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lunes, 7 de enero de 2019

Drama de Época 2018: Lo Malo, Lo Feo y Lo Ofensivo



Por triste que parezca, Lo Mejor debe ser seguido por Lo Peor. El 2018 no escatimó en malos y amargos momentos en lo que se refiere a actuaciones, adaptaciones y guines de dramas de época. Algunas eran barbaridades anunciadas, precedidas por novelas incomodas como The Alienist, La Catedral del Mar y The Little Drummer Girl, pero otras series comenzaron muy bien y acabaron en desastres.

Peor serie:” La Otra Mirada”.

Este intento de combinar un escenario de época con sensibilidades modernas y (peor aún) oportunistas recreaciones de tragedias del Siglo XXI en un marco de la Sevilla de 1920, les quedó a RTVE en un producto ofensivamente petardista.


 Todos los amigos del period piece nos sentimos estafados con una visión tan falsa del mundo andaluz de la ‘época y con personajes femeninos que parecían trompeteras del “Me Too”. Eso en un tiempo en que las mujeres, incluso las promotoras del feminismo no hubiesen osado pensar, actuar o expresar disparates como los que ofreció la trama. El hecho de que ni en España tuvo éxito es ya muy significativo. Y aun as'i la han renovado.

Peor Personaje Femenino Charlie de “The Little Drummer Girl”.

No culpo a John Le Crre, que es socialista y anti sionista. Aparte que ha dicho que basó el personaje en su hermana, otra ingenua en lo que se refiere a política. En el pésimo filme de los 80, la gran Diane Keaton interpretó a Charlie como una bobita lanza-mensajes panfletarios, pero había algo genuinamente lastimero en ella.

 Florence Pugh convirtió al personaje en una mocosa insoportable, malcriada y con cara de malas pulgas. Sus discursos hedían a egolatría y arrogancia. Nunca pareció realmente ser simpatizante de ninguna causa. Además de ser una mentirosa compulsiva, resultó no ser buena actriz. No puedo creer que en la Mossad estuvieran tan necesitados como para contratarla.

Peor Personaje Masculino Príncipe Alberto de “Victoria”

Por segundo año consecutivo Albert (Tom Hughes) gana un premio por Odioso del Año. ¿Qué puedo decir si ya en el primer episodio de la segunda temporada le dijo “estúpida” a su mujer?  Su confabulación con los ministros y sus intentos por reprimir el poco poder de Vicky los excuso como compresibles en un hombre de su época, y que como príncipe se veía ninguneado, pero su crueldad es inexplicable.

Sus esfuerzos por separar a Victoria de gente que ella amaba como la Baronesa Lehzen o la ahijadita negra fueron casi tan insensibles como su falta de interés por la pobre Irlanda muriendo de la inanición. Victoria lo apoyó cuando él supo la verdad de sus orígenes, y sin embargo,  Alberto se puso del lado de la suegra en contra de su esposa. ¿Dónde se ha visto? Y esa obsesión con recordar una familia feliz que, como le señaló su hermano, nunca existió, trocaba los esfuerzos de Alberto por crear la perfecta familia alemana en patéticos y risibles.

Peor Actriz:  Maya Hawke de “Little Women”.

Yo sé que el concepto de belleza es relativo, pero de todas las actrices que han interpretado a Jo March, Maya es la memos agraciada. Noten que hablar de “gracia” no se refiere ni a sus curvas ni a sus facciones sino a la verdadera belleza. La hija de Uma Thurman carece de carisma y no irradia simpatía como su madre.

Lo que no es culpa de la actriz es que, en esta pésima adaptación, la hayan traído vestida de payasa-pordiosera. Sin embargo, yo creo que una buena actriz hubiese superado todas esas fallas y logrado proyectar algo positivo con un personaje tan enjundioso como el alter-ego de Louisa May Alcott. Esta Jo parecía militar en partidos que el personaje nunca apoyo, y terminó sonando panfletista.

Peor Actor: Alexander Ludwig de “Vikings”

A mí nunca me molestó el intérprete de Bjorn. Tal vez porque nunca tuvo mucho que hacer, o cuando lo tuvo (vengar la muerte del padre, su viaje al Magreb) no lo hizo mal, pero a medida que la serie se deteriora y vamos perdiendo personajes o porque mueren o porque aburren, la poca pericia actoral de Ludwig comienza a notarse.  

