“¡Lo lograste, Ems!” exclamaba alborozado Nolan en el
penúltimo capitulo de “Revenge”, cuando Conrad fue arrestado. Pero
la expresión melancólica e incrédula de la verdadera Amanda Clark lo dijo todo.
El conseguir la venganza no conlleva la felicidad. La justicia siempre cobra un
precio y toda esta temporada Emily/Amanda ha estado pagando por el privilegio
de limpiar el nombre de su padre.
Fue una temporada de pérdidas para Amanda. Todavía recuperándose
de la muerte de la verdadera Emily Thorne, y en el espacio de unos meses, la Condesa
de Montecristo de Los Hamptons perdió marido, la posibilidad de ser madre y al
amor de su vida. Sin contar conque fue humillada púbicamente y tiene cero perspectivas
de recuperar el cariño de su hermana Charlotte.
Fue una temporada de nuevos personajes y de nuevos desafíos
para Emily y su equipo de vengadores. Algunos personajes regresaron para salir rápidamente
como Lidya, y el pobre Patrick que solo estuvo el tiempo suficiente para alborotar
las hormonas de Nolan y matar a su padre biológico. Otros aparecieron nada más
para largarse con el rabo entre las piernas como el iluso Javier que traicionó
a Nolan y fue traicionado por Daniel.
Javier y Charlotte, tal para cual. Dos personajes inútiles.
Si Patrick conoció a
su padre solo para matarlo; Jack conoció a su madre para verla caer nuevamente
en le alcoholismo y tuvo que salir con ella a rastras hasta California antes que
Victoria la ahogara en una botella. Pero el regreso mas espectacular fue el de
David Clark que en la ultima media hora hizo una aparición fantasmagórica en el
medio de un a carretera solitaria y, aparentemente, mató a Conrad Grayson.
¡Pobre Conrad! De todos los villanos de esta historia fue el único que me
inspiró lástima. El único consiente de su maldad.
David Clark resucita
Cualquier compasión o cariño que podía sentir por Victoria
murió junto con su última victima, Aiden Mathis. Lo que me exasperó de Victoria
(como siempre una Madeleine Stowe incomparable) fue esa capacidad para sentirse
mártir. Creer que matar al amor de Emily era un justo castigo por la muerte de Pascal
es casi señal de deficiencia mental. Pascal era un malhechor. Lo mató Conrad, y
la participación de Emily fue accidental. Y para cumplir con el bíblico adagio,
“ojo por ojo”, entonces Emily tendría que haber provocado la muerte de padre de
Victoria, haber matado o enviado a la cárcel a sus amigos, y haberla tenido en
una correccional por una década antes de
encerrarla en el manicomio.
Sin embargo, hubo justicia poética en el modo en que Emily
utilizó las mismas torturas que Victoria le infligiera para castigar a su
enemiga. Victoria atormentó a la pequeña Amanda a través de una siquiatra
corrupta. Esa misma doctora fue quien se encargó de diagnosticar la locura de Mrs.
Grayson y de recluirla.
Fue una temporada redonda, llena de momentos extraordinarios
en que creímos que Victoria ganaría ese duelo contra Emily. Casi lo logró con
ayuda de su hijito Daniel, que salió más sucio que inodoro de motel. Daniel
casi mató a Emily durante su banquete de bodas. La bala que le disparo en el vientre
destruyó las posibilidades de su esposa de ser madre, tal como Victoria
destruyó, al asfixiar a Aiden, las posibilidades de Emily de casarse con el
hombre que amaba.
Victoria además se encargó de sacar a Emily de su familia, y
brevemente de su vida, gracias a una revelación por Internet de los medios que se
valió su nuera para atrapar a Daniel. El
escándalo fue mayúsculo. Estalló justo cuando todos los Grayson, incluyendo a Emily
asistían a una gala en la Metropolitan Opera House. La escena de la desesperada
Ems como Cenicienta a medianoche descendiendo por las escalinatas del Met, y perseguida por paparazzi, es la
imagen más potente de esta temporada incluso más que la de ella malherida
cayendo al Atlántico aun en su vestido de novia.
