredera yanqui”. “Pero no esperaba que la trajeras aquí” responde Lady Sarah. Tiene razón. Con todo el dinero que recibió, Hector pudo comprar una casa en Park Avenue y vivir ahí sin separar a su mujer de su familia y entorno.

Gladys se siente apabullada por toda la etiqueta que debe aprender. Su único consuelo es la compañía de Adelheid. El Duque ha invitado a algunos amigos a una cena intima para presentar a la nueva duquesa. No alcanza a presentarla y ya Sarah la está arrastrando de un brazo para regañarla como si fuera una niñita.

La molestia de Lady Sarah es con el peinado de su cuñada. Adelheid lo ha adornado con broches de brillantes. Sarah, que porta una diadema, dice que Gladys también debió lucir una tiara. Hector trata de calmar los ánimos diciéndole que le gusta el peinado de su mujer. Su hermana se empluma y lo arrastra a la mesa dejando a Gladys solitaria hasta que un invitado se apiada de ella y la escolta al comedor.

                              Yo me siento donde yo quiero.

Nota Histórica: Esta escena me pareció un poco rebuscada. ¿De dónde iba a sacar Gladys una tiara? En la aristocracia del Reino Unido, las tiaras eran parte de las joyas familiares y pasaban de parte de la suegra a la nuera por ser esta la portadora del título. Nunca a las hijas, aun cuando se casaban. Las chicas solteras cuando las presentaban en la Corte pedían prestadas las coronas de sus madres o abuelas. El deber de Sarah era entregarle esa diadema que porta a la nueva Duquesa de Buckingham.

Otra cosa que hemos visto en Upstairs Downstairs y en Downton Abbey es que la aristocracia evitaba hacer escándalos o hablar de temas delicados delante del servicio y de las visitas. El comportamiento de Sarah fue muy vulgar y seguro que sería la comidilla de muchos.

Algo en que Sarah tiene razón es que Gladys no podía organizar el orden de la mesa. No solo por no conocer a los invitados, sino también porque las reglas de quienes se sentaban a una mesa de un noble eran complejísimas. ¿Recuerdan cuando Robert Crowley no quería que Dame Nellie Melba comiese en la mesa principal porque era una cantante?

                  Dame Kiri Te Kanawa interpretó a la gran Melba en Downton Abbey

Un baronet tendría precedencia sobre Sir Gary Oldman, a pesar de ser ambos  “sir”. La diferencia es que Gary tiene un título de por vida y el baronet lo ha heredado de su padre y lo pasará a su hijo. Si en una cena estaban el Príncipe de Gales y un duque, el futuro soberano ameritaba el sitio principal. Lo mismo si había un marqués entre plebeyos. ¿Pero quién tenía precedencia ,un vizconde o el arzobispo de Canterbury?  Esto era un dolor de cabeza para toda anfitriona.

La Prepotencia de Lina Astor

Marian hace un viaje rápido a Newport para mostrarle su anillo a la prima Aurora. Mrs. Fane se conmueve mucho por la alegría de Marian y por su visita. Lleva una vida solitaria. A pesar de que hay familias locales que la han recibido bien, extraña a su pandilla neoyorquina. Dice que los tribunales le han concedido quedarse con las propiedades que ha compartido con Charles. Pero él se ha quedado con los amigos y el modo de vida al que estaba acostumbrada Aurora.

                 Aurora vive en la oscuridad literal

Sin embargo, Aurora está contenta. Ella y su prima han sido invitadas a un té en casa de Mamie Fish. La razón es que Mrs. Astor (que sigue de capa caída debido a su escandalosa hija) no vendrá a Newport.

Aurora y Marian llegan a la Casa Fish y Mamie las recibe muy alborotada. Lina Astor está ahí. ”¿Tal vez quiere retirarse, Mrs. Fane?” pregunta ansiosa la gordita. Aurora no es cobarde y se queda, pero la tarde se ha vuelto humillante. Mamie se lleva a Marian y deja a Aurora sola. Cuando la pobre divorciada va a sentarse con otras damas estas, mu descortésmente, se levantan y se van como si Aurora tuviese piojos.

                                Ya llego Mrs. Astor....

La única que no teme a La Astor es Bertha que, por una vez, se porta decente. Se acerca a Aurora la saluda y le dice que la férrea moral de Mrs. Astor es una cortina de humo para ocultar lo que ocurre en su casa. Lina quiere que Aurora se marche. Mamie quiere que Aurora se marche. Mrs. Russell dice que si echan a Aurora ella también se va.  Para que su suegra no deba arriesgar su reputación, Marian se lleva a su prima.

                               Ya se va Aurora?