Donde más se percibió fue en su encuentro con Papi Rollo y con su "hermano" Magnus, pero ha ido en crescendo, sobre todo en el modo en que sus parlamentos se desparraman en tono átono, o el modo en que ataca a la gente al dirigirse a ella pinchándolos con su frente que cada vez está más hinchada lo que ha hecho a mi hermano apodarlo “El Delfín”.

La diferencia es que sos peces son simpáticos o inteligentes. En cambio, el pobre Bjorn se ha convertido en un ente estólido, una especie de bisonte siempre embistiendo al mundo, y eso no lo puede remediar el actor. ¿Y qué onda con que se acueste con todas?  Ni que fuera tan bonito.

Peor Pareja: Charlie y Becker de “The Little Drummer Girl”

 Es increíble imaginarse a un hombre tan lindo como Alex Skarsgard careciendo de química con una compañera, pero así ocurrió en esta deplorable adaptación de la novela de Le Carré. Desde las comedias de Rock Hudson-Doris Day que se ha considerado erótico tener a la pareja protagónica siempre de la greña, pero una esperaría que ese cliché se superase rápidamente en una historia que no es comedia romántica.

Sin embargo, a través de los seis capítulos vimos a una Pugh hinchando los carillos con furia mal contenida y quejándose cada vez que abría la boca. No se vio muy sexy, en cuanto a Alex, el personaje de Becker era demasiado enigmático. Tomó mucho tiempo descubrir su pasado, lo que hizo que muchos telespectadores cambiaran de canal antes de tal revelación.


Peor Final: “The Terror”

Fue una decisión caprichosa de parte del equipo de “The Terror” la de no seguir el libro en lo que respecta a Silna, apodada por los ingleses “La Dama Silencio”, la protagonista femenina del cuento. La obra se enfocó en los marinos y sus oficiales, por lo que no hubo mayor critica de que Silna, la niña esquimal sin lengua del libro pasara a ser un personaje secundario incluso terciario. Sin embargo, al llegar al final, los guionistas entraron en pánico al descubrir que el desdibujarla impedía un final coherente.

¿Cómo explicar muchas cosas que el Capitán Crozier, en la crónica de Dan Simmons, sabe gracias a las visitas astrales de Silna?  Borrar la historia de amor entre ambos obligó a los escritores a borrar las cualidades paranormales de Crozier. El resultado fue ese final tan extraño y lleno de dudas. (¿cómo es que Hickey sabía que el monstruoso Tuunbaq requería de una ofenda de lenguas?)

 Si tildé de caprichosos a los motivos para no seguir la trama original es que la productora (Y tenían que mandar una mujer delante para decir burradas) expresó que su deseo era dar mayor agencia a la Dama Silencio, que ahora era muy parlanchina. Veamos en que consiste esta agencia.

En el libro, Silna es una joven Inuit que, al ser asesinado su padre, se convierte en la guardiana del Tuunbaq, un monstruoso oso polar. Al entrar en contacto con los miembros de la Expedición Franklin, Silna reconoce en Crozier al hombre que los dioses le tienen predestinado de pareja y que compartirá su misión chamánica.

A pesar de que Silna es genuinamente mudasacrificó su lengua para poder mantener contacto con el oso en visitas astrales si se comunica con su futuro marido, al que rescata al final (y no de esa situación tan rebuscada en que lo encuentra en la serie. En el libro, el capitán no pierde ninguna mano). Es ella quien enseña a Crozier a sobrevivir en la tundra, y ambos conforman una familia que vive entre el poblado esquimal y los yermos helados donde habitan los espíritus. De esa manera se convierten en chamanes y protectores de los inuit. En el libro ella no protege al Tuunback. Ella lo controla.

 En la serie, Silna es un personaje enigmático, al que los marineros temencreen que es bruja o desean. Eventualmente amputa la mano de Crozier y lo rescata, pero su propia gente la repudia por haber dejado morir al Tuunbaq y es desterrada a los hielos a morir de inanición.  ¿A eso lo llaman agencia? En el libro su poder chamánico nunca es cuestionado por los Inuit ya que, al revés de la serie, Silna no le teme a su deber solo busca un compañero que la ayude.

Lo que pasa es que la producción cayó en un humor tipo “Club de Toby’ y decidió que ho había espacio para romance en este cuento de machos. Además, de acuerdo a su sensibilidad moderna, les pareció repugnante que Jared Harris (que se ve casi sesentón) tuviera amores con una veinteañera. En eso están dando la razón a los lectores de Simmons que odian con ferocidad la inclusión del romance. Incluso en las threads en Reddit algunos exigen que no se hable de “shippings” y acusan a los que ven connotaciones románticas en la amistad Goodsir-Silna de “ser muy jóvenes”. Reitero, fuimos invadidos por el Club de Toby y eso afeó el final de una magnifica serie.