Emily sobrevivió al intento de asesinato por parte de su
esposo, pero otros no tuvieron esa suerte. “Revenge” sigue pareciéndose a “Juego
de Tronos” en el conteo de cadáveres. Este año, vimos a Victoria impulsar a Patrick a cometer
parricidio; Oscar Champan fue silenciado por Pascal, quien, a su vez, tropezó
con una hélice gracias a un empujoncito de Conrad, él que a su vez término con
una puñalada en el hígado de la que no creo nadie sobreviva.
¿Murió Conrad?
Por supuesto, que la muerte más llorada es la de Aiden
Mathis. No me imagino como Emily podrá sobreponerse a esta pérdida. Es admirable su autocontrol. Tuvo
la cabeza fría para planificar el internamiento de Victoria en un manicomio. Yo
la hubiera matado, “Ems” se contentó con darle con una pala en la cabeza. Pero
me temo que su némesis no estará mucho tiempo encerrada. Y Emily se está
quedando sin aliados. Aiden muerto, Jack en la cárcel y Nolan ahora vinculado inexorablemente
a Gideon Le Marechal, que parece ser lo peor de su familia.
Lo más desagradable de este año fue la aparición de Los Marechal.
Pascal era un tipejo muy poco recomendable. Si no hubiera perdido (literalmente)
la cabeza, hubiese hecho infeliz a Victoria, no que ella no lo mereciera. Me
encanta que Gideon vaya a chantajear a Daniel,
pero ni a mi ni a Nolan, nos gustan sus métodos.
Pascal entre dos enemigas
En cuanto a Margaux Le Marechal, me caen mal el personaje y la actriz. No acaba de
convencerme de su decencia si es que tiene tal cosa y me molesta el tiempo que
hizo perder a Jack. Aunque si hablamos
de perder el tiempo, la campeona es Charlotte. Es el personaje más inútil de la
serie, totalmente tonta, al lado de ella, Sansa Stark es una lumbrera.
Para colmo, no sabe en quien confiar, es nula juzgando gente y su única
utilidad fue servir de percha para que le colgaran un micrófono con el cual
incriminaron a Conrad. Aunque supiera que Emily es su medio hermana, no le
serviría de mucho.
Sin Aidan, con Ross atrapado en la red de Gideon, con
Charlotte en el bando enemigo, y Jack tras las rejas, Emily no tendrá quien la
ayude. Y algo me dice que la resurrección de su padre le va a traer más problemas
que soluciones
¿Qué te pareció el final de la Tercera Temporada de Revenge?
Faltando (aquí en América Latina) únicamente dos capítulos
para el cierre de su tercera temporada, recién caigo en cuenta de que nunca he
escrito una palabra sobre “Revenge”, la serie que me ha enganchado este
año. Es hora de remediar ese desliz así
que partamos rumbo a Long Island para ver una clásica historia de poder y venganza,
situada en un marco ultra contemporáneo.
La serie de ABC fue vendida inicialmente como un “Conde de
Montecristo” moderno y con faldas. Aunque ciertamente califica como lo que en
el mundo de telenovelas se conoce como “novela de retorno y venganza” también sus batallas entre poderosos que se manejan
como peones en tablero de ajedrez, se asemejan al tema central de “Juego de
Tronos”. En “Revenge” las grandes firmas toman el lugar de Los 7 Reinos; el
mundo del jet set reemplaza a cortes de reyes usurpadores; y la protagonista
descubre, como Oberyn Martell que la venganza puede ser peligrosa para el vengador.
Como no me apetecía ver otra versión de “Montecristo”,
aunque se tratase de una “Condesa”, no le presté mucha atención en las primeras
temporadas, pero tras la muerte de la “verdadera” Emily comencé a verla
intermitentemente. A partir de su equivalente a La Boda Púrpura no puedo dejar
de seguirla. ¿Qué tiene “Revenge” que la hace superior a otras historias de
revancha?
Comencemos por el entorno geográfico que tanta influencia
tiene sobre la trama. Se llama Los Hamptons a una zona de Long Island en Nueva York.
Un grupo de aldeas costeras que por casi
cien años han sido el balneario predilecto
y la colonia de la alta sociedad neoyorquina. En Los Hamptons vive El Gran Gatsby de la ficción, y las
excéntricas, pero muy reales, protagonistas de “Grey Gardens”. “Revenge” nos mete en la piel de esos ricos y
famosos y no sentimos envidia de ellos,
porque si todos los habitantes de Los Hamptons son tan retorcidos, nocivos y
desdichados como Los Grayson, mejor seguir con nuestra tranquila y humilde
existencia.