A solas, Mamie le canta sus verdades a Mrs. Astor. ¿Estará dispuesta a castigar a su propia hija de acuerdo a sus inflexibles reglas? Mrs. Astor responde que Charlotte no se divorciará.



Nota Histórica: Charlotte se divorció en 1894 y su madre la perdonó y exigió que se la recibiera, lo que provocó una campaña mediática en contra de Lina por su hipocresía y su doble estándar.

Gladys Pide Auxilio

Gladys está harta de vivir en un catillo lleno de trampas para ratones y un solo gato como le informa su sonriente marido. Para colmo, Lady Sarah despide a Adelaida. Gladys la enfrenta, pero se da cuenta que de nuevo tiene que lidiar con una mujer déspota y un hombre débil. Toma cartas en el asunto y escribe una carta a su padre.

Cuando Bertha retorna de Newport se encuentra a su marido encolerizado culpándola de la desdicha de su hija. Bertha se asusta, promete partir a Inglaterra y solucionarlo todo. “¡Ya no te creo!” le grita George. Añade que haga lo que quiera, pero no espere encontrarlo a su regreso. Este matrimonio se ve muy mal.



Ada de los Espíritus

Tal como anunció, Ada visita a Madame Dashkova en su casa. La médium la sienta en una mesa (¿será de tres patas?) al lado de una viejita que parece momificada. Enseguida Dashkova hace aspavientos sobre algo que parece un pimiento asado. Sus gestos recuerdan a los que hacemos las judías sobre las velas del Sabbath. Nada de lo que hace sigue el protocolo de una seance  (¡vieja chanta!).

Le pide a su clienta alguna prenda del difunto.  La Viuda Forte le pasa el reloj del Reverendo. Tras otros aspavientos, Dashkova anuncia la presencia de Luke y le dice a Ada que hable con él. Conmueve hasta las lágrimas como Ada cree hablar con su esposo, como le cuenta de su soledad. La médium la interrumpe, le dice que el Reverendo Forte la sigue amando que la quiere tranquila, que no sufra. Ada parte de la sesión muy contenta (¿pero qué pasó con el reloj?). Al llegar a su casa, le anuncia a su hermana que se quitará el luto.

                        Y ustedes tambien son viudas credulas?

Factor Modas:

Un capítulo histórico por lo feo de los atuendos. A Bertha se le ocurrió seducir a Alfred Merrick y llegó disfrazada de sirena con unos calados que parecían red de pescador. En Newport, La Russel andaba disfrazada de galleta oreo, blanco y negro.




                                    En una esquina Bertha Bicolor

La Duquesa dejó el buen vestir en Nueva York. Este traje parece que tuviera esas guirnaldas con las que se adornan los árboles navideños alrededor del cuello. 



Y este adefesio. No sé si es disfraz de payasito, está envuelta en papel de regalo o es un petardo de Año Nuevo.

Gattocito se quejaba la semana pasada de que Peggy parecía tener mucho dinero para gastarlo en ropa, pero viendo lo que usa, ha repetido muchas tenidas. El vestido rosado que lució durante su charla es el mismo que vestía en la temporada pasada cuando rompió su relación con Thomas T. Fortune.

En el caso de Marian la vemos combinar trajes, faldas con chaquetas. En algunos casos el resultado es desastroso como en su pedida de mano donde usa una ceñida levita en tono verde almendra encima de una repolluda falda en estampados color sandia.



De escoger el peor atuendo, me quedo con el de Madame Dashkova que para invocar a los espíritus luce un peto hecho de patitas de conejo (para la suerte será) donde probablemente ocultó el reloj del Reverendo Forte.



Como siempre, es mi obligación escoger lo mejor para ser justos. Me voy a Newport donde Lina Astor ejerce su código hipócrita en brocado de seda  blanco con jardinera haciendo juego. 



También me gusta cómo va ataviada su víctima en tonos lavanda con un bonito sombrero de paja de Italia adornado de no-me-olvides.



Bibliografia Consultada Esta Temporada

Balsan, Consuelo: The Glitter and the Gold.

Cannadine, David. The Decline and Fall of British Aristocracy

Courcy, de Anne. The Husband Hunters: Social Climbing in London and New York.

King, Greg. A Season of Splendor: The Court of Mrs. Astor in Gilded Age New York.

Leslie, Anita: The Marlborough House Set: An Intimate Account of the Scandalous, Romantic, Escapades of Victorian England.

Peel, Daniel: What Jane Austen Ate and Charles Dickens Knew: From Fox-hunting to WhistThe Facts of Life in 19th Century Victorian England.

Sebba, Anne: American Jennie: The Remarkable Life of Lady Randolph Churchill.