Peor Traición de Personaje: Philippe de Orleans de “Versalles”

Entiendo que se odie a Madame de Maintenon, un personaje que confunde a historiadores y que en nuestra época representa lo más deleznable, una fanática religiosa. Es comprensible que la coloquen en el rol de villana como lo ha hecho “Versalles”, pero lo hecho con Philippe es inexplicable.

El año pasado, el Duque de Orleans ganó en mis ternas de héroe y de pareja (o trio) romántica, pero en la tercera temporada los nuevos escritores, al parecer, no sabían cómo era el personaje encarnado por Alexander Vlahos. No solo lo hicieron renunciar a su condición homosexual y repudiar a su gran amor el Chevalier de Lorraine, además lo desligaron de su mujer, y amiga, Lieselotte.

Nos lo tuvieron por casi toda la temporada convertido en detective investigando el misterio del Hombre de la Máscara de Hierro. Muy interesante, pero parecía historia aparte. Era como si el mundo de Versalles no tocará a Philippe, tan obsesionado con un secreto cuya resolución fue anticlimática.

Para colmo, Philippe que no estaba interesado en la lucha entre Maintenon y su Duquesa que acabó con la separación de la ultima de su hijo, ni sabía que tenía una hija de su primer matrimonio. Y diez minutos después que se la presentaban ya le estaba cayendo a golpes a la niña. La excusa es que el Duque estaba traumatizado por sus experiencias en el campo de batalla. Primero que ese aspecto de la psiquis del príncipe fue muy mal explorado. Segundo, en la Era MeToo esa excusa ya no vale.

Y luego al final (un final grotesco donde no se entiende nada) Philippe anuncia a su mujer y a Chevalier que ha vuelto a ser el mismo. “Soy solo Philippe”. Y todos contentos. ¿Que nos toman por tontos a los “versallescos”?
Peor Vestuario:  The Little Drummer Girl

Este galardón va más allá de las anacrónicas minifaldas. El vestuario que luce Charlie (Florence Pugh) es chillón, fuera de época y francamente feo. La tienen o con mini o con maxi, estilos que ya no se usaban en el ’79, pero incluso con una midi, la hechura no parece de entonces.

Por otro lado, el director Pak Chan Wook se ha ufanado en que ha vestido a Charlie de colores vibrantes. Efectivamente cuando no lleva medio cuerpo enfundado de negro anda con maxis amarillo pollito o verde lima o con buzos azul prusiano. Esas tenidas son un puño en el ojo, pero no eran colores de fin de los 70 cuando la onda disco, se fusionaba con la country y la retro, y el énfasis era en negro, blanco o tonos pasteles.

Para ser justa, decidí seguir el primer paso obligado de los encargados del vestuario. Hice un Google con los términos “fashion” y “1979”. El resultado no muestra ni minis ni maxis, con la excepción de páginas específicamente rotuladas “fashion 1970-1979”. ¿Sera que los investigadores enviados fueron tan perezoso o ignorantes que eligieron cualquier estilo entre esos años?  Porque ese vestuario recuerda el de a fines de los 60 o comienzos de los 70.

Mi incomodidad no es la de una fashion-purist sino la de una persona que teme que, si algo tan simple de cotejar como la moda es ya tergiversado, entonces la visión histórica del argumento (léase conflicto árabe-israelí) será igualmente tergiversada.

¿Cuál fue el peor drama de época del 2018 y por qué?

lunes, 12 de noviembre de 2018

Versalles: La Ultima y Peor Temporada



Hay un prurito en las series modernas,  las últimas temporadas tienden a ser las peores. Parece que no hay manera de acabar una buena historia con dignidad. Ese es el caso de “ Versalles”  donde olvidaron que era un cuento sobre Luis XIV y su lucha con sus nobles díscolos,  y ahora devino en los sufrimientos del pueblo de Francia, del que en las temporadas anteriores ni nos acordábamos. Para colmo han arrastrado por el barro a Philippe de Orleans, el mejor personaje de la serie.


 Los primeros capítulos me resultaron placenteros. Era muy agradable ver madurar a Chevalier, algo que parecía imposible. Quien no maduraba era el Rey Sol que seguía creyendo que el pueblo francés vivía en Jauja y adoraba los impuestos. Marechal apenas apareció. Lo vimos consiguiendo obreros a mamporro limpio. Bueno, todo sea por iluminar Paris. No seria la Ciudad Luz sin luz.