La Reina Victoria en la torre de palacio
Los Grayson son un clan que
combina pedigrí con empresas millonarias. Son tan ricos y poderosos como
Los Lannister de “Juego de Trono”, y como ellos demuestran la verdad de ese
viejo adagio telenovelero que los ricos también lloran, pero también hacen llorar
a los demás. La matriarca de la familia, y reina de los Hamptons, es Victoria Grayson
(Madeleine Stowe) que no tiene nada que envidiarle a Cersei Lannister, ex
regente de Los 7 Reinos.
Como Cersei,
Victoria es hermosa y sabe manipular a los hombres. Le gusta sentirse victima,
resiente las infidelidades del marido, pero las corresponde. Si Cersei mató a Robert, Victoria también es una viuda negra que ya ha
provocado la muerte de los padres de dos de sus hijos y aunque jura amar a su prole,
como Cersei, solo sabe hacerlos infelices y fomentar sus peores defectos.
Vicotria y su hija menor
En las últimas temporadas de Juego de “Tronos” hemos visto
la rivalidad de Cersei con una reina más joven y lista que ella, su nuera (por
partida doble) Maergery Tyrrel. También Victoria se lleva enfrentando dos
temporadas a una mujer que por un breve tiempo fue su nuera, una mujer que
también quiere derrocarla. A diferencia de Maergery, Emily (Emily van Camp) tiene un motivo más fuerte para
destruir a Victoria y a su familia: la venganza. En ese sentido, Emily es más Sansa que Maergery.
La diferencia entre Victoria y Cersei radica en su pasado. Aparentemente
Mrs. Conrad Grayson es el epitome de la sofisticación: puede reconocer al
diseñador con solo ver un vestido, sabe que vino va con que plato; y es una
experta en arte pictórico. Sin embargo, esta dama tres chic una vez fue simplemente Vicky Harper, hija ilegitima de
una mujer promiscua y arribista que le enseñó que la cama es el mejor peldaño
para escalar en la sociedad.
Tras descubrir a su
novio abusando de su hija, Marion Harper (Adrienne Barbeau) expulsa a Vicky de solo
quince años de su hogar. La chica termina siendo violada y embarazada por el
electricista Jimmy Brennan. Vicky trata de combinar la maternidad con sus
estudios de arte, pero cuando consigue una beca para estudiar en Paris, la adolescente se da cuenta que su
hijo Patrick es un estorbo y lo abandona en una iglesia.
Vicky y Patrick
En Paris, Vicky se enamora de Pascal LeMarechal (Olivier Martínez),
pero las infidelidades de su amante la hacen regresar a Estados Unidos. Unos años
mas tarde, ya es Victoria Harper vendedora de obras de artes (la mayoría
falsificadas por su amante de turno). Como esa línea de trabajo no es lo suyo,
Victoria se las arregla para darle el golpe de gracia al matrimonio de Conrad (Henry
Czerny) y Stevie Grayson (Gail O’Grady), quedándose con el marido.
El Matrimonio Grayson
Ni convertirse en una respetable millonaria, ni el
nacimiento de un hijo legitimo, Daniel, logra traerle la felicidad a Victoria.
Las infidelidades de Conrad, la empujan a la cama de David Clark (James Tupper)
, su vecino y empleado de su marido. David será el segundo gran amor de
Victoria y el padre de Charlotte (Christa B. Allen), a la que hacen pasar como
hija de Conrad.
Conrad, a pesar de su aristocrático linaje, tiene hábitos de
mafioso. No contento con dirigir Grayson Global se dedica al lavado de dinero
junto a unos terroristas. Cuando sus socios vuelan un avión lleno de pasajeros,
el asustado Conrad decide incriminar a David. La misma Victoria, temerosa de
perder lo conseguido, ayuda a encarcelar injustamente al padre de su hija. En
un lujo de crueldad, consigue que a la pequeña Amanda Clark la separen de su padre
y la entreguen en adopción.
Amanda y su padre
Pasa el tiempo. Victoria lo tiene todo, menos felicidad
conyugal, pero eso no la perturba. Lo que si la inquieta es que la antigua casa
de los Clark ha sido rentada por una misteriosa millonaria llamada Emily Thorne,
de la que solo se sabe que es muy rica y que se dedica a obras filantrópicas.
Victoria tiene motivos para inquietarse. Desde que Emily ha
entrado en su vida ocurren desgracias como que Conrad anuncie públicamente que
su mujer le es infiel y que Charlotte no es su hija, o que Patrick (Justin Hartley)
, el hijo perdido de Victoria, irrumpa en su vida. Lo peor es que Emily está
decidida a llevar a Daniel (Josh Bowman), el príncipe heredero de los Grayson,
al altar.
Tras tres años de combatir, rivalizar, e incluso aliarse con
Emily, Victoria siempre la ha creído una ambiciosa advenediza. Solo
recientemente ha empezado a sospechar que hay un motivo más intenso por el cual
Emily se ha interpuesto en su camino, pero le es difícil asociarla con Amanda Clarke
quien supuestamente murió en una explosión provocada por el mismo Conrad.
Muerte de la verdadera Emily
Le falta a Victoria saber que la muerta era la verdadera
Emily Thorne y que la mujer que fue su nuera por un breve tiempo, es la hija de
David Clarke. Amanda era una niña cuando el FBI se llevó a su padre. Siempre se
creyó huérfana de madre. En realidad, Kara (Jennifer Jason Leigh), su mamá estaba
en un manicomio después que casi mató a su hija, Tas el arresto de David, la
pequeña Amanda es separada de todo lo que quiere, su padre, su casa, su perro,
y Jack Porter, su amigo de la infancia. Termina
con una horrible madre adoptiva y es acusada injustamente de iniciar un
incendio. Su próximo destino será la correccional. Ahí conocerá a Emily Thorne (Margarita
Levieva)con quien formará una profunda amistad.
Al cumplir la mayoría de edad, Amanda es puesta en libertad.
Ese mismo día conoce a Nolan Ross (Gabriel Mann), excéntrico millonario y genio
de computación. Ross fue protegido de David Clark y se siente en deuda con la
hija de su mentor. Aunque la agresiva Amanda lo recibe a golpes finalmente
Nolan la convence de la inocencia de David y de que acepte su ayuda. Amanda entonces se crea una meta, limpiar el nombre
de David Clark y destruir a quienes destruyeron a su familia.
Primero (y esto recuerda a “Kill Bill”) Amanda viaja al Japón
a la “escuela de venganza” de Takeda, experto en artes marciales que entrena a
quienes buscan hacer justicia por su propia mano. Es ahí donde Amanda encontrará
a Aidan Mathis (Barry Sloane) el amor de su vida. Tras el entrenamiento, Amanda
regresa a los Estados Unidos, y de común acuerdo, intercambia identidades con
su antigua compañera del reformatorio. Bajo la identidad de Emily Thorne, Amanda descubrirá que la venganza es
agridulce, difícil de conseguir y que muchas veces su empeño de hacer caer a criminales poderosos
como los Grayson la tendrá al borde de convertirse en una criminal.
Takeda
Aidan
A medida que Emily se interna en la alta sociedad de Las Hamptons
va registrando las bajezas de ese mundo. Los Grayson tienen un pasado sucio,
lleno de delitos, y una estela de gente que busca cobrarse sus malas jugadas.
Uno de ellos es Jack Porter (Nick Weschler), antiguo amiguito de Amanda Clark,
quien ahora regenta el bar de su padre y quiere vengar la muerte de su hermano provocada
por,…ya saben. Los Grayson.
Conrad y Victoria son letales y amenazadores tanto para
Emily como para sus ayudantes. El mismo Nolan, quien es incondicional de la
vengadora, cae en la cárcel debido a una trampa de los Grayson. Las cosas se
complican cuando la verdadera Emily Thorne debe refugiarse con su amiga. Desde
el momento que ha elegido ser Amanda Clark, la verdadera Emily está marcada
tanto para ser amada por Jack, quien nunca ha olvidado a su amor infantil, como
para ser ejecutada.