Montespan seguía mosqueando por ahí y haciéndole la vida imposible a Maintenon. Ya sé que Maintenon  es la  mala del cuento, pero me molesta que le levanten un falso cuando era sinceramente puritana.  Es cierto que tuvo un amante, uno solito, un poco después de enviudar y el Rey siempre lo supo. Por suerte, Luis se hartó y  por fin expulsó a Montespan de la corte. 

En cambio no me molestó que le inventaran a Maria Teresa un affaire con su primo-cuñado Leopoldo de Austria (esta guapetón este Rory Keenan aunque Elisa lo supera por la altura de su peinado). Me alegra que esa pobre reina tenga un poquito de felicidad.

Nos trajeron al pesado de Matthew McNultey como representante del pueblo , haciéndole los zapatos a Monsieur y a la corte. Tanto él,  como su hermana la bocona y los otros plebeyos me arruinaron la serie.

El fin de MonChevy
¿Sera posible que MonChevy haya acabado? No puede ser, con todo el amor con que Chevalier esperó a Monsieur, y ahora que ha aprendido a trabajar, cuidar bebés, hasta estuvo en el parto. Qué bueno que Lieselotte no estuvo sola. Yo creo que Philippe está sufriendo de estrés postraumático, que eso lo tiene sin apetito sexual, y que además se siente raro en esa familia con bebes llorones y Chevalier ocupado decorando el palacio.

Pero me gusta mucho como Monsieur comenzó a insertarse en la vida normal. Como se le ocurrió mandar a los criminales a colonizar La Nouvelle France. Y todo ese misterio del desconocido Duc de Sulle.  Philippe detective me pareció genial.

Tres capítulos más adelante y ya no estoy tan satisfecha. El cuento de Monsieur investigando el paradero del hombre de la Máscara de Hierro es fascinante. de hecho lo único interesante en esta temporada, pero parece una historia totalmente aparte de lo que ocurre en el resto de la serie. Y como Philippe se niega a tener relaciones ni con Chevy ni con su mujer, pareciera que no existe en Versalles.

Tenemos una proliferación de subtramas poco atractivas. McNultey es totalmente inútil y el intento de insertar al pueblo con la corte es un fracaso total. Versalles no es “Juego de tronos”,  o se queda con los de arriba o con los de abajo. Más encima todas las escenas de Paris y el populacho parecen filmadas en la cochera.

El regreso de Sophie ha sido una desilusión. Es frustrante verla de Mata Hari y de asesina.¡ Mató  a la reina! Un acto cobarde, puesto que Maria Teresa era el ser más sufrido de la corte y no tenía poder alguno. Extraña esa escena en que la reina se despide del Rey Sol. Extraña porque su hijo, el Delfín,  no está presente, ni tampoco su esposa Mariana de Baviera. Y María Teresa no habla ni de sus hijos muertos ni de su nieto.

Yo quería a Sophie con Marechal, pero no ahora que se ha vuelto una traidora asesina la quiero  tan muerta como su marido (oh, Cassel, te extraño) . Estoy cansada de cuentos de mujeres metidas a espías. Ya tuve bastante con Grace en “Peaky Blinders” y con Lotte en “Babylon Berlin”.  Da la impresión de que las mujeres solo servimos para fingir, traicionar y para el corre-ve-y-dile.

Una historia que no es histórica
Lo de Madame de Maintenon es grotesco. A lo mejor fue una hipócrita, a lo mejor actuaba por ambición, pero algo en que concuerdan sus críticos e historiadores es que era virtuosa. Su primer matrimonio nunca se consumó y si le creemos a Ninon de Lenclos,  solo tuvo un amante antes del Rey.

Lo de la boda de Eleonora de Austria y el Rey Carlos es descabellado. María Teresa tenía 21 años cuando nació el Hechizado. Ya estaba casada y en Francia. Creo que nunca se conocieron con su hermanastro . Hubiese sido absurdo que la reina hubiese querido ir a conocerlo en su supuesto lecho de muerte. Aparte que hacía cuatro años que Carlos estaba casado con Marie Louise, la hija mayor de Monsieur y Henriette.

 ¿A qué obedecen todos esos cambios? Me son inexplicables tanto como la tergiversación de la  riña Maintenon-Lieselotte. Desde la primera temporada que sabemos que no admiten bebés en Versalles. Por algo nunca vimos a las hijas de Monsieur. Entonces pretender quedarse con su primogénito cuando ya lo había destetado era algo para discutirlo con el rey. 

Si Madame no lo hizo es porque sabia que era inútil. ¿Entonces,  por que hacernos creer que la separación de madre e hijo se debió al despecho de la nueva favorita?  Y retrocedamos un poco. ¿Por qué Lieselotte tuvo que ser tan ofensiva con Maintenon? ¿Por qué la odia tanto?

En l vida real, Lieselotte odiaba a la Marquesa tal como a Montespan, porque no le gustaban las personas que separaban a las parejas legales. En este caso a Luis de Maria Teresa. Le recordaban su propia humillación al tener que compartir al marido con Lorraine. Pero si en la serie Chevalier y la Duquesa de Orleans son uña y carne ya no hay razón para despreciar tanto a Maintenon.

La trama ha tomado bifurcaciones extrañas. Una es la historia del hombre de la Máscara de Hierro, la otra es el conflicto constante de Luis y su pueblo, aquí entran en juego los Hugonotes, también victimas del Rey Sol.

Concuerdo en que la revocación del Edicto de Nantes y las persecuciones que lo sucedieron fueron crueles e innecesarios, ¿pero por qué “Versalles” insiste en hacernos creer que los protestantes son mejores que los católicos? Hasta ahora no los hemos visto ser ni más virtuosos, ni más honestos que los demás habitantes de esta serie. Tampoco me trago ese súbito romance entre Chevalier y Delphine d’Angers. Solo sirve para entrometerlo en el cuento de los hugonotes.

¿Dónde está el verdadero Philippe?
Antes de cerrar esta reseña de la temporada final, viene mi queja mayor. Me refiero al asesinato que se ha cometido con el personaje del Duque de Orleans. No tengo que repetir lo que en notas anteriores he evidenciado, mi simpatía, cariño y admiración por el personaje de Alexander Vlahos. Por algo lo nombre Héroe del 2017.

Puedo entender que se aleje de su esposa y su amante por alguna neurosis provocada por sus experiencias en el campo de batalla, pero su actitud en el quinto capitulo no solo me deja perpleja, me indigna, y mi reacción es compartida por todos los fans de esta historia. El capítulo  fue un sinsentido total desde esa quema de Biblias en el jardín de Versalles a lo Nazi (y que nunca ocurrió históricamente) hasta esa criada que le presenta un trasero gordo y desnudo al Cardenal Leto, pero lo de Monsieur fue la guinda del pastel.

Monsieur y Madame están compartiendo un tete-a-tete, una de las poquísimas escenas de ellos dos juntos, cuando los interrumpe Le Roí acompañado de una adolescente. Se las presenta:  “¿No la reconoces?  tu primogénita, Maria Luisa.”WTF? Lieselotte pega un brinco encantada, corre hacia la chica y ahí todo es:  “hola soy tu madrastra, llevo dos años aquí, pero recién te conozco. Ven al rincón para que cotorreamos un rato”. Luis viene a anunciar que va a casar a la sobrina con Carlos, El Hechizado. Fin de la escena.

Lo próximo es que llega un médico a certificar la virginidad de la chica. Así,  de la nada. La pobre se pone histérica, con justa razón, se niega y amenaza al medico con un cuchillo. Llaman a Monsieur (¿16 años sin preocuparse de la hija y ahora lo llaman?)  Philippe entra, cachetea a la niña, le quita el cuchillo y le ordena que obedezca.


En una entrevista,  Alexander dijo que eso era parte del carácter del “nuevo Philippe” que no aguanta tonterías y todo lo soluciona rápidamente. WTF? Lo que creo es que como cada temporada ha sido escrita por un nuevo equipo de libretistas, estos no han leído ni los libretos antiguos ni un mísero libro de historia. El resultado es un asesinato de personaje.

También el mismo Alex , lo mencionó han puesto una actriz parecida a Minette (La verdadera Marie Louise era muy parecida al padre). Esto hace pensar que el rechazo, la dureza de Philippe se debe a que no la cree su hija. Yo he escuchado de gente homófoba  que otra malinterpretación del desapego del Duque por todos sus hijos,  es señal de que los gays realmente no tienen sentimientos paternales. Ante esto me veo obligada a contarles un poco del verdadero Monsieur.