Jack y "Amanda" en el bautizo de su hijo Carl
Amanda pasará muchas peripecias antes de casarse con Jack. Quedará embarazada, caerá en coma, cortesía de Victoria, descubrirá que "su madre" vive y firmará su sentencia de muerte al involucrase en la vendetta de su amiga. Voy a dejar aquí el resumen de “Revenge”, porque de la
tercera hablaré en su momento cuando cierre esta temporada. Basta saber que
aunque este fue el año en que Emily/Amanda consiguió su objetivo de convertirse
en la esposa de Daniel, el precio ha
sido altísimo y todavía faltan dos capítulos en los que todo puede ocurrir.
Como ya lo mencioné, “Revenge” tiene una estructura parecida al
subgénero “retorno y venganza” y recuerda a las grandes telenovelas de José Ignacio
Cabrujas (“La Dueña”, “La Dama de Rosa”, “Señora” y “Nada personal”) todas inspiradas
en El Conde de Montecristo.“Revenge” es una
serie glamorosa, que nos lleva a los antros de los ricos y famosos, posee el
vestuario mas elegante de la televisión actual, y nos muestra los entretelones
de como operan editoriales, revistas,
galerías de arte y hasta empresas mediáticas ahora que Conrad Grayson está
jugando a ser el nuevo Ted Turner. Es en estos sitios, casi tan peligrosos como
Los 7 Reinos, donde se juega esta versión del “Juego de Tronos”.
Modas de Revenge
Ahora toca habla del reparto. Aunque todos son competentes, cuatro
actores destacan.
Emily van Camp, a quien conocía por su Rebecca Harper de “Cinco
Hijos”, ha madurado mucho en lo actoral. La canadiense compagina su escultural
belleza con un calibre histriónico que hasta en sus peores momentos nos hace
querer y comprender a su personaje. Henry Czerny crea un Conrad Grayson
diabólico, pero entretenido y hasta cómico. Czerny logra con este papel borrar
de mi mente la imagen del sacerdote pedófilo de “The Boys of St. Vincent”, que ni su Duque de Norfolk en “Los Tudor”, me
hizo olvidar.
Recordaba a Gabriel Mann como el instructor de equitación de Betty Draper en
“Mad Men” pero su Nolan Ross es un personaje digno de un cuadro de honor. Nolan
es uno de esos magnates de computación que salen en las portadas de Forbes. Mitad hacker, mitad niño-genio, abiertamente
bisexual y dotado de un humor acido, es también altruista y no solo con su
“Ems” sino con cualquiera que necesite ayuda. Más allá de su rol de raissonneur, Nolan es de carne y hueso,
lleno de sentimientos, de emociones y de una lealtad incondicional hacia Emily.
Todo eso lo convierte a él (y a su intérprete) en el personaje no-heterosexual
más positivo del primetime.
Nolan y su "Ems"
Para el final dejo el plato fuerte. Con más de cincuenta
años, Madeleine Stowe, se ve magnifica
en su aspecto físico e histriónico, dando vida a un personaje muy alejado de los
roles que la hicieran famosa en filmes como “El Ultimo Mohicano, “Cuatro
Mujeres y un Destino, “La Hija del General” y “12 Monos”. Se las ha arreglado para hacer a su Victoria
sexi, pero trágica; cruel, pero capaz de sentir remordimientos.
Victoria es una hermosa, pero artificial fachada bajo la cual
vive un ser atormentado. Para conseguirlo utiliza la actriz dos armas que
delatan su verdadero yo. Aunque es capaz de sonreír, sus ojos siempre expresan
un dejo de melancolía que pareciera decir que el personaje es incapaz de ser
feliz. Por otro lado, aunque su nivel de discurso es refinado, instruido e ingenioso, Madeleine mantiene (a menos que
esté histéricamente furiosa) una atonalidad vocal que confiere a Victoria un
aire de robot.
La famosa sonrisa
Por ultimo, otra
novedad de “Revenge” es ver como lo virtual se convierte en un arma en esta guerra/vendetta. Recientemente vimos
con Nolan le transmite (vía celular) a Aidan una huella dactilar de Pascal para
poder abrir una bóveda y Victoria derrocó
a su nuera haciendo publico vía Internet que Emily fingió un embarazo
para casarse con Daniel.
Gracias a los factores mencionados "Revenge” ha sido
todo un éxito logrando superar el rating implantado por “Lost” en el mismo
horario. En este momento es la serie más taquillera de la ABC. Si quieres ver el final de la Tercera
Temporada, el Canal SONY presenta “Revenge” todos los lunes por el cable latino.