Padres e hijos versallescos
En mi entrada sobre Henriette les conté que al nacer su primogénita, la Duquesa demostró abierta repugnancia por el sexo de la criatura y habló hasta de ahogarla. Esta actitud horrorizó a su suegra y a su marido quienes separaron a la niña de la madre lo más pronto posible.


Monsieur y su primogénita

 Un aparte sobre el modo en que se criaba a los príncipes reales. Es cierto que se les separaba de los padres y se les encargaba la crianza a otras personas, pero “Versalles” ha exagerado esa segregación. Primero,  era para el bien de las criaturas ya que no se les exponía a gérmenes de adultos. Se esperaba que se criasen como niños en un ambiente mas sano. 

Como los padres estaban sujetos a rigurosos programas de festividades, eventos y otras funciones cortesanas, se les alivianaba la carga de atender a su prole, pero eso no significa que los pequeños fuesen desterrados a algún paraje lejano o que a los padres se les impidiese visitarles.

Tanto Versalles como St Cloud, el palacete de los Orleans, tenían secciones dedicadas nada más que a albergar a la prole de los dueños. Los Duques podían visitar diariamente a sus nenes. Pero incluso cuando Maintenon criaba en secreto a los bastardos del rey, Luis se las arreglaba para visitarlos  y discutir con la gobernanta sobre la educación de las criaturas. Por eso el dolor de Lieselotte es indebido,  impuesto nada mas por libretistas caprichosos que quieren enemistarnos con el personaje de Madame de Maintenon.

Philippe siempre estuvo muy unido a sus hijas mayores, sobre todo con Marie-Louise,  su predilecta, al punto que Minette se quejaría que su esposo había predispuesto a su primogénita em contra de ella. En 1772 cuando Lieselotte llegó a Versalles , Marie Louise tenía diez años menos que su madrastra, y Anne Marie solo contaba siete años. Las niñas inmediatamente congeniaron con su joven madrastra a la que vieron como una hermana mayor.

En sus cartas, Madame describe a su marido como cariñoso con sus hijos, pero también muy consentidor. La mayor queja de la Duquesa es que en sus esfuerzos por mantener orden y disciplina (además de sus tres hijos y dos hijastras, Lieselotte se hizo cargo de los niños de Louise de La Valiere) en su tribu,  quedaba ella como “mamá mala” en comparación con el bonachón padre.
La Duquesa de Orleans y sus hijos.

Aunque el matrimonio español era muy prestigioso para quien no era hija de un rey, la pobre Marie Louise estaba horrorizada por la fealdad de su futuro marido. Le suplicó de rodillas al tío que no la casara, pero ya sabemos cómo era Luis. Monsieur tampoco estaba contento. Cuando su hermano le rogó que consolara la niña, Philippe respondió que en lugar de Marie Louise,  él también estaría desolado.
María Luisa de Orleans

Tanta era la desdicha de la princesita que llegó a oídos del pueblo, quienes consecuentes con su amor por Monsieur, esperaban que él impidiese la boda, pero no fue así. Philippe acompañó a su hija hasta la frontera española (Lieselotte también) , y los presentes describieron sus lagrimas paternas al separarse de Marie Louise.

Durante su reinado, Marie Louise mantuvo constante correspondencia con sus padres y Philippe volvería a llorar con la muerte prematura de su predilecta. En su carta a su otra hija, ahora Duquesa de Saboya, Philippe dirá que al oír la noticia “pensé que iba a morirme. Es todo lo que puedo decirte”. ¿No hubiese sido bonito que hubiesen mostrado esto en la serie?

Otra cosa, esa escena del doctor es totalmente ilógica. Es cierto que hubo casos en que una virginidad debió ser “probada”(caso de Juana de Arco) pero no había ninguna duda de la pureza de Maríe Louise y ningún cardenalucho hubiese obligado al Rey Sol a humillar a su sobrina con tal examen. Segundo,  el examen, si hubiera sido necesario, lo hubiesen practicado comadronas, no doctorcillos; la princesa hubiese sido preparada por sus padres;  y si se hubiese opuesto,  Philippe jamás hubiese recurrido a la violencia para obligarla.

La serie nos dio un héroe, construyó un personaje fantástico con lo que la historia nos cuenta fue un acomplejado pusilánime, más digno de lástima que de admiración. ¿Por qué convertirlo en un mal padre si vemos que hasta Luis se alteró al pensar que su Delfín corría peligro,  y  cuando nos han mostrado a un Chevalier experto en cargar bebés? ¿Cuándo será el día en que uno vea una buena serie sin que le arruinen el